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La industria audiovisual en Andalucía en 1995-96 [Prólogo]

Manfredi Mayoral, Juan Luis

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B ajo el nombre genhico de "industria audiovisual" se agrupan las que tienen que ver con la radio, la televisidn y el cine en sus vertientes productora, distribuidora y exhibidora, la grabaci6n sonora, el video, el doblaje, la animacibn, lainfografia y la realidad virtual, ademis de 10s empresarios, 10s profesionales, 10s artistas y tkcnicos que hacen posihle el desarrollo de estos campos, casi todos nuevos, de crecimiento fulgurante, de decisiva influencia social y de gran impacto econ6mico. Algunos de los aspectos de la industria audiovisual son conocidos en Andalucia desde hace muchos aiios, pero es a partir de 198S1, cuando se pone en marcha la Radio Televisibn de Andalucia y precisamente para dar respuesta a las necesidades de ese medio, cuando surgen en esta Comunidad Aut6noma un conjunto de empresas y profesionales aut6nomos que dan el impulso decisivo a un sector que ha pasado en menos de una dkcada practicamente de la nada a generar cientos de empleos y facturar casi cuarenta mil millones de pesetas al aiio. A In luz de lo prevista en el articula 20 de la Constituci6n y el articulo 16 del Estatuto de Autonomia de Andalucia, el marco juridico del nacimiento de la Radio Televisi6n de Andalucia lo forman la Ley 411980, de 10 de enero, de Estatuto de la Radio y la Televisi6n; la Ley 4611981, de 26 de diciembre, reguladora del Tercer Canal; el Real Decreto 32111988, de 8 de abril, por el que se concede n la Comunidod Autdnoma de Andalucia la gestidn directa dcl Tercer Canal; y la Ley del Pnrlamento de Andalucia 8/87, de 9 de diciembre, por la que se crea la Ernpresa P~iblica de In Radio y la Televisidn de Andalucia. El posterior desarrollo de la televisi6n privada, la expansi6n de las radios y televisiones locales, el desarrollo del cable, la reactivaci6n de la producci6n y la exhibici6n cinematogrificas y la revitalizaci6n del video domkstico han tenido su reflejo en Andalucia, que es en estos momentos la regi6n europea de mayor crecimiento en este sector estrat6gico para el desarrollo. Naturalmente, este vertiginoso crecimiento se ha becho con no pocos tropiezos, sobresaltos y tensiones. Al fin y a1 cabo, ha sido simultAneo aldelaradical transformaci6n del panorama audiovisual espaiiol, que de 1989 a nuestros dias ha pasado del monopolio de las dos unicas cadenas pdblicas y las primeras auton6mi- cas alacompetenciageneradaporlaautorizaci6n delastelevisiones privadas y luego el "boom" de las locales y el cable, inicialmente sin marco legal para su desarrollo y desde hace unos meses ya a1 amparo de sus respectivas Leyes reguladoras. Sobre lo ocurrido en estos aiios, que para Andalucia tiene como referente fundamentalel nacimiento y primerdesarrollo deCanal Sur, hacorrido mucha tinta. Para bien opara mal, la radiotelevisi6n auton6mica ha sido protagonists de cientos -0 quizis milesde informaciones y comentarios periodisticos, pero de ningdn estudio formal, y mucho menos de su relaci6n con una industria audiovisual de la que es motor, si bien un motor con muchas dificultades como para cumplir adecuadamente su funci6n. Con esa inquietud, en la primavera de 1995 empeck a pensar en la organizaci6n de un foro de reflexi6n sobre estos asuntos. Me parecia que era precis0 contar con una plataforma de encuentro periddico de empresarios, profesionales e investigadores para el anilisis de una industria audiovisual cuyo vertiginoso desarrollo esti suponiendo un impacto cultural yecon6mico de insospechadas consecuencias para Andalucia. Creo, ademis, que la Universidad no puede ser mero espectador de lo que ocurre a su alrededor y que tiene el deber de poner su capacidad de anilisis y reflexi6n a disposici6n de la sociedad a laque sirve, ademis de facilitar a 10s alumnos una visi6n completa de 10s campos en 10s que pueden actuar cuando acaben sus estudios. De esas convicciones surgi6 el Observatorio Permanente de la Industria Audiovisual de Andalucia, nombre completo de lo que por razones pricticas llamamos solamente Observatorio Audiovisual de Andalucia. Laideafue aceptada tanto por el Grupo de Investigaci6n al que pertenezco, el de Anilisis y Tkcnicas de la Informaci6n, como por el Departamento en el que seencuadrami docencia, el de Comunicaci6nAudiovisual y Publicidad, Periodismo y Literatura. Con sus respaldos, lapuse en marcha preparando un programa en el que a cada tema a estudiar se le harfa un triple enfoque, acadkmico, profesional y empresarial, que sirviera tanto para aportar datos y milisis como para despertar o estimular vocaciones tanto en el ejercicio de la pmfesdn como en el de la investigac16n en estas &as de conocimiento. En el desarrollo de las seslones fue decisiva la colaboraci6n de 10s doctorandos Francisco Perujo Serrano y Antonia Gonzilez Borjas, quien ademk actu6 como secretaria de las sesiones. El programa no hubiera po&do llevarse a cab0 nl esta publicacidn verfa la luz sin el patrocinio de la Consejeria de la Presidencia de la Junta de Andalucfa, la Asoctaci6n de Empresas de Produccih Audiovisual de Andalucfa, el Institute de Fomento de Andalucfa y la revistaAndalucia Audiovisual, organismos y empresas a las que desde aquf expreso nuestm agradecimiento. LA INDUSTRIA AUDIOVISUAL ANDALUZA Y EL CONTEXT0 INTERNACIONAL Para fijar 10s datos y opiniones de 10s ponentes en el primer Observatorio Audiovisual de Andalucfa, parece conveniente recordar 10s antecedentes inmediatos del audiovisual andaluz y el context0 en el que eclosiona, pues si bien algunas facetas de esta industria son casi centenarias, como la producci6n y exhhlici6n de cine, la mayoria de ellas han nacido, crecido o madurado en 10s ultimos ocho aiios, que son no s61o 10s del cambio del panorama audiovisual europeo en general y espaiiol en particular, sino tambikn 10s del nacimiento y desarrollo de la Empresa Wblica de Radiotelevisi6n de Andalucfa. A lo largo de la d6cada de 10s 80 ha ido tomando cuerpo en algunos paises, como 10s Estados Unidos, Japdn y Francia, la tesis de que la comunicaci6n audiovisual es el campo de badla en el que se dilucidarti el mmbo de la lnfluencla cultural y econ6mica en 10s pr6ximos cincuenta aiios y se le ha dado status de industria estratkgica, con un tratamiento privilegiado y el decidido apoyo de esos Estados, conscientes de que su influencia polftica y econ6mica pasa por su condicidn de lfderes en estos terrenos y mercados. La Uni6n Europea tambibn lo ha entendido asi y por eso uno de 10s pilares de la politica de construcci6n europea es la promoci6n de la industria de la comunicaci6n audiovisual, seriamente amenazada por la tecnologfa y ciones de Estados Unidos y Japhn. Es mas, este tema es el principal punto de fricci6n entre 10s tres "grandes" en 10s ultimos aiios de este siglo, que son los del inicio de la comunicaci6n global. Ha sido Francia, precisamente, quien ha abanderado en el seno de la Uni6n Europea el concepto de "excepcionalidad cultural", para dejar fuera del libre intercambio comercial acordado en el GATT 10s productos audiovisuales, entendidos colno elementos que configuran 10s valores sociales de unacultura y por ello deben recibir un trato especial2. Con este concepto estin relacionados asuntos como el establecimiento de cuotas de pantalla, las condiciones para la obtencidn de licencias de exhibici6n y doblaje, la apertura del mercado americano a las producciones europeas, el proteccionismo del que se acusan mutuamente 10s tres grandes implicados (USA, Jap6n y la Uni6n Europea), las vias de coproducci6n, etc ... Con el tiempo, y con la experiencia de que no se le pueden pones vallas al campo de 10s gi~stos del pliblico, Europa ha puesto en cuesti6n el sistema de cuotas y en estos momentos esti en revisi6n la directiva "Televisi6n sin fronteras", que probablemente flexibilizari el porcentaje de producciones europeas que las emisoras del Viejo Continente han deemitir obligatoriamente y quea buen seguro tambih pondri un limite temporal a este sistema. Pese a que ya no est6 en la cresta de la ola, la noci6n de "excepcionalidad cultural" para las producciones audiovisuales ha calado en Espaiia, precisamente cuando nuestra industria audiovisual padece una crisis de crecimiento y cuando el Gobiemo esti poniendo en marcha una serie de medidas legislativas que ordenarin el sector en los pr6ximos aiios. Algunos de esos textos legales sobre telecomunicaciones, cine, sat6lite, cable, televisiones locales, financiaci6n de 10s medios audiovisuales pliblicos, etc ... son contradictorios entre sf, lo que no resulta extraiio si se tiene en cuenta que -a diferencia de lo que hizo Francia hace ya aiiosnunca se ha considerado el sector como un todo en el cada uno de sus elementos esti interconectado con los demis y no puede organizarse sin contar con ellos. En realidad, es ahoracuando se empieza a tener conciencia de ello, piles es s61o a partir de fines de 10s 80 cuando se produce la eclosi6n del sector, bajo el impulso que supusieron la Expo de Sevilla, las Olimpiadas de Barcelona y la Ley 821652 sobre Comunicaci6n Audiovisual. publicada en el Journal Officielde 30dejulio de 1982. capitalidad cultural de Europaen Madrid. Hasta ese momento, RTVE ostentaba un monopolio s61o roto en algunas regiones por las reci6n nacidas radios y televisiones auton6micas. A partir de 1990 se inician las negociaciones politicas y 10s debates parlamentarios que condujeron a la gestaci6n del "corpus" legislativo que constituye el entramado legal en el que se desenvuelve la industria audiovisual espafiola. Fu6 primer0 la Ley de Televisiones Privadas, luego la Ley del Cine y finalmente las de Televisi6n Local por Ondas Terrestres y de Telecomunicaciones por Cable y de Televisi6n por Sat61ite3. RTVA: NACIMIENTO Y TORMENTA POL~TICA En Andalucfa, la fecha clave es 1988, aunque fuera en diciembre de 1987 cuando la Junta, presididapor JosB Rodriguez de la Borbolla, decide la creaci6n de laRadioTelevisi6n de Andalucfa. El dia 12 de ese mes aparece en el BOJA nlimero 104laLey 811 987,de9deDiciembre, deCreaci6n delaEmpresaPljblicadelaRadio Televisi6n de Andalucfay Regulaci6ndelos ServiciosdeRadiodifusi6n y Televisi6n Gestionados por la Junta de Andalucia. Antes de esa fecha habia en esta Comunidad Aut6noma algunas pequeiias empresas productoras y de servicios, per0 fu6 la poesta en marcha de la RTVA la que supuso el nacimiento de una aut6ntica industria audiovisual en esta regi6n. En el terreno radiof6nico la aparicidn de Canal Sur Radio supuso el establecimiento de la primera cadena estrictamente andaluza, no s61o por su propiedad sino sobre todo por su cobertura territorial. Desde el inicio emiti6 sin publicidad y por ello no entr6 en liza con las emisoras de la competencia, si bien tampoco acert6 con una f6rmula -y eso que emite en dos frecuencias y con dos formatosque justificara su sentido de emisora pfiblica. En el terreno de la televisi611, laaparicidn delaRTVA siqueconstituy6 una conmoci6n, incluso antes de empezar a emitir, porque fu6 diseiiada como una *: un prriada de cinco aiios y de aplicaci6n en todos los Estados miembros. ; . ~.' , *,.~. ,.., : $A. '.. empresa ligera, que produciria par sus propios medios s61o 10s informativos y que iba a encargar a empresas de su entorno el resto de la programaci6n "propia", que era realmente "financiada" porque se hacia con dinero y bajo el control de la Empresa Pliblica pero con medios ajenos. El problema estaba en queen la Andalucia de 1988 10s medios ajenos no existian, o al menos no en la cantidad ni con la calidad necesarias, de manera que el nacimiento de la RTVA supuso tambikn el de la mayoria de las empresas que habian de darle servicio. Esta simbiosis entre los sectores pliblico y privado constituyen el "modelo" de televisi6n andaluza, tanmal comprendido en su momento y tan maldefendido siempre. Sin embargo, no es mis que la f6rmula que ahora se propugna como modilica par los "gurlies" empresariales de la comunicaci6n, que defienden publicamente que el futuro de las televisiones generalistas esti en renunciar a toda producci6n propia que no sea de actualidad (informativos, debates, coloquios ... ) y optar par ser antena de las producciones de un sector constituido par productoras independientes. El "modelo" andaluz fue denostado desde el principio probablemente porque la Junta de Andalucia -en esos momentos en una crisis que desembocaria meses mas tarde en la salida de Rodriguez de la Borbolla de la Presidencianunca explic6 con claridaden qukconsistia ni que laotraalternativaeracrear iinaEmpresa Pliblica gigante, con miles de empleados y con un tremendo costa para el Erario pliblico, lo que viene a significar politicamente inviable. Tambih, desde luego, porque al calor de esa decisi6n se hicieron no pocas alcaldadas que configuraron un panorama insatisfactorio para 10s que se quedaban fuera de juego. Los efectos de la tormenta politica en media de la cual naci6 la Radio Televisi6n de Andalucia han llegado hasta nuestros dias, pues las polkmicas sobre el modelo, el funcionamiento, la financiaci611,los mecanismos de contrataci6n de programas, la programaci6n misma, la parcialidad informativa y muchos aspectos mis se han sucedido a lo largo de 10s ocho aiios de vida y sido protagonistas de innumerables debates parlamentarios y periodfsticos, ademis de temarecurrente en todas las elecciones que se han celebrado en ese periodo de tiempo. Hay, porlo menos, tantos partidarios deque haya una radio y una televisi6n de titularidad pliblica coma de que en el campo de las comunicaciones sociales no haya mis empresas que las privadas. Y, entre unos y otros, un abanico de attitudes ecl6cticas. Todos tienen sus buenas razones, si bien a estas alturas parece que la discusi611, al menos en Andalucia, no tiene sentido. Para bien o para mal, existe una Empresa Pliblica de Radio y Televisirin, con una andadura de ocho aiios, respaldo social y comprornisos adquiridos, de manera que resultaria poco menos que imposible su cierre e incluso el cambio de su titularidad, pues serian muy costosos en tbminos politicos, sociales y econ6micos. Pero, aunque no haya dudas sobre la continuidad de la RTVA, la controversia se ha trasladado a la mauera en que la Empresa Pliblica debe afrontar su futuro, en vista de que parece que su situaci6n actual no satisface a nadie. En 1995, el Parlamento de Andalucia aprob6 la reformade dos articulos de laLey creadoradelaRTVA,los queserefieren alnombramientodeldirectorgeneral y a la composici6n del Consejo de Administraci6n. Poco despuks, se convocaron elecciones y la RTVA volvi6 a convertirse en tema bisico de la campaha electoral, de manera que parece que el futuro del audiovisual andaluz en general y de la EmpresaP6blicaen particular podria ser una de las claves del nuevo curso politico. No seria sensato ignorar el impacto que sobre ese futuro tendrin las incidenciasde laevoluci6npoliticatantonacionalcomo auton6mica.Lacorrelaci6n de fuerzas en ambos imbitos se traduciri en actitudes y acciones que conformarin el marco en el que la RTVA deberi actuar en el futiiro inmediato. Pero hay otros marcos, otras consideraciones que deben ser tenidas en cuenta por 10s legisladores cuando debatan sobre la RTVA. Debieron estimarlas antes y asi no se habrian lirnitado a reformar la Ley de Creaci6n de la RTVA s61o en lo que se refiere al nornbramiento del director general y a la composici6n del Consejo de Administraci6n. En su conjunto, la Ley ha dado de sf todo lo que podia porque desde su promulgaci6n ha cambiado no s61o el mapa politico andaluz, sino el marco nacional e international del negocio audiovisual, el concept0 de "medio pliblico" y sus mecanismos decontrol, la filosofia de programaci6n de las cadenas generalistas y su relaci6n con la publicidad, y, sobre todo, 10s sistemas de financiaci6n. La radio y la televisi6n, en Europa y en este fin de siglo, son industrias 1 culturales cuyo impacto hay que evaluar no s61o en el terreno de la politics, sino [ tambikn en 10s de la economia, la educaci6n, la creaci6n de empleo, la generaci6n de actitudes sociales, el medio ambiente, y,en definitiva, de lacultura4. Si esas radio y televisi6n son, ademgs, de titularidad pliblica y han de actuaren unaeconomiade mercado y en competencia con empresas privadas, y si el mercado en que actlian esti, ademis, sufriendo transformaciones radicales, es evidente que propiciar cambios s61o de caricter politico equivale a hacer un brindis a1 sol que no resolveri las cuestiones pendientes. No hay queconfundir laresolucidn de 10s problemas politicos con lade 10s otros problemas. Unos y otros tienen que ver entre sf, pero las dificultades de la RTVA s61o sesolucionarin cuando se aborden como un conjunto y, en la medida de lo posible, todos a la vez. Esto, que resulta obvio, no se ha hecho hasta ahora. Por ello parece que seria interesante repasar algunos de esos otros escenarios en 10s que se mueve la RTVA y, en sintonia con ella, el resto de la industria audiovisual andaluza. El primero es el marco europeo en el que actlia, que conlleva obligaciones sobre contenidos (protecci6n de la infancia, limites a la violencia, defensa de la calidad, porcentaje de produccidn europea, limitaciones publicitarias, etc ...) y que estimula la participaci6n en estrategias comunes en 10s campos de la tecnologia y la producci6n, fundamentalmente. Hay una manera europea de hacer radio y televisidn, contenida en el Plan MEDIA 11, verdadera "biblia" del audiovisual de calidad para 10s pr6ximos cinco aiios. Actuar en este marco -lo que, de otro lado, es inevitableconlleva inversiones y gastos, per0 tambikn laposihilidad definanciaci6ncomunitaria. La RTVA se mueve tambikn en el hmbito nacional, como parte de la Federaci6n de Organismos de Radio y Televisi6n Auton6micos (FORTA), que ha devenido en una especie de central de compras. Corno se paga en funcidn de la audiencia potencial, Andalucia es la que paga mL, aunque desde hace aiios es tambikn laque menos intervieneen las decisiones decompra y laquemenospartido le saca a su participaci6n. Revisar la participacidn en la FORTA es un asunto pendiente de definici6n estratkgica, porque en ello se va una cuarta parte del presupuesto anual sin todas las conhaprestaciones posibles y sin que la industria andaluza se haya beneficiado paranadadeese mecanismo decolaboraci6n entre las televisiones regionales. ' EC Broadcasting Directive, Official Jo~srnul n' C49, de 22 de febrero dr 1988. Ya en Andalucia, la primera duda a despejar es la de si la funci6n pliblica de la RTVA esti asegurada par el control parlamentario y por un Consejo de Administraci6n cuyacomposici6n retleja 10s porcentajes de las fuerzas politicas de nuestro 6rgano legislativo. Esta interpretacidn de lo pliblico como lo politico, jes la linicaposible?. En otros lugares deEuropa, lo pliblico suenamis a lo civico y ello ha llevado a que empresas publicas de comunicaci6n social como BBC u ORTF estkn bajo latuteladeun ConsejoNacional Audiovisual, en el queestin 10s partidos, pero tambien IasUniversidades, laspatronales, 10s sindicatos, las organizaciones de consumidores y usuarios, la Administraci6n y, sobre todo, las figuras mis relevantes del sector. Pensaren un Consejo Andaluz del Audiovisual asiconcebido podria ser una salida al dilema del control de la RTVA, que esti asegurado en lo econ6mico porelTribunal decuentas y en lopoliticoporel Parlamento y el Consejo de Administracidn, pero que deja todo lo demis al buen entendimiento de 10s directivos de turno, que han de crear la "politicd de la Casa" en lugar de ejecutarla. Otro asunto a resolver es el de las relaciones con la industria audiovisual, tanto nacional como, sobre todo, regional. Aunque legalmente no es posible, i,deberia la RTVA primar a las empresas andaluzas?. Se dice que la industria audiovisual andaluza muevecadaafio 50.000 millones depesetas y daempleo amis de 4.000 personas, aunque la verdad es que alin no hay un estudio serio que avale esas cifras. Pero, sean esas u otras parecidas, el caso es que efectivamente en 10s ultimos afios ha cristalizado un sector econ6mico en el que si bien no todo depende de la RTVA, cada vez que la Empresa Pliblica estornuda todo el sector se resfria. En relaci6n con lo anterior, ~debe haber m8s producci6n propia? Cuanta mis haya, mejor se aprovecharin 10s recursos humanos y tkcnicos de la Empresa Pliblica, pern menos se hari en ese entorno industrial cuyo desarrollo hay que proteger para bien de la Comunidad Aut6noma,que de otra manera seria siempre tributaria del exterior. Hay que encontrar el punto de equilibria y valorarlo en thminos sociales y econ6micos, lo que implica que ha de tener un reflejo presupuestario. Cuando hablo de producci6n me refiero no s610 a la de programas para televisi6n de consumo inmediato, sino tambikn a aquellos que requieren una inversi6n s61o recuperableamedioplazo, comoladepeliculas. iDebelaRTVA tener una linea de actuaci6n tendente a laprotecci6n y promoci6n del cine andaluz, como ocilrre en Galicia, el Pais Vasco, Catalufia, Escocia, Gales y el Piamonte, par citar algunas regiones europeas en las que cine y televisi6n regional van de la mano?. Si es asi, jcon quk criterios y con quk dinero?