Oración fúnebre que en las solemnes exequias consagradas á la Reina Nra. Sra. doña María Josefa Amalia de Sajonia... dijo... Gregorio Dominguez
Full text
4
O acion
Fúneb e
QUE
EN
LAS
SOLEMNES
EXEQUIAS
CONSAGRADAS
á
la
Reina
N a.
S a.
-_DOÑA
MARIA
JOSEFA
AMALIA
DE
SAJONIA,
POR
LA
ANTIGUA
Y
PONTIFICIA
COFRADIA
DE
Jesus
Naza eno
,
San a
C uz
en
Je usalen
y
Concepcion
de
Ma ía
San ísima,
si a
en
su
Capilla
p opia
de
la
Iglesia
de
S.
Diego
el
Real
de
Seyilla,
DIJO
EL
Rmo.
P.
M.
GREGORIO
DOMINGUEZ,
Vica io
gene al
de
los
Clé igos
Meno es,
y
P edicado
de
S.
M.
EL
DIA
13
DE
JULIO
DE
1829,
L
o
SEVILLA
:
IMPRENTA
Á
CARGO
DE
GARCÍA.
ns
eN
O,
po
ES
e
E
EII
ARAS
OIT
a
ARIAS
ABI
A)
LISO
GEA,
LAIA
AO
NY
A
AOS
Dn
DES
Mulhe
imens
Dominum,
ipsa
laudabi u .
|
P o .
31.
y.
30,
La
muge
que
eme
al
Seño ,
esa
se á
alabada.
P o .
31.
.
30.
Q.:
e ibles
son
los
consejos
de
Dios
sob e
los
hijos
de
los
homb es
!
¡Qué
im-
pene ables
sus
juicios
con
los
Reyes
de
la
ie a!
Y
¿quién
esis i á
la
in enci-
ble
ue za
de
sus
dec e os
ado ables?
¿No
|
bas aban
pa a
nues a
enmienda
an as
p i aciones
y
padecimien os,
y
an as
ca-
lamidades
su idas
con
he oismo?
Aun
no
se
han
cica izado
las
p o undas
he-
idas
de
un
iolen o
usu pado ,
que
qui-
so
escla iza nos
bajo
el
du o
impe io
de
su
ce o
de
hie o.
Aun
emos
en ojeci-
dos
nues os
campos
con
la
Inocen e
san-
[4]
g e
de
milla es
de
íc imas;
inmoladas
á
su
u o .
Aun
no
hemos
epa ado
las
unes as
uinas
de
una
gue a
injus a,
c uel
y
des uc o a
;
pisando
oda iá
con
dolo
los
is es
escomb os
de
nues as
ca-
sas
,
y
emplos
de ibados.
Aun
llo amos
con:
lag imas
desconsoladas
la
mo i e a
zizaña
de
la
ebelion,
semb ada
po .
el
homb e
enemigo,
que
ha
despedazado
la
in eg idad
de
nues o
e i o io,
ha
obs uido
los
canales
de
nues a
p ospe-
idad,
ha
disminuido
nues a
iqueza,
y
en enenado
nues as
ideas
y
cos umb es.
Pob eza,
deshono ,
pe secuciones,
€s-
cla i ud
,
sang e;
ho o es,
odo
el
peso
de
la
indignacion
de
Dios
ha
caido
so-
b e
nues as
cabezas.
1955
¿Quedan
a
la
in o unada
España
o os
males
que
padece ?
¡Ah!
No
ha
descansado
la
espada
engado a;
y
ene-
mos
que
apu a
has a
las
heces
el
ama -
go
caliz
de
Babilonia.
La
pálida
mue e,
que
pone
su
a ogan e
pie
en
el
sun uo-
[5]
so
palacio
de
los
Keyes
con
lá
misma
li
be ad
que
én
la
humilde
choza
de
los
pas o es,
ha
co ado
con
su
sang ien a
guadaña
la
ida
mas
in e esan e;
y
p e-
ciosa.
Ma a
JosÉ A
AMALIA
de
Sajo-
nia,
Reina
Ca ólica
de
las
Españas,
ha.
e minado
la
b e e
ca e a
de
su
mo a-
lidad.
¿Inc epa é
a
la
mue e
con
ému-
la
oz,
y
acciones
desmedidas
su
obs i-
nada
eme idad,
y
a e ido
enca niza:
mien o”
Asi
lo
ha ia
un
o ado
p o áno,
auxiliado
de
la
Mi ologia,
y
de
una
elo-
cuencia
poé ica,
y
gen il.
Des inados
hoy
mis
labios
a
se
ó ganos
del
Espí i u
San-.
ó,
nila
ie a
A opos,
ni
alguña
o a
de
las
Pa cas
,
se á
acusada
de
egicidio,
El
A bi o
Sup emo
de
los
se és,
á
cuya
olun ad
y
señalamien o
es á
“suje o
el
núme o
de
nues os
dias,
desa ó
el
es e-
cho
nudo,
o mado
po
su
mano
omni-
po en e,
y
c eado a,
y
ha
escondido
el
espi i u
de
nues a
áugus a
Reina
en
el
abismo
de
la
e e nidad.
La
España
do-
[6]
lo ida,
cubie a
de
lu o,
y
anegada
en
ie no
llan o,
gime
al
pie
de
los
sac o-
san os
al a es,
y
le
paga,
humillada
so-
b e
el
pol o
de
la
ie a,
el
jus o
ibu o
de
sus
su agios,
y
alabanzas,
No
se án
es as
consag adas
á
la
ini-
quidad,
y
al
c imen
po
las
idículas
ic-
ciones
de
un
in ame
adulado .
El
elogio
de
nues a
i uosa
ÁMALTA
no
necesi a
de
en usiasmo,
de
imágenes
encendidas,
ni
de
hipé boles
colosales.
¡
Feliz
el
o a-
do ,
que
no
iene
iesgo
de
p o ana
con:
a e idas
ase ciones
la
sag ada
cá ed a
de
la
e dad
!
Elógiense
con
ellas
á
las
Semi amis,
Jezabeles,
Eudoxias,
A iad-
nes,
y
Cleopa as.
O éezcase
á
su
ing a a
memo ia
el
u o
il
de
la
lisonja,
de
la
imaginacion,
y
de
la
men i a.
Los
es-
pañoles
segui emos
el
mandamien o
de
Dios;
y
sin
de ama
sob e
sus
espe a-
bles
cenizas,
unas
lo es
ma chi adas
con
el
pes i e o
alien o
de
la
bajeza,
ni
mez-
cla
las
ilusiones
de
la
yida
con
los
is-
[7]
es
despojos
de
la
mue e,
o ece emos
4
nues a
amada
Reina
el
u o
p ecioso
de
sus
manos:
Da e
ei
de
uc u
manuum
sua um.
Publica emos
sus
i udes;
pe o
desnudas
de
oda
exage acion,
y
con
el
ca ac e
de
sencillez
dema cado
en
sus
ob as:
Lauden eam
in
po is
ope a
ejus.
No
o ma an
su
elogio
aquellas
ac-
ciones
uidosas,
que
deslumb an
los
ojos
de
los
mo ales,
mien as
que
Dios
las
examina
y
las
ep ueba,
ni
aquellas
a-
nas
es e io idades,
que
desapa ecen
como
el
humo.
Los
g anos
de
incienso,
que
han
de
quema se
en
hono
de
AMaL a,
se án
omados
de
encima
de
los
al a es.
El
e-
mo
san o
de
Dios,
es e
o igen
ecundo
de
aguas
i as,
que
sal an
a
la
ida
e e -
na,
se a
la
única
ma e ia
de
sus
alaban-
zas,
de
nues a
g a i ud,
y
de
nues o
consuelo:
Muhe
imens
Dominum,
ipsa
laudabi u .
El
Espí i u
Consolado
la
en-
iquece
con
es e
don
del
cielo,
y
le
se-
ñala
con
él
odos
los
pasos
de
su
ida,
[8]
P incipio
dichoso
de
bendicion
y
g acia,
p epa a
su
alma,
y
san i ica
sus
accio-
nes
pa a
los
al os
ines
de
la
di ina
P o-
idencia.
P epa acion
de
alma,
y
san i-
icacion
de
ob as:
he
aqui,
en
sen encia
del
Eclesiás ico
,
los
elices
esul ados
del
emo
san o
de
Dios,
que
ha
o mado
el
i uoso
ca ac e
de
nues a
Se enisima
Di un a:
Mule
imens
Dominum,
psa
laudabi u .
Pe dóname
¡06
Somb a
Real!
si
no
acie an
mis
balbucien es
labios
á-
p o-
nuncia
el
jus o
elogio
de
un
alma
g an-
de.
Mi
conocida
insu iciencia
acude
al
Sobe ano
Pad e
de
las
luces,
pa a
que
dé
á
mis
palab as
e udicion,
y
ue za
po
la
e icaz
mediacion
de
la
San ísima
Vi -
gen,
á
quien
a ec uosa,
y
de o amen e
saludemos.
AVE
MARIA.
[97
ST
A
PRIMERA
PARTE.
á
Dónde
halla emos
la
e dade a
sabi-
du ía,
pa aque
sea
nues a
iel
compa-
ñe a,
y
abaje
con
noso os
una
dicho-
sa
inmo alidad?
Sapien ia
e o
¿ubi
i-
en u
?
El
homb e
no
conoce
su
alo ,
ni
se
halla
en
la
ie a.de
los
que
i en
en
delicias.
El
abismo
dice,
no
la
en-
go:
y
el
ma
esponde,
no
es a
conmi-
go.
Las
a es
del
cielo
no
la
conocen;
y
solo
la
ama
de
su
nomb e
ha
llegado
á
los
oidos
de
la
pe dicion
y
de
la
mue -
e.
Inú ilmen e
la
buscamos
en
el
Li-
céo,
en
el
Pó ico
y
en
la
Academia,
ea-
os
anos,
donde
en e
pocas
e dades
se
enseña on,
y
de endie on
mil
e o es.
Los
alsos
polí icos,
y
p esumidos
sabios
2
[16]
ace cándola
al
p ecipicio,
la
a icionasen
en
la
au o a
de
sus
dias
á
la
concupis-
cencia
de
la
ca ne,
a
la
concupiscencia
de
los
ojos,
y
a
la
sobe bia
de
la
ida.
¡Y
con
cuán o
gozo
no
la
ió
c ece
en
edad
,
en
el
san o
emo
de
Dios,
y
en
la
sabidu ia
de
los
cielos
!
|
Desde
los
p ime os
años
de
su
azon
pac ó
con
sus
ojos
no
ab i los
a
obje os
seduc o es,
y
se
impuso
la
in iolable
ley
de
ap ende
solo
á
Jesuc is o
C uci ica-
do,
y
de
pone
oda
su
espe anza
en
el
u o
sob eabundan e
de
la
C uz,
que
llaman
los
impios
escandalo
y
necedad.
No
¡ó
anos
y
pelig osos
conocimien os
de
la
ie a
/
Voso os
no
llamás eis
las
a enciones
de
la
piadosa
Ama ia.
En
el
mages uoso
silencio
de
un
monas e io,
donde,
callando
el
uidoso
mu mullo
de
las
pasiones,
solo
esuena
la
sono a
y
pe-
ne an e
oz
de
Dios,
comp endió
ues-
as
inú iles
aciedades
,
y
el
mo al
e-
neno,
que
escondeis
bajo
la
supe icie
[Y7]+
encan ado a
de
la
amenidad
y
de
las
lo-
.
es.
¡Alli.conoció
aquel
sis ema
descon-
ce ado,,
y
also,
.que
p e ende
des i-
gu a
las
e dades
mas
au o izadas
,
y
uni
la
luz,
con
las
inieblas,
4
Dios
con
el.
mundo,
y
Y
Jesuc is o
con
Belial.
Allí
descub ió
al
ie o
d agon
de
sie e
ca-
bezas,
que
con
el
agua
pes ilen e
de
su
boca,
in en ó
su oca
a
la
muge .
p odi-
giosa
del
Apocalipsis,
la
San a
Esposa
del
Co de o.
Alli
en endió
la
pe eccion
de
la
sabidu ia
en
el
p eciso
,.
y
ú il
co-'
nocimien o
de
Dios,
y
a ó
se iamen e
de
ele a se
sob e
odo
lo.
g ose o
pa a
busca
la
e dad,
pa a
segui la,
y
pa a.
goza la
sin
disipacion.
¡
P egún esele
en
su
ie na
edad
a
doce
años,
sob e
la
incomp ehensible
na-
u aleza,
y
e dade o
ca ac e
del
Dios
que
ado a.
;
Qué
eología
an.
sublime
/
Pe o
Ama a
la
desen uel e
con
in eli-
gencia,
y
o ma-con
asomb o
la
pin u a
mas
exac a,
y
i a
de
las
di inas
pe -
3
[
18
]
|
ecciones.
Si
se
le
examina
sob e
la
ne-
cesidad
,
y
o igen
del:
cul o
eligioso,
apela
con
acie o
a
la
ine able
g andeza
de
un
Sup emo
Se ,
y
4
la
bajeza:
de
sus
c ia u as;
á
la
al eza
de
sus
bene -
cios,
y
á
la
p o undidad
de
nues a
g a-
i ud
;
4
su
absolu a
sobe ana
indepen-
dencia,
y
4
nues as
necesidades
,
é
1n-
dispensable
sujecion.
-
|
¿Quie e
sabe se
la
ce eza
de
su
e,
la
segu idad
de
su
espe anza,
y
el
i me
apoyo
de
sus
dias
sob e
la
ie a?
Lle-
naos
de
con usion
¡apos a as
mise ables!
Ella
sabe
acudi
al
sólido:
undamen o
de
una
e elacion
di ina,
p opues a,
y
esplicada
po
el
ó gano
del
Espi i u
San-
« o,
y
columna
inmo il
de
la
e dad,
la
San a
Iglesia
de
los
Após oles,
y
núme-
a
uno
po
uno
los
mo i os.
incon es a-
bles
de
su'c eencia,
y
del
humilde
sa-
c i icio
de
su
azon.
Ella
sube
has a
el
«o igen
del
mundo,
«y
sabe
halla
la
e
omana
po
una
cadena
no
in e umpl-
|
[19]
da
de
gene aciones
en
el
in imo
enlace!
de
sus
augus os,
mis e ios,
en
«su
an i-
guedad
ene áble,
y
en
la
umdad
cons-
an e
de
sus:
p incipios.
El:
cielo,
«pa e-
ce,
quese
ab e
sob e
su
ie na
cabeza
pa a
ilumina la,
y:
en iquece la.
-
Ni
los
escándalos
de
la
impiedad,
que
uela
de
p o incia
en
p o incia,
y
de
eino
en
eino,
o eciendo
en
copa
de
o o
el
mo al
ino
de
su
in ame
p os i-
ucion
;
ni
el
uido
o midable
de
las
a -
mas
de
un
ambicioso,
que
hace
embla
a:
oda
la
Eu opa,
onchando:
ce os,
despedazando
co onas,
y
usu pando
o=
nos;
ni
los
alsos
elemen os
de
una
po:
lí ica
impla,
y
co osi a,
que
se
p opa-
ga
como
el
cance
has a
con amina
el
san ua io
de
las-leyes,
y
de
los
palacios,
pudie on
de ene
en
el
espí i u
de
ÁMa-
LIA
los
ápidos
p og esos
de
sus
conoci-,
mien os
eligiosos.
Lejos
de
pa aliza los,
una
igo osa
eaccion
de
su
piedad
,,
los,
aumen a,
y
los
pe ecciona.
Como
agui-
[20]
la
gene osa
emon a
el
uelo
sob e-las:
nubes,
pa a
mi a
de:
ce ca
al
Sol:
de
Jus icia
Jesuc is o.
¡Ah!
¡Qué
ag a-
ciados
son
los
p ime os
pasos
de
es a
h1-
ja
del
P íncipe
!
;
Qué
sabios
los
p ime-
os.
mo imien os
de
su
alma”
¿Y
«po
qué
habia
de
al a le
la
he mosa
pleni-
ud
de
una
sabidu ia
celes ial,
y
di ina,
espe ando
4
su
Dios,
y
emiendo
sus
ado ables
juicios?
Pe o.
eamos
sus
u-
os.
Pleni udo
sapien ia
es
ime e
Deum,
e
pleni udo
á
uc ibus
ill us.
Aquel
Seño
de
e e na
mise ico dia,
que
la
condujo
á
la
soledad
pa a
ilumi-
na la,
le
habla
al
co azon
pa a
que
lo
ado e,
y
le
si a.
Mo i os
pode osos
de
jus icia,
de
g a i ud,
y
de
in e es
espi i-
ual
esci an
la
piedad
de
Ama a
á
a-
o
de
su
C iado ,
de
su
Bienhecho ,
y
de
su
Juez,
¿Se a
pe ezosa
en
el
cul o,
ia
en
su
de ocion,
ibia
en
sus
o acio-
nes,
y
dis aida
en
los
ac os
eligiosos?
¿Pod á
malog a
el
u o
necesa io
de
su
[21]
e,
de
su
ilus acion,
y' de
ún: emo
sa-
ludable?
¿Vence a
las
á duas
di icul a-
des
de
un
p incipio
in e io
de
laqueza,
y
de
mil
causas
es e io es,
que
han
de
conspi a
coñ a
su
i ud?
Acudid,
Dios
mio,
con
ues os
auxilios
celes iales,
AMALIA
a
á
sali
de
su
e i o,
y
á
es-
pi a
el
ai e
in icionado
de
un
mundo
co ompido,
disipado
de
los
bienes
del
espi i u.
ÁMALIA
a
á
sepa a se
de
la
compañia
de
los
jus os,
y
á
i i
en e
co esanos.
AMALIA
a
á
deja
la
oscu i-
dad
de
la
ida
soli a ia
,
y
á
ca ga
so-
b e
sí
el
pesado
yugo:
del
ma imonio.
Va
á
muda
de
clima
,
de
idioma,
y
de
cos umb es
,
y.4
acompaña
al
eligioso,
y
pacien e
FERNANDO
sob e
el
ono
de
las
Españas.
España,
sí,
la
a o unada
España
se á
el
ea o
de
sus
comba es,
y
de
sus
ic o ias,
si
la
p o ege
el
Seño
como:a
Raquel
y
Lia,
pa a
edi ica
la
casa
da
Is ael,
pa a
os en a
Sus
i u-
des
en
Eph a a,
y
la
celeb idad
de
su
993
nomb e
en
e
U
si
exemplum
i u is
in
Eph a a,
e
habe
celeb e
nomen
im
Be hlehen.
p-OLGÍON
|
+
La
dulce
mages ad
de
su:
he moso
os o,
la
modes a
g a edad
de
sus
mi-
adas,
la
sabia
ci cunspeccion
de.
sus
palab as
el
ai e
emplado
de
sus
accio-
nes,
y
la
hones a
mode acion
de
sus
es-
idos,
inspi a on
a
los
Españoles
la
jus a
idea
desu
cando ,
de
sus
sen imien os
eligiosos,
de
su
p o unda
bumildad,
y
de
odas
sus
i udes.
Ilus ada
con
las
al as
e dades
de
la
eligion,
y
he ede a:
del
piadoso
espí i u
de
los
Fede icos,
de
los
Augus os,
y
Maximilianos,
no
po-
d án
malog a se
nues as
alhagueñas
es-
pe anzas.
La
augus a
sang e
de
o a
Amalia,
dignísima
Esposa
del
inmo al
Ca los
Te ce o,
Abuela
de
nues o
ama-
do
Rey,
y
glo ia
del
ono
Español,
co e
po
sus
Venas,
y
se
cumpli án
nues-
os
en u osos
p esagios:
De
semne
Áa-
on
eni ,
non
decipie
nos.
Ha a
pública
[
23:
una
piedad
sólida;
edi laln esly
con=
dena á
aquella
piedad
'es e io ,
y
alsa;
que
ado a
á
Dios
en
Je usalen,
despues.
de
habe
inclinado
las
odillas
al
bece -
o
de
o o
en
Be hel
y
Dan.
No
end a
que
desea
el
Palacio
de
nues os
Reyes
las
he óicas
i udes
de
las
Ingundas,
de
las
Isabeles,
y
Be enguelas:
non
de-
cipie
NOS.
¡Con
cuan a
gene osidad
se
desp e h
de
de
la
g andeza
de
su
ele ada
condi-
cion,
pa a
o ece
al
Rey
de
los
Reyes
el
sac i icio
de
un
co azon
inocen e,
ja-
mas
co ompido
po
la
adulacion,
ni
dis aido
po
los
encan os
que
la
odean!
A
los
pies
sac osan os
del
Co de o
p o-
es a
su
pequeñez
,
y
unida
al
pol o
de
la
ie a
le
inde
una
Co ona,
que
solo
ap e-
cia
como
dadi a
de
su
mano
bienhecho-
a.
Allí
con empla
unas
e dades
e e -
nas,
que
la
con unden
al
mismo
iempo
que
la
animan.
All
habla
a
su
Dios
con
Aibe ad
de
hija,
€
implo a
la
mise ico -
[24]
dia,
y-la
salud.
Allí
epasa
sus
dias
en
el
dolo ,
y
en
la
ama gu a,
y.
medi a
uc uosamen e
los
años
de
la
e e nidad,
Alú
liquida
su
co azon
en
ie nas
lag i-
mas,
y
pide
po
las
necesidades,
de
su
pueblo,
y
po
el
eliz
desenqueño
de
unos
hijos
ilusos
,
y
es a iados.
¡Debe emos
a
los
a dien es
uegos
de
es a
nue a
Es-
he
la
mue e
del
pé ido,
y
e ol oso
Aman,
la
ida
del
inocen e
Ma doqueo,
y
la
salud
de
la
nacion?
¡Ah/
Los
juicios
de
Dios.son
un
abismo
impene able,
¡Con
cuan a
de ocion:se
p esen a
en
los
ac os
eligiosos
a
ibu a
sus
endi-
dos
homenages
al
Dios
de
la
Mages ad,
y
a.
edi ica
a
sus
asallos?
Noso os
la
imos
en
el
san o
emplo
ce cada
de
o-
dos
los
ado nos
de
la
modes ia
c is ia-
na,
y
poseido
su
co azon
de
aquel
(n i-
mo
espe o
debido
a
la
Casa
del
Seño ,
al
Pa aiso
de
la
ie a,
y
a
la
san idad
de
sus
mis e ios,
y
sag adas
ce emonias,
Noso os
la
imos
en
el
ie nisimo
ac o
[257
de
ádo a
ál-
Dios
del
amo ;
lle ado
en:
iun o
po
las
calles
de
es e
pueblo.
La.
piedad
de
Da id
á'p esencia
del
A ca
:
san a
de
la
Alianza,
no
es
compa able
-
con
la.
que
imos
en
Ama a.
La
mo-
des ia
de
sus
ojos,
la
g a e
compos u a
de.
su
semblan e,
la
ac i ud
humilde
de
su
cabeza,
la
e e en e
pos u a
de
sus
manos,
y
la
humillacion
p o unda
de
su
cue po,
señalaban
con
el
dedo
un
espí-
i u
embelesado
en
las
g andezas
de
Dios,
-
y
en
el
dulce
amo
de
sus
mis e ios
ado-
ables.
C eiamos
e
á
una
Te esa
ue a
de
s1,
es asiada
con
las
dulzu as
del
amo .
di ino
;
0
mas
bien,
a
un
Angel
del
cielo
con emplando
en
deliciosa
paz
la
incom-
p ebensible
he mosu a
de
su
Dios.
Oi-
mos
en onces
magní icos,
y
jus os
elo-
glos
de
su
piedad;
y
imos
de ama se
abundan es
lag imas,
a ancadas
sin
li-
be ad
po
un
espec áculo
an
edi ican e
y
ie no.
Ácaso
uni ia
á
la
de o a
medi-
acion
de
un
mis e io
de
pana
,
y
de
[32
1
do
su
ag adecida
oz,
y
con idando
á
odos
los
pueblos
¡a a
con a les
los
p o»
digiosos
iun os
de
la
g acia:
Ven e,
au-
di e
,
e
na abo
omnes,
que
ime is
Deum,
quan a
eci
an mae
mea .
Si
se
han
cong egado
las
dispe sio-
nes
de
Is ael;
si
se
han
epa ado
los
emplos
y
los
al a es;
si
se
han
es i uido
a
la
Iglesia
sus
bienes,
y
sus
de echos;
sl
se
han
es ablecido
la
hos ia,
y
el
sac i-
icio
;
si
la
glo ia
del
Libano
se
ha
uni-
do
admi ablemen e
a
la
he mosu a
del
Ca melo
y
de
Sa on;
y
si.
se
han
p o-
mo ido
el
o na o
del
San ua io,
los
es a-
blecimien os
eligiosos,
el
cul o
de
Dios,
y
la
ene acion
de
los
San os,
ha
enido
mucha
pa e
la
piedad
de
Ama a.
Vo-
so os
sois
es igos
de
su
ie na
de ocion
4
la
Sobe ana
Empe a iz
de
los
Cielos
en
su
sag ada
imagen
de
los
Reyes,
y
del
iquisimo,
y
b illan e
ado no,
que
le
p esen ó
su
piedad,
y
Real
muni i-
cencia
en
es imonio
de
su
e,
Su
memo-
[33]
ia,
como
la
de
Josias,
end á
la
dulzu<
a
de
la
música,
y
el
sua e
olo :
de
los
a omas,
y
pasa a
a
la
pos e idad
con
el
hono
de
las
Ma ildes,
de
las
Elenas,
de
las
Clo ildes,
y
So ias.
Las
mas
e-
mo as
gene aciones
admi a án
su
eli-
glon,
y
piadosos
conocimien os,
y
ha-
bla an
con
en usiasmo
de
aquel
emo
ilial,
y
saludable,
que
san i icó
las
ob as
de
su
ida.
SEGUNDA
PARTE.
E.
la
san i icacion
de
nues as
ob as
la
jus icia
misma
de
odas
ellas,
a e-
gladas
4
la
e e na
ley
po
el
san o
emo
de
Dios:
Qui
imen
Dommnum
cus odiun
manda a
1lius.
A-impulsos
de
es e
don
p ecioso
eje ce
el
alma
jus a
las
acciones
de
i ud,
auxiliada
de
la
g acia,
asi
como
el
alma
disipada,
y
sin
emo ,
los
ac os
de
iniquidad,
á
impulso
de
las
pa-
siones.
La
muge
ue e
de
los
P o e -
5
|
[51]
bios,
o mada
po
el
emo
del
Seño ,
p incipio,
medio,
y
in
de
odas
sus
em-
p esas,
y
ado nada
de
las
i udes
de
su
calidad
y
sexo,
como
de
o as
an as
jo-
yas
de
p ecio
ines imable,
es
un
enó-
meno
singula ,
y
a o,
que
solo
puedé
eni
de
las
úl imas
egiones
de
la:
ie -
a:
P ocul,
e
de
ul imis
inibus
p ae um
ejus.
¿Se a
AMALIA
es a
muge
po en o-
sa
dibujada
po
Salomon?
Hablen
sus
i udes,
y
aquellos
asgos
luminosos
de
c is iano
he oismo,
que
le
adqui ie on
el
ap ecio
de
Dios,
la
con ianza
de
su
au-
gus o
Esposo,
y
el
amo
de
sus
asallos,
Mas
¡qué
posicion
an
c í ica,
y
pe-
lig osa
la
de
es a
ilus e
Jo en
?
Ce ca-
da
como
Is ael,
de
enemigos
moles os,
y
enca nizados,
iene
que
ensaya se
con
iolen os
choques
en
el
di icil
a e
de
pe-
lea ,
y
de
ence .
Despues
de
esis i
a
una
ley
in e io
de
pecado,
que
nos
a -
as a
al
deso den,
ha
de
ba alla
con
su
misma
ele acion,
y
con
odos
los
en-
[35]
can os
,
que
odean
el
ono
de
los
Re-
yes,
La
pe eg ina
al eza
de
la
dignidad
Real;
el
b illan e
apa a o,
que
la
acom-
paña
;
una
au o idad
independien e,
que
es iende
su
pode
á
odas
las
pe sonas,
y
luga es;
una
sujecion
uni e sal,
po
eligion,
y
po
conciencia
de
odas
las
clases,
y
condiciones;
y
el
espí i u
il
de
la
lisonja,
que.sabe
aplaudi
los
i-
cios,
y
di iniza
el
c imen,-.son
o os
an os
escollos
de
la
i ud
de
los
P ín-
clipes.
;
Qué
acil
es
el
desen ollo
de
la
sobe bia,
y
que
alze
su
o gullosa
cabe-
za
con a
los
de echos
de
Dios/
¡Qué
acilá
es a
ecunda
,
y
an igua
mad e
de
desó denes,
p ecipi a
el
alma,
como
4
Luzbel,
en
el
abismo
Mas
¡
6
p odigio
de
la
g acia
/
Ma a
Jose a
AmMaA a
lo
ence
odo
,
ins uida
en
la
escuela
del
emo
san o,
y
a mada
con
el
ue e
es-
cudo
de
una
e,
que
des uye
ejé ci os,
apaga
incendios,
y
pos a
leones
en u-
ecidos.
Ella
comp ende
los
es agos
las=
[36
]
imosos
de
la
sobe bia,
y
sabe
.desp e-
cia
el
ai e
ano,
que
sos iene
la
omino-
sa
ida
de
es a
bes ia
e oz.
La
e ce a
pa e
de
las
es ellas
caida
de
los
cielos;
la
especie
humiana
a ojada
del
pa aiso,
y
a as ando
la
pesada
cadena
de
una
escla i ud
sin
iempo;
la
o una
y
glo-
ia
de
los
impe ios
disipados
con
un
so-
plo
del
Omnipo en e
;
y
cuan o
iene'el
mundo
de
g ande,
y
encan ado
,
edu-
cido
á
un
sueño,
que
pasa,
á
un
humo,
que
se
emon a
y
deshace,
y
á
una
lige-
a
somb a,
que
desapa ece
;
e dades
ue on
de
la
sublime
iloso ia
de
la
eli=
gion,
que
asegu a on
el
co azon
de
Ama-
LIA
con a
los
a aques
de
la
anidad:
$7
iloso emu
de
e enis
,
si
cogi emus
,
quod
p aesen ia
omnia
somium
,
eb
umb ae
sun .
A
la
b illan e
luz
de
es a
mo al
pu-
a
del
E angelio,
se
ab ie on
los
p o un-
dos
cimien os
de
su
humildad.
Es a
i -
ud
di ina,
a iculo
p ime o
de
la
doc-
ina
de
Jesuc is o,
y
base
undamen al
[37.1
de
la
pe eccion
e angélica,
en
esp esioh
de
S.
Cip iano;
ecomendada
po
Dios
en
las
San as
Esc i u as
con
odo
géne=
o
de
bendiciones:
enseñada,
y
p ac i-
cada
po
el
di ino
Sal ado
desde
su
na-
cimien o
has a
el
úl imo
ins an e
de
su
admi able
ida;
y
cul i ada
con
en u-
siasmo
po
los
Após oles,
y
seguido es
de
la
C uz,
ue
cie amen e
el
hon oso
dis in i o
de
nues a
augus a
Re a.
E a
p eciso
pa a
consegui la
mo i ica
el
amo
p opio,
es ae
del
co azon
es a.
alz
in icionada
de
es a ios
y
desó de-
nes,
y
educi
á
escomb os
la
ciudad
in-
quie a
de
Babilonia,
que
en
sen encia
del
P.
S.
Agus in,
se
ele a
con
eme a ia
al.
i ez
has a
desp ecia
al
mismo
Dios.
E a
necesa io
examina se
á
sl
misma
con
de encion;
y
ce ando
los
ojos
al
p es igio
de
una
apa an e
g andeza,
o -
ma se
con
desin e es
la
e dade a
idea
de
nues as
mise ias,
hd
AMALIA
se
con empla
con
el
auxilio
38
de
la
e,
y
solo
hallacen
su
ma e ia,
y
en
su
espi i u
mo i os
pode osos
de
hu-
millacion.
Po
admi able
que
sea
el
es-
quisi o
mecanismo
de
su:
cue po,
des-
cub e
en
él
una
eunion
incons an e
de
elemen os,
que
mu uamen e
chocan
y.
se
des uyen;
un
pol o
insubsis en e
,
que
se
disipa
con
el
ien o,
y
una
lo
pasa-
ge a,
que
nace
po
la
mañana,
al.
me-
dio
dia
se
ma chi a,
y
á
la
a de
se
se-
ca.
Un
espí i u
desni elado,
lleno
de
os-
cu idad
,
de
ince idumb e,
de
cona os
iolen os
,
y
de
con adiciones
mons uo-
sas,
la
obliga
á
conside a se
en e
el
b i=
llo
seduc o
de
la
pú pu a,
y
de
la:
co-
ona,
in eliz
descendien e
del
p ime o
de
los
homb es,
pa icipan e
como
los
demas
de
sus
debilidades
€
in o unios.
¡O
ie a,
y
ceniza
desp eciable
?
¿Po
qué
no
has
de
aba i e?:
¿Po
qué
has
de
glo ia e
de
u
pequeñez,
de
u
1ns-
abilidad
,
y
de
us
laquezas?
¿Po
qué
no
has
de
humilla e,
si
alzando
la
más-
[
30
]
ca a,
que
alsamen e
e
he mosea,
e es
en
el
ondo
co upcion,
y
pod edumb e?
Impo a
poco
que
la
espe iencia,
y
el
in imo
sen ido
le:
hagan
conoce
sus
bellos
do es
de
na u aleza,
y
g acia,
y
p esen en
á
sus
ojos
un
en endimien o
despejado,
una
memo ia
p odigiosa,
una
olun ad
ec i icada
po
la
educacion,
y
la
cos umb e,
una
imaginacion
in lama-
da,
y
c eado a,
unos
conocimien os
só-
lidos,
y
a iados,
una
con e sacion
1ns-
uc i a,
y
amena
,'una
admi able
aci-
lidad
pa a
el
e so,
y
una
des eza
sin-
gula ísima
en
maneja
con
a monía,
y
copia
el
idioma
español.
Lejos
de
.en a=
nece se,
se
econ iene
á
si
misma,
y
se
p egun a
con
el
Apos ol
:
¿Qué
ienes,
alma
mia,
que
no
liayas
ecibido
de
u
Dios?
Y
si
has
ecibido
cuan o
ienes
¿pod ás
glo ia e
de
lo
ageno?
Asi
des-
anece
AMALIA
el
pes ilen e
humo
de
la
anidad,
que
o dina iamen e
sube
al
o-
no
de
los
Reyes.
[40]
Cuando
el
mundo
pone
á
su
is a
el
b illan e
apa a o
de
la
dignidad
Real;
cuando
la
ce ca
una
mul i ud
de.
ieles
se ido es,
p on os
4
complace la,
y
a
ejecu a
sus-mas
le es
insinuaciones
con
la
elocidad
del
elampago;
cuando
apa-
ece
con
odos
los
ado nos
de
la
Mages-
ad
pa a
ecibi
los
jus os
homenages
de
unos
asallos,
que
la
espe an
,
y
ado-
an;
y
cuando
un
pueblo
encan ado
de
sus
i udes
la
aclama,
la
celeb a,
y
la
bendice,
en onces
es
cuando
la
humilde
AMALIA
se
acue da
de
su
mo alidad,
y
se
con unde.
Aba ida
en
el.-abismo
de
su
nada,
o dena
4
Dios
el
hono ,
Jos
1n-
ciensos,
el
endimien o,
y
la
glo ia
que
ecibe,
y
le
o ece
con
e e en e
sumli-
sion
el
modes o
sac i icio
de
la
iolencia
que
padece.
Yo
mismo
espe imen é
con
edi icacion,
y
e nu a
de
mi
alma,
el
po-
de oso
es ue zo
de
su
b azo
pa a
impedi
la
debida
inclinacion
de
mi
odilla,
ma-
log ando
con
su
enaz,
y
humilde
esis-
[41]
encia
mis
ieles
deseos
de
besa
su
Real
mano.
¿Y
quién
de
los
Sace do es
no
ue
hon ado
con
iguales
demos aciones
de
su
humildad,
y
espe uosa
de e encia?
P ecisada
á
deja se
e
con
oda
la
pom-
pa,
y
magni icencia:
del
ce emonial
de
Co e,
jamas
en egó
su
co azon
á
es as
apa en es
glo ias
de
la
ie a:
Rica,
co-
mo
si
nada
poseye a,
y
usando
de
la
g andeza
del
mundo,
como
si
no
la'usa-
a,
podia
asegu a
a
Dios
con
la
humil-
de
Es he :
Tu'scis,
Domine;
necessi a em
mea,
e
quod
abomine
signum
supe biae,
e
glo nae
meae,
quod
es
supe
a
meum
in
die
os en a ionis
meae.
Qué
mode acionen
la
calidad
de
sus
enidos
Qué
hones idad
en
la:
i-
gu a
de
sus
hageo!
!
+
Qué
deco o
en.
la
colocacion
de
sus
adi abs
/
AMALIA
no
mues a
la
o gullosa
anidad
de
las
hi-
jas
de
Is ael.
Enseñada
po
el
Apos ol;
os en a
con
la
decencia
de
su
al a
ge a -
quía
el
bello
ejemplo
de
ás
es e lo
c is-
[48]
luciona io.
Habia
de
eme :::
;
O
noche
empes uosa
del
doce
de
Junio
de
mil
ochocien os
ein e
y
es?
¡
Nunca
hu-
bie as
exis ido,
mi
e
con a as
en
el
nú-
me o
de
las
noches?
A
u
melancólica
somb a
se
in en aba:::
La
leal ad
se
ho -
o iza
,
y
debe
enmudece .
¿Y
que
hace
Amani a?
¿Qué
sien e?
¿Qué
desea?
Pa-
dece
con
humilde
esignacion
:
sos iene
con
su
piedad
la
g ande
alma
de
su
dul-
ce
Esposo,
y
espe a
cons an e
el
iel
cum-
plimien o
de
las
p omesas
de
aquel
Dios
que
nunca
desampa a
al
jus o
inicua-
men e
endido,
bajando
con
el
a
la
pa-
o osa
oscu idad
de
las
p isiones,
has a
da le
posesion
de
su
co ona,
y
de
una
au-
o idad
sobe ana
sob e
sus
injus os
de-
-p eso es:
ln
inculis
non
de eligui
¿llum
-donec
a e el
¿li
scep um
egn ,
eb
po en-
iam
ad e sus
eos,
qui
cum
dep imeban .
He
aqui
la
época
mas
amosa
de
las
i udes,
y
de
los
iun os
de
nues a
Se-
emísima
Di un a.
Con encida
de
las
i-
[49]
cisi udes
del
mundo,
y
de
la
incons an-'
cia
de
su
glo ia,
nada
es aña
de
cuan=
o
a aca
la
e ime a
exis encia
de
los
hi-
jos
de
Adan
desde:sus
p ime as
lág imas
has a
su
úl imo
suspi o.
Ella
sabe,
que
en
el
desie o
de
la
A abia
se
p epa aná
los
descendien es
de
Jacob
pe secuciones,
asechanzas,
y
«ba allas
sang ien as:
que
el
eino
de
los
cielos
padece
iolencia,
y
que
solo
han
de
posee lo
los
que
la
su-
ie en:
que
micamen e
ha
de
co ona se
el
que
pelea e
con
es ue zo:
que
lo
que
es
en
es a
ida
una
ibulacion
momen=
anea,
y
lige a,
p oduce
en
noso os
de
una
mane a
pe eg ina
un
peso
e e no
de
glo ia
:
que
no
son
compa ables
los
a-
bajos
de
es e
siglo
con
el
gozo
enide o,
que
se
nos
p epa a;
y
que
el
Seño
o e-
ce
su
caliz
de
ama gu a,
y
epa e
las
aspe ezas
de
su
c uz
pa a
p oba
nues-
a
e,
nues a
paciencia,
y
nues o
amo .
Es as
e dades
sac osan as
la
o a-
lecen:
y
sin
cae
en
una
es oica
y
necia
[501
insensibilidad
,
la
anquilizan
y
consue-
lan.
¡Veisáá
una
esca pada
oca
en
medio
de
las
aguas,
ce cada
de
olas
emb a e-
cidas,
acome ida
con
1mpe u
abioso,
cubie a
á
eces
de
blancas,
y
u iosas
espumas,
y
que
inmo il
a
an
ie os
a a-
ques,
uel e
á
os en a
su
mages uosa
cabeza,
desa iandolas
sin
emo
?
Asi
Ama a
en
un
abismo
de
penas,
comba-
ida
impe uosamen e
de
ama gas
ibu-
laciones,
y
anegada
en e
las
olas
de
una
bo asca
la
mas
desecha,
mues a
impá-
ida
su
in lexible
cuello,
y
desa ía
con
i meza
a
odos
los
ho o es
de
la
em-
pes ad,
Unida
á-
su
C iado
po
la
e,
po
la
espe anza,
y
po
el
emo
san o
de
hija,
¿quién
la
podía
sepa a
de
la
ca idad
de
Dios?
¿Ácaso
los
abajos,
la
angus ia,
el
pelig o,
la
pe secucion,
ó
el
cuchillo?
Vi o
mo i icada
odo
el
dia,
decia
con
el
Apos ol,
y
es imada
como
o eja
de
sac i icio;
pe o
es uy
segu a,
que
ni
la
ida,
ni
la
mue e,
mi
lo
p e-
[51]
sen e,
ni
lo
u u o,
nilo
al o,
ni lo
p o-
uudo,
ni
c ia u a
alguna
pod á
sepa a -
me
de
la:
ca idad
de
Jesuc is o.
Dueña
de
si
misma,
o ece
a
su
au-
gus o
Esposo
odos.los
consuelos
que
le
inspi an
su
ie no
amo ,
su
he óica
con-
o midad
,
y
sus
piadosas
e lexiones.
Asezu ada
en
la
e
luminosa
de
un
Dios,
que
mo i ica
y
da
la
ida;
que
nos
con-
duce
has a
las
pue as
del
abismo,
y
nos
apa a
de
ellas
con
mise ico dia,
con em-
pla
la
calamidad:
como
una
co eccion
amo osa
de
los
cielos,
y
jamas
ab e
sus
labios
con a
sus
iolen os
op eso es,
Ella
se
juzga
culpable
delan e
de
Dios,
y
le
pide
con
el
P o e a
Jonas
se
a ojada
á
las
aguas
pa a
se ena
la
o men a.
Ella
se
c ee
delincuen e,
y
uega
como
Da id,
que
solo
caiga
sob e
sus
espaldas
odo
el
igo
de
Los
azo es:
Ve a u ,
obsec o,
ma-
nus
ua
con a
me.
En
age
humilde
de
dolo
y
de
is-
eza
se
ocul a
en
el
silencio
de
su
e i o;
159
oso as
la
is eis
con
ecuencia
¡ ieles
Cama is as
/
y
pos ada
con
el
espe o
de
la
i uosa
Es he ,
implo a
«sob e
su
amado
Esposo,
y
sob e
odo:su
pueblo,
la
piedad
y
benigna
clemencia
del
Dios
de
los
a ligidos..
Pecado
hemos
con a
Vos,
le
dice,
y
nos
habeis
en egado
al
u o
de
nues os
enemigos.
No
con en-
os
con
op imi nos
en
la
mas
du a
escla-
i ud
,
quie en
as o na
ues as
an i-
guas
p omesas,
des ui
ues a
he edad,
ce a
la
boca
de
los
que
os
alaban,
y
apaga
de
una
ez
la
glo ia
de
ues o
al a ,
y
de
ues o
san o
emplo.
No
deis,
Seño ,
ues o
ce o
á
los
que
no
deben
empuña lo,
pa a
que
no
se
bu len
de
nues a
pe dicion.
To nad
con a
ellos
la
pe e sidad
de
sus
designios,
y
desba a-
ad
las
maniob as
del
que
ha
empezado
po
noso os
su
c ueldad.
Áco daos
de
nues a
des en u a,
y
mos aos
p opi-
cio
en
es e
ama go
iempo
de
ibula-
cion:
Memen o,
Domine,
e
os ende
e
no-
“1:58
-
bis
in empo e
« ibula ionis
nos ae..**.
Sus
e o osos
clamo es
son
oidos,
y
se
onchan
las
cadenas
:
cesa
la
o men-
a:
se
disipan
las
nubes;
y
apa ece
un
dia
cla o,
he moso
,
y
consolado .
AMA-
ILTA
ag adecida
se
o ece
á
Dios
en
sa-
c i icio.de
alabanza
,
y
publica
la
glo ia
de
su
ado able
Nomb e
con
mas
e nu a
que
Moises,
anegado.Fa aon
y
su
eje -
ci o;
con
más
pu eza
que
Debo a,
mue -
o el
a ogan e
Sisá a,
y
con
mas
de o-
cion
que
Judi h,
pos ado
Holo e nes,
y
libe ada
Be hulia.
Asi
llenó
los
amo-
osos
designios
de
la
P o idencia;
asi
cumplió
las
es echas
obligaciones
de:su
al a
dignidad
;
y
asi
mani es ó
el
i uo-
so
ca ac e
de
su
p eciosa
ida
,
auxilia-
da
siemp e
del
san o
emo
de
Dios.
El
p epa ó
su
inocen e
alma
con
la
piedad,
y
con
la
ciencia
del
cielo;
san i icó
sus
ob as
con
la
humildad,
con
la
mise i-
co dia
y
la
paciencia,
y
la
hizo
ac eedo-
a
4
nues o
amo ,
a
nues o
espe o,
y
[54]
alabanzas:
Mule
imens
Dominum
,
ip-
sa
laudabi u .
|
Acé ca e
ya
¡ó
mue e
des uc o a?!
y
p epa a
u
desca nado
b azo
pa a
des-
ca ga
sob e
Ama a
el
golpe
a al.
Ella
no
e
eme,
po que
e
conoce,
y
po que
ha
llenado
muchos
años
en
sus
co os
dias.
Le
qui a ás
una
ida
is e
y
pe e-
cede a,
mas
no
la
despoja as
de
una
i-
da
inamisible,
y
deliciosa.
AMALIA
i i-
á
siemp e
con
los
Españoles,
y
con
su
Dios.
Los
Españoles
ap ecia án
sus
i -
udes,
y
edi ican es
ejemplos,
y
Dios
la
hab a
ecompensado
con
una
glo ia
e e -
na.
S :
yo
c eo
piadosamen e,
que
ha-
biendo
peleado
con
es ue zo,
se
le
ha-
b a
concedido
una
co ona
de
hono
que
b illa á
pa a
siemp e
sob e
su
cabeza,
y
que
se
hab án
cumplido
las
g andes
p o-
mesas
de
los
que
emen
a
Dios,
y
ma -
chan
po
el
camino
de
su
san a
ley.
Pe-
o
si
aun
no
ha
llegado
es e
eliz
mo-
men o;
si
aun
po
una
ley
de
o zosa
es-
[55]
piacion
se
le
de iene
la
mo ada
en u o-
sa
de
los
San os,
haced
Vos
¡ó
Rey
E e no
de
la
Glo ia
/
que
no
se
le
e a -
de.
Conducidla
al
seno
de
ues as
ine-
ables
mise ico dias.
Rasgad
el
elo,
que
le
impide
e
el
ondo
b illan e
del
San-
ua io,
pa a
que
i a
en
una
luz
pe pé-
ua.
Admi id
nues as
lag imas,
y
las
e ien es
p eces,
que
han
esonado
en
es e
san o
emplo.
Mué aos
esa
sag ada
Víc ima,
que
acaba
de
inmola se,
y
la
ado able
Sang e
del
Co de o,
que
se
ha
ociado
sob e
AMALIA,
en
sa is accion
4
ues a
e e na
Jus icia.
Recibid
nues os
o os
con
amo ,
y
escuchad
benigna-
men e
los
a dien es
uegos
de
los
an i-
guos
Naza enos
de
Se illa,
pa a
que
el
alma
de
nues a
Di un a
Re a
DoÑa
Ma a
Jose a
AMALIA
DE
SAJONIA
des-
canse
en
san a
paz
po
e e nidad
de
e e -
nidades.
ÁMEN.
DEE
ES
EP
A
A
e
A
e
E
z
0
|
E
E
A
i aoiosid
PS
91:07
boond
¿2o ase.
sol
sb
e
¡eddie
solomomenp
e
|
moii ala
a
ol
lob a asi id
obuol:
las
obiquniisd.
-quog
sob
sanos
i on
pisisq,
oba0s
>
es oy!
cesmi gsi
esuizoni
bisinbidipa s:
AAN
and
EE
emi .
A
sp
ombmo)
o
>
TONES
Ya
deioba
Ah
lso
119
¿431410
4,
9udog
obsldo
¿ones
ua
bidipo ba
¿s ones
(iemigio
11230
«suginod
«bedon9gasqps
some:
109:
2o ow.
«¡asdeol
sb
sogona
as usibas
2ol
s age
O
lli odial incin
ase
s0e8>
ii
hs
<
ageol
a
WE
ea e :
nm.
19
IENE
+
E
an
ema
se
sabe
esdbebia
6
2
E
“
y
mo.
b a
leg
de
..
Me a
3
EN
(3