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157 Boletín de la A.G.E. N.º 50 - 2009 Boletín de la A.G.E. N.º 50 - 2009, págs. 157-172 EL CONCEPTO DE COHESIÓN TERRITORIAL. ESCALAS DE APLICACIÓN, SISTEMAS DE MEDICIÓN Y POLÍTICAS DERIVADAS Alfonso Fernández Tabales*, Belén Pedregal Mateos, Juan Carlos Rodríguez Mateos, Mª Fernanda Pita Lopez y Florencio Zoido Naranjo Universidad de Sevilla RESUMEN El concepto de cohesión territorial ha ido cobrando fuerza durante la última década como una de las expresiones más citadas en el ámbito temático de las políticas territoriales. Sin embargo, hasta fechas muy recientes ha adolecido de un escaso nivel de concreción, tanto teórica como práctica. Este texto se propone avanzar en dicha concreción, abordando las cuestiones clave del concepto de cohesión territorial en Europa, en cuanto a su definición; escala y ámbito de actuación; planteamiento de fórmulas para mejorar la cooperación y coordinación entre las políticas sectoriales y territoriales; o el debate, esencial para su aplicabilidad práctica, acerca del establecimiento de indicadores para la evaluación de las características y tendencias de dicha cohesión territorial. Todo ello en el contexto teórico del debate suscitado por la publicación del Libro Verde sobre la cohesión territorial , elaborado y difundido por la Comisión de las Comunidades Europeas. Palabras clave: cohesión territorial, diversidad, identidad, desarrollo territorial, indicadores, Libro verde de la Cohesión Territorial. ABSTRACT The concept of territorial cohesion has gained strength during the last decade as one of the most quoted in the subject area of territorial policies. However, until very recently, has suffered from a low level of detail, both theoretical and practical. This paper seeks to be Fecha de recepción: abril 2009. Fecha de aceptación: septiembre 2009. * Departamento de Geografía Física y Análisis Geográfico Regional ( [email protected] s ) Facultad de Geografía e Historia. Universidad de Sevilla. C/ María Padilla s/nº 41004 (Sevilla).
158 Boletín de la A.G.E. N.º 50 - 2009 A. Fernández Tabales, B. Pedregal Mateos, J. C. Rodríguez Mateos, Mª F. Pita López y F. Zoido Naranjo another step in specifying the main territorial cohesion-related issues by addressing the key issues of the concept in Europe, in terms of its definition, the scale and scope of territorial action; the question of how to improve co-operation and co-ordination between sectorial and territorial policies as well as the type of indicators that must be developed in order to evaluate both the characteristics and trends in territorial cohesion. These and other questions are addressed in the context of the theoretical debate raised after the publication in 2008 of the Green Paper on Territorial Cohesion by the Commission of the European Communities. Key words: Territorial Cohesion, Diversity, Identity, Spatial Development, Indicators, Green Paper on Territorial Cohesion. En 2008 la Comisión de las Comunidades Europeas inició un proceso de consulta y clarificación sobre el concepto de cohesión territorial y sobre cómo hacerlo operativo que se materializó en la publicación del Libro Verde sobre la cohesión territorial. El documento supone un avance en la concreción de las principales cuestiones relacionadas con la cohesión territorial aunque plantea, a su vez, importantes interrogantes sobre la escala y ámbito de actuación de la acción territorial, sobre cómo mejorar la cooperación y coordinación entre las políticas sectoriales y territoriales, o sobre qué indicadores deben desarrollarse para evaluar las características y tendencias de la cohesión territorial. Estas y otras cuestiones fueron abordadas en el Foro de expertos sobre la cohesión, la diversidad y el desarrollo territorial, celebrado en Sevilla en enero de 2009, cuyas principales aportaciones, convenientemente sintetizadas y valoradas, se recogen en este texto en formato de respuestas a las preguntas planteadas en el Libro Verde. I. INTRODUCCIÓN. EL CONTEXTO DEL DEBATE SOBRE LA COHESIÓN TERRITORIAL Desde la aparición a finales de los años noventa de la referencia explícita a la cohesión territorial de manera muy breve en el Artículo 16 1 del Tratado Constitutivo de la Comunidad Europea, donde se señala el papel de los servicios de interés económico general en la promoción de la cohesión social y territorial, la Unión Europea se ha constituido en la principal fuente de referencia e impulsora de este concepto (Fernández Tabales et al. 2007). En su origen, Faludi (2005:23-24) reconoce la influencia de la Asamblea de las Regiones de Europa (ARE) como responsable de la campaña para que la cohesión territorial fuera reconocida como uno de los objetivos de la UE, ampliando y complementando los objetivos de cohesión económica y social. Desde entonces, el concepto ha ido ganando reconocimiento institucional, apareciendo en varios documentos de políticas de la UE (Farinós, 2005: 64). A principios de 2001, el Segundo Informe sobre la cohesión económica y social adoptado por la Comisión Europea aborda por vez primera el tema de la cohesión territorial entre los estados miembros en un capítulo específico. A partir de entonces, los trabajos del ESPON/ORATE (Observatorio en 1 Antiguo artículo 7D del Tratado de Amsterdam de 02.10.1997 (Farinós, 2005:64).
159 El concepto de cohesión territorial. Escalas de aplicación, sistemas de medición y políticas derivadas Boletín de la A.G.E. N.º 50 - 2009 Red de la Ordenación del Territorio Europeo) supondrán un impulso y promoción importante del conocimiento sobre las estructuras territoriales, las tendencias y los impactos de las políticas en el territorio europeo. Pero el impulso definitivo vendrá a partir de la adopción en mayo de 2007 de la Agenda Territorial de la Unión Europea, que, a su vez, tomaba como punto de partida la Estrategia Territorial Europea 2 ( European Spatial Development Perspectives ) de 1999. Precisamente, en su primer capítulo la Agenda propone como objetivo de la Unión reforzar la cohesión territorial utilizando mejor los recursos disponibles en las regiones de Europa, promoviendo un desarrollo policéntrico, integrando los territorios donde vive la gente y contribuyendo a una Europa sostenible en lo cultural, social, ambiental y económico (Ascasibar, Iñigo, 2007). Posteriormente, la Comisión de las Comunidades Europeas inició en 2008 un debate sobre el concepto de cohesión territorial, con objeto de profundizar en su comprensión y en sus implicaciones en términos políticos y de cooperación, que se materializó en la publicación del «Libro Verde sobre la cohesión territorial. Convertir la diversidad territorial en un punto fuerte» COM (2008) 616 final. El Libro Verde sobre la cohesión territorial se estructura en cuatro grandes apartados en los que se presenta brevemente las principales cuestiones de enfoque relacionadas con el concepto: 1) La cohesión económica y social desde un punto de vista territorial; 2) Hacia un desarrollo más equilibrado y armonioso; 3) La cohesión territorial a debate y en la práctica a nivel comunitario y a nivel nacional y, finalmente, 4) se detallan diversas preguntas para el debate sobre las que la Comisión invitaba a todas las partes interesadas a enviar sus comentarios hasta el 28 de febrero de 2009. Dicha publicación es la referencia institucional y conceptual que toma como punto de partida el presente texto, el cual se orienta a reflexionar y plantear respuestas a las preguntas esenciales planteadas en el Libro Verde, y con las que el citado documento finalizaba 3 . En los siguientes epígrafes se desarrollan dichas respuestas. II. DEFINICIÓN 1. ¿Cuál es la definición más apropiada de cohesión territorial? La cohesión territorial podría definirse como un principio para las actuaciones públicas encaminadas al logro de objetivos como crear lazos de unión entre los miembros de una comunidad territorial (cohesión social) y favorecer su acceso equitativo a servicios y equipamientos (equidad/justicia espacial), configurar un auténtico proyecto territorial común 2 Acordada en la reunión informal de Ministros responsables de ordenación del territorio en Postdam, mayo de 1999. Publicada por la Comisión Europea. 3 En este sentido, el Observatorio de la cohesión, la diversidad y el desarrollo territorial de Andalucía (ODTA) (Proyecto de excelencia financiado por el Plan Andaluz de Investigación [P06-SEJ-01714]) organizó en Sevilla el 26 y 27 de enero de 2009 un Foro de expertos sobre la cohesión, la diversidad y el desarrollo territorial , con el objeto de debatir estas cuestiones. El Foro se organizó en colaboración con la Universidad Internacional de Andalucía y la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación de la Universidad de Sevilla. El presente texto es en buena medida resultado de las reflexiones iniciadas en dicho Foro (más información sobre aportaciones, conclusiones y participantes en: http://www.upo.es/ghf/giest/ODTA/ODTA.htm).
160 Boletín de la A.G.E. N.º 50 - 2009 A. Fernández Tabales, B. Pedregal Mateos, J. C. Rodríguez Mateos, Mª F. Pita López y F. Zoido Naranjo (identidad) partiendo del respeto a la diversidad y a las particularidades, articular y comunicar las distintas partes del territorio y romper las actuales tendencias hacia la polarización y desigualdad entre territorios (de la Unión Europea o de España) aprovechando las fortalezas y rasgos inherentes de cada uno de ellos. Se trata, además, de buscar la cohesión o coherencia interna del territorio, así como la mejor conectividad de dicho territorio con otros territorios vecinos. En este sentido, la cohesión territorial sería un principio para las actuaciones públicas encaminadas al desarrollo territorial, que comprendería tres elementos esenciales: • La articulación física entre las partes del territorio considerado, en este caso la UE. Esta consideración se vería cubierta a través de las redes de infraestructuras. y del concepto, ya enunciado en dicho ámbito, de accesibilidad equivalente. • La equidad territorial, entendida como la igualdad de oportunidades para alcanzar el desarrollo de la persona en todas las partes de un territorio. Su plasmación concreta se realizaría al garantizar la igualdad en los niveles de prestación de servicios públicos, equipamientos e infraestructuras en todas las partes del territorio considerado. • La identificación de la comunidad que puebla un territorio con un proyecto de vida en común. Es éste quizás el elemento más novedoso en la conceptualización, y posiblemente el más complejo de cuantificar y concretar en medidas de actuación (en tanto que escapa al ámbito de lo material y se introduce en el campo de los sentimientos de pertenencia e identidad), pero parece imprescindible su incorporación, ya que puede percibirse cómo, a menudo, las mayores amenazas a la cohesión territorial, manifestadas a través del surgimiento de tendencias disgregadoras o centrífugas, se originan en contextos territoriales en los que los dos primeros elementos ofrecen indicadores muy positivos, frecuentemente por encima de la media del territorio en conjunto. A su vez, partiendo de la diversidad territorial existente en la Unión Europea, la cohesión territorial hace referencia al establecimiento de unos vínculos entre estos territorios que les permitan aprovechar sus ventajas comparativas hacia una mayor competitividad y eficiencia territorial, evitando los procesos de concentración excesiva de actividad, polarización territorial y desigualdad social, en beneficio de los objetivos de cohesión social, equidad territorial y calidad ambiental que se derivan de un desarrollo equilibrado y sostenible. 2. ¿Qué nuevos elementos podría aportar al actual enfoque de la cohesión económica y social tal y como la practica la Unión Europea? La perspectiva de cohesión territorial aporta una visión espacial o territorial a los otros conceptos, trasladando todas aquellas cuestiones que antes se presentaban bajo un prisma puramente social (igualdad, equidad, solidaridad, protección social) a un enfoque territorial (solidaridad y justicia territoriales). Así mismo, la idea de cohesión territorial no sólo abarca cuestiones de equidad o solidaridad interterritoriales (lo cual no sería poco), sino también objetivos de protección ambiental y sostenibilidad y mecanismos de integración/coordinación de las distintas políticas sectoriales con incidencia territorial.
161 El concepto de cohesión territorial. Escalas de aplicación, sistemas de medición y políticas derivadas Boletín de la A.G.E. N.º 50 - 2009 De estos aspectos, los ambientales deberían cobrar un especial protagonismo precisamente por su consustancial vinculación al territorio y sus habitantes. La integridad del territorio que incluye las áreas protegidas, los corredores ecológicos o verdes, las vías pecuarias, las zonas de dominio público hidráulico o las marítimo terrestres, los montes públicos, etc, en numerosas ocasiones se ve gravemente alterada, en su conectividad, por la prevalencia de las redes de infraestructuras con gran impacto negativo en la sostenibilidad del territorio afectado, tanto en los aspectos ambientales (fraccionamiento, alteración paisajística, cambio de usos del suelo) como sociales (agresión a la vinculación emocional al territorio, transculturización, desplazamientos demográficos) y económicos (por el cambio de actividades relacionadas con las potencialidades del territorio, incorporación de actores desvinculados del tejido socio-económico existente). Los nuevos elementos que podría aportar la cohesión territorial al actual enfoque de la cohesión económica y social podrían sintetizarse en los siguientes puntos: — Aportaría el enfoque territorial imprescindible para entender la complejidad de los procesos generadores de las desigualdades de toda índole. Estos procesos no se desarrollan en un espacio abstracto o teóricamente uniforme, sino que a menudo los aspectos territoriales (incluyendo en los mismos los elementos físicos, sociales y culturales de cada territorio) son esenciales como factor explicativo en la génesis de dichas desigualdades. — En consonancia con lo anterior, aportaría mayor eficacia y eficiencia en la aplicación de políticas públicas orientadas a la cohesión económica y social. Ello se deriva de que el concepto de cohesión territorial recoge la idea del reconocimiento de la singularidad diferenciada de cada territorio, de cara a la aplicación de dichas políticas. De esta forma contribuye también a evitar la posible implementación de paquetes de medidas rígidamente estandarizadas, que no se adaptarían adecuadamente a las necesidades específicas de cada territorio. — La consideración del concepto de activo territorial, definido como aquellos elementos económicos, sociales y ambientales que se consideran parte definitoria del capital territorial de una región. La intervención comunitaria debe dirigirse a favorecer o potenciar la capacidad de los ciudadanos para aprovechar al máximo el rendimiento de estos activos territoriales (eficiencia económica) y promover así la competitividad de estos territorios, siempre y cuando se salvaguarden los objetivos de cohesión social y calidad ambiental. La intervención comunitaria debe orientarse a aumentar el capital territorial global de la Unión. — El tratamiento territorial facilita algunas condiciones para los siempre demandados y difíciles procesos de integración de políticas, que requieren de ámbitos, contenidos y agentes concretos en los que materializarse. La política territorial debe ser un nuevo vértice de intervención que analice la sinergia entre las políticas estructurales y las políticas sectoriales actuales y los efectos de éstas sobre el objetivo multidimensional de la cohesión territorial. — Asimismo, el concepto de cohesión territorial introduce un enfoque de sentido de pertenencia a un territorio, en este caso la UE, con una identidad, un proyecto común de futuro y con unos lazos de unión entre sus sociedades integrantes; aspectos éstos que no necesariamente están recogidos en los conceptos de cohesión económica y social. En este sentido, la mera cohesión económica y social entre las partes integran-
162 Boletín de la A.G.E. N.º 50 - 2009 A. Fernández Tabales, B. Pedregal Mateos, J. C. Rodríguez Mateos, Mª F. Pita López y F. Zoido Naranjo tes de una unidad administrativa y territorial no garantiza su continuidad futura, ni es salvaguarda para la no aparición de tendencias disgregadoras en su seno, si no existe al mismo tiempo una cohesión territorial en la línea señalada relativa al sentido y satisfacción de pertenencia a un proyecto común. — En relación con este último elemento, el enfoque de cohesión territorial guarda también relación con la dimensión de «participación pública» (que implica información, implicación, «empoderamiento», etc.) básica en los planteamientos de nuevos modos de gobierno de los territorios. III. ESCALA Y ÁMBITO DE ACTUACIÓN DE LA ACCIÓN TERRITORIAL 1. ¿Tiene un papel la UE en el fomento de la cohesión territorial? ¿Cómo podría definirse ese papel respetando el principio de subsidiariedad? La Unión Europea puede tener un papel relevante en el fomento de la cohesión territorial en consonancia con los tres elementos esenciales del concepto de cohesión territorial antes señalados: — En lo relativo a la articulación física, el papel de la UE se centraría en contribuir, mediante el señalamiento de prioridades y el apoyo institucional y financiero, al fortalecimiento de las redes transeuropeas de infraestructuras, y también de otro tipo (Red Natura 2000), que se reafirmarían como los ejes vertebradores de la cohesión territorial europea. — En lo referente a la equidad territorial, la UE asumiría la función de apoyar las iniciativas estatales encaminadas a garantizar la igualdad de oportunidades para todos los territorios de la Unión en su aspiración de alcanzar el desarrollo. Ello se traduciría en la definición de unos derechos compartidos y en la aplicación de los instrumentos de la Política Regional europea al objetivo específico de mejorar el acceso de todos los ciudadanos comunitarios a unos niveles promedio, que pueden ser recomendados por la propia UE, en la prestación de servicios y equipamientos públicos. — Por último, en lo que respecta al sentimiento de identidad y pertenencia a un territorio, el papel de la UE se dirigiría, desde el respeto al principio de subsidiariedad, a intensificar el sentimiento de ciudadanía común y de identificación con la propia UE y los valores culturales que la sustentan, como proyecto común de todos los habitantes de los Estados miembros; proyecto que excede lo político para extenderse a lo social y cultural. Todo ello desde el reconocimiento de la diversidad territorial como un valor positivo (frente a las tendencias homogeneizadoras derivadas del proceso de globalización), cuya conservación debe ser igualmente potenciada. 2. ¿En qué medida la escala territorial de la intervención política debe variar en función de los problemas abordados? Parece necesario que así sea, ya que las decisiones relativas a la escala de actuación para abordar temáticas territoriales no presentan un carácter meramente cuantitativo, sino que la escala elegida encierra notables implicaciones cualitativas; asimismo, desde el punto de vista
163 El concepto de cohesión territorial. Escalas de aplicación, sistemas de medición y políticas derivadas Boletín de la A.G.E. N.º 50 - 2009 de las políticas públicas, ésta es una cuestión esencial, ya que acercar en lo posible la toma de decisiones a la ciudadanía, y al territorio concreto al que se dirigen las políticas, redunda en un incremento en la eficacia de éstas. Por lo que respecta al problema de la escala en la cohesión territorial, en la UE dicha cohesión es un propósito que se va buscando a la par que se construye el propio ente político, todavía en fase de definición, mientras que en el interior de cada Estado (y en ocasiones a escalas subestatales) resulta un principio básico de cumplimiento ineludible, aunque sea como objetivo a largo plazo. En consecuencia, se puede afirmar que la cohesión territorial es un objetivo genérico de la UE, pero debe ser desarrollado a nivel estatal e intraestatal; en este sentido, se considera que los Estados o las entidades subestales competentes son los responsables del Land Use o Spatial Planning , que se reafirma como el mecanismo más importante para la coordinación entre actores y niveles. Por otra parte, la UE ha identificado la región como territorio de referencia para abordar y lograr la cohesión en su ámbito, ante la evidencia de que las desigualdades entre Estados disminuyen, pero entre regiones aumentan. Por debajo de este nivel, al menos en el caso español, los planteamientos de división territorial para medir la cohesión presentan notables dificultades (la división provincial aparece como un mosaico político demasiado simple y homogéneo, mientras que la división municipal ofrece un mosaico político demasiado desigual y por tanto escasamente útil como ámbito base de comparación). Finalmente, descendiendo a aspectos más concretos, existe consenso acerca de que la escala subregional se convierte en clave para la comprensión y el tratamiento de los problemas relativos al policentrismo urbano-rural. 3. ¿Las zonas con características geográficas específicas requieren medidas políticas especiales? En caso afirmativo, ¿cuáles? En efecto, en la actualidad es un principio generalmente aceptado que no puede haber un modelo rígido de políticas públicas para aplicar en cualquier tipo de espacio, independientemente de cuáles sean sus características socioeconómicas, territoriales, culturales, históricas, institucionales, etc. Por el contrario, se ha extendido el convencimiento de que las políticas, en especial cuando afectan a las cuestiones territoriales, deben adaptarse flexiblemente a la singularidad de cada territorio concreto, en especial cuando las características de éstos influyan decisivamente en su acceso al desarrollo (áreas de montaña, rurales, despobladas, fronterizas, insulares, periféricas, con riesgos naturales, en transición industrial, etc.), ya que ello facilitará una mayor efectividad de dichas políticas. En estos ámbitos se hace especialmente necesario repensar las cuestiones referidas a conectividad y accesibilidad de manera que el criterio de conectividad y equidad espacial no pase por construir más carreteras y vías de transporte, sino por la reformulación de la movilidad en estas zonas con criterios de sostenibilidad (priorizando aspectos como la minimización de los impactos de la movilidad sobre la calidad de vida, la calidad ambiental y la personalidad social de estos ámbitos, más que maximizar el volumen total de desplazamientos). De esta manera, sus principales activos territoriales (ambientales, sociales y urbanísticos) serán salvaguardados.
164 Boletín de la A.G.E. N.º 50 - 2009 A. Fernández Tabales, B. Pedregal Mateos, J. C. Rodríguez Mateos, Mª F. Pita López y F. Zoido Naranjo Este planteamiento es coherente con el subtítulo del propio Libro Verde, que plantea «Convertir la diversidad territorial en un punto fuerte», considerando dicha diversidad como un valor a tener en cuenta para el propio desarrollo territorial. De esta forma, el respeto y fomento de tal diversidad aparecen íntimamente relacionados con la idea de un desarrollo endógeno. Por último, debe decirse que estas ideas se corresponden en la práctica con la tendencia hacia la descentralización de la política regional europea, situando la misma en un ámbito de decisión más próximo a la ciudadanía afectada, y que busca un desarrollo de dicha política mejor ajustado a las necesidades singulares de cada región. IV. LA MEJORA DE LA COOPERACIÓN 1. ¿Cuál debe ser el papel de la Comisión Europea para estimular y apoyar la cohesión territorial? El papel de la Comisión deberá mantener una cierta continuidad con los planteamientos que, en materia de cohesión (fondos estructurales), ordenación/desarrollo territorial (Estrategia Territorial Europea) y políticas de cooperación transfronteriza, ha venido desarrollando en las últimas décadas. Al mismo tiempo, deberá coordinar esfuerzos al más alto nivel, plantear una agenda concreta en la que se recojan actuaciones de amplio alcance y favorecer que los procesos territoriales no produzcan un territorio europeo desequilibrado y de distintas velocidades. Por otro lado, deberá fomentar de modo claro las políticas de carácter integrador que sean capaces de vencer las inercias que durante años han dado lugar a enfoques sectoriales de la actuación sobre el territorio. Es necesario un enfoque integrado en el ámbito de la ordenación y el desarrollo territoriales, en el ámbito de la gestión costera y en el de la planificación/gestión del espacio marítimo, lo que englobará la integración interadministrativa horizontal y vertical, la integración de las distintas políticas sectoriales y la integración de ámbitos territoriales distintos. La Comisión puede marcar la pauta y ejercer un papel de árbitro y coordinador de tales procesos en la escala europea. 2. ¿Son necesarias nuevas formas de cohesión territorial? Son posibles y necesarias nuevas formas de cohesión territorial. Allí donde aparezcan desequilibrios o desigualdades territoriales sustantivos deben ser abordados por la política de cohesión territorial. Algunos ejemplos son: tipos de áreas urbanas que entran en declive social; regiones rurales con procesos agudos de despoblación; ámbitos con inmigración mayoritaria, etc. Las regiones fronterizas exteriores deben ser especialmente atendidas o se convertirán en áreas de gran tensión por la presión de la inmigración. Las fórmulas de cooperación existentes deben ser reforzadas y ampliadas con inteligencia e imaginación. 3. ¿Es preciso desarrollar nuevos instrumentos legislativos y de gestión para facilitar la cooperación, incluyendo las regiones fronterizas exteriores? Más que en crear nuevos instrumentos legislativos, las distintas administraciones territoriales (estatales, regionales) deben mostrar una mayor voluntad política para afrontar el reto de la cooperación transfronteriza. Ello debe conducir, en primer lugar, al diagnóstico
165 El concepto de cohesión territorial. Escalas de aplicación, sistemas de medición y políticas derivadas Boletín de la A.G.E. N.º 50 - 2009 adecuado de las ventajas que presentan las áreas transfronterizas (intercambios económicos y culturales, espacio compartido…) y de sus debilidades (situación periférica y/o marginal dentro de los Estados), en segundo lugar, al planteamiento de las estrategias cooperativas más adecuadas ( soft diplomacy , foros semipermanentes de diálogo, centros de coordinación…) y, en tercer lugar, a una planificación territorial local y supralocal que recoja, a la vez, objetivos «macropolíticos» de cooperación entre Estados y objetivos «micropolíticos» de cooperación concreta in situ . V. LA MEJORA DE LA COORDINACIÓN 1. ¿Cómo se puede mejorar la coordinación de las políticas sectoriales y territoriales? Un primer método para lograr tal coordinación es impulsar, en el diseño de cada política o actuación pública que pueda tener efectos directos o indirectos de tipo territorial, un enfoque más netamente territorializado, es decir, que cada política pública sea, de alguna manera, una política pública «territorializada», preocupada por el «cómo» y también por el «dónde» en su desarrollo e implementación. En segundo lugar, la mejora de la coordinación puede potenciarse si cada una de las políticas públicas queda vinculada a las estrategias de desarrollo territorial. De ese modo, el paso previo sería la definición de grandes objetivos de desarrollo y equilibrio territorial (en el nivel estatal, en el regional y en el local) y, a continuación, se desarrollarían, conforme a tal estrategia, las políticas infraestructurales, de transporte, productivas, ambientales, etc. En tercer lugar, es muy posible que una eficaz gobernanza territorial necesite, para coordinar enfoques, políticas y actores sociales diversos, algún tipo de «autoridad» o entidad de coordinación de alto rango. De alguna manera, es el Estado, y su Administración, quien podría detentar ese papel de arbitraje y coordinación. El Estado, lo público, no debe quedar mermado o erosionado ante las tendencias actuales; más bien podría reforzar parte de sus capacidades desempeñando funciones que, indudablemente, el mercado o la sociedad civil no pueden o no deben cumplir. Los servicios y los beneficios aportados, por ejemplo, por la protección de áreas naturales no pueden ser adecuadamente valorados y gestionados a través del mercado; es el Estado quien debe asumir su protección y valoración para garantizar que sus beneficios ecológicos, culturales y sociales lleguen a todos. En cualquier caso, cuando hablamos de Estado podemos entender cualquier ente u organismo de titularidad pública capaz de esa tarea de coordinación y de salvaguarda de valores comunes (desarrollo, bienestar, equidad y justicia social, protección ambiental). 2. ¿Qué políticas sectoriales deben prestar una mayor atención a sus implicaciones territoriales en el momento de su concepción? ¿Qué instrumentos deben desarrollarse a ese respecto? Prácticamente toda política pública afecta al territorio y a quienes lo habitan, aunque, por razones de orden y prioridad, podemos decir que son todas aquellas políticas que inciden más directamente en el territorio ( place-based policies más directamente en el territorio (place-based policiesmás directamente en el territorio ( ) las que necesitan una mayor atención desde el mismo momento de su formulación. Así, la política ambiental, la política de desa-
172 Boletín de la A.G.E. N.º 50 - 2009 A. Fernández Tabales, B. Pedregal Mateos, J. C. Rodríguez Mateos, Mª F. Pita López y F. Zoido Naranjo Comisión de las Comunidades Europeas», celebrado en Sevilla el 26 y 27 de enero de 2009, con la colaboración de la Universidad Internacional de Andalucía y la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación de la Universidad de Sevilla. Dichos participantes fueron: Ponentes: Florencio Zoido Naranjo, Joaquín Farinós Dasí, Juan Marcos Castro Bonaño, Eduardo Bericat Alastuey, José Manuel Moreira, José María Feria Toribio, Andreas Hildenbrand Scheid, Juan Carlos Collado, Fernando Prieto del Campo, Rafael Méndez, José Eduardo Molina Trapero, Vicente Granados Cabezas. Otros participantes: Manuel Burraco Barrera, Joan Corominas Masip, Antonio Galán Pedregosa, Narciso López de Cervantes, Saturnino Moreno Borrel, Rafael Serrano Cubero, Juan Requejo Liberal, Alfonso Fernández Tabales, Antonio García García, Gema González Romero, Belén Pedregal Mateos, Mª Fernanda Pita López, Juan Carlos Rodríguez Mateos, Rocío Silva Pérez, Francisco José Torres Gutiérrez, Luis Andrés Zambrana, Andrés Arroyo Pérez, Inmaculada Caravaca Barroso, Marco Garrido Cumbrera, Víctor Fernández Salinas, Leandro del Moral Ituarte, José Ojeda Zújar, Juan F. Ojeda Rivera, Estrella Cruz Mazo, Pilar Díaz Cuevas, Miguel García Martín, Gabriel Orozco Frutos, Sergio Segura Calero y David Sampedro Sánchez. BIBLIOGRAFÍA ASCASIBAR, I. «Agenda Territorial de la Unión Europea. Por el crecimiento económico sostenible», Ambienta , Julio-Agosto 2007, pp. 18-25. COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS. Libro Verde sobre la cohesión territorial. Convertir la diversidad territorial en un punto fuerte . COM (2008) 616 final, Bruselas, 2008. COMISIÓN EUROPEA, DG Política Regional. Las políticas estructurales y los territorios europeos. Competitividad, desarrollo sostenible y cohesión en Europa. De Lisboa a Gotemburgo, Luxemburgo, Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas, 2003. FALUDI, A. «La política de cohesión territorial de la unión Europea», Boletín de la AGE , nº 39, 2005, pp. 11-30. FARINÓS DASÍ, J. «La cohesión territorial: en busca de una mixtura entre competitividad, modelo social europeo, sostenibilidad y nuevas formas de gobernanza», en MORA, J. y DOS REIS, F. ( Coords. ): Políticas urbanas y territoriales en la Península Ibérica , Tomo I, Mérida: Junta de Extremadura, 2005, pp. 63-80. FERNÁNDEZ TABALES, A.; MENDOZA, A.; PEDREGAL, B. y ZOIDO, F. «Relaciones entre cohesión, diversidad y desarrollo territorial. Aplicaciones en Andalucía», La Geografia en la frontera de los conocimientos , XX Congreso de Geógrafos Españoles, 2007, pp. 1-12.