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¿Príncipes azules y esclavas rosas? sobres estereotipos de género y mitos sobre el amor romántico en la adolescencia: implicaciones para la prevención de la violencia de género en parejas jóvenes

Pla Milán, Mari Cruz

Abstract

¿En qué está fallando la prevención de la violencia de género en parejas jóvenes? Las y los adolescentes no se identifican con las campañas del ‘ojo morado’ y muestran una percepción muy baja de las señales de riesgo. A través de este trabajo de investigación, trato de indagar sobre los estereotipos de género y mitos sobre el amor romántico de la población adolescente de un instituto, y su implicación para la prevención de la violencia de género en parejas jóvenes heteronormativas. Parto de una opción epistemológica feminista, los conocimientos situados de Donna H. Haraway, un planteamiento de la investigación con finalidad transformadora y que anima a la acción social. Un marco teórico me orienta a la hora de analizar los datos y el material de investigación obtenido en los talleres preventivos realizados en ese instituto de secundaria, y mediante metodología de corte cualitativo y múltiples técnicas de análisis me proporcionan una visión multifacética de este fenómeno social.

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593 ¿PRÍNCIPES AZULES Y ESCLAVAS ROSAS? SOBRE ESTEREOTIPOS DE GÉNERO Y MITOS SOBRE EL AMOR ROMÁNTICO EN LA ADOLESCENCIA. IMPLICACIONES PARA LA PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN PAREJAS JÓVENES Mari Cruz Pla Milán Universidad de Valencia [email protected] Resumen: ¿en qué está fallando la prevención de la violencia de género en parejas jóvenes? Las y los adolescentes no se identifican con las campañas del ‘ojo morado’ y muestran una percepción muy baja de las señales de riesgo. A través de este trabajo de investigación, trato de indagar sobre los estereotipos de género y mitos sobre el amor romántico de la población adolescente de un instituto, y su implicación para la prevención de la violencia de género en parejas jóvenes heteronormativas. Parto de una opción epistemológica feminista, los conocimientos situados de Donna H. Haraway, un planteamiento de la investigación con finalidad transformadora y que anima a la acción social. Un marco teórico me orienta a la hora de analizar los datos y el material de investigación obtenido en los talleres preventivos realizados en ese instituto de secundaria, y mediante metodología de corte cualitativo y múltiples técnicas de análisis me proporcionan una visión multifacética de este fenómeno social. Palabras clave: estereotipos de género, mitos románticos, prevención, violencia de género, coeducación 1. Introducción Desde 1999, fecha en la que se empezó a contabilizarse, las mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas en el estado español ha superado el número de víctimas causadas en los 51 años de terrorismo de ETA, superando el millar. La violencia de género ha dejado de considerarse un problema personal, familiar, doméstico e íntimo; para ser entendida como un problema social, basado en la desigual asignación de roles a mujeres y hombres. Los roles, papeles que se esperan desempeñemos, se asignan en función de una serie de estereotipos de género, es decir, imágenes socialmente compartidas sobre cómo deben hombres y mujeres ser, pensar, actuar y sentir, qué espacios deben ocupar y qué tareas deben realizar. Roles y estereotipos son socioculturalmente construidos, y por tanto modificables. Se transmiten de generación en generación mediante el proceso de socialización, mediante el cual aprendemos opiniones, valores, normas y conductas en consonancia con la cultura familiar y social de referencia. También aprendemos la forma en que manejamos y expresamos nuestras emociones. Actualmente los principales agentes de socialización son la familia, la escuela, los grupos de iguales y los medios de comunicación social. Todos ellos nos enseñan cómo debemos comportarnos y sentir chicas y chicos, mujeres y hombres; y nos ofrecen modelos de género, masculinos y femeninos, más o menos tradicionales. Por otra parte, en las últimas décadas, nuevos planteamientos epistemológicos a la hora de hacer ‘ciencia’, de investigar, han ido abriéndose paso en las diferentes disciplinas de corte social. Las metodologías de investigación de corte cualitativo surgen como respuesta a posturas que critican el paradigma positivista de la ciencia, por su carácter androcentrista y binario, su pretendida neutralidad, ser un pensamiento generalizante y totalizador, la selección que hace de los objetos de estudio, la parcelación del conocimiento, el distanciamiento sujeto-objeto y la pretensión de objetividad. Frente a este modelo positivista y androcéntrico de la ciencia surgen diferentes posiciones teóricas dentro de la epistemología feminista y de los estudios de género. 594 El postmodernismo feminista que reivindica la pluralidad de ‘mujeres’ y de perspectivas, podría caer en cierto relativismo y/o falta de rigor, que se supera con el concepto de ‘conocimientos situados’ de Donna J. Haraway (1995: 329): “La alternativa al relativismo son los conocimientos parciales, localizados y críticos, que admiten la posibilidad de conexiones, llamadas solidaridad en la política y conversaciones compartidas en la epistemología”. La investigación feminista implica adoptar una postura crítica de la ciencia convencional, siendo el rasgo común entre todas las tendencias la capacidad de sacar a la luz los sesgos de género en la ciencia. Todas estas tendencias influyen en aspectos metodológicos como el enfoque histórico de la condición de género, la incorporación de la subjetividad al análisis científico y el análisis del discurso como expresión humana en la que se sintetizan los ordenamientos sociales. Partir de la opción epistemológica de los conocimientos situados significa que mi lugar de enunciación es visible, y que la intencionalidad de la investigación queda al descubierto. La investigación adopta una perspectiva corporeizada, me atraviesa y la reflexividad y autorreflexividad durante el proceso de investigación será la que irá dándole rigor. Como señala Canales, la reflexividad es una reformulación epistemológica de la investigación social, entendida como el relato de propósitos y direcciones del proceso de observación que ésta implica (2001:14). La oportunidad de impartir una serie de talleres para la prevención de la violencia de género en el IES de Bocairent (Valencia), me permitía poder conocer de cerca, más allá de estudios estadísticos y de encuestas, cuál es el posicionamiento de las y los adolescentes, en este caso los de esta localidad, respecto a diversos aspectos de las relaciones de pareja y de la violencia de género: qué percepción de riesgo tienen, qué tolerancia presentan frente a conductas abusivas en la pareja, qué explicaciones ofrecen a este fenómeno, su casuística y cómo prevenirlo. Vi en ello un interesante reto, ya que conocer estos aspectos de primera mano me podía resultar de gran utilidad a la hora de diseñar estrategias preventivas más acordes a su realidad, y por tanto de mayor impacto. La finalidad de esta investigación es detectar de qué manera esos discursos mantienen relaciones desiguales en las que hay un alto riesgo de padecer o ejercer violencia de género, y clarificar cómo intervenir en la adolescencia para deconstruir ese imaginario amoroso y fomentar relaciones de pareja más equitativas y justas, donde tenga menor cabida la violencia de género. En palabras de Castañeda (2008) se trata de “investigar para conocer y conocer para transformar”. 2. ¿De dónde parto? El objetivo general de este trabajo de investigación es detectar los estereotipos de género y mitos sobre el amor romántico a través de los discursos de las y los adolescentes del IES de Bocairent. Estos discursos se producen tanto a nivel individual, en sus expectativas respecto al amor, como colectivo, a nivel social y simbólico, donde productos culturales como las canciones de amor y las películas románticas presentan un alto grado de mitificación del amor romántico, que a su vez influye en esas expectativas individuales. Como objetivos específicos propongo los siguientes: - Conocer mejor el pensamiento estereotipado respecto a la diferencia sexual. - Detectar creencias y mitos sobre el amor romántico y las relaciones de pareja. - Analizar los discursos que sobre la relación entre sexos tienen l@s adolescentes. 595 - Analizar los discursos amorosos y roles en la pareja, que aparecen en las producciones culturales que consumen las y los adolescentes, sobre todo en las películas románticas de mayor impacto y en sus canciones de amor preferidas. - Proponer actividades de coeducación que contemplen las necesidades y carencias detectadas como mecanismo para la prevención de la violencia de género en las relaciones afectivas. El marco teórico de este trabajo relaciona cómo la socialización emocional recibida es diferente en función del sexo, asigna roles diferentes a mujeres y hombres también en las relaciones de pareja; roles a los que se asocian diferentes expectativas respecto a las vinculaciones emocionales, y que unido a una fuerte mitificación del amor, desemboca en la construcción de relaciones de pareja basadas en el dominio-sumisión y en las que hay alto riesgo de que aparezca violencia de género. Y consta de cuatro pilares básicos. Por un lado, la adolescencia como la etapa de transición en la que se construyen las identidades de género y sexuales y donde comienzan las primeras vinculaciones afectivo-sexuales (Aguirre,1998; Tubert,2008; Martínez Benlloch, 2008; Megías, Rodríguez, Méndez y Pallares, 2005; Lomas, 2004). En segundo lugar, la diferente socialización emocional en chicas y chicos (Goleman, 1995; Shaffer, 2002; Oliveria y Kaufman, citados en Belenguer y Haro, 2011). En tercer lugar, las diferente concepciones sociológicas, psicológicas y antropológicas del amor y las relaciones de pareja (Leal, 2010; Esteban, 2005; Lagarde, 2001; Kristeva, 1987; Fromm, 1968; Punset, 2008; Esteban, 2008; Bauman, 2005; Jónasdóttir, 2011; Sanz, 2011; Anta, 2009; Herrera, 2012). El cuarto pilar de este marco de referencia es una revisión de investigaciones sobre adolescencia, amor y violencia de género: Penélope o las trampas del amor (Altable, 2005); DETECTA Andalucía (Fundación Mujeres y UNED, 2011); ¿Quieres que salgamos junt@s? (Belenguer y Haro, 2011); Imaginario cultural, construcción de identidades de género y violencia: formación para la igualdad en la adolescencia (Dir. Martínez Benlloch, 2008); e Igualmente (Federación de Mujeres Progresistas, 2011). 3. Metodología y técnicas La Grounded Theory, teoría fundamentada o teoría anclada, es la que mejor se adapta tanto a mi planteamiento epistemológico como a los objetivos de mi investigación. Entra en el paradigma cualitativo, es concordante con los planteamientos de los conocimientos situados, tiene una perspectiva encarnada, corporeizada de la investigación, y a través del análisis de datos se fundamenta la teoría, teoría que se sustenta en otras teorías y resultados de investigaciones, cualitativas y cuantitativas, que también permite el análisis social del discurso, y que me permite adoptar una perspectiva de análisis múltiple, mediante la triangulación de técnicas, así como aprovechar la recogida del material que a modo de observación he ido recopilando en el cuaderno de campo de la intervención. Analizar el discurso que aparece en las redacciones sobre la historia de amor ideal, en los productos culturales, cinematográficos, para adolescentes, en sus canciones de amor favoritas, en los debates que se produjeron durante los talleres en el IES y en el grupo triangular que se realizó con posterioridad a la intervención, así como un análisis detallado de la valoración que hicieron de estos talleres, son las técnicas o métodos de análisis que me planteo. La triangulación de estas técnicas me permitirá una visión amplia, poliédrica, del objeto de estudio de esta investigación: estereotipos de género y mitos sobre el amor romántico. Y esta visión, me va a 596 permitir mejorar el programa preventivo, de intervención, que se aplicará con esta población. Caracterización de las y los participantes en el trabajo de investigación Las personas participantes en la intervención que es el contexto de la investigación son el alumnado del IES Bocairent (Valencia) de 3º y 4º de la ESO, del PQPI y de 1º y 2º de Bachillerato. Es decir abarco casi toda la población adolescente del municipio, de un rango de edad entre 14-18 años, la amplitud de la muestra es de 63 chicas y 57 chicos, un total de 120 adolescentes, que se distribuyen: CHICOS CHICAS TOTAL 3º ESO 14 12 26 4º ESO 10 24 34 PQPI 11 6 17 1º BAT 11 10 21 2º BAT 11 11 22 TOTAL 57 63 120 Recogida de datos La intervención se realizó entre el 10 de enero y el 3 de abril de 2012, el taller se impartía en cada grupo en la hora de tutoría, por tanto las sesiones fueron de 50 minutos a la semana. El lugar de impartición fue el aula, la sala polivalente y en alguna ocasión incluso el patio del centro. En la primera sesión del taller de intervención se proponía de manera voluntaria y como tarea para casa, hacer una redacción sobre la ‘Historia de amor ideal’, anónima, en la que sólo debía figurar el sexo y el curso, con la que se trabajaría en la sesión siguiente. Se prestaron a ello 40 alumnas y alumnos, 1/3 parte del total, según la siguiente distribución: CURSO CHICA CHICO TOTAL 3º ESO 9 8 17 4º ESO 6 7 13 PQPI 3 2 5 1º BAT 3 2 5 TOTAL 21 19 40 En la segunda sesión también se propuso que aportaran las letras de sus canciones de amor favoritas para trabajar con ellas en la sesión siguiente. Me entregaron las letras de 27 canciones de amor. Durante el taller registré un cuaderno de campo de las sesiones. Una vez finalizado el taller, se hizo un grupo triangular con las alumnas de 2º de bachillerato que se prestaron como voluntarias, del que extraje material de investigación que me resultó interesante.  Procedimiento de análisis El análisis cualitativo se ha realizado con diferentes niveles de análisis: - Se analizan las producciones individuales, mediante la prueba proyectiva de las fantasías amorosas descrita por Charo Altable (2005b) en ‘Penélope o las trampas 597 del amor’, para detectar los guiones amorosos que tiene la población objeto de estudio. - A nivel grupal, se analizan las producciones discursivas del grupo, en el contexto de los talleres de prevención de la violencia de género. Para ello, durante la intervención anotaba en forma de memos, aquellos aspectos que me resultaban de interés de cara a la investigación, como, por ejemplo, los temas de debate, discursos enfrentados, tópicos sociales, etc.. - A nivel de cultura grupal, la subcultura adolescente, realizo un análisis del discurso amoroso que aparece en las películas de la saga ‘Crepúsculo’, y la de ‘A tres metros sobre el cielo’. También en sus canciones de amor favoritas podemos detectar ese imaginario amoroso. - El grupo triangular. A nivel empírico, el realizar sólo un grupo y que en un principio fue diseñado como grupo focal, puede no resultar relevante, pero cuando transcribí el discurso que se produjo en el grupo, consideré que era interesante incluirlo en el material de análisis, ya que ampliaba la información obtenida mediante el resto de técnicas utilizadas. 4. Resultados 4.1 Expectativas sobre las relaciones amorosas La consigna de partida fue la siguiente: MI HISTORIA DE AMOR IDEAL Cierra los ojos y relájate. Este ejercicio se trata de construir una historia de amor en la que tú eres el/la protagonista principal. Imagínate una pantalla de cine en blanco, en la cual va apareciendo poco a poco la historia de amor que tú construyes. Imagínate rótulos, música, ambiente, protagonistas, inicio de la historia, desarrollo y final. Una vez imaginada la historia, pasa a escribirla, tratando de aportar el máximo de detalles: cómo es él/ella, dónde es conocéis, quién inicia el acercamiento, qué es lo que más nos atrae del otro/a, si la historia acaba o continua en el tiempo, etc.. Puedes inspirarte en tu película de amor favorita, pero recuerda que eres totalmente libre para imaginar tu propia historia. Si es posible, hazlo a ordenador, de manera anónima, y sólo debe figurar el curso (por ejemplo, 3º ESO) y si eres chica/o, y nos la entregas la próxima clase. En las redacciones sobre las expectativas respecto al amor encontramos que aparecen muchos estereotipos de género y mitos sobre el amor: ‘princesas pasivas que esperan ser elegidas por un príncipe azul’. La estrategia de seducción que más aparece es la mirada y luego la palabra. También he encontrado una tendencia a desear relaciones ‘fusionales’ (estar siempre juntos, me besó y desde entonces no nos hemos separado, etc.) hasta el punto de perder la identidad propia (‘ya no he vuelto a ser la misma’). El escenario del amor va evolucionando con la edad: pasando de ser la playa, las vacaciones, las fiestas del pueblo, en la población más joven, a ambientes más normalizados y cotidianos como el IES o una noche cualquiera de ocio, en la de mayor edad. Los estereotipos de género que aparecen son: - Los chicos son lo que toman la iniciativa casi siempre, aunque esto les genere angustia e inseguridad. Las chicas describen a su chico ideal como fuerte, valiente, seguro de sí mismo, protector, y dan mucha importancia a que el físico se adecue a estas 598 características: belleza, músculos, altos... Incluso una de las chicas manifiesta que le gustaría que se pelearan por ella. - Las chicas utilizan estrategias indirectas de seducción, no suelen tomar la iniciativa, pero sí lanzan miradas y esperan que el chico ‘adivine’ que están por él. Esto también les genera angustia. Los chicos describen a las chicas físicamente, sobre todo se refieren a rasgos típicos femeninos como el pelo largo, su mirada, delgadas pero no mucho, etc., y a nivel psíquico las describen como simpáticas y cariñosas, e incluso alguno menciona que le cuiden y le mimen. Respecto a los mitos más frecuentes: - En las redacciones de los chicos aparece el mito del matrimonio y el emparejamiento, sobre todo, y el del amor para siempre. - En las de las chicas, el de la media naranja aparece muchísimo, tienden más a la idealización que los chicos, a creer que hay alguien predestinado y único para ellas; y el de la equivalencia entre amor y enamoramiento, la creencia de que el amor es la pasión inicial y que ésta ha de ser eterna. 4.2. Las canciones de amor Como señala Mª del Carmen de la Peza (1996), las canciones de amor tienen un gran poder para evocar experiencias y sentimientos. Por este motivo, consideré necesario realizar un trabajo crítico, de deconstrucción, sobre el ‘amor que nos cantan’, de manera que se haga consciente lo que las canciones de amor nos transmiten. Como señala Pearson, citado por De la Peza (1996:74): “El sujeto aprende con la canción de amor una manera de verse a sí mismo como sujeto masculino o femenino, una forma particular de ver el mundo que le rodea, y un conjunto de comportamientos propios del lugar que ocupa en la sociedad”. Hay diferencias de sexo respecto a las preferencias musicales de chicas y chicos: a las chicas les gustan más las canciones que hablan de sentimientos y las de los chicos tienen más carga erótica y sexual. La temática de las canciones en cuanto a la vivencia del amor es variada. Estereotipos de género: Normalmente canta la canción un chico (en 21 de 27 canciones) y cuando se describe a la chica a la que canta la canción, es de una belleza arrebatadora, con poderes ‘brujeriles’ para enamorarle, y si la relación se ha acabado, como alguien insustituible. No suelen describir mucho a la persona amada, se centran más en la expresión de sentimientos. Mitos románticos: aparecen el amor a primera vista, las de las chicas hablan del príncipe azul; la exclusividad, sólo se puede sentir así con una persona en concreto; el del libre albedrío, el amor como algo ajeno a la voluntad y la conciencia; el de la media naranja; la confusión entre amor y enamoramiento, etc... 4.3. Mitos románticos y modelos de relación en las películas románticas Como señala Coral Herrera (2012) en Los mitos románticos y la cultura amorosa occidental, las emociones son aprendidas en la cultura, a través de los relatos y los mitos. Los relatos construyen emociones para ser sentidas, no sólo para ser contempladas, por eso lloramos en el cine. Estas emociones fabricadas inciden en nuestro cuerpo del mismo modo que las emociones reales, y se debe no sólo a nuestra 599 capacidad de empatía sino también al fenómeno de la proyección e identificación de las audiencias con los productos culturales que consumen. Estas reacciones crean pautas amorosas que aprendemos en los relatos y que luego aplicamos a nuestra vida real. Charo Altable (2005b) señala que una de las funciones de la ‘novela rosa’ es fijar estereotipos masculinos y femeninos. Refuerzan los valores de una moral vigente, en la que la mujer está supeditada al varón. Además poseen un esquema narrativo que se repite y que es el siguiente: - Encuentro inesperado - Aparición de dificultades - Lucha por vencer obstáculos - Desenlace final en matrimonio Dada entonces la importancia que tiene el cine y la novela romántica para ofrecer modelos y educar para el amor, he seleccionado dos de los fenómenos culturales románticos y actuales, que tienen impacto en la población adolescente con la que he investigado: el fenómeno Crepúsculo (saga de 5 libros y 5 películas) y el fenómeno Moccia. Crepúsculo El modelo de amor romántico que aparece en esta historia es el del amor a primera vista, poderoso, capaz de sobrevivir a cualquier adversidad, un tipo de amor que absorbe todas las esferas de la persona y que no deja un espacio propio. En nombre de este amor, Bella pone su vida en peligro. Hay un torrente de sentimientos que no se pueden controlar, aunque la sexualidad sí que está muy contenida. Cada vez que se produce un acercamiento físico entre ambos, en Edward aparecen dos tendencias en conflicto y tensión, la expresión de amor, el deseo y la de comerse a su presa. La relación que se establece es de dependencia, y de dominio-sumisión, el poder no está equilibrado, él tiene superpoderes y ella es una simple mortal. También hay una exaltación del amor como ideal, como un ente que está por encima de todas las cosas, y en el nombre del cual se llega incluso a arriesgar la vida. Del amor incondicional. Está plagada de mitos sobre el amor romántico: la media naranja, el destino, el amor eterno, etc. A 3 metros sobre el cielo A pesar de presentar un alto grado de mitificación, me ha resultado interesante por los roles de género que presentan: ella es una chica empoderada, que no cede ante el ‘poder’ del amor, mantiene sus principios, y deja a su pareja cuando detecta las señales de riesgo y las promesas incumplidas de cambio. Él muestra importantes problemas emocionales, parece que al final se da cuenta y se aleja de ella. Cuando se conocen, ambos tienen pareja. La de él, un ‘rollo’, una chica muy cosificada, que cuando la deja, se une al otro líder del grupo. La de ella, acaban de reconciliarse, pero lo abandona definitivamente por no protegerla en un conflicto. Respecto a los esquemas de seducción, son muy mitificados: él es el salvador en situaciones en las que ella está en peligro, de hecho la hermana de la protagonista lo define como ‘ese tiene pinta de salvarte la vida’. Ella utiliza la exhibición del cuerpo cuando decide conquistarle, baila para él de manera sensual en la discoteca. Él entiende el enamoramiento como un reto, con afán de conquista. Utiliza la manipulación psicológica para desestabilizarla, la humilla, le da mensajes contradictorios. Demuestra su poder, y luego le ofrece protección. 600 En lo referente a las relaciones sexuales, sigue el estereotipo: él tiene experiencia, para ella será su primera vez, y se entrega por amor, controlando su deseo hasta que no está segura de ser amada. También aparece el doble rol femenino: el de la chica para ‘rollo’ sin vinculación emocional alguna y la chica para salir y enamorarse. Tras analizar los productos culturales románticos que consumen, sobre todo las adolescentes, considero que es necesario proponer modelos amorosos alternativos y mucho más igualitarios, donde ellas amen desde la autonomía personal y ellos sean capaces de conectar con sus emociones. 4.4. Análisis del cuaderno de campo de los talleres Repasando mis anotaciones en el cuaderno de campo que estuve escribiendo durante el período de la intervención, he encontrado los siguientes discursos: - El feminismo como lo simétrico a machismo: Este discurso aparece en las personas más jóvenes: 3º de la ESO y PQPI; a partir de 4º de la ESO empiezan a aparecer discrepancias al respecto, pocas pero alguna, que entienden el feminismo como una reivindicación de la igualdad entre sexos y no como una superioridad sobre lo masculino. En 2º de Bachillerato, hay una concepción más clara de lo que es el feminismo, así como una mejor percepción de las desigualdades que persisten, sobre todo en las chicas. Muchos de ellos consideran que hoy en día el feminismo es radical, que la igualdad ya existe, lo que se corresponde con el neosexismo. - Respecto a las identidades de género, están muy estereotipadas. En 3º de la ESO, las chicas consideran que los chicos son fuertes, brutos, valientes, desastres y unos ‘salidos’. Los chicos consideran que las chicas son responsables, cariñosas, envidiosas, buenas estudiantes e inteligentes. Las identidades genéricas están muy estereotipadas en el grupo del PQPI. En 4º de la ESO, las chicas, que además son mayoría, piensan que los chicos son unos inmaduros y que están salidos. En Bachillerato no manifiestan tantos estereotipos, lo que no significa que no estén presentes en aspectos como la elección de carrera profesional. - Los chicos del PQPI, son conscientes de que las chicas prefieren a los chicos ‘malotes’. En concreto uno de ellos plantea que hay dos tipos de chicos ‘los malotes y los tontitos’ y que los malotes son los que ligan. En la investigación de Belenguer y Haro (2011) también se encontró esta clave de atracción-deseo en su investigación: los chicos observan cómo ellas prestan especial atención a los que son conflictivos y están convencidos de que quien llama la atención con su mala conducta, consigue que las chicas se fijen en él. - En todos los grupos, los mitos sobre el amor con mayor presencia son el de ‘el amor lo puede todo, incluso cambiar a las personas’ y el de ‘la media naranja’. - Respecto a la violencia de género, ciertas conductas abusivas se consideran naturales en una relación de pareja, como las conductas de control (mirar los mensajes del móvil, controlar la forma de vestir, los celos), consideran que las víctimas de violencia de género como débiles y dependientes y los agresores como padecedores de algún tipo de patología. Incluso en un grupo llegan a manifestar que permanecer en una relación violenta es una ‘decisión personal’. No se identifican las señales de riesgo. 601 - Respecto a las relaciones de pareja: en el grupo del PQPI piensan que en todas se da un desequilibrio de poder, siempre alguien manda y alguien obedece. Esto no se expresa de manera tan manifiesta en los otros grupos. - Coinciden en que chicas y chicos aman de manera diferente: las chicas son más emotivas y expresan más sentimientos que los chicos. Se consideran las que ‘tiran’ de la relación ya que ellos ‘van más a la suya’. - La mayoría de chicas y chicos consideran que los celos son normales en el amor, y los chicos manifiestan que las chicas juegan con los celos para saber si ‘estás por ella’. No son conscientes del peligro que entraña esto, ya que los celos son una conducta de control hacia la otra persona. 4.5. El grupo triangular - Respecto a los estereotipos de género en las relaciones de pareja aparecen: la asignación de los cuidados y del bienestar de la pareja a las chicas, a cambio de protección de los chicos. - Mitos del amor romántico: pese a su discurso igualitario y crítico con los modelos románticos transmitidos por la socialización, aparece ‘el amor de verdad’. - El discurso sobre la igualdad está muy aceptado, pero pese a que hay desigualdades que continúan produciéndose, no son capaces de identificarlas en el ámbito de las vinculaciones amorosas. Al parecer ellas son más conscientes de la discriminación por ser mujeres, que los chicos de sus actitudes sexistas, aunque los chicos han interiorizado el discurso igualitario como lo políticamente correcto. - La diversidad sexual en estas edades no está visibilizada, la norma heterosexual es muy fuerte, y pese a que son conscientes de que existen otras opciones, éstas están ocultas por el momento. - Reconocen la violencia de género cuando se trata de casos muy visibles, pero continúan pensando que es un problema personal y no social, y consideran que las víctimas son las responsables de permanecer en esa situación. - Y todo ello persiste a pesar de que el grupo triangular se realizó unos pocos meses después de una intervención preventiva en la que la actividad que al parecer más sacudió sus esquemas fue la deconstrucción de una escena romántica para desvelar la violencia que contenía. - El modelo de feminidad ha cambiado, pero como señala Marcela Lagarde (2001), una especie de sincretismo de género vive en nosotras, de manera que junto a valores tradicionales conviven nuevas y más modernas formas de ser mujer. El ámbito personal e íntimo, el de las relaciones amorosas, es uno de los lugares donde las desigualdades de sexo están asentadas con mayor firmeza. 5. Conclusiones  Tras analizar las expectativas sobre las relaciones amorosas, mediante la construcción de su ‘Historia de amor ideal’: - Las y los adolescentes, tienen unas expectativas respecto a las relaciones amorosas muy mitificadas y estereotipadas. Entre estas expectativas encontramos que los