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Abelino ó El gran bandido : drama trágico en cinco actos

O., D.I. de

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al A EI A A | ABELINO al A A a EN yq e £29 A IO > , CN, o dE É $ A, 2 A Ó -£L GRAN BANDIDO. | | DRAMA TRÁGICO (3 EN CINCO ACTOS: y POR D. L.DE 0. + PERSONAS. Y Flodoardo , Jóven protegido por Cana ri, y querido del Duny tenido por Horentino.... ia Abelino, El mismo sugeto con disfraz de Bandido. : Mateo, Xefe de Bandidos. Un Senador. * ' Andres Gris; » Dux de Venecia. + Rosemunda de Corfú, su Sobrina. Lduela, Aya de ésta, Canario... Amigos y Consejeros” del 'Dandol;. Dux, El Marques Grimaldi , Enviada de la Corte de Florencia, , "CODOS: Parozi... > Muchos Senadores » Vobles , Dámas ve. Falieri... (Nobles venecianos conjú- _neciañas y y Bandidos que no hablan, Memmon O rados, : uy Guardias. y Contarino. : | 19 Are O E 07 EAN A E A La Escena pasa en Venecia en el principio del siglo XVI. A O EST eslanigino! El Teatro representa un quarto Pequeño que sirve de asilo4 los. Bandidos. ESCENA 1 Bandido : -ménos que el mas ínfimo ha- y ' bitante de esta inmensa Ciudad : ménos : Abelino solo. que el miserable que debe su existencia ; M cho: 1 | á la piedad de los que pasan. Quando Lucho: me. hacen ASPelar. Muenermi padre sexAgenario me apretaba ena cad una mesita llena de botellas : , echa tre sus brazos; quando «En el : entusias- Dino en un vaso, y bebe, Quién me humo paternal. exclamzba : hijo mio, tú "era dicho hace dos años, que yo ven. restituirás algun dia al nombre is dria 4 hacer algun día en Venecia el zo su antiguo esplendor : quánto se Papel de Bandido? 0) dias de misina elevaba mi. alma! quánto se engrándefancia 1 en qué habeis. perado! Qué se cia todo mi ser l-- Pero murió este pas an hecho aquellas lisonjeras esperandre; y su hijo. . . un Bandido venezas, aquellos Srandes proyectos que ciano, Quando mis maestros maravilla= Í0rmaba A mi juventud !.., Soy un dos de mis progresos, exclamaban lle= nos M e nos de admiracion: Conde, ¡vos (hareis de inmortal la familia de los Obizos: con qué júbilo me transportaba á lo venidero!--Oh! Huid, huid imágenes de lo pasado : vuestro aspecto me llena de desesperación. Se aro sobre una sita. i ESCENA E Marco y otros dos Bandidos que entran, 1, y Avelino. Abelíno continúa Ed vertos. $ sar por todos los grados de la miseria humana, “y quedar. Ops el mismo, siempre grande, siempre digno de mi. z Hateo, baxo 'G los otros. 'nidad." a O 1d ¿5 Abelino sigue sin Sono El primero que ha dicho que el mundo es una farsa, ha conocido las«vicisifudes de | la vida. "'O:Dios! Qué:papel. el. que he hecho yo en él, y quál»el que:estoy ha- y me he encargado voluntariamente de él; pero cómo acabará? ás Mareo alto too Graciosa pregunta á ae mia ¡Eb S Abelino! Abel. Ah ! Eres tu 4 , Mat. Hombre, tus aprensiones me parecen ber tus aventuras ; hay NES , Crep que,no ha alumbrado el So! 'Á un objeto mas horrible que td. Abelíno riendo, 2. sin embargo tú tienes diez “años mas que, Ye 3 Js Mos. Dime pues, de SO calabozo , de dús galera te has eséapado ? porque te aseguro que“ la ¡nayutaleza parece haberte formado expresamente para Bandido. “Abel. Tanto mejor : así el cielo no Hevara pa te puedo decir que yo ha- “bía nacido para. ser alguna cosa mas ES yn AA Vue: E TA Tateó iros HiCO. 3 Yo lo crso: Sin dud da ts han predicho ingn nias de tobrito., puestos elevados (de- Pero, por qué abatirme * No: quiero pa-” “Silencio: esta'es una disertación filosófica Mas. sobre las a anexas” '4 la huma- ¡Abe 2. Sí : mis pariontes'fuéron mis salda e ciendo! Es sin duda el.mas «singular; originales : tendria mucho ¿gusto en, sa-s porque », desde que á mal el que haya seguido mi vocacion. . .* Abelino a 5 nobg con su gesto el grillete Y la hor» có): no es verdad ? Abel. Te juto que el hombre en quien hoy no veis mas que un camarada vuestro y ha hecho en otro tiempo gran ruido en. Mats Ah, ahi sin duda por.su sutileza , Y por sus nEROS de manos. "Abel. En toda vuestra vida, aunque cada día robarais á un rico noble, pedriais lez gará reunir una quarra parte de las riquezas de que me he visto due ño. Yosoy de lanastigua familia de los Obizos : era feliz , pero-mis parientes codiciáron mi fortuna , y aprovechándose de tér fránco y alegre , tomáron de él motivo para calumniarme de traydor al Rey, y se me.puso-ptesb «cof el por ra Tus-parieñtes q! res: Aquellos á quienes, yoregálaha:en mi mesa con los manjares mas delicados: iy con los mas exquisitos vinos, me desconociéron en mi desgracia, y no tuve quien volviese por micausa, ni quisiese descubrir la, impostura. Por fin, pude escaparme de la prision con peligro de mi, vida, y mis bienes han sido confiscados. en provecho de mis calumniadores : sabido esto:me vine á Venecia, en donde he sido recibido en vuestra compañía. , Mai. Por quien soy que tendria el mayor gusto en poner fuego á Nápoles por todos quatro costados. Toma de la mano 4 Abelino. Tú eres nuestro. Los hombres son en general muy despreciables. Véngate. Procura recobrar con "destreza lo que ellos te han arsancado por fuerzas... y no temas de servir de instrumento á la cólera celeste , ni de ser 0 executor de sus venganzas» A Abel. Muy bien: prosigue, porqué ¿ia verdad, necesito que me animen : mé siento estremecer todavía" algunas veces de horror y de inquietud al vir la: relacion de vuestros asesinatos. Mas. No importa. Tú adelantarás enel oficio sobre todos: yo lo preveo. Ya'es preciso que empieces á ganar tu vida, porque yá va para un mes que estás Con nosotros: conoces por fin todas las calles y revueltas de Venecia? Asel. mi carác- - AN tádel, Toda la Ciudad “por dentro y por fueza, como este quaria Mat. Muy bien : pues ya. equiparte. Con confianza, Cosa grande se divisa por medio de. las horribles facciones de tu fisonomía, Quiero que seamos amigos, Porque algun día serás nuestro xefe, Escucha: rás tu golpe de prueba, a -Abelino estremecióndose. es tiempo de Amigo, alguña Hoy? a Y, Mateo á un Bandido, Ve á buscar mis armas. Vase el Bandido. 4Abe1.Con que hoy es:el dia en quedebo yo “overter la primera sangre? Es: cosa 2sin. Bular: hoy precisamente cumplo años, Meteo. Tanto mejor; ese es un buen agie- FO... Otra vez. te enseñará los estatutos de nuestra sociedad. Hoy no tendrá tu destreza otro objeto que una muger. Un Bandido trae ¿414 caza que pone sobre la: mesa: Mateo la abre y saca dé ella algunos puñales 99 despues dice ¿ Ábe- 170. Acércate, Toma 'estos puñales. Uno rio,'Se te darán diez ducados; esta es la tasa. Por la hoja enfera,quanto pidas: es. =P fe es nuestro uso. 4209 «1bel. Y qué mucho 9 Los médicos'se hacen Caro... - Pero segun Su peso (Fanteando los Puñisles Y y sin duda deben ser considerables las sumas que habeis robado ? af. Pues qué 3 NOS tienes tú por salteadores de caminos > Ú Otros miserables de — €sta especie? 55d Y Abel. D; » el sabio que ha escrito, y o. PfUOSO multiplicando sus conquis- A los Bandidos. Ele- Tmas, y marchad a” la deseuarece que ha Megado el tiempo secha; porque el número de " Pr , ó el Gran Bandido. hoy da- 3 _bribones es tal, que dentro de poco, apénas han de caber en el mundo. Voanse los Bandidos. : : ? : de y ESCENA IIL | Abelino y Mateo, : | Mat. Abelino:: yo soy el xefe de quatro ' guapos que estan sometidos 4 mis órdenes ;.pero estoy descontento con ellos. Ninguna cabeza, ningun juicio : un poco | de atrevimiento , alguna fuerza en sus Puños ; he aquí todo su mérito. -- Tú me | Sustas, quiero hacerte mi confidente, Abel. Y 1ú lo serás mio; Mat. Yo'no te conozco todavía bastante pa. | =ra apreciar el ofrecimiento de tu confian- Za; pero ella debe ser de algun valor , si tu corazon no desmiente '4 tu rostro. Conoces al Marques Grimaldi, á los Señores Contarino, Parozi, Memmo, Faliéri yá “todos esos nobles jóyenes agoviados” de “deudas , y cuyo patrimonio tienen vendido hace mucho tiempo á los ÚSUreros yenecianos? Abel. Los Conozco perfectamente. Mat, Pues esos son nuestros mejores parro-. quianos. Uno" dé ellos ha! 'Suspirado , si duda en váno , por Rosemunda de Corfú, y quiere hoy vengarse de ella; en una palabra : se la abandona á nuestra des - treza y yo te he elegido á tí para esta expedicion, ACTES : Abelino admirado. Raseminda de Corfú y dices % 4 Mot. La*misma : la muchacha mas 'hermosa de Venecia. -- Tremos esta tarde disfraza. dos al jardin de Dolabela:, en donde el Dux acostumbra 4 pasear con su sobrina, Alí tú procurarás encontrarla en algun bosquecillo solitario, y despues. . + ya sabes lo que hay que hacer. * ] Abel. Y tú me acompañarás? Qi. Mat. Quiero ser testigo de tu'primera. expedicion : esta es mi Costumbre. Si te-ves apurado , das un silbido » Y me tienes contigo al instante, y Abel. Y la herida ¿de qué profundidad? Mar. Hasta el corazon. La recompensa:será magnífica y pronta, Vamos. , pues ya es tarde , á disfrazarnos. e Vase, | Abel, Voy allá. . A % ES. hol sona LSO BN AA Abelino solo. E ¡Derramar la sangre de una muger'! de la ' muger mas hermosa de Venecia !-- de | o Rosemunda-! He aquído que'se ms pide | por golpe de prueba. Pero: se engañan los miserables si creen que Abelino hade ¡ osser su: cómplice. Ellos perecerán , Y él ¿+ hará temblar á Venecia; él solo desafiará ¡14 la vigilante autoridad del Dux ,y ve- Jará sobre los destinos de.la República. o Libre de mis viles. compañeros , Y9 Cono» AN ceré y abligaré áque se dirijan, dá mí solo li ¡[ —DESOS malvados de título, esos nobles infames y despreciables, que despues de lan- to tiempo trafican con la vida del honra- ¡0 do ciudadano; y pagan el. puñal de los asesinos. Sí: yo pereceré, 4 purgaré de, eilos LL 4 Venecias y la posteridad yenerará el nombre odioso que habré sabido ilustrar» UN Ag] : "ESCENA Vv. El Jardin de Dolabela. Se ve 4: la dzquierdi un bosquecito.,en donde hay un asiento ¡08 o-p1 de césped. ;0; Andres Griti y Dandolt, se pasean; despues Canari. an * Ñ Griti como que continús una conversacion. Confesad, mi.querido Dandoli, que el dia que “tomamos Escardona 4 los turcos, estaba ménos sereno que éste. Pand. En efecto: todavía me acuerdo con an gusto mezclado de inquietud de aque- -1a tarde.nebulosa de Noviembre, en que por medio de Jos,escombros de sus muros abatidos entramos vietoriosos en la ciudad. Nuestros venecianos. peleáron como leones? 1 ey ¿ Grít. Tantomas dulce es nuestro reposa, g4- “nado á la punta de nuestras espadas. Dand. Sí: el-reposo. y. los, laureles 3 pero a wos es 4 quien yo deb " en elmundo hubiera pensado jamas en | Dandoli y siDaodoli,. no, hubiese peleado ll al lado del grande Andres Griti 2 Apelino * Mi vino de Chipre hace su efecto , valiente o, los: mios. Quién Griti sonriéndose. Dandoli. : Dand. Verdad es que no debiera alabaros eñ (cara; pero soy viejo , y No sé disimular. Grif. Y crees tú que Cárlos V. sea de est opinion? y Dand. En su interior no creo que dexa de temer al Dux de Venecia, Miéntras que Griti viva, Venecia no temblará delante de Cárlos V. Pero mi patria, lo mismo qU£ vuestra vida,se inclina hácia su ocaso.C4- nari sale, : : Griti. continuando. Pues qué, nuestros oficiales jóvenes no las. mas bellas esperanzas? Dand. Ah! Qué son: la. mayor «¡parte de ellos? Héroes en la mesa, Óó en os campos de Citeres; jóvenes voluptuosos, enetvados por la molicie , sin:fuerza- y. sin Carácter. : e Can. Poco-4 poco, amigo mio. Venecia poses _todavía hombres. Y nuestros hijos. no.Serán á su tiempo:los apoyos. de su poder? Por qué nuestros cabellos han encanecido baxo del casco, y nuestros pechos: .estan llenos de cicatrices honrosas, hemos .de creer que.el sepulcro que ¿nos espera, absorverá con nosotros todas las virtudes de - nuestros conciudadanos 57 a, ca O Gris. Bien, mi querido Canaril nosotros hemos de ser mas modestos. Dandolí con calor. Wombradme uno solo sobre que se pueda contar, y yo me.retrato. Son los Contarinos ¿ los Memmos, los Falizris y . $US S€- mejantes Jos que quereis citar? Todos esos jóvenes viejos , cuyo color de plomo y ojos macilentos anuncian un temperamen- to aniquilado por la disolucion? Sí: ellos harán terrible á Venecia, pero será como lo fué en otro tiempo Sodoma»; : Can. Y Flodoardo tambien Po 0 iso! : Griti con ¿interes 4 Dandoli.., Bien: y qué dices de Flodoardo e Era Dand. No le conozco bastante ¿para juzgar de él. : Can. Pues conocedle: su padre fué en ofro tiempo mi amigo y mi compañero: en 2 guerra: los dos juntos peleamos en la flor de nuestra edad sobre un mismo nayÍ0) Y cayéroá algunos turcos 4 nuestros 80) pes» dan 0) sy A TE e y ., ends O3.01vi Quiero Confesarlo, 73 he AS P9S. -- Era un valiente Capitan. A dais de que hablamos de su hijo. %. Su hijo quiere consagrarse enteramente al servicio dela República. Aunque haya Sido Florencia la cuna des infancia, Ve- Mecia cs propiamente su patria. Os juro Por mi honor; por este honor conservado SIM tacha pormas de sesenta años y que CLodoardo se rá la gloria de Venecia quan- ' do nuestras cenizas sean presa delos vien- Los : O Griti con. gros interes: sn z É amigos; niaguno ha sabí- Ho como él encontrar el camino de mi. corazon. Yo no habja conocido hasta ahora la felicidad de abrazar dun hijo: mo habia Probado la dulzura, el placer de derramar lágrimas paternales; pero despues. que he Conocido 4 Flodoardo, mi corazon está lleno de este afecto delicioso.: Le amo con toda mi alma, con toda la ternura. de, un padre hácia un hijo.querido..- Pero sea por -Slempre,esta ternura un, secreto:paraél.; estlisosmods Canarj Conmpoido, .., $050 Ab Señor,! ¡, Flodoardo merece es res), y tanto mas la merece : Tes son sus infortunios; 9 al < Flodoardo es desgraciado! Can. Perdonad, Seño Gris. Pero Can. Perdonad: Me. atrevo á ley Dand. «Buido llegó á Venecia ¡8H mis brazos. Yo os ¡ Quán dulce, quán delicioso es como el amigo á quien se amar! a. ternura (,con ¿ntequanto mayoel pensar 9 ODISEA El 200 8 Gritá maravillado, 1C2S1 Br sb F:. no: lo es ya, puesto Pero lo era quando sin » desterrado y perse- > Y Vino. 4 arrojarse le presenté, y vos. le bondad.Felices los dos; Y 2 Por que hice este servicio al hijo de mi migo, y. El por haber encontrado en vos un Protector g2neroso., á cuya. confianza sabrá corresponder con nobles acciones. dh. Pero, cómo y por quién fué perseguido * Habeis excitado micuriosidad, no puedo satisfacerla: no antar el, velo.que cubre:63- "9, Porque. no.esmio. Algun día nifiesto : hasta allí debo respetar- FO vos, Dandoli, na conoceis de o alguno á este Modeardo? pan Y, K in no conoce al llamado el Adó- PIS de nes: que vos le amais, aporo, sin socorro 2C0gisteis lleno de te secre Será ma 8. -- P mod : Os dias % Despues de seis metufy ses Que: habi SY 4e y pr e ta sn esta, Ciudad, noes, €l 6 el GravBandido. EN “asunto de todas las conversaciones, el iS jeto favorito de todo el bello sex0 poto necia? De quántas mugeres no ha : SES titubear La fidelidad? Ya veis 53 SC Y tambien á ese tan ponderado Ilodoardo. Can. Tal es en Rao su exterior; prenda él mismo no desconoce. a dónde está? Ya hace cerca de Seis, semanas que no se le ye did Cas. Hubiera. pedido ¿NSTTBLEOS hace, mucho - tiempo de su designio. El bien de la República, y, el, deseo de hacerse rec oMEnda- ¿ble por una grande accion, son los a vos de su ausencia. de Gris. No.os entiendo. ica dan Can. Está persiguiendo 4 los Bandidos, de que está lleno el Estado. Ll ho promete . ¿¿Inénos, que ponerlos. todos en. poder de -¿ los tribunales. o Dand, Ese no es valor ; es temeridad. *— Grit. Es una empresa bien peligrosa. ' Can. Él complirá su palabra. : Gro Sabeis lo que pom sos Bandidos Y Une tropa de malvados , presentes en todas partes y; Y, sempre invisibles qu8.58 -o 108 SOC ASnBra en todo lugar,y en ninguno se les ye : un exército de asesinos , que enbtiendo de” cadáveres el suelo de la g Repúblic. ) Henen_ la infernal destreza y de substrdersa á la vigilancia del Senado, y á los ojos de todos las espías de. Ve- o o $ Can. Quanto mas. atreyida sea la empresa, - mas glorioso sará el buen éxito de ella, Grif. los exponer en yano su vida. > Gan; En vano * No debe interesarse en esto a de:todos las ciudadanos va! rosos 2 Grit, Es verdad , pera yo, quistera ignorar su designio. Los peligros 4 que seba ex- . Puesto me le han hecho, mas querido, y el temor de perderle” llenará para mí de amargura, todos los instantes que pasen , hasta su yuelta, -- Si tuviera algunos in- NÁ4U ya S1dA gar. Bed on gar de sus enári. Uco > Guplera el Ligar, dé sus suán 11 «CSS 91 ERA ¡das >, Pero silencio ; alguno viene. Vol- 2150790 52 A AUT VENDRIA vámonos al Palacio. Panse. Es ¿t-1 ; 3 AS 15) Ñ E ' oO Je A E A A 6 Abelino ESCENA VÍ. Rosemunda é Iduela que lado opuesto. salen por el Rosemunda mirándolos. AJlí va mi tio paseándose con sus dos amigos. Diria que iban hablando de Flodoardo al ver el empeño é interes de su con- _versacion. a 'Iduela sonriéndose. "2 ' Como si no se' pudiese hablar con entusiasmo sino de este florentino! A Roser. Mi tio mismo habla de El frequente- “mente, y siempre con calór Como yo: * > TA O O Aur up “Roseit. Vetle y no amarle es muy difícil; pero verle y aborrecerle , oh les tan imposible como entrever li felicidad “y no deséarla: tan imposible como es al ciego - de nacimiento el aborfecer la Taz que des- "pues de su curacion petcibe por la prime- A a Y e mi od and A er 2113 Tduel: Rosemunda ! Rosemunda ! osem. Escueha Iduela, He fefleztonado sobré tus discursos: son muy justos, Muy prudentes , pero::: PORTADAS” -Td:uel. Yu corazon desecha lo que tu razon aprueba. ARO Rosem. Es verdad. PAE TAS A Iduel. No 1e culpo: te confieso que* en la primayera de mi vida Flodoardo hubiera hecho nacer en mi corazon los' mismos afectos que hoy dominan al tuyo. Pero él es un simpletaballero , á quien el Dux no dará jamas la mano desu sobrina. Rosem.Para qué hablar de esto? yo.no quiero mas que ser amiga UA > Wduel. Nada mas? No sentirias el verle casarse con otra ? : A Rosemeunda vivamente. Oh ! Eso és lo que él no h rá seguramente. Tduel. No te engañes 4 misma; Un córazon ingenuo Comá el tuyo no se acuerda jamas del objeto de 5u tefnura Sin formar al mismo tiempo el deseo de apropiársele. Este deseo, no lo dudes, hija mia, ofenderia á tu tio, porque á pesar de su bondad -Hhácia tí, no le seria posible libertarse del yugo de la política, y de las preocupacionos. 7 Rosem» Sí , sí; lo sé, lo'sé; ¿no le quiero amár; sino solo concederle mi amistad. Iduél: No te fies.en eso, mi querida RoSé” -'manda. Es muy comun el tomar la amis” tad la máscara del amor, pero aun lo mas el esconderse el amor baxo la capa de la amistad. -= En una palabra, Rosemunds, piensa en la dignidad y en las riquezas tu tio; piensa en lo que le debes, y” te costará poco el hacerle el sacrificio de un capricho de'tu corazon. Rosem. Empiezo yo misma á creer que este 0%no es mas que un capricho pasagero. no: no le amaré 1mas. Tduel. Y polrás:vencerte á ello? Rosem. Oht ya lo verás. -- No le amaré abr” +1! sótataménte, porque podria seducirme, Y -* separarme'de mi tio. Iduel. Cómo !bas de dexar de amarle en uA dd TL: E dd a Y a ; os : 1904 222 *Rósemúnda, los ojos baxos. Ributi todo lc: 0óno 0. le amaré un poquito; porque ya ves'; yo“no puedo aborrecerle; vs y además, Elmo: me ha dado motivo, Taddel.Múy bien: volveremos á hablar denfro de un instante. Corro á el Dáx estará prónto de vuelta ent palacio. La tarde es tan Hermosa , que seria lástima no disfrutarlas Acuérdate , entretanto: de tu resolucion 3 y sobre rodó, “no” 'piensep en Flodoárdo! Pást.” : , Rósemunda se pasea pensativa. Pero €s tan hermoso 1.Se detiene. No, nos pobre Flodoardo Y yo'no puedo aborrecer” e Y por qué estár tan” largo tiempo “ausente de > Venecia 2 Ya han pasado sei$ “semanas Mortales despues de su pastida, --Esto'es cruel-- sin duda mo. sabe quánto dolor cuesta esperar 4 lo que se ama. e es E A A ENA VI Ll 6 19981211582 :0L< Abeto disfrazado en un viejo, va: apoyO" do ep un'palo” - Rosemunda. En el fondo se" vé 4 Mateo, “se nianifiesta de tiempo en tiempo , pero modo que'no le vea Rosemunda. sobe 15 990120 í Ñ 055 Apelino' remedando dun viejo. 'Ah*? he aquí un bosquecillo; gracias a bemuleta arrastrando háció que de 0) por lo mismo informarme si. cier | ' 1 ' » lo, ya encontré un lugar solitario eq que. reposar, ESp y pa ose. Pobre viejo ! Ti tañsa belino aparenta que seva d 030 ger, AbIAh: ERE, Y 5) Bas ' Rosemunda corre hácia él, dl Esperad, £sperad buen viejo. Yo 0S ayudaré. Apoyaos en mi brazo: WMienisuon Abel. Dios os lo Pague: soy taagenario, y quisiera tom sol, Rosen, Quél tanta edad ¿teneis? [seba Abel. Ahi no creais que el peso de los años €s el queme Mene encorvado, Sino el de las desgracias que he sufrido” en* mi vida... Soy muy infeliz. Rosemunda le lova al Dosquecilló 30 fNtaos en este asiento de césped, Ábel. Yo tambien tenia una hija-- tia ya Hevarme Y sosten ero no vive, y estoy 12050. Ha muerto? * A ) : 4021. Sí, ha muerto: era una hermosa criatu. ra, la mas amable Y «virtuosa que puede imaginarse: hubiera dado la vida Por mí; Y Pero.me la fobáromena prsbimobg Rosem. Os la robáron *qué: crueldad! y | Dels quién? bochorno Mie ¿9 iio. | dbel. Un jóven malvado que sorprehendió | Su corazon, la'engañó con grandes prome- Sas, y una apariencia seductora, Y porúltimola arrebató su inocencia; -- Y yo no fuí informado de ello, sino quando. ya'no un pobre sep ar. Uns poco el. . hoy po- £XM8 COMO Y 03... solo en el mundo, . ; % .- : > [SA *ra tiempo; 22m. Qué maldad! Abel. Penetrado de dolor 8rimas, ma confesó su á su seductor, con un matrira el deshonor de “Yell dése Rosen. “bel, 1 ) . 3 O > Y 10s ojos en 14. culpa. EKufá4 buscar y le Propuse : mi bija; aradamente, Hombre abominable ! eetrifen tal estado 4 €n donde” da me habló de de pension alimentaria a de ] TIA" sd los. tribunales. indemnizacion, á la Madre y al biz * Mancha impresa en la fa- . Mmilia. 02m. P, bre ho ; PE bel. Por ne úl imbió £ mo "siguió , yla , MfOrme á aquellas ideas: vUPO, y en a CS sparada Searrojó d en el mar.-- Dios la ó el Gran Bandido. > Roses Oh Dio Quella misma noche Me llaman 7 -> “perdone su.culpa, como yo la ha perdonado su ligereza. Rosem. Consolaos buen viejo, este asiento. : ua Abelóno se sienta, Muchas gracias, hermosa Señorita. Rosemunda baxdudose 4 hablarle, Cómo os sentis? Abelins en.vos baxo. Mejor. -- Perdonad mi curiosidad. hermosa Rosemunda de Cor Dux ? tte ys) Rosem. La misma. Abel. Siendo Así,,el cielo me ha traido aquí expresamente, Tengoque revelaros un secreto de la mayor importancia, Rosem Up. seqreto lá mí? qué puede ser? Abel. Cómo pueden ser los. hombres. tan”. crueles.) 3 Escuehad pero .no:os. ASUS. telS..-— Conmspiran contra vuestra vida, 134 ar Ansemenda asustada. Contra mi vida? Y por qué? Albal a Tranquilizaos. Yo sal vuestro.No 5205 tocaráal pelo de la ropa. Rosen» Pero, por Dios, 'quien os lo. ha di- ¿cho?. Por. dónde. lo sabeis? : Abel. Estais fuera de peligro: «Yorhacedme, el, gusto de aquí, - Yo no puedo estar mas. , rá buscar á mi tio, A y sentaos en. ¿ Sois la fú, sobrina del 24 2 yu La g0 por fiador esto basta; pen no alejaros de Me es precia -$0.1 AbeloNo ahora : os lo suplico: sisalis de este bosquecito sois-mnerta. Rosemunda con espanto. Traicion cruel, abominable, -- Mi -viejo. Abel ¿Nada temais. El asesino que acecha “coritra vuestra vida, espirará él mismo á Vuestros pies, S Rosem. Dexádme'por Dios. Quiere huir. “bel. Olvida se papel de viejo, se Levante «derépente.Ja coge éutre dos brazos, y la ; eetiene en et bosque. Ella permanece cortada. Quedaos; yo seré vuestro protector. Rosemando nas asistada conta mutación. a de .dbelino, Vos mé habeis engañado. -- querido 39 26 id Quién sois? Avelino Jeramente. Abelino. Sycg un puñal, + Rosem. Abslino! 2 Quieres asesinarme ? Abel. “Abelino pero q Abcl.No 411,voélvete al bosquecillo. La'ha- Ape. Terrible 1 St, lo soy y lo seré; ce volver; pónese él ¿la entradd. jamas para tí. Si alguna yez 0ye5 hablar Rosem. Misericordia! Cae desmayada en eb de Abelino y ruega por él, porque ertra”.. y asiento de césped” baja por'tí. -- Tú serás mi espose elegida Abel. Silencio 1 Da un silbido. +ú sobrina de un Dux , serás esposa deve” y A Bandido; y esta sea la prenda de. nuesti2, ESCENA VIII Wnion Le de un abrazo fervoroso» es Rosemunda se aparta asustada. A Abelino, Rosemunda, Maseo. roja hácia el bosquecillo c4n el Mateo se ar puñajen la mano. : bie Apelino'va hácia el. AS. _Detente. Le muta de una puñolada. Que la paz reyne en Venecia. Mateo cayendo á un lado de Abelino ¡ Muere. Abel: Despues “de una *pausa, fisando sus miradas y4 sobre Rosemunda, y" yasobre ro minerto de Mateo He aquí mi pri- a un estremecimiento “sueño, Ó una: ! bosquecillo. e) cuefi / A merx hazaña. Le d involuntario. Es este: Un realidad? Me cuesta «trabajo el creer alo tora> Rosemunda, la “cria que' veo: =- Aquí mas hermosa, y mas dign y allí un xefe de Bandidos; el asesino mas” feroz 1! El cielo y eli fierno uno. al* lado de otro ! Yo he defendido la inocencias Y aterrado el crimen. yietoria,mi primer paso dad. Dios todo podero3o; necesaria pera acabar mi obra. -Resemunda vuelta en si. iduela, Iduela. 18 legis Arc. Rosemunda, mira. $y por amor 40. Ve a tio , Y dile que Abelino vida. : m328 Roseranda sembiando todavía. asesino; huye. aber. Hnir Abelino | Abelino Lamira con pasion. Qué pr mosa como la aurora de un ra! Abre los ojos Rosemunda : que ves delante de tí será des mento tu ángel tutelar, el, ge tor de tu existencia. Desdicha tal que se atreva á ofenderte Rosemunda: (11 tú serás el blanco y la recom hombre terribles» 4 de ser amada; thácia la ianmortali- Este ha sido muerhora á buscar á tu te ha» salvado la no huye jamas eciosa es! Her dia de primave el hombr Huye, empresa», Rose Aléjate Iduela Abel. Este abrazo te hace mi He-aquí mi primera: dame. la fuerza* mí A de este monio protecdo el mof+? 1 Pero tú de mi pensa de mis trabajos. 1 2. No olvida? $ di al Dux qué ien te le ha dado , y Ye Y Fase» qu dido Abelino. ha sido el gran Ban ACTO SEGUNDO: enta un Salon del Palacio El Teatro repres del. Dux. ESCENA ol Canari, Iduela. | Canaricon alegría. 4 2 querida Roseminds? puedo ménos de mal 4] an buen humor: E%. dia de felicidad”, Y cómo está nuestra Iduel. Perdonad: no -villptme al veros de £ te dia es sin duda un ¿para VOS. 7 0587 Con. Lo confieso; tentos Y ¿ETo1> , Iduel. Vuestro semblante mifisstacbiene] onio ¿ocio Sl a Can. Pero vamos; cómo está Bosemund”, » Iduel. Mejor de lo que se podia.esperar a) Ji El reposo de Ja noche ha disipado pol Ñ tuna las inquietudes que le causó aa sacontecimento; Y desde esta mañan2 y -wuelto: á-cantar con el arpa $us canció” fadositas 5 ore ¡riúl im eb 10n9/ yO Can. Y cómo, se llamaba el. miserable 2 nede acordarme nunca de su nombre: Iduel. Abelind. ; Can. Y nohay otras señas de él ? Iduel. Ninguna hasta ahora» En vano 5 4 registrar el jardin, guarder todas 5U* da das, y exáminar escrupulosamente a mn tos se hallaban dentro; el Bandido ¿no ya habia desaparecido... ; Con. Ya sabreis que “enla. misma noche. sido presa toda esa caterva de asesino 1duel. Me lo han dicho así, Y Apelin% ) 2 “estoy en efecto muy: co” ps Tadeo á lo.ménos lo 1 y e 1 h 3 3 el Gran Bandido. 9 Can, Tambien se ha escapado, porque su nombre noss envuentra en la lista, Pero todavía ignorais otra noticia. - :. Y 8Hduel. Y se puede saber? - IN IES Gu Can. Yo no lo he sabido hasta esta mañana; Pero segun las señas, el que ha descubier= to la guardia de estos Bandidos, y los ha Puesto en manos de la justicia, no puede “ser etro que mi querido Flodoardo, E Iduel. con júbilo. Flodoardo ! Ha vuelto por fin: 4 Venecia ? Can. Sí, ya está aquí. Con qué júbilo he SA= bido su regreso, y el servicio importavte que acaba de hacernos! Yo bien sabia que Fiodoardo cumpliria su palabra:: un corazon como el suyo no miente jamas. -- Conoceis ámi Flodoardo ? Oh ! qué bello mozo! es un retrato de su padre! la misma hermosura en sus facciones, el mismo fue- | go en sus miradas, el mismo juicio,la migsw* ma prudencia, el mismo valor. 1duel. Y en dónde está ? ; Can. Con todo, ha salido herido. Uno. de aquellos picarones le dió un sablazo en la mano izquierda; pero verdaderamente esta herida es tan honrosa, como si la hubiera recivido enmedio de una batalla... : Iduel. Roseiminda ignora esta feliz novedad: .permitidme que vaya á darle parte. Pases, «23 ESCENA IL ; uN 2] aa ansia Canari. Flodoardo.con la mauo izquierda vendada. Canari corre 4. él con. los brazos. abiertos. Flodoardo » hijo mio. Flod.Padre amio.. ' abia Canari le abraza con ternura. Sí, SÍ, yo soy tu padre: dame siempre este nombre: ¡ quán dulce es á mis oidos ! Sí; tú serás mi hijo, tú permanecerás en lu. _ gar de:un verdadero hijo mio. , t0d. Ha preguntado ya el Dux por mí? cficaso le habré hecho esperar. an. Il está instruido, de, tu llegada, y no Pa AS Ode: ] a OA cómo está? :.... mi hija! S Ub e 4 tída daria! ¿1 HHodoardoqonmovido., Ab + Quisiera:el cielo que Xueselosu. padis! O muy, buena. --. Qué no. fuese * -Candri tomándole la mano. Cómo , hijo mio ! Qué significa esa conmo- “cion? Me habrá hecho descubrir la casualidad en tu alma una pasion que querias ocolrarme ? -- Fledoardo! Qué quieres que «piense de esto ? Conocerás tambien el amor * c Flodoardo sonrojándose. : Canari Í Can. Déxate de rodeos : 4 un lado todo empacho, Amas en efectoáú la sobrina del Dux ? Respóndeme con la franqueza que un hijo debe ú su: padre. Cada descubrimiento-que hago en tu corazon , te hace: apreciar mas del mio. : Fiod. Nosé si es. posible ver 4 Rosemunda, y quedar indiferente. -- Pera dexemos es- ¿ta conyersacion.. A quéfin despertar en mi alma un deseo inútil , y que debe quedar sepultado en ella 2 Can. Tendrás secretos conmigo? ó mis conse= jos te serán gravosos ? E Fiod. Ah, padre mio ! Bien sabeis. que mi destino me arrojó hace siete meses al territorio de Venecia. Despues de todas las desgracias que habia sufrido, esperaba encontrar-en algun solitario asilo, en alguna gruta apartada y salvage, aquel reposo tan necesario 4 mi alma, que no he encontrado hasta aquí ni en el tumulto de las ciudades, ni en la sociedad de los: hombres. -- Esta era,mi última esperanza , y está esperanza tambien me ha salido vana. -- Un astro 'maléfico me ha conducido aquí, y soy mas infeliz que nunca. Can. Por qué ? Fiodoardo, tristemente, y echándole una mi- E rada penetrante. Y. yos.me lo preguntais? Ah! si vos no lo conoceis , dificil es que mis palabras os lo digan. Can. Tú amas á Rosemunda. Este amor es temerario; pero es digno de tí. La sobrina del Dux no puede. sin duda dar la mano á un simple caballero que no tiene otra ventaja que la de unos títulos vanos de nobleza; PperQs o. f Fiod. He ahí precisamente mi fallo de muerte. -- Yo sé bien todo eso, y he pronunciado yo mismo mi sentencia. No Canari, no : jamas bendeciré el instante de mi llegada á Venecia, ni aquel en que ví por 16 AN bagatela ? Con. He presenciado ayer la derrota de los Bandidos, -- Brrr. ./.. me dan escalofrios. Echadme vino ; es preciso espantar la-fie- bre. Se le echa , y bebe. Ahora, amigos, Sentaos : tengo cosas singulares que deciros. Todos se sientan. Babia, habla. Cont, Salí ayer entre dos luces en busca de los Bandidos + no conocia entre ellos sino a Mateo su xefe : la empresa ,-me direis, era temeraria , monstruosa; por lo mismo no la-he intentado sino para convenceros de que todo es posible en: resolviéndose á hacerlo. Tenia yo algunos indicios que queria aclarar, Un gondoloro de mala catadura me. recibió en su góndola. Cierto de no ser conccido con el disfraz que ¡levaba, trabé conversacion con él; algunas palabras misteriosas que soltó ¿ me convenciéron de que estaba instruido del retiro de nuestros guapos. Poco á poco me fuí familiarizando; insté , lisonjeé , prometí, un puñado de ducados acabó de trastornarle , y me confesó que él mismo era uno de los miembros de aquel cuerpo formidable. Nuestro trato fué concluido al momento. Me paseó durante dos horas por medio de todas las calles de Venecia , de modo que desorienta-= do, y con la obscuridad , ya no sabia en donde nos hallábamos. En fin, que quise que no, me vendó los ojos , y despues de una media hora de viage, se paró la góndola. Me dixo que saliese : me conduxo por algunas calles solitarias á la entrada de una casa , y de allí por ua paso estrecho, á un quartito pequeño. Aquí. me arranca la venda de los ojos , y me veo rodeado de algunos desconocidos , cuyas miradas feroces hacian un singular contraste con la pé:fida dulzura de una muger que se encontraba en su sociedad. Fal. Contarino : esto es mas que valentía, Conf. No habia un momento que perder. Airrojé sobre la mesa todo el oro que llevaba conmigo; les prometí montes y morenas, enseñándoles ciertas señales que servirian para reconocernos. En fin , les encatgué que despachasen á la mayor brevedad 4 Dandoli , Canari y Flodoardo, -; 24 | Abelino Men. De dos pulgadas ? y llamas £ eso una Todos. Bravo ! bravo! he Cons. Todo iba lo mejor que podia deseat Se, quando de repente una visita inesperá* da vino á turbar nuestra conversación. * Par. Y quién ? 500 Mem. Me estremezco. 408 Cont. Llaman á golpes redoblados. La mug? se arroja fuera del quarto , abre la puertt y vuelve pálida, espantada , gritando huid , huid , ó sois perdidos, e Fal. Prosigue, | Cont. Ya no era tiempo. Esbirros y ofició les de policía , armados de pies á cabezW se precipitan por todos lados en el quartó. A sufrente venia ese extrangero” de Elo“ rencia. con la espada en la mano. h Todos» Flodoardo ! Flodeardo! e FFa!, Quién demonios puede haberle enseña do aquel retiro ? 0% Par. mos vida! Qué no estuviera yo com tigo ! : 33 : E 3 Mem, Mira ,mira Parozi : ya ves que Flodoardo no es un cobarde como sospechabaó Fral. Silencio : dexémosle acabar. — * Cont. Todos nos quedamos un instante sín movimiento ,y como heridos del rayo.-=. En nombre del Dux y de la República, daos á prision , exclamó Flodoardo. -- En nom. bre de Satanás , defendeos, gritó mi gondolero arrojándose sobre él con la espada en la mano. Los otros se apoderan al mish mo tiempo de las armas de fuego colgadas de la pared; yo saqué mi sable , y apagué | las luces para aumentar las tinieblas, é impedir á los dos partidos que se reconociesen. Sin embargo, la luna que entraba por los vidrios medio rotos de una ventana, aclaraba con su pálida luz esta escena de” E | horror. -- Cada uno, pensaba yo, va á sas car aquí el partido que pueda, y me arro=" jé sobre Flodoardo. Veinte golpes dados, evitados y vueltos , no hiciéron mas que aumentar nuestro furor recíproco. En vano reuno de nuevo mis fuerzas; en vano vuelvo á empezar el combate ; por todas partes mi acero encuentra con el suyo. Toda mi destreza, todo mi valor son inútiles, y sin poder evitarlo, me veo privado de mi arma , y abierto el pecho de un revés. El golpe me hace vacilar la sangre me salia | en abundancia. Al:mismoinstante salen algunos tiros, cuya luz me hace: percibir una a Bel gran Bandido. Una puerta secreta. Me paso por ella á un Quarto inmediato 5 hago saltar la ventana de. una puñada, y me precipito á un patio: allí se me oponen al paso paredes y f0s03; pero todo lo venzo , llego al canal ¿y un - gondolero me conduce en seguida á la plaza de San Márcos , desde donde me yuelvo felizmente á mi casa» -- Esta es toda la aventura. Mem. Gracias á Dios Fal. Pero repito no ha descubie dos ? Cont. Probablemente por casualidad como yO. -- Pero €l me pagará esta hefida. Par.Su muerte sola puede pagar; y yo lajuro, Todos , tomando los vasos. Su muerte , su muerte. : Cons, Sí ¿él morirá , ó que esto se me con= Vierta en veneno. Parozi con ironía. Es preciso confesar que somos unos héroes; pero solo al rededor de una mesa, y con el vaso en la mano. -- Juramos y votamos; pero, qué hemos hecho hasta ahora? ¿Qué insecto ha caido hasta este momento, yíc- . tima de nuestra audacia? Cons. Tienes razon : es preciso executar sin dilacion, y aprovechar la ocasion ántes que se nos vaya de entre las manos. El tiempo urge: sinos d:tenemos mas, la empresa es Vana , y nuestra pérdida cierta. ar. Tal es mi opinion. Es necesario mudar el gobierno, ó sepultarnos baxo sus ruinas; en qualguiera de estos dos extremos, estamo0s seguros de encontrar el reposo; sea ..€n las dignidades que nos prepara un nuevo órden de cosas , sea baxo los restos del que existe. La mano de la necesidad nos ha colocado sobre la cimade una esc da y aislada roca , de donde es retiraraos. Un precipicio espanto nuestros pies; es preciso p que te has escapado! » Cómo ese maldito forenti. tío la guarida ds los Bandiarpa- imposible so está á ues» salvarle, ó Caer en él; es preciso por un esfuerzo de espíritu cubrirnos de gloria pasando por los libertadores de nuestra patria, ó resolvernos á morir en el cadahalso , y en el + suplicio de los rebeldes, * Fa!. Reflexionemos ah los hombres yel di consumar est Par. No hay Ora: dónde iremos por hero necesarios para a grande obra? que desconfiar. Las casas. de A 17 juego , de disolucion: y dé prostitucion n A proveerán de hombres, que como nosotros quieran reparar el descalabro de sus casas con la ruina de ofras y y el tropel de usureros que cubre el suelo de Venecia > ES ,sonjeados conla ganancia que lesajofrecereis , y con los empleos que ci . pS disposicion en el nuevo gobicino, pondrán á la nuestra sus tesoros. Conf. Está bien pensado. Mem. Silencio. -- No ois que suben ? Quién puede venir á tales horast Par. Yo no he llamado á nadie ; y las puer= tas estan bien cerradas. | Memmo asustado. Que llegan. Somos vendidos» ESCENA IX. Los Dichos y Abelino. Abel. Ola ! Buenas noches , Señores. Conf. Quién va? Par. Quiéneres? . Abel. Yo soy Abelino. / Todos asustados. Abelino? Parozi seca su espada. Qué buscas en medio de la noche? -- Has prometido la cabeza de alguno de nosotros? Pues te prevengo que todos estamos determinados á vender cara nuestra vida» Abel, Nada Parozi. Yo solo busco empleo. Par. Qué empleo? Abel. A qué viene el disimulo? Vamos, continuad vuestros asuntos: nosotros somos amigos. No habeis leido micartel á los venecianos? Cont. Sí , le hemos leido, Eres seguramente un hombre de valor y osadía. ; Abel. Y sin embargo no teneis necesidad de mí? -- En ese caso -- soy vuestro servidor; ya no tengo. nada que hacer aquí. En otra parte encontraré quien me emplee. Quiere irse. Par. Aguárdate. Fal. Sí aguarda. Adónde quieres ir? Es «necesario que nos conozcamos mas de cerca. Abel. De mus cerca? Yo os conozco á todos hasta el fondo del corazon. Leones en una comilona , y corderos en la accion she ahí ¡lo que sois, Este esel mas esforzado de an- e tre -18 tre vosotros, y se llama Parozi. Aquel se Mama Contarino, el noble mas aniquilado de Venecia. Este otro Falieri, que tiene muy buena voluntad ¿pero pocus medios. Cómo! Qué veo! Este cobarde se halla tambien entre vosotros ! No se llama Memmo ? -- Pero dexemos esto: creo que tendreis aquí vino. Tengo una sed de todos los diablos. ; e Parozi le de un vaso de vino. ' £be, Abelino , despues de haber bebido, El Marques Grimaldi... .. Otro lleno. Es necesario ante todas cosas, mitigar esta sed, : Falieri le echa vino, Qué quieres decir del Marques Grimaldi ? Habla. Abelino bebe. El Marques... Alarga el.vaso. Otro. Quando el vino es bueno , mi costumbre es be= ber tres veces de seguida, Contarino le presenta un vaso, Responde. Qué quiere el Marques? «wIbe!. Tomad ese yaso, =- El Marques os 59= luda cordialmente. Fal. Y es todo eso? Par. Le conoces tú tambien ? “Abel. Si le conozco? Somos amigos Íntimos. Pues qué no puedo yo tratar. con Marqueses ? Todos rien, Ah, ah, ah, Par. Eres un hombre de un valor extraordinario; de un temple de acero. Pero tesponde. Si algun dia tienes la suerte de tus camaradas ; si te llegan á echar la mano... Abelino friamente. Entónces seré quizá ahorcado , 6 degollado; pero , segun toda apariencia , seria mas bien despedazado , 6 quemado vivo. Mem. Dios te libre. Tu sangre fria me pasma. “Abel. Y bien, qué significan todos esos nombres ? -- la muerte. -- 2 Y por qué he de temer el recibir un presente que yo estoy haciendo tan freqiientemente á los demas? por lo ménos no moriré como esos hombres de todos los dias; que se apagan como las . lámparas sin aceyte. Un pueblo numeroso rodeará milecho en mis últimos momentos; un monumento eternizará mi nombre : se levantarán columnas á mi gloria; y los cuervos se alimentarán con mis despojos. : Abelino Pero basta; volvamos 4 nuestros negocio% No teneis ninguna comision que darme Falierí é los conjurados. e 8 Escuchad : es menester hacer un servicio si Marques Grimaldi. El Procurador Dando no cesa de desacreditarle con el Dux. suenemigo mortal. | Todos, con una señal de aprobacion. Tienes razon. Sí, Dandoli, Falieri 4 Abelino. Escucha. -- Dandoli. ... tú me entiendes» Abel. Mori? Fal. Bien está: sí: qué pides por su cabeza? Abel. Quinientos ducados. odos cortados y mudos. Fal. Qué diablos ! Eres demasiado caro* Abel. Yo tengo mi tarifa para esta clase de. expediciones. En ella estan arreglados to” dos los precios; y no podria rebaxar ni und queda blancasin separarme de mis principios Quanto mas mérito tiene el hombre , ma$ le hago pagar. El mérito es tan raro hoy que no se sabe como apreciarle. No todoS los dias se encuentra un hombre como est£ á quien dar de puñaladas. Si fuese 4 algun miserable , yo le despacharia mas bara” t0. « « Por exemplo , áuno de vosotros == gratis. Mem. El pícaro es gracioso! Par. Sé un poco tratable. Abel. Lo repito : ni una blanca ménos. Dadme los quinientos ducados, y os prometo; á fe de Abelino , que mañana Dandoli habrá visto el sól por la última vez. Aunque él se levantase hasta los cielos , 6 se ocultase en las entrañas de la tierra, mis ojos le descubrirán , y mi puñal. ... Contad sobre mí. Conf. Qué hacer ! Quinientos ducados ? Parozi arroja un bolsillo, Ahí van doscientos. Contarino tira el suyo. Ciento. Falieri hace lo mismo, Ciento. Memmo lo mismo , de ma] humor. Otres ciento. Abelíno los recoge, Buenas noches, caballeros. Mañana á estas horas, ya no hay Dandoli en el mundo, Fase Zodos llenan sus vasos, Par. PDA IRIS a PTE j 6 el Gran Bandido. is ete Dar, al jmas, -- Tú eresen adelante el único Cer: Animo tabaco 0 A He ds que me resta. -- Un crímen aa ro ; :h] : iple union. Canari, A terrible este lino! - -—tuel nudo de nuestra trip a DS Pd a bebe. o nuestro triunvirato quedó para siempre die A 6 mia ! Viva Abelino. suelto. ; s : Todos beben, Can. Para siempre. Viva Abelino. Gris. Qué placer, qué satisfaccion se puede ACTO TERCERO. El Teatro represonsa el jardin del Dux, ESCENA: 1 Andres Griti sentado en un asiento de Cése Ped, triste y pensativo. Estoy Cansado de reynar. =- O Venecia! sesta mi recompensa? la recompensa de los combates que he dado, de las heridas que he recibido por tí ? Me pagas así la sangre que he derramado, el sacrificio que te he hecho del reposo tan necesario á mi edad, la ternura inquieta con que he velado noche y dia para mantener la tranquilidad en tu recinto? Venecia ingrata! Es es. ta mi recompensa ? -- Por todas partes el crímen audaz levanta su cabeza altanera, amenaza, triunfa, y tus mejores ciudada» nos perecen baxo el puñal delos asesinos..., Un profundo suspiro. O Dandoli! Amigo de mi infancia ! Por qué te perdonó la muerte baxo los muros de Seardona ? Tú hubieras acabado con un héroe en los campos de la victoria: los laureles habrian cubierto tu tumba, y la gloria habria in- E mostalizado tu valor, So levanta, yo da. al. E P2350s. Abelino! Abelino! tú me pagarás bica caro algun dia el amigo que me has quitado! -- Mi dolor es profundo; tu tener en el mundo, si no es dividida con un amigo? En dónde se refugiará un desgraciado á quien persigue la ES sino en los brazos de un amigo ? Quién le consolará, quién aliviará sus AA , corazon y las palabras de un amigos O amistad, el mas dulce regalo del cielo! yo he gozado de tus beneficios-, yo he tenido amigos (las lágrimas en los ojos), solo me queda uno. -- Tres amigos han hecho conmigoel viage de la vida, miéntras ha pasado un medio siglo sobre mi cabeza. Guiscard de Corfú me fué arrebatado en un combate: sunavío, abierto por todas partes, seiba á fondo quando todavía le estaba : mandando; yo mismo » rodeado de enemi- 80s, ah! no le pude salvar : pereció como un héroe, ilustrando su muerte con la derrota de sus enemigos, y alargando hácia mí su mano derecha para decir á sú amigo un adios para siempre. == El segundo fué Dandoli -- ya no vive tampceco. Canari suspirando, La suerte ha perdonado solo á los dos. Grit. Sí: tú eres el último. Permanezcamos amigos en tanto que el cielo nos permita vivir juntos. Ya somos viejos, y dentro de pocos dias nos reuniremos con Dandoli.-- Sí, cobremos ánimo: persigamos el crímen con nueva actividad: su triunfo no puede ser de larga duracion. ¿ Canari tomándole de la mano. Sí; y derramemos de tiempo en tiempo una lágrima en memoria de nuestro valiente castigo será terríble, Dandoli. -- Los que quedan nu son los mas felices; pero dexemos esto. -- Yo Venia solamente á deciros, Señor, que á pesar de nuestras investigaciones, el cuerpo del buen Procurador no ha parecido hasta, ahora, aunque parece cierto que su asesino le ha precipitado en el gran canal: los yestigios de sangre que se encuentran cerca del puente de Rialto , comprueban esta triste certidumbre, > Grib, Triste y cruel o inpal 1 Ca Can, ESCENA-1L Grit; » Canari, Grí?. Qué hay Canari?2 Fo A con una profunda tristezas 1 ICla-es demasiado cierta, > 5 + Griti. conmovido. Dame la mano mi antiguo compañero de ar- 20 Cón. Todos: los pescadores tan ocupados en busc se ha doblado la guar mento deben estar las pa y gondoleros esarle; en todas partes dia, y desde este morecorriendo dia y noche trullas las calles y encrucijadas de enecia. Se ha publicado al misino tiempo en toda la ciudad que la República oftece Una magnífica recompensa á quien descubra el auror de este asesinato: pero Griti lo interrumpe. ' Toda nuestra vigilancia, todas nuestras medidas serán infructuosas contra la astucia de ese malvado, Ea Can. Él se ha denunciado á sí mismo, Griti asombrado, Quién? Canari saca: un papel desu bolsillo. Esta mañana se ha encontrado este papel fixado á la puerta principal de vuestro palacio, Grit. Qué contiene ? Can. Una nueva sátira contra nuestra policía, (Lee.) ” Venecianos, no perdais tiempo en » querer ganar la recompensa que el Dux » y el Senado han prometido. al que me » descubra. - Yo me denuncio ¿mí mismo » declarando que Abelino ha sido el mata- » dor de Dandoli; y prometo tambien: re- Y compensar como Rey al que se atreva á » prenderle. —= Abelino.”» 1 : Griti con faror. Quién puede ser este malvado temerario que se atreve á insultar así á nuestra vigilancia, y atropella de este modo nuestras leyes, sin temer la venganza del cielo, ni la instabilidad de esta cruel fortuna, que tan largo tiempo le oculta á nuestros desvelosy: Quién puede ser el monstruo que tan impunemente anega familias enteras en llanto y desesperacion; y que semejanta á un azote devastador, infunde el terror en el alma de los ciudadanos , y tiende una gasa fúnebre sobre toda la República? Yo no lo puedo concebir. Can. Es preciso que tenga á-su disposicion todos los emisarios delos infiernos. Grit, Yo me acuerdo que «en los primeros años de mi juventud , un cuerpo de Ban= didos reunidos, armados y conducidos por xefes inteligentes, infestaba las provincias de Fralia. Se envió «contra ellos una parte de nuestro exército del continente , yen poco tiempo fuéron vencidos , dispersos y e Abelino / derrotados, Pero-qué poder bastacontra e% te enemigo invisible, que no se le encuentra jamas , sino en donde iménos se sos* pecha? ia Can. Esto es precisamente lo que mias mé if“ quieta h carrera septua quitarme 4 de vida: yo moriré con gloria, si he vivi" do útil á mi pais: -- Pero la vida de mi bre Flodoardo ! AR! este jóven temerario quiere absolutamente descubrir al mons* truo, y librar de él á la República. Todos -mis esfuerzos , todas mis instancias pará desviarle de una empresa tan peligrosay han sido inútiles; todo lo que mis 1 ner de él, es, una promesa de diferir la execucion de su proyecto hasta el momento en que seamos instruidos del resultado de las nuevas. diligencias que la policía está encargada de hacer, genaria , y puede si quieró. Griti inquieto, No : por todo «el oro del mundo ; que no piense:en tal empresa. Decid 4 Fiodoardo que yo daré la mitad de mis tesoros” á quien me: entregue ese xefe de Bandidos; pero que le prohibo el exponerse €l mismo, baxo la pena de incurrir en desgracia mias Can. Y qué serviria que yole dixese::: Grif.Pues bien! enviádmele.Yo se lo diré;yo le suplicaré; yo mandaré, si es necesario. Canari, apretando la mano al Dux. Quán dulce y: consolador es el lenguage de un:amigo!.Sí Señor 3 yo os le enviaré. Vos teneis sin duda sobre su corazon mas im= perío que yo -- y no obstante , le amo tan tiernamente! Sí, os le enviaré. -- Él no sas be todavía quánto le queremos; y los servicios que la República puede esperar de su mano. Quiere irse, Gris. Yo os acompaño. El Marques Grimal= di ha recibido cartas de Florencia que quiere comunicarme; y es preciso oirle aunque no me siento en disposicion de tratar asuntos de Estado, Can. Quedamos en que Flodoardo tendrá el mando del navío de guerra que se está ara mando? : Grita y me atormenta. Léjos de mí el des. onroso temor de caer yo mismo víctima de Su iniquidad. -- He corrido con honor mi ya los pocos dias que me quedan pa” E A E AL O EN persiste en su designioi ágrimas han podidoobtes SIC PEU EAT 2 e Grit.-Contad: con: ello. =- El gran Consejo no ha hecho oposicion á mi propuesta» y no tardará en despacharse la patente, Fase. Arece ¿duela ó¿ lo léjos con un canastillo es la mano: ESCENA IL 4 Rosemunda que sale com una Suitarra en la maso. 4 lo.léjos se ve 4 Iduela cogiendo Jores en un canastillo, E Rosemunda, mirando 4 ¿duela, Alí está Iduela: voy á hacerla rabiar UN poco. Se sienta, y canta á la guitarra la sigusente LerriLLa. Cop. L.a Amor alado, dios poderoso, ; Á mis-suspiros volando ven, pues que reynas, ven presuroso, Y en Rosemunda reyna tambien. La dicha en vano, busqué afanosa Quando tus gracias, desconocí: Te vi, triunfaste, y 4 tí gustosa, Todas mis armas luego rendí. TLa El dulce peso, de tus cadenas, Pronta me tienes á soportar, Ah! si la vida, nos causa penas, Qué las pudiera, sin tí aliviar? Grato recibe, mi fe sincera, . A mis plegarias , digna acceder; Sea mi dicha tu obra primera, Y el primer paso de tu poder. IlL.a Todo respira con tu presencia, Todo revive con tu calor: La primavera, á tu influencia Debe sus flores, y su verdor, Haz que mantenga pura mi amante La fe que tierno me prometió; Y ante tus aras , fiel y constante, Ciega obediencia te juro yo. Rosem. Aquí es donde deberia es "aquí veo mas violetas que en ninguna parte. La buena Iduela ! quánto trabajo le suesta llenar el canastillo 1-- Bien merecia dolo tiene. Pobre Flodoardo! Apostaria á que no ha cerrado los ojos en toda la noche. —- Pero; quién sabe ? Acaso los hombres no conocen el tormento de la ausencla. lduela hace un movimiento + miro al rededor, y viene, Parece que me busca. -- Cómo he dexado de cantar ! an X qué con + E el Gran Bandido. tar , porque ZY tenta se habrá puesto con oirme mi cancior favorita: á ella le incomoda porque se ha=' bla de amor. -- Mejor , así me las. pagaré todas juntas. -- Ahora la voy 4 mortificar, OfrO POCO» : ce Fabela que llega con las flores. Tu voz suena deliciosamente en los bosques citos de este jardin. Fes. —Rosemunda sonriendo, He celebrado el amor , mi querida Iduela. -- No te ha enfadado un poco ? Confiésalos. iduel. Por el contrario: tu cántico ha alin viado mi trabajo. de , Rosem. Lo siento: no era esa mi intencion; ántes te queria hacer rabiar un poco. Iduel. Hacerme rabiar? por qué? Rosemunda cortada. Por qué... . por que ayer. . .. el pobre Flo« doardo.-- Ah! qué preciosas florecitas *% Pero todavía no has desempeñado toda tu comision. Sabes á quien van destinadas esas violetas? E Iduel. Creo que á tu tio, E Rosem. Pues no lo has acertado. A Elodoars= do, á Flodoardo. I/duela menea la cabeza como desaprobando. Dí lo que quieras : mE. resolucion está hecha. : Iduel. Pues ahora puedes levárselas tú misa ma, porque justamente está en el Palacios Rosemunda vivamente. Cómo! Está en el Palacio, dices? Quiere saw dir. Espera, voy á decirle. ... Vuelye. Pe= ro no: esto no pareceria bien. Ve tú, mi querida Iduela, ve á llevar estas violetas ú Flodoardo, y dile estas dos palabras: Amiss tad y felicidad. -- Iduel. El las recibirá con mas gusto de tt mano : ve á darselas tú misma, Rosem. Yo? No, tú mo hablas formal. Yo no podria dexar de sonrojarmet. > Aduel, Ni yo tampoco. : Rosem. To por qué? Te ha pedido á tí tam bien violetas , diciéndote que son el símbolo de la amistad y de la felicidad ; y t% las has hecho pedazos? Iduel. Pues qué , has hecho tú esto? Rosem. Sí que lo he hecho: pero tú tienes la culpa. Me habias dicho mil veces que evi-w taseel verme con él á solas : élse llegó £ mí quando era ya muy tarde: yo no me pude ir ,ó por mejor decir , yo misma la busqué: primero hablamos del id 22 despues del odioso Abelino; luego de otras anil cosas , y por último de la belleza de las violetas-- de la amistad, y de la felici- - dad que con ella se goza. Zduel. Conversacion verdaderamente instructiva! : Rosen. Entónces me suplicó que le diese una violeta que yo tenia en la mano. Ah! yole entendia bien. No era precisamente la pobre flor lo que él pedia , porque. no hay otra cosa de sobra en todas partes; sino (pone la mano sobre el corazon , y con sa sonrisa ) amistad y felicidad. ¿duel. Y cómo le respondiste? Rosen. Oh! muy mal. Yo no sabia al pronto que decirle : mi corazon palpitaba con vio= lencia , todos mis miembros temblaban, no obstante ,yo no le temia. El estaba allí delante de mí , tan dulce , tan sumiso... Solamente de tiempo en tiempo volvia hácia mí sus ojos negros , y me miraba con una sensibilidad! con una expresion!.... Mira; yo no sé que hubiera hecho.... (Hriste) pero me acordé de tus discursos , y aquel deseo, aquella palpitacion de ' corazon, aquel placer, y aquella confianza desapareciéron como un sueño. Despedacé la pobre violeta, y dixe no sé que cosa que le debió desagradar mucho. Xduel. Y ahora qué quieres hacer? Rosem. La paz, la paz. Se lo he contado todo á mi tio, y lehe preguntado si me era permitido amar solamente un poco al pobre Flodoardo. Sabes lo que me respondió? duel. Deseo saberlo. Rosem. Nada : pero se sonrió , y me hizo una seña tan agradable conla cabeza, que no la puedo interpretar de otro mudo que comouna- señal de consentimiento... Despues resolví hacer inmediatamente la paz con Flodoardo, á quien por tí he tratado con tanta dureza. Tú le llevarás en castigo mo solo una violeta, sino ese canastillo lleno, y le dirás: Amistad y felicidad. Quieres, mi querida Iduela? [duela pensativa, y-en tono serio. Rosemunda ! Rosemunda ! Rosemunda la abraza. Ah mi querida Iduela! Sí que querrás ; sí? L duela soriendo., Cuidado Rosemunda ! Vuestras palabras, vuestras acciones tienen entre vosotros una Abelino significacionmas extensa de lo que creció: Sin duda la felicidad se encuentra muchas veces con la amistad; pero las pesadumbres y el dolor acompañan casi siempre al amol. Rosemunda la toma de la mano, Vamos, ven , ven. Nada de amor. Dios MO guarde ! Solo amistad y felicidad; felicidad y amistad. Vanse, ESCENA Y. Andres Griti, el Marques Grimaldi. Grif. No , Señor Narques : me. en mis opiniones para mude tan pronto de ellas, . Grim. Luego lo mejor que yo puedo hacef es guardar silencio, Grif. No Señor : queis : yo soy muy fit mis amigos, y en especial de Flodoardo Por mas que su nacimiento y su conduct3 sean para míun enigma. Grim. Con que miento es un poco enigmático? Grif. Cierto ; pero qué tiene que ver su na” cimiento con el mérito que le asiste, y 105 servicios que nos ha hecho? Oxalá pudiesd decir otro tanto de la mitad de los jóvenes nobles de Venecia! Es cosa 4 la verdad cruel verme obligado en mi edad á mirar acá baxo la virtud como un enigma! Grim. Sin duda lo es. Grif. La persona por comendado Flodoardo , es un hombre de honor, cuyos labios jamas se mancháron con la mentira, y cuya boca es el órgano de la verdad: un hombre en fin, á quien pocos ciudadanos pueden ser comparados en toda la República : tal es Canari. Ahora proseguid, pero ya veis quan inútil seria querer destruir con noticias forjadas acaso, la bue» na opinion de él. Grim. Cierto : yo no habria tenido miento de informarme del orígen de esté Flodoardo, si mi afecto sin límites á vues* tra persona , no me hubiese impuesto este deber. Por otra parte, la circunstancia de mi carácter público como enviado de la Corte de Florencia , tratarse de un sugeto que se dice de una familia noble de aquella Can el pensaquien me ha sido res pensar en qué. rre ántes quiero que os expli" me es muy agradable oir hablar de ya convenis en que su nack que medio siglo me ha dado. / Capital, y poder influir sufavor en la cau- Sa pública, me obliga á manifestar lo que sé, y aun creo que cometeria un crímen en callar, Grí?. Hablad pues. Consiento en escucharos con paciencia. -- Pero repito. Canari no me ha engañado. o qa Pero , convengamos e 8 J ienci sumada no es ode a o. bleces del ino > “et corazon humano, Y que todos los dias se ven cometer nuevos crímenes baxo la máscara de la amistad, Griz, Está bien; pero vamos al hecho. Grim. Á todos nos importa el conocer las personas de que estamos rodeados. Flodoardo se presentó delante de vos como un extrangero, yen consideracion 4 Canari le disteis una benigna acogida, y le tratasteis con amistad. El se llamó nacido de la antigua familia de los Flodoardos de Florencia, y esta confesion hecha con tanto candor como astucia , pareció tan verosímil , que vuestro ilustre amigo se imaginó haber conocido él mismo á su padre. Pero nada es mas falso. Flodoardo , Señor, os ha engañado lo mismo que á su bienhechor Canari. Grisi cortado, Seria una grande ingratitud, Grim, Me direisque en dónde tengo las pruebas; y debo responder, que movida mi curiosidad por el favor que tan pronto logró este jóven , no pudiendo venir en ceonocimiento de él , aunque por mi memoria re- Pasaba las personas que conocia de esta familia , y las relaciones y enlaces que podian tener; resolví pedir noticias individuales; y despues de varias contestaciones, señas, observaciones , %c. tuve de la misma familia de los Flodoardos esta respuesta(Saca unos papeles) , en que vereis que es absolutamen'e desconocido este sugeto. Vedla. Se los entrega al Dux. Griti pasa la vista por ellos ligeramente, O SÉ To que me pasa, -- Qué quiere decir 5 Esto ? Todo aparte, El Ahora pues, aunque ese pretendido odoardo fuese en efecto el hombre mas valient € de la tierra, no será mas importante conocer 4 á los que rodean á la persona sagrada del xefe de la República , y saber si prodiga sus favores á ciudadanos digbel Gran Bandido. 23 nos de estimacion, 0 4 miserables aventu= reros? ; Griti inquieto. Ei 1 aida de dexarse sorprehender por el primero que llega, á quien la naturaleza haya dotado ó de una fisonomía a f?- liz y halagiieña, 6 de una melifiva eloqúen» cia , Ó del talento de lisonjear con destreza ; esta facilidad , digo , puede ser mirada como la prueba de una alma cándida s y aun como una virtud en el simple ciudadano ; peroen un soberano , rodeado de tan= tos enemigos secretos , y cercado sin cesar de lazos , llega á ser, perdonadme la exX- presion, no solo peligrosa, sino tambien: :: Grit. Es verdad. No os falta razon ; pero yo no comprehend) por que me han de haber engañado tan groseramente. Se pasea agítado y pensativo. : Grim, Además : quién es este Flodoardo ? 4 qué tantos esfuerzos para ganar la confianza del Dux ? á qué tomar el nombre de una famila respetable? No es confesar su propia nulidad el querer brillar con una pompa que no le pertonece ? -- Pero todas estas reflexfones no-son mas que conjetus ras; no pretendo calúmniar la inocencia. Grif. Lo creo así, Grim. Y á un hombre como ¿ este es á quien quereis confiar el mando de uno de los mejores navíos de la República? Grif, Teneis razon : le he dado mi confian. za con demasiada facilidad acaso; pero esta confianza es el efecto de una conviccion interior. No solo un navío de guerra, sino mi propia persona la confiaria sin temor á Flodoardo ; porque loconozco , un hombre como él no es capaz de engañarme. Grim. Es juzgar muy favorablemente de nuestra especie. ' Grít. Convengo en la justificacion de vuestros raciocinios ; pero persisto en creer en la virtud de Flodoardo.-- Si ántes de ha. cer un amigo fuese necesario escudriñar su alma, pesar sus palabras, expiar sus accio» nes, y Oponer vanos razonamientos, y una fria desconfianza 4 la simpatía que une las buenas almas , bien pronto Señor Marques se acabaria la amistad en la tierra. Grím. Podria muy bien suceder. Grit. Es mas digno de wn corazon noble y grana 24 fianza , que dudar una sola vez de la virtud de su semejante. Grim. Muy cierto; pero quando el Príncipe es engañado diez veces , su pais, sus súbditos no estan expuestos á ser diez veces . Víctimas de la confianza ciega de su Soberano? Friamente. Pero cortemos esta conversacion. Yo solo he querido , Señor , daros parte de mis observaciones sobre Flodoardo , yde la opinion del pueblo acerca desu conducta. Erif. Os doy gracias por vuestros cuidados; pero , paraqué mezclais aquí el pueblo? Grím. Bien sabeis , Señor, lo inclinado que es á pesar las acciones , y á exáminar la conducta de sus superiores. Se pregunta: quién es Flodoardo? por qué continúa tan- to en el Palacio del Dux ? por qué tanto anhelo por lograr toda la confianza del xe- 1 fe del Estado ? Grif. Y la respuesta? Grim. Pues melo permitis, la diré con la misma franqueza. Flodoardo, responden, no ama al Dux, ni á la República; sino solo á la hermosa Rosemunda de Corfú. Grí?. La observacion es tan maligna como temerarta. Grim. Y si, no obstante , fuese justa, Ó pudiese serlo? Griz. Y bien? Qué sacaríamos de aquí ? -- Yo: no podria hacerle un crímen de este amor. Grim: No, sin duda y pero aun hay mas. Ya corren diferentes anécdotas sobre los amores de Flodoardo. Acostumbrado á encontrar poca resistencia en las mugeres, éirritado acaso de muchos desayres formales que ha recibido de vuestra virtuosa Sobrina , dicen que formó el proyecto de ¡vengarse de ella ; y aun pretenden que ajustó á este efecto al mas feroz y determinado de vuestros Bandidos , con órden de sorprehenderla en el jardin de Dolabela >» y de arrancarla por fuerza lo que habia negado ásus urgentes instancias. Gris. ExCcrable mentira! Grim. Sea : pero es constante que desde esta época , la amable Rosemunda es el objeto de la maledicencia pública, y el asunto de la conversacion delos ociosos. Ya solo sela llama la novia del Gran Bandido. Abelino : grande ser diez veces la víctima de sucon- - Grif, Basta, Señor Marques. No quiero vit mas. Os doy sin embargo gracias por 1% noticias que me habeis comunicado y *P quanto á estos papeles , os suplico que M4 los dexeis por algunos dias para hacer éllos el uso que extge el bien público. Grim. Qualquiera que sea el resultado de este exámen ,solo mequeda que suplica”. ros que hagais de modo que mi persona Y mi nombre no se mezclen en él para nadie Se ve enel fondo del Teatro á Canari qué. se pasen. Gritilo advierte, No es Canari el que se pasea por allí? Él viene hácia nosotros: mejor: así no tardare” mos en yer claro este negocio. Grimaldi , con una reverencia, Tengo razones , Señor, para no ser testigo de esta discusion. Por lo demas , esos papeleS mas que mis propias observaciones, debel conduciros al descubrimiento de la verdad: Le saluda profunfamente. Estoy á las ÓX denes de vuestra Señoría. Fase. ESCENA VI Andres Griti solo, Qué hombre tan insoportable! -- Yo temo SY presencia , porque nunca ha sido para M sino presagio de alguna desgracia. -- Pero lo que particularmente me aflige es el. vel” me obligado á convenir que sus raciocinio% son justos , y que me es imposible refutar” los. -- Flodoardo! Flodoardo ! nos habrás engañado? Esa frente serena , eseayre de candor y de ingenuidad que adornan tU rostro : esas miradas tiernas y penetrantes habrán podido seducir mi corazon? habrán preocupado á miamigo y tu bienhechor? Oh! si fuese así, adios dulces placeres, dulce abandono de la amistad, Mi corazon ef adelante, envuelto en una sombría descon” fianza , no os conocerá mas, ESCENA VII Griti , Canari. Gríf. Llegais muy oportunamente , mi que” rido Canaxi. Iba á haceros Ilamar, » . Cam. A 6 el Gran Bandido. Cán. Los Diputados de todos los depar- - tamentos de la República se han: reunido en el salon de de la audiencia para manifestaros su sentimiento por la muerte del desgraciado Dandoli.: Grit. No estoy para recibirlos, y mé. nos todavía para oir vanos cumplimien= tos de dolor. Ocupad por esta vez mi lugar; pero ántes de todo quiero que me - escucheis un momento ; y esto lo solici. to como amigo, y lo pido como D o Con. Obedezco, e Gris. Tened un poco de paciencia : - cesito recoger mis ideas. Can. Estais inmutado, Señor! Grit. Pronto juzgareis si ten ra estarlo, Con. No puedo saber ta agitacion.? Gris, Sí: la sabreis. Lo sabreis todo, todo. Can. Señor! > Griti se arrima 4 Canari. Canari! Le mira con atencion como ob= servando sus sentimientos. Canari! Nosotros fuimos otro tiempo amigos. Can. Lo: fuimos , y lo somos :. nada por mí-mas: apreciable, ni.mas sagrado que esta amistad, + : Grit. Y es eso verdad, Canari? Can. Es preciso que haya pasado aquí alguna cosa extraordinaria , para que tengais ahora una duda semejante. Esla primera de esta naturaleza que oigo'salir de vuestra boca: Grit. Sí, ba sucedido a ne= go razon payo la causa de esmianto muy singular, Canari , siempre tranquilo, Puedo saberlo? -- Me toca en algo? Grir. En mucho : á vos, 4 mí, y á nues- .tro jóven protegido. Can. A Flodoardo? : Grif. Decidme : quién es este Flodoardo? Canari maravillado. Perdonad, yo no esperaba esta pregunta. Grit. Pero yo espero una respuesta. -- ¡Quién es este Flodoardo? Can. Esta pregunta es tan vaga, que me es dificil responder á ella. Vos, Señor, conoceis lo m iso que yo su exterior, ades de su alma. Él no es ¿Al Mménos que lo que parece SI; mi am; 4 ¿80) y vuestro protegido» y las qualid ni mas ni aquí. un aconteci- / as. Grifií, en un Fono sospechoso» E Vuestras respuestas son tan equívocas, tan enigmáticas que, á la par Mi querido , mi amigo Canari , nos im porta mucho 4 los dos el conocer mas á fondo á Fiodoardo. Decidme , A nuestra: antigua amistad , Je conocess. bien? -Canari con. firmeza. IS Quanto es posible conocer á un de :7 fuera de algunas particularidades rácter. Gris. No se. trata aquí de su carácter, sino de su nacimiento , de su soli dE Repito : yo debo y quiero conocerle : es necesario. absolutamente que Sepa de que seres estoy rodeado , y á que hombres he dado mi confianza. Los venecianos tendrian razua para ¡indignarse contra su Duxe si. prodigase por .mas tiempo sus favores y su: amistad. á un desconocido, ó acaso á algun cabaiic= ro “andante; si por unainjusta predileccion le elevase á lasprimeras dignidades de la República, y continuase prefiriendo un extrangero á los hijos del. Estado. Can. :Flodoardo no es un extrangero , Señor. Kl ha nacido .en el territorio de la República ; y si no me engaño, dentro «e los muros de Venecia. Gris. Qué es lo que me habeis dicho desu familia? Con. He dicho que es una de las mas antiguas y mas distinguidas de Italia; que sus ascendientes, cuyo orígen se pitt> de en la noche de los tiempos, C0n- taban ya en su descendencia héroes y hombres ilustres , quando los Griti, los Canarí y los Dandoli estaban todavía confundidos en el tropel de los cn ples ciudadanos ;+y aún tengo motivos. para creerque los renuevos de esta familia ocuparán todavía la -fama con acciones heroycas , quando acaso costará trabajo adivinar el lugar en que reposáron nuestros huesos. Grir. Lo creeis así? -- Y no sabeis mas? -- Se llama en efecto Floduardo ? Canar ri queda cortado sin responder. Responded. 2 Can. Lo creo así: no sé mas; se lla- D ma 32 N te los días de mi infancia, Cada sitio,cada columna,cada quadro colgado de estas paxedes,hace reviviren mi corazon una nue- —'vasensacion, y me excita un nuevo recuerdo.-- Quán felizera yo,quando ocupadoen Juegosinocentes, y mirado como hijo dela casa,disfrutaba la dicha inapreciable dejuguetear con Rosemunda!--Ah! si yo no hu biese tratado con gente perversa,jamas mae habrian desterrado de esta mansion delicio. sa.Pero ya está hecho: vanos pesares no borrarán lo pasado. Ls preciso esperar el fin de mi carrera, puesto que ya está empezada. ESCENA. IV, Gritt. Parozjp, Parozi, yendo hácia el Dux. Señor! | Griti entono severo, : Dios os guarde Parozi ? Qué casualidad os frae, despues de tanto tiempo, al palacio dz San Márcos ? Par. Noes Señor una casualidad, sino el interes del bien público, y mientero ofrecimiento á vuestra persona. - Griti con una risa amarga. O Parozi ! qué poco conoceis los hombres ! Sus mayores vicios, lo mismo que sus virtudes , tienen por le comun un mismo orígen. No es la santidad del juramento, sino la envidia, la que los ata á las leyes. Par. Mi fidelidad, acaso, merece alguna excepcion. Mis acciones os convencarán de ello. -- Vamos á lo que importa. -- —Nadieignora que amenazan á laR epública - los mayores peligros, de lo qual tenemos tristes pruebas: Dandoli y Canari, vuestros mayores.amigos, y los dos Senadores mas sacrificados al interes del Estado, acaban de ser asesinados. La seguridad pública es violada enmedio del dia: la vie da del ciudadano distioguido porsu riqueza ó sus servicios, es vendida á los puñales de los Bandidos que nos tienen como sitiados dentro de nuestras propias paredes; para.colmo de desgracias, una conju» racion horrible se trama en las tinieblas, y Parece querer acabar la ruina del Estado. Gris. Lo que decis es cruel ; pero , ab [es demasiado ciertos Abelino Par. Dicen qué Flodoardo fu£ el primsró . po sr n ed que descubrió los vestigios de esta Gob piracion ; pero--- perdonad -- Señor «YO hablo aquí sin parcialidad, sin temor, dÓn esperanza , como hablaré un dia ante dl Tribunal del Todopoderoso ; se dice 14M | . . 2 0) bienen Venecia que este mismo Elodosa do.... Mi franqueza os asombrará: -- *0% no lo creereis; y, ojalá que yo mismo pú”. diese dudarlo! Griti atento. Y bien, continuad; estoy dispuesto á en lo todo. Par. Se dice pues, que este mismo Flodoa1" do está á la frente de la conspiracion; que el descubrimiento de las'armas y muni" ciones en tas casas de algunos ciudada“ nos,no es sino una astucia más para atrae á otra parte los ojos del gobierno , y des“ viarlos de encima de sí mismo. Saca 4l papel del bolsillo. Gris. Y qué ? lo creeis así ? y pensais hacél* melo creer á mí? Sabeis bienlo que se n£* cesita para hacer valer una denunciaciol de esta importancia? Par. Acaso no mas que esta carta encontrá da en la plaza de San Márcos. Ella n0 hay duda que está escrita de la mano d2 Flodoardo , y dirigida al Capitan del af“ “senal, con órden de no emprender nadá ántes del momento convenido. a Griti toma la carta. y dice con ironia. Y semejantes cartas se encuentran en Vent”. cia en las plazas públicas? Los verdade” ros conjurados, Parozi,obranconmas pr" dencia. Par. Yo he cumplido, Señor, con mi debef$* y respondo si es necesario, de la verdad de lo que he dicho. Gris. Basta. Par. Yo mo dudo de que -Flodoardo, com0 tambien el Capitan del arsenal...» Griti le interrumpe. Todo será exáminado, y despues tomaré 12% providenciasconvenientes, Le saluda por? volverse d su gabinete. Par. Me tendria pormuy feliz si hubiest acertado á seros útil. Le saluda profunda” monte ¿Y Se 04, : Grit. Sí: cada vez me convenzo mas de qU* Flodoardo es digno de miamistad. Ah! É fuese malo,seria calumniado por malvados ESCE- ES CENA V. Grísi , Flodoardo. Gris. Mi querido Flodoardo : acabo de ver á uno de tus mayores amigos. K£l me ha dicho pocas palabras; pero de mucha importancia. Dime, conoces esta letra? Le manifesta la carta. Flodoardo tranquilo. Se parece mucho á la mia. Grit. Sí? Se la de. Pues toma, lee el contenido de esa carta, porque te interesa. En ¿anto que Elodoardo lee , Gritile exá- : mina com la mayor atencion. Flodoardo lee, y se sonrie de quando en quando. Es una verdadera obra maestra. Le vuelve la carta. Gris. Es esa tu opinion? -- Mira Flodoardo: yo no te conozco ; pero el bueno, el va- “liente Canari me ha respondido de tí y de tu corazon 3 y ve aquí (hace pedazos la carta ) como honro su memoria. Sé pues quien quieras, la denuncia está anulada. E Flodoardo muy conmovido. Señor! -- Padre mio! : Grit. Hijo mio! Le abraza. Flod. Canari, no dudo que os habrá dicho la verdad. Juro por el cielo que algun dia justificaré vuestra confianza, y la de mi bienhechor. Crit. Lo creo, porque te amo -- y estoy o con tal que tú me quedes; con E A en tí el último apoyo a vejez. Pero un genio exterminador se ha fixado baxo el nombre de Abelinoen esta Ciudad; y todos los que me son amados caen á los golpes de este monstruo invisible. -- Esto mehace temer A por tí; pero Fiodoardo, no des- O $ un rato volveremos á blar. negocios de estados exigen pgs ES mi presencia en el con- «-- Veo que se acerea Rosemunda: ue a a des entretanto conyersar un rato con ella. Pase, 6 el gran Bandido. 33 ESCENA VI, Flodoardo, Resemunda. retrocede á la vista de Fló= doardo. Roesemunda Flodoardo! Fjodoardo tímido. Señora! Rosemunda se adelanta como CoP-= vada, jugando con el 1az0 de su cintura, ú otra cosa. Un gran silencio. lse acerca úella lleno de temor, y baxando los ojos. Rosemunda ! Rosemunda temblando. Flodoardo! Flod. Me habeis perdonado ? Rosem. Preciso esque un moribundo perdone para poder alcanzar él tambien su perdon. Dandoli y Canari han muerto: Iduela está anegada en lágrimas, y mi tio hace dias está poseido de una tristeza, de una melancolí Ah! yo no puedo vivir. -- Y así, si os he ofendido perdonadme. Flodoardo la mira con una tierna sonrisa. Rosemunda le alarga la mano. Vaya, Señor, olvidemos lo pasado. Fladoardo con fuego. Olvidarlo! no: jamas. -- Jamas olvidaré los momentos deliciosos que he pasado junto 4 vos. Yo perdonaros! Estrecha la maño de Rosemunda junto á su pecho. Ab! Quisiera el cielo que me hubieseis ofendido ! No tend:iais que esperar mucho tiempo vuestro perdon. Pero vos sois la que debeis perdonar. Rosen. Pues:bien : yo os perdono vuestra larga ausencia. Habeis tenido por lo ménos algunos placeres en vuestros viagées? Flod. Muchos: porque todo me traia á la memoria, me retrataba la imágen de Kosemunda. he Rosem.Abk Flodoardo! Á qué vienen á todas horas esas vanas lisonjas? Flod. Y si esas que llamais vanas lisonjas son el primero y mas profundo sentimiento de mi alma? Y si mi corazonno encontrase en todas partes yuestra imágen, sino porque reynais en él como soberana? Rosemunda sonrojada. No sigais, Flodoardo. Basta. Flodoardo la mira dristemente, y sin decir nada. Rosc- E mun rd munda se pasea 4 pases lentos, y como sia saber que hacerse, y de quando en quando le echa algunas mirodas inquietas. Flodoardo! ; Flodoardo tristemente. Señora... Rosemanda vuelve á él. Decidme: por qué fatalidad venimos siempre á hablar de cosas que ni puedo ni debo oir 2 Flod. Vos me habeis dicho una vez que diga siempre la verdad: con que es preciso,ó callar ó desobedecer, Rosem. No podremos hablar sobre otras cosas qualesquiera? Flod. Y de que cosa hablaremos que no me traiga siempre adonde desea mi corazon? Que no me haga venir á parar al único asunto que ocupa todas las facultadas de mi alma? -- Si miro al cielo, su serenidad me recuerda la de vuestra frente, y su azul celeste el color de vuestros ojos =- El sepulcro, la muerte misma que fuese el asunto de nuestra conversacion » la convertiria al objeto que me domina, mirándola como la entrada de un mundo mas feliz, en que no seríamos separados ni por la diferencia de fortuna, ni por el orgullo y la vanidad. Rosezz. Flodoardo! Sois un hombre muy peligroso. Flod. Decid, mas bien, que sey un hombre muy sensible, Roseim, Pero, 4 qué fin mantener esperanzas quiméricas; proyectos cúya execucion es imposible? Nosotros vivimos en un mundo gobernado powla opinion:es necesario someterse á ella. -- Qué diriais á un camimante atormentado de una sed que le consumiese, el qual estuviese viendo saltar un manantial de agua pura en la. punta denna roca escarpada, adonde le fiese imposible legar sín exponer su vidaá un manifiesto peligro? Qué le aconsejariais? Flod. Luchar contra los obstáculos, y procurar subir ála roca. Kosem. Y si caja? £io4. Morir primero que renunciar dela em- - presa. Rosem. Fledoardo! Flodoardo! ese camino mo lHeva á la felicidad, Flod. La desgracia tiene tambien sus atrac- Abelino tivos quando se padece por lo que se ama? No vemos á nuestros buzos precipitarsó en los abismos del mar para buscar esa perlas que adornan vuestros cabellos? qué son esas perlas en comparacion de corazon de Rosemunda? 3 Rosen. Basta, basta Flodoardo: yo no estoy en estado de luchar con vos, Nuestras al- Mas son desiguales, Flodoardo tristemente, Ah! sin duda: las mias son las de la pasioMs y las vuestras las de las conveniencias. Rosem. Querido Flodoardo: nosotros nos he mos extraviado por una senda en que n0 encontraremos jamas la tranquilidad delal» ma. -- Tengamos valor para separarnos. -* Es necesario hacerlo, y para siempre, -* No amais la virtud? Flod. La virtud y Rosemunda no son para mi corazon mas que una sola y misma di vinidad. La aprieta, enagenado, la mano contra su pecho. Así, por la última vez! por la última vez! -- Ah! gozad de una felicidad sin límites. La suelta, Rosemunda, con las lágrimas en los 0j0S. No es acá abaxo donde se ha de esperar -. algun dia la gozaremos juntos en'otro mundo. Ah Flodoardo! Guardad mejor vuestro | corazon de lo que yo he guardado el mio. Flod. Guardarle ? Ah ! no es tiempo ya. Rosem. Un astro maléfico exerce sobre noso= tros su funesta influencia. -- Conozco que. + nos pedimos mútuamente algo mas que amistad. -- Ah! Separémosnos. Siniestros presentimientos .... Flod. No temais. El que ha arreglado el cur= so de los astros, y los movimientos de nuestros corazones, velará sobre nuestros destinos. Yo me abandono á Él, Se vahácia la puerta. : Rosemundo se cubre el rosiro con sus Manos» y despues de uns pausa, echa uxa mira da áFlodoardo. Éste se limpia las 1d: grimas, y se vuelve hácia Rosemunda par ra decirla adios. Rosemunda con dolor. ¿ Llora! Da algunos pasos hácia él,y se dera caer en sus brazos. Flodoar-131 Flodoardo! Flodoardo fuera desí. Ls He triunfado! Rosemunda es mía. Sí, mia. -- Me apartarás todavía de tí; querrás separarte de quien te ama mas que á su mis- : ma A A A ó el Gran Bandido. 85 ma vida? Rosemaunda con ternura y resolucion. O: está echada la suerte: no te dexaré: Aunque este amor me-hubitse de hacer la Mas desgraciada de todo mi sexó , aunque se hubiesen de cumplir sobre mí todas las predicciones de Iduela, nada podrá vol. verme á separar de tí. -- He combatido en vano la voz de la naturaleza, y el impulsode mi corazon: cedo á su poder y obedezco á mi destino, : Flodoardo la abraza, Y yo 4 Rosemunda. Sí, aunque tuviésemos que luchar contra el cielo y los hombres, . Tú perteneces desde este momento á Elodoardo, y Flodoardo no te abandonará, ESCENA VII Los Precedentes y Andres Griti. €rizj sale de su gabinete, de algunos pasós din servisto, y queda sorprehendido € inmó- Vil. Una risa amarga se pene en sus labios. Rosemunda percibe d su tio, y se arranca asustada de los brazos de Fiodoardo. Flodoardo á Griti que quiere volverse 4 +4 gabinete. Señor. : A ds a da algunos pasos hácia él. Flodoardo se arroja ásus pies, Ah Señor ! | Griti con digntdad, y con el tono mas serio. O quiero oir vuestra justificacion. Flod. No Señor, no: yo no tengo necesidad de Justificarme por amar á Rosemunda. ; Mas bien deberia hacerlo si no la amase. Si es un crímen el adorárla, la cuipa la tiene el cielo que la hizo tan hermosa: á él toca el absolverme. : Le Parece que teniais meditada la apolo= rs Vllestra conducta, como si hubie- SS So mi llegada: pero habeis erra- -€l fin, . A Rep acido se levanta, E justificar ue no quiera disculparme, mano de Ros ada a A dido semunda. Griti le mira con Fiodtord ci0n mezclada de desprecio. : 140 continúa, Sé bien que no soy mas que un pobre caballero $ que es una temeridad el atreverme á levantar mis de - seos hasta la sobrina de un Dux de Vene - cia; pero he creido á este mismo Dux demasiado grande, demasiado generoso para dar su sobrino á uno de esos holgazanes titulados, que se ven precisados á cubrirse con el lustre de sus abuelos para ocultar su propia nulidad. -- Confieso que no ke hecho hasta ahora nada que me haga digno de Rosemnnda; pero si su mano debe ser la recompensa del mérito real, el precio de servicios señalados, yo me obligo 4 hacer estos servicios , yo sabré adquirir este mérito. A Griti se vuelvo con un descontento señalado. Rosemunda va y se echa al cuello de su 110, y le acaricia. O tio mio ! mi querido tio: no le desprecieis. Fiod. Hablad, exígid. Qué es necesario hacer? Qué es necesario emprender¿ Yo me sieíto capaz de todo, si puedo obtener la mano de Rosemunda. Aunque este Estado estuviese á los bordes del precipicio; aunque vuestra vida fuese amenazada de diez mil puñales; prometedme á*Rosemunda, y yo salvaré el Estado, y contendré á los diez mil asesinos. Griti, con una risa amarga. Yo he consagrado un medio siglo en servicio de la República: he expuesto cien veces mi vida, y derramado mi sangre porella, con la esperanza de pasar una vejez tranquila. -- Me he engañado. Me han arrancado á mis amigos; y el único placer, el único consuelo que me resta, vos me le quitais. 4Rosemunda con dulzura. Lscucha. Amas á Flodoardo? : Rosemunda toma la mano de Flodoardo, y : con una voz tímidas. : Mi querido tio!... ' : Grif. Flodoarde: he aquí mi resolucion: ella es irrevocable. Yo no vivlentaré la inclinacion de mi sobrina; pero la quiero dema= siado para darla sobre la simple fe de una promesa. Hasta ahora no habeis hecho al Estado sino servicios de poca impeortan= cia: enla mano teneis la ocasion de hacerle uno muy señalado. -- Me habeis dicho que andabais á los alcances de Abelino. Entregadme ese xcfe de Bandi- ¡yo ertO) Y .... dos viyoó muerto, e Fiod, 190 3 Flod. SeñoY.... -Grit. Conozco todas las dificultades que se oponen á la execucion de esta empresd. Sé que seria mas fácil tomar el navío almirante de enmedio de una flota enemiga , que apoderarse de un hombre que parece disponer á su gusto de todo el poder del infierno; que se encuentra en todas partes,y que no se le ve en ninguna; que Se burla de la prudencia de los inquisidores, de la vigilancia del Senado, y de la astucia de nuestros espías; de un malvado, cuyo puñal me hace temblar hasta en mi trono. -- Pero si sé lo que pido, tambien sé lo que ofrezco. .«- Y si alguno en Venecia es capaz de emprender tan atrevida empresa, creo Floduardo que sois vos. Rosemunda , acariciando 4 su $10. Flodoardo! : Grit. Y bien , Flodoardo! Flodoardo con expresion. Obtendré enefecto á Rosemunda, si os entrego Abelino?. Grit. Solo con esta condicion. Rosem. Flodoardo, Flodoardo : renuncia de mi mano. --*Es mas fácil que te alcance el puñal de Abelino, que el que tú le veas. : ¡Flodoardo, resuelto y firme. Está resuelto, Señor. Dadme la palabra de Dux. Gris. Os la doy. Que Abelino sea puesto en ni poder , y os. doy Rosemunda con un dote de príncipe. He aquí mi mano en prueba. Da la mano á Flodoardo. ">. Flod. El dia empieza á baxar. No importa: dentro de veinte y quatro horas os entrego el xefe de los bandidos Abelino, ' Griti. maravillado. Mucho prometeis. : Fiod. Y lo cumpliré, 6 jamas mis pies volverán á pisar los umbrales de este palacio. -- Yo tengo indicios, señas ciertas , de la morada de este malvado. -- Mañana á estas horas Flodoardo es muerto, ó Abelino e1 vuestro poder. Grit. Yemed el obrar con demasiada precipitacion. FFlod. La desgracia me ha enseñado 4 reflexfonar. Rosemunda, tomándole de la man, Flodoardo , deseonfia de su puñal,” Abelino Fjodoardo pensativo. ; Sis es preciso. que sea así. Dentro de veinte y quatro horas, ó nunca. Daré una prue ñ de lo que puede el amor. A Grit, Mucho sin duda, pero no imposibles: Flod, Esperemos mejor. -- En tanto que lle" ga la hora que debe decidir de mi suertts prometedme convocar para mañana yl congreso en esta sala. Convidad á €l pal ticularmente á los del Consejo de los diez: Yo les proporcionaré el gusto de Pé vean de cerca un enemigo que han temido tan largo tiempo. Griti te mira con mucha atencion. Contad con ello. ! Flod. Os suplico tambien que convideis % algunos de mis amigos, con especialida | De Dx ¡A al Marques Grimaldi, y á los nobles Coll $ tarino , Memmo, Falieri y Parozi. :0 : 200 Gritimaravillado. 1 Estarán sin falta. . A Flod. La última súplica que me queda q! haceros es, que no confieis á nadie el m0 tivo de esta convocatoria. Luego que * concurso esté reunido, hareis cercar el p? lacio por vuestros guardias, con órden de no dexar salir de él á ninguno qualquier? que sea, sopena de la vida. El buen éxif% de mi empresa, y vuestra seguridad, ext” gen esta precaucion. : Grif. Os:lo prometo. : Flod. Mañana, á las cinco de la tarde, n0% volveremos á ver, ó nunca. Buenas ñuches Señor. Dios y el amor me conduzcan. Vasér Rosem. Flodoardo! Flodoardo! ] Griti sosteniéndola. Rosemunda: tú pierdes el color. 1 Rosew. Ah tio mio! ya no le volveremos £ ver. ' Griti la Meva hácia la puerta de su quartW Hija mia, estás débil: vete , vete á reposal" : Rosemunda , entrando. | Adios Flodoardo: adios para siempre. EntrP 4 ¡A ñ h ESCENA VIII. Griti vuelve. Un Senador, Gris. Qué trasis, Señor? El Sen. Vengo en nombre de todo el Sent” do á suplicaros que hagais inmediatameD” se arrestar 4 Flodoardo» Gríh A II 6 el Gran Bandido. | 37 ; Griti maravillado, Á Flodoardo? El Sen. Muchos conjurados de los que se han asegurado, aplicados á la tortura, acaban de declarar que él es el xefe de esta conspiracion. : : Griti aparte. Qué horror! será posible! -- .4Ito. Flodoardo 7 no está en mi palacio. Pero decid al Senado que mañana le entregaré sia falta al tribunal. Entretanto yo mismo me ofrezco por fiador de su conducta; y suplico al consejo que no haga la menor diligencia hasta este término contra la seguridad de su persona. Mase el Senador. Griti muy -$nquieto, Justo Dios! Me habrá engañado este hombre? Será fundada la denuncia de Parozi? Fiodoardo! Flodoardo! Yo he puesto voluntariamente mi persona, y la «salud de la República entre tus manos. -- Si fueses capaz de pagar tan mal mis bondades , y abusar así de la confianzá, _ mas ilimitada, el pueblo sin. duda no perdonaria á su Dux'; pero yo no baxaria ¿de mi trono sino ¡para llevarte en el mismo instante arrastrando ante el tribunal del Eterno. Pase sumamente conmovido, ESCENA IX. El Teatro representa la habitacion de Pa- : rozi. Parozi y Grimaldi, ámbos disfrazados» Parozi, abriendo la puerta. Entrad Señor Marques. : Grimaldi admirado. Cómo! tan tarde, y todavía solo? Par. Solo? No: los cuidados que me acompañan me han hecho el tiempo muy corto. Grim. Cuidados!.... Conviene este baxo nombre á los proyectos sublimes que vuestro espíritu ha creado, y queesta «peras de executar? Par, Y si la casualidad hiciese que el Dux hubiese llegado á conocer estos proyectos? 1 y despues de mañana, en vez de ser los E vberanos de Venecia y del marAdriático.»? rim. Nada temais: las medidas que se han tomado no pueden ser mejores. Par. No nOs fiemos. Vos habeis visto al Dux; le habeis enseñado las cartas de Florens isen víscia que quitaban la máscara dese Flodoardo: bien: de qué ha servido este paso? = Yo mismo le he entregado la que fingió - mi secretario en Su nombre al capitan del arsenal +. ++ . Grim. Y el Dux* Par. La tomó , la leyó , ty Se quedó tan tranquilo como estaba. Si se apercibirá de nuestras intrigas? Desde esta época no A > ¡ -me dexa sosegar mi imaginacion) y temo que nos hemos de Ver ...- 30 208 Grim. Me inquietan vuestros presentimientos.-- Casi seria mejor abandonar la em opresasp3morizo 9988 Ml E a Par. Me queda todavía una corta esperanza. «Si nuestros compañeros conservan en Mex dio de los tormentos bastante valor, y 201 fieles al juramento que han hecho de*acu- sar á Flodoardo, estamos fuera de peligro, - y la República es nuestra. Pero es preciso que este florentino muera, ó nuestros proyectos son quiméricos. Grim. Con que lo han jurado? Esto me aquieta. : : + ESCENA X. Los Precedentes , Memmo , Faliers. Mem. Adios Señores- Fal. Buen ánimo ! Las cosas van perfectamente. Mem. Sabeis quevan 4 llevar 4 nuestros amigos al cadahalso? Parozi asustado. Á quiénes? Mem. Á los bandidos: estoy cierto. Par. ¡Qué nos importa! Todavía vive Abe lino. . Fal. Todavía tengo yo .una noticia mejor. que daros. Par. Sepamos. lo 3 A 0) Fal. Veñiga ahora mismo de la Sala del Consejo en que'se ha tomado la confesion-á nuestros compañeros. Todos con interes, Y qué? Fal. Se han portado perfectamente» Par. Mejor: mejor: prosigue. . Fal. Como se obstinaban en callar, se les” amenazó con el tormento. Sin embargo, pessisten en asegurar que las armas encol- : Ex Que A 38 tradas en su casa eran efectos comprados para comerciar. -- Pero, ya se ve, les era dificil explicar qué tenian que verlas pi- Cas y los fusiles con las agujas deun sastre; y la pólvora y el plomo con el horno del tahonero. -- Así es que se les lleyó á la sala de la tortura. DMemmo estremeciéndose, Lugar infernal ! Fal. No es verdad, Memmo, que si te vieses cerrado en él una hora sola, se sabria bien pronto la enfermedad deque tu pariente acaba de morir? Mem. La sola idea me hace estremecer -- yo perderia la cabeza. Bo! + ES Fal. Nuestras gentes han tenido mas valor. - Han sufrido las mayores pruebas; han re. sistido á los mas terribles ataques: sín ema bargo ha cedido la constancia del sastre. Grim. He aquí lo que yo temia: por qué confiar armas á un sastre? 07 Par. Porque su casa era ménos de 'sospechar que otra: pero al fin, qué ha declarado? Fal. Que el mismo Flodoardo era. el solo xefe y autor de la conspiracion, E Lodos fuera de sí; Bueno! bonísimo! Fal. Inmediatamente va un miembro del tribunal al palacio del Dux; otro á la morada de Flodoardo. No habiéndo sido éste encontrado, ha sido preciso diferir su juicio hasta pasado mañana. Par. Hasta pasado mañana? Entónces ya es= tará mudada la escena, y en vez de ser juzgados, seremos nosotros los jueces. Mem. Sí: si el Duxno llegaá entender nuesa tros proyectos. Grím. No tiene la menor sospecha, os lo aseguro. Mem, Cómo ! todo ese tropel de bribones, aventureros y vagabundos que compone nuestro exército sabe el secreto, y nada habrá llegado álosoidos del Dux? Per. Y qué tieneeso de particular? El pobre Griti hace aquí el papel de nno de aquellos maridos bonazos que jamas creen las infidelidades de sus mugetes: sia embargo, veo que es preciso precipitar la'cosa para precaver toda traicion. Fal. Los malvados que se han hecho de . nuestro partido no desean mas que el que se empiece la danza esta misma noches, Avelino ESCENA XL Los Precedentes y Contaríno, Cont, Felices, camaradas. Algunos. Adios, Contarino. Conf. Dónde está Parozi? Ah! ven, damó0 un abrazo. Se abrazan. Tú, tu secretario y tu carta mereciais un obelisco. Sabeis que Capuzi, el Capitan del arsenal, nuestro,mayor enemigo, acaba de ser arrestado. por órden del Dux? Fa!l. Ni una palabra. Cost. Y que para mañana 4 la noche se hg3 confiado la guardia del arsenal á nuestro amigo y compañero el Capitan Sebil1i2 Tod. Grandemente, : Parozi fuera de sí de 8030. Animo, pues; lo mas dificil éstá hecho, El arsenal es nuestro, 29la ta Cont. No es:eso solo, Mañana hay bayle de máscara en casa del Dux, y nosotros estan mos convidados á €!, Par. Temo que esto no oculte alguna traje cion. Memmo asustado, Sf, sí : somos descubiertos y vendidos. Fal. Poco á poco: reflexftonemos un poca mas á sangre fria sobre este negocio. - Contarino con serenidad. Aquietaos: todos nos presentaremos en casa del Dux: el concúrso será brillante; por= que son convidados muchos señores y da mas á esta funcion. Creo, si no me enga= ño, que se hace en celebridad de los dias de Rosemunda. No la hubo tambien el año pasado en igual dia? . Par. Me parece que sí. Pero de qualquier modo es preciso asistir á ella, Aunque el Dux tuviese completa-noticia de todo el plan de nuestra conjuracion, no espera se. guramente una explosion tan próxima. Ma= ñiana á la noche la suerte de las armas de. cidirá entre nosotros y Venecia. Mem. Pues yo os repito que se prepara algu= na traicion; pensadlo bien ántes que ya sea tarde. Contarino 4 Meimmo, Cobarde: si tienes miedo, quédate en tu ca= sa ; pero quando haya pasado el peligroy no vengas á pedir tu dinero, Mort, ó el Gran Bandido. Mer. Yo no soy cobarde, Contarino; y es- to te lo probaré ahora mismo si quieres, Pero mi cabeza es mas fria que la tuya. Cont. Y qué arriesgamos? Si el Dux tuviese conocimientode nuestros proyectos, nos temeria; y sinos temiese, nos dexaria - Aproxímar tanto á su persona? Par. Amigos : yo no encuentro nada que - añadir á nuestro plan: tratemos pues de executarle, Contarino, tú dexas el bayle á las doce en punto, y vas á hacerte dueño del arsenal.Á la misma hora empezará á tocar la campana grande de la torre de San Márcos. El Capitan Adorno, instruido por este señal, vendrá inmediatamente á reunirse á nosotros con los hombres armados que estan á bordo de su navío. Nosotros reunidos en el palacio del Dux, Nos aseguramos inmediatamente de su Persona, y de los Senadores que se hallen -€n la funcion. En tanto que nosotros nos ocupamos en esto dentro del palacio; una Parte de nuestros compañeros desarmará las guardias repartidas por fuera, otra defenderá las avenidas, otra hará traer la artillería que pondrá en los puentes, y “recibiráá balazos las góndolas que se presenten sin el santo. Que el horror de las tinieblas aumente, si es posible, el de la carnicería. Que el ruido de las armas, la luz de las hachas, y nuestros gritos de furor prolonguen la consternación general hasta que la aurora venga á poner un término á nuestro trabajos, y á saludarnos como 05 vencedores de Venecia, Con. Gracias al cielo, ya se acerca el monto decisivo, Has distribuido las bandas ancas? Par. Desde ayer: todas las órdenes estan dadas, Y tomadas todas las medidas. Contarino saca la espada que tiene delante ; levantada. Juremos ahora que léjos de desunirnos á la Proximidad del peligro, cada uno de no- ISS á exponer su vida por sal- ; ú compañero de armas, vence- > raó Morirá*por él Z odos 0CAn sás espadas, y conellas levan- Todos eo dicen, a ES comun entre nosotros; pengro , valor, foxtuna. y vida, Pero des- 39 graciado del cobarde Ú traidor ! que perezca por la mano de su amigo: que su: cuerpo sea alimento de las aves de rapiña; y que sus huesos dispersos, sean lo mismo que su memoria, sacrificados á la exécracion de la posteridad! Todos conla misma ceremonia. Sea. Conf. Ea pues: llénense los vasos. Ya no nos volveremos á reunir hasta que Venecia haya mudado de gobierno. + Tod. Bebamos : bebamos. Pórense todos al rededor de nia mesa en que habré vasos y botellas. ESCENA XII. Los Precedentes y Abelinos | Abelino en tono áspero. Miadrábiles: no soy yo del escote? Todos cortados. Abelino! Parozs admirado. De dónde vienes? Cómo has entrado hasta aquí? Abel. No sabes que llevo conmigo una. lla- ve que abre las puertas de todas las cabañas lo mismo que las de todos los palacios - de Venecia? Qué no pudiera abrir tambien los corazones! Par. Y qué hace Flodoardo? Abel. Da en este momento un festin á que no faltarán los convidados: Par. Flodoardo? Si dicen que ha desaparecido huyendo de las persecuciones del tribunal? Abel. Tienes razon, ha huido, y yo le he proporcionado los medios de hacerlo. Par. Qué quieres decir? No hablabas de un festin? Abel. Sí: de un festin que da á los insectos dol continente, 6 á los peces del mediterfáneo. E Parozi vivamente. Es muerto? Abel. Si no he errado el golpe, 6 me he equivocado, debe serlo. Pero hacia. muy obscuro. Conoces su sello? Le da una sortija. Per. Como el mio. Le exámina, despues enclama» Victoria amigos! Flodoardo es muercs nt muerto. Todos con gritos de júbilo, Victoria! victoria! Viva Abelino. ¡ Viva Abelino.. Beben, 0 ACTO QUINTO El Teatro representa la habitacion de Rosemunda, ESCENA L Lanelgcamicra. tad a Mis presentimientos no me han engañado. Ñ Ha sucedido lo que yo pensaba. Pobre niña! qué golpe para tí quando “sepas que Abelino es el vencedor! -- Cómo prepararla para recibir esta noticia? Cómo decirla que su querido Flodoardo, el ídolo de su corazon, ha caido baxo el puñal de Abelino? No; jamas tendré valor. Pero, ó Dios! Ella es, A ESCENA Il 1duela, Rosemunda, LIduel, Qué tienes, hija mia? Estás pálida! Rosem. Oh! He pasado una noche cruel. Un sueño terrible me ha perseguido hasta el día. Quieres oirle? Me has dicho tú misma que los sueños no son mas que el produc- to de una imaginacion herida. -- Soñaba pues -- pero me has de escuchar con la mayur atencion. lduel. Con mucho gusto. Dí. Rosem. Soñaba que me encontraba sola y perdida en un horrible desierto. Ni un ár-. bol, ni una zarza, ni una planta se presentaba á mis ojos: todo lo que alcanzaba. á descubrir al rededor de mí era una arena árida, y el azul del cielo. El espanto se apoderó de mí, me pongo de rodillas, suplico: inmediatamente el cielo se obscurece; nubes negras, precursoras de una eruel tempestad, se amontonan sobre, mi cabeza. Me creia perdida sin recurso, quando una mano benéfica salió del medio de una nube, y llegó á tocar la tierra con una rama de oliyo, AS | Abelino | Iduel, Dios! este sueño tiene algo de pr fético, s Rosem. Al instante mismo desaparece el desierto, y me encuentro en un jardin dellcioso. Todu aquí lisonjeaba el olfato, Y. 1 regocijaba la vista. Estaba la naturalez2. con toda la hermosura de la primavera» 2 permanecia aun inmóvil de presa y admlracion, quando un jóven, bello como UN ángel, sale hácia mí de un bosquecillo ¡nmediato; en su cuerpo, en su pelo, en SÚ voz, conozco á Flodoardo. Mi corazon 56 deshacia de júbilo: todos mis miembro%S sentian unadulce conmocion: -- de repen” te -- todavía estoy temblando. Iduel. Dí, dí. Rosem. De repente me siento asida por un mano firme y vigorosa.-- No eres tú la €e5* posa elegida por mi corazon? dixo al: mismo tiempo una voz lúgubre y espántosa» Asombrada por estas palabras, vuelvo, Y veo delante de mí al cruel, al exScrable Abelino con los ojos echando fuego, y te” ñidas todavía las manos con la sang que acababa de derramar. Zduel. Dios, tened piedad de nosotros. Rosem. Flodoardo me observaba á alguna distancia. Sus miradas eran dulces y hala" gúeñas, y la risa estaba fixada sobre suS labios; pero en su frente la palidez de 13 muerte. ““ Sálvame, le dixe , sálvame-* Pero, ah! en vez de protegerme, él mismo con una risa cruel me impele hácia 105 brazos de Abelino. -- Qué puede significar este sueño? Iduel. Nada hija mia ; nada. Aparta de tí esas ideas que no pueden servir mas qué de perturbar el reposo de tu corazon. 105 sueños de amor son como los del orgullo y de la ambicion, que rara vez se realizado Se sigue ála felicidad, se cree haberl2 alcanzado; pero bien pronto cesa la ¡luz sion, y la infelicidad es mayor, porqué parece haberse perdido lo que sin embal” go no se ha poseido jamas. ; SS " Rosem. Qué llamas tú sueños de amor? Ah* si el amor es un sueño::: la vida qU E será? Iduel. Y tu amor, mi querida Rosemunda» no Se parece mas bien á un sueño que? qualquiera otra cosa? Todo en él es sm” gular, maravilloso, inexplicable. E Roscitto ó el Gran Bandido. | Rosem. Lás grandes almas noe hacen caso de los medios ordinarios! si la empresa de Flodoardo te parece monstruosa, porque. expone su yida por obtener mi mano, qué nombre darias tú 4 mi amor ) que si - fuese posible tentaria aun mas por di? áduel, El cielo te preserve. Una confesion semejante::: be ia ge maravilla, e te cuesta traconocer en mí : Rosemunda, C00O y limida dduel, Te aseguro que una mudanza tan rez pentina ::: Rosemunda la interrumpe, No debe maravillarte. Yo no era hasta aquí mas que una niña subordinada á la voluntad de mis guias ; pero la primera emocion del amor es en nosotros la señal de na nueva exístencia. Entónces echamos léjos de nosotros los andadores de la infancia , para no obrar ni pensar sinoá - BUestro modo, ESCENA I1IL Los Precedentes, Grita Vduel. Aquí está tu tio, GrítÍ conuna sonrisq. Flodoardo vive todavía, ¿duelo admirado, Vive todavía? : Rosem. Qué maravilla es ésta? Se le creia _ Muerto? hs Educ, Corrian voces en Venecia de que habia muerto á las manos de Abelino : yo quería ocultarte esta noticia, 133. Acabo de recibir un billete firmado de su mano. Bstá actualmente á la presencia de Abelino, y acaso en este mismo ins. tante en que os hablo, decide la suerte entre ellos. Todo lo restante de su carta es un enigma para mí. El cielo le proteja, Y le haga triunfar de su enemigo. Frtea, Sí triunfará, tio mio. Nada es impoble al amor, ruta Rosemunda, Una angustia O ormenta todavía mi alma. Yo no rio Profundiaas oy Misterios que es necesa» rol ñ izar; y sin embargo temo rom- Per el velo que ¿los cubre, Abandonémo- Bos á la P Kovidencias Yames, bija mia; la AY gente ya está reunida: no hagas esperar. Vase. Rosem. Iré al momento; pero necesito de un instante de soledad para recoger mi espíris tu. -- Ve mi querida Iduela, que.al pun= to te sigo. Pase 1duela, Una inquietud mortal atormenta á mi tio ; y con todo - puede ser comparada á la que yo. sufro? Ah! la muerte es preferible á la incerti. dumbre horrible que me despedaza» Elow doardo! es este el momento decisivo, el momento que debe pronunciar sobre nues" tra suerte? Se pone de rodillas. Justo Dios! Dios todo poderoso! fortalece mi espíritu, y hazme encontrar el reposo, ó en los « brazos de Flodoardo,ó en el silencio del ) sepulcro. Se Jevanta. Vámonos ahora: al salon:allí es donde oí los primeros amores de su boca, y allí es donde voy á volverleá ver, 6 á oir mi sentencia de muerte, Vase. 0 ri pd ESCENA.IV......: ? SA = El Teatro representa un gran salon enel ini Jacto del Dux. Se ve en el fondo EFan nf mero de Señores y Damas con vestidos de Corte, Entre los Senadores se distinguen, el Meorques Grimaldi, Parozi, Memmo,:Galieri-y Contarino. Salen en: esto el Dux Griñi, y despues Rosemunda 5 é Iduela, Pas Gris. Señores: tengo una buena noticia: que daros. Desde esta mañana corre la voz en Venecia de que Flodoardo ha muerto.á manos del famoso Abelino; pero .debeia saber que este ruido es falso, Elodoardo vive todavía. AA Muchos. Vive? : f: Todos monifiestan cl mayor interes. Un mufa mullo de júbilo y contento se hace sotar. Grimaldi ,¡'opretando la mano 4 Parogí. Parozi , él vive! Parozi, conuña risa afectada e inquietas Sí , vive! : Gris. Sea este dia consagrado al júbilo; pero £ntes de entregarnosá él enteramente, me queda que concluir un negocio de la mayor.importancia para todos nosotros, y para toda la República, se z : e de] Cae AA E e A 48 Pb. 5 tds ÓN ta ES DA Pee e ET RO E A Fe FAA PRE vudsis a A E A ER $ as - , E dr Lo E les: eE: az 6 ESB Y EN E grat e. a CDA, O AA ESA 90p ¿enozisq Sl el nl pS En in on. y EnUtbirog o og” jos ARPA e : e IMA up. MF Eb Bar f houses. e AS nio, asf: 120 oa. DÍ o sé en od a » y ON de 7 Mos ae EE peso ay Pors EA UA e ds