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Relaciones de la socialización con inteligencia, autoconcepto y otros rasgos de la personalidad en niños de 6 años

Pérez Fernández, José Ignacio; Garaigordobil Landazabal, Maite

Abstract

Este estudio, en primer lugar, analiza las relaciones de la conducta social con iguales en contextos educativos con una serie de variables del desarrollo, tales como madurez intelectual, autoconcepto y otras dimensiones de la personalidad infantil. En segundo lugar el trabajo identifi ca variables predictoras de la adaptación social del niño en dicho ámbito. La muestra se encuentra constituida por 135 niños de 6 años, 59 varones y 76 mujeres, de nivel socioeconómico y cultural medio, procedentes de cinco centros públicos y privados. La evaluación incluye 4 instrumentos que permiten medir diversos aspectos positivos y negativos de la conducta social con los iguales (BAS-1), inteligencia verbal y no verbal (BADYG), autoconcepto (PAI), y otras 13 dimensiones de la personalidad infantil, tales como estabilidad emocional, excitabilidad, dominancia, sensibilidad... (ESPQ). Los análisis correlacionales (Pearson) evidencian que los sujetos con buena adaptación social muestran puntuaciones signifi cativamente altas en madurez intelectual global, verbal y no verbal, elevados niveles de autoconcepto, y tienden signifi cativamente a caracterizarse por ser emocionalmente estables, perseverantes y respetuosos con las normas, poco excitables, confi ados y seguros de sí mismos, tranquilos y relajados. El análisis de regresión múltiple permite identifi car como variables predictoras de buena adaptación social alta inteligencia no verbal y un carácter tranquilo y relajado.

Full text

Apuntes de Psicología, 2004, Vol. 22, número 2, págs. 153-169. 153 J. I. Pérez y M. Garaigordobil Socialización y personalidad a los 6 años Apuntes de Psicología Colegio Ofi cial de Psicología 2004, Vol. 22, número 2, págs. 153-169. de Andalucía Occidental y ISSN 0213-3334 Universidad de Sevilla Dirección de los autores: Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos. Facultad de Psicología. Avda. de Tolosa, 70. 20018 San Sebastián. Guipúzcoa. Correo electrónico: [email protected] Recibido: febrero 2004. Aceptado: mayo 2004 Relaciones de la socialización con inteligencia, autoconcepto y otros rasgos de la personalidad en niños de 6 años José Ignacio PÉREZ FERNÁNDEZ Maite GARAIGORDOBIL LANDAZABAL Universidad del País Vasco Resumen Este estudio, en primer lugar, analiza las relaciones de la conducta social con iguales en contextos educativos con una serie de variables del desarrollo, tales como madurez intelectual, autoconcepto y otras dimensiones de la personalidad infantil. En segundo lugar el trabajo identifi ca variables predictoras de la adaptación social del niño en dicho ámbito. La muestra se encuentra constituida por 135 niños de 6 años, 59 varones y 76 mujeres, de nivel socioeconómico y cultural medio, procedentes de cinco centros públicos y privados. La evaluación incluye 4 instrumentos que permiten medir diversos aspectos positivos y negativos de la conducta social con los iguales (BAS-1), inteligencia verbal y no verbal (BADYG), autoconcepto (PAI), y otras 13 dimensiones de la personalidad infantil, tales como estabilidad emocional, excitabilidad, dominancia, sensibilidad... (ESPQ). Los análisis correlacionales (Pearson) evidencian que los sujetos con buena adaptación social muestran puntuaciones signifi cativamente altas en madurez intelectual global, verbal y no verbal, elevados niveles de autoconcepto, y tienden signifi cativamente a caracterizarse por ser emocionalmente estables, perseverantes y respetuosos con las normas, poco excitables, confi ados y seguros de sí mismos, tranquilos y relajados. El análisis de regresión múltiple permite identifi car como variables predictoras de buena adaptación social alta inteligencia no verbal y un carácter tranquilo y relajado. Palabras clave: conducta social, inteligencia, autoconcepto, personalidad. Abstract The main aim of this study is to analyze the relationship between social behaviour in the classroom with other developmental variables such as intelligence, self-concept and other traits of child personality. In addition, it also attempts to identify predictive variables of children’s social adaptation in scholar settings. The sample consists of 135 6-year-old subjects, 59 male and 76 female, proceeding from fi ve public and private schools. The variables evaluated with the 4 administered instruments are: positive and negative social behaviours with peers (BAS-1), verbal and non-verbal intelligence (BADYG), self-concept 154 Apuntes de Psicología, 2004, Vol. 22, número 2, págs. 153-169. J. I. Pérez y M. Garaigordobil Socialización y personalidad a los 6 años (PAI), and other 13 traits of child personality such as emotional stability, excitability, ascendancy, sensitivity… (ESPQ). Results of correlational analyses (Pearson) suggest that well adapted children have signifi cant high levels of overall intelligence, verbal and non-verbal intelligence, and self-concept. Moreover, they show a signifi cant tendency towards emotional stability, perseverance and subjection to the rules, low excitability, self-confi dence, calm and relax. Multiple regression analyses allow to identify as predicting variables of good social adaptation high level of non-verbal intelligence and a calm and relaxed temperament. Key words: social behaviour, intelligence, self-concept, personality. Con la fi nalidad de estudiar la conducta social infantil con iguales en contextos educativos, en esta investigación, en primer lugar, se analizan las relaciones de distintas conductas positivas o facilitadoras de la socialización (liderazgo, jovialidad, sensibilidad social, o respeto-autocontrol) y conductas negativas o perturbadoras de la misma (agresividad-terquedad, apatía-retraimiento, o ansiedad-timidez) con variables del desarrollo tales como (1) madurez intelectual global, madurez intelectual verbal (órdenes verbales, aptitud para el cálculo e información), y madurez intelectual no-verbal (habilidad mental no-verbal, razonamiento con fi guras y atención-observación); (2) con autoconcepto; y (3) con otros rasgos de la personalidad infantil, tales como estabilidad emocional, excitabilidad, dominancia, sensibilidad... En segundo lugar, este estudio tiene como objetivo identifi car las variables predictoras de una buena adaptación social. Relaciones entre iguales y desarrollo social en la infancia En la actualidad existe un acuerdo unánime a la hora de considerar que las relaciones entre los iguales desempeñan un papel primordial en el desarrollo social infantil. Como señalan Ortiz y colaboradores (Ortiz, Aguirrezabala, Apodaka, Etxebarria, y López, 2002), además del valor intrínseco de la relación con los compañeros –en cuanto necesidad humana de afi liación– la reciprocidad que caracteriza a las relaciones sociales entre pares resulta esencial para el desarrollo social, emocional e intelectual. No es de extrañar, por tanto, que sobre todo en las dos últimas décadas se haya venido incrementando el número de trabajos que centran su interés en las relaciones entre iguales. Uno de los objetivos fundamentales de estas investigaciones ha sido identifi car el conjunto de habilidades conductuales, cognitivas y afectivas que facilitan las relaciones sociales positivas y la aceptación por parte de los compañeros. Relaciones de la conducta social entre iguales con inteligencia, autoconcepto y otros rasgos de personalidad Inteligencia Los estudios que han analizado las relaciones entre inteligencia y conducta social muestran resultados discrepantes. Algunas investigaciones evidencian correlaciones positivas con conductas facilitadoras de la socialización y relaciones de signo contrario con conductas negativas o perturbadoras de la misma. En este sentido, Garaigordobil (1993) observa correlaciones signifi cativas positivas entre madurez para el aprendizaje en niños de 6 años con todas las conductas sociales positivas evaluadas (liderazgo, jovialidad, sensibilidad social, respeto-autocontrol, y adaptación Apuntes de Psicología, 2004, Vol. 22, número 2, págs. 153-169. 155 J. I. Pérez y M. Garaigordobil Socialización y personalidad a los 6 años social global), así como relaciones negativas con conductas de retraimiento y ansiedad. Estos resultados confi rman que los niños que mostraron una buena adaptación social, presentando conductas de liderazgo-iniciativa, de alegría, de ayuda, y de respeto-autocontrol, así como escasas conductas de apatía-retraimiento y ansiedad-timidez, eran niños con un adecuado nivel de madurez en distintas aptitudes (verbales, numéricas, perceptivas) relacionadas con el aprendizaje escolar. Los resultados de distintas investigaciones corroboran igualmente las relaciones entre inteligencia y habilidades sociales (Billings, 1997; Guo, Dai, Yao y Yunxia, 1999; Hair, Jager y Garrett, 2001). No obstante, en otros estudios las correlaciones observadas son más bien escasas (Silva y Martorell, 1989) o prácticamente inexistentes (Silva, Martorell y Clemente, 1985), y cuando se dan, son más signifi cativas con los aspectos facilitadores que con los aspectos perturbadores de la socialización. Autoconcepto En lo referente a las investigaciones que analizan las relaciones entre autoconcepto y conducta social, los resultados de estos estudios habitualmente ponen de relieve que los niños con alto autoconcepto tienen muchas conductas sociales adaptativas, prosociales, de ayuda y de respeto social (Billings, 1997; Calvo, González y Martorell, 2001; Garaigordobil, 1993; Merrell, 1993; Rigby y Slee, 1993; Verschueren, Marcoen y Schoefs, 1996). No obstante, en el estudio de Bianchi (1989) no se confi rman relaciones signifi cativas entre autoestima y conducta prosocial. En relación a las conductas sociales negativas, otro grupo de estudios (Fordham, 1999; Garaigordobil, 1993; Rudolph, 1995) constata relaciones negativas con el autoconcepto que ponen de relieve que los niños con alto autoconcepto muestran pocas conductas de retraimiento, de aislamiento y de timidez en las relaciones sociales. Sin embargo, las relaciones entre autoconcepto y comportamiento social agresivo parecen ser de naturaleza más compleja, puesto que los niños que presentan comportamientos agresivos y son rechazados por sus iguales a menudo parecen sobreestimar su competencia social y su autoestima (Hymel, Bowker y Woody, 1993; Patterson, Kupersmidt y Griesler, 1990) y subestimar el rechazo de sus pares (Cillessen, Van Ijzendoorn y Van Lieshout, 1992). Zakriski y Coie (1996) han mostrado que ello puede atribuirse a errores de autoprotección, o a distorsiones en la forma en que estos niños procesan el feedback que reciben de los iguales. Otros rasgos de personalidad Un buen número de investigaciones que han estudiado las relaciones de las conductas sociales con diversas variables temperamentales y de personalidad se han centrado en el análisis de las correlaciones entre socialización y funcionamiento emocional (por ejemplo, reactividad, intensidad y regulación emocionales…). Los resultados de estos trabajos evidencian que reactividad e intensidad emocionales correlacionan con agresión, con escasas habilidades sociales en los niños, con bajo estatus sociométrico y con difi cultades en las relaciones de amistad (Calkins, Gill, Johnson y Smith, 1999; Eisenberg, Fabes, Shepard, Murphy, Guthrie, Jones, Friedman, Poulin y Maszk, 1997; Murphy y Eisenberg, 1997; Ortiz, Aguirrezabala, Apodaka, Etxebarria y López, 2002; Stocker y Dunn, 1990). En cuanto a la regulación emocional (capacidad para iniciar, mantener y modular la ocurrencia, intensidad y duración de los es- 156 Apuntes de Psicología, 2004, Vol. 22, número 2, págs. 153-169. J. I. Pérez y M. Garaigordobil Socialización y personalidad a los 6 años tados emocionales, sus correlatos fi siológicos y sus manifestaciones cognitivo-conductuales), se trata de una variable decisiva en el funcionamiento afectivo-social que interactúa con la reactividad e intensidad emocionales a la hora de predecir, tanto la competencia general, como la popularidad. La capacidad de regulación se asocia con competencia social, con bajos niveles de agresión y de envidia, con capacidad para retrasar la satisfacción, con tolerancia a la frustración, con conducta prosocial y con aceptación por parte de los compañeros (Block y Block, 1980; Fabes y Eisenberg, 1992; Klieber, 1991; Losoya, Eisenberg, y Fabes, 1998; Murphy y Eisenberg, 1997). Por otra parte, cabe señalar que el tono emocional negativo (niños que tienden a expresar con frecuencia afecto negativo) se ha asociado positivamente en la infancia con agresión, problemas de conducta y rechazo por parte de los iguales, y negativamente con competencia social y conducta prosocial. (Bates, Bayles, Bennett, Ridge y Brown, 1991; Eisenberg et al., 1995; Murphy y Eisenberg, 1997; Ortiz et al., 2002). Los niños que tienden a expresar con frecuencia afecto negativo tienden a responder más negativamente a las emociones negativas de los otros. Además, los estados afectivos negativos promueven una mayor focalización en uno mismo que en los demás, lo cual permite predecir menores niveles de conducta prosocial (Eisenberg, Fabes, Nyman, Bernzweig y Pinuelas, 1994) y un menor control del comportamiento. En lo referente a las relaciones entre conducta social e inestabilidad emocional, algún estudio ha evidenciado correlaciones significativas negativas entre inestabilidad emocional con conductas positivas en el aula (liderazgo, jovialidad, respeto por las normas, adaptación) y positivas con conductas agresivas y de apatía (Garaigordobil, 1993). Estos resultados sugieren que los niños que manifestaban buena adaptación social en el aula, teniendo bastantes conductas de liderazgo, jovialidad, de alegría en la interacción, de respeto-autocontrol, así como escasas conductas agresivas y de retraimiento, mostraban pocos indicadores de inestabilidad emocional. Aunque en este estudio no se encuentran correlaciones signifi cativas con ansiedad-timidez, en otro trabajo (Silva y Martorell, 1989) sí se observan relaciones signifi cativas positivas entre inestabilidad emocional y conductas de ansiedad, miedo, nerviosismo, timidez o vergüenza en las relaciones sociales. La investigación de Silva y Martorell (1989) evidencia correlaciones signifi cativas entre conductas de jovialidad, de sociabilidad, con extraversión como rasgo de personalidad. En este sentido, los resultados de un trabajo reciente (Shiner y Masten, 2002) sugieren que los niños que puntúan bajo en extraversión suelen ser socialmente retraídos y pasivos. Otra variable de interés en el tema de las relaciones entre iguales es el psicoticismo (en cuanto rasgo caracterizado por sensibilidad dura, despreocupación, y alejamiento de los demás), que covaría negativamente con conductas de acatamiento y respeto de las reglas, y positivamente con retraimiento social, introversión, falta de energía e iniciativa, resistencia a las normas, indisciplina y agresividad verbal o física (Silva y Martorell, 1989). Por último, señalar que otras variables que se relacionan en distintos trabajos con adaptación social son motivación por la tarea (fuerte motivación para llevar a cabo proyectos y actividades con entusiasmo, energía y confi anza), afabilidad, que caracterizaría a sujetos empáticos, serviciales, sinceros y generosos (Shiner y Masten, 2002), regulación disposicional (procesos de atención y de inhibición conductual, al servicio del desvío de la atención de un estímulo que activa emociones negativas y su focalización en estímulos dife- Apuntes de Psicología, 2004, Vol. 22, número 2, págs. 153-169. 157 J. I. Pérez y M. Garaigordobil Socialización y personalidad a los 6 años rentes), tolerancia, y confi anza o seguridad en sí mismo (Ortiz et al., 2002). Tomando como referencia los trabajos citados previamente en este estudio se proponen tres hipótesis: 1. Las conductas sociales positivas con iguales (liderazgo, jovialidad, sensibilidad social, o respeto-autocontrol) y la adaptación social global en contextos educativos tienen relaciones signifi cativas positivas con madurez intelectual, con alto autoconcepto y con otros rasgos adaptativos de la personalidad tales como estabilidad emocional, seguridad en sí mismo… 2. Las conductas sociales negativas con iguales (agresividad-terquedad, apatía-retraimiento, o ansiedad-timidez) tienen correlaciones inversas con madurez intelectual, con autoconcepto, y con otros rasgos adaptativos de la personalidad. 3. Alta madurez intelectual, alto autoconcepto y rasgos adaptativos de personalidad serán variables predictoras de buena adaptación social. Método Muestra La muestra se encuentra constituida por 135 sujetos de 6 años (59 varones y 76 mujeres) de nivel socioeconómico-cultural medio. Los sujetos se distribuyen en 8 grupos naturales de primer curso de Educación Primaria procedentes de cinco centros públicos y privados ubicados en la provincia de Guipúzcoa. En cuanto a las características sociodemográfi cas de la muestra, el 56 % fueron mujeres, frente a un 44 % de varones. Como promedio tienen un hermano, si bien, un 20 % de ellos son hijos únicos. Por otro lado, un 26 % de los padres tienen un nivel de estudios universitario, el 53 % estudios medios (COU, FP o Bachiller), un 18 % primarios, y un 2 % estudios elementales. Diseño y procedimiento El estudio utiliza una metodología correlacional con el objetivo de evidenciar relaciones de concomitancia entre la conducta social con iguales en contextos educativos e inteligencia, autoconcepto y otras dimensiones de la personalidad infantil. Con esta fi nalidad se confeccionó una batería de evaluación con 4 instrumentos que fueron administrados durante las primeras semanas del curso escolar. Para la administración de los instrumentos de evaluación se formó un equipo evaluador integrado por profesionales de la psicología y la educación, los cuales recibieron una formación teórico-práctica vinculada a la administración de dichos instrumentos. Además, los profesores-tutores recibieron el cuestionario que debían cumplimentar (BAS-1) disponiendo de cuatro semanas para observar y responder al mismo. Materiales La evaluación incluye multiinformantes (niños y profesores) y explora las siguientes variables: (1) conductas sociales (de liderazgo, jovialidad, sensibilidad social, respeto-autocontrol, agresividad-terquedad, apatíaretraimiento, ansiedad-timidez y adaptación social del niño con sus iguales en ambientes escolares); (2) inteligencia verbal y no verbal; (3) autoconcepto; y (4) otras 13 dimensiones de la personalidad infantil, tales como estabilidad emocional, excitabilidad, dominancia, sensibilidad… La defi nición de las variables medidas así como los instrumentos de evaluación utilizados se exponen en la tabla 1. 158 Apuntes de Psicología, 2004, Vol. 22, número 2, págs. 153-169. J. I. Pérez y M. Garaigordobil Socialización y personalidad a los 6 años Tabla 1. Instrumentos de evaluación administrados y variables evaluadas. BAS-1. Batería de socialización (Silva y Martorell, 1989) Conductas sociales − Liderazgo (ascendencia, popularidad, iniciativa, confi anza en sí mismo y espíritu de servicio). − Jovialidad (extraversión en sus connotaciones concretas de sociabilidad y buen ánimo). − Sensibilidad social (sensibilidad social o preocupación por los que tienen problemas y son rechazados). − Respeto-autocontrol (acatamiento de reglas y normas sociales que facilitan la convivencia en el mutuo respeto). − Agresividad-terquedad (resistencia a las normas, indisciplina y agresividad verbal o física). − Apatía-retraimiento (retraimiento social, introversión, falta de energía e iniciativa). − Ansiedad-timidez (ansiedad, miedo, nerviosismo, timidez o vergüenza en las relaciones sociales). − Adaptación social (adaptación social global del sujeto). BADYG. Batería de aptitudes diferenciales y generales. Nivel gráfi co B (Yuste, 1988) − Madurez intelectual global. − Madurez intelectual verbal (órdenes verbales, aptitud para el cálculo, información). − Madurez intelectual no-verbal (habilidad mental no-verbal, razonamiento con fi guras, atenciónobservación). PAI. Escala de percepción del autoconcepto infantil (Villa y Auzmendi, 1992) − Autoconcepto global. ESPQ. Cuestionario de personalidad para niños (Coan y Cattell, 1966/1990) Dimensiones de la personalidad A. Reservado (alejado, crítico, frío) - Abierto (afectuoso, reposado, participativo). B. Inteligencia baja (pensamiento concreto) - Inteligencia alta (pensamiento abstracto). C. Afectado por los sentimientos (emocionalmente poco estable) - Emocionalmente estable (tranquilo, maduro). D. Calmoso (poco expresivo, poco activo) - Excitable (impaciente, exigente, hiperactivo, no inhibido). E. Sumiso (obediente, dócil, acomodaticio) - Dominante (dogmático, agresivo, obstinado). F. Sobrio (prudente, serio, taciturno) - Entusiasta (confi ado, incauto). G. Despreocupado (desatento con las reglas, actúa por conveniencia propia) - Consciente (perseverante, moralista, sensato, sujeto a las normas). H. Cohibido (tímido, sensible a la amenaza) - Emprendedor (socialmente atrevido, no inhibido). I. Sensibilidad dura (realista, rechazo a las ilusiones) - Sensibilidad blanda (idealista, impresionable, dependiente). J. Seguro (le gusta la actividad en grupo, activo, vigoroso) - Dubitativo (irresoluto, reservado, individualista, precavido). N. Sencillo (natural, fresco, sentimental) - Astuto (calculador, prudente, perspicaz) . O. Sereno (confi ado, seguro de sí) - Aprensivo (con sensación de culpabilidad, inseguro, preocupado, turbable). Q4. Relajado (tranquilo, sosegado) - Tenso (frustrado, presionado, sobreexcitado). Apuntes de Psicología, 2004, Vol. 22, número 2, págs. 153-169. 159 J. I. Pérez y M. Garaigordobil Socialización y personalidad a los 6 años BAS-1. Batería de Socialización (Silva y Martorell, 1989) Se trata de un conjunto de escalas de estimación (rating scales) para evaluar la socialización de niños y adolescentes de 6 a 15 años en ambientes escolares. Los 118 elementos de la batería permiten obtener un perfil de socialización con ocho escalas: cuatro relacionadas con aspectos positivos, tres con aspectos negativos, y una escala criterial-socialización referida a la adaptación social global. La tarea de los profesores consiste en leer las afi rmaciones y responder si el contenido del ítem puede ser aplicado al alumno. Los estudios psicométricos presentados en el manual de la prueba evidencian adecuados niveles de fi abilidad y validez. Los coefi cientes de consistencia interna (α de Cronbach) varían según las escalas: .94 (Li), .88 (Jv), .90 (Ss), .93 (Ra), .94 (At), .99 (Ar), .87 (An ) y .88 (Cs) y los coefi cientes de fi abilidad test-retest (r) oscilan también en función de éstas: .68 (Li), .55 (Jv), .51 (Ss). 63 (Ra), .67 (At), .63 (Ar), .52 (An) y .80 (Cs). Los análisis de validez criterial (juicio de padres y profesores respecto a la adaptación social de los sujetos) y de constructo, alcanzan en todos los casos índices satisfactorios (Silva y Martorell, 1989). BADYG. Batería de Aptitudes Diferenciales y Generales. Nivel Gráfi co B (Yuste, 1988) Esta batería de tests mide un factor “G” de inteligencia general o madurez intelectual general, diferenciando la inteligencia verbal y no-verbal del sujeto, así como habilidades relacionadas con el aprendizaje de la lectoescritura, con las difi cultades de origen disléxico y los factores primarios de la inteligencia. Las variables exploradas en este estudio han sido madurez intelectual global (suma de las puntuaciones directas en madurez intelectual verbal y no verbal), madurez intelectual verbal (consta de 91 ítems y es la suma de las puntuaciones en las pruebas de ordenes verbales, información y aptitud para el cálculo), y madurez intelectual noverbal (suma de las puntuaciones directas obtenidas en los 94 ítems de las pruebas de habilidad mental no-verbal, razonamiento con fi guras y atención). Los estudios psicométricos presentados en el manual de la batería evidencian coefi cientes de fi abilidad (división en mitades) que oscilan según los elementos entre r = .96 (M.I.) y r = .78 (Inf. y M.V.A.); con respecto a su validez, se observan correlaciones signifi cativas (p < .01) con las correspondientes pruebas del WISC y con califi caciones escolares. PAI. Escala de Percepción del Autoconcepto Infantil (Villa y Auzmendi, 1992) Se trata de una escala de autoevaluación que consta de 34 ítems, cada uno de los cuales consiste en un dibujo en el que hay un grupo de niños en una situación determinada (en el colegio, en un cumpleaños, etc.). Dentro de la escena alguna de las figuras está realizando una actividad que podría ser calificada como representativa de un autoconcepto positivo y otra, u otras fi guras, están llevando a cabo la misma actividad pero en su matiz negativo. El niño ha de escoger aquel con el que más se identifi ca, permitiendo obtener una puntuación global en autoconcepto. La PAI presenta una consistencia interna altamente satisfactoria (Kuder-Richardson = .87) y en cuanto a su validez, se observa que se asocia de un modo positivo e importante con la escala de Martinek-Zaichkowsky (r = .61, p < .001). 160 Apuntes de Psicología, 2004, Vol. 22, número 2, págs. 153-169. J. I. Pérez y M. Garaigordobil Socialización y personalidad a los 6 años ESPQ. Cuestionario de Personalidad para Niños (Coan y Cattell, 1966/1990) Este autoinforme consta de 160 ítems con dos alternativas de respuesta que permiten evaluar dimensiones básicas de la personalidad infantil, incluyendo el aspecto intelectual (factores de primer orden) y dos factores de segundo orden (ajuste-ansiedad, introversión-extraversión). Para la presente investigación se ha trabajado con las puntuaciones directas obtenidas en los factores de primer orden. Los estudios psicométricos con muestras españolas presentados en el manual de la prueba permiten observar los siguientes índices de equivalencia correlacionando A1 con A2 (corregidos con la fórmula de Spearman-Brown): A = .26, B = .70, C = .46, D = .50, E = .71, F = .39, G = .24, H = .41, I = .50, J = .29, N = .43, O = .46, Q4 = .59. En lo referente a la validez, las escalas del ESPQ presentan los siguientes índices de validez de contrsucto: A = .40, B = .80, C = .58, D = .63, E = .59, F = .62, G = .45, H = .53, I = .56, J = .70, N = .41, O = .56, Q4 = .59. Resultados En primer lugar, se comprobó mediante un ANOVA si existían diferencias signifi - cativas en la conducta social en función del género sexual, no encontrándose diferencias en ninguna de las conductas sociales medidas: liderazgo, F (1, 133) = 0.00, p > .05, jovialidad, F (1, 133) = 0.11, p > .05, sensibilidad social, F (1, 133) = 2.63, p > .05, respeto-autocontrol, F (1, 133) = 3.01, p > .05, agresividad-terquedad, F (1, 133) = 0.10, p > .05, apatía-retraimiento, F (1, 133) = 0.01, p > .05, ansiedad-timidez, F (1, 133) = 0.01, p > .05, y criterial-socialización (adaptación social global), F (1, 133) = 0.00, p > .05. Debido a estos resultados, los análisis correlacionales y predictivos se llevan a cabo sin establecer diferencias en función del género. Relaciones de la socialización con madurez intelectual, autoconcepto y otros factores de la personalidad Con las puntuaciones obtenidas en la BAS-1 y el resto de los instrumentos de evaluación aplicados, y tras la comprobación de los supuestos básicos, se obtuvieron los coefi cientes de correlación de Pearson, poniéndose de relieve los resultados que se presentan en las tablas 2 y 3. Socialización con madurez intelectual Tal y como se observa en la tabla 2, los coeficientes que relacionan las conductas sociales positivas (liderazgo, jovialidad, sensibilidad social y respeto-autocontrol) con inteligencia evidencian que las conductas de liderazgo correlacionan signifi cativa y positivamente con madurez intelectual global, r (128) = .48, p < .001, con madurez intelectual verbal, r (128) = .37, p < .001, y con madurez intelectual no-verbal, r (128) = .47, p < .001. Así mismo, las conductas sociales de jovialidad también correlacionan positivamente con madurez intelectual global, r (128) = .33, p < .001, con madurez intelectual verbal, r (128) = .18, p < .05, y con madurez intelectual no-verbal, r (128) = .39, p < .001. Las conductas sociales de sensibilidad social correlacionan signifi cativa y positivamente con madurez intelectual no-verbal, r (128) = .20, p < .05, al igual que las conductas de respeto-autocontrol, que también evidencian relaciones del mismo signo con madurez intelectual no-verbal, r (128) = .24, p < .01. Estos datos ponen de relieve que los sujetos que en opinión de los profesores manifi estan muchas conductas sociales de liderazgo y Apuntes de Psicología, 2004, Vol. 22, número 2, págs. 153-169. 161 J. I. Pérez y M. Garaigordobil Socialización y personalidad a los 6 años Tabla 2. Correlaciones de la socialización con madurez intelectual. BAS-1 BADYG (n = 128) Li Jv Ss Ra At Ar An Cs Madurez intelectual global .48*** .33*** .13 .18+-.27** -.32*** -.42*** .50*** Madurez intelectual verbal .37*** .18* .01 .06 -.20* -.24** -.29*** .34*** - Ordenes verbales .39*** .18* .05 .05 -.20* -.23** -.23** .36*** - Aptitud para el cálculo .23** .09 -.07 -.06 -.05 -.20* -.25** .18* - Información .28** .17+.05 .16+-.24** -.16+-.24** .30*** Madurez intelectual no-verbal .47*** .39*** .20* .24** -.27** -.31*** -.45*** .53*** - Habilidad mental no-verbal .40*** .31*** .18+.19* -.24** -.31*** -.42*** .44*** - Razonamiento con fi guras .39*** .39*** .24** .27** -.23** -.25** -.32*** .49*** - Atención-observación .19* .12 .00 .03 -.10 -.08 -.23** .20* + p < .10 * p < .05 ** p < .01 *** p < .001 Li: liderazgo; Jv: jovialidad; Ss: sensibilidad social; Ra: respeto-autocontrol; At: agresividad-terquedad; Ar: apatía-retraimiento; An: ansiedad-timidez; Cs: criterial-socialización. Tabla 3. Correlaciones de la socialización con autoconcepto y otros factores de la personalidad. BAS-1 Li Jv Ss Ra At Ar An Cs PAI (n = 135) Autoconcepto .11 .15+ .07 .11 .01 -.24** -.17* .20* ESPQ (n = 128) A Reservado-Abierto .07 .08 .03 .18* -.14 -.02 -.06 .16+ B Inteligencia baja-alta .20* .21* .11 .17+ -.15+ -.27** -.24** .33*** C Emoc. afectado-estable .17 .10 .01 .10 -.15+ -.20* -.13 .27** D Calmoso-excitable -.18* -.17+ -.04 -.16+ .10 .18* .12 -.27** E Sumiso-dominante .07 .09 -.14 -.22* .15 -.14 -.14 -.05 F Sobrio-entusiasta .08 -.01 -.06 -.02 .01 -.06 -.08 .11 G Despreocup.-consciente .16+ .15+ .10 .25** -.21* -.18* -.05 .27** H Cohibido-emprendedor .02 .03 -.04 .17* -.12 -.05 .01 .14 I Sensibilidad dura-blanda -.14 -.10 .12 .14 -.10 .15+ .20* -.02 J Seguro-dubitativo -.17* -.25** .03 -.12 .12 .27** .21* -.17+ N Sencillo-astuto -.08 -.05 -.16+ -.14 .13 .05 .08 -.13+ O Sereno-aprensivo -.25** -.28** -.06 -.18* .10 .23** .25** -.28*** Q4 Relajado-tenso -.24** -.23** -.16+ -.22* .24** .18* .12 -.31*** + p < .10 * p < .05 ** p < .01 *** p < .001 Li: liderazgo; Jv: jovialidad; Ss: sensibilidad social; Ra: respeto-autocontrol; At: agresividad-terquedad; Ar: apatía-retraimiento; An: ansiedad-timidez; Cs: criterial-socialización. 168 Apuntes de Psicología, 2004, Vol. 22, número 2, págs. 153-169. J. I. Pérez y M. Garaigordobil Socialización y personalidad a los 6 años Madrid: Ministerio de Educación y Cultura (Primer Premio Nacional de Investigación Educativa, 1994). Garaigordobil, M. (1999). Assessment of a cooperative-creative program on of assertive behavior and self-concept. Spanish Journal of Psychology, 2 (1), 3-10. Garaigordobil, M. (2003a). Intervención psicológica para desarrollar la personalidad infantil. Juego, conducta prosocial y creatividad. Madrid: Pirámide. Garaigordobil, M. (2003b). Programa Juego 8-10 años. Juegos cooperativos y creativos para grupos de niños de 8 a 10 años. Madrid: Pirámide. Garaigordobil, M. y Echebarría, A. (1995). Assessment of a peer helping game program on children’s development. Journal of Research in Childhood Education, 10, 63-69. Garaigordobil, M., Maganto, M. y Etxeberria, J. (1996). Effects of a cooperative game program on socio-affective relationships and group cooperation capacity. 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