Apertura, socios comerciales y ventaja comparativa. El caso argentino en los noventa
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1 V Reunión de Economía Mundial (Sevilla 2003) Apertura, socios comerciales y ventaja comparativa. El caso argentino en los noventa David Matesanz Gómez Universidad de Oviedo. Departamento de Economía Aplicada [email protected] Telef.: 985-104847 fax: 985-105050 Área Temática: Desarrollo Económico 1. Comercio internacional y desarrollo. Introducción La crisis argentina actual es una señal inequívoca del fracaso de la estrategia económica global de la década de los noventa cuando, en abril de 1991 1 , se implementó el Plan de Convertibilidad. La historia económica argentina, durante prácticamente la última mitad del siglo pasado, muestra que el sector externo se ha configurado como una variable limitante de su desarrollo económico de largo plazo. Ya desde la etapa de sustitución de importaciones, la debilidad de la inserción internacional del país imponía recurrentes ajustes recesivos por problemas de balanza de pagos limitando, de esta manera, su capacidad de crecimiento y desarrollo (Broun y Joy, 1981). Después de un intento fallido de apertura de la economía a finales de los setenta (que provocó una profunda crisis que duraría toda la década de los ochenta), en 1991, Argentina inició un proceso de apertura unilateral a los flujos mundiales de comercio e inversión estableciendo un tipo de cambio nominal fijo frente al dólar, que se apreció rápidamente en términos reales, y un profundo proceso de liberalización comercial, con rebajas sustanciales de los aranceles promedio y eliminación progresiva de las restricciones cuantitativas, y privatización y desregulación de su economía. A su vez, se estableció un sistema de preferencias comerciales en el proceso de integración regional MERCOSUR (recordemos que Este trabajo es una versión preliminar, ampliada y modificada de un trabajo del autor publicado en el Boletín Económico de Información Comercial Española. La referencia completa es: Matesanz, D. (2003): La especialización, los socios comerciales y el desarrollo económico. Argentina en el mundo y en MERCOSUR. 1985-1999, en Boletín Económico del ICE Nº 2753, enero 2003, páginas 41-50. 1 Para mayor detalle de las características y desarrollo del Plan puede consultarse, entre otros: Jorge Schvarzer (1998): Implantación de un modelo económico. La experiencia argentina entre 1975 y 2000, A-Z Editora S. A. Buenos Aires o Daniel Heymann (2000): Políticas de reforma y comportamiento macroeconómico: La Argentina en los noventa, proyecto Crecimiento, empleo y equidad, Buenos Aires, mimeo.
2 está formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) lo que debía implicar, en principio, una mayor eficiencia regional y consecuentemente una mejor inserción internacional. A pesar del innegable éxito que tuvo la Convertibilidad en el control de la inflación y en el intenso crecimiento económico que indujo en sus primeros años de implementación, el plan muestra como la liberalización comercial no necesariamente produce una mejor asignación interna de los recursos que genere mayor eficiencia global del sistema económico en el largo plazo. Como señala la nueva teoría del comercio internacional, los efectos del libre comercio sobre la especialización y el crecimiento económico de los países no están determinados y no se pueden establecer conclusiones universales sobre los mismos (Grossman y Helpman, 1991; Krugman, 1996). Por tanto, el patrón de especialización ha supuesto una restricción al desarrollo económico de largo plazo (en el sentido de: Thirwall, 1972; Dixon y Thirwall, 1975 y McCombie y Thirwall, 1994) en la economía Argentina. Con esta constatación global, el presente trabajo analiza la dinámica de la especialización tecnológica comercial de Argentina, entre 1985 y 1999, incidiendo en el hecho de que la política comercial estratégica, relativa a la elección de socios comerciales, puede ser una herramienta importante en la búsqueda de un mayor equilibrio comercial. Asimismo, en la medida que la balanza comercial es un componente de la cuenta corriente, se analizará la evolución de ésta para Argentina en el periodo considerado, ya que, en último término, la cuenta corriente es la variable clave que incide en la vulnerabilidad externa de los países, sobre todo de aquellos de menor desarrollo relativo. 2. Metodología de Análisis del Patrón Comercial La base de análisis del patrón de especialización comercial son los valores de exportaciones e importaciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) de la República Argentina. Estos valores están medidos en dólares corrientes en el periodo 19851999 y presentan una desagregación por país de origen y destino y una apertura superior a los 1.500 sectores en todos los años de análisis 2 . Después de un trabajo de homogenización y depuración de las series se compilaron en dos clasificaciones tecnológicas; la clasificación de intensidad tecnológica de la OCDE (1986) y una clasificación tecnológico-sectorial denominada CEPAL/ONUDI-Pavitt 3 obtenida 2 Los valores están codificados según la Clasificación Uniforme del Comercio Internacional (CUCI) y presentan entre 1.500 y 3.000 sectores, para cada año y país, según la actualización de la CUCI utilizada por el INDEC. 3 En este trabajo no se presentan estadísticas de los resultados obtenidos sobre la base de esta clasificación, sin embargo, las referencias que se hagan en términos sectoriales están basadas en ella, para mayor detalle ver Matesanz (2002)
3 principalmente en un trabajo de CEPAL de 1991 4 . Posteriormente, se agrupó la información en 4 bloques regionales de integración para analizar la influencia que los distintos socios comerciales tienen en el patrón de especialización global y en la restricción al crecimiento que dicho patrón impone en Argentina. Estos bloques son: el MERCOSUR (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), el bloque denominado S-6 (formado por resto de países grandes de Sudamérica, esto es, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela), el bloque UE-12 (Estados Miembros de la Unión Europea a 31 de diciembre de 1994) y el NAFTA (Estados Unidos, Canadá y México). Por último, se le aplicaron una serie de indicadores de estructura y especialización, entre los que hay que destacar la utilización del Indicador de Contribución al Saldo (ICS) y el Indicador de Contenido Tecnológico de Exportaciones e Importaciones y su diferencia, la Brecha Tecnológica (BT). En el anexo metodológico se encuentra información adicional sobre las clasificaciones e indicadores utilizados. 3. Comercio y especialización tecnológica en Argentina Durante el periodo de análisis del presente estudio, desde 1985 hasta 1999 5 , se constata un importante incremento de la apertura comercial de Argentina, sobre todo por el lado de las importaciones de bienes y servicios, las que pasan de una cifra inferior al 5 por 100 del PIB en 1990 a un 13,6 por 100 en 1999 (las exportaciones solo crecen de un 10 a un 12 por 100 entre las dos fechas). En términos absolutos, durante el periodo 1985-1990, las importaciones del país se muestran estables en valor, mientras que, en el periodo posterior, 1991-1999, se multiplican por cuatro con unas tasas de crecimiento anual acumulado superiores al 24 por 100, situándose éstas como promedio anual en los 20.500 millones de dólares corrientes, cuando en el periodo precedente esa cifra era de 4.200. Por el lado de las exportaciones se observa un crecimiento continuo en su valor a lo largo de los quince años bajo análisis, de forma que éstas crecen a un ritmo del 7,5 por 100 sin cambios apreciables en su crecimiento entre periodos (en términos absolutos, las exportaciones pasan de 8.500 millones de dólares 4 CEPAL (1991): El comercio de manufacturas de América Latina. Evolución y estructura 1962-1989, LC/R. 1056, 5 de septiembre de 1991. 5 Para analizar el comercio exterior argentino se ha divido el periodo muestral global, 1985-1999, en dos subperiodos, en función de características propias de la economía de Argentina. En concreto, y de forma muy simplificada, durante el primer subperiodo considerado, 1985-1990, la economía argentina muestra fuertes inestabilidades macroeconómicas, derivadas de los desequilibrios estructurales, externos e internos, de la crisis de la deuda, y una economía semicerrada, sobre todo por el lado financiero. El segundo subperiodo, 1991-1999, está marcado por el establecimiento y funcionamiento del Plan de Convertibilidad, el cual trajo la estabilidad macroeconómica y fuertes tasas de crecimiento de la actividad, al menos durante los primeros años, en el marco de una importante apertura al exterior, desregulación, privatizaciones y tipo de cambio nominal fijo frente al dólar estadounidense
4 corrientes en el primer periodo a 19.000, en el segundo). Por lo tanto, el dato más relevante del comercio exterior de la apertura económica argentina es el espectacular salto en la cuantía de las importaciones, con un crecimiento más de tres veces superior al de las exportaciones en el periodo 1990-1999. Gráfico 1. Indicador de Contribución al Saldo, Mundo, OCDE -40 -30 -20 -10 0 10 20 30 40 50 60 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 coeficientes Sin intensidad tecnológica Baja intensidad tecnológica Media intensidad tecnológica Alta intensidad tecnológica Fuente: Elaboración propia sobre datos de INDEC En cuanto a la especialización comercial se pueden identificar dos hechos relevantes de la inserción Argentina en el mundo. En primer lugar, en el gráfico 1, podemos observar que Argentina es un país tecnológicamente muy especializado. En concreto, se constata que su inserción comercial en el comercio internacional arroja una estructural ventaja comparativa en bienes sin intensidad tecnológica y, por el contrario, una posición de desventaja en los bienes intensivo tecnológicos, especialmente en los bienes de alta y media intensidad tecnológica. En términos sectoriales, las ventajas comparativas están centradas en una fuerte especialización en productos agrícolas y sus manufacturas y, a partir de 1991, en los energéticos, mientras que las desventajas tecnológicas son provocadas por la dependencia importadora de las manufacturas de base industrial, con especial intensidad en las manufacturas difusoras de progreso técnico -bienes intensivos en ciencia y proveedores especializados – (Pavitt, 1984). En segundo lugar, durante los quince años bajo análisis, se aprecia un incremento en la polarización de la estructura de ventajas y desventajas de especialización con un claro punto de inflexión, situado entre los años 1990 y 1992. Este hecho indica que el Plan de Convertibilidad ha provocado un incremento de la especialización tecnológica del país, con un aumento aún superior de la dependencia de bienes intensivo tecnológicos. En este sentido,
5 no puede afirmarse que el establecimiento del Plan haya producido una reprimarización o una vuelta a un patrón de poca intensidad tecnológica en la estructura comercial de los noventa, pues ésta ya era así en el último lustro de la década de los ochenta, pero sí un profundización de la misma en tan sólo dos o tres años después de la apertura y las nuevas condiciones de estabilidad macroeconómica, coincidente, a priori, con lo predicho por la teoría de la ventaja comparativa. A su vez, esta especialización ha supuesto en los noventa un incremento de la ya importante brecha tecnológica con el conjunto de socios comerciales de Argentina y un retorno al déficit de la balanza comercial (ver cuadros 1 y 2); déficit que es claramente tecnológico, ya que los bienes intensivo tecnológicos arrojan un saldo negativo acumulado en los noventa superior a 91.000 millones de dólares corrientes (cuadro 3). 4. Los socios comerciales y la especialización tecnológica argentina Ahora bien, el desempeño global de la inserción comercial argentina presenta rasgos diferenciales en función de las características propias de sus socios comerciales ya que la competitividad internacional, y con ella el patrón de ventajas y desventajas de especialización, depende de la referencia de comparación. Además, en la medida que la información, las relaciones históricas y culturales y el conocimiento de los mercados no es perfecto existen ventajas de comercialización (Ocampo, 1991) que, igualmente, implican especializaciones comerciales diferentes en función de los socios, esta vez desde el lado de la demanda. En los gráficos 2, 3, 4 y 5 se presenta la especialización tecnológica de Argentina con los bloques regionales más relevantes en su comercio exterior. Este conjunto de regiones representa más del 75 por 100 de los flujos comerciales de Argentina siendo, a finales de los noventa, el MERCOSUR el principal socio comercial (aproximadamente el 30 por 100 de las exportaciones totales de Argentina y el 25 por 100 de sus importaciones) (cuadro 4). En la especialización regional argentina puede observarse un hecho común a todas las regiones analizadas: la implementación del Plan de Convertibilidad en los noventa ha supuesto alteraciones drásticas en la estructura previa de la inserción regional, en la que Argentina ha intensificado su tradicional ventaja en bienes sin intensidad tecnológica y, asimismo, su dependencia internacional de importaciones de tecnología. El caso del bloque S6 es paradigmático, el proceso aperturista de los noventa ha supuesto una inversión de la especialización con la región, lo que implica una profunda alteración en su ventaja comparativa previa en tan solo dos o tres años.
6 Gráfico 2. Indicador de Contribución al Saldo, Mercosur, OCDE -20 -10 0 10 20 30 40 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 Coeficientes Gráfico 3. Indicador de Contribución al Saldo, S-6, OCDE -40 -30 -20 -10 0 10 20 30 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 coeficientes Gráfico 4. Indicador de Contribución al Saldo, UE12, OCDE -60 -40 -20 0 20 40 60 80 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 Coeficientes Gráfico 5. Indicador de Contribución al Saldo, NAFTA, OCDE -40 -30 -20 -10 0 10 20 30 40 50 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 Coeficientes Sin intensidad tecnológica Baja intensidad tecnológica Media intensidad tecnológica Alta intensidad tecnológica Fuente: Elaboración propia sobre datos de INDEC
7 Se observa, también, como durante los noventa Argentina muestra importantes ventajas comparativas con todos sus socios comerciales en bienes sin intensidad tecnológica, básicamente productos agrarios y, con el MERCOSUR y NAFTA, energéticos. Sin embargo, el saldo comercial de estos bienes es regionalmente diferente, con grandes superávit en la UE12 y MERCOSUR y con cifras claramente inferiores en el bloque S-6 6 y con especial intensidad en el NAFTA 7 (ver cuadro 3). A partir de estas constataciones comunes a todas las regiones, existen diferencias importantes, con consecuencias en la inserción global y, por tanto, en la capacidad de desarrollo de la economía y en las posibles ganancias de bienestar derivadas del comercio internacional. Por un lado, el MERCOSUR y el bloque regional S-6 han mostrado unas desventajas de los bienes intensivo tecnológicos significativamente inferiores a las mismas para el NAFTA y UE-12, especialmente en los bienes de alta intensidad, que para las dos primeras regiones señaladas muestran una situación de equilibrio comercial, y en los de media intensidad. Esta menor dependencia de importaciones de los bienes intensivo tecnológicos se ha traducido en una menor brecha tecnológica con estas regiones (cuadro 2) y con unos déficit de estos bienes inferiores al estructural superávit de los bienes sin intensidad, lo que permite saldos comerciales globales positivos con estos socios comerciales (ver cuadro 3 del anexo estadístico). De igual forma, en estas regiones el comercio intraindustrial es más intenso en comparación con el resto (Matesanz, 2002) dando cuenta del mayor equilibrio sectorial y comercial y el aprovechamiento de la complementariedad productiva regional en el marco de un mercado ampliado 8 (kosacoff, 2002). Por otro lado, el comercio con los socios comerciales NAFTA y UE-12 ha mostrado una estructura de fuertes y crecientes desventajas comparativas en los bienes intensivo tecnológicos, lo cual ha implicado importantes déficit comerciales en este tipo de bienes, que no logra compensar el estructural superávit de los productos primarios argentinos. Asimismo, se observa una profunda, e igualmente creciente, brecha tecnológica con las dos regiones y, en consecuencia, una importante dependencia tecnológica con estos socios comerciales. 6 Es interesante señalar que el cambio en la especialización con el bloque S-6, mostrado en el gráfico 3, ha supuesto también un cambio en el signo de los bienes sin IT, ya que estos mostraban en el periodo 1985-1990 un déficit acumulado de 400 millones de dólares, como por otro lado debe corresponder a la ventaja comparativa entre las regiones. 7 El escaso superávit con el NAFTA da cuenta de la tradicional competencia entre Argentina y los Estados Unidos en los productos agrícolas, en contra de lo esperable según la ventaja comparativa entre los países. 8 Además, la mayor presencia de comercio intraindustrial implica que una parte importante del comercio con estas regiones se produce para tomar ventaja de los rendimientos crecientes (no sobre la base de la ventaja comparativa). Esto es; aprovechando economías de escala, diferenciación de productos y economías externas dinámicas.
8 Cuadro 1. Balanza comercial regional Balanza Comercial millones de dólares USA acumulados en el periodo 1985-1990 1991-1999 Mundo 25.470 -12.638 MERCOSUR 1.194 7.524 Bloque S-6 1.038 12.566 UE12 6.982 -11.908 NAFTA 2.126 -22.632 Resto del Mundo 14.128 1.811 Fuente: Elaboración propia sobre datos de INDEC Cuadro 2. Brecha Tecnológica Coeficientes, promedio del periodo 1985-1990 1991-1999 Mundo -390,5 -515,3 MERCOSUR -96,3 -138,2 S-6 186,2 17,3 UE12 -595 -655 NAFTA -486,2 -652,8 Resto del Mundo -537,8 -767,8 Fuente: Elaboración propia sobre datos de INDEC Cuadro 3. Balanza Comercial Tecnológica Saldo Balanza Tecnológico Comercial millones de dólares USA acumulados en el periodo MERCOSUR BLOQUE S-6 NAFTA UE 12 Resto del Mundo 1985-90 1991-1999 1985-1990 1991-1999 1985-1990 1991-1999 1985-1990 1991-1999 1985-1990 1991-1999 Sin intensidad tecnológica 1.193,8 15.329,4 -390,9 9.247,1 1.777,9 3.252,5 10.788,1 25.500,4 13.012,3 27.855,1 Baja intensidad tecnológica 21,3 -5.108,7 431,8 672,8 1.792,7 -485,7 143,3 -4.462,2 2.514,0 -3.583,9 Media intensidad tecnológica 114,8 -1.420,6 844,3 2.060,1 -413,5 -12.808,9 -2.781,2 -22.721,2 -850,7 -9.920,5 Alta intensidad tecnológica -135,8 -1.275,8 153,0 585,9 -1.030,3 -12.590,2 -1.167,6 -10.224,9 -547,1 -12.539,4 Saldo total 1.194,1 7.524,1 1.038,3 12.565,9 2.126,8 -22.632,3 6.982,5 -11.907,8 14.128,5 1.811,3 Fuente: Elaboración propia sobre datos de INDEC Cuadro 4. Exportaciones e importaciones por dirección geográfica Exportaciones e importaciones por dirección geográfica porcentajes Exportaciones 1985-1990 1991-1999 Resto del Mundo 37,8 24,3 UE12 (1) 27,4 23,2 NAFTA 14,8 11,4 Mercosur 12,2 29,3 S-6 (2) 7,8 11,8 Total exportaciones 100,0 100,0 Importaciones Resto del Mundo 19,0 21,6 UE12 (1) 27,6 26,4 NAFTA 21,6 22,4 Mercosur 20,0 24,8 S-6 (2) 11,8 4,9 Total importaciones 100,0 100,0 Fuente: elaboración propia sobre datos de INDEC. (1) Comunidad Económica Europea de los doce (2) Incluye Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela
9 5. La Cuenta Corriente y la Restricción al Crecimiento Como se señaló en la introducción, para analizar la vulnerabilidad externa y, por tanto, la restricción externa al crecimiento de la actividad económica, es necesario analizar las subbalanzas que componen la cuenta corriente, puesto que sus saldos parciales son los que determinan el global y éste la necesidad, o no, de divisas para financiar sus desequilibrios. Así, por ejemplo, en la década de los sesenta se produce un fuerte deterioro de la balanza comercial en España debido al fuerte crecimiento de las necesarias importaciones para la modernización del país. Dicho déficit comercial pudo ser cubierto por los ingresos de turismo, las remesas de emigrantes y los capitales extranjeros (Serrano Sanz, 1997); los ingresos por turismo y las remesas de emigrantes forman parte de la cuenta corriente y tienden a equilibrar el déficit comercial y a limitar el impacto negativo que sobre el endeudamiento externo y el crecimiento de la actividad económica. Un análisis exclusivo de la balanza comercial española, sin tener en cuenta la de servicios y transferencias de aquella época habría escondido la verdadera magnitud, incrementándola, de la restricción externa. Cuadro 5. Cuenta Corriente y sus componentes Cuenta corriente millones de dólares USA en promedio anual 1985-90 1991-99 cuenta corriente9 -2.137 -8.600 balanza comercial 4.250 -1.400 balanza transporte 105 -1.100 balanza turismo -260 -1.200 balanza de renta -5.670 -4.950 balanza de transferencias 12 520 Fuente: CEPAL, excepto balanza comercial, elaboración propia sobre datos de INDEC En el caso argentino la situación es bien diferente. El cuadro 5 presenta un resumen de la cuenta corriente utilizando promedios anuales en los periodos pre y post convertibilidad. En el cuadro podemos observar como en el primer periodo, 1985-1990, la cuenta corriente 10 muestra su limitación en la cuenta de renta debido, principalmente, al pago de intereses al exterior que suponía el servicio de la deuda externa heredada de la crisis de los ochenta. En 9 El saldo de la cuenta corriente no coincide con el sumatorio de las subbalanzas por la ausencia de los servicios que no son transporte ni turismo. 10 Los datos pertenecen a los Anuarios Estadísticos de CEPAL. En ellos, la cuenta corriente se divide en: balanza comercial, de servicios, de renta y de transferencias. En la balanza de servicios se han tomado los apartados de servicios de transporte y turismo, dejando de lado el apartado otros servicios por que los datos, para éstos últimos, no son homogéneos en toda la serie 1985-1999.
16 Bibliografía BICHARA-DA SILVA, J. (2002): Coordinación de política macroeconómica en el MERCOSUR, Tesis doctoral, Universidad Autónoma de Madrid BROUN, O. y JOY, L. (1981): “Un modelo de estancamiento económico. Estudio sobre el caso de la economía argentina”, Desarrollo Económico. Revista de Ciencias Sociales, vol. 20, núm. 80, páginas 583-604 (reproducción en español del mismo trabajo publicado en 1968 en The Economic Journal, núm. 312, diciembre 1968). CASADO, M. y CARRERA, M. (1998): “Nivel de desarrollo y contenido tecnológico de las exportaciones: análisis comparativo entre América Latina y Asia”, Revista Española de Cooperación y Desarrollo N° 2, páginas 147-170, Madrid. CEPAL (1991): El comercio de manufacturas de América Latina. Evolución y estructura 19621989, LC/R. 1056, 5 de septiembre de 1991. DIXON, R. J. y THIRWALL, A. P. (1975): Regional Growth and Unemployment in the United Kingdom, MacMillan Press, Londres. FANELLI, J. M. (coord.) (2001): Coordinación de políticas macroeconómicas en el MERCOSUR, Siglo XXI, Madrid. FEINBERG, R. E. y BACHA, E. L. (1989): “Cuando la oferta y la demanda no se cruzan: América Latina y las instituciones de Bretton Woods en la década de los ochenta”, en GEL (1989): De espaldas a la prosperidad. América Latina y la economía internacional a fines de los ochenta, Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, páginas 177-208. FfRENCH-DAVIS, R. (1989): “América Latina frente a las restricciones actuales de la economía internacional” en GEL (1989): De espaldas a la prosperidad. América Latina y la economía internacional a fines de los ochenta, Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, páginas 211222. GARCÍA DE LA CRUZ, J. M. (2000): “La ampliación comercial del MERCOSUR: América y Europa”, en Laredo, I. M.: (comp.) Estado, Mercado y Sociedad en el MERCOSUR. Pautas para su viabilización, Editorial de la Universidad Nacional de Rosario, páginas 141-181, Rosario. GROSSMAN, G. M. y HELPMAN, E. (1991): Innovation and Growth in the Global Economy, MIT Press, Cambridge. GUERRIERI, P. (1990): “Patrones de Especialización Comercial y Competitividad internacional: El Caso Italiano”, en Pensamiento Iberoamericano núm. 17, páginas 207-246.
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18 A esta clasificación de intensidad tecnológica se le añadió una categoría de actividades adicional que ha sido denominada, sin intensidad tecnológica. Esta categoría recoge todas aquellas actividades, industriales o no, que no están consideradas en la clasificación definida por la OCDE y entre ellas se encuentran todos los productos primarios y la mayor parte de las manufacturas basadas en recursos naturales como las define la ONUDI (1981), de especial importancia en la especialización comercial de Argentina. 2. La tipología CEPAL/ONUDI-Pavitt clasifica los bienes en productos primarios (agrarios, mineros y energéticos), productos semi-manufacturados (agrícolas intensivos en trabajo, agrícolas intensivos en capital, basados en recursos mineros y basados en recursos energéticos) y las manufacturas industriales en cuatro grandes grupos dependiendo de la forma en que estos adquieren, desarrollan y difunden su tecnología, industrias basadas en ciencia, proveedores especializados, intensivas en escala y dominadas por proveedores, según el trabajo de K. Pavitt (1984). LOS INDICADORES UTILIZADOS 1. Indicador de Contribución al Saldo (ICS) 100 2 2 jj i j i j ii ii ij ij i j ij MX MX MX MX MX MX Siendo; i = agrupamiento o sector; j = país o región El ICS fue desarrollado a partir de los trabajos del Centre d´études prospectives et d´informations internationales. En este trabajo se ha tomado la versión de Guerrieri (1991). Si el ICS > 0 se está en presencia de ventajas de especialización; si ICS < 0 se está en presencia de desventajas. 2. Índice de Contenido Tecnológico de las Exportaciones (CTX) e Importaciones (CTM) AITMITBITSITCTMCTX 8,2007,510/ Siendo; SIT = porcentaje de bienes clasificados sin intensidad tecnológica sobre el total exportado o importado. BIT, MIT, AIT = porcentaje de bienes de Baja, Media y Alta intensidad tecnológica de la OCDE sobre el total exportado o importado. El CTX es un indicador de contenido tecnológico de las exportaciones propuesto por Casado y Carrera (1998). Está basado en la clasificación de la OCDE de intensidad tecnológica. Los coeficientes de ponderación se calculan a partir de las cifras de intensidad innovadora realizada por cada sector en un conjunto de países de la OCDE.