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Desde el recuerdo próximo y lejano

Trigo Cutiño, José Manuel

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DESDÉ EL RECUERDO PRÓXIMO Y LEJANO Aho a hace quince años. En aba yo en la Escuela de Magis e io con un bagaje de ilusiones, espe anzas e inquie udes, consecuen es con oda clase de in e eses é icos, sociales, p o esionales, e c., de la edad p ima e al. Aunque an ce ca, e an o os iempos, o os planes de es udio, o as me odolo- gías, e os P o eso es y has a o o inmueble. Sólo ecue do a algunos p o eso es po la imp on a que deja on en mí. Y como igu a ele an e en ese amille e de educado- es y o mado es, aún eo a Dña. Te esa Bailó. Tengo oda ía p esen e mi p ime encuen o con ella en clase. Jamás ol ida é su igu a ágil, emp endedo a, inquie a. P ime as o ien aciones pa a odos y a empeza a abaja . La clase en silencio y ella que deambula y habla des acando la impo an- cia de la asigna u a, de su asigna u a. La p ime a imp esión que deja ( y que pe du a á) es la de una pe sona muy huma- na, abajado a, muy documen ada y con muchas ganas de hace abaja . Y..., muy exj_ gen e. No puedo ni debo silencia que ue la muje que con más hidalguía, en usiasmo y elegancia, me ha impa ido clases. Su dinamismo con agiaba a odo el g upo; inci aba a es a supe ándose con inuamen e. No exigía con au o i a ismo, sino con azonamien- os ylcon su ejemplo, con sus consejos y su alien o. A ningún alumno le al aba nunca su apoyo pa a supe a di icul ades. Tan o es así, que muchas eces nos a e íamos a ompe su in imidad hoga eña pa a ecibi allí sus o ien aciones. Algo que siemp e he admi ado en Dña. Te esa Bailó, has a el úl imo día de su i da, ha sido su inago able capacidad de abajo, an e lo cual, po amo p opio, de- bíamos los alumnos in en a uni nos a su i mo, segui la, con la segu idad de qye siemp e la eníamos a nues o lado. Cuando apenas habían pasado las p ime as semanas de cu so, ya es ábamos iden i- icados con ella: con sus deseos de supe ación, con su amo a la Escuela. En onces e a ya.muy ag adable con i i en sus clases, dialoga con ella, po que enía la Y abj_ lidad de da las inas y jus as pinceladas de humo pa a que no decaye a la a ención y el in e és. Es una ealidad que no a odos los alumnos les sa is ace ni les in e esa en el mismo g ado una asigna u a o ma e ia. Ella se es o zaba en consegui in e és y gus- o po la Lengua y Li e a u a. No sé si en odos lo conseguía. Pe o de lo que sí es- oy segu o es de que odos salíamos, o podíamos sali , de sus clases con un nue o CAUCE. Núm. 0. TRIGO, José Manuel. Desde el ecue do p óximo y lejano. sen ido de nues a misión y de nues a esponsabilidad: A los que nos in e esaba la ma e ia se nos p opo cionó la sue e de encon a nos con una nue a mane a de conce- bi y es udia la Lengua, que po en onces enía de manos de los incipien es pasos de la co ien e es uc u al is a en España, y más conc e amen e en Se illa. Jun o a ello se nos pe suadió de la impo ancia que iene la enseñanza de la Lengua en los p ime os años de la escola ización. Es os son, pues, los dos impo an es c i e ios, pun os de is a u obje i os que podíamos consegui como u o de nues a elación p o eso -alumno con Dña. Te esa: sen ido de la esponsabilidad, que obligaba a una supe ación pe sonal, po un lado; y, po o o, alo a la impo ancia de la didác i- ca de la Lengua en la escuela. Hay o a ace a en la pe sonalidad de Dña. Te esa que no quie o deja pasa po al o: su con inuo con ac o y alien o a los ex-alumnos que deseaban segui ecibiendo sus aliosas o ien aciones. E an unas elaciones en iquecedo as, comenzadas un día y ya nunca ce cenadas, po que enían su base en un e dade o a ec o. Es o se e lejaba en el ag ado, ca iño y e usi a son isa con que saludaba siemp e a sus an iguos alum- nos. Se puede deci que, encon a se con Dña. Te esa, en cie o modo, e a como ene que e isa la ac i ud de au osupe ación. Po que siemp e p egun aba de una u o a ma_. ñe a: "¿Qué es ás haciendo aho a?", pa a luego señala lo úl imo que había publicado sob e el ema en cues ión, o pa a o ien a el mé odo, e c. En es e sen ido, siemp e enía pa a odos un "¡ánimo!, que hay poco hecho sob e esa idea",o "cuando ú quie as me llamas y hablamos de eso o o que me in e esa bas an e", e c. Pienso que su a o exquisi o enía es a di ícil i ud: pone se al mismo ni el del alumnos o del que le consul aba, como si ella quisie a ap ende . E a una e dad^ a humildad, lejos de oda ac i ud hipóc i a y solapada. Escuchaba y nunca imponía sus c i e ios; e a al inal cuando ella insinuaba. En de ini i a, el con ac o con Dña. Te esa cons i uía siemp e un en iquecimien o, po que e a una pe sona ica en los bienes de la cul u a y de las i udes. En un ecue do más p óximo, desde la pe spec i a de colabo a do . o p o eso de su depa amen o en es a Escuela, el pe il humano de Dña. Te esa se ha agigan ado an- e mis ojos. Cuando me inco po é a su depa amen o en calidad de P.N.N., de ella pa - ie on los p ime os ánimosy el da me con ianza, al deci me: "Habíame dé ü_, homb e, si ya somos compañe os". Pocos meses después, sólo seis, cayó en e ma. Pe o co o es- pacio de iempo ue su icien e pa a co obo a que seguía siendo la misma Dña. Te e- sa que me daba clases quince años an es. La misma dulzu a en el a o, la misma hidal- guía, equilib io y elegancia. Había, no obs an e, ganado en se enidad, sin pe de su dinamismo, sus deseos de abaja ., y seguía p og amando semina ios, euniones de es- udio, e c8 como si es u ie a empezando sus ac i idades p o esionales. Su madu ez co - po al seguía en ol iendo al mismo espí i u ju enil y en usias a en sus quehace es yí •, 10 CAUCE. Núm. 0. TRIGO, José Manuel. Desde el ecue do p óximo y lejano. p eocupaciones po las escuelas. O a ez, aho a en o a si uación y a o o ni el, Dña. Te esa signi icaba un comp omiso de supe ación, un es ímulo y un ejemplo. Su ca iño se acen uó y sus o ien aciones se mul iplica on. En onces déseub í su insupe able espí i u de se icio a ;la Escuela de Magis e io, asociado ín eg a- men ea su sen ido é ico y a su conduc a ejempla , a a és de lo cual se anspa- en aba de algún modo su espi i ual sen ido del debe y de oda su ida. Es os deslabazados ecue dos emo os e inmedia os se unen aho a pa a e oca una g an igu a de es a Escuela del P o eso ado de E.G.B., que unía a odos sus mé i os la g an i ud de la sencillez, quizás como es imonio y como o ma de debe ealiza la ascenden e labo pedagógica en nues o colegios de E.G.B.. Lo g ande, lo subli- me se p esen a siemp e con es imen a humilde, con.modes ia. No c eo excede me al pensa que Dña. Te esa poseía el doble aspec o de la humildad au én ica: la humildad del e dade o uni e si a io, undada en el " sólo sé que no sé nada" y la since a i ud c is iana de la humildad. ' Pod íamos elini sus cualidades más sob esalien es en es os e sos de F ay Luis de León, asladando a es e momen o sus pensamien os de es a o ma: "Lo jai a le acampana y la lucXen e endad, la ¿encÁllez en pecha de o w, la (Je no colo/ ada ^albamen e; de. nJjiai, e&peJianzai almo co o y paz con ¿>u d&bcuUdo le. wd.ea.Yi, y el gozo, cuyoi ojoi huye el I o/w." Pa a muchos educado es de Se illa sob e odo, Dña. Te esa Bailó no ha mue o, aunque haya allecido, po que aún i e en el ecue do y sigue siendo ejemplo, ya que ella ue es igo e in é p e e de una ida pe manen emen e en egada a la docencia, a la enseñanza. Eso la en iqueció en abundancia, has a que la nube neg a de la mue - e le dio paso a la e e na cla idad que ella ya en sus úl imos días espe aba. Con el mismo F ay Luis podemos deci le: üjca ú. e alejan ¡Cudn pobxe& y cudn cÁeQói, ¡ay¡, noi dijaii" 3o&£ Manuel P o eso de Escuela No mal. 11 CAUCE. Núm. 0. TRIGO, José Manuel. Desde el ecue do p óximo y lejano.