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Las mejoras aportadas a la traducción por el diccionario de Capmany (1805)

Bruña Cuevas, Manuel

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LAS MEJORAS APORTADAS A LA TRADUCCIÓN POR EL DICCIONARIO DE CAPMANY (1805) MANUEL BRUÑA CUEVAS UNIVERSIDAD DE SEVILLA Aunque la labor de Capmany (1742-1813) en el campo de la traducción ha sido ampliamente estudiada,1 pocos investigadores han centrado aún su atención en el diccionario bilingüe publicado por este autor en 1805.2 Sólo cabe resaltar a este respecto un artículo de Carmen Roig (1995), quien ya señalaba el principal rasgo que diferencia a este diccionario de todos los que le precedieron: Capmany lo concibe, no como un instrumento apto para ayudar a los que quieren aprender francés -como venía siendo el caso hasta entonces-, sino, principalmente, como una herramienta de base para quienes emprendían una traducción del francés al español. Capmany explica ampliamente en el prólogo el criterio que ha seguido en la composición del diccionario para lograr objetivo tan ambicioso, insistiendo en las cualidades que hacen a su obra muy superior a las más famosas del mismo género que circulaban en su tiempo: los diccionarios de Gattel y de Cormon. Ahora bien, dada la frecuencia con la que las declaraciones de los prólogos no se corresponden con lo que luego se encuentra realmente en el interior de los libros, hemos querido comprobar la veracidad de lo anunciado por el autor, para lo que hemos cotejado todas las entradas de la letra L3 del diccionario de Capmany con las correspondientes a los dos diccionarios -Gattel y Cormoncon los que él mismo se 1 Véase, por ejemplo, Fernández Díaz (1989), Lozano (1991), Olivares & Lepinette (1992), Lepinette (1995). 2 Para un repaso de la historia de los diccionarios bilingües en la que se inscribe el de Capmany, véase García Bascuñana (1996). 3 Son 944 entradas. Hemos escogido la letra L por dos razones. En primer lugar, porque el número de voces que empiezan por L no es ni excesivamente elevado -lo cual ayuda a mantener la cantidad de datos a estudiar dentro de unos límites razonables para una comunicaciónni demasiado bajo con respecto al de las que empiezan por otras letras, lo que permite sacar conclusiones bien fundadas y generalizables. En segundo lugar, porque este casi millar de entradas está situado en mitad del diccionario, lo que deja suponer que el método de Capmany, al redactarlas, se encontraba bien rodado y todavía no influenciado por posibles prisas editoriales, al menos si se supone que el autor realizó el conjunto de su trabajo siguiendo un orden alfabético, lo que no se puede descartar. Por lo demás, un afortunado azar hace que el apellido del organizador de este coloquio, F. Lafarga, empiece también por L: simbolice esta coincidencia nuestro agradecimiento por el esfuerzo por él desarrollado para hacer posible estas jornadas. mide continuamente.4 Con ello no hemos hecho sino aceptar la invitación comparativa que el propio Capmany brinda a cada paso a los lectores de su prólogo.5 Esta labor comparativa requería, no obstante, una tarea previa de determinación de a qué obra se refiere Capmany cuando habla del diccionario de Cormon. Si está claro, en efecto, que cuando mienta el diccionario de Gattel sólo puede referirse al que tuvo 1790 como fecha de primera edición,6 en el caso del de Cormon surge la complicación importante de que Capmany pudo conocer dos diccionarios diferentes debidos a dos autores distintos: el de François Cormon -cuya primera edición es de 1769 y la última de 1791 (Palau y Dulcet 1951 ; Verdonk 1991: 2983)- y el de su nieto Barthélémy Cormon, aparecido en 1800 y reeditado en 1803. Cierto que Capmany afirma claramente en el prólogo que el diccionario de Gattel es posterior al de Cormon,7 pero, por otro lado, varios hechos parecen revelar que no es al diccionario del abuelo, sino al del nieto, al que Capmany dirige sus críticas. Capmany, por ejemplo, declara 4 En el prólogo, como en el título de portada, Capmany no cita expresamente más que los diccionarios de Gattel y de Cormon. Sabemos, no obstante, por otras obras suyas que, como mínimo, también estaba familiarizado con el de Séjournant (1749) y con el "Sobrino, añadido", como él lo llama (Capmany 1776: xi), es decir, con el Sobrino aumentado/Nouveau dictionnaire de Sobrino de François Cormon, autor este que, mediante tal título, se apropió de la fama del diccionario de Francisco Sobrino, en circulación desde principios de siglo (1705). 5 Tras afirmar que los diccionarios bilingües que circulaban en su época estaban llenos de desatinos, Capmany añade: "En cualquier página que se abra el presente, podrá el lector menos versado, pues le bastan sólo ojos, comprobar tan severa calificación, confrontando el artículo que bien le parezca examinar con el correspondiente de los diccionarios que hasta hoy ha tenido para su uso. Esta prueba no es equívoca: es el único anuncio y fiador que se puede presentar a los lectores" (Capmany 1805: iii). El propio autor practicará este trabajo de comparación en páginas posteriores del prólogo (Capmany 1805: xix y ss.), así como en las hojas finales del diccionario. 6 La edición más antigua de este diccionario que hemos podido consultar es de 1790. Ésta es también la fecha de primera edición que da Palau, aunque Niederehe (1988: 43) y Lepinette (1995: 52) la adelantan a 1789. En todo caso, resulta extraño que se publique por vez primera en 1789 o 1790 una obra cuyo privilegio le fue concedido el 23 de septiembre de 1778 y que fue inscrita en el registro el 28 del mismo mes y año. Gattel publicó también una versión de bolsillo de su diccionario bilingüe, que hemos manejado en su primera edición de 1798 -aunque de nuevo Niederehe (1988) adelanta esta fecha en un año. 7 No damos demasiada importancia a este dato. Capmany lo afirma así en el prólogo: "Todos los artículos del diccionario de Cormon, y del más reciente de Gattel, que no ha hecho más que reproducir los aumentos y los yerros del otro, mudando el tamaño del volumen, y añadiendo la correspondencia latina sin acierto, y sin necesidad, se han tenido que rehacer, como queda dicho más arriba, a causa de sus erradas o inadecuadas versiones. Igual se ha hecho en aquellos en que la correspondencia era propia, porque el lenguaje castellano de la explicación o definición estaba bárbaramente estropeado, ya por confuso y ambiguo en su sentido, ya por inexacto y redundante en la frase" (Capmany 1805: iv-v). Si por un lado la aseveración de que el de Gattel es posterior parece indicar que Capmany, al hablar de Cormon, se refiere a François Cormon, por otro lado dice también que Gattel añade la correspondencia latina; ésta, sin embargo, no está en Barthélémy Cormon, pero estaba ya, antes de que Gattel la incorporara, en el Sobrino aumentado de François Cormon. Una posibilidad, por tanto, es que Capmany esté hablando del diccionario de Barthélémy en su edición de 1800 y que pensara que el de Gattel era posterior porque estuviera manejando, no la edición original de 1790, sino la reedición de Lyon de 1803, la cual, además, ya incluía las voces revolucionarias que Capmany declara en el prólogo negarse a incluir en su obra. renunciar a incluir en su diccionario la notación figurada de la pronunciación que aparece en otros diccionarios;8 pues bien, tal notación se halla incluida por Barthélémy en su diccionario, pero está ausente del de François. La prueba más contundente de lo que decimos nos la ofrece, no obstante, el cuadro comparativo -situado por Capmany al final de su diccionarioentre varias entradas de su propio diccionario y las mismas entradas en Gattel y Cormon. Capmany transcribe en él fielmente las entradas de Gattel, siendo, en lo que toca a Cormon, el diccionario de Barthélémy el que encontramos transcrito, no el de François, suficientemente diferente a este respecto para que podamos afirmar sin lugar a dudas que es el de su descendiente el que sirve de elemento comparativo. Sospechamos por ello que Capmany quizá no fuera consciente de la existencia de dos diccionarios diferentes publicados bajo el nombre de Cormon. Aunque familiarizado con el tradicional Cormon -el de François-, lo más probable es que lo conociera simplemente por el apelativo de Sobrino (véase nuestra nota 4); al echar mano del diccionario de Barthélémy Cormon cuando hubo de confeccionar su cuadro comparativo, no creemos pues que cayera en la cuenta de que el Sobrino aumentado era de un tal François Cormon ni que se percatara, por tanto, de que había una coincidencia de apellidos. También puede encontrarse una explicación a que Capmany abandonara el Sobrino de François Cormon como punto de referencia. Tanto este diccionario como el de Gattel no son (Alvar Ezquerra 1991: 11 ; Verdonk 1991: 2.979) sino reelaboraciones del de Séjournant (1749). Si alguna vez cotejó Capmany los diccionarios de François Cormon y Gattel tuvo que llegar a la conclusión de que no eran sino meras variantes el uno del otro o meros plagios ambos del de Séjournant, con añadidos interesantes en el caso de Gattel. Si comparó, en cambio, el diccionario de Gattel con el de Barthélémy Cormon, su convicción -expresamente manifestadade que todo autor de diccionario no hacía sino copiar al anterior tuvo que afianzarse: Barthélémy parte del diccionario de Gattel, al que copia literalmente en la mayoría de las voces. Bien es verdad que, en ocasiones, Barthélémy Cormon añade algún giro nuevo e incluso alguna voz nueva a lo dado por Gattel; pero el número de tales operaciones está en franca minoría con respecto al número de reducciones a las que sometió Barthélémy el diccionario de Gattel, obligado por el carácter de diccionario de bolsillo que pretendía dar a su obra. Sería pues este carácter abreviado con respecto al de Gattel lo que principalmente captaría la atención de Capmany en el caso del diccionario de Barthélémy Cormon; unido al hecho de que, como hemos dicho, la tónica general de ambos diccionarios -el de Gattel y el de Barthélémyes la coincidencia total en las explicaciones de la mayoría de las voces, Capmany decidiría -ante el tedio de una doble consulta que casi siempre le daba el mismo resultadoguiarse, para elaborar su propio diccionario, casi 8 "Se han omitido también las formas de la escritura para la pronunciación de las voces francesas, como trabajo inútil, e insuficiente auxilio a los lectores, pues, sin la voz viva de maestro, o un largo trato y uso con los nacionales, nadie es capaz de llegar a poseer las diversas modificaciones de la articulación y acento" (Capmany 1805: v). exclusivamente por el de Gattel,9 a partir del cual completa, cambia las traducciones, corrige las explicaciones, etc.10 En términos absolutos, no es por tanto del todo cierto, como afirma Capmany en su prólogo, que cerrara todos los diccionarios para elaborar el suyo.11 Su punto principal de referencia es Gattel. Pero basta con relativizar un poco su declaración para que ésta sea del todo cierta: el diccionario de Capmany puede considerarse como una obra realmente personal. Probar lo cual es el objetivo principal de esta comunicación. Entre las 944 voces que empiezan por L, existen un total de 85 en las que la identidad entre los diccionarios de Gattel y Capmany es completa (entre el 9 y 9,7%).12 A ellas cabe añadir otras tantas en que las diferencias son mínimas (lainier) o bien consisten -lo que ya no es cosa menoren que Capmany coloca delante de la explicación literalmente dada por Gattel una traducción por una voz española, inexistente en éste último (lambiner). Son muestras de que Capmany trabajó con el diccionario de Gattel abierto ante los ojos. Y todavía se pueden presentar, como prueba de ello, los casos en que Capmany incorpora una acepción nueva a una voz francesa, pero deja sin cambio alguno las otras traducciones o explicaciones dadas por Gattel para otras acepciones de la misma voz (lainier, laitière). Este basarse en el diccionario de Gattel no empaña sin embargo el enorme esfuerzo de innovación y perfección llevado a cabo por Capmany.13 Entra dentro de 9 En definitiva, Capmany optó por mejorar el diccionario que, en su opinión (véase nuestra nota 7), era el más reciente, descartando el otro diccionario de actualidad -el de Barthélémy Cormony los ya antiguos en su época de Séjournant y de François Cormon. 10 Esto puede explicar que, a pesar de la importancia que Capmany otorga a la incorporación de nuevas expresiones hechas, de nuevos giros (Lepinette 1995: 34), no recoja las novedades de este tipo que se hallan en Barthélémy Cormon con respecto a Gattel. Sí retuvo en cambio Capmany la técnica reduccionista de Cormon consistente en no repetir la traducción y la explicación de cada una de las acepciones de una misma voz francesa cuando tales acepciones y traducciones correspondían igualmente a una sola voz española (véase laisser, leçon). Capmany, no obstante, pone en práctica este método de modo menos sistemático que Cormon (véase lire), lo cual se explica por su apego a su modelo Gattel, quien no la practica. El propio Cormon desaprovecha a veces ciertas ocasiones de abreviar por esta vía (véase libré). 11 "Mi obra estaba en blanco cuando la emprendí: sólo existía en mi deseo y mi valor; pues tuve que cerrar los libros, y los ojos, para no cegar en el caos de tantos desatinos impresos en tales diccionarios" (Capmany 1805: ni). 12 Serían 92 si se añaden algunas otras voces (limma, litote, lonchitis, lunels, luni-solaire, lunule, luzin) en que el contenido es el mismo pero Capmany repara ciertas incorrecciones lingüísticas de Gattel. Son las siguientes: labarum, labouré, laceron, laconiquement, lagopus, laineux, laïque, laissé, latieron, lambruche, lamentable, lamentations, lamenté, lamenter, lamie, lampsane, landier, lanier, lapereau, lapidé, largué, larynx, latéral, latéralement, latinisme, latiniste, latinité, laureóle, layé, le la, léans, lèche-plats, légalisation, légalisé, légitimé, légitimement, légué, léguer, lénifié, lénifier, lente, lèpre, lequel, les, lèse, lester, levite, levitique, levrette, libelle, libellé, libéralement, libérateur, licitement, lienterie, ligament, ligneux, limbes, liquéfié, liquidé, liron, litispendance, littéraire, littéralement, livéche, locman, lodier, logé, logique, Zom, Zo/'r, lombard\ longitudinalement, bterie, buveter, lu, lubriquement, /«¿r^, /«¿íte, lunaire, lutter, luxe, lycopus, lymphe. 13 Capmany declara en el prólogo que estuvo trabajando durante seis años en la elaboración de su diccionario. Tal afirmación no nos parece exagerada. Un indicio de que puede ser cierta se halla, de hecho, en la tercera edición (1797) del ylrte de Chantreau; en la página xm, el editor Sancha -el mismo que editará el diccionario de Capmanyanuncia que está preparando la publicación de un nuevo diccionario francés-español. ese esfuerzo la concretización de su idea de que los latinismos y helenismos del francés deben traducirse al español reproduciendo en esta lengua el mismo procedimiento que, en su día, se llevó a cabo en la francesa: hay que dar terminación castellana a las raíces cultas, lo que las naturalizará en español como ya lo están en francés. Son, entre otros muchos, casos del tipo labié, lacrymatoire, lingual o lysimache, traducidos en Capmany por labiado, lacrimatorio, lingual, lisimaquia\ todos ellos se hallan en Gattel simplemente explicados, pero no traducidos.14 Otra característica del diccionario de Capmany es la cantidad de tecnicismos, de palabras francesas del campo de las "artes" u oficios para las que el autor ha sabido encontrar la correspondiente traducción española. Un cotejo somero con Gattel descubre a cada paso que, allí donde éste se limita a explicar a qué tipo de técnica, herramienta o parte de una máquina se refiere la voz francesa, Capmany ha sabido dar, encabezando tal explicación, el nombre que corresponde a tales referentes en castellano (lambourde, laminoir, last, lavis).15 Y ello sin hablar de las voces de este género que Capmany incorpora a su diccionario y que no se encuentran en el de Gattel. Nuestro autor lleva así a un grado superior la labor que comenzó al incluir un léxico técnico-científico en su Arte de traducir el idioma francés al castellano (1776), con el que dio comienzo a la corriente de los diccionarios de "ciencias y artes" del siglo XVIII español (Niederehe 1987: 23, y 1988: 43; Fernández Díaz 1987, y 1989: 275).16 Pero, a nuestro juicio, y pese a la importancia que el propio Capmany da a estos aspectos de su diccionario, la notabilidad de éste en la historia de la lexicografía bilingüe francés-español estriba en otro punto: en el enorme esfuerzo desplegado por el autor para dar la mejor traducción (,limonier, logis), la más precisa (lavure, lecher), la más castiza (lanterner, lourdeaud), la más adecuada a cada registro en las entradas de palabras francesas de uso común. Un simple examen en términos absolutos de la cantidad de voces o de acepciones de voces que se encuentran traducidas en Capmany y no lo están en Gattel arroja ya el considerable balance de casi doscientos casos.17 Como hemos dicho, muchas de estas 14 La formación de neologismos de origen culto parece ser considerada en cierto modo superflua por Capmany (fuera del campo de la botánica) cuando una palabra de raíz popular existe ya en la lengua. Así, lapidation o lancinant vienen traducidas únicamente por apedreamiento y punzante. 15 Es curioso observar cómo Capmany acepta casi siempre traducir los términos de heráldica por voces españolas calcadas del francés (véase Sevilla 1993). Gattel y Cormon, por el contrario, suelen dejar sin traducción las palabras de este campo semántico (lambel\ lampassé, losangé). 16 Según Niederehe (1987: 22, 1988: 43), que recoge una idea lanzada por Baldinger (1951: 348-349), Gattel participa tanto de la corriente de diccionarios "académicos" (inspirados en los diccionarios de las Academias francesa y española: Sobrino, Séjournant, François Cormon) como de la corriente de diccionarios técnicos, representados en Francia por Furetière, Trévoux, Encyclopédie y, en España, por Burriel, Terreros y Capmany. También Capmany, como veremos, debe incluirse en esta línea mixta, siendo la superioridad de su diccionario -como diccionario "técnico"- más que evidente en relación con el de Gattel. 17 Là là, labié, labile, labour, labourer, laburne, laceration, lâche, lacinié, lacrymatoire, ladi, ladrerie, lahma, laisse, laisser-courre, laiterie, laitier, lambel, lambis, lambourde, lambrequins, laminoir, lampadaire, lampas, lampassé, lampe, lampée, lamper, lampion, lance, langué, languettes, langueyeur, languissamment, lanifire, nuevas traducciones son tecnicismos y cultismos, pero la cantidad de voces usuales y de acepciones de palabras corrientes para las que Capmany ha encontrado traducción no les va a la zaga a aquéllos. Sorprende que palabras como laiterie o lésiner no se hallen traducidas en Gattel, si bien es cierto que habría que incluir ante todo en este apartado el gran número casos en que sólo alguna de las acepciones de una misma voz viene traducida en Gattel, mientras que Capmany sabe traducirlas todas (levain, litiere, Z0/).18 Muchísimas veces, a la traducción o traducciones encontradas por Gattel vienen a añadirse en Capmany nuevas voces castellanas tan buenas o mejores que las que se venían dando en la tradición lexicográfica del siglo XVIII.19 Y aún cabe admitir entre los logros de nuestro autor la inclusión de gran número de acepciones,20 de frases lanternier, lanturlu, lapidaire, lapidification, lapidifier, lapidifique, laraire, larigot, larmier, larmières, larmiers, larves, las!, last, laticlave, laurier, lavage, lave, laver, lavis, lavure, lèchefrite, lecture, lége, légende, légion, légumineux, lendore, lésiner, lesteur, léthargique, levain, levantins, levée, lever, lèvres, levure, lexicographe, lexique, liaisonner, liard, libage, libanotis, libation, libération, libertin, lice, se licencier, liciter, liégé, liéger, lieve, ligatures, ligence, lignage, ligne, ligneul, ligues, liliacée, lilium, limace, limaçon, limande, liminaire, limitatif, limodore, limonier, limoniere, limure, lin, linaire, linéaire, lingot, lingotiere, lingual, linon, lipome, lippée, liquation, liquéfaction, liquidité, liquoreux, lisiblement, lissé, listel, liston, liteau, liteaux, liter, litière, litóme, litote, liturgique, lividité, lixiviation, lixiviel, lobe, lobule, location, locatis, loch, loche, logie, logis, bgistique, loisible, loisir, bmbaire, lonchitis, longévité, lopin, bqueteau, lord, lorgner, lorgnette, lorgneur, losangé, lotte, louchet, louis, loup, loupe, louvet, louvetier, luberne, lugubrement, lunaire, luneb, lunettes, lunettier, luni-solaire, lustrine, lut, luzerniere, lycion, lysimache. 18 Naturalmente, Capmany, como él mismo reconoce en el prólogo, no puede encontrar traducción para todos los términos franceses ni para todas sus acepciones. Entre unos y otras hemos contabilizado cerca de un centenar de casos en que sólo una explicación corresponde a la voz o a la acepción francesas de referencia. Véanse labre, lacet, laideron, laissées, lamanage, laminage, laminer, lampadaire, lampe, landes, langueyer, languissant, lanières, lanter, lanterneau, lanture, lanusure, laper, lapider, laque, latanier, latin, latinisé, latté, latter, lavanche, lavée, laveton, lavignon, lavure, layeur, lemma, léproserie, lestage, letrine, levain, lève, levent, levigation, leviger, levretterie, levretteur, levriche, levron, levure, liaison, liane, lierner, lierré, lige, ligement, lignager, ligner, ligneul, se lignifier, limoner, limousin, lingerie, liquet, lire, liséré, lisseron, lissettes, litre, liûre, livèche, lizer, locatif, lochet, lochies, locquets, lof, loge, lomboyer, loré, lorgner, louanger, loup, loupeux, loure, loutre, louve, louver, louveterie, luites, lunette, local. 19 Là, labeurer, labourer, lacé, laceré, lacerer, lâche, lâche (sust.), lâché, lâcher, se lâcher, lacis, laconique, lacune, buianum, ladre, ladrerie, laiteux, biitue, Umaneur, lamantin, bimbeau, lambin, lambiner, lambrequins, lambrissé, lambrisser, lamentation, se lamenter, lamperon, Unce, lancé, lancer, Uneret, lange, langoureusement, langoureux, langue, langueur, langueyé, lanice, binsquenet, Unteme, lanternes, lanterner, lanternerie, binternier, lanugineux, lardé, birdoire, lardon, largo, larronneau, las, lascif, lascivement, lasciveté, bissant, lassé, lavande, laxatif, lazzi, lés, lèche, légiste, legs, lénitif, lentement, léser, lésine, léthargie, lettres, leurre, leurrer, levier, levraut, liant, liant (adj.), libéral, libéré, liberté, libertés, libertinage, libration, licencié, licité, lie, lie (nueva entrada), lié, lier, lieutenance, lieutenant, ligamenteux, ligature, ligué, limaçon, limitrophe, limoine, limon, limoneux, limpide, lin, linteau, lippée, lis, lisérer, liseron, liset, lit, litanies, litharge, litigant, litigieux, littérature, locher, logeable, logement, logette, longuement, loquacité, loquet, lorgné, lorgnerie, loriot, lors de, lorsque, lot, louable, buablement, louer, lourdement, lourderie, loyal, lucratif, lueur, luisant, lunettes, lupin, lutiné, lutteur, luxurieux, luzerne, lycée, lyrique. 20 Là là, bibourer, lâche, lâchement, lâcher, lacis, laisse, laite, biitiere, lambris, lancer, lange, languissant, lapider, laque, larcin, lardon, larron, latte, layette, le, légation, légitimité, léonin, lessiver, leste, liaison, liasse, liberté, libertés, licencier, lieutenant, ligneul, ligué, liguer, linceul, lingerie, liquidation, lisière, lisse, lissé, lisser, listel, litière, littéral, livret, local, logette, loti, huche, lourd, loutre, lucifer, lumignon. hechas21 y de voces nuevas22 no recogidas por Gattel, así como la sustitución de la traducción o traducciones propuestas en Gattel por otras que, aunque en alguna ocasión sean de igual valor o incluso peores, suelen por lo general superar a las de su predecesor.23 Todos estos datos son motivos más que sobrados para considerar el diccionario de Capmany como un avance importante en la historia de la lexicografía bilingüe francoespañola. Pero todavía se le puede alabar la elegante claridad de la presentación de las voces. Tras la entrada francesa, nuestro autor da casi siempre la traducción o traducciones que correspondan; sólo después, y separada por dos puntos, viene la explicación aclaratoria de la significación. Contrasta esto con la mezcolanza expositiva frecuente tanto en Gattel como en Cormon, en quienes traducción y explicación no se hallan las más de las veces claramente distinguidas, lo que resta eficacia -cuando no crea confusiónal cometido que se le supone a todo diccionario bilingüe. Además, la lectura de las explicaciones dadas por Capmany tras la traducción propiamente dicha constituye generalmente un verdadero deleite por la precisión y variedad del vocabulario castellano que usa el autor.24 Es evidente que Capmany busca con ellas, tanto como con las traducciones propiamente dichas, algo que ya declara en el prólogo: probar, por contraste con las explicaciones en castellano de Gattel, cuán rica y elegante puede resultar la lengua española cuando es manejada por alguien que, al poseerla como lengua propia y no como lengua extranjera, es capaz de desplegar todas sus "alhajas, tesoros, y dixes preciosos" (prólogo: xv); brindar un ejemplo patente de exactitud expresiva que, al tiempo que ensalce al castellano, contraste con las construcciones 21 Là là, laine, lait, laitue, lambris, languir, lapin, lapis, lard, largesse, larme, larmoyant, latin, latin (adj.), latinisé, lavé, léché, lecteur, lentille, léopard, levée, liberté, libre, liège, lievre, lignes, lime, liminaire, linge, linger, linotte, lippe, lippée, liquide, lire, liseron, loch, longe, loupe, lutte, lyre. 22 Labre, laceret, lacert, lacrymule, lagopède, lainer, lais, lamiers, lancinant, lançoir, landi, langes, lanières, lanter, lanterneau, lanture, lanusure, lapate, lappe, laqueton, larenier, larus, lauriot, lavagne, lavaronus, lavée, lavemain, laveton, lavignon, layeur, lazagnes, lectrice, légalité, légatine, legatoire, lentilleux, leucé, levent, levées, levretterie, levretteur, levriche, libelliste, libéra, libertineux, librairesse, liberticide, licet, lierne, lierner, liernes, lierré, lieur, lignager (como adj.), ligner, lignette, lignifier, limoner, limoniere, limousine, linaire, linette, lingue, lionné, lisasphodèle, liserage, liséré, lisoir, lisseron, lissettes, Usure, liter, litteralité, liûre, livarde, livres, localité, locateur, lochet, locquets, locrenan, loges, logeur, lomboyer, londre, longévité, long-pan, loquèle, lormerie, lormier, loti, lotier, lotissage, bupeux, lourdeur, buver, buveur, bver, luberne, lubrifier, lucciole, lucie, lunetter, lupinaire, lustroir, lutation. 23 Labourable, lampe, lance, jf lancer, lantiponage, lantiponer, larmoyant, lavasse, lavement, laveur, M lécher, ledum, légeruie, leste, letrine, leurré, lézarde, libérer, libertin, libertiner, libidineux, lice, licencieux, licitation, licol, lievre, lignée, lilas, limas, limonadier, limonier, limpidité, linéament, linguet, lippe, lippu, liquéfier, liséré, lisières, lisse, lisse (nueva entrada), lisser, liste, litière, litteralité, livide, loger, bintain, bk, bnguet, bngueur, bque, bquette, buangé, bué, buis, burdeaud, buré, buve, loyal, loyalement, byauté, lubie, lubricité, lubrique, lucarne, luire, luisant, lunatique, lunettes, luté, lutin, lutiner, lutte, luxation, luxer. 24 Véanse a este respecto voces como ^ (nota musical), labourer, labyrinthe, lâcher, lâcheté, Lidanum, Udi, laideron, laie, laineur, lainier, laissées, lait, laité, lambourde, langouste, langueyer, languissamment, laper, lapidaire, latté, laudanum, lavanche, lé, lèchefrite, légataire, légile, léthargie, leurre, leviger, levrier, Uvron, lexicographie, lézarde, liane, libanotis, liciter, lierre, lieue, //m", lignager, lilium, limitation, limiter, limonadier, linteau, liqueur, liquidambar, lisses, lit, liteaux, litre, littérateur, lixiviel, bcher, bchies, lods, bf, brgnerie, btir, bûcher, burd, buveteau, buveterie, buvoyer, byer, lucide, lui, /«W^, /«¿ÉT, /«ITE. lingüísticas torpes o incorrectas de Gattel y otros autores franceses;25 probar, en definitiva, que, según nos dice en el prólogo, la elaboración de un diccionario francésespañol es tarea de nacionales y no de foráneos.26 Una pregunta tras todo lo dicho: ¿es o no es cierto, como deseaba Capmany, que su diccionario pudo ser de gran ayuda a los traductores? ¿es o no verdad que su obra representa un paso adelante en la historia de los diccionarios bilingües, que sus aspectos innovadores son lo bastante importantes para hacer de ella un eslabón digno de destacarse? La respuesta que en nuestra opinión debe darse la hemos dejado más que traslucir en lo anteriormente expuesto. Para nosotros es afirmativa. Aunque sea falso que la elaboración de su diccionario constituya, como el autor pretende (y hubiera sido inaudito), una construcción nueva desde los cimientos; aunque exagere al decirnos que cerró todos los diccionarios de que disponía para elaborar el suyo, ya que es evidente que su hilo conductor es el de Gattel, su trabajo contrasta en favor suyo con el que realiza, por ejemplo, Barthélémy Cormon, que también sigue a Gattel. Mientras que la obra de Cormon es en su mayor parte una simple copia literal de su modelo, Capmany no se resigna a la coincidencia con Gattel más que en una minoría de ocasiones; en general innova y perfecciona con respecto a su modelo, esforzándose incluso, cuando no encuentra mejoras que introducir, por cambiar en algo, aunque sea secundario, la obra que tiene delante, hasta tal punto que muchas veces se tiene la impresión de que uno de los principios primordiales que rigieron la confección de su diccionario fue el de que no se le pudiera achacar lo que él reprocha a sus predecesores: reescribir lo ya publicado por otros.27 Es un afán diferenciador que en algún caso le juega incluso una mala pasada, haciendo que su artículo desmejore lo que se encuentra en Gattel (cf. largue).28 En otros casos, como ya hemos dicho, se puede adivinar que Capmany justifica 25 Véase la cita de nuestra nota 7. Son numerosos los casos en que Capmany corrige las incorrecciones que se hallan en Gattel. Véanse lâcher, laconisme, laize, lambris, lamentablement, lanière, laps, lard, largement, larmiers, larronneau, larves, lassitude, latiniste, levantins, levis, lézarde, liais, liant (adj), licenciement, lienterie, ligneux, lilas, limma, litière, loin, lointain, lune, luthéranisme, lyre. 26 "Un extranjero, por talento que se le suponga, nunca podía desempeñar esta obra, a causa del profundo conocimiento, estudio, y práctica de la lengua castellana, que exigen las correspondencias, o equivalencias en la versión del francés" (Capmany 1805: n). 27 No nos resistimos a dar una lista de las voces en que puede tenerse más claramente la impresión a que estamos refiriéndonos. Sirva lo nutrido de ella para afianzar la sospecha que tenemos de que Capmany llevó hasta el paroxismo su obsesión por evitar la coincidencia: /, la, labial, laboratoire, laborieusement, labourage, lâcher, lâcheté, laiton, langueyé, laper, lapine, lasser, latent, latinité, lavaronus, layer, layetier, lazaret, légalement, légat, légendaire, légèrement, légionnaire, législatif, légitimation, légitime, lenteur, lépas, lest, levant, levantin, levé, lèvre, libeller, libraire, librement, licencié, licencieusement, licite, limousinage, liniere, linot, lionceau, liqueur, liquide, liquider, liron, lissoir, lithocolle, littéraire, littérateur, livrée, livrer, locataire, location, loger, se loger, logicien, lombes, longimétrie, long-temps, longuement, loré, loup-cervier, loup-marin, lui, lustrer, luth, lutrin, lymphatique. 28 El principal reproche que cabe hacerle al diccionario de Capmany, aparte de algunas incongruencias en el orden alfabético, es, en nuestra opinión, lo descuidado de la presentación de las entradas francesas. El sistema de acentuación -sea el suyo propio o nazca de la inexperiencia del impresorestá lleno de contradicciones, no sigue una regla fija, siendo francamente inferior al usado por Gattel o Cormon. Y, del mismo modo que Capmany reprocha a los autores franceses un dominio incompleto de la lengua castellana su esfuerzo innovador añadiendo una acepción nueva a una voz, permitiéndose entonces dejar el resto del artículo tal como se encuentra en Gattel. Pero, insistimos, son éstos aspectos sin importancia en relación con el enjundioso contenido innovador del conjunto de su obra. Una sola conclusión para este estudio: el diccionario de Capmany constituye el triunfal remate de toda una vida de actividad filológica. En primer lugar, porque es realmente un trabajo susceptible de servir de ayuda a quienes traducían del francés; es, como Capmany nos dice, una obra nueva que supera, corrigiéndolas, a las del mismo género publicadas hasta entonces. En este sentido, el diccionario supone la culminación de la tarea empezada con el Arte de traducir (1776). En segundo lugar, porque su diccionario es, según él quería, una prueba palpable de que se equivocaban los círculos dieciochescos que se quejaban de la pobreza de la lengua española comparada con la francesa.29 En este sentido, el diccionario supone la culminación de la tarea ya iniciada con el Arte de traducir y proseguida en 1786 con las Observaciones críticas sobre la excelencia de la lengua castellana (véase Checa 1989). Y en tercer lugar, porque, si toda su actividad lingüística estuvo siempre teñida de patriotismo, de amor por el idioma patrio;30 porque si, como expresa en el prólogo, una de las mayores afrentas que encontraba al orgullo nacional era que se importaran los diccionarios francés-español de más venta al estar elaborados por autores franceses, el suyo cumple la misión reparadora que el autor pretendía encomendarle: al superar en calidad a todos ellos, se convertirá en punto obligado de referencia de los que tras él se compongan. Aunque posiblemente no llegó a tener conocimiento de ello dada la proximidad de su muerte (1813) y su obligado confinamiento geográfico, seguramente hubiera sentido una honda satisfacción si hubiera podido comprobar que el siguiente diccionario francés-español editado en Francia, el de Núñez de Taboada (1812), era prácticamente un calco del suyo y, lo que es más, reproducía tal cual el prólogo que él compuso, con lo que esto suponía de extensión de sus ideas entre un público francés.31 al emplearla en sus explicaciones, se le podría reprender a Capmany el poco cuidado mostrado en evitar ciertas incorrecciones en los ejemplos franceses que, de vez en cuando, ilustran un uso de alguna voz. Señalar igualmente que no siempre es Capmany consecuente con lo que pregona en el prólogo; en éste declara (p. xiv); sirva de ilustración este breve ejemploque la traducción española para los nombres franceses de los signos del zodíaco son las formas latinas correspondientes (bélier traducido por aries); sin embargo la traducción que propone para esta acepción de la voz lion es "León: signo del zodíaco". 29 Considérese el contraste apabullante entre las posiciones de Capmany y las de uno de sus predecesores españoles, Herrero, capaz de declarar lo siguiente: "Pero no siendo posible dar proprios, y ajustados equivalentes a todas las voces, y expresiones de un idioma tan abundante, como el francés, en el que hay muchas dicciones (especialmente las que significan acción) que no los tienen en castellano, he juzgado indispensable el definirlas, para que instruido el lector de la intención, y fin de los que las instituyeron, no se le oculte su genuina inteligencia" (1744: prólogo). 30 "No hablaré aquí de lo que me ha costado este testimonio de mi celo nacional, y de mi amor a la lengua patria: esto solo yo lo sé, y no sabría explicarlo, ni tampoco se me creería" (Capmany 1805: i). 31 Hemos tratado de esta cuestión y de la polémica que siguió a la publicación de tales ideas en Francia en nuestro trabajo Bruña Cuevas (1996: 57-59).