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Aportaciones de Francesco Guicciardini a la filosofía política moderna

Esgueva Vilà, Miguel Ángel

Abstract

Este trabajo recoge las ideas filosóficas y políticas de Francesco Guicciardini a través de un análisis de sus obras principales, en concreto el Discurso de Logroño, Recuerdos y Diálogo sobre el gobierno de Florencia, y de estudios acerca de la época y del autor, para poder compararlo finalmente con Maquiavelo desde la óptica de El Príncipe y extraer las conclusiones oportunas, entre ellas el motivo por el que Guicciardini es desconocido a nivel filosófico, a pesar de sus aportaciones, a diferencia de Maquiavelo.

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APORTACIONES DE FRANCESCO GUICCIARDINI A LA FILOSOFÍA POLÍTICA MODERNA MIGUEL ÁNGEL ESGUEVA VILÀ TUTOR: D. PABLO BADILLO O´FARRELL Sevilla, 11 de junio de 2019 Agradecimientos. Hacer este TFG no hubiera sido posible de no ser por las personas que durante toda la duración de su elaboración me han apoyado. Gracias a mi familia por permitirme compaginar el trabajo familiar, los estudios, la realización de esta investigación y escucharme hablar acerca del tema incluso a altas horas de la madrugada tras trabajar. Gracias a mis amigos más cercanos, Arturo, Mario y Julio, por las mágicas bromas suscitadas a raíz de los nombres de los autores y de los apartados del trabajo mismo que han ido surgiendo en todas y cada una de las ocasiones en las que hemos hablado acerca del asunto. Palabras de agradecimiento a mis compañeros de clase, Amalia, Ernesto, Jesús, Guillermo, Paula, Rafael, Rosa y Sara, que con el paso de los años en el grado se han convertido en amistades de inestimable valor, pues me han prestado su apoyo en los asuntos académicos para poder compaginar la realización del trabajo, el aprobar las asignaturas y asistir a mi puesto de trabajo simultáneamente. Gracias de todo corazón a mi pareja por confiar en mí en los momentos de mayor dificultad, cuando veía que no conseguía avanzar y hacerme creer en mi aún cuando pensaba que no podría terminar el trabajo dentro del plazo. Gracias a Jesús Fernández Muñoz por introducir a este autor en el plan de estudios de la asignatura que impartió durante el curso 2018/2019, pues he descubierto gracias a él un autor de gran nivel y sobre el que he disfrutado investigar. Pero este trabajo se debe en especial a mi tutor de TFG, Don Pablo Badillo O´Farrell, por animarme a llevar a cabo la osada tarea de realizar una investigación acerca de tan desconocido autor a nivel filosófico y por llevar a cabo la tutorización de este, a la vez que desempeñaba sus obligaciones como profesor de la Facultad de Filosofía y como decano de esta, por su dedicación al corregirme y la confianza que depositó en mi al inicio del trabajo. Por todo ello quiero agradecerles su inestimable ayuda en todo momento y dedicarles este TFG, que es fruto de su ayuda, pues sin ellos hubiera sido imposible realizarlo. Resumen. Este trabajo recoge las ideas filosóficas y políticas de Francesco Guicciardini a través de un análisis de sus obras principales, en concreto el Discurso de Logroño, Recuerdos y Diálogo sobre el gobierno de Florencia, y de estudios acerca de la época y del autor, para poder compararlo finalmente con Maquiavelo desde la óptica de El Príncipe y extraer las conclusiones oportunas, entre ellas el motivo por el que Guicciardini es desconocido a nivel filosófico, a pesar de sus aportaciones, a diferencia de Maquiavelo. Palabras Clave: Guicciardini, Florencia, política, filosofía, filosofía política. Abstract. This work collects the philosophical and political ideas of Francesco Guicciardini through an analysis of his main works, specifically the Discourse of Logroño, Ricordi and Dialogue on the government of Florence, and the studies about the context and the author, in order to compare him finally with Machiavelli from the view of The Prince and extract the appropriate conclusions, among them the reason why Guicciardini is unknown philosophically, despite his contributions, unlike Machiavelli. Key Words: Guicciardini, Florence, politics, philosophy, political philosophy. “Si la patria cae en manos de un tirano me parece sea obligación de todo buen ciudadano entrar en contacto con él a fin de moverle a obrar bien y alejarse del mal; y ciertamente, en interés de la ciudad, los hombres de bien han de tener en todo tiempo la autoridad” Guicciardini, Ricordi, C, 220 “[…]los errores que un gobierno oligárquico cometa por maldad o necesidad se reproducirán a menudo en un gobierno popular por ignorancia; y cuando los errores son los mismos, igual da que la causa sea esta o aquella; más aún, más es de temer la ignorancia, dado que, según dije antes, carece de medida y regla” Guicciardini, Diálogo sobre el gobierno de Florencia, 119 Índice Introducción. Pág. 7 1. Objetivo y presentación del trabajo. 2. Estructura del trabajo. 3. Estado de la cuestión. Contexto, vida y obra. Pág. 10 1. Contexto. a. Florencia. b. Italia. c. Europa. 2. Hombre, escritor y político. 3. Obra. a. Estilo. b. Escritos menores. c. De la Historia de Florencia a la Historia de Italia. El Hombre sabio, buen ciudadano y los Ricordi. Pág. 22 1. Introducción. 2. Sobre confabulaciones. 3. Sobre las ofensas. 4. Sobre el honor y los bienes. 5. Sobre la fe y el temor. 6. Sobre el uso y el abuso de poder. 7. Sobre la experiencia. 8. Sobre el tirano. 9. L´uomo del Guicciardini. 10. Recomendaciones al Gran Capitán. Stato di Uno o Vivere Civile. Pág. 38 1. Introducción. 2. Análisis de las mutaciones de gobiernos y fundamentos para la bondad o maldad de los gobiernos. 3. La Comparación entre el Stato di Uno y el Vivere Civile. a. Distribución de los honores y cargos públicos. b. Administración de la justicia. c. Ampliación y conservación del Estado. 4. Recapitulación. La mejor de las repúblicas florentinas posibles. Pág. 50 1. Introducción. 2. El Discurso de Logroño. 3. Conformación de la mejor de las posibles repúblicas. a. Reforma del Gran Consejo. b. Reforma de la Señoría. c. Creación del Senado. d. Reforma de los impuestos y la justicia. e. Reforma sobre las magistraturas, elección y deposiciones de estas. f. Implantación del sistema. 4. Contra el retorno de los Medici. Niccoló Machiavelli y Francesco Guicciardini, similitud y diferencia. Pág. 60 1. Introducción. 2. Semejanzas. 3. Disidencias. 4. Conclusiones. Conclusiones. Pág. 67 Bibliografía. Pág. 70 Introducción. 7 Introducción. 1. Objetivo y presentación del trabajo. El presente trabajo de fin de estudios pretende sistematizar, recoger y explicar las diferentes ideas políticas del filósofo, historiador y estadista Francesco Guicciardini a través de los principales escritos políticos; no se pretende obviar los escritos de corte más historiográfico, los comentarios a los Discursos sobre la primera década de Tito Livio ni la correspondencia con el autor Maquiavelo. Vamos a centrarnos por lo tanto en los Recuerdos, el Diálogo sobre el gobierno del Florencia y el Discurso de Logroño, los factores por los que se ha tomado la decisión de centrar el estudio en estas cuestiones son la extensión permitida a los trabajos de fin de estudios, una economía y una calidad de la información recogida y tratar estrictamente aquellas que sean ideas de filosofía y más específicamente aquellas de filosofía política. Este estudio se ha llevado a cabo desde un punto de vista contextualista que nos llevará a ver porqué Guicciardini es hijo de su tiempo y está comprometido con él, analizando y comprendiendo primero su contexto, su vida y pretensiones, para acabar por entender que su obra es la destilación de su vida misma llevada a los textos, pues, como se verá, Francesco Guicciardini no era solo un hombre dedicado a las letras, era primariamente un hombre de acción. 2. Estructura del trabajo. El presente trabajo se organiza en cinco secciones que tratarán aspectos diferentes pero relacionados entre sí. En el primer apartado, titulado Contexto, vida y obra, se presentará la biografía del autor, dentro de su contexto, y se hablará y presentan algunas de sus obras, las cuales no se van trata en el trabajo por los motivos dichos anteriormente. El objetivo principal es poner en situación a los lectores y acercar al autor para facilitar su comprensión. El segundo de los apartados explicará y desarrollará las ideas de antropología, ciudadanía y apreciaciones políticas del autor desde la óptica de su último escrito publicado, pues se mantuvo inédito hasta la segunda mitad del siglo XIX, los Recuerdos. Además, se introducirá el comentario que Francesco de Sanctis escribe a raíz del conjunto de aforismos y la recomendación que le hace Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 8 Guicciardini al Gran Capitán. A esta sección se la ha denominado El buen ciudadano, el hombre sabio y los Ricordi. La tercera de las partes, de nombre Stato di Uno o Vivere Civile, recogerá las ideas que Guicciardini presenta en su primer libro del diálogo sobre el gobierno de Florencia, escrito donde el autor compara la utilidad y el beneficio de un gobierno de la familia Medici frente a los beneficios aparentes que va a traer el gobierno popular que Savonarola apoyaba para Florencia. El cuarto apartado responde a las pretensiones de Guicciardini a crear la mejor de las repúblicas florentinas posibles partiendo desde la facticidad del momento y el lugar. La quinta parte corresponde a una comparación de todo lo expuesto de Guicciardini hasta el momento con El Príncipe de Maquiavelo para entender las diferencias y similitudes entre ambos escritores, que desde realidades similares llegan a ideas parecidas en algunas partes y diferentes en otras, pero desde dos métodos diferentes y desde dos orígenes enfrentados en la sociedad florentina. Para finalizar el trabajo de fin de estudios se explicitarán las conclusiones a las que he llegado tras haber investigado sobre estas cuestiones. 3. Estado de la cuestión. El principal de los problemas a los que uno se enfrenta para estudiar cuestiones de Guicciardini es la pequeña bibliografía que existe acerca de este autor; dificultad a la que se le ha de añadir que la mayoría de los escritos se encuentran en italiano, seguido del inglés, y que casi todos estos tratan acerca de cuestiones más relacionadas con la historiografía que inicia Guicciardini, pues se le considera, y no sin motivo, el padre de la historiografía moderna italiana. Para poder realizar el estudio se ha debido acudir a las fuentes primarias traducidas al español por parte del profesor Antonio Hermosa Andújar, María Teresa Navarro y Monserrat Casas, de bibliografía inglesa los estudios de Felix Gilbert han sido de gran ayuda inestimable, el libro con el nombre del autor de Emanuele Cutinelli-Rèndina, publicado hace poco en comparación con el resto de libros usados, ha sido utilizado para tratar cuestiones acerca del estilo, las obras menores y otras cuestiones; además de las presentes menciones se ha acudido a Contexto, vida y obra. 15 vio como su poder aumentaba, siendo su influencia relevante en el curso de la historia gracias a su patrimonio, que aumentaba, y a las relaciones con las diferentes casas poderosas de Europa que se equilibraban o desequilibraban la balanza de poder con la llegada de cada nuevo Papa. Sin embargo, no todo eran monarquías en Europa (sin contar con Italia como ya se ha explicado más arriba), los cantones de Suiza, la República Coronada (Polonia tras la dinastía de los Jagellón hasta su conquista por los tártaros de Crimea), la República de las Siete Provincias Unidas eran las repúblicas europeas con poder y que representaron los intereses de una oligarquía que se unió a la aristocracia urbana en contra de las pretensiones absolutistas de los reyes absolutistas. Por otra parte, Portugal comenzó a ser una pieza clave en el tablero político-económico europeo gracias a sus navegantes, pues los turcos controlaban la tradicional vía de comercio con la India y los portugueses aprovecharon el momento para doblar el cabo de Buena Esperanza, abriendo una vía comercial bordeando África. Además, se abrió una nueva zona comercial descubierta por Colón, lo que hizo que España tuviera durante un largo periodo de tiempo hegemonía económica sobre el resto de las potencias europeas. En el ámbito social nos encontramos con una Europa en la crisis del catolicismo, donde el centro del poder económica empieza a desplazarse de los aristócratas y señores feudales a los burgueses de las grandes ciudades que empiezan a amasar grandes cantidades de dinero y que empiezan a activar la economía a través del comercio, que debido a la ocupación otomana se había visto mermada en la Ruta de la Seda; esta situación de imposibilidad de comerciar con el Oriente chino e hindú obliga a la apertura de nuevas rutas comerciales gracias a los exploradores portugueses (a través de África) y españoles (América). Aparece Martín Lutero que aboga por una renovación de la religión lo que crispa a una comunidad cristiana y desencadena posteriormente en guerras de religión, que lo eran realmente como estandarte, pero en fundamento era por meras cuestiones económicas y sociales. La cultura europea era rica en arte, filosofía y literatura donde destaca el Renacimiento, no como una ruptura con el medievo, sino como la consecuencia Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 16 final de un proceso que se empezó a gestar a finales del siglo XII, aparecen científicos importantes como Copérnico, Kepler y Galileo, artistas de gran renombre como Rafael, Michelangelo y Leonardo, literatos de gran calidad a destacar Cervantes, Shakespeare o Castiglione, filósofos y humanistas como Ficino, Descartes y Erasmo, pero sobretodo estadistas y hombres dedicados teórica y prácticamente a la política como Maquiavelo, Suárez y Guicciardini. 2. Hombre, escritor y político. Hablar de Francesco Guicciardini no es hablar solo de un hombre florentino que nació el 6 de marzo de 1483, tampoco es hablar de un joven que se formó bajo la tutela de Sandro Botticcelli o Marsilio Ficino, ni mucho menos es hablar de un hombre de familia ilustre en la ciudad que le ve nacer pues varios antepasados suyos, entre ellos Luigi Guicciardini 17 , habían ocupado cargos de suma importancia en el gobierno de la ciudad libre de Florencia. Hablar de Francesco Guicciardini es hablar de un jurisconsulto curtido, de un embajador inteligente, de un historiador riguroso, hablar de Francesco Guicciardini es hablar de un estadista del más alto nivel que a la vez que hacía política escribía sobre la misma, de un hombre dedicado a la praxis tanto teórica como prácticamente. La causa de la debilidad externa política de las ciudades-estado se debía primordialmente a su inestabilidad interna. Los problemas sociales de legitimidad, de acceso y pertenencia al gobierno, el mismo control de este, el dominio económico, las guerras externas e internas, los múltiples y constantes cambios de poder y de riqueza unida a una situación económica cambiante, debido al panorama internacional tanto político, cultural como económico, obligó a los políticos a acercarse a los problemas tradicionales, pues la política siempre tiene el mismo problema (el de la obediencia y la legitimación de esta) de manera distinta, pues las circunstancias del momento no iban a resolverse con las soluciones del pasado. Había cambiado el tiempo, la nueva era social y económica requería una nueva era política 18 , una nueva era de políticos teóricos y prácticos, una era perfecta para que Francesco Guicciardini apareciera. 17 Cfr, Cutinelli-Rèndina, E.: Guicciardini, Salerno, Roma, 2009, págs. 15 y 16. 18 Cfr, Gilbert, F.: op. cit., págs. 45 - 48. Contexto, vida y obra. 17 Educado en derecho civil y canónico en Florencia, Ferrara y Padua 19 , se casa joven con la hija de Alamanno, lo que hará que se postule en contra del gonfaloniero Soderini y el régimen popular que dirige desde el púlpito Savonarola. Gracias a sus contactos con su familia política no es de extrañar que acabe proyectando su carrera política individual de forma vertiginosa, pues, se acaba convirtiendo en 1511 en el embajador florentino más joven de la historia y así parte a la corte de Fernando el Católico con tan solo veintiocho años 20 . Durante este periodo a escribe las Ricordanze o recuerdos personales 21 que le llevara toda una vida completar, el primer núcleo de los Ricordi y escritos políticos (entre estos el Discurso de Logroño, los Discursos V y VI, y delle condizioni d’Italia dopo la giornata di Ravenna 22 . Guicciardini parte con un gobierno popular y retorna a Florencia con un Medici en el poder. Poco después de su retorno sustituye a su padre en su posición de los Diez de Bailía y más tarde es elegido miembro de los Ocho de Práctica, se acerca y relaciona a la familia Medici y escribe un breve razonamiento inédito en castellano titulado del governo di Firenze dopo la restaurazione de Medici nel 1512. Comienza aquí su carrera como funcionario papal 23 al ser nombrado gobernador de Módena, donde realiza una fuerte reforma administrativa, y después de Reggio. Tras esto es nombrado lugarteniente en los ejércitos pontificios y simultáneamente escribe diálogo sobre el gobierno de Florencia. Durante la contienda contra Carlos V se hace amigo de Maquiavelo con el que mantendrá una estrecha relación en adelante 24 pues ambos estaban en el mismo bando comandando tropas contra los ultramontanos hasta que en la primavera de 1527 se produce el Saco di Roma, un duro golpe intelectual para todos los grandes estadistas italianos. Con este panorama se retira para escribir consolatoria, acussatoria y defensoria, termina de redactar los Ricordi, hace un comentario a los discursos de Maquiavelo acerca de Tito Livio y comienza la titánica tarea de dar cuenta de lo 19 Cfr, Ibídem, pág. 20. 20 Guicciardini, F.: Un embajador florentino en la España de los Reyes Católicos, Tecnos, Madrid, 2017, págs. xi y xii. Y cfr Cutinelli-Rèndina, E.: op. cit., pág. 22 21 Una serie de anotaciones en las que se daba fecha a los acontecimientos familiares. 22 Cfr, Cutinelli-Rèdina, E.: op. cit., págs. 25 y 26. 23 Concretamente León X, papa Medici. 24 Cfr, Cutinelli-Rèdina, E.: op. cit., págs. 29 - 38 Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 18 visto y vivido en los años acaecidos, recogiendo además sus precedentes y desencadenantes: Storia d´Italia 25 . Murió apartado de la vida pública en Arcetri en 1540, pensando posiblemente en su ciudad y en cómo había cambiado pasando por dos expulsiones de los Medici y por dos retornos de estos 26 . 3. Obra. a. Estilo. No poseemos una bibliografía extensa, ni un estudio realmente exhaustivo, que dé cuenta del estilo y lenguaje del corpus guicciardiniano, existen aportaciones de vital importancia, tanto comentarios acerca de los Ricordi como de las diferentes Storias. Mas, teniendo en cuenta que toda su producción es en prosa, tanto en correspondencia como en textos, podemos afirmar y asegurar que el estilo y el corpus guicciardiniano es un estilo político, practico e histórico. No realiza poemas ni escribe comedias, describe la historia y desgrana la política a su realidad fáctica 27 , incluso las cartas familiares a su padre y hermanos no cambia en el estilo ni el tono, se mantiene solemne, organizado y de corrección, pues el tema siempre es la política, la diplomacia y la administración 28 . Guicciardini es un autor honesto en su escritura, escribe para ser entendido pues pretende describir, bien sea para convencer o para relatar lo que ve, pero esto solo es posible si evita un lenguaje cargado. Se puede apreciar en su uso de la lengua, incluso en sus primeros escritos políticos, que acude a una “fraseologia popolare e proverbiale” 29 . Sin embargo, se ve un paso a nivel estilístico en cuanto a las elaboraciones previas del discurso acerca de cómo regir mejor Florencia, del cual hay hasta tres borradores que cambian solo en aspectos lingüísticos. Estas correcciones son de términos que acuñan con mayor precisión los conceptos jurídicos: gobierno usurpado en el lugar de violento, señorío pasa a ser imperio y modifica las palabras régimen, dominio, republica, estado y gobierno para cuadrar 25 Cfr, Ibídem, pág. 39 - 48. 26 Crf, Ibídem, pág. 61 y 26 Guicciardini, F.: op. cit., pág. xxxviii. 27 Cfr, Ibídem, págs. 255 - 257. 28 Cfr, Ibídem, págs. 258. 29 Ibídem, pág. 261. Contexto, vida y obra. 19 mejor la argumentación 30 . Además, desarrolla una serie de expresiones características para referirse a las cuestiones de la política de Florencia, “cosa di fuori” y “cosa di dentro”, locuciones que se expresan para referirse netamente a Florencia y que solo se podían dar en la toscana por la derivación del griego y su influencia en expresiones latinas, o así afirma Bruni 31 . Por otro lado, Felix Gilbert asegura que el estilo de Guicciardini es diferente y excepcional al de su época junto con el de Maquiavelo, pues, al no identificarse con el modo de escritura de los humanistas, usó el mismo método que se venía usando, los mismos conceptos y trató los mismos problemas, pero dotó de un significado mas amplio toda la cuestión haciendo que entre las mismas cosas una luz diferente las iluminase 32 . b. Escritos menores. Considero oportuno comentar brevemente algunas de las obras menores de Francesco Guicciardini, pues en este trabajo analizaremos las obras ya mencionadas en la introducción. Estoy hablando del diario de viaje que escribe camino a España, una redacción acerca de España, su población y sus costumbres y los textos consolatoria, acussatoria y defensoria. Consolatoria, acussatoria y defensoria son tres textos pequeños que Guicciardini escribe durante su retiro a finales de la segunda década de 1500. El primero de los escritos es un soliloquio en el que Guicciardini se muestra tranquilo de conciencia por su acción ante los acontecimientos acaecidos; estos textos hablan acerca de sus propias ambiciones y deseos. En acussatoria el tono cambia y se perfila con mayor nitidez a un acusador (posiblemente la ciudad de Florencia al completo o el de un nuevo representante político de la facción que ha de tomar el poder en la ciudad) mostrando todo aquello por lo que Guicciardini puede y debe ser acusado, analiza sus tramas y de sus artimañas llevándose a sí mismo a un ejercicio de autoacusación extraordinario. El texto defensoria de Guicciardini adquiere un tono de oratoria judicial en el que se defiende con discursos a su 30 Cfr, Ibídem, pág. 267 31 Cfr, Bruni, F.: La cittá divisa. Le parti e il bene comune da Dante a Gicciardini, Il Mulino, Bologna, 2003, págs. 224 - 226. 32 Gilbert, F.: op. cit., pág. 110. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 20 acusador, usando una forma más pacífica que los estallidos de acusaciones que su oponente usa 33 . Por otra parte, los textos sobre España (diario de viaje a España y relazione di Spagna) son textos cortos donde en el primero relata el itinerario que toma, el cual modifica y no pide disculpas a la Señoría, describiendo algunas partes del paisaje y las costumbres que ve, y en el segundo comenta la climatología, la geografía, las costumbres y las noticias políticas que suceden allí durante el tiempo en el que sigue a Fernando de Aragón con su corte; es interesante el comentario acerca del río Ebro (llamado cultamente en la época Íbero), pues considera que es un nombre inapropiado cuando solo toca un extremo de Castilla, pasa por Aragón y Cataluña y nace al norte. Su opinión sobre los españoles es negativa, asegurando que vivían en la pobreza o la miseria y que se sentían inclinados naturalmente a las armas más que cualquier otra nación cristiana, pero no todo era malo: a Fernando el Católico lo tenía en muy alta estima y cada vez que lo menciona se ve su admiración por ser un hombre prudente y que espera que la Fortuna esté de su parte para actuar y tomar decisiones, haciendo parecer que toda decisión tomada era por el bien de la nación cuando era por interés propio, simplemente con esperar al momento oportuno para que los habitantes de los territorios de Castilla y Aragón estuvieran deseosos de que aquello que Fernando ya tramaba, ocurriera 34 . c. Desde la Historia de Florencia hacia la Historia de Italia. La Historia de Florencia supone, como autores ya han dicho, una ruptura con la forma de escribir acerca de historia, la historiografía humanista, caracterizada por los discursos paralelos y las introducciones elaboradas, es muy diferente a la historiografía que Francesco Guicciardini nos ofrece en su primera obra, una obra de tono solemne, sobrio, reducido a relato sin detalles o apreciaciones innecesarias, sin juicios de valor acerca de lo acaecido, la historia de Florencia que Guicciardini escribe es una descripción leal a lo ocurrido, un relato conciso que se elabora tras contrastar las fuentes y se reduce a los 33 Cfr, Cutinelli-Rèndina, E.: op. cit., págs. 223 - 228. 34 Cfr, Guicciardini, F.: op. cit., págs. xliil, lxviii - lxxvii, 3 - 42, 121 - 153. Contexto, vida y obra. 21 acontecimientos 35 . Esta historia es de Florencia, pero tiene la necesidad de enmarcarla en el contexto italiano, pues está claro para el autor que lo que ocurre en un lugar es consecuencia directa o indirecta de lo que en otro lugar ocurre a causa de la acción de las personas, por ello o es baladí que inicie su obra con la revuelta de los Ciompi. Por otra parte, la obra inacabada y la titánica tarea de Guicciardini de hacer una historia de Italia responde a un mismo concepto de historia, de conexión, de relación y de acción-reacción frente a los eventos y decisiones, pero está influenciada por el pesimismo del momento; abordando la historia desde un punto de vista general, tanto geográfico como cultural, la Historia de Italia relata los puntos clave y relevantes que derivarán en eventos históricos que afectarán a la política y modificarán definitivamente la vida de lo italianos. Su experiencia con su anterior obra le permite sintetizar los acontecimientos y “explicarlos a través de ellos mismos sin recurrir al pasado” 36 . Se superan así los encadenamientos de hechos, la innecesaria recurrencia a la retórica y la acusada rememoración del pasado para explicar el presente de Bruni, Valla y Maquiavelo respectivamente 37 . Es la Historia de Italia, que aun sin acabar y gracias a su descripción minuciosa y la primacía otorgada a los hechos, es esta obra la que lo convierte en el máximo historiador renacentista italiano por encima de todos los que hubo. 35 Cfr, Fueter, E.: Historia de la historiografía moderna, vol. I. Nova, Buenos Aires, 1970, pág. 86 y Gilbert, F.: op. cit., cap. 5. 36 Moragues Coscolla, M.: La Influencia de la historiografía renacentista italiana en las monarquías occidentales. El caso de Francesco Guicciardini (1483 - 1540), Tesis Doctoral Inédita, Universitat de Barcelona, 2016, págs., 98 y 99. 37 Cfr, Ibídem, pág. 100 Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 22 El hombre sabio, el buen ciudadano y los Ricordi. 1. Introducción. Ricordi o Recomendaciones y Advertencias relativas a la Vida Pública y la Vida Privada es un libro que empieza a ser escrito en 1512 y que originalmente posee trece aforismos; la primera de las ediciones se produce durante el tiempo en el que Guicciardini es embajador de Florencia en la corte de Fernando el Católico, pero aumenta en tamaño hasta que en la quinta y última edición alcanza la cifra de doscientos veintiún aforismos dieciocho años después, en el año 1530, fecha que coincide con el momento en el que Florencia se rinde ante las tropas imperiales y el Papa Clemente VII le manda reformar la ciudad. El profesor Antonio Hermosa Andújar, en 1988, afirmó que estas advertencias, presentadas a modo de aforismos para ganar belleza y convicción, están expresadas con carácter prudencial y constituidas como un código de conducta civil, tienen así mismo como destinatario a sus iguales 38 además de ser de algún modo “la andadura del pensamiento del autor” 39 que permite ver su evolución sin salir de la misma obra; esta debe de ser la obra primera que uno debe leer para entender de forma general el pensamiento del florentino, pues trata la naturaleza humana y su egoísmo, las fuerzas que construyen y derrocan a los Estados, la justicia, la Fortuna y como la virtù le intenta hacer frente, aunque sin éxito al final. Este es sin duda un libro en el que se ve el descontento de Guicciardini con la época que le toca vivir, con la política que ha quedado, con la ignorancia del vulgo y con los errores del príncipe que constantemente hacen temblar al Estado, un libro que recomienda y llama al hombre que posee el conocimiento científico a retraerse a sus asuntos, a cultivar su ocio y a que ocasionalmente, y cuando su interés y honor convengan, ponga al servicio de la política aquello que sabe, pues ha visto que la Fortuna puede más que la virtù humana, insuficiente e incapaz de modificar la naturaleza, de intervenir en los acontecimientos históricos, de actuar sobre el devenir, Todo esto lo lleva a pensar que los planes de Dios no se muestran en la historia y que la diosa Fortuna no responde a nada que no sea ante sí misma, en definitiva: los acontecimientos del primer tercio del s.XVI mostraron a los historiadores que la historia no funcionaba 38 Guicciardini, F.: Recuerdos (Redacción C), Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1988, pág. x. 39 Ibídem, pág. ix. El hombre sabio, el buen ciudadano y los Ricordi. 23 de un modo racional 40 , el Saqueo de Roma de 1527 supuso una crisis insuperable en el pensamiento de sus contemporáneos y de él mismo. Los Ricordi son los consejos de un hombre sabio para sí mismo o para otro sabio que representa, desde un punto de vista degenerativo hacia el relativismo, una realidad egoísta, interesada y saturada de una malicia generalizada, o de lo que sería aún peor que la maldad, de una ignorancia hipócrita que lleva a la toma de decisiones que arruinan a un Estado por la mala gestión, para Guicciardini es más vituperable la ignorancia del gobierno que la malicia de un gobernante perverso, pues al no haber método para frenar a la ignorancia, y siendo esta carente de medida y de regla, su actuación es tendente hacia lo peor en una caída acelerada. Pero como el motivo de nuestro estudio son las ideas de filosofía política que Francesco Guicciardini presentó, vamos a entrar en la materia misma analizando los diferentes recuerdos usando la Redacción C e intentando organizarlos de manera temática. Lo pertinente en este estudio es tener una idea global pues algunos aforismos pueden ser contradictorios, pero su comprensión debe ser de sentido amplio y de carácter prudencial. El objetivo es ser un buen ciudadano de forma que su condición, tanto privada como pública, le permita la posibilidad de aumentar sus negocios en la medida de lo posible, asegurándose el bienestar económico como empresario y la seguridad física como hombre. 2. Sobre confabulaciones. El autor de la obra advierte de la peligrosidad de las conjuras o conspiraciones, ya que requieren la colaboración de otros. Y teniendo en cuenta su consideración antropológica no es discutible su afirmación, ya que la mayoría de los hombres son malos, desagradecidos, indiscretos, sospechosos los unos con los otros, mentirosos o imprudentes 41 ; por lo tanto la peligrosidad de una conjura aumenta por la condición de los miembros con los que se gesta la misma, pero esta peligrosidad aumenta aún más, si cabe, cuando esta se prepara y medita con tiempo o se planea hasta el último detalle, pues el factor temporal puede exponer la confabulación a que se acabe conociendo y el pretender que todo esté perfectamente 40 Gilbert, F.: op. cit., pág. 270. 41 Guicciardini, F.: Recuerdos…, aforismos 5, 17, 24, 39, 41, 49, 52, 63, 66, 120, 163, 201, 204. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 24 planificado requiere una mayor colaboración, por tanto una mayor probabilidad de ser delatado o de ser interceptado si se usan correspondencias, cosa que es prueba inapelable; lo recomendable es, parece ser, que si se ha de confabular para derrocar un régimen se debe esperar hasta que la Fortuna aparezca, contar con pocos hombres y planificarla con poco tiempo o que esta carezca de planificación 42 . Pero como el objetivo es dotar a su descendencia y sus semejantes de herramientas que les sirvan para la vida privada y la pública, el consejo tiene el interés de amedrentar para no llegar a estas situaciones, puede que no sea de buen ciudadano dejar que la ciudad esté en manos de la ignorancia o la perversidad, pero es de sabios evitar enfrentarse a esta situación pues se pondrá en peligro la vida misma, por lo que el consejo pertinente aquí es el de acercarse al gobierno, si este es un gobierno tirano, para procurar, en la medida de lo posible, la rectitud de las actuaciones 43 y no tomar parte en tramas contra el Estado, o los cercanos al gobierno, que solo producirán una mutación o cambio de personas 44 . 3. Sobre las ofensas. A su buen ciudadano le insiste en evitar el proferir palabras contra personas o cosas que puedan herir los sentimientos o sensibilidades de los demás, evitar calumniar e injuriar a los otros es un método efectivo de protegerse de las palabras de uno mismo una vez estas se tergiversen y que, en situaciones donde se desconozca el contexto, lo dicho pueda aparecer como un problema que no se buscó originalmente en las situaciones futuras. Recomienda que, cuando la situación sea de necesidad y se haga imposible no poder ofender a un sujeto, se ha de procurar siempre que la ofensa esté dirigida únicamente al sujeto objetivo, de lo contrario, y al ofender algo más, los enemigos que surjan por los daños colaterales aumentarán 45 ; la ofensa se olvida, si es que acaso se hace, mucho más tarde que el beneficio 46 y esto puede hacer que se pierda reputación, un bien mayor que el de la popularidad, pues la reputación uno la gesta, la popularidad es entregada y de igual 42 Ibídem, aforismos 19, 20, 51 y 193. 43 Ibídem, aforismo 220. 44 Ibídem, aforismo 50. 45 Ibídem, aforismos 7, 8. 46 Ibídem, aforismo 25. El hombre sabio, el buen ciudadano y los Ricordi. 31 que le han ayudado a subir al poder le pueden hacer bajar del mismo, por lo tanto, parece ser que recomienda no ayudar a nadie a alcanzar el poder si en el futuro se pueda quedar en una posición ingrata frente al hombre al que se ha ayudado a obtener grandeza, principalmente porque, siendo conscientes de sus méritos, estos particulares, que han ayudado a obtener más poder a alguien, demandan beneficios fuera de merecimiento o ventajas que cancelan el poder que se le ha ayudado a obtener al nuevo príncipe 76 . A un tirano prudente le suscitan temor y encono los sabios animosos, pues son estos los que en su descontento son capaces de poner en marcha maquinaciones para deponerlo, es por ello que debe intentar tenerlos cerca y contentarlos o exterminarlos; visto desde el otro punto de vista, si uno no es un tirano y sí es un sabio, es preferible parecer animoso a tímido, pues se puede, de esta manera, mantener la vida con mayor facilidad ya que si se está en el punto de mira del tirano este pretenderá contentarte, ante un sabio tímido el tirano se siente seguro 77 . Recomienda acercarse al tirano hasta cierto nivel, ya que si el tirano tiene beneficio aquel que se acerque estará entre sus cercanos, pero no entre sus íntimos, y si este tirano cae, uno estará lo suficientemente alejado para no caer con él, siempre y cuando este no sea un tirano brutal, sanguinario y despiadado, pues en tal caso lo mejor es huir como si de la peste se tratase 78 . Guicciardini nos regala una serie de consejos sobre como actuar con un tirano, que siempre pretende conocer nuestras intenciones, deseos y secretos para poder usarnos o eliminarnos de ser necesario, alguno de estos puede ser: “si quieres confundir sus intenciones, medita cada paso y cela con sumo esmero todo aquello que te pueda delatar, poniendo tanta diligencia como en no dejarte descubrir como él en descubrirte” 79 . O: “Si la patria cae en manos de un tirano me parece sea obligación de todo buen ciudadano entrar en contacto con él a fin de moverle a obrar bien y alejarse del mal; y 76 Ibídem, aforismos 52 y 53. 77 Ibídem, aforismos 98 y 99. 78 Ibídem, aforismos 100 y 101. 79 Ibídem, aforismo 103. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 32 ciertamente, en interés de la ciudad, los hombres de bien han de tener en todo tiempo la autoridad” 80 . 9. L´uomo del Guicciardini. Tratamos este estudio porque constituye una crítica directa a la figura de Guicciardini y su obra. Este es un estudio acerca de la reciente (en su momento) publicación de los inéditos Ricordi. De Sanctis fue un crítico literato italiano de alto nivel que publica este ensayo (1869) dos años después de la aparición en escena del texto escondido de Guicciardini. Su estudio es crítico desde el mismo inicio, clamando que la aparición de los Ricordi constituye un hecho histórico para la revisión histórica del Renacimiento italiano, que para De Sanctis es el siglo de la autentica decadencia, un siglo que es el “más estudiado y menos comprendido” 81 . Esta decadencia italiana es debida a la herencia de una romana soberbia que, tras tildar de bárbaras a las demás naciones, se vio derrumbada a la primera ofensiva extranjera, dejando a la soberbia y fragmentada Italia “cancelada del registro de naciones” 82 . La consecuencia directa fue considerar que Italia merecía semejante trato y que solo se le devolvía el daño que había hecho a otros, o así narran, según este crítico, los historiadores ultramontanos 83 , que tenían el suelo labrado para decir y escribir lo que les pareciera ya que los lamentos y discordias entre los diferentes Estados italianos les privó de capacidad de defenderse 84 . ¿A qué se debe realmente esta incapacidad de resistencia? De Sanctis cree poder hallar la respuesta en un estudio del pensamiento de los contemporáneos a la época 85 , no en leer a los historiadores 86 . Hubo quienes aseguraban que el mal venía a consecuencia del relajamiento de la fe, otros que afirmaban que esto de debía a la corrupción del Estado Papal. La vía para corregir esto se hallaba en reconducir el espíritu y las costumbres (Savonarola 80 Ibídem, aforismo 220. 81 Ibídem, pág. 3 82 Ibídem, pág. 4 83 Termino usado repetidas veces por diferentes escritores italianos que hace referencia a los extranjeros por estar más allá de los Alpes, una barrera natural que se supone que Dios otorgó a los italianos. 84 Ibídem. 85 Ibídem, pág. 5 86 La apreciación de De Sanctis se refuerza con la frase escrita por George Orwell “la historia la escriben los vencedores”, de esta manera atender a la historia sobre Italia es atender a cómo se vio la época desde el punto de vista de españoles y franceses, por lo que acudir a los pensamientos y escritos de los ilustres de la época es un método mejor para ver que tipo de realidad se gestaba en la sociedad. El hombre sabio, el buen ciudadano y los Ricordi. 33 y Lutero) que se materializará en el Concilio de Trento o en emanciparse del dominio del Papa, que limitaba la unidad nacional y coartaba la libertad; ambas vías tenían como metas Europa entera, no solo la Italia fragmentada 87 . Pero para De Sanctis estas vías solo se percataban de las apariencias y habían tomado el aparecer del fenómeno del mal con el ser del mal, sólo atisbado por los políticos capaces, los que se percataron de que “una Italia dividida y militarmente débil mal podría resistir a los bárbaros: ese era el peligro y ahí se requería el remedio” 88 , unos auténticos políticos que se preocupaban de establecer el perfecto ordenamiento interno para evitar discordias, contentar a todos y organizarse contra el enemigo, que para cuando deliberaban si la decisión final se debía tomar con la victoria de la mayoría de los votos o la mitad de estos 89 , el enemigo ya estaba a las puertas de casa y por benevolencia le dejaba deliberar y decidir, opinar sobre la voluntad y pasión de los príncipes, el temperamentos de los pueblos, las inclinaciones y las mejores y posibles ligas y alianzas: una calidad “de análisis que me gustaría ver en muchos documentos de la diplomacia moderna” 90 . Ni buenas leyes ni buenas armas bastaron por su tardanza, la sabiduría, la suprema inteligencia y la impotencia se convirtieron en la mortal enemiga de la Italia renacentista que acabó por ser dominada sin esfuerzo 91 . Tras este análisis del mal de Italia, llamado por Maquiavelo en los Discorsi I - 55 la corrupción italiana, De Sanctis analiza los Ricordi, que demuestran una sagacidad del autor y una dote para la observación del más alto nivel y describen a su ideal político-civil de ciudadano, lo cual le demuestra el motivo por el que Italia acabó arruinada 92 . Este sabio, que está distanciado de la fe, el afecto y de la imaginación, posee un dominio absoluto sobre sí mismo, un hombre en el que lo aprendido por la experiencia se combina a las cualidades naturales, que le lleva a la virtud casi suprema: la discreción. Esta lo conduce a despreciar al vulgo, desconfía de profecías, religiones y milagros, ve por encima del hombro al adversario inexperto, quizás más dotado natural o materialmente, pero se reconoce en su 87 Ibídem, pág. 6 y 7. 88 Ibídem, pág. 8. 89 Referencia clara al Diálogo sobre el Gobierno de Florencia. 90 Ibídem, pág. 9. 91 Ibídem, págs. 10 y 11. 92 Ibídem, pág. 18. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 34 capacidad 93 . Esta descripción a De Sanctis le parece muy acorde a la idea que tiene del hombre renacentista, que por sus propios méritos (o quizás deméritos) se granjea la ruina de su civilización, gloriosa pero efímera como la leyenda de Aquiles. Italia se deshizo de su pasado, se encerró en su ingenio, se miro al espejo como acabada, perfecta, divina y despreció a los ultramontanos, que querían algo de miel del panal y acabaron por arrebatarle el apiario al completo por no compartir el néctar. Este sabio simula y se centra en su reputación, bien puede desear que Italia sea libre, pero, como reza un dicho popular: primero Dios y luego los santos. Esto es lo que llevó a la ruina a toda Italia por no existir un auténtico sentimiento nacional, por no sentirse parte de algo más grande que todos integraban causado por diferentes motivos, entre ellos la soberbia individual, el sistema mercantil burgués sin visualización al capitalismo y la conformación y segmentación de los Estados italianos demasiado precoz. Sin comprometerse con el Estado, sin dolerse de la perdida de este, sin sacrificar nunca su interés particular se haya el hombre de Guicciardini 94 . En la sapiencia popular se hallaban las líneas escritas por Guicciardini, en el interés particular de llegar a puerto toda Italia naufrago en la tempestad que azotaba a todos por igual, faltaba fuerza, ingenio y actitud, hubo demasiada impotencia y languidez entre la más excelsa de las sabidurías, impotencia y languidez de la que De Sanctis escribe en 1869 afirmando que no ha desaparecido hasta que no se elimine de la solera italiana la forma de ver las cosas al modo del sabio de Guicciardini 95 . 10. Recomendaciones al Gran Capitán. Antes de darle punto final a esta sección me gustaría cambiar de texto y comentar los discursos que Guicciardini le dedica al Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba y Enríquez de Aguilar 96 , pues estos se mantienen en la línea de consejos y advertencias, tanto para su vida pública como para su vida privada. Los dos discursos, Discurso Quinto y Sexto son otros dos escritos de recomendación, advertencia y consejo, aunque de carácter claramente político y 93 Ibídem, pág. 19 - 22. 94 Ibídem, págs. 32 y 33. 95 Ibídem, págs. 35, 36 y 37. 96 Militar y duque castellano que comandó los ejércitos de los reyes católicos durante cuarenta largos años y que le otorgó grandes beneficios a la corona de las Españas El hombre sabio, el buen ciudadano y los Ricordi. 35 partidistas con el objetivo de convencerle. Aunque en el momento de escribir los textos, 1512, Guicciardini mantiene la esperanza y la creencia de que el hombre y su acción prudente es capaz de modificar los acontecimientos históricos y la fortuna, como todos los contemporáneos 97 , advierte al Gran Capitán del posible desenlace fatídico debido al papel que juega la Fortuna en la guerra. El primero de los discursos, titulado Si el Gran Capitán debe aceptar la empresa de Italia, es un texto breve, dirigido en primera persona y con un carácter de respeto hacia el Gran Capitán. En este retrata la que entiende como la naturaleza humana de los hombres excelsos, reflejando su opinión acerca de impedirles que muestren su valía y, no solo recomendando, sino demandando, invita al Gran Capitán, y por ende a todo sujeto de aptitudes y cualidades similares o excelsas, a ponerse al servicio de otros hombres para llevar a cabo grandes empresas, de lo contrario a este hombre “hay que compararlo con un avaro que tiene sus tesoros ocultos en la caja fuerte” 98 por no darles provecho ni a sí mismo ni para beneficiar a los demás 99 . Manteniendo la idea de sus Ricordi, asegura que los hombres desean honores y fama y que los grandes deben pretender alcanzarla pues su ambición hará que los Estados prosperen, pues con la acción se obtiene gloria, la cual nunca se sacia del todo, y en caso de sacierse, y de acabar en la inactividad, la gloria dejará de aumentar quedando en el pasado como un recuerdo mientras que otras famas y glorias se alzan con las nuevas y presentes empresas 100 . Pero ante el momento que se le ha planteado al Gran Capitán, el de volver a tomar el ejercito y aceptar el mandato de su rey de volver a comandar los ejércitos en Italia, el rehusar de tal empresa puede ser leído, dice nuestro autor, como un síntoma de debilidad, de falta de confianza y por tanto de duda sobra la virtud de las capacidades y aptitudes de uno mismo, lo que alimentará la duda sobre si la gloria y fama obtenida se debe más a la Fortuna que a la virtud 101 , instando a que el Gran Capitán acepte la empresa de Italia y conquiste el territorio itálico para convertirse en señor una tierra bastante fragmentada. Pero como la realidad política era muy convulsa y el pensamiento de 97 Gilbert, F.: op. cit., págs. 120, 138 y 139. 98 Guicciardini, F.: Un embajador…, págs. 156. 99 Ibídem, pág. 155 y 156. 100 Ibídem, pág. 156 y 157. 101 Ibídem, pág. 157 y 158. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 36 Guicciardini acerca de la capacidad del hombre era aún cercano al dominio del azar por medio de la fuerza de la voluntad y la virtù, debe añadir un segundo discurso para no ver a su ciudad convertida en un territorio dominado por el rey español. Su sexto discurso, titulado Razones por las que el Gran Capitán debe desistir y no aceptar la empresa de Italia, es un discurso igual de extenso y de carácter más prudencial que el primero. En este le otorga a Gonzalo Fernández de Córdoba los motivos suficientes para que se desentienda de volver a comandar los ejércitos y emprender una nueva campaña en Italia. Recomienda que le escuche, pues en el diálogo es donde se ven los problemas de los planteamientos y de las ideas, es por ello que los deseos vanos y la falsedad de la belleza exterior deben dar paso a la prudencia, la fría y calculadora prudencia, para poder meditar y discernir acerca de las cuestiones publicas y privadas 102 . Afirma que la victoria, como toda victoria en cualquier empresa, repercutirá en el aumento de fama, honor y gloria del Gran Capitán, quien tiene el nombre de invicto. Pero, en tanto que la justicia de las empresas no garantiza la victoria en estas 103 y que no hay nada “más incierto que el desenlace de las guerras” 104 , debe el Gran Capitán calcular los resultados de perder y fallar en la empresa propuesta, los cuales, afirma, son mayores: los deshonores, la infamia y la perdida de gloria en caso de derrota son de mayor importancia y peso que el posible aumento de estos si se diera el caso de la victoria. El motivo es obvio para Guicciardini, Gonzalo Fernández de Córdoba, acostumbrado a ganar, creará la expectación de victoria, y si vence estará todo dentro de lo predicho, pero si es derrotado, cosa que se estima poco probable, perderá de modo inmediato toda la fama que años le ha costado ganar en beneficio de aquel general que le derrote, adquiriendo la fama de haber vencido a alguien invicto hasta la fecha, pues en toda actividad, como ya lo afirma acerca de los beneficios y las ofensas en sus Ricordi con relación a la reputación, “la mala suerte de un único día os privaría de todos los triunfos y honores adquiridos con el trabajo y peligros corridos durante tantos años” 105 . Su argumento se apoya en la experiencia del pasado, citando a Pompeyo, Aníbal y 102 Guicciardini, F.: Un embajador…, págs. 161 103 Guicciardini, F.: Recuerdos…, aforismo 147 104 Guicciardini, F.: Un embajador…, pág. 162 105 Guicciardini, F.: Un embajador…, pág. 163 El hombre sabio, el buen ciudadano y los Ricordi. 37 Marcelo. Así mismo le advierte de las posibles consecuencias negativas de una victoria, la ampliación de la gloria y la fama puede molestar a hombres que son más grade en honor y rango, de forma que el rey Fernando el Católico acabe engullido por la envidia y el miedo, despreciando a un noble servidor, lo que puede derivar en que este acabe a pidiéndole las “cuentas del Gran Capitán” 106 . Además, para evitar el añadido de información que se tocará en cuestiones futuras o el uso innecesario de las palabras, sin saber si lo presente tiene mucha relevancia para el lector, tomaré prestado el consejo que Guicciardini da como número 210: “Poco y bueno, reza el dicho. Es imposible que quien dice o escribe muchas cosas no meta mucha paja. En cambio, si se tratan pocas, estas pueden estar bien meditadas y depuradas. Quizá, por tanto, hubiera sido preferible haber seleccionado un florilegio de todos estos consejos en lugar de acumular tanta materia” 107 . 106 Anécdota de tradición española en la que se cuenta como Fernando el Católico, instado por envidia y por otros nobles de la corte, le exige al Gran Capitán cuentas acerca del gasto del dinero en las campañas bajo su mando, el Gran Capitán responde con una carta en la que relata y detalla un gasto desmesurado mofándose de la insensatez de pedirle las cuentas de gastos, mostrando el valor de sus soldados y los beneficios que su capitán le ha otorgado con la frase: “Finalmente, por la paciencia al haber escuchado estas pequeñeces del rey, que pide cuentas a quien le ha regalado un reino, cien millones de ducados.” 107 Guicciardini, F.: Recuerdos… op. cit., aforismo 210. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 38 Stato di Uno o Vivire Civile. 1. Introducción. En el presente epígrafe pretendo analizar las ideas políticas que Guicciardini plantea en el primer libro del dialogo del reggimento di Firenze 108 . En esta parte vamos a ver la opinión que le merece al autor el cambio de régimen acaecido en 1494, momento en el que Piero de Medici es expulsado de Florencia y se instaura un gobierno libre que deriva poco a poco en uno popular; su objetivo final, en esta parte, es ver cual de los dos sistemas de gobierno es más efectivo y útil para el conjunto de la sociedad florentina. Para Francesco Guicciardini el meditar sobre la res-pública es una tarea bella, noble y digna de alabanza, a pesar de que esta actividad pueda llevar al filósofo a reflexionar sin esperanza, es por ello por lo que exculpa a Platón de crear una Utopía 109 , afirmando que este no tenía intención de crearla o llevarla a cabo realmente 110 . Guicciardini, quizás en un ataque de vanidad, se presenta a sí mismo como el único hombre capaz hasta la fecha de presentar cual sería el camino que debe seguirse para gobernar su ciudad, la Florencia del Renacimiento, añadiendo que hasta la fecha nadie ha conseguido culminar tal tarea; y aunque no lo menciona, incluye a Maquiavelo, a quien la historia ha tenido en mejor consideración 111 . Este gobierno, que es el preferido de entre todas las formas de gobierno por Guicciardini, deberá seguir unas líneas básicas para convertirse en el mejor gobierno posible para Florencia. Para ello fundará su gobierno perfecto basándose en que la convivencia, el vivire libero, debe ser fruto de “una libertad honesta, bien equilibrada y ordenada” 112 . La obra se presenta como un diálogo platónico, en el que un hombre de mayor edad frente a los otros dialogantes, hablan intercambiando sus ideas; de hecho, este diálogo se inicia tal y como Platón comienza su primer libro de la 108 Usaré la edición de Akal de 2017, traducida por el profesor Antonio Hermosa Andújar. 109 Guicciardini, F.: Diálogo sobre el Gobierno de Florencia, Akal, Madrid, 2017, pág. 61. 110 Dato falso de Guicciardini; Platón intentó crear su Polis en Siracusa durante el mandato de Dionisio II entre los años 367 y 362. Cfr, Platón: La República, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid, 2006, págs. xiii - xv. 111 Guicciardini, F.: Diálogo..., pág. 62. 112 Ibídem, pág. 65. Stato di Uno o Vivere Civile. 39 República 113 . Guicciardini hace una presentación de Bernardo como un hombre prudente, templado, dueño de sus pasiones y sabio, por lo tanto, digno de dar consejos útiles para dirigir correctamente la ciudad, características necesarias que Platón introduce para definir y describir a sus Guardianes 114 . Bernardo, que será para Guicciardini quien fue Sócrates para Platón, afirma que los cambios en los regímenes políticos siempre generan mayores daños que beneficios a las ciudades 115 y se basa exclusivamente en su experiencia, que es el método verdadero de aprender y conocer sobre las cuestiones políticas 116 . Esta primera idea nos puede traer perfectamente una diferencia con el modo de hacer Filosofía Política durante la Antigüedad y en la Modernidad, elemento que ya fue apuntado por Leo Strauss en ¿Qué es Filosofía Política?; en la Modernidad la Filosofía Política se basará en la experiencia convirtiéndose en Ciencia Política que disecciona la realidad del momento, dejando atrás la idea de unión entre ser y deber ser y esa proyección de futuro característica de toda obra política, que pretendía trascender el momento de su escritura. 2. Análisis de las mutaciones de gobiernos y fundamentos para la bondad o maldad de los gobiernos. Bernardo defiende, y defenderá durante toda la obra, que el cambio, pues una simple mutación política sólo habría ampliado el poder o cambiado el dirigente pero manteniendo el mismo régimen, que ha echado a los Medici del poder no es un cambio a mejor, y que cualquier gobierno que tenga el control del Estado ha de tener en cuenta que existe una estrecha relación de dependencia a la ciudad en cuanto a su bienestar, por lo que cualquiera que ostente el poder no podrá estar bien si Florencia no está bien 117 . Una relación entre Estado y gobierno que Aristóteles trata en los libros III y VII de La Política, al hablar del buen gobierno, el buen ciudadano y la felicidad. Para Bernardo, y por lo tanto para Guicciardini, el mejor gobierno posible sería el de uno cuando este sea un buen gobierno, tal y como 113 Tras la visita al templo que rinde culto a la patrona de la ciudad van a la casa de un anciano, lugar en el que tendrá lugar todo el discurso. 114 Platón: República III 411 - 415, op. cit., págs. 47 - 57 y Guicciardini, F.: Diálogo..., pág. 68. 115 Guicciardini, F.: Ídem. 116 Guicciardini, F.: Diálogo..., pág. 71 y Guicciardini, F.: Recuerdos…, aforismo 10. 117 Guicciardini, F.: Diálogo…, op. cit., pág. 72. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 40 Platón defiende en República VII, tanto por su mayor unidad como el menor impedimento para obrar el bien, pero no sólo se queda aquí, sino que, llega a las conclusiones de que para que este sea un auténtico gobierno bueno, tal y como lo han planteados los clásicos, ha de ser un gobierno de uno electo, por tanto no debe usar la violencia, ya que esta se usa sólo en casos de ignorancia o maldad 118 , degenerando con mayor celeridad pues su arbitrio es máximo y su impedimento para el ejercicio de la violencia el mínimo 119 . Esto le lleva a dudar de que el fundamento que da lugar a un mal o buen gobierno sea simplemente su realidad formal, pues dado el ejemplo de un príncipe electo que ejerce el mal por perversión o ignorancia, que sería más vituperable que el ejercicio de la maldad por un régimen usurpado a que en este caso se da la necesidad de su uso, plantea que existe la posibilidad de un régimen usurpado que no usa esta violencia, lo cual sería más loable que el correcto ejercicio de un príncipe electo, ya que este acto no es común. Llega con esto a afirmar, para cerrar la cuestión sobre sistemas de gobierno ideales, que, el único y verdadero medio para estudiar la bondad o maldad de un gobierno no se puede basar en su establecimiento, justificación o disposición formal, por el contrario “el único modo de saber si una forma de gobierno es buena o menos buena es básicamente por sus efectos” 120 . Guicciardini prima el efecto de un gobierno a su forma, por lo que el mejor gobierno será aquel en el que los súbditos estén mejor gobernados, donde hubiera mejores leyes y la justicia se impartiese de mejor forma, siendo consciente que esto, su rechazo frontal a la formalidad de los gobiernos es algo enfrentado a la tradición filosófico política clásica 121 . Resulta interesante, para comprender mejor la motivación de estas afirmaciones, su concepción de la historia como algo cíclico y reiterativo en el espacio y el tiempo, afirmando que todo cuanto hay, ya fue, y será en todos los lugares 122 , esto no lleva a un quietismo político sino a una apertura para el estudio de los diferentes regímenes y los acontecimientos históricos, lo que permitiría predecir los acontecimientos. Es importante entender y comprender el momento 118 Criticando así a todas las monarquías europeas, pues estás no son más que gobiernos hereditarios usurpados por medio de la violencia llevándolas a convertirse en el peor de los gobiernos. 119 Ibídem, pág. 73-75. 120 Ibídem, pág. 76 y 77. 121 Ibídem, págs. 77 y 78. 122 Ibídem, pág. 79 y Guicciardini. F.: Recuerdos, aforismos 12 y 76. Stato di Uno o Vivere Civile. 47 permitido sobornos o acuerdos tales que pudieran reducir el Estado libre florentino a un protectorado, pues existe una relación recíproca entre la grandeza de un Estado y la grandeza de su gobierno, por lo que el beneficio es mutuo, lo que llevaría al tirano a querer siempre el bien del pueblo y a evitar su esclavitud ante otras potencias 147 . A esto hay que añadir otro favor que le hace el autor a la familia más poderosa de Florencia durante el s.XV, presentándola como benévola asegurando que, a pesar de que todo se hacia bajo la voluntad de ellos , Florencia y su gobierno “no había sido erigido como gobierno de un príncipe absoluto, pues se acompañaba de las instituciones de la libertad y de la vida civil” 148 , una vida civil que no tiene otro sinónimo que el imperio de la ley. El final del libro primero parece aconsejar un quietismo político a primera vista, y si se tiene una vaga visión de los Ricordi esta idea se refuerza, pues aconseja no llevar a cabo revueltas y cambios de gobierno si no se está seguro de que, no la forma que se persigue ni el hecho de reparar daños, sino los efectos del nuevo gobierno implantado serán mejores en el nuevo gobierno que el que ya se tiene, o lo que viene a ser lo mismo: más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer 149 pues toda mutación o alteración política provoca malestar en la sociedad, inseguridad ejecutiva, resentimiento económico y debilidad extrafronteriza. Guicciardini advierte que el miedo al gobernante puede ser útil, pero jamás recomienda ser odiado por el pueblo, pues este maquinará en contra del gobierno lo que será perjudicial para el Estado 150 y la ciudadanía. 4. Recapitulación. A modo conclusivo de esta sección del trabajo voy a recapitular las ideas presentadas en el propio texto, sintetizándolas a modo de sentencias o máximas para facilitar su entendimiento y su recuerdo: 1. Toda mutación o alteración de gobierno genera malestar en el Estado. 2. La experiencia, es decir la historia, es el verdadero medio para conocer y aprender sobre la política. 147 Ibídem, pág. 146. 148 Ibídem, pág. 152. 149 Ibídem, pág. 150. 150 Ibídem, pág. 158 y 159. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 48 3. Relación entre el bienestar del Estado y el del gobierno. 4. Solo se puede hablar de buenos o malos gobiernos en función de sus efectos en la sociedad, la fundamentación y su formalidad es insuficiente. 5. La historia es algo cíclico que se repite en el espacio y el tiempo, lo que permite predecir el futuro, pero en ella cambian las circunstancias, lo que hace que no se pueda proceder siguiendo reglas universales. 6. Inexistencia de una motivación de libertad al cambio de cualquier gobierno, sino por conveniencia; la libertad solo el es motivo al defender el terreno propio ante fuerzas extranjeras. 7. Cualquier gobierno puede velar por la seguridad e igualdad de los ciudadanos si está bien ordenado. 8. Para comparar gobiernos se ha de tener en cuenta quien gestiona mejor la distribución de honores y cargos, quien distribuye mejor la justicia y quien protege y expande mejor los territorios del Estado, pues es de esto de lo que todo gobierno se encarga. 9. De los tres asuntos de los que un gobierno se encarga, el de mayor importancia es la distribución de justicia, pero el esencial es el de proteger y ampliar los territorios, pues sin territorios la libertad y seguridad de la que se encarga la justicia no puede realizarse. 10. Es preferible un gobierno perverso y malicioso a uno ignorante, la ignorancia es de lejos peor ya que carece de medida y de regla. 11. En Florencia no se debe quitar la Civilità a la sociedad, pues cualquier gobierno que le quite a la ciudad el régimen de la ley y su imperio se verá avocado a vigilar y temer a sus ciudadanos, pues es connatural a la ciudad el amor y la protección de la libertad. 12. Es preferible tener un gobierno tiránico-oligárquico si este está bien ordenado que uno popular, a pesar de que este esté, también, bien ordenado, pues sus efectos serán mejores; el gobierno ideal es el de los grandi, este gobierno solo es ideal, por lo que no se puede llevar a cabo. 13. No se debe pretender buscar una mutación o cambio de gobierno a no ser que se esté seguro de que los efectos del cambio serán mejores que los efectos del gobierno depuesto; además hay que cuidarse de las confabulaciones pues pueden Stato di Uno o Vivere Civile. 49 conllevar en la perdida de la vida, ya que confabular contra el gobierno es confabular contra el Estado. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 50 La mejor de las repúblicas florentinas posibles. 1. Introducción. Francesco Guicciardini divide su diálogo sobre el gobierno de Florencia en dos partes no por casualidad, sino con un objetivo claro en mente. Tras haber presentado las maldades y bondades de los dos regímenes que han tenido el poder en Florencia, romper con la tradición que se fundamentaba en la forma para hablar sobre la virtud o perversión de un Estado y mostrar que, por sus efectos, el gobierno de la familia de los Medici era un gobierno mejor del que se había establecido en 1494, Guicciardini tiene la obligación, pues está hablando de política, de pensar acerca del mejor de los gobiernos para la ciudad, era hora de construir la mejor de las formas de gobierno para Florencia, pero con la condición de que ha de ser la mejor de las posibles. Las ideas que se presentan en este segundo libro del diálogo que estamos tratando es una reformulación, de corte más literario y con un carácter más elaborado, gracias al conocimiento y a la experiencia, de su segundo discurso escrito, el Discurso de Logroño, un discurso que sólo tiene de relación con España el título, pues, durante su actividad como embajador en la corte de Fernando el Católico se realiza la confección de este. Estando obligado a viajar a donde el rey fuera, el momento de su redacción coincidió con su estancia en la ciudad riojana. En este epígrafe del trabajo voy a exponer las ideas de ambos textos, pues tratan sobre cuestiones estrechamente relacionadas con un objetivo similar: dotar a Florencia de un mejor ordenamiento o dotar a Florencia del mejor ordenamiento posible. 2. El Discurso de Logroño. El Discurso de Logroño es un escrito realizado en 1512, momento en el que la política territorial italiana se encontraba en un momento crítico por las campañas en activo de los franceses al norte de la península, la actividad de los Sforza, los movimientos papales y las intenciones del rey español en la zona. Este texto se considera un esbozo de lo que escribirá a posteriori en el diálogo sobre el gobierno de Florencia, pero en este caso y tras repetidas lecturas, he de disentir con esta opinión sostenida por María Teresa Navarro y Monserrat Casas en su estudio La mejor de las repúblicas florentinas posibles. 51 preliminar en un embajador florentino en la España de los Reyes Católicos 151 . El motivo de mi opinión, contraria a la sostenida, es contextual, pues el discurso se escribe con el objetivo de mejorar el régimen existente para garantizar la libertad de los ciudadanos y del Estado cuando Florencia se encontraba bajo un vivere libero, el diálogo se inserta en una situación en la que los Medici han vuelto a Florencia y tiene como objetivo ver cual es el mejor método para instaurar la mejor república posible, a pesar de que se finaliza casi con la caída de estos otra vez y con la eliminación de la línea directa de sucesión; sin embargo, las ideas presentadas tanto en uno como en otro tienen un cierto paralelismo. Por lo que para hacerle el honor merecido al segundo discurso lo trataré, aunque brevemente, en sus líneas principales y acudiré a este cuando en el diálogo se aprecie un paralelismo completo entre ambas ideas. El Discurso de Logroño es un texto que denuncia la situación florentina en materia de política exterior e interior, una república incapaz de defenderse de sus enemigos externos y de mantener ordenadas las disidencias internas, y si bien es de alto riesgo la ingente cantidad de “uccelli nelle viscere” 152 , príncipes al acecho de tomar Florencia y quitarle a la ciudad su Estado, siendo uno de los dos motivos por los que Florencia peligra, es más acuciante regenerar la política interna para recuperar el respeto a las Magistraturas, el temor a las leyes, activar la celeridad en las decisiones, desbloquear que los grandi puedan llevar a cabo empresas nobles y deseables para la patria, recuperar para la ciudad la fama perdida y alejar a los ciudadanos de banal suntuosidad y goce que los lleva a desear y buscar únicamente el aumento de sus posesiones y sus bienes, desestimando la convivencia pública y debilitando el vivere civile 153 . Sin embargo, afirma que los motivos externos y no relacionados con el ordenamiento político que llevarán a Florencia a la destrucción, perdida de su libertad y Estado, sino los posibles intentos de príncipes, locales o extranjeros, que tras tanta confrontación se alce con el dominio de toda la península ayudado por la situación de los confabuladores internos descontentos, la escasez 151 Guicciardini, F.: Un embajador…, pág. lxviii. 152 Ibídem, pág. 48. 153 Ibídem, págs. 48, 49 y 50. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 52 económica general y en Florencia, por dejar de ser un Estado puntero en esta materia, y la ausencia de un ejercito propio profesional 154 . Guicciardini es consciente que la reforma de “una o dos leyes particulares” 155 no acabará dando frutos, por lo que para curarla habría que “realizar una multitud de operaciones, para las que disponer de la mayoría de la población seria imposible, pues está mal acostumbrada” 156 . Las reformas que va a proponer tienen como objetivo optimizar la distribución de las magistraturas, mejorar el estado de los consejos que recibe el gobierno por parte de los hombres sabios y dignos, aumento de la celeridad en los procesos jurídicos para reducir el gasto y la intención evitar que la naturaleza humana se desvíe en su acción, inclinada hacia el bien si no reporta menos beneficios que el mal y la posibilidad de hacer que los grandes hombres de la ciudad alcancen un status y nivel político sin hacer que el Estado peligre, consiguiendo, no una república perfecta, pero si mejor de la que existía a la partida de Guicciardini hacia España 157 . En su reforma para proteger la libertad, indicará que las leyes e instituciones han de ser las que prevalezcan sobre los intereses particulares que acabarían doblegando a los diferentes ciudadanos, el medio para asegurar esta preeminencia de leyes e instituciones deben ser ejecutado por las magistraturas, las ejecutoras de las leyes que no deben temer a individuos en concreto ni puedan premiar a particulares por conveniencia; los magistrados deben de ser elegidos por el Gran Consejo, lo que hará que se pueda evitar un surgimiento de facciones que debilitan y deterioran al Estado 158 . Para mejorar a los consejeros de Estado, y permitir que los grandi puedan engrandecer tanto a la ciudad como a sus casas, se les permitirá formar parte de la Señoría y de participar en las decisiones, proponer leyes y cargos para ser elegidos y votados por el Gran Consejo creando un Consejo mediano o Senado que se encargue de dirigir la ciudad. 159 Para acometer los problemas judiciales sugiere que se reduzcan los tiempos de duración a un mes máximo, que todos los documentos usados deban estar registrados, que el acusado pueda 154 Ibídem, págs. 47 y 48. 155 Ibídem, pág. 49. 156 Ibídem, pág. 50. 157 Ibídem, págs. 115 y 116. 158 Ibídem, págs. 57 - 60. 159 Ibídem, págs. 87 - 94. La mejor de las repúblicas florentinas posibles. 53 defenderse personalmente o mediante un abogado, que todo magistrado acusado renuncie a su cargo salvo el Gonfaloniero, que todas las sentencias sean apelables a instancias mayores y que la jurisdicción de los encargados del juicio comprenda una amplitud para considerar las circunstancias de cada caso y no aplicar una regla tipo para todos los asuntos 160 . 3. Conformación de la mejor de las posibles repúblicas. Sin perder de vista este discurso, que le servirá a Guicciardini para retomar las ideas y reelaborarlas con el objetivo de constituir un gobierno bueno catorce años después, vamos a analizar el segundo diálogo en el que Bernardo di Nero comenta sus ideas acerca de la república florentina. Esta segunda conversación relatada en el diálogo sobre el gobierno de Florencia le parece a Félix Gilbert menos interesante que la primera, pues según éste, Guicciardini pretende rechazar las ideas políticas preconcebidas en la larga y excelente comparación que hace entre los dos regímenes 161 , pero en mi opinión ambos diálogos son igual de interesantes, siendo el segundo más necesario que el primero por consecuencia y obligación política. El primero de los dos es un discurso de comparación, que no solo pretende mostrar cual de los dos es mejor, sino demostrar que, en realidad, pero en diferente medida, ambos son malos, por lo que tras realizar un discurso deconstructivo, Guicciardini debe realizar un discurso constructivo. Muy posiblemente si miramos a su biografía y carrera profesional al completo desde una perspectiva en la que obra, actividad, vida y clase social están estrechamente relacionadas, el segundo diálogo se presenta como la primera intención del autor, pero esta intención se torna en una acción de necesidad tras escribir el primero de los dos, una justificación de su obra, de su actitud, de su actividad; en último término: la vida de Guicciardini como hombre de acción política queda justificada por la situación política dada en la Italia de los siglos XV y XVI y planteada en términos literarios bajo este segundo diálogo en el que muestra cuales son sus objetivos y deseos últimos con su ciudad y su patria. 160 Ibídem, págs. 95 - 108. 161 Gilbert, F.: op. cit., pág. 118. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 54 Analizando el texto en sí mismo, y antes de añadir información nueva, realiza una especie de resumen de las ideas planteadas en el diálogo que tuvo la tarde anterior acerca de los principales problemas a los que lleva un ordenamiento regido por el pueblo 162 . Piensa que en un nuevo Estado el método de gobierno más sencillo de llevar a cabo con éxito es el del uno elegido por la verdadera voluntad del pueblo, pero como la mayoría de los Estados bajo el régimen de uno son obtenidos mediante la violencia y la Fortuna, la felicidad de los súbditos queda anulada por la ausencia de una voluntad representada en el gobierno 163 . Su descripción de su régimen ideal aborda seis temas capitales para que se de fácticamente, pues no se ha de olvidar que la república que debe y quiere concebir es una república bien formada, bien gobernada y que por tanto de los mejores efectos, conociendo que la perfección es imposible, prefiere acercarse al grado mas óptimo posible, siendo útil dar como bueno lo menos malo entre todas las opciones presentes ya que que las cosas no están exentas de imperfecciones 164 , una república florentina que sea posible de hacerse realidad. a. Reforma del Gran Consejo. Empieza hablando sobre el Gran Consejo, el cual es el garante de la libertad, la igualdad y del régimen popular en la ciudad, es el encargado de elegir a los magistrados, de aprobar leyes e impuestos, pero nunca de deliberar acerca de ellos por motivos de economía y conocimiento, y ser el dique de contención de cambios de gobierno de forma legal, de manera que no se puedan establecer leyes que minen su poder y autoridad. Los miembros del Gran Consejo deben cumplir una serie de requisitos, entre ellos ser varón mayor de veinticuatro años y tener algún familiar que en pasado ostentó un cargo en alguna magistratura 165 . b. Reforma de la Señoría. Su segunda propuesta es acerca de la Señoría, la cúspide del sistema, formada por un Gonfaloniero 166 y ocho Priores; afirma la conveniencia de que sea 162 Guicciardini, F.: Diálogo…, pág. 177 - 180. 163 Ibídem, pág. 172 - 175. 164 Guicciardini, F.: Recuerdos…, aforismo 126. 165 Guicciardini. F.: Diálogo…,págs. 180 - 182 166 En algunos lugares puede encontrarse también Confaloniero La mejor de las repúblicas florentinas posibles. 55 sólo uno frente a dos posibles Gonfalonieros, de ser este el caso asegura que se envidiarán y pretenderán aumentar el poder; resta necesidad al aumento del numero de Priores, pues el Gonfaloniero es un presidente entre iguales y no puede tomar ninguna decisión si no es con la aprobación de la mitad o la mayoría de los Priores, de ello que sea un numero impar, para no concurrir en empates técnicos sobre acciones, recomienda además que no se aumente en tamaño para evitar la lentitud de decisiones que deben ser tomadas con celeridad y para evitar el traspaso de secretos relativos a los asuntos de Estado. Guicciardini, por boca de Bernardo, muestra que la mejor idea es proponer a un Gonfaloniero vitalicio de mediana edad, con dones y virtudes, de forma que no necesite ni aspire a mayor o mejor poder y posición, pero que los Priores deben de ser rotativos con la misma frecuencia que el resto de los magistrados. Su función es el de la presidencia de todos los Colegios y Consejos, tomando parte de estos, el de juzgar los conflictos civiles actuando como moderador entre las comunidades y el de confeccionar leyes que deben ser votadas en el Gran Consejo 167 . Sobre el método de elección de estos hablaré un poco más adelante junto con el resto de las magistraturas. c. Creación del Senado. Guicciardini aboga por la creación de un segundo consejo, un Consejo Mediano o Medio, un consejo al que también llama Senado y que ya planteó en su Discurso de Logroño. Este Senado debe ser un consejo lo suficientemente amplio para no ser oligárquico y suficientemente restringido para que el vulgo y la ignorancia no entre en él; formado por unas ciento cincuenta personas, de carácter vitalicio, a las que se le sumarán otras cien personas que no son de carácter vitalicio, que son los miembros de la Señoría, Colegios y algunos magistrados; este Senado debate y propone las leyes que se han de llevar al Gran Consejo para aprobarlas, establece las ligas, alianzas, proclama las guerras, firma la paz, envía embajadores y contrata a los soldados, además de encargarse de ser el tribunal de apelación de juicios políticos. Otra de las funciones capitales del Senado es la de proponer a los posibles magistrados para ser elegidos por el Gran Consejo, propuestas que han de ser votadas mediante voto secreto. De este Senado, como es lento el convocar y 167 Guicciardini. F.: Diálogo…, págs. 188 - 197. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 56 deliberar todas las decisiones que requieren una atención rápida y las que requieren una deliberación de alto nivel, surgen tres consejos especiales de menor tamaño y de carácter rotativo que se eligen y se proponen por el Senado, un Consejo de los Diez, que son el consejo ejecutivo y que convoca al Senado cuando es necesario, elegido entre los mejores senadores por sus capacidades, un Consejo Consultivo, de diez hombres también elegido de entre los hombres más ancianos del Senado que se encargan a aconsejar al Consejo de los Diez en sus decisiones y actuaciones, y un Consejo especial que se encarga de ayudar a la Señoría a tomar decisiones en los conflictos de Estado 168 . d. Reforma de los impuestos y la justicia. El cuarto ámbito del que se habla en el texto, y que preocupa en especial a los otros dialogantes, es el asunto de los impuestos, su decisión y regulación, y el pago a los senadores; los impuestos deben ser aprobados por el senado mediante mayoría absoluta, su gasto deben ser vigilado por el Gonfaloniero sobre la Señoría y los Colegios 169 y sobre si habría que pagarles un salario a tales senadores la respuesta de Guicciardini es escueta, concisa y directa: “de ningún modo” 170 . Para la administración de la justicia solo pretende cambiar la situación de los casos penales, la justicia civil le parece estar bien ordenada; de esta mantendría las competencias de los Ocho de Bailía, y cambiaría que las apelaciones por motivos políticos fueran ante el Senado, toda absolución o ratificación de una condena se diera con un voto de la mayoría y no de dos terceras partes de los Ocho, pero recomienda que el Gonfaloniero no solo pueda participar, sino que deba participar de estos casos en los que los Ocho tienen jurisdicción 171 . Es interesante ver las diferencias en este asunto entre el segundo discurso y el segundo diálogo; pues si en el diálogo zanja los asuntos correspondientes a la justicia, sin entrar acerca de la distribución de premios y castigos, en el discurso, por otro lado, advierte del tiempo máximo que puede durar un litigio, las condiciones que se deben dar para que este sea justo, la necesidad de un registro para la documentación y la diferencia de 168 Ibídem, págs. 199 - 209. 169 Ibídem, págs. 210 y 211. 170 Ibídem, pág. 211. 171 Ibídem, págs. 211 - 213. Niccolò Machiavelli y Francesco Guicciardini, similitud y diferencia. 63 mercenarias 192 pues estas son “inútiles y peligrosas” 193 , de la misma manera Guicciardini opina esto en su diálogo sobre el gobierno de Florencia. En el último de los capítulos Maquiavelo hace un llamamiento explícito a defender a Italia de los invasores franceses y españoles y le pide a Lorenzo de Medici (aunque posiblemente con la mera intención de caerle en gracia al gobernador de Florencia y recuperar así su puesto de canciller perdido con su retorno) que comande un ejército italiano, el cual será bien recibido 194 ; por su parte, y aunque no de manera explícita, Guicciardini también abogaba por una campaña, o campañas, que expulsase a los extranjeros que conquistaron las tierras de la península italiana, así como un intento de amedrentar y convencer al Gran Capitán para que rehusara la empresa de su majestad el rey Fernando el Católico le había propuesto. 3. Disidencias. Los autores difieren en el numero de formas posibles de gobierno que hay, para Guicciardini, siguiendo a Aristóteles y Santo Tomás de Aquino, tres son las posibles (de uno, de pocos, de muchos), sin embargo, para Maquiavelo solo hay dos modos de darse un gobierno: como principado o como república. Además, en Maquiavelo la incidencia y la importancia de las armas para establecer o derrocar gobiernos es mayor 195 , pues Guicciardini contempla la vía del convencimiento para establecer su república perfecta, como ya se dijo en el epígrafe correspondiente. Maquiavelo hace mayor hincapié en las condiciones de necesidad y posibilidad para mantener un estado, bien sea conquistado, recuperado o el propio, entre estas figuran la lengua, la eliminación de la estirpe que controlaba el gobierno con anterioridad, el que el territorio mantenga sus costumbres, la vida servil o perdida de la libertad, la modificación de leyes e impuestos. Si estos factores están a favor el dominio, el mantenimiento y la asimilación del nuevo territorio se dará con facilidad y celeridad, de estar en contra se requiere fortuna y virtù para mantenerlo, dando, de esta manera, una serie de consejos muy útiles al gobernante 192 Ibídem, págs. 93, 94, 98. 193 Ibídem, pág. 98 194 Ibídem, pág. 150. 195 Ibídem, pág. 59. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 64 de cómo actuar en tal caso, consejos que acompaña con documentación histórica antigua y reciente, mostrando el conocimiento mediante la experiencia de los acontecimientos cercanos y su dominio sobre el conocimiento antiguo que hay en los libros, diferenciándose así de Guicciardini al documentar con mayor ejemplaridad los argumentos de carácter meramente político 196 . Un aspecto que surge a la lectura del cuarto capitulo del libro es que el tipo de escritura que esta llevando a cabo Maquiavelo es un Espejo del Príncipe, un tipo de estilo político que consiste en dar prescripciones de acción a los gobernantes para obtener unos fines, salir al paso de dificultades o predecir acontecimientos basados en los escritos del pasado; ante esto podemos ver que de entre los textos tratado de Guicciardini en el presente trabajo no hayamos ningún Espejo del Príncipe, incluso los Ricordi son recomendaciones aforísticas de carácter prudencial a modo de consejos, no de máximas o leyes que de cumplirse llevarán a una consecuencia, por lo que diferencia a ambos autores es la creencia en las máximas y leyes para la historia y la política. A tenor de lo escrito en el quinto de los capítulos se ve una diferencia entre ambos autores en cuanto a las fuerzas que rigen la historia, a saber en estos casos Fortuna y Virtù: Maquiavelo ve con menor escepticismo el papel de la Fortuna en los avatares políticos e históricos, siendo esta favorable o desfavorable pero no tendencial a ser negativa, junto a una Virtù poderosa que puede moldear el curso de los acontecimientos de ser excelsa 197 pues la virtud muestra “su potencia cuando no hay virtud organizada que se le oponga” 198 ; por el contrario Guicciardini ve la debilidad humana enfrentándose a la poderosa naturaleza y al azar con todas las posibilidades de perder, un escepticismo que apaga su creencia en el hombre y en sus aptitudes. En el capitulo séptimo del mismo libro Maquiavelo se opone a una de las recomendaciones de Guicciardini, pero no de modo directo: a la hora de obtener el poder argumenta que todo vale, tanto simulación como engaño 199 . Si bien la simulación y el engaño de las verdaderas intenciones es algo que también 196 Ibídem, pág. 62 - 68. 197 Ibídem, págs. 74 y 75. 198 Ibídem, pág. 144. 199 Ibídem, pág. 80. Niccolò Machiavelli y Francesco Guicciardini, similitud y diferencia. 65 Guicciardini aconseja en los Ricordi, Maquiavelo va a un paso más allá en estas cuestiones: el consejo guicciardiniano es alejarse de las operaciones ilícitas, el maquiaveliano es de no pasar por alto esto, pues al ser “digno de noticia” 200 , “que otros lo imiten” 201 no es algo vituperable, sino loable. 4. Conclusiones. Para Guicciardini, como un hombre de alto nivel de observación y confiado en el conocimiento obtenido mediante la experiencia, los conceptos abstractos resultan poco útiles para el arte del Estado, así como las leyes y máximas; compara la actividad comercial con la actividad política. Todo lo que escribe tiene un lector único, la clase política capaz y digna de gobernar, difiriendo así en los planteamientos de Maquiavelo: la nobleza. Esto lo fundamenta en su capacidad de hacer negocios y enriquecerse, lo que le lleva a inferir que podrán enriquecer al Estado en su grandeza. Desconfía de los regímenes populares debido a su prontitud para crear divisiones y disturbios, además de ser escéptico de tomar ejemplos de la Roma Antigua, que tanto comenta y pone de ejemplo Maquiavelo 202 . Pone el aristócrata a Venecia como un modelo a seguir, situado en el presente frente a Maquiavelo, que se fija en los hombres excelsos del pasado y en las glorias de imperios ya tiempo destruidos, a pesar de poner como paradigma a Fernando el Católico y a César Borgia como ejemplos actuales 203 . Si bien los dos parten de una realidad efectiva garantizada por la visión laica que comparten, el empirismo de Guicciardini es un empirismo radical y absoluto que ve en el hombre la incapacidad de hacer frente a los avatares de la Fortuna y que, por lo tanto, la historia no es una construcción racional que el hombre pueda moldear a su antojo y voluntad por medio de su prudencia, giro que toma su pensamiento, que en un origen sí era positivo y tendente a creer en el poder del hombre sobre la historia y la realidad. Por su parte Maquiavelo pretende extraer de la ejemplaridad un esquema racional 200 Ibídem, pág. 81. 201 Ibídem. 202 Cfr, Méndez Alonzo, M.: “Libertad, República y Aristocracia en el Pensamiento de Francesco Guicciardini” en Lázaro Pulido, M., León Florido, F. y Montoro Montero, E.: Pensar la Edad Media Cristiana: La presencia de la Teología Medieval en el Pensamiento Moderno, Sindéresis, Madrid, 2018. 203 Cfr Ibídem y Maquiavelo, N.: op. cit. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 66 y una fórmula de actuación para los acontecimientos históricos, que no son otra cosa que acontecimientos políticos 204 . 204 Cfr, Hernández García, J.: “Apostilla a los escritos menores de Francesco Guicciardini, Revista Casa del Tiempo, México, nº 78 - 79, julio - agosto, 2005, pág. 89. Conclusiones. 67 Conclusiones. ¿Cuáles son las conclusiones de esta investigación que nos ha llevado desde aprender acerca del contexto en el que nos movemos hasta compararlo con el Maquiavelo más conocido y estudiado? Se debe extraer que Guicciardini vive, actúa y escribe para dar respuestas a los problemas de su época; analiza los problemas de la vida política renacentista para solucionar las dificultades por las que Italia, y más en concreto Florencia, atraviesa. Una época convulsa y difícil, llena de intrigas políticas y campañas militares, una época de esplendor cultural y coetánea a un derramamiento de sangre sin precedentes desde la época de la Grecia y Roma Clásicas. Guicciardini escribe, actúa y vive acorde a su condición social; al pertenecer a una aristocracia florentina que ve como su poder decae en favor del alzamiento de las clases más humildes, el estadista florentino busca una solución útil y real al problema de perder el control del gobierno sin atosigar al pueblo, pues lo primero que quiere evitar es destruir Florencia desde su seno. Si bien es cierto que su producción escrita no es igual en tamaño a la de Maquiavelo, esta no se encuentra en una posición de inferioridad en cuanto a riqueza filosófica, pero ya que Guicciardini era un hombre dedicado no sólo a la política y a la escritura, sino a sus empresas y negocios, es lógico que no se dedique tanto como Maquiavelo a escribir, la obra de nuestro autor es fruto de la necesidad de poner por escrito un modo de solucionar los problemas y de la virtud de un hombre de gran capacidad para el análisis de la realidad. Los motivos por los que este autor es tan desconocido tanto a nivel historiográfico como a nivel filosófico, salvo en Italia que se le tiene por un gran historiador, es haber tenido la mala fortuna de ser coetáneo al hombre de más renombre del Renacimiento a nivel de filosofía política: Nicolás Maquiavelo; sin embargo esto no le hace pequeño, por el contrario permite ver, gracias a la simultaneidad de las obras y de la calidad de las mismas, que estos dos autores comparten ideas y que son los exponentes del pensamiento renacentista, que se complementan entre ellos y se influencian a nivel intelectual, entre otras razones gracias a su amistad. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 68 Francesco Guicciardini es hijo de su tiempo e hijo de Florencia. Contrariamente a otros autores, este pensador no nos entrega una serie de reglas de cómo obtener el poder, cómo crear la mejor de las ciudades o una serie de descripciones acerca del funcionamiento de la política; sus lectores ya saben cómo funciona el arte de gobernar, saben cómo obtener el poder o ya lo poseen, pero sobre todo no pretenden crear la mejor de las ciudades del mundo. Francesco Guicciardini se sienta a escribir acerca de cómo regir de la mejor manera posible su ciudad, cómo hacerlo para que esta sea todo lo grande que puede ser dentro de sus defectos y sus virtudes, Francesco Guicciardini se sienta ante el mapa de Italia, coge papel y pluma y escribe aquellas cosas que ha visto o ha leído, pero solo aquellas que sabe que son verídicas, contando los sucesos, concatenando hechos, relatando la realidad que un florentino derrotado ve. Pudiera parecer incongruente consigo mismo que los Ricordi recomienden al hombre el alejamiento de la política y de su ejercicio, pero por el contrario los doscientos veintiún aforismos son la justificación de su obra misma, y da sentido a todo aquello que ve y vive, pues cae en la cuenta de que Florencia no tenía ninguna posibilidad de vencer o liberarse de los Medici, y por ello recomienda a sus descendientes que se dediquen en cuerpo y alma a sus asuntos, a sus negocios, a enriquecer y engrandecer su casa, pues pretender engrandecer a la ciudad únicamente traerá el desasosiego y la pena de ver frustrados todos los intentos. Sin embargo, uno debe acercarse a la política solo cuando sus intereses coincidan con los del gobierno, pues así se asegurará que su empresa se lleve a cabo, que sus necesidades son cumplidas, que sus aspiraciones son alcanzadas. Esta es una visión egoísta e interesada, pero ya Hobbes advierte que al hombre solo lo conduce su interés y deseo, en este caso Guicciardini nos recomienda ser sensatos y cuidar primero aquello que ya poseemos, no asumir la posesión de aquello que deseamos y procurar obtener las cosas mediante medios propios y lícitos, pues la opinión pública es importante en un hombre público. Conclusiones. 68 Pidiendo prestado la frase a Gilbert 205 , si a Maquiavelo se le grabó en la lápida tanto nomini nullum par elogium 206 , Guicciardini debió haber sido sepultado con una inscripción que rezase tanto operi nullum par elogium 207 . 205 Gilbert, F.: op. cit., págs. 200 y 301. 206 Ningún elogio es adecuado a tanta fama. 207 Ningún elogio es adecuado a tanto trabajo. Miguel Ángel Esgueva: Aportaciones de Francesco Guicciardini a la Filosofía Política Moderna. 70 Bibliografía. 1. Fuentes primarias: GUICCIARDINI, F.: Diálogo sobre el Gobierno de Florencia, Akal, Madrid, 2017. Historia de Florencia, 1378 - 1509, Fondo de Cultura Económica, México, 2012. Historia de Italia: donde se describen todas las cosas sucedidas desde el año de 1494 hasta el de 1532, La Viuda de Hernando, Madrid, 1890. Un embajador florentino en la España de los Reyes Católicos, Tecnos, Madrid, 2017. Recuerdos (Redacción C), Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1988. MAQUIAVELO, N.: El Príncipe, Akal, Madrid, 2010. El Príncipe, Prometeo Libros, Buenos Aires, 2006. Discursos sobre la Primera Década de Tito Livio, Akal, Madrid, 2016. 2. Fuentes secundarias: BRUNI, F.: La cittá divisa. Le parti e il bene comune da Dante a Gicciardini, Il Mulino, Bologna, 2003. CUTINELLI-RÈNDINA, E.: Guicciardini, Salerno, Roma, 2009. FUETER, E.: Historia de la historiografía moderna, vol. I. Nova, Buenos Aires, 1970. GILBERT, F.: Machiavelli and Guicciardini, Norton & Company, New York - London, 1984. HERNÁNDEZ GARCÍA, J.: “Apostilla a los escritos menores de Francesco Guicciardini”, Revista Casa del Tiempo, México, nº 78 - 79, julio - agosto, 2005. MÉNDEZ ALONZO, M.: “Libertad, República y Aristocracia en el Pensamiento de Francesco Guicciardini” en Lázaro Pulido, M., León Florido, F. y Montoro Montero, E.: Pensar la Edad Media Cristiana: La presencia de la Teología Medieval en el Pensamiento Moderno, Sindéresis, Madrid, 2018. MORAGUES COSCOLLA, M.: La Influencia de la historiografía renacentista italiana en las monarquías occidentales. El caso de Francesco Guicciardini (1483 - 1540), Tesis Doctoral Inédita, Universitat de Barcelona, 2016. Bibliografía. 71 PÉREZ PÉREZ, F.: “El Maquiavelismo de Guicciardini y la figura de Savonarola en la Historia de Florencia”, Revista del Orbis Terrarum, Anejos de Estudios Clásicos, Medievales y Renacentistas, Vol. 2, Santiago, 2011. 3. Fuentes históricas: DURANT, W.: El Renacimiento, Sudamérica, Buenos Aires, 1958. GUICCIARDINI, F.: ROMERO GARCÍA, E.: Breve historia de los Medici, Nowtilus, Madrid, 2015. 4. Otras fuentes: ARISTÓTELES: Política, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid, 2016. PLATÓN: La República, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid, 2006. SUN TZU: El Arte de la Guerra, Librero, Madrid, 2016.