La mas constante muger de D. Juan Perez de Montalvan
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JSr.136. Pag-i COMEDIA FAMOSA. LA MAS CONSTANTE MUGE R. DE D. JUAN PEREZ DE MONTALEAN. HABLAN EN ELLA LAS PERSONAS SIGUIENTES. Cárloj , Calan. Isabel > Dama. Laura , Criada. El Duque de Milán. Rosaura , Dama « Serón , Lacaya. El Conde de Pux.ol. Flora , Criada . *** Acompañamiento . JORNADA Salen Isabel , F/ora / Sípo» deteniendo á Carlos. Isab. XTO has de salir, vive el Cielo, IN sin decirme la ocasión primero de aquesta ausencia. Cari. Déxame , Isabel, por Dios. Isab.Qaé es dexarce ? tenle , Flora. F/íjr. Pues ayúdame , Serón. Serón Ya te ayudo. Cari. M itatéte. Ya no te ayudo. 2 xj 6 S.ñor, si.valen algo contigo mi fe , mi humildad , mi amor, ya que te vas, como quien se huye de la prisión, dicne , á dónde vas asi ? Cari. A. morir. Isab. Por qué ocasióní Cari. Porque nací desdichado, porque he de perderte hoy, porque te casa tu padre con el Conde de Puzol, ■ y porque no quiero verlo: mira si tengo razón para dexar á Milán. Isab. No fa tienes. Cari. Por qué no? Isab. Porque soy yo la que casan, y no he de casarme yo PRIMERA. con otro , viviendo tú, y queriéndonos los dos. Cari. Pues qué he de hacer, si tu padre, que siempre me aborreció, de casarte, aunque te pese, tiene ya resolución ? Isab. Qué has de hacer > llegarte á mí, y con mucha turbación, destroncadas las palabras, el semblante sin color, coléricas las acciones, sin pulsos el corazón, muerto el brío , vivo el daño, sordo el bien , torpe la voz; y en fin , todos los sencidos con el ansia y él dolor barajados , como casa de Príncipe que murió, decirme, Carlos, decirme con b’andura ó con rigor: Mi bien, señora (ó muger á secas, que la pasión no repara en ceremonias ) en aqueste estado estoy. Tu padre quiere casarte, y con mi competidor; A mi-
mira qué habernos de hacer, que entonces te diré yo mi sentimiento ; y si fuere muy á tu satisfacción, te quedarás en Milán, como ha>ca ahoia i y si no, para dexarme tendrás, si no disculpa , ocasión, sin que ú partas cobarde, ni ofendí ia quede yoj porque irse un galan , no habiendo hecho la Dama traición, si en ella es mucha desdicha, en él es poco valor. Cari. Qué importa , si aun para hablarte, según desgraciado soy, ocasión apénas tengo, después que el Conde te amó. Lab No hay un papel? Cari. No hay papel, sino es el dei corazón, que baste á las penas mias¡ porque un papel , en rigor, podrá llevar las razones, pero las lágrimas no: que como ellas y el papel son de una misma color, aunque le sirvan de tinta al alma que las vertió, en enxugáodose, dexan de ser aquello que son, y solo queda en papel lo que fué papel y amor. Lab. Pues dime aquí lo qua pasa, que quando el daño llegó á ser tanto corno das a entender , no es discreción malograr tiempo ninguno, y a>í , en tanto que los dos hablamos , los dos podréis desde aqueste corredor, avisar si alguien saliere. Serón De tolo advertido estoy. Flor. Yo también , que en esta ciencia pueio leer de oposición. Stron. A í supieras el Credo. Flor. Mirar y callar , Serón. Vate . Lab, Ya puedes hablar, di ahora La mas constante Muger . lo que tu pecho sintió. Cari. Pues digo , que como sabes, de tus rayos' girasol, mariposa de tu fuego, águila, de tu candor, y abeja dulce, que á cuenta de tus claveles vivió, ha seis años que te adoro, y sabes ( mortal estoy ! ) también , que desde los bandos, que Estéfano Cerbellon introduxo en Lombardía, quando Milán se asoló, Esforcias y Borromeos se miran con tal rencor, que si tu padre llegara á entender nuestra afición, el quitarte á tí la vida fuera el castigo menor. Aquesto supuesto , digo, que el Duque ayer me contó, como á su amigo y privado, que tu padre le pidió licencia para casarte, y el Duque le respondió::- Lab. Muerta escucho ! Cari. Que fiáíe de su cuidado y amor el casarte de su mano. Tu padre le replicó: Como no la deis esposo ( que fuera gran disfavor para mí) de los Esforcias, á todo obediente estoy. Lab. Y el Duque , qué dixo á eso? Cari. Qué dixo ? le aseguró de que Esforcia no seria; y á esa pena se añadió la de saber , que Rosaura, que es del Duque mi señor hermana , tiene ofrecido, porque de ella se valió tu padre , hablar por el Condes mira en tanta confusión si puede haber mas desdichas, que me cerquen •> pues si doy licencia á mi voluntad, hago agravio á tu opinión, pues no habiendo de ser mía, es
es aventurar tu honor. Si hablo al Duque , está empeñado en responderme que no: si á Rosaura , está obligada por esotra intercesión: si á tu padre , le ocasiono á mas ira y mas furor: si callo , pierdo mi gusto* y si quiero hablar , J o s dos nos perdernos , pues quedamos, yo , Isabel , sin galardón, y tu con la fama en duda para con el vulgo atroz, lensar vencer á tu padre ®s vana imaginación: hablar al Duque , locura; no darle cuenta , traición: sufrir á otro amante , infamia: estorbarlo , indiscreción: aborrecerte , imposible: casarme con otra , error; y en efe ¿lo , verte agena, mortal desesperación para el alma. Mira ahora si hago bien en irme yo a morirme de mi agravio, que es la enfermedad mayor, para quien amando llega a perder lo que adoró. ,Ah ' De s / uerce he quedado (ay Cielos!) que apenas pue de la voz a p * en el pecho articularse; pero aunque la pena ( av Dios m = fuer» de m ¡, y !) aquí importa mi valor para detener á Cárlos, Porque es de mi corazón Ia : la mitad dixe ? erre » r la lengua mintió, que si fuera la mitad, con la media que quedó pudiera , aunque se ausentar* de mis ojos Cárlos hoy, tener como media vida; P ero si tan suya soy, ? U C VlV , Ír /I? él no P^o, como el Alba sin el Sol, 00 es, Cirios, no , la m ¡ tadj De Don Juan Perez de MontaMn. sino todo el corazón; que en el imperio del gusto, quando el amor es amor, ni en la vida hay diferencia, ni en el alma hay división. Cari. Estás ya desengañada de que no es , no , desamor irme , habiendo de perderte, sino muy cuerda elección, para no vér::- Itab. Bueno está, basta , Cárlos, que el blasón con esos miedos desdoras de tu heroyco pundonor: quando yo contra los hados y su vil conjuración soy monte , soy edificio, soy muralla y roca soy, que a las espaldas del mar tancas veces rebatió, tú te rindes ? tú te cansas ? y como de azahar la flor, que es pastilla que se quema en el brasero del So!, espiras al primer ayre, mueres al primer ardor? Yo te doy , q U e e l Duque quiera, como absoluto señor, darme esposo de su mano; que muestre su indignación mi padre como hasta aquí; que interponga su favor mi señora por el Conde; y en fin , que contra los dos todo el mundo se conjure: quando llegue la ocasión de casarme , di , no es fuerza, que diga primero yo que si ? pues no tengas pena que lo diga , aunque el rigor de una daga me lo mande, pues quando en su execucio* forzada la voz dixera de sí , p o r decir de no» colérica la verdad saliera de su prisión, y dixera, q U e mentía con los afeéfos , que son los modos que tiene el alma A i para
La mas constante Mvger. para desmentir la voz, quando dice con la boca lo que niega el corazón. Cárlos , ya estás empeñado, y también lo está mi amor; dexarme , es ingratitud; afligirme , compasión; volver atras , cobardía; y no verme , sinrazón; que no nacieron de un parto la voluntad y el temor. No es constante quien noespera, nus quiso quien mas sufrió, á un pesar sigue un placer* tras la noche sale el Sol, la fortuna es merecerla, la verdad siempre venció, su edad tiene la desdicha, todo el tiempo lo mudó, con amor no hay imposible, ni ventura sin pasión; y en fin , para todo halla remedio quien le buscó; y quando el remedio falte, y usen de todo rigor las Estrellas , sabrá el mundo, que pudo mi estimación vivir sin goZarte , sí, pero sin quererte , no; porqueaquello es forcuia,y esto amor, y no está mi fortuna.en mi elección. Salen Serón y Flora . Serón . M; señor. Flor . Rosaura. Serón. El Daque. Flor. Tu paire y el de Puzol. Se ron. Acabad , cuerpo de Christo. Flor, presto , que llegan los dos. Lab. Pues á Dios , hasta después. Cari. Mil años te guarde Dios. Lab. Garlos , siempre he de ser tuya. Cari Y ) lo he de ser , y lo soy. Lib. Amor, volved á animaros. Cari Volved á vivir , Amor. Apártame los dos , / salen el Conde , Ro¬ saura , el Duque y Laura. Cond. Esto vuelvo á suplicar á Vuecelencia. R os. Yo haré quenco paeda , ya <P*e sé. por mi mal , lo que es amar; pues después que á Cárlos quiero, ¿t? aunque lo callo y reprimo, de qualquiera me lastimo, que muere del mal que muero. Duq. Buena Isabel ha venido. Ros. Si algo vale mi favor, el Conde la tiene amor, y así á vuestra Alteza pido premie su amor y asistencia, y á sus méritos también. Duq. Ay loco amor 1 está bien; mas déxelo Vuecelencia para mejor ocasión, y entonces podrá mandarme; mucho ha sido reportarme. ap. Ros. Yo cumplí mi obligación. Cari. Y yo , pues morir me veo; api j si dentro de mí estuviera el Duque , no respondiera mas conforme á mi deseo. Lab. Parece , según responde api el Duque , que ha co: sultado mi deseo y mi cuidado. Cond. Señor: Duq. Es cansaros , Conde. Cond . Por qué , si el dármela á mí, hoy en vuestra mano está ? Duq. Porque nadie , Conde , da lo que quiere para sí. Cond. Ya le entendí á vuestra Alteza: ay de mí ! ap. Duq. Pues sed discreto, y guardad , Conde , secreto, ó guardad vuestra cabeza. Cond. Aquí dió fin mi afición, ap. Duq. Mas vale hablar , que morir; ap y pues que no puedo huir de que sepan mi pasión, de Cárlos me he de valer para que á Isabel la cuente lo que el alma sufre, y siente. Ven , Carlos , que he menestermas que nunca tu cuidado; salud los Cielos os den. Ros. Y á vuestra Alteza también. Duq, Esto es lo mas acertado. Cond. Esclavo soy de tus pies. ! Duq» l
5 De Don Juan Pere¿ de Mentaban. 'iuq. Di amigo , y el mas amigo, pues quiero::- mas ven conmigo, y dirételo después. Vanse . R. /, Basta , Isabel , que su Alteza, como dueño soberano, quiere darte de su mano esposo , que tu belleza merezca y tu entendimiento. Isab... Siuñpre el Duque mi señor h.zo á mi casa favor; sí bien , auuque callo , siento que quiera darme marido, porque á su gusto me ajusto, sin mi elección y mi gusto. Ros Presumo que te he entendido: querias al Conde ? di la verdad , que te hablo yo. Isab Al Conde , señora , no. Ros Y á otro sin el Conde ? Isab. Si, Ros. Muy aprisa has respondido. Isab. Es que la pasión estaba, miéntras no se declaraba, á la puerta del sentido, como quien quiere salir, y con la puerta no acierta; pero viendo que la puerta la manda el amor abrir, apénas vio claridad, quando , sin mirar su mengua, salió del pecho á la lengua, y te dixo la verdad. Ros. Y él , dime , sabe tu amor ? I‘ab. Claro está , pues puedo hablarle. Ros Dichosa tú , que'fiarle puedes tu pena y dolor: y triste de quien suspira ap. tan sin premio en lo que emprende, que llama á quien ño la entiende, y busca á quien no la mira, porque sin remedio muéra. Isab. Si alguna melancolía, como nube en claro día, y como mancha en vidriera, eclipsa tu luz , advierte que es ofender mi amistad el encubrir la verdad. Ros. Ay Isabel ! que es de muerte la causa que asi me olvida de mi ser y de mi honor. Isab. Mayor será mi valor para ofrecerte la vida contra el fracaso ó el daño que te espera suceder. r os. Ahora bien , yo soy muger, ap. y como tal , es engaño pensar que puedo callar estando de esta manera. Plora , Liura , idos afuera. Vanse Flora y Laura. Isab. Ya se han ido , desahogar puedes el pecho conmigo, y de mi lealtad creer, que haré quanto pueda hacer* Ros. Pues qué dudo qug no digo, ap» si he de aliviar n^tormento, lo que sufro y lo que lloro, lo que temo y lo que adoro, lo que callo y lo que siento ? por vér si con ese ingrato hay modos , sin declararme, que le obliguen á mirarme. Isab. No te aflijas. Ros. Pues un rato me escucha con atención, puesto que flaqueza fué, y mi pena te diré con una comparación. Viste una Aguila val ient que cenicienta de pluma, y rizada con espuma desde la cola á la frente, el cuello largo , el pie chico, mas por ira que por gala, derecho el corte d61 ala, y cott el ramo del pico mira al Sol desde su asiento con atención tan devota, que parece que le agota quando le bebe el aliento; y en medio de esta deidad, de esta pompa , de este ardor, de esta luz y de este honor, y ansia de esta magestad, con que el nido de ladrillo hace que al Planeta anhele ? No has visto también , que suele vér pasar un paxariilo. y
6 y que .sin dársela nada del Planeta que la asiste, con el paxarillo embiste, y en acosarle empeñada (aunque es de las Aves Reyna, y, su altivez Ja reporta ) con el pico el ayre corta, y con el ala le peyna, hasta que al centro abatida, por una presa tan vil, la cuchilla de marfil esgrime contra su vida; y abriendo la boca obscura, se le come sin mascar, tan aprisa , que á hallar en el estómago anchura, volar pudiera y vivir, pues tan vivo le tragó, que allá en el buche acabó el páxaro de morir. Pues ^sí yo , que nací tan alentada , que puedo ponerme á mí misma miedo, si me imagino sin mí, quando altiva y arrogante, desde mi solio divino miraba al Duque de Ursino, que es el que ha de ser mi amante, un hombre vi tan perfeto ( ah nunca le viera yo ! ) que el alma me arrebató, tan á pesar del respeto, que dexé contra mi estado, y sin poder resistillo, el Sol por el paxarillo, como el Aguila en el prado; mas con una diferencia, que el Aguila le venció, mas yo no ; pues antes yo quedé muerta en su presencia. El Aguila fué mi amor, el Duque el Sol que dexé, y el páxaro Carlos fué, á quien rendí mi valor: mira si es causa (ay de mí!) para que muera , hasta tanto que diga mi pena el llanto, © tú lo digas por mí. quien era ( ay amor ! ay pena triste ! ) 4 el paxarillo que viste, quando volaste ligera. R°f Carlos Esforcia. Isab. Esto es hecho. ap. R°* No fué discreta elección ? Isab. Por en medio el corazón apse me ha quebrado en el pecho. Sí , pero muy desigual, y muy agena de tí. Ros. Por eso digo que fui como el Aguila Real. Isab. En ella su arrobamiento fué ignorancia y no desden. Ros. En llegando á querer bien, nadie tiene entendimiento. Isab. Siempre le tiene el valor, quando se atiende y se escucha. Ros. También si la gala es mucha, ! tiene disculpa un error. Isab. Para galan , basta gala, pero no para marido. Ros. Carlos es tan bien nacido, que en sangre á mi sangre igual*' Isab. Si , mas si el Duque te quiera poco su sangre importó. Ros. Cáseme á mi gusto yo, y venga lo que viniere. Isab. Cómo , estando de por medio - quien lo puede resistir ? Ros. Yo no te vengo á pedir parecer , sino remedio; y así , supuesto , Isabel, que no es capaz de razón esta mi loca pasión, esta mi pena cruel, este mi ardiente deseo, este mi amante delito, este mi ciego apetito, y este mi bárbaro empleo; no me repliques á nada, porque para no lo hacer, tengo amor y soy muger, y vengo determinada; que es decirte , p 0 r buen modo, que en lugar de aconsejarme, trates solo de ayudarme, La mas constante Muger, Lah. Vuelve á decirme aua«
ap. ap. ap. , aunque se aventure todo. Jsab. Hay fortuna mas cruel ! , si eso en mi mano estuviera. Roí. si estará. Isab. De qué manera, estando en su gusto de él i Ro/. Mira , yo le cengo amor, pero dársele á entender yo misma , fuera perder el respeto á mi valor; y así::-. Isab. Tente , que ya sé, que quieres (suerte enemiga !) que a Carlos hable y le diga tu amor, tu pena y tu fe; y desde aquí te prometo con mucho gusto servir, porque deseo morir; y para que tenga efeto, y muera sin hacer cama, es atajo que yo llegue, y al mismo que adoro , ruegue que quiera bien á otra Dama. Porque es una petición, que quien pedirla concierta* y al punto no se cae muerta, no. cumple su obligación. Ro/. Ya , según eres discreta, mi ventura considero. Isab. Si he de morirme primero, qué importa que lo prometa ? Pero , Cielos , si el sentido acaso no me ha faltado, cómo::- (ay de mí ! ) Ros. Qué te ha dado, que así el color has perdido? hab. Nada , sino el vér, que así tu opinión se amancilló. Ros. Pues que no me aflíxo yo, no te de cuidado á tí. li^.Yo por otra (ay hado injusto ! ) a Carlos he de rogar? ap „ No es posible::- Ro/. Qué? hab. Dexar de hacer , señora, tu gusto. Ros Que ventura ! Todo ap, Isab. Que impiedad I Ros Qué dicha ! pafe. Qué desaliento l Ros. Qué esperanza I Ve Von Juan Perez de Montaban. Isab. Qué tormento 1 Ros. Qué fineza! Isab. Qué crueldad I Ros. Hoy á vivir empecé. Lab. Hoy mi esperanza perdí. Ros. H oy el silencio rompí. Isab. Hoy la vida me quité. ap. Res. Vamos, porque mi dolor sosiegue con tu cordura. Isab. Pues nacimos sin ventura, vamos á morir , amor. Vanse. Salen Carlos r Serón. Cari. Si no hallares á Isabel, búscame á Flora siquiera, para que de mi desdicha lleve á su dueña las nuevas. Serón. Ni la una ni la otra es posible que parezcan, porque no he dexado en casa desvan , tejado , azotea, sala , quarto , corredor, recibimiento , escalera, caparía , retrete , estrado, reja , aposento , gatera, patio , jardín , galería, sótano , alcoba , despensa, portal, cochera, guardilla, tránsito , esconce , tronera, estera, entresuelo , rincón, caballeriza y bodega, que no haya visto , y por Dios, que no puedo dar con ellas; solo me dixo endenantes, encontrándome una dueña; por señas , que era tan larga, tan difusa y tan extensa de la cabeza á los pies, que si alguien se resolviera á caminarla , seria necesario que saliera de los pies muy de mañana, como quien anda diez leguas, para llegar á la noche á cenar á la cabeza. Cari. Qué te dixo ? dilo aprisa, que no es ocasión aquesta para donayres , Serón. Serón. Que estaban cou su Excelencia,
La mas constante Mugcr. 8 y que ya se despedía. Cari. O qué mal rato la espera, y qué de penas la aguardan, si la tengo de dar cuenta de los intentos del Duque ! Semn. En fin , la quiere su Alteza ? Ca>l. No solamente la quiere, sino quiere , que yo sea quien sus intentos la diga, y sus penas la encarezca. Serón. Y tú , qué dixiste á eso? Cari. Conociendo la extrañeza de su natural esquivo, y su condición severa, qué le había de decir ? Serón . Tu amor decirle pudieras, confiado en su amistad. Cari. Fuera confianza necia, que un señor diera una espada, un caballo , una cadena, una joya , una pintura, y otras semejantes prendas; mas la Dama no es posible, y mas queriendo de veras, que si Alexandro la dio, fué solo por etiqueta, y así no fué bizarria, sino solo en la apariencia, y el dar solo , porque si quien la estima una azucena no es bizarria , es acaso, es capricho y no fineza. El Duque me quiere bien, porque vé , que en paz y en guerra le he servido , hasta ponerle con la sangre de mis venas el cetro de oro en las manos, y el laurel en la cabeza; pero temiendo su enojo ( ya conoces mi modestia ) soy corto , no me atreví. Serón. Buen remedio , no lo seas, que aun Dios quiere que le pidan, con ser Dios , á boca llena. No peques, señor , de corto, habla claro, y escarmienta en los dedos de las manos, pues todos al plato llegan. y con quinto e! hombre come se untan y se refriegan, y solo el dedo menique ni come jamas ni cena, por estar siempre encogido, y subido en talanquera;, que hasta u.i dedo ha menester perder tal vez la vergüenza, para alcanzar , como todos, un bocado de la mesa. Cari. Bisa: que siempre has de esta* de buen gusto , aunque me veas cercado de mil desdichas! Serón. Mira , desdichas agenas nunca me dan pesadumbre; pero repara que es ella, si no yerro. Cari. No te engañas, ella es , y ya me pesa de verla , que aunque la buscos como es para enternecerla, tengo á desdicha el hallarla; que es mi congoja tan nueva, que estando en verla mi vida, viene á pesarme de verla. Sale Isabel. Isab. O qué bien que se conoce de Cáelos la adversa estrella, pues tan luego le he encontrado! que á un triste luego le encuentrá quien va á decirle un pesar, ó á darle una mala nueva. Asómase el Duque al parió „ Serón. VA Duque. Duq, Cárlos ? Cari. Señor ? Duq Quien bien ama mal sosiega; ahora vi que salía Isabel por esa puerta: llega y hez lo que te he dicho.' Cari. La respuesta es mi obediencia, Duq. Pues en esta galería te.aguardo con la respuesta; Dios te guarde. Vase, Cari. Soy tu esclavo: habrá desdicha como esta ! af . A ómsse Rosaura ql paño . Ros. Isabel. Isab. Señora mía, qué me manda Vuecelencia ? Ros.
9 Ve Don Juan Ferez de Montaban. Ros. Decirte , como sin duda el Cielo mi dicha ordena, porque Cárlos está solo: ya me has entendido , llega, llega y habíale, advirtiendo, que estriba en tu diligencia, que tenga vida Rosaura. Isab, Por muchos años la tenga (aunque muera yo) y así, retírese á esotra pieza Vuecelencia, y hablaréle. Ros, Mira, ha de ser de manera, que se logre mi deseo. Isab. Quanto yo alcance y entienda le diré. Ros. Pues eso basta, si lo escuha: á Dios te queda. Vase. Cari. Que haya de llevar un hombre, que de ser quien es se precia, ap . recados de otro galan á la Dima que festeja! Se ron. Consuélense los maridos, que á sus mugeres los llevan. isab. Que una muger de discurso ap. y que profesa nobleza (no sé cómo me lo diga!) al galan que la desea::- Pero no quiero decirlo, que si en fin , aunque no quiera, he de decirlo después quando la ocasión se ofrezca, basta que después lo diga, sin que ahora lo refiera, porque no es para dos veces el repetir una afrenta. Cari. Pero si ha de ser , qué dudo ? ap. hab. Pero qué dudo, si es fuerza? ap. Cárlos ? Cari. Isabel ? hab. Qué tienes ? que los ojos de la tierra apenas apartas : dilo, diio, Carlos, y no temas, que haya cosa que me aflija} porque es tan grande la pena,' que tengo dentro del alma, que aunque otras ahora vengan, para haberlas de sentir, según aquesta me aprieta, ó es fuerza que esperen mucho, como los que tarde llegan, ó que vivan de alimentos del sentimiento de aquesta. Cari . Pues digo , que te he perdidos mira sí hay pena que pueda igualar á esta desdicha. hab. La mia , porque es la mesma, y tiene causa mayor. Cari. Mayor causa ? ay Isabela J, ó, qué engañada que vives, puesto que culpa no tengas! Y sino , cuéntame tú la causa de tu tristeza, y yo te diré la mia, y verás la diferencia. Isab. Pues dígote , que Rosaura quiere que su esposo seas, y que yo , que te idolatro, sea de los dos tercera: Ya lo dixe , Dios te guarde.- Cari. Y a. lo escuché: mas espera y verás. (ay dueño mió ! ) lo que vale, lo que pesa mas mi pena , que la tuya. Isab. Pues qué mayor puede haberla si ella te quiere ? Cari . Qué importa, si su hermano la concierta con el de Ursino casar, para que cese la guerra? Y quando aqueste embarazo de por medio no estuviera, sus diligencias, en fin, fueran solo diligencias; mas no hay violencias injustas; que una muger de sus prendas no puede hacer mas que amar; pero si yo te dixera, que Federico, que el Duque de Milán , cuya grandeza compite con el poder, el poder con la soberbia, la soberbia con el gusto, y el gusto con la entereza, te adora , Isabel , y dice, que aunque el mundo se revuelva, te ha de gozar , qué dirias de una desdicha tan cierta? B bak<
16 La mas constante Mnger. t}u.; un olmo con los brazos desgajaba, y como ai mismo Cielo le quería: y que viendo mi pena en mi retiro, « «i ¿ j:- el olmo déxá, que trinchando estaba, como quien dice,hambriento y denodado, mejor árbol es este , que el pasado. Llegó entonces acaso al mismo puesto Cárlos Esíorcia , y viéndome difunta, la espada arroja , y á morir dispuesto, abre los brazos , y con él se junta: y sacando la daga tan de presto, por entre el pecho le asomó ia punta, que la congoja de morir postrera aun no le díó lugar que la sintiera. Viste un verde boten, quemedio abierto, se abriga con la noche en su vestido, y el capillo de rucar descubierto queda entre macilento y encogido, y que en saliendo elSoi,él ménos muerto, la copa de clavel tiende atrevido, y asomando las perlas al cogollo, despierta Rosa , y se acostó pimpollo ? Pues así mi hermosura , así mi vida, puesto que altiva , valerosa y fuerce quedó , si no postrada, suspendida, como que no era vida ni era muerte: mas llegando la fama esclarecida de Cárlos, y trocándose la suerte, como encontré en el alma sus amores, volví á vivir con nuevos resplandores. Desde entonces , señor, desde aqueldia, aquel ser que me dió, volví á entregaliej pero si á su valor se lo debía, mas fué restituirle , que no dalle; y así, viendo que el alma no era mía, de bien á bien se la ofrecí á su talle, porque poco importara el defendella, si me pudiera executar por ella. En este tiempo , ó Duque , ó Señor mío, de tu amor me dixeron el estado, y yo por mas respeto , que desvío, no di lugar alguno á tu cuidado; porque si mi galan en mi alvedrío era ley que tuviese mejor lado, no quise aventurarte á que estuvieses donde ménos que Duque merecieses. Quando llegaste tú , ya el alma estaba ( puesto que nuestra sangre lo impedia) c.on Cárlos divertida , ya le amaba, y , siquieres , que á diversa aljaVí rinda la libertad , que ya no es mia, sácame , sí, del alma esta centella, y admitiré tu amor en lugar de ella. Y aun no sé si podré; pues de la sute® que si una estampa eri la pared fixada, quitarla quieren con violencia fuerte, rompida quedará , no despegada: así , aunque quieras con su misma mu# 11 arrancar esta estampa idolatrada, se han de quedar, á fuerza de tus braZ^ al corazón asidos mil pedazos. Y así > disculpa , anima , galardona, sigue , maltrata, descompon , enciende* acredita , concede , premia , abona, hiere , castiga , atemoriza , ofende, suple , permite , véncete , perdona, busca, anhela , consigue , mata , prendí) porque que llore , ria , viva ó muera, siempre hallarás mi amor de una maneta Cari. Valiente resolución ! ap. Dnq. Solamente mi cuidado ap. compite con su traición. Serón Si has de morir arrastrado, ya traes contigo el Serón. Flor. No sé, señora , si has hecho bien en declarar tu pecho con tan libre desengaño. Lab. Tal estoy , que ui en mi daño reparo ni en mi provecho. Duq. Quién duda , que has de entender, siendo la ocasión tan fuerte, en que á Carlos llego á vér, que entre mi enojo y su muerte diferencia no ha de haber ? Pues no , no lía de ser así, porque si lo mato aquí, en venganzi de su olvido, logra el gusto que ha tenido de verse morir por tí. Porque quien tan cauteloso, como amante, se escondió, y salió como tu esposo, dicho se está , que salió de su muerte deseoso: y quiero yo que se vea, £ue le aborrezco eu mi idea con
De Den ÍUM con odio tan singular, - que no le quiero matar, porque sé que lo desea. Pero porque no es razón» que queden sin castigar tu desden y tu traición, de los dos he de tomar á un tiempo Satisfacción; de tí solo con quererte, con visitarte , con verte, á tu pesar ; y de tí, con que vivas, porque asi tú propio te des la muerte? porque siendo ella muger, y sabiendo que la veo, es fuerza , que has de temer* que la obligue mi deseo, ó la venza mi poder. Y solo este pensamiento, aunque sea fingimiento de una esperanza perdida,* basta á quitarte ia vida, si tienes entendimiento. Y así, vete libremente, y tú también te retira antes que otra cosa intenté Cari. Considera:*. - Lab. Advierte::- Cari. Mira::- Duq. No te has ido ? Serón. Qué impaciente 1. Isab. Ya te dexo. Cari Y a me voy. Dw^.De zelos rabiando estoy. hab. Bor.Ja otra puerta saldré, aguárdame allá. Cari. Sí haré. Isab. Dios, te guarde. Cari. Tuyo soy. Vame , y quedan el Duque y Seroii, Serón.. Eso sí , vamos de aquí. Duq. Ola , Serón. Serón . Ay de mí l r *¥ ■ * ■ mas conmigo no hablara, que otros Serones habra. Huq Ola. Serón, Es á mí? '- ■ * Duq. Serón, sí. perez de Montalvan, J 7 Serón. Con esto ha echado ya el sello mi desdicha. Duq- De este modo ap. será mas. fácil sabello. Serón. Mas que yo lo pago todo, sin comello ni bebello } Duq Ha entrado, di , aquí otra vez Carlos? mira que soy Juez, di la verdad , ú el acero ó el potro::- Sercn. Jés'us! yo muero *£* hoy como esclavo de Fez. Duq. Qué dices? Serón. Que es excusado aquí lo uno y lo otro? porque aunque soy muy honrado*' para qué es menester potro, sabiendo que soy criado t Mas tu hermana. Duq. Calla ahora. Sale Rosaura. r ] ios. Señor ? Duq. Hermana y señora ? $.os. Laura ahora me contó, que entrar en mi quarto os vio, y como extrañé la hora, vine á saber si á tu Alteza en algo puedo servir. Duq. Quando es tanta mi tristeza» solo dexarme morir será la mayor fineza. Mas porque siendo mi hermana es forzoso desear saber mi pena inhumana, la diré , sin aguardar á que la sepas mañana. ^ Yo vi á Isabel y la ame» y de Carlos me fié, porque mi amor la dixera, y su amante Cirios era contra mi amor, y mi fe. Huiléle ahora escondido, y ella muetta y él corrido,' dixeron la verdad; mira con que brevedad mi pena te he referido. Km. Tal estoy , que apéuas sé ^ ap, si lo que he escuchado es cierto, C mas
i8 La mas constante Mugir. que pues lo escuché, hablar con su loco amante. mas no y la pena no me ha muerto. ap. engaño sin duda fué; porque á ser de otra manera, desayre del alma fuera, si á imaginarlo llegara, que á vivir se acomodara, y á creerlo se pusiera. Siendo tal la enemistad Al Duque. de ambos linages, confieso, que me hace dificultad. Í>uq. A mí también , y por eso dudé de su voluntad. Mas si después de engañarme, él traidor y ella cruel, para mas atormentarme, lo confiesan ella y él, qué duda puede quedarme? Ros. De suerte, que cierto fué? Duq Como yo tu hermano soy. Ros. Pues cómo vivo y lo sé? mas no vivo , muerta estoy, aunque hablando ahora esté; que como el alma es su centro, salió el dolor al encuentro, hablando perdió el sentido: que hay muertes, que no hacen ruido, porque matan hacia dentro. Perdida estoy ! Duq. O qué bien se ha conocido el amor, que me tienes, pues también sientes , como yo, el dolor de este mi perdido bien ! •Ro/.Es, hermano, de manera, que si yo tu amor tuviera, y estuviera como estás, ni pudiera sentir mas, ni ofenderme mas pudiera. Y así , lo que se ha de hacer para estorbar tanto daño, si el consejo de muger contra un cierto desengaño de provecho puede ser, es , que yo de aquí adelante sea guarda vigilante de Isabel ( ah ingrata fiera !) porque no pueda , aunque quiera. Y tú con otra ocasión, como dueño poderoso, hagas poner en prisión á Carlos por alevoso y de ingrato corazón; que si ella por él te olvida, ingrata , necia y cruel, soberbia y desconocida, no se ha de casar coh él, ó la he de quitar la vida. Duq. Parece que te has vestido de mi afeólo en mi fortuna, según lo que lo has sentido. Ros* Quando la sangre es tan una, siempre la pena lo ha sido; y es esto tanta verdad en mi amor y mi lealtad, que pienso , viven los Cielos, que tengo los mismos zelos, que tiene tu voluntad. Y así, vamos y confía de la diligencia mia qualquiera feliz suceso, como Carlos esté preso antes que amanezca el dia. Duq. Si eso importa , antes de un hora su prisión has de saber, como su intención traidora. Ros. Pues haz cuenta , que á nacer vuelve tu esperanza ahora. Duq. La vida te deberé. Ros. Mi propio negocio haré. Duq . Yo vengaré mi desprecio. Ros. Y yo de un amante necio el desden castigaré. Duq Ya no vale la cordura. Ros. Ya no aprovecha el valor. Duq Ya el sufrimiento es locura. Ros. Ya es descrédito el temor. Duq Ya ofende la compostura. Ros. El amor no sufre agravio. Duq Con zelos no hay hombre sabio* Ros Ni con ofensa hay amigo. Duq. Pues cómo con su castigo el alma no desagravio ? Vén , infame, y me dirás lo demas. A Serón . Serón * ap. ap.
Serón. Terrible estás. Duq. No gozará Carlos de ella. Ros. Mil pedazos he de hacella, ó no le ha de vér jamas. Vanie. Salen Isabel , Carlos y Flora, de camino . Cari. Ya no hay , mi bien , que temer* pues libres del Duque vamos* y desposados estamos. Isab. Gran ventura fué poder salir tan secretamente, y ser tan corta esta Aldea, que apenas hay quien nos vea, porque apenas tiene gente. Cari. Solo falta que Serón acabe ya de venir, para podernos partir; y asi , con toda atención mira , Flora , si ha venido, y vamos luego de aquí, Flor. Para servirte nací. . Vase» Cari. Y entre tanto , divertido con tu hermosura estaré, pintando mi grande amor. ? s *b. Es muy grande í Cari. Es el mayor que puede ser. Lab. No lo sé. Cari. Por qué, si como á porfía va creciendo cada instante ? Isab. Porque está mi amor delante. Cari. Pues oye, por vida mía, y verás que por mi parte mi amor se lleva la palma. Lab. Si me tienes toda el alma, claro está que he de escucharte. Cari. Es tan grande, Isabel, el amor mió, que contigo compite solamente, y aun él , si se imagina diferente, parece que es mayor que su alvedrío: Pensar que ha de crecer, es desvaríe, porque ha llegado á estar tan eminente, qaun no le basta el pecho á loque siente, y paga muchas penas de vacío. En efeéto, es el alma de mi vida, porque mi vida de su amor se infiere, qual vida de su aliento procedida: Y así, supuesto que si olvida muere, y que el alma de sí nunca se olvida. De Don Juan Perez de Montaban. 19 nunca podrá morir, pues siempre quiére¬ la. Harto encarecido queda: mas oye mi pensamiento, podrá ser , si estás atento, que satisfacerte pueda. Si contigo mi amor no ha competido, será porque contigo es tan discreto, y se sabe guardar tanto respeto, que aun no se quiere vér de sí vencido: No puede ser mayor de lo que ha sido; pero puede en su sér ser tan perfeólo, que crezca en el valor , no en el efeéto, si no mas dilatado , mas sentido. Almaes mi amor, mas no de vida humana, sino de otra inmortal s porque si es cierta la muerte de la vida mas lozana, cierra,muriendo,á nuestro amor la puerta, y yo estoy con el mió tan ufana, que aun le quiero tener después de muerta. Cari . Yo me rindo desde aquí fino , Isabel , á tu amor y á tu ingenio superior: pero qué ruido hay allí ? Salen Serón y Flora. Flor. Ya , señor , llegó:*.- Seron. Detente pues , porque vengo mortal. Cari. Qué hay de nuevo > Serón. Mucho mal; mas óyeme atentamente, y sabrás lo que ha pasado después que de allá saliste. Cari. Di lo aprisa , no estés triste. Isab. El corazón se me ha elado. Serón. Apénas con el Duque me dexaste, y por la puerta del Jirdin baxaste, quando Rosaura , del suceso agena, vino á saber la causa de su pena: á quien el Duque , casi descompuesto, hizo de todo relación tan presto, que verla , y repetir los accidentes, pudieron ser dos cosas diferentes, pero no pudo ser que se supiera, quál de las dos en él fué la primera. Quedó Rosaura 1 /.' pero no habra pluma, por mucho que presuma de atenta y delicada, que pinte la pasión disimulada, Ci con
2o La mas constai con que calló y sufrió su aféóid interno. No habéis visto un arroyo en el invierno, que siendo por defuera armiño helado, cristal macizo y algodón cuajado, es por de dentro espejo derretido, y va corriendo con secreto ruido, qual tiorba de plata fugitiva, sirviéndole el aljófar , que está arriba ( para que no le saquen por el rastro ) de pabellón ó toldo de alabastro ? Pues de este mismo modojaurq elséblante severo estaba , rígido y constante, suspensión afe ctando entre la risa, por de dentro corría tan aprisa el dolor á escondidas á la cara, que si con atenciones se repara, por encima del velo de azucenas íse le pudieran escuchar las penas. QMas desmintiendo su dolor tirano, con q era el sentimiento por su hermano, .le aconsejó que al punto te prendiese, gue de Isabel , para que no te viese, •tila seria guarda cuidadosa: invención en efeóto de zelosaj y así , sin remitirlo á la mañana, que es impaciente la pasión humana, ©<s fueron á buscar , y yo con ellos, deseosos de asir por los cabellos la ocasión de tomar venganza fiera del amor que en entrambos reverbera. Pero en llegando á vér que no os hallaban, y que , según las señas que se daban, vuestra huida era cierta , fueron tales sus impaciencias y ansias desiguales, así en lá desazón , cómo el denuedo, que aun ellos mismos se tuvieron miedo: mirad , qué haría yo que los oia, y que mi parte en la traición tenia, como toro vencido en la pelea del que con mas ventura galantea la vaca hermosa, á quien rindió la vida, que con la mano hendida, escribiendo sus zelos en la arena, socorrido papel para una pena, se presenta en el prado, corto de pies, de manos apartado, de las orejas erizado el vello, encarrugada la cerviz del cuello. ite Muger, negra la tez, la frente alborotada, J y traviesa la cola dilatada, que tal vez barre de las flores bellas el humor que sudaron las estrellas: y mientras satisface sus enojos, los párpados cerrando de los ojos, y embistiendo á los troncos impaciente» la media luna esgrime de la frente, hasta que rinde el cuello á tierra poca, rumiando la venganza entre la boca. Así el Duque quedó , ya le conoces, diciendo casi á voces: Cárlos traidor, hoy mi paciencia pruebas» mátalo todo , pues el bien me llevas, i Rosaura entonces ya desatinando, y al descuido arrojando del alma mil piadosos pensamientos, que salían á título de alientos y de respiraciones mesuradas, que pesadumbres eran confirmadas, tales cosas le dixo , que irritado, juró desesperado, no sin duros asombros, que elcuello ha dequitarte de los hombro*» sin mas información que su sospecha, por la traición en el Palacio hecha, despachando por partes diferentes Ministros para el caso confidentes, y prometiendo á quien te diere preso, favores y mercedes con exceso. Esto es, señor, lo que en la Corte pa^' y lo que me dixeron en tu casa que te dixese , habiéndome escapado del Duque , que en sus zelos ocupad me dió lugar para poder venirme, y de sus fuertes garras desasirme. Ahora tú consulta con tu pecho, supuesto que lo has hecho, lo que. has de hacer , y elija tu alvedr^ pues que conoces el afeólo mió, que en buen ó mal suceso, rico , pobre , cautivo , libre ó preso» en ayre, en mar ó en tierra, en campo,Villa ó Corte, en paz ó gueí fí) has de hallarme á tu lado, porque aunque soy plebeyo>soy honra 1,1 yen llegando ásaber lo que hacer quie r£l quiérote bien , y haré lo que quisieres»,
Z)í Don Juan Verez de Mentaban. 21 Isah. Tal he quedado , Canos de mi vida, que el alma apenas , de dolor vencida, ánimo cieñe , yo, te lo confieso, para buscar lemedio en tal suceso. Cari. Ya el remedio, Isabel, está buscado, pues nací por mi mal tan desdichado. Isab. Y quál es ? Cari. ES postrero: esperaré que vetiza el mundo entero, y con honrado brio,. como causado del aliento mió, morir matando, pues mi esposa eres. Isab. Ah señor , y qué poco que me quieres, pues así rnalvaratas una vida, _ que está en dos corazones dividida l Cari. Pues q he de hacer si llega á préderme? quieres que muera , di , sin defenderme? Isab. No , Cárlos , pero puedes excusarte de que á prenderte lleguen ó alcanzarte. Cari. De qué manera ? Ittb. Escucha: , u \ (mi turbación con mi peligro lucha) yendo contigo yo , no puedes::- Carl. Tente, que si vas á decirme que me ausente y te dexe , es afrenta _ para mi amor heroyco tan violenta, que primero atrevido, loco y ciego, por las bocas de fuego, por las picas, espadas y alabardas, de que amante me guardas, . me entraréjvive el Cielo,en tu presecia, que permitir tan bárbara inclemencia á mi valiente pecho. , Isab Y de qué fruto , di, y de que provecho será que yo te vea entre mis brazos hecho , señor , pedazos, y que si no el acero, el dolor mismo, al mirar tu postrero parasismo, el corazón me pase, porque una muerte nuestras almas case . que vér morir lo que se está adorando, y morir, su aliento acompañando, si no es descortesía de la vida, es una floxedai introducida de las que no se acuerdan q ellas mueren quando la muerte vén de. lo que quieren. Cari. Pues he de consentir q el mundo diga. que por librarme yo (suerte enemiga l)' en peligro te ucxe ? Isab. Pues qué importa, si la espada del Duque en mi no corta ? A tí te busca el Duque con intento de quitarte la vida, tan sangriento, oue es lo mismo prenderte , que matarte: mas no, Carlos, á mí, que en esta parte yo no tengo peligro de importancia; y así , v«e tú á Francia, desde donde podrás con tus parientes, amigos y señores confidentes, . la gracia negociar del Duque ingrato, que de su misma cólera retrato, tu destruicion desea, que yo en aquesta Aldea me quedaré hasta tanto, # que mis ansias, mis penas.y mi llanto enternezcan del Cielo los rigores, y se logren tan candidos amores. Echase á sus pies. Esto has de hacer (ay Cárlos de mis ojos!) si quieres estorbar tantos enojos, por vida de mi vida , si merece estimación quien á tus pies la ofrece, por ir siempre contigo: , Cárlos , mi bien , esposo de mi vida, hazme este bien , ú de tus pies asida no me he de levantar menos que muerta: qué dices , Cárlos ? Cari. Que mi muerte es cierta. Isab. Pues también lo será de quien te adora. No te vas ? Cari. Si señorá: levántate , Isabel ( ó triste empleo 1) Isab. Ahora sí , que tus finezas creo. Serón , trae el caballo , y sube aprisa, Vaie Serón. porque la brevedad es tan precisa como el dolor. A Dios. Cari. Dafne los brazos. Isab. El pecho se me está haciendo pedazos. Cari. Ay glorias aun no vistas y pasadas! Isab. Ay dulces prendas por mi mal halladas! Cari. O quién encareciera en tal partida'. Isab. No me encarezcas nada, por tu vida, si no quieres::- mas mira que ha venido Serón. Sa -
22 La mas constante Muger . Sale Serón. que mi padre le busco, Serm. Ya está el caballo prevenido. que el Duque á prenderme fué. Lab. A Dios (ay Carlos mío!) que ce guarde, que al principio lo excusé, y mira::- pero vece, que es muy carde, y no rebienco por harcarme (ay Cielos!) de sencir y llorar mis desconsuelos. CaiJ. A Dios , Isabel mía, que me vuelva á cu dulce compañía. Lab. E sto es morir, v i v i endo en la apariencia. Cari. No hay mas muerce en la*vida , que la ausencia. Lab. Sin mirarle me voy por no volverme. Cari. Sin hablarla me voy por no perderme. Flor. Sin oirte me voy por no escucharte. Serón. Sin mirarte me voy por no mirarte. JORNADA TERCERA. Salen todas las criada i , y detrás Rosaura con Isabel , y retírame las demas . Ros. En fin , que ni sabes de él, ni aquella noche le viste, ni la puerta falsa abriste, ni te saliste con él ? Lab. No señora. Ros. Pues, cruel, cómo saliste y faltó ? Lab. Como él entonces temió lo que yo, visto el sucesos mas no se colige de eso, que con él me fuese yo. Ros. Ahora bien , ya tú estás presa, y supuesto que lo estás, y que en fin , es por demas salir bien de aquesta empresa, lo que pasa me confiesa, pues puede ser , aunque ahora el alma á Carlos adora, que le olvide , conociendo que á mi honor y al tuyo ofendo. Lab. Pues si eso ha de ser , señora, en breves razones digo, que Cárlos me vió y le vi, que yo sus pasos seguí, que él se desposó conmigo, que temiendo su castigo, á mis ruegos se ausentó, que en efeélo me prendió: que vine sin alma aquí, que tengo ausente la vida, que es el Duque mi homicida, que lloro lo que perdí, que siempre soy la que fui, y lo que siempre he de serr esto es lo que mas saber de mi voluntad podrás. Ros. Y con eso sabré mas de lo que era menester. En fin , es cierto , (ah traidora! ) que al momento que faltó, contigo se desposó i mortal estoy ! aj>. Isab. Sí señora. Ros. Imaginarás tú ahora, que con eso que te oí he mejorado i Lab. Es así. Ros. Es así ? pues es error, porque estoy mucho peor de lo que he estado hasta aquí. Isah, Pues cómo no te detiene el ver que tu amor te afrenta ? Ros. Si uno , di , que se calienta, mojadas las manos tiene, no es cosa cierta , que viene á sentir mayor dolor ? Lab. Sí , porque frió y calor se oponen , y al encontrarse, el dolor ha de aumentarse. Ros. Pues eso pasa en mi amor: yo tengo penas y engaños, lágrimas y desconsuelos, desengáñasme con z los, cúrasme con desengaños, y así se aumentan los daños, y el dolor lleva la palma, porque en tan confusa calma, chro está que he de empeorar, si me llego á calentar teniendo mojada el alma. Y así mira , si no quieres honor y vida perder, y
De Don Juan Perez de Montaban. 23 y después de todo, ser vil exemplo de mugeres, olvida, pues cuerda eres, ese intento. íwi.No podré. Ros. Pues yo te atormentaré de suerte, que te retrates. Isab. No haré tal, aunque me mates. Ros. Por qué ? Lab. Yo te lo diré: La muger que dan tormento, en llegando á estar desnuda, noble, firme, honrada y muda, siempre sale con su intento: decir yo mi pensamiento estando tu amor delante, fué el tormento mas gigante; y pues ya me desnudé, y la verdad te conté, no hay tormento que me espante. Ros. Si, mas el Duque ha venido, después te responderé. Isab. Que viva quien esto vé ! Salen el Duque , el Conde y acompaña¬ miento. Duq. Aunque , á vista de tu olvido, mi amor se da por vencido, á vista de mi cuidado, vuelve á nacer mas osado, qual suele la luz del dia despúes de la noche fría, ú de algún negro nublado. Isab. También es luz, que remeda á la de tu amor mi amor: llega el soplo de un rigor, y hace que lucir no pueda; pero como siempre queda humo , aunque dexe de arder, y Carlos luz viene á ser, que alienta lo que consumo, con la luz y con el humo se vuelve luego á encender. Ros. Mas vale decir ( ay triste ! ) porque el tiempo no se gaste, que con él te desposaste, quando de Milán te fuiste. Isab. Qué has dicho? Ros. Lo que tú hiciste: yo me vengare. ap . Isab. Ah cruel ! Duq. Y es esto cierto, Isabel? Isab. Si señor , todo es así. Duq. Que con él te fuiste ? Isab. Sí, y me desposé con él. Lo mas es amar á un hombre, y llegarlo á confesar, y lo ménos arriesgar vida , fama , hacienda y nombre: y así , aquesto no os asombre, porque peor pareciera, que á un mal Príncipe quisiera, ó á algún hombre me inclinara, que por otra me dexara, aunque mi criado fuera. Duq. En efeélo , á mi disgusto eres de Cárlos muger. Isab. El gusto venció al poder, que no hay poder como el gusto. Duq. Pues al gusto , aunque sea injusto, vencerá la tiranía. Isab. Con mi valor no hay porfía. Duq. Ni con mi amor resistencia. Isab .No es crédito la violencia. Duq. til el desprecio es bizarría. Isab. Yo quiero á Cárlos. Duq. Yo á tí. Isab. Es en mí su amor mas-fuerte. Duq. Hay mas de darle la muerte ? Isab. Está muy léjos de aquí. Duq. Lograré mi amor asi. Isab. Cómo puedes, si no muero ? Duq. Yo puedo quanto yo quiero. Isab. No habrá cosa que me tuerza, Duq . Gozaréte yo por fuerza. Isab. Mataréte yo primero. Duq. Yo soy rayo de otra esfera. Isab. Yo laurel que se le atreve. Duq. Yo soy fuego. Isab. Yo soy nieve. Duq Yo soy Duque. Isab. Yo soy fiera. Duq Yo terrible. Isab. Yo severa. Duq Yo rendido. Isab. Y o triunfante. Duq»
ap. D'<q\ Y o soberbio. Lab. Yo arrogante. Duq. Yo firme. Lab. Yo sin cuidado. Luq. Yo el hombre mas porfiado, Lab. Yo la muger mas constante, Suenan Caxas. Duq. Pero qué caxas son estas, que tan impensadas oigo? Ros Alguna desdicha temo. Lab. Apenas en pecho y rostro me ha dexado el susto sangre, que para quien rezeloso tiene el ánimo , un puñal viene á ser cada alboroto. Duq. Vete tú , y sabe la causa de este ruido. Vase el Conde , Ros. Mal reporto ap. la inquietud del corazón. Lab Todo es azares y asombros quanto miro. Ros. Todo es miedos y disgustos quanto toco. Dent. Cari. Dexadme, ó viven los Cielos, que os quite la vida á todos. Isab. Aquí de las ansias mías, ap t que esta voz es de mi esposo; y por no morir sin verle, no digo que la conozco. j )uq. Q ié es eso ? Sale el Conde . Cond. XJ u hombre, que rompe la guarda , y lleno de polvo, hasta tu quarto se ha entrado. Sale Cario t lleno de polvo y la espada desnu¬ da y pbnela. a los pies del Duque , y él se arrodilla. Cari. Yo soy , señor , que me postro á tus pies, porque me maces, conque primero piadoso me escuches. Ros. Válgame el Cielo 1 ap. Isab. Ya como muerto le lloro, ap . Cond. Extraña resolución! Flor. Y suceso prodigioso 1 Duq. Ya. te escucho , porque pueda hacer lo uno y lo otro. Cari. Porque antes que me afrentes, (ó Principe generoso!) La mas constante Muger. sepas el hombre á quien quitas la vida y honor heroyco, te acordaré lo que he sido, sin círculos ni episodios, si como me ofendes mucho, quieres atenderme un poco. Yo soy , invi&o señor, Cárlos Esforcia , aquel monstruo de valor , como lo dicen Cinabrios, Lombardos y Godqs. Esguizaros y Alemanes, que aunque parece que rompo las leyes, de la modestia, hay lances en que es forzoso, que con este arrobamiento hable un hombre de sí propios El Cielo apénas me había á los años diez y ocho dibuxido liberal un hilo negro por bozo, que son las flores del sexó', que arroja la edad al rostro, quando en el cerco me hallé de San Millan , territorio y frontera del Francés, y la gran Ciudad de Como defendí del P¿acentino con quatro mil hombres solo.! Al Estado de Varés metí una noche socorro, y con el resto al Casál me fui alargando brioso, donde fué tanta la hambre, que padeció el Campo todo# por cercarnos quince mil Venecianos en contorno, que después de haber comido caballos, yegua> y potros, sin reservar animal, por inmundo ni asqueroso, comimos gamón y grama en vez de carne y vizcocho, y aun hubo hombre , que -siendo bárbaramente piadoso consigo » se cortó un brazo, y dividiéndole en trozos, para conservar la vida, se le comió poco á poco: pía-
De Don Juan Pe tez plato, en que él mismo á ser vino alimento de sí propio. Pasando desde el Casál al Pirineo , aquel toldo de los valles y las selvas, aquel pirámide bronco, aquella corre de ramos, aquel sobrecejo hermoso de la Francia , aquel Castilla de fresnos, aquel escollo de jazmines y esmeraldas, aquel verde promontorio, primer escalón del Cielo, y último quarto del globo, dixo un Francés mal de tí; y yo sacando animoso la cuchilla , de un reves le cercené tan del todo la cabeza , que cayendo junto al ribete de un olmo, como estábamos en cuesta, rodó hasta el valle ; de modo* que la postrera palabra la empezó presuntuoso en el monte , y la acabó bien distante de nosotros. En fin, no tienes Ciudad ni tierra , que con mis hombro^ en peso no haya tenido, con mis trabajos , que arroyos cuaja el Apenino en perlas, disimula el Alpe en copos, el Pó desata en cristales, y el mar Ligústico en golfos. Permíteme , ó Duque excelso* ahora que reconozco de nuevo tantos servicios, como en el tuyo supongo, que les pregunte á las leyes, por qué , siendo tan odioso el delito del ingrato, no se prende por él , como por homicida ó ladrón ? Mas yo por ellas respondo, que hay delitos tan indignos, tan viles y vergonzosos, que no les halla el derecho pena, que iguale á su oprobio, ele Montaban . 35 y por esto no la pone; ó porque es caso notorio, que son tantos los ingratos, que no hubiera calabozos, si se hubieran de prender, en el mundo para todos; y así, es mejor que anden libres; que no es , no , castigo poco,, que ellos sepan que lo son, y lo sepamos nosotros. Dirás , que fué culpa grave llevarme , sin ser su esposo, conmigo á Isabel ; y digo, que yo también la conozco. Mas supuesto , que aun el Cielo¡ permite un daño , si estorbo ha de ser de otro mayor; en proceder yo can loco, mas ce obligué, que ofendí, pues te excusé , que furioso de tu honor y el de Isabel profanases el decoro. Y es menor inconveniente, quando hay dos daños notorios, ser un vasallo liviano, que un Príncipe escandaloso. Apénas pues de Milán huyo , salgo y me desposo con Isabel, y á su ruego difunto la posta corro, quando dentro de diez días desde el camino me torno, y me informo , que en Palacio la cienes, porque tú propio fuiste á robar su hermosura, como á la cordera el lobo. O quién en esta ocasión tuviera ó hallara modo para ponderar las ansias, las penas y los ahogos, con que se halló embarazado entonces mi pecho heroyco, con la infamia hasta la boca, y el dolor hasta los ojos! Viste, gran señor, un Tigre, que en lo galan y lo hermoso, siendo pavor de las fieras, ■ es ramillete del soco, D qac
32 Ta mas sus bandos y enemistades, y no pude; pero pues el amor y la hermosura hacen lo que no pensé, en lugar de estar quejoso, á Isabel agradecer debo aquesta acción ; y así, suyo es Cárlos , id por él: mas soy yo , que mi pasión. Van los Criados por Carlos . Ros. Acción como tuya es. Lab . Los pies te beso mil veces. Luq. Esto es amor, Isabel. Cond. A Cárlos tienes presente. Sale Cárlos. Cari. Dexa , señor , que los pies te beso por lo que oí. Luq. A mis brazos , Cárlos , ven y disculpa mi pasión, pues sabes lo que es querer* A Isabel debes la vida. Cari. Con los brazos pagaré parte alguna de su amor. Lab. Después, Cárlos, te diré quién te ha dado generosa la vida , el honor y el ser. Res. Yo cumplí con mi nobleza. constante Muger . aunque envidiosa quedé. Luq. Eí de Ursino , según dicen, está cerca de Varés, y en viniendo , entrambas bodas á un tiempo celebraré. Flor. Y ahora , qué falta ? Serón. Solo saber lo que se ha de hacer de Serón. Duq. Darle un oficio, porque es criado de ley, y que se case con Fiora. Serón. Está bien , mas ha de ser con condición , ya me entiendes, por la duda de después. Flor. Cáseme yo una por una, que si fuera menester, Ja procesión de las amas he de parir de una vez. Todos. Y aquí tiene fin , señores, la mas constante Muger, escrita sin competencia, sino solo por querer serviros ; si os pareciere algo de lo escrito bien, decid vítor al deseo de quien vuestro esclavo es. F I N. Con Licencia : En Valencia , en la Imprenta de la Viuda de Josef de Orga , Calle de la Cruz Nueva, junto al Real Colegio del Señor Patriarca, en donde se hallará esta y otras de diferentes Títulos. Año 1768.