El bueno y el mal amigo : comedia nueva en tres actos
Full text
COMEDIA NUEVA EN TRES ACTOS, BVMNO YXX MAK ^MIGO. DE DON GASPAR ZAVALA YZAMORA. ÍF •' PERSONAS. Leonaf-do ,esposo de'.’. Qiiintina ,madre de:: Jacinto ,niño de cinco años. Don Anselmo ,dñiigo de Leonor¡iU. 'Claudino ^mal amigo de Leonardo. Rita jAmada de Leonardo ,prima de\: Perico. Lucía ,criada de Quintina. Dionisio. .jj- Narciso. ^Uaudtno. La Poncha. '7 La Curra. Tfn Escribano. Dos Alguaciles que no hablan. ACTORES. Manuel García. La Señora Juana García. Juan López. Manuel de la Torre. Félix de Cubas. La Señera Andrea Luna. Martkno Querol. La Señora Pol onía Rcchel. JosGph García. Frsnco García. La Señora María Rirera. La Sef! ''ra Isa be-i Correa. El Señor Juau Codina. LA seENASE REPRESENTA EN MADRLD. ACTO PRIMERO.- Vn aposento corto con algunos taburetes: Quintina sentada haciendo labor' J^njugandóse las lagrimas con alghna intermisión ^yLucíaobserttandola en los bastidores de la izquierda ,con. algún sentimiento. .y mi Leonardo ,qué poed te tira el honesto extremo de tu esposa ,yel amor de aquellos hijos ,que un tiempo fueron tus delicias! Ah! que distrahido ,qué ciego te hacen vivir los encantos una muger !No haber vuelto dos dias ydos noches , compasión álo menos , ^-ten tu casa ,ytu triste ísm.lia!El cuidado inmenso ’ *on que debes centemplarla, L* que no el cariño tierno ap. que la profeses ,debiera traerte un solo momento ásacarla de el. Sale Luc. Señora : con qué compasión la veo llorar !bribón ;qué presidio ! Quint. Qué quieres ,Lucía i Luc. Ha hecho mi amo algún viage 2-- Quint. Por qué? Luc. Porque ño le veo el peíoj dos dias hat« ,por casa. Quint. Ayer tarde ,nada menoS> estuvo aquí ,mientras tú Afuis-
i. fuiste ábplaza. Lt;c. Lo sieoto. con intención. Qmnt. Yme dixo el grave asunto ^cue le impedia, el volvernos áver ,, hasta hoy.. Luc. Pues ya.. con bufonada.. Quint. Disimular sus. defectos quiero áLucia ,pues estas son de todos nuestros yerros los mas crueles -ftsciíles. Liic.. Aqué serán fingimientos conmiso ,si on la materia sé '^•o^mas ,coa quinto ytercio, que' vm.? Mi amo ,hace dos meses que está bebiendo los vientos poruna aragonesita que. de Zaragoza. Luyendo, vino,-, c.on, urt pnmosuyo,. buce poqiii'tmcx tiemp-Ch.. Aíií p.isa sinsenticr el db', echando requiebro» ásu embeleso :alb son , ácosta de su pellejo ,, las comilonas ybayles él paga ios aposentos de Operas ,yde Comedias: el coche para el paseo los balcones en las fiestas. de toros: ios dulc.es secos yffasquillos ,, que devorMi los distinguidos sugetos que van. áhacer la tertulia ála señora :por cierto,, linda gente :un primo suyo ,{cia^ »ozo do substancia jpeso: con mali-- un picador andaluz algún, otra peluquero,, ymi amo, con, su amigo. CLudino Vtodos muy buenos, tftozos ,para manejar un fúsil <5 un par de remo»-. Qt/rVzp., Ah jcon qué dolor escucho,, Leonardo ,tus desaciertos !ap^ ÍHf.. Mt amof. ta paga, la casa la comida ,, el, peluquero Lbanderá,. aplanchadora,, la modista ,el zapatero,, yquanto allí se consume} ylo gracioso del cuento es ,que entre el primo yhprijjj en dos meses no completos, ’ han chupado imi señor , cerca de quatro mil peses; yásus espaldas, es solo quien goza bs privlk^o%- yhonores de. amo de casa , uno que llaman. Don Pedro , mayordomo, dem. señor, que según oí de cierto , ha de casarse con ella en. aquel misino momentp ^ que acaben de desollar, ámi amo., Qiíifit. \onada creo. X«G. No ?mas. diré. Antes, de aye»^ con ella ymt amo ,fuexon Ips de su noble pandilla, todo el dia de burea al canal en varios coches. Diré mas ;cinqüenta pesos, costaron, ,comida, ycena. ; solamente: ayer los mesmos, -. en buen amor ycompaña, se m.ircharon áPozuelo, álos novillos ,yahora poco, hace ,aun no hablait vuelto. Quiere vm. mas ?_ Esta noche tienen el bayle dispuesto con cena ,ydemás perfiles- - que se usan (se entiende ,sie el pagana mi amo) en eas^. de su amigo yconsejero Claudino. "Quiere vm. mas . La ha reg.alado un baqu.exo de raso para esta noche y. pendientes ,come aqueno» de cristalque vm. tcuia. hmit. Yquizá serán los mesmos,. que le d£ para vender estos dias.- atc. Sé de cierto. . también:::- peto . de que sé yotodo el cu basta con lo. dicho. yuikt. Alma, desmentirla procuremos ^
por el honor de Leonard® siquiera. Luda enredos ychisnaes de tienda ,soa quanto dixiste. izrr. Muy bueno: ^ quiere vm. desengañarse. 4l¿i}ñ¿í}i^ Qtíint. Mira que iiaman. \uc. Bien ,4uego_ vereis si soa chismrs. \ ParU por la derecha, Ouint. Ah ,' quán vanamente pretendo encubrir á«¡ia ,yátodos sus flaquezas, quando él mesmí»- las -hace públicasl Ay, Leonardo miol los Cielos, que pueden ,te traigan hoy ámejor conocimiento. Vuelve dSalir Lucia ,ydespués Leonardo quUandose^la espada ,y o.,soml-rer» tydándoselo. Luc. Era hora., séñorí León Lucia no es de tu iucumbencia eso; xon sexé ydexa sobre mi mesa Ipatura, el espadín ysombrero, busca el picaporte mió, ysacame dos pañuelos. Luc. Bien. León. Dexameio alli todo. Lwe-iAh infames hombres! riñendo viene >porque no le riñan: qué dogal en todos ellos. -P.arte por la izquierda^ Quintínoj deseando la labor yycorriendo con regocijo acia. Leonardo. QiitHt. Esposo’ mió: :qué: traes? vienes malo? sobresalto. Lemi- No por cierto. .conaiespego. iQrrt'wt.'Pues qué ttónes? León. Nada.. • : (jiihtt. Quieres desayunarte? León. Ya io he hecho. ; . Ah ,ei^anosa !tu con oíttá' No'mys;;dexarla resuelvo, áp.- Ljtdnt. Con qué cuidado has tenido áQuintina! Leen. Sí, lo creo, ren-biandura. pero no pude ::- Qííiijt. No ti'criCs que discnl parte-, ccmprendo Qué si -íii hubieras podido avisar jlo hubieras hecho. Leon.Qné amor, yqué málda pago! yJacinto,yEeüx ? 'Qydit. Buenos: Félix, tan enredador, tan gracioso ytan travieso, que es el encanto de todos. Ayer no tuvo otro anhelo que irse solo hasta tu quarto, llamarte-, venirse luego áesta pieia en busca tuya, todo el dia repitiendo: papá, papá :ah ,no ie p.tgas tá ,Leonardo ,el amor tierno que te tiene I León. Ay hijo mío, como enternecida. qu-é impresión estás haciendo - en mi almal Quint. El otro ,ayer vieñeio qtie aun no habías vuelto desde él día antes, estuvo con el mayor desconsuelo llorando lo mas del dia, 'sin que halláramos úñ medio para obligarle ácomer, creído en que habrías muertór quando ño hablas vefflHo ádormir. Por fiu-, el Maestro que estuvo aquí por la tardé, le obligó ácomer-, diciendo quefe habla visto ,yque vendrías ácasa presto. Pero ño-quiso dormirse í hasta qüe yui el mismo sueñUr' le rindió ,’x>r esperarte. León. Ceguedad mia >o-yes esto? amor ,amor paternal, dóndé estás ?Estos afectos inocentes ;:Ay Quintina !- ávergon- Quint. Qué qnteres? (zado. Leoiu Están despiertos? 'eictetirecido. ^ukni.Lo Aun ños ama, pues ap. Hii& voces le enternecieron. rase. A2León.
'L.eon.hy virtaosa Quintina! Ay dulces pedazos tiernos de mis entrañas! vosotros^ los sencillos sentimientos de -vuestra naturaleza, me afrentan mas que mis yerros. Ella os enseña áser hijos de un padre ,indigno de serlo, por su abandono. Ah sirena engañosa ,tus extremos fingidos, áuna cadena de culpas me condugeron. Tu me hiciste que negara áQuintina aquel afecto que su virtud mcrecia, ya.un (yo mismo me avergüenzo yhorrorizo de acordarlo.) Me hiciste ver con un fiero horror ámis mismos hijos, ’ crimen tan torpe ,tan feo, yexecrable ,que debora mi Gorazon por momentos. Fama, esposa, religión, intereses ,ysosiego me hiciste perder ,ytodo lo recompensas ,haciendo venturoso ámis espaldas, áotro hombre. Este duro premio que das hoy ámis delirios, me los presenta mas feos yabominables. Ya estoy pesaroso ,lo confieso, de haberte amado: bien sé que el acordar mis e>;cesos me hará vivir con la pena mas cruel ,pero contemplo, que átí te han de deborar tus justos remordimientos, y.^nes con un desengaño de mis letargos despierto, amable Quintina, hijos . de mi corazón ,doleos de mi amargura ,ycreed, que desde acueste momento, será de los tres mi amor, mi vida, ymis sentimientos. Sak Quiñi. Leonardo, si hubieras visto ia commocion ,el contento de tu Jacinto ,al saber que habias ácasa vuelto ? desnudo ytodo queria salirte áver :ya le dexo vistiéndose átoda priesa. \^eon. Que prefiriera yo ciego ' áestos sentimientos dulces, sencillos yverdaderos, los nocivos yengañosos ^ de aquella aleve ?No puedo consolarme ,al acordar su infidelidad. ’ Qiiint. Pasemos áotra materia Leonardo; te ha quedado algún dinero, del que acaso te darían .i por mis pendientes? y: Leen. No veo que decirla. af. [ Quint.Voxqae falta , que traer pan ,yyo no tengo ni un ochaxm desde ayer. i Lmz. No Quintina ,siete pesos a que de ellos saqué ,al minuto quiso mi suerte ,que al juego los perdiese, la verdad. Cotno avsf Qz.'/ní.No te entristezcas por eso, {^onz, ni vayas áavergonzarte ánadie :Mira ,allí tengo todavía aquella cruz de diamantes que en el pecho solia ponerme :ya es un adorno superfino para mí :puedes venderla; ella vale ,por lo menos, .quatro mil reales ,si logras sacar tres mil yquinientos, podremos irlo pasando hasta qne mejore el Cielo ^ i nuestro estado. No lo apruebas. Lcojz. Sí, sí ,no es mal pensamiento. Vase Quintina ,ysale D. AnseM'^' Qne yo tratara tan mal su virtud !Mas D. Anselmo: ^ VOS: tan temprano en mi cas»- Ans. Sí ,amigo ,ycontra vos J.fon. Contra mí ? Ans. Sí ,contra vos:
raya jtomemos asiento, yoid .sentándose, l^eon. Qué querrá ? Ans. Sabéis que soy vuestro amigo ? León. Ai menos me lo habéis hecho creer con las finezas que os debo desde que murió mi padre. Ans. Sabéis: ¡vos el fundamento . que tengO' para apartarme días ha del lado \mestro ? León. Serán las ocupaciones con que os hallaréis. \ Ans. No es eso, . vuestra conducta mé_aparta de vos ,Leonardo. No quiero, q[ue la compañía vuestra, , eche áperdermi concepto éntre, las gentes. Avos os ven distraído ,ciego, abandonado ,yen una palabra ,Leonardo ,lleno '..deívacios ;ysi me vieran ' ámí siempre al lado, vuestro . con aquesas misínas prendas me creerían.' Anselmo os quiere bien ,pero quiere . mas que ávos ásu concepto; el vuestro le habéis perdido " por despreciar mis .consejos, yaunque debiera enojarme con vos ,no me dexa hacerlo ó mi buen corazón ,yya lo estimes <5 no ,yo vengo áreñir el abandono con que vivís :Sé dé cierto, ese pernicioso trato que teneis tSé en poco tiempo lo que en él hj.beis gastado; sé el poco óningún aprecio que hacéis de muger éhijos, sé que ni ella ,ni ellos han teñid •que comer muchos de los dias mesmos, en que habéis vos malgastado una suma ,con aquellos yaquellas que mas mormuran de vos ,aun en el momento que os disfrutan. Sé que en dos ytres dias ,no habéis vuelto ávuestra casa ,yQuintina, porque susdos hijos tiernos no perecieran ^ha ido mendigando por el pueblo para sustentarlos. Ah, Lepnardo ,en qité estado ha pnesto vuestro continuo abandono, su rubor ,su nacimiento distinguido ,:y' su virtud ! Vos no contento con esto, inadvertido ,habéis ya disipado seis mil pesos í. que os dexQ vuestro buen padre ganados en su gobierno conmucho afan ;por la falta de dinero ,está suspexso •aquel pleito interesado que su viveza ysu zelo os dexd próximo ya . ásentenciarse. Los medios que os grangeó su honradez para que fuerais muy presto colocado con ventajas, vuestros continuos excesos los han perdido ,yen fin, sin amigos ,sin dineros 3^ coa deudas ,os hallais en el mas próximo riesgo, de veros en un sonrojo, . :que ,si pensáis como Anseimo, os quite la vida 4Habéis, reflexionado un momento, vuestra actual situación, yla de esos tres objetos iriocentes? No yo, sé ^ que si vos lo hubierais hecho, ' os confundierais. En fin,f Leonardo ,yo estoy contento de haber hecho ,lo que debe un amigo verdadero. Vos haréis lo que quisiereis ahora ,pero advirtiendo SI, que si no corregís vuestro proceder ,Ai^elmo será el mayor enemigo que
6que tengáis ;pero si veo que os mostráis arre^xmtido ' de vuestros pasados )'erros, nada de qtuntó per'disteis tendíais que Morar. Dinero, protección ,cónsuelo, amor, todo en mí solo ,os jjrometo que lo hallaréis ,yhallaréis, como lo liállaSteisam íiempo, un amigo ,que por todo ' " vale ,quanáo es S^erd adero. = Leonardo entr^ avergonzado jen-- ternecido. León Ay Don Anselmo-, que llega tarde mi arrepentimiento 1 Ans. No tatv tarde, que no piSeda hallarse tod'o reroédio. d Pero eálleiftós qtle Sale levantándose^ Quintina.DoS -pies os 'besó, AQulntina que sah con M7ia -caxita en la mano. Madama. . ’ P'-a'ra serviros - siempre ,Señor Don Anselmo* Toma, Leonardo ,que felix¿ dándole la eaveita. está llorando ,ycon vuestro permiso voy ávestirle. nase. Ans. iQué amable es ?Mecompadezco de sus'trábajos-. -Ed ' fin, '. conoGíSKÍs'vtiestro jerro, ' ydeseáis enfneudarle ? jJon. Ay amigo ,edmo puedo: í' Ans. No mas :con tod.i presteza me daréis para gobierno una minuta de todo lo que estuviereis debiendo, yá^uién ,que yo mismo iré ápXgarlo'. León Oh Dios! sorprehendido^ Ans. No quiero qUe viváis con la zozobra que un noble vive ,teniendo acrehedores que llamen ásu puerta con imperio ydesvergüenza ,qoe es muy común en ios mas de ellos. L^ai*. Ved que es suma muy crecida* Ans. Sino lo es mas mi dinero^ lo e-s mi crédito. Formad la minuta ,mientras entro áver áJacinto. Vase por la izquierda. León. Oh amigo el mas verdadero! enajenad, tú álabrar de nuevo vas la ventura que mis yerros destruyeron. Muger falsa, tus áí higos 1isongeros detesto ya tni aun tu nombre, hallar en mis labios quiero mas en mi vida jel retrato setcando un retrato. - de tu nocivo embeleso, ;irá ,donde-ni un -descuido -- me le haga-'Vér estos ,estos :sacando unos papeles, a papeles ,que ahora rae acuerdan tus falaces juramentos, romperé también y: : : Sale (si'.rud. -Qué haces, hombre? tú has perdido el seso? de qué nace 'ese furor ? oh ,qué papeles son esos que ibas áromper ? León. No son píTpeles ,laz>os son estos, donde una falsa muger aprisionó en otro tiempo mis Incautos años. Ctaud. Malo, si yo no busco remedio, voló este pájaro. Cómo? ^ ^/* de la Rita son ?buen premio - dás ál delirio que tiene por tí; desde aquel motftcato ' que de su casa saliste esta mañana ,diciendo que no habías de volver, la pobre está sin consuelo. Ella llora ,ella suspira» ella grita :vaya ,creo ^ • que si no vas pronto allá» pierde e! juicio. León. Quién ,yo ?pienso «o volver jamás.
7 rlaiid. Si rierai ‘nuí locuras ,yque «trcjuqs hacia con tu retrato luego «íHQ íe filiste cteq que no liablarus asi.. En fin ,después que. diciendo f^te treinta «lU* d,Í5parates ,por la ;si<t ^ue, P.edro, ni YQ »bsast^rsiíClQ^- consolarla ^acueste pliegí^ escribió ,regándole- ^ mil veces corv lldOtAt10x0.9». p.'ir-a su Leonardos I.ee, lee ,yhablRr^Q^- Le dÁ un ‘}dlle,te^ Lepí. Dio^eras eiaiíáini Clait. Mira^ _ ¿.iría yo quan^. tengo por una moza tai> firme^ ytgin amante. Lee Lemardo t: „Mi bien ,mi vida >mi consuelo ,mfc ,, Leonardo-.: ,,, Jt^L^es.enta- Oh qué ^.entpr. tan dulqesL,- ^^^ebatada*. 'Le¿v ,.;.. ,,yo fanaás tq, ho. tdeírdido ni aun con; „el pensamiento.- R^jpresenta^ Pues ,con qué fin , supondrían que.Don Pedro salió dé: st|,nusoio .qTiarto ^.j^ tan tarde^^h.. o-. ••- élaiid. No es claro eso? ^^.0 por la envidia que te tienen los que ven que. eres su dueño. Lee r, ,jSi no: quieres; dar, pr^dito ánús vo-; ces-, yte .Enco que soy culpada,. „vén' ydame' un. veneno -para que. „muera por: tí quien por tí vive. 'Re^tesent'a. — Corazón >quien, esto, escribe podrá ofenderme? em ternure^. Claud. Mas tierno. está ya. Solo esa carta bastaría en mi concepto áablandar un cprazon de pijrdra <5 bronce -. eso ,eso es querer. Lríj«. Será posible _ -_ que .este sea fingimiento. ciaitd. Vaya» qtí.Í6qu.ii}a,S áun lad.P* yyaíBOA c.orriend.Q iconsolaría.- . Lean. Hombre-.:: .cqw indeciso* Claud, -Vamo-S., León. Pero, Quintina:;? Claud. Qué es eUo ? Je ha pegado pQt las4.o& bitiM. nqeíies.,de: dWtahlniieotp ? Ha ,ha ^ha ,qué chiste iYay^ la verdad ,la íiepes Wiedp» Leonítrdo. ?%ley-antó con el mando ?Si'» yo creq «uií.sh»QídfP??,efbíie,^. qué'verghénza.T Digo ,. yeso, quien, se; aíabab®:.qne todos teinhlaban en el n^imenta queentraba en casa» León. Ylo digo. Claud. Viene bien con. loque vemoSí dalaalas dala yerás^ que, dentro de, po,co tiempo, - te hacepedirla.' permisoaun para-.:: vaya': dexemos esto ,. qpe me da corage ^ pensarlo.. En fin ,. tú de miedo no vienes? es esto? pues yo me voy y al gran congreso lo ^ce.asu -maniendo* León. !É%era.- • Claud-. Vhya,. te quedas óvienes? Presto^ Yo lo siento ,liverdad, porque en fnltando tú ,creo que entr.ará; áinaudar en, xefe la, casa, de. Rita, un cierto Marquesito ,que hace dias . que solicita, el empleo; y yyo sé que ella- _ le.- desprecia |demás de esto, sabes el. baylo que: yo , para hoy estqy disponiendo, de órden tuya ,yst; se dexa, dirán ,ycon fundamento, que aparentaste este enojo, porque no tienes dinero
8 para costearle. Que afrenta, para quien en todos tiempos pensó con tu esplendidez ! í,eon. D.ndoteie yo al momento no lo dirán. — Claud. Yh.is de ver hoy en poder de otro dueño aquefa alhajita í \,eon. .Alma, con este dolor no puedo. ap, Claud. Ya. cayó eL pabre YeonardB de su Trono ,irán diciendo todos los que lo desean.- Ya reyna otro ;por aquesto solo ,Ho dexára yo ru trato ,aunque mil despreéio» ‘ sufriera.' eon. Es verdad ,Claudino, ya estoy del todo resuelto: conresol. ao tendrán tal vanagloria los envidiosos. Claud. Me alegro. Eso es pensar con honor. 'León. Voy por la espada ysombrero. Espera. vase. Claud. Ya. cayó. Bien sabia yo que era el medio mas fuerte para vencerle picarle por el extremo de la vanidad. Así le he chupado yo muy buenos reales ,yme he divertido ála ley ,muy largo tiempo ásu costa. Pero él vuelve. Sale Leonardo con capa ,espada y sombrero. i Lcaw.Qué es lo que voy áhacer,Cielos? Ya oh idé mi situación.? como arrep\ Este es mi arrepentimiento? Claud, Amigo ,qué pinpollitos, para esta np<Mie tenemos, en el bayle .? Digo ,ytodas campan hoy por su respeto. Vamds’y'yamOff ,yverás ‘ qué Fátd taii estupendo! ' León. Qué dirá Qumtina? Pensativói Clud. Vaya, que discurres? '^eon. Don Anselmo::! CLuíd. Vamos. 'asiéndole del bvA»^ P^^ntro Jac.Vzóxc. Hijo, queriendo ir dlaidauierda i^hzUíí^ ílíTlOS con ymas. Asido dcl brato ,se le lleva Claudin» con precipitación por la derecha. Por la hquierda Lucía yJacintcn Jac. Padre. Ó Luc. Luego que ahora va de orisa. Jac.^ Padre, déme vm. siquiera un beso. Luc. Hechale un grdgo. J^c* Ya Se ha ido, ttorando.' sin responder. Luc. Ven ,que presto volverá. • Madre. se entra llorando, Luc . Si vino su amigo ysu mensagero ' qué hibia de hacer ?qaiz:^s fe habrá dado ásu embeleso ' algún parasismo yva áconfortarla. Qué bueno ' era para mí! le hubiera arrancado por lo menos los ojos !peromi ama *' se aniquila pór moníentos ' ’ callando mientras se está ''\ el picaron divirtíéndo ' ala ley: mal fuego amen en el mejor de estos tiempos. vas. Aposento mas largo de la casa de Rila. Rita con peinador puesto, sentadaal tocadoryPerico, como picando un cigarro. Rit. Mncho'tardanya. con impaciencias ' Per. No importa ' muger :una vez que empeño hizo, de traerle Claudino no vendrá sin el. Es bello mozo :sin adulación, *' para zurdí- un enredo, ' yestafar un par de durpi, . no tiéne igual: le habrá 'puesto ’ con su tnipala, áLeonardo'’ mat
9 ^as mansito que un eoFderaj tu verás corno aun te pide ‘perdón ,ei gran majadero Sendo él solo el agraviado. j?zV. Quién le habrá ido tan presto eon el soplo? ^ per. Algún vecino, que salir vería aPedro illamein.. de aquí. R/í. Que llaman. Per. He, -le^antansc. cayó en la liga el gil güero. pit. Mira ,que sepas hacer el papel. Per. Traiga el dinero, yd^xalo pot mi cuenta- Pues áfé niáo es lerdo ^ para el caso. vase por la, derecn-a. Rit. Ahora conviene fingir un poco de ceño yesquivez ,para que acabe ¿e quedar bien, satisfecho 'de mí ,yme crea inocente. £ Tor la derecha Leonardo ,yPerico^ que le quita espadaysombrero,^ Per. Venga la espada ysombrero lo guardaré ,no se manche. Vaya, ecahdla dos requiebros, ymimadla un poco ,que ella se ablandará. Pronta vuelvo. ':tas. ifoM. Rogarla yo ?no lo piense. Toma un libro yse sienta aun lado. haciendo que lee. Rit. Malo, no viene tan tierno como creí. León. Ni aun me mira, yyo resistir no pueda su enojo. Pit. Pues yo no le hablo. León. Tan tiesa es ,que un día entero se estará allí sin hablarme. ap. Me llamabas para esto ? Rit^ Yviene vm. para esotro ? Lean. Qué he de hacer ,quando te ende ese modo ?^cuentro Rit. Le han reñido ávm. mucho.^ A. mí, quién? Pit Bueno, su muger :la ha echo ya quatro cocos ? León. No por cierto, Rit. La há pedido vm. perdón para mitigar su ceño; la verdad"? yque yo sea tan fatua que esté queriendo áhombre casado rno mas, vayase vm. al momento, yjamás vuelva aacordarse de mí ,ni mi casa, León. Pero muges. Rit. Nada, León. Si yo solo te amo átí ,yya maun me acuerdo de su nombre.^ Rit. Habrá vm. ido, ia habrá dado fino ,ytierno un abrazo ,ypor dos dias solos que ácasa no ha vuelto la habrá dicho mil n^nfiras, porque no le pida zelos. Los hijos habrán salido árecibirle diciendo, papá, papá. Que irá! SoIo = de pensarlome enfurezco. León. Es posible amada Rita que asi delires ,sabiendo, que los aborrezco átodos por tí. V Rit. Ah falso! León. Sabe el cielo:;5“ pjt. Que me. engañas., yque yo encañar de tí me dexo. Por.'^la izquierda Perico alarganddí un cigarro. Per Vaya S.eúpr Don Leonardo dé vm. del mió ,que es bueno, quatro fumadas ,yvenga ese otro ,le picarémos, yOS haré, algunos eigari^s, . porque no os mancheU los dedos , con la melaza. _ Os lo estimo. _. Le da la bolsa ,yPfrtco hac0 que pbta el tabaco»
apuro para tni gemo. Vaya, guárdate la alhaja^ ) ysino puede tu ingenio sacar algo mas ,la puedes dar en los mil ydoscientos. Claiid. Ah pobrete que te clavas, ap. Hombre ,yo;: León. Claudino haz esto por mí ,yáDios ,que después en el café nos veremos. ClauJ. Malo. Pues dónde vas tá? León. Acasa. CLiud. Has perdido el seso ?mirando d las dos :toma ,ya en tu casa {relox, hará una hora por lo menos que han comido. Mira ,vamos ála Fonda ,yecharemos dos tragos ála s-lud de el vegete D. Anselmo. León. Hombre ,si tengo por fuerza que ir ácasa. CUiid. Digo ,hablemos claro Leonardo ,si lo haces porino convidarme ,aún tengo yo un par de duros aquí para un amigo. León. No es eso, jino que :: - Claud. Dexa disculpas, yvamos. "León. ^íañana iremos. CLiud. Si ha de ser hoy. Letn. Hombre : : - Vamos, yserá el dia completo. Leoyu Vamos hombre, pero cree que me haces mala obra. Claud. Luego puedes ir ,mientras yo voy ^ ápor los mil ydoscientos del pico. No, tardaré _ envolver, pues conociendo lo mismo que ha sucedido, h traigo conmigo el dinero. para comprar yo la alhaja, yvenderla ádoble precio mañana. León. Si uii Quíntina aü. tendrá que comer? Mis tiernos hijos : : -como suspendida. Suspenso ha quedado: no sea ,si me detengo, que se arrepienta. Leonardo vamos ,yarda troya. León. El pecho me traspasa este discurso. ap. Claud. Vamos ,ycomo encontremos al paso alguna íragata de aquellas, cuyo gracejo cur.i íu.s inelancoüas, áremolque me la llevo acia 1.^ tonda ,yverás que bromazo tan completo. Vanse par Uz derecha ,yse ddfin al acto. ACTO SEGUNDO. Ll aposento de la casa de Leonardo. Luciajunto dlos bastidores de la izquierda haciendo labor. Luc. Aíi amo no debe acordarse que tiene muger éhijos, ópiensa que se mantienen del ayre ;pues aunque ha visto que ni habia que comer, ni con que traerlo ,se há ido esta mañana ,yno ha vuelto todavía :qué presidio! óque trabucazo, áquatro pasos ,por no errar el tiro ^ Sale D.Ans. Qué aplicada estas Lucia. Luc. Sí ,señon, hartó me apheo, pero el caso es que no medro. _ Ans. Qué mala eres !vé ,yda a.'íU 4, tu amo que estoy yo aquí. Luc. Aquién .? con bufonada. Ans. Atu amo. Luc. Ydigo, levantándose. dónde ,.e$iá ese cab.dlero? . , Qué, tan temprano ha s Lwr.Primero será que ácasa haya vuelto. Ans. Qué ,no vino ácomer i, Luc. Está en venir. con tr .j^,
Ans Sepceds dar menos juicio ^auel de este muchacho, yjo fatuo vaya ,mas nmo soy que él, pues asi me dexo engañar. Yhabéis comido vosotras? di la verdad. Luc. Sí ,señor, como avergonzada. Ans. No mientas. \jUC. Digo que sí -.ello fue algo tarde, pero por fin ya comimos. Ans. Ytu am.a ? Lmc. Estará allá dentro _^ llorando, que es su exereicio continuo. .. Ans. Llorando? con admiración. 'L.uc. Toma, -,.i yo no sé como podridos no tiene los ojos ya de llorar. ^ ' Por qué motivo? Lmc. Por los gustos que la da mi buen amo. ,. Ans. Me lastimo de la pobre. Pues qué hay? Luc.Qvé ha de haber,que es un perdido, Yolvieno la cabeza freqiientemente dcia la izquierda. Señor ,claro :aqui ños tiene todo el año en un continuo cuidado. Se vá, yen quatro, ycinco dias seguidos no lavolvemos áver el pelo ,ni nos dá aviso .,de donde está; de manera, ^ que mi ama yyo no dormimo* una noche ,contemplando lo que le habrá sucedido. Ans. Pobres :vaya ,yo me aturdo ds ver su abandono. Digo que está el mundo muy trocado. L«c. Lo peor es ; ; -si habrá salido mi ama ?esperad un instante iré áver que hace.. Vase por la iz- ^«.f. En el siglo _ {quierda. pasado., señor ,había mozuelos de poco juicio, yhacían sus muchachadas también ;he yo no me admiro: pero este relaxamiento: ivaya ,yo me escandalizo. Sale Luc. No lo dixe ?como puños tiene los ojos. Ydigo, qué adelanta ?aniquilarse, yconsumirse ,qué en cinco meses escasos, esta que no es su sombra :yel nino lo hace peor de cada dia. Si álo menos, el indigno, nos dexára que comer; ;: Ans. Pues qué, no lo hace? admirado. Zuc. Sí ;ha habido dia que :;-sale mi ama? sobresaj.^ Zuc. Es que lo primento queYne encarga es ,que no os diga lo que pasa ;ycomo áoírlo llegara ,pobre de mí. Ans. Yo estaré alerta. Yuc. Pues digo ^_ que hubo -día en que ni mi ama ni vo ,ni el pobre Jacinto, nos hemos desayunado hasta las quatro 6las cinco -de la tarde ;yeso es ' porque yo misma he shido ábuscar seis úocho reales prestados. Ans. No puedo oírlo sin horrorizarme. Yai, .necia, por qué no has venido ámí en tales ocasiones. Yuc. Porque mi ama no quiso que fuera. Ans. Es honrada, ycorta ^ de '^^enlo ,yo no me admiro. Yhoy ,cómo os habéis compuesto? Yuc. Hoy ?bien, como avergonzada. Ans. Pero con qué arbitrio? pues sé que no había un quaCtO en casa. 'Ltic. Quien os lo diso? Ans. Tu amo. 'Luc. Aun por eso ,por no ayunar hoy ,ao ha querido venir.
s8 Ans. Dime Ja verdad^ quién os sacó del conflicto? Liic. Nadie. con disimulo, Ans. Di meló. Luc. Señor, yo ,que empeñe un jubón mío en Ja tienda. Ans. Ale parece muy bien ,que Jiayas redimido Ja necesidad de tu ama átu costa. Aíe contristo de oirJa. Luc. Pero es el caso, que todos esos arbitrios se acabaron :pues Jos pocos trapos ,que tenia mios están empeñados ya. Ans. No te aflijas ,que yo mismo cuidaré de todo. Vor áver átu ama. Un prodigio es la Lucia. eyitrando por la izq. Luc. Si no se queda la oferta en dicJio, no estamos mal: Pero aquí, el general de Jos Pillos viene ,si yo no me engaño. delirando dla derecha ,por donde saldrá Claudino. Sí :qué grillete tan lindo se pierde !sentándose. Claud. Qué hay ,Luciguela? Luc. Mucho ,ymuy mal repartido. Claud. yqué se dice de nuevo por acá ? !Luc. Que hay en presidio con intenc. mil vacantes ,yque van buscando ,con todo ahinco para proveerlas hombres de mérito conocido. Claud. Qué taimada eres! Luc. Un poco; pero aun hay en el corrillo, quien me gana. Claud. Seré yo. .Luc. Eso es lo que yo no he dicho. Claud. Viva la chuscada. Sabes que desde este instante mismo, te voy queriendo un.as miajas? Lttc. Sabe vm. que $c lo estimo muy poco ? .Claud. De veras? Luc. Pues. Claud. Venga esa mano de amigos por la claridad. ° Luc. Aíiz ,miz. Claud. Qué haces? Luc. Llamar al Gatito que la tendrá mas suave. Claud. Qué fina. eres! Luc. Me lo han dicho con secatura. Vaya ,viene vm. áverme ámí ,óámi ama ?Prestito. Claud. Alas dos. Luc. Pues voy áentrar recado. Aqué habrá venido este truan ?entra por la izquierda. Claud. Qué sacudida es la chica 1No es el hijo de mi madre ,quien con ella se ha de andar en silogismos, no. Aías ya sale Quintina. Lor la derecha Qidntina. Aladama ,nada soy mió por ser todo vuestro. Qidnt. Besocs la mano ,señor Claudino. Claud. Es posible que una dama de un mérito distinguido, pase Ja flor de sus años en este rincón: Pues digo, qué guardáis para la triste senectud ? Quint. Señor, Claudino: la muger ,que como yo tiene ásu cargo el preciso gobierno de su familia, prefiere átodo el retiro de su casa ,pues en ella tiene cuidados distintos que la llaman la atención. Claud. Madama ,ese un delirio, yes apartarse en un todo del venturoso camino que siguen las damas cultas ysabias ,en nuestro siglo ilustrado. Que esclavicen les
Jos cuidados que habéis dicho áuna ineaestrala ,pase : pero aquellas que han nacido entre sedas vbrocadoSj' han de obscurecer los brillos de su grandeza ,entregadas al odioso mecanismo de cuidar si se recose, si se plancha ,si los hijos rezan ,si estudian ,óestán los criados divertidos ? Ese cargo es solamente propio de un criado antiguo, vquando mas de una madre ósuegra ,que en los lucidos concursos, no sirven ya mas ¿jue de estorvo prolijo. Las lozanas hermosuras han de gozar los festivos ratos de la sociedad, haciéndola con su hechizo, mas grataálos hombres ,pues si -hicieran todas lo mismo que TOS ,pobres mozos ;todos viviéramos aburridos. Quint. Podrá ser muy acertado quanto hacen las que habéis dicho; pero yo prefiero átodos los paseos ,mi retiro. Sin embargo ,algunas veces saliera ,si los continuos que haceres de mi Leonardo, le permitieran venirnos áacompañar. Alpaño D.Ans. Aun está aquí ;áqué habrá venido? Claud. Pues qué, sin él no podéis salir? Quint, Sí ;pero imaginé que en una muger casada no puede ser muy bien visté salir soIa, ;.y ménos sin licencia dé' su marido. AnÁ Qué juisio! -. Claud. Qué disparate tan gracioso 1pues que ,digo, os la pide él para ir donde quiere? Ese delirio. L9 es el qae esclaviza ámuchas mugeres. El alvedrlo ha .de ser libre en entrambos: vos debeis hacer lo mismo que él, yveréis que aunque un poco se resienta en los principios, ápocos dias se hace el cargo que otros maridos. Si él sale ,salid :si él se divierte ,divertios : pues sino ,vais ásecaros en quatro dias. Ans. Qué dignos consejos ! Claud. El gasta ,él triunfa, va al teatro de continuo, freqüenta el paseo ,tiene sus bayles ,no hay requisito que no busque para estar todo el dia divertido, pese ámí ,pues por qué causa no habéis de hacer vos io mismo? Quint. Porque el pundonor impone ála muger otros grillos que al hombre. Claud. Esa boberia vuestra ,pierde álos maridos, yos hace átodas vivir en un perpetuo martirio. "Ven en sus tontas mugeres mucha humildad ,mucho mimo : se engríen con esto ,ycreen que gozan un despotismo sobre ellas. De aquí dimana que ellos viven distrahidos, yellas encerradas siempre con tal miedo álos maridos,, que ni aun respirar aciertan siso" les piden permiso. Se cansan de ellas ,ytoman 4in pasatiempo nocivo, en que malgastan el tiempo yaun los bienes de sus hijos ymugeres ,confiados en que éstas han de sufrirlo por fuerza. Tontas ,si todas mostraran en un principio los dientes ,yprocuráran
hacér en todo lo mkm.o que dios ,dios se abstcndriaa de mudias cosas. Me explico, Madama? pues este carro os coge desde los tnismos pies ála cabeza. El buen Leonardo ha prevenido icosta suya ,un gran baile para esta noche ;consigo llevará ásu Ninía hermosa muy uúno ,ymuy tranquiloj ypor qué? porque ve ,que aunque vos lo habéis sabido calíais ysufrís ,yen tanto oue él está allí divertido; sabe que os tiene segura en casa. Este gasto ,digo, yel de un eabiuoic ,que acaEa de regalar asu laechizo para este baile ,decidme, ácosta de quien ha ido ? Ala vuestra ,que no solo no os vengáis de sus desvíos, sino cue le dais alhajas para seguir sus caprichos. Amiga ,esa es demasiada paciencia ;vaunque es mi amigo* no quiero disimularos sus excesos. Vos ,ciarito, tenéis la culpa de todo. Me diréis ,que con qtié arbitrio le habéis de atraer? pues dar queja áun Juez c«ntra un marido¡ es dar una campanada; cierto es ,pero yo me obligo idaros un medio ,mas suave para conseguirlo. Qíiint. Yes ?. Claud. Que vos mudéis de vida,. Avos no os f.ilta atractivo para c.iutivar al hombre qi’.e os haya mas complacido entre quintos conocéis. - Con él ,pues ,ádivertiros aajid ,frequentad con él los paseos ;de continuo presentaos en lo» ie.it. os, yaunque os cost-se el fingirlo, dad áenícíider que le amaís tiernamente ,que yo fio, qué en oliendoio Leonardo, ha de venir mas mansito que un cordero en busca vuestra. {¿uint- Se puede dar mas indigno carácter ! hns . Bribón ,no sé como tanto me reprimo. 4^, £laud. Este ,Madama ,es el medio in.’.s cierto de corregirlo. Si os detiene el no saber, de quien fiar uh designio tan delicado ,yo ofrezco en este empeño serviros, » aunque sienta ,el saber qu« vendrá áser vuestro cariño aparente ,que no es poco doler ,para quien un. fino yverdadero os le tiene dias ha ,y Áun tiempo- Qutntina yAnstm saliendo por hizquierda. . Los 2. Basta. ^ , Claud. Qué miro ! Don Anselmo. jkns. Basta ,hombre seductor ymal nacido. Perdonad ,señora ,si^ qual fuera el agravio mío, yno vuestro ,y^* 4castigarlo ,áreñirlo me propaso. Decid ,mozo perverso ,qué mal os hizo la virtud de aquesta joven, que con disfraz ua no visto, con cautela tan inhime, con pretexto tan indigno, » tan de mano armada ,hoy contra ella habéis venido- .; íío os basta, no os satisface . el haber ya "‘i: con vuestros abominabies consejos, con yuestios vici enormes ,áinocente • ypoco cauto marido, _ sino que aspiráis umbieO 9perder con artificios
c’ tecm ¿e Stt fina íNo o* enternece verh en un llanto continuo t)or vuestra causa ,sino ?U5á,om=ntarla habéis reñido s\is penas ,coa esa viva pintura ,de los desvíos de Leonardo ?Con que ,para apartarle áél de sus vicios, aconsejáis ásu esposa, ^ que se entregue ella ,álos mismos, Jie salid de aqui mal hombre, «rno queréis que impelido de mi honradez ,pase ahacer con vos algún desatino, Claud. Émbaine vm. Seor Carranza^ po se pierda por tan chicó pleito .pnes una vez que '' está "va el caso entendido, íiQ volvere ádarle zeios. Vaya ,Madama ,ya ke visto^ por”qué estabais vos tan séria 'Ycircunspecta conmigo: qué habiais de hacer ,si estaba Piógenes escondido ? i^l naenos ,para aliviar las ausencias de mi amigo Leonardo ,un mueble_ estupendo habéis por cierto escogido: Ochentón, ycon mas lacras que el potro de Valdobinos. Quiñi. No seáis tan insolente ymala lengua Claudino, yins. Mi espada sabrá:;;-” Quint. Teneos. Pen Anselmo queriendo saceir la es^ fada ,yQuintina cieteríiendo-s-^ _ Claud. No os alteréis, que en mi juiCio se dexó la llave encasa, conbujonaa. Vaya ,reñid áese niño,^ yque sea para bien el nuevo empleo. Ans. Atrevido, _ en acto de segutrle. espera ,verás si yo te enseño en lo succesivo, árespetar mas las canas. - Quint. D. Anselmo, yo os suplico e que os soseguéis por ahora {temeil oe» pues importa al honor nu®, AwJ- bi haré ,Madama ,mas yo ie aseguro ai tal Claudino, que me las ha de p.3gar bien pronto. Qiimt. Vuestro peligro mirad. Ans. No temáis ,que el m.cdio que para ello me ha ocurrido es seguro. Vos , señora, jamás sigáis el camino que os mostró ese vil , ni menos os añijais ,que yo fio que tengamos muy en breve áLeonardo corregido, quieto ,yposeedor de un bien que no pensáis. Vaya ,idos ácuidar de los muchacho* con un ánimo tranquilo,' que yo voy ádar un paso importante ámis designios, yvolveré ádaros cuenta de lo que haya. Quint. El cielo mismo guie vuestros pasos ,_yoiga piadoso los ruegos mios. Vase ffor la izquierda. Ans. Si kará.'Oerto que es muy digna de compasión; su marido;:: vaya que es fatal No hay mas, ácosta de mi bolsillo la ha comprado el cabriole. Cierto que soy muy bendito, lo conozco :pero ochavo^ me vuelva yo ,si otro mío vuelve él áver :no ;álas tres va la vencida. Pues digo, el confidente -. bribón, ^ decirme ámí en mis hocicoa» que tenia yo mas lacras ^ que el potro de Valdobinos; Vay» >cuando me acuerda de esto ,me entra un sudor fno» Como llamarme ochentón , el rr.ocoso ,yno he qumplido • ^ los setenta ydos. No jyo : le diré ,quaritas^ son cinco, Aposento mas''lárg9 de la casa de R>-
ta ,con varios taburetes al frente, y sentados sin orden^ dun lado Dionisio yla Poncha ;mas allá Narciso temblando una guitarra ,yal otro lado ,la íyUrrít hablando con Perico. Dion. Pues Ponchilla ,no tengamos camorra luego. Ya he dicho que no me gastes parola con naide. Baylar conmigo no mas :sentarte ámi ladoj ysi va áocupar mi sitio alguno ,mientras yo voy áechar un cigarro ,chito , yjopo áotro lado. Estamos? Pone. Ya estamos. Per. Oyes ,Narciso, se acabará de templar esa guitarra? Narc. Maldito sea el bordon. Per. Trae ,áver si yo la arreglo. Cur. Sí ,chico , que ese está muy poco diestro en templar guitarras. Por la izquierda Claud. Digo muchachas ,mientras se hace hora de ir al bayle prevenido , no se pierda el tiempo. Vamos, fuera mantillas. Narciso canta unas boleras tú , yque las baylen Dionisio , yla Curra. La Curra levantándose ,ydexando la mantilla. Cur. Si por mi no llueve, agua Dios. CDud. Pues chico fuera capa ^yarda Troya. Dion. Si ha do ser ,saco mi ruido , foniéndose las castañuelas. por lo menos templaremos este cuerpo empedernido para después. Per. Viva ua hombre. Narciso canta una seguidilla ,Dionisio yla Currala baylan ,yal acabarla sale Rita ,vestid.^ 1,^ . dfe gudiere de •Todos. Bien. ^' chicos, ' Uaud Haza ,que sale Ja reyo, de las mugeres. * Pit . Lo he visto. Claud Yapuesta ,chica ,que estás de lo mas crudo yreñido. Ptt. Estoy ,pues. Pone. Mira ,como esta áD' perneta ,es la que yo digo. Lur. Quanto cuesta? Pit. No lo sé. Per. Preguntárselo al amigo / Leonardo. Pit. Mi mayordomo paga ,ytrae :yo recibo, ynunca pregunto el coste. Cur. Fachenda ,yno habrá comido quizás. l^arc. Se bayla ,óque se hace ? Per. Sí, sí ,vaya otro poquito de tentación. La Pita se sienta junto ála Pontha ,yacabados los siguientes vetsos ,repiten las seguidillas an-' tecedentes. Ponc. YLeonardo ? Pit. No sé. Pone. Pues qué, habéis reñido? .^tV. No por cierto. Pone. Yque tal, suda? Pít. Poca cosa. Pone. Pues amigo , mudanza de tiempo. Ahora baylan ,yal acabar llaman dla puerta. Pit. Ve áabrir, que llaman, Perico. Claud. Este es Leonardo. Per. Le habremos de recordar lo ofrecido , antes que se mude. Vase por la derecha. Claud. Oyes, dPat» eehale como al descuido algún* indirecta ,áver . SI
s! nos lleva algún poquito de ambigú para esta noche. Dice bien ,chica, al caído darle ^un. rempujón. Sale Pef. Por tí. dRit . pregunta ,un Don Calaínos, Vdice ,que quiere hablarte dos palabras. Claiid. Que entre chico “vas. Per. - .ysi es algún pretendiente, verás como nos reimos un rato. Rit. Pero hombre;::- Claud. Qué •arderá en zelos el niño de casa, si viene ,he ?mira que malo. Sale Perico ,ydesunes Don Anselmo. Per. Entre vna. Claud. Qué miro? Don Anselmo es ;si vendrá ap. ásacarme ádesafio ?con bufonada. Ans. Aquí está esta buena alhajaj reparando en Claudino. vaya ,ya me ha removido, todo el humor. Lo ochentón, no, no lo echo yo en un siglo del cuerpo. Muy buenos dias, Señores. Claud. Callemos chicos. Hacen que hablan unos con otros ,stn mirarl». Rit. Qué es lo que ávm. se le ofrece? Ans . La atención que usan conmigo ap me ha gustado. Es vm. la ama de este quarto? RíV. Ydel cortijo. Ans. Quisiera hablar con vm. dos palabras. •RíV. Hable cinco yle oiremos. Ans. Quisiera que fuese ásolas. Rit. Ay hijo, tengo miedo de estar sola con ún hombre. Ans. Ya, lo han dicho *3 las señas. ap. Rit. Si viene ym. con bufonada. con pretensión de marido, digalo, ypor de contado no habrá que buscar testigos. Ans. Sudando estoy ya de verme entre esta gente metido. No señora ,no me trae tan ridículo designio, sino el de pedir ávm. se duela de el excesivo dolor ,con que hace vivir áuna muger ,desde el mismo instante ,en que en esta casa puso los pies su marido. Leonardo, señora ^ciego por vos ,ni se acuerda de hijos ni de muger. Mis consejos, ypaternales oficios, no bastan áretirarle de vuestro trato. No digo que este sea malo ,pero es el que le ha distrahido de aquellas obligaciones: yaunque su muger es fijo que con haber dado quexa áun Juez, hubiera podido remediar este desorden, tiene demasiado juicio, yno ha querido causaros este pesar ,sin pediros antes, que vuestra prudencia dé ásu desconsuelo alivio, con el oportuno medio, de no dar ásu marido mas entrada en vuestra casa. Esto es lo que yo os suplico en su nombre ,confiado en que vendré áconseguirlo, si vos prudente, advertida, honesta, yde un compasivo corazón ,reflexionáis el estado triste ydigno de lástima ,de una joven que conoce ios desvies de su esposo ,yestá viendo que por pagar el cariño vuestro ,ni atiende, ni paga ap. eí
34 el SUVO ,yel cíe SUS íiijos. ^ Kit. Ha ,lia •• vaya que es graciosa la embaxada ;ha ,ha :chicos con iin.-i risa descompasada. no la celebráis ?^, Tod.lU, ha. con mofa ,sin mirarle. Ans. Habrá canalla. Kit. Ha :digo ,bufonada. es vra. procurad or_, de esa señora? Ans. Su amigo soy no mas. Pues digala, que podia haber tenido ámucha honra, que viniese ámi casa su marido; pero que si tiene zelos, que le ponga un par de grilloSi óle ate al pie de la cama, que yo aunque no necesito sus visitas para nada, no tengo hasta ahora motivo para desairarle. Ayts. \ed, que quizá podréis sentirlo» Kit. Ha ,ha ,ha. lodos. Ha ,ha. Ans. Estoy por.:- vava yo me precipito sino me voy* Claií.d Don Anselmo, no hagais caso de estos chicos, que son muy malos. .. Ans. Bribón. camin.ind« .wa él. Per. Dexale. JDionis. yLis 3.Ha ,ha. Per. Aláuelito, no 5c formalice vm. t vaya ,seamos amigos, yvenga acá baylara unas boleras. Curr. Conmigo, conmigo. Yo ,yo os daré las boleras. P.r.Orr;io,digo. iigniendole. Piare. Vuelve vm. ? Claud. Oyes ,cuidado no haga aquí algún estrapido si echa mano al asador. Prr.Vaya, va tan aturdido vob^ el buen señor ,que no por donde salir. , Rit. Pues vino con bellísima embaxada, , para mi genio. Perico j pues va anocheciendo ya, dame el cabriolé. Vase Perico por t¡¡ Claud. Esto es irnos, {izquUris, según las señas. Rit. .Andando. Piare. En verdad que nuestro amiga Leonardo pudiera haber tomado un coche. Cur. Lo mismo digo yo ,pues ya se .sabe que el mas pobre oficialillo de Sastre ,le toma quando dá ,un bayle. Rit. O , es muy cumplido el muchacho. Sale Perico con el cabriolé yla tninít. lia :lo toma Clandino ,yse lo ha poniendo dla Rita. Dion. Hombre quién sabe si tendrá el pobre cumquibus.^ Cl.iiid. Aún quedan.unos quartejos, según tengo yo entendido. Pare. Mas serán para los ciegos. Claud. Eso ya está en mi bolsilK) asegurado, rato hace. Per. Bien hecho. Claud. Bobo es el niño, para que se le pegase el gasto del bayleéito áL-.S costillas ;no ,y^ estamos solventes. Per. Chico, ,^ no ha habido algfen pesqd'if® de pico, para „ble, c/w"Qu’='r»yy<>“-“S:i. que teniendo boy ami el bolsillo de un garboso, no había de haber subido la cuenta algo mas ,,• jg? le ofrece haceí un cump
^5 per. Bien ,vira un hombre. Cur. Oyes ,chica, está el cabriolé exquisito, y'quaufo ? Pit. No sé :tres onzas le di esta tarde ámi primo, no sé lo que le ha sobrado. _ Per. Sobrar ?dexa ;veinte ycinco reales ymedio que yo añadí de mi bolsillo. Cur. Con su medio ytodo. . Per. Toma, capaz es de haber partido un maravedí por medio, el tal Manguitero; ' Claud. El niño, quál sabe su obligación! ap. Rit. Pues iseñor ,ya estamos listos. Quedare til jjsi viniese, dile : : -dPerico. Claud. Que nos hemos ido. Ysi se enfada.? Rit. Tendrá dos trabajos. Claud. Muy bien dicho. Rit. Vamos, chicas. P<fr. Esta bien; *^-vaya ,hasta luego. Cludino cuesta ,que no se te olviden; : ; ya enriendes. Claud. No ,yo lo fío. Parten todos por la derecha. Noche: aposento corto de la casa de Leonardo. Al levantar el telón ,llaman el let puerta ,y sale por la izquierda Lucia con luz. Luc. Ya ván ;señor ,yqué prisa. Hace que abre ,ysale D. Anselmo. Ans. Lucía ,ytu ama? con alguna Luc. Ha salido {agitación. poco ha. Ans. Lo siento ;' yno sabes dónde fue ? Luc. Nada me dixo. Ans. Ni sabes si tardará? Luc. Tampoco. Ans. Vaya ,este chico me hará'perder la chaveta. Pues yo no me determino ávolver ála tal casa ; no por cierto ;un tabardillo creo que tengo yo acuestas desde entonces ;sí ;bonitos son los muchachos ;pues ellas; vaya áqual peor :yes preciso avisarle ;ese es el caso^ pues sino ;;;por San Longinos que no' sé que hacer. Habrdestado observándole Lucia con alguna sonrisa. Luc. Qué estáis pensando? Ans. Acá estoy conmigo ajustando cierta cuenta. Con que tu no has presumido dónde ha ido tu señora? Luc. Señor ,lo que es presumirlo, ^ sí ;pues luego que os marchasteis empezaron los dos niños ápedirnos pan ,ycomo no lo había ,ymi bendito señor ,no tenia traza de venir, me dió al proviso mi ama una sabana nueva, para que al instante mismo, fuera sobre ella ábascar pan yaceite ;pero quiso patillas ,que ni uno ni otro hallase, habiendo corrido ceca ymeca. He ,aqui empezaron álevantar mas el grito ios muchachos ,yla madre állorar :yo no me admiro, porque eran capaces de quebrantar los angelitos álas piedras. Yo no soy^ zalamera ,mas de oírlos, empecé állorar ,de modo ;;.* vaya me hubiera vendido por remediarlos. Ans. Ah pobre, qué afligida se habrá visto! ap. Luc. Ya, al fin ,harta de llorar, ytan mala, que os afirmo que no podia tenerse, salió poco ha con Tacinto, D7
cansado. León. Es verdad. Quint. Pues hijo ven árecogerte. León. Vamos. Alma ,que haya yo ofendido a^. áesta mugeri Quint. Ven ,Leonardo, Temando la liiz yla calceta. Vcree que mi carino es cada dia ,si cabe, para tí ,mas excesivo que. nunca. León. No le merezco, Quitándola la luz. lo reo :mas cree bien mió, que todo lo que hasta aquí hallaste en mí de desvíos, de desdenes, de tibiezas, yrigor para contigo;:; Quint. Qué ? León. Será desde hoy ,ternura, fec ,amor ,constancia ycariño. ACTO TERCERO. El aposento de la casa de Leonardo ,con mesa .escribanía ypapeles ála izquierda del foro. Junto dla primera embocadura se descubre sentada Q: intina ,como sacando de una Escusabata'a .ilpuna ropa de ninoy yLucia recogiéndola. Luc. Señora ,tengo que dar ávm. una gran noticia que recibí esta mañana en la tienda. Quint. Yes ,Lucia? Luc. Que antes dcl amanecer se ha embocado la Justicia de ronden ,en casa de la señora consabida, yáella ,yla estupenda pieza del primo ,con una linda retaguardia ,los llevaron hasta la casa de tia. uint. Ala Rita? uc. No ,que es chanza: ya se halla muy guardadlta en un encierro ,porque no la dé el so! de estos dias yse vuelva negra. Quint. Pero sabes la causa? Luc. Hay quien diga que porque vm. se ha quejado. Quint. Yo ?pues acaso tenia ella la culpa ?Infeliz : antes bien hoy me lastima su desgracia. Luc. Lastimar ? Estamos bien áfé mia, después que ha dexado encueres al arao- Quint. Esa es muy distinta materia ;si tu a.mo ,áinstancias de sus malas compañías, no hubiera ido ábuscarla, ella á’ casa no vendría áestafarle. Su delito solo es ,según tú te explicas, haber recibido quinto la dio Leonardo :Lucia, qué querías tú que hiciera la pobre ? Luc. Pese ásus tripas, ponerse áservir ,que yo soy tan buena ,yaun podría decir ,mejor que elia ,ysirvo. Quieren ,Lis señoras mías lucir ,ácosta del pobre tonto ,que sus uñas pillan, pues que traguen las resultas. Así ,así ;ysi media horita mandara yo ,puede ser que otras Doñas presumidas estafadoras ,también la hicieran hoy compañía. Quint. Son muy dignas sin embafgo de compasión. Luc. Yo ,ni pizca las tengo. Pero mi amo quardo la nueva reciba, perderá el Juicio. Quint. Qué estraño vendrá ásor ,que su desdiebí
33 sienta tnnque le sea ya indiferente en el dia? Luc. Sí ,indiferente :qué perro se lleva vm. si se fia de sus palabras ! Qiihit. Ve presto áponer en la camilla la ropa ,por si despierta Félix. Luc. Voy. Vaya ,qué lindas tragí^deras tiene mi ama! Qué poco le creería yo ,después de tantos chascos! Vase llenando la roj^a yla escusa-^ baraja. Qiiint. Confieso que me lastima de modo ,la situación de esa infeliz ,que-:;- Por la izquierda Leonardo ,en tra— £6 de casa. León. Quintina, Félix está ya despierto. Qí</;2í.Pues voy ávestirle, vas. por la León. Oh fina Viéndola partir. joven !oh esposa la mas amanfe !qué alegre dia, qué feliz para mí ,éste en que conozco tus dignas qüaiidades ,si pudiera borrar de la idea mía, el poco aprecio que de ellas hiee hasta aquí :la exceíáva pena ,que mi corazón destroza ,yámí me priva del placer que sienten todas las almas arrepentidas, no tiene otro origen ,que este recuerdo ,de mis impias acciones. Pero ,comparo su amor ,su fé ,sus caricias, su bondad ,ysu constancia con mi esquivez mi perfidia, mi abandono ymi fiereza, yviendo tan excesiva mi ingratitud ,desconfío de poder ni aun con mi vida compensarla. Esto destierra para siempre ,la alegría de mí. No basto ávencer mi imaginación. Me pinta entre las muchas ,crueles, insufribles ,ycontinuas penas que mi poco juicio ha ocasionado áQuintina, la mas acerba. Amis ojos la representa abatida, infelLce ,traspasada de dolor yde fatiga, mendigando con su hijo. Piedad ,buen Dios ,que esta viva, ytriste imagen ,destroza mi corazón. Me horroriza, me estremece ,me confundo yhiela en las venas mismas la sangre. Triste memoria, por piedad ,no me persigas^ Dexame gozar al menos lo que me reste de vida, acuella felicidad, óinexplicable alegría, que gustan dos almas ,quando se ven dulcemente unidas por un mutuo ycasto amor. Huye de mí, yno me impidas, pues he conocido ,quauto es amable mi Quintina, que entre ella ,ylas dulces prendas de su cariño ,divida mi corazón ,yreparta desde este dieho<u> día mi aliento ,mi fé», mi gozo, mis extremos ycaricias. Vd dpartir por la izquierda :sale por la derecha un Eseribano ,ydos^ Alguaciles ,yvuelve Leonardo. Esc. Caballero. León. Quién::- Esc. Dios guarde ávm. Leo7í. yávms. Esc. Habita este quarto Don Leonardo de Arias ? León. Qué se os ofrecía? , Yo soy. Esc. Entrad. dlos Algítaciles. Conocéis dLeonardo. la autoridad de esta firma ? Mostrándole un papel ^que reconoce inmutado. ELean -
34 león. Si señor. Jísc. Como JEscribano ,que soy de su Señoría, rengo áque reconozcáis estos vales. Sacando otros fapeles ,que exámina con eL mayor dolor» León. Quál se agita mi corazón !xp. Esc. Esta letra es vuestra ? León. Si señor ,mia. Esc. Ydebeis las cantidadci que expresan? León. Así mi firma lo dice. Esc. Sabéis áquanto ascienden? Pasad la vista por esta suma ,que abraza las cantidades distintas {ellos. de estos vales, mostrándole uno de Leon.Onxxso mil, repas.tndola suma. quinientos ,seis. Ay ,Quintinaj infeliz ! Esc. Satisfaceos: está bien i* Es esa misma la cantidad que debeis ? León. Si señor. Esc. Pues concluida esta diligencia ,oid lo que manda el juez. Leyendo en el primer p.tpel que mos^ tro íí Leonardo'. «Reconocidos por J.i parte los va- «les presentados ,yconfesado el dé- «bito ,pague inmediatamente ,6em- «barguesele los bienes que hubiere ,ó «alcancen ásatisfacerle ,vendiéndose «con asistencia saya dentro de ter- «cer dia. León. Oh dia cruel ! Esc. Podéis aprontar el dinero ? León. Con la prisa que decís ,no. Esc. Pues áver, sacad unas alhajitas que puedan cubrir la deuda, yde ese modo se evita, que entiendan la cxecuclo» los vecinos. León. Yo querría poderlo hacer ;mas no se húlt alhaja alguna exquisita ni de valor. Sin embargo, veré;:- Esperad. YáQuintina at qué la diré ,quando se halla del todo desprevenida? Qué golpe, para su modo de pensar! vase por la izquierda. Esc. Me alegraría que hubiese::- Lo que es la cas» no está mal alhajadita mirando a^eni, por aquí. Sí ,bien habrá con que pagar ;ysi es niña la muger ,ypeti .metra, que no será maravilla, no dexará de tener allá ,algunas chucherías de gusto ,para su adorno. Vuelve .i salir Leonardo ,yQuintm con una caxita eyi la mano. Quint. Señores ,muy buenos dias. Esc. Dios guarde ávm. León. Ni aun su rostro </• se inmutó con la noticia, por no afligirme. Esc. Qué es eso ?dQuintiM- Veamos. i¿uint. Son dos sortijas dándole Incide oro ,yun collar de piedras. Esc. Del tiempo de Matatías, según su hechura. Vaya ,**^0 vale poco. Quint. Es la mas rica alhaja que tengo. Esc. Siento que trasluzcan mi venida los vecinos ,pues es fuerza llevar mesas ,sillería, cortinages ,yquanto haya que baste ácubrir la de acrehedores :yasí vc scnt.mdo lo que yo diga- Z/no de los alguaciles ,’xoa al^ yhace que escribe. León. Qué dolor! qué afrenta* . Quint. Pero, señor notario ,no habría ^
3) medio para diferir cstíi nn di^ siquiera ? 'E.scríb. No le hay ;es fuerza darla aquesta noche misma evacuada. Lo que yo únicamente podría hacer por vos ,es trabar cst3^ exccucaon prccissj yen el ínterin que haga^ vuestro esposo las mas vivas diligencias ,para hall^ quien le preste la debida cantidad. León. Sí ,lo agradezco, ^ yvoy corriendo. Quintma. aparte á, Qtdntina. no te aflijas ,que yo espero que en esta ocasión me sirvan mis amigos, entra por la izquierda, Quint. Dios lo quiera. .Si no fuera tan crecida la cantidad ,desde luego me animaría ápedirla áD. Anselmo :mas ya en diferentes partidas nos tiene prestado tanto :í: Vuelve dsalir Leonardo ,con sombrero yespada. León. Buen Dios ,tú mis pasos guia. vase por la derecha. Quint. Qué traspasado está el pobre Leonardo ! Esc, Quanlo se mira en esta pieza ,está ya; yasi en vuestra compañía, pasaré áver lo que hubiera en las demás. Quint. La divina piedad ,pues ve la amargura en que se halla sumergida esta casa ,envíe átiempo el consuelo ,yla alegria. Entrapor la izijuierda ,ycon ella el Escribano yAlguaciles, Salón mas lar^o :Se descubren sentados duna mesa en que habrd alguna vianda-, vasos ybotellas ,Claudino ,Earciso ,yDiottisio almorzando, Claud. Que tal ,chico* ¿están mal sazonadas las magritas ? Efarc, Bocado rico. Dion. No viene nrejor plato de la China para mi gusto. dLlaudino que le echa vino enunvaso. Jdarc. Echa vino, yarda Troya ,qne esta vida otro tiene que heredarla. bebe, Claud. Sí ,sí ;ysi uno desperdicia estos ratos ,después todo son cuidados ydesdichas. Narc, Oyes Dionisio ,yquando es la boda ? E>ion. Dices ,la mia ? -quando venga la licencia del Padre de la Ponchíila. Claud. Tardará ? Dion. Creoque sí. Narc. Pues dónde esíá ? Dion. En la otra vida. Claud, Con que eso es decir ,que n® te casas. Eion. Pues hombre ,había de ser yo tan animal ? digo ,yandaluz, Claud. La chica, pues ,está muy confiada. Eion. Qué ha. de hacer la pobrecilla si se lo hago yo creer ? Claud. Casaca ?chico en la vida; sacando unfrasquillo de rosoli, pasatiempo ,que se pueda dexar qualesquiera dia, Narc. Es anís } echando en uñ vaso que toma Nardss. Claud. Ysuperfino. Narc. De Francia? Claud. Ode Filipinas. Narc. Ami salud, bebe, Claud. Hasta verte, Eion. El pelo de ia$ usías lo pagará luego, Narc. Quién, ^^ hoy fsí ;desde aquí átendiila yno Salgo de la cama, hasta la noche. Claud. Ylas Ninfas? echando rosoli dEionish, Narc.Qm se mueran,que hoy no peino E2 á
ánadie. Dion. Bueno está. bebe. Is'arc. Arriba, que Leonardo paga. Cl.iiid. Apuesta. Isarc. Pero hombre ,la pobre Rita: mira que es chasco :él ,preciso se dará un par de sangrías por la pesadumbre. Claud. Si ella se estuviera quietecita en el baile ,como hicimos nosotros ,no se vería donde se vé. Jdion. De esta vez va Pe neo en romería ávisitar el peñón. ISíírc. Pues hombre, él ,qué picardias ha hecho ? sacando otrofrasqnilh. Claud. \ase ve ,mirar por el honor de su prima. Dion. Quien mal anda ,m_al acaba. 2^ are. Lso es lo que yo decía. Vaya ,echa de ese otro ,ycaiga el que cayere. alargando el vaso.. Claud. Que vivan bien 5como yo ,yno tendrán que temer. echando rosoli. Karc. Por la de Rita, chicos, yque Dios la dé una vocación cumplida si va al Coavento. dos 2.A.si sea. Kar. Que llaman, llariian día puerta. Dion. Abro ?levantándose. Claud. Sí ?mira primero quién es. vase Dionisio por la derecha. Isarc. Abuen tiempo llega la visita. Claud. Sí ,que almuerce lo que queda en el plato. Sale Leonardo con Dionisio ^yal verle se levanta regocijado. Idare. Brabo ,viva, que es nuestro amigo Leonardo. Vaya ,echa aqui de ese almivar. Alargando el vaso, yClaudino echándole rosoli. Bueno. Leonardo ,echa un ^Y’sena un trago Se viene aofrecer dvaso áLeonE'a ’onardo. an. yeste como escusándose. León. Lo esiimo. sentándose con l Ajrr. Bueno seria /•f'"' que rne hicieras el desayre. Claud. Si quieres una magrita se irá por ella. 2sarc. Sí ,sí, yo irá aunque sea áGalicia por ella ,si quieres. León. No, que ya almorcé, aunque de prisa antes de salir. ^ Idarc. Pues hijo, al menos esta copita ha de caer. León. Beberé por fuerza.^ Claud. Pese átus tripas bebe ,yensancha ese quajo que mas importa en el dia tu salud ,que quanras hembras hay en el mundo. I<arc. líe ,gallina, baboso, aprende de mí, mala hora las persiga átodas :pesar por ellas? que si quieres :en el dia, que una me dexa por' otro, que se vá ,óque me la quitan de enmedio ,hago que me traigan un pichón de la hostería, echo un par de tragos mas ála salud de una indigna, busco otra luego ;yhe aqui como el pesar se me quita. León. Qué poco penetran ellos eip. lo que mi pesar motiva ! Claud. Dice bien ,la mejor de ellas en polvos ,chico. Dion. Qué Quina, se podría hacer entonces! León. Ay Claudino! con vehemencia- Claud. Sí ,suspira. Narc. Llora un poquito, con bufinj^ Dion. Dexadle que se explaye. Narc. Habrá Marica semejante ?Claud.
37 ¿laúd. Yen substancia, ^ por quién? digo por la Rita, con int. Jsarc. Miren qué censo. Dhn. Hombre ,al cabo si ésteotro la quería, qué estraño es que haya sentido su desgracia? Leonardo sobresal- Ciaud. Abien ,que viva (tado. está ,ysi tiene manejo, dentro de muy pocos dias puede sacarla. León. De dónde ?con viveza. Claiíd. Pues qué ,no tienes noticia del caso.? Lesn. Yo no. Ciaud. Pues 5hijOj desde aquesta mañanita, ios -tienes ácada uno en un encierro. XifCft. Deliras, Ciaudino ?Rita yPerico? Claiid. Ysino Perico yRita. Leon.yLe hassorprehendido.Pues cómo:- Narc. De veras no lo sabias? León. No. Dion. Pues hombre al mismo bayle nos llevaron la noticia. Ciaud. Yello el tiro se le han hecho, óDon Anselmo ,6Quintina. León. Si tal supiera;:- como arrebatado Idare. En verdad que el que ha sido ,mcrecia un trabucazo. Ciaud. Sí ,áfé. Dion. Pues hombre de qué venias tan mustio ? León. Ay Dionisio !con languidez, bsarc. Qué es ? Ciaud. Vaya, cuéntanos tus cuitas. León. Sois mis amigos ? b^arc. yDion. Yo sí. Ciaud. Yyo ,como no me pidas, a^. León. Pues en aquesta ocasión lo mostrad. Aesta hora misma está en mi casa embargando quanto tengo ,la justicia por quatro mil yquinientos Volviéndole ellos, el rostro ,y haciéndose señas con disimido. reales que debo. La prisa es tal ,que solo me derca acudir ávuestra fina amistad: ypues mil veces habéis hallado en la mía quanto buscasteis ,no dudo, que pagándola en la miSíiia moneda ,la sacareis del ahogo en que se mira. Dion. Yo ,por mí ^bien sabe Dios que lo siento, pero ha dias que estoy sin blanca. 'levantándose. Jdarc. Pues chico , yo también estoy fer istara , desde ayer /sino ,ya sabes que con el alma yla vida. Zape. ap. X>/i3;z. Qué hora es, chico? Idar. Son mirando el relox. las nueve. Dion. Me engañas ? Narc. Mira. mostrándosele. Dion. Por vida de:::- abur ,abur. León. Falló la esperanza mía. ap. Liare. Espera ,que yo también me voy. levantándose . Dion. Pues que sea aprisa, que no puedo detenerme Liare. ADios ,chicoe. vanse. Ciaud. Quai las lian los dos ,por huir la quema !ap. León. Claudino ,en tí solo estriva mi esperanza. En tí confio. Ciaud. Pues ábuen árbsl te arrimas.tíjy. si tá supieras ^que tengo que ir ábuscar en él día diez duros para pagar al casero ,qué dirían I León. Hombre, haz por mi esta fineza, tá que tienes infinitas conexiones ,válete de un amigo. Ciaud. Tú deliras; pues no sabes que los tengo -cansados en mis continuas urgencias ,de modo que voy huyen-Jo de su vista? Leo?i. Aunque fuera la mitad no mas:::- {dase. Ciaud. Sí, muy buenos dias, levantanvaya ,chico ,yo estoy muerto de
de sueño »ytender hespina deseo ;si quicres:;:- Leon. Ve, levantándose con enojo, ve en buen hora ,que yo vista Claudino parte por la izquierda sin mirarle. la falsedad ,el engaño , la ingratitud ,yperfidia de los que tuve hasta aquí por amigos ,de su %dsta quiero huir ,abominando de su trato ,ycompañía. parte por la derecha. Aposento corto de la casa de Leonardo por la izquierda. Luc. No lo dixe yor ahyra van saliendo las picardías de mi amo árelucir. Amas de estar sin camisa, lleno de trampas ,y:::- vaya vamos ,yo le ahorcarla. Vean vms. que tr igo este de hoy ,si bien se mira , para mi ama !ya se ve, tiene vergüenza ,yla vista de esos fariseos:::- mala cara tiene la justicia , mirada de cerca. Sale por la derecha Don Anselmo, Ans. Ahora sabrá aquesa gentecilla , si ha de hacer burla de un hombre de bien :canalla atrevida , que baylen ,que baylen ahora la boleras. Buenos d;as , Lucía. Por Dios, señor , que remedie la desdicna de esta casa. Ans. Pues que hay ?sobresaltado, Luc. Una de las infinitas entruchadas de mi amo, que nos lleva átoda prisa acia el hospicio. Ans. Estas loca ? qué es lo que hablas ?tú deliras. l.uc. Ojalá. Ans. Vaya muchacha, con impaciencia. dexa la zalamerías ydime lo que hay- ^ Lúe, Qne está i allá dentro la justicia ,i embargando quantQ encuentra en casa. ' - Ans. Oh Dios, qué desdicha} ypor qué ?j Luc. Por una pella, j que ha hecho mi amo estos dhs 1 de quatro mil ymas redes, ’ según dicen. Ans. Pobrecita Ouinrina. Vaya ,este chico la vendrá áquitar la vida sin remedio. Ydonde está ? Luc. Mi amo ?salió con gran prisji luego que vio malo el cuento, ynos dexó esa visita i para nuestra diversión. j Ans. Es buen sosiego ,áfé mb. ' Vaya, yo no soy para estas lástimas :solo de oirías:::- {chu, válgate Dios, parte por la díTí,‘ Luc. El se va , li.iblando con su camisa según veo :habrá carrancas ! no mas una vez :permita Dios ,vegestorio enfermizo ,* que te den hoy la comida tan dura ,que no lo puedas ' masc.ir :de enojo yde ira ; no sé lo que digo. Al cabo ‘ de molerme con continuas preguntas ,irse ,ydexarmC como estaba. Alpargatilla , emb'jsteron ;muchos gestos, ymuchas zalamerías, pero apenas olió el duro conflicto en que se veían mis amos ,ha echado el cuerp® í, fuera ,porque no le pidan. Amigos ?todos son unos. Este emplasto, que creía yo ,que era el mejor ,al ca ® vino áhacer lo que hoy esn todos, que es huir del pobre r que va de capa caída. hfSf Al partir por la izquierda^ta la derecha Leonardo, León. Lucía. \ Luc. Señor. ^¡10, ‘
39 León. Di átu ama que salga. Pobre Qumtina ,_ se entrA Lucía for la izquierda. 6ii víino crci s^cíirtc de la amargura excesiva en que te ves áestas horas por mi causa !Quién había ae pensar ,que me volviesen la espalda ,en tan impropicia ocasión ,aquellos mismos que finos se me ofrecían , quando no necesitaba de su favor. Ah ,que indignas almas !amigos falaces , que mal hace quien se fia de vuestras promesas dobles, engañosas ,ymentidas ! Viles ,asi áquien os dio la mano ,en vuestras continuas desgracias ,abandonáis hoy en la suya ?Asi estima, asi paga vuestro indigno corazón ,mis repetidas finezas ?Pero ah ,ya son sin fruto las quexas mias. Conozco que este es el pago que dá el mundo ,áquien se fia de sus ofertas. La loca juventud jlas compañías seductoras ,áqué horrible, áqué funesta ,éimpropicia situación han conducido mi alma !Falsas ,mentidas , lisongeras ,yengañosas siempre ,decid ,las delicias que me ofrecisteis ,en dónde están? La gustosa vida que gozaba ayer ,qué se hizo? Los amigos que áporfia me adulaban ,el incienso que ámi persona ofrecían, dónde está ?Mas ay ,que todo faltó ,en aquella hora misma que me miraron caído. Ya solo en mi alma habita el fiero dolor :me cerca , la amarga, memoria misma de mis yerros :mis desgracias solas ,me hacen compañía, ytodo yo ,soy despecho yconfusión. Sale Quint. Qué querías, Leonardo mió ? Leofi. Tan solo echándose dsus pies. que perdones la excesiva pena ,que te ha acarreado mi proceder este día. Quint. La que tú pasas es sola la que siento. Dime aprisa has hallado en -tus amigos , algún favor? León. Ay Quintina ,{don. desengaños solamente. indiana- Falsos viles. Qiiint. No te afligas , que yo ,si tú lo permites , saldré á dar un paso ,y.;:- fia en Dios, que ha de consolar nuestra aflicción. vase. León. Esta misma virtud yconformidad de mi espesa ,martiriza mas mi corazón ;debiera horrorizarla mi vista con razón ,ysin embargo solo áconsolar aspira mi dolor ,disimulando el suyo. "Vuelve ásalir Quintina con manti-* lia ybasquina. Quint. Solo querría, que entretuvieses si fuera posible ,hasta medio dia, al Escribano, vase for la derecha. León. Esta bien. con abatimiento. Adónde irá mi Quintina tan presurosa ?Si ánadie conoce ,en quien solicita hallar hoy ,el mas remoto consuelo ? "Por la izquierda el Escribanoyun Alguacil^ Esc. Ya es concluida esta diligencia. Viene dLeón. la mosca ? Leo7t. No es tan propicia con langidmi suerte, amigo. {dez. Esc. Paciejicia. Yhabrá un vecino que os sirva de depositario. Leon^
-+0 Lv-’í/í. Menos. M.SC. Vaya ,pues ,vé tú yavisa al Alguacil. media docena de mozos que se lleven quanto en lista se ha puesto ,que mientras tanto se quitarán las cortinas, yespejos. vase el Alguacil. 'León. Buen Dios. consternado. Esc. Qué amables son los dos !yella aunque niña, qué juicio ,yqué honestidad! Oh ,sino ,no se vería en este apuro. Ya hubiera hallado en qnalquiera esquina el marido ,quien le diese la mano', sí. León. No podría vm. esperar siquiera media hora mas i Esc. Me lastima vuestro quebranto ,yquisiera remediarle ;mas no estriva 'en mí :tenemos que hacer dos diligencias precisas antes de comer ;si no creedme ,que os servirla, 'vase, León. Válgame Dios ,con qué cara me he de poner yo ála vista de los vecinos ,después de esta afrenta !Ls. noticia Tde este embargo ,correrá de casa en casa estoMia, sin duda En quantcs cafees he freqüentado ,en las mismas tertulias ,en donde ayer el primer papel hacia, quánto no hablarán de mi? Sí :el objeto de su risa ymofa seré. Ya nadie hará el aprecio que hacia de mí :me señalarán^ con el dedo ,yde mi vista, ymi casa irán huyendo. Qué afrenta ,buen Dios! Se sienta constern.jdo en un taburete que podrán s.rcar dmano al descug brir esta scena junto al bastidor primero de la izquierda. Por la derecha ssle el Alguacil con dos mozos ,pal entrarse por hizquierda, vuelve el Afutro Leonardo ,enternecido Uh ,dn .1 ipena la mas de mi vida! funesto !oh cruel de ¡as Se levanta ,ydice mirando ddenh toda la sala está ya despojada :hasta la misma ropa ,que para el adorno de mi Quintina servia, se llevan. La fiel ,ytriste Lucía ,todo lo mira anegada en llanto. Yyo que de toda su desdicha soy causa ,puedo vivir, paseándose con la mayor agitación. sin confundirme ?Justicia inexorable, por qué con vehemench, con tanta piedad castigas mi culpa atroz ?Pero acaso, con pena mas excesiva puede hacerlo ,que obligarme áver aquestas impías conscqücncias de mis yerros? No ,mas dulce me sería la muerte ,que el triste estado en que áver voy mi familia desventurada ;esto ,esto es lo que mas me contrista. Vulve dsentarse entre furioso ,yenternecido. Por la izquierda el Escribano con un papel en la n^ano ,los Alguaciles ,ylos dos mozos cargados de una mesa, algunaspapeleras, espejos ,ti otros qiialquiera muebles qsst sean mas aptos para el caso. Esc, Qué traspasado está el pobre mozo !pero no me admira. Tomad ,señor, para vuestra satisfacción, esta lista dale un ftif de lo que llevo embargado. León. Está bien. Esc. Si en los tres días ^. que os dá la ley ,encontrasen vos la cantidad precisa, acudid, que en el momento» con la exátitud debida se os hará entrega de todo» León. Ya virtuosa Quintina llegará tarde el remedio
qce fuiste ábuscar. Esc. guiales tú ,bííst‘í casa, ai yqucúate aiii ;mas cuida de que pongan ,quanto fueren jlevando ,en la sala chica, sin que nada se estropee. leen. Buen Dios ^quit dme la vida, ódadme fuerzas, con abatimiento. Al partir el Algu.tcü ,y los mszos for la derecha ,sale D. Anselmo y los detiene. Ans. Tened. Si un punto mas con Quiotina ,me detengo ,llego tarde. león. D. Anselmo es ,ysu vista me cubre de rubor, baxando los ojos. Ans.Vñyj, vuelvan ádexar aprisa la carga. Vm. ,Secretario, me hará e! gusto de esa lista de deudas. Tean. Alma, qué escucho! entre sorprendido yalegre. Esc, Vaya ,este es ,según indica^ el padre ósuegro. Aquí está. le dd uipapel ,yalgunos vades :7 /la seña del Escribanj ,vitehen á dexar los mozos la mesa ydemás muebles. león. Oh ,ji su alma compasiva me sacara de este ahogo! Ans. No es mala la retaila leyendo. de aerdhedores. Pues oigo, i'é almas tan eqintaíi vas! :ez varas de t.de ,ui sencillo ,color de i. la, áquince reales. Abien represen— ue es corta la dem.uia: [tatido. enue\ eáquince :sejs reales en vara ,'>' por si se oívida que lo debe ,allá le enCíixan una exoeucion encima- ..^ Picaros. Diez avanicos: leyendo. asi la señora mia tenia sicrunre tanto aire en la cabeza, mirando dItonardo, Eeon. El rne mira con enojo. Ans.'VíY^ > está visto. Ni las indias le bastaban áLeonardo para eih ,según iba. Aprisá, \Algua- {cil. 4t No quiero ver mas , porque se me .rex^aelven Ds tripas. Venga vin. acá. al Es rihano. Esc. Si ií'á ápagarme ?me holgaría. Ans. Cneiite vm. Saca un bolsillo con algunas monedas: las echa sobre la mesa ,yel Escribano va cont-vado. Lemi.EX va ápagarle, como enagenada. Buen Dios 1Oh, alma compaslya ygenerosa '! Oh, amigo verdadero 1tu me inspiras aliento nuevo ,yredimes de una \ez mi honra perdida. Ans. Jrlay quatro mil yquinientos? Esc. C'áY ilsfi. Ans. \ceé la lista, como lerendo ai fie de la lista. faltan seis reales :tomad; Saca de otra faltriquera algún dinero ^suelto. yeste dohlon de propina .por lo que haioeis esperado. Esc. Señor:;- Ans. Vaya ,idos aprisa. Esc. Tened mi inutilidad por vuestra. Yase por la derecha ,con los Alguaciles ymozos. Ans. Bien ,os lo estirpa mi atención. :mas Dios me libre de vosotros. El me mira avergonzado- No qnier® Mirando dLeonardo con disirnulmque Je: oca.done mi vista iTsas^ dolor. Voy ábuscar con toda priesa áQuintina pues tanto me lo ha encargado. Camina acia la d,erec>ia., yLeonardo vd deia él presuroso. León. El se vá ;gratitud mía z]ué esperas ? Ans. Adónds vais ?volviéndose con león. Aofreceros esta vida {secatura, que me dais;:- Romped aqueíloj vales. Pobre ;mas precisa ap, esta seriedad :sino ::- si ,maSana volvería álas andadas, vase. león. Apenas ®$o levantar la vista para, mirarle. He pagado »iem-