Mitos, prejuicios y realidades de la educación a distancia
Abstract
Se trata de un recorrido a través de las necesidades educativas e información innovadora que proporcionan las herramientas provenientes de la web 2.0. Este libro es una referencia de lectura, análisis y estudio para aquellas personas que apuestan por una educación de vanguardia, acorde al crecimiento y desarrollo constante de la tecnología en la actualidad.
Full text
Julio Cabero Almenara María del Carmen Llorente Cejudo Julio Barroso Osuna Inmaculada Maiz Olazabalaga Carlos Castaños Garrido Verónica Marín Díaz Angel Puentes Puente Ivanovnna Cruz Pichardo Fernando Leal Ríos Gabriela E. Padilla Sánchez Mauricio Hernández Ramírez María García Leal Elvira Esther Navas Piñate Marlís Rodríguez Febres María Cecilia Fonseca Sardi Coordinadores Marlís Rodríguez Febres Julio Cabero Almenara Mitos, prejuicios y realidades de la educación a distancia.
Mitos, perjuicios y realidades de la educación a distancia Universidad Metropolitana, Caracas, Venezuela, Junio 2015 Hecho el depósito de Ley Depósito Legal: I f 6 5 3 2 0 1 5 3 7 0 3 7 4 9 ISBN 978-980-247-238-3 Diseño portada: Jesús Salazar / [email protected] Diseño y diagramación: María Cecilia Fonseca Sardi / mcf[email protected] Reservados todos los derechos. Ni la totalidad ni parte de esta publicación pueden reproducirse, registrarse o transmitirse, por un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, sea electrónico, mecánico, fotoquímico, magnético o electroóptico, por fotocopia, grabación o cualquier otro, sin permiso por escrito del editor.
Autoridades Hernán Anzola Presidente del Consejo Superior Benjamín Scharifker Rector María del Carmen Lombao Vice Rectora Académico María Elena Cedeño Vice Rectora Administrativa Mirian Teresa Rodríguez de Mezoa Secretario General Comité Editorial de Publicaciones de apoyo a la educación Prof. Roberto Réquiz Prof. Natalia Castañón Prof. Mario Eugui Prof. Humberto Njaim Prof. Rossana París Prof. Alfredo Rodríguez Iranzo (Editor)
Contenido LA EDUCACIÓN A DISTANCIA: CADA VEZ EDUCACIÓN MENOS A DISTANCIA. 6 LOS RECURSOS EDUCATIVOS ABIERTOS EN LA EDUCACIÓN A DISTANCIA 26 EDUCACIÓN A DISTANCIA Y M-LEARNING 37 LOS MOOC: NUEVAS VISIONES PARA LA EDUCACIÓN A DISTANCIA 54 LA INCORPORACIÓN DE LAS HERRAMIENTAS WEB 2.0 A LA EDUCACIÓN A DISTANCIA 62 NUEVOS ESCENARIOS VIRTUALES PARA LA EDUCACIÓN A DISTANCIA Y NUEVOS ROLES DE LOS PROFESORES Y LOS ESTUDIANTES 73 LAS REDES SOCIALES COMO INTRUMENTO DE APOYO A LA EDUCACIÓN DE DISTANCIA 88
Prólogo Doce colegas profesores de universidades de prestigio de cinco países de habla hispana, bajo una suma de voluntades, talentos, sueños y realidades, nos ofrecen en esta obra nueve reflexiones asociadas a la dilemática y quizás mal tratada por muchos, “educación a distancia”, expresión que contradice el sentido real del concepto o modalidad educativa, gracias al acercamiento cada vez más notorio entre el reparto de actores y promotores que de una u otra manera participan en los procesos inherentes a la formación escolarizada y no escolarizada dentro del sistema educativo de un determinado país en el mundo entero. Se trata de un recorrido variado, ameno, claro, útil y perfectamente modelable y ajustable a cualquier necesidad educativa, independientemente de su cobertura, profundidad, fin, intención o propósito. Partiendo desde la fundamentación de la plataforma conceptual que le es propia, hasta las implicaciones con muchos de los fenómenos que hoy día influyen de manera significativa en nuestra aldea global (redes sociales), pasando sin lugar a dudas por instancias asociadas al repertorio de recursos disponibles para apoyar los procesos propios de la educación a distancia (objetos de aprendizaje, recursos educativos abiertos, repositorios entre otros), modalidades y estilos de administración de los procesos formativos (e-learning, m-learning, MOOC), deteniéndose a poner la mirada la mirada en los actores del proceso educativo, de cara a sus nuevos roles y requerimientos deseables y necesarios dentro del nuevo escenario educativo, donde conviven de una forma natural y armoniosa, lo real con lo virtual, lo lejos con lo cerca, el que enseña y el que aprende y el ambiente construido con el que está por construirse. No menos importante dentro de este magnífico recorrido conseguimos un registro de los aportes que nos proporcionan esta variada e ilimitada gama de herramientas provenientes de la web 2.0 cuya esencia atiende y complace tanto la naturaleza diversa de sus actores, como sus preferencias sensoriales asociadas y su manera peculiar de enseñar y aprender. Mitos, prejuicios y realidades de la educación a distancia representa y se convierte por defecto en una referencia de lectura, análisis y estudio para todas aquellas personas que dentro su mirada anticipada al futuro apuestan por una educación de vanguardia, calidad, competitiva, frente a los retos que se le presentan a la sociedad del conocimiento, de cara al crecimiento sostenido e indetenible de la información y el consiguiente desarrollo de la tecnología en todos sus ámbitos del quehacer humano. Finalmente mi agradecimiento por el gesto gentil y amable de los autores en permitirme escribir estás líneas cargadas de emoción, expectativas y buenos deseos por el éxito merecido y esperado de esta obra. Prof. joel Aguilar Sanz Universidad Simón Bolívar Caracas- Venezuela
6 La Educación a distancia:cada vez menos a distancia 6 Julio Cabero Almenara y Julio Barroso Osuna LA EDUCACIÓN A DISTANCIA: CADA VEZ EDUCACIÓN MENOS A DISTANCIA. Julio Cabero Almenara caber[email protected] Julio Barroso Osuna jbarr[email protected] Universidad de Sevilla - España Introducción. No estaría mal reconocer desde el principio, que aunque muchas personas e instituciones están comenzando a descubrir la educación y la formación a distancia, debido sobre todo a la presencia que están adquiriendo en nuestra sociedad las redes telemáticas, ésta tiene más de medio siglo de vigencia, aunque como han señalado algunos autores históricamente siempre ha existido desde que se escribieron las primeras cartas con carácter formativo, como las epístolas de Platón a Dionisio, las cartas de Plinio El Viejo a Plinio El Joven, o las cartas de San Pablo. Y teniendo esta historia, no sería justo pensar que todo ha comenzado de nuevo, o que lo acontecido y aprendido no debe ser tenido en cuenta para analizar el papel que puede desempeñar la educación a distancia en la Sociedad del Conocimiento, y para analizar y reflexionar sobre los nuevos papeles que la misma puede ocupar en los entramados educativos que se nos va a ir presentando. Creo que todos estaremos de acuerdo, y ello es reconocido por diferentes autores especializados en la educación a distancia (Barberá, 2001; García Aretio 2001 y 2014; Mena, 2007a; Moreno, 2012a), que esta modalidad de educación ha dado un salto cualitativo significativo en las últimas décadas, pasando de ser considerada una educación de segundo orden y con una imagen social poco prestigiosa, como posteriormente veremos, a ser contemplada como una educación con altas potencialidades educativas y bastante deseada, independientemente del país al cual nos estemos refiriendo o el nivel educativo en el cual se pueda concretar. Como señala Barberá (2001, 16): “En estos momentos los mismos detractores, personas e instituciones, que ponían en duda su validez, invierten importantes recursos y esfuerzos en su desarrollo.” Creo que no me equipo al señalar que hoy puede ser raro hablar de educación a distancia, pues en realidad, toda la educación en la sociedad del conocimiento es a distancia. Y lo importante no es que la formación sea a distancia o presencial, sino que sea de calidad.
7 Julio Cabero Almenara y Julio Barroso Osuna En este capítulo, pretendemos analizar diferentes aspectos relacionados con ella, que van desde analizar las transformaciones que se están produciendo en la percepción social que tenemos sobre la misma, los cambios que desde nuestro punto de vista deben darse en la misma al influjo de la sociedad del conocimiento y el papel que en la misma puede jugar, la búsqueda de nuevo modelo que la desarrollen e impulsen en función de los nuevos avatares sociales, los impulsos que está recibiendo de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, y las transformaciones que le sugieren los nuevos paradigmas y teorías educativas que se están manejando; para finalizar, con una serie de reflexiones sobre a cuáles variables críticas le debemos prestar atención para crear y conseguir acciones de formación a distancia de calidad, que desde nuestro punto de vista, y amputémoslo ya, supera con crece el simple hecho de prestarle atención a la tecnología usada para la distribución de los contenidos. Pero antes creemos que puede ser conveniente dedicar unos instantes a especificar, qué vamos a entender por educación a distancia y a presentar cuáles pueden ser desde nuestro punto de vista, sus características distintivas. ¿Qué podemos entender por educación a distancia y cuáles son sus características distintivas? Como señalaba acertadamente García Aretio (2001) en su obra “La educación a distancia”, buscar una definición sobre la misma es una tarea ardua, compleja y no de fácil solución, por una serie de factores que van, desde la propia polisemia que puede contener el término “distancia”, la concreción que adquiere la “educación a distancia” en función de diferentes factores (la concepción filosófica y teoría de la educación a distancia de la que partamos, los apoyos políticos y sociales con los que se cuenten, las necesidades educativas que puedan tener la población, el grupo de destinatarios,…) y la existencia de una diversidad de términos utilizados para referirnos a una realidad con aspectos muy semejante (“correspondance education”, “home study”, “enseñanza semipresencial”, “aprendizaje flexible”, “enseñaza o educación distribuida”,…); acontecimiento que sin lugar a dudas se vuelve más complejo en la actualidad con todo el impulso que los últimos tiempos está adquiriendo una serie de términos como: “e-learning”, “teleformación”, o “educación virtual”. La complejidad a la que nos estamos refiriendo, podemos observarla también en el hecho de que el autor anteriormente citado (García Aretío. 2001, 22-29), dedica siete páginas de su obra a presentar definiciones ofrecidas por distintos autores, y cunado realiza con ellas un metaanálisis en función de diferentes características distintivas que podrían soportar la educación a distancia: separación profesor-alumno, medios técnicos empleados, organización de apoyo,…; se encuentra como en no todas las definiciones, las características que propone tienen presencia. O dicho en otros términos: no encuentra uniformidad, ni en su concreción, ni en sus aspectos distintivos. Por eso nosotros pensamos que más que comenzar con una definición, puede ser interesante centrarnos en cuáles son sus características distintivas. Y al respecto, creemos que puede haber cierto acuerdo en asumir como las más significativas, y por supuesto sin la pretensión de acotar el tema, las siguientes: –Separación espacial y temporal entre el profesor y estudiante. –Formación mediada, y por tanto apoyada en diferentes tecnologías que condicionan y matizan
8 La Educación a distancia:cada vez menos a distancia la relación que el profesor y el estudiante establecen con los contenidos. Contenidos que son producidos de forma masiva. –Comunicación mediada entre el profesor y el estudiante. –Posibilidad que la comunicación sea sincrónica (teléfono, chat, videoconferencia,…) y/o asincrónica (foros, listas de distribución, correo electrónico, cartas,…). –Por lo general los alumnos son de más edad que los del sistema presencial. –Apoyado en un aprendizaje flexible e independiente. –Existencia de una institución que organice la estructura educativa y la certificación académica. Fuerte apoyo en una estructura organizativa. –Incorporación en la acción educativa de diferentes personas que garanticen su calidad: profesores, alumnos, técnicos de producción de materiales, distribuidores de materiales,… El estudiante a distancia necesita un sistema de información, comunicación y apoyo más complejo que el estudiante de la formación presencial. –Formación fuertemente tutorizada. –Y comunicación bidireccional, multicódigo y multipersonal. Bidireccional en el sentido que suele darse de ida y vuelta entre los participantes; multicódigo, ya que se suelen utilizar diferentes tipos de ellos desde los verbales a los impresos, visuales y audiovisuales; y multipersonal, por que se establece entre diferentes personas: profesor, alumnos, técnicos, distribuidores de materiales, evaluadores,… Una definición que pensamos puede ser asumida sin grandes dificultades, es la que propone Simonson (2006, 27) que la define como: “educación formal, basada en una institución en la que el grupo de aprendizaje se separa y en la que se utilizan sistemas de telecomunicaciones interactivos para conectar a los estudiantes, recursos e instructores”. Definición que como observamos, supone el contemplar cuatro variables críticas para su conceptualización y que la separan de otras acciones formativas: se basa en una institución por tanto no son acciones aisladas ni autoaprendizaje a través de tecnologías, separación espacial y temporal entre el profesor y el estudiante, es interactiva entre los diferentes participantes, y finalmente que conecta a estudiantes, recursos e instituciones. En consecuencia, y como señala más adelante el propio autor: “La educación a distancia es un método de educación en el que el alumno está separado físicamente del profesor. Se puede utilizar de manera independiente o en conjunción con otros tipos de educación que incluyan la presencial. En la educación a distancia, los estudiantes están separados físicamente de la institución que patrocina la instrucción.” ( Simonson , 2006, 29). Desde nuestro punto de vista la significación que están adquiriendo las nuevas tecnologías, y más concretamente la telemática, debe llevarnos a poder replantearnos y cambiar, por los modelos y acciones educativas que permite, las concepciones que tradicionalmente se han mantenido sobre la educación a distancia. Es más, como después apuntaremos, desde nuestro punto de vista uno de los elementos que más están influyendo para el auge y prestigio que está adquiriendo la educación a distancia, son ellas. Como nos sugiere Barberá (2001), los cambios que ha sufrido la educación a distancia se deben más a la tecnología, que al impulso de desarrollo de la teoría educativa, propiciando al mismo tiempo la tecnología nuevos usos y estrategias en la educación a distancia.
15 Julio Cabero Almenara y Julio Barroso Osuna –La variable tiempo es considerada de manera flexible y adaptada a las necesidades y posibilidades de los diferentes estudiantes. –Tanto los alumnos como los tutores, perciben que la ecuación a distancia es más apropiada para unos estudios y contenidos que para otros. Existe la idea de que las materias teóricas se adecuan mejor, que las que necesitan bastante práctica. –Por lo general los profesores y los alumnos no tiene una idea muy clara de la modalidad. –En los alumnos prevalecen los temores y en los docentes la atracción por la flexibilidad, que facilitará la organización del tiempo por el propio estudiante. –La percepción actual de la modalidad entre los tutores es positiva, aunque el mayor peso del éxito del sistema recae sobre las actitudes y aptitudes de los estudiantes. –Los alumnos perciben que el éxito de la acción formativa, depende de la actuación del profesor. –El énfasis que los profesores ponen en las actitudes y aptitudes de los alumnos para el éxito de la acción formativa, explica la creencia que suelen tener los profesores, en que son acciones formativas que deben ser utilizadas en postgrado, o en estudios más elevados de las carreras. Independientemente de estos acontecimientos, hallazgos o visiones, como queramos denominarlos, lo que si “… podemos apreciar con mucha claridad un avance identificable e indiscutible de la educación a distancia, ya que ha habido una variación importante en la imagen social de la modalidad y ello nos va exigiendo una nueva ubicación frente al fenómeno” (Mena, 2007b, 34). Uno de los elementos que desde nuestro punto de vista ha influido para cambiar la imagen social que tenemos de la educación a distancia, es como consecuencia de la importancia y la significación que la virtualidad está adquiriendo en esta sociedad del conocimiento, y ello es debido a una serie de acontecimientos: por una parte, por que las tecnologías digitales y virtuales, se están convirtiendo en un elemento clave para el desarrollo y potenciación de este tipo de sociedad, impactando a todos los sectores desde el cultural y económico, al educativo, y en este último caso, a todas sus diferentes modalidades: formal, informal y no formal. Nunca anteriormente en la historia de la humanidad, las tecnologías de la información y comunicación han tenido tanta importancia para el desarrollo de la sociedad. Presencia que ha hecho por ejemplo que se desarrollen nuevas modalidades laborales, como el teletrabajo o nuevas modalidades de formación, como la teleformación; que han permitido la extensión y globalización de la actividad laboral a diferentes partes del planeta, su deslocalización de las sedes centrales de las empresas, la incorporación al mundo productivo de diferentes colectivos, como por ejemplo el femenino, o la deslocalización de la formación de los centros que tradicionalmente han desempeñado esta función. Creo que todos estamos de acuerdo, que en la actualidad no sería posible entender ninguna de las actividades humanas sin la presencia de cualquier TIC; ellas están produciendo nuevas formas de interacción entre nosotros, como los blogs; nuevas formas de expresión como los museos virtuales; nuevos diccionarios como la wikipedia, o nuevas formas de expresarnos como los emoticones; o nuevos signos de identificación, donde por ejemplo el 2.0, que surgió asociada a la web, se está convirtiendo en marca para diferentes sectores: empresas 2.0., educación 2.0, sin olvidarnos de la tan asumida “@”. Pero tal cambio de imagen es consecuencia también de la transformación que está sufriendo la idea que tenemos de lo presencial y de lo virtual. Como expone Bach (2007, 28): “Realidad y virtualidad no
16 La Educación a distancia:cada vez menos a distancia tienen porqué ser dos mundos contrapuestos e incompatibles. No es cierto que el primero garantice un mayor acercamiento entre los seres humanos, así como una vivencia personal más rica y directa, y que el segundo sea frío, desnaturalizado o distante por definición, y contribuya inevitablemente al aislamiento de los individuos.” Llamándonos la atención el mismo autor Bach (2007, 6) respecto a que: “El mundo virtual es un submundo dentro del mundo real. No es un mundo irreal, sino en todo caso otro tipo de realidad, con una serie de limitaciones, pero también con una serie de posibilidades.” Por otra parte no debemos olvidarnos de la significación que está adquiriendo para la formación la “realidad aumentada”, que combina información de la realidad con información virtual ubicada en diferentes dispositivos tecnológicos para alcanzar una nueva “realidad” informativa. Si durante bastante tiempo, lo presencial ha sido caracterizado como lo único real, y con verdaderas posibilidades para la educación, en la actualidad las posibilidades que nos ofrecen las tecnologías para acotar los niveles de iconicidad, y el aumento de la comunicación mediada entre las personas, ha repercutido para que lo virtual alcance niveles de aceptación bastante amplia, y por tanto de presencialidad social significativa, en el entramado comunicativo de la sociedad del conocimiento. Vivimos en un momento caracterizado por la presencia del ciberespacio, de forma que vivimos en una cibersociedad, en una cibercultura y en una ciberescuela, de forma que cada vez se asume con más claridad que puede establecerse comunicación y relaciones entre las personas sin la necesidad de la presencia física de las mismas. Creo que podemos decir con toda claridad que los viejos temores que existían hacia lo no presencial han ido desapareciendo, entre otros motivos por el aumento de lo realizado a distancia. Cada vez más personas nos desenvolvemos profesional y comunicativamente en al ciberealidad, y no llegamos a diferenciarla de otras modalidades para hacer acuerdos, realziar intercambios y formar acuerdos. Y este hecho creemos que cada vez será más imparable, entre otros motivos por que cada vez el número de “nativos digitales” será mayor, y el de “emigrantes digitales” irá disminuyendo. Sin lugar a dudas una de las características de la sociedad del conocimiento, es que una sociedad del aprendizaje constante; dicho en otros términos, es una sociedad caracterizada por el “aprender a aprender”, donde la información, por una parte, se va ampliando constantemente como no lo había hecho en los siglos anteriores, y por otra, que la información llega con mayor rapidez a la ciudadanía. Estamos por tanto hablando de una sociedad del aprendizaje, que como señala la UNESCO (2005, 59): “… se refiere a un nuevo tipo de sociedad en la que la adquisición de los conocimientos no está confinada en las instituciones educativas (en el espacio), ni se limita a la formación inicial (en el tiempo). En un mundo cada vez más complejo en el que todo individuo puede verse obligado a ejercer varias profesiones en el transcurso de su existencia, es indispensable seguir aprendiendo a lo largo de toda la vida.” En cierta medida ello nos lleva a tener que hablar de una sociedad de la innovación, una sociedad donde teniendo en cuenta la transformación y el cambio, y los retos que ellos nos originan, nos tiene que llevar a intentar ofrecer respuestas rápidas y fiables ante los nuevos problemas. Con esta formación no queremos referimos a un simple reciclaje, sino más bien a la necesidad de un proceso completo de reeducación. Como ya hemos señalado en otro momento, en la sociedad del conocimiento, tan importante será el “aprender”, como el “desaprender” y “reaprender”.
17 Julio Cabero Almenara y Julio Barroso Osuna Y este proceso al que nos estamos refiriendo será imposible llevarlo a cabo, solamente con las estancias presenciales de formación, entre otros motivos por la falta de disponibilidad de tiempo para desplazarse a los mismos, y para cursar acciones formativas en un tiempo usual en la educación presencial. De ahí que la educación a distancia, pura o combinada con la presencial, adquiriera pleno significado para la formación o perfeccionamiento de determinados sectores laborales y colectivos profesionales. En síntesis, podemos decir que la educación a distancia se ha visto fortalecida por la conceptualización de la educación como un proceso a lo largo de toda la vida. Relacionado con lo anterior se encuentra la demanda que desde colectivos específicos, se están realizando a diferentes estancias educativas (universidades, sindicatos, asociaciones profesionales,…) para su formación. Hecho que está repercutiendo al mismo tiempo para cambiar la imagen social que durante bastante tiempo ha imperado sobre la educación a distancia, pues si la misma es demanda por colectivos con prestigio social, al mismo tiempo ello repercute para la ampliación del prestigio que la misma va adquiriendo dentro de la sociedad, y en relación a otras estancias educativas. Como se está señalando por los expertos en el terreno del estudio y el análisis de la educación a distancia, se está produciendo un cambio en los modelos en los que tradicionalmente ésta se ha desenvuelto, de manera que de todas las opciones que se estaban manejando hace relativamente poco tiempo (instituciones autónomas de educación a distancia, bimodales, consocio y centro nacional), las acciones bimodales; es decir, la organización por instituciones, que tradicionalmente se han centrado en lo presencial, de actividades realizadas a distancia. Pero lo verdaderamente significativo de cara al cambio de la imagen social de la educación a distancia, no es el modelo en si, sino que las instituciones presenciales que se están acercando poseen en sus diferentes países verdadero prestigio académico y profesional, y están consolidadas desde un punto de vista social en sus países; al mismo tiempo no debemos obviar el fuerte impulso legislativo que se está llevando a cabo en diferentes países sobre la educación a distancia como consecuencia directa del aumento de su presencia (AIESAD, 2012; CALED, 2012; Arboleda y Rama, 2013; Domínguez y Rama, 2013; Morocho y Rama, 2013). No nos equivoquemos de nuevo. Variables críticas para la formación en la educación a distancia. Desde la investigación educativa, se han mostrado datos contradictorios respecto a la eficacia de esta modalidad de formación para la adquisición de conocimiento. En este sentido puede servirnos de ejemplo los datos que Bernard y otros (2004) nos presenta en el metaanálisis realizado donde compararon las investigaciones que entre 1995 y 2002, se habían centrado en la educación a distancia y la educación presencial, respecto a una serie de variables como son el rendimiento académico, las actitudes y la retención de la información. Y en ella, reconociendo que muchas de las investigaciones realizadas son de bajo nivel, también apuntan que no son muchas las que muestran resultados significativos en las variables anteriormente señaladas, aunque también al mismo tiempo señalan que resulta complejo, llegar a conclusiones concluyentes. Por otra parte, no podemos olvidarnos, y es también un indicador, del éxito de las acciones de formación a distancia, el fuerte abandono de los estudiantes que cursan estas modalidades de formación. Desde nuestro punto de vista, ello es debido a una serie de aspectos, y entre ellos, como ya señalamos en la conferencia que impartimos en el XV “Encuentro Internacional de Educación a Distancia”, celebrado
18 La Educación a distancia:cada vez menos a distancia en Guadalajara (México) en 2006), denominada “La calidad en la educación a distancia en los nuevos entornos de comunicación”, se debía a que deberíamos de centrarnos en lo que de verdad eran las variables críticas que podrían explicar el éxito de estas acciones formativas, y que desde nuestro punto de vista, y sin la pretensión de acotar el tema, eran las que presentamos en la siguiente figura. Variables críticas para una formación de calidad en nuevos entornos de comunicación. No es nuestra intención profundizar en los mismos, pues el lector interesado puede encontrar información en algunos trabajos que hemos realizado (Cabero, 2004; Cabero y Gisbert, 2005; Cabero y Llorente, 2005; Cabero y Román, 2006; y Llorente, 2006), y en la reciente publicación que del Congreso realizará la Universidad mexicana de Guadalajara. Aunque si nos gustaría llamar la atención respecto a que lo que queríamos decir con ello, es que lo verdaderamente significativo de las acciones de la formación realizada a distancia no es centrarnos en los aspectos tecnológicos, sino en otra serie de dimensiones que van desde como estructuramos y organizamos los contenidos, el diseño de la acción formativa que pongamos en funcionamiento, el papel que el profesor y el estudiante desempeñe en la misma, la calidad con que se lleve a cabo la tutoría con el estudiante, el manejo que se realicen de las herramientas de comunicación sincrónicas y asincrónicas, las e-actividades que le pongamos al estudiante que tienen que realizar, etc. No nos gustaría terminar nuestro capítulo, sin hacer algunas referencias a los cambios que deben sufrir los profesores y los alumnos para desenvolverse en la educación a distancia. Ya que desde nuestro
19 Julio Cabero Almenara y Julio Barroso Osuna punto de vista, éste será otro de los elementos claves que debemos considerar. Por lo que respecta a los cambios del rol del profesorado, en los últimos años nos encontramos con propuestas de diferentes autores, como por ejemplo: Gisbert (2002), Mason (1991), Salinas (1998), y Goodyear (2001), han realizado una síntesis de los principales roles que los profesores desempeñan en una enseñanza en línea, siendo para ellos los siguientes: facilitador del proceso de enseñanza, consejero/orientador, diseñador, asesor, investigador, facilitador de contenidos, tecnológico, y organizador/administrador. Para nosotros, los nuevos roles que desempeñará el profesor en estos entornos de formación a distancia son: –Consultor de información/facilitador del aprendizaje. –Diseñadores de situaciones mediadas de aprendizaje. –Moderadores y tutores virtuales. –Evaluadores continuos. –Orientadores. –Evaluador y seleccionador de tecnologías. Puede parecer una contradicción el que los profesores perderán en los nuevos entornos su papel de transmisores de información, ya que los nuevos entornos de comunicación pondrán una amplitud de información a disposición de los alumnos, además de que la información estará deslocalizada de los lugares cercanos a los estudiantes. Ahora bien, ello no significa que el profesor deje de ser una persona importante en todo lo referido a la información; por el contrario, las nuevas tecnologías van a llevar a que desempeñe nuevas funciones relacionadas con ésta, que irán desde buscar información en la red, adaptarla a las necesidades generales de sus estudiantes, o a las necesidades y demandas concretas que a la hora de la evolución del proceso de aprendizaje se vayan presentado. Sin olvidarnos que el profesor desempeñará un fuerte papel en la formación del sujeto para que evalúe y seleccione la información pertinente de la voluminosa que se le ofrecerán por diversos medios. Al mismo tiempo el profesor, de forma individual o conjunta, se convertirá en creador de mensajes, no en mero reproductor. Los comentarios que estamos realizando nos llevan a presentar otra de las funciones que van a desempeñar los profesores, y es aquella relacionada con el diseño de los medios y de los entornos de aprendizaje. Desde nuestro punto de vista, la utilización de los entornos de teleformación va más lejos del simple hecho de la ubicación de la información en la red, aunque esta siga una estructura específicamente creada y desarrollada para el mismo, como hemos presentado en un capítulo de esta obra. Por el contrario, supone la organización y gestión de diferentes elementos, para que de esta forma, se pueda facilitar el aprendizaje en los estudiantes. Lo que venimos a decir es que el profesor se va a convertir en un diseñador de situaciones de aprendizaje y de una situación que deberá de girar en torno al estudiante y a que éste adquiera los conocimientos previstos. Dicho en otros términos, el profesor se convertirá en un facilitador del aprendizaje desde la perspectiva de que, lo importante no será el entorno que se produzca, sino que el mismo se encuentre a disposición del estudiante para que éste llegue a aprender conocimientos y adquirir competencias y habilidades.
20 La Educación a distancia:cada vez menos a distancia El profesor, de esta forma, pasa de ser un experto en contenidos a un facilitador del aprendizaje, lo cual le va a suponer que realice diferentes cuestiones como son: diseñar experiencias de aprendizaje para los estudiantes, ofrecer una estructura inicial para que los alumnos comiencen a interaccionar, animar a los estudiantes hacia el autoestudio, o diseñar diferentes perspectivas sobre un mismo tópico. Ahora bien, este cambio de rol no significa que obvie la cualificación profesional que deba tener el profesor en los contenidos. Para orientar y asesorar en los contenidos, la cualificación del profesor y los dominios que tiene que tener de ellos, son mayores que para la simple transmisión. Hacer fácil lo difícil, en la formación en contenidos, requiere una alta competencia en los mismos. Desde nuestro punto de vista, frente a la tarea de tutorización de una acción presencial -que usualmente surge a reclamo del estudiante-, en este caso, el profesor debe adoptar una posición más activa, interviniendo e indagando sobre situaciones problemáticas que vayan apareciendo a lo largo del proceso. Las tareas que normalmente realizará el tutor serán muy variadas, y a grandes rasgos las podemos sintetizar en: –Presentación del curso a los estudiantes y de las normas de funcionamiento. –Resolver de forma individual y colectiva las diferentes dudas que vayan surgiendo de interacción con los materiales que se le vayan presentando. –Animar la participación de los estudiantes. –Fomentar actividades de trabajo colaborativo y animar a la participación de todos los miembros. –Realizar las valoraciones de las actividades realizadas. –Desarrollar una evaluación continua formativa. –Determinación de acciones individuales y grupales, en función de las necesidades de los diferentes estudiantes. –Incitar a los alumnos para que amplíen y desarrollen sus argumentos propios y los de sus compañeros. –Asesoramiento en métodos de estudio en la red. –Facilitar y negociar compromisos cuando existan diferencias de desarrollo entre los miembros del equipo. –Facilitar información adicional para la aclaración y profundización en conceptos. –Ayudar a los alumnos en sus habilidades de comunicación señalándoles, en privado, sus posibles mejoras para un mayor entendimiento con el grupo, y seguimiento del proceso Tareas que han llevado a diferentes profesores a proponer que los profesores de educación a distancia deben poseer un amplio número de habilidades y competencias para desarrollar su actividad profesional. Torres (2006), por ejemplo nos habla de 55, algunas de las cuales son: conocimiento sobre la androgia, habilidades para al consejería, conocimientos básicos sobre tecnología, habilidades para ser agente de cambio, trabajo en equipo, habilidades de evaluación, habilidades para facilitar el debate, habilidades de retroalimentación, conocimiento sobre teoría de la educación, habilidades en procesos grupales,…
21 Julio Cabero Almenara y Julio Barroso Osuna Nosotros, en diferentes trabajos sobre la tutoría virtual (Cabero, 2004; Llorente, 2006), señalamos que el tutor debería desempeñar funciones más amplias que la de mero consultor académico, desarrollando otras que podríamos considerar de tipo técnico, académico, orientador, organizativo y social. Y que como podemos observar, se relacionan con alguna de las variables críticas que hemos presentado para configurar entornos de calidad virtuales para la formación a distancia. Pero si los profesores se ven transformado en sus roles, también ocurrirá lo mismo con los que desempeñarán los alumnos. Y al respecto digamos desde el principio que los alumnos para desenvolverse en la sociedad del futuro, deberán poseer nuevas capacidades, como las siguientes: la adaptabilidad a un ambiente que se modifica rápidamente; saber trabajar en equipo; aplicar propuestas creativas y originales para resolver problemas; capacidad para aprender; desaprender y reaprender; saber tomar decisiones y ser independiente; aplicar las técnicas del pensamiento abstracto; y saber identificar problemas y desarrollar soluciones. Y ello ocurrirá independientemente de que estudien, de una manera a distancia o presencial. Los alumnos en estos nuevos entornos deberán poseer las siguientes capacidades: –Capacidad de análisis y síntesis. –Capacidad de aplicar los conocimientos. –Resolución de problemas. –Capacidad de aprender. –Trabajo en equipo. –Habilidades interpersonales. –Planificación y gestión del tiempo. –Gestión de la información. –Capacidad de adaptarse a nuevas situaciones –Creatividad. – Y conocimiento sobre el área de estudio. Los comentarios que hemos ido realizando a lo largo de nuestra intervención, nos llevan a señalar con toda claridad que la educación a distancia se están convirtiendo en una de las modalidades de formación con mayor posibilidades de desarrollo en la sociedad del conocimiento, convirtiéndose en una formación con verdaderos patrones de calidad, y donde la distancia entre los participantes en la misma es cada vez menor. La distancia se mantendrá, sino cambiamos las ideas que tradicionalmente hemos manejado sobre la misma, o si seguimos ubicando por encima de la pedagogía los aspectos tecnológicos. Ahora bien para tal transformación, deben de plantearse una serie de retos en la educación a distancia, como son: desarrollar nuevas teorías educativas sobre sus posibilidades, desarrollo y aplicación, potenciar su investigación educativa, favorecer la creación de entornos formativos y comunicativos que al mismo tiempo potencien la individualización y desarrollen la colaboración entre los estudiantes, desarrollar entornos y materiales más flexibles e interactivos, y la tendencia a la búsqueda de modelos de calidad. Al mismo tiempo creemos que es necesario establecer marcos legislativos nacionales e internacionales para asegurarnos la calidad de estas acciones formativas ya que al ser un fuerte modelo de negocio
22 La Educación a distancia:cada vez menos a distancia algunas instituciones y personas se están acercando a la misma no por la educación sino por su valor crematístico, y por otra parte para darle una legitimidad al sistema mediante la evaluación y acreditación. Creo que ya hay suficientes experiencias para llevar a cabo estudios de legislación comparada y de “buenas prácticas” (Barbosa, 2011), para determinar los aspectos a incorporar en los marcos legislativos: organización académica, gestión, seguimiento y evaluación, acreditación, infraestructuras,… Por otra parte, creo que se debe potenciar su incorporación a la formación para favorecer la movilidad virtual de los estudiantes y docentes, la creación de campus virtuales compartidos, y desarrollo de grados y postgrados conjuntos entre diferentes instituciones. Queremos finalizar con las palabras de una de las personas más significativas de la educación a distancia, el rector de la Universidad Virtual de Guadalajara Manuel Moreno, quién tras analizar las posibilidades de la educación a distancia nos llama la atención sobre lo siguiente: “Desde luego, la educación a distancia propicia estas posibilidades, pero lo determinante es la gestión institucional que las asegure. La educación a distancia por sí sola no hace milagros; el desarrollo y aprovechamiento de su potencial depende de las estrategias y modos como se le integra a los procesos del desarrollo institucional, en todas sus áreas académicas, administrativas y tecnológicas.” (Moreno, 2012b)
23 Julio Cabero Almenara y Julio Barroso Osuna Referencias bibliográficas. AGUADED, I. y CABERO, J. (2013). Tecnologías y medios para la educación en la e-sociedad. Madrid: Alianza. AIESAD (2012). Buenas Prácticas en Educación a Distancia. Experiencias significativas en Iberoamérica, Universidad Politécnica Particular de Loja, Loja. ANDERSON, T. y DRON, J. (2011). Three Generations of Distance Education Pedagogy. International Review of Research in Open and Distance Learning, 12, 3, 80-97. ARBOLEDA Y RAMA. (2013). La Educación Superior a Distancia y Virtual en Colombia: Nuevas Realidades. Virtual Educa y Asociación Colombiana de Instituciones de Educación Superior con Programas a Distancia y Virtual, ACESAD. 1º Edición Bogotá, Colombia. BACH, E. (2007): El poder de las e-mociones o la culpa fue del chat-chat-chat, en: BACH, E. y FORÉS, A.: E-mociones. Comunicar y educar a través de la red, Barcleona, CEAC, 21-48. BARBERÁ, E. (coord) (2001): La incógnita de la educación a distancia, Barcelona, ICE-Horsori. BARBOSA, j. (2011). Leyes, normas y reglamentos que regulan la educación superior a distancia y en línea en América Latina y el caribe. Universidad Técnica Particular de Loja, Loja. BERNARD, R.M. y otros (2004): “How does distance education compare with classroom instruction? A metaanalysis of the empirical literature”, Review of Educational Research, 74, 3, 379-439. BURNS, M. (2011). Distance Education for Teacher Training: Modes, Models, and Methods, Education Development Center, Washington. CABERO, J. (1999) “La red, ¿panacea educativa?”, Educar, 61-79. CABERO, J. (2001): Tecnología educativa, Barcelona, Paidós. CABERO, J. (2003): Principios pedagógicos, psicológicos y sociológicos del trabajo colaborativo: su proyección en la teleenseñanza, en MARTÍNEZ, F. (comp) (2003). Redes de comunicación en la enseñanza. Las nuevas perspectivas del trabajo corporativo, Barcelona, Paidós, 129-156. CABERO, J. (2004): La función tutorial en la teleformación, en MARTÍNEZ, F. y PRENDES, M.P. (coords): Nuevas Tecnologías y Educación, Madrid, Pearson Educación, 129-143. CABERO, J. (2006): “Las TIC y las inteligencias múltiples”, Infobit. Revista para la difusión y el uso educativo de las TIC, 13, 8-9. CABERO, J. y GISBERT, M. (2005): La formación en Internet. Guía para el diseño de materiales didácticos, Sevilla, Eduforma. CABERO, J. y LLORENTE, M.C. (2005): “Las plataformas virtuales en el ámbito de la teleformación”, Revista electrónica Alternativas de educación y comunicación, http://www.e-alternativas.edu.ar/ (20/1/2006). CABERO, J. y LOSCERTALES, F. (eds.) (1998): ¿Cómo nos ven los demás. La imagen del profesor y la enseñanza en los medios de comunicación social, Sevilla, Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla. CABERO, J. y ROMÁN, P. (2006): La formación en Internet: variables críticas, en CABERO, J. y ROMÁN, P. (coods): E-actividades, Sevilla, Eduforma, 11-22. CABERO, J. (dir.) (2010): Usos del e-learning en las universidades andaluzas: estado de la situación y análisis de buenas prácticas. Sevilla, Grupo de Investigación Didáctica. CABERO, J. (2012). La educación a distancia hacia el e-learning 2.0: la interacción como variable de éxito, en MORENO, M. (coord.) (2012). Veinte visiones de la educación a distancia. Guadalajara, Universidad de Guadalajara, 247-261.
24 La Educación a distancia:cada vez menos a distancia CABERO, J. (2013). La formación virtual en el nuevo entramado 2.0: el e-learning 2.0, en AGUADED, I. y CABERO, J. (coords). Tecnologías y medios para la educación en la e-sociedad, Madrid, Alianza Editorial, 23-51. CALED (2012). Las nuevas fronteras de la educación a distancia, CALED-Virtual Educa-Universidad Técnica Particular de Loja, Loja. CASTAÑO, C. y CABERO, J. (coords) (2013). Enseñar y aprender en entornos de m-learning. Madrid, Síntesis. DOMÍNGUEZ, J. Rama, C. (eds) (2013). La educación a distancia en el Perú, Universidad Católica Los Ángeles de Chimbote-Virtual Educa, Chimbote. FAINHOLC, B. (199): La interactividad en la educación a distancia, Barcelona, Paidós. GARCÍA ARETIO, L. (2001): La educación a distancia. De la teoría a la práctica, Barcelona, Ariel. GARCÍA ARETIO, L. (cood.) y otros (2007): De la educación a distancia a la educación virtual, Barcelona, Ariel. GARCÍA ARETIO, L 2014). Bases, mediaciones y futuro de la educación a distancia en la sociedad digital. Madrid: Síntesis. GARDNER, H. (1998): Inteligencias múltiples. La teoría en la práctica, Barcelona, Paidós. GARRO, A. y otras (2007): Las representaciones sociales como objeto de estudio: nuevas perspectivas en las investigaciones en torno de programas de educación a distancia. La tensión entre lo global y lo local, en MENA, M. (comp) (2007): Construyendo la nueva educación agenda de la educación a distancia, Buenos Aires, La Crujía ediciones, 239-250. GISBERT, M. (2002): “El nuevo rol del profesor en entornos tecnológicos”, Acción Pedagógica, 11, 1, 48-59. GOODYEAR, P. (2001): “Competences for online teaching: a special report”, Educational Technology Research an Development, 49, 1, 65-72. HANNA, D.E. (2003): Organizational models in higher education, past and future, en GRAHAME, Mch. y ANDERSON, W.G. (eds): Handbook of distance education, LEA, Mahwah, 67-78. LLORENTE, M.C. (2006): “El tutor en e-learning: aspectos a tener en cuenta”. Edutec. Revista Electrónica de Tecnología Educativa, 20, http://edutec.rediris.es/Revelec2/revelec20/llorente.htm (20/5/2006). MASON, R. (1991): “Moderating educational computer conference”, Deosnews, 1, 19. MAYES, T. (2006): Theoretical perspectives on interactivity in e-learning, en JUWAH, Ch. (ed): Interactions in OnLine Educatoion. Implications for theory & practice, Londres, Routledge, 9-26. MENA, M. (comp) (2007a): Construyendo la nueva educación agenda de la educación a distancia, Buenos Aires, La Crujía ediciones. MENA, M. (2007b): La agenda actual de la educación a distancia, en MENA, M. (comp): Construyendo la nueva educación agenda de la educación a distancia, Buenos Aires, La Crujía ediciones, 21-52. MORENO, M. (coord.) (2012a). Veinte visiones de la educación a distancia. Guadalajara, Universidad de Guadalajara. MORENO, M. (2012b): Educación a distancia, un calidoscopio para el aprendizaje en la diversidad, en MORENO, M. (coord.) (2012). Veinte visiones de la educación a distancia. Guadalajara, Universidad de Guadalajara, 17-29. MOROCHO, M. y RAMA, C. (eds) (2013). La educación a distancia y virtual en Ecuador. Una nueva realidad universitaria. CALED-Virtual Educa-Universidad Técnica Particular de Loja, Loja. NOÉ, R.A. (2003): Satisfacción de los estudiantes de un entorno educativo virtual, Facultad de Ciencias de la Educación Universidad de Barcelona, tesis doctoral inédita.
31 Elvira Esther navas Piñate Tecnológicas: –No disponibilidad de conexión de banda ancha. –Poca o ninguna posibilidad de aumento de la capacidad de disco duro y de procesamiento a altas velocidades con menores costos. –Ausencia de desarrollo de tecnologías adecuadas para crear, distribuir y compartir contenido. –Necesidad de provisión de herramientas de software más sencillas para crear, editar y remezclar. –Necesidad de disminución de costos y aumento de la calidad de los dispositivos de tecnología para el manejo de audio, imágenes y video. Económicas –Acceso a menor costo de las conexiones a Internet de banda ancha. –Reducción de costos y aumento de la disponibilidad de herramientas para la creación, edición y alojamiento de contenidos. –Falta de incentivos monetarios para lograr que los docentes se motiven a crear y compartir contenidos. –Lograr entender la oportunidad de reducir costos mediante la cooperación entre individuos e instituciones. Sociales –Miedo a compartir contenido por la posible evaluación de pares. –Exceso de carga de trabajo lo cual impide la dedicación de tiempo a la producción de contenido de calidad. –No entender la oportunidad de dar visibilidad a las instituciones y por ende a los individuos que trabajan en ellas al producir contenidos reusables de alta calidad. Legales –Desconocimiento del uso de licencias como el Creative Commons y las licencias GNU para la protección de los derechos individuales e institucionales. Otro análisis interesante es el que presenta la OPAL, “The Open Educational Quality Initiative” en su informe “Beyond OER: Shifting Focus to Open Educational Practices”. Según el mismo hay cinco obstáculos importantes que deben abordarse y superarse, para facilitar la tarea de aprovechar de mejor manera los REA: –La falta de apoyo institucional; –La falta de herramientas tecnológicas; –La falta de las habilidades y el tiempo de los usuarios: –La falta] de la calidad o idoneidad de los REA, –Los asuntos personales (falta de confianza y tiempo).
32 Los recursos educativos abiertos en la educación a distancia El informe hace especial énfasis en fomentar la confianza en el uso de REA para mejorar su uso real, así comenzó la creación y propuesta de modelos educativos innovadores para lograr la transformación de la forma como se hace educación hoy en día. (Burgos & Ramirez, 2011) Pero entonces, es necesario responder las siguientes interrogantes ¿Pueden los REA ser el elemento necesario para lograr la movilización del conocimiento y por ende aumentar la visibilidad de las instituciones educativas a nivel mundial? ¿Qué hace falta para lograrlo? ¿Son estos elementos los indicados para potenciar la educación a distancia a nivel mundial? ¿Está preparada la comunidad educativa mundial y en especial la iberoamericana para utilizarlos de forma correcta? Una de las respuestas posibles a estas interrogantes son las denominadas Prácticas Educativas Abiertas (OEP, por sus siglas en inglés de “Open Educational Practices”) las cuales están conformadas por un conjunto de actividades en torno al diseño instruccional y su aplicación en actividades y procesos destinados a apoyar el aprendizaje. Las OEP incluyen la creación, uso y reutilización de recursos educativos abiertos (REA) y su adaptación al contexto o ambiente de aprendizaje. (OLCOS, 2012) Es interesante en estos momentos analizar los dos paradigmas que subyacen alrededor de la movilización de contenidos, el que se conoce como “Contenido empaquetado o enlatado” (traducción libre del término Canned Content) y el denominado “Contenido Abierto” A continuación tabla comparativa en la cual se analizan los diferentes elementos que se deben considerar al momento de analizar la movilización de contenidos particularmente cuando se trabaja con REA. Contenido Empaquetado Contenido Abierto Nociones básicas Courseware, libros de texto, material suplementario etc Web con varias clases de recursos de información (incluyendo cursos abiertos, libros digitales etc) Rol del profesor Instructor , generador del conocimiento. Facilitador de los procesos de aprendizaje; coach/ mentor; manager del contexto de aprendizaje. Rol del aprendiz Recibe, digiere y reproduce el conocimiento Aprendiz activo quien desarrolla competencias, conocimiento y habilidades. Estatus del contenido Material educativo certificado, alineado al curriculum Contenido que es considerado útil por profesores y aprendices en un cierto contexto de aprendizaje. Creacion /autores Unos pocos autores profesionales (“productos de alto valor”) Muchos autores, incluyendo autores profesionales, profesores y aprendices. Derechos de autor Rígido(“todos los derechos reservados”, algunas excepciones para propósitos educativos) Licencias de contenidos abiertos(Por ejemplo: Creative Commons, “Algunos derechos reservados”)
33 Elvira Esther navas Piñate Modelo de procesamiento de contenidos Crea, ensambla, empaqueta y entrega(uno a muchos) Crea, comparte, reutiliza, mejora y enriquece (colaborativo) Contexto Removido del proceso de aprendizaje(industria de contenido educativo; frecuentemente una perspectiva monodisciplinaria) Parte de un proceso de aprendizaje basado en la investigación, los aprendices están comprometidos con el mundo real, contenido “interdisciplinario”, y contribuye con ideas propias y resultados de estudios. Control de calidad Por asignatura y expertos instruccionales. Por aprendices y profesores en el proceso de aprendizaje(grupos de estudio, comunidades de práctica) Acceso Restringido, se necesita registro y autenticación Acceso abierto, pero algunas partes de un proyecto pueden ser solo “para miembros” Servicios Búsquedas en bases de datos y bajar materiales para preparación de cursos o clases RSS feeds para contenido relevante sobre un tema(texto, audio,video), servicios de contenido entre pares, marcadores sociales, foros de discusión, redes sociales etc Objetos de aprendizaje Unidades estáticas, baja granularidad, poco actualizados Unidades que evolucionan, granularidad variada en materiales entrelazados, mucho “micro contenido”, actualizaciones frecuentes Metadata IMS, LOM y otros Trazas de uso de otros aprendices, recomendaciones, categorías de contenidos compartidos(Ej: en Weblogs) y etiquetas(ej:en marcadores sociales), RSS metadata y otros. Herramientas Herramientas de escritorio típicas y aplicaciones propias de las “clases electrónicas” Wikis, Weblogs, RSS feeder y agregadores etc. Más herramientas de adquisición de contenidos y de creatividad(ej: camara digital, grabador de sonidos, grabador de videos etc) Manejo de contenidos Sistemas Manejadores de Aprendizaje Institucionales Auto controlados por grupos y por individuos; portafolios digitales; reflexiones y presentaciones del progreso del aprendizaje y de los resultados. Comparación entre Contenido empaquetado y Contenido Abierto Fuente: http://www.olcos.org/cms/upload/docs/olcos_roadmap.pdf (pp 46-47) Traducción libre Ante esta información se hace necesario analizar que está sucediendo con los sistemas de educación superior y los REA. Actualmente los sistemas de educación superior enfrentan grandes desafíos para poder satisfacer las crecientes demandas de ingreso. Es indudable que esta demanda irá en aumento en los próximos años. Pero es muy difícil pensar que ese crecimiento en la matrícula se acompañe de un aumento equivalente en recursos financieros y humanos para cubrirla. Es innegable que muchas instituciones están incorporando las tecnologías en sus programas de administración y gestión educativa, tratando con esto de atender a los estudiantes de manera más
34 Los recursos educativos abiertos en la educación a distancia rentable y tratando de prepararlos mejor para el mundo que van a enfrentar al momento de obtener su titulación profesional. Pero también es indiscutible que en muchos países todavía el acceso a la red internet y al hardware y software necesarios todavía es incipiente. Es por ello que es indispensable adaptar los enfoques pedagógicos y el material didáctico para tratar de garantizar la alta calidad y la igualdad de oportunidades educativas. Por otro lado, la incorporación de la tecnología está incrementando en forma drástica la transferencia de información a través de los sistemas de comunicación, esto ha producido un incremento en la generación y el intercambio colectivo de conocimiento. La creación dinámica de conocimiento y las herramientas sociales ganan cada día mayor difusión y aceptación, lo cual abre numerosas oportunidades para crear y compartir una gran diversidad de recursos educativos. La digitalización de la información y su difusión en las redes plantea grandes e importantes desafíos en todo lo que se refiere a la propiedad intelectual. Se hace necesario observar de forma crítica tanto los sistemas de derecho de autor tradicionales como los modelos de negocio editorial. Es un hecho que el trabajo conjunto de las instituciones de educación superior y otros organismos para crear espacios donde se pueda tener acceso a REA de calidad, junto con las redes sociales y el aprendizaje colaborativo, están creando grandes oportunidades para la innovación educativa. La capacidad transformadora de los REA Tal como se afirmó anteriormente la demanda de ingreso a la educación superior y gran desarrollo de las tecnologías generan grandes desafíos a las Instituciones de Educación Superior. Es necesario que las instituciones educativas se decidan a apoyar en forma sistemática y planificada: a. El desarrollo y mejora de los planes de estudio y del material didáctico; b. El diseño constante de programas y cursos; c. La organización de sesiones interactivas de contacto con los estudiantes y que éstos se contacten entre ellos; d. El desarrollo de materiales de enseñanza y aprendizaje de calidad; e. El diseño de herramientas de evaluación eficaces para diversos ambientes; f. Vínculos con el mundo del trabajo. (UNESCO, 2011) No hay dudas que los REA pueden contribuir de manera significativa en cada uno de estos procesos, sin embargo ellos solos no son garantía de calidad, rentabilidad y eficiencia. Depende en alto grado de los procedimientos establecidos. EL verdadero potencial transformador de los REA depende de: a. Mejorar la calidad de los materiales de aprendizaje a través de procesos de revisión por pares; b. Cosechar los beneficios de la contextualización, la personalización y la localización; c. Hacer hincapié en la apertura y mejora de la calidad; d. Aumentar la capacitación para la creación y uso de los REA como parte del desarrollo profesional del personal académico; e. Atender las necesidades de poblaciones estudiantiles particulares, como las personas con necesidades especiales;
35 Elvira Esther navas Piñate f. Optimizar el despliegue del personal de la institución y sus presupuestos; g. Ofrecer el servicio a los alumnos en sus idiomas locales; h. Hacer que los alumnos participen en la selección y adaptación de REA para que se involucren más activamente en el proceso de aprendizaje; y i. Usar materiales desarrollados localmente con el debido reconocimiento. (UNESCO, 2011) La capacidad transformadora de los REA incluye por una parte los beneficios de lograr la colaboración y el desarrollo de las competencias necesarias para poder compartir conocimiento de forma interinstitucional y entre países, y por otra la posibilidad de generación de nuevos modelos educativos que permitan el desarrollo de las competencias digitales tan necesarias en la sociedad del conocimiento. Lecciones aprendidas El potencial de los REA, de la mano de ambientes apoyados en tecnología, es indispensable para facilitar a los educadores las herramientas necesarias para hacer innovación educativa; les permite superar los retos y desafíos que les demanda un entorno disruptivo y global para avanzar hacia una sociedad basada en conocimiento (UNESCO, 2011). Uno de los principales obstáculos a los que hay que hacer frente es todo lo relativo al manejo de los derechos de autor. Es necesario reconocer como una realidad el que los profesores no conocen las licencias de contenido abierto tales como el Creative Commons, lo cual hace que aún haya mucho temor al colocar sus producciones en un repositorio institucional por miedo al posible “Plagio” sin respetar los debidos derechos de autoría. Mientras este obstáculo no se supere mediante un adecuado apoyo tanto legal como tecnológico al docente que produce contenido no se logrará un verdadero entusiasmo para la producción de recursos como se espera. Es de recordar que un REA es un recurso que está disponible para su libre uso protegido con las debidas licencias para potenciar su reutilización. Pero no es suficiente con crear REA y protegerlos legalmente, solo con la creación de los Recursos no basta, es necesario potenciar la creación de comunidades de aprendizaje que permitan darle un impulso fuerte al proceso de aprendizaje mediante el intercambio de conocimiento a través del desarrollo de redes donde pueda hacerse realidad. Entre las lecciones aprendidas más importantes está en primer lugar la necesidad de crear los espacios para el desarrollo de las competencias digitales necesarias para la producción y el aprovechamiento real de los REA. En segundo lugar el hacer que docentes y aprendices puedan reconocer los cambios en el ambiente educativo que les permita pasar del manejo de contenidos empaquetados a contenidos abiertos, con las ganancias que esto les acarrea. Por último, en tercer lugar pero no por ello menos importante, la urgencia de la creación de espacios para la capacitación docente de manera que puedan estar mejor preparados para la producción, uso, intercambio, reutilización y licenciamiento de sus recursos educativos digitales de forma que estos sean verdaderos REA de altísima calidad, dando así la visibilidad tan necesaria a las instituciones y logrando así llevar a mayor cantidad de personas una educación de calidad.
36 Los recursos educativos abiertos en la educación a distancia REFERENCIAS BID (2015) “BID Recursos Educativos Abiertos (REA)” Obtenido de http://www.iadb.org/es/indes/recursoseducativos-abiertos-rea,7016.html BURGOS, V., & RAMIREZ, M. (Diciembre 2011). Movilización de Recursos Educativos ABiertos (REA). La educ@ acion revista digital, N° 146 http://educoas.org/portal/la_educacion_digital/146/pdf/EXPR_vladimirburgos_ES.pdf. CASWELL,T [utpl] (2009) “Conferencia Tom Caswell (español)” obtenido de: https://youtu.Be/6zt_q-sp9bi FOUNDATION, T. F. (2015). Fundacion Flora y William Hewlett. http://www.hewlett.org/ MONTOYA, M. S. (Julio Diciembre 2013). Retos y perspectivas en el movimiento educativo abierto de educación a distancia: estudio diagnóstico en un proyecto SINED. Vol 10 N° 2. Revista de Universidad y Sociedad del Conocmiento, 175. http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=78028681013 OECD. (2007). Giving Knowledge for Free: The Emergence of Open Educational Resources. http://www.oecd.org/edu/ceri/38654317.pdf OLCOS. (2012). Open Educational Practices and resources. http://www.olcos.org/cms/upload/docs/olcos_roadmap.pdf UNESCO. (2002). Experts to Assess impact of Open Courseware for Higher Education. http://portal.unesco.org/ ci/en/ev.php-URL_ID=2492&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html UNESCO. (2011). Directrices para los Recursos Educativos Abiertos(REA) en Educación SUperior. Obtenido de http://unesdoc.unesco.org/images/0021/002136/213605E.pdf UNESCO. (2012a). Congreso Mundial sobre Recursos Educativos Abiertos. http://www.unesco.org/new/ es/communication-and-information/events/calendar-of-events/events-websites/world-open-educational- resources-congress/ UNESCO. (2012b). Declaracion de Paris sobre Recursos Educativos Abiertos. http://www.unesco.org/new/fileadmin/MULTIMEDIA/HQ/CI/CI/pdf/Events/Spanish_Paris_OER_Declaration.pdf UNESCO. (2012c). ¿Qué es la Declaración de París sobre los REA? http://goo.gl/HP7kHk
37 Eneko Tejada Garitano, Carlos Castaño Garrido, Inmaculada Maiz Olazabalaga EDUCACIÓN A DISTANCIA Y M-LEARNING Eneko Tejada Garitano eneko.t[email protected] Carlos Castaño Garrido carlos.cast[email protected] Inmaculada Maiz Olazabalaga [email protected] Universidad del País Vasco - España Introducción. Son numerosas las definiciones que se encuentran en la literatura especializada respecto a la conceptualización y significado de la educación a distancia (eLearning), así como de otros términos que subyacen de ella. Hablar de eLearning es referirse a un tipo de formación que se realiza de forma asistida por las tecnologías de la información y comunicación. Tal y como se ha señalado en capítulos anteriores, se trata de una modalidad de enseñanza-aprendizaje basada en el diseño, desarrollo y evaluación de un curso o formación, utilizando los recursos informáticos y de las telecomunicaciones a través de la red (Area y Adell, 2009). Por medio de estos recursos los alumnos, en un entorno virtual, acceden a los contenidos del curso, interactúan con sus compañeros y profesores (Brazuelo y Gallego, 2011), comparten experiencias, realizan actividades, etc. Fruto de todas estas acciones, los estudiantes adquieren o incrementan su experiencia de aprendizaje (Ally, 2004). Los alumnos que participan en cursos en formato eLearning, van al ritmo que consideran oportuno por lo que tienen más facilidades para controlar su proceso de aprendizaje de forma más racional. Esto se debe a que el trabajo que desarrollan es en el momento en que desean o necesitan (just in time training) (Cabero y Gisbert, 2005). A pesar de que el aprendizaje basado en eLearning flexibiliza la información más allá del espacio y tiempo, deslocaliza el conocimiento de los espacios tradicionales, contribuye a la autónomía del alumno, permite el uso de diferentes herramientas y materiales digitales, etc., es decir facilita las condiciones para que se produzca el aprendizaje, el aprendizaje a distancia no ha terminado por consolidarse del todo (Cabero, 2006). Esta modalidad de enseñanza tiene unas características intrínsecas, como son la ausencia de contacto
38 Educación a distancia y m-learning humano, el elevado grado de motivación que debe poseer el alumno, etc. (Pascual, 2003) que hace que el aprendizaje resulte en ocasiones difícil. Con objeto de responder a estas carencias, una parte de las formaciones que se realizan a través del eLearning pasan a efectuarse de forma semipresencial (Bartolomé, 2004) y flexible (Salinas, 2002): Blended Learning. El bLearning se basa en un tipo de diseño docente en el que se combinan las tecnologías de uso presencial (físico) y no presencial (virtual) con objeto de optimizar el proceso de enseñanza-aprendizaje (Bartolomé y Aiello, 2006). Para ello se combinan los recursos digitales y los momentos no presenciales, con los analógicos y presenciales respectivamente. Este modelo de aprendizaje trata de poner a disposición del alumnado los medios y condiciones que garanticen su propio aprendizaje (Cabero y Llorente, 2008). Sin embargo, no todos los estudiantes pueden responder a la exigencia de la presencialidad. Como consecuencia de ello, el eLearning se desarrolla por la vía de la ubicuidad o aprendizaje en movilidad. mLearning. El concepto de aprendizaje en movilidad se encuentra en desarrollo, por lo que a la hora de definir el concepto no existe un acuerdo total (Brazuelo y Gallego, 2011). De hecho, se pueden distinguir tres formas de entender el mLearning (Brazuelo y Gallego, 2011; Paine, 2011). Por una parte se encuentra la perspectiva tecnocéntrica, que pone el acento sobre todo en la tecnología y entiende el mLearning como aquel aprendizaje que se realiza por medio de dispositivos móviles. Por otra parte, existe una visión del aprendizaje en movilidad en relación al eLearning, que al contrario del anterior enfoque, se centra en la situación (espacio y tiempo) en la que se puede producir el aprendizaje sin la necesidad de estar unido físicamente al ordenador tradicional o de sobremesa. Por último, otra manera de conceptualizar el aprendizaje en movilidad es poniendo el acento en el alumno, es decir, dando mayor importancia a la movilidad del sujeto que a la tecnología de la que éste se provee. De esta forma, la manera de entender el aprendizaje en movilidad oscila entre el funcionamiento de los dispositivos móviles y el entramado comunicativo sociocultural que se forma con ellos (Castaño y Cabero, 2013). En líneas generales, respecto al recorrido histórico que ha tenido este constructo, Pachler, Bachmair y Cook (2010) recogen tres periodos diferentes en la evolución del aprendizaje en movilidad, que por otra parte coincide con lo señalado por Castaño y Cabero (2013). Un primer momento en que el mLearning se centra en los dispositivos móviles; un segundo momento en que el enfoque es sobre el aprendizaje que se realiza es fuera del aula; y un último en el que la atención se centra en la movilidad del estudiante. Si nos atenemos a lo señalado hasta el momento, en éste trabajo se define y entiende el aprendizaje en movilidad de la siguiente manera:
39 Eneko Tejada Garitano, Carlos Castaño Garrido, Inmaculada Maiz Olazabalaga Una nueva forma de educación creada a partir de la conjunción entre el e-learning y la utilización de los Smart devices o dispositivos móviles inteligentes (pda`s, Smart phones, Ipods, pocketPCs, teléfonos móviles 3G y consolas), y que se fundamenta en la posibilidad que nos ofrecen estos nuevos dispositivos, de combinar la movilidad geográfica con la virtual. (ISEA S.Coop, 2009, p. 3) El aprendizaje en movilidad pivota en torno a algunos aspectos importantes que se han de tener en cuenta (Sharples, et al., 2007). Para que el mLearning se pueda realizar, éste no debe encontrarse supeditado a ningún lugar en concreto (anywhere). Conceptualmente el aprendizaje en movilidad se produce independientemente del espacio físico, en cualquier momento, en diferentes contextos sociales (familia, trabajo, escuela, etc.) y puede generar o modificar aprendizajes. De esta forma, ayuda al hecho de que se produzca un espacio conceptual. Para ello, el estudiante se provee de los dispositivos móviles (teléfonos, PDA, portátiles, tabletas, etc.) que le dan acceso a los recursos de la formación (texto, audio, video, e-actividades, etc.) y se vale de las redes digitales móviles (internet). Medios dentro de la categoría móvil. Independientemente de la perspectiva con la que se entienda el aprendizaje en movilidad, tecnocéntrica, en relación al eLearning o poniendo el acento en el alumno, lo cierto es que el mLearning se provee de diferentes tecnologías móviles. Estos tienen unas características intrínsecas (Paine, 2011; Castaño y Romero, 2013) que facilitan su utilización en el mLearning. Se trata de un conjunto de dispositivos y medios con una alta portabilidad y conectividad, que además pueden ser personalizados, es decir, se pueden configurar de la forma que desee por medio de diferentes aplicaciones, etc. Tal y como se ha señalado a través de ellos se puede acceder a diferentes fuentes y tipos de información en cualquier momento, realizar diferentes acciones como puede ser observar videos, escuchar música, realizar fotos, etc. Lo cierto es que como tecnología móvil se puede entender tanto el hardware, como los sistemas operativos, redes, software, plataformas de aprendizaje, etc. (UNESCO, 2011). Sin embargo, Castaño y Cabero (2013) con objeto de clarificar los medios que se pueden implementar al aprendizaje en movilidad, indican como tales el ordenador portátil, las tabletas PC, las PDA, etc. El ordenador portátil o el netbook es un tipo de ordenador reducido de pequeñas dimensiones de fácil transportabilidad. Su tamaño condiciona que incorpore reproductores de CD o DVD. El acceso a la información es a través de otros medios (USB, HDMI, etc.) o la red. Las tabletas PC o tablets, entre las que se encuentan los iPad, incorporan la tecnología táctil a sus pantallas. En ocasiones permiten incorporar el teclado tradicional con objeto de poder trabajar de la misma forma que en los netbook u ordenadores de sobremesa. Son especialmente útiles para navegar por la red y consumir información de forma rápida. Las PDA-s o personal digital assitant son ordenadores de mano diseñados originalmente para funcionar como agenda electrónica. Con funciones básicas de computación suelen facilitar el acceso a internet, y
40 Educación a distancia y m-learning permiten incorporar servicios de telefonía móvil. En la actualidad han dejado paso a los smartphones o sencillamente se han convertido en ellos. Este tipo de teléfono móvil inteligente de pantalla táctil, además de poseer los servicios de telefonía móvil tradicionales y acceso a internet (redes inalámbricas), por una parte, permite consumir o reproducir documentos digitales, audios, videos, etc. a través de aplicaciones o APP-s, y por otra parte, producir o capturar imágenes, realizar videos, desarrollar acciones de geolocalización, etc. Los reproductores multimedia o pocket-book, en cambio, se orientan sobre todo a la reproducción de audio, video y texto e imágenes digitales almacenadas. Las acciones orientadas al aprendizaje que se pueden realizar a través de ellos se encuentran condicionadas por el material del que han sido provistos en su memoria. Por último, se encuentran las videoconsolas. Las funciones de estos dispositivos no se reducen solo al juego. Algunas permiten el acceso a internet y utilizar aplicaciones de realidad aumentada (incorporación de la información virtual a la información física ya existente). La incorporación de los dispositivos mencionados al aprendizaje es más sencilla de lo que se puede pensar. Si bien es cierto que su implantación es desigual y heterogénea, muchos alumnos y profesores, independientemente de su nivel socioeconómico, ya disponen de los dispositivos que se encuentran en el mercado. La adquisición de smartphones se da a casi cualquier nivel (UNESCO, 2011). El cualquiera de los casos, es recomendable que la incorporación de la tecnología móvil se realice de abajo arriba, es decir introduciendo los propios dispositivos que poseen los alumnos y profesores a la formación y no al revés, es decir, proveyendo a estos de una tecnología ajena. Oportunidades y debilidades. El aprendizaje a través de mLearning ofrece unas ventajas y posibilidades que hasta la fecha eran impensables (Cabero, 2006; ISEA S.Coop, 2009). La incorporación y utilización de dispositivos móviles en el aprendizaje aporta algunos beneficios de carácter general o global. Este tipo de aprendizaje permite la ubicuidad del usuario en cualquier espacio y tiempo, lo que le permite al alumno estudiar cuando y donde se quiera. El mLearning rompe las barreras tradicionales y permite el aprendizaje en contexto natural y real, debido por una parte a que permite la comunicación entre estudiantes, profesores y usuarios en general, tanto de forma asíncrona como síncrona, y porque por otra parte da la posibilidad de acceder a datos en todo momento, realizar actividades online, etc. El aprendizaje en movilidad contribuye al desarrollo de la competencia comunicativa a través de la interacción que promueve entre los diferentes agentes que participan en el proceso de aprendizaje, así como al desarrollo de la competencia de aprender a aprender y autonomía e iniciativa personal. El alumno construye su conocimiento de forma autónoma, en la medida que las acciones de aprendizaje le permiten recibir información, comprenderla, analizarla, sintetizarla, etc. y como no, utilizarla en cualquier contexto. El mLearning ayuda a que la formación eLearning sea mucho más extensiva de lo que esta es ya de
47 Eneko Tejada Garitano, Carlos Castaño Garrido, Inmaculada Maiz Olazabalaga Adaptación de Churches (2007) En realidad se trata de una actualización de la taxonomía de Bloom adaptada a la utilización de las tecnologías digitales. Dependiendo de la actividad o acción que el alumno realiza y donde la lleva a cabo (aplicación), el resultado de aprendizaje puede ser uno u otro. Collection: (WP, Mind map, internet Explanation: WP, Mind map, internet Show and tell: WP, presentation, graphics, audio tools - audacity sound recorder, video tools, Mind map Example: (WP, Mind map, internet, DTP List: WP, Mind map Label: WP, Mind map, Graphics, online tools – ajaxdraw Outline: WP, Mind map Advanced and boolean searches: advanced search features (google, etc.) Blog journaling: bloglines, blogger etc Diary/Journal: Blogging, Myspaces, bebo, facebook, bloglines, blogger Categorising and tagging: Delicious tagging, comments annotating - -noticeboards, discussion boards, treaded discussions, adobe acrobat reader, blog readers, firefox, zotero Subscribing - aggregators - bloglines, firefox extensions Timeline - Online time line tools, WP, Spreadsheet, Mindmapping & flowchart tool Recordar Reconocer, Describir, Identificar, Recuperar,Nombrar, Localizar, Buscar, Destacar, Marcar Quiz/Test: Online tools, WP, Cue sheets Flashcards: Moodle, Hot potatoes, scorm objects Definition: WP, simple Mind maps, wiki Fact: WP, Mind map, internet, discussion boards, email) Worksheet/book: WP, Mind map, Web Label: WP, graphics tools List: WP, Mind map, Web publishing Reproduction: WP, internet, graphics tools, Chatrooms, email, discussion boards Bookmarking: internet browsers, web 2.0 tools del.icio.us Social Networking: facebook, myspaces, bebo Basic Searches: Search engines google
48 Educación a distancia y m-learning Arquitectura de un PLE Fuente: http://www.unity.net.au/allansportfolio/edublog/?p=324 En cualquiera de los casos no es tan importante la aplicación sino la acción que se realiza por medio de ella. De esta forma, los resultados que se pueden obtener de la aplicación de las app-s, son las siguientes: –Recuerda: el usuario recuerde hechos, conceptos o principios a partir de un aprendizaje previo. Es de carácter memorístico. –Analiza: el alumno analice datos, ideas, etc. –Comprende: el objetivo que los alumnos demuestren la comprensión de un concepto. –Aplica: se promueve la resolución de problemas o situaciones en base a conocimientos adquiridos previamente. –Evalúa: el alumno realiza un juicio de valor en relación a una información teniendo en cuenta una serie de criterios preestablecidos. –Crea: los alumnos crean una producción demostrando lo que han aprendido. Otra forma de clasificar las aplicaciones, relacionada con los resultados de aprendizaje, es en torno a la oportunidad que dan las aplicaciones de aprender de forma instantánea. Por medio de las siguientes aplicaciones se realizan las siguientes acciones: escuchando y preguntando conferencias
49 Eneko Tejada Garitano, Carlos Castaño Garrido, Inmaculada Maiz Olazabalaga o festivales; recopilando y difundiendo información y todo tipo de conocimiento en general, que se encuentra soportado en diferentes tipos de archivos o programas; elaborando foros de discusión, notas multimedia, anotaciones contextuales; haciendo o creando de forma cooperativa, síncrona y asíncronamente, mapas conceptuales, wikis, etc. ; aprendiendo por pares y expertos a través de preguntas y respuestas, de comunidades de profesionales, etc.; y por último obteniendo feed-back de calificaciones y comentarios. Arquitectura de un PLE Fuente: https://www.pinterest.com/pin/187110559491698262/ Usos educativos del aprendizaje en movilidad: PLE. La educación puede ser entendida de múltiples maneras, sin embargo, históricamente se ha interpretado desde un punto de vista academicista, dándole mayor importancia al profesor que al alumno, y como consecuencia al acto de enseñar que al de aprender. Desde un paradigma educativo constructivista el profesor es concebido como un facilitador, moderador o mediador entre el conocimiento y el alumnado, que tiene por objeto aprender. Desde este enfoque el aprendizaje no sólo depende de la intermediación del profesor que propone contextos de aprendizaje, actividades, etc. sino que se encuentra condicionado por la edificación que realiza el alumno de su conocimiento, basándose en las interpretaciones de sus experiencias en el mundo de forma individual y social. La inclusión de las tecnologías de la información y comunicación en el proceso de enseñanza aprendizaje no conlleva por defecto que se ponga mayor énfasis en el aprendizaje del alumno. Se pueden implementar recursos tecnológicos y sin embargo realizar las mismas acciones didácticas tradicionales.
50 Educación a distancia y m-learning El concepto de entorno personal de aprendizaje, (personal learning enviroment) contribuye a que los propios estudiantes organicen un conjunto de recursos digitales tecnológicos con objeto de que edifiquen un entorno de aprendizaje que contribuya a la construcción de conocimiento. Arquitectura de un PLES Fuente: http://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/ecoescuela/wp-content/uploads/2011/06/ PLE3.png Un entorno personal de aprendizaje hace referencia a la forma de utilizar las diferentes herramientas y recursos de la Web 2.0, así como al entramado que se crea, con objeto de que se produzca aprendizaje de forma eficaz y autónoma. Además, promueve al estudiante a personalizar y autorregular su aprendizaje (Cilia, Aiello y Bartolomé, 2006: 438) entendido éste como “conjunto de competencias que permite a los estudiantes controlar las variables que tienen un impacto en su proceso de aprendizaje”. Los PLE vienen a ser sistemas que ayudan tanto a los estudiantes como a los docentes a tomar el control de la gestión de su propio aprendizaje (Cabero, Marín e Infante, 2011). En definitiva, hace referencia a un nuevo enfoque de cómo se puede aprender. Lo verdaderamente significativo en este sistema, no es la utilización de medios tecnológicos, sino la realización de acciones de aprendizaje. Adell y Castañeda (2010), por ejemplo, define los PLE-s como una manera de utilizar los recursos de la red para aprender, en el que se ponen en liza además de los recursos utilizados, las personas con las
51 Eneko Tejada Garitano, Carlos Castaño Garrido, Inmaculada Maiz Olazabalaga que se relaciona el alumno y las herramientas tecnológicas que usa. En cualquiera de los casos parece que los entornos personales de aprendizaje pueden entenderse de diferente forma Cabero, Marín e Infante (2011). Por una parte, desde un punto de vista puramente tecnológico o instrumentales, y por otra parte desde una perspectiva pedagógica o educativas. Los PLE que se interpretan desde un enfoque educativo, facilitan la incorporación de aspectos o conceptos semánticos propios de esa área de conocimiento como son metas de aprendizaje, gestión del aprendizaje, etc. A la hora de diseñar un PLE, principalmente se han de tener en cuenta las herramientas que uno elige para su aprendizaje (Castañeda y Adell, 2011). Estas deben permitir la búsqueda y acceso a la información, la creación, edición y publicación, así como las relaciones con otras personas, por medio de recursos, experiencias y actividades que se difunden (Delicious, Diigo, Twitter, WordPress,… ), por medio de las relaciones personales y el diálogo con otras personas (Twitter, Linkedin, Facebook,…) o por medio de producciones personales que se comparten por medio del entramado de recursos digitales existentes (YouTube, WordPress, Flickr, SlideShare, Slide, Vimeo, Picasa,…). Otro de los componentes a tener en cuenta a la hora de diseñar un PLE son los recursos o fuentes de información y la red personal de aprendizaje (Personal Learning Network) que cada estudiante va construyendo (Adell, 2011). Un PLE debe facilitar que un estudiante aprenda lo que desee o precise, hasta donde crea conveniente y al ritmo que considere que responde a sus necesidades.
52 Educación a distancia y m-learning Referencias ADELL, J. (2011). Sobre Entornos Personales de Aprendizaje. http://es.calameo.com/read/00057299632ce8b79e66e. ADELL, J. y CASTAÑEDA, L. (2010). Los entornos personales de aprendizaje (PLE): Una nueva manera de entender el aprendizaje. En ROIG VILA, R. y FIORUCCI, F. (Eds.), Claves para la investigación en innovación y calidad educativas, la integración de las tecnologías de la información y la comunicación y la interculturalidad en las aulas. Strumenti di recerca per l’innovazione e la qualità in ambito educativo, le tecnologie dell’informazione e della comunicazione e l’interculturalità nella scuola. Alcoy-Roma: Marfil-Roma TRE Universita degli Studi. https://digitum.um.es/xmlui/bitstream/10201/17247/1/Adell%26Casta%C3%B1eda_2010.pdf ALLY, M. (2004) Theory and practice of Online Learning. Chapter 1. Foundations of Educational Theory for Online Learning. Athabasca University. http://cde.athabascau.ca/online_book/ch1.html AREA, M. Y ADELL, J. (2009). eLearning: Enseñar y aprender en espacios virtuales. En J. DE PABLOS (Coord):Tecnología Educativa. La formación del profesorado en la era de Internet. Aljibe, Málaga, pags. 391- 424. BARTOLOMÉ, A. (2004). Blended learning. Conceptos básicos. Universidad de Barcelona, http://www.sav.us.es/pixelbit/marcoabj23.htm BARTOLOMÉ, A. Y AIELLO, M. (2006). Nuevas tecnologías y necesidades formativas. Blended Learning y nuevos perfiles en Comunicación Audiovisual, en Telos, 67, Abril-Junio 2006, cuaderno central. http://www. campusred.net/telos/articulocuaderno.asp?idarticulo=2&rev=67 BRAZUELO, F Y GALLEGO, D. (2011). Mobile learning. Sevilla: Eduforma. CABERO, J. ,MARÍN, V. E INFANTE, A. (2011). Creación de un entorno personal para el aprendizaje: desarrollo de una experiencia. EDUTEC, Revista Electrónica de Tecnología educativa, 38. http://edutec.rediris.es/Revelec2/Revelec38/ CABERO, J. (2006). Bases pedagógicas del e-learning, Revista de Universidad y Sociedad del Conocimiento RUSC), 3(1). UOC. Edición electrónica. http://www.uoc.edu/rusc/3/1/dt/esp/cabero.pdf CABERO Y LLORENTE, M.C. (2008). La formación semipresencial a través de redes telemáticas (blended learning), Mataró, Editorial Da Vinci. CABERO, J. Y GISBERT, M. (2005). La formación en Internet. Guía para el diseño de materiales formativos, Sevilla, MAD. CAMACHO, M. Y LARA, T. (Coords.) (2012). M-learning en España, Portugal y América Latina. Observatorio de la Formación en Red SCOPEO. http://scopeo.usal.es/wp-content/uploads/2013/04/scopeom003.pdf CASTAÑEDA, L., & ADELL, J. (2011). El desarrollo profesional de los docentes en entornos personales de aprendizaje (PLE).(pp. 83-95). ROIG , R. y FIORUCCI, ,M. (coords.) Claves para la investigación en innovación y calidad educativa. La integración de las Tecnologías de la Información y la comunicación y la Interculturalidad en las aulas. Alcoy: Marfil. https://digitum.um.es/xmlui/bitstream/10201/24647/1/
53 Eneko Tejada Garitano, Carlos Castaño Garrido, Inmaculada Maiz Olazabalaga CastanedaAdell2011preprint.pdf CASTAÑO, C. y CABERO, J. (Coords) (2013): Enseñar y aprender en entornos M-learning. Madrid: Síntesis CASTAÑO, C. Y ROMERO, A. (2013). Aplicaciones móviles: más allá de las herramientas web 2.0, en BARROSO O., J & CABERO A., J. (coords.). Nuevos escenarios digitales. Madrid: Pirámide, p. 277-292. CASTAÑO, C. (2013). Aprendizaje en movilidad. En BARROSO O., J & CABERO A., J. (Coords.). Nuevos escenarios digitales. Las tecnologías de la información y la comunicación aplicadas a la formación y desarrollo curricular. Madrid. Pirámide, p. 293-306. CHURCHES, A. (2007). Edorigami, blooms taxonomy and digital approaches. http://edorigami.wikispaces.com/Bloom%27s+and+ICT+tools CILIA, W., AIELLO, M. Y BARTOLOMÉ, A. (2006). Self-Regulated Learning and New Literacies: an experience at the University of Barcelona. European Journal of Education , Vol. 41, Nº. 3/4, 437-452. GARCÍA, I. (2009).Teoría de la conectividad como solución emergen te a las estrategias de aprendizaje innovadoras. Revista electrónica de Humanidades, Educación y Comunicación ISEA S.COOP. (2009). Mobile learning,análisis prospectivo de las potencialidades asociadas al Mobile Learning. http://www.iseamcc.net/eISEA/Vigilancia_tecnologica/informe_4.pdf LA PRÁCTICA EDUCATIVA EN LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN: Innovación a través de la investigación / La pratica educativa nella Società dell’informazione: L’innovazione attraverso la ricerca. Alcoy: Marfil. 83-95 NAISMITH, L., Y CORLETT, D. (2006). Reflections on Success: A Retrospective of the mLearn Conference Series 2002-2005. In Proceedings of mLearn 2006 Conference, 22-25 October 2006, Banff, Canada.: Athabasca University PACHLER, N., BACHMAIR, B. Y COOK, J. (2010) Mobile learning: structures, agency, practices. New York: Springer. PAINE, C. (2011). Going mobile in executive education. How mobile technologies are changingthe executive learning landscape. United Kindonm. Ashridge & UNICON. PASCUAL, M.P. (2003): «El blended learning reduce el ahorro de la formación on-line, pero gana en calidad». Educaweb. 69. Octubre. http://www.educaweb.com/esp/servicios/monografico/formacionvirtual/1181108-a.html PATTEN, B., ARNEDILLO SANCHEZ, I. Y TANGNEY, B. (2006), “Designing Collaborative, Constructionist and Contextual Applications for Handheld Devices”, Computers in Education, no. 46, pp. 294-308. SALINAS, J. (2002). “Modelos flexibles como respuesta de las universidades a la sociedad de la información” Acción Pedagógica, v.11, no.1. SHARPLES, M., TAYLOR, J., Y VAVOULA, G. (2007) A Theory of Learning for the Mobile Age. In R. Andrews and C. Haythornthwait e (eds.) The Sage Handbook of Elearning Research. London: Sage, pp. 221-47. SHARPLES, M., TAYLOR, J. Y VAVOULA, G.N. (2007). A Theory of Learning for the Mobile Age. In Andrews, R., & Haythornthwaite, C. (Eds.), London: Sage, pp. 221-47 SMITH, P. L., Y RAGAN,T. J. (2005). Instructional Design (Third ed.). Hoboken, NJ: John Wiley & Sons, Inc. UNESCO (2011). UNESCO Mobile Learning Week Report. París: Unesco-Nokia. Universidad de Barcelona. http://www.unesco.org/new/fileadmin/MULTIMEDIA/HQ/ED/ICT/pdf/UNESCO%20MLW%20report%20final%2019jan.pdf
54 Los Mooc: Nuevas visiones para la educación a distancia Introducción Los MOOCs (Massive Open Online Courses) son cursos en línea, gratis y abiertos, ofrecidos por algunas de las principales universidades del mundo, incluyendo Harvard, Massachusetts Institute of Technology (MIT) y Stanford. En los últimos años ha crecido la oferta de MOOCs en Internet. Este capítulo presenta una breve historia de MOOCs y sus características principales: masividad, apertura y conectivismo. Se discuten también accesibilidad, participación de los estudiantes y experiencias para el aprendizaje permanente como las ventajas reconocidas de los MOOCs. Se discuten retos en relación con la instrucción individual, evaluación del rendimiento estudiantil y administración de largo plazo y supervisión y las expectativas en educación superior. Por último se presentan ideas respecto al tema de investigación en MOOCs. Historia Para muchos, el concepto de MOOCs no es aún claro. Lo que se originó como cursos abiertos en línea (Open Online Courses), utilizando tecnologías web para presentar una educación abierta, se transformó repentinamente, en una experiencia para las masas. Esto ocurrió cuando 2.200 personas se inscribieron en el curso de Siemens y Downes sobre “Conectivismo y Conocimiento Conectivo” en 2008 [CCK08] (Fini, 2009; Rodríguez, 2012). Después de eso empresas como Coursera comenzaron a coordinar un número creciente de ofertas MOOC. Algunos de los que participaron en el desarrollo temprano de MOOCs como una estrategia de instrucción son Siemens y Downes con el curso CCK08 de la Universidad de Illinois con 2.700 participantes en 2011; Thrun y Norvig con el curso de Inteligencia Artificial (CS221) con 160.000 estudiantes matriculados de 190 países (Carr, 2012; Rodríguez, 2012). Como resultado de su experiencia, Thrun lanzó Udacity en 2012, una empresa con fines de lucro que proporciona opciones alternativas de aprendizaje permanente, LOS MOOC: NUEVAS VISIONES PARA LA EDUCACIÓN A DISTANCIA Universidad Metropolitana - Venezuela María Cecilia Fonseca Sardi [email protected] Marlís Rodríguez mr[email protected].ve
55 María Cecilia Fonseca Sardi y Marlís Elena Rodrpiguez Febres principalmente en informática y matemáticas. En mayo de 2012, Harvard y el MIT lanzaron el grupo sin fines de lucro, edX, al cual la Universidad de California en Berkeley se unió poco después. Dejaron claro que su agenda era explorar formas innovadoras para mejorar la educación de aula, no para sustituirla (Kolowich, 2013a). También en 2012, la empresa con fines de lucro Coursera fue fundada por los profesores de Stanford Koller y Ng (Carr, 2012). Coursera se asocia con las principales universidades para proporcionar acceso a la educación para todos. Algunos sugieren que la revolución MOOC es repetir el pasado, aunque con un modelo de entrega diferente. Carr (2012) recuerda el cambio radical en la educación superior a principios del siglo XX. Esencialmente, se proporcionaba acceso a la educación superior a cualquier persona con un buzón de correos, a través de cursos por correspondencia. Sin embargo, finalizar el curso y el rigor académico seguía siendo una preocupación importante y un gran número de educadores cuestionaron la calidad educacional de dichos cursos. Características Los MOOCs presentan tres características principales, son: masivos, abiertos y basados en la filosofía conectivista. McAuley, Stewart, Siemens y Cormier (2010), explican que los MOOCs utilizan estrategias similares a las redes sociales para conectar las masas, pero con las ventajas añadidas de expertos para facilitar el contenido y coordinar una amplia gama de materiales en línea, gratis. Los estudiantes también tienen la oportunidad de participar con otros en todo el mundo en subgrupos específicos a sus intereses y objetivos de aprendizaje. Masivos. Los MOOCs reciben fácilmente grandes cantidades de estudiantes. Más de 1 millón de personas en el mundo han tomado MOOCs (Carr, 2012). Desde una perspectiva pragmática, los MOOCs proporcionan a un gran número de personas oportunidades que, de otro modo, podrían ser imposibles por razones que van desde tiempo, ubicación geográfica, requisitos formales, hasta dificultades financiera (McAuley et al., 2010). El curso sobre inteligencia artificial desarrollado y por Sebastian Thrun y Peter Norvig, de la Universidad de Stanford es un ejemplo de masividad con 160.000 matriculados(Martin, 2012). Abiertos. El que los MOOCs sean abiertos implica varios conceptos clave: software, inscripción, currículo y evaluación; comunicación incluyendo interacción, colaboración y aprendizaje compartido en ambientes de aprendizaje (Rodríguez, 2012). Rodriguez (2012) nos dice que el software utilizado es código abierto, la inscripción está abierta a cualquiera, el currículo es abierto (tal vez libremente estructurado y puede cambiar conforme evolucione el curso), las fuentes de información están abiertas, los procesos de evaluación (si existen) están abiertos y los alumnos están abiertos a una variedad de ambientes de aprendizaje diferentes. En suma, McAuley et al (2010) reiteran el concepto de que cualquier estudiante puede tomar un MOOC y, que como resultado, la exclusión de la educación superior no debería ser un problema Conectivismo. Los MOOCs ofrecen una metodología de enseñanza en línea emergente inspirada en una filosofía conectivistas. El formato MOOC se refiere comúnmente como c_MOOCs (Connectivist Massive Open Online Courses) . De acuerdo a Cabero, llorente y Vázquez (2014) los
56 Los Mooc: Nuevas visiones para la educación a distancia c_MOOCs “se basan por tanto, en la idea de que el aprendizaje se genera gracias al intercambio de información y la participación en una enseñanza conjunta y mediante la interacción intensa facilitada por la tecnología. Estaríamos hablando por tanto en este caso de un parecido a una red social de aprendizaje”. El conectivismo valora la autonomía, la diversidad, la apertura y la interactividad (Rodríguez, 2012). Estrategias de enseñanza conectivistas permiten al instructor asumir el papel de facilitador, con aprendices interactuando activamente con otros estudiantes. No es una transferencia de conocimientos de instructor a estudiante en un ambiente de aprendizaje individual (Kop, 2011), más importante aún, los MOOCs construyen sobre en base al compromiso de aprendices que auto organizan su participación según su metas de aprendizaje, sus conocimientos previos y habilidades, e intereses comunes” (McAuley et al., 2010, pág. 10). Por lo tanto, la interacción y participación activa son métodos instruccionales clave de los MOOCs. Ventajas Aunque existe mucha controversia alrededor de los MOOCs, estudios citan varias ventajas. Algunas de las áreas en las que se han citado los MOOCs como beneficioso incluyen mayores opciones para accesibilidad, mayor potencial de participación estudiantil y oportunidades de aprendizaje permanente (Carr, 2012; Duderstadt, 2012). Mayor accesibilidad. Participantes e instructores plantean beneficios dada la accesibilidad que ofrecen los MOOCs (de Waard, 2011). Los MOOCs, típicamente de bajo costo o gratis, representan un gran atractivo para reclutar a los participantes potenciales. El formato en línea de los MOOCs ofrece acceso y flexibilidad y elimina la necesidad de requisitos previos. Leber (2013) declaró que, “a medida que plataformas de educación en línea como Coursera, edX y Udacity, entran al mercado, sus defensores plantean el que ofrecen potencial para democratizar la educación superior en los países que hasta ahora han tenido poco acceso a esta”. Además, los MOOCs no se limitan a los estudiantes universitarios o profesionales, sino que los estudiantes más jóvenes también pueden participar en la experiencia MOOC. Mayor participación estudiantil. Uno de los objetivos primarios de los MOOCs es mejorar los resultados del estudiante, esto lleva a que estén diseñados para mejorar la participación. Según Trowler y Trowler (2010), participación de los estudiantes es el tiempo, esfuerzo, y otros recursos invertidos por los estudiantes y sus instituciones, destinadas a optimizar la experiencia y mejorar los resultados de aprendizaje y desarrollo de los estudiantes. La participación y motivación del estudiante y el instructor, así como los métodos de instrucción y entrega, son aspectos importantes y necesarios para crear un ambiente MOOC propicio para el aprendizaje. Los educadores MOOC juegan un papel vital en el aumento de participación de los estudiantes. Rodriguez (2012) destaca algunos importantes roles del educador MOOC, amplificación y mantenimiento de la información: encontrar, agregar, filtrado, modelado y actualización. También se puede mejorar la participación de los estudiantes si los instructores reconocen los estilos de aprendizaje de los estudiantes y adaptan sus estrategias de enseñanza en consecuencia. Como
63 Mauricio Hernández Ramírez, María García Leal, Gabriela Padilla Sánchez, Fernando Leal Ríos Ello entonces implica que este capítulo, deberá ser abordado primeramente desde la caracterización de la sociedad del conocimiento; segundo, desde la concepción de la e-institución educativa; tercero, desde la gramática para el diseño de la educación a distancia en el escenario de la Web 2.0 y finalmente, encaminarnos al uso epistémico de los recursos tecnológicos que virtualizan a esta modalidad educativa. La caracterización de la sociedad del conocimiento: el ecosistema para una educación a distancia en el contexto de la era digital. Ante este devenir tan complejo como evolutivo que ha concebido la sociedad global, es imperativo analizar los enormes desafíos que han generado para la educación el hecho de intermediar o incorporar las tecnologías emergentes en los procesos formativos, cuyas consecuencias acentúan un escenario que dinamiza la práctica para gestionar el conocimiento como también especifican un patrón de las interacciones o relaciones que encarnan las comunidades personales y de colaboración que son fundamentales para la construcción de dicho conocimiento. Bajo esta posición Wellman (2001) resalta que “las comunidades son redes de lazos interpersonales que producen sociabilidad, apoyo, información un sentido de pertenencia y una identidad social. En efecto, la caracterización que toman los recursos Web 2.0, están vigorizando lo social, la producción, los servicios y el mundo de la economía, lo que trae consigo implicaciones en las formas de producción en todos los sentidos, prevaleciendo los desarrollos en línea, los grandes almacenamientos, la creación de comunidades expandidas y las diversificadas conexión para generar conocimiento. De igual forma, en el mundo de la educación se están dejando atrás los procesos de trasmisión, repetición, bancarios y de autoridad para incursionar en procesos basados en el aprendizaje en red dinamizado por la autonomía, el autodidactismo y la colaboración o cooperación en comunidades de práctica, todo ello, dentro de un trasvase de planificación didáctica de las tecnologías que permitan el dominio de las competencias asignadas a la vida académica. Como bien lo señalan Castaño y Maiz (2012) la formación y el aprendizaje no han de ser ajenos a estas fuerzas, social y tecnológica, que nos obligarán a cambiar desde una formación bancaria, centrada en el almacenaje de información y en la transmisión directa, a un aprendizaje basado en la red, la conectividad y la comunidad. Esto nos parece fundamental, las implicaciones de los recursos de la Web 2.0 se hilan o concentran en aprender a educarse en la sociedad digital o en el contexto de la virtualidad. Aprender a conocer las potencialidades, características y ventajas de los recursos, es una tarea prioritaria, pero lo es aún más, el hecho de incorporarlos mediante una planificación didáctica al acto educativo con el propósito de estimular una arquitectura para la participación individual y colaborativa que producen la generación y trasferencia de conocimientos, las comunidades de práctica, la cultura de autor o editor, la utilización de contenidos y estándares abiertos, los bancos de información y la usabilidad que conducen a empoderar a la sociedad. Lo anterior se traduce en nuevos ambientes o enfoques que llevan a la democratización del saber. Los desafíos de la sociedad global indican que es urgente preparar para la incertidumbre, la complejidad, el razonamiento multipolar, disperso, inmaterial; el mundo del trabajo se desenvuelve en una constante evolución y atenta con lucidez a los avances científicos y tecnológicos; la organización y la planeación que prevalece se finca, cada vez más, a través de las redes para la expansión de los mercados, se trata de una mutación que exige de una inteligencia audaz, como bien lo señala
64 La incorporación de las herramientas web 2.0 a la educación a distancia Pérez (2012), de una ambigüedad creativa, de aprendizajes de orden superior que ayuden a vivir en la incertidumbre y la complejidad. La multidireccionalidad y lo reversible de la comunicación es ya indispensable. Aprender y trabajar en la ubicuidad es una tarea para trascender. Debemos pensar en definitiva, que en esta sociedad red, se trata de pasar de una aplicación de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) que se avizoraban como transportadoras de datos, voz e imagen a enseñar su uso, a una nueva concepción práctica denominada Tecnologías para el Aprendizaje y el Conocimiento (TAC), cuya finalidad se precisa bajo un proceso metodológico y sistemático didáctico que se orienta al aprendizaje significativo y la gestión del conocimiento. A este respecto Lozano (2011) lo señala a la perfección, no se refiere a un renombramiento se trata “…de cambiar el aprendizaje de la tecnología por el aprendizaje con la tecnología, enfoque éste orientado totalmente al desarrollo de competencias metodológicas fundamentales como el aprender a aprender”. Es aquí donde la educación a distancia cobra un significado mayúsculo porque su planificación, diseño, desarrollo y evaluación se interiorizan, ahora, en el contexto de los ambientes virtuales y está respondiendo con claridad a los estereotipos de la sociedad red. Y decimos con claridad, porque habría solo que poner como ejemplo lo que acertadamente señala García (2009) en uno de sus tantos libros sobre la modalidad a distancia: flexibilidad, eficacia, motivación, iniciativa, individualización, interactividad, inmediatez, diversidad, dinamismos, apertura, innovación, economía, aprendizaje activo, colaborativo, recuperación inteligente, interdisciplinariedad, formación permanente, democratización de la educación y de la información, libertad de edición y difusión, macro-información, multiformatos y multidireccionalidad. Por tanto, es necesario para abordar el despliegue de la educación a distancia en la sociedad red, considerar: –El conocimiento caracterizado por su reconversión, caducidad, parcialidad y relatividad. –La rapidez de los cambios expuestos por el avance de la ciencia y la tecnología. –La primicia del valor de la información. Que requiere de nuevas habilidades para buscar, analizar, seleccionar y profundizar, con la intención de convertirla en conocimiento. –Las implicaciones de una ciudadanía global a una ciudadanía local como corpus para la formación holística de las personas. –Los nuevos procesos generacionales de socialización, es decir, la pujante era de la interdependencia social. –Preparar para una creatividad permanente. –Los recursos digitales para la activación y distribución del conocimiento. –Las herramientas de código abierto como máxima para la expresión, producción, publicación y expansión del conocimiento. –El crecimiento de los mercados en base a una globalidad delimitada por los alcances de la red. De forma más específica, la planificación de la educación a distancia, en el contexto de la virtualidad requiere de varias implicaciones para una ecología del proceso de enseñanza-aprendizaje: –El profesorado con un alto grado de empatía hacía el conocimiento distribuido, desjerarquizado y holístico. –Desarrollar, hoy más que nunca, un pensamiento crítico y creativo.
65 Mauricio Hernández Ramírez, María García Leal, Gabriela Padilla Sánchez, Fernando Leal Ríos –Nuevos esquemas de pensamiento, habilidades, procesos cognitivos, actitudes para concretar la realización personal, social y profesional. –La capacidad para indagar, analizar, investigar, profundizar, anclar y direccionar el conocimiento. –La usabilidad de los contenidos y el saber. –Proclamar las TAC como recursos didácticos organizados bajo una metodología para aprender a aprender. –Los actores del proceso formativo conscientes del propósito de las Tecnologías para el Aprendizaje y el Conocimiento (TAC). –Las tecnologías emergentes o digitales como estrategias para dinamizar, abrir y estimulas competencias que promuevan la reestructuración del conocimiento. –El imperativo ético y técnico de las TAC para aportar a los procesos interactivos de enseñar y aprender ligados con la calidad educativa. En la urdimbre de lo expuesto; la sociedad del conocimiento o red favorecen, con el aporte de sus recursos Web 2.0, a la educación a distancia desde su concepción académica, fortalece a los actores del proceso formativo y gesta modelos tecnológicos que, de forma sistémica, vitalizan los principios y objetivos de esta modalidad. Así pues, Castell (1997) nos hace ver que estamos ante una serie de cambios y procesos que interactúan entre sí, y cuya sinergia desencadena una estructura social dominante, la sociedad red; una nueva economía, la economía informacional y una nueva cultura, la cultura de la virtualidad real. Morfología de la e-institución y comunidad para acoplar la educación a distancia. La aplicación de los recursos Web 2.0 al diseño de la educación a distancia, exige reconocer varios factores que son trascendentes y fundamentales; estos factores muchas veces hechos a un lado, obviados o delimitados en la parcialidad. Pasando por alto que su sinergia conlleva a considerar la madurez de la institución, por un lado; y el e-conocimiento de sus recursos humanos, por el otro; en específico quienes se encuentran involucrados en el acto formativo. Por tanto, las instituciones educativas, inmersas en la sociedad del conocimiento, deben tener presente lo señalado por Innerarity (2011), considerar en el mundo hoy tres características que permiten la gestión del conocimiento y la reducción de la complejidad para convertirse en competencias tan requeridas: –La complejidad de nuestro mundo que lo convierte en un mundo de segunda mano o el carácter no inmediato de nuestra experiencia; –La exuberancia y la densidad de la información; –Las mediaciones tecnológicas a través de los cuales nos relacionamos con la realidad. Efectivamente uno de esos factores tiene que ver la e-madurez institucional que debe considerar varias medidas para emprender el eje estratégico de los recursos Web 2.0 en la educación a distancia o en la educación en general, tales como:
66 La incorporación de las herramientas web 2.0 a la educación a distancia –La interacción entre globalización e identificación, como individualismos y comunalismo expuestas de forma perfecta por Castell (2009). Su representación cobra una vigencia fundamental ante la internacionalización del currículo y las comunidades institucionales educativas; se trata de cosmopolitismo, individualismos, multiculturalismos y consumismo. –La inmersión en una cultura digital que implica valorar los niveles de conocimiento de la institución y su comunidad. Evitar la inoperable parcialidad que da primicia a la tecnología sobre los procesos para su inmersión didáctica. Por tanto, es fundamental precisar una serie de medidas que determinen los niveles de capacidad, sobre todo, de profesores y alumnos, competencias, estrategias pedagógicas, especificación actualizada de contenidos, la acción planificada de la tutoría virtual, infraestructura, nivel de los recursos humanos, mesas de ayuda, entre otros, para definir las estrategias viables para su introducción. –Los nuevos conocimientos y comportamientos de la ciudadanía global, donde maestros y alumnos interactúan para intercambiar información o construir conocimiento. Comprender el ciberactivismo o ciberacción, es decir, la comunidad educativa enactiva que hace uso y se vale de las tecnologías emergentes. –Una nueva didáctica encaminada a promover la diversidad de aprendizajes: intra-aprendizaje, inter-aprendizaje, meta-aprendizaje, autoaprendizaje, hiper-aprendizaje y el multiaprendizaje. –Degustar la innovación como desarrollo estratégico, sustentable sistemático, ejecución y control. Favorecida por el trabajo colaborativo que requiere la insoslayable comunicación de las ideas, de las propuestas, de los programas y proyectos para gestar el cambio permanente. Estos y otros tantos más, son los imperativos retos que tienen que valorar las instituciones educativas nativas en la educación a distancia o aquellas que son migrantes de una modalidad que privilegia enfoques sistemáticos y sistémicos donde su eje rector es el educando que se desenvuelve entre la inmaterialidad, la comunidad extensiva y lo distribuido. A ambos casos, se suma el e-conocimiento de sus docentes y alumnos, que muy probablemente los segundos hayan rebasado el uso y aplicación de los recursos de la Web 2.0. Sin embargo, en este contexto, es sustancial redefinir, replantear y reaccionar el papel del docente o profesor; de ahí que es trascendental considerar: –La impostergable necesidad de las competencias o habilidades informáticas que les permitan la mejora de las prácticas formativas, socioculturales, el desarrollo científico y tecnológico, el libre acceso a la información conducentes a un modelo más democrático tal como lo señalan Romero y Hernández (2011). –Comprender el anclaje entre TAC y pedagogía, cuyo paralelismo dan fundamento al devenir de enseñar y aprender en el contexto de la pertinencia global y multipolar. –Interpretar la virtualidad como desencadenante de un nuevo paradigma que alude un papel centrado en guía, acompañante u orientador que promueve aprendizajes autónomos, con capacidades para indagar, interpretar, aplicar y revalorar el conocimiento en función de aportes que impulsen el desarrollo o la investigación como lo precisan Área (2002) y Martínez (2004).
67 Mauricio Hernández Ramírez, María García Leal, Gabriela Padilla Sánchez, Fernando Leal Ríos –La urgente metamorfosis del proceso de enseñar a través y en los nuevos ambientes. Revelan la necesidad de múltiples perspectivas cognitivas, de una participación interconectada, interdisciplinar, interdependiente acentuada por la creatividad propositiva y el conocimiento aplicado, anclado; que revitalizan al humanismo global alimentado por la cultura y hacer local. –El reduccionismos del academicismo por la imperativa necesidad de una cognición holística que conlleva a aprender, desaprender y volver a aprender valorando e interpretando los proceso inconscientes. –La sociedad del conocimiento y sus avances incitan, cada vez más, a la indisociable comprensión entre pensamiento y emociones, que permiten la construcción y deconstrucción del conocimiento que fincan la formación personal, social y del nuevo saber. –El manejo de innovadoras estrategias didácticas y de evaluación en el contexto de dichas tecnologías emergentes. En esta misma dinámica, la educación a distancia bajo la morfología de los recursos Web 2.0; nos hacen argumentar y desatacar lo que platea Cabero (2008) sobre las consideraciones a tomar en cuenta de los alumnos referentes a sus competencias y habilidades: –Adaptarse a un ambiente que se modifica rápidamente. –Trabajar en equipo de forma colaborativa. –Aplicar la creatividad a la resolución de problemas. –Aprender nuevos conocimientos y asimilar nuevas ideas rápidamente. –Creación y aplicación del conocimiento a situaciones nuevas y desconocidas. –Tomar nuevas iniciativas y ser independiente. –Reunir y organizar hechos. –Trabajar con fuentes en diferentes tipos de códigos, y con diferentes fuentes de conocimientos. –Interactuar con diferentes tipos de herramientas de comunicación. –Capacidad de control y dirección de los propios procesos formativos. –Realizar comparaciones sistemáticas. Estos factores pueden parecer de un dominio, a estas alturas, convencional pero su acogimiento se estrecha a una praxis que elude su fijación pertinente y eficaz, sobre todo, cuando abordamos la relación educación y nuevas tecnologías en el contexto latinoamericano. La sociedad del aprendizaje es consciente, hoy más que nunca, de las enormes posibilidades de la educación a distancia por sus aportes al aprendizaje a lo largo de la vida, a desarrollar sistemas y procesos que involucran saberes diversos, estilos y ritmos de apropiación del conocimiento, la democratización al saber y la información, en resumen, está ganando terreno por el impulso y la dispersión a la inteligencia colectiva.
68 La incorporación de las herramientas web 2.0 a la educación a distancia La gramática para el diseño de la educación a distancia y el uso epistémico de la Web 2.0 Indudablemente, la educación a distancia, en su devenir constructivo académico, se ha acoplado e innovado con beneplácito a los retos y paradigmas que impone la sociedad del conocimiento. El acoplamiento de la educación a distancia en los entornos de la virtualidad pereciera que le viene por antonomasia; debido a que sus modelos, características, componentes, experiencias e investigación han abrazado con precisión lo que señala Varis (2007), que el éxito y la riqueza de la economía y de la sociedad del futuro se encuentran en el cambio de paradigma dado entre el aprendizaje y la educación, como en la innovación. Lo que hace indispensable considerar la necesidad de partir de un modelo integral bien definido, donde encaja el modelo tecnológico que involucra la sistematización metodológica de las herramientas Web 2.0. El modelo de educación a distancia entonces debe partir de: a. Un marco directriz. Que dimensione el escenario de aplicación, la diagnosis del entorno, tipología del modelo, el grado de desarrollo y duración de la propuesta y los recursos implicados. b. El modelo pedagógico. Comprende los planteamientos pedagógicos y de la educación a distancia, la concepción-acción del alumno y el profesor, la funcionalidad de los recursos, como la integración de todo ello con los fines de la sociedad del conocimiento. c. El modelo educativo. Privilegia el enfoque social, la consonancia de las comunidades de práctica y de aprendizaje, la composición de los variados aprendizajes, la gestión del conocimiento, la gestión curricular como también la evaluación y certificación de sus procesos. d. El modelo de gestión curricular. Se basa en los criterios, procesos o gestiones para el diseño, los cálculos crediticios y los procedimientos de evaluación. e. El modelo tutorial. Finca los antecedentes y conceptualización de la tutoría, perfil, tipos de tutoría, recursos, planeación, organización, ejecución, seguimiento, evaluación y retroalimentación del proceso tutorial. f. El modelo tecnológico. La planificación metodológica de las tecnologías, su rol y temporalidad de su mediación, descripción, puntos de acceso y servicios de la red, medios y materiales didácticos, concepción de la mesa de ayuda.
69 Mauricio Hernández Ramírez, María García Leal, Gabriela Padilla Sánchez, Fernando Leal Ríos Construcción de la Educacióna Distancia en la sociedad red. En el marco de esta caracterización, los recursos Web 2.0 están creando una revolución del habitad educativo a distancia y en general. Estos recursos imbricados en el modelo tecnológico están propiciando un repensar estratégico en los procesos interactivos y comunicativos de la formación a distancia. Como bien los señala Castaño y otros (2008), la Web 2.0 no es una revolución tecnológica, sino más bien una actitud, una revolución social que busca una arquitectura de la participación a través de aplicaciones y servicios abiertos, sobre todo socialmente, con posibilidad de utilizar los contenidos en contextos nuevos y significativos. Concebidos estos aportes, se puede indicar que los despliegues favorecidos por este binomio, perseveran en un caudal de acciones que operan para mejorar a la educación a distancia por ejemplo: –Hoy más que nunca el conocimiento está implicado en una identidad que obedece a múltiples contextos y que se construye por la interacción en las comunidades sociales red. –El saber y las emociones son constituidos por los efectos de una práctica directa o virtual social. –La implicación de tipologías como el e-learning, b-learning, el m-learning o u-learning que son sustentadas en una función metodológica de las tecnologías para el aprendizaje y el
70 La incorporación de las herramientas web 2.0 a la educación a distancia conocimiento. –El apego a la construcción de entornos personales de aprendizaje apoyados en nuevas metodologías didácticas, herramientas, personas y relaciones interpersonales y aplicaciones Web utilizadas para organizar el proceso de aprendizaje (Gil, 2012). –El diseño de la modalidad entre la sociedad digital, las características de las comunidades de aprendizaje, las comunidades de práctica, la reconsideración compatible de las tecnologías, como también una e-administración vinculable. –La planeación de la formación a distancia se vuelve más rigurosa, heterodidácta, autodidacta, personalizada, social, distribuida y temporalizada en su interacción comunicativa. Encaminada hacía una cultura de autor. –La enseñanza vista como una estrategia planificadora que crea contextos, escenarios y las condiciones propicias y multireferenciales para generan apoyo, facilitar y brindar acompañamiento en el aprendizaje. –El aprendizaje constituido entre sus dimensiones, principios y modos para implicarse en la interacción con los demás en un espacio practicado que induce al inter-aprendizaje, intraaprendizaje, hiper-aprendizaje, meta-aprendizaje, multi-aprendizaje y al autoaprendizaje en el entorno virtual. –Este es relevante y duradero cuando se encuentra ligado a las vivencias y genera un subproducto propio de las experiencias y participación social influenciado por las tecnologías emergentes. –El diseño de los materiales didácticos responde a prioridades de aprendizaje anclados y a las potencialidades de las tecnologías emergentes cuyos componentes se centran en herramientas de colaboración, de comunicación, de autor, de publicación, de información y administración. –El docente en una función tutora que modela, facilita, articula, asesora, gestiona, aplica y desvanece para la construcción de andamiajes cognitivos y de conocimientos en el contextos de la socialización. –Los alumnos en una actividad dinámica y participativa, adaptable a la complejidad, competente, desarrollador de destrezas meta-analíticas bajo un nuevo escenario que se reconvierte para motivar al análisis, la síntesis, la reflexión enactiva, la incorporación personal y la trascendencia; con el propósito de construir y reconstruir el conocimiento. Por su parte, Punie (2007), señala que en el escenario de la sociedad del conocimiento el aprendizaje expuesto a las fuerzas de estos cambios están desplegando: –La generalización del acceso a Internet de banda ancha, impulsadas por el intercambio de archivos “peer to peer” (P2P) y las características de siempre “on” (siempre conectado). –Los blogs se están convirtiendo en la mejor fuente de información y comunicación para los usuarios de Internet. En combinación con los RSS (sindicación de contenidos) proporcionan una poderosa herramienta con implicaciones para el aprendizaje.
71 Mauricio Hernández Ramírez, María García Leal, Gabriela Padilla Sánchez, Fernando Leal Ríos –El podcasting puede ser un instrumento valioso para el aprendizaje móvil (Movile Learning). –El almacenaje digital de la información es menos costoso que el papel. De ahí el auge de recursos educativos abiertos para los estudiantes. A las instituciones educativas les resulta por lo tanto interesante. –El software libre y el contenido abierto están haciendo cambiar a los desarrolladores de contenido educativo y a las propias instituciones educativas. En estos términos, la educación a distancia se encuentra en una permanente búsqueda y aplicación por mejorar su calidad académica donde convergen la cognición incorporada, el conocer en y para la acción, el saber de la experiencia como la ontología relacional. Factores que precisan y prescinden la comprensión y contextualización de la formación a distancia. Conclusiones. La educación a distancia está tomando una especie de adaptabilidad y metamorfosis, que como ya lo anunciamos, producto de su sinergia académica, tecnológica y administrativa que privilegian al alumno como el elemento rector en el contexto de un virtualización social que interactúa con todos los elementos de la sociedad red. Consciente de la necesidad imperante de una variedad de métodos, estrategias y de una pluralidad didáctica que atiende en la diversidad, en lo distribuido, en la inmaterialidad y en la presencialidad en el ámbito de una multiculturalidad que expone sus propios procesos para aprender a ejercer el conocimiento. Pero este último, calado desde las perspectivas de las tecnologías, como bien lo señala Davidson (2011) en la conciencia de autoría, de agencia, de aprender a hacer y producir algo nuevo e interesante, de elegir la forma de actuar y relacionarse… como la necesidad de ir construyendo el propio perfil personal y profesional en la redes virtuales. Donde se activa la imaginación se produce aprendizaje. La capacidad adaptativa de la educación a distancia y los recursos o herramientas de la Web 2.0, estarán determinadas por la preparación y madurez de los actores, de su visión holística, abierta, flexible y emergente. La integración no es cuestión de una propuesta parcial, en manos de intentos que pretenden burlar una seriedad que demanda la modalidad a distancia: una identidad singular, intelectual y emocional donde converge la referencialidad compleja, relativa, la causalidad múltiple, la incertidumbre. Sin embargo, ante estos mismos retos, la educación a distancia gana terreno porque en su quehacer ontológico aprende a como aprender.
72 La incorporación de las herramientas web 2.0 a la educación a distancia REFERENCIAS ÁREA, M. (2002). Manual de tecnología educativa. Tenerife: Universidad de la Laguna. CASTAÑO, C. (2008). Aprender con redes sociales y Web 2.0. En Salinas Ibáñez (Coord.): “Innovación educativa y uso de las TIC.” Universidad Internacional de Andalucía. Sevilla, pp. 67-82 CASTAÑO, G. C. Y MAIZ, O. I. (2012). El tutor virtual y la Web 2.0. En PADILLAS., M.G.; LEAL R., F.; HERNÁNDEZ R., M., CABERO A., J. Un reto para el profesor del futuro: la tutoría virtual. SINED, UAT. US. UPV. PMU. UNIMET. http://tecnologiaedu.us.es/tecnoedu/images/stories/fleal2012_o.pdf CASTELLS, M. (1997). La era de la información. Economía, sociedad y cultura. Vol 2. El poder de la identidad. Madrid, Alianza. CASTELLS, M. (2009) Comunicación y Poder. Madrid, Alianza Editorial. DAVIDSON, C. (2011). Now you see it: How the Brain Science of attention Will Transform the Way We Live, Work and Learn. Nueva York: penguin Books. DUART, J. M. (2003). Educar en valores en entornos virtuales de aprendizaje: realidades y mitos. En: http:// www.uoc.edu/dt/20173/index.html consulta: 23/06/2014. DUSSEL, I. (2001). Aprender y enseñar en la cultura digital. VII foro Latinoamericano de educación. Buenos Aires: Santillana. GARCÍA A., L. (2009). ¿Por qué va ganado la educación a distancia? Madrid. UNED. GIL, M. (2012). Cinco claves de los entornos personales de aprendizaje (PLE’s) aplicados a la docencia http:// enlanubetic.blogspot.fr/2012/03/5-claves-de-los-entornos-personales-de.html . Consultado el 24/09/2014 INNERARITY, D. (2011) La democracia del conocimiento. Por una Sociedad inteligente. Barcelona, Paidós. LOZANO, R. (2011). Las ‘TIC/TAC’: de las tecnologías de la información y comunicación a las tec-nologías del aprendizaje y del conocimiento”. En http://www.thinkepi.net/las-tic-tac-de-las-tecnologias-de-la-informacion- y-comunicacion-a-las-tecnologias-del-aprendizaje-y-del-conocimiento. Último ingreso agosto de 2014. MARTINEZ S., F. (2004). Alicia en el país de las tecnologías. En F. Martínez y M. P. Prendes (Compiladores), Nuevas tecnologías y Educación (pp. 95-214). Madrid: Pearson. PUNIE, Y. (2007). “Learning Spaces: an ICT-enabled model of future learning in the Knowledge-based Society” European Journal of Education, Vol. 42, No. 2, 2007, pp.185-198. ROMERO, T. VELIA Y HERNÁNDEZ, R. GERARDO. (2011). Uso y apropiación de las TIC en estudiantes universitarios. En experiencias educativas con recursos digitales: práctica de uso y diseño tecnopedgógico. UNAM. Facultad de psicología. VARIS, T. (2007). Finlandia: estrategia y destrezas comunicativas para la sociedad del conocimiento. Telos, Julio-setiembre 2007, nº 72.Recuperado (23/09/2014) de: http://www.oei.es/noticias/spip.php?article1191&debut_5ultimasOEI=5 WELLMAN, B. (2001). Physical place and cyber place: the rise of networked individualim. International Journal of Regional Research. 25 (2). 227-252.
79 Verónica Marín Díaz y Juan M. Muñoz González ayuda a los alumnos a convertirse en expertos soporte para el desarrollo de habilidades metacognitivas, acerca y ofrece nuevas perspectivas dentro y fuera del aula y recurso para el aprendizaje comunitario“ (Cabero, López y Llorente, 2009: 34). En definitiva los blogs permiten a los estudiantes generar sus propias ideas sobre una temática concreta y transmitirla a su comunidad de iguales, socializarle en diversas técnicas y herramientas tecnológicas así como a trabajar de forma colaborativa y cooperativa, siendo estos rasgos sus principales ventajas de uso en el aula, convirtiéndose como señala Fonseca (2013) en un recurso fortalecedor de los procesos de aprendizaje individual y colaborativos. Siguiendo esta línea y tomando como ejemplo la experiencia Educar 21 puesta en marcha en la Universidad de Granada (Trujillo, 2013), se encuentran los PLE desarrollados por los estudiantes de Grado de Educación Infantil de la Universidad de Córdoba. El objetivo del empleo de esta herramienta como medio de formación no era otro más que acercar el uso de diversas herramientas 2.0 a los estudiantes, de manera que pudieran ser capaces de dinamizar y convertir el currículo tradicional en uno digital. Atendiendo a la clasificación ofrecida por Castañeda y Adell (2011, 2013) de las herramientas que conforman un PLE se optó por: –Herramientas y estrategias de reflexión: Blogger y Courselab. –Heramientas y estrategias de lectura: Isuu y Glogster. –Herrameintas y estrategias de relación: Twitter. Por ello su primera acción fue la creación de un blog de grupo en el que se volcarían las acciones formativas realizadas con el resto de las herramientas, anteriormente señaladas. Todo el material producido debía contener el mínimo o ningún texto dado que el público receptor de sus PLE serían tanto docentes de la etapa educativa de infantil y los propios estudiantes de este ciclo, los cuales se caracterizan por no haber desarrollado aún o estar en proceso de aprendizaje de la lectura y escritura, de ahí el empleo de Courselab. Con respecto a las estrategias de lectura, la utilización de Issu y Glgoster implica que los estudiantes lean, busquen, sinteticen y reelaboren la información localizada, todo ello desde la perspectiva crítica que desde la Unión Europea (2007) se les está demandando. Por último el empleo de Twitter abría una ventana al mundo de las relaciones educativas, empleando una herramienta que inicialmente no estaba concebida para el ámbito educativo. De este modo las estrategias que deben desarrollar para potenciar y lograr el trabajo en grupo se veían reforzadas. Roles del docente y discente en el nuevos escenario e-learning 2.0 Ser un profesor excelente en la enseñanza tradicional no garantiza que también lo sea en la enseñanza e-learning (Silva y Astrudillo, 2013). Partiendo de esta premisa debemos ser conscientes de que el papel de los docentes en el siglo XXI ha de ir sincronizándose con los avances que la sociedad de la información y el conocimiento ha generado o se encuentra generando. Así la utilización de los sistemas e-learning les obliga a: a. “Diseñar objetivos y competencias en cada unidad didáctica o tema a desarrollar de manera que el alumnado sepa lo que debe saber hacer o conseguir dominar de ese contenido. b. Realizar un seguimiento por lo menos semanal del alumnado, lo que lleva aparejado el aumento considerable del tiempo de corrección.
80 Nuevos escenarios virtuales para la educación a distancia y nuevos roles de los profesores y los estudiantes c. Determinar claramente cuáles son las evidencias que el alumnado debe presentar” (Pino, 2008, 93). Por otra parte, a los docentes se les puede llegar a exigir un mayor dominio del conocimiento, de las estrategias de navegación y usabilidad del sistema tecnológico empleado (Pryer y BItter, 2008), prueba de ello lo encontramos en los resultados alcanzados en la investigación de Rodríguez y Calvo (2011), quienes señalas que los problemas que se pueden encontrar en el desarrollo de los sistemas e-learning comienzan por la falta de una formación pedagógica así como de una tecnológica o teleformativa por parte de los docentes. Las capacidades que los docentes virtuales o tutores digitales deben tener parten de un análisis de estas, las cuales se encuentran vinculadas a las tecnologías de la información y la comunicación, los conocimientos, las actitudes, las aptitudes, las creencias y el entorno o espacio de trabajo. Todas ellas a su vez mediatizan o están imbricadas unas con las otras, tejiendo una red de conexiones que implica la redimensión de todos los demás aspectos dado que al encontrarse interconectados la modificación de uno implica la del resto, en mayor o menor medida. Como sostiene Gutiérrez (2008), el acercamiento que van teniendo los docentes a las TIC o lo que es a la “realfabetización digital“ (p.200), está conllevando asumir un nuevo rol dentro de la formación en línea con una visión más crítica y selectiva de los recursos que esta proporciona. Es consciente de su nuevo papel, pues ha de superar la visión tradicionalista de ser la única fuente del saber y del conocimiento, y van generando una conocimiento tecnológico del contenido asumiendo la visión pedagógica de este (Chai, Koh, Tsai y Tan, 2011) que les permitirá desarrollar y trabajar sus nuevas funciones. A partir de esta y revisada la literatura en torno a la figura del docente online o tutor digital encontramos que las funciones que más relevancia presentan (Cabero, López y Llorente, 2009; Maiz, 2009; Mora, 2010; Grupo Interdisciplinario de profesores, 2012; Covarrubias, 2013; Martín, León y García, 2014). Competencias del tutor digital Deteniéndonos en cada una de estas competencias podemos señalar que cuando indicamos que el docente es “consultor”. Un consultor tanto de aspectos técnicos como emocionales, pues la distancia física también provoca la psicológica y este aspecto crea situaciones de estrés y desmotivación en el alumnado, provocando el abandono de la acción formativa online. La investigación llevada a cabo por Meyer (2012) con profesores de la Universidad de Menphis, refleja la importancia de este último aspecto.
81 Verónica Marín Díaz y Juan M. Muñoz González En lo que se refiere al rol de facilitador, el tutor virtual debe ser el puente que facilite al estudiante su acceso a los recursos que puedan ayudarle en el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje, pero no solo nos referimos a los de carácter técnico, también a los humanos y sociales, con lo cual vemos la vinculación de unas competencias con otras. Con respecto a la competencia “colaborador” que facilite recursos, de cualquier índole que facilite la planificación de la acción docente. Las competencias técnicas y de supervisión, vienen presentando un carácter tradicional en el docente, sin embargo, no consideramos que la primera de ellas deba estar vinculada a la figura del profesor, dado que estos no son técnicos informáticos, son, en todo caso, técnicos didácticos. No obstante, si pueden alertar a los estudiantes de los problemas técnicos más comunes y cómo o a quién deben dirigirse para solventarlos. No olvidemos como señalan Awonters y Jans (2008), que estas competencias estarán imbricadas también el proceso de aprendizaje a lo largo de toda la vida y en el diseño educativo que se plantee. Por lo que y compartiendo la idea de Martín León y García (2014, 203) de que “el rol del profesor no debe limitarse únicamente a observar el trabajo de los grupos, sino que debe supervisar activamente el proceso de construcción y transformación del conocimiento, así como las interacciones de los miembros de los distintos grupos”. Por lo que, todas estas competencias señaladas se asentarán en una premisa básica, el tiempo. Para que todas ellas se desarrollen y consigan se ha de dedicar tiempo, un tiempo que debe ser pausado y no acelerado, cargado de interés y deseo positivo, alejado de dudas e incertidumbres propias del desconocimiento de las herramientas, de ahí que los procesos de formación continua o reciclaje cobren una mayor relevancia en estos momentos. En la formación online tradicional elementos como la orientación, el estímulo, y la motivación eran las piezas clave de la relación que se establecía entre la propia acción formativa y el estudiante. Hoy décadas después de que esta vinculación se emprendiera estos elementos siguen teniendo el mismo peso. Como señalan Alonso , García-Peñalvo y Therón (2013) los estudiantes entran en contacto con un gran número de recursos, que dentro de los sistemas e-learning abarcan desde los foros a los chats pasando por entornos sociales, que determinan el proceso de aprendizaje que inician. Todo ello permite que puedan participar en entornos flexibles de aprendizaje interactivo, así como de trabajo colaborativo y cooperativo, nuevos escenarios de tutorización y orientación ( Chamizo y Fernández , 2013). El estudio llevado a cabo por Martínez en 2008, Meyer 2012 y Bong, Wohn y Shi (2014) ponen de manifiesto que la motivación de los estudiantes para involucrarse en acciones formativas bajo el paraguas del e-learning está supeditada al tiempo y al espacio. No obstante, este debe superar que sus competencias en la formación online o e-learning se ven supeditadas a ver o consultar sus calificaciones, enviar tareas, participar en talleres, foros o chats. El alumno virtual debe desarrollar unas competencias al igual que los docentes, estando en este caso vinculadas a su motivación, necesidades, objetivos, creencias y actitudes las cuales le harán tener un rola pasivo o activo (Hartgorne y Ajjan, 2009), limitando así su crecimiento intelectual. Así hablaremos de un alumno colaborador, técnico, supervisor, proactivo, estando todas estas competencias vinculadas entre ellas, influenciando y determinándose entre sí.
82 Nuevos escenarios virtuales para la educación a distancia y nuevos roles de los profesores y los estudiantes Competencias alumno virtual Todos estos elementos parten de un deseo inicial de querer aprender más, de querer saber más. Por lo que el alumno virtual deberá ser supervisor de su propio espacio de aprendizaje, de su tiempo (principalmente) pues deberá saber organizar y combinar tanto su vida laboral, como la académica y la personal entre sí. De ahí que su competencia técnica esté vinculada a sus conocimientos previos de las herramientas que se encuentran ligadas a los espacios de e-learning. A nuestro juicio las dos competencias básicas del estudiante virtual serán su carácter proactivo y su colaboración. En lo que se refiere a la primera de ellas, los diversos estados emocionales que pueda presentar vincularan sus acciones y participación en el desarrollo de las actividades, tales como foros y chats. Vinculado a esto la competencia colaborativa reclama un estudiante que sepa trabajar en grupo en la distancia, lo que implicará una visión abierta de las actividades y del tiempo. Partiendo de la idea de que la formación a distancia da a los estudiantes la oportunidad de participar en procesos de capacitación, sin tener que desplazarse físicamente a un lugar, pudiendo así desarrollar su aprendizaje a lo largo de toda la vida sin mayores dificultades (Renes y Stronge, 2011). CONCLUSIONES Comenzamos estas reflexiones finales partiendo de la idea de que debemos alejarnos de la afirmación de Zapata (2012) y recogida por Asin (2013), relativa a que los procesos de enseñanza que hoy se están produciendo continúan anclados en tendencias en las que no se atendían a las necesidades individuales de aprendizaje de los estudiantes. La enseñanza a distancia en todas sus modalidades, podemos atrevernos a decir, es la que forma de aprendizaje quizás más democrática que podamos establecer, pues supera la denominada brecha digital en todas sus dimensiones, elemento que puede ser el generador de la idea defendida por Zapata(2012). Nos aceramos más a la línea de trabajo que aportan Chamizo y Fernández (2013, 756), quienes señalan que para “aprender son necesarios tres actos imprescindibles: observar, estudiar y
83 Verónica Marín Díaz y Juan M. Muñoz González practicar; así como cuatro factores fundamentales: inteligencia, conocimientos previos, experiencia y motivación”. Es por ello, que las instituciones educativas que se decanten por la potenciación de acciones de formación basadas en sistemas de e-learning deben tener en cuenta las necesidades de aprendizaje de los futuros estudiantes, la diversificación de perfiles educativos. Se deben potenciar cambios en los sistemas de comunicación entre los docentes y discentes, De todos modos concluimos con la idea que aporta Starkey (2011), quien señala que si tanto los docentes y como los estudiantes no asumen un cambio de pensamiento este proceso de formación 2.0, por muy flexible, ultra rápido, viral y vital que sea, no producirá un aprendizaje efectivo.
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88 Las redes sociales como instrumento de apoyo a la educación a distancia Introducción Las redes sociales se han convertido en un fenómeno de nuestros tiempos. Son las responsables del aumento en el uso del internet en el mundo, donde cada año aumenta el número de perfiles registrados en las principales plataformas y cada vez surgen nuevas redes con diversos intereses. T2O Media en su informe del 2012 sobre “Social Media” revelo que hay 2,400 millones de internautas, donde cada 2 horas hay 5 millones de estados nuevos en Facebook , 340 millones de Tweets al día, se observan 60 horas de videos en YouTube y Google + tiene 250 millones de usuarios registrados. La República Dominicana no escapa de esta realidad, en el informe de “Tendencias Digitales 2011” que desarrolla la empresa de investigación con el mismo nombre, indica que el 64% de los dominicanos usa las herramientas de la Web. 2.0 y el 24% tienen un perfil activo en Facebook y el 2% en Twitter. Además revela que el 72 % de los dominicanos usa el internet de manera activa. Ya se conoce que la educación es uno de los campos privilegiados en la aplicación y explotación de las posibilidades comunicativas que nos brindan la red y con ella las redes sociales, podemos decir que “en un mundo como este la educación se ve envuelta inexorablemente por esos hilos”. (Castañeda, González, & Serrano, 2011, pág. 47) La Educación a Distancia es la modalidad educativa que más aprovecha y posibilita el uso de los diversos medios tecnológicos como apoyo a los procesos de enseñanza – aprendizaje, donde el alumno juega un papel fundamental por ser el protagonista de su aprendizaje, es por eso que las redes sociales nos pueden brindar nuevos canales de comunicación entre los estudiantes con sus compañeros, docentes y la institución. Para Cabero y otros (2013), dentro de las características más importantes y diferenciadoras con otras herramientas encontramos: –Facilidad de uso, –Rápida actualización, –Análisis e intercambio de información continuado de nuestra vida cotidiana o profesional, LAS REDES SOCIALES COMO INTRUMENTO DE APOYO A LA EDUCACIÓN DE DISTANCIA Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra República Dominacana Ivanovnna M. Cruz Pichardo iv[email protected] Angel Puentes Puentes angel.puen[email protected]
95 Ivanovnna M. Cruz Pichardo y Angel Puentes Puentes –Agregar: manejo de RSS/Atom para ampilar información. –Filtrar: los dos puntos anteriores ya filtran, en este refuerza el papel del profesor como filtro y guía de por donde debe ir el aprendiz. –Moderar: tiene que ver con los procesos para que un aprendiz se convierta en experto en un área. –Presencia continua: Un educador tiene que existir online, tiene que estar presente en espacios en los que pueda expresarse y ser descubierto. Otras funciones que el docente puede asumir dentro de este proceso son los de guía, dinamizador y orientador, las cuales deben acaparar la mayor parte del tiempo del docente, por lo que a priori deberá prever posibles pautas de actuación por parte de los estudiantes. Además de diseñar las tareas que permitan el desarrollo de competencias de selección y procesamiento de información. ( Llorente , 2012). Es importante que los docente al momento de desarrollar acciones formativas en línea tenga presente sus roles en este proceso. Minocha, Schroeder, y Schneider (2011) agrupa dichos roles en cuatro categorías: –Pedagógico, facilita el aprendizaje a través de actividades interactivas, la reflexión crítica y la retroalimentación en línea mediante la realización de las siguientes actividades: • Diseñar las actividades de aprendizaje. • Proporcionar recursos y la temporalización para las actividades en línea. • Llevar a cabo la formación, si es necesario, para utilizar e1 entorno en línea. • Guiar la participación de los estudiantes, tanto en calidad como en frecuencia • Proporcionar retroalimentación constructiva a los estudiantes y, por lo tanto, apoyar 1a reflexión. –Social, facilita la creación y el crecimiento de una comunidad estudiantil en línea a través dde una comunicación frecuente y positiva desarrollando las siguientes actividades: • Facilitar las interacciones entre los estudiantes a través de indicaciones y retrodimentación. • Establecer expectativas claras de la presencia del estudiante su frecuencia y la cadidad de las aportaciones. • Resolver los conflictos que puedan surgir. –De dirección, guía en el procedimiento, en la organización y la administración de las tareas a ejecutar y de las actividades en línea: • Resolver los conflictos que puedan surgir. • Establecer normas y protocolos para la participación de los estudiantes. • Establecer y comunicar el calendario para la evaluación. • Llevar a cabo una evaluación regular del desempeño de los estudiantes. • Interactuar con otros actores dentro de la institución que pueden influir directa o indirectamente. • Realizar un seguimiento de la satisfacción de los estudiantes. –Técnica, proporciona apoyo técnico al: • Proporcionar apoyo técnico a los estudiantes. • Resolver los problemas técnicos antes de iniciar las actividades del curso.
96 Las redes sociales como instrumento de apoyo a la educación a distancia • Desarrollar recursos como guias de usuario y preguntas frecuentes para apoyar el uso de las diferentes herramientas. Por lo tanto el docente debe estar muy atento de su rol pero también debe prestar atención al rol del estudiante el cual se convierte tanto en cosumidor como en creador de los contenidos ( Cabero y otros , 2013). Es importante resaltar el rol del estudiante ya que el actor principal del proceso de enseñanza aprendizaje que se realizará dentro de la red social. Ayerdi y otros ( 2010) resalta la importancia de un estudiante comprometido en el proceso de aprendizaje, que sea responsables por el aprendizaje, y pueda autorregularse. Esté debe estar motivados por su aprendizaje, dispuesto a ser colaborativo, abierto a escuchar las propuestas de los demás y capaz de desarrollar estrategias para lograr el aprendizaje y resolver problemas. Aspectos fundamentales para los estudiantes en la modalidad educativa a distancia, en este sentido Bartolomé y Grané (2004) nos señalan que el alumno necesita desempeñar una serie de competencias como son: –Desarrollar habilidades para el autoaprendizaje. –Desarrollar el sentido crítico, la búsqueda responsable y fundamentada de cada información. –Trabajar en equipo y saber trabajar en red. –Aprender a dialogar. –Ser flexibles y saber adaptarse. –Ser capaces de participar activamente en los procesos. –Tener dominio de la lectura textual, audiovisual y multimedia. –Ser capaces de expresarse, comunicarse y crear. –Desarrollar competencias básicas para seguir aprendiendo toda la vida. –Criterios para la selección de las redes sociales educativas –La selección de la red social es fundamental en la efectividad del proceso, Joosten (2012) nos sugiere que al momento de la selección debemos establecer unos criterios de evaluación que nos permitan lograr aprendizajes significativos en nuestros estudiantes y que además sea efeciente en su uso, acceso y costo. En este mismo sentido, Llorente (2012) nos propone que, la red, este basada fundamentalmente en los principios del trabajo colaborativo para su mayor rendimiento como recurso educativo y que nos permita incorporar la enorme cantidad de elementos multimedia que tenemos a disposición para lograr nuestros fines educativos. Existen diversos tipos de redes educativas, las cuales nos permiten desarrollar diferentes actividades dentro de ellas, que presentaremos a continuación De Haro (2012) nos resume los pros y contras de las principales redes educativas. Si debemos reconcer que redes como Facebook y Twitter a pesar de nos ser redes destinadas para la educación, han tomado un papel importante en estos entornos y se han dedicados diversas investigaciones.
97 Ivanovnna M. Cruz Pichardo y Angel Puentes Puentes Servicio Pros Contras Recomendada por Edmodo • Diseñado específicamente para educación. • Asignación de tareas calificables por el profesor. • Permite crear subgrupos (por ej., asignaturas de un curso). • Posibilidad de crear exámenes sencillos. • Se pueden subir archivos a la red. • Posibilidad de usarlo con alumnos de cualquier edad. • Pueden crearse escuelas para agrupar sus profesores y alumnos. • Totalmente traducido al castellano. • Sistema basado en microblogging, centrado en el texto donde los mensajes nuevos desplazan los antiguos. • Mecanismos de comunicación demasiado pobres. Alumnos de cualquier edad cuando no se requieran grandes funcionalidades. redAlumno • Diseñado específicamente para educación. • Asignación de tareas calificables por el profesor. • Permite crear jerarquía de subgrupos. • Posibilidad de crear exámenes sencillos. • Se pueden subir archivos a la red. • Editor de texto avanzado. • Dispone de blogs para los usuarios • Posibilidad de usarlo con alumnos de cualquier edad. • En castellano, catalán y otros idiomas • Sistema basado en microblogging, centrado en el texto donde los mensajes nuevos desplazan los antiguos. Alumnos de cualquier edad cuando no se requieran grandes funcionalidades
98 Las redes sociales como instrumento de apoyo a la educación a distancia Servicio Pros Contras Recomendada por Schoology • Diseñado específicamente para educación. • Creación de cursos (páginas, actividades, foros de discusión, etc.) y de grupos. Por lo que los cursos pueden reutilizarse con varios grupos de alumnos. • Asignación de tareas calificables por el profesor. • Posibilidad de crear exámenes de diversos tipos. • Análisis de resultados académicos. • Se pueden subir archivos a la red. • Dispone de blogs para los usuarios • Posibilidad de usarlo con alumnos de cualquier edad. • Pueden crearse escuelas para agrupar a sus profesores y alumnos. • Su semejanza a Facebook facilita su uso. • Traducción al español una vez se ha realizado el registro en el sistema. • Algunas palabras sin traducir Alumnos de cualquier edad Gnoss • Apoyo activo al mundo educativo • Creación de grupos • Existencia de amigos. • Red totalmente en castellano. • Sin opciones propias educativas como exámenes, lecciones, etc. • Proceso de creación de grupos no automatizado. • Falta de mecanismos de comunicación interna como foros o chat. Para alumnos mayores de 14 años. EducaNetwork • Mecanismos típicos de comunicación en las redes sociales, no centrado en microblogging. • Creación de grupos, álbumes de fotos, vídeos, eventos y foros de discusión. • Existencia de amigos. • Red totalmente en castellano. • Sin opciones propias educativas como exámenes, lecciones, etc. • Registro en el sistema a partir de 16 años. Para alumnos mayores de 16 años, permite usarla como una red social clásica centrada en la comunicación y por tanto más flexible que las anteriores.
99 Ivanovnna M. Cruz Pichardo y Angel Puentes Puentes Redes sociales educativas: Pros y contras. Fuente: De Haro (2012) Una vez hayamos elegido un servicio para alojar la red social, deberemos tener en cuenta los siguientes aspectos (Roig, 2011, p. 148): Utilizar las redes sociales en el aula puede constituir un elemento motivador importante ya que forma parte del entorno social cotidiano de los alumnos en la actualidad. Generar el espacio y los canales adecuados para poder compartir la información. Es necesario incidir en la importancia de la formación del profesorado respecto a la parte tecnológica de las redes sociales y, especialmente, a la parte didáctica, ya que de lo contrario la experiencia estaré abocada al fracaso. Estar atento a las nuevas herramientas que surgen -y surjan-, ya que la velocidad de cambio en este ámbito, la cadencia en la emergencia de las novedades y, al mismo tiempo, el rango de obsolescencia de lo existente, son muy altos, y debemos estar preparados y al mismo tiempo en sobre aviso pues es muy posible que puedan surgir herramientas que mejoren -o no tanto-la opción elegida. Es importante la función del profesor en este nuevo contexto. Decíamos que él ya no es el transmisor, pero si el guía y orientador del aprendizaje, y esta función es fundamental, si cabe más compleja. Edu 2.0 • Diseñado específicamente para educación. • Posibilidad de usarlo con alumnos de cualquier edad. • Traducción completa al español. • Amplísima gama de opciones que pueden satisfacer cualquier requisito educativo. Imposible enumerarlas: Gestión completa de centros educativos, lecciones, clases, control exhaustivo de las tareas de los alumnos, gestión completa de notas (online y offline), faltas de asistencia, múltiples formas de calificación y ponderación de ejercicio • Mecanismos de comunicación entre alumnos y profesores fuera de su propia clase demasiado segmentados y por ello poco efectivos. • La elevada cantidad de opciones hace que la curva de aprendizaje sea lenta. Para alumnos de cualquier edad, cuando se quiera un control total del proceso educativo. Ning • Permite subir archivos. • Buen control y personalización de la red. • Traducido al castellano, catalán y gallego. • Permite crear subgrupos privados dentro de la red • Red de pago (aunque asumible por cualquier centro educativo). • Sin opciones propias educativas como exámenes, lecciones, etc. • Edad mínima de los alumnos 13 años. Alumnos mayores de 13 años. Grupos numerosos y heterogéneos de alumnos y profesores (muchas asignaturas y niveles de alumnos)
100 Las redes sociales como instrumento de apoyo a la educación a distancia Informar a los padres sobre la creación del espacio. Asimismo, es necesaria la información y formación de los padres, con el fin de orientarlos en este tema. Por un lado, es importante supervisar los accesos, identidad y privacidad en Internet y, por otro, confiar y hacer responsables a los hijos en el uso de las redes sociales. Conclusiones Como conclusión podemos decir, que las redes sociales son un recurso que se debe tener presente en el ámbito educativo y en especial en los modelos educativos a distancia por la posibilidad que nos brindan de pensar en un aprendizaje social que puede mejorar los procesos de enseñanza – aprendizaje. Este aprendizaje social y colaborativo nos debe llevar a pensar en cambios metodológicos y didácticos para su incorporación efectiva. Debemos considerar que esta comunidad de aprendizaje es un grupos de personas (estudiantes, profesores, etc.) que ejecutan un esfuerzo coordinado para dar respuesta a una tarea (Murcia, 2004). Y en este sentido como nos expresa Roig Vila(2009) las redes sociales: Pueden servir como eje de interacción entre los distintos agentes de los centros escolares: alumnado, familia y profesorado. El aprendizaje puede generarse mediante la interacción de sus miembros y bajo entornos de aprendizaje más formales. Esto es algo que el aula debe retomar e integrar con este tipo de herramientas, ya que así podemos conseguir una educación más flexible e integradora. Las comunidades virtuales son de gran ayuda para actualizarse profesionalmente a través de la Red mediante la colaboración entre colegas. Además, la importancia de un facilitador y experto en la materia haría posible mejores interacciones. Son motivadoras respecto a las tareas curriculares, no sólo por las posibilidades colaborativas sino también en cuanto a los contenidos de la información que se transmite. Deben aplicarse con valores éticos y con unos principios de ciudadanía digital. Esta es una competencia que debe desarrollarse especialmente en el alumnado. Pueden considerarse como un buen recurso para una educación inclusiva, respetando e integrando diferencias. Siendo a su vez importante que el docente tenga presente al momento de seleccionar una red social su facilidad de acceso, costo, fácil manejo y la posibilidad de incorporar elementos multimedia que nos permitan la posibilidad de realizar trabajos colaborativos eficientes y de calidad.
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