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La participación del usuario en la gestión energética de edificios: aplicación del método photovoice en espacios de trabajo.

Cuerdo Vilches, María Teresa

Abstract

La cuestión energética ha sido objeto de estudio en las últimas décadas debido a la progresiva escasez de recursos naturales, especialmente fósiles, y otros efectos nocivos medioambientalmente, como el calentamiento global o el efecto invernadero. Para reducir el consumo de energía y recursos y realizarlo de forma eficiente, se han venido desarrollando normativas, planes estratégicos e investigaciones que permitan encontrar soluciones y fomentar actuaciones de contribución a esos objetivos de reducción y uso eficiente. En el ámbito edificatorio, muchos de estos esfuerzos sin embargo se han realizado sin tener en cuenta el papel del usuario y las repercusiones de su forma de actuar. Más allá de contribuir activamente en la demanda del edificio, el usuario, a menudo estandarizado bajo leyes o tablas que buscan generalizar y predecir su comportamiento, resulta decisivo para lograr intervenciones sostenibles exitosas en edificios existentes, así como para conocer cuáles son las necesidades reales de (dis)confort a la que están sometidos, y alcanzar una gestión energética eficiente del edificio en su vida útil, sin olvidar su bienestar. Así pues se plantea una metodología de investigación social participativa, cualitativa, proveniente del ámbito de las ciencias sociales y de la salud, denominada Photovoice. En ella, es el usuario quien describe su percepción sobre el confort ambiental en el espacio de trabajo a través de sus fotografías, testimonios, y debates grupales; qué carencias o problemas detecta, las causas y consecuencias. Mediante la reflexión conjunta sobre esta realidad, es empoderado, establece mejoras y promueve la acción social para el cambio. La investigación se ha estructurado en cinco etapas sucesivas, relacionadas directamente con los correspondientes capítulos de la tesis: 1. En primer lugar, se concretan los objetivos, el alcance de la investigación (capítulo 2), y se analizan las circunstancias científico-técnicas actuales en las que se enmarca el contexto de la investigación. Se definen además algunos conceptos básicos, así como el marco legal y teórico del tema de investigación - el confort ambiental de los usuarios y la gestión energética en los espacios de trabajo-, según se ha venido entendiendo de forma convencional por el ámbito académico correspondiente (capítulo 3). 2. Se presentan desarrolladas las herramientas metodológicas de análisis más extendidas sobre gestión eficiente de la energía y confort ambiental del usuario, utilizadas en la evaluación actual de edificios (capítulo 4). 3. Se exponen a continuación las diferencias entre la investigación cuantitativa y la cualitativa, y las perspectivas que ofrecen para el estudio del individuo social (usuario); se muestran diversas técnicas basadas en investigación participativa e investigación con imágenes. Se presenta el Photovoice como método de investigación-acción participativa basada en imágenes realizadas por los participantes, su relevancia en la investigación de impacto y su aplicación en espacios de trabajo y ambientes construidos (capítulo 5). 4. Se elabora una propuesta metodológica que adapta Photovoice al estudio del confort ambiental del usuario en espacios de trabajo (capítulo 6). A continuación, se presenta un caso de estudio, evaluado en estos términos, utilizando los cuatro métodos cuantitativos presentados en el capítulo 4 (capítulo 7), y el método cualitativo Photovoice (capítulo 8). 5. Por último, se analizan resultados (capítulo 9), se extraen conclusiones (capítulo 10) y se apuntan líneas de investigación futuras (capítulo 11).

Full text

Autora: Mª T er esa Cuer do Vilches Dir ector es: Pr of. Dr . Antonio Gar cía Martínez (Universidad de Sevilla) Dr . Ignacio Oteiza San José (IET cc-CSIC) T esis doctoral Sevilla, Junio de 2017 LA P AR TICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: Aplicación del método Photovoice en espacios de trabajo. Sevilla, Junio de 2017 Universidad de Sevilla Escuela Técnica Superior de Ar quitectura Departamento de Construcciones Ar quitectónicas I Autora: Mª T er esa Cuer do Vilches Dir ectores: Pr of. Dr . Antonio Gar cía Martínez (Universidad de Sevilla) Dr . Ignacio Oteiza San José (IET cc-CSIC) LA P AR TICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: Aplicación del método Photovoice en espacios de trabajo. 5 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFOR T AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. “el cambio viene la mayoría de las veces de tierras de nadie no visitadas, entre dos disciplinas” Norbert Weiner Foto de portada: Archivo fotográfico del IETcc CSIC 6 LA P AR TICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. 7 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFOR T AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. Agradecimientos Quisiera expresar mi gratitud en primer lugar al Dr . Antonio Gar cía Martínez, profesor colaborador de la Universidad de Sevilla, y director de esta tesis, por creer en mí y por tener siempre la palabra pr ecisa. T uviéramos el tiempo que tuviéramos sus palabras siempre han sido clave en el avance de esta tesis. Gracias por tener me esa fe. Esta tesis sin duda necesitaba un director como tú. Dar las gracias también a mi codirector de tesis, el Dr . Ignacio Oteiza San José, por su paciencia infinita, por ofrecer me su equipo humano y sus recursos. Gracias por abrir me la posibilidad de investigar en el Instituto de ciencias de la construcción Eduardo T orroja (IET cc-CSIC), incluso cuando mi trabajo se debía ceñir a la Unidad Técnica de Evaluación de Productos Innovadores (DIT), y por mostrar me los pequeños tesoros del edificio y de la Institución. Gracias al equipo TEP-130, en especial al Dr . Juan José Sendra Salas, catedrático del Área de Instalaciones del Departamento de Construcciones Arquitectónicas I de la Universidad de Sevilla, por haber sido un guía ejemplar en el periodo inicial de mi andadura en la investigación, y por tener siempre un minuto para cuestiones académicas o de investigación. Me siento agradecida también al Dr . Samuel Domínguez Amarillo, mi primer mentor , por ponerle nombr e a mi vocación hace ya muchos años, y haber me aconsejado bien en este tiempo. Por otra parte, debo mostrar mi gratitud al Instituto de ciencias de la construcción Eduardo T orroja, y a su Dirección, personalizada en la Dra. Marta Castellote Ar mero, por su generosa implicación en esta investigación, además de per mitir incorporar me desde noviembre de 2016 a la investigación a través de la línea del Dr . Marcelo Izquierdo, al que también agradezco la for mación en los entresijos de la ingeniería, la investigación y la transferencia del conocimiento. Agradecer también a los equipos de Mantenimiento e Infraestructuras y a la Unidad de Divulgación del IET cc su ayuda y participación. Agradecer también a Héctor Bueno Durán la colaboración conjunta en el T rabajo Final de Máster que presentamos para el Máster de Energética del Edificio, de la Escuela de Ingenierías Industriales de la Universidad de Extremadura, por el cual obtuvimos la máxima puntuación con el estudio del análisis de estado actual y propuestas de mejora del IET cc-CSIC. Quiero expresar mi gratitud al sociólogo del Instituto de Salud Carlos III, Miguel Ángel Navas Martín, por ofrecer me su conocimiento en investigación cualitativa, por ceder me sus contactos en el mundo de la Salud y las Ciencias Sociales, y cuantos recursos estaban a su alcance, para poder llevar a cabo esta tesis. Mi gratitud se extiende al Investén-ISCIII, así como a la Dra. antropóloga Car men Lozano, por su consejo sobre la investigación participativa, y dar me su apoyo. T ambién en el IET cc-CSIC quiero mostrar mi agradecimiento a los verdaderos artífices de esta tesis, los participantes del Photovoice : Alicia, Beatriz, Car men Aragonés, Daniel, Eduardo, Fernando, Ignacio, Isabel, Juan, Julio, María, Marta, Miguel Ángel, Oscar , Rogelio y Car men Alonso. Cada uno de ellos ha contribuido no sólo con las sesiones Photovoice , sino con su apoyo, con las conversaciones de cuantas incertidumbres me acechaban, dando siempre palabras de ánimo y creyendo en este proyecto, al que generosamente cedier on su tiempo. Agradecer a mis padres el apoyo y cariño en todo lo que he hecho, y más en esta tesis. A mis her manas y amigos, gracias por las muestras de afecto y ánimo. A mi marido Miguel, por mostrar me caminos que han posibilitado lo multidisciplinar en esta tesis, por compensar mis ausencias, y por retornar me al punto de partida cuando me perdía en el camino de la investigación. 8 LA P AR TICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. 9 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFOR T AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. A mi hija Lucía 7.9. Cálculo de la huella de carbono del edificio .................................................................................................. 7.9.1. Análisis propuesto ........................................................................................................................................ 7.9.2. Justificación de la aplicación ..................................................................................................................... 7.9.3. Propuesta metodológica ............................................................. ............................................................... 7.9.4. Recopilación y organización de datos ...................................................................................................... 7.9.4.1. Fase I: Límite temporal ....................................................................................................................... 7.9.4.2. Fase II: Límite de la organización: Enfoque ...................................................................................... 7.9.4.3. Fase III: Límite Operativo .................................................................................................................... 7.9.5. Cálculo de huella de carbono .................................................................................................................. 7.9.5.1. Cálculo de huella de carbono. Alcance 1 ..................................................................................... 7.9.5.2. Cálculo de huella de carbono. Alcance 2: Consumo de electricidad..................................... 7.9.5.3. Cálculo de huella de carbono. T otal emisiones alcance 1+2 .................................................... 7.9.5.4. Indicadores en sedes: Ratios de consumo y emisiones .................................................................. 7.9.6. Plan de mejora. Posibles medidas de reducción .................................................................................... 7.9.7. Análisis de resultados .................................................................................................................................. 7.10. Aplicación del método checklist a través de herramienta LEED v. 4 del U.S. Green Building Council (USGBC), para edificios existentes (BO&M) ............................................................................................................. 7.10.1. Análisis propuesto ..................................................................................................................................... 7.10.2. Justificación de la aplicación ................................................................................................................. 7.10.3. Cálculo de créditos mediante certificación LEED Edificios Existentes (BO&M) ................................... 7.10.3.1 Checklist de estado actual .............................................................................................................. 7.10.3.2. Propuestas de mejora según las estrategias ofrecidas por LEED ................................................. 7.10.4. Análisis de resultados ................................................................................................................................. 7.11. Aplicación de criterios bioclimáticos a través del climograma de Givoni y módulos del software Autodesk Ecotect Analysis ® (weather and solar tools) . ........................................................................................ 7.11.1. Análisis propuesto ...................................................................................................................................... 7.11.2. Justificación de la aplicación ................................................................................................................... 7.11.3. Aplicación metodológica: Toma de datos, entrada en climograma y elaboración de estrategias bioclimáticas .......................................................................................................................................................... 7.11.3.1. Emplazamiento ................................................................................................................................. 7.11.3.2. Orientación ....................................................................................................................................... 7.11.3.3. T amaño y factor de for ma .............................................................................................................. 7.11.3.4. Climograma y definición de estrategias para alcanzar el confort ............................................. 7.11.3.5. Estrategias bioclimáticas ................................................................................................................. 7.11.4. Análisis de resultados ................................................................................................................................. Referencias .................................................................................................................................................................. 8. CASO DE ESTUDIO: ANÁLISIS MEDIANTE MÉTODOS CUALITATIVOS. APLICACIÓN DEL PHOTOVOICE .......................................................................................................................... 8.1. Introducción ......................................................................................................................................................... 8.2. Cuestiones previas ............................................................................................................................................... 8.3. Objetivos de la aplicación del método Photovoice en el caso de estudio .................................................... 8.4. Justificación metodológica de la aplicación de Photovoice en el caso de estudio del IETcc .................. 8.5. Adaptación metodológica del método Photovoice ........................................................................................ 222 222 222 223 223 223 223 224 224 224 225 225 226 226 229 230 230 230 231 231 232 238 240 240 241 241 242 247 247 248 250 255 257 259 259 259 260 260 262 8.6. Planificación del proyecto Photovoice en el IETcc ...................... .................................................................... 8.6.1. Definición de los distintos roles: participantes, fotógrafos, facilitadores, audiencia objetivo ............ 8.6.2. Organización de toma de datos ................................................................................................................ 8.6.3. Recursos: material necesario y lugar de reuniones .................................................................................. 8.6.4. Definición temporal del proyecto. Duración y periodo de interés ......................................................... 8.6.5. Planificación de las sesiones y agenda de Photovoice ........................................................................... 8.6.6. Preparación del dossier informativo a los participantes potenciales ..................................................... 8.6.7. Gestiones para la sesión fotográfica y otros medios audiovisuales ....................................................... 8.7. Estructura del Photovoice .................................................................................................................................. 8.7.1. Primer contacto con la audiencia objetivo y los participantes .............................................................. 8.7.2. Información y reclutamiento a los participantes potenciales ................................................................ 8.7.3. Información sobre el método Photovoice y objetivos del estudio. Información de consentimiento informado. Cuestionario demográfico ................................................................................................................ 8.7.4. Entrega de fotos de prueba. Entrega de consentimientos informados. Entrenamiento fotográfico.... 8.7.5. Primer debate sobre las fotografías. Presentación y adecuación de métodos de debate. El SHOWED y otros métodos de reflexión sobre las fotos ...................................................................................... 8.7.6. Codificación alfanumérica de las fotos .................................................................................................... 8.7.7. Debates por subgrupos (I): categorización temática de las fotografías usando aspectos, conceptos o temas relacionados con la cuestión principal de investigación .............................................. 8.7.8. Debates por subgrupos (II): selección de las fotos representativas para cada subgrupo ................. 8.7.9. Debates por subgrupos (III): propuestas de soluciones para cada una de las categorías temáticas consensuadas ........................................................................................................................................................ 8.8. Recopilación de datos ........................................................................................................................................ 8.9. Procedimiento de análisis de datos .................................................................................................................. 8.10. Acción Social ...................................................................................................................................................... 8.11. Resultados de la aplicación del método Photovoice al caso de estudio ................................................... 8.11.1. Muestra participante ................................................................................................................................. 8.11.2. Imágenes .................................................................................................................................................... 8.11.3. SHOWED de las imágenes ........................................................................................................................ 8.11.4. Discurso grupal. Debate de las sesiones. Categorización de primer nivel, por subgrupos, y propuesta de la investigadora-facilitadora ........................................................................................................ 8.11.5. Resultados de la aplicación de Aproximación Sucesiva sobre los datos de Photovoice (I): Desarrollo de la ca te go r iz ac ió n de p ri me r ni ve l ...................................................................................................................... 8.11.6. Resultados de la aplicación de Aproximación Sucesiva sobre los datos de Photovoice (II): Desarrollo de la categorización de segundo nivel ............................................................................................. 8.12. Análisis de resultados ........................................................................................................................................ Referencias .................................................................................................................................................................. 9. ANÁLISIS DE RESULTADOS Y DISCUSIÓN ............................................................................ 9.1. Análisis de resultados obtenidos para el estado actual del caso de estudio .............................................. 9.2. Análisis comparativo de resultados obtenidos en cada método para el caso de estudio ........................ 9.2.1. Tabla comparativa ................................................................................................................................................... 9.2.2. Análisis de la tabla comparativa. Valoración general ...................................................................................... 9.2.3. Análisis de la tabla comparativa. Información climática ................................................................................. 263 263 264 264 266 267 268 269 269 271 272 274 277 280 280 282 283 283 285 286 286 288 285 291 295 300 304 317 320 321 321 323 323 327 329 9.2.4. Análisis de la tabla comparativa. Información del edificio .............................................................................. 9.2.5. Análisis de la tabla comparativa. Actividad de la organización .................................................................... 9.2.6. Análisis de la tabla comparativa. Confort de los usuarios ................................................................................ 9.2.7. Análisis de la tabla comparativa. Propuestas de mejora ................................................................................. 9.2.8. Análisis de la tabla comparativa. Participación activa de partes interesadas ............................................ 9.2.9. Análisis de la tabla comparativa. Caracterización del método ..................................................................... 9.3. Evaluación comparativa de parámetros de sostenibilidad y eficiencia energética en el edificio ............ 9.3.1. Datos de partida ..................................................................................................................................................... 9.3.2. Propuestas de mejora ............................................................................................................................................. 9.4. Evaluación comparativa de parámetros de confort del usuario .................................................................. 9.4.1. Datos de partida: la categoría “confort del usuario” ....................................................................................... 9.4.2. Propuestas de mejora: categoría “participación activa de partes interesadas”........................................ 9.5. Análisis de otros aspectos no reflejados en la tabla comparativa ............................................................... 9.5.1. Algunas cuestiones sobre la evaluación de cada método ............................................................................ 9.5.2. Algunas limitaciones del análisis comparativo de los distintos métodos ...................................................... 9.5.3. La concienciación del usuario y el empoderamiento. Resultados a largo plazo ...................................... Referencias ................................................................................................................................................................. 10. CONCLUSIONES ................................................................................................................ 10.1. Introducción ...................................................................................................................................................... 10.2. Conclusiones basadas en el análisis de resultados expuesto en el capítulo 9 ........................................... 10.3. Conclusiones generales sobre Photovoice y su aplicación en arquitectura .............................................. 11. FUTURAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN .............................................................................. BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS ........................................................................................... .... ANEXOS .................................................................................................................................. 329 333 335 336 338 340 341 341 344 347 347 349 351 351 353 356 359 361 361 362 366 371 375 387 19 PRÓLOGO. PRÓLOGO . En cierta ocasión, Benjamin K. Sovacool 1 , se dispuso a enviar un artículo a cier- tas revistas para su publicación, cuya elaboración conllevó seis años de intenso estudio y preparación. Una vez enviado a cuatro de las r evistas más prestigio- sas en materia de energía, no daba crédito cuando los editores de una de las revistas, sobre tecnología energética, rehusó enviar el borrador para su revisión por pares, argumentando que el artículo “se salía” de la temática de la revista, se “quedaba corta” en cuanto a los criterios de la publicación, y no resultaría de interés a la mayoría de lectores inter nacionales de la revista. Así le ocurrió en una, dos y hasta tres ocasiones más, por lo que su estudio fue rechazado en revistas relacionadas con política energética, economía energética y estudios energéticos, incluso habiendo recibido buenas valoraciones por parte de los revisores a los que logró llegar . Estas revistas tenían pleno derecho a considerar que el artículo se encontraba fuera de los límites temáticos de esas revistas, y podría ser motivo suficiente para su rechazo. Con el paso del tiempo, Elsevier se fue dando cuenta de la necesidad de encontrar un espacio para este tipo de investigaciones, y entonces puso los recursos suficientes para su lanzamiento. Como resultado, Sovacool creó junto con Elsevier la revista Energy Research & Social Sciences , donde según él mismo argumenta “espera que la llamada de una investigación energética más amplia sea escuchada en las formas en las que no sólo se influya a los lectores de esta revista, sino que también llegue a revistas y a sus editores y colaboradores sobre estudios de energía en su totalidad” . Actualmente, tan sólo tres años después de su creación, la revista Energy Research and Social Sciences (ERSS) registra una puntuación de citas de 5.14, con un SNIP de 1.338 y una puntuación en el ránking SCImago de 2.429 2 , además de situarse desde 2015 en el primer cuartil (Q1) 3 . Como expresa uno de sus estudios, “ El tiempo ha llevado a rehacer los estudios y la investigación en energía. Esta debería intencionada, sistemática e institucionalmente ser más orientada a los problemas, interdisciplinar, socialmente inclusiva, y heterogénea. Restringidamente, los estudios disciplinares aún tienen un sitio, por supuesto, en la investigación en energía. Pero, si como dijo una vez el matemático Norbert Weiner, el “cambio viene la mayoría de las veces de tierras de nadie no visitadas, entre dos disciplinas”, entonces urgentemente necesitamos explorar los espacios que ahora existen entre las ciencias sociales y los estudios energéticos” 4 . Ellsworth-Krebs establece en su artículo sobre la energía en el hogar , extrapolable al problema del usuario en su lugar de trabajo, que “ hay una necesidad para entender mejor el comportamiento, desgranando expectación social y estrategias adaptativas, alejándonos de la confianza en normas universales o 1 Experto en Políticas Energéticas y Justicia, Sovacool cuenta con una amplia trayectoria no sólo como asesor de gobiernos en todo el mundo, también como profesor universitario y profesional en materia energética. 2 https://www.journals.elsevier .com/energy-research-and-social-science/ 3 http://www.scimagojr .com/jour nalsearch.php?q=21100325067&tip=sid&clean=0 4 Sovacool, B. K., Ryan, S. E., Ster n, P . C., Janda, K., Rochlin, G., Spreng, D., … Lutzenhiser , L. (2015). Integrating social science in energy research. Energy Research & Social Science , 6 , 95–99. doi:10.1016/j.erss.2014.12.005 20 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. en investigación preocupada con el confort en relación con la productividad” 5 . T ras una trayectoria de más de dieciséis años vinculada a la investigación en Acondicionamiento de Edificios, y la Demanda y Eficiencia de energía, en los que he tenido oportunidad de participar en proyectos de investigación, congresos nacionales e inter nacionales, conferencias y actividades for mativas, además de estudiar especializaciones y másteres relacionados con todos estos temas, llegué a una reflexión similar a la que establecen Sovacool y sus coetáneos. De un lado, el arquitecto está al servicio del usuario, y par ece que esa idea tan básica sobre nuestra labor en la sociedad ha quedado diluida tras la necesidad imperiosa del rigor al servicio, ya ni siquiera del confort ambiental del usuario, sino de unos objetivos de ahorro y eficiencia energéticos que nos han llevado a pensar en algoritmos, simulaciones iterativas en ordenador , y en general, verdades absolutas donde el usuario es un ente dinámico cuyas respuestas impredecibles y a menudo incómodas no llegan a ser desarrolladas en leyes universales. Sin embargo, el usuario intercambia calor con el edificio y con su ambiente interior , y ese intercambio durante décadas se ha tenido en cuenta de for ma tabulada, o estandarizada. No en vano, múltiples estudios han deter minado su zona de confort tér mico, e incluso tras la aparición del confort adaptativo como revolución que dejaba atrás el balance energético, el trasfondo sigue intentando aproximar al usuario a un patrón universalizable, o a la generación de leyes, al menos en un entor no más o menos determinado, con ciertas características en común. Parece que el arquitecto olvida en ocasiones su labor de cer canía y servicio al usuario. Surge entonces la cuestión que aborda reiteradamente Sovacool en muchos de sus escritos, reivindicando el papel social y la necesidad de la transdisciplinaridad en las cuestiones energéticas. Si además el edificio es existente, parece más razonable aún plantear la posibilidad de preguntar al propio usuario si se siente confortable o no, y cuáles son las razones por las que no lo está, cuándo, y cómo cree que podría solucionarse. Para ello el acercamiento a las ciencias sociales se hace básico, y casi urgente. No sin dificultad, puesto que la for ma de entender los hechos sociales hace que se observe la realidad de un modo distinto. Despojarse de la her encia post- positivista es complicado, en un entor no tan técnico como son las instalaciones en edificios, a la postre física aplicada. Es por esto que, cuando planteo la cuestión de la investigación cualitativa, se abre todo un universo para mí antes desconocido, infinito, y que me producía mucho respeto. Respeto además por el simple hecho de no tener la versatilidad de mover me entre tér minos conocidos, puesto que cualquier matiz podía añadir significados diferentes, lo cual puede advertir el lector en el capítulo 5 de esta tesis. No obstante, el camino tomado por esta investigación ha sido muy fructífero, y gratificante, y es necesario, cada vez con más apremio, buscar sinergias que hagan encontrar caminos no explorados para responder a aquellas cuestiones que del modo convencional no han sabido ser del todo respondidas, o al menos de for ma contundente. 5 Ellsworth-krebs, K., Reid, L., & Hunter , C. J. (2015). Home -ing in on domestic energy research : “ House ,” “ home ,” and the importance of ontology. Energy Research & Social Science , 6 , 100–108. doi:10.1016/j.erss.2014.12.003 21 PRÓLOGO. El ser humano es complejo, dinámico, cambiante. Su intercambio energético con el ambiente exterior a su vez también lo es, y en todo ese dinamismo y complejidad, no caben simplificaciones o sesgos para entender la realidad. La clave la debe facilitar el propio usuario. Por último, pero además como cuestión muy importante, el usuario debe implicarse activamente en la gestión energética del edificio, tomando parte consciente del uso de la energía en el edificio, y más aún, sintiéndose motivado por un fin común, como parte de una colectividad, a aportar su experiencia y su voluntad a cambiar la situación actual y contribuir a que la gestión eficiente en el edificio sea efectiva, y duradera. 22 LA P AR TICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. 23 RESUMEN RESUMEN . La cuestión energética ha sido objeto de estudio en las últimas décadas debido a la progresiva escasez de recursos naturales, especialmente fósiles, y otr os efectos nocivos medioambientalmente, como el calentamiento global o el efecto inver nadero. Para reducir el consumo de energía y r ecursos y realizarlo de for ma eficiente, se han venido desarr ollando nor mativas, planes estratégicos e investigaciones que per mitan encontrar soluciones y fomentar actuaciones de contribución a esos objetivos de reducción y uso eficiente. En el ámbito edificatorio, muchos de estos esfuerzos sin embargo se han realizado sin tener en cuenta el papel del usuario y las repercusiones de su for ma de actuar . Más allá de contribuir activa mente en la demanda del edificio, el usuario, a menudo estandarizado bajo leyes o tablas que buscan generalizar y predecir su comportamiento, resulta decisivo para lograr intervenciones sostenibles exitosas en edificios existentes, así como para conocer cuáles son las necesidades reales de (dis)confort a la que están sometidos, y alcanzar una gestión energética eficiente del edificio en su vida útil, sin olvidar su bienestar . Así pues se plantea una metodología de investigación social participativa, cualitativa, proveniente del ámbito de las ciencias sociales y de la salud, denominada Photovoice . En ella, es el usuario quien describe su percepción sobre el confort ambiental en el espacio de trabajo a través de sus fotografías, testimonios, y debates grupales; qué carencias o problemas detecta, las causas y consecuencias. Mediante la reflexión conjunta sobre esta realidad, es empoderado, establece mejoras y promueve la acción social para el cambio. La investigación se ha estructurado en cinco etapas sucesivas, relacionadas directamente con los correspondientes capítulos de la tesis: 1. En primer lugar , se concretan los objetivos, el alcance de la investigación (capítulo 2), y se analizan las circunstancias científico-técnicas actuales en las que se enmarca el contexto de la investigación. Se definen además algunos conceptos básicos, así como el marco legal y teórico del tema de investigación - el confort ambiental de los usuarios y la gestión energética en los espacios de trabajo-, según se ha venido entendiendo de for ma convencional por el ámbito académico correspondiente (capítulo 3). 2. Se presentan desarrolladas las herramientas metodológicas de análisis más extendidas sobre gestión eficiente de la energía y confort ambiental del usuario, utilizadas en la evaluación actual de edificios (capítulo 4). 3. Se exponen a continuación las diferencias entre la investigación cuantitativa y la cualitativa, y las perspectivas que ofrecen para el estudio del individuo social (usuario); se muestran diversas técnicas basadas en investigación participativa e investigación con imágenes. Se presenta el Photovoice como método de investigación-acción participativa basada en imágenes realizadas por los participantes, su relevancia en la investigación de impacto y su aplicación en espacios de trabajo y ambientes construidos (capítulo 5). 4. Se elabora una propuesta metodológica que adapta Photovoice a l estudio del confort ambiental del usuario en espacios de trabajo (capítulo 6). A continuación, se presenta un caso de estudio, evaluado en estos 24 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. tér minos, utilizando los cuatro métodos cuantitativos presentados en el capítulo 4 (capítulo 7), y el método cualitativo Photovoice (capítulo 8). 5. Por último, se analizan resultados (capítulo 9), se extraen conclusiones (capítulo 10) y se apuntan líneas de investigación futuras (capítulo 11). 25 CAPÍTULO 1. INTRODUCCIÓN 1 INTRODUCCIÓN La cuestión energética se ha convertido en las últimas décadas en un objetivo prioritario a nivel global. El consumo excesivo de energías fósiles en edificación ha desencadenado un gran impacto, afectando no sólo a la escasez de tales recursos; también a nivel medioambiental las emisiones de Gases de Efecto Inver nadero (GEI) asociadas a la extracción, pr oducción y consumo energéticos han constituido un desequilibrio en el medio con efectos tan nocivos para el planeta como el Cambio Climático. Por otra parte, la crisis del sector de la construcción ha afectado a los distintos agentes intervinientes en el proceso edificatorio. En particular , la labor del arquitecto se ha visto modificada en busca de nuevas oportunidades, que lejos de la construcción prolífica de multitud de edificios en las pasadas décadas, ha tor nado hacia la recuperación del par que construido que en muchas ocasiones se encuentra infrautilizado, y sin las prestaciones necesarias para lograr cualidades de habitabilidad, seguridad, accesibilidad y confort suficientes para el bienestar del usuario. Este parque edificado se enmarca en un contexto donde la nor mativa relacionada con el acondicionamiento de edificios y de confort ambiental no estaba suficientemente desarr ollada, e incluso en deter minados ámbitos del ambiente interior era inexistente. Sobre las condiciones tér micas en particular , se marcan dos claros hitos nacionales a nivel nor mativo; uno, la Norma Básica de Edificación sobre las Condiciones Tér micas 1 de 1979, y otro con el Código Técnico de la Edificación, en su Documento Básico sobre Ahorro de Energía (BD- HE), que surge en 2006 2 y es revisado a la versión actualmente vigente de 2013 3 . En Europa, la legislación más reciente en esta materia se ha acompañado de estrategias para incentivar los objetivos establecidos en el Horizonte 2020 4 , el cual se orienta en gran medida a conseguir ciertos objetivos de ahorro y eficiencia energéticos en edificios, donde los edificios públicos deben tener una función ejemplarizante. Estos edificios, y en general los edificios de uso no residencial, resultan grandes consumidores de energía, debido principalmente a iluminación, sistemas de climatización, y equipos. A pesar de que el estado actual del conocimiento científico-técnico ha empleado muchos de sus esfuerzos en diseñar metodologías para predecir comportamientos energéticos de los edificios desde las fases previas de diseño, y en edificios existentes para rehabilitar con criterios de ahorro y eficiencia para la fase de uso, aún existe una cuestión que afecta directamente a la efectividad de estas estrategias, y es la participación del usuario y su relación r eal con el edificio. 1 Real Decreto 2429/79, de 6 de julio por el que se aprueba la Nor ma Básica de la Edificación NBE CT-79, sobre Condiciones Tér micas en los edificios. 2 BOE. (2006). Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo, por el que se aprueba el Código Técnico de la Edificación. Recuperado a partir de https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2006-5515 3 BOE. (2006). Orden FOM/1635/2013, de 10 de septiembr e, por la que se actualiza el Documento Básico DB-HE «Ahorro de Energía», del Código Técnico de la Edificación, aprobado por Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo. 4 http://www.eshorizonte2020.es/ 32 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. su vida útil, velando por el uso eficiente de la energía y el confort ambiental interior, e interactuando para establecer las acciones necesarias para que las mejoras sean constantes, y duraderas? ¾ ¿puede Photovoice dar respuesta a todas estas preguntas como herramienta metodológica? 2.4. Metodología de la investigación . La metodología establecida para la consecución de los objetivos propuestos se realiza de acuerdo con las siguientes fases: Primera fase: En ella se plantean las cuestiones iniciales desde donde parte la investigación: En primer lugar se expone las cuestiones que llevan al planteamiento y la elaboración de esta adaptación metodológica procedente de las ciencias sociales, para hacer partícipe al usuario en la gestión energética del edificio en espacios de trabajo (Capítulo 1, “Introducción”). En segundo lugar , se establecen los conceptos, objetivos, alcance, hipótesis y preguntas de esta investigación (Capítulo 2, “Objetivos y alcance de la investigación”). Segunda fase: Constituye la parte central de la investigación, donde se sientan las bases de la misma de acuerdo a un estado actual del conocimiento, desde las aproximaciones de la energía en el edificio, y del usuario como individuo social: En el capítulo 3, sobre “Estado actual del conocimiento científico-técnico[...]”, se divide a su vez en dos subcapítulos. En el subcapítulo 1, se muestran los conceptos básicos utilizados en la tesis, el panorama actual político y nor mativo en materia de energía en edificación, así como las principales herramientas y métodos de análisis y mejoras para la eficiencia energética del edificio, con una consideración mayor o menor sobre el confort ambiental del usuario. En el subcapítulo 2, se hace hincapié en el usuario bajo una doble perspectiva: cómo el usuario percibe y participa en la cuestión medioambiental, y cómo la investigación más reciente sobr e energía en los edificios aborda el comportamiento del usuario en el edificio, en relación al confort ambiental. En el capítulo 4, sobre “Enfoques cuantitativos comúnmente usados para la diagnosis y mejora del uso de energía y confort ambiental del usuario en edificios”, se abordan de for ma detallada cuatro enfoques metodológicos utilizados habitualmente para la evaluación de la sostenibilidad energética, algunos de mayor aplicación particular mente en el ámbito de edificios terciarios. En el capítulo 5, sobre “La investigación cualitativa. Aproximación al entorno construido y a espacios de trabajo desde la perspectiva del usuario”, se sientan las bases epistemológicas que diferencian a su vez la investigación cuantitativa y la cualitativa, estableciendo las cuestiones necesarias para realizar una investigación cualitativa rigurosa y de calidad. A continuación se presenta la metodología utilizada en la tesis, el Photovoice , de manera genérica, y por último se revisa la literatura donde se aplica esta metodología al ambiente construido y en entor nos de trabajo. En el capítulo 6, titulado “Propuesta metodológica de adaptación del método cualitativo en el análisis de las condiciones de confort ambiental en los edificios: aplicación de Photovoice ”, se establecen las cuestiones de for ma por menorizada para adaptar este método a las particularidades derivadas de la gestión de la energía, y el confort ambiental del usuario, en el edificio. 33 CAPÍTULO 2. OBJETIVOS Y ALCANCE DE LA INVESTIGACIÓN Tercera fase: En esta parte se presenta el caso de estudio, sobre el cual se aplicarán una serie de métodos cuantitativos, anterior mente descritos en el capítulo 4 (capítulo 7), y posterior mente se aplicará el método cualitativo elegido, el Photovoice (capítulo 8). Cuarta fase: En esta parte final se muestran en primer lugar el análisis de resultados obtenidos por el método cualitativo, comparado con los métodos cuantitativos, para darle validez, demostrando que es capaz de detectar problemas, realizar un diagnóstico y proponer mejoras al igual que cualquier otro método cuantitativo, además de tener otras ventajas (capítulo 9). Posterior mente se extraen las conclusiones (capítulo 10), y se sugieren líneas de investigación futuras (capítulo 11). 34 LA P AR TICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. 35 CAPÍTULO 3. EST ADO ACTUAL DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO-TÉCNICO DE LA GESTIÓN ENERGÉTICA Y DEL CONFOR T AMBIENT AL DEL USUARIO EN LOS EDIFICIOS. 3 ESTADO ACTUAL DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO-TÉCNICO DE LA GESTIÓN ENERGÉTICA Y DEL CONFORT AMBIENTAL DEL USUARIO EN LOS EDIFICIOS. El objetivo de este capítulo es dar a conocer el papel que ha tenido el usuario en la gestión energética del edificio y las condiciones ambientales interiores para lograr su bienestar , particular mente en los espacios de trabajo. Para ello, en el primer subcapítulo se van a definir algunos conceptos básicos utilizados en esta tesis, así como el contexto nor mativo y político en tema energético y ambiental, y el conocimiento actual científico-técnico en la materia, con los métodos, estrategias y enfoques que se aplican para cumplir los estándares y objetivos establecidos sobre energía, recursos y emisiones de CO 2 sin menoscabar el bienestar del usuario. En el segundo subcapítulo se presenta la perspectiva del usuario. Y esto a su vez se plantea desde dos puntos de vista diferenciados: el usuario y su relación con el medioambiente, y el comportamiento del usuario como parte de la investigación de impacto relacionada con el ahorro de energía en edificios. LA GESTIÓN ENERGÉTICA DEL EDIFICIO. 3.1. Algunos conceptos básicos utilizados en esta tesis . A continuación se citan algunos de los conceptos más utilizados en el ámbito de estudio de esta tesis: Envolvente (térmica) del edificio: la envolvente del edificio “ está compuesta por todos aquellos cerramientos que delimitan los espacios habitables con el exterior, con el terreno o con otro edificio, y todas aquellas particiones interiores que delimitan los espacios habitables con espacios no habitables en contacto con el ambiente exterio r” (BOE, 2013a) 1 . Por tanto, “los elementos que componen la envolvente térmica del edificio son: cubiertas, suelos, fachadas (muros y huecos), medianerías, cerramientos en contacto con el terreno y particiones interiores” (Ministerio de Fomento, 2016) 2 . Demanda energética: se define como “la energía útil necesaria que tendrían que proporcionar los sistemas técnicos para mantener en el interior del edificio unas condiciones definidas reglamentariamente. Se puede dividir en demanda energética de calefacción, de refrigeración, de agua caliente sanitaria (ACS), y de iluminación, y se expresa en kW.h/m 2. año, considerada la superficie útil de los espacios habitables del edificio” (BOE, 2013a) 1 . Consumo energético: se entiende como “la energía necesaria para satisfacer la demanda energética de los servicios de calefacción, refrigeración, ACS, y en edificios de uso distinto al residencial privado, de iluminación, del edificio, 1 Definición extraída del Documento Básico sobre Ahorro de Energía del Código Técnico de la Edificación (CTE DB-HE, Sección 1 Apéndice A. T er minología. Este documento normativo se publicó inicialmente por BOE en 2006, mientras que la versión vigente se publica en BOE en 2013. 2 V ersión del CTE DB-HE con comentarios, efectuados por el Ministerio de Fomento del Gobier no de España, disponible en la web https://www.codigotecnico.org/index.php/menu-ahorro-energia.html 36 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. teniendo en cuenta la eficiencia de los sistemas empleados”. En el contexto del Código Técnico de la Edificación, se expresa en tér minos de energía primaria, aunque según este mismo documento especifica, “debe poder desglosarse en energía final dependiendo del vector energético utilizado (electricidad o tipo de combustible) y en unidades kW.h/m 2 .año, considerada la superficie útil de los espacios habitables del edificio” (BOE, 2013a) 1 . Eficiencia energética, o uso eficiente de la energía: utilizados en esta tesis con idéntico significado, se refieren a “la relación entre la producción de un rendimiento, servicio, bien o energía, y el gasto de energía” (DOUE, 2012 ) 3 . Instalaciones térmicas del edificio: se consideran instalaciones tér micas del edificio, “aquellas instalaciones fijas de climatización (calefacción, refrigeración y ventilación, en su acrónimo inglés HVAC), y de producción de agua caliente sanitaria (ACS), destinadas a atender la demanda de bienestar térmico e higiene de las personas” (BOE, 2013b). A menudo también son denominadas como “sistemas” o “sistemas y equipos”, en referencia a estos sistemas y equipos que dan servicio dentro del edificio. Climatización del edificio (HVAC): La climatización del edificio, se refiere al sistema o conjunto de sistemas relacionados con la refrigeración, calefacción y ventilación, a menudo designados con el acrónimo en inglés HVAC ( Heating, Ventilation and Air Conditioning ), que contribuyen a compensar la demanda energética del edificio, a fin de lograr el confort higrotér mico del usuario. Confort: La Real Academia Española (RAE) describe el confort como “bienestar o comodidad material” (RAE, 2014) . Esta definición sin embargo es algo ambigua para el contexto de esta tesis, puesto que comprende una componente psicológica o bien de comportamiento del ser humano que lo experimenta. Bienestar: según la RAE, se define en su tercera acepción como “Estado de la persona en el que se le hace sensible el buen funcionamiento de su actividad somática y psíquica”, entendiéndose, como se ha definido anterior mente para “confort” como un sinónimo de este (RAE, 2014). Confort térmico: Según la nor ma americana ASHRAE 55 4 , el confort tér mico ”es el estado de la mente que expresa satisfacción con el ambiente térmico” 3 . Ambiente térmico: Nicol lo define como “las características térmicas de un lugar particular, incluyendo condiciones de transferencia de calor, como la radiación, la convección y la evaporación” (Nicol et al., 2012). Factores ambientales: Parámetros de las condiciones meteorológicas que deter minan las características del clima de un lugar (AENOR, 2006). Los principales son: temperatura, humedad, y la radiación solar . Confort ambiental (interior): Este difiere del confort tér mico en que el ambiental suele tener en consideración, además del confort tér mico, otros parámetros de calidad de ambiente interior , ya sean físicos, como la iluminación o el ruido, o de otra naturaleza, como contaminantes químicos o microbiológicos, por ejemplo. Sistema de gestión de la energía, o gestión energética: según la Directiva sobre eficiencia energética, se entiende como “ un conjunto de elementos relacionados entre sí o en interacción pertenecientes a un plan que establece un objetivo de eeficiencia energética y una estrategia para alcanzarlo ” 3 . Ambiente o entorno construido: Davison and Lawson (2006) definieron el 3 Directiva 2012/27/UE sobre Eficiencia Energética, Capítulo 1, Artículo 2, sobre Definiciones, publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea número 315, del 14 de noviembre de 2012. 4 ASHRAE Standard 55 Thermal Environmental Conditions for Human Occupancy . 2013. 37 CAPÍTULO 3. EST ADO ACTUAL DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO-TÉCNICO DE LA GESTIÓN ENERGÉTICA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN LOS EDIFICIOS. ambiente o entor no construido (o físico) como “las características objetivas y percibidas del contexto físico en el cual la gente pasa su tiempo (por ejemplo, el hogar, vecindario, escuela), incluyendo entre otros aspectos, el diseño urbano, cuestiones relativas al tráfico rodado, y espacios para el ocio y esparcimiento, así como otros relacionados con el clima y la seguridad, por ejemplo” (Ferrer et al, 2015) 5 . Edificios terciarios: se denominan edificios terciarios, o “de uso ter ciario” aquellos que no se dedican a usos asimilables a vivienda o residencial (entre los cuales pueden encontrarse además usos tipo alojamiento puntual, como hoteles o residencias de personas con necesidades especiales). Entre estos usos terciarios, se pueden encontrar edificios comerciales, administrativos o de oficinas, de educación, entre otros. Espacios de trabajo: Se deter minan como espacios de trabajo básicamente edificios destinados a terciario, especialmente los asimilables a oficinas (por contraposición a aquellos terciarios de ocio, espar cimiento, culto o similar , como pueda ser un centro comercial, una iglesia o un polideportivo). Aunque la definición de “edificio administrativo o de oficinas” puede ser demasiado generalista para deter minados casos, como por ejemplo el caso de estudio que se presenta en el capítulo 7 de esta tesis, cuyos usos principales son despachos o laboratorios. Para eludir esa definición más específica, se definen como “espacios de trabajo”, concepto global más acorde con el planteamiento de este trabajo de investigación. 3.2. Normativa y políticas energéticas. 3.2.1. Panorama internacional El Protocolo de Kyoto, auspiciado por la ONU 6 establece un convenio sobre Cambio Climático, el cual es adoptado en 1997, fir mado por la Unión Europea en 2002. Es el primer documento que aúna a casi todos los países en el ámbito inter nacional, con el fin de sentar las bases políticas sobr e la cuestión energética y medioambiental de for ma coordinada (FENERCOM, 2006), vinculada a la reducción de Gases de Efecto Inver nadero ( GEI ). Posterior mente, a nivel europeo, se publica en 2003 en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas la Directiva 2002/91/CE de Eficiencia Energética de Edificios , como parte del Plan de Acción de la Comisión para la mejora de la Eficiencia Energética 7 , donde se solicita tomar medidas concretas sobre esta cuestión para el sector de la edificación, en los estados miembros. Esta Directiva quedaría refundida en la Directiva 2010/31/UE. La Unión Europea (UE) establece en 2010 la estrategia decenal denominada “Europa 2020” 8 , entre cuyos objetivos está el conocido como “20-20-20”, consistente en reducir el 20% del consumo de energía (en relación con el 5 En esta tesis se cita el entorno construido en el capítulo 5, ya que la aproximación metodológica abordada en esta investigación se presenta más próxima al ámbito de estudio desde este concepto. Las investigaciones del conocimiento actual analizadas desde la literatura contextualizan los estudios socio-sanitarios en un entorno construido, definido para cada uno de ellos como espacios de trabajo, vecindarios, distritos, ciudades, y en otros casos viviendas, por ejemplo. En muchos casos, estos entornos construidos son tratados en las investigaciones como una variable o conjunto de variables que intervienen en lo social, y son introducidas en el fenómeno estudiado, lo que genera unas consideraciones y conclusiones específicas en cada caso. 6 Organización de Naciones Unidas. 7 Actualmente es sustituido por el Plan Nacional de Acción de la comisión para la Eficiencia Energética 2017-2020, bajo las indicaciones de la Directiva 2012/27/UE. https://ec.europa.eu/energy/en/topics/energy- efficiency/energy-efficiency-directive/national-energy-efficiency-action-plans 8 http://ec.europa.eu/europe2020/europe-2020-in-a-nutshell/targets/index_es.htm 38 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. año 2010); reducir las emisiones de GEI al menos en un 20% con respecto a los niveles de 1990 (Kyoto); e incrementar el porcentaje de las fuentes de energía renovables en consumo final de energía hasta un 20%. En 2015 se realizó una revisión por parte de la UE, a fin hacer seguimiento y así alcanzar , en la medida de lo posible, los objetivos establecidos en 2010. La Directiva 2006/32/CE sobre la eficiencia del uso final de la energía y los servicios energéticos , queda entonces derogada por la Directiva 2012/27/UE, la cual refuerza el objetivo de alcanzar en 2020 un ahorro del 20% de la energía, e incluso favoreciendo que las nuevas mejoras de eficiencia vayan más allá del 2020, y complementa a la Directiva de 2010, en lo referente a la función ejemplarizante de los organismos públicos 9 . Más recientemente se publica la Directiva UE 2015/1513 del Parlamento Europeo y del consejo de 9 de septiembre, por la que se modifica entre otras, la Directiva 2009/28/CE, relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables (MINETUR, 2015). Por otra parte, la Carta Internacional de la Energía de 2015 ( Energy Charter Secretariat , 2015), fir mada por países de todo el mundo, establece muchos de los desafíos más importantes a nivel energético de este siglo, entre los que se encuentran la relación entre seguridad energética, desarrollo económico y protección medioambiental; la necesidad de diversificar fuentes y rutas de suministro energético; la necesidad de reducir la pobreza energética y fomentar energías limpias, y otros muchos. 3.2.2. La normativa española En España, el desarrollo reglamentario de la Ley de la Ordenación de la Edificación (LOE) 10 , derivó en el Código Técnico de la Edificación (RD 314/2006), que contempla, dentro del capítulo de Habitabilidad, los Documentos Básicos de Ahorro de Energía, designados por el acrónimo DB HE. Estos documentos están orientados a la reducción de la demanda y el consumo de energía en los edificios, una mayor eficiencia en las instalaciones y el fomento del uso de energías renovables. Además, uno de estos Documentos Básicos, el DB-HE 2, relativo al rendimiento de las instalaciones tér micas, remite dir ectamente al Reglamento de Instalaciones Tér micas en los Edificios (RITE) . Este Reglamento transpone parcialmente la Directiva anterior mente citada de 2002, a través del documento RD 1027/2007. Posterior mente, tras la refundición de la Directiva en 2010, adopta los cambios a través del RD 238/2013. En él se establecen las condiciones que deben cumplir las instalaciones destinadas a atender la demanda de bienestar tér mico e higiene a través de las instalaciones de calefacción, climatización, y agua caliente sanitaria, para conseguir un uso racional de la energía 11 . El Procedimiento Básico de Certificación de Eficiencia Ener gética de Edificios, RD 47/2007, también es una transposición de la Directiva 2002/91/CE, así como de la Directiva 2006/32/CE. La Directiva 2010/31/UE de mayo de 2010, refundición de Directiva de 2002, sobre la eficiencia energética de los edificios, queda transpuesta además por otras dos vías: mediante la Orden FOM 1635/2013 que 9 http://www.minetad.gob.es/energia/desarrollo/EficienciaEnergetica/directiva2012/Paginas/directiva- 2012-27UE.aspx2 10 Ley 38/1999, de 5 de noviembre, de Ordenación de la Edificación. BOE núm. 266, de 6-11-1999 11 http://www.minetad.gob.es/energia/desarrollo/EficienciaEnergetica/RITE/Paginas/InstalacionesT er micas. aspx 39 CAPÍTULO 3. EST ADO ACTUAL DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO-TÉCNICO DE LA GESTIÓN ENERGÉTICA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN LOS EDIFICIOS. modificaba el Código Técnico de la Edificación, y con el RD 235/2013, que modifica algunas aspectos sobre la Certificación de Eficiencia Energética de Edificios, entre otros ampliándola también a edificios existentes. 3.2.3. Políticas e incentivos energéticos en España para el sector terciario. “ El elevado nivel de consumo del sector terciario (servicios) en edificación, responde a los usos energéticos. Las necesidades energéticas de los sectores oficinas y comercio en las instalaciones de iluminación, climatización, ofimática, Tecnologías de Información y Comunicación (TICs), explican la gran demanda eléctrica asociada. Sin embargo, se produce una gran diferencia con respecto a otros países que utilizan la cogeneración y redes de distrito para cubrir al menos una parte de sus demandas energéticas ” (MINETUR, 2015). El Programa de Ayudas para la Rehabilitación Energética de Edificios existentes (Programa PAREER-CRECE) 12 , publicado en BOE en mayo de 2015, surge para incentivar y pr omover las actuaciones de refor ma de edificios existentes, en el aspecto energético, fomentando el ahorro de energía, la eficiencia de los equipos, el aprovechamiento de energías renovables, y la reducción de CO 2 , con independencia de su uso y titularidad. Asimismo, se fomenta el cumplimiento de objetivos de la Dir ectiva 2012/27/UE, relativa a la eficiencia energética, y del Plan de Acción 2014-2020 13 , por lo que se espera además crear oportunidades de crecimiento y empleo, especialmente en el sector de la construcción, favoreciendo la regeneración urbana. Para ello, el Ministerio de Energía, T urismo y Agenda Digital (MINET AD), a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), pone en marcha un programa específico de ayudas y financiación. Las actuaciones dirigidas a mejorar la eficiencia energética podrán actuar sobre la envolvente tér mica, las instalaciones tér micas y de iluminación, o sustituir consumo energético fósil por biomasa, o geoter mia. Así, deberían mejorar la calificación energética inicial del edificio. Esta mejora de su calificación energética podrá obtenerse mediante la aplicación de una o más actuaciones de las citadas. Este programa es de aplicación a todo tipo de edificios, residenciales o no. Actualmente este programa ha publicado, según resolución del IDAE, la finalización del proceso de registro de nuevas solicitudes de adhesión al programa de ayudas, con fecha 3 de mayo de 2016. Por otra parte, el Modelo de Contrato de Servicios Energéticos para Edificios Públicos , se basa en el potencial ahorro de fondos públicos que supone la estrategia de la eficiencia energética, por lo que propone la ejemplaridad del sector público a través de inversiones, mantenimiento y gestión energética de sus edificios, instalaciones y equipamiento. La suma del consumo de edificios públicos r epresenta en España el 20% del consumo de energía final, un porcentaje que tiende, además, a incrementarse 14 . En el sector de edificios públicos se ha detectado un importante ahorro de energía en potencia. Sin embargo, no es fácil su consecución, por temas administrativos y legales, como por ejemplo la adjudicación de diferentes partidas de presupuesto del sector público, en tecnologías consumidoras de 12 http://www.idae.es/index.php/id.858/relmenu.409/mod.pags/mem.detalle 13 Por el Plan Nacional de Acción de la comisión para la Eficiencia Energética 2017-2020, https://ec.europa. eu/energy/en/topics/energy-efficiency/energy-efficiency-directive/national-energy-efficiency-action-plans 14 http://www.idae.es/index.php/idpag.23/relcategoria.1030/relmenu.344/mod.pags/mem.detalle 40 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. energía, y mantenimiento y suministro energético para esos mismos equipos y sistemas. Esto conlleva el problema de selección de este tipo de equipos nuevos más eficientes, puesto que se considera inversión pero no se tiene en cuenta el ahorro en factura y mantenimiento en su vida útil. Es por esta razón que el IDAE elabora este modelo de contrato, dirigido a servicios energéticos y de mantenimiento integral, para edificios de titularidad pública 15 . 3.3. Estado actual del conocimiento científico-técnico. En las últimas décadas se ha generado una producción muy pr olífica de conocimiento científico-técnico en materia de consumo de energía en los edificios, reducción de la demanda energética a través de los elementos de la envolvente, y sistemas eficientes para acondicionamiento ambiental. El fin de toda esta investigación ha sido lograr una mejor y más eficiente gestión de los recursos, reduciendo consecuentemente el consumo de energía, el coste económico, y las emisiones de gases efecto inver nadero -GEI- (CO 2 , principalmente) a la atmósfera, en todas etapas del ciclo de vida del mismo. En el ámbito de los espacios de trabajo, las empresas y organizaciones han utilizado múltiples herramientas metodológicas, principalmente vinculadas al ahorro energético y a estrategias económicas, si bien es cierto que otras muchas instituciones han adoptado enfoques más integradores, a modo de filosofía verde 16 , bajo criterios de sostenibilidad y responsabilidad corporativa, englobando además del tema económico, el social y el ambiental. Existen por tanto diferentes aproximaciones metodológicas para evaluar la sostenibilidad y el uso eficiente de la energía de los edificios, el acondicionamiento y calidad ambientales de sus espacios, y los consumos y emisiones de GEI generados. T oda esta generación de conocimiento para la evaluación de la sostenibilidad y la calidad de los espacios, sin embargo, trata el confort ambiental del usuario de for ma desigual, aunque sus premisas parten de que su bienestar es el objeto final del acondicionamiento de los edificios. Debido a la variedad existente de herramientas y estrategias metodológicas de evaluación de estos aspectos, se presentan a continuación las diversas perspectivas o enfoques que las engloban: 3.3.1. Simulación energética La simulación energética del edificio trata de estimar o predecir el comportamiento del mismo y sus diferentes zonas, así como las necesidades energéticas que demanda y las prestaciones de los sistemas y equipos utilizados para compensarla, en condiciones de trabajo puntuales por unidad de tiempo, con el fin de agregar todos los valores, calculados para el periodo de tiempo simulado. Los objetivos de la simulación pueden ser varios, entre ellos los más extendidos son conocer los consumos de energía y la producción asociada de CO 2 . Otras aplicaciones infor máticas per miten más nivel de detalle en el comportamiento del edificio, que va más allá del balance energético 17 , e incluyen comportamientos dinámicos, como los programas de dinámica de fluidos computacionales ( Computational Fluid Dynamics, o CFD). 15 http://www.idae.es/index.php/relcategoria.1030/id.662/relmenu.357/mod.pags/mem.detalle 16 “V erde” según la RAE es sinónimo de “ecologista”, y de ecológico, según la acepción. A su vez, “ecologista” es quien propugna el “ecologismo, o Movimiento sociopolítico que propugna la defensa de la naturaleza y la preservación del medio ambiente. (RAE, 2014). 17 ( heat balance ): modelo tér mico del cuerpo humano construido sobre el balance entre la producción de calor metabólico en el cuerpo y la pérdida de calor proveniente de este. Es considerado una condición necesaria, pero no suficiente para el confort (Nicol et al. 2012). 41 CAPÍTULO 3. EST ADO ACTUAL DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO-TÉCNICO DE LA GESTIÓN ENERGÉTICA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN LOS EDIFICIOS. Figuras 3.1 y 3.2: 3D con textura en programa de simulación infor mática Design Builder . Gráficos de salida de datos. Fuente: DesignBuilder . Figuras 3.3 y 3.4: Salida de datos de CALENER GT para cumplimiento nor mativo de Certificación Energética de Edificios. Fuente: CALENER GT . Aplicación de CFD. Fuente: DesignBuilder . Sin embargo en los últimos años la simulación energética de edificios ha cobrado especial interés entre los proyectistas y técnicos debido a su implementación en la nor mativa nacional española para la justificación de su cumplimiento, lo cual se ha traducido en una expansión importante de este tipo de herramientas de simulación y un cambio en el modelo de trabajo, especialmente en el ámbito del ahorro y eficiencia energéticos, ya que per miten el cálculo iterativo tiempos de respuesta cada vez menores Más recientemente se han generado también adaptaciones de deter minados software que per miten conocer deter minados aspectos específicos del confort higrotér mico o bien ambiental del usuario, y otros que integran todos aquellos parámetros de uso eficiente de energía, consumos y emisiones, al proyecto completo del edificio, en aplicaciones tipo Building Information Modeling –BIM- (para cuestiones energéticas, se denomina Building Energy Modeling, -BEM- ). En el epígrafe 4.1 del capítulo 4 se detallan más aspectos generales y metodológicos relacionados con los tipos de simulaciones disponibles actualmente. 48 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. Nor mas inter nacionales Actualmente, las nor mas inter nacionales y sus adaptaciones nacionales se basan en este enfoque. Actualmente existen tres estándares sobre confort tér mico: - La nor ma ISO 7730 20 se puede considerar la más global de todas las nor mas. Esta establece el cálculo y uso del índice PMV/PPD, pero también incluye algunos criterios sobre confort local. Por otra parte, la nor ma facilita tablas sobre valores medios de aislamiento tér mico con indumentarias y prendas distintas, valores de tasas metabólicas y diferentes actividades. Finalmente establece una clasificación para los edificios atendiendo al valor de PMV: Clase A, B o C. - Nor ma ASHRAE 55 21 , es en efecto la primera nor ma a nivel internacional que establece el enfoque adaptativo (Nicol et al., 2012). A pesar de ser una nor ma americana, se reconoce a nivel internacional, puesto que sus creadores, la American Society of Heating, Refrigerating and Air- Conditioning Engineers (ASHRAE) tienen un innegable peso específico en la industria del acondicionamiento mecánico norteamericano. Esta nor ma es muy similar a la ISO 7730, al basarse igualmente en el PMV . La ASHRAE 55 se aplica sobre edificios acondicionados naturalmente. Utiliza la relación entre temperatura de confort interior y exterior , para delimitar zonas aceptables de confort para temperatura interior en este tipo de edificios. El estándar define zonas en las que el 80 o 90 % de los ocupantes del edificio se espera que encuentren condiciones adeptables (Nicol et al., 2012). Sin embargo, no contiene categorización alguna de edificios. Por último, resaltar la encuesta en la que basa esta nor ma el confort del usuario, estableciendo para ello una escala de 7 niveles de confort físico en ambientes interiores: -3 (muy frío); -2 (frío); -1 (fresco); 0 (neutro); +1 (ligeramente cálido); +2 (cálido); +3 (caluroso), lo que denomina la propia nor ma como sensación térmica , o sensación consciente escalada en los niveles establecidos (también aparece en la UNE-EN ISO 7730:2006, pto 4.1 tabla 1); esto requiere evaluación subjetiva. - Nor ma europea EN15251 22 : Se desarrolla por el Comité Europeo de Nor malización (CEN), como respuesta a la Directiva de Eficiencia Energética en los Edificios 2002/91/CE. La nor ma incluye consideraciones sobre aspectos ambientales, como calidad del aire, iluminación y acústica, ya que están implicadas en el uso de energía del edificio. Esta nor ma engloba tanto edificios mecánicamente acondicionados, como en libre evolución, para lo cual sigue lo establecido en la nor ma ASHRAE 55. Las categorías en esta nor ma están establecidas de acuerdo a la naturaleza del edificio, no en función de la calidad del ambiente interior (Nicol et al., 2012). Limitaciones de las nor mas A continuación se deter minan algunas de las limitaciones que observan Nicol y su grupo sobre los métodos de las nor mas y sus alcances (Nicol et al., 2012): 20 Ergonomía del ambiente tér mico. Determinación analítica e interpretación del bienestar tér mico mediante el cálculo de los índices PMV y PPD y los criterios de bienestar tér mico local ISO 7730:2005 (2005). 21 Ther mal Environmental Conditions for Human Occupancy (2013). 1 22 Parámetros del ambiente interior a considerar para el diseño y la evaluación de la eficiencia energética de edificios incluyendo la calidad del aire interior , condiciones tér micas, iluminación y ruido, 2008. 49 CAPÍTULO 3. EST ADO ACTUAL DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO-TÉCNICO DE LA GESTIÓN ENERGÉTICA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN LOS EDIFICIOS. La realización de las nor mas internacionales se basan en estudios deter minados en climas muy específicos, como los del norte de Europa o de Norteamérica. Además, en dos de los tres casos citados se centran en edificios acondicionados mecánicamente. Debería cubrirse todo el espectro, mediante estudiosos de todos los climas del mundo, y todo tipo de edificios. Para los edificios acondicionados mecánicamente, las nor mas ISO 7730 y EN 15251 establecen temperaturas exteriores que pueden ser adecuadas en unas deter minadas circunstancias. Sin embargo, en sus datos subyacen deter minadas asunciones, sobre la tasa metabólica, el movimiento del aire o la humedad relativa, o la definición exacta de “temperatura”, para el caso de la EN 15251. La aceptación de estas asunciones realmente hace que la aplicabilidad de este tipo de nor mas sea relativa, alejándolas de la realidad. Para los edificios acondicionados naturalmente, los estándares ASHRAE 55 y EN 15251, aun basándose en fuentes de datos muy diferentes, llegan a fór mulas de confort y a un rango de temperaturas aceptables muy parecidos. Sin embargo, reflejan enfoques distintos. Mientras que la ASHRAE expresa la temperatura exterior como la temperatura exterior media prevaleciente , la nor ma europea usa la temperatura media de funcionamiento ponderada exponencialmente . Estos son algunas de las cuestiones que hacen que Nicol enuncie la escasa adaptabilidad de las nor mas existentes para motivar enfoques durables y robustos al diseño de climas interiores, lo cual se hace necesario en un momento en el que el precio de la energía y la temperatura global están en ascenso constante (Nicol et al., 2012). Nicol y su grupo establecen que una nor ma de confort que pretende limitar el uso de energía en los edificios, como pueda ser la EN 15251 no debería basarse en un índice del ambiente. Por otra parte, si el confort es un requerimiento esencial en estas nor mas, debería definirse de for ma adaptativa. 3.4.3. Confort térmico adaptativo. Enfoques basados en estudios de campo. “si un cambio ocurre, y este produce disconfort, la gente reacciona de tal forma que tienden a restablecer su confort”( Nicol et al., 2012). Esta es la premisa de la que parte el confort adaptativo. La segunda, podría establecerse a raíz de la siguiente aseveración: “Para conocer cómo se siente alguien en un momento dado, no hay mejor manera que ir y preguntarle”( Nicol et al., 2012). Estas dos afir maciones establecen el punto de partida del confort adaptativo. En primer lugar , el confort adaptativo, como su nombre indica, establece que el proceso de adaptación al medio del ser humano, para volver al estado de confort, es un proceso dinámico (CIBSE, 2006). Este enfoque dinámico por tanto se aleja del planteamiento de que una u otra deter minada temperatura diferente a la existente es la mejor . El enfoque adaptativo establece un contexto en el que los patrones se establecen asumiendo el cambio y el movimiento. A su vez, para poder adaptarse, es necesario que el usuario posea cierto control tér mico, a través de recursos que le per mitan ajustar el ambiente tér mico a sus necesidades locales y momentáneas, ya sea mediante ventiladores, ventanas accesibles, o controles de temperatura por espacios (Nicol et al., 2012). Al establecer la capacidad de adaptación, el confort adaptativo queda alejado del balance tér mico ( heat balance ), puesto que difiere del significado de confort. Una persona puede tiritar , y su cuerpo alcanzar el balance energético, y sin embargo no estar en confort. Por lo que el confort adaptativo establece en dos fases, primero encontrar las condiciones de balance energético, y después, 50 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. seleccionar de ellas, cuáles son las necesarias para lograr el confort (Nicol et al., 2012). El hombre puede recurrir a cinco tipos básicos de acciones adaptativas: - regular la proporción de generación de calor interno - regular la tasa de pérdida de calor corporal - regular el ambiente tér mico - seleccionar un ambiente tér mico diferente - modificar las condiciones de confort fisiológicas. (Nicol et al., 2012) Para conocer mejor las capacidades de los usuarios, el enfoque adaptativo diseña su base de datos en función del estudio de campo (Humphreys, 1995; a través de Nicol et al., 2012). Nicol establece que no es posible basar sólo en modelos teóricos una comprensión del fenómeno complejo de confort local con personas, edificios y climas cambiantes (Nicol et al., 2012). Un estudio de campo sobre confort tér mico se formaliza a través de una encuesta de confort in situ , a una deter minada población, junto con la toma de medidas simultáneas de las condiciones ambientales. A diferencia de los experimentos de laboratorio, en los estudios de campo las personas utilizan su ropa nor mal y va a su trabajo como siempre. T ras esto, el análisis estadístico estima la temperatura a la que el participante medio del estudio estará confortable, denominándola temperatura de confort o neutral, o aquella a la que el mayor número de participantes lo estarán Nicol et al., 2012). T ales índices comparten el objetivo de los índices teóricos de balance de energía, para estimar las condiciones en las que la gente se siente confortable. A cambio sufren la limitación de que se aplican solo bajo las condiciones y contexto del estudio de campo, y es virtualmente imposible extrapolar de for ma precisa esos resultados para ajustarse a condiciones de otra localización o lugar (Nicol et al., 2012). Algunos estudios más recientes han incluido otro tipo de datos, como parámetros de interacción entre los participantes y el edificio ocupado, o bien incluir otras variables ambientales, como el ruido, la iluminación, o la calidad del aire. Las encuestas de recogida de datos para estos estudios de campo pueden ser de dos tipos: longitudinales, que estudian el confort sobre un grupo reducido de sujetos de for ma repetida en un periodo extenso; o las transversales, que pueden admitir muchos sujetos, pero sólo se les pregunta en un periodo limitado. Una de las críticas más extendidas sobre el modelo de confort adaptativo es la existencia de la denominada “caja negra” basada en observaciones empíricas. Esta “caja negra” no per mitiría conocer los mecanismos adaptativos, no cuantificados o no medidos. Para dar respuesta a esto, el enfoque fue desarrollando modelos de patrones de operación, basados en mecanismos adaptativos individuales, como abrir ventanas, bajar persianas, adaptar la ropa o encender la calefacción. Muchos de los estudios que contribuyen a estos modelos, se basan en funciones de densidad probabilística, aplicando estrategias como la cadena de Markov, para desarrollar estos modelos, que posterior mente se pueden implementar en simulaciones dinámicas de ordenador (Nicol et al., 2012). 51 CAPÍTULO 3. EST ADO ACTUAL DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO-TÉCNICO DE LA GESTIÓN ENERGÉTICA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN LOS EDIFICIOS. Diferencias entre balance tér mico y confort adaptativo. Además de las ya señaladas, se establecen algunas diferencias destacables. En primer lugar , se dan errores, provenientes de la for mulación y de la medida. Los errores de for mulación responden a que las variables ambientales establecidas para dar respuesta al confort, no se expresan de la misma forma, lo cual da lugar a interpretaciones. La limitación tiene su origen en el origen de los datos estadísticos y analíticos, puesto que los datos subjetivos proveen de estudios empíricos, a la postre laboratorios, y en estado estacionario. Los errores de medida vienen dados de forma instrumental, puesto que el ambiente y las respuestas de las personas, varían en el tiempo. A través de los estudios de campo se ha demostrado que las personas tienen mayor nivel de aceptación de ambientes tér micos, ante un clima en particular , frente a los datos tomados de for ma experimental. De ser así, los modelos de balance tér mico sólo sería de aplicación en edificios grandes capaces de producir climas interiores muy contr olados con gran rango de temperaturas exteriores (Nicol et al., 2012). Para los edificios naturalmente acondicionados, los dos enfoques localizan grandes diferencias entre la relación de temperatura exterior e interior . El PMV establece mayor grado de disconfort cuando el salto tér mico entre ambas es mayor . Otras posibles fuentes de error entre ambos métodos son: tipo y uso de las diferentes prendas para diferentes climas o culturas; dificultad para establecer tasas metabólicas mediante indicadores en estudios de campo; la percepción del confort en ambientes tér micos distintos, que varía según el orden en el que estos aparecen, - lo cual no se contempla en el modelo de PMV por basarse en un estado estacionario-. Por tanto, el modelo del balance energético es incapaz de tener en cuenta factores climáticos y sociales que sí están presentes en estudios de campo (Nicol et al., 2012). Uno de los grandes retos del modelo de comportamientos, es trabajar cuando hay más de un modo en el cual lograr un mismo objetivo adaptativo, por lo que hay que decidir cómo per mitir las distintas posibilidades y la tendencia de los usuarios para elegir una u otra. Uno de los enfoques es evaluar las restricciones que actúan sobre la persona para disuadirle de realizar determinada acción (Nicol et al., 2012). Algunas publicaciones sobre confort adaptativo Como ejemplo de recientes publicaciones de impacto sobre el confort adaptativo, y muestra de que es un tema de gran interés general, se pueden citar los siguientes estudios: ¾ Damiati y otros, que aplican los principios y métodos del confort adaptativo a los climas en Malasia, Indonesia, Singapur y Japón, durante la estación cálida y húmeda, en edificios terciarios. Para ello además de aplicar la escala de la sensación tér mica ya mencionada de la ASHRAE 55, adaptan una análoga sobre la humedad y la velocidad del aire parecían a priori poder influir en la per cepción de sensación tér mica. Este método de estudio de campo, encuesta y mediciones fue contrastado con el PMV (Damiati et al., 2016). 52 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. ¾ Albatayneh et al. Plantean un estudio con módulos de edificios en los que estudian la repercusión de distintos tipos de cerramientos durante un año completo, en Australia. Utilizan el confort tér mico adaptativo, y tomando lecturas durante todo el periodo con más de 100 sensores, elaboran el gráfico para la temperatura exterior media predominante, para todo el año, para un 80 y 90% de aceptabilidad.Los resultados se utilizaron para obtener una valoración de la eficiencia de los cerramientos a través del programa infor mático AccuRate Sustainability (Albatayneh et al., 2016). ¾ Buratti et al., plantean un nuevo algoritmo para calcular el PMV , usando la herramienta Redes Neuronales Artificiales ( Artificial Neural Networks ), simulación nodal que no obedece a una programación convencional, y que por tanto puede resolver cuestiones no resueltas mediante la simulación habitual. Algunas investigaciones experimentales se llevaron a cabo en dos clases con alumnos, aplicando por un lado el modelo estacionario de Fanger , y enfoques adaptativos para la evaluación del PMV . Como datos experimentales de la red se consideraron la temperatura y la humedad relativa. Este algoritmo per mite correlacionar la sensación térmica tir el índice PMV (Buratti et al., 2015). ¾ Sourbron y Helsen hacen un estudio comparativo entre el modelo de confort no adaptativo de Fanger y los modelos adaptativos de las diferentes nor mas EN 15251, ISSO 74 (holandesa), y ASHRAE 55, para el estudio de clima moderado de Maastricht (Holanda), y así comprobar cuál de ellos se ajusta más a los resultados de consumo de los sistemas de refrigeración y calefacción en edificios de oficinas para dicho clima, considerando datos climáticos de ficheros estadísticos, y datos reales. El objetivo principal era establecer si el mínimo consumo de energía para estos sistemas implica ser más condescendiente con los requisitos de confort, lo cual parece constituir una de las conclusiones más claras del estudio (Sourbron y Helsen, 2011). ¾ Ghahramani et al. establecen un enfoque de aprendizaje online para modelar y cuantificar el confort tér mico personalizado. En este enfoque se ajusta una distribución de probabilidad para cada conjunto de datos de condición de confort y se define el confort global de un individuo combinando esas distribuciones en una red bayesiana. A fin de identificar variaciones de confort con el tiempo, el test de Kolmogorov-Smirnov se aplica sobre la unión de las distribuciones de probabilidad. Para identificar condiciones ambientales confortables, un clasificador bayesiano optimo es entrenado usando aprendizaje online. Para validar el enfoque, se recogier on datos de 33 sujetos, y se halló una ajuste en tor no al 70% (Ghahramani et al., 2015). ¾ Ricciardi et al., presentan una investigación efectuada sobre nueve oficinas de planta diáfana, donde comparan la evaluación objetiva de parámetros adquiridos experimentalmente, con la evaluación subjetiva de la distribución de cuestionarios multir-respuesta, el cual plantea a su vez tanto el modelo estacionario tradicional como el adaptativo, en las nor mas ISO 7730 y ASHRAE 55, respectivamente. Los valores para el PMV del cuestionario se compararon con los de temperatura operativa, obteniendo una correlación. Y la temperatura neutra, de confort tér mico, se calcula y correlaciona con las temperaturas operativa y exter na, mediante el método de regr esión lineal (Ricciardi et al., 2012). ¾ Indraganti et al. Plantean en su estudio un estudio de campo tér mico ante la falta de ajuste entre las nor mas actuales de confort interior y ciertos climas 53 CAPÍTULO 3. EST ADO ACTUAL DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO-TÉCNICO DE LA GESTIÓN ENERGÉTICA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN LOS EDIFICIOS. y culturas diferentes. El estudio se realiza para dos climas de India, en 28 edificios de oficinas, durante 14 meses. Se propone un modelo de confort tér mico adaptativo para el sur de India basado en los datos obtenidos., Se estableció una relación adaptativa entre la temperatura exterior predominante y la s temperaturas de confort interior . La regresión lógica predijo el uso del ventilador en deter minada proporción para edificios acondicionados natural y mecánicamente. Se prevé el ahorro energético en sistemas HV AC con el uso de ventiladores más eficientes (Indraganti et al., 2014). ¾ Halawa y Hoof presentan una revisión crítica sobre el enfoque adaptativo, sobre sus bases y asunciones subyacentes. Entre ellas, destaca la r educción de todos los parámetros intervinientes en el confort, a cartas de confort con dos magnitudes (nor malmente la temperatura exterior y la considerada en el método o nor ma deter minado), o bien el solapamiento que existe para ciertos climas entre el método de balance tér mico (ISO 7730) y los adaptativos, por citar algunos (Halawa & Hoof, 2012). ¾ Shafaghat et al. proponen una evaluación de la satisfacción del usuario en la etapa de diseño del edificio basado en la eficiencia energética. Para elaborar este método de evaluación describe el método de satisfacción “Kano”, el cual parece el más conveniente para la entrada de datos que mida la satisfacción del usuario teniendo en cuenta un comportamiento adaptativo. El método Kano establece una relación entre las necesidades del usuario y la satisfacción del mismo a través de una gráfica de ordenadas y abcisas. Para el método deter mina un cuestionario adaptado, que analiza posterior mente para cada estudio. Para deter minar este método como el más idóneo, previamente realiza una comparativa de varios métodos, desde abordan la satisfacción del usuario desde las perspectivas del comportamiento del edificio, y de la percepción del usuario, ambos tipos extendidos entre la comunidad científica. En ellos, se utilizan cuestionarios/encuestas o entrevistas (Shafaghat et al., 2016). EL PAPEL DEL USUARIO EN EL MEDIOAMBIENTE Y LA EFICIENCIA ENERGÉTICA DE LOS EDIFICIOS. 3.5. El usuario y su compromiso con el medioambiente. 3.5.1. La conciencia medioambiental de la sociedad actual. Una de las características que define a la sociedad es el desarr ollo de la conciencia medioambiental. Si durante el último tercio del siglo XX, el medio ambiente sólo era una preocupación para algunos sectores de la comunidad científica, grupos ecologistas, y expertos que tomaban las decisiones en el ámbito político, hoy este panorama ha cambiado. La preocupación de la comunidad científica se ha unificado ante la gravedad del estado del medio ambiente; los grupos ecologistas se han consolidado a través de la acción de los movimientos y partidos verdes. La política medioambiental se ha convertido en un eje de la política pública (Sáiz et al., 2010). En las sociedades contemporáneas, la protección del medio ambiente se ha convertido en un valor , en una referencia positiva y deseable. La población percibe el deterioro del medio ambiente como un pr oblema serio y preocupante dependiendo, entre otras cosas, del grado de infor mación, de la presencia de los problemas en los medios de comunicación o el grado de incertidumbre. La mayoría de las personas se declara interesada por dichos problemas, 54 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. considerando asuntos graves o muy graves el estado del medioambiente. El movimiento ecologista tiene entre la población un alto grado de aceptación (Sáiz et al., 2010). La política medioambiental ha sufrido cierta adaptación hacia un modelo de sostenibilidad, lo cual implica la necesaria participación de los ciudadanos. No hay sociedad sostenible sin ciudadanos ecológicos y por ende, no hay una sociedad democrática sin ciudadanos comprometidos con su comunidad. Si bien la democracia va acompañada de muy bajos índices de interés y participación en ellas, el compromiso en la esfera pública es manifestado a través de rasgos o actitudes (búsqueda de infor mación política, disposición al debate o deseo de participación entre otros). T ambién es importante los rasgos y actitudes que se desarrollen en la esfera privada (comportamientos domésticos y privados) para llevar una vida sostenible, orientadas a conductas públicas para el beneficio comunitario (Sáiz et al. 2010). Sáiz et al. establece tres tipos de disposición ciudadana hacia el medio ambiente: Adhesión moral: expresión de conciencia medioambiental a) Cooperación voluntaria: adopción de conductas sostenibles y medioambientalmente responsables en la vida doméstica y en el ámbito privado b) Participación activa: desarrollo de un compromiso activo con la causa medioambiental, mediante distintas for mas de participaci ón política y cívica (Sáiz et al. 2010). El ciudadano en ocasiones es un actor que se limita a adoptar un rol pasivo ante decisiones provenientes de las administraciones públicas, las empresas o la comunidad científica; sin embargo, resulta un actor decisivo, cuyo papel deter minante está unido en la consolidación de la sostenibilidad (García, 2004). 3.5.2. El usuario y el medioambiente. Para conocer los hábitos y la concienciación de los usuarios sobre el medioambiente en general, y el ahorro de energía en particular , se consultan los últimos datos registrados con esta temática por el Eurobarómetro 23 , el Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) 24 y el Instituto Nacional de Estadística (INE) 25 . Eurobarómetro 2014. Sobre las actitudes ciudadanas de los europeos hacia el medioambiente, el Eurobarómetro de 2014 (European Comission, 2014), recopila una importante muestra sobre sus preocupaciones en torno a él. En los datos mostrados para España, el 96% de españoles piensan que el medioambiente es un cuestión muy importante o bastante importante. En cuanto a los aspectos que más preocupan, por orden de prioridad, son: la contaminación del aire (58 %); la contaminación del agua -mares, ríos, lagos y aguas subterráneas- (57 %); el agotamiento de los recursos naturales (45 %); la escasez de agua potable (41 %), y por último el impacto sobre nuestra salud, con productos químicos utilizados en los productos de uso diario (40 %). En cuanto a la relevancia del papel social en el medio ambiente, el 88% de 23 http://www.europarl.europa.eu/news/es/headlines/priorities/20160824TST40022 24 http://www.cis.es/cis/opencm/ES/1_encuestas/estudios/ver .jsp?estudio=14312 25 http://www.ine.es/ss/Satellite?L= es_ES&c=INECifrasINE_C&cid=1259925028717&p=1254735116567&pagenam e=ProductosYServicios%2FPYSLayout 55 CAPÍTULO 3. EST ADO ACTUAL DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO-TÉCNICO DE LA GESTIÓN ENERGÉTICA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN LOS EDIFICIOS. españoles están totalmente o más bien de acuerdo con la afirmación de que el individuo puede jugar un papel importante en la protección del medio ambiente en España, y el 83% están totalmente de acuerdo o más bien de acuerdo en que las cuestiones medioambientales tienen un efecto directo en su vida cotidiana. En consideración al comportamiento actual y prioridades esperadas, las 5 primeras respuestas sobre alguna de las acciones en el último mes son: separar la mayoría de sus residuos para reciclar (74 %); reducir el consumo de energía, por ej., bajando el aire acondicionado o la calefacción, no dejando electrodomésticos en stand-by, o comprando electrodomésticos de consumo energético eficiente (63 %); reducir su consumo de agua (55 %); elegir una for ma de transporte más respetuosa con el medio ambiente -caminar , bicicleta, transporte público- (40 %); y elegir productos de origen local (29 %). En cuanto las tres principales prioridades de la gente en su vida diaria para proteger el medioambiente sobresalen: usar el transporte público como sea posible en lugar de utilizar su propio coche (59 %); seleccionar la basura para que pueda ser reciclada (54 %) y reducir el consumo de energía en el hogar -electricidad, calefacción, electrodomésticos- (42 %); quedando en un cuarto puesto reducir el consumo de agua en el hogar (25 %). Con respecto a la infor mación que la ciudadanía cree que maneja sobre cuestiones medioambientales, sólo el 56% piensa que está muy bien infor mado o bastante bien infor mado, frente al 44 % que opina que está bastante mal infor mado o muy mal infor mado. Algunas de las cuestiones en las que se creen menos infor mados, son: El impacto sobre nuestra salud de productos químicos utilizados en los productos de uso diario (41 %); y el agotamiento de los recursos naturales (28 %). En lo concer niente a la responsabilidad compartida para proteger el medio ambiente, los encuestados priorizan los criterios para medir el progreso: tanto en criterios sociales y medioambientales como económicos (61 %); principalmente por criterios sociales y medioambientales (17 %); principalmente en criterios económicos, como el PIB (15 %); no sabe/no contesta (7 %). Igualmente, sobre la implicación de los diferentes actores sociales, los ciudadanos piensan que no están haciendo suficiente para proteger el medio ambiente: las grandes empresas y la industria (89 %); el gobier no español (86 %); su región (72 %); los ciudadanos por sí mismos (68 %); su ciudad o pueblo (68 %), y la Unión Europea (67 %). Por último, los españoles consideran medidas efectivas para reducir el problema medioambiental: introducir multas más elevadas (41 %); propor cionar más infor mación (38 %); asegurar un mejor cumplimiento de la legislación existente (31 %); ofrecer incentivos financieros más elevados - reducciones fiscales, subvenciones- a la industria, a las empresas y a los ciudadanos que protejan el medio ambiente (30 %); introducir una legislación más estricta (29 %), o incrementar impuestos sobre actividades nocivas (14 %). Barómetro del CIS Según el barómetro de noviembre de 2016 del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) (CIS, 2016), los españoles mostraron su preocupación por el medio ambiente a nivel global como un problema serio o muy serio (91,2%). En cuanto a los hábitos medioambientales en su vida diaria, la mayoría habitualmente o algunas veces suelen comprar con envases reutilizables (71,6%), eligen electrodomésticos de bajo consumo energético (81,1%) o bien utilizan puntos limpios o servicios municipales para deshacerse de electrodomésticos 56 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. y/o aparatos eléctricos que ya no sirven (90,6%). En cuanto a los hábitos de reciclaje, siempre, a menudo o algunas veces separan vidrios (90,9%); plásticos, latas y bricks (89,5%) y papel y cartón (88%). En cuanto a la predisposición de dedicar más recursos para proteger el medio ambiente, la mayoría están muy o bastante a favor (74,8%), aunque sólo un 38,7% está dispuesto a pagar precios más elevados por esta causa. Por otro lado, se observa que el comportamiento medioambiental es de carácter individual, pues los españoles no pertenecen a ningún grupo o asociación que tengan el fin de conservar o pr oteger el medio ambiente (95,4%). Y en los últimos cinco años, no han fir mado ninguna petición sobre algún tema r elacionado con el medio ambiente (75,8%), no han hecho algún donativo a algún grupo ecologista (87,6%) o nunca han participado en algún acto de protesta o manifestación relacionado con el medio ambiente (89,3%). INE Según la encuesta Hogares y Medio Ambiente elaborado por el Instituto Nacional de Estadística –INE-, en el año 2008 el 96,9% de los hogares españoles adoptaron algún tipo de hábito para ahorrar agua (INE, 2008). En cuanto al aislamiento y protección en huecos en las viviendas, las principales medidas que han adoptado los hogares españoles son: instalación de persianas o contraventanas (94,0 %); doble cristal en las ventanas (39,3 %); toldos (23,0 %); dispositivos de rotura de puente tér mico (11,4 %), y montaje de cristales tintados o protectores solares (4,1 %). Con respecto al uso de luminarias, el 85,5% de las viviendas españolas dispone de luces de bajo consumo. Un 66,1% de ellas dispone de al menos un tubo o luz fluorescente, y un 67,1%, tiene alguna bombilla de bajo consumo (incluidas halógenas) (INE, 2008). 3.6. El papel del usuario en la investigación de impacto. Estado actual del conocimiento sobre el comportamiento del usuario y el ahorro de energía en edificios. 3.6.1. Introducción. A continuación se presentan los resultados de la revisión bibliográfica relacionada con el modo de abordar el comportamiento del usuario (en su denominación anglosajona, occupant behavior ) desde los estudios más recientes sobre el uso de la energía en los edificios. Para ello se realiza una búsqueda en ScienceDirect 26 , utilizando las búsquedas “occupant behavior”, “ocuppant behavior building” y “occupant behavior building energy”. Con estas búsquedas se pretende conocer la perspectiva que tiene actualmente la comunidad científica y los métodos de aproximación utilizados para conocer y desvelar patrones de comportamiento del usuario, y cuál es su relación con el edificio. 3.6.2. Procedimientos más comunes para caracterizar el comportamiento del 26 http://www.sciencedirect.com 57 CAPÍTULO 3. EST ADO ACTUAL DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO-TÉCNICO DE LA GESTIÓN ENERGÉTICA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN LOS EDIFICIOS. usuario 27 . El comportamiento del usuario es uno de los factores que más influyen en el consumo de energía del edificio y que contribuye a la incertidumbre en la predicción y simulación del uso de la energía en los modelos (Becchio et al., 2016; Hong et al., 2017; Sun & Hong, 2017; Y an et al., 2015), causando las mayores discrepancias entre lo estipulado por diseño y la energía consumida en la etapa de uso (Buso et al., 2015). El entendimiento sobre el comportamiento del usuario es insuficiente en todas las etapas de un edificio (diseño, uso y rehabilitación), llevando a simplificaciones erróneas en los modelos infor máticos y de análisis (Hong et al., 2017). Las investigaciones actuales tratan de solventar el vacío existente entre el comportamiento energético predecible y el r eal en los edificios sostenibles (D’Oca et al., 2015). Y an destaca la recopilación de datos como un proceso a menudo costoso debido a la estandarización mínima y la cantidad de equipamiento y tiempo requerido. T ambién acentúa la necesidad de mejores procesos de racionalización de datos, que requieren mayor interr elación entre los agentes intervinientes en el desarrollo, recogida y tratamiento los mismos. Por último, se cita la importancia de las cuestiones éticas, ya que si bien tomar datos reales sin el conocimiento del usuario parece dar resultados más fiables (sin intervención del efecto Hawthorne 28 ), cuestiones como privacidad y la ética se pueden ver afectadas. Revisiones metodológicas Y an et al., establecen una revisión metodológica, sobre la simulación de las prestaciones de los edificios, en los que interviene el comportamiento del usuario. Para ello, deter minan y analizan según la bibliografía manejada, una serie de métodos y procedimientos para monitorizar al ocupante y recopilar datos: Estudios observacionales, distinguiendo a su vez entre monitorización de uso de equipamientos y ocupación, y monitorización de comportamiento adaptativo; uso de encuestas y entrevistas; estudios de laboratorio. Este estudio detecta la necesidad de cubrir aspectos no ambientales (contextuales) que influyen de for ma combinada en el comportamiento de los usuarios, en lo que denominan entradas de modelo cualitativas, consistentes o bien en considerar diferentes parámetros intervinientes en el comportamiento en una sola ecuación, o bien tratarlo independientemente, en diferentes fór mulas, pudiendo así tener en cuenta factores discretos y/o no cuantitativos (Y an et al., 2015). Jia et al. Establecen en una revisión metodológica, cinco metodologías bien diferenciadas para establecer el comportamiento del usuario para optimizar la energía en edificios: modelizado basado en agentes, en los que objetos autónomos (agentes) interactúan entre ellos y con el ambiente exterior siguiendo unas reglas; análisis estadístico; modelo de cadena de Markov (procesos probabilísticos o estocásticos); minería de datos del uso de la energía final; y otr os, entre los que están la obtención de datos sobre el usuario a través de bases de datos, de monitorización con sensores, simulaciones, y modelos matemáticos. T odas estas estrategias a su vez pueden ser combinadas, como se observa en numerosos estudios citados (Jia et al., 2017). 27 La clasificación de la aportación de datos, y tratamiento en su caso, que se da a continuación, responde al método de obtención de información sobre el comportamiento del usuario. En ocasiones esta clasificación puede ser parcial o responder a otra de las pr opuestas, pero para diferenciarlas ha primado la caracterización del método que sus autores han valorado o destacado en sus propios estudios. 28 Este efecto es una reacción psicológica por la cual los sujetos estudiados en un experimento modifican de algun modo su conducta como consecuencia de saber que están siendo estudiados (McCar ney et al, 2007). 64 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. usage utilizing Kar hunen-Loève expansion. Building and Environment , 115 , 157- 172. http://doi.org/10.1016/j.buildenv.2017.01.025 (Olgyay, 1963): Olgyay, V . (1963). Arquitectura y clima : manual de diseño bioclimático para arquitectos y urbanistas . Gustavo Gili. (Preiser & Vischer , 2005): Preiser , W ., & Vischer , J. (2005). Post occupancy evaluation. (RAE, 2014): Real Academia Española. (2014). 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Occupant behavior modeling for building per for mance simulation: Current state and future challenges. Energy and Buildings , 107 , 264-278. http://doi.org/10.1016/j.enbuild.2015.08.032 65 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFOR T AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. 4 ENFOQUES CUANTITATIVOS COMÚNMENTE USADOS PARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFORT AMBIENTAL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. Este capítulo resume algunos de los principales procedimientos y métodos actuales en el ámbito de la sostenibilidad energética, la calidad ambiental interior del edificio, y el confort ambiental de los usuarios. Concretamente, estos métodos se utilizan de for ma común para la diagnosis del estado actual y propuestas de mejora en edificios existentes, contemplando el confort ambiental de los usuarios y el uso eficiente de la energía, aunque desde distintas perspectivas. A continuación se detallarán aspectos metodológicos para cada una de estas aproximaciones cuantitativas ampliamente utilizadas, las cuales se aplicarán posterior mente al caso de estudio en el capítulo 7, a modo de validación a la propuesta metodológica de esta tesis, el método cualitativo Photovoice . Esta metodología se desarrollará en el capítulo 6, y posterior mente se aplicará sobre el caso de estudio en el capítulo 8. Las aproximaciones cuantitativas incluidas en este capítulo son: ¾ Simulación energética a través de herramientas infor máticas de validación nor mativa a nivel nacional – LIDER y CALENER GT - (desarrollada en el epígrafe 4.1 del este capítulo) ¾ Cálculo de la huella de carbono del edificio (en el epígrafe 4.2 del presente capítulo) ¾ Checklist a través de la herramienta LEED , creada por el U.S. Green Building Council (USGBC, 2014a) , en su versión para Edificios Existentes (denominada en inglés Existing Buildings, Operation and Maintenance , o su acrónimo BO&M ) (desarrollado en el epígrafe 4.3 de este capítulo). ¾ Estudio mediante estrategias bioclimáticas del edificio (Climograma de Givoni y módulos Weather Tool y Solar Tool, del software Autodesk Ecotect Analysis ® 1 ), y propuestas de mejora (en el epígrafe 4.4 del presente capítulo). 4.1. Simulación energética mediante métodos de validación del cumplimento normativo (Lider + Calener+ Herramienta unificada) 4.1.1. Introducción En la última década se ha extendido el uso de las herramientas computacionales de simulación energética de los edificios como práctica habitual entre los técnicos y profesionales de la arquitectura, y más específicamente entre aquellos especialistas en implementación de estrategias destinadas a gestionar o prever un uso eficiente de la energía en los edificios. El intercambio energético del edificio es complejo, dinámico, y depende tanto 1 Autodesk Ecotect Analysis ® es una herramienta de análisis ambiental que per mite a los diseñadores simular el desempeño del edificio desde las primeras etapas del diseño conceptual. 66 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. de las variables exteriores (básicamente atribuibles a condiciones climáticas), como de variables interiores (aquellas que tienen relación con los ocupantes, con los equipos e iluminación existentes, y sus horarios de uso y ocupación), y con las condiciones del límite o contor no, es decir , las relativas a la envolvente del edificio. Por tanto, esta evolución de la práctica de predicción de comportamientos energéticos para establecer medidas de limitación de demanda energética y reducciones de consumo, hacia modelos simulados mediante software constituye un paso natural, dejando atrás arduos cálculos a mano, para realizar ejercicios iterativos que per miten predecir de for ma más rápida y en cierto modo más sencilla de evaluar distintas combinaciones de mejoras en un modelo de edificio para su análisis y evaluación. Estas aproximaciones además tienen en cuenta el funcionamiento complejo del edificio y per miten un soporte apto para la toma de decisiones. 4.1.2. Tipos de herramientas de simulación. Ventajas y limitaciones. Los tipos de herramientas de simulación y modelizado son muchos, pero a grandes rasgos se pueden deter minar dos grupos principales: ¾ Método de validación , en el cual se basan los pr ogramas infor máticos LIDER y CALENER , o la actual Herramienta Unificada (HULC). Este método obtiene sus resultados en tér minos relativos por la comparación con un edificio de referencia, generado con las mismas características geométricas del edificio objeto de estudio, con la salvedad de que las propiedades tér micas de los cerramientos y particiones cumplen las exigencias del DB HE-1 del Código Técnico de la Edificación, así como otras convenciones para cumplir el mínimo de certificación energética establecido en el RD 235/2013 sobre Certificación Energética de Edificios . ¾ Por el contrario, el método de cálculo establece un procedimiento computacional más complejo y exhaustivo del comportamiento energético del edificio, por lo que, a diferencia del primero, no se obtienen diagramas comparativos, sino números concretos de demandas, consumos y emisiones de CO 2 . Siguiendo este enunciado, resultaría imposible comparar ambas salidas de datos. Aun así, esto puede lograrse gracias a los ficheros .RES (resultado) que generan los programas de validación, de donde se pueden extraer datos similares a los obtenidos en los métodos de simulación de cálculo. Haciendo un pequeño tratamiento de datos, se podrían establecer datos comparados entre ambos. En los inicios se distinguieron los dos métodos de simulación existentes. E stas son sus principales características, según (IDAE, 1999): MÉTODO DE VALIDACIÓN (LIDER-CALENER) MÉTODO DE CÁLCULO ( EnergyPlus, Design Builder, Trnsys, Openstudio,etc ) Evalúa los efectos sobre el consumo al modifi - car la envolvente y/o los sistemas Cuantifica energéticamente Sólo es válido para deter minadas tipologías de edificios Incluye cualquier tipo de modificación de las variables No obtiene valores absolutos, a priori , de consu- mo, ni su disminución por cambio en los facto- res, sino valores relativos a una refer encia Si la herramienta cuenta con potencia de cál- culo y fiabilidad tanto intrínseca como extrín - seca, da gran exactitud y un análisis por me- norizado de cualquier situación 67 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. A cambio… …suministra valores que per miten ver si una mo- dificación es mejor que otra y cuánto lo es …ofrece fiabilidad global …es consolidable en un proceso operativo de gran facilidad de uso, incluso manual. Además de estas cuestiones, el aspecto fundamental radica en la verificación del cumplimiento de los estándares nacionales en materia de Ahorro y Eficiencia de la Ener gía en edificios, para lo cual se desarrollaron las herramientas de validación LIDER, CALENER , y posterior mente la Herramienta Unificada (HULC) . En este sentido, las herramientas de simulación energética denominadas “métodos de cálculo”, cuantifican valores relativos a demanda, consumos y emisiones de CO 2 sin indicar específicamente el cumplimiento de ningún estándar (aunque algunos de ellos hayan ido implementando algunos estándares en sucesivas actualizaciones). Además, per miten en muchas ocasiones poder valorar otras soluciones no incluidas en los programas de validación, como soluciones bioclimáticas o sistemas de construcción más innovadores, por ejemplo. Esto hizo que el gobier no nacional publicara una serie de Condiciones de Aceptación para programas informáticos alternativos (IDAE, 2013), donde se detallan especificaciones por defecto, asunciones, y otros aspectos de la introducción de datos, del cálculo, y de la salida de datos, para poder aceptar los resultados de los programas como prueba del cumplimiento nor mativo. Aún no se han establecido las herramientas infor máticas que a nivel nacional se puedan considerar Programas Informáticos Alternativos , pero sí se puede, mediante el documento antes citado, justificar el ajuste metodológico a las exigencias oficiales, validándolo mediante ejemplos disponibles en la página ministerial. Esta labor de desarrollo y aceptación de la simulación como herramienta predictiva del comportamiento energético en los edificios, aún en crecimiento, se ha constituido un requisito esencial para la comprensión, estudio e investigación sobre nuevas estrategias de ahorro de energía y eficiencia en el uso de recursos y la reducción de emisiones, a la vez que se verifica el cumplimiento nor mativo. Sin embargo, el calado entre los profesionales especializados en el ámbito de la energía y el medioambiente en los edificios, no queda aquí. De más reciente desarrollo son otras herramientas más específicas y que requieren una especialización por parte de sus usuarios más profunda, como son los CFD (Computational Fluid Dynamics) , mediante programas o módulos de otros ya existentes, que per miten simular condiciones dinámicas de flujos de aire, muy útiles en la aproximación a comportamientos más reales en los que intervienen fenómenos más complejos como la intervención de corrientes de aire, infiltraciones, emisiones de equipos de climatización frío/calor , etc. Estas herramientas requieren motores de cálculos más potentes debido al nivel de detalle en la entrada de datos que admiten, y a la computación de fenómenos dinámicos complejos. De ahí la necesidad de una alta especialización para su manejo, su utilidad y precisión. Por otra parte, también han surgido programas de simulación enfocados al confort del usuario, que, bajo los estándares de las normas relacionadas, como la ASHRAE 55 (ASHRAE, 2013) o la ISO 7730 (ISO, 2015), detectan los espacios de los edificios más confortables para sus usuarios, pudiendo incluso implementar , aunque de for ma limitada, ciertas entradas de aire controladas (por ejemplo a 68 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. través de ventanas). De este tipo destacan CBE Thermal Comfort Tool, Autodesk Ecotect Analysis®, Energyplus, cMap, o LadyBug+Honeybee (Grasshopper) 2 (Conejo, 2016) . T oda esta evolución de la simulación energética como campo de especialización emergente resulta de indudable interés, tanto por per mitir el estudio diagnóstico de un edificio o proyecto, la predicción del comportamiento en la implementación de soluciones, o la iteración en los cálculos de for ma rápida y sencilla, aunque su manejo nor malmente exige alto grado de conocimiento previo. Por otra parte, este tipo de herramientas necesitan una calibración inicial, si se está estudiando un modelo real, que asuma además ciertas limitaciones y simplificaciones del programa infor mático y del modelo, generando a su vez deter minadas incertidumbres en el estudio. T ambién necesitarán una validación que dote al programa infor mático de la fiabilidad y consistencia requeridas para su uso posterior . Recientemente, con el emergente desarrollo del Building Information Modeling (BIM) para la gestión integrada de los edificios, se está implementando un nuevo tipo de simulación de comportamiento energético del edificio mediante el Building Energy Modeling (BEM) . Estas herramientas de eficiencia energética cumplen diversos propósitos, apoyando la optimización de diseño para nuevas construcciones y rehabilitaciones importantes, el desarrollo de códigos de eficiencia y cumplimiento energéticos, clasificación de los recursos, y certificación verde. Si bien el uso emergente de estos tipos de software per miten la diagnosis y detección de fallos en los sistemas de climatización del edificio, y el control predictivo mediante modelizado de la reducción de energía y la respuesta de demanda en el edificio, aún existen barreras a la expansión de esta modalidad predictiva, ya que existe aún una per cepción de falta de confianza en su capacidad de replicar comportamientos reales para su predicción fiable 3 . 4.1.3. Las herramientas de validación: LIDER, CALENER, y la Herramienta Unificada (HULC). Las herramientas de software LIDER, CALENER , y más recientemente la Herramienta Unificada (HULC) surgen para dar cumplimiento nor mativo a proyectos nuevos o existentes, mediante la denominada “opción general”. Esta, a grandes rasgos, es la opción más completa, con las limitaciones e incertidumbres propias de las herramientas, y su entrada-salida de datos, pero sin experimentar ninguna simplificación más. La herramienta LIDER da cumplimiento al Documento Básico de Limitación de la Demanda DB HE-1 del Código Técnico de la Edificación (CTE) , desde su origen en 2006 (RD 314/2006) (BOE, 2006), y su reciente revisión de 2013, mediante la Orden FOM/1635/2013 (BOE, 2013a). CALENER , por su parte, en sus dos versiones –V yP , para vivienda y pequeño terciario, y GT , para gran terciario-, da cumplimiento a la certificación y calificación energéticas de los edificios, mediante la opción general, exigencia derivada de la Directiva 2002/91/CE en lo referente a la certificación energética. Esta Directiva y la Directiva 2010/31/UE, de 19 de mayo, relativa a la Eficiencia Energética de los Edificios, se transponen parcialmente al ordenamiento jurídico español a través del Real Decreto 235/2013 de 5 de abril, por el que se aprueba el 2 http://www.grasshopper3d.com/group/ladybug 3 https://energy.gov/eere/buildings/articles/building-energy-modeling-101-what-it-and-what-doe-s-role 69 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. Procedimiento básico para la Certificación de Eficiencia Energética de edificios, tanto de nueva construcción, como existentes (BOE, 2013b). Para facilitar sin embargo el trabajo de los técnicos en la calificación energética de edificios, en especial para algunos proyectos de menor envergadura, como viviendas unifamiliares, en bloque, viviendas individuales dentro de un bloque, o incluso edificios terciarios (pequeños), por ejemplo, los ministerios correspondientes en materia de energía (actualmente el Ministerio de Energía, T urismo y Agenda Digital (MINET AD, 2016) han ido facilitando herramientas denominadas bajo el “método simplificado”, también r econocidas, entr e las que se encuentran CE3, CE3X, y CERMA. Estas herramientas son la alter nativa a CALENER , y básicamente la simplificación que asumen es no poder conseguir calificaciones altas (tan sólo las equivalente a las letras D y E), o lo que es lo mismo, no optar a grandes reducciones en el consumo de CO 2 con respecto a lo que sería el mismo edificio base, que sólo cumple con un mínimo de criterios nor mativos (IDAE, 2009a). Actualmente, sólo son válidos los registros de certificaciones que se presenten mediante el uso de estas herramientas de la opción simplificada anterior mente citadas, y para opción general, se establece únicamente la herramienta unificada LIDER-CALENER (HULC) , en su versión 1564-1124 (CTE, 2017), actualizada a marzo de 2017. Dado que ambos métodos, LIDER-CALENER y HULC, se basan en los mismos procedimientos y las herramientas de implementación surgen del mismo origen una como evolución de la otra, se desarrollará a continuación el procedimiento de cálculo de LIDER-CALENER, utilizado sobre el caso de estudio (ver capítulo 7, epígrafe 7.8). 4.1.4. Metodología de cálculo (I): Limitación de la Demanda Energética mediante LIDER En general, en cualquier programa de simulación hay que tener en cuenta la traducción de “lenguaje” que se va a efectuar entre la documentación existente, y el modo en que el programa solicita la entrada de datos. LIDER no es en este sentido una excepción, por lo que lo primero es establecer una serie de simplificaciones del modelo con respecto al real, de diversa naturaleza: - simplificación geométrica - simplificación constructiva - simplificación operacional (uso) - simplificación espacial (zonificación interior) - simplificación de instalaciones (adecuación al modelo y a los equipos definidos por los programas, etc.). Los pasos de introducción de datos en LIDER son los siguientes: a) Introducción de datos geográficos y geométricos del edificio b) Elaboración de base de datos de cerramientos y elementos de la envolvente: muros exteriores, forjados, particiones interior es, cubiertas, huecos. c) Definición del espacio de trabajo y parámetros constructivos por defecto (cerramientos, otros elementos, y puentes tér micos), d) Introducción del modelo en 3D y obstáculos remotos (sombras) 70 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. e) Definición de las características de cada espacio. Introducción de parámetros de iluminación. f) Cálculo, visualización de resultados de demanda para calefacción/ refrigeración, y análisis de los mismos g) Iteración de cálculo modificando las variables a considerar para las propuestas de mejora, visualización de resultados, comparación y análisis. T oma de decisiones. 4.1.5. Metodología de cálculo (II): Calificación Energética mediante CALENER GT. Una vez analizadas las propuestas mediante LIDER , se elige la más adecuada, según el tipo de estudio de simulación que se trate (proyecto desde el diseño, rehabilitación, estudio de investigación, etc.), y a partir de ahí, se intr oducen los datos de las instalaciones solicitadas por el programa, aquellas que están relacionadas con cargas tér micas: - iluminación (ya introducida en el cálculo mediante LIDER para terciario) - calefacción, donde se podrán incluir las fuentes de generación tanto fósiles como renovables (por ej. biomasa) - Agua Caliente Sanitaria (ACS), incluida la de producción solar , en el caso de existir . Antes de proceder con la introducción de datos en CALENER GT , hay que revisar que no exista ningún tipo de “pérdida” de datos fruto del paso del ar chivo LIDER al CALENER GT . Los pasos a realizar en el CALENER GT son: - Revisión de los cerramientos - Introducción de las plantillas horarias, semanales y anuales de uso para las diferentes instalaciones - Descripción de las instalaciones, ocupación, y datos geométricos en cada espacio, donde se incluyen entre otras cosas las instalaciones tér micas del edificio - Cálculo, visualización de resultados (etiquetado de calificación energética mediante letra A-G, energías final y primaria, y emisiones de CO 2 - Medidas de mejora pasivas y activas: iteración de cálculo modificando las variables a considerar estas propuestas de mejora, visualización de resultados, comparación y análisis. T oma de decisiones. - 4.1.6. Obtención de resultados. LIDER. La salida de datos en LIDER se r efleja en una ventana con dos pestañas, una de infor mación global, y otra por espacios. En la demanda global, se muestran los resultados de demanda anual para el edificio de referencia y edificio objeto, para calefacción y refrigeración. T ambién se muestra una infografía con un diagrama de barras que muestra los 71 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. resultados relativos de ambos modelos, para refrigeración y calefacción. Y los porcentajes de demanda para cada caso. T ambién se aporta la proporción relativa calefacción-refrigeración. Se completan los datos con una lista de requerimientos mínimos por elemento o espacio al que pertenece, en caso de que no haya cumplimiento de las exigencias nor mativas en cuanto a la Limitación de la Demanda Energética. En la pestaña de datos por espacios, se ofrecen los datos detallados para cada espacio definido en el modelo. Así, se puede ver qué espacios cumplen, y cuáles no, de existir estos últimos. Los datos para los espacios se basan en el porcentaje de demanda de cada uno con respecto al que supone la demanda mayor , que se toma como el 100%. A su vez, se miden las demandas del objeto con respecto a la referencia, también en por centajes (IDAE, 2006). CALENER GT Calener GT (IDAE, 2009b) basa la calificación energética del edificio en el cálculo previo de los indicadores de eficiencia energética o indicador es energéticos del edificio, que se basan en letras de la A a la G. El programa calcula 6 indicadores de eficiencia energética basados en los siguientes conceptos: - Demanda de calefacción: es aquella a temperatura constante (22.5ºC) para todo el año (sin ninguna parada) de todos los espacios del edificio. - Demanda de refrigeración: es aquella a temperatura constante (22.5ºC) para todo el año (sin ninguna parada) de todos los espacios del edificio. - Emisiones de climatización: son las emisiones de CO 2 asociadas al consumo de energía de todos los equipos utilizados para dar calefacción, refrigeración y ventilación. - Emisiones de ACS: son las emisiones de CO 2 asociadas al consumo de energía de todos los equipos utilizados para dar el servicio al agua caliente sanitaria. - Emisiones de iluminación: son las emisiones de CO 2 asociadas al consumo de energía de todas las luminarias presentes en el edificio. - Emisiones totales: son las emisiones de CO 2 asociadas a todo el consumo de energía del edificio. Es por tanto igual a la suma de los tres conceptos de emisiones anterior mente citados. Los indicadores de eficiencia energética son el cociente entre el valor del concepto para el edificio objeto o edificio definido por el usuario, y el edificio de referencia. Del edificio de referencia sólo se contarán aquellos conceptos que el usuario incluya en su proceso de calificación. Aquellas instalaciones no incluidas, no se contabilizarán (por ejemplo, puede ser la iluminación). Emisiones de referencia para consumo de iluminación: se tendrá en cuenta el mismo horario de variación de iluminación que en el edificio objeto. La luminaria del edificio de referencia será “fluorescente no ventilada”. El V alor de Eficiencia Energética de la Instalación (VEEI) de referencia lo intr oduce el usuario para cada espacio, tomando el valor límite que marca el DB-HE3 del CTE (CTE, 2013) para ese espacio en concreto. La potencia eléctrica instalada para iluminación por unidad de área para el edificio de referencia se calculará considerando que el nivel lumínico punta, expresado en lux, en el edificio de referencia es igual al del edificio propuesto. 72 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. El consumo total de iluminación en el edificio de referencia se multiplica por el coeficiente de paso de la energía eléctrica a emisiones para obtener las emisiones de referencia debidas al consumo de iluminación. Emisiones debido a las instalaciones de Agua Caliente Sanitaria (ACS): La demanda de ACS (en KW .h) la define el usuario, y se asume que el edificio de referencia tendrá la misma demanda de ACS. Para el cálculo de la demanda de referencia, se suman la demanda de ACS y la de agua caliente para servicio mixto, si existiera. Además, se le restará el porcentaje de ACS solar del edificio de referencia, que introduce el usuario como valor límite obligado por el CTE DB-HE4 para su edificio. Esta demanda total per mite el cálculo de emisiones si se divide por un rendimiento medio estacional de refer encia y se multiplica por el coeficiente de paso a emisiones de CO 2 . Se asume que el ACS no cubierta por ACS solar se surtirá mediante efecto Joule en el edificio de referencia. Emisiones debido al consumo de climatización: las demandas de calefacción y refrigeración se calculan en primer lugar , para el edificio de referencia, y más tarde se dividen por un rendimiento medio estacional de r eferencia y se multiplican por el coeficiente de paso a emisiones de CO 2 . Las demandas de referencia se calculan mediante varios pasos: - al edificio objeto se le cambia la calidad constructiva de los elementos de la envolvente, hasta cumplir con el CTE HE1. - En los sistemas secundarios se cambia el tipo todos ellos a uno ideal para el cálculo de la demanda, con mismo horario, mismo control zonal, y mismo caudal de aire exterior , de ventilación. Las demandas se obtienen sistema a sistema, y se suman. El rendimiento medio estacional de referencia para calefacción y refrigeración se toman como 1,7 y 0,7 respectivamente. Los tipos de energía utilizados por el edificio de referencia son electricidad para refrigeración y gasóleo para calefacción. Clases de eficiencia energética : Una vez obtenidos los indicadores de eficiencia energética, el programa clasifica cada uno de estos indicadores con una letra, tal y como se establece en la Directiva, transpuesta al ámbito nacional mediante el RD 235/2013. Las letras responden a un tanto por uno, sobre el valor del indicador de eficiencia energética: Indicador ≤ 0.40: A 0.40 < indicador ≤ 0.65: B 0.65 < indicador ≤ 1.00: C 1.00 < indicador ≤ 1.30: D 1.30 < indicador ≤ 1.60: E 1.60 < indicador ≤ 2.00: F 2.00 < indicador : G El programa dará una calificación (letra) a nivel global, y otra por cada uno de los seis indicadores anterior mente citados. 4.1.7. Interpretación de resultados en LIDER-CALENER. Una vez conocidos los orígenes tanto de los resultados arrojados sobre el edificio objeto, como del edificio de referencia, la observación de la mejora relativa tanto del objeto con respecto a la refer encia (para cumplimiento nor mativo), como de los resultados y calificación mejorados en procesos iterativos con modificaciones que impliquen propuestas de menor demanda y más eficientes 73 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. en el edificio y sus partes, ya se pueden obtener interesantes análisis por comparación de resultados. Si además se quieren obtener datos cuantitativos absolutos, se puede recurrir al análisis de los datos de resultados en archivos originados por el programa infor mático. 4.1.8. Informe final y certificado. LIDER emite un infor me de verificación de cumplimiento de la nor mativa, que servirá como justificación administrativa del mismo, donde se incluyen todos los resultados y gráficos, así como los elementos de incumplimiento, de existir . Por su parte, CALENER GT también cuenta con una herramienta de generación de infor mes, donde crear el documento administrativo de la calificación, en pdf , generado automáticamente, con la calificación del proyecto, y los datos de entrada más relevantes par ala obtención de dicho resultado. 4.2. Procedimiento de cálculo de la huella de carbono 4.2.1. Introducción. Se define como huella de carbono a la “ totalidad de gases efecto invernadero (GEI) emitidos por efecto directo o indirecto de las actividades realizadas por un individuo, organización, evento o producto ” (MAP AMA, 2016). Se distinguen dos huellas: - Huella de carbono de una organización: mide la totalidad de GEI emitidos por efecto directo o indirecto provenientes del desarrollo de la actividad de dicha organización. - Huella de carbono de producto: mide los GEI emitidos durante todo el ciclo de vida de un producto; desde la extracción de las materias primas, pasando por el procesado, fabricación y distribución, hasta la etapa de uso y final de la vida útil (depósito, reutilización o reciclado). Si bien en el caso de edificios serían ambas de aplicación, según se entienda este como “contenedor de actividades”, o como sistema complejo de productos, -o producto en sí mismo- se podrían calcular ambas huellas, la de organización en relación a la huella de actividad, y la de producto relativa a la huella incorporada o embebida. En el caso de estudio calculará la huella de carbono de la organización, y por ello será la metodología que se desarrollará a continuación. El análisis de huella de carbono de la organización proporciona como r esultado final un indicador ambiental global, que corresponde a la actividad que desarrolla la organización, por lo que este método puede servir de punto de referencia para el inicio de actuaciones de reducción de consumo de energía y para la utilización de recursos y materiales con mejor comportamiento medioambiental. La huella de carbono de la organización, por tanto, identifica la cantidad de emisiones de GEI liberadas a la atmósfera como consecuencia del desarrollo de cualquier actividad; per mite identificar todas las fuentes de emisiones de GEI y establecer , fundadas en este conocimiento, medidas de reducción efectivas. 4.2.2. Huella de carbono de una organización. Alcances. T ipos de emisiones: - Emisiones directas de GEI : son emisiones de fuentes pertenecientes o 80 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. Los gases fluorados que se emplean para el funcionamiento de estos equipos son los hidrofluorocarburos ( HFCs ). El potencial de calentamiento global (PCG) o potencial de calentamiento atmosférico (PCA) oscila entre 12 y 14.800. Los HFC s son los más comunes entre los fluorados, utilizándose en refrigerantes, equipos fijos de refrigeración, aire acondicionado y bombas de calor , agentes sopladores para espumas, extintores, propulsor es de aerosoles y disolventes. El cálculo de emisiones resultará de multiplicar la cantidad de gas fluorado (refrigerante) fugado durante el año por el factor de emisión que corresponda, mediante su PCG : Emisiones climatización/refrigeración= kg gas refrigerante fugado x PCG . Se asume que la cantidad de recarga equivale a la cantidad de refrigerante fugado. El control de la frecuencia de gases fugados se establece de acuerdo al Reglamento 517/2014 (UE, 2014). Los factores de emisión de gases fluorados equivalenten a sus respectivos PCG , disponibles en el Anexo III de la Guía para el cálculo de la huella de carbono para la elaboración de un Plan de Mejora de una Organización de oc tubre de 2016 (MAP AMA, 2016 ). ¾ Actividades que generan otros gases de efecto invernadero. Existen otros gases de efecto invernadero recogidos en el Protocolo de Kyoto y que pueden encontrar en distintas actividades. En ocasiones, estos tienen un PCG varias miles de veces mayor que el CO 2 , y su uso se ha intensificado en gran medida en Europa, por lo que la Comisión Europea ha resuelto reforzar la legislación de cara a reducir estas emisiones en dos ter cios para 2030. Alcance 2 ¾ Consumo eléctrico El dato de actividad en este caso se corresponde con el consumo de electricidad procedente de proveedores externos del año de cálculo. Los datos serán los kWh reflejados en las facturas correspondientes. Si se conocieran los datos de pérdidas por transporte y distribución, para atribuirlas al consumidor final, estos datos corresponderían al alcance 3, no al alcance 2. Para el cálculo de las emisiones asociadas al consumo eléctrico, se aplica el factor de emisión de la comercializadora contratada para el suministro eléctrico del año de cálculo. Este dato está disponible en las facturas de la compañía suministradora o bien en la web de la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC) , en el documento “Mix comercial y factores de impacto medio ambiental” (OECC, 2017) . Además, se tendrá en cuenta si la electricidad proviene de origen verde, regulado desde 2007 a través de la Orden ITC/1522/2007 , del 24 de mayo. La for ma de acreditarlo es mediante Garantía de Origen (GdO). ¾ Instalaciones de energía renovable. Si una organización dispone de instalaciones para generación de energía renovable para autoconsumo, esto reper cutirá directamente en la reducción 81 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. del consumo energético (de la red eléctrica general y/o de combustibles fósiles), lo cual se reflejará en el resultado final de la huella de carbono de la organización, con menores emisiones. 4.2.7. Resultados. El método de cálculo de la huella de carbono arroja un único valor absoluto, de todas las emisiones del edificio y las actividades que en él se desarrollan, expresado en toneladas de CO 2 (tCO 2 ). Previamente se suman los consumos y emisiones vinculados a las fuentes generadoras de emisiones de GEI , por lo que se puede expresar cada una de ellas sobre el por centaje del total de emisiones de la organización. Estos porcentajes per miten discer nir qué fuentes generadoras de emisiones inciden en mayor medida sobre el total de la organización, lo cual resulta decisivo para la creación de planes de mejora, que fomenten la reducción del impacto debido a la actividad. 4.2.8. Elaboración de Planes de Mejora. El método de la huella de carbono , al facilitar las emisiones de GEI tras detectar las fuentes que las originan, posibilita actuar sobre estas últimas, estableciendo objetivos para la mejora o reducción de tales emisiones. Al conocer las fuentes de emisión de GEI , se conocen los puntos críticos, por lo que se pueden definir medidas de reducción de consumo y eficiencia energética. Para las propuestas recogidas en el plan de mejora, también se puede definir un año, y así computar las reducciones del mismo. T ambién se puede hacer para varios años o una referencia móvil (por ejemplo el año anterior al año de cálculo). La organización puede asimismo compensar sus emisiones con proyectos que promuevan sumideros de carbono y/o reduzcan emisiones. Esta compensación no reduce su propia huella de carbono, pero les per mite contribuir al objetivo global de luchar contra el cambio climático. 4.2.8.1. Medidas de reducción de emisiones. Se establece una serie de propuestas orientativas sobre las medidas más comunes para reducir las emisiones de GEI . Las propuestas, además de lograr reducir sus emisiones de CO 2 , contribuirán a reducir costes asociados al consumo energético, bien por una optimización del uso de las instalaciones o bien por la sustitución de equipamientos más eficientes energéticamente. Si bien estas propuestas de mejora se facilitan en el documento (OECC, 2017), no tienen un vínculo directo con el método, sino con el conocimiento científico-técnico y la práctica profesional. Mejora de la envolvente Destacan: sustitución de elementos de huecos (carpintería y vidrios); reducción de infiltraciones por huecos; mejora del aislamiento de la envolvente, principalmente. Iluminación Destacan: aprovechamiento de luz natural; sustitución de lámparas incandescentes por fluorescentes de bajo consumo o LEDs; sustitución de 82 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. lámparas halógenas convencionales por lámparas halógenas IRC; instalación de detectores de presencia en zonas de uso esporádico, entre otras. Climatización Destacan: i nstalación de generación por energías renovables; instalación de válvulas ter mostáticas en radiadores; regulación de la temperatura de climatización; sustitución de la caldera por otra más eficiente; uso de enfriamiento gratuito o freecooling; zonificación de las áreas a climatizar , entre otras. Equipos Destacan: uso de regletas múltiples con interruptor o enchufe programable; apagado de los aparatos eléctricos cuando no se usan; instalación de variadores de velocidad en motores; uso de motores de alta eficiencia, entre otras. Generación Eléctrica Destacan: instalación de sistemas de cogeneración, e instalación de paneles solares fotovoltaicos. Refrigeración Destacan: controlar la temperatura de refrigeración; mantenimiento de puertas cerradas; evitar sobrecargar las neveras; evitar proximidad de equipos de refrigeración a fuentes de calor ; compra de equipos eficientes, entre otras. T ransporte Destacan: f omento de modos de transporte más respetuosos con el medio ambiente (transporte público o bicicleta, por ejemplo); gestión de rutas; renovación del parque de vehículos por otr os menos contaminantes; for mación en técnicas de conducción más eficientes, entre otras. Medidas genéricas Destacan: mantenimiento adecuado de las instalaciones; instalación de sistemas de telegestión energética en edificios; e incorporación de buenas prácticas entre los empleados (sustituir reuniones presenciales por videoconfer encias, vestimenta adecuada a la temperatura, etc.). 4.2.8.2. Establecimiento de objetivos cuantificables de reducción de emisiones. Según el Estándar Corporativo de Contabilidad y Reporte de GHG Protocol , para establecer un objetivo de reducción de emisiones, hay que efectuar dos pasos: 1. Obtener el compromiso de los altos responsables de la organización 2. Elegir el tipo de objetivo, distinguiéndolo entre absoluto o de intensidad . El objetivo absoluto establece una cifra deter minada de reducción de emisiones en un plazo temporal estipulado, expresada en toneladas anuales CO 2 equivalente. El objetivo de intensidad , o relativo , establece la reducción de las emisiones GEI en tér minos de proporciones con r especto al valor inicial, y deter mina alguna variable relevante del nivel de actividad de la organización, o los ratios de emisiones. Con este tipo de objetivo se pueden establecer comparativas con los años anteriores, sin que el crecimiento de la actividad de la organización influya; se reflejan así las posibles mejoras. 83 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. Al fijar el límite del objetivo, se definen qué emisiones de GEI, qué operaciones, fuentes de emisiones y actividades se incluirán en tal objetivo. Pueden coincidir o no con los de la huella de carbono . Los objetivos de reducción se fijarán como porcentaje con r especto a un año base fijo objetivo, o en varios años. T ambién se puede establecer un año base móvil si en una año base fijo resulta complicado o costoso generar o mantener datos fiables y verificables. A su vez, se establecerán las fechas para el cumplimiento del objetivo. Para establecer un valor cuantificable del objetivo, se necesita previamente examinar las relaciones entre emisiones de GEI y variables que definen la actividad en la organización, establecer futuros escenarios de la empresa con relación a las emisiones de GEI y considerar existencia de planes en los ámbitos ambiental o energético, de inversión, sustitución o renovación de producto o servicios, por ejemplo. T ambién hay que considerar si hay planes vigentes de cambio de combustibles, generación eléctrica o energías renovables, que puedan modificar el futuro perfil de emisiones GEI de la empresa. 4.2.9. Interpretación de resultados en la huella de carbono. Una vez se obtienen los resultados para un año de estudio, o en su defecto para un periodo deter minado, se pueden establecer planes de mejora para reducir los consumos de energía del edificio y su actividad, y con ello, las emisiones de GEI . Sin embargo, al ser la huella de carbono un método basado en la contabilización de consumos de combustibles y energía eléctrica, refrigerantes, etc., no es posible en la mayoría de casos efectuar un estudio preventivo, a menos que se contrastase la infor mación en cuanto a ahorros previsibles de una for ma fiable, para lo cual se necesita mucha infor mación de las instalaciones e infraestructuras del edificio, y de su actividad. Lo habitual será que este estudio inicial de la huella de carbono de la organización se tome como punto de partida o umbral ( benchmark ), a partir del cual, aplicando las mejoras establecidas, se observen anualmente los progresos en r educciones de emisiones de GEI . Esta será la vía más fiable de medir la efectividad del plan de mejora. T ambién se podrán utilizar otras herramientas o métodos, como la simulación energética, para tener una idea de los ahorros y reducción de emisiones en función de las medidas propuestas, aunque estas también serán orientativas en mayor o menor medida, en función de la exactitud de la infor mación a introducir en los cambios, y del modelo y programa infor mático utilizados. No obstante, conviene tener en cuenta que un edificio ter ciario tiene una complejidad en su configuración, geometría, funcionamiento, uso y en la adecuación de sus instalaciones y servicios al usuario tal, que lo hacen único, frente a otras tipologías como la vivienda, por ejemplo. Por tal motivo, establecer un método mediante benchmark o umbral de consumos y emisiones, e ir implementando mejoras y valorando las reducciones reales que se generan, a pesar de requerir más tiempo (tiempo real), constituye la mejor manera de evaluar la evolución favorable. 4.2.10. Informe de la huella de carbono Por último, toda esta infor mación que se ha ido detallando paso a paso en la 84 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. metodología de cálculo, debe ser facilitada a los responsables de la entidad o empresa solicitante, en un infor me detallado, que además per mita infor mar públicamente de los resultados de su inventario de emisiones de GEI . La infor mación contenida en él debe ser relevante, completa, consistente, precisa y transparente ( GHG Protocol ). 4.3. Evaluación de la sostenibilidad de la sostenibilidad mediante checklist: la herramienta LEED 4.3.1. Introducción. Las certificaciones y la sostenibilidad. Las certificaciones surgen, junto a la nor malización, como una evolución de los mercados y el comercio de bienes y servicios. La evaluación de las características y prestaciones de productos mediante estándar es que garanticen condiciones durables, habitables y seguras, con unos mínimos de calidad, han evolucionado desde la segunda mitad del S.XX hasta incluir , en las últimas décadas, la evaluación de condiciones medioambientales. En estos procedimientos denominados certificaciones (también denominados en ciertos ámbitos certificados o marcas ) , voluntarias en su mayoría, una tercera parte otorga cierta garantía, o asegura al menos, que un producto, sistema, proceso o servicio es de confor midad con alguna nor mativa, guía de buenas prácticas o acuerdo de evaluación reconocido a un nivel superior por comités o paneles sectoriales, gobier nos, etc. El certificado per mite a los agentes intervinientes confiar en el cumplimiento del proveedor con tales acuerdos o nor mas, lo cual genera confianza. En ocasiones esto además se expone en for ma de etiqueta o clasificación. En el ámbito de la sostenibilidad de los edificios, son varias las certificaciones existentes, por iniciativa privada la mayoría de ellas. Mediante un for mulario tipo “checklist” evalúan criterios de sostenibilidad, medioambiente, eficiencia, uso responsable de los recursos, y confort del usuario, principalmente. La finalidad de estos métodos para la evaluación ambiental y el diseño sostenible de los edificios es mostrar de for ma objetiva el análisis del comportamiento global de estos. Estas herramientas en muchos casos tienen una base en el Análisis de Ciclo de Vida 8 , y debido a su complejidad, es necesario que estos métodos seleccionen un número limitado de variables, para establecer un equilibrio entre el rigor y la practicidad. En aquellos países donde la legislación en materia ambiental ha evolucionado más, se han desarrollado herramientas pr opias de evaluación, o certificaciones. Algunas de ellas tienen ya un reconocimiento inter nacional a pesar de su iniciativa privada y voluntaria, porque en su origen r ecogen exigencias y buenas prácticas que efectivamente velan por la reducción de emisiones de GEI , uso de recursos de for ma consciente y responsable con el medioambiente, y promoviendo el uso de fuentes de energía renovables. Esto además favor ece a las entidades que albergan esos edificios, distinguiéndolos en una política amigable con el medioambiente, y responsable. Aunque pueden distar parcialmente los criterios en los que se base el tipo de procedimiento o certificación, los principales métodos inter nacionalmente reconocidos en este ámbito son: 8 Recopilación y evaluación de las entradas, resultados y los impactos ambientales potenciales de un sistema del producto durante su ciclo de vida. UNE-EN-ISO 14044:2006. 85 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. - LEED (EEUU): con criterios específicos sobre la valoración de las actuaciones dirigidas al medioambiente y la sostenibilidad global del edificio - BREEAM (Reino Unido): el más usado junto con LEED, con mayor adaptación a los requerimientos nacionales, se basa en exigencias de sostenibilidad de edificios bajo el enfoque del Análisis de Ciclo de Vida - HQE (Francia): basado en ecoconstrucción, ecogestión, con criterios específicamente dirigidos a salud y confort. - DGNB (Alemania): su base cubre todos los ámbitos de la construcción sostenible - VERDE (España): establece una reducción del impacto del edificio comparado con un edificio de referencia estándar , mediante exigencias mínimas fijadas por las nor mas y la práctica habitual - ENVEST (GBR): el enfoque es la valoración de impactos mediante “ecopuntos” - CASBEE (Japón): basado en los principios de ecoeficiencia 4.3.2. La certificación LEED. LEED , acrónimo de Leadership in Energy & Environmental Design (en español, Liderazgo en Diseño Energético y Ambiental ) es un sistema de certificación de edificios sostenibles, que se aplica al desarrollo de edificaciones bajo criterios sostenibles y de alta eficiencia, y está desarrollado por el Consejo de la Construcción Verde de Estados Unidos (U. S. Green Building Council, USGBC ® ). Sus metas se establecen tanto a nivel de diseño como en las fases de construcción y funcionamiento del edificio. La evaluación final de la certificación o calificación LEED la otorga este organismo, una asociación independiente que reúne a agentes participantes en sostenibilidad y construcción sin ánimo de lucro, impulsando la implementación de prácticas de excelencia en el diseño y construcción sostenibles. 4.3.2.1. Historia y fundamentos de LEED. En 1993, Rick Fedrizzi, David Gottfried y Mike Italiano crearon el United States Green Building Council ( USGBC) , con el fin de instaurar prácticas sostenibles en la industria de la construcción y la edificación. Establecier on una panel sectorial (con más de 60 empresas del sector , y otros agentes), para lo cual se reunier on en el Instituto Americano de Arquitectos, y fundaron el Consejo. Aquellas ideas iniciales fueron concretándose hasta for malizar un sistema de calificación del edificio verde (o sostenible), lo que más tarde se convertiría en LEED . Desde que se diera a conocer en el año 2000, se ha convertido en un estándar inter nacional para edificios que destacan por sus características respetuosas con el medioambiente. Es una certificación voluntaria. Sin embargo, según el país y si la edificación es singular , con planes de negocio muy concretos, se solicita de for ma obligatoria por las entidades gestoras o promotoras, como parte de la estrategia integral de la entidad. Las directivas LEED están desarrolladas por el U.S. Green Building Council (USGBC, 2014b) , o Consejo para la Construcción Ecológica de Estados Unidos , promoviendo la construcción de edificios verdes, con materiales 86 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. ecológicos, bajo criterios de arquitectura sostenible y siempre cumpliendo con las nor mativas públicas vigentes. LEED es un programa de certificación para edificios y entidades que guía su diseño, construcción, operaciones y mantenimiento hacia la sostenibilidad. Se basa en prerrequisitos y créditos que un proyecto o edificio r eúne para alcanzar un nivel de certificación: Certificado, Plata, Oro o Platino. Estos créditos van puntuando hasta alcanzar alguna de las categorías citadas. Las señas de identidad de LEED valoran la innovación, el rigor técnico y la relevancia en el mercado. LEED regularmente se somete a evaluaciones y otras mejoras, bien a través de la clarificación del lenguaje específico de los créditos para mejor entendimiento, o bien mediante adaptaciones a sistemas de calificación existentes, o con actualizaciones para un conjunto de sistemas de calificación. Los edificios certificados LEED son eficientes en cuanto a recursos, utilizan menos agua y energía, y reducen las emisiones de gases de efecto invernadero ( GEI ), con los consecuentes ahorros económicos. 4.3.2.2. Funcionamiento y evaluación mediante LEED. Aspectos generales. El sistema LEED tiene como objetivo la mejora global de los edificios, sea en la etapa que sea o del tipo de edificio que se trate, en materia de impacto medioambiental. Para ello, divide su otorgamiento de “créditos” o puntos, en una serie de categorías de impacto: ¾ Localización y transporte (LT): evita el desarrollo en lugares no propicios, fomentando el menor número de desplazamientos en vehículos privados, promueve la habitabilidad y mejora de la salud a través de estrategias que valoran la actividad física diaria. ¾ Parcelas sostenibles (PS): promueve criterios apropiados para el emplazamiento del edificio, valorando la revitalización de lugares infrautilizados, o la conexión con el transporte público, protección o restauración del hábitat, y manejo y control de aguas pluviales en el solar de estudio. ¾ Eficiencia del agua (EA): promueve un uso del agua más eficiente, disminuyendo el agua de riego, seleccionando bien las especies vegetales y utilizando sanitarios con medidas de ahorro incorporadas. ¾ Energía y Atmósfera (EyA): en este caso se justifica mediante cumplimiento de los mínimos establecidos en la ASHRAE 90.1 sobre el uso eficiente de la energía, lo cual se traduce en un ahorro de energía en comparación con un caso base que cumple el estándar . Además, se debe cumplir con un deter minado comportamiento de los sistemas del edificio a largo plazo. ¾ Materiales y Recursos (MR): se valora en este apartado la adecuada selección de los materiales utilizados, valorando el uso de aquellos regionales, reciclados, reemplazables fácilmente, renovables, o certificados con algún sello verde, como pueda ser alguna Declaración Ambiental de Producto , confor me a nor mas como la EN 15804, o ISO 14025 (ISO, 2006), por citar algunas. ¾ Calidad Ambiental Interior (CAI): este apartado insta a un adecuado ambiente interior en el edificio, que implica ventilación, confort tér mico y acústico, control de contaminantes liberados al aire, y corr ectos niveles de 87 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. iluminación interior . ¾ Innovación (IN): esta categoría, adicional, atiende al margen de buen hacer en construcción sostenible así como a otras medidas, relativas al diseño, no contempladas en las cinco categorías ambientales anteriores. ¾ Prioridad regional (PR): los créditos otorgados bajo este epígrafe son característicos de LEED , que de alguna for ma “bonifica” la implementación de estrategias constructivas sostenibles propias de un lugar concreto o que aborden pr oblemas ambientales específicos del entor no del proyecto a evaluar . Estas categorías, más generales, se encuentran por ejemplo en la evaluación LEED para Edificios Existentes , que será de aplicación para el caso de estudio, en el epígrafe 7.10 del capítulo 7. Sin embargo, para otras tipologías se puede encontrar , además, la categoría de procesos integrativos (IP/A&E). Los puntos o créditos máximos alcanzables son 100, más 6 extra por innovación, y 4 extra por prioridad regional. 4.3.2.3. T ipos de certificación LEED. El sistema LEED cuenta con un proceso de certificación a través de oficinas de consultores que asesoran a los proyectos. Estos no son certificadores ni revisor es, ya que el único organismo facultado para otorgar la certificación LEED es el USGBC , en EEUU. La certificación final se realiza online , a través de la página oficial del USGBC. Previamente, el organismo consultor habrá reunido la infor mación necesaria, que habrá de colgar en la web oficial, que será analizada y validada por el US Green Building Council (USGBC) . Las modalidades de certificación atendiendo al tipo de edificio o fase del proyecto de estudio se enumeran a continuación: ¾ LEED para Nuevas Construcciones ( LEED NC) : diseñado para edificios de nueva planta de oficinas comerciales, aunque puede aplicarse a otros tipos de edificios: edificios de oficinas, rascacielos residenciales, edificios públicos, edificios institucionales, instalaciones de ocio, plantas industriales y laboratorios, entre otros. ¾ LEED para edificios Existentes, Operaciones y Mantenimiento ( LEED EB, O&M ): mediante este sistema se busca maximizar la eficiencia operativa y reducir los impactos ambientales del edificio. Más detalladamente se refiere a cuestiones de limpieza y mantenimiento, programas de reciclaje, programas de mantenimiento exterior , sistemas y actualizaciones. Se puede aplicar tanto a edificios existentes evaluados por primera vez con LEED , como a análisis tipo follow-up o seguimiento, si se busca evaluar el impacto de una estrategia a considerar o la implementación real de alguna mejora en el edificio. ¾ LEED para viviendas ( LEED for HOMES ): esta modalidad promueve el diseño y la construcción ecológicas o sostenibles en el ámbito doméstico. Así, se valora un menor y más eficiente uso de la energía, agua y recursos naturales; minimización de emisión de residuos, entor no más saludable y confortable para sus ocupantes. Además se restringen las emisiones de GEI y la exposición a contaminantes volátiles y otros agentes como hongos o moho. ¾ LEED para desarrollo de Barrios ( LEED ND ): en este tipo de certificación se integran principios de crecimiento inteligente, urbanismo y edificios 88 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. sostenibles (verdes) a nivel de vecindario, cumpliendo con los niveles más exigentes de criterios medioambientales. ¾ LEED para colegios ( LEED SC ): en esta evaluación se integran los principios de diseño inteligente para edificios con un uso concreto, como es el educacional. En general, la metodología de todos los sistemas de evaluación LEED es la misma. El proceso de certificación en las modalidades más habituales (edificios de nueva planta) tiene lugar durante las fases de proyecto y obra del edificio, obteniéndose la certificación al final de la fase de obra. Si bien no existe ningún requisito para abordar la certificación, es habitual que a los agentes del proyecto se incorpore un asesor especializado. LEED, como se ha explicado anterior mente, se puede aplicar a todo tipo de edificios. Pero además, alberga otras adaptaciones, como por ejemplo el Programa Campus , dirigido a espacios en una parcela compartida, donde varios edificios se sitúan, gestionados por una única entidad. Estos pueden ser evaluados de for ma diferente por edificio, por espacio, o en grupo, especialmente si son similares. Además, para aquellos créditos en los que se prevea una equivalencia ante nor mativa o buenas prácticas fuera del ámbito de Estados Unidos, se podrán encontrar bajo el epígrafe “consejos internacionales” aportaciones para establecer tal equivalencia. Además, las unidades de medida se dan no sólo en referencia anglo sajona, sino también en Sistema Internacional (S.I.). Análogamente, si se especifica para un crédito una alter nativa al estándar de referencia de LEED un “equivalente local”, significa que se puede utilizar en lugar de la referencia LEED dada de for ma específica para la ubicación del edificio. Si además ese equivalente local está “aprobado por el USGBC ”, significa que se considera equivalente a los estándares del USGBC a través de su proceso de establecimiento de equivalencias en LEED fuera del ámbito de EEUU. Figuras 4.2 y 4.3 . Ejemplos de descripción para cumplimiento de prerrequisito y para obtención de crédito respectivamente, para implementación de LEED. 89 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. 9 http://www.usgbc.org/ 4.3.2.4. Proceso de certificación LEED. Las fases del proceso de certificación LEED son las siguientes: a) Elección de categoría de evaluación del sistema, según el tipo de proyecto o edificio: BD+C, ID+C, O&M, ND o HOMES . b) Registro: En este paso interviene el administrador de proyecto, que accede al registro web de LEED . Por su parte, el USGBC pr oporciona acceso a herramientas disponibles online , documentación y otros datos necesarios para el proceso de certificación. Este registro conlleva el abono de unas tasas, independientes de las relativas a la certificación. c) Pre-certificación: la infor mación para cada crédito se envía al USGBC , con la consecuente declaración y compromiso de intenciones y objetivos del proyecto. Para ello se utiliza la checklist , marcando la puntuación que se aspira a obtener . d) Solicitud de certificación: esta puede realizarse de forma combinada, con una única entrega al final de la fase de construcción (para el caso de proyectos) o en dos fases, esto es, fase de diseño, y fase de construcción. e) Revisión y certificación: para cada fase, el USGBC comprueba el cumplimiento de pre-requisitos y de créditos, obteniendo una puntuación que deter minará finalmente la categoría LEED del edificio. 4.3.3. Metodología LEED. Para la consecución de los puntos o créditos que LEED otorga, es necesario ir paso por paso siguiendo los distintos epígrafes de las categorías ya mencionadas, donde se especifican las exigencias, sean obligatorias (prerrequisitos) u opcionales (créditos). Estas condiciones para obtener tales créditos, pueden descargarse de la web original de USGBC 9 , tanto en inglés como en español. Los prerrequisitos son aquellos criterios obligatorios, que deben cumplirse de for ma total e inexcusablemente para obtener la certificación LEED . Para los créditos, optativos, se pueden obtener distinto grado de cumplimiento, atendiendo a la naturaleza de la exigencia del crédito y al pr opio proyecto o edificio del que se trate. Se distinguen las diferentes categorías de cumplimiento: - Obligatorio: cuando son prerrequisitos. El fallo en la implementación o justificación documental directamente implica fallo en cualquier nivel de certificación LEED. - Seguro: cuando el análisis del proyecto básico confir ma la posibilidad de conseguir el crédito con el proyecto en estado actual - Probable: es viable la consecución del crédito aunque se consideren modificaciones o justificaciones en las etapas de desarrollo y/o construcción. - Dudoso: la consecución del crédito no se puede anticipar en la pre- evaluación por requerir modificaciones de diseño, que deben ser confir madas, o que están sujetas a incertidumbres durante la obra - Descartado: créditos que suponen tales modificaciones que resultan inviables. 96 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. En este diagrama la zona de confort está establecida entre dos humedades relativas, 20 y 80%, y por dos temperaturas. Los valores máximos y mínimos de las temperaturas se obtienen en el rango de ± 2,78ºC en tor no a la temperatura máxima de la media mensual de la localidad en cuestión, por lo que los valores de las temperaturas máximas y mínimas aceptadas para las limitaciones biológicas (26,7 º C y 21,1ºC) se convierten en 28,45ºC y 18,32ºC. T anto la temperatura como la humedad fueron comprobadas experimentalmente. El diagrama se cierra a partir de la línea correspondiente al valor 50% de humedad relativa, con dos líneas para valores constantes de temperatura efectiva. El diagrama se ha desarrollado para una ropa equivalente a 1 clo 10 , valor inter medio entr e verano e invier no. La corrección de temperatura si varía este valor es en tor no a 7,3ºC/clo de variación, por lo que se puede, a partir de ahí, construir zonas para verano (0,5 clo) y para invier no (1,5 clo), variando ± 3,65ºC. Figura 4.7 . Diagrama de Olgyay. Para zonas más secas (HR<50%), se podrá evaporar de for ma creciente agua, hasta alcanzar la línea de entalpía constante. Si el punto se sitúa sobre la línea de temperatura máxima, en zonas cálido-húmedas, se puede recobrar confort incrementando la velocidad del aire, o la ventilación. Por otra parte, gracias a la escala de arropamiento incluida, se pueden establecer desplazamiento, modificando la indumentaria de los usuarios. 10 El clo es la unidad de medida que define el aislamiento tér mico necesario para mantener a una temperatura estable y cómoda a la piel durante 8 horas, cuando una persona está en reposo a una temperatura de 20 °C, con una humedad relativa del 50 % y sin influencia de la radiación solar . 97 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. Si se superponen a este diagrama las distintas temperaturas horarias producidas a lo largo de los meses, se observará en qué momentos del día en el año se requieren las distintas soluciones o compensaciones para el confort, estas son: ventilación, evaporación, radiación, por lo que resulta un instrumento de diseño bioclimático a tener en cuenta. Sin embargo la velocidad del aire es un parámetro que si no es constante o toma valores mínimamente más altos del pequeño rango que es soportable, puede provocar no confortabilidad funcional. En ambientes exteriores esto sin embargo puede ser compensado con mayores valores de temperatura y humedad relativa siempr e que no alcancen los valores de la piel. Otro climograma, similar al de Olgyay, es el de Givoni, que se explicará detenidamente en sucesivos epígrafes. Recientemente han surgido otros climogramas más evolucionados basados en los de Olgyay y Givoni. Es el caso del climograma de bienestar adaptado (CBA), que adopta la repr esentación del de los her manos Olgyay, con las estrategias de Givoni incorporadas, y los avances al respecto efectuados recientemente por la ASHRAE. Las cartas climáticas de Givoni (Climogramas) Baruch Givoni es un arquitecto israelí y doctor en Salud Pública, especialista en arquitectura bioclimática reconocido a nivel internacional, sobre todo a raíz de quen publicara el libro “Man, Climate and Architecture” en 1969, editado por Elsevier . En su obra, se plantea la relación entre los tres conceptos: confort humano, clima y arquitectura. Como resultado de todo su trabajo, y síntesis del mismo, r ealiza un climograma, también denominado Cartas Climáticas, que basa en los trabajos de los her manos Olgyay y Edward Mazria, sobre un diagrama psicrométrico. En él describe las zonas de confort higrotér mico de verano e invier no, así como otras áreas de confort en caso de la aplicación de estrategias pasivas. T oda zona fuera de estas ár eas de confort requerirá de acondicionamiento mediante equipos mecánicos con alimentación mediante fuentes habitualmente fósiles, para los regímenes de refrigeración y calefacción. El trabajo inicial de Givoni se centró en población caucásica y clima moderado. A partir de su primer climograma, y su visita a otros lugares como Brasil, corrige el inicial generando otros para zonas tropicales y subtropicales. El modelo de climograma que Givoni presenta, per mite mediante la inclusión de las variables de temperatura y humedad medios mensuales, dibujar las características bioclimáticas del lugar , así como, lo más interesante, sugiere estrategias de diseño para resolver problemas de disconfort en deter minadas fechas del año, y lograr el bienestar interior sin el uso de energía adicional a la que proviene del clima (sol, viento, temperaturas y humedades). 4.4.3. El Climograma de Givoni. Principios, construcción, desarrollo y funcionamiento. Con una filosofía en la línea del climograma de Olgyay, el climograma de Givoni se desarrolla sobre un diagrama psicrométrico, para establecer zonas de confort, y zonas de aplicación de estrategias bioclimáticas para alcanzar ese bienestar . 98 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. Figura 4.8 . Diagrama climático (climograma) de Givoni para Madrid. Fuente: Climate Consultant 6.0. El área de confort se establece entre los 21 y 26ºC de temperatura seca, con margen aceptable entre los 20-27ºC. Las limitaciones por humedad relativa (HR) serían entre los 20-75%, ampliable a 80%. Cierran el área líneas de humedad específica o temperatura efectiva. Esta área de confort está rodeada de una serie de zonas, numeradas, que albergan la aplicación de diferentes estrategias. Si un punto se sitúa dentro de varias, indica que cualquiera de ellas o varias a la vez de las estrategias que representan, pueden ser utilizadas para alcanzar el confort. Las diferentes zonas representan, como se indica en la leyenda de la figura 4.7 del climograma: Zonas de bienestar: Zona 1: Área de bienestar Zona 2: Área de bienestar admisible Zonas a compensar mediante actuaciones: Zona 3: área de compensación con masa tér mica. No son zonas muy calientes, ni muy húmedas, por lo que la delimitación básica es por líneas de humedad específica constante (no hay intercambios de humedad). Zona 4: área de compensación con enfriamiento evaporativo. Repr esentan zonas calientes y secas. Está limitada por líneas de entalpía constante, porque se trata de enfriamiento adiabático (sin intercambio de energía). Zona 5: área de compensación mediante ventilación natural per manente. Es un área caliente y húmeda. Queda limitada por una línea de temperatura correspondiente a una velocidad del aire de 1,5 m/s. Zona 6: área de compensación mediante ventilación natural nocturna. Son zonas más calientes, sin albergar humedad significativa. Zona 7: área de compensación mediante ganancias internas. Es un área donde predomina el frío moderado, por lo que se compensa mediante el calor generado por las cargas de ocupación, iluminación y equipos. 99 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. Zona 8: área de compensación mediante sistemas solares pasivos e iner cia tér mica. Es un área de mayor frío que la zona 7, pero aún moderado. Zona 9: área más fría que las anteriores. Se compensa mediante sistemas solar es activos. Zona 10: área de baja humedad, compensable parcialmente mediante humidificación. Las zonas 11 y 12 son aquellas en las que únicamente las compensaciones mediante equipos de acondicionamiento convencionales son posibles, para refrigeración y calefacción, respectivamente. (Givoni, 1969; Neila, 2004). 4.4.4. Metodología para determinar estrategias bioclimáticas con el Climograma de Givoni. Para este enfoque metodológico en el que se van a aplicar estrategias bioclimáticas, se utilizará el climograma de Givoni. En toda aplicación de la metodología sobre un proyecto o edificio deter minado, hay que efectuar una serie de pasos previos, entre los que figura una recopilación de deter minada infor mación y datos. La metodología utilizada sienta sus bases sobre la arquitectura bioclimática que ya planteara Olgyay (Olgyay, 1963), y que posterior mente otros estudiosos han aplicado a sus investigaciones (Givoni, 1969; Mazria, 1983; Neila, 2004). La metodología plantea las fases siguientes: ¾ T oma de datos o Emplazamiento § Factores geográficos § Factores climáticos § Factores urbanísticos o Orientación ¾ Análisis de factor de for ma ¾ Análisis de estrategias para alcanzar el confort, mediante el climograma ¾ Estrategias bioclimáticas definitivas o Estrategias de invier no: pasivas y activas o Estrategias de verano: pasivas y activas 4.4.4.1. T oma de datos Emplazamiento (factores geográficos, climáticos y urbanísticos) Factores geográficos: Destacan la latitud y topografía. Latitud: parámetro que interviene sobre la intensidad de la radiación solar . De él dependerán las orientaciones posibles del edificio, la inclinación de superficies captadoras, y el dimensionamiento de sistemas de protección. T opografía: elementos del terreno, u otros como árboles o edificios, que interfieren en el curso aparente del sol, reduciéndolo. 100 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. Factores climáticos Estos se diferencian según se trate de clima o microclima. Clima: está definido por diversos parámetros: la intensidad de radiaciones directa y difusa; temperatura del aire; presión atmosférica; humedad del air e; velocidad y sentido del viento; y nubosidad, principalmente. Microclima: en este se distinguen: intensidad de la radiación recibida del suelo; intensidad de la radiación emitida por el suelo; la capacidad de almacenamiento del suelo; movimientos del aire; irregularidades del terreno; existencia de bosque; existencia de superficies líquidas cercanas. Factores urbanísticos En las ciudades también se produce un microclima urbano, por la actuación conjunta de una serie de modificaciones en el lugar: la rugosidad o relieve del conjunto; la disposic ión de las edificaciones; la disminución del albedo; la producción de calor por las edificaciones e industrias; la mineralización del suelo y reducción de cubierta vegetal (alteración del balance hídrico). La ocupación del territorio también influye, siendo preferible la ciudad densa, que necesita menor cuota de desplazamientos, con el consiguiente efecto negativo del transporte. Orientación La orientación adquiere gran peso en el diseño o estrategias de intervención en arquitectura bioclimática. Se distinguen tres aspectos relevantes en ella: las vistas, la iluminación energética (o radiación que recibe un paramento, en función de su orientación, para una latitud deter minada), y los vientos dominantes, también de gran peso específico, cuyos efectos (dinámico y tér mico) y tipo (fuertes, o brisas) deter minarán las protecciones, y estrategias de aprovechamiento y sus características, según el caso. 4.4.4.2. Análisis del factor de for ma El factor de for ma F es un indicador del tamaño y geometría del edificio, definido como la razón entre la superficie de piel del edificio y su volumen contenido(m 2 / m 3 ). Esto influirá directamente en la cantidad de energía que este intercambia con el entor no inmediato, lo cual per mite comparar alternativas de diseño volumétrico orientadas a limitar las pérdidas de calor en invierno o per mitir el enfriamiento pasivo en verano. 4.4.4.3. Análisis de estrategias para alcanzar el confort, mediante el climograma. Para comenzar , se deben introducir los datos climáticos en el climograma, para lo cual existen herramientas infor máticas, como el programa Autodesk Ecotect Analysis ® , o su módulo específico Weather Tool 11 , o algunas herramientas más recientes, como el Climate Consultant 6.0 12 . 11 Aunque este programa ya ha desaparecido, no así su licencia para quien la tenga vigente, y el enfoque de sus desarrolladores actuales, Autodesk, es su implantación en programas BIM, por lo que de alguna forma continuarán ofreciendo el servicio. 12 Software que aporta datos climáticos en diferentes for matos de diagramas y climogramas. Disponible en la web: http://www.energy-design-tools.aud.ucla.edu/climate-consultant/request-climate-consultant.php 101 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. Al introducir el archivo climático corr espondiente a la localidad de ubicación del proyecto (si es un diseño bioclimático) o del edificio existente (si es rehabilitación bioclimática), se pueden observar en el climograma los rangos máximos y mínimos mensuales (establecidos dentro de una zona azulada), mes a mes, y el ámbito de confort, de for ma gráfica (en zona de delimitación amarilla). Las oscilaciones de temperaturas máximas y mínimas en ocasiones pueden mostrar que, si existe gran variabilidad día-noche, el rango de disconfort será más o menos amplio. Ahí es cuando interviene la actuación de distintas estrategias, pasivas o activas, también implementadas en la herramienta infor mática o módulo Weather Tool, y cuya área de intervención en confort se mostrarán para cada caso en color rojo. Estas serán de aplicación individual, o de for ma combinada. Una vez introducidos los parámetros exteriores y r esto de datos necesarios, se observan en el climograma las sugerencias de estrategias bioclimáticas para alcanzar el bienestar , de acuerdo a Givoni. Además, se puede observar mediante diagrama de barras el porcentaje de confort según las medidas a adoptar , por meses en el año, y la media anual. Por otra parte, para el tratamiento de huecos y sus sombreamientos mediante voladizos, se puede utilizar el módulo Solar Tool , de Autodesk Ecotect Analysis ® , que per mite el estudio de soleamiento mediante carta solar , teniendo en cuenta la geometría de la ventana, del hueco, y de la pared que lo aloja, y las variables exteriores, como orientación, y radiaciones. 4.4.4.4. Estrategias bioclimáticas Estrategias de invier no: sistemas pasivos y activos Las estrategias de invier no, se establecen principalmente en torno a tres conceptos: captación de energía, acumulación, y distribución. Estos tres conceptos a su vez están interrelacionados, por lo que deben darse conjuntamente para poder contribuir de for ma efectiva al ahorro de energía consumida por el edificio. Existen múltiples ejemplos de cómo captar , acumular y distribuir la energía, por ejemplo la solar , que puede ser captada a través del calentamiento de la parte opaca, y con la radiación solar a través de huecos, pero si esta acumulación de energía en los elementos masivos no se transfiere a zonas de peor orientación del edificio, o no soleadas, mediante mecanismos de distribución, se están desaprovechando los recursos disponibles, y por tanto se acabará disipando, o incluso sobrecalentando los espacios expuestos a la radiación, por ejemplo. Estrategias de verano: sistemas pasivos y activos. Las estrategias de verano se basan principalmente en actuaciones para evitar las causas más típicas de malestar , esto es: calentamiento, sensación de calor sin enfriamiento, y actuaciones directas de enfriamiento. Estas a su vez se pueden distinguir entre sistemas pasivos (sombreamiento de huecos, aislamiento en cubierta, aislamiento en paredes, ventilación nocturna+masa tér mica, enfriamiento evaporativo), y sistemas activos, que pueden ser a su vez de refrigeración, por ejemplo, mediante geoter mia de baja temperatura. 4.4.5. Resultados. Una vez analizadas todas las estrategias posibles, y comparadas gráficamente en el climograma de Givoni con los valores de medias mensuales de temperatura 102 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. y humedad del año en la localidad de estudio, y la actividad media del usuario del edificio, se establecerán aquellas más pr opicias para cubrir las exigencias de confort el mayor periodo del año posible. Sólo si no se lograra cubrir una parte del año, este quedaría cubierto mediante apoyo adicional con equipos de acondicionamiento mecánico (bombas de calor , calderas, enfriadoras, etc.). Si se decide complementar este estudio con un análisis de soleamiento de huecos, por ejemplo mediante la herramienta Solar Tool de Autodesk Ecotect Analysis ® , las estrategias de sombreamiento local mediante voladizos u otros elementos laminares se podrán implementar y valorar para cada orientación y hueco existentes en el proyecto o edificio. 4.4.6. Interpretación de resultados en las estrategias bioclimáticas. Este método, eminentemente gráfico, per mite visualizar cada estrategia bioclimática por separado o de for ma combinada, de manera que en un mismo diagrama puede observarse si el conjunto de soluciones elegidas cubre en su totalidad o prácticamente al completo, las necesidades higrotér micas del edificio para una localidad concreta. Si bien no se obtienen resultados numéricos per se acerca de la implementación de medidas, y con apenas infor mación sobre el edificio, puede dar una aproximación muy interesante sobre qué soluciones se proponen para el edificio, y en qué momentos del año deben estar presentes. Para la optimización de la elección final se puede trabajar de for ma iterativa, ventaja de la implementación del climograma de Givoni en una herramienta infor mática. 4.5. Tratamiento del confort en los distintos métodos cuantitativos evaluados. A modo de resumen se puede establecer que los métodos cuantitativos escogidos para analizar el caso de estudio, y cuyas metodologías se han desarrollado ampliamente en este capítulo 4, no evalúan el confort de for ma explícita y detallada en sus procedimientos, y casi ninguno establece un vínculo de comunicación con la satisfacción higrotér mica o ambiental con el usuario. T an sólo el método LEED cuenta con alguna estrategia que solicita información deter minada a través de un cuestionario a los usuarios, aunque este crédito no es obligatorio para obtener el certificado, y sólo pregunta sobre el grado de confort, sin solicitar más infor mación. En general, los métodos cuantitativos que evalúan el uso eficiente de la energía en los edificios, como aquellos citados en el capítulo 3 y los aquí detallados, hacen un estudio más o menos exhaustivo, según cada caso, de todas las variables y parámetros que intervienen según cada enfoque para la sostenibilidad, el uso de los recursos, la actividad de la organización o las características físicas, constructivas y de ocupación del edificio, así como del uso de la energía. Sin embargo, sobre el confort ambiental del usuario no se suelen dar grandes detalles, salvando alguna excepción vista en el capítulo 3; más bien no se tiene mucha infor mación sobre el confort ambiental del usuario, la cual a menudo es muy puntual, en ocasiones proviene de cuestionarios cerrados (con preguntas 103 CAPÍTULO 4. PROCEDIMIENTOS CUANTIT A TIVOS COMÚNMENTE USADOS P ARA LA DIAGNOSIS Y MEJORA DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN EDIFICIOS. de respuesta si/no), y en prácticamente ningún caso se solicitan datos sobre posibles causas, consecuencias y propuestas de mejora para cambiar las condiciones actuales, a los propios usuarios. Por otra parte, tampoco se establece un vínculo entre las distintas partes interesadas relacionadas con la gestión energética del edificio, para favorecer la fluidez en la comunicación sobre problemas o carencias detectados y las posibles mejoras a realizar . Por esta razón se plantea en el siguiente capítulo el acercamiento a otras disciplinas, en este caso a las ciencias sociales, de manera que se puedan conocer alter nativas metodológicas que per mitan el acercamiento al usuario para obtener infor mación más veraz y ajustada de las necesidades reales que tiene en el edificio donde trabaja. 104 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. Referencias (ASHRAE, 2013): ASHRAE. (2013). Standard 55 Ther mal Environmental Conditions for Human Occupancy. Recuperado 6 de junio de 2017, a partir de https://www.ashrae. org/resources--publications/bookstore/standar d-55-and-user-s-manual (BOE, 2006): Boletín Oficial del Estado. (2006). Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo, por el que se aprueba el Código Técnico de la Edificación. Recuperado a partir de https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2006-5515 (BOE, 2013a): Boletín Oficial del Estado. (2013). 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En la investigación cualitativa, por contraposición, se puede hablar de “premisas”, “supuestos” o “ejes temáticos”, siendo: - premisas: afir maciones sostenidas sobre infor mación preexistente acerca del problema a estudiar , y que son contundentes, por lo que no necesitan ser verificadas - supuestos: afir maciones previas, pero sólo pueden ser tomados como antecedentes relativos, ya que no tienen tanto peso de referencias como las premisas - ejes temáticos: no son afir maciones. Son líneas de orientación o gu ía para el investigador , a falta de investigaciones previas. (Cister na, 2005). A continuación se presenta un cuadro comparativo con los principales aspectos metodológicos del método, y cómo se abordan desde las perspectiva cuantitativa y cualitativa, respectivamente. Aspecto metodológico Cuantitativo Cualitativo Marco Pueden desarrollarse en un entorno natural o en un entorno cerrado de laboratorio, artificial. Se realizan en contacto directo con el objeto de estudio, en un marco natural. Diseño Necesitan un diseño prefijado de antemano (desde la teoría hasta las técnicas de análisis de datos). Se fija todo a priori . T ienen un diseño de tiempo, de suje- tos…, es un diseño emergente, no está prefijado de antemano. El diseño se va rellenando sobre una base inicial con la teoría de la lanzadera de avanzar y re- troceder . Flexibilidad técnica Las técnicas se fijan previamente. La realidad de la vida cotidiana lleva a poder cambiar las técnicas. Hay una fle - xibilidad. Marco teórico Siempre se parte de un marco teórico y de hipótesis previas desde los cuales ir a la búsqueda de los datos. Sin una teoría clara, la investigación puede resultar errónea. Hay una teoría brújula que nos orienta y que nos per mite cambiar; se formula al mismo tiempo que se contrasta experi- mentalmente. Muestreo Utilizan las muestras probabilísticas representativas del universo 1 . Se espe- cifica el margen de error que tolera el investigador y el nivel de confianza con el que desea trabajar . Nor mal- mente se seleccionan los sujetos al azar . Buscan la riqueza de contenido, con lo cual, prefieren el muestreo opinático, no probabilístico. No se usa el azar , se usa la intención. Interpretación La interpretación pretende generali- zar , extrapolar , universalizar . La interpretación es siempre idiográfica, localista, de universales concretos (Inte- resa más especificar que generalizar). Aplicación replicativa Sólo se acepta como bueno aquello que puede ser replicable, repetido, (datos medibles, observables replica- bles). Se busca el contexto, el espacio, el en- torno… Es una aplicación contextual, lo- calista, difícilmente generalizable. 1 El universo: Es el conjunto de todas las unidades que incluye la pregunta de investigación o para las cuales dicha pregunta se puede generali- zar (Neuman, 2014; pág. 175). 113 CAPÍTULO 5. LA INVESTIGACIÓN CUALIT A TIV A. APROXIMACIÓN AL ENTORNO CONSTRUIDO Y A ESP ACIOS DE TRABAJO DESDE LA PERSPECTIV A DEL USUARIO. Estudio de Hechos/Ca- sos Buscan «hechos sociales» generaliza- bles, unidades de estudio cuanto más fragmentadas mejor . Buscan los casos, los contextos; se busca el ambiente, el significado. Se intenta construir , complejizar lo más posible. Se utilizan las descripciones espesas. Resultados Se buscan resultados objetivos. Surge el culto a los hechos externos. Los resultados son siempre negociados, pactados. Elementos básicos Captar y analizar hechos sociales ob- jetivos, capacidad de contrastar da- tos concretos, el paradigma científico de base es el positivista, expresado sobre todo, en números y tablas. Captar sentido, capacidad de elaborar una teoría contrastada, adaptación al paradigma naturalista. Tabla 5.1. Cuadro comparativo entre el método cuantitativo y método cualitativo. Fuente: Ruiz Olabuénaga, 2012b. 5.2.2. Técnicas de recogida de datos en investigación social. Las técnicas son los distintos instrumentos que per miten la recolección de datos durante el trabajo de campo. Existen diversas técnicas de recopilación de datos en la investigación social. Se propone la clasificación elaborada por Neuman (2014) por su simplicidad y claridad. El autor clasifica las técnicas de recopilación de datos en dos grandes categorías, en función de la naturaleza los datos obtenidos, que pueden ser cuantitativos o cualitativos. Los datos cuantitativos se caracterizan por su expresión en for ma numérica. Las técnicas de recogida de datos cuantitativos más representativas son el experimento y la encuesta (Bryman, 2012; Corbetta, 2007; Neuman, 2014; Ruiz Olabuénaga, 2012a). Los datos cualitativos se expresan por medio de palabras o imágenes, que a su vez pueden ser facilitados en diversos for matos: fotografías, mapas, entrevistas, observaciones, o documentos, entre otros. Neuman engloba a su vez la investigación cualitativa en dos categorías: la investigación de campo y la investigación histórica comparativa (Neuman, 2014). Según Neuman la investigación de campo en la investigación cualitativa “es aquella en la que el investigador observa y registra directamente notas sobre personas en un entorno natural durante un período de tiempo prolongado ”. (Neuman, 2014). Los datos obtenidos provienen de notas tomadas a diario. Finalmente, el investigador abandona el grupo y su entor no para refinar toda la infor mación obtenida. Esta investigación se utiliza generalmente en estudios exploratorios y descriptivos, aunque en ocasiones también se aplica en investigación explicativa (Neuman, 2014). La investigación comparativa histórica en la investigación cualitativa “es la que el investigador examina datos sobre acontecimientos y condiciones en el pasado histórico y / o en diferentes sociedades” (Neuman, 2014). La investigación histórica comparativa condensa distintos tipos de investigación relacionados. Algunos estudios lo enfocan desde la investigación de aspectos de la vida social en un deter minado periodo histórico pasado, ya sea en una deter minada sociedad o en más de una. Otros estudios examinan una cultura diferente, o comparan dos o más culturas. En este tipo de investigación el enfoque puede abarcar una o más culturas, uno o más periodos, inclusive establecer la comparativa entre todos ellos. Paralelamente al proceso inicial de la investigación de campo, se comienza con una pregunta for mulada de for ma flexible, para luego refinar y trabajar sobre ella a lo largo del proceso de la investigación (Neuman, 2014). 114 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. Las técnicas de recogida de datos cualitativos más representativas son: la entrevista, la observación (Bryman, 2012; Corbetta, 2007; Neuman, 2014; Pedraz, Zarco, Ramasco et al., 2014; Ruiz Olabuénaga, 2012a) y el grupo de discusión (Bryman, 2012; Neuman, 2014; Pedraz, Zarco, Ramasco et al., 2014). Existe una gran diversidad de técnicas de recogida de datos. Se propone a continuación una breve descripción de las técnicas más significativas y habituales que la mayoría de autores destacan sobre las demás técnicas existentes. 5.2.3. Técnicas de recogida de datos cuantitativos El experimento La investigación experimental utiliza la lógica y los principios de las ciencias naturales adaptadas a las ciencias sociales. Estos experimentos pueden ser: el experimento de laboratorio y el experimento de campo, que se desarrolla en la vida real (Bryman, 2012; Corbetta, 2007; Neuman, 2014). El experimento se define como una “ forma de experiencia sobre hechos naturales que se produce como consecuencia de una intervención modificadora y deliberada por parte del hombre. El experimento se diferencia de la forma de experiencia consistente en la observación de los hechos en su desarrollo natural ” (Corbetta, 2010). En el desarrollo de la investigación experimental, el investigador asigna los sujetos experimentales en dos o más grupos experimentales cada uno de los cuales representa diferentes tipos o niveles de la variable independiente. Para establecer hasta qué punto las diferencias entre los grupos son r esponsables de las variaciones en el nivel de la variable dependiente es necesario manipular la variable independiente. De esta for ma se conoce si esta modificación influye sobre la variable dependiente. La manipulación, entonces, implica intervenir en una situación para deter minar el impacto de la manipulación sobre los sujetos. Sin embargo, la gran mayoría de las variables independientes con las que trabajan los investigadores sociales no pueden ser manipuladas. A pesar de esta limitación en la investigación social, la investigación experimental presenta dos ventajas: una metodológica, pues per mite a través del método de investigación afrontar el problema de la r elación causal; y la otra, derivada de la propia naturaleza de los problemas del estudio experimental, que permite aislar los fenómenos específicos que se producen en la vida real, que en condiciones naturales no se podrían estudiar sistemáticamente, reduciéndolos al mínimo. Los dos mayores inconvenientes por el contrario son las limitaciones éticas y los problemas prácticos por la dificultad de establecer manipulaciones sobre deter minadas variables o situaciones difícilmente aplicables a los sujetos experimentales (Bryman, 2012; Corbetta, 2007; Neuman, 2014). La encuesta La encuesta es la técnica de recogida de datos más utilizada y difundida en las ciencias sociales. En la investigación social, al estudiar un deter minado fenómeno social, se puede obtener la infor mación de dos for mas diferenciadas, bien observando o bien preguntando a los sujetos de estudio. A través de la observación se obtiene infor mación de for ma directa e inmediata de los comportamientos observados, mientras que a través de las preguntas, se pueden conocer las motivaciones, actitudes, creencias, sentimientos, percepciones y expectativas (Corbetta, 2007). La encuesta por muestreo se define como “ un modo de obtener información preguntando a los individuos que son objeto de la investigación, que forman 115 CAPÍTULO 5. LA INVESTIGACIÓN CUALIT A TIV A. APROXIMACIÓN AL ENTORNO CONSTRUIDO Y A ESP ACIOS DE TRABAJO DESDE LA PERSPECTIV A DEL USUARIO. parte de una muestra representativa mediante un procedimiento estandarizado de cuestionario con el fin de estudiar las relaciones existentes entre las variables ” (Corbetta, 2007). La encuesta se puede llevar a cabo de dos for mas principalmente: a través de una entrevista estructurada o mediante un cuestionario de autocumplimiento. La entrevista estructurada pueden ser a su vez de for mas: cara a cara o telefónica, mientras que el cuestionario autocumplimentado puede ser supervisado por el entrevistador , por correo postal o por Inter net, por ejemplo (Bryman, 2012; Corbetta, 2007). Según el contenido de las preguntas, la encuesta se puede clasificar en tres tipos según Corbetta (2007): sociodemográficas, sobre actitudes y sobre comportamientos. Las preguntas sociodemográficas son las que se refieren a los datos básicos demográficos del individuo (edad, género, lugar de nacimiento, etc.). Las preguntas sobre actitudes se refieren a opiniones, motivaciones, orientaciones, sentimientos, juicios y valores. Las preguntas sobre comportamientos son las destinadas a registrar acciones que el entrevistado ha hecho o va a hacer . Asimismo, las preguntas pueden ser abiertas o cerradas. Las primeras per miten a la persona encuestada libertad de dar cualquier respuesta, mientras que si es cerrada los encuestados deberán elegir una o un conjunto de respuestas. Es recomendable el uso de preguntas cerradas para poder establecer el análisis comparativo si se dispone de las posibles respuestas codificadas (Corbetta, 2007; Neuman, 2014). Sobre la elaboración del cuestionario es importante la correcta elección de las preguntas, (para evitar sesgos y errores), su or den, y su contenido. Las preguntas deben ser breves, concisas y for muladas de for ma sencilla, con vocabulario claro y sencillo, evitando cualquier tipo de ambigüedad semántica. Es recomendable que las preguntas generales estén antes que las específicas (Ruiz Olabuénaga, 2012b). 5.2.4. Técnicas de recogida de datos cualitativos La entrevista La entrevista en profundidad es de las técnicas de recogida de datos más utilizadas en la investigación cualitativa (Bryman, 2012; Ruiz Olabuenada 2012a). A grandes rasgos, consta de una conversación entre dos personas, en la que el entrevistador for mula preguntas de tipo abierto con fines cognitivos, y escucha las respuestas del entrevistado (Corbetta, 2007; Ruiz Olabuenada 2012a). Existen muchos tipos de entrevistas, desde individuales o grupales, telefónicas o por correo, etc. (Ruiz Olabuenada 2012a). Según Corbetta existen tres tipos básicos de entrevistas: las entrevistas estructuradas, semiestructuradas y no estructuradas (Corbetta, 2007). La entrevista estructurada se caracteriza por establecer las mismas preguntas, for mulación y orden para todos los entrevistados. Las pr eguntas suelen estar codificadas. Este tipo de entrevista es característico de la investigación cuantitativa (Corbetta, 2007). Las entrevistas semiestructuradas y no estructuradas son propias de la investigación cualitativa. En las entrevistas semiestructuradas el entrevistador utiliza un guión predefinido y una lista de preguntas pero el entrevistado tiene 116 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. un margen amplio para responder de for ma abierta, mientras que en la no estructurada no se han preestablecido ningún guión ni preguntas. El entr evistador suele dar unas mínimas instrucciones y suele partir con una única pregunta que el entrevistado responde libremente. Esta última modalidad es la que se le conoce como entrevista en profundidad (Bryman, 2012; Corbetta, 2007). La investigación con entrevistas en profundidad se suele realizar en difer entes sesiones entre el investigador y el entrevistado cara a cara. En esos encuentros se pretende, a través de las propias palabras del sujeto entrevistado, compr ender sus experiencias. Durante la entrevista el investigador ejerce de facilitador para que el entrevistado se exprese con naturalidad. Se considerará ter minada la recogida de datos de las entrevistas en profundidad cuando al entrevistar a otras personas, no existe aportación de infor mación nueva (Pedraz, Zarco, Ramasco et al., 2014). La observación La observación es la técnica de recogida de datos cualitativa más clásica, siendo el procedimiento empírico por excelencia, pues toda investigación científica incorpora la observación en los procedimientos e instrumentos para presenciar los fenómenos sociales de for ma directa (Corbetta, 2007; Pedraz, Zarco, Ramasco et al., 2014). Se define la observación como “ el proceso de contemplar sistemática y detenidamente cómo se desarrolla la vida social, sin manipularla ni modificarla, tal cual discurre por sí misma ” (Ruiz Olabuénaga, 2012a). Observar es algo innato del ser humano, así se detecta y asimila la infor mación y se adquieren conocimientos. Si la observación se lleva a cabo de for ma metódica, puede convertirse en un instrumento de investigación social (Pedraz, Zarco, Ramasco et al., 2014); Existen diferentes modalidades de observación en función de la estructuración, número de observadores y el grado de participación. Se distingue entre la observación estructurada o no estructurada. Si se han establecido con anterioridad los objetivos, las categorías y el campo de observación entonces es observación estructurada. La observación no estructurada si no existe planificación or ganizada sobre lo que estudiar y no se definen las categorías para posterior análisis. La observación puede ser individual, colectiva, o en equipo. Asimismo, la observación puede ser participante o no participante. Esto depende si el investigador se implica o no con el objeto de estudio. Esto condicionará el tipo de relación que tenga con los sujetos de la investigación (Pedraz, Zarco, Ramasco et al., 2014). La observación es la técnica de recogida de datos sobre comportamiento no verbal, mientras que la observación participante no se limita únicamente a la observación, pues el investigador interviene de for ma directa en el objeto estudiado. En la observación el investigador mira y escucha y en la observación participativa observa y participa (Corbetta, 2007). En la observación participante el investigador se sumerge en un grupo social deter minado con una participación directa, estableciendo una interacción personal con sus miembros en su medio natural, en cuanto asume uno o más roles en la vida comunitaria para captar sus acciones y comprender , tantos los fenómenos objetivos y manifiestos como el carácter subjetivo de los comportamientos sociales, mediante un proceso de identificación de los sujetos estudiados (Corbetta, 2007; Pedraz, Zarco, Ramasco et al., 2014). 117 CAPÍTULO 5. LA INVESTIGACIÓN CUALIT A TIV A. APROXIMACIÓN AL ENTORNO CONSTRUIDO Y A ESP ACIOS DE TRABAJO DESDE LA PERSPECTIV A DEL USUARIO. La principal diferencia entre observación participante y la etnografía, es que la observación participante tiene una actuación más inclusiva que la etnografía. Asimismo, la etnografía además de estar más vinculada al estudio de la cultura de un grupo, a través de la reconstrucción de las actividades y perspectivas de sus actores, también suele tener un doble significado, por un lado como proceso metodológico global de investigación y por otro como el resultado escrito de la investigación (Bryman, 2012; Pedraz, Zarco, Ramasco et al., 2014). El grupo de discusión El grupo de discusión, al igual que el grupo focal, es básicamente un grupo de personas que son entrevistadas infor malmente sobre un tema. Es una técnica muy utilizada en la investigación de mercado, pero cada vez más aplicada en la investigación social. La principal ventaja del uso de esta técnica frente a las entrevistas individuales es su ahorro económico y temporal. No en vano, per mite realizar entrevistas de for ma simultánea. Asimismo, en el grupo de discusión se persigue construir la visión que tiene lugar dentro del grupo frente a las percepciones individuales, obteniendo un discurso único a nivel de grupo frente a las opiniones individuales de los participantes (Bryman, 2012; Neuman, 2014; Pedraz, Zarco, Ramasco et al., 2014). Esta técnica surgió en los años 30 en la escuela alemana de la Gestalt , por el psicólogo alemán Kurt Lewin. Evolucionó después con el trabajo de Merton y sus colaboradores, originándose una nueva modalidad, conocida como grupo focal ( focus group ). Siendo una variante con una nueva for ma de instrumentalizar la entrevista individual utilizando entrevistas en grupo o entrevistas en pr ofundidad para obtener infor mación. Es importante el contexto histórico; en España a partir de los años 60 y 70 se consolida el uso del grupo de discusión, mientras que el grupo focal es más extendido en el mundo anglosajón. La principal diferencia es que el grupo de discusión suelen abarcar temas más amplios y abiertos, mientras que el grupo focal enfatizan un tema específico y se suele abor dar más en profundidad, siendo por tanto una aproximación al asunto más acotada (Bryman, 2012; Pedraz, Zarco, Ramasco et al., 2014). El diseño de los grupos de discusión y el número total depende del objetivo de la investigación. Suele estar for mado por 5-10 personas, han seleccionadas en función de unos perfiles específicos acordes al objeto de la investigación. Entre los criterios de inclusión es recomendable que los participantes no se conozcan entre ellos y tampoco conozcan al investigador para evitar inter ferencias en el desarrollo de la discusión. En cuanto al tiempo de duración es recomendable entre 1 y 2 horas. Las principales funciones del moderador son la facilitar el discurso, controlar el tiempo y el grupo, la distribución de los temas a tratar y controlar que el discurso se mantenga dentro de los temas propuestos para que no se produzcan ningún tipo de desviación (Pedraz, Zarco, Ramasco et al., 2014). 5.2.5. El Análisis de Contenido como técnica. La categorización. El análisis de contenido El análisis de contenido es una técnica de investigación que se basa en la lectura de cualquier clase de texto (sea propio o ajeno; espontáneo u organizado previamente para su análisis; o un documento), como instrumento de recogida de infor mación. Esta lectura tratará de seguir un rigor cient í fico, siendo sistem á tica, objetiva, replicable y válida. El texto escrito es un testimonio mudo, que sin embargo per manece físicamente, 118 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. con su contenido intacto en el tiempo. Sin embargo, el investigador hacer sobre él una interpretación (concepto de hermenéutica ), que siguiendo al paradigma constructivista, y a través de las prácticas interpretativas, crea material para su análisis y posterior mente, su evidencia (Ruiz Olabuénaga, 2012a). Esto se puede entender como una construcción social y política. En la actualidad se puede extender el concepto de “texto” también al ámbito audiovisual. Estos textos audiovisuales pueden plantear el mismo grado de complejidad en su tratamiento y análisis como el texto convencional (Ruiz Olabuénaga, 2012a). En el análisis de textos se puede per cibir con nitidez el paradigma científico que sigue el investigador , así como la estrategia de recogida de datos, ya sea un estudio cuantitativo o cualitativo. El análisis de textos puede enfocarse desde tres enfoques diferentes: análisis cuantitativo; tradición semiótica y crítica literaria; y el enfoque narrativo, de metodología cualitativa (Ruiz Olabuénaga, 2012a). Por tanto, el análisis de contenido, que agrupa tanto la lectura de los textos como su posterior análisis y teorización pueden englobarse en un marco y en una estrategia metodológica ya sea de análisis cuantitativo, como cualitativo (Ruiz Olabuénaga, 2012a). El análisis de contenido aplicado a estudios cualitativos, parte de una serie de preconcepciones, en el que un texto contiene una serie de datos con ciertas características: - tienen sentido simbólico, que puede ser extraído, y que no siempre es manifiesto. - Este significado no es único, sino que depende de la perspectiva y del punto de vista del lector , y que a su vez puede no coincidir con el que le quería inferir el autor del mismo - Este significado a su vez va a depender del tipo de lector , o del tipo de audiencia, por lo que un mismo texto puede cobrar sentidos diferentes para diferentes lectores - El autor del texto puede no ser consciente de la diversidad potencial de sentidos o significados de tal texto, cuyos contenidos pueden ser expresivos e instrumentales, diferenciados entre sí. (Ruiz Olabuénaga, 2012a). En el procesamiento de los textos para su interpretación, el analista debe recurrir a la búsqueda de significados subjetivos, donde este transfor ma el texto, lo manipula, y aplica pr ocesos que para análisis cuantitativo será una codificación sistemática, y para el cualitativo, a base de prácticas más complejas (Ruiz Olabuénaga, 2012a). La categorización En ese procesamiento, donde el primer texto creado suele ser la grabación de audio o vídeo, por ejemplo, o la fotografía realizada (y su posterior explicación por su autor , en su caso), el análisis de contenidos enfatiza la codificación y categorización, es decir , la reducción de palabras del texto de for ma que se obtiene una clasificación por categorías, que son sensiblemente inferiores en número al contenido del texto primero. Esta fase supone la más delicada de todo el proceso de análisis de contenido (Ruiz Olabuénaga, 2012a). 119 CAPÍTULO 5. LA INVESTIGACIÓN CUALIT A TIV A. APROXIMACIÓN AL ENTORNO CONSTRUIDO Y A ESP ACIOS DE TRABAJO DESDE LA PERSPECTIV A DEL USUARIO. A esta fase de codificación y categorización, se le une la fase de tratamiento de los datos clasificados, que puede ser mediante clasificación de palabras en categorías de contenido, recuento de las mismas, análisis factoriales, recuento de frecuencias de palabras, listado de palabras clave, etc. Esta técnica no suele utilizarse en solitario, sino como parte de una estrategia metodológica. En la etapa de codificación y categorización el investigador establece unas reglas de sistematización que capten mejor el contenido de los textos originales. La categorización aplica a una unidad de registro (por ejemplo “casa”) un criterio de variabilidad (“tamaño”), para sistematizarlo (en subdivisiones), en categorías (“grande, mediana, pequeña”), y clasificando cada unidad en una de esas categorías (elijo “pequeña”) (Ruiz Olabuénaga, 2012a).Esta operación de categorizar no es fácil, ni unidireccional, sino que es cir cular , en ambos sentidos simultáneamente, de los datos a la teoría y viceversa, en un trabajo iterativo. Reglas de categorización. Sea de la naturaleza que sea, la categorización debe seguir una serie de reglas: - cada serie de categorías ha de construirse de acuerdo con un criterio único. - T ambién pueden admitirse determinadas categorías complejas , como resultado de la combinación de criterios únicos - Cada serie de categorías ha de ser exhaustiva, de forma que no quede ningún dato sin que pueda ser incluido en alguna de las categorías establecidas. - Las categorías de cada serie han de ser mutuamente excluyentes de forma que un dato no puede ser incluido en más de una categoría. - Las categorías tienen que ser significativas, esto es que posean capacidad descriptiva y significativa suficiente - Las categorías tienen que ser claras, no ambiguas, y consistentes consigo mismas - Las categorías deben ser replicables - Las categorías se diferencian según el lenguaje que se utilice para su construcción. (Ruiz Olabuenaga 2012a) Asi mismo, Cister na distingue distintos tipos de categorías, en función de diversos criterios: - en primer lugar , pueden darse categorías, que denotan un tópico en sí mismo, y subcategorías, que detallan ese tópico en microaspectos - Además, estas categorías y subcategorías pueden ser apriorísticas, es decir , construidas antes del proceso recopilatorio de la infor mación; o emergentes, si surgen desde el levantamiento de referenciales significativos, durante la investigación (Cister na, 2005), que Elliot diferencia entre “conceptos objetivadores” (apriorísticas), y “conceptos sensibilizadores” (emergentes) (Elliot, 1990). 120 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. 5.2.6. El análisis de los datos en la investigación cualitativa. De for ma breve, se incide sobre la diferencia existente entr e la investigación cuantitativa y la cualitativa en cuanto a la secuencia de las fases de recogida de datos, y el análisis de los mismos. En la investigación cualitativa, esta se realiza de for ma iterativa, cíclica y bidireccional, recurriendo constantemente a la fuente de datos y a la teoría de for ma alter na. Al comienzo la recogida de datos es más intensa, para posterior mente ir cediendo protagonismo al análisis, hasta que la investigación llega a su fin. El proceso concluye con dos fases o tareas por parte del investigador , “una correspondiente al esfuerzo analítico y la segunda más bien al esfuerzo narrativo, que se compartirá con el resto de investigadores internos y externos a la investigación, antes de su redacción final” (Ruiz Olabuénaga, 2012a). 5.3.Criterios de calidad en investigación cuantitativa y cualitativa. 5.3.1. La calidad en la investigación. Como complemento al análisis de datos, resulta relevante en la investigación el contraste de la validez y fiabilidad de los resultados obtenidos, y de todas las fases y operaciones realizadas a lo largo de la misma. Garantizar la validez del estudio constituye una cuestión compleja, y suele ser un aspecto clave que deter mina al estudio, tanto cuantitativo como cualitativo, o expresado en otros tér minos, “ toda investigación completada ha de ser sometida a algún tipo de evaluación que exprese, de una forma u otra, hasta qué punto ha logrado sus objetivos iniciales” (Ruiz Olabuénaga, 2012b). Esto podría entenderse como una labor donde el investigador realiza un control de calidad a su propia producción. Los criterios de excelencia y calidad que se aplican en el proceso de evaluación de todo trabajo científico, sea cuantitativo como cualitativo, suelen ser cinco, a saber: - V alidez: grado en que una investigación alcanza su verdadero objetivo. ¿Hasta qué punto lo averiguado en esta investigación es verdadero? - Fiabilidad: garantía de que un fenómeno se define del mismo modo por diferentes investigaciones que usen el mismo método, o si utilizado más de una vez con las mismas personas y en las mismas circunstancias arroja el mismo resultado. ¿Hasta qué punto se llega a los mismos resultados aplicando métodos diferentes o investigando en diversos momentos con el mismo método? - Consistencia inter na: grado de coherencia lógica entr e todas las partes que componen la investigación, sin discrepancias o incongruencias. Es el grado de concordancia del estudio. - Precisión: grado de exactitud de la medida, tanto mayor cuanto más refinada se realiza la investigación. - Parsimonia: grado en que una investigación obtienen el máximo rendimiento con el mínimo de esfuerzo. Se podría decir que es la eficiencia en la investigación, evitando redundancias. (Ruiz Olabuénaga, 2012b). Estos criterios de control de calidad no distinguen, en principio entre cualitativa y cuantitativa. Sin embargo, es uno de ellos especialmente, la validez, el que más controvertido resulta, cuando se aplica a los métodos cualitativos (Ruiz 121 CAPÍTULO 5. LA INVESTIGACIÓN CUALIT A TIV A. APROXIMACIÓN AL ENTORNO CONSTRUIDO Y A ESP ACIOS DE TRABAJO DESDE LA PERSPECTIV A DEL USUARIO. Olabuénaga, 2012b). Una de las posibles causas que generan tal controversia, es porque, fr ente a la búsqueda de generalización de las técnicas cuantitativas, la investigación cualitativa capta una mayor riqueza de contenido. Esto además genera confusión, puesto que no es lo mismo la validez de la metodología cualitativa en general, y la de un caso concreto, en particular . Aceptar la validez de la metodología cualitativa no per mite asegurar que un estudio cualquiera en particular sea válido para el estudio. Los criterios para esta validez específica no existen. La validez cuantitativa es predictiva, universalmente aceptada, pero sin aplicación directa en los estudios cualitativos, que no pretenden sino diagnosticar y profundizar íntegramente en un caso concreto. No tiene sentido por tanto utilizarla en este tipo de estudios. El trabajo cualitativo establece significado para los individuos sociales, de deter minados actos sociales, y enunciar este hallazgo como muestra de su sociedad (Ruiz Olabuénaga, 2012b). En la investigación her menéutica, o relacionada con la interpretación de textos, la “ forma de estudiar, entender, analizar y construir conocimiento a través de tal interpretación da lugar a que la validez y confiabilidad descanse en el propio investigador” (Cister na, 2005). Por tanto, “la objetividad positivista que separa al investigador y el objeto de investigación desaparecería, puesto que se construye conocimiento en un proceso subjetivo e intersubjetivo, en tanto el sujeto es quien construye el diseño de investigación, recopila información, la organiza y le da sentido, tanto con estructuras conceptuales previas como a través de hallazgos surgidos en la investigación, que luego se colectivizan y discuten en comunidad. […]. Es a este proceso de construcción de conocimiento al que se trata de dar validez y confiabilidad epistemológica” (Cister na, 2005). 5.3.2. La calidad en la investigación cuantitativa. En los estudios cuantitativos se busca la máxima fiabilidad, - que una escala de medición, aplicada repetidas veces, dé el mismo resultado-, máxima pr ecisión, y la máxima validez, o utilidad de la medida (Ruiz Olabuénaga, 2012b). La fiabilidad en los estudios cuantitativos se puede medir a su vez con tres métodos principales, estos son: - los tests de equivalencia o paralelos (donde se mide lo mismo con diferentes entradas, o palabras); - el test de las dos mitades o de consistencia interna (por ejemplo dividiendo hombres/mujeres) - T est de estabilidad: se hace trabajando con el mismo grupo en momentos diferentes, para obtener el mismo resultado. Para medir la validez, se utilizan: - validez inter na: el estudio se hace considerando distintas dimensiones o variables - validez exter na: si es predictivo, se da por válido. (Ruiz Olabuénaga, 2012b). 5.3.3. La calidad en la investigación cualitativa. No tiene sentido, por tanto, evaluar la validez de una investigación de carácter 128 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. Sin embargo, esta tendencia no ha surgido de for ma casual ni reciente. No en vano, los primeros contactos con la fotografía como herramienta metodológica en Ciencias Sociales se produce en los años 30 del S.XX, de la mano de dos antropólogos, Mead y Bateson (Banks, 2007; a través de Corredor e Íñiguez, 2016), como complemento a otras técnicas ya existentes. El uso de la imagen fue inspirado por el lingüista y antropólogo Edward Sapir y por la psicología Gestalt , que, entendiendo la cultura como algo integrador y global, veían en la imagen una for ma de expresión válida para cuando la palabra no era una opción. Sin embargo, el auge del positivismo y los métodos cuantitativos, y su cierta reticencia al análisis visual, hicieron que las ciencias sociales no introdujeran definitivamente la fotografía entre sus herramientas. Una vez la visión interpretativa vuelve a tener cabida como instrumento en las ciencias sociales, la fotografía encuentra su espacio (Corredor e Íñiguez, 2016). En tér minos de Latour (Latour 2001), la fotografía es un mediador , en el sentido de que establece una función de nexo entre elementos, asociándolos. Per o además, no lo hace de for ma inerte, sino que transfor ma, distorsiona o modifica el significado de aquello que contiene, por lo que interviene activamente en el proceso, relacionado en este caso con lo social. Por esta razón, la fotografía debe considerarse siempre en un contexto (Becker , a través de Bonetto, 2016). Juan Soto (Soto, 2012; a través de Corredor e Íñiguez, 2016), establece la relación entre las imágenes y sus marcos socio-temporales del que surgen, siendo dependientes de los observadores, aunque estos marcos se vuelven invisibles, por lo que se per cibe de for ma ilusoria la imagen como algo objetivo. Por tanto, parece razonable entender que las claves para descifrar las imágenes, están en las propias palabras que las acompañan, y en su relación, no en las imágenes mismas (Corredor e Íñiguez, 2016). Así pues, la investigación con fotografía per mite una profundidad especial en la interacción entre los observadores, ya que, como expresa Harper: “Cuando dos o más personas discuten el significado de las fotografías, intentan descifrar algo juntos. Esto es, creo un modelo ideal de investigación” (Harper , 2002; a través de Corredor e Íñiguez, 2016). El uso de las fotografías en investigación o en intervención ha dependido de los objetivos de las fotografías, de quién las tomase, de la audiencia para la cual se crean o las observan, y de su representación, entr e otras. Así pues, se establecen numerosas técnicas o métodos que las aplican (Corredor e Íñiguez, 2016). A continuación se presentan los más comunes. 5.5.3. La foto-entrevista. Las fotografías se comienzan a utilizar como herramienta en entrevistas a mediados del siglo pasado, por Collier , a través de lo que denominó foto- entrevistas, enriqueciendo el concepto de entrevista convencional. Las imágenes poseían ciertas ventajas bajo su punto de vista, ya que ofrecían un estímulo a la memoria de los participantes, evitaban la fatiga de la entrevista tradicional, y ofrecían datos más precisos, comprensibles, y de alguna forma más en sintonía con el pensamiento positivista, por ofrecer una representación más fiel de la realidad, con respecto al testimonio por sí solo (Corredor e Iñiguez, 2016). Sin embargo, hasta que no se instaurasen ciertas for mas de investigación en las ciencias sociales, como el ánimo postmoder no que descentrase la autoridad del investigador ((Harper , 2002; a través de Corredor e Íñiguez, 2016), 129 CAPÍTULO 5. LA INVESTIGACIÓN CUALIT A TIV A. APROXIMACIÓN AL ENTORNO CONSTRUIDO Y A ESP ACIOS DE TRABAJO DESDE LA PERSPECTIV A DEL USUARIO. a finales de los 70, no se instauraría la fotografía como parte de la entrevista (Corredor e Iñiguez, 2016). 5.5.4. La fotoelicitación (photo-elicitation) T ambién denominada foto-provocación por Corr edor e Iñiguez (2016) la fotoelicitación ( photo-elicitation ) es una técnica en la que se desarrollan entrevistas utilizando fotos para provocar (elicit) respuestas sobre la temática a tratar (Hurworth, Clark, Martin, & Thomsen, 2005; a través de Corredor e Iñiguez, 2016). Se puede entender como el tér mino acuñado para denominar a las entrevistas guiadas por fotografías (Corredor e Iñiguez, 2016), aunque parecen más una evolución de la foto-entrevista, ya que contienen ciertas diferencias con la primera. De hecho, constituyen una alter nativa a las aproximaciones convencionales de la investigación cualitativa, de la mano de la colaboración activa entre investigadores y participantes, además de obtener experiencias de primera mano (Johnson, 2012; a través de Corredor e Iñiguez, 2016). La fotoelicitación admite múltiples temáticas, y en ella la palabra vinculada a las fotografías son sumamente relevantes, aunque unas pocas sean enunciadas con respecto a la riqueza de la imagen. La perspectiva de Barthes per mite “dar luces sobre la mecánica del proceso de la foto-provocación. Si la fotografía la hiciera el investigador, en el fondo esta no sería más que un anexo al guión de entrevista que también lleva a cabo el investigador. En cambio, dado que es el entrevistado quien hace las fotografías, con instrucciones ambiguas, su mirada cobra agencia que repercute en los resultados y demás fases de la investigación. En el momento de la entrevista, tras haber hecho las fotos y haber recibido instrucciones sobre la temática, intuye de qué se trata la entrevista y facilita su dinámica” (Barthes, 1999; a través de Corredor e Iñiguez, 2016) . 5.5.5. Photonovella El Photonovella, -también denominado photo novella o photo-novella-, precursor directo del Photovoice , trata de contar una historia sobre la cotidianidad a través de fotos, como una herramienta de activismo y cambio político tratando de mostrar a los decisores políticos aquellas las realidades menos visibles (W ang & Burris 1994). El objetivo de photonovella es usar la documentación fotográfica de la gente sobre sus vidas diarias como herramienta educacional, para reflejar sus necesidades, promover diálogo y la acción, e infor mar políticamente. Está diseñado para incluir nuevas voces en debates políticos facilitando el aprendizaje, la expresión y la acción colectivos. Photonovella es un proceso participativo que integra los enfoques teóricos y prácticos de la educación para empoderamiento, la teoría feminista y la fotografía documental (W ang & Burris, 1994). El propósito de este empoderamiento era entender y mejorar las condiciones de salud de estas mujeres, e incrementar el acceso a las decisiones y la construcción de redes entre ellas y los decisores políticos o quienes pudieran facilitarles recursos. Como proceso educacional colectivamente dirigido, photonovella también compartiría conocimiento con otros participantes (W ang & Burris, 1994). Las fotografías suponían una for ma de avivar el debate entre las mujeres sobre sus cargas y necesidades. Similar mente, las fotografías prov ían tanto la evidencia 130 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. como validación de las preocupaciones comunes. Así, la palabra fue incluida pronto en el proceso para que las participantes pudieran expresar lo que veían en las fotografías, lo cual enriquecía los testimonios (W ang & Burris, 1994). 5.5.6. Photovoice. Photovoice es una técnica vinculada inicialmente a la Investigación-Acción- Participación o IAP (W ang, 1999), y a otras prácticas transfor madoras, con énfasis en la participación y el empoderamiento de personas marginadas (Johnson, 2012). La aplicación de este método consiste en que miembros de una comunidad toman fotografías sobre los problemas o asuntos preocupantes que detectan y debaten sobre aquellas, para así buscar cambios sociales –por medio del propio debate crítico sobre aquellas carencias o problemas detectados-, e incluso les per mite defender el cambio en sus comunidades (W ang, 1999; Palibroda, Krieg, Murdock, Havelock, 2009; Corredor e Iñiguez, 2016). En 1997, las propias autoras W ang y Burris publican un artículo sobre photovoice, que sustituye al anterior concepto de photonovella . Definen photovoice como “un proceso mediante el cual las personas pueden identificar, representar y mejorar sus comunidades a través de una técnica fotográfica” (W ang & Burris, 1997). Establecen la diferencia con respecto a la nomenclatura acuñada en anteriores artículos, la de photonovella , pues al ser un concepto vinculado a la toma de imágenes y la narración de una historia, sustituyen este por el de photovoice, considerándolo como un proceso que incorpora objetivos diferentes (Escalante, 2015; Corredor e Iñiguez, 2016). El tér mino “photovoice”, acuñado por W ang y Burris (1997) surge como resultado de combinar la palabra “photo” (foto, en español) con el acrónimo “VOICE” (juego de palabras, basado en su significado en inglés, “voz”), proveniente a su vez de “ voicing our individual and collective experience ” (traducido: verbalizando nuestra experiencia individual y colectiva ), aunque no definen más sobre esta expresión (Evans-Agnew & Rosemberg, 2016). Otros investigadores deter minan el significado de “voice” como la habilidad de hablar sobre un tema y a su vez el derecho a ser escuchados (Thomson, 2008) o como el acto emancipativo de descubrir la propia realidad de uno en historias de una forma que clarifica la opresión (Knaus, 2009; a través de Evans-Agnew & Rosemberg, 2016). El marco teórico sobre el que se asienta el photovoice , parte de las mismas premisas que su precursor , photonovella : Freire sirve de inspiración para ella, utilizando como pilares teóricos el feminismo y la conciencia crítica a través de la pedagogía liberadora (Freir e 1974; W eiler 1988). Para ello Freire utilizó la imagen visual, como for ma de evidenciar en las comunidades sus realidades significativas o aspectos claves de esta, y así sus miembros podían tomar conciencia crítica y a la vez podían llegar a las fuerzas sociales y políticas. Estas imágenes solían ser dibujos o fotos que él encontraba. El photovoice da un paso más y hace partícipe a la comunidad haciendo que ellos mismos las tomen. La teoría feminista deter minó su influencia en el ámbito de la investigación participativa. La tercera fuente de inspiración de Photovoice es la fotografía documental. Pero su aproximación queda superada por la idea de dar una cámara a los propios miembros de la comunidad para que cuenten sus experiencias y reflejen sus particularidades, cuestiones que de otro modo no podrían hacer . W ang propone este método para documentar la realidad de los marginados, 131 CAPÍTULO 5. LA INVESTIGACIÓN CUALIT A TIV A. APROXIMACIÓN AL ENTORNO CONSTRUIDO Y A ESP ACIOS DE TRABAJO DESDE LA PERSPECTIV A DEL USUARIO. ante quienes pudieran cambiar esta realidad a nivel político y social. Las principales razones para usar el método photovoice eran: 1) se pueden recoger las ideas o aspectos de la realidad y evidenciar fortalezas y debilidades comunitarias 2) se empodera al participante a través de debates grupales comunitarios 3) fomenta el diálogo crítico, la conciencia para mejorar la comunidad, lo que podría a su vez ser utilizado para influir en la toma de decisiones o en la creación de nuevas políticas una vez se elevan estas evidencias a las personas correspondientes (W ang, 1999). A pesar de su origen enfocado a los grupos comunitarios más débiles, actualmente se reconoce a Photovoice su capacidad de adaptación y su flexibilidad para su aplicación en otros ámbitos como puedan ser las ciencias de la salud, o ciencias sociales, entre otras (W ang, 1999; Sanon et al., 2014). 5.6. Evolución de Photovoice . Metodología y otros aspectos generales. 5.6.1. Introducción. Aunque las autoras definen Photovoice de diversas maneras a lo largo de su evolución (proceso, método, metodología y estrategia), algunos autores consideran Photovoice como una técnica fotográfica que utiliza un enfoque cualitativo de investigación, participación y acción para producir el conocimiento científico (Cortés & Escalante, 2016; Escalante, 2015). Sin embargo, se podría decir que no sólo se utiliza una técnica, puesto que se podrían enumerar , además de la toma de fotografías hechas por usuarios, la descripción y reflexión de los contextos e intenciones vinculados a tales fotos, así como el uso, en múltiples ocasiones, de cuestionarios o preguntas más o menos estructuradas, como activadores del debate (en inglés, triggers ), y las sesiones de reflexión grupal a través de acción participativa, donde se pondrán en común todas estas imágenes y sus contextos y palabras asociadas, a la vez que se co-construye la experiencia de grupo, se refuerzan las fortalezas de la comunidad, a la vez que se afrontan las carencias, se toma conciencia crítica y se actúa para el cambio. Esto último es lo que se conoce como empoderamiento, una de las razones principales de la elección de esta técnica o conjunto de técnicas denominada Photovoice . Al ser una técnica de desarrollo grupal y participativa, facilita el diálogo crítico, el conocimiento y el empoderamiento ciudadano, dando voz a aquellos que de otra for ma no son escuchados. Es por esta razón por lo que el Photovoice se ha considerado de un tiempo a esta parte una técnica de desarr ollo grupal de gran proyección, con especial interés por el empoderamiento a sus participantes, ya sea a nivel social o profesional, mediante participación en dinámicas comunitarias (Cortés et al., 2016) Por otra parte, el Photovoice per mite visibilizar social y políticamente la causa analizada, y a través de las acciones participativas potencia la denuncia para que esta llegue a personas o entidades con poder de cambio, ya sea a nivel local o global, y según la naturaleza de la comunidad de estudio (comunitaria, profesional, etc.). 132 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. 5.6.2. Marco teórico, limitaciones y otras consideraciones del método original. El origen de Photovoice se remonta a diversas fuentes: la pedagogía liberadora de Paulo Freire; las teorías feministas, críticas y antiopr esivas; y a ciertas técnicas de fotografía documental (W ang y Burris, 1994 y 1997; W ang, Burris y Ping, 1996; W ang, Morr el-Samuels, Hutchinson, Bell y Pestronk, 2004). Educación para el empoderamiento. Basada en la adaptación del educador brasileño Paulo Freire (1974) y su aplicación por W allerstein y Ber nstein (W allerstein y Ber nstein, 1988), la educación en la exposición de problemas surge con los asuntos centrales entre las mujeres de las zonas rurales a través del diálogo. El empoderamiento les per mite identificar problemas comunes, desarrollarse individualmente, ganando habilidades y destrezas, y luchando por un bien común, la calidad de vida en las comunidades y los cambios propiciados por instituciones y quienes puedan ofrecerles recursos suficientes para tal cambio (W allerstein y Bernstein, 1988). El empoderamiento también les per mite a estas comunidades vulnerables no sentirse inferiores por cuestiones económicas, de poder o estatus, a la hora de comunicarse con aquellos decisores que pueden propiciarle medios para el cambio (W ang & Burris, 1994). Paulo Fr eire, a fines de los años sesenta, postula que la educación es clave para el cambio social y es a través de ella cuando se logra el “momento privilegiado de toma de conciencia” (Dulanto, 2010, a través de V aldivia, 2012). La concienciación en tér minos del propio Freir e posibilita la inserción de los individuos en el proceso histórico como sujetos, es decir , los empodera como actores críticos de su realidad y los inserta en la búsqueda de su propia afir mación (Freire, 1974). Los debates tal y como se plantean desde el inicio de photovoice , invitan a los participantes a analizar crítica y colectivamente las condiciones sociales que contribuyen o restan valor a su estatus de salud. La pedagogía freiriana está basada en el problema y en lo contextual; el conocimiento que resulta es práctico y dirigido a la acción (W ang & Burris, 1994). En su famoso ensayo “Sobre la práctica”, Mao Ze Dong estableció que el cambio social ocurre cuando la gente “cambia su habilidad cognitiva y cambia las relaciones” entre sus mundos propio subjetivo y el objetivo. T anto Freire como Mao destacaron, en su ética del cambio, la participación comunitaria, transfor mación personal y social, y justicia. Las similitudes en sus enfoques pudieron facilitar al inicio las estrategias de concienciación crítica con las mujeres de pueblo chinas, población donde se realizaron los primeros estudios con photovoice. La mayoría de las participantes mayores habían tenido experiencias previas con sesiones de estudio sobre teorías maoístas de cambio social (W ang & Burris, 1994). T eoría feminista La investigación feminista ve a las mujeres como autoridades de sus propias vidas; esto per mite “construir su propio conocimiento sobre las mujeres de acuer do a sus criterios como mujeres, y empoderarlas a través de la construcción de ese conocimiento” (Kramarae y Spender , 1992). Basados en una ideología de responsabilidad, los estudiosos del feminismo han sostenido que el conocimiento o la práctica que explota u oprime es injustificable, procurando de for ma inclusiva de construcción de conocimiento (W ang, Burris, Ping, 1996). En “hacia un método de investigación feminista” Rhoda Linton identificaba seis características del proceso y contenido de las “actividades feministas”: 133 CAPÍTULO 5. LA INVESTIGACIÓN CUALIT A TIV A. APROXIMACIÓN AL ENTORNO CONSTRUIDO Y A ESP ACIOS DE TRABAJO DESDE LA PERSPECTIV A DEL USUARIO. 1. Las mujeres son el foco/sujeto activo central 2. La actividad grupal cooperativa es el modo de trabajo predominante 3. Hay una necesidad reconocida de liberación desde la opresión del status quo . 4. Se identifican los asuntos que afectan a las mujeres, y se desarrollan estrategias para la acción 5. Hay un proceso abierto, inclusivo, accesible, creativo, dinámico entre la gente, entre las actividades o en relación con ideas. 6. Hay un compromiso para respetar e incluir a las mujeres, ideas, teorías, experiencias, y estrategias de acción desde diversas experiencias que parecen estar , y a veces lo están, en conflicto. (W ang & Burris, 1994). Finalmente, la asunción positivista de que la neutralidad existe en el proceso de investigación ha sido criticada por feministas, marxistas y otros estudiosos. La investigación feminista, como cualquier otra, crea conocimiento. Esto difiere, sin embargo, de la investigación “objetiva” en la que los métodos son en parte también sus hallazgos o resultados. La educación para el empoderamiento ha retado a los enfoques tradicionales sobre escolarización, criticando desde posicionamientos feministas a los métodos positivistas de investigación. Así pues, la construcción de conocimiento empujó a nuevos objetivos y métodos de investigación (W ang & Burris, 1994). Fotografía documental En líneas generales, la fotografía documental ha retratado el bienestar social y mental de los sujetos protagonistas, y de la sociedad de la que for man parte. Sin embargo surgieron alar mas sobre la potencial injusticia de la fotografía documental liberal, puesto que algunos estudiosos sugerían supuestos beneficios personales provenientes de la investigación enfocada a minorías u otras subculturas y problemas que aparecen de las disparidades en poder social entr e el investigador y los sujetos (Kramarae y Spender , 1992; Zinn, 1979; Patai, 1991). En su exploración de las políticas de representación, Rosler (1989) argumentó que “la exposición, la compasión y el atropello, de lo documentado alimentado por la dedicación a reformar ha ensombrecido en combinaciones de exoticismo, turismo, voyerismo, psicologismo y metafísica, caza de trofeos, y “carrerismo””. Como práctica que se opone a la fotografía documental convencional, photonovella , y después photovoice , ponen cámaras directamente en las manos de gente que de otra for ma no podría tener acceso, y les per mite ser grabados, y ser catalizadores potenciales, en sus propias comunidades. El acto de entrenar a fotógrafos no tradicionales para grabar sus propias vidas quizás ha sido lo más cercanamente identificado con la fotógrafa documental y educadora popular W enndy Ewald, que en 1975 hizo un experimento visual con sus alumnos para que retrataran sus entornos, y lo contaran en clase, de lo que surgió un documento. Por último, usar las cámaras para explorar la realidad social tiene implicaciones políticas. Collier and Collier aportaron en este sentido: “sentimos que los asuntos humanísticos y teóricos son más importantes que la tecnología” (1986) (W ang & Burris, 1994). 134 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. Acción social y política La política es una relación de poder . La toma de decisiones elige prioridades. Aquellas voces participantes en el diálogo político deter minan qué acciones son elegidas (W ang & Burris, 1994). Ética Existen preocupaciones éticas derivadas de la propia participación en photovoice , que hacen que W ang y Redwood-Jones (2001) percibieran la necesidad de establecer un código ético para photovoice , abarcando cuestiones sensibles como la autonomía, la justicia social, el respeto y el rechazo a malas prácticas. Algunos investigadores de photovoice han propuesto categorías de cuestiones éticas para diseños de photovoice : a) privacidad b) seguridad c) autoría d) selección, presentación y publicaciones de fotos, e) influencia del investigador sobre el sujeto de estudio para las fotos participantes, y f) apoyo o defensa ( advocacy ) (Allen,2012; Joanou, 2009; Martin, Garcia & Leipert, 2010; T eti et al., 2013; W ang & Redwood-Jones, 2001; a través de Evans-Agnew & Rosemberg, 2016). Limitaciones Algunas limitaciones iniciales eran señaladas desde múltiples estudios, y respondían principalmente a la provisión de presupuestos que cubrieran el gasto en cámaras, rollos de película, revelados, e impresiones a mayor formato, según el planteamiento de dinámica grupal. Por otra parte, otros gastos no directamente de recursos, como el desplazamiento u otras necesidades de la investigación podían disuadir a los responsables de políticas sanitarias o sociales, que, con pocos recursos económicos, podían rechazar destinar parte del presupuesto a proyectos con Photovoice por entenderlo como algo superficial, menos necesario, frente a otras necesidades (W ang & Burris, 1994).Sin embargo, el reconocimiento de que la población ganaba en destrezas, confianza en ellos mismos, y en autodeter minación, era la baza más valiosa para defender este método, además de que, a través de los códigos de debate grupal, involucra a la gente en un proceso que cambia sus roles de apr endices a profesores emergentes y actores sociales en sus comunidades (W ang & Burris, 1994). 5.6.3. Evolución del método Photovoice. En los últimos años, photovoice se ha vinculado a diferentes diseños de investigación, metodologías o procedimientos relacionados con la fotografía participativa para generar conocimiento (Evans-Agnew & Rosemberg, 2016). De un tiempo a esta parte ha surgido una diferencia entre aquellos investigadores que aplican el photovoice con diseños basados en teorías fundamentada o fenomenológica, similar a la foto-elicitación, o como experiencias de vida, y aquellos que explotan el enfoque de investigación-acción participativa, buscando el cambio social con el uso conjunto de fotos y testimonios (Catalani & Minkler , 2010; Evans-Agnew & Rosemberg, 2016). 135 CAPÍTULO 5. LA INVESTIGACIÓN CUALIT A TIV A. APROXIMACIÓN AL ENTORNO CONSTRUIDO Y A ESP ACIOS DE TRABAJO DESDE LA PERSPECTIV A DEL USUARIO. Son sus autoras, W ang & Burris (1997), y posterior mente W ang, cuando consolida el photovoice en 1999, quienes lo definen bajo la investigación-acción participativa (W ang & Burris, 1997; W ang, 1999). Los tres conceptos: investigación, acción y participación for man parte, equilibradamente, de la ecuación de photovoice . La participación , viene de la mano de la evaluación de las necesidades a través del trabajo grupal, documentando las actividades e intervenciones que se realizan, y exponiendo los problemas existentes a lo largo del proyecto photovoice , de for ma que ayudan a los decisores también a implementar cambios y no cometer errores pasados. La acción en photovoice implica el cambio social, en primer lugar . Pero a su vez es implicación por parte de los participantes, a los cuales se involucra desde el mismo momento que hacen sus fotografías y describen lo que acontece en ellas o sus intenciones. Para que esta acción tomase más valor a través de sus palabras, surgen los mecanismos activadores del debate o “triggers” , preguntas más o menos estructuradas en for ma de cuestionario abierto, que ahondan en las fotografías, en qué r eflejan, por qué y cómo se puede actuar para el cambio. El cuestionario activador del debate por antonomasia se conocen por el acrónimo SHOWeD , y fue ideado por W ang y Burris, basadas en las técnicas de educación y empoderamiento de Freire, sugeridas por Shaffer (1979). Las preguntas son las siguientes: a) what you See here? b) what is really Happening? c) How does this relate to Our lives? d) Why does this situation exist? e) What can we Do about it? (W ang & Burris, 1997; W ang, 1999). Otros investigadores posterior mente propusier on otros mecanismos activadores del debate ( triggers ), consistente en otras preguntas, menos estructuradas, más adaptadas a sus propias experiencias con grupos photovoice (L ykes, 2001; McIntyre, 2003). Este método se puede utilizar de for ma individual o por grupos por investigadores y participantes, para explicar y contextualizar las imágenes (W ang, Morrel-Samuels, Hutchison, Bell & Pestronk, 2004), como oportunidad que los participantes tienen de hablar de sus vidas y de influir en el cambio social a través de la difusión de sus ideas -es decir , los derechos a hablar , y a ser escuchados- (Evans-Agnew & Rosemberg, 2016). Por último, la investigación , que abarque un conocimiento completo de las vidas de las comunidades, sus actividades, disconfort, enfer medades y todo lo que les aqueje. Photovoice en ese sentido puede contribuir al cambio de actitud, que dé valor a estas comunidades, y contribuyendo al cambio social y político que les haga abandonar el status quo (W ang, 1999). En otras ocasiones, el Photovoice se ha enmarcado en el seno de la investigación participativa basada en la comunidad , o CBPR, el cual promueve el activismo en la propia investigación, involucrando a los miembros de la comunidad, para explorar el entendimiento de las circunstancias y su realidad, y fomentar el cambio social (Hergenrather et al.; Kuratani & Lai, 2011). Este tipo de investigación, refuerza en photovoice -a través de la palabra y el uso que se hace de ella-, el 136 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. empoderamiento, enfatizando las fortalezas comunitarias, el co-aprendizaje y la construcción comunitaria de sus capacidades, equilibrando las proporciones entre investigación, y acción (Israel, Schultz, Parker & Becker , 1998; a través de Catalani & Minkler , 2010; Evans-Agnew & Rosemberg, 2016; Kuratani & Lai; 2011). Además, el CBPR le aporta a photovoice la visión de que la producción de datos en el seno de una comunidad que se implica en la investigación, son auténticos, apropiados, y con significado, estableciendo puentes entre ellos y los investigadores, dotando de conocimiento y acción a los participantes como grupo, y fomentando el desarrollo colaborativo de la investigación, por el bien individual y colectivo (Rhodes, 2006; Cor nwall 1995; Cornwall 1996; Green, 2003 a través de Hergenrather et al., 2009; Kuratani & Lai, 2011). 5.6.4. Planificación del proyecto Photovoice. Si bien es cierto que el proyecto photovoice en muchas cuestiones se construye en sí mismo, como se ha visto, debido a su propio proceso de aprendizaje de la comunidad participante, y los aspectos participativo y testimonial, debe existir por parte de los investigador es una planificación previa. En la medida de lo posible esta deberá avanzar todos los aspectos necesarios para su correcto desarrollo, incluidos la planificación de costes con pr esupuesto y la previsión de un calendario de trabajo para las sesiones grupales, de for ma que se les pueda exponer a los participantes potenciales las necesidades de compromiso a las que acceden participando, y no surjan imprevistos innecesarios. Es importante cumplir los tiempos estipulados, aunque el propio facilitador podrá prever qué fases pueden admitir cierta flexibilidad, a requerimiento del grupo, y qué tareas o fases no pueden dilatarse en el tiempo (Escalante y de la Iglesia, 2013; Palibroda, Krieg, Murdock, Havelock, 2009). Fases del photovoice Las fases principales o etapas que todo método photovoice cumple a lo largo del proceso, son las siguientes: 1. Detección de posible necesidades o carencias en un entorno, comunidad, o colectividad deter minados. 2. Selección y reclutamiento de las partes intervinientes, esto es: participantes, audiencia objetivo (decisores), y facilitadores- investigadores. 3. Exposición del método o técnicas incluidas en photovoice , y detalles de la planificación previa y del tema de estudio, así como otras cuestiones que impliquen el compromiso personal, como plazos, cuestiones éticas, tareas a realizar , entre otras. 4. Distribución o comprobación de la existencia de material necesario para toma de fotos y registro de textos, y for mación específica sobre fotografía. 5. Recopilación de fotos y otra infor mación para el trabajo grupal. 6. Establecimiento de sesiones de debate sobre la toma de fotos. 7. Análisis del material recopilado (fotografías, testimonios, etc). 8. Planificación de las acciones sociales a llevar a cabo, en especial la presentación de resultados a la audiencia objetivo , y todo aquel influyente en toma de decisiones ( decisores ) que afecte al cambio del status quo . (W ang, 1999; Hergenrather , et al., 2009; Palibroda, Krieg, Murdock, Havelock, 2009) 137 CAPÍTULO 5. LA INVESTIGACIÓN CUALIT A TIV A. APROXIMACIÓN AL ENTORNO CONSTRUIDO Y A ESP ACIOS DE TRABAJO DESDE LA PERSPECTIV A DEL USUARIO. A continuación se explica cada una de ellas: 1. Detección de posible necesidades o carencias en un entorno, comunidad, o colectividad deter minados. En esta etapa se establece un primer contacto con la comunidad, para conocer de primera mano sus necesidades. El investigador , que a partir de ahora se denominará facilitador , establecerá las primeras relaciones, en un clima de cercanía y confianza, y tendiendo los primeros puentes con la comunidad. 2. Selección y reclutamiento de las partes intervinientes, esto es: participantes, audiencia objetivo (decisores), y facilitadores- investigadores. En el proceso de participación plural que es photovoice , intervienen diversas partes interesadas. La comunidad se entiende como el universo objeto de estudio, que en el contexto más contemporáneo de photovoice es una colectividad con unas circunstancias comunes, y por tanto unas fortalezas, debilidades o carencias, y preocupaciones compartidas, por lo que les une el interés en que estas se vean resueltas. Los participantes , son aquellos miembros de la comunidad, que en tér minos de investigación servirán de muestra , aunque al ser investigación cualitativa no se obtengan resultados generalizables. Estos participantes son los que van a realizar las fotografías, y debatirán las cuestiones que surjan a la luz de todo lo que en ellas se refleje, sean las suyas propias, o las del resto de miembros del grupo. Así pues, todos los participantes en principio serán fotógrafos, aunque no es cuestión obligatoria. Es importante que el participante perciba en todo momento que este pr oceso del que va a for mar parte es libre y voluntario, y que lejos de obligarle en ningún sentido, sólo puede aportarle beneficios a nivel individual, y como parte de la comunidad a la que pertenece. Los grupos suelen estar for mado por un número ideal de entre 7 y 10 personas (W ang, 1999), aunque es orientativo, obedeciendo más a una voluntad de expresión libre y por practicidad a la hora de recopilar la infor mación. Si existiesen más miembros, se puede recurrir a pequeños grupos de debate. La audiencia objetivo está for mada por todas aquellas personas que pueden influir en el curso de todo lo que atañe a la comunidad, esto es, aquellos con capacidad de decisión (por eso se denominan decisores ), a nivel social, e incluso político (si la situación requiere de este nivel de acción), y en general todos aquellos que pueden proveer recursos o medios para mejorar las condiciones actuales de la colectividad de estudio. Esta audiencia objetivo debe estar infor mada desde el comienzo del proceso photovoice , y proveer retr oalimentación sobre cuestiones relacionadas con el proceso, y con los participantes, y adoptar una postura lo más colaborativa posible. Los facilitadores son los propios investigador es que están en contacto con el grupo photovoice . Estos investigadores deben tener en cuenta que no pueden distorsionar lo debatido, sino más bien adquirir un papel de fomento del debate (facilitarlo, de ahí la expresión), equilibrando las intervenciones, reactivando las cuestiones con menos nivel de debate, e invitando a colaborar a los miembros menos participantes. A su vez, favorecerán un clima de confianza, respeto mutuo, orden, y velando por 144 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. se ha aplicado photovoice ha sido en las ciencias de la salud o sociales; y por otro, la dualidad de significados en palabras clave como building (que puede entenderse como “construcción” en sentido figurado, además de ser “edificio”), o energy , (vinculado más a otros tipos de estudio de movilidad o alimentación saludable, por ejemplo), lo cual no han arrojado resultados satisfactorios relacionados con los campos de interés para esta investigación. Es por esto que se ha recurrido a otros tér minos lo más aproximados al objeto de búsqueda de esta tesis, que más adelante se especificarán. La búsqueda se realiza principalmente en ScienceDirect , aunque se contrasta con otras bases de datos bibliográficas como Dialnet, ProQuest, Scopus, Web of Science, Google Scholar , de donde previamente se han obtenido artículos sobre el método Photovoice y su aplicación a las ciencias sociales y a las ciencias de la salud. Photovoice . Se utiliza el buscador ScienceDirect para localizar la progresión en primer lugar de las publicaciones en tor no al método “Photovoice”, utilizando este tér mino como palabra clave. Sin hacer ningún filtro, es decir: todos los tipos de publicación, todo el rango de fechas, y todos los tipos de soportes-fuente que ofrece tal buscador , se encuentran estos resultados: Photovoice total: 276 resultados Photovoice sólo en título, abstract, palabras clave **: 97 Palabra/año <2008 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017* Photovoice 9 8 13 15 19 29 37 27 53 52 14 Photovoice** 3 1 2 3 7 14 13 12 19 17 6 *búsqueda a 7 de marzo de 2017. Tabla 5.2. Evolución de número de publicaciones sobre Photovoice . Fuente: Buscador bibliográfico Sciencedirect, Elsevier . Esta tabla 5.2 muestra la progresión positiva de la expansión del método Photovoice desde que se registrara el primer artículo en las bases de datos. No en vano, en los últimos dos años (2015-2016) se ha cuadruplicado con respecto a 6-7 años antes, es decir , a 2009. En ScienceDirect , la búsqueda por el tér mino Photovoice arrojó 227 resultados, filtrando por rango de años de publicación (2012-2017), sólo en revistas. Las revistas principales donde se localizan las publicaciones son: Social Science & Medicine, Health & Place, Journal of Nutrition Education and Behavior, Lancet, American Journal of Preventive Medicine, Children and Youth Services Review, Journal of the Associaiton of Nurses in AIDS care, Journal of Aging Studies, Procedia –Social and Behavioral Sciences, Evaluation and Program Planning, Journal of the Academy of Nutrition And Dietetics, Nursing Clinics of North America , entre otras. Si se filtra Photovoice para que sólo aparezca en el título, abstract o palabras clave , el número se reduce a 80 resultados, coincidiendo la mayoría de revistas donde se encuentran publicados. 145 CAPÍTULO 5. LA INVESTIGACIÓN CUALIT A TIV A. APROXIMACIÓN AL ENTORNO CONSTRUIDO Y A ESP ACIOS DE TRABAJO DESDE LA PERSPECTIV A DEL USUARIO. Palabra/año 2012 2013 2014 2015 2016 2017* photovoice 30 41 30 60 50 16 Photovoice** 13 13 12 19 17 6 Se repite la búsqueda con los tér minos “Photovoice AND workplace”, se encuentran 28 resultados, con los tér minos en todo el artículo, mientras que si se afina la búsqueda a sólo título, abstract, o palabras clave , el número se reduce para el mismo rango de fechas y sólo en revistas, a 10 resultados. Por otra parte, en la búsqueda de los tér minos “photovoice AND comfort”, sin ningún tipo de filtro, se encuentran 48 resultados. Filtrando la búsqueda por título, abstract y palabra clave en “photovoice”, se encuentran 17 resultados. Si además se restringe la presencia de “comfort” a esos campos, se obtienen tres resultados, ninguno relativo al confort tér mico o ambiental, sino más bien relacionado con temas más complejos vinculados a afectos familiares-sociales o al confort en movimiento , o confort al pasear , caminar , o desplazarse por distintas razones. Posterior mente, se han buscado los tér minos “photovoice AND thermal comfort”, sin ninguna restricción, sin resultados. Y por otra parte “photovoice AND environmental comfort”, con 26 resultados. Depurando esta búsqueda, sólo artículos y desde 2012, resultan 20 publicaciones, y si depura la búsqueda por palabras clave, en título o en abstract , ambos tér minos, se encuentran dosresultados, de los mismos autores en revistas difer entes, y mismo tema. Ahora, se utiliza la búsqueda “photovoice AND built environment”, donde sin aplicación de filtros se encuentran 194 resultados. Aplicando el rango de fechas anterior mente citado y sólo artículos, se obtienen 136 resultados. Si se restringen la búsqueda del tér mino “photovoice” a sólo en título, abstract o palabra clave , se hallan 54 resultados. Restringiendo el concepto “built environment”, se encuentran 14 resultados, y si ambos son restringidos, surgen 11 resultados, aunque no con todos los tér minos (nor malmente sin “built”). Photo-elicitation . Aunque realmente se trate de otro método, como se ha visto en este capítulo, se busca “photo-elicitation” como método más próximo y antecesor de Photovoice, razón por la que en ocasiones en la literatura se toman como sinónimos, con ciertos matices diferentes en el proceso metodológico . Sin poner ningún filtro de fechas ni tipo de publicaciones, y ubicando el concepto en todo el texto, se obtienen 1761 resultados. Discriminando por título, abstract o palabras clave , todo tipo de publicaciones y todas las fechas , arroja un número de tan sólo 73 resultados. Si además se restringe la búsqueda por rango de fechas de 2012 a 2017, se obtienen 59 resultados. Y si se filtra además a sólo revistas, apar ecen 57, por lo que casi todos estaban así publicados. Se continúa la búsqueda con los tér minos “photo-elicitation AND workplace” , sin nigún otro filtro. Se obtienen 121 resultados. Añadiendo como filtro que de los dos tér minos “photo-elicitation” se encuentr e entre los tér minos título, abstract o palabra clave, el resultado se reduce a 8 publicaciones. Restringiendo por fechas, y revistas, resultan sólo 6. Si se aplican todos los filtros con ambos tér minos “photo-elicitation AND workplace” como palabras en título, abstract o palabras clave , no existen coincidencias para esta 146 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. búsqueda. Si es el tér mino “workplace” el que se restringe a los campos título, abstract o palabra clave , devuelve el mismo resultado nulo. Si se hace la búsqueda con los tér minos “photo-elicitation AND comfort”, resultan sin filtros 168 resultados. Si se restringe la búsqueda a revistas y fechas 2012-2017, se obtienen 91 resultados. Si además se busca en título, abstract o palabra clave el tér mino “photo-elicitation”, pero no “comfort”, se encuentran 11 r esultados. Si es el tér mino “comfort” el que se encuentra restringido, no se hallan resultados. La siguiente combinación de tér minos, para los cuales ya se ha visto en previas búsquedas algún resultado, ha sido para “photo-elicitation AND built environment”. Sin ningún filtr o, conseguimos 672 resultados. Sólo en revistas y desde 2012 a 2017 existen 332 resultados. Aplicando la restricción al tér mino “photo-elicitation” en palabras clave, título o abstract , se encuentran 37 resultados. Si sólo se aplica a “built environment”, arroja cero resultados. Sin embargo, aplicando la r estricción de ambos tér minos en palabras clave, título o abstract , se encuentran dos resultados. 5.7.3. Análisis de los estudios resultantes de la búsqueda. A continuación se resumen algunos datos generales sobre las publicaciones resultantes de la búsqueda sobre Photovoice o Photoelicitation y conceptos más cercanos a la arquitectura y al ambiente construido, de for ma general, y a los espacios de trabajo, y el confort, más particular mente, analizándose los aspectos metodológicos más relevantes, así como cuestiones tratadas de interés. En la selección realizada a través de los criterios de búsqueda ya mencionados, se analizan finalmente 16 artículos, descartando otros 9, que contenían los tér minos de búsqueda, pero luego aplicaban técnicas cuantitativas, aunque en algún momento mencionaran los métodos Photovoice o Photo-elicitation . De la muestra de los 16 artículos, se distinguen las técnicas o métodos utilizados como Photovoice en exclusiva (n=5); Photovoice junto a otras técnicas, ya sean artísticas o de testimonios -como entrevistas o grupos focales- por ejemplo (n=8); Photo-elicitation , método basado en fotografías que nor malmente se vincula a entrevistas (n=2); y grupos focales basados en fotos facilitadas por los investigadores (n=1). T odos son artículos, salvo uno que es un case report . Autores Año Artículo Chaudhury et al. 2012 The influence of neighborhood residential density, physical an social en- vironments on older adults´physical activity: An exploratory study in two metropolitan áreas Skinner et al. 2013 Right to a healthy city? Examining the relationships between urban space an health inequity by aboriginal youth artis-activists in Winnipeg Ferrer et al. 2015 A qualitative study on the role of the built environment for shot wlaking trips T ran Smith et al. 2015 Rebuilding lives and identities: the role of place in recovery among per- sons with complex needs Fusco et al. 2012 Toward an understandign of children’s perceptions of their transport geo- graphies: (non) active school travel and visual representations of the built environment Guell et al. 2012 Towards a differentiatied understanding of active travel behaviour: Using social theory to explore everyday commuting 147 CAPÍTULO 5. LA INVESTIGACIÓN CUALIT A TIV A. APROXIMACIÓN AL ENTORNO CONSTRUIDO Y A ESP ACIOS DE TRABAJO DESDE LA PERSPECTIV A DEL USUARIO. Akker man et al. 2014 Perspectives of employees with intellectual disabilities on themes relevant to their job satisfaction.An explorative study using photovoice Rush et al. 2012 A photovoice study of older adults’ conceptualizations of risk Adams et al. 2012 Use of participatory research and photo-voice to support urban Aborigi- nal healthy eating Fleming et al. 2016 Marginalisation, discrimination and the health of latino immigrant day la - bourers in a central North Carolina community Morrison & Thomas 2014 Survivor’s experiences of return to work following cancer: A photovoice study Schwartz et al. 2015 Where they (live, work and) spray: pesticide exposure, childhood asthma and environmental justice among mexican-american farmworkers W ahab et al. 2017 Light at the end of the tunnel: new graduate nurses’ accounts of resilien- ce: a qualitative study using Photovoice Hallowell & Y ugar-Arias 2016 Exploring fundamental causes of safety challenges faced by Hispanic construction workers in the US using Photovoice Flum et al. 2010 Exploring fundamental causes of safety challenges faced by Hispanic construction workers in the US using Photovoice Díez et al. 2017 Understanding the local food environment: A participatory photovoice Project in a low-income área in Madrid, Spain Las revistas donde se han publicado son principalmente de temática social, sanitaria, o una combinación de ambas disciplinas, por ejemplo mediante la Salud Pública. Sólo una de las revistas estaba más enfocada a la geografía y el transporte. Las revistas son las siguientes: Journal of Aging Studies (2), Social Science & Medicine (2), Health & Place (3), Journal of Transport Geography, Journal of Applied Research in intelectual disabilities, Health and Social Care in the Community (2), Canadian Journal of occupational therapy, Nurse Education today, Safety Science, American journal of industrial medicine. Las temáticas de los estudios eran variadas, aunque las principales eran: La influencia de los ambientes físico y social en aspectos más o menos saludables (actividad física, alimentación, prevención o recuperación tras enfer medades, calidad de vida, grado de independencia, exposición a entor nos tóxicos, riesgos de cualquier tipo) relacionado de alguna for ma con el entorno construido (a niveles de edificio, barrio, distrito o ciudad). Algunos además comparan distintos escenarios, para observar las variaciones producidas al contrastar en los estudios las densidades urbanas, otras ciudades, diferentes modos de transporte, ubicaciones o las condiciones de trabajo. Por otra parte, las poblaciones vulnerables, los sectores sociales minoritarios, o en situación de desigualdad -como aborígenes, personas con necesidades complejas o alguna discapacidad o enfer medad, niños, ancianos, inmigrantes, o supervivientes de cáncer- suelen ser el objetivo de los estudios publicados. Aunque también se han analizado colectivos de adultos en activo que por diversas razones han sido objeto de prevención de enfer medades, resiliencia en el trabajo, gestión del estrés, entre otros. Los participantes en los estudios presentados varían en número, y esto puede deberse a la naturaleza heterogénea de los mismos, ya que no todos emplean el mismo método ni incluyen las mismas técnicas. Desde los 5 hasta los 66 participantes, si bien los más numerosos recurren a los subgrupos, bien en paralelo o bien en distintas técnicas como método de triangulación, o en distintas fases, para reforzar igualmente las conclusiones, y dar cohesión a la investigación. 148 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. Existen ciertos requisitos iniciales para los participantes-objetivo de los estudios, que son comunes a muchas de estas investigaciones (a menudo inmigrantes, ancianos o niños, discapacitados, etc.). En efecto, se les solicita cierta movilidad (para hacer fotos o desplazarse), fluidez verbal para expresarse, el dominio del idioma oficial del estudio (en el caso de inmigrantes), grado de compromiso a asistir a las sesiones, y dar su consentimiento conscientemente o en su defecto los tutores legales. Además, se les solicitan las características propias de cada estudio, que tienen que ver con los datos socio-demográficos, económicos, circunstancias laborales, circunstancias de salud, problemas específicos, vivir en deter minado lugar , o situaciones concretas relacionadas con su día a día. El canal de comunicación para la entrega de fotos varía entr e los estudios. Siete de ellos establecen en la propia entrega de las cámaras la entrega de fotos. 4 estudios expresan la entrega de fotos diferenciada, para su posterior impresión o digitalización. Un estudio establece el envío por e-mail. En otr o de los estudios se hace entrega de las fotos reveladas. En otro de los estudios facilitan los investigadores las fotos por servir de ejemplo para pr eguntas deter minadas del cuestionario (no era Photovoice , sino Photo-elicitation ), y por último en dos estudios no se especifica el canal de entrega y comunicación. El periodo más extendido para hacer las fotos entre los estudios analizados es de 2 semanas, en 6 estudios. Le sigue el periodo de una semana, en 3 de ellos. En otros estudios se dan periodos menores a la semana, como 1 que se solicita hacer la foto en las 24 horas antes a la entrevista personal, y en otro que se dan 2 días para hacerlas. Por el contrario, los periodos máximos facilitados son de 1 mes para hacer las fotos, o bien, en un estudio más complejo donde intervienen otras técnicas artísticas relacionadas, que se dan hasta 15 meses. Completan el análisis dos estudios que no se pronuncian al respecto, y el último, donde los participantes no son quienes hacen las fotos. El número de sesiones también varía significativamente de for ma directamente vinculada al tipo de técnicas utilizadas para obtener testimonios (debates, entrevistas, etc). Se equilibra el número de sesiones entr e 1 y 2, con 6 y 5 estudios respectivamente. Los de una única sesión coinciden con las entrevistas personales, aunque en el caso de dos sesiones constan de una entr evista personal y una experiencia grupal. Otros tres estudios citan entre 3 y 5 sesiones. Por último, dos estudios no concretan el número de sesiones r ealizadas. Una vez más, un parámetro como es en este caso la duración de las sesiones muestra la diferencia sobre la naturaleza individual o grupal de las sesiones, respondiendo asimismo a la técnica aplicada. 3 estudios efectuaron sesiones de menos de una hora, sólo uno efectuó sesiones de 60 minutos, mientras que 3 estudios superaron la hora, con 2 de 2 horas y uno de 90 minutos., Y un estudio deter minaba sesiones de media mañana de duración. La mitad de los estudios no deter mina el tiempo medio de duración de las sesiones. Sobre los consentimientos infor mados, 13 estudios afir man solicitarlos, tras facilitar toda la documentación y explicar convenientemente los métodos a llevar a cabo. Sin embargo, otros 3 estudios no especifican nada al respecto. Sobre el material facilitado a los participantes, la mitad de los estudios expresa que se dejan prestadas cámaras digitales con características deter minadas (fáciles de usar , con deter minado número de fotos máximas, etc.). Un estudio facilita cámaras desechables. Otro de los estudios invita a usar la cámara de los móviles, y en su defecto, facilitar cámaras. En otros dos estudios, además de 149 CAPÍTULO 5. LA INVESTIGACIÓN CUALIT A TIV A. APROXIMACIÓN AL ENTORNO CONSTRUIDO Y A ESP ACIOS DE TRABAJO DESDE LA PERSPECTIV A DEL USUARIO. facilitar cámaras digitales, se dan otros materiales, como fotodiarios o registros, para complementar la experiencia con testimonios escritos. Otros dos estudios varían significativamente, puesto que en uno de ellos no se hacen fotos, y en el otro el proceso creativo es más complejo y por tanto el material difiere. Por último, dos de los estudios no se pronuncian al respecto. Con respecto al número de fotos a entr egar por cada participante, hay mucha diversidad de cantidades establecidas. En tres estudios se establecen menos de 10 fotos por participante. En otros dos estudios se facilitan una media menor de 20 fotos por participante. En otros 4 estudios, si bien no se establecen límites, sí se solicita que elijan de entre todas, un número menos de 10 fotos, que incluya las más significativas para cada autor . En dos estudios se solicitan fotos sin límite. En cuatro de ellos no se especifica nada al respecto, y en el último, no se facilitan fotos por los participantes. En cuanto al uso de cuestionarios demográficos, 10 estudios los elaboran y entregan para su devolución rellenos. 5 no se pronuncian de for ma específica, aunque de estos la mayoría sí detalla algunos datos mínimos de los participantes. El estudio restante no recoge cuestionario. Sobre las sesiones infor mativa y fotográfica para for mación de los participantes más específica, trece estudios, una gran mayoría, establecen que se dan ambas sesiones, infor mativa y fotográfica. Dos estudios imparten sesión infor mativa, aunque no sesión fotográfica como tal. Y el último no se pronuncia claramente al respecto, aunque admite cierta for mación a los participantes. En relación al número de sesiones de interlocución o debate de cada estudio, seis de ellos hacen una sesión única, coincidente con entrevistas individuales. 5 estudios hacen una sesión grupal más una individual. 3 estudios hacen sesiones de debate (todas grupales), y dos estudios más citan los debates pero no dan datos sobre número de sesiones. [En este punto habría que establecer una relación entre los tipos de sesiones y los estudios y la población objetivo de estudio. En este análisis comparativo, se muestran técnicas combinadas, y aunque la mayoría contienen el Photovoice , no se apoyan en grupos de debate, sino en entrevistas, para obtener los testimonios, una fór mula que no coincide con lo que las creadoras del método, W ang & Burris, sugirieron (W ang & Burris 1994; 1997; W ang, 1999). Pero tiene una razón para hacerlo, y es que a menudo se trata de testimonios que por muchas cuestiones no se pueden compartir: las discapacidades de los participantes, los temas más íntimos o delicados, la imposibilidad de desplazarse a un punto inter medio para la reunión (por ejemplo entre dos ciudades o barrios), o el tipo de población, como pueden ser los niños. Aunque hay mecanismos para propiciar la confianza y el confort en las reuniones, y dado que es mucho más enriquecedor para el estudio que sea grupal, se fomenta, pero se reconocen escenarios en los que las entrevistas personales pueden sustituir a la toma de datos grupal]. Con respecto a la for mación de pequeños grupos para las sesiones de debate, ocurre algo similar a lo anterior . Hay muchos estudios basados en entrevistas personales, y otros que, sin ser entrevistas, tienen deter minadas técnicas estructuradas en fases, por lo que no todos los participantes realizan las mismas tareas o se les aplica la misma técnica. Esto hace que los grupos puedan ser ya de por sí manejables y no haga falta subdividir en pequeños grupos. Así pues, se dan 4 estudios que hablan de pequeños grupos (uno de ellos para la parte de focus groups ), 9 que no lo hacen, y 3 estudios que no dan detalles al respecto. 150 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. Sobre la donación de incentivos para agradecer la participación, se equilibra el número entre los que reconocen alguna gratificación y los que no: 8 estudios no dan referencias en este sentido, mientras que en los otros 8 estudios se r econocen dar algún tipo de incentivos. Entre estos, 3 son económicos (con compensación adicional por transporte o snacks en reuniones además), uno de ellos sólo habla de snacks y refrescos, otro comida saludable y un retrato de recuer do, y otros dos que regalan el material fotográfico bien impreso (1) o bien en CD (1). Sobre la ética como parte fundamental en el estudio, la mayoría de ellos, 15, reconocen explícitamente haber instruido en temas éticos y haber facilitado infor mación al respecto. De ellos, los estudios sanitarios son principalmente los que además los someten a comités éticos universitarios y de otras organizaciones exter nas e independientes. Otro no se pr onuncia al respecto. Sobre el uso de las preguntas activadoras del debate (estructuras tipo SHOWeD, PHOTO , etc.), la proporción es la siguiente: 3 hacen SHOWED (uno con la pregunta de la “E”: How can we become E mpowered through our new understanding? , dos sin “E”). Otros 9 estudios hacen preguntas, de los cuales 7 admiten preguntas estructuradas, en entrevistas (uno de los cuales es en profundidad), y los otr os dos hacen preguntas abiertas para incentivar el debate. Los cuatro estudios restantes no se pronuncian sobr e ningún método para activar el debate sobre las fotos. La codificación de fotos según la literatura manejada está establecida como parte de la categorización, es decir , la elección de temas, conceptos, problemas detectados, para la mayoría de los estudios manejados. Así, para 14 de los 16 estudios se entiende de esta for ma. Sólo uno de ellos codifica las fotos para su manejo, utilizando las iniciales del autor de la foto (o de su tutor , puesto que eran menores), y el número de foto aportada. Y el último no categoriza en función de fotos porque no las aportan los fotógrafos, las aportan los investigadores para propiciar el debate. De los 14 estudios, que categorizan las fotos, se distinguen 3 estudios en los que los investigadores aportan las categorías. 7 estudios donde son los participantes los que sugieren inicialmente al menos las categorías o códigos, aunque luego intervengan los investigadores con otra infor mación obtenida de las transcripciones, notas de reuniones, etc. En un estudio se categorizan las fotos sin explicitar por quién. Por último, en 3 estudios no se dice nada al respecto. Para el análisis de los datos obtenidos en los estudios, se han utilizado diferentes métodos o técnicas. En cuatro de los estudios se menciona el análisis temático. En otros cinco de ellos se habla del análisis de contenido. En dos estudios se ha utilizado la aproximación sucesiva , y en otros tres se ha recurrido a la triangulación mediante el cruce de datos obtenidos con diversas técnicas, o bien mediante el análisis de más de un investigador . Uno de los estudios hace revisión de la categorización por los propios participantes, priorizando categorías y estableciendo propuestas por ellos mismos. El último estudio no especifica la metodología de análisis. En el estudio de los artículos, se añade un análisis sobre el tér mino utilizado para designar los resultados, ya que difiere de uno a otros. En relación a tales resultados, -que obedecen a las categorizaciones o codificación de los problemas detectados a través de las fotografías y testimonios-, 10 estudios los expresan con el tér mino “results” ( resultados en inglés), mientras que los otros 6 lo expresan como “findings” (que puede traducirse como hallazgos ). De los 10 estudios que expresan los resultados como “results”, seis dan categorías, 151 CAPÍTULO 5. LA INVESTIGACIÓN CUALIT A TIV A. APROXIMACIÓN AL ENTORNO CONSTRUIDO Y A ESP ACIOS DE TRABAJO DESDE LA PERSPECTIV A DEL USUARIO. subcategorías, y apoyan el análisis en fotografías de los participantes y los testimonios mediante texto. Otros dos hacen lo mismo, pero sin añadir fotos, sólo apoyado en testimonios. En otros dos estudios dan, además de la categorización primera, una segunda, siendo en uno de ellos fruto de la frecuencia con la que se citan los tér minos (cuantificación), mientras que en el otro estudio la segunda categorización surge de temas colaterales que han surgido en los debates. De los 6 estudios que hablan de “findings”, en dos de ellos se dan las categorías observadas, apoyadas en imágenes y textos de los participantes. En tres más, se facilitan las categorías (no en base a fotos, sino a los testimonios), apoyadas sólo en textos y comentarios de los participantes. Uno de ellos por último expresa por un lado la codificación de las fotos como categorización principal, y otros temas subyacentes en los debates, que también se apoya en textos sobre los testimonios de los participantes. En cuanto al establecimiento de categorías, todos los estudios analizados expresan sus resultados o hallazgos en for ma de categorización de conceptos, temas o pr oblemas detectados (W ang & Burris, 1997). De los 16 estudios, 14, una gran mayoría, establece una categorización, independientemente de que esta contenga categorías y subcategorías. La naturaleza de estas categorizaciones puede ser a su vez proporcionada por los propios testimonios de los participantes, por la categorización de las fotos que ellos hacen, por la combinación de ambas, o bien del análisis posterior que efectúan los investigadores. Por otra parte establecen categorías bien bajo conceptos más generales, en un proceso iterativo de agrupación de tér minos similares o relacionados, -por lo que la categorización se reduce a pocas categorías más generales o también denominadas temas, a menudo con subcategorías-, o bien bajo un único nivel (sin subcategorías) que aglutina cuantos conceptos han surgido en los testimonios individuales y/o grupales, por lo que la categorización resultante suele ser más numerosa. De los 16 estudios, la mitad ofrece un máximo de 7 categorías o temas principales, con subcategorías, pudiendo estas proceder del análisis de todos los datos obtenidos en el estudio, o bien de un análisis bibliográfico previo, contrastado con los resultados de la investigación. Otros seis estudios ofrecen hasta 10 categorías, sin establecer subcategorías. Por último, dos de los estudios ofrecen una doble categorización, donde la primera de ellas responde al trabajo de los participantes, mientras que en la segunda se analizan temas colaterales, relacionados con los resultados obtenidos del proceso analítico de los datos de la investigación. Esta segunda categorización temática a su vez tienen subtemas o subcategorías en ambos estudios. Sobre la utilización de software de análisis cualitativo, 9 estudios reconocen la gestión y análisis de los datos obtenidos a través de software específico: 5 de ellos usan alguna versión de NVivo , 2 usan Atlas.ti , 1 usa MAXQDA , y otro usa hojas Excel. 3 estudios no utilizan sofware , y 4 no se pronuncian al respecto. T ras el análisis, los estudios facilitan recomendaciones, que pueden ser de índole general, o bien más explícitas sobre el tema tratado o la metodología de aplicación para cada caso. La mitad de los estudios analizados dan algún tipo de recomendación al respecto. En otras ocasiones no se dan recomendaciones directamente, pero se apuntan futuras líneas de trabajo o de investigación en el tema presentado. Seis estudios promueven futuras líneas en ese sentido. Por 152 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. último, uno de los estudios da tanto recomendaciones, como futuras líneas de investigación, mientras que el último no establece ninguna de estas vías de continuación del trabajo efectuado. Sobre la labor divulgativa hacia los decisores, la audiencia objetivo, y a interesados y público en general, sorprende la cantidad de estudios que no especifican nada sobre un Plan de Acción , o planificación de estrategias de comunicación, eventos, o transferencia sobre los resultados obtenidos de la investigación. Por el contrario, una cuarta parte de los estudios, 4, establecen estrategias o acciones, de diversa índole, incluyendo: eventos públicos de divulgación como exposiciones o charlas divulgativas; elaboración de material como fotolibros , infor mes, etc.; sesiones for mativas a otros compañeros de trabajo, para enriquecer la experiencia con retroalimentación en la sesión de debate posterior; o la organización de mesas temáticas de apoyo y consejos comunitarios, lo cual potencia la cohesión de la comunidad y hace más potente el trabajo iniciado, a más largo plazo. 5.7.4. Otras consideraciones de interés en los estudios analizados. Sobre el ambiente o entorno construido y el espacio de trabajo. El ambiente construido supone un escenario en el cual los sujetos estudiados se relacionan entre sí, además de establecer con él una interacción. Esta en oca- siones se percibe como positiva, y otras como negativa. Estas percepciones a su vez estarán divididas en los distintos aspectos en los que se afronta el entorno construido: como ambiente físico o como ambiente social. El ambiente físico puede considerarse a su vez así expresado (Chaudhury et al., 2012; Ferrer et al., 2015), o bien distinguiendo su parte más natural –clima, suelo, agua-, de lo propiamente construido - uso del suelo, sistemas de transporte, ser- vicios, recursos públicos y edificios- (Skinner & Masuda, 2013). Para el ambiente físico, las percepciones positivas sobre sus factor es o elemen- tos, que favorecen el fin del estudio (sea hacer ejercicio físico, relaciones so - ciales, movilidad en deter minados trayectos sin hacer uso de vehículo propio, etc.), se deter minan como facilitadores , mientras que los negativos son defini - dos como barreras (Chaudhury et al., 2012; Ferrer et al., 2015). Este aspecto del ambiente o entor no físico también conlleva a su vez percep- ciones sobre otros aspectos que afectan al individuo y a la comunidad, como la seguridad física, la seguridad ciudadana, la accesibilidad, entre otros, que pro- pician de algún modo la reacción objeto de estudio. Muchos de los estudios re- lacionan por tanto una vinculación directa entre el lugar o entorno, y la salud de la comunidad o población de estudio (Skinner & Masuda, 2013). Esto también está relacionado con el entorno social, vinculado a la propia percepción de seguridad ciudadana, marginalización, discriminación, salud pública (Fleming et al., 2016) o segregación socio-espacial (Chaudhury et al., 2012). Por otra parte, Fusco et al. destacan la creencia de la literatura, de que el am- biente construido es una entidad inalterable, que existe independientemente de los significados que los sujetos les adscriban, lo cual no es así (T ran Smith, Pad - gett, Choy-Brown, Henwood, 2015). Asimismo, otras consideraciones sobre el entor no construido se pueden valorar , como abordar “Las comparaciones entre lugar es públicos y privados y su re- lación para la recuperación [de enfer mos]” (T ran Smith, Padgett, Choy-Brown, Henwood, 2015). 153 CAPÍTULO 5. LA INVESTIGACIÓN CUALIT A TIV A. APROXIMACIÓN AL ENTORNO CONSTRUIDO Y A ESP ACIOS DE TRABAJO DESDE LA PERSPECTIV A DEL USUARIO. Sobre Photovoice y la investigación cualitativa En la literatura se establece que este tipo de métodos basados en imágenes, y en general los estudios cualitativos per miten que sectores de población como los niños expresen mejor sus percepciones y ubiquen sus perspectivas y sus r e- laciones sociales en la base del proceso de la investigación (Fusco et al., 2012; Morrison & Thomas, 2014). El estudio de Fusco, por ejemplo, demostró que los razonamientos y percepciones de niños sobre su entor no construido son sofisti - cados, y deberían ser tenidos en consideración para estudios de planeamiento urbano y su relación con los espacios y el transporte escolar o movilidad, tal que eviten el uso de vehículos propios, para mejoras en temas de salud, y pr even- ción de enfer medades (Fusco et al., 2012). Photovoice puede ser una herramienta importante en espacios de trabajo, no sólo para identificar riesgos derivados del uso y ocupación, sino también para empoderar trabajadores, fomentando ser más activos en temas de seguridad y salud, así como acometer importantes cambios en el lugar de trabajo. A través de Photovoice , los trabajadores parecían ganar un sentido de empoderamiento social, mediante reflexiones críticas y compartiendo ideas (Flum et al., 2010). El impacto de las fotos y las historias asociadas eran bastante poderosas. Y aunque todas las sugerencias no eran pr ácticas, se definían de for ma pública, ayudando a crear ese empoderamiento (Flum et al., 2010). Además es un método barato, y puede promover que los trabajadores participen, pr omoviendo ambientes de trabajo seguros. Sin embargo, se les debe asegurar a los trabajadores que no sufrirán ningún tipo de presión o repr esalia por efectuar este tipo de estudios en el trabajo (Flum et al., 2010). Photovoice puede per mitir que los trabajadores, por ejemplo los inmigrantes, sientan que tienen voz y pueden ser escuchados sobre aspectos relevantes como sus derechos laborales en países extranjeros o cualesquiera que sean sus condiciones de desventaja con respecto a otros colectivos similares (Fleming et al., 2016; Schwartz et al., 2015). Un estudio que se centre en factores a nivel individual se olvida de la importancia de los factores que a nivel contextual influyen en la salud y bienestar de los trabajadores. Por tanto, se requier e de investigadores y profesionales que se comprometan en políticas complejas y debates legales a nivel comunitario, estatal y nacional (Fleming et al., 2016). Las percepciones en estudios anteriores típicamente toman el for mato de preguntas de encuesta o entrevista, que limitan severamente la validez de los resultados asociados. Una consecuencia común es el debate espurio, parcial o fragmentado del tema. Por el contrario, este estudio explora los retos per cibidos culturales y personales que impactan en la seguridad de trabajadores extranjeros usando Photovoice , lo cual per mite que cada participantes sea generador de sus propios datos sin entradas o parcialidad proveniente de investigadores. Sin embargo, Photovoice no esta muy extendido porque conlleva más extensión y empleo de tiempo que una encuesta o entrevista, por ejemplo (Hallowell & Y ugar-Arias, 2016). Los estudios también hablan en general del potencial de acción (Adams et al., 2012) El análisis de los datos de Photovoice provienen del propio proceso Photovoice en sí mismo. De modo que los resultados se presentan en forma de temas identificados por los participantes, y enriquecidos por la infor mación obtenida del resto de la investigación (debates, fotos, etc.). Asimismo, los investigadores ayudan a empoderar a los participantes de la comunidad a presentar sus voces a los decisores en for matos adecuados (Schwartz et al., 2015). 256 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. tér mica o el establecimiento de acumulación tér mica. Otras propuestas son viables técnicamente, pero habría que evaluar si económicamente compensan a la ganancia en confort y eficiencia, como el caso del sistema de ventilación noctur na, u otros sistemas como geotermia o biomasa para la generación de sistemas activos de origen no fósil. Esto no se puede contabilizar con el propio método, por lo que habría que acudir a sistemas predictivos (por ejemplo por simulación por ordenador), para establecer un valor aproximado de la mejora, y, junto a un estudio de retorno de inversión, valorar mediante toma de decisiones. Este método resulta muy gráfico porque propone las mejoras, y cada una, por separado o combinadas, per miten ver gráficamente la cobertura de confort con respecto a los parámetros climáticos por meses del año para la localidad de estudio, por lo que esa es la vía cuantificable de la aplicación de la mejora. Pero por otra parte, no se conoce el efecto en tér minos de consumos, emisiones, impacto ambiental, o costes, por ejemplo, ni potencias equivalentes a ahorro en equipos mediante la aplicación de sus sistemas activos. Esto habría que acometerlo a través de otro tipo de estudios y análisis más completos y a un nivel más técnico. Sin embargo, hay que valorar positivamente la combinación entre la aparente sencillez de manejo de un pr ograma como este, y la cantidad de infor mación relacionada con el diseño o remodelación de un edificio que puede aportar a través de unas sencillas modificaciones sobre un diagrama. En este sentido, el estudio comparativo que se elabora precisamente ha per mitido escoger aquellas metodologías que per miten con relativa facilidad elaborar diagnosis cuantitativas del estado actual de un edificio existente, y sobre esta diagnosis proponer mejoras, y poder valorarlas, para tomar decisiones en relación con la calidad ambiental, la sostenibilidad, la eficiencia en el uso de la energía, y el confort del usuario. Esta metodología ha demostrado cumplir con todas estas premisas. 257 CAPÍTULO 7. CASO DE ESTUDIO: APLICACIÓN DE MÉTODOS CUANTIT A TIVOS P ARA EL ANÁLISIS DEL USO DE LA ENERGÍA Y DEL CONFORT AMBIENT AL DEL USUARIO EN E D I F I C I O S Referencias (AENOR, 2008): AENOR. (2008). UNE-EN 15251:2008. http://www.aenor . es/. Recuperado a partir de http://www.aenor .es/aenor/nor mas/nor mas/ fichanor ma.asp?tipo=N&codigo=N0041732#.WTnaDIVla8Q ASHRAE. (2013). Standard 55 Ther mal Environmental Conditions for Human Occupancy. Recuperado 6 de junio de 2017, a partir de https://www.ashrae. org/resources--publications/bookstore/standar d-55-and-user-s-manual (BOE, 2013a): Boletín Oficial del Estado. (2013). Orden FOM/1635/2013, de 10 de septiembre, por la que se actualiza el Documento Básico DB-HE «Ahorro de Energía», del Código Técnico de la Edificación, aprobado por Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo. (BOE, 2013b): Boletín Oficial del Estado. (2013). Real Decreto 238/2013, de 5 de abril, por el que se modifican deter minados artículos e instrucciones técnicas del Reglamento de Instalaciones Tér micas en los Edificios, aprobado por Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio. (ISO, 2005): Inter national Organization for Standardization. (2005). ISO 7730:2005. Recuperado 6 de junio de 2017, a partir de https://www.iso.org/ standard/39155.html (OECC, 2017): Oficina Española de Cambio Climático. (2017). Huella de carbono del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) año 2015. (MAP AMA, 2016): Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. (2016). Guía para el cálculo de la huella de carbono y para la elaboración de un plan de mejora de una organización . Recuperado a partir de http://www.mapama.gob.es/es/cambio-climatico/temas/mitigacion- politicas-y-medidas/guia_huella_carbono_tcm7-379901.pdf 258 LA P AR TICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. 259 CAPÍTULO 8. CASO DE ESTUDIO: ANÁLISIS MEDIANTE MÉTODOS CUALIT A TIVOS: APLICACIÓN DEL PHOTOVOICE. 8 CASO DE ESTUDIO: ANÁLISIS MEDIANTE MÉTODOS CUALITATIVOS. APLICACIÓN DEL PHOTOVOICE . En este capítulo se presenta la aplicación metodológica de Photovoice al caso de estudio. Al ser la metodología propuesta en esta tesis, se detallan todos los aspectos necesarios para llevar a cabo paso por paso el estudio, la recopilación de datos de los participantes, el análisis de los mismos, los resultados, y finalmente las conclusiones. Photovoice es un método cualitativo basado en la acción participativa y las imágenes, y por tanto, como ya ocurriera en el capítulo 5, el léxico utilizado así como el desarrollo del propio procedimiento y de los r esultados, tratan de expresarse, por rigor , en los tér minos habitualmente utilizados en el ámbito de la investigación cualitativa y concretamente en la participativa. 8.1. Introducción. Como ya se avanzara en el capítulo 6 -sobre propuesta metodológica de adaptación del método cualitativo en el análisis de las condiciones de confort ambiental en los edificios-, el método Photovoice es el elegido para su aplicación al caso de estudio. En él se realiza el estudio sobre el confort ambiental del usuario en el entor no de trabajo en un edificio en particular , el Instituto de ciencias de la construcción Eduardo T orroja (IET cc-CSIC), en Madrid. La experiencia desarrollada en este caso de estudio se ha afr ontado metodológicamente desde dos perspectivas a la vez: ¾ evaluar la idoneidad del método empleado en el ámbito de la arquitectura en general, así como en el estudio ámbito del confort ambiental del usuario y la gestión energética en espacios de trabajo en particular , aplicando el método tal y como fue concebido, y ¾ evaluar el grado de adaptación del método ante las necesidades y características específicas del caso propuesto, el IET cc-CSIC; del perfil de los usuarios participantes (algunos profesionales de la arquitectura y del uso eficiente de la energía del edificio); del tipo de edificio del que se trata, y de su uso; así como del fin para el que se aplica, el confort ambiental de sus usuarios, entre estas cuestiones. 8.2. Cuestiones previas. En el capítulo 6 ya se planteaba la primera cuestión previa que hay que establecer a la hora de evaluar la necesidad real de la aplicación del Photovoice en general, para espacios de trabajo en particular , lo que se denominó la pregunta de investigación : ¿es este ambiente laboral poco confortable para el usuario?¿hay indicio alguno, suficiente, como para acometer este estudio? En el caso que la pregunta tuviese una respuesta negativa, no tendría sentido aplicar Photovoice , es más, se consideraría pretencioso y nada objetivo, y se cuestionaría la naturaleza de la investigación. 260 LA P ARTICIP ACIÓN DEL USUARIO EN LA GESTIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS: APLICACIÓN DEL MÉTODO PHOTOVOICE EN ESP ACIOS DE TRABAJO. 260 Esa es una de las razones de la pertinencia de este edificio: tras la presunción de ambientes laborales poco confortables para el usuario en su interior , parecía un entor no muy apropiado para llevar a cabo el caso de estudio necesario para el desarrollo de esta tesis. La segunda acción inicial es comunicarle a la Dirección del centro el interés en la investigación de aplicar este método para el estudio del confort ambiental de los usuarios en el IET cc-CSIC. Además de la infor mación interesante para el propio centro que puede extraerse, la aplicación interesa por dos razones: - porque así transcurre sin ningún impedimento institucional, y - porque una de las premisas metodológicas es la implicación de la audiencia objetivo , o personas influyentes o con capacidad de toma de decisiones en la materia de estudio, la gestión energética y el bienestar del usuario La Dirección es una parte decisiva de tal audiencia. T ras la gestión inicial con la consulta a la Dirección del centro, se obtuvo doble beneficio. Una vez concedido el per miso comienza la planificación efectiva para la aplicación de Photovoice . 8.3. Objetivos de la aplicación del método Photovoice en el caso de estudio. El objetivo general en el caso de estudio del IET cc es conocer el grado de disconfort ambiental actual al que están sometidos sus usuarios mediante el método Photovoice. Con él, los usuarios pueden expresar detalladamente las causas o aspectos de los espacios ocupados que según sus experiencias generan situaciones que los alejan del bienestar en el espacio de trabajo, evidenciado mediante fotos y narrativas que las acompañan. Más específicamente, este método per mite que los participantes compartan sus experiencias, por lo que les empodera a tomar decisiones al respecto, a comprometerse, proponiendo soluciones desde sus experiencias, cohesionándolos como grupo con inquietudes y fortalezas comunes, que les puede llevar a afrontar acciones para el cambio, incluyendo la comunicación de sus hallazgos, a través de Photovoice , a los decisores en materia del edificio, de su gestión energética y del bienestar ambiental del usuario. 8.4. Justificación metodológica de la aplicación de Photovoice en el caso de estudio del IETcc . Sobre el edificio , el interés de la investigación es indudable: ¾ Al ser un edificio de la Administración P ública, terciario, con más de 60 años desde su construcción, protegido, y al contar con un origen tan innovador basado en su actividad principal –investigación en construcción-, que contrasta con su obsolescencia actual, sin duda se convierte en un caso de estudio con muchas posibilidades de ofrecer una riqueza de datos para analizar . Esto a su vez puede ayudar a consolidar la metodología aplicada, para su uso en edificios de características similares (por ejemplo, en el parque de edificios pertenecientes al Consejo Superior de Investigaciones Científicas-CSIC). ¾ Además, por su antigüedad y grado de protección, el edificio queda fuera del ámbito de estudio, o al menos de la obligatoriedad de aplicación de la nor mativa, pese a ser un edificio de la Administración Pública, por tener una protección histórica de nivel 2. En efecto, no le son de aplicación ni la 261 CAPÍTULO 8. CASO DE ESTUDIO: ANÁLISIS MEDIANTE MÉTODOS CUALIT A TIVOS: APLICACIÓN DEL PHOTOVOICE. Directiva Europea de Eficiencia Energética 2 , ni su trasposición a través del RD 56/2016 3 , como tampoco lo son las nor mas nacionales (documento básico DB-HE0 y DB-HE1 del Código Técnico de la Edificación y el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios –RITE -). En cuanto al procedimiento, la pertinencia es clara: ¾ Es un método poco costoso, relativamente sencillo de aplicar , con resultados en un periodo corto tiempo, ¾ Photovoice per mite hacer un análisis en un momento deter minado, replicable en deter minados momentos del año (aunque esto tiene una limitación, que es la propia duración de toda el proceso Photovoice frente a la duración de las características climáticas exteriores que afectan al estudio del confort, lo que ya se expuso en el capítulo 6). Su replicación será posible si se plantea como investigación de seguimiento o follow-up , lo cual per mite a su vez una retroalimentación casi inmediata de los cambios en el bienestar tér mico de los usuarios una vez se adoptan las medidas de subsanación, mejora y eficiencia deter minadas por los técnicos a la luz del análisis inicial. En cuanto al tipo de usuarios, se da una circunstancia especial que enriquece la experiencia en este caso de estudio. Como ya se ha comentado previamente, en este edificio se producen algunas situaciones particulares, y una de ellas es la concurrencia de múltiples usuarios que son a su vez pr ofesionales dedicados al estudio e investigación sobre el uso eficiente de la energía en edificios y el confort ambiental del usuario, los cuales pueden suponer un porcentaje en tor no al 10-15 % máximo de la plantilla total del IET cc. T ambién hay personal que, sin ser expertos en materia de energía, tienen for mación reglada al respecto, y un gran número de personal que no se dedica a actividades r elacionadas con la energía en ningún caso. Para aquellos que se dedican a la investigación en energía, se produce la circunstancia de que a su vez son usuarios del edificio, y por tanto cumplen la doble faceta de técnico y usuario. Esto hace que, a la hora de estudiar sus impresiones en relación con el bienestar ambiental dentro de sus espacios, el discurso se hila sobre razonamientos basados en el conocimiento, a la vez que se entretejen las experiencias personales. Pese a no poder mejorar las circunstancias de confort sólo por el mero hecho de tener conocimientos al respecto sí que les per mite posiblemente actuar de modo adaptativo de for ma más aventajada, a la vez que les hace comprender el hecho del confort de una for ma diferente a un usuario que carece de tal infor mación. Esto para la investigación que se presenta en este caso de estudio tiene una ventaja añadida, y es que desde la experiencia plural de distintos tipos de participantes -expertos, y no expertos-, se puede valorar la adaptación metodológica al tema en cuestión utilizando los propios consejos de ellos. Es decir , en este caso, no sólo se les empodera siendo conscientes de su situación, ayudándolos a encontrar estrategias de cambio, expresándose por sí mismos, y a tomar decisiones para el cambio, sino que además se les hace partícipes activos con la colaboración en la adaptación metodológica del proceso Photovoice 2 Directiva 2012/27/UE del Parlamento Eur opeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2012, relativa a la eficiencia energética. 3 Real Decreto 56/2016, de 12 de febrero, por el que se transpone la Directiva 2012/27/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2012, relativa a la eficiencia energética, en lo referente a auditorías energéticas, acreditación de proveedores de servicios y auditores energéticos y pr omoción de la eficiencia del suministro de energía. [Document text truncated for crawler view.]