La radio española en la Transición : (1978-1981)
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Universidad de Sevilla Facultad de Comunicación Departamento de Comunicación audiovisual, publicidad y literatura Trabajo fin de Máster en Guión, narrativa y creatividad audiovisual La radio española en la Transición (1978-1981) Mª Teresa Cuadros Palomares Director: Antonio Checa Godoy Sevilla, septiembre 2011
1 Índice Parte I: Metodología 3 1. Introducción 3 1.1 ¿Por qué es importante la radio en la Transición? 3 1.2 Hipótesis 8 1.3 Metodología 10 Parte II: Proyecto 15 1. Tardofranquismo 15 1.1 Introducción 15 1.2 Panorama radiofónico después de la Guerra Civil 16 1.3 España se adapta a Europa 21 1.4 Radios clandestinas y extranjeras: Radio París y Radio España Independiente o Radio Pirenaica 23 1.5 El régimen se debilita y la radio se refuerza 26 2. La Transición 33 2.1 "Españoles, Franco ha muerto" 33 2.2 Primer informativo regional en Andalucía 37 2.3 Legalización del Partido Comunista 42 2.4 Principales acontecimientos democráticos 43 2.5 Por fin, libertad de información. Decreto 1977 51 2.6 RNE y la Transición 58
2 2.7 Aumento de la audiencia y la credibilidad radiofónico 60 2.8 Nuevas frecuencias 63 2.9 La Radio en la Transición 66 3. 23-F. La noche de los transistores 68 3.1 Contexto político y social 68 3.2 23 de febrero de 1981. Seis y veinte de la tarde en el Congreso de los Diputados 70 3.3 Yo estuve allí 74 3.4 El día de la liberación. 24-F 79 3.5 ¿Qué papel desempeñó la radio ese día? 83 Parte III: Conclusiones 85 1. Conclusiones del estudio 85 Parte IV: Bibliografía 88 1. Fuentes 88 1.1 Bibliográficas y hemerográficas 88 2. Otras fuentes 90 2.1 Entrevistas 90 2.2 Fuentes audiovisuales 90
3 Metodología 1. Introducción 1.1 ¿Por qué es importante la radio en la Transición? Cuando alguien visita una biblioteca en busca de libros que desarrollen la labor de la radio como medio de comunicación, fundamentalmente encuentra manuales de historia publicados hace más de una década. De modo que, estudiar la radio es una de las tareas pendientes que tienen la mayoría de las escuelas o facultades de comunicación. Durante años, la prensa ha sido, y posiblemente sea, el medio de referencia de muchas investigaciones. De hecho, la mayoría de los trabajos se han centrado en ésta, en cómo ha tratado un determinado momento histórico, sus géneros o posibles rasgos de manipulación mediática. Sin embargo, poco se sabe de ésta. Curiosamente, hay centros en los que su historia no se enseña en la licenciatura de periodismo y sí en la de comunicación audiovisual. Esto provoca el desconocimiento de esta materia en la mayoría de los casos, puesto que muy pocos alumnos se matriculan en esas asignaturas que se imparte en otra licenciatura. El por qué de esto se debe a que el periodismo sigue anclado, en su gran mayoría, en la prensa y en lo que gira en torno a ella. La mayoría de los estudios que se han realizado sobre el medio se basan en contar su evolución, los distintos géneros que conforman su programación o las diferentes formas de locución, el uso correcto del lenguaje o su potencia comunicadora. Pero, ¿qué hay de su labor?, ¿Cuál ha sido su papel en los diferentes momentos históricos que ha vivido?, ¿Cómo se comportó durante la Transición? En un momento, en el que los medios de comunicación viven una de sus peores crisis de credibilidad y valores, la radio sigue captando oyentes. A diferencia de lo que ocurre con la televisión, en ésta no existe una cultura que fomente las escuchas desde pequeños, es decir, no existen programas para niños o jóvenes con los que captar futuros oyentes o investigadores. Por ello, con esta investigación se pretende reivindicar la relevancia de este medio en una de las épocas más destacadas de la historia de España. Aunque durante la
4 Transición ya competía con la televisión y la cultura de escucharla en familia había perdido fuerza, la radio supo aprovechar esos años para mejorar su imagen y convertirse en una agente fundamental para la historia. Hasta mediados de los 80 no aparecieron las televisiones privadas, por lo que TVE (Televisión Española) gozó de una situación monopolística durante todo el Franquismo y los primeros años del cambio. Algo similar sucedió con RNE (Radio Nacional de España), que hasta 1977 tuvo la exclusividad informativa. Durante décadas, la cadena estatal estuvo sometida a las directrices del poder, algo que le hacía perder credibilidad entre todos aquellos que deseaban conocer qué estaba sucediendo en su país. Como ocurrió en el Franquismo, durante la Transición siguió en manos de aquellos que estaban en el poder, lo que no despertó especial confianza entre aquellos españoles que estaban cansados de la manipulación informativa y buscaban una versión real de los hechos. Y fue entonces, cuando la radio tuvo un papel clave en su historia y en la de España. Con el esfuerzo de muchos periodistas y la llegada de la libertad de expresión e información en 1977, las emisoras privadas consiguieron dejar atrás la censura y la manipulación. Fue así como la radio se despojó de estas dos cualidades que la habían acompañado casi desde su nacimiento, y que se acentuaron durante el Franquismo. Su capacidad de movilización y acceso a todas las esferas sociales provocó que hasta dos años después de la muerte del dictador, momento en el que la situación del país estaba más o menos controlada, no alcanzase una situación de plena libertad. Desde la aparición de la primera estación radiofónica en España, en los años 20, el poder fue consciente de la capacidad comunicativa, reivindicativa y social que tenía la radio. Mientras que los índices de lectura de la prensa eran muy bajos, debido a que la mayoría de la población era analfabeta, ésta llegaba a personas de cualquier nivel cultural. Por ello, los dirigentes, casi desde sus comienzos, desarrollaron diferentes sistemas de control con los que impedir que la radio actuase libremente. De hecho, este ha sido uno de los principales inconvenientes que ha arrastrado durante muchos años, ya que desde el punto de vista de la libertad de expresión e información siempre ha tenido muchas más restricciones que la prensa. Esto se acentuó durante la Dictadura Franquista, donde todo, y fundamentalmente la comunicación, estaba sometido a férreos sistemas de control. El monopolio informativo,
5 nacional e internacional, que ostentaba RNE viene a reflejar la situación que se vivía en aquellos años, en los que sólo la emisora estatal podía “contar a los españoles lo que sucedía” en el país. Posiblemente, la falta de libertad de información de las emisoras privadas les hizo continuar con la radio entretenimiento, sin plantearse la idea de innovar. Entre otros motivos, porque de haberlo hecho podría haberles costado el cierre de la emisora o que no se les renovase la licencia de emisión. Fueron años muy difíciles en los que estuvo sometida a grandes presiones que, desgraciadamente, influyeron sobre su credibilidad. La población era consciente de su capacidad de entretenimiento, y de que la versión de los hechos era la oficial y que no había otra alternativa. Los más reacios al régimen o los más interesados en conocer lo que realmente pasaba en el país recurrieron a emisoras extranjeras o clandestinas para obtener otra versión. Fue un riesgo para la los oyentes y un acto de valentía para esas emisoras, que decidieron no someterse al poder y contar lo que verdaderamente sucedía en un país que estaba a las órdenes de un dictador. Sin embargo, tras la muerte de Franco todo cambió en España, y la radio también. Durante los primeros años de la Transición (1975-1981), ésta evolucionó con el mismo miedo y lentitud que la sociedad. El gran desconcierto legislativo y político que se fraguaba durante esa época, se percibe en la forma que tuvo de afrontar la nueva situación y trasladar a los españoles todo lo que estaba sucediendo. La llegada de Adolfo Suárez a la presidencia no supuso la libertad inmediata para los medios. De hecho, en pleno camino hacia la democracia, el nuevo presidente no modificó la Ley de Libertad de expresión franquista hasta 1977. Es más, añadió algunos aspectos restrictivos, como la Ley Antilibelo y continuó aplicando la Ley Fraga. Esto refleja la lentitud a la que se vio sometida la radiofonía en su lucha por alcanzar la tan ansiada libertad 1 . A partir de 1977, los medios comenzaron a expresarse libremente y adquirir el carácter informativo del que sólo disponía la radio y la televisión pública. Dejaban el entretenimiento: las radionovelas, la radioteatro, los concursos y la música, para dar sus primeros pasos en lo que hoy es ya su seña de identidad: la información. Ésta fue la gran protagonista de durante esos años, puesto que se produjeron una gran número de 1 Bustamante, Enrique (2008), Radio y televisión en España. Historia de una asignatura pendiente de la democracia, Barcelona, Gedisa editorial, pp.64-65
6 acontecimientos de especial relevancia, que necesitan ser expuestos a la población. Era una situación totalmente nueva para los españoles, por lo que la radio tuvo que ayudarles a interpretar y a entender qué era lo que pasaba y la importancia de lo que se estaba viviendo. Fue así como asumió, también, la función de formadora. Era necesario formar y explicar a la sociedad todo lo que pasaba para que la reforma política triunfase. Y es aquí, donde desarrolló su labor más especial. Los periodistas radiofónicos sabían la capacidad del medio para llegar a la población. Por ello, asumieron su responsabilidad en el proceso democrático y lucharon porque todo siguiese adelante. Cada palabra que se emitía por los micrófonos de las distintas emisoras calaba en los oyentes, por eso, había que cuidar mucho lo que se decía y cuáles eran las fuentes. Posiblemente, si un mensaje no se hubiese transmitido de forma clara y pensando en sus posibles consecuencias, la historia de España se hubiese escrito de un modo distinto. El deseo de que se implantase un sistema democrático permitió saldar todas las deficiencias técnicas y profesionales a las que tuvieron que hacerle frente los jóvenes periodistas de aquellos años. Esta actitud consiguió que la radio ganase credibilidad. Fue un momento clave y supo aprovecharlo. De hecho, su compromiso con la información le llevó a modificar la plantilla de las emisoras radiofónicas, puesto que se pasó del locutor al informador, esto es, se recurrió a personas que tenían una formación académica vinculada con la comunicación, periodistas. El objetivo era ofrecer contenidos de mayor calidad informativa, sacrificando la locución o dicción. Muchos de los protagonistas de la radio del Franquismo, que con sus voces habían dado vida a diferentes personajes de las radionovelas, abandonaron los micrófonos, mientras que otros decidieron reciclarse y subirse al carro de la información. En ese momento, no se demandaba, o se hacía en menor proporción, ficción radiofónica. Del mismo modo, perdieron fuerza los programas musicales, de talentos o los concursos. Por ello, aparecieron espacios de debates y nuevos formatos, en los que se podía escuchar la opinión de los diferentes líderes políticos que se iban a presentar a las primeras elecciones democráticas o a la audiencia que llamaba para expresarse. Durante estos primeros años, la radio alcanzó unos niveles de credibilidad y audiencia que nunca antes había tenido y, que posiblemente, nunca volverá a tener. Fue
7 consciente de ello y, por eso, se esforzó en ser uno de los actores principales de la Transición. Los periodistas cubrieron detalladamente cada uno de los acontecimientos más importantes de aquellos años, a través de corresponsales que, sin apenas medios técnicos, conseguían retransmitir minuto a minuto todo lo que estaba sucediendo. Fue así como consiguió mantener pegadas al transistor a millones de familias ansiosas por saber qué estaba pasando. Quizá, uno de los momentos históricos que mejor refleja esta idea es el 23-F o la conocida “Noche de los transistores”. La ocupación militar de las instalaciones de RTVE obligó a los medios estatales a emitir música militar y a no informar de nada de lo que estaba sucediendo. Durante las dieciocho horas que duró el secuestro e intento de Golpe de Estado, los españoles sentieron pánico y desconcierto ante lo que estaba sucediendo. Se temían lo peor. Sin embargo, la Cadena SER mantuvo informados a sus oyentes todo el tiempo, gracias a que sus instalaciones permanecieron libres frente a la ocupación de los militares. Aunque se les pidió que dejasen de emitir, los micrófonos permanecieron abiertos y desde la emisora se fue retransmitiendo todo lo que allí sucedía. Fueron momentos muy difíciles para la joven democracia que empezaba a dar sus primeros pasos. Sin embargo, la labor del Rey de España, el comportamiento pacífico de los españoles y la radio consiguieron que el golpe no triunfase. Esta última sabía que estaba haciendo historia y que como tal, tenía que comportarse de forma responsable y consciente del momento que se estaba viviendo y de cuál tenía que ser su papel. Según los expertos, no lo hizo nada mal. La prueba está en que el 23-F también se conoce como “La noche de los transistores”. Como se percibe, la labor de la radio y de los periodistas que pusieron voz a los primeros años de la Transición española fue muy reseñable en el triunfo del sistema actual. Las emisoras supieron adaptarse a los tiempos y responder hábilmente a las demandas de la sociedad, ansiosa por recibir información y ser testigos de uno de los momentos más importantes de la historia de España. Conseguía así, dejar atrás 40 años de Dictadura Franquista que la habían mantenido censurada y coartada, para dar comienzo a una democracia que caminaba despacio pero segura y le otorgaba la llave de la libertad. Gracias a ella, muchos españoles conocieron todo lo que sucedía y la
8 progresión de los hechos a través de este medio que traspasa los límites del analfabetismo, el tiempo y el espacio. 1.2 Hipótesis La radio es uno de los medios de comunicación más consolidados en la sociedad actual. De hecho, lleva más de un siglo informando y mereciendo un prestigio de cercanía y versatilidad que no ostentan otros medios, como por ejemplo, la televisión. Sin embargo, son relativamente pocos los estudios que se han realizado sobre su papel como medio de comunicación y su influencia en determinados momentos de la historia de España. Tanto es así, que en las facultades de comunicación no tiene aún el espacio que debería de acuerdo a su enorme implantación social y apenas se desarrollan las investigaciones necesarias para conocer cómo se comportó, cómo informó o cómo evoluciona ante los diferentes cambios sociales, políticos, culturales, económicos y tecnológicos. El objetivo de este proyecto es estudiar el comportamiento de la radio en España en un momento histórico en el que los medios de comunicación jugaron un papel determinante: la Transición. Con el fin de lanzar luz sobre este medio, para así, de algún modo, reivindicar su importancia y la necesidad de conocerlo de un modo más específico. Existe una gran disparidad de opiniones entre los investigadores que determinan el periodo histórico que comprende la Transición: desde 1975 a 1978, de 1975 a 1981 o desde 1975 hasta la llegada del Partido Socialista al poder en 1982. De modo que, este trabajo ha decidido analizar el comportamiento de la radio desde la muerte del General Franco el 20 de noviembre de 1975 hasta el 23 de febrero de 1981, momento en el que la recién estrenada democracia se enfrentó a un duro ataque que pudo acabar con ella. Para ello, el proyecto comenzará ofreciendo la situación que en la que España y los medios vivían en el Tardofranquismo, momento en el que la dictadura empezaba a desquebrajarse y la sociedad era consciente de ello. Fueron años en los que poco a poco, los españoles percibieron la posibilidad de un cambio tras la muerte del dictador. Además, se mostrarán las alternativas radiofónicas a las que recurrieron aquellos españoles que no se conformaron con la versión oficial: los medios extranjeros y clandestinos. Por otra parte, el comportamiento de los españoles en aquellos años hace
15 Proyecto 1. Tardofranquismo “La radio quiere reflejar la realidad del país, pero no puede”, Antonio Burgos, columnista de ABC 1.1 Introducción Tras el nacimiento de la radio en los años 20, muchos vieron en ella un potente medio de comunicación. Su capacidad para acceder a cualquier persona, independientemente de su nivel cultural, provocó que se aplicase un control severo del que podía ser uno de los grandes enemigos o aliados del poder. La conocida emisión de la Guerra de los Mundos de Orson Welles, demostró la influencia social del medio sobre su audiencia. Pese a que en tres ocasiones aclaró que se trataba de la lectura de un relato ficcional, el desconcierto se apoderó de muchos de sus oyentes que se sintieron aterrados ante la amenaza de una invasión extraterrestre. Este suceso corroboró la sospechas de quienes veían en la radio un enemigo, por ello, durante años ha estado sometida a presiones y controles, que se han ido adaptando a los diferentes momentos históricos que le ha tocado vivir. Esta misma idea provocó que se tratase de un medio al servicio del poder, puesto que era un efectivo y rápido emisor de mensajes propagandísticos 2 . En un contexto donde la mayor parte de la población es analfabeta, la radio es un magnífico agente de manipulación ideológica, ya que la rapidez con la que se reciben sus mensajes impide que se reflexione sobre él. Esto no sucede con la prensa, ya que el lector puede releer y analizar lo leído hasta forjarse su propia opinión. Es por esto que, el poder siempre ha estado interesado en controlar la esfera de la información. Un momento clave en la historia de España, que nos permite comprobar estos datos, es la Dictadura Franquista. Durante los cuarenta años que Franco estuvo en el poder, la sociedad y los medios estuvieron sometidos a una fuerte represión que les obligaba a responder a las directrices del dictador. Sin embargo, el compromiso y la 2 Castello Rovira, Juan (1977), La radio amordazada, Madrid, Ediciones Sedmay, pp.155 a 158
16 picardía de algunos informadores les permitió aprovecharse de los resquicios legales de un régimen que no podía controlarlo todo. La férrea censura a la que estuvieron sometidos los medios de comunicación españoles durante la dictadura no respetaba el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, del 10 de diciembre de 1948. De hecho, tampoco se tuvo en cuenta en el Derecho español relativo a la Radiodifusión, ya que no se respetó “el derecho que tiene todo individuo a buscar, recibir y difundir información, sin considerar las fronteras, las informaciones y las ideas por cualquier medio de expresión” 3 . Como se comprueba, los profesionales no pudieron desempeñar su trabajo libremente ni cumplir con su función social. Esto provocó el descontento de la audiencia y su desprestigio como medio, ya que dejó de cumplir con su misión originaria para ofrecerle su servicio a aquellos que conocían su capacidad de manipulación. Esta idea persiguió a la radio durante los años de la dictadura, puesto que los españoles tuvieron que someterse a una única versión de los hechos, la oficial que emitía el régimen a través de Radio Nacional de España (RNE). El monopolio informativo, nacional e internacional, del que gozaba la emisora estatal obligaba al resto de estaciones privadas a organizar sus contenidos en torno al entretenimiento. Las radionovelas, los concursos o los programas de cazatalentos mantuvieron entretenida a una sociedad que realmente no sabía qué sucedía en su país. Esta situación que, entre otros aspectos, dañó la credibilidad radiofónica, cambió con la llegada de la Transición. Pero hasta entonces, fueron muchas las limitaciones que le impidieron que actuase libremente. 1.2 Panorama radiofónico después de la Guerra Civil El 1 de abril de 1939 se dio por terminada la Guerra Civil que había mantenido dividida a España durante tres años. El Bando Nacional, capitaneado por el General Francisco Franco, se alzó con la victoria que sometió al país en una dictadura de casi cuarenta años. 3 Castello, Juan (1977), obra citada, pp.155 a 158
17 Su ascenso al poder vino acompañado de fuertes medidas de represión política, social y mediática, que además de afectar a los contenidos que se emitían en las diferentes emisoras, también influyeron en su propiedad. De modo que, existió una emisora pública, propiedad del Estado, y una red de emisoras privadas, cuya concesión de licencias se relacionaba con su simpatía con el régimen 4 . Las emisoras que habían sido afines al Bando Nacional durante el conflicto, como Radio Sevilla o Radio Granada, apenas sufrieron modificaciones, mientras que aquellas que habían apoyado al Bando Republicano fueron prohibidas o cambiaron de propiedad. Esto refleja como desde un primer momento, Franco conocía el poder de los medios y la necesidad de controlarlos para conseguir el sometimiento de la población. Aunque tras el conflicto España estaba derrotada y hundida en la miseria, había mucha gente en desacuerdo con el sistema que se implantaba y cómo éste le coartaba su libertad. Consciente de ello, Franco dirigió a los medios según sus directrices. De este modo, evitaría que ninguno promulgase ideas contrarias a su persona y a su régimen o cualquier llamada a una posible revolución social. Por este motivo, no obstaculizó la apertura de emisoras, no estatales, de aquellos grupos que durante el conflicto le demostraron su apoyo o de esos que eran fieles al nuevo régimen y que habían sido desposeídos de sus estaciones durante el conflicto, como ocurrió con Francisco López Quero en Jaén. Fue así como aparecieron, en las siguientes décadas, decenas de emisoras que se agruparon en la Red de Emisoras del Movimiento (REM), la Cadena Azul de Radiodifusión (CAR) y la Cadena de Emisoras Sindicales (CES). Similar fue la situación de la Iglesia que, tras apoyar la sublevación y el concordato de 1953, consiguió autonomía y licencias parar crear pequeñas emisoras parroquiales, dirigidas por sacerdotes y órdenes religiosas, con las que difundir sus ideas. Por el contrario, el ejército, gran aliado del General Franco, no abrió su propia emisora, sin embargo, no fue casual que un centro de telecomunicaciones del ejército de tierra estuviese muy próximo a las instalaciones de RNE, en Prado del Rey 5 . La idea parece clara, sólo podrían usar el medio radiofónico aquellos que tuviesen alguna relación ideológica con el poder, puesto que sólo así conseguiría mantenerse al frente del país y dominar a la mayor parte de la sociedad. Este aspecto concuerda 4 Arboledas, Luis (1995), Radiofonistas, predicadores y pinchadiscos, Granada, Comares, p.96 5 Arboledas, Luis (1995), obra citada, pp.96 a 104
18 perfectamente con unas palabras de Curran *4: “El poder político tiende a estar monopolizado por el partido gobernante y a mantenerse por medio de un sistema clientelista de patrocinio que reúne a diferentes grupos sociales dentro del Partido y del Estado. La “voluntad del pueblo” que representa los medios de comunicación tiende a definirla el partido gobernante” 6 . Como se observa, el Franquismo necesitaba de otros grupos para gobernar, y eso hizo. Por el contrario, el resto de emisoras privadas estuvieron sometidas a una estricta censura, que examinaba cuidadosamente todos los guiones antes de ser emitidos en antena y que reducía la libertad de prensa a su mínima expresión. Este comportamiento represivo se mantuvo durante todos los años de la dictadura, algo que demuestra que en ningún momento se pensó en cambiar a un régimen más liberal. El Franquismo se aferró a su ideología y desarrolló todas las tácticas posibles para mantenerse en el poder. Con la muerte del dictador murió su régimen, al tiempo que un nuevo sistema otorgaría las libertades que años atrás se reprimieron. La creación de una radio estatal fue un proyecto tardío respecto al resto de Europa. Mientras que en Alemania existía desde 1923, en Italia desde 1924 y en Reino Unido desde 1926, España tuvo que esperar hasta 1937. En plena Guerra Civil española, nació RNE en Salamanca gracias a una emisora portátil de onda media que donó la Alemania nazi. Este proyecto estaba en mente desde la II República, sin embargo, su desarrollo se truncó en diversas ocasiones. El primer intento fue con la ley de junio de 1934, que definía a la radio como una función social y privada del Estado 7 . Durante varios años, en Europa se creía que la emisora auténtica era la que procedía del Estado y no del ámbito privado. Por ello, el Franquismo decidió basar la configuración de la estructura radiofónica española en esta idea. Además, extendió la red de emisoras de RNE al exterior, para que actuase como su altavoz en la lucha propagandística que mantenían las grandes potencias con motivo de la II Guerra Mundial y la Guerra Fría 8 . 6 Curran, James, citado en Bustamante, Enrique (2008), Radio y televisión en España. Historia de una asignatura pendiente de la democracia, p.20 7 Bustamante, Enrique (2008), obra citada, p.23 a 25 8 Arboledas, Luis (1995), obra citada, p.104
19 De modo que, el proyecto republicano, que pretendía ofrecer un servicio nacional de radiodifusión que respondiese a las demandas de sus ciudadanos, se acabó convirtiendo en el Franquismo en un medio de represión con el que manipular y controlar ideológicamente a la sociedad 9 . Por ello, el Estado de Franco hizo todo lo posible porque la radio llegase a todos los puntos del país: “Haremos que la radio como instrumento llegue hasta la última aldea; para esto se puede llegar incluso a dotar gratuitamente de receptores a las escuelas, casa de Falange, etc 10 ". Con esta cita se comprueba que los mandatarios eran conscientes de la importancia que la radio tuvo durante el conflicto, no sólo como arma militar sino también propagandística. Por ello, y para difundir la ideología del régimen, era necesario llegar a todos los rincones y, en especial, aquellos más alejados de las ciudades, donde los índices de analfabetismo eran más altos. Además, se requería de una amplia red de emisoras distribuidas por todo país, con las que conseguir una cuota de audiencia superior a la Cadena SER. Así, la población sólo recibiría su versión y creería que era la única y la verdadera. Esto explica por qué el régimen franquista otorgó el monopolio informativo, nacional e internacional, a la radio estatal. Un privilegio que situaba a RNE como la radio del país, frente a la Cadena SER que estuvo sometida a las directrices del régimen y al mundo del entretenimiento (radionovelas, programas musicales, concursos o programas cazatalentos). Meses después del final de la Guerra Civil, Franco y Serrano Suñer consideraron que la Ley de Prensa de 1938 era insuficiente para el sistema radiofonista español. Por ello, publicaron la Orden del 6 de octubre de 1939 con la que proclamaban la Censura Previa para la radio y otorgaban el monopolio informativo a RNE. Las disposiciones de esta orden establecieron que: 1. Todas las emisiones habladas en estaciones de tipo comercial quedan sujetas a la censura de las Jefaturas Provinciales o Locales de Propaganda. Ninguna emisión hablada se podrá realizar sin la previa autorización de estos organismos. 9 Arboledas, Luis (1995), obra citada, p.106 10 Faus, Ángel (2007), La radio en España (1896-1977), Madrid, Taurus, p.563
20 2. Ninguna emisora de tipo comercial, a excepción de las Baleares, Canarias y plazas y zonas de Marruecos, podrán radiar más noticias que las que se refieren a acontecimientos que hayan tenido lugar en la provincia o región. 3. Para noticiarios generales y especialmente de asuntos internacionales, todas las emisoras del territorio nacional, con excepción de las Baleares, Canarias y plazas y zonas de Marruecos, conectarán con la emisora de Radio Nacional de Madrid a las horas que el Departamento de Radio de la Dirección General de Propaganda designe. 4. Este Departamento podrá autorizar a las emisoras de regiones externas a radio con las debidas garantías noticiarios generales propios, en el caso de que por razones técnicas resultara deficiente la retransmisión desde Madrid 11 . Esta orden deja muy clara la intención del régimen de coartar cualquier tipo de libertad e iniciativa que parta de aquellos que trabajan para la radio. Al tiempo que los convierte en agentes del régimen, obligándoles a estar al servicio de la ideología del Estado. Pese a que la segunda propuesta da un pequeño resquicio de libertad, puesto que posibilita que una emisora pueda emitir información regional, provincial o local, nunca de carácter político, ésta se contrarresta con la primera. La necesidad de someter a previa autorización todos los guiones en una de las Delegaciones de Propaganda, suprime esa idea y deja a merced del régimen sus discursos propagandísticos que se emiten en forma de información a través de RNE en el conocido “El Parte”. El hecho de que todas las emisoras estén obligadas a conectar con la emisora pública para la emisión de éste a las 14.30 y a las 22 horas, provoca que los oyentes no tengan otra alternativa informativa hasta 1977. Esta política de radiodifusión pública que se aplicó durante los años de la dictadura, basada fundamentalmente en un sistema propagandístico, está lejos de la desarrollada por la mayoría de los países europeos y, por consiguiente, de su labor como servicio público. 11 Faus, Ángel (2007), obra citada, p.564
21 1.3 España se adapta a Europa Tras varios años de autarquía y aislamiento político, el gobierno franquista comenzó a trabajar para ajustarse a la normativa internacional. En materia radiofónica, la administración de Manuel Fraga tenía que ajustarse, a través del Plan de Copenhague, a la existencia de un reparto de frecuencias entre todos los países. Para ello, aplicó el Plan Transitorio de Onda Media del 23 de diciembre de 1964 y el Decreto sobre emisoras Frecuencia Modulada de 1958, con los que reorganizar el sistema radiofónico español e impulsar la FM 12 . Con el primero, se reducía el número de emisoras de OM en activo, según las limitaciones que imponían las Conferencias Internacionales de Estocolmo y Copenhague, y se implantaba la FM, con lo que se obligaba a las emisoras locales y comarcales que complementasen y simultaneasen las emisiones en OM y FM. Con el segundo, se imponía como obligatorio a todas las emisoras, salvo a las comarcales, el cambio de OM a FM. Con esta propuesta, se pretendía reducir el número de emisoras y que la mayoría apostasen por la FM, sin embargo, su implantación fue bastante lenta. En primer término, porque los fabricantes de receptores dudaban de los beneficios que podría aportar la producción de estos con FM a precios asequibles, en un momento en el que las empresas radiofónicas no tomaban la iniciativa para cambiar su sistema modular. Con la FM el sonido ganaba calidad, pero perdía cobertura. Esto mantenía en jaque a las emisoras, que esperaban la reacción de la administración cuando transcurriesen los cinco años que les daba de tregua el Decreto de 8 de agosto de 1958 para su implantación. El Decreto de 24 de octubre de 1963 propuso una prórroga de dos años más. De modo que, aquellos que continuaron emitiendo en OM, el 31 de diciembre de 1965, vieron como su licencia caducaba 13 . Quiénes sin duda se beneficiaron de esta nueva situación fueron Radio Nacional y Radio Peninsular, en detrimento de la Ser, puesto que el capital económico del que disponía la cadena estatal era superior al de la privada. Este es un ejemplo más de las medidas que se aplicaron durante el Franquismo y que, indirectamente, beneficiaron a la 12 Arboledas, Luis (1995), obra citada, p.107 13 Balsebre, Armand (2002), Historia de la radio en España (Volumen II), Madrid, Cátedra signo e imagen, p.396-397
22 radio que estaba al servicio del poder. Como se percibe, en un primer contacto parece responder a las demandas de Europa. Sin embargo, si ésta no hubiese beneficiado al régimen, posiblemente se hubiese aplicado de otro modo o se hubiesen impuesto varias treguas, hasta que la situación hubiese sido favorable para su aplicación. La primera emisión en FM la protagonizó RNE en Madrid en 1957, con cuatro horas de emisión diarias. Dos años más tarde, empezaron con regularidad las emisiones en FM en RNE Barcelona y en 1960 en Valencia. Al mismo tiempo, se transformaba en FM la primera emisora privada de España, Radio Mediterráneo (propiedad de la SER) 14 . Aunque al principio, las estaciones de FM de la cadena estatal estaban dedicadas exclusivamente a las emisiones musicales o repetían programas que ya se habían emitido por OM, RNE no tardó mucho tiempo en crear espacios con contenidos dirigidos a la élite cultural 15 . No obstante, no fue hasta la muerte de Franco en 1975 cuando se produjo el boom de la FM musical, con la transformación de los hábitos de vida de los jóvenes y la mejora en la distribución de los productos musicales de Gran Bretaña y Estados Unidos. La orden del 12 de abril de 1965, publicaba la lista definitiva con el nombre de las emisoras que estaban autorizadas para seguir emitiendo en OM: - Nueve emisoras comarcales: seis de SER, Radio España de Madrid y Barcelona y Radio Intercontinental de Madrid. - Las emisoras del Movimiento: dieciocho REM, dieciséis CAR y diecinueve CES. - Cincuenta y una emisoras de la Iglesia española agrupadas en la Cadena COPE. - Cincuenta y tres emisoras locales que vieron la luz con el Decreto del 8 de diciembre de 1932, agrupadas en cuatro frecuencias (la mayoría pertenecientes a la SER) 16 . Estas cifras reflejan que el Plan Transitorio de 1965 no se implantó de forma total, y posible tampoco de forma mayoritaria, en todo el espectro radiofónico español. Es cierto, que un gran número de emisoras se incorporaron a la FM, sin embargo, aún 14 Balsebre, Armand (2002), obra citada, p.397 15 Arboledas, Luis (1995), obra citada, p.107 16 Balsebre, Armand (2002), obra citada, p.399-400
23 quedan ciento sesenta y seis que emiten en OM de forma exclusiva. De éstas, ciento cuatro pertenecen a agentes vinculados con el régimen: REM, CAR, CES y COPE. Por lo que la idea parece clara: era necesario eliminar emisoras de OM que no le interesaban al régimen y fomentar las escuchas de RNE. Fue una actuación que pretendía hacer creer que España se estaba adaptando al resto de Europa y que se estaba buscando lo mejor para el sistema radiofonista español. La realidad fue bien distinta, y el régimen volvió a beneficiarse. 1.4 Radios clandestinas y extranjeras: Radio París y Radio España Independiente o “Radio Pirenaica” Aunque muchos se conformaban con la versión oficial y no buscaban obtener una versión diferente, una parte importante de la población recurrió durante los años de la dictadura a radios extranjeras o clandestinas. Para estas últimas, existía un fuerte control, que prohibía escucharlas y castigaba severamente a aquellos que se salían de las directrices para recurrir a medios, cuyo contenido no estaba supervisado por sus delegaciones provinciales de censura. Durante los casi cuarenta años que duró la dictadura, hubo algunas radios clandestinas que gozaron de cierta relevancia entre la población. Su estudio resulta bastante complejo, puesto que apenas han dejado rastros que permitan conocer cuál fue su labor, qué información ofrecieron o qué tácticas desarrollaron para no ser descubiertas por el poder. Este proceso resulta más sencillo entre aquellas radios extranjeras que, pese a no contar con la aprobación del régimen en muchos aspectos, eran legales y gozaban de plenas libertades. Radio París y, la popularmente conocida, “Radio Pirenaica” fueron dos de las emisoras más reconocidas en estos años. Pese a que ambas ofrecían información sobre España al margen de la legalidad del régimen, su naturaleza era diferente, esto es, su situación jurídica, su objetivo o el comportamiento del régimen ante ellas. “Radio Pirenaica” nació de la mano del Partido Comunista español, ilegalizado en España durante el Franquismo. Bajo una dictadura, primero fascista y luego nacional católica, el partido de Carrillo no tenía cabida. De hecho, sus militantes tuvieron que huir al exilio tras el triunfo del Bando Nacional, que posiblemente acabaría con ellos si
24 continuaban en España. Parte de la población española de izquierdas decidió permanecer en el país y mantener en secreto su ideología. Fueron tiempos difíciles, donde la no sumisión al régimen franquista podía costarle la vida a cualquier persona. Estos españoles, de ideología comunista, sabían que la versión que ofrecía RNE era la versión del régimen y que, por lo tanto, respondería a los intereses de éste. Por ello, parte de este colectivo decidió arriesgarse y recurrir a “Radio Pirenaica” como fuente de información. Sirvió como instrumento de orientación e información para aquellos miembros del partido comunista, militares o simpatizantes que se encontraban distribuidos por diferentes puntos de Europa, y que querían incorporarse a la idea común pero sin saber cómo hacerlo 17 . Se trataba de una radio ilegal y prohibida en España, de hecho, si algún ciudadano era sorprendido mientras la escuchaba era castigado. Por el contrario, Radio París era una emisora legal que emitía desde Francia y que incluía programas para distintos países, entre los que se encontraba España. Aunque algunas de sus emisiones eran bastante críticas con el régimen, la situación era diferente, puesto que no se podía prohibir su audiencia en España. Lo único que se podía hacer era pedirle que rebajase las críticas contra el régimen, ya que las emisiones podían poner en juego las informaciones que emitía RNE y fomentar un clima de protesta que perjudicaría a los intereses franquistas. Esto rompía con su supremacía y podía provocar que sus cimientos se tambaleasen. Muchos confundieron “Radio Pirenaica” y Radio París, sin embargo, como se ha visto, son diferentes, puesto que ofrecían los datos desde distintos puntos de vista y con otros medios. No obstante, ambas pretendían llegar al máximo número de personas y ofrecer una información verídica y distinta a la que se está difundiendo en España por parte del régimen. Aunque por Radio París pasaron gran variedad de personalidades de origen español, como los ministros del régimen franquista López de Letona y López Brabo o el propio Franco, era evidente su corriente antifranquista 18 . Posiblemente, la presencia de estos miembros del Bando Nacional por sus ondas buscase suavizar los “ataques” contra 17 Zaragoza, Luis (2008), Radio Pirenaica. La voz de la esperanza antifranquista, Madrid, Marcial Pons, p. 229 18 Ramírez, Julián Antonio (2003), Ici París. Memorias de una voz en libertad, Madrid, Alianza Editorial, pp. 339-353
31 que quisieron conocer lo que verdaderamente había ocurrido, conectaron con Radio París, que, a las 23 horas, afirmó que ETA había reconocido la autoría del atentado 31 . Este suceso evidencia la situación que se estaba viviendo en España durante los últimos años de la dictadura. Fue un caso muy evidente, donde el régimen se vio “obligado” a decir lo que pasaba, aunque para ello esperó un día. Esto hace preguntarse ¿cuántas noticias se ocultaron durante aquellos años y que merecían ser conocidas por los españoles? La cierta libertad de la que gozaba la prensa le permitió ejercer su servicio social e informar a la población de lo que estaba sucediendo ese día, sin embargo, la radio tuvo que cerrar sus micrófonos y mantenerse en silencio ante uno de los momentos más destacados de la historia de España. Con la muerte de Carrero Blanco se iba el que podría ser el sucesor de Franco. Fue en ese instante cuando el dictador se dio cuenta de que su régimen estaba condenado a la desaparición. Los principales motivos que provocaron la crisis del sistema franquista fueron: 1. Fuertes protestas laborales, aumento del número y la frecuencia de huelgas y movimientos estudiantiles y de personas contrarias a la política franquista. 2. Desde 1967 comienzan los actos terroristas de ETA. En los 70 alcanzarán su momentos más fuerte. 3. Incremento de los sistemas represivos 32 . Esta situación se manifestó en los medios a través de medidas represivas, que incentivaban el control del Franquismo sobre los medios de comunicación. Muestra de ello, es el Boletín Oficial del Estado del 5 de septiembre de 1975. En él se exponía que “en concepto de donación” la Cadena SER y Radio Intercontinental daban al Estado el 25% de sus acciones. De manera que, el Estado pasaba a ser propietario de las dos cadenas radiofónicas privadas más importantes de España y uno de los cuatro representantes del Consejo de Administración era miembro del gobierno franquista. Parece ser que, esta medida resultó de un acuerdo entre la emisora y el Estado para la renovación de la licencia de la Cadena SER 33 . 31 Checa, Antonio (2000a), obra citada, pp.229-230 32 Bustamante, Enrique (2008), obra citada, p.41 33 Castello, Juan (1977), obra citada, p.101
32 En los momentos de tensión política y social los medios tienen un papel determinante, puesto que pueden inclinar la balanza hacia un lado u otro. Como se ha comprobado, a lo largo de toda la dictadura, Franco intentó controlarlos con el fin de evitar el fracaso de su sistema. Sin embargo, la decadencia de su régimen también se manifestó en los medios, que ansiosos de libertad decidieron no apoyarle y buscar cualquier resquicio legal para ejercer su derecho a la información. Los cambios que se vivieron durante los últimos años del Franquismo, fueron sentando las bases que permitirían el triunfo democrático. Fueron años en los que la sociedad empezaba a cambiar y los medios se preparaban para desempeñar uno de sus papeles más difíciles: ser el altavoz de la Transición. Así es como lo han definido muchos de los periodistas que vivieron aquellos años, así es como se va a contar.
33 2. La Transición “Eran los años 70. Soñábamos la libertad y la democracia. La radio estuvo allí” Mª Esperanza Sánchez, periodista de la Cadena SER 2.1 “Españoles, Franco ha muerto” Tras varios días de rumores, el 20 de noviembre de 1975 Carlos Arias Navarro apareció en la radio y la televisión pública, a las 10 de la mañana, para comunicar a los españoles que Franco había muerto. Mientras el último presidente del gobierno franquista pronunciaba estas palabras entre sollozos, muchos españoles esperaban el inicio de una nueva época ante la desaparición del dictador. Aunque se creyó, o al menos se esperaba, que la libertad llegaría casi de forma inmediata, España decidió andar despacio, pero segura, en su camino hacia el proceso democrático. Fue a partir de entonces, cuando se empezaron a experimentar un gran número de cambios políticos y sociales, que rompieron con las directrices del régimen de franquista. La radio vivió ese día histórico con gran inquietud. Quienes trabajaban en ella sabían que era el momento de empezar a luchar a favor de las libertades, pero el desconcierto que vivía el país se tradujo en estrictas medidas de control sobre los medios de comunicación. Esta situación se mantuvo, aunque mitigada, hasta el 6 de octubre de 1977, cuando se aprobó el Real Decreto 2664/1977 que concedía oficialmente la libertad de información a todas las emisoras de radiodifusión. Joaquín Arbide, locutor de La Voz del Guadalquivir, emisora del sindicato vertical, recuerda cómo vivió esa jornada en la radio: “El día que Franco murió estaba en mi casa cuando me llamaron de la emisora. Mi jefe me comentó que el teletipo que comunicaba que el dictador había muerto había llegado a las cuatro menos veinte y que poco después, León Herrera y Esteban, ministro de Información y Turismo, daría el mensaje en RNE. Me fui corriendo a la emisora y cumplí con lo que me pidieron que hiciese. Elaboré una nota de condolencia de la estación y conectamos con RNE, hasta nueva orden. Después de la desconexión, recuerdo que me dijeron que pusiese música clásica. Sin embargo, me llamaron la atención por poner el concierto de Aranjuez, ya que tenía un fragmento “alegre” y consideraban que no era apropiado. La verdad es que en aquel momento todo lo que estábamos viviendo era muy confuso. En la calle la situación era más o menos similar.
34 Todo estaba en silencio, nadie hablaba, porque no se sabía que podía pasar si se comentaba algo que el régimen no considerase correcto 34 ”. Indalecio Morales, periodista de Radio Jaén, también estuvo trabajando el 20 de noviembre de 1975: “Llegué a Radio Jaén poco antes de las siete de la mañana. Ya de entrada me encontré con una pareja de policías que me estaban esperando y que me dijeron que tenían orden de acompañarme y estar de servicio permanente en la emisora hasta nuevo aviso. Subiendo por las escaleras recuerdo que había tres teléfonos sonando. La primera llamada que atendí era de Telefónica que me comunicaba la obligatoriedad de darme conexión permanente con RNE, conexión indefinida. La siguiente era de mi compañero de Deportes Juan José Molina, quien me informó de lo ocurrido (…). La tercera era una comunicación de Madrid, donde se me ordenaba la obligatoriedad de conexión con RNE, hasta nuevo aviso y sin ningún tipo de programa local. Para mí, como para cualquier español, fue un cúmulo de sensaciones enorme, al tiempo que era consciente del gran momento que se estaba viviendo, por ello me costó trabajo reaccionar. (…) A partir de ese momento los acontecimientos se disparan y de manera oficial se declaran tres días de luto oficial en España 35 ”. Estos dos testimonios reflejan la tensión y el nerviosismo de esas horas de aparente vacío. La muerte de Franco era inevitable y, pese a que el poder temía la reacción de los medios y de la sociedad, todo trascurrió con normalidad: se siguieron respetando las órdenes de los militares y la radio continuó conectando con RNE, la del régimen. El dictador había muerto y ahora había que hacer las cosas bien. Ese mismo día, la Pirenaica también informó del suceso. Baudelio Sánchez, con la sobriedad que le caracterizaba, comunicó la noticia y recogió, a través de teletipos, las reacciones de diferentes personalidades: la organización anarquista Frente Libertario, el presidente de la República en el exilio, José Maldonado, el presidente de Fuerza Nueva, Blas Piñar o el falangista José Antonio Girón. Y como era de esperar, la de los líderes comunistas: Santiago Carillo y “la Pasionaria”. Estas fueron las palabras del primero en un comunicado de urgencia: 34 Entrevista a Joaquín Arbide, locutor-periodista de La Voz del Guadalquivir, Sevilla. Marzo 2011 35 Morales, Indalecio (2010), La radio en Jaén. Una aproximación histórica, Jaén, Universidad de Jaén, pp. 385-386
35 “La larga espera ha terminado. Un periodo de la historia de España toca a su fin. Ahora, las fuerzas de la oposición –izquierda, centro y derecha incluidastienen que salir a la luz pública, ofreciendo un Gobierno provisional y un programa realista capaz de hacer la más amplia unidad nacional (…) Toda demora en hacer esto podría ser muy grave para España, para Europa y para la Paz y estabilidad mundial. El pueblo español actuará en esta dirección en los próximos días 36 ”. El líder comunista se dirigía a sus seguidores para informarles de que la situación en España iba a cambiar en muy poco tiempo. Y no se equivocó. Desde el juramento de Juan Carlos I como Rey de España, se sucedieron diferentes acontecimientos políticos que derrumbaron las bases del sistema dictatorial y dieron comienzo a un sistema de derechos y libertades. Las ansias porque España cambiase y se asemejase al modelo político del resto de países europeos marcaron el ritmo de los hechos. Posiblemente, si la libertad de información se hubiese implantado el mismo día que murió Franco, muchos hubiesen utilizado los micrófonos para mostrar su desacuerdo con el régimen que acababa de terminar. Esto podría haber convertido a los medios en simples transmisores de opiniones o en provocadores de revueltas sociales, sin embargo, eso no fue lo que ocurrió. Los locutores fueron conscientes de la situación que se estaba viviendo en el país y de la repercusión de sus mensajes. Por ello, decidieron apostar por la información. Creyeron que la mejor forma de conseguir la aceptación del nuevo sistema era mostrando sus cualidades y aceptando las decisiones que los diferentes grupos políticos adoptaban en cada uno de sus encuentros. La proclamación de Juan Carlos I como Rey de España el 22 de noviembre de 1975, dio comienzo a unos años de gran actividad política en los que la radio tuvo conciencia de su labor e importancia. Fue entonces, cuando vivió su época dorada y se convirtió en uno de los agentes más destacados de la Transición, aunque para ello tuvo que esperar hasta 1977 e iniciar un proceso de transformación con el que acercase a los cambios políticos y sociales que se estaban viviendo en el país. De este modo, la radio dejó de dedicarse exclusivamente al entretenimiento e hizo de la información su mejor aliada. De ahí que la aparición de los primeros informativos propios y la pérdida del monopolio informativo de RNE, se viviesen con gran expectación entre aquellos que 36 Zaragoza, Luis (2008), obra citada, p.263
36 confiaban en la radio. Esto y las medidas aperturistas que iban naciendo de la Transición permitieron que dejase de ser un medio de segunda para convirtiese en uno de primera. Fue así como pudo luchar contra el prestigio que los intelectuales le habían otorgado a la prensa y la espectacularidad de la televisión. Durante los últimos años de la dictadura, la sociedad se había estado preparando para el cambio, o sea, las expectativas y la confianza de los españoles en la transformación del sistema jurídico-político había ido aumentando. Por ello, parte de ésta se sintió desencantada porque los hechos no se sucedían al ritmo que esperaban 37 . Joaquín Arbide asegura que él tampoco se sintió pleno: “Habíamos esperado tanto y añorado la Transición que cuando llegó me desanimó mucho el espíritu que había por parte de muchos compañeros del medio en el que estaba”. No obstante, afirma que, aunque la población hubiese querido que todo cambiase más rápido, era necesario actuar con tranquilidad, ya que cree que las cosas había que madurarlas. Una idea que también se aplicó en los medios de comunicación 38 . Para los seguidores del Franquismo, lo que se estaba gestando en el país era una traición. Un desacuerdo que les hizo idear una táctica con la que poder destruirlo. Fruto de estos pensamientos, fue el intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981, que pudo derrumbar el sueño de muchos españoles que habían luchado y trabajado por un sistema político mejor 39 . En el contexto político, se requería de la unión de todas las ideologías políticas, derecha, izquierda y centro, para poder alcanzar el triunfo democrático, ya que sólo así se rompería con el pasado y se iniciaría una nueva etapa que dejaría de tener dividida a la población del país. Fundamentalmente, se planteaban dos opciones: los reformistas y los rupturistas. Los primeros apostaban por avanzar hacia la democracia sin destruir lo existente, mientras que los segundos deseaban romper con el pasado y regresar a un sistema republicano. Aunque su modo de avanzar era discrepante, ambos coincidían en la necesidad de huir de la dictadura e iniciarse en la democracia 40 . El malestar que había mantenido dividida a la población española durante casi cuarenta años podía empezar a desaparecer ahora. Era el momento de dejar a un lado las 37 Arboledas, Luis (1995), obra citada, p.95 38 Entrevista a Joaquín Arbide 39 Arboledas, Luis (1995), obra citada, p.171 40 Morales, Indalecio (2010), obra citada, p.388
37 diferencias ideológicas, para unirse bajo un proyecto común. Resulta complejo pensar cómo fue posible el entendimiento entre políticos de ideologías tan dispares, sin embargo, parece que todas las ideas llevan a un mismo punto. Por su parte, gran parte de la población española no quería volver a vivir bajo una dictadura, tenían ansias de libertad y de cerrar, al menos, algunas heridas. La única forma de conseguirlo era apostando por la democracia, y eso hicieron. La Transición fue un momento de reencuentro y de unión. Si no hubiese sido así, nada de lo que hoy tenemos hubiese sido posible. Para muchos historiadores la Transición se inicia con la muerte de Franco y la proclamación de Juan Carlos I como Rey de España, sin embargo, hay quienes fechan este momento en el año 1969, cuando éste fue nombrado sucesor. Consideran que este hecho inicia un momento de cambio, ya que tras el fallecimiento del dictador no habría un gobierno unipersonal sino que tendría un jefe de Estado (el rey) y un jefe de Gobierno, que asumiría Carrero Blanco 41 . Joaquín Arbide también considera que ésta se inicia antes, puesto que los españoles tenían que ir preparándose para el cambio antes de que Franco desapareciese 42 . Aunque de forma teórica y práctica la Transición pudo haberse iniciado en años diferentes, como por ejemplo, tras el asesinato de Carrero Blanco, puesto que moría el que iba a ser el sucesor de Franco, lo cierto es que el presente proyecto va a estudiar a partir del año 1975. El porqué de esta fecha se debe a que se considera que, pese a los posibles cambios que se produjeron durante los últimos años de la dictadura, no fue hasta la muerte de su dirigente cuando realmente se pensó en democracia. Fue entonces, cuando los partidos pudieron unirse para pensar en un proyecto común que los condujese hacia un régimen en el que los ciudadanos pudiesen convivir en paz, disfrutando de sus libertades y derechos. 2.2 Primer informativo regional en Andalucía Hasta la dimisión de Arias Navarro como presidente del gobierno en 1977, España vivió dos años de continuismo político en los que se mantuvo la estrategia que 41 Morales, Indalecio (2010), obra citada, p.383 42 Entrevista a Joaquín Arbide
38 se había aplicado con el régimen de Franco. De modo que, la restrictiva legislación mediática seguía vigente, aunque cada vez se aplicaba menos, y RTVE seguía gozando de una situación monopolística, que le concedía el privilegio informativo. La llegada de Adolfo Suárez al gobierno, tras ser nombrado por el Rey, se caracterizó por sus continuas contradicciones. Mientras se esforzaba por aprobar un paquete de medidas con las que romper con el pasado, aprobaba medidas autoritarias. Es más, durante su mandato siguió habiendo expedientes, procesos y condenas contra periodistas y publicaciones, con motivo de la Ley Fraga. La situación se complicó aún más con la Ley Antilibelo (de abril de 1977 a diciembre de 1978), que otorgaba la responsabilidad de los textos condenados sobre los directores de las publicaciones 43 . Con estas medidas, se observa el momento de confusión que se estaba viviendo en el país y lo complicado que resultaba otorgarle plena libertad a los medios. Se iniciaba una nueva etapa que trascurría más lenta de lo que parte de la población y los medios deseaban. Por ello, mientras la prensa conocía la aprobación de medidas que le limitaban su libertad, la radio ideaba programas con los que empezar a adentrarse en la información. Fue así como, los periodistas más avanzados empezaron a darle un toque diferente a la radio que había entretenido a los ciudadanos en el Franquismo. La llegada de Iñaki Gabilondo a la radio, en 1970, coincidió con los años más débiles del Franquismo. Tras pasar por Radio Popular y por la Cadena SER en San Sebastián, este antifranquista confeso llegó a Radio Sevilla para sustituir a su compañero Manuel Alonso Vicedo, que había muerto en un accidente. La emisora de Queipo de Llano iniciaba un proceso renovador, por ello, necesitaba a una persona activa y progresista, que consiguiese cambiar rotundamente el estilo que durante años había tenido la emisora de la Cadena SER. El joven vasco no sólo alcanzó este propósito, sino que también la convirtió en una de las estaciones más adelantadas a su tiempo. Unos logros que provocaron que los nostálgicos del Franquismo utilizasen sus armas para que poco después de la muerte del dictador abandonase la emisora. Uno de los proyectos más fuertes de Gabilondo fue que los oyentes y redactores se sintiesen orgullosos de ser andaluces. Su eslogan: “Andalucía es una tierra grande, hermosa, vieja y sabia. Siéntase orgullo de ser andaluz” definía perfectamente la línea 43 Bustamante, Enrique (2008), obra citada, pp. 64-65
39 que iba a seguir la emisora durante su mandato. Por ello, empezó a difundir la cultura y lo cotidiano de lo andaluz, a través de gente de diferentes pueblos de la autonomía 44 . Enrique García Gordillo, un joven periodista que compartió micrófono con Iñaki Gabilondo en la emisora andaluza, recuerda cómo éste les inculcó el compromiso por Andalucía y como eso marcó una seña de identidad entre todos los que trabajaban en Radio Sevilla. Además, asegura que este comportamiento fue determinante para que triunfase el primer informativo regional que se hizo en España. Radio Sevilla era la tercera emisora más potente de la Cadena SER, de hecho, se escuchaba prácticamente en toda Andalucía y fuera de la comunidad. Por ello, se convirtió en una estación de referencia que influía en el resto. Pese a que hasta 1977 RNE contaba con la exclusividad informativa, el equipo que dirigía Iñaki Gabilondo fue un poco más allá. Tras renovar la plantilla de la emisora para equiparse de un grupo de periodistas, comenzó a avanzar hacia la información y a reducir los espacios de entretenimiento 45 . Aunque el informativo regional se empezó a emitir cuando a Gabilondo lo trasladaron a Madrid, su paso por la emisora sevillana consiguió asentar las bases de este proyecto, que le debía mucho al joven vasco que casualmente llegó a Sevilla y que consiguió unir a las ocho provincias bajo un mismo sentimiento. Posiblemente, si él no hubiese inculcado el valor por la tierra y la sintonía de que todas eran una, la idea de crear un informativo regional no hubiese aparecido hasta que la comunidad hubiese conseguido su autonomía. En septiembre de 1976 a las ocho y media de la mañana se emitió el primer informativo regional, tras la aprobación de Ángel Botana, el nuevo director de Radio Sevilla. Enrique García Gordillo fue uno de los protagonistas de este programa: “Tras convencer a las emisoras propias y asociadas para que se sumasen al proyecto, cada mañana se convocaba a los andaluces para que escuchasen de 8.30 a 9 información exclusivamente de Andalucía. Esa misma mañana, y antes del informativo, contactábamos con todas las emisoras para establecer un esquema de contenido. A continuación, se hacía la puesta en antena desde Sevilla y se iba conectando con 44 Martín, Carmelo (1998), Iñaki Gabilondo. Ciudadano en gran vía. La aventura de 30 años de radio, Madrid, El País Aguilar, p.113 45 Entrevista a Enrique García Gordillo, periodista de la Cadena SER en Sevilla, mayo 2011
40 aquellas que tenían algo que aportar. Aunque el programa se hacía desde la capital, se emitía de forma simultánea por todas las emisoras de la Cadena SER de Andalucía 46 ”. Pese a que este proyecto, pionero en España, nació antes de que se liberalizase la información, Enrique García asegura que nunca recibieron una llamada de atención: “es posible que los dirigentes pensaran que al no ser un programa nacional no chocaba con la legislación vigente o que era el momento de empezar a ser permisivos”. Alfredo Martínez, periodista de la Cadena SER Granada hasta 1977, confirma la importancia de esta iniciativa, aunque reconoce que no se consolidó hasta los 80: “Las conexiones no era estrictas. De hecho, si al director de Radio Granada no le interesaba conectar con Radio Sevilla por algún motivo, no lo hacía. Además, su estructura era muy débil, ya que en muchas capitales no había periodistas, sino locutores de continuidad que asumían este rol 47 ”. Aunque para la consolidación del proyecto se tardaron varios años, la propuesta fue todo un éxito para el sistema radiofónico andaluz. Esta iniciativa de la emisora sevillana marca el inicio de un periodo en el que la radio va a ir conquistando sus propias libertades. De hecho, ese mismo año, según Iñaki Gabilondo, se permitió que la Cadena SER emitiese noticias que procedían de RNE: “teníamos que presentarlas como noticias remitidas por la radio pública, pero ya empezábamos a poder leer información con la voz de un locutor nuestro 48 ”. Estos dos casos demuestran las ansias de información que tenían las emisoras de la Cadena SER, a pesar de la escasez de medios técnicos con los que se contaba. En una situación similar estaban los redactores de Radio Juventud de Málaga, quienes decidieron poner también en marcha su propio informativo regional que se emitió a través de las emisoras de REM, CAR y CES en las ocho provincias. A las seis y media de la tarde, Mª Teresa Campos, Jiménez-Pajarero y Rafael Rodríguez empezaban su espacio conocido como “Radio Pitido”, por los problemas técnicos que 46 Entrevista a Enrique García Gordillo 47 Entrevista a Alfredo Martínez, periodista de Radio Granada, junio 2011 48 Martín, Carmelo (1998), obra citada, p.145
47 acontecimiento. Rafael Rodríguez, periodista de la emisora, expone que la posibilidad de informar sobre las ruedas de prensa de los partidos políticos supuso un gran impacto e ilusión para todos. Algo que justifica a partir del despertar informativo que se produjo en 1977 con la legalización de los partidos políticos y los sindicatos o los movimientos ciudadanos. Además añade que, el aprendizaje de aquellos años fue rapidísimo, ya que tuvieron que aprender en muy poco tiempo la terminología adecuada para explicar a los ciudadanos cómo se hacía una Constitución o un estatuto de autonomía. No obstante, asegura que esto no supuso ningún problema, puesto que había muchas ganas de saber y transmitir 58 . Las palabras de estos periodistas reflejan su gran compromiso con el proceso democrático y con la conquista libertades. Pese a que aún no se había aprobado el Decreto de 1977, hicieron uso de la permisividad que el gobierno les concedía y actuaron como periodistas libres que informaban y acogían a los partidos políticos y sindicatos en sus emisoras sin miedo a sufrir represalias por ello. La ilusión de los comunicadores radiofónicos incentivó a que los diferentes líderes políticos recurriesen a los medios de comunicación, para convencer a la población de que fuese a las urnas y apostase por el sistema democrático. Los resultados demuestran la eficacia de esta práctica, puesto que la sociedad española confirmó con su voto, que estaba a favor del cambio y que era consciente de que esto se hacía a través del consenso entre todos los ciudadanos 59 . Mientras se empezaba a implantar la democracia, España vivía también la creación de las autonomías, entre ellas la andaluza. Previo a la creación de la Preautonomía de Andalucía, presidida por Plácido Fernández Viaga, en abril 1978, los andaluces protagonizaron uno de los acontecimientos más destacados de su historia. El 4 de diciembre de 1978 diferentes partidos y organizaciones andaluzas reivindicaban la autonomía y el día de Andalucía. Ese día, miles de andaluces salieron para mostrar su voluntad de ser uno. Enrique García Gordillo afirma que ese día aunque la sociedad estaba unida en las diferentes estaciones radiofónicas andaluzas, aún no existía ese sentimiento comunitario. Por ello, tuvo que llamar a los directores de todas las emisoras provinciales para convencerles de la importancia del acontecimiento y de una 58 Entrevista a Rafael Rodríguez 59 Arboledas, Luis (1995), obra citada, p.171-173
48 retransmisión conjunta. Además, reconoce que en aquel momento las condiciones técnicas eran muy precarias, aunque sus ganas porque todo saliese adelante le impulsaron a él y a todos sus compañeros a idear cualquier práctica con la que suprimirlas. Por ejemplo, en su caso comenta que, al no existir teléfonos móviles ni unidades móviles, tuvo que recurrir a la emisora del coche de un compañero de Sevillana de la Electricidad para poder retransmitir todo lo que estaba sucediendo en la calle 60 . Estas palabras muestran a un periodista comprometido con su trabajo y el momento que estaba viviendo su comunidad. Este sentimiento también envolvió al resto de compañeros que, junto a él, dieron voz en primera persona a lo que estaba sucediendo en las diferentes capitales de provincia de Andalucía. A partir de un documento sonoro ofrecido por Enrique García Gordillo de la Cadena SER en Andalucía, a continuación se va a analizar lo que se emitió en la mañana del 4 de diciembre de 1977: La conexión con los periodistas de las distintas emisoras fue constante durante toda la mañana. La Andalucía que había estado disgregada y apática durante muchos años, se unía bajo un proyecto común que congregaba a los parlamentarios andaluces y a su pueblo. Todos los periodistas hacían mención a la multitud de gente que se había desplazado a las capitales de su provincia para participar en la manifestación, a los colores de la bandera y al sentimiento que se estaba viviendo en las calles. En sus palabras se reflejaba la emoción del momento y la alegría por el éxito de la convocatoria, pese a que las condiciones de sonido no eran tan lo favorables como les hubiese gustado. La locución firme y segura con la que narraban los hechos, hace sentir que lo que estaba viviendo era real y que estaba orgullosos de poder retransmitírselo a sus ciudadanos. Así, decidieron ofrecer sus micrófonos a diferentes parlamentarios para que pudiesen contar con entusiasmo lo que estaban viviendo. Un discurso que coincidía en señalar que estaban unidos por un proyecto común: la autonomía andaluza. Los gritos de ¡Andalucía, Andalucía!, que se vitorearon durante todo el recorrido, dejaron paso a un discurso que reconocía el orgullo de ser andaluz y la “satisfacción de que un pueblo se levantase para conseguir la libertad y la igualdad, junto al resto de pueblos de 60 Entrevista a Enrique García Gordillo
49 España” 61 . Era el momento de luchar por su tierra, y así lo hicieron. Aunque al principio estas emisoras no tenían conciencia de la unidad de una audiencia regional, el acontecimiento las unió y cambió esa idea. Los periodistas cubrieron minuto a minuto lo que sucedía en las diferentes provincias, mientras los oyentes andaluces conocían bajo una misma estación lo que sucedía en toda Andalucía. Pero no sólo la Cadena SER tuvo un papel destacado en esa jornada. Con motivo de la muerte del joven Manuel José García Caparrós, Radio Juventud de Málaga alcanzó una gran de popularidad ese día, puesto que se encargó de informar tanto nivel regional como nacional de lo sucedido. Rafael Rodríguez trabajó ese día en la emisora, la cual considera un referente de la ciudad: “El inicio de los incidentes, ante la Diputación, los narré en directo desde la azotea del edificio contiguo a través de un teléfono que habíamos prolongado desde uno de los pisos. Sabíamos de antemano que algo iba a suceder, ya que el presidente de la Diputación se negó a poner la bandera de Andalucía en el balcón. Radio Juventud fue, sin duda, la radio informativa de la ciudad 62 ” Tres años después, y tras elegir a través de una consulta popular el artículo por el que se iban a regir, se celebró el referéndum del 28 de febrero de 1980. La comunidad fue sometida a una consulta que exigía que la respuesta afirmativa superase el 50% en las ocho provincias. Esto se complicó cuando se confirmó que el resultado tenía que ser sobre el censo, no sobre el número de votantes. En todas, salvo en Almería, se consiguió. A la orden de los resultados, no se podía crear la autonomía, sin embargo, tras una negociación oficial, se consiguió el reconocimiento de la autonomía 63 . Como director de los Servicios Informativos de la Ser en Madrid, Iñaki Gabilondo recuerda una anécdota que según él: “resulto ser decisiva y que pudo haberlo sido también para la SER”. Señala que, tras la convocatoria del referéndum por parte del Gobierno de la UCD, Fontán le comentó que habían llamado del Gobierno pidiendo que la emisora apostase por la abstención y que ésta se había comprometido previamente. 61 Retransmisión de la manifestación del 4 de diciembre de 1977, emitida por la Cadena SER en Andalucía. Grabación cedida por Enrique García Gordillo 62 Entrevista a Rafael Rodríguez 63 Morales, Indalecio (2010), obra citada, pp.293-293
50 Gabilondo se opuso y, tras hablarlo con Fontán, decidieron que la SER no iba a apoyar la propuesta del partido 64 . Rafael Rodríguez reconoce que vivió una situación similar en el referéndum del 28-F de 1980: “El Gobierno de la nación y la UCD pidieron la abstención. Radio Juventud de Málaga, pese a pertenecer a la cadena de medios de comunicación del Estado, mantuvo su talante progresista y se adaptó una postura a favor del sí, como pedía la Junta preautonómica y el resto de partidos”. El periodista de Radio Juventud reconoce que en aquellos momentos eran militantes de la información con libertad y democracia, por ello, tenían un compromiso claro y rotundo con ella. No obstante, afirma que este comportamiento era contrario al de los periodistas clásicos del régimen, que seguían aferrados al Movimiento 65 . Estos testimonios parecen demostrar que aunque ya existía libertad de información y se defendía la independencia, el Gobierno intentó manipular a los medios. En este caso, ya no sólo afectaba a la radio estatal, sino también a una privada que empezaba a saborear la aprobación del Decreto de 1977 y a decidir los contenidos que se emitían. El compromiso de estos periodistas a favor de la Transición, consiguió que la radio no cayese en una de sus peores enfermedades: la subordinación al poder. Posiblemente, ésta sea la causa del éxito y la credibilidad que alcanzó la radio durante estos años. En el caso concreto de la Cadena SER, es probable que esta decisión fuese determinante para que no empezase a morir cuando se marchó la UCD, sino todo lo contrario, se alzase con una situación prestigiosa que aún sigue ostentando. Además, Alfredo Martínez relaciona la creación de la Junta de Andalucía con la aparición de una estructura radiofónica andaluza. Considera que, aunque ya se había creado el primer informativo regional e Iñaki Gabilondo había estado impulsando el valor de sentirse andaluz, no fue hasta este momento cuando las dos audiencias territoriales, la occidental y la oriental, se fusionaron en una. Hasta principios de los 80, la radio tenía una audiencia mayoritariamente local o provincial 66 . 64 Martín, Carmelo (1998), obra citada, p.172-173 65 Entrevista a Rafael Rodríguez 66 Entrevista a Alfredo Martínez
51 Resulta evidente que los años dorados de la radio se afrontaron con un equipo de jóvenes periodistas, que apenas conocían cómo se organizaban los informativos radiofónicos. Sin embargo, en uno de los periodos históricos más importantes y de mayor efervescencia informativa de España, estos los retransmitieron con una profesionalidad que dejaba mucho que envidiar a muchos de los que hasta ahora habían sido las voces del régimen franquista. Su inquietud y motivación porque el cambio político fuese un éxito, les impulsó a desarrollar diferentes prácticas con las que camuflar su escasa veteranía y las deficiencias técnicas, fruto de muchos años de represión y de falta de riqueza empresarial. Además, contaban con uno de sus bienes más preciados: la libertad. Desde que se aprobó el Decreto de 1977, los medios comenzaron a ofrecer lo mejor de sí mismos y a aprovechar su principal característica: la instantaneidad. La desaparición de las oficinas de censura dio paso a las retransmisiones en directo, con las que la audiencia podía conocer y vivir de forma simultánea la celebración de las primeras elecciones democráticas o la manifestación andaluza del 4 de diciembre. Esto resultaba novedoso e increíble para los oyentes y un medio que hasta ahora había estado sometido a férreos controles que le impedían innovar o cumplir una de sus funciones más valiosas, la información. De manera que, la radio creció a medida que lo hacía la democracia, y juntas conquistaban las libertades que durante tantos años habían estado soñando. 2.5 Por fin, libertad de información. Decreto 1977 Tras la victoria de la UCD en las elecciones de junio de 1977, con el 34,8% de los votos, es decir, 165 escaños de los 360, Adolfo Suárez se enfrentó a un periodo muy complicado. Los primeros pasos de la Transición se dieron sobre una profunda crisis económica, que perduró prácticamente durante toda la década de los 70. El crecimiento era mínimo y las tasas de paro e inflación eran muy altas, de hecho, en 1977 España estaba en bancarrota. Por otra parte, este periodo también se caracterizó por las protestas sociales y políticas, que presionaban hacia el avance de la democracia. De manera que, aunque se ha definido como un periodo pacífico, existieron varios momentos conflictivos que demostraron la tensión que se estaba viviendo en esos años.
52 Bajo este contexto se desarrolló la política de medios de Adolfo Suárez que, como ya se ha dicho, estuvo marcada por la contradicción. Aunque mantuvo medidas del Franquismo y añadió algunas con un cierto rasgo restrictivo, aprobó el decreto más importante para los medios de comunicación 67 . En octubre de 1977, meses después de las elecciones, el Gobierno de la UCD firmó un decreto que suprimía la censura y liberalizaba la información: “se autorizó a todas las emisoras a difundir sus propios programas informativos sin necesidad de continuar conectando obligadamente con los Partes de RNE 68 ”. Fue a partir de entonces, cuando España empezó a vivir el “boom de la radio”. Sin embargo, y pese a que se instauraba como uno de los derechos de la sociedad democrática, aquellas emisoras que decidieron empezar a crear sus propios informativos tuvieron que cumplir unos requisitos. Las estaciones tenían que presentar en la dirección general de la radio televisión un dosier con: 1. El nombre del director de antena. 2. El del director de informativos, que debía ser un profesional inscrito en el registro oficial de periodistas. 3. El de los periodistas que trabajarían en ella, al menos cuatro y con inscripción oficial. 4. Citar las agencias de prensa a las que estaba abonada la radio, la programación de los programas informativos y la hora exacta en la que se va a emitir 69 . El Decreto aprobado por Suárez rompía con cuarenta años de represión radiofónica. Por lo que era el momento de innovar y desarrollar todos los proyectos que antes se habían quedado en una simple idea. A partir de ese momento, el medio vivió su mejor época gracias a su capacidad para adaptarse a los diferentes cambios sociales y políticos. Esta fue una de las claves de su éxito. En octubre de 1977, RNE perdió el monopolio informativo que le otorgó Franco en octubre de 1939. No obstante, aquellas emisoras que lo deseasen podrían seguir conectando de forma voluntaria con la radio estatal. Esta situación cogió desprevenidas a muchas estaciones, que no eran capaces de ofrecer a su audiencia una producción 67 Bustamante, Enrique (2008), obra citada, pp.64-65 68 Arboledas, Luis (1995), obra citada, p.174 69 Cheval, Jean-Jacques (1990), La radio en Espagne. Actualité et mutation, Bordeaux, Maison des Pays Ibériques, pp. 43-44
53 informativa propia. La única que fue capaz de afrontar el cambio, casi de forma inmediata, fue la Cadena SER, ya que desde hacía varios años había empezado a hacer sus “pinitos” informativos a través de formatos de actualidad con los que huir de la censura (por ejemplo, Hora 25) y contaba con un equipo de profesionales similar al de RNE. Otras emisoras privadas, como Radio Intercontinental, crearon un espacio de micronoticias con el que daban voz a las noticias que le llegaba de la agencia EFE 70 . Alfredo Martínez reconoce que cuando la Cadena SER empezó a elaborar sus primeros informativos, ya contaba con un formato bastante establecido: “No había experiencia previa, pero por ejemplo se sabía que había 10 minutos de desconexión en los que teníamos que entrar. No era un salto al vacío sin red, puesto que todo estaba definido, no se improvisaba. Sin embargo, la estructura de los magazines era más flexible 71 ”. Iñaki Gabilondo, ya en la Cadena SER en Madrid, recuerda esa fecha: “Las otras radios no se desplazaron de un modo tan rápido como nosotros. Ese día, que fue el primer día que se pudo, informó la SER, las demás no. Ninguna tenía la potencia, la audiencia o la costumbre de operar en cadena como la teníamos nosotros. La noticia en España de la radio informativa en libertad fue la aparición de la Ser con sus servicios informativos. Fue determinante y, a continuación, todos los políticos de la esperanza democrática corrieron a intervenir en la Ser”. Además, Iñaki Gabilondo comenta el por qué decidieron emitir su programa informativo a las dos y media, la hora de “El Parte”: “Nos enteramos de que pasado mañana comienza el asunto y que RNE va a trasladar su informativo a las dos y media de toda la vida a las dos. RNE creía que las dos y media era una hora que estaba manchada por El Parte, y quería empezar el nuevo tiempo con un horario limpio y distinto para la información. Y pensamos: no puede ser, ahora que toda España tiene la costumbre de la hora a la que dan las noticias… (…) Calderón y yo cogimos a Fontán y le dijimos pasado mañana empezamos a las dos y media. (…) Y el primer programa en libertad que se emitió fue a las dos y media y lo 70 Balsebre, Armand (1994), La credibilidad de la radio informativa, Barcelona, Feed-Back Ediciones, p.9 71 Entrevista a Alfredo Martínez
54 hice con Jesús Joaquín Iriarte. La SER, desde ese momento se instaló en las dos y media. Conquistamos esa hora y ya pasó a ser nuestra para siempre 72 ”. Estas declaraciones del periodista de la Cadena SER reflejan el deseo de aquellos años de hacer una radio diferente y conquistar el campo de la información. Además, del esfuerzo que durante años habían estado desempeñando, con programas que rozaban lo legal y que los iban acercando hacia la información. Mientras esta estación empezaba a emitir sus primeras noticias, elaboradas por una joven e inexperta redacción que ponía todas sus ganas en esto, RNE intentaba limpiar su imagen. Tras décadas al servicio del poder, pretendía unirse al proyecto democrático y borrar todas las huellas que la dictadura hubiese podido dejar en ella. Aunque la iniciativa fue buena, su subordinación al partido en el gobierno se ha mantenido prácticamente hasta la actualidad. Lo más destacado de este cambio legislativo fue que la radio iba recuperando poco a poco la vida y el dinamismo que durante años le habían secuestrado. Los límites habían desaparecido, por lo que era el momento de ofrecer a la audiencia un mensaje veraz y con una clara tendencia hacia el triunfo democrático. El medio acogió la libertad de información con muchas ganas y dispuesto a ofrecer un producto diferente, cercano y libre. La relevancia de los hechos políticos, que se sucedieron durante aquellos años, contribuyeron a que su sueño se hiciese realidad y a que alcanzase el prestigio que se merecía. A partir de ese momento, la mejor forma de definir la radio era como informativa. Los periodistas radiofónicos empezaron a salir a la calle para captar la noticia y conocer, en primera persona, qué estaba sucediendo en las movilizaciones sociales y políticas. Al mismo tiempo, los micrófonos se abrieron para que los políticos y la población empezasen a participar y a expresarse a través de ella 73 . El boom de los programas informativos provocó la desaparición de la radio entretenimiento; esa que durante el Franquismo hizo disfrutar a la audiencia con sus concursos, radionovelas o musicales. Fue en ella donde parte de la población se refugió ante la falta de credibilidad de la radio estatal, que se limitaba a difundir información manipulada y repleta de propaganda política 74 . 72 Martín, Carmelo (1998), obra citada, p.72 73 Cheval, Jean-Jacques (1990), obra citada, p.44 74 Balsebre, Armand (1994), obra citada, pp.9 a 13
55 Además, los magazines musicales se transformaron en informativos y aparecieron los grandes espacios de éxito dirigidos por destacados periodistas. Esta nueva forma de entender la radio creó una nueva cultura profesional, en la que las emisoras buscaban a licenciados en ciencias de la información y empezaban a excluir al cuadro de actores y locutores que anteriormente había protagonizado los diferentes espacios radiofónicos. De manera que, la situación resultante de estos años fue la siguiente: - La figura del locutor perdió sentido en esta nueva etapa, por lo que el periodista es quien redacta y locuta las noticias, aunque para ello se tenga que sacrificar la calidad de la voz, la dicción o la habilidad lectora. - Las nuevas promociones de periodistas son capaces de dar una imagen de profesionalidad y de independencia con el Franquismo 75 . Es cierto que la población estaba ansiosa por conocer todo lo que pasaba, sin embargo, hubo también quien añoraba la radio de la ilusión, de los concursos, de la música…Este es el caso de Joaquín Arbide, quien califica estos años como un “sarampión de charla”: “La gente reclamaba en ese momento, si se había legalizado o no el partido comunista. Pero, había un sarampión de informativos. Y aquí la radio se dañó y creo que también el oyente, porque se habló demasiado. Esto fue en detrimento de ésta, ya que desapareció la radio mágica, la que hacía soñar, imaginar… 76 ”. Es posible que sus palabras representen la sensación que tuvieron muchos locutores ante la llegada de la información a la radio. Para ellos, esto ponía fin a muchas horas delante de un micrófono entreteniendo y haciendo soñar a todos aquellos que decidían escuchar la radio, para olvidarse por un tiempo de los problemas. Joaquín Arbide es consciente de la importancia y la necesidad de la información durante esos años, sin embargo, para un apasionado del teatro, como lo es él, la desaparición casi total de estos espacios lo llenó de desencanto y desilusión. Algunos locutores de estos años decidieron someterse a las nuevas exigencias y ponerse a estudiar, pero hubo otros que decidieron retirarse y quedarse con el recuerdo de una radio que despertaba la imaginación de todos aquellos que la encendían. Esto es lo que suele suceder cuando se producen cambios, unos tienden a adaptarse a la nueva situación y otros se resignan y 75 Balsebre, Armand (2002), obra citada, p.476 76 Entrevista a Joaquín Arbide
56 abandonan. Es posible que fuesen momentos difíciles para estos, pero la situación que vivía España requería de una radio que informase y se volcase plenamente con la lucha por el proceso democrático. Aunque alguna emisora se hubiese opuesto a la desaparición de los locutores o de la radio entretenimiento, la orden del Ministerio de Cultura del veintidós de noviembre de 1977 no les hubiese dejado otra alternativa. Ésta obligaba a que cada estación tuviese, como mínimo, a cuatro redactores profesionales que estuviesen inscritos en el Registro Oficial de Periodistas 77 . Parece lógico, que, debido a la coyuntura política que estaba viviendo el país, la radio primase la información sobre cualquier otro contenido. Sin embargo, cabe cuestionarse por qué esta media, por qué se impone como obligatorio. Hasta ahora, la única emisora que contaba con un equipo de periodistas era RNE, el resto no recurrieron a ellos hasta el final de la dictadura o el principio de la Transición. Es posible que el objetivo fuese romper definitivamente, pero de forma indirecta, con la radio entretenimiento y otorgarle a la radio un valor diferente al que tenía. De modo que, se suprimieron unos formatos que estaban agotados, para otorgarle todo el protagonismo a la Transición. Fue un momento de efervescencia informativa, en la que los numerosos acontecimientos que se sucedían demandaban a gente preparada que no se identificase con la radio franquista. Quizá con la idea de dar síntomas de formalidad, profesionalidad y credibilidad. Era uno de los momentos más importantes de la historia de España y se deseaba que todo saliese perfecto. No obstante, estos cambios de la programación radiofónica empezaron a dar sus primeros pasos en los últimos años del Franquismo. Otra de las transformaciones más destacadas, fue el aumento de las horas de emisión. La mañana empezó a ocupar un lugar destacado en la radio y la música cambió de estilo. La clásica y la española dejaron paso al flamenco y a los ritmos que más gustaban a los jóvenes. Fruto de aquellos años son los conocidos 40 principales, que empezaron como un programa de la Cadena SER y han acabado como una cadena musical del mismo grupo 78 . 77 Armand, Balsebre (1994), obra citada, pp. 9 a 13 78 Checa, Antonio (2000b), La radio en Sevilla (1924-2000), Sevilla, Ayuntamiento, p.126-127
63 audiencia y la publicidad incentivaron muchos de los programas que durante esos años empezaron a aparecer en las ondas. No obstante, la radio nunca perdió de vista la información y la actualidad, ya que a partir de la Transición fueron sus bienes más preciados, con los consiguió triunfar entre quienes la escuchaban. 2.8 Nuevas frecuencias Durante la Transición, el gobierno español tuvo que adaptar su política de frecuencias al resto de Europa. Este proceso estuvo determinado por dos leyes fundamentales: 1. El Plan Técnico Nacional de Radiodifusión Sonora del 27 de octubre de 1978. Con este Decreto se pretendía ajustar el espectro radiofónico español a los acuerdos de la Conferencia de Ginebra, del 22 de noviembre de 1975. En el reparto, el Estado se reservó toda la onda larga y corta y dos tercios de la onda media que dividió entre RNE y Radiocadena española. Por el contrario, la radio privada se tuvo que conformar con un tercio. Las dos grandes cadenas privadas en OM que se beneficiaron de esta situación fueron SER y COPE, aunque la primera más que la segunda. A partir de ese momento, las nuevas emisoras que apareciesen tuvieron que emitir en FM y las comunidades autónomas adquirieron competencias sobre algunas emisoras 91 . Esta ley consagró la hegemonía de la radio pública, ya que le otorgó un mayor porcentaje de emisoras de onda media con más potencia y mayor cobertura territorial, y dividió a la audiencia de las emisoras privadas entre COPE y SER. 2. El Plan Técnico Transitorio del Servicio Público de Radiodifusión Sonora en Ondas Métricas con Modulación de Frecuencia del 8 de junio de 1979. A partir de éste, entre 1979 y 1982, se concedieron 300 licencias de FM, la mayoría a antiguas cadenas que aumentaron la extensión de su radiodifusión, y aparecieron nuevas emisoras públicas vinculadas a las comunidades autónomas. Las primeras en disfrutar de ellas fueron Cataluña (Catalunya Radio), País Vasco (Eusko Irratia) y Galicia (Radio Galega). La SER volvió a beneficiarse de este reparto y se facilitó la creación de una 91 Checa, Antonio (2000b), obra citada, p.138
64 nueva emisora privada, Antena 3 Radio, que obtuvo el mayor porcentaje de concesiones y en pocos años se convirtió en la principal competidora de la Cadena SER. Esta nueva emisora y el desarrollo de la Cadena Rato o la COPE rompieron con la situación privilegiada que hasta ahora tenían las estaciones públicas (RNE y RCE) y la Cadena SER 92 . Tanto Antena 3 Radio como Radio 80, próximas a los dirigentes en el poder, al día siguiente de las concesiones disponían de un amplio espectro radiofónico que las acercaba a diferentes lugares de la geografía española. Es así como se comprueba la influencia del poder en las concesiones privadas, puesto que estas emisoras recibieron su recompensa tras varios años de apoyo al Franquismo 93 . Este reajuste estuvo sometido a fuertes críticas y acusaciones de favoritismo, sin embargo, no fue algo exclusivo de ese momento, ya que ha sido una constante que se ha mantenido en adjudicaciones posteriores que han realizado el Gobierno central y regional 94 . El decreto de 1979 no sólo buscaba la organización de la radiodifusión española, sino también la implantación generalizada de una programación informativa. En el artículo 8 apartado c, se habla del “compromiso –por parte del solicitantede difusión de servicios informativos generales, realizados por servicios propios competentes, en criterio de Administración, o mediante acuerdo con otras redes o emisoras, oficiales o privadas 95 ”. Esto refleja claramente el valor que adquirió la información durante esos años y como la radio ya no se entendía sin ella. Quizá ésta sea la causa por la que el poder decidió beneficiar, en la última concesión, a emisoras afines a él, ya que necesitaba de alguna estación con la que dirigirse a la población y evitar información que le perjudicase. Por lo que, aunque la radio avanzaba en materia legislativa o de contenidos, la esencia que se había estado fraguando desde la dictadura seguía en ella pese a la máscara de modernidad. Esta reorganización radiofónica recuerda en cierta medida a la que se hizo en España durante la Dictadura Franquista. En ambos casos, estos cambios se realizaban con el fin de asemejarse al panorama europeo, sin embargo, siempre parecen beneficiarse los mismos, la radio estatal y los afines al gobierno. Las radios públicas vuelven a gozar de una situación que las beneficia frente al resto, ya que gozan de un porcentaje superior en el reparto. 92 Balsebre, Armand (2002), obra citada, pp.481-482 93 Bustamante, Enrique (2008), obra citada, p.75 94 Arboledas, Luis (1995), obra citada, p.181 95 Morales, Indalecio (2010), obra citada, p.410
65 Aunque el espectro radiofónico privado quedó dividido entre la COPE y la SER, esta última pudo expandirse gracias a las buenas relaciones que tuvo con el poder. Con esto no se quiere decir que entre la emisora episcopal y el estado hubiese algún tipo de enfrentamiento, pero en ese momento la Iglesia ya había dejado de ser uno de los pilares fundamentales del sistema y había perdido la relevancia que le se otorgó durante el régimen. Esta idea y la aparición de una cadena de emisoras que guardaba cierta relación con el gobierno de la UCD, parecen demostrar que la radio seguía estando controlada por el poder y que éste influía en su difusión. Es cierto que ahora no se limitaba la información que podían emitir las emisoras, lo que en estos momentos hubiese provocado alguna revuelta, pero se hacía algo peor: se le impedía llegar a más público. Esta restricción parece demostrar que la intención del Gobierno era seguir teniendo una situación de superioridad frente al resto de emisoras, puesto que habría muchos puntos a los que no llegaría otra estación. De manera que, habría personas que sólo conocerían la información a través de una sola fuente, por lo que no podrían corroborar en qué medida era cierto o no lo que se le estaba diciendo, puesto que la sombra de la manipulación informativa ha estado siempre presente en los medios estatales. Por todo esto, parece que se observan algunas contradicciones entre los actos y mensajes de igualdad y libertad de aquellos que estuvieron en el poder durante los primeros años de la democracia. Las radios libres Por otra parte, uno de los fenómenos más destacados de estos años fueron las radios libres. Aunque en Europa aparecieron entre 1974 y 1976, en España no surgieron hasta 1979 (Ona Lliure en Barcelona), ya que la normativa de 1964 relacionaba la FM con emisoras que ya emitían en OM 96 . Este retraso se debió a que los gobernantes decidieron no autorizar a las radios culturales, asociativas o municipales que emitían sin licencia y que se mostraban como una alternativa. Prefirieron adoptar una postura comercial y continuar con la empresa privada, con la que ya empezaban a hacer negocio y enriquecerse 97 . 96 Bustamante, Enrique (2008), obra citada, p.75 97 Bustamante, Enrique (2008), obra citada, p.75
66 En España, las radios libres aparecieron en Cataluña. La primera que tuvo una emisión regular fue Onda Libre, que había sido formada por un grupo de estudiantes de la facultad de Ciencias de la Información. Su intención era reclamar su derecho a la expresión y a la emisión, de ahí que, diesen la palabra a diferentes colectivos que no tenían otra forma de dar su opinión. Entre sus objetivos aparecerían la diversión, la contrainformación o la radio-provocación. La situación de ilegalidad en la que se movía provocó su cierre en dos ocasiones: el 19 de abril de 1979 y el 15 de mayo de ese mismo año. Este fenómeno no sólo se dio en esta comunidad, sino que se extendió a Euskadi, Valencia, Madrid, Galicia, Extremadura, Salamanca y Zamora. Aunque estas estaciones apenas modificaron el espectro radiofónico, sí consiguieron que el lenguaje y el estilo se hiciesen más cercanos y fuesen menos fríos. Una práctica que introdujeron las radios libres con su estilo informal, llano, espontáneo, asequible y popular 98 . 2.9 La Radio en la Transición Tras analizar diferentes elementos de la radiodifusión española y el proceso democrático, cabe preguntarse, ¿qué papel desempeñó el medio durante estos años? Para poder hacer una pequeña aproximación, es recomendable conocer la opinión de algunos periodistas que trabajaron en el medio durante estos años: 1. Para Rafael Rodríguez la radio aportó vida y llevo a la gente la libertad y la democracia: “La información y el periodismo de entonces fueron de una total militancia en la libertad y la democracia, y ello fue fundamental en la Transición. La identificación entre los periodistas y los oyentes fue básica. Con esto me refiero al papel jugado por Radio Juventud en Málaga, Radio Sevilla, La voz del Guadalquivir u otras emisoras concretas de otros puntos de España, o los informativos nacionales de RNE, RCE o la SER. La COPE estuvo siempre al servicio de la Iglesia y del régimen, salvo casos puntuales de periodistas, apoyados por sacerdotes obreros que sí apostaron por completo por la democracia 99 ”. 2. En palabras de Alfredo Martínez la radio fue el “altavoz de la Transición”: 98 Franquet I Calvet, Rosa (1984) , obra citada, pp.265 a 267 99 Entrevista a Rafael Rodríguez
67 “Creo que sin la radio esto hubiese sido diferente. La Transición tuvo una capacidad de movilización, hasta ahora desconocida. Y es posible que, su velocidad fue tal porque tuvo a la radio como aliada. Posiblemente, muchos de los acontecimientos no se hubiesen producido con esa velocidad, sino hubiese sido por la radio 100 ”. 3. Enrique García Gordillo define al medio como un refugio para la población: “La población que estaba muy desorientada encontró una referencia para entender el alcance del futuro proyecto democrático que se estaba construyendo en el país. La radio ayudó a que se comprendiese lo que estaba en juego, cuál era el camino al que nos dirigíamos y la importancia de contar con el apoyo popular 101 ”. 4. Finalmente, Joaquín Arbide considera que hizo pensar a los españoles: “La radio ayudó a la democracia aclarando cosas de forma inmediata, con rapidez, incentivando e ilusionando a la gente. Facilitó que la democracia se asentase 102 ”. Las palabras de estos cuatro periodistas, que vivieron la Transición en primera persona, parecen mostrar una idea clara, la radio fue un agente fundamental en el proceso democrático. Con su labor consiguió que la población fuese consciente de lo que se estaba viviendo en el país y la importancia que tenía. A través de las ondas, se favoreció a los diferentes acontecimientos democráticos que iban abriendo puertas hacia un nuevo sistema y cerrando las de una dictadura que los había reprimido durante casi 40 años. Aunque hubo quien se empeñó en que la reforma no siguiese adelante, la mayoría de los periodistas intentaron ignorar estas posturas y apostar, con su trabajo, porque todo saliese bien. Estaban ansiosos de libertad y eso lo transmitieron a los ciudadanos, quienes demostraron estar preparados para un nuevo estilo de vida, bajo las directrices de la democracia. Pese al excelente trabajo que la radio desempeñó durante estos seis años, fue en el 23-F cuando la radio verdaderamente demostró que era un medio potente y que era capaz de afrontar un hecho de estas características con verdadera profesionalidad. 100 Entrevista a Alfredo Martínez 101 Entrevista a Enrique García Gordillo 102 Entrevista a Joaquín Arbide
68 3. 23-F. La noche de los transistores “Horas en las que la democracia vivió sus momentos más difíciles y la radio, quizá, su pasaje más glorioso” Documentos RNE, 19 de febrero de 2011 3.1 Contexto político y social Para entender los motivos por los que se produjo el intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981, es necesario conocer, en rasgos muy generales, cuál era la situación del país y cómo se estaba desarrollando la joven democracia, que apenas lleva 6 años entre los españoles. En el capítulo anterior, se comentó que, tras la muerte de Franco, se estableció una división entre aquellos que pedían una reforma política que erradicase todas las marcas franquistas y aquellos que no estaban de acuerdo con el avance del país hacia un sistema democrático. Las fuerzas armadas, que habían estado casi cuarenta años al lado del poder, ahora tenían que dejar un lugar prioritario a la sociedad civil, que los desplazaba a un segundo plano. En el documental emitido por TVE el 24 de febrero de 2001, 23-F Radiografía del golpe, el periodista Diego Carcedo considera que el golpe empezó a gestarse en la primavera de 1977, cuando se legalizó el Partido Comunista, ya que a partir de ese momento fue cuando empezaron a aparecer los problemas. Asegura que “había una actitud clara de rebeldía militar contra el poder civil que se estaba imponiendo, porque se estaba implantando la democracia en España” 103 . De hecho, la legalización supuso una reunión de emergencia del Consejo Superior del Ejército, en la que costó mucho frenar a aquellos que pedían la intervención militar. Ante esta situación, Santiago Carrillo asegura que, para ayudar a Adolfo Suárez y al Gobierno a resistir esta situación, el Partido Comunista decidió adoptar la bandera con los colores nacionales. A partir de este momento, las fuerzas armadas iniciaron los trámites de su divorcio con Adolfo Suárez. 103 23-F: Radiografía del golpe, emitido por TVE el 24 de febrero de 2001
69 Sin embargo, Albert Oliar, ministro de defensa después del 23-F, relata que ésta no fue la única causa, puesto que considera que el tema de las autonomías, sobre todo la vasca y la catalana, también provocó una gran inquietud entre los militares, que lo consideraban como “un insulto personal”. Es más, los periódicos ultraderechistas empezaron a hablar de que España “se rompía”. Por ello, no es de extrañar que el Teniente Coronel Antonio Tejero se dirigiese al rey a través de El Imparcial, para comentarle que en el proceso constitucional español que se estaba aprobando había “demasiadas banderas haciéndole sombra a la única” 104 . Ante esto, el Teniente General, Sáez de Santa María, justifica que las fuerzas armadas son por naturaleza un estado unitario, y que en la constitución se le asignaba la misión de mantener la unidad territorial: “Llevábamos muchos años con lo de España una y no cincuenta y una. Y la oposición ultraderechista, estaba intentando demostrar que se estaba atentando contra la unidad de la patria al hacer un estado autonómico. Una cosa totalmente absurda 105 ”. A este panorama, el periodista Fernando Jauregui, añade que la situación política y económica era bastante mala en el país. Mientras la UCD empezaba a tener serios conflictos internos que la estaban disgregando, los atentados terroristas alcanzaban cifras récord y la situación económica del país era tan débil que ya estaba empezando a perder prestigio a nivel internacional. Fueron tiempos muy duros y de grandes cambios, que ocasionaron el descontento de muchos miembros de las fuerzas armadas, que añoraban el Franquismo y los años en los que todo era más duro. Además, su mentalidad de estado totalitario les impedía aguantar las oleadas terroristas que se estaban produciendo en el país 106 , donde cada tres días se cometía un atentado mortal. Por este motivo, el historiador Javier Fernández cree que los protagonistas del 23-F actuaron pensando que si se hacían con el poder podrían solucionar los problemas del país, puesto que pensaban que la causa de la “nefasta” situación que se estaba viviendo era la democracia. Periódicos como El Imparcial, El Alcázar o algunos articulistas de ABC apostaban por una solución militar que implantase el orden. Para Santiago Carrillo, el ejército era el que peor preparado estaba para el cambio 107 . 104 23-F. Regreso a los cuarteles, emitido por TVE el 17 de febrero de 2006 105 Quince años después, emitido por TVE el 24 de febrero de 1996 106 23-F: Radiografía del golpe 107 23-F. Regreso a los cuarteles
70 La actuación política de Adolfo Suárez pretendía evitar el malestar del ejército y, por consiguiente, una posible revuelta. Por ello, desarrolló diferentes prácticas con las que acércalo más al sistema democrático y demostrarle que ahora el poder lo tenía la sociedad civil y no las fuerzas armadas. Sin embargo, parte de este sector no estaba preparado para el cambio, puesto que observaba que su enemigo físico, el Partido Comunista, había sido legalizado y que el país andaba envuelto en una oleada de atentados terroristas que el poder no conseguía controlar. El apoyo por parte de la prensa ultraderechista y su inconformidad con la forma de Gobierno que se había implantado, impulsaron a que decidiese actuar y hacer las cosas a su manera. 3.2 23 de febrero de 1981. Seis y veinte de la tarde en el Congreso de los Diputados El 23 de febrero de 1981 a las seis y veinte de la tarde, se estaba celebrando en el Congreso de los Diputados la segunda votación del candidato a la presidencia Leopoldo Calvo Sotelo, que iba a sustituir a Adolfo Suárez como presidente del gobierno tras su dimisión veinticinco días antes. Por su parte, los medios, haciendo gala de su recién estrenada libertad de información, acudieron con normalidad a la sesión parlamentaria para comunicar en directo a los españoles el transcurso de la votación. Nadie podía presagiar lo que esa tarde iba a suceder, ni que la radio iba a vivir su momento más glorioso. A continuación, se desarrollará el análisis de algunos fragmentos sonoros correspondientes a ese día, que se han vuelto a emitir en el programa Documentos RNE del 19 de febrero de 2011, bajo el título 23-F. La radio frente al golpe. La irrupción del Teniente Coronel Antonio Tejero y algunos Guardias Civiles en el Congreso, sorprendió a los presentes que no sabían qué estaba sucediendo. Juan Ramón de la Cuadra, periodista de la RNE, y Rafael Luis Díaz, de la Cadena SER, continuaron emitiendo y narrando los hechos sin tener muy claro qué significaba lo que estaban viviendo. Desde el primer golpe y disparo que oyeron dentro del hemiciclo, los dos periodistas explicaron lo que estaba sucediendo sin mucho tiempo a la reflexión. Los hechos transcurrían velozmente y no había tiempo para analizar, sólo para describir.
71 Esto nos permite percibir como, concretamente, la voz del periodista de la SER se va degradando y quebrando a medida que es más consciente de lo que está sucediendo, aunque continúa hablando hasta que deben desconectar porque los están apuntando. Es en ese momento, cuando se hace el silencio y se oyen los disparos de las metralletas de los asaltantes, con los que pretenden intimidar a los diputados para que respondan a sus órdenes. La sensación de las personas que estuviesen escuchando la radio en ese momento tuvo que ser de impacto y terror. Aunque el locutor estuviese callado, el sonido que captaban los micrófonos permitía que el oyente fuese consciente de la tensión que estaba viviendo dentro de la cámara y del desconcierto de todos los que estaban en ella. Era un golpe de estado, pero posiblemente, nadie se atrevía a confirmarlo. Es necesario recordar que sólo habían pasado 6 años desde la muerte de Franco, y que la sociedad y los medios aún temían volver a una situación similar a la que habían vivido con el dictador. A partir de este momento, la radio no dejó de mantener informada a la población y de enviarle mensajes tranquilizadores, con los que mantener el orden social. Gracias a que Emilio Labarrieta dejó el micrófono abierto, pese a que se pidió que desconectasen y apagasen las cámaras, la Cadena SER conoció directamente lo que estaba sucediendo en el interior. Esto permitió que la radio pudiese enviar continuos comunicados con los que ampliar la información y demostrar que se estaba atentando contra la Constitución y la democracia. Sin embargo, hubo dos sucesos que enturbiaron la labor de los medios y que acentuaron la incertidumbre de quienes se mantenían pegados a la radio. El primero de ellos se produjo en Valencia a las 7.20 de la tarde, cuando el Teniente General Milán del Bosch ordenó que se emitiese por las emisoras un bando con once artículos, algunos de ellos idénticos al bando de guerra de Franco del 18 de julio de 1936: - “Quedan prohibidas todas las actividades públicas y privadas de todos los partidos políticos”. - “Se establece el toque de queda desde las 21 a las 7 horas. Pudiendo circular dos personas como máximo…” Esta orden, que se estuvo repitiendo cada treinta minutos hasta casi las once de la noche, envolvía a los oyentes en sus peores presagios. Todo apuntaba a que la democracia se hundía y que los militares se habían vuelto a alzar con el poder. Por ello,
72 parece lógico que la población permaneciese encerrada en casa escuchando la radio y pensando en la posibilidad de que se volviese a implantar un sistema dictatorial. Esta tensión se acentuó cuando un escuadrón de caballería de Villaviciosa, próximo a Prado del Rey, ocupó las instalaciones de RNE y TVE. A partir de ese momento, la cadena estatal recibió la orden de emitir música militar por radio y suprimir los espacios informativos en ambos medios. En apenas una hora, los militares habían intercedido en los medios y le estaban limitando su labor. Sin embargo, las cadenas privadas del resto del país, Cadena SER, Radio Intercontinental o Radio España, continuaron con su emisión ajenas a cualquier asalto militar que les impidiesen seguir informando a sus oyentes. No obstante, a las nueve y cuarto de la noche, el director de la RNE, Eduardo Sotillos, se dirigió a la audiencia para explicarle lo que había sucedido y el porqué de la desconexión. Además, confirmó que, tras la retirada militar de las instalaciones de Prado del Rey, se iba a restaurar la programación ordinaria y que todo el mundo estaba bien. Su intervención permitió tranquilizar a quienes lo escuchaban y demostrar que el golpe no seguía adelante, ya que las medidas para impedirlo estaban empezando a aplicarse. Tres horas más tarde de que fuese asaltado el Congreso de los Diputados, la radio aún no había podido emitir datos que aclarasen a la audiencia la situación del país y qué repercusión podría tener sobre el estado. No fue hasta las diez menos diez de la noche, cuando se difundió un mensaje del Gobierno de la nación en voz del Secretario de Estado, Francisco Laina, que hablaba de la situación en la que se encontraban los diputados y de que los secretarios y subsecretarios de estado se habían constituido en sesión permanente por petición del Rey, para asegurar la gobernación del país dentro de los cauces civiles. Además, aseguraba que ellos, bajo las órdenes del Rey, velarían porque el sistema democrático siguiese vigente y no fuese derruido por ningún golpe de fuerza. Como así se recogía en la Constitución que los españoles habían aprobado libremente. Estas palabras transmitían un mensaje muy importante para los españoles, puesto que el Rey no aprobaba lo sucedido en el Congreso y confirmaba que estaba trabajando para impedir que triunfase. Fue así como se ganó la confianza de los españoles, quienes pudieron comprobar que se estaba luchando por mantener el orden y las bases del sistema.
79 Estos testimonios han permitido conocer anécdotas e informaciones de aquellos que también protagonizaron el 23-F. Las decisiones que adoptaron ese día y su forma de involucrarse a favor de la información y la democracia, contribuyeron a que el asalto al Congreso de los Diputados quedase en una simple anécdota que muchos insistimos en analizar. 3.4 El día de la liberación. 24-F Tras una larga noche de tensión y decisiones de gran relevancia histórica, los españoles se levantaron la mañana del 24-F con noticias que parecían presagiar un final feliz, pese a que en el Congreso la situación seguía siendo muy complicada. El enfrentamiento entre Fraga y el Teniente Coronel Tejero, al que pide salir, demuestra el agotamiento y el nerviosismo de los diputados que reclamaban ser puestos en libertad al grito de ¡Viva la democracia! ¡Viva España! La puesta en libertad de las diputadas Carmen García Bloise y Carmen Sola, a las 10 y media de la mañana, fue el inicio que marcaba el final de una pesadilla que duraba ya dieciséis horas. Minutos más tarde, se comunicaba que la situación en España era de calma total, salvo en el Congreso donde aún permanecían secuestrados los parlamentarios. No obstante, se informaba al país de que se estaban cumpliendo las órdenes del Rey y que esto garantizaba la tranquilidad pública. A partir de las 11 de la mañana, se precipitaron diferentes acontecimientos que pusieron punto y final a un suceso, que había humillado y avergonzado a todos aquellos que creyeron y lucharon a favor de la democracia 110 . A las dos y media del mediodía, RNE emitía su segundo diario hablado, el primero desde la liberación de los diputados, bajo la dirección de Ricardo Díaz Mauresa. Este informativo extraordinario informó principalmente de las últimas novedades tras la liberación de los diputados y volvió a emitir los documentos sonoros más destacados de esa mañana. En las próximas líneas, se va a analizar este programa para conocer el significado y el valor de los mensajes que se emitieron. Como no podía ser de otro modo, el informativo comenzó afirmando que el Teniente Coronel Tejero se había entregado. Durante los cuatro primeros minutos, los 110 23-F. La radio frente al golpe de Estado
80 diferentes locutores informaron de su rendición y de los antecedentes del Guardia Civil, que ya había sido juzgado en mayo de 1980 como principal implicado en la “Operación Galaxia”. En esta introducción, también comentaron el comportamiento del monarca durante esa noche, cuáles fueron sus apoyos internacionales y anunciaron que, tras lo sucedido, continuaba con su agenda como si nada hubiese pasado. Como se percibe, este espacio abre con las dos figuras más destacadas de las últimas dieciocho horas: el Teniente Coronel Tejero y el Rey. De este modo, los españoles pudieron conocer desde el principio cuál era la situación del país y cómo había sido el comportamiento de ambos durante el intento de golpe de estado. Posiblemente, los dos aspectos que más le interesban a la población en ese momento. Para incidir en la idea de que todo se había resuelto perfectamente y que el país se encontraba en una situación de normalidad, recurrieron a diferentes testimonios oficiales para que expresasen su opinión sobre lo sucedido. El comunicado de la Junta de Jefes de Estado Mayor y los testimonios del Director General de la Guardia Civil (Aramburu Topete), de la Comisión de Secretarios y Subsecretarios, el Presidente del Senado (Cecilio Balberde), el Secretario General de la Cámara Alta y la Conferencia Episcopal expresaban su satisfacción con el desenlace del secuestro y su agradecimiento a la población, los partidos políticos y las organizaciones sindicales por su comportamiento pacífico. Además, no olvidaron en señalar su apoyo a la Corona y a la Constitución, pilares fundamentales sobre los que se había trabajado durante las últimas horas. La variedad de fuentes a las que el medio recurrió, permite comprobar su interés por informar a la población de que todo había acabado y que las altas esferas políticas condenaban lo sucedido. Para comprender esta insistencia, se debe de tener en cuenta la gravedad del asalto y el esperpento que envolvió a todos aquellos que eran testigos de lo que estaba sucediendo. Por ello, la insistencia por confirmar que todo había vuelto a la normalidad y que la democracia había triunfado sobre el totalitarismo fue una constante que se repitió durante los sesenta minutos que duró el informativo. Tras estas declaraciones, y durante trece minutos, los oyentes pudieron revivir los momentos más destacados de esa jornada: la salida de los Diputados del Congreso, algunas de sus declaraciones, los Guardias Civiles saltando por una de las ventanas del edificio o el testimonio de las primeras mujeres que fueron liberadas. Aunque el orden
81 en el que se emiten los cortes no es cronológico, lo interesante es la propuesta de la emisora. Puesto que toda la población, salvo los secuestrados, pudieron actuar con normalidad en la mañana del 24-F, es posible que muchos no pudiesen escuchar estos momentos emblemáticos. Sin embargo, esta reproducción permitió revivir cómo fueron las últimas horas del secuestro y la liberación de aquellos que fueron secuestrados mientras representaban a todos los españoles en el Congreso: La emoción que se vivió cuando los diputados fueron liberados se reflejaba en la voz del periodista, mientras pronunciaba en directo el nombre de aquellos que recuperaban su libertad. Su tono entrecortado y algo fatigado muestra su cansancio y las dificultades que tenía para continuar informando puesto que, según afirma, se encontraba sobre los hombros de su compañero y no podía ver bien. Poco después, un compañero de la emisora le interrumpió porque había conseguido captar las primeras declaraciones de los parlamentarios. En esta ocasión, el enviado especial hablaba muy rápido y con un tono de voz elevado, para que se le oyese por encima de los gritos de los ciudadanos que estaban esperando la liberación de los secuestrados. Tras conseguir unas breves declaraciones, con las que demostrar a la población que estaban bien y libres, el periodista siguió describiendo lo que se estaba viviendo fuera del Congreso. En situaciones como ésta, se comprueba que la calidad del sonido se sacrificó para captar las palabras de calma de los diputados o los gritos a favor de la democracia. Pero, probablemente, uno de los momentos en los que mejor se pudo escuchar el ímpetu por conocer lo que estaba sucediendo y la fuerte conexión entre el periodista de la emisora y el de la calle es cuando los Guardias Civiles empezaron a salir por una ventana del edificio. En este caso, las descripciones se hicieron muy minuciosas (por ejemplo, cita los metros que hay desde la ventana al suelo) para responder a las preguntas que se le estaban haciendo desde la emisora. Estas cuestiones tan concretas, permitieron que el oyente pudiese imaginar lo que se le estaba contando y comprobar que se trataba de un mensaje real, que se estaba emitiendo a medida que el comunicador era testigo de los hechos. Otro aspecto curioso de esta conexión, se produjo con la entrada del Director General de la Guardia Civil, Aramburu Topete, al Hotel Palace junto a otros militares, ya que el periodista comentó en antena que según su intuición creía que iba a comunicarse por teléfono con alguien para informarle de las últimas
82 novedades. En este caso, se observa como el periodista va más allá de la simple observación, para empezar a interpretar aquello que surge a su alrededor. Antes de este hecho, se produjo la liberación de las mujeres diputadas, entre ellas Eulalia Vintró y Carmen Solano; momento que reflejaba que todo estaba acabando. La breve descripción de su salida, en la que las dos se abrazaban y comentaban lo mal que lo habían pasado, dio rápidamente paso a las breves declaraciones de una de ellas. Comentaba cómo había transcurrido la noche, negaba que hubiesen tenido información del exterior y explicaba que, según les habían dicho dentro, les dejaban salir “por una negociación del Gobierno”. Tras incidir en que se trataba de una conexión en directo, que corroboraba diciendo la hora, y afirmar que estaban a la espera de la salida de los diputados masculinos, el enviado especial consiguió una breve entrevista con la diputada Carmen Solano, con la que ampliaba y aclaraba información. Con sus palabras, pretendía emitir un mensaje tranquilizador a todas las familias y confirmar algunos datos, como el enfrentamiento entre Fraga y el Teniente Coronel Tejero o que no todos los Guardias Civiles que estaban dentro del Congreso sabían a lo que iban desde el principio. De igual forma, comenta que desde dentro se les había hecho creer que España estaba en una dictadura y que el jefe del gobierno era un militar. Por su parte, Eulalia Vintró también decidió declarar para la radio y confirmar que, como militante del partido comunista, creyó que su partido sería uno de los más afectados. Tras concluir con esta reproducción que captaba diferentes momentos de la mañana del 24-F, los presentadores del informativo narraron el desarrollo de los hechos: desde el asalto al Congreso hasta el momento en el que el Teniente Coronel Tejero se entregó. En este caso, no eran sonidos de archivo, sino un texto leído con alternancia de voces. Posteriormente, y justo a la mitad del informativo, se hizo un pequeño inciso para tratar otras cuestiones de actualidad. Este paréntesis marcó una línea que dividía la información que se estaba tratando sobre el 23-F, puesto que a partir del minuto treinta y nueve la información que se estaba ofreciendo respondía a los sucesos que se estaban produciendo después de la liberación de los políticos. Es entonces cuando se emitió la entrevista a la Secretaria de Estado para la información, Rosa Posada, que anunciaba que se iba a celebrar un Consejo de Ministros Extraordinario para tratar lo que había sucedido y confirmaba que
83 los diputados no supieron nada de lo que estaba sucediendo en el exterior durante su encierro. A la espera del comunicado oficial del Gobierno sobre lo ocurrido, la emisora informó que durante la mañana todo había transcurrido con normalidad. Además, ofreció las reacciones de diferentes países ante el golpe (Japón, Alemania, Francia, Portugal, Reino Unido…). Del mismo modo, emitió unas declaraciones de Arias Salgado, titular del Ministerio de la Presidencia, y del Delegado del Gobierno en el País Vasco, Marcelino Oreja, conectó con diferentes unidades móviles y anunció una reunión del PSOE para esa misma tarde. Finalmente, el informativo concluyó con un resumen de los comunicados que se habían emitido durante las dieciocho horas de secuestro 111 . La escucha de este informativo permite revivir los últimos instantes del secuestro y percibir los cambios en la locución, según el momento en el que el periodista se encontrase. Mientras que el tono calmado e informativo que usan los presentadores del programa transmiten calma y el fin del suceso, el de los periodistas que se encontraban a las puertas del Congreso muestra la emoción y la tensión que estaban experimentando al vivir un acontecimiento de este estilo en directo. Además, la organización de los contenidos en dos partes, primero repasando lo sucedido y segundo aportando información de última hora o novedosa, permite que el oyente tenga una visión general sobre el hecho, pese a no haber escuchado nada antes. En un último lugar, se debe reconocer la excelente labor de los enviados especiales, que consiguieron captar los momentos más importantes y transmitirlos con la precisión y claridad que un hecho de esas características requería. 3.5 ¿Qué papel desempeñó la radio ese día? Aunque la radio ya había demostrado su capacidad como medio de comunicación al servicio de la democracia, fue el 23-F el que, para algunos expertos, le otorgó la mayoría de edad. 111 La noche de la radio: 23-F. Primer diario hablado de RNE, emitido el 24 de febrero de 1981, disponible en Internet en www.ivoox.com
84 Muchos españoles permanecieron conectados a la radio durante toda la noche, ya que su inmediatez, la simplicidad técnica del proceso de producción y la movilidad del medio para ser escuchado en cualquier sitio permitieron que la sociedad estuviese informada al instante de todo lo que sucedía. Por ello, este día es conocido como “La noche de los transistores” 112 . La repercusión social que tuvo el medio durante las dieciocho horas del secuestro, se corrobora con un sondeo que se realizó unos días después del golpe. Éste indicaba que el 89% de la población “había seguido directamente los acontecimientos por la radio” y que la Cadena SER fue la emisora más escuchada esa noche 113 . Estas cifras demuestran la confianza que se le otorgó ese día, y su capacidad para cumplir su misión informativa mejor que ningún otro medio de comunicación. Por ello, se convirtió en un apoyo fundamental para todos los que creían en la democracia y estaban dispuestos a luchar por ella. Esa noche, que tanto hizo peligrar a la joven democracia, le otorgó a la radio prestigio y credibilidad. Tras varios años trabajando para convertirse en un medio de calidad, su actuación durante el secuestro fue decisiva para que alcanzase su objetivo y recuperase su capacidad de influencia social. Se debe tener en cuenta que el panorama radiofónico durante el Franquismo le había restado valor y la había sumergido bajo el paraguas de la manipulación. La falta de parcialidad y veracidad en los mensajes la situaron como un medio al servicio del poder y no de la sociedad. Sin embargo, su comportamiento ante los diferentes acontecimientos democráticos y su impecable labor ante el asalto al Congreso consiguieron que la radio pudiese disfrutar de su época más dorada. 112 Armand, Balsebre (1994), obra citada, pp.21 a 24 113 Cheval, Jean-Jacques (1990), obra citada, p.44
85 Conclusiones 1. Conclusiones del estudio En este estudio se ha podido comprobar la capacidad de la radio para adaptarse a los diferentes momentos históricos que le ha tocado vivir. Durante el Franquismo, estuvo sometida a la estricta censura que afectaba a todos los medios de comunicación, sin embargo, supo aprovechar la debilidad del régimen en sus últimos años para desarrollar proyectos que bordeaban la legalidad y daban aires nuevos a la radiofonía. No obstante, fue durante la Transición cuando empezó a vivir una de sus épocas doradas y a desarrollarse como un medio valorado por la sociedad y los intelectuales del momento. Su apuesta por la información le sirvió para acercarse a sus oyentes y alcanzar unos índices de credibilidad y audiencia que se habían debilitado con los años. Los pasos lentos pero seguros, que se fueron dando durante los primeros años, dieron su fruto en la jornada del 23-F de 1981. Fue entonces, cuando la radio pudo demostrar que era mayor de edad y que era capaz de cubrir con rigor un acontecimiento de esas características. La evolución del medio se puede comprobar analizando su naturaleza en estas dos etapas. En los años de la dictadura, la radio estatal se caracterizó por su fuerte vinculación al poder, ya que éste recurrió a ella como instrumento propagandístico y le otorgó el monopolio informativo, nacional e internacional. Por el contrario, la radio privada no gozó de libertad y se dedicó a entretener a la población con musicales, radionovelas y concursos. Sin embargo, esto cambió con la llegada de la Transición. Aunque la libertad de información no llegó a los medios hasta 1977, la radio empezó a transformarse a principios de los años 70. La aparición de los primeros programas informativos encubiertos como programas de actualidad, como Hora 25 o Matinal Cadena SER, demostraban el deseo de los periodistas de transformar el medio y su programación. Y así fue, la muerte de Franco inició el boom de la radio informativa. A partir de ese momento, los grandes locutores y los espacios de entretenimiento desaparecieron para dar paso a las primeras generaciones de periodistas y los primeros informativos radiofónicos libres.
86 Aunque se trataba de algo nuevo y desconocido para ella, supo adaptarse perfectamente a las circunstancias y ofrecer un producto de calidad. La profesionalidad de los periodistas de aquellos años y su compromiso con el proceso democrático se percibieron en su capacidad para salvar cualquier dificultad técnica y humana. Al fin gozaban de la libertad que durante años habían añorado, por ello, era el momento de empezar a trabajar e informar a los españoles de la importancia que tenía lo que estaba sucediendo en el país. La minuciosa cobertura que realizó de los principales acontecimientos democráticos, a través de entrevistas, retransmisiones en directo o programas destinados a explicar lo que estaba sucediendo en el país, consiguió que la radio alcanzase una situación de prestigio desconocida hasta entonces. En esos años, los índices de audiencia y credibilidad se dispararon, pese a la gran competencia ejercida por la televisión y la prensa. Su capacidad de adaptación y su rapidez para ofrecer productos nuevos que respondiesen a los intereses de la población, consiguieron modificar los hábitos de consumo y la naturaleza del medio, que empezaba a mejorar sus primeros ingresos por publicidad. Diferente fue la situación de RNE, puesto que siguió vinculada al partido en el gobierno. Aunque intentó cambiar su imagen y alejarse de las connotaciones del régimen, las continuas acusaciones de manipulación y el beneficio que obtuvieron determinadas radios daban señas de que el poder seguía detrás y continuaba beneficiando a aquellos que le eran más afines. Este modelo chocaba con la situación que empezó a vivir España a partir de 1975. Durante la dictadura, se hizo creer a la sociedad que sólo existía una versión real de los hechos, y que esa era la oficial, sin embargo, tras la muerte de Franco la credibilidad de una emisora se estableció según su independencia del poder. Por este motivo, las emisoras privadas empezaron a mejorar posición en detrimento de los medios públicos, que seguían arrastrando el lastre franquista. La jornada del 23 de febrero de 1981 supuso un fuerte golpe para la joven democracia, que sintió como la radio la apoyaba y luchaba, desde los micrófonos, por restablecer el orden y mantener la calma en el país. La profesionalidad de los periodistas, que informaron durante las dieciocho horas que duró el secuestro, y el seguimiento permanente de los hechos demostraron que había madurado.
87 La gravedad del momento obligó a tomar decisiones trascendentales y a adoptar una actitud responsable, ya que una información errónea o sin madurar podía modificar el transcurso de los hechos. Por ello cobra tanta importancia la decisión de Fernando Ónega de no emitir el comunicado de CCOO o la grabación que involucraba al Rey. La difusión de estos datos podría haber alterado el orden de una población, que tenebrosa y desconcertada escuchaba la radio, mientras temía volver a un sistema dictatorial que le suprimiese los derechos que acaban de conquistar. La radio, consciente de esto, adoptó un papel informativo y tranquilizador, dada la gravedad del suceso y las posibles repercusiones que podría ocasionar una decisión incorrecta. En este sentido, cabe concluir que la supervivencia del medio a lo largo de los años ha sido posible gracias a su facilidad para adaptarse a los diferentes contextos políticos y sociales. Sus ganas de renovarse y su compromiso profesional consiguieron que cada día más personas decidiesen conectarse a ella y soñar con sus palabras. Aquellos que vivieron la Transición siguen añorando a esa radio que, además de informar, les ayudó a vivir y a entender la democracia.
88 Bibliografía 1. Fuentes 1.1 Bibliográficas y hemerográficas: - ARBOLEDAS, Luis (1995), Radiofonistas, predicadores y pinchadiscos, Granada, Comares. - BALSEBRE, Armand (2002): Historia de la radio en España (1874-1985), volumen II, Madrid, Cátedra (Signo e imagen). - BALSEBRE, Armand (1994): La credibilidad de la radio informativa, Barcelona, Feed-Back Ediciones. - BUSTAMANTE, Enrique (2008): Radio y televisión en España. Historia de una asignatura pendiente de la democracia, Barcelona, Gedisa - CASTELLO, Juan (1977): La radio amordazada, Madrid, Sedmay. - CHECA, Antonio (2000a): Historia de la radio en Andalucía (1917-1978), Sevilla, Unicaja. - CHECA, Antonio (2000b), La radio en Sevilla (1924-2000), Sevilla, Ayuntamiento. - CHEVAL, Jean-Jacques (1990): La radio en Espagne. Actualité et mutation, Bordeaux, Maison des Pays Ibériques - DIAZ, Lorenzo (1998), Años de radio, Madrid, Temas de hoy. - FAUS, Ángel (2007): La radio en España (1896-1977). Una historia documental, Madrid, Taurus