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Reflexiones sobre el Animal en el Arte y Especismo

López Lara, Lucía

Abstract

Esta investigación surge como una necesidad de protesta y activismo en la lucha por los derechos animales, de aquellos seres vivos que no pueden defenderse por sí mismos. Estas manifestaciones activistas por la igualdad entre especies han cobrado fuerza en los últimos años y se han extendido progresivamente. Cada vez más personas comprenden la importancia del respeto a la vida animal y la urgente necesidad de abolir toda esfera de explotación y maltrato hacia este, eligiendo el vegetarianismo y el veganismo como forma de vida. Como una persona concienciada sobre el tema desde muy pequeña, ya me planteaba estas cuestiones desde los doce años. Sin embargo, no ha sido hasta la realización de este trabajo que he tenido la oportunidad de profundizar en algunas tendencias artísticas actuales que se han ido gestando a lo largo de los siglos, basadas en un fuerte antropocentrismo, el cual nos ha llevado a pensar que somos superiores a otras especies. Descubrir que existen tantos artistas que utilizan animales como objetos de su producción artística marcó un antes y un después en mí, y por tanto también en mi propia obra, acercándome aún más al activismo artístico vegano.

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Reflexiones sobre el Animal en el Arte y Especismo Trabajo de Fin de Grado Grado en Bellas Artes -Universidad de Sevilla- Curso 2023-2024 Lucía López Lara Trabajo Fin de Grado Grado en Bellas Artes - Universidad de Sevilla- Curso 2023/2024 Título: Reflexiones sobre el Animal en el Arte y Especismo Autor: Lucía López Lara Tutor/a: Erika Espinosa de los Monteros Clavijo ÍNDICE Introducción 4 Objetivos 5 Metodología 6 1. El animal en el arte 7 1.1. La representación animal en la historia del arte .............................................. 7 1.2. Ilustración biológica: el animal como figura de estudio ................................. 12 1.3. Arte contemporáneo y el uso del animal como obra-objeto ........................... 15 2. Crítica y desglosamiento del pensamiento especista 21 2.1.Especismo y desvirtuación de la relación humano-animal como constructo social ...................................................................................................................... 21 2.2. Manifiesto Animalista: artistas concienciados y obras que rechazan este constructo ...................................................................................................................... 27 3. Aportación artística 37 Conclusiones 48 Índice de imágenes 50 Bibliografía 53 Documentos electrónicos 54 4 5 Introducción Esta investigación surge como una necesidad de protesta y activismo en la lucha por los derechos animales, de aquellos seres vivos que no pueden defenderse por sí mismos. Estas manifestaciones activistas por la igualdad entre especies han cobrado fuerza en los últimos años y se han extendido progresivamente. Cada vez más personas comprenden la importancia del respeto a la vida animal y la urgente necesidad de abolir toda esfera de explotación y maltrato hacia este, eligiendo el vegetarianismo y el veganismo como forma de vida. Como una persona concienciada sobre el tema desde muy pequeña, ya me planteaba estas cuestiones desde los doce años. Sin embargo, no ha sido hasta la realización de este trabajo que he tenido la oportunidad de profundizar en algunas tendencias artísticas actuales que se han ido gestando a lo largo de los siglos, basadas en un fuerte antropocentrismo, el cual nos ha llevado a pensar que somos superiores a otras especies. Descubrir que existen tantos artistas que utilizan animales como objetos de su producción artística marcó un antes y un después en mí, y por tanto también en mi propia obra, acercándome aún más al activismo artístico vegano. Así pues, la presente investigación nos introduce, en primer lugar, por un recorrido teórico que nos conduce a un breve repaso histórico por los diferentes periodos artísticos y analizar el uso del animal como figura de estudio en la ilustración biológica. Seguidamente, trataremos el reflejo de la violencia especista en el Arte, analizando tanto a los artistas que implementen animales como obra-objeto, como a aquellos artistas concienciados con la causa y que utilizan su obra como medio de protesta para dar voz a estas maravillosas criaturas. Por último, culminaremos este recorrido con una propuesta artística que integra los hallazgos de este estudio y busca visibilizar y generar reflexión en torno al Arte desde una postura activa y responsable para con esta violencia. En definitiva, esta enriquecedora experiencia no solo ha reforzado mis convicciones, sino que también me ha impulsado a utilizar el arte como una herramienta poderosa para abogar por la igualdad entre especies y el respeto a la vida animal. Objetivos Nuestro objetivo principal con este trabajo es examinar el marco artístico actual que concierne a la violencia especista. Buscamos ofrecer una perspectiva amplia sobre esta problemática, analizando tanto a los artistas que utilizan seres vivos y los convierten en objetos en sus piezas artísticas, tratándolos de manera cuestionable, como a aquellos artistas que forman parte del colectivo activista y emplean su arte como un medio reivindicativo. Asimismo, queremos mostrar las tendencias artísticas actuales que giran en torno al activismo en defensa de todas las formas de vida. Consideramos que difundir este conocimiento, no solo a través del apartado teórico, sino también mediante la creación artística, es fundamental para que más personas sean conscientes de este tipo de violencia que a menudo pasa desapercibida. A través de ambas vías, esperamos lograr un impacto más profundo, fomentando una mayor reflexión sobre la explotación animal. En última instancia, nos gustaría aspirar a que este proyecto lograse contribuir al movimiento de la liberación animal, ofreciendo una nueva visión al campo de conocimiento. Puesto que hay pocos estudios que relacionen específicamente la violencia especista con el Arte desde una perspectiva crítica y antiespecista, buscamos llenar ese vacío existente con nuestras aportaciones y animando a otros estudiosos, así como artistas, a continuar explorando sobre este tema. 6 7 Metodología Este trabajo se ha elaborado mediante una exhaustiva labor de investigación bibliográfica, que comprende la recopilación de textos, artículos, entrevistas, libros y obras artísticas para sustentar tanto nuestra base teórica como el desarrollo conceptual de la propuesta artística. Asimismo, se han recopilado y analizado diferentes piezas junto con sus respectivos artistas para lograr una mayor comprensión del objeto de estudio y de las hipótesis planteadas. Esta parte ha resultado muy enriquecedora y respalda los argumentos desarrollados en el apartado teórico. Gracias a esta recopilación de artistas, que no atiende a ninguna acotación geográfica o temporal, hemos podido comprobar diferentes pensamientos respecto al trato que deben tener los animales y las diferentes estrategias utilizadas por aquellos individuos que reivindican un mundo sin violencia especista. Ahondar en todas estas diferentes perspectivas desde el Arte también nos permite potenciar nuestro discurso, generando una reflexión sobre qué obras debemos considerar como arte. A la hora del desarrollo de la parte práctica, hemos pretendido que la teoría no esté al margen de esta, sino que esta investigación nos sirviese de fundamento conceptual para el diseño del proyecto personal Cuando es maltrato, deja de ser arte. El estudio previo sobre el animal como obra-objeto y las piezas artísticas que cumplen este concepto fue crucial para la ejecución práctica debido a que dichas piezas analizadas han servido como base de crítica para la creación de nuestra propuesta, que consiste en la elaboración de un diseño para una campaña publicitaria. Para ello, fue necesario comparar las diversas tácticas y obras de artistas activistas de este movimiento animalista para plantear nuestra propia campaña. Por tanto, si bien el marco teórico y el práctico se suelen abordar desde diferentes perspectivas, en este caso se ha trabajado hilando ambos apartados. Esta decisión nos ha permitido alcanzar una mayor comprensión del tema a tratar y ha sido fundamental para el desarrollo de una campaña publicitaria activista efectiva. 1. El animal en el arte 1.1. La representación animal en la historia del arte Nuestra relación con los animales comienza en los inicios de nuestra existencia. Desde la evolución del ser humano, que partió como un animal más, hasta la actualidad, en la que consideramos que nuestra capacidad de raciocinio nos diferencia, los animales siempre han estado junto a nosotros. La percepción actual que tenemos sobre los animales y el rol que desempeñan en las antiguas sociedades humanas es y fue fundamental, convincente y omnipresente (Kalof y Resl, 2007). Esto se debe a que nos relacionamos con ellos en muchos aspectos de nuestra vida, ya que los hemos empleado de numerosas formas, incluida la caza, la domesticación, el entretenimiento, la ciencia y, en lo que a los artistas nos concierne, los hemos utilizado como simbolismo hasta llegar también a involucrarlos directamente como una obra-objeto de arte. Así pues, desde el campo que nos compete, en este apartado vamos a abordar brevemente en la representación animal desde los albores del arte para comprender cómo ha ido evolucionando y cambiando nuestra visión y trato hacia estos seres vivos. Si nos remontamos aproximadamente a unos 100.000 años de antigüedad, encontramos los hallazgos más antiguos de pintura rupestre en las cuevas de Blombos, un yacimiento arqueológico situado en la Reserva Natural de Bomblos, Sudáfrica. Si bien es cierto que todavía no podemos visualizar figuras animales en dichas cuevas, sí que se han localizado algunos restos de rituales con huesos de osos y lobos de hace 60.000 años cercanos a enterramientos humanos, lo que sugiere que se veneraba a estos animales, e incluso existe la hipótesis de que nuestros antepasados no diferenciaban entre muertes humanas y animales. Avanzando en la historia, hace unos 30.000 años hallamos en el Paleolítico Superior el arte parietal y el arte mueble, cuyos descubrimientos están situados principalmente en Europa y Asia, excluyendo algunas localizaciones. Entre ellos, se aprecia que un gran porcentaje de estas representaciones son figuras zoomorfas. Por tanto, podemos considerar que el arte paleolítico es un arte animalista, y que lo ha sido mucho más que en cualquier otra etapa artística de la historia (Ripoll, 1986). Desde caballos y bisontes, que han sido los más representados, hasta peces, aves e incluso serpientes como podemos observar en una estadística realizada por A-Leroi-Gourhan con 1.794 casos estudiados. A pesar de que no podemos comprender a ciencia cierta qué motivos movían a nuestros antepasados a realizar estas obras, podemos considerar muchas posibles respuestas. Existen teorías que hablan de una perspectiva estética, otras que reflejan el deseo por representar la caza, la comida o posibles peligros potenciales y depredadores del entorno. Por otro lado, también hay algunas teorías más positivas como la de mostrar una apreciada compañía o la majestuosidad de la vida y de estas criaturas. Otra teoría estudiada es la del motivo mágico-religioso como un reflejo de creencias astral-naturalistas fundadas en el 8 9 culto a la Diosa Madre, Madre Naturaleza y, en sus manifestaciones principales, la dualidad del sol y la luna (Lacalle, 2010). Esto demostraría el fuerte vínculo de nuestros antecesores con otras formas de vida y, especialmente, con los animales. Tal y como comentó el historiador de arte británico Kenneth Clark: “Personalmente creo que los animales en las pinturas rupestres son registros de admiración” (Clark, citado en Kalof y Resl, 2007). Con la domesticación y el asentamiento de las primeras civilizaciones, el ganado se convirtió en un componente importante de los rituales y las ceremonias que se celebraban. Un claro ejemplo de estas prácticas rituales lo encontramos en el polideportivo de Martos-La Alberquilla (Jaén), donde se han hallado restos de dos terneras. Según las creencias, en este tipo de sacrificios era necesario realizar una muerte para poder continuar con la vida y agradecer a los antepasados y a la naturaleza para poder prosperar como sociedad (Cámara et al., 2010). Por ello, era escogido el ganado como ofrenda, dado que representaba el bienestar, la creación, el nacimiento, la vida y la muerte. En concreto, las imágenes de toros van a ser muy frecuentes dentro del arte del tercer Figura 1: Bisontes de La Covaciella. Santiago Relanzón, Consejería de Cultura del Principado de Asturias. milenio a.C., especialmente en la cultura mesopotámica, egipcia, de Asia Menor o el Golfo, entre otras. El toro va a ser considerado un símbolo de fuerza, valentía e incluso de fertilidad y virilidad, además de ser representación de la fuerza animal en la producción de alimento y victoria en las batallas. De hecho, solía representarse a reyes y/o jefes como toros en muchas obras, inclusive en obras literarias como es el caso de la Epopeya de Gilgamesh (c. 2150-1400 a.C.), que cuenta la amistad entre el rey Gilgamesh y el hombre-toro Enkidu. En resumen, los animales salvajes y feroces, que se consideraban como símbolo de violencia, eran muy representados en los reinos guerreros al inicio de la creación de las ciudades. Por ejemplo, alrededor del año 3500 a.C., en Mesopotamia, se pueden ver escenas con este tipo de animales en sellos cilíndricos, los cuales eran tallados en piedra y tenían la función de imprimir el motivo grabado sobre la arcilla, además de usarse como joyas o contenedores de pequeños objetos. Otro animal digno de destacar por su significancia para el desarrollo de las civilizaciones es el caballo. Este se usaba como medio de transporte debido a su capacidad de carga o tiro y a su utilidad en el ámbito militar. A causa de lo complicado que era adquirir un caballo, este llegó a convertirse en un símbolo de estatus para las clases altas, además de un símbolo de buena salud. Asimismo, encontramos otras muchas escenificaciones artísticas, inclusive más naturalistas, sobre diversas especies existentes que detallan cómo Figura 2: Libro de los muertos. Texto funerario del Antiguo Egipcio. Imperio Antiguo (c. 2686-2181 a. C.) 10 11 eran físicamente y cómo se comportaban. En estas aparecen leones, hienas, osos o chacales, así como otros animales domesticados, tales como burros trillando huertas, ganado bajo los árboles, cabras en pesebres, pájaros volando o en humedales, o escenas de caza con perros. Tampoco hay que olvidar a los animales marinos, que, a pesar de encontrarse como elemento pictórico en muchas civilizaciones como la egipcia o la romana, fueron ampliamente representados en el arte griego debido al desarrollo del comercio marítimo y las batallas navales. Un ejemplo de ello es el Fresco de los delfines en el Palacio de Cnossos o el ánfora con motivo de pulpo del Minoico tardío. Por dar algunos otros ejemplos más de simbolismo, descubrimos que en Egipto los patos tenían connotaciones eróticas en el arte y la literatura, y que los babuinos tenían un significado religioso debido a que estaban asociados al dios Ra. Además de existir variadas representaciones de animales exóticos por el interés que despertaban para los egipcios, hallamos otras de mascotas como son los perros, gatos y monos. Respecto a la relación entre divinidad y formas animales es compleja. Como hemos mencionado anteriormente, el babuino es representativo del dios Ra, pero este no es un caso aislado. Aunque Egipto no es la única sociedad en anexionar sus dioses a figuras animales, sí que se caracteriza por el uso de no solo un animal, sino por diferentes especies como representantes de un mismo dios. A modo de ejemplo, mencionar a la diosa Taweret, protectora de las mujeres en el parto y quien toma la forma de una hipopótama embarazada con patas de león y porta un cocodrilo en su espalda. Tal y como podemos apreciar, la combinación de diferentes criaturas no es algo exclusivo de los egipcios, sino que es un suceso extendido dentro de la mitología de muchos pueblos, donde podemos encontrar otras numerosas criaturas híbridas como esfinges, sirenas, gorgonas, hidras, centauros o al protagonista del famoso mito griego, el minotauro. Tras la caída de las civilizaciones de la Edad de Bronce, en muchas zonas ocurre un hiatus en cuanto a la producción artística y, eventualmente, el arte occidental empieza a tomar como figura central al ser humano, marcando el inicio del antropocentrismo. No obstante, los animales seguirán jugando un importante rol simbólico en la imaginería religiosa. Durante el periodo de la Edad Media aparece un género literario que tenía como misión ilustrar el dogma y la moral cristiana, pero que en última instancia terminaría influyendo en los islámicos y hebreos. Estos libros, que eran conocidos como bestiarios, son fundamentales para entender la relación humano-animal durante esta etapa histórica. No solo tratan a estas criaturas como metáforas cristianas, como los variados animales que representan a Cristo (el ciervo, el cordero, el delfín, la salamandra, la paloma, etc.) (Morales, 1996), sino que también eran relacionados con fenómenos mágicos; aunque sin intención de plasmarlos rigurosamente, ya que a veces a los animales se les vinculaba con la monstruosidad, creando así diferentes criaturas. Posteriormente, en el Renacimiento, la aparición de animales en obras artísticas fue menos notoria, convirtiéndose en casos más puntuales y con una intención de representación mimética y estética debido al antropocentrismo. Sin embargo, con el advenimiento de la Edad moderna, etapa en la que aún permanece la visión simbólica, podemos observar cómo, mediante fábulas, ocurre la humanización de los animales dentro del arte. En el Barroco, nos encontramos con muchas escenas de caza y representaciones de animales pertenecientes a la realeza. En cambio, entrados en el Romanticismo y, también, en el Impresionismo, la representación animal prácticamente desaparece para dar espacio a la subjetividad individual y a otros intereses artísticos como la luz, el color y el paso al principal objeto temático: la ciudad y la sociedad burguesa. Para finalizar, decir que durante las Vanguardias del siglo XX tampoco hubo un interés en la figura animal, pero sí que hay algunas obras pictóricas puntuales que vale la pena mencionar como Blue horse (1911) del expresionista alemán Franz Marc, el Guernica (1937) de Picasso, o las obras Dog (1952) y Monkey (1953) de Francis Bacon. Concluimos así este primer apartado con un breve repaso histórico sobre la representación de la figura animal a lo largo de los distintos periodos artísticos. Si bien hemos abarcado hasta el siglo XX, en el tercer apartado que conforma este capítulo dedicaremos otro estudio a los animales y su presencia dentro del arte contemporáneo. Lo haremos desde una postura más crítica, partiendo desde los años setenta y comentando las propuestas de varios artistas que hacen uso de estos seres transformándolos en una obra-objeto. Sin embargo, para hablar del animal dentro de la escena artística contemporánea, es preciso dedicar previamente un apartado a la ilustración biológica con el fin de comprender cómo la ilustración ha sido una herramienta imprescindible para analizar y estudiar en profundidad a las distintas especies animales. Esto nos llevará a comentar los inicios de la clasificación entre especies, remarcando el interés y la genuina curiosidad del artista hacia los animales al buscar comprender que nos diferencia de ellos. 12 13 1.2. Ilustración biológica: el animal como figura de estudio El ser humano siempre ha sentido fascinación por lo que le rodea y así lo ha expresado artísticamente a lo largo de la historia tal y como hemos podido apreciar en el apartado anterior. Sin embargo, esta fascinación también nos ha llevado a observar e intentar comprender la vida y su existencia. De este modo, es como nace la ciencia y la ilustración científica con ella. Los inicios de la Zoología, ciencia que tiene como objeto el estudio de los animales (su modo de vida, la manera de interrelacionarse y su evolución), son inciertos. Aun así, actualmente podríamos nombrar a Aristóteles como el primer zoólogo de la historia por su obra biológica De partibus animalium (c. 350 a.C.), en la que describe detalladamente más de 500 especies animales clasificadas en una serie de niveles cada vez más complejos, formando así una estructura jerárquica de la naturaleza en cuya cima está situado el hombre. (Romero, 2015). Esta escala, conocida como scala de natura, influenció en gran medida el mundo de la ciencia. Posterior a Aristóteles, encontramos a Galeno de Pérgamo, médico, cirujano y filósofo griego del Imperio Romano. Llegó a ser el médico más destacado de la antigüedad después del padre de la medicina Hipócrates, también considerado como el “Príncipe de los médicos” o “Aristóteles de la medicina” (Campohermoso et al., 2016). Aunque Galeno realizó muchos avances médicos, también hizo muchas aportaciones al campo de la veterinaria involuntariamente debido a que sus estudios se basaban en la anatomía animal. Esto fue a causa de la prohibición en Roma de realizar disecciones en cadáveres humanos (Dualde, 2009). Por este mismo motivo, cometió varios errores al pensar que sus hallazgos en animales eran trasladables al cuerpo humano. Tras Galeno y la posterior caída del Imperio Romano de Occidente, se inicia la Edad Media surgiendo el cristianismo. Durante este período, la iglesia católica mantiene una serie de prohibiciones que anula el espíritu de investigación tanto teórica como práctica en el desarrollo de las disecciones anatómicas, principalmente en el cuerpo humano. Además, al considerarse las enfermedades como un mandato, ya sea divino o diabólico, cesa también la anatomía comparativa (Benítez, Benítez y Benítez, 2023). Sin embargo, el renacentista Leonardo DaVinci es considerado por los eruditos como la primera persona en revivir la ciencia comparativa de Aristóteles y Galeno. Ideó métodos nuevos para el estudio de la anatomía y realizó numerosas disecciones en cuerpos humanos, tanto femeninos como masculinos, así como en muchas especies como el parásito Gordius Robustus, polillas, moscas, peces, anfibios, pájaros, caballos, vacas, osos, leones, etc. Como artista, Da Vinci creó diversas ilustraciones científicas que describen con precisión, mediante tramas, la forma anatómica externa e interna con el objetivo de explicar y analizar estos descubrimientos. Asimismo, ilustró cinco estudios del perfil de un caballo con los dientes al descubierto por la ira, llegándolos a comparar con los gestos de un león y un hombre gruñendo. De igual forma, realizó ilustraciones comparativas entre la pierna de un hombre y un caballo, así como la yuxtaposición del brazo de un hombre con el brazo de un mono, y estableció semejanzas entre la pierna de un anfibio y un humano. Incluso en su Códice sobre el vuelo de los pájaros (1505) describe las alas de las aves en términos de las extremidades superiores humanas. De hecho, el pensamiento de Leonardo respecto a la diferencia humano-animal queda plasmado en sus cuadernos de notas, en el que atestigua que consideraba al hombre como una criatura más, aunque de estatus preeminente. Así pues, en su clasificación de los mamíferos familiares nos agrupó con aquellos de “especies casi similares” como el babuino o el mono. Como dato adicional, señalar que estas reflexiones fueron la consecuencia de su vegetarianismo (Arbel, 2017). Por otro lado, el trabajo de Alberto Durero también resalta por sus grandes aportaciones en este campo de la ilustración científica, siendo su obra más relevante el Rinoceronte (1515). En este grabado se evidencia el manejo de las proporciones y la precisión del dibujo, empleando únicamente para su ejecución una descripción y un boceto del artista Valentin Ferdinand, quien tuvo acceso al animal antes de que muriera. Esta imagen, llevada a cabo en la técnica de la xilografía, tuvo al menos nueve ediciones y siguió reproduciéndose incluso después de la muerte de Durero. También sirvió como base para muchos otros artistas por más de 200 años. Durante los siglos XVIII y XIX transcurre el movimiento cultural e intelectual europeo que conocemos como Ilustración, que promulgaba el uso de la razón y la ciencia como forma de conocer el mundo. Esto daría lugar a las expediciones de descubrimiento, que contaban con experimentados artistas que realizaban bosquejos de las ideas más características de los animales, plantas, paisajes u objetos que, posteriormente, habiendo recogido material de estas expediciones, ilustraban a todo detalle en su gabinete o imprenta. Estos artistas debían ser rápidos recolectando y empaquetando todo tipo de material que fuese utilizado para sus ilustraciones. Por ejemplo, algunos de los elementos recogidos incluían semillas, plantas, animales vivos o disecados, muestras de minerales, mapas, recortes escritos e ilustraciones de fauna, personas y paisajes (R. Pérez. G, 2013). Así pues, Figura 3: Leonardo DaVinci, c.1500. Dibujo de anatomía comparativa entre una pierna de un hombre y una pata de perro. 14 15 encontramos que durante estos siglos tanto la ilustración botánica como las ilustraciones de anatomía humana eran exactas y detalladas, a diferencia de las representaciones de animales. Esto ocurrió debido a que muchas especies exóticas desconocidas llegaron a Europa con las expediciones al Nuevo Mundo y confundían el esquema de clasificación dominante, la scala de natura de Aristóteles. Sumado al hecho de que frecuentemente no llegaban animales enteros, sino solo algunas partes e historias fantásticas sobre ellos, los artistas tenían que realizar extrapolaciones de las especies ya conocidas y embellecerlas para crear sus ilustraciones. Además de eso, estuvieron fuertemente influenciados por los bestiarios medievales y la mitología, por lo que algunas de las bestias mitológicas representadas habitualmente eran la Hidra y el Dragón (Simmons y Snider, 2009). Es de destacar que el realismo y lo detalladas que eran estas ilustraciones, así como su belleza, convirtieron a estas láminas en objeto de admiración y colección entre la realeza y la aristocracia del momento, a pesar de que se realizaban con una intención investigadora (Sánchez y Barroso, 2014). De hecho, estas colecciones se guardaban en los famosos gabinetes o armarios de curiosidades. Por lo tanto, para concluir, podemos decir que estos dibujos, pinturas e impresiones no solo registran descripciones ilustradas de los ejemplares estudiados, sino que también nos permiten observar los avances de la ciencia y cómo estos avances a veces se vieron limitados por creencias y mitologías. Figura 4: Alberto Durero, 1515. Rinoceronte [Grabado Xilográfico] 1.3. Arte contemporáneo y el uso del animal como obra-objeto Como venimos analizando, los animales han sido retratados en toda la historia del arte de diversas formas. Sin embargo, no es hasta la década de los setenta que el artista comienza a plantear la idea de introducirlos a las galerías de arte (Cortés, 2015). Este nuevo concepto de exhibir animales en este tipo de espacios, y que vendrá a dibujar una delgada línea entre la libre expresión y el drama al maltrato, nos conduce a hablar de la “caja negra dentro del cubo blanco”. Esta teoría que nos plantea Concepción Cortés Zulueta en su tesis doctoral Fundamentos biológicos de la creación: Animales en el arte y arte animal (2015), propone el término “caja negra” para identificar la incógnita inerte y/o mecánica de los animales y el “cubo blanco” como un símbolo del sistema que rodea al arte, la manera de entenderlo y la ideología que lo escolta. Asimismo, este juego de cajas y cubos contenidos los unos en los otros subrayan el resquebrajamiento paralelo de los dos modelos. En base a las palabras de Cortés, si comparamos a los animales con la caja negra, los estaríamos simplemente reduciendo a un mero objeto. Entonces, ¿no estaríamos deshumanizando e infravalorando la capacidad de sentir de estos seres vivos? Por tanto, es aquí donde entra el concepto del uso del animal como obra-objeto que se desarrollará en este apartado fundamentado con diversas obras artísticas contemporáneas. Si buscamos ejemplos de artistas, encontramos que en los años treinta Philip Johnson en su instalación America Can’t Have Housing (1934) o Dalí con su obra Taxi Lluvioso (1938) ya introducían insectos (cucarachas y caracoles respectivamente) en sus obras. No obstante, será durante los años setenta cuando surja como fenómeno extendido en diversos artistas la idea de burlarse de la Academia y romper con el arte institucional ⸺de igual manera que Duchamp lo hacía con obras como Fuente (1917)⸺ al incluir en sus obras animales malolientes que quebrasen la limpia y perfecta imagen de la institución. Entre algunos de estos artistas destacamos al escultor estadounidense Richard Serra, ampliamente conocido por sus grandes esculturas minimalistas de acero y no por su olvidada primera exposición en solitario Animal Habitats Live and Stuffed (1966) en la galería La Salita. Esta exposición se componía de 16 obras formadas por cajas y jaulas con animales vivos y disecados en su interior. Entre muchas especies, estaba incluida una cerda viva que formó parte de la instalación Live Pig Cage I (1966). Por otro lado, el brasileño Nelson Leiner también realizó una obra parecida titulada O Porco (1966) con un cerdo disecado y enjaulado en el Salón Nacional de Brasilia. De igual manera, el griego Jannis Kounellis, uno de los máximos exponentes del arte povera, también utiliza estos seres como parte de su lenguaje artístico, como en su instalación 12 caballos (1969), en la que ata con cuerdas de poca longitud doce equinos a las paredes de una galería, originalmente sin comederos, bebederos ni paja. Otro artista influyente a mencionar sería el estadounidense Robert Rauschenberg, reconocido por la creación de Combines (1953-1964), en 28 29 (2003) de PETA o las campañas realizadas por Voicot. Respecto a Voicot (Buenos Aires, 2014), con V de vegano y de victoria, es un grupo de activistas por los derechos animales que realizan intervenciones artísticas en la vía pública, saboteando la publicidad de la industria animal y el mobiliario urbano. Otro ejemplo de representación antiespecista es la obra instalativa de Antonio Garrido Tu también eres un animal (2016), la cual busca romper con el binomio humano-animal, ya que en palabras del artista: “Es útil reflexionar sobre qué nos diferencia de otros animales y si esa diferencia es suficiente para considerarnos superiores” (citado en Domínguez, 2021). Si nos vamos también a la obra The (M) otherhood of Meep (the bat translator) (2023), de Alinta Krauth, vemos que busca un cometido parecido al intentar acercarnos al animal mediante un intérprete de inteligencia artificial de murciélagos que traduce de forma poética a tiempo real los sonidos que estos producen, para así comprender y empatizar con criaturas no humanas. Otro proyecto digno de mencionar es el video-instalación Circuito cerrado, circuito infinito (1983-1987) de Paloma Navares. Mediante diferentes grabaciones, representa la violencia espacial a la que se somete a los animales que viven enjaulados en zoológicos y acuarios. Ahora bien, puesto que nuestra propuesta artística personal está enfocada en la ilustración, nos vamos a centrar a continuación en la obra de algunos artistas pictóricos para desembocar finalmente en ilustradores y libros ilustrados para la infancia, siendo este último el campo que resulta de nuestro interés. Para ello, vamos a comenzar por retomar la idea comparativa entre el Holocausto nazi y el “holocausto animal” de la campaña publicitaria de PETA, la cual nos conduce a dos pinturas muy interesantes de la artista australiana Jo Frederiks. Estas son Every day (2012) y When Will We Ever Learn (2012). En la primera de ellas, retrata un rebaño de ovejas dirigiéndose a Auschwitz-Birkenau, y en la segunda, plasma el terror de unas vacas que están vestidas con un pijama de rayas y la representativa estrella de David en el pecho, dirigiéndose enfiladas hacia un matadero. Ambas imágenes son una clara crítica a la muerte dentro de la industria cárnica, la cual es también representada por otros tantos artistas como el estadounidense Jackson Thilenius, quien nos lo muestra en su óleo titulado Next (2015). En él podemos visualizar un gran Figura 12: Voicot (2015). Fotocarne [Serigrafía sobre foto, realizadas en una ruta por un matadero]. ojo de un bovino en cuyo reflejo aparecen las siluetas de tres animales muertos que cuelgan de una de sus patas traseras. El animal, que observa la escena impotente, tiene una mancha de sangre en su párpado, la cual es indicio de la matanza que ha visualizado y que él será el próximo con total seguridad. Con esa mirada, consigue transmitir el profundo temor y tristeza del animal y nos hace ponernos en su piel rápidamente. Figura 13: Autor: Jo Frederiks. Izquierda: Every day (2012). Derecha:When Will We Ever Learn (2012) [Pinturas] Figura 14: Jackson Thilenius, 2015. Next. [Pintura] 30 31 Menú (2016), del artista español Juan Pablo Rada, es otra obra que también merece ser nombrada, ya que nos remite a la industria y a determinadas prácticas culturales como la gastronomía, en la que tampoco hay compasión por el animal. En este retablo, observamos un edificio con habitáculos en los que están encarcelados diferentes animales, haciendo alusión al sufrimiento que pasan estos en granjas y mataderos para, seguidamente, componer el “menú” que va a ser servido en nuestro plato. Por añadidura, cabe señalar que la arquitectura y la ambientación del retablo recuerda de nuevo al holocausto nazi. Por otro lado, otro artista español que aborda la temática del animalismo y veganismo es Félix Fernández. En su obra Dentro e inercia (2016) de la serie Utilitarismos (2016) busca situar al público en un lugar de reflexión sobre la realidad que normalmente no se ve o no se quiere ver. Estos dos dibujos en blanco y negro, que podrían ser fotogramas de una película subtitulada, funcionan como una ventana al sufrimiento de la producción industrial ganadera que acorta la distancia emocional que colocamos para ser capaces de afrontar estos hechos (Domínguez, 2022). Figura 15: Juan Pablo Rada, 2016. Menú. [Pintura] Figura 16: Autor: Giles Aillaud. Izquierda: Lion on cage (1974). Derecha: Intérieur hippopotame (1970) [Pintura] Las piezas del pintor francés Giles Aillaud también reflejan la tristeza que sufren los animales encerrados. En esta ocasión, al igual que la obra de Paloma Navares, se debe a la ya mencionada violencia espacial. Sus óleos Lion on cage (1974) y Intérieur hippopotame (1970) retratan con dureza la realidad de estos lugares, generando angustia y pena por el minúsculo espacio que habitan. Ahora, si nos acercamos a la ilustración, encontramos historias como Animosity (2017), cómic de Marguerite Bennett y Rafael De Latorre, el cual plantea la siguiente cuestión: ¿Qué ocurriría si los animales adquiriesen conciencia sobre sí mismos y se revelaran? Con este punto de partida, seguimos la historia de una niña y su perro que tratan de sobrevivir en una guerra comenzada por la rebelión de los animales del yugo humano. Esta obra distópica exhibe muchos de los maltratos causados por el especismo y, aunque consigue hacer reflexionar al lector planteando diversos dilemas, se venga de estos abusos imaginando un futuro en el que ellos se defienden. Figura 17: Marguerite Bennet y Rafael De Latorre, 2017. Animosity [Ilustraciones y páginas del cómic] 32 33 historia de un sapito que decide dejar de comer otros animales, aunque su mamá sapo está preocupada porque él ya no come más insectos, una situación que vivimos todos los veganos y vegetarianos, pero explicada para niños. • Como tú (2008), de Guido Van Genechten. Enfocado para niños de cero a dos años, en este divertido álbum se hace comparaciones entre animales y el ser humano para que el niño descubra lo mucho que nos parecemos entre especies. • Dora Soñadora (2009), de Chema Lera. En este álbum ilustrado se defienden los derechos animales a través de las aventuras de una niña y un perro por un mundo onírico en busca de su gato, en el que incluso en una de sus aventuras libera a las gallinas esclavizadas por la industria del huevo. • Adiós Manoplas (2011), de Benjamín Chaud. En este libro se habla del abandono y del trato que les damos a los animales como si fueran juguetes. • Rescate Animal (2016), de George Patrick. La historia convierte al niño lector en un rescatador de animales, víctimas inocentes del ser humano. Figura 19: Arcadio Lobato, 1998. El Sapito Vegetariano [Página 10 del cuento ilustrado]. Como bien es sabido, las historias no solo entretienen, sino que tienen la capacidad de emocionarnos y posicionarnos en otra línea de pensamiento. Estas forman una valiosa red de ideas y valores que generamos a partir de los libros, cómics, películas y otro tipo de relatos. Así pues, pueden ser un importante motor de cuestionamiento y cambio. Son especialmente necesarias durante la infancia puesto que es ahí donde desarrollamos nuestras emociones y adquirimos los primeros conocimientos sobre el mundo. De hecho, en el estudio Children are unsuspecting met eaters: an opportunity to address climate change (2021) se detalla cómo la mayoría de los niños observados, de entre 6 a 7 años, clasificaron los pollos, las vacas y los cerdos como no aptos para el consumo. Más aún, el 41% de ellos afirmó que el tocino proviene de una planta. Otra investigación publicada en la revista Social Psychological and Personality Science explica que para los niños es menos aceptable moralmente comer carne que para los adultos, lo que demuestra que no nacemos con los procesos mentales para justificar el consumo de carne. Además, los niños observados eran menos propensos a ver la jerarquía moral entre los humanos y los animales, llevándolos a pensar que los animales de granja merecían un mejor trato del que se les proporcionaba, a diferencia de los adultos. Es a partir de los 11 años hasta la etapa adulta cuando generamos estos procesos, y esto se debe a la educación que recibimos. Es por eso que es necesario educar sobre la empatía hacia otras especies y educar en valores antiespecistas. Por este motivo, varios artistas ilustradores de libros infantiles son conscientes de esto y así lo reflejan en su trabajo. Uno de ellos es Roger Olmo, quien a través de sus ilustraciones muestra la realidad de muchos animales debido a que defiende la postura de que en la literatura infantil no hay que engañar y se debe transmitir algo constructivo en ella. En sus proyectos Sin Palabras (2014) y Amigos (2017), transmite mediante su lenguaje artístico las situaciones de violencia sufridas por animales habituales en nuestro día a día (Domínguez, 2021). A pesar de que actualmente hay una gran variedad de libros ilustrados infantiles que siguen esta filosofía, aquí se mencionan sólo unos pocos a modo de ejemplo: • El sapito vegetariano (1998), de Arcadio Lobato. El autor nos cuenta la Figura 18: Roger Olmo [Ilustraciones de libros infantiles]. Izquierda: Sin Palabras (2014). Derecha: Amigos (2017). 34 35 Figura 20: Guido Van Genechten, 2008. Como tú [Portada del libro ilustrado]. Figura 21: Patrick George, 2008. Rescate Animal [Libro ilustrado]. Por lo tanto, analizando las diferentes obras que hemos ido comentando, podemos concluir que los artistas eligen diferentes vías para hacer llegar estas cuestiones al espectador. Aun así, en la mayoría de ellas es común mostrar con crudeza la realidad animal para provocar empatía recurriendo al sentimiento del público. Sin embargo, cabe subrayar que existe otra tendencia en el Arte Animal que cuenta con su propio manifiesto. En él se sientan las bases de un arte respetuoso para con los animales, y por ello los artistas se comprometen a retratarlos, entre otras cosas, como protagonistas, mostrándolos libres del sometimiento humano. Esto difiere de los artistas ya comentados que reivindican la causa representándola con crudeza, provocando malestar, sentimiento de culpa y empatía para provocar un shock en el público. Asimismo, este manifiesto no es tan extendido ni conocido debido a que no incide como crítica de manera directa en las representaciones de violencia especista. No obstante, enseñar una realidad factible, libre de sufrimiento, es una forma sutil de realizarla. Algunos ejemplos de obras que cumplen con los requisitos del manifiesto animalista son Golden Snub Nosed Monkeys (2012) de Laura Bifano, o The Golden Hour (2012) de Edwin Ushiro. En resumen, podemos concluir diciendo que no importa qué tácticas utilicen, todos están entregados a la lucha por los derechos animales y la igualdad entre especies. El hecho de que existan artistas que utilicen su arte como medio para dar voz a un tema tan importante que agrava a tantas especies es algo realmente positivo. Esto implica que avanzamos Figura 22: Izquierda: Laura Bifano, 2012. Golden Snub Nosed Monkeys [Pinturas de animales pixelados]. Derecha: Edwin Ushiro, 2012. The Golden Hour [Pintura de técnicas mixtas]. 36 37 como sociedad y que el mundo se convierte en un lugar más empático con los demás. 3. Aportación artística En nuestra búsqueda personal por hacer llegar estas cuestiones a un público más amplio, surge el proyecto Cuando es maltrato, deja de ser arte (2024), que consiste en una campaña publicitaria para una empresa de envíos ficticia. Para ello, se han realizado 11 sellos en los que se retrata a un animal que haya sido víctima de violencia especista en una obra artística, siendo estos además acompañados de su respectivo packaging personalizado para distribuirlos y ampliar el alcance. Como referentes, existen diversas campañas de la empresa Correos que apoyan u homenajean a ciertos movimientos que preocupan a la sociedad con el fin de apoyar las luchas del pueblo y acercarse a su público. Un ejemplo de ello es el sello España con Ucrania (2023), en solidaridad con el pueblo ucraniano por el conflicto bélico iniciado por Rusia, o el sello del Día del Orgullo LGTBI (2020), que rinde homenaje al movimiento por los derechos LGTBI. Otra gran fuente de inspiración fue la serie de ilustraciones Animales espaciales (2016) de Celeste Ciafarone. La artista retrata varios animales utilizados por la ciencia en misiones y proporciona datos sobre estos en una cartela situada junto a la pieza, proporcionando así información que suele pasar desapercibida. Por tanto, al igual que Ciafarone, se tuvo en consideración el poder aportar información sobre el maltrato animal desde nuestra especialización, el arte, y así generar conciencia y debate sobre si es justo llamar “arte” a piezas en las que se ejerce violencia especista. Así pues, se ha llevado a cabo una selección de distintas especies en obras de artistas renombrados en el panorama artístico actual en los que se ejercía algún tipo de abuso, convirtiéndo dichos animales en una obra-objeto. Ante la gran variedad de obras y especies existentes, hemos seleccionado los siguientes que exponemos a continuación: • Loro: Animal Habitats Live and Stuffed (1967), de Jannis Kounelllis • Perro: Exposición Nº1 (2007), de Guillermo Vargas “Habacuc” • Cabra: Natural history (1991), de Damien Hirst • Tiburón: The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living (1991), de Damien Hirst • Conejo: Alba (2000), de Eduardo Kac • Gallinas: Odalisk (1955-58), de Robert Rauschenberg • Ratas: S/T (1972), de Jannis Kounellis • Oveja: The Flock (2015), de Santiago Sierra • Caballo: 12 caballos (1969), de Jannis Kounellis • Cerdo: Ocupar para los animales (2016), de Herman Nitsch • Vaca: A thousand years (1990), de Damien Hirst 38 39 Los sellos han sido ilustrados digitalmente en un estilo infantil con texturas de ceras de colores. Este estilo es una forma de provocar nostalgia y un sentimiento agradable sobre estos debido a que nos acerca más cuando algo es “tierno” o “adorable”. Asimismo, se produce un choque entre este tipo de ilustración de los sellos y el tema tan crudo que se trata en la campaña, aunque, no obstante, es una reacción planeada. A menudo, cuando tratamos de provocar un cambio en la sociedad, pensamos que debemos tener una postura de enfrentamiento contra lo que criticamos, lo que a veces provoca rechazo del espectador y su cierre a entablar cualquier diálogo sobre el tema. Si bien esta postura en ocasiones es necesaria como activistas, creemos que es más sencillo llegar a las personas desde una postura más suave. Por tanto, hemos buscado realizar ilustraciones que mostrasen a los animales en libertad, siendo protagonistas de su propio sello y libres del yugo humano. Esta postura coincide con la mostrada en el manifiesto del Arte Animal que hemos mencionado en el último apartado del desarrollo teórico. Respecto a la elaboración del packaging se han desarrollado cinco de los once folletos individuales a modo de muestra debido a la falta de tiempo. No obstante, cada animal del sello tendría el suyo correspondiente y serían coleccionables. Los folletos son horizontales con el tamaño de una postal A5 (148 x 210 mm), encontrando en su interior el sello. Todos estos cuentan con una portada común con formato de carta para dejar implícito que la campaña pertenece a una empresa de envíos. Podemos apreciar el eslogan y título de la campaña Cuando es maltrato, deja de ser arte en la portada. En el reverso visualizamos una ilustración de un sello con un paisaje. Podemos contemplar un amplio terreno lleno de hierba y flores, el mar a lo lejos y un iluminado cielo por una estrella. Este escenario es una representación del lugar al que pertenecen todos los animales ilustrados, un paisaje libre sin humanos y sin sufrimiento. Por añadidura, las estrellas no solo aparecen representadas en esta ilustración y en las ilustraciones de los sellos como un simple detalle, sino que es un recurso utilizado como símbolo de la libertad. De hecho, podemos apreciar que la pegatina que cierra la carta sirve de portada para el panfleto y, como se ha mencionado antes, ilumina el cielo del paisaje del reverso, que es la imagen de la liberación. Por otra parte, vemos que debajo de esta ilustración del reverso podemos encontrar el logo de la empresa y más datos de la campaña, como el hashtag utilizado #CuandoesMaltratodejadeserArte o la autoría de la artista. Ahora si pasamos al interior del folleto nos vamos a encontrar dos caras. En la cara inferior se situará el sello, resaltando sobre un fondo oscuro, mientras que en la zona superior se presentan los datos del respectivo animal, los cuales están divididos en dos tipos: • El ¿Sabías qué…? contiene datos curiosos, alegres y enternecedores de los animales ilustrados en una búsqueda por hacer empatizar al público y acercarlo a esa especie en cuestión. • Información de la obra elegida que ha servido de base para el diseño del correspondiente sello. Esta se incluye en el folleto con una intención de hacer reflexionar al espectador sobre si podemos llamar “arte” a las obras que violenten seres sintientes, ya que no podemos olvidar que la intención de esta propuesta es realizar una crítica especista a pesar de la estética infantil utilizada. Además, junto a este pequeño texto se acompaña la imagen de la obra de ese artista al que se hace alusión con la finalidad de que esta pueda ser visualizada y juzgada por los propios ojos del espectador. Esta táctica de mezclar un estilo casi infantil con obras tan gráficas, en las que puede llegar a incluirse desde animales en mal estado a cadáveres y vísceras, puede ser considerada un tipo de “shock advertising”. Esta estrategia publicitaria consiste en causar un fuerte impacto en el público a través de mensajes que metafóricamente golpean y que suelen ser muy utilizados por ONGs. Sin embargo, con esta aportación artística personal no buscamos ocasionar una fuerte conmoción al inicio. Más bien está pensada para que las personas se acerquen y abran su corazón a estos animalitos y queden “cautivadas” por ellos, leyendo y descubriendo datos curiosos sobre estos para que, una vez que estén receptivas a seguir leyendo, se produzca el impacto del shock advertising. Figura 23: Sellos, Cuando es maltrato deja de ser Arte (2024). [Ilustración digital] 40 41 Figura 24: Portada y Contraportada, Cuando es maltrato deja de ser Arte (2024). [Ilustración digital] Figura 25: Interior del Folleto, Versión Perro. Cuando es maltrato deja de ser Arte (2024). [Ilustración digital] 42 43 Figura 26: Interior del Folleto, Versión Vaca. Cuando es maltrato deja de ser Arte (2024). [Ilustración digital] Figura 27: Interior del Folleto, Versión Tiburón. Cuando es maltrato deja de ser Arte (2024). [Ilustración digital] 44 45 A continuación, se muestran algunas imágenes de los panfletos impresos y que nos proporcionan una idea sobre el tipo de papel, la calidad de impresión y otras cuestiones previas a una comercialización. Figura 28: Interior del Folleto, Versión . Cuando es maltrato deja de ser Arte (2024). [Ilustración digital] Figura 29: Interior Folletos Impresos. Cuando es maltrato deja de ser Arte (2024). [Ilustración digital] 46 Figura 30: Exterior del folleto impreso, sellos impresos. Cuando es maltrato deja de ser Arte (2024). [Ilustración digital] 60 61 62 63