Retablos y esculturas de la iglesia de Santa María la Blanca de Sevilla
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Retablos y esculturas de la iglesia de Santa María La Blanca de Sevilla 301 Laboratorio de arte 25 (2013), pp. 301-320, iSSN 1130-5762 RETABLOS Y ESCULTURAS DE LA IGLESIA DE SANTA MARÍA LA BLANCA DE SEVILLA ALTARPIECES AND SCULPTURES OF THE CHURCH OF SANTA MARÍA LA BLANCA OF SEVILLE Por Teodoro Falcón Universidad de Sevilla, España De los retablos y esculturas de este templo destacan: el de la Piedad, con pinturas de Luis de Vargas; un fragmento del de Santa Ana, del siglo XVI; un pequeño crucificado, atribuido a Juan de Mesa, y el retablo Mayor, realizado por Pedro de Gálvez en 1658, bajo la supervisión del canónigo Justino de Neve. Es uno de los primeros en los que se emplearon las columnas salomónicas en esta ciudad. El resto de los retablos y esculturas son, en su mayoría, de los siglos XVII y XVIII. Palabras clave: retablos, esculturas, siglo de oro, barroco sevillano. Of the altarpieces and sculptures of this temple are: The Pietá, with paintings by Luis de Vargas, a fragment of Santa Ana, the sixteenth century, a small crucified, attributed to Juan de Mesa, and the main altarpiece, by Pedro de Galvez in 1658, under the supervision of Canon Justino de Neve. One of the first in which spiral columns were used in this city. The rest of the altarpieces and sculptures are mostly of the seventeenth and eighteenth centuries. Keywords: altarpieces, sculptures, Golden age, Sevillian Baroque. La iglesia de Santa María la Blanca viene siendo un tema recurrente en mi bibliografía en los últimos veinte años. En 1988 publiqué un artículo en el que planteaba el protagonismo que en este templo tuvieron el canónigo Justino de Neve y Murillo, así como los arquitectos Diego Gómez y Pedro Sánchez Falconete1. Años después al estudiar el barrio de San Nicolás y de Santa María la Blanca, aportamos nuevas noticias documentales sobre este edificio y su programa decorativo2. Asimismo en otro artículo hemos facilitado importantes datos sobre Justino de Neve y su vinculación con este templo3. Recientemente, en el catálogo de una Exposición en el Museo del Prado, sobre estos personajes, aportamos datos inéditos sobre el lienzo de “La Última Cena”, 1 “La iglesia de Santa María la Blanca”. Laboratorio de Arte, nº 1. Sevilla, 1988, pp.117-131. 2 La iglesia de San Nicolás de Bari de Sevilla. Una iglesia del siglo XIII en un templo barroco. Sevilla, Diputación-Fundación Cajasol-Hermandad de la Candelaria, 2008, pp. 22-26. 3 “El canónigo Justino de Neve en la iglesia de Santa María la Blanca”. Laboratorio de Arte, nº23, Sevilla, 2011, pp. 589-598.
Teodoro Falcón 302 Laboratorio de arte 25 (2013), pp. 301-320, iSSN 1130-5762 de Murillo, e interpretaciones sobre otros cuadros del pintor y sobre las yeserías4. En el presente ensayo se analizan los principales retablos y esculturas de este templo, que se halla cerrado por obras de rehabilitación, desde el Domingo de Resurrección de 2010, habiéndose dispersado temporalmente parte de su patrimonio artístico. El resto permanece embalado (Figura1). Es lo que justifica que el repertorio gráfico haya sido posible por el material de archivo facilitado por algunos compañeros. El edificio ha sido declarado Bien de Interés Cultural (B.I.C.) por Decreto 186/1995, de 25 de julio (BOJA nº 26468), con categoría de Monumento. En la relación de bienes muebles que atesora el templo, se destacan en primer lugar en esa declaración tres esculturas de pequeño formato, que datan del siglo XVII: un Crucificado, de madera tallada y policromada (0,56 x 0,43 m.), atribuido a Juan de Mesa, de hacia 1620, depositado en la Sacristía; dos esculturas: una del Niño Jesús, de madera tallada estofada y policromada (0,56 x 0,28 m.), de mediados del siglo XVII, y otra de San Juan Niño (San Juanito), que hacen pareja (0,56 x 28 m.). Ambas se hallan colocadas en sendas repisas delante de la capilla Mayor5. De los retablos se especifican el de la Piedad, con las tablas de Luis de Vargas, en el lado del Evangelio; el de San Pedro, en la cabecera de la nave de la Epístola, y el de San José, con las imágenes de San Joaquín, Santa Ana y la Inmaculada Concepción, que se encuentra en la capilla Sacramental. El resto de las obras que se citan son algunos lienzos y piezas de orfebrería. Llama especialmente la atención de que no figure en esa relación el retablo Mayor, uno de los pioneros del barroco sevillano, ni el de la Trinidad, que es de acarreo, así como el retablo con las imágenes del Cristo del Mandato, la Virgen del Pópulo y San Juan, existente en la capilla Sacramental, que perteneció a una hermandad extinguida. Del templo anterior solo queda un retablo, el del Descendimiento, de Luis de Vargas. Asimismo se conserva en la Sacristía un fragmento de otro, renacentista, dedicado a Santa Ana, con altorrelieves dorados y estofados (Figura2). Debe datar del segundo tercio del siglo XVI. Estuvo en capilla propia6 y no figura en la bibliografía artística7. En un Inventario 4 “La iglesia de Santa María la Blanca de Sevilla, punto de encuentro entre Murillo y Justino de Neve”. En Murillo y Justino de Neve. El arte de la amistad. Madrid, Museo Nacional del Prado, FOCUS-ABENGOA, Dulwich Picture Gallery, 2012, pp.61-71. 5 Archivo parroquial de San Nicolás (A.P.S.N.) Fondos de Santa María la Blanca. Libro de las Cofradías que se inicia en 1696. Cabildo de 27 de agosto de 1755. Fol. 127 vto.-128 r. En este Cabildo se alude a las obras de construcción de la nueva capilla Sacramental y al hecho de que la Hermandad “tiene dos hechuras de Niños y no tener sitio donde colocarlas”. 6 Archivo catedral de Sevilla (A.C.S.). Sección I. Autos capitulares, nº 69. Fol. 26 vto. Cabildo de 11 de febrero de 1707: (al margen: Capilla de Santa Ana en Santa María la Blanca, que se renueve y aderece). 7 A.C.S. Sección 0. Libro 99(07045). Inventario de los bienes de la iglesia de Santa María la Blanca, que se inicia en 1685. Inventario de 26 de enero de 1730. Fol.68 vto.-69: (al margen: Altar de Santa Ana):”Tiene su retablo de madera, al cual le falta el último cuerpo y en el nicho de en medio está la advocación antigua de Santa Ana, recién parida, la Niña, Sr. San Joaquín y otras figuras, que todas son de medio relieve y están doradas y estofadas, y alrededor de este nicho cuatro imágenes pequeñas de San Nicolás de Bari, Santo Domingo, Santa Catalina mártir y San Juan Bautista, y en los lados de fuera
Retablos y esculturas de la iglesia de Santa María La Blanca de Sevilla 303 Laboratorio de arte 25 (2013), pp. 301-320, iSSN 1130-5762 de 1521 se alude al altar de San Sebastián8. En otro, de 1649, se cita el retablo de San Pedro y el de los Reyes9. A este último se cita en otro Inventario de 173010. El resto de los retablos son barrocos, de los siglos XVII y XVIII. Finalmente citaremos el retablo neoclásico de la Santísima Trinidad, que procede del Beaterio del mismo nombre. La relación de retablos, iniciandolo por la capilla mayor, en sentido dextrógiro, es como sigue. RETABLO MAYOR Es uno de los primeros en los que se emplearonn las columnas salomónicas en esta ciudad. Sus orígenes se remontan a 1657. El 23 de julio de ese año, el canónigo Justino de Neve, en calidad de Visitador de capillas, notificó al Cabildo catedral que había recaudado limosnas para su realización11. Esta institución lo dio por bueno, comisionándole para vender el anterior e indicando que su producto se invirtiera en el nuevo. A partir de entonces se inició su ejecución, paralelamente a la construcción de la capilla mayor, que trazó sin duda Pedro Sánchez Falconete. El 31 de agosto se contrató al maestro entallador y arquitecto Martín Moreno12, el mismo artífice que había realizado el coro de esta iglesia el año anterior. El contrato del retablo lo suscribió, junto con el ensamblador, Justino de Neve, a la sazón presidente de las capillas, ante el escribano Pedro de Gálvez13. Figuran como testigos Juan Carrillo y Alonso de Valdés. En el documento consta que Martín Moreno se comprometía a realizar “una obra de arquitectura, escultura, talla y ensamblaje”, del retablo, según “traza y dibujos que tenía hecha de mi mano”. La obra, en madera de borne y cedro, debía estar acabada a fines de julio de 1658, por la que percibiría 14.000 reales de plata14. tiene dos imágenes algo mayores, la una de San Francisco de Asís y la otra de San Antonio, doradas y estofadas, y en lo alto remata un San Miguel, dorado y estofado, y a los lados Santa Bárbara y Santa Catalina de Sena (sic), sin estofar”. En la actualidad solo se conserva el grupo central. 8 Ibidem. Sección IX. Legajo 180, nº 36. Visita de Santa María la Blanca hecha por los canónigos Diego Vázquez Alderete y Alonso del Río el 9 de febrero de 1521.”Dos lámparas de metal, la una que está ante el altar de San Sebastián, y la otra ante el altar mayor”. 9 Ib. Sección IV. Fábrica. Visita de Santa María la Blanca (05253/1234). Fol. 108. Año de 1649: “De tres bastidores que se hicieron para los tres frontales que se pusieron en los altares del Descendimiento, San Pedro y los Reyes, a 14 rs. cada uno”. 10 Ib. Sección 0. Libro 99. Inventario de los bienes que se inicia en 1685. Fol. 69 vto.: “Altar de los Reyes. Retablo dorado y atril de cedro, pintado de azul”. 11 A.C.S. Sección .Libro de Autos capitulares nº 64. Fol. 4. 12 Archivo Histórico Provincial de Sevilla (A.H.P.S.). Legajo 12.950. Fol. 1160-1162. QUILES, Fernando. Teatro de la gloria. El universo artístico de la catedral de Sevilla en el Barroco. Sevilla, Diputación-Universidad Pablo de Olavide, 2007, pp.388-389 13 “Pedro de Gálvez, escribano del número de esta ciudad de Sevilla, entró por Hermano de estas Santas Cofradías en 10 de julio de 1672. Falleció en 23 de octubre de 1682”. Libro nº 2 donde se asientan los Hermanos de estas Cofradías, que se inicia en 1650. Fol. 115. 14 Creo que es inédito su testamento. Lo suscribió el 29 de septiembre de 1664, ante el escribano Pedro de Gálvez, solicitando que se enterrase en la iglesia del Salvador. A.H.P.S. Leg. 12.971. Fol. 606 y siguientes.
Teodoro Falcón 304 Laboratorio de arte 25 (2013), pp. 301-320, iSSN 1130-5762 El resultado fue un espléndido retablo barroco, que consta, de abajo arriba, de banco, en el que se ubica el sagrario de plata, flanqueado por las tallas de San Pedro y San Pablo. Luego tiene un cuerpo, decorado por dos columnas salomónicas de cinco espiras, que apean sobre querubines. Sus capiteles son de orden compuesto. Tiene un camarín, que alberga la imagen titular, la Virgen de las Nieves. Ese espacio se cubre con cúpula gallonada de media naranja, apoyada sobre pechinas. En el ático, sobre el frontón roto, hay una hornacina, prevista inicialmente para el manifestador del Santísimo en los días festivos, como consta en el contrato. En la actualidad alberga una pequeña imagen de candelero de San Emigdio (s. IV), obispo y mártir, natural de Ascoli Piceno (Italia), abogado de la peste y protector de los terremotos15. Complementa la decoración escultórica de este retablo, en los laterales, las tallas estofadas y policromadas de la Fe y de la Esperanza sobre repisas16. Debe relacionarse este retablo con el de la Concepción Grande de la catedral, ubicado a la derecha de la Capilla Real. Fue construido entre 1658 y 1660 por el mismo ensamblador, Martín Moreno, quien contó con la colaboración del escultor Alonso Martínez y de los hermanos Borja Machado: Pedro, Pablo y Felipe, como maestros de dorado y estofado17. Concretamente Pedro figura en esta documentación como “maestro mayor de este arzobispado en facultad de entallador y estofador”18. La advocación de la iglesia de Santa María la Blanca y de su imagen titular, la Virgen de las Nieves, está estrechamente vinculada a la construcción de la basílica de Santa María la Mayor de Roma. Según una piadosa tradición, la Virgen se había aparecido en sueños al patricio Juan y su esposa, en la noche del 4 de agosto del año 352, instándoles a la construcción de un templo en el monte Esquilino, en el lugar donde amanecería nevado. El tema fue representado por Murillo en los dos grandes lunetos que se colocaron en 1665, bajo la bóveda semiesférica de la nave central del templo sevillano, que se inauguró en ese año. Los lienzos representan “El sueño del patricio Juan y su esposa” y “La visita al pontífice Liberio”. Ambas pinturas fueron requisadas en 1810 por el mariscal Soult durante la Invasión francesa. Volvieron a España el 30 de julio de 1816, depositándose en la Academia de San Fernando de Madrid. Con 15 En el Inventario parroquial de Santa María la Blanca de 1945 (depositado en el Archivo de la iglesia de San Nicolás), consta que en el ático se hallaba entonces “la imagen de San Pedro sentado, con tiara de plata y llaves del mismo metal”. También se indica que “frente a la nave de la Epístola (es decir, del Evangelio), se halla el altar de San Edmigio, con la imagen en el centro y en la parte superior el Corazón de María, rodeado de esplendor”. 16 Así se indica en el “Inventario de los bienes de la iglesia de Santa María la Blanca, que se inicia en 1685”. A.C.S. Sección 0. Libro 99 (07045). Fol. 27. La bibliografía tradicional indicaba que se trataba de las santas Justa y Rufina. 17 CEÁN BERMÚDEZ, Juan Agustín. Descripción de la catedral de Sevilla. Sevilla, 1804, p. 39. DABRIO GONZÁLEZ, María Teresa. Los Ribas. Un taller andaluz de escultura del siglo XVII. Córdoba, 1985, pp. 479-480. HALCÓN, Fátima; HERRERA, Francisco; RECIO, Álvaro. El retablo barroco…pp.239-240 y 269-270. 18 KINKEAD, Duncan T. Pintores y doradores en Sevilla (1650-1699). Documentos. Bloomington, Indiana, 2006, pp. 74-75.
Retablos y esculturas de la iglesia de Santa María La Blanca de Sevilla 305 Laboratorio de arte 25 (2013), pp. 301-320, iSSN 1130-5762 posterioridad, por Real Orden de 12 de septiembre de 1901 se destinaron al Museo del Prado. A comienzos de la década de 1970 se pusieron en su lugar, en el templo sevillano, sendas copias, realizadas por Antonio Martínez Olalla. La imagen de la Virgen de las Nieves que preside el retablo mayor no es la primitiva. La iconografía más antigua que poseemos de ella data de 1665. Figura en un grabado, realizado por Matías de Arteaga, que se halla en la primera página del libro de Fernando de la Torre Farfán19 (Figura3). La Virgen luce un ampuloso traje, al parecer con miriñaque o guardainfante. A sus pies hay diez querubines y dos ángeles-niños que hacen de atlantes. Entre ellos se aprecia el perfil cónico del monte nevado. En esta iconografía el Niño mira a su Madre. La imagen era entonces de talla completa. Debía datar, al menos, del siglo XVI, y conservaba dos pares de manos, a causa de reformas experimentadas, tal vez, con ocasión del reestreno del templo. De ello se hace eco Torre Farfán20. En el curso de los festejos que se celebraron en este templo con motivo de su inauguración, salió procesionalmente esta imagen, el domingo día 2 de agosto de 1665, en el paso de la Virgen de los Reyes. Lucía vestido de mangas de punta, manto de cogullas y falda tan amplia que sobrepasaba las andas. Era muy rico, bordado con plumas y palmas de plata. Había sido regalado por doña Ana Dávila Osorio, esposa de Manuel Luis Manrique de Zúñiga y Guzmán, VII marqués de Ayamonte. Tanto la Virgen como el Niño estrenaban coronas imperiales, adornadas con pedrería y esmaltes. El Niño Jesús ostentaba cetro de filigranas y la bola del mundo21. Consta que también salía el grupo escultórico procesionalmente por el barrio con motivo del Corpus22 en un palio de tumbilla, de la Virgen del Rosario del convento de San Pablo. Años después, en 1673, se hizo una 19 Fiesta que celebró la iglesia parrochial de Santa María la Blanca, capilla de la Santa Iglesia Metropolitana y Patriarchal de Sevilla en obsequio del nuevo Breve concedido por N. Smo. Padre Alexandro VII a favor del Purísimo Mysterio de la Concepción sin culpa original de María Santísima Nuestra Señora en el primer instante physico de su ser. Con la circunstancia de averse fabricado de nuevo su templo para esta fiesta. Dedícase a la Augusta Blanquísima Señora, por el postrado afecto de un esclavo de su Purísima Concepción. En Sevilla, por Ivan Gómez de Blas, su impresor mayor. Año de 1665. Biblioteca Capitular de la catedral de Sevilla. Referencia: 27-8- 30. Este grabado no se conserva en el ejemplar de la Biblioteca Universitaria de Sevilla (B.U.S.), edición de 1666: Estante 88, nº 106. 20 Ibidem. Edición de 1666, p. 44 vta.: “Pues yo he de revelar el secreto… Cuatro manos tiene… Trazó la devoción después (¿quién sabrá de tanta antigüedad en qué tiempo?) para lograr empleos de riqueza en vestidos varios semejante al de ahora, añadió su hermosura más grandeza y mayor magestad, vistiendo el santo cuerpo de sobrepuestos bordados y telas. Habían de quedar escondidas sus dos antigua manos y labrarse otras dos manos de nuevo”. El licenciado Torre Farfán fue admitido como Hermano de las Cofradías el 10 de febrero de 1675. Falleció en 12 de agosto de 1677. Aunque vivía en la proximidad de esta parroquia se enterró en Santa Cruz, habiendo hecho testamento ante el escribano Pedro de Gálvez. A.P.S.N. Fondos de Santa María. Libro de Cargo y Data de las Cofradías que se inicia en 1675. Fol. 3 vto. Idem. Libro de Entierros desde 1637 a 1713. Fol. 191 r. 21 SANZ SERRANO, María Jesús. Fiestas sevillanas de la Inmaculada Concepción. Sevilla, 2008, pp. 189. 22 A.P.S.N. Fondos de Santa María. Libro de las Hermandades que se inicia en 1696. Cabildo de 22 de julio de 1733. Fol. 69 vto., 71 vto-73.
Teodoro Falcón 306 Laboratorio de arte 25 (2013), pp. 301-320, iSSN 1130-5762 remodelación en el grupo escultórico23. Una nueva transformación se llevó a cabo en la imagen en 1791, cuando se llevó a un taller en el convento de San Leandro24. Como documento gráfico de la nueva fisonomía se conserva en el Archivo parroquial de San Nicolás, procedente de la iglesia de Santa María, un grabado fechado en 1793, firmado por José Braulio Amat. En el texto que le acompaña se alude a la renovación del voto a la Virgen por parte de “los oficiales y cofrades de la Hermandad del Santísimo de ese templo, consagrado a la emperatriz soberana, María, Madre de Dios, a quien elegimos por Patrona”. En este documento gráfico se aprecia cómo la imagen ha adoptado el modelo de Virgen del Rosario. Ha desaparecido la antigua ráfaga de soles, para adaptar el modelo de un “ocho” radial25. Debemos llamar la atención en el hecho de que habiéndose representado esta imagen tradicionalmente de pie, figure sedente en el libro de la primera Regla de la Hermandad de las Nieves, que data de 1732, de forma análoga a la que representa Murillo en el lienzo del “Sueño del patricio Juan y su esposa”. Tradicionalmente se viene atribuyendo la actual imagen, de candelero, con ojos de cristal y pelo natural, a Juan de Astorga (1777-1849)26. En la fecha de restauración antes indicada, 1791, el imaginero tenía 14 años. Lo cierto es que la talla fue sustituida por otra en 5 de agosto de 1864, debido a su deterioro27. Hacía quince años que había fallecido Astorga. En 2010 se trasladó la imagen a la iglesia de San Nicolás (Figura4). El licenciado don Fernando de la Torre Farfán (1609-1677), sacerdote y poeta, fue uno de los eruditos más importantes de la Sevilla de la segunda mitad del siglo XVII, autor de tres libros fundamentales en la historiografía artística de la ciudad, escritos con abigarrados textos de rasgos gongorinos. En 1663 publicó una monografía con ocasión del estreno del templo del Sagrario28. En los años 1665 y 1666 hizo sendas ediciones de las Fiestas que celebró la iglesia parroquial de Santa María la Blanca… 23 A.C.S. Sección IV. 05256 (1237). Gastos de la Fábrica de Santa María la Blanca. Fol. 120.:”De traer una vela grande para tapar el retablo del altar mayor cuando se hizo el trono”. 24 A.P.S.N. Fondos de la iglesia de Santa María la Blanca. Libro de las hermandades que comienza en 1696. Cabildo de 28 de noviembre de 1791. Fol. 225 vto.: “La imagen de Nuestra Patrona María Santísima de las Nieves se hallaba en la iglesia de religiosas del Sr. San Leandro, adonde se había conducido para su nuevo adorno, costeado a expensas de varios devotos”. La imagen regresó a su templo el domingo 4 de diciembre. Para una iconografía anterior de la Virgen, véase un grabado al cobre de José María Martín, fechado en Sevilla en 1748. Figura en el Catálogo de la Exposición de Pinturas y grabados marianos. Sevilla, 1988, con el nº 22. 25 MARTÍNEZ ALCAIDE, Juan. “275 aniversario de la primera Regla de la Antigua y Fervorosa Hermandad del Rosario de María Santísima Nuestra Señora de las Nieves. Anales históricos”. En Boletín de las Cofradías de Sevilla, nº 587, agosto de 2007, pp. 680-686. 26 RUIZ ALCAÑIZ, José Ignacio. “El escultor Juan de Astorga”. Arte Hispalense, nº 44. Sevilla, 1986. 27 MORGADO, Alonso. Sevilla mariana. Sevilla, 1882, p. 93. 28 Templo panegírico del certamen poético, que celebró la Hermandad insigne del Santísimo Sacramento, estrenando la gran fábrica del Sagrario nuevo de la Metrópolis sevillana, con las fiestas en obsequio del breve concedido por la Santidad de N. Padre Alejandro VII, al primer instante de María Santísima. Sevilla, Juan Gómez de Blas, 1663. FALCÓN MÁRQUEZ, Teodoro. La capilla del Sagrario de la catedral de Sevilla. Sevilla, Diputación, 1977. Idem. “Procesión con
Retablos y esculturas de la iglesia de Santa María La Blanca de Sevilla 307 Laboratorio de arte 25 (2013), pp. 301-320, iSSN 1130-5762 que hemos citado como uno de los testimonios documentales de la reconstrucción de este templo. Finalmente diremos que en 1671 escribió otra monografía, alusiva a las fiestas que se celebraron en la catedral de Sevilla, con motivo de la canonización de San Fernando29. Torre Farfán era vecino de la parroquia de Santa María la Blanca, siendo admitido por Hermano de las Cofradías del templo en 10 de febrero de 167530. Falleció en 12 de agosto de 167731. RETABLO DE SAN PEDRO Antes de analizarlo es obligado hablar previamente del lienzo de La Última Cena. Sabíamos que había sido pintado por Murillo en 1650 para la hermandad Sacramental de este templo, en cuyo altar fue colocado el 30 de noviembre de ese año. Recientemente hemos documentado que fue donado por don Mateo Coello de Vicuña, racionero de la catedral y presidente de sus capillas, el 14 de junio de ese año. El cuadro se colocó en un retablo de la capilla Sacramental, ubicada en el templo primitivo en la cabecera, lado del Evangelio, donde en la actualidad se halla la capilla de San Juan Nepomuceno. Esta capilla la compartían también las hermandades del Lavatorio y del Pópulo. Es posible que el donante figure en el lienzo en sitio preferente. Podría ser el personaje que se halla a la derecha de Jesucristo (izquierda del espectador), haciendo pendant con el supuesto autorretrato de Murillo. Tras el estreno del nuevo templo en 1665, este retablo, junto con su Sagrario, se trasladó a la cabecera, lado de la Epístola, al lugar donde ahora se halla el retablo de San Pedro. En la antigua capilla Sacramental permanecieron las imágenes titulares de las otras cofradías. En 1678 donó una talla de San José a la Sacramental (refundida con las otras), don Francisco Blanco del Álamo32. El lienzo de Murillo se puso entonces coronando la talla del patriarca. Aquí permaneció este retablo hasta la década de 1740. En 1734 se había solicitado sustituirlo por otro, dedicado a San Pedro, cuya imagen titular no tenía retablo, por lo que la talla se ponía indistintamente en el altar mayor o en el de la Piedad. Al año siguiente se le pusieron nuevas la tiara motivo del estreno de la iglesia del Sagrario. Documento pictórico del entorno de la catedral en 1662”. Laboratorio de Arte, nº 12. Sevilla, 1999. 29 Fiestas de la S. Iglesia Metropolitana y patriarcal de Sevilla, al nuevo culto del Señor Rey S. Fernando el tercero de Castilla y de León…Sevilla, viuda de Nicolás Rodríguez, 1671. 30 A.P.S.N. Fondos de Santa maría. Libro nº 2. Libro donde se asientan los Hermanos, que comienza en 1650. Fol. 144. Idem. Libro nº 14. Cargo y Data de las Cofradías, que comienza en 1675. Fol. 3 vto.: “Item 24 reales que dio el Sr. Don Fernando de la Torre a cuenta de su entrada”. 31 Ibidem. Libro de Entierros de 1637 a 1713. Fol. 191. (al margen. D. Fernando de la Torre Farfán): “En 13 de agosto de 1677 se llevó a enterrar a la iglesia parroquial de Santa Cruz de esta ciudad y hizo testamento ante Pedro de Gálvez, escribano público de esta ciudad y dijo la misa de cuerpo presente Juan de Torres”. 32 A.C.S. Sección IV. Fábrica 05258(1239). Libro de Cargo y Data de las Cofradías del Santísimo Sacramento, Ánimas del Purgatorio y Sagrado Lavatorio (1678-1719).
Teodoro Falcón 308 Laboratorio de arte 25 (2013), pp. 301-320, iSSN 1130-5762 y las llaves de plata33. Sin embargo la propuesta de cambio no se aceptó hasta 1743, y el nuevo retablo se estrenó en 1747. Al desmantelarse el de San José se propició el deterioro del lienzo de Murillo. Por esa razón se realizaron diversos dictámenes por Andrés Rubira, Domingo Martínez y Bernardo Lorente Germán, entre 1738 y 174534. En Cabildo de 8 de marzo de 1747 de la Hermandad de Sacerdotes de la cátedra de San Pedro, sita en este templo, se informa que el retablo estaba acabado, a falta de dorado, estrenándose el 11 de septiembre de ese año35 (Figura5). Es de madera policromada y de pequeñas proporciones, mide: 5,75 x 3,45 m., incluyendo la mesa de altar. Consta de un banco y un cuerpo, flanqueado por estípites, con una hornacina central que alberga la imagen titular. Su cornisa se enrosca formando dos grandes volutas, que recogen el ático, donde hay un pequeño óleo sobre lienzo (0,65 x 0,45 m.), con el tema de la Adoración de los Reyes Magos. En las entrecalles hay medallones en relieve con escenas alusivas a la Pesca milagrosa y al Arrepentimiento de San Pedro. El conjunto se remata con un pabellón de telas encoladas, que sostienen ángeles, más un querubín36. También hay otros cuatro querubines en el arco que corona la figura sedente. No está documentada la autoría del retablo. Podría ser obra de Manuel García de Santiago (1714-h.1780). Sus características son comunes a su obra documentada: único cuerpo en los de pequeño tamaño, con calle central destacada con hornacina, soportes de estípites y frontón mixtilíneo con volutas. De ser cierta esta hipótesis, sería su primera obra conocida, anterior al retablo mayor del Loreto (1749-50) y al retablo de la capilla de San Hermenegildo de la catedral (1752). La imagen de San Pedro, en su cátedra, mide: 0,83 x 0,57 m. Es de madera dorada y estofada, con tiara y llaves de plata. Es de autor anónimo y debe datar de la segunda mitad del siglo XVII. Salía procesionalmente el día del Corpus, con la Sacramental37. RETABLO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD Se encuentra situado en la nave de la Epístola, entre la Sacristía y la portada lateral. Se trata de una pieza fuera de escala, por su monumentalidad, y fuera de sitio, ya que desdice este retablo neoclásico en un templo barroco del siglo XVII. Está realizado en madera, con pilastras de orden corintio. De la parte frontal cuelgan capiteles péndola. El 33 A.P.S.N. Fondos de Santa María. Libro nº 7. Libro de Acuerdos de la Hermandad que se inicia en 1718. Fol. 102 vto. 103 r. 34 FALCÓN, Teodoro. “La iglesia de Santa María la Blanca de Sevilla, punto de encuentro…”. p.68. Desde 2010 este lienzo se halla expuesto en la iglesia de San Nicolás. 35 A.P.S.N. Fondos de la iglesia de Santa María la Blanca. Libro nº 7 de Acuerdos de la Venerable Hermandad de Señores Sacerdotes de la Cátedra de Ntro. P. Sr. San Pedro en Roma, sita en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Santa María la Blanca de esta ciudad de Sevilla, que empieza el año de 1718 y acaba el de 1747. Fol. 132 vto. 36 HERRERA GARCÍA, Francisco Javier. El retablo barroco sevillano, p. 270. 37 A.P.S.N. Fondos de Santa María. Libro nº 7 de la Venerable Hermandad…de la Cátedra de San Pedro. Cabildo de 30 de julio de 1733. Fol. 91.
Retablos y esculturas de la iglesia de Santa María La Blanca de Sevilla 309 Laboratorio de arte 25 (2013), pp. 301-320, iSSN 1130-5762 grupo escultórico que alberga, con la Trinidad, es obra atribuida con fundamento a Blas Molner (1737-1812), un escultor valenciano afincado en Sevilla desde 1766, en donde llegó a ser Director de la Academia de las Tres Nobles Artes, y uno de los principales representantes de la escultura neoclásica en esta ciudad. Como es tradicional en esta iconografía aparece Dios Padre teniendo a su derecha a su Hijo, ambos sedentes sobre la bola del mundo y nubes a los pies. Corona el grupo el Espíritu Santo en forma de paloma. A los pies de Jesucristo un ángel porta la cruz. En el banco del retablo figura un interesante grupo de la Piedad, de barro cocido. El retablo procede del Beaterio de la Trinidad, institución que aunque tiene su origen en 1717, su templo no se abrió al culto hasta 1790, siendo bendecido por su bienhechor, don Bartolomé Cabello Barroso, racionero de la catedral y párroco de Santa María la Blanca38. A instancias suya se trasladó este retablo a Santa María. La fecha debió ser en torno a 1793. Por un Breve Apostólico de Pío VI, se concedían indulgencias a los miembros de la Congregación de la Santísima Trinidad y Redención de Cautivos, sita en la iglesia parroquial de Santa María la Blanca, transcrito y rubricado por el arzobispo don Alonso Marcos de Llanes y Argüelles, dado en Umbrete a 3 de agosto de ese año39. RETABLO DEL CRISTO DEL MANDATO Y DE LA VIRGEN DE PÓPULO Sus imágenes pertenecen a una extinguida Hermandad, que a su vez fue el resultado de la fusión con otras. Los primeros datos documentales de la Cofradía del Sagrado Lavatorio y Virgen del Pópulo datan de fines de la década de 159040. Según Bermejo41, esta hermandad y cofradía tiene sus orígenes a fines del siglo XVI o comienzos del XVII, uniéndose en 1623 a la de la Quinta Angustia, para separarse con posterioridad. La primera, que salía procesionalmente la tarde del Jueves Santo, llevaba tres pasos: el de Jesús lavando los pies a los Apóstoles, el del Cristo del Mandato y el de la Virgen del Pópulo. La Hermandad radicaba en 1598 en la iglesia de San Esteban y en 1610 en Santa María la Blanca42. Consta que la capilla se reconstruyó en este templo en 165943. Esta institución decayó a mediados del siglo XVII, saliendo procesionalmente por 38 GONZÁLEZ DE LEÓN, Félix. ob.cit. pp. 98-100. GESTOSO Y PÉREZ, José. ob.cit. III 466. GONZÁLEZ GÓMEZ, Juan Miguel y MORILLAS ALCÁZAR, José María. “Retablos y esculturas del beaterio de la Trinidad de Sevilla”. Laboratorio de Arte, nº 4. Sevilla, 1991, pp. 181-214. 39 A.P.S.N. Fondos de la iglesia de Santa María la Blanca. Libro de Cargo y Data de las Cofradías, que comienza en 1675. Libro 14. En el Inventario de la “iglesia filial de Santa María la Blanca”, que data de 1945, consta un retrato al óleo sobre lienzo de don Florencio Delgado, “fundador de esta iglesia de la Esclavitud de Santa María la Blanca” 40 MARTÍNEZ DE LA TORRE, Antonio. “La extinguida Cofradía del Sagrado Lavatorio”. Cruz de Guía, Sevilla, 1959, s/p. 41 BERMEJO Y CARBALLO, José. Glorias religiosas de Sevilla. Sevilla, 1882, pp.114-116. 42 A.P.S.N. Fondos de Santa María. Libro de los Hermanos de la Cofradía del Sagrado Lavatorio y Virgen del Pópulo, que comienza en 1610. 43 A.C.S. Libro de Autos capitulares, nº 65. Fol. 91.
Teodoro Falcón 316 Laboratorio de arte 25 (2013), pp. 301-320, iSSN 1130-5762 RETABLO DE ÁNIMAS A comienzos del siglo XIX se colocó al exterior del templo, derecha de la portada, un retablo de Ánimas, que fue costeado por doña Ignacia Sonet. En Cabildo de 19 de enero de 1805 consta que esta dama “había dado una crecida limosna” para tal fin75. Por bienhechora fue recibida al día siguiente en la Hermandad del Santísimo76. De este retablo, que sería de pinturas como era costumbre, no queda nada. En su lugar se ha instalado un retablo cerámico de la Virgen de las Nieves. Fue realizado en 1957 por el escultor-ceramista Pedro Navia Campos, con la colaboración del ceramista Manuel García Gutiérrez y del pintor Antonio Morilla Gadea, que firma como M.G. El retablo cerámico mide: 1,20 x 0,60 m.77 Fecha de recepción: 30 de septiembre de 2012 Fecha de aceptación: 18 de noviembre de 2012 75 A.P.S.N. Fondos de Santa María. Libro de las Hermandades que comienza en 1696. Fol. 240. 76 Ibiden. Libro 3º del Archivo. Libro de Entradas y Averiguaciones que comienza en 1778. Fol. 155. Consta que esta Hermana falleció en agosto de 1807. 77 PALOMO GARCÍA, Martín Carlos. “El escultor ceramista Pedro Navia Campos”. Boletín de las Cofradías de Sevila, nº 530. Sevilla, abril de 2003. Idem. “Virgen de las Nieves”. Boletín de las Cofradías de Sevilla, nº 582
Retablos y esculturas de la iglesia de Santa María La Blanca de Sevilla 317 Laboratorio de arte 25 (2013), pp. 301-320, iSSN 1130-5762 Figura 1. Vista interior del templo. Figura 2. Fragmento del retablo de Santa Ana.
Teodoro Falcón 318 Laboratorio de arte 25 (2013), pp. 301-320, iSSN 1130-5762 Figura 3. Grabado de la Virgen de las Nieves, de Matías de Arteaga. Figura 4. La imagen de la Virgen de las Nieves en la iglesia de S. Nicolás (Foto: Martín Carlos Palomo).
Retablos y esculturas de la iglesia de Santa María La Blanca de Sevilla 319 Laboratorio de arte 25 (2013), pp. 301-320, iSSN 1130-5762 Figura 5. Retablo de San Pedro (Foto: J. Roda Peña). Figura 6. Cristo del Mandato (Foto: J. Roda Peña).
Teodoro Falcón 320 Laboratorio de arte 25 (2013), pp. 301-320, iSSN 1130-5762 Figura 7 . Virgen del Pópulo (Foto: J. Roda Peña) Figura 8 . San Juan Evangelista (Foto: J. Roda Peña) Figura 9. San José (Foto: J. Roda Peña)