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Azara, P., Com. (2002): Toros. Imagen y culto en el Mediterráneo antiguo, Catálogo de Exposición, Barcelona, Institut de Cultura: Museu D 'Historia de la Ciutat, Hellenic Ministry of Culture, Edición trilingue en catalán, castellano e inglés [Reseña]

Pérez de Lama, José

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Revista de Estudios Taurinos N.º 16, Sevilla, 2003, págs. 315-326 Azara, P., Com. (2002): Toros. Imagen y culto en el Mediterráneo antiguo, Catálogo de Exposición, Barcelona, Institut de Cultura: Museu D 'Historia de la Ciutat, Hellenic Ministry of Culture, Edición trilingue en catalán, castellano e inglés. · Fig. n.º 48.- Cubierta del catálogo de la exposición Toros 1matge i cu/te a la Mediterrania Antiga. 316 José Pérez de Lama Haciéndonos recordar los ritos contemporáneos de Tordesillas descritos por Pitt Rivers en un número reciente de la revista de Estudios Taurinos, escribe Pedro Azara, comisario de la exposición: «A Artemis se le sacrificaban innumerables luceros [toros con una mancha alba en la frente], cuyos genitales engarzados componían bárbaros collares que recubrían su pecho.» Esta imagen espectacular, no obstante, es más bien excepción que regla en el volumen que comento, en el que predomina un comedido tono científico, más ajustado a las magras certezas que proporcionan los documentos arqueológicos, que a las licencias literarias de la antropología cultural y otras disciplinas de las ciencias sociales más liberalmente hermenéuticas. 1.- PLANTEAMIENTO DE LA EXPOSICIÓN El volumen en cuestión es el catálogo de la exposición titulada «Toros. Imagen y culto en el Med iterráneo antiguo», inaugurada en el Museu D'Historia de la Ciutat de Barcelona en noviembre de 2002 y, que se clausurará el próximo junio de 2003. La exposición está organizada por el propio museo en colaboración con el Ministerio de Cultura Helénico y la Hellenic Culture Organization. Los directores son Antoni Nicolau y Yannis Tzedakis, y ha sido comisariada por el ya mencionado profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, Pedro Azara. La exposición es la tercera de un sugerente ciclo titulado Mediterraneum, «que se propone profundizar en el imaginario de las culturas mediterráneas, para las que el Mare Recensiones de libros 317 Nostrum ha constituido el eje vertebrador de una serie de características y de símbolos comunes». Así presenta el comisario Azara el proyecto del ciclo de exposiciones: «El ciclo de la vida dependía del buen querer de la naturaleza. Ésta era representada por una diosa, esposa y madre, de caderas y pechos desmesurados, sentada en un trono. Más tarde, su hija, más cercana a los hombres, más humana, controlará el crecimiento anual de los cereales, sin los cuales la humanidad hubiera desfallecido. A su temible esposo [e hijo, al mismo tiempo], aún no humanizado, estaba subordinado el empíreo, los astros y la luna, cuya forma, creciente o menguante, señalaba los cam - bios de humor de la divinidad, y cuyos movimientos cíclicos regulaban la vida en la tierra. Este consorte era ~ toro, bravo, y dificilmente domesticable, al que todos los pueblos indoeuropeos han rendido culto como dios del ciclo de la vida [ ... ] El toro era el único animal comúnmente venerado en todas las culturas europe.as, incluidas las mediterráneas, del Próximo y del Medio Oriente, y de Asia del Sur [ ... ] » Después de las dos primeras exposiciones del ciclo Mediterraneum [«Diosas», «Alimentos sagrados»], centradas en las dos divinidades femeninas anteriormente citadas, «Toros» está dedicada a la tercera divinidad masculina celeste, rápida y violenta como el rayo, íntimamente ligada a las anteriores. La cuarta exposición, que cerrará el ciclo, se dedicará al Mediterráneo como mosaico de culturas. En su introducción, el profesor Azara comenta la reciente toromanía cultural, "" que pese a lo que pudiera parecer, no tiene nada que ver con José Tomás o El Juli -. En 318 José Pérez de Lama efecto, la presente exposición fue precedida por una muestra en Jerusalén, dedicada al toro y los dioses de los fenómenos atmosféricos en el Próximo Oriente; otra segunda sobre la pervivencia de la imagen y el simbolismo del toro en el arte y la artesanía del Mediterráneo en Palma de Mallorca, y una tercera, en Martigny y a continuación París, sobre la influencia de la imagen del toro antiguo de Mesopotamia, Creta, Grecia e Iberia en el arte de Picasso. Se anuncia finalmente, una nueva exposición en Le Cap d' Agde [Francia] sobre el toro en la Antigüedad. Ante este panorama de competencia cultural, la exposición de Barcelona, -que después de junio pasará a ser exhibida en Atenas -, se planteó destacar la relación entre el toro y los fenómenos celestes. Antonio Nicolau, uno de los directores de la exposición, explica que siendo el propósito del ciclo el indagar sobre los orígenes de los símbolos compartidos del Mediterráneo, el ámbito temporal de estudio, común a todas las exposiciones del ciclo, quedó establecido entre la prehistoria y las primeras manifestaciones del cristianismo. Otro de los propósitos subrayados por los organizadores es que las piezas presentadas fueran poco conocidas y en lo posible inéditas, optando así por un proyecto de mayor interés para los especialistas, y, quizá, menor atractivo para los meros aficionados. Este interesante trabajo de investigación colectiva engarza con la voluntad de proyección mediterránea de Barcelona. Hoy, cuando tanfo se especula acerca de las confrontaciones entre culturas,. esta voluntad mediterránea, que reconoce, como lo hacía Femand Braudel, la unidad cultural Recensiones de libros 319 de nuestro espacio geográfico, parece especialmente acertada desde un punto de vista político y cultural. No obstante, es de lamentar que el límite temporal establecido por el equipo de investigación, en los orígenes del cristianismo, deje Fig. n.º 49.- Toro androcéfalo echado. Mesopotamia. Época neosumeria [hacia 2.100 aC]. Esteatita. Altura 12 . lcm, longitud 14.9cm. Museo del Louvre, Departamento de Antiguedades Orientales. [p :259]. fuera de este proyecto integrador a la tercera gran cultura del Mediterráneo, esto es, al mundo semita-islámico, que sólo aparece en sus manifestaciones más remotas en el tiempo, las correspondientes al neolítico y a las culturas antiguas del Asia sur-occidental. 320 José Pérez de Lama II.- EL CATÁLOGO La exposición y parte del catálogo se estructuran según una serie de secciones temáticas, que sólo en ocasiones coinciden con períodos históricos determinados. Las manifestaciones de cada una de las categorías del simbolismo taurinos propuestas, por lo general, se reconocen por toda la geografia mediterránea, demostrándose así la unidad cultural del Mare Nostrum, una de las tesis centrales del ciclo. Las secciones son las siguientes: 1/ El rey toro I Paleolítico 21 El toro celeste 31 El toro y las etapas de la vida 4/ El toro y la vida de la comunidad 51 El toro y el más allá 61 El toro y la salvación del alma I Desde la caída · del Imperio Romano a los orígenes del cristianismo El texto principal del catálogo, firmado por el profesor Azara, ilustra la ordenación propuesta y se lee con interés en paralelo a las imágenes y las fichas de las piezas reunidas para la muestra. En esta introducción destacan por su mayor brío literario las últimas secciones, las dedicadas al mitraísmo y las primeras manifestaciones del cristianismo. Estas tres partes que vertebran el libro, -texto del comisario, las imágenes destacadas, y las fichas de todas las piezas expuestas- , están acompañadas por una serie de breves monografias en forma de artículos dedicadas a temas o análisis histórico-geográficos específicos, como son, El toro en la prehistoria: ser e imagen, por Eduardo Carbonell y Josep Martín i Uixan, de la Universidad Rovira i Virgili de Recensiones de libros 321 Tarragona; Toros y vacas en el antiguo Egipto, por Alain Charron, del Musée de 1' Arles Antique; El toro en el mundo minoico y micénico, por Louis Godart, Universidad de Nápoles y Yannis Tzedakis, director general de Antigüedades, emérito; El toro en la mitología griega, una breve y buena introducción a este tema, por la arqueóloga Sappho Athanassopoulou; El toro en la antigua Iberia, por la Dra. Cristina Delgado, de la Universidad Autónoma de Madrid; El toro en Etruria y Roma, por Mario Torelli, de la Universidad degli Estudi di Perugia; Bóvidos en el neolítico del Próximo Oriente: Entre la divinidad y la alimentación, por Miquel Molist, de la Universidad Autónoma de Barcelona; De Baal a Yahvé, por Gregorio del Olmo, de la Universidad de Barcelona; El toro· en el antiguo Chipre, por Sophoclis Hadjisavvas, director del Departamento de Antíguedades de Nicosia; Ritones, figuras y figurillas en forma de toro en la Grecia prehistórica, por Lena Papazoglou-Manioudaki, del Museo Arqueológico Nacional, Atenas; El minotauro, o la creación del híbrido, por Francoise Frontisi-Ducroux, Colegio de Francia, París; El toro y el santuario de Poseidón en La Canea, Creta, por Vanna Niniou-Kindeli; y, El santuario de los Cabiros, por Michele Daumas, de la Universidad Paris X-Nanterre. Diversidad, complejidad y paradojas de la simbología del toro en el Mediterráneo antiguo. Quizá, lo que más llame la atención de este proyecto de investigación sea la multiplicidad paradójica de simbologías atribuidas al toro a lo largo de la historia y la geografía mediterráneas. Desde el toro blanco, lunar, al toro negro ctónico, desde el toro que representa la fuerza y la fertilidad 322 José Pérez de Lamá masculina, al que llega a ser domesticado para tirar del arado y denota la mansedumbre. El origen del mundo, la tierra, el cielo y las aguas, la tormenta y el rayo, las fundaciones urba- Fig. n.0 50.- Cabeza de toro, pieza de bronce etrusco, siglo VI a. C. Museo Arqueológico de Florecia. [p:388] nas, el sacrificio, los ritos de paso y las ceremonias comunitarias, y el más allá aparecen relacionados con el toro en distintos lugares y momentos de la Antigüedad. Recensiones de libros 323 Según se afirma en la introducción del catálogo, el parecido ecológico en toda la región mediterránea, la naturaleza compartida en toda la ribera del mar interior, hacen del toro un protagonista común, de todos los paisajes que rodean el mar interior, -como también lo son el olivo, el trigo y la vid, o los arroyos secos en verano y desbocados en primavera-. La mentalidad mítica que caracteriza la protohistoria y la Antigüedad situaba en el ámbito de lo sagrado todas aquellas actividades que eran relevantes para la vida de la comunidad. Siendo así, el toro, el más grande de los animales mediterráneos, y uno de los más p~óximos a los hombres y mujeres, parte esencial de las antiguas economías de subsistencia, -cazadoras-recolectoras o agrícola-ganaderas-, inevitablemente tenía que estar presente en las construcciones simbólicas de lo sagrado mediante las cuales los antiguos daban sentido al mundo. Y aún así, en la perspectiva de larga duración que nos presenta la presente investigación, no deja de sorprendemos la diversidad de simbolismos asociados al toro. El toro, que como explica Pedro Azara, siempre aparece asociado a otros caracteres mitológicos: diosas, reyes, amantes, astros, leones .. . se revela en este trabajo, más como un soporte difusamente asociado a un vasto campo de valores y significados, que como el portador de una simbología constante y unívoca, tal como pudiera haber pretendido el estructuralismo. El papel del toro en la construcción simbólica y el discurso mítico aparece en esta perspectiva histórico-geográfica de extenso aliento, más próximo al de realidades como las del ser humano, la casa o la ciudad, que a las