Pastoral que el ilustrísimo señor Don Francisco Javier Cabrera, Obispo de Avila, del Consejo de S.M. dirigia al clero de su Diócesis en el año de 1797
Full text
PASTORAL EL ILUSTRISIMO SEÑOR DON FRANCISCO JAVIER CARRERA, OBISPO DE AVILA, ,-J. DEL CONSEJO DE S. M. Sfíin DIRIGIA AL CLERO DE SU DIOCESIS EN EL AÑO DE i797. TERCERA EDICION, >• tj. },' ,iu* i:Uí* MADRID: IMPRENTA DE D. TOMAS JORDAN. 1834. S* hallará en la libreria de Sojo yyen la de Perez ,calle de las Carretas. V» • \
o yú. tzA '.va Haec perfectae christianse Religionis regula cst, hic certissimus terminus, hoc supremum cacumen quoerere quse communem omnium comprehendant ulilitatem. S. Joann. Chrisost. hom. a5. in Epist. i. ad Corint. cap. XI. Sed hoc nimis doleo, quod multa quse in divinis llbris saluberrime prsecepta sunt, 'miñus curarilur; el tan mullís prsesumplionibus sic plena sunt omnia ,ut gravius corripiatur qui per octavas suas lerram nudo pede letigerit ,quam qui mentem vinolcnlia se— pelierit. Omnia ilaque tal ia quse ñeque sanctarum Scriplurarum aucloritatibus continenlur, nec in conciliis Episcoporum statuta inveniunlur ,nec consueludine universae Ecclesise roborata sunt, sed pro diversorum locorum diversis moribus innumerabililer va— riantur :ila ut vix aut omnino tiunquam invcniri possint caussse, quas in eis instiluendis homines seculi sunt: ubi faculfas tribui— tur, sine ulla dubilalione resecanda existimo. Quamvis cnim ñeque hoc invcniri possit quomodo contra fidem sint: ipsam tamen reli— gionem, quam paucissirnis et manife^tissimis celebra! ¡ornan sacramentis misericordia Del essc liberam voluit ,servilibus oneribus premuní, ut tolerabilior sit condilio Iudeorum ,qui etiamsi tcm— pus libertalis non agnovcrint, legalibus tamen sarcinis, non humanis prsesumplionibus subjiciuntur. S. August. Epist, ng(55. edit, Maurin.) cap. ig. :ri i¿ yj ofi
NOS D. FRANCISCO JAVIER CARRERA, por la gracia de Dios yde la Santa Sede .Apostólica, Obispo de Avila, Caballero pensionado de la Real ydistinguida Orden de Cárlos III, del Consejo de S. 31. &. ¿A-áa -.v *,\ ^LOS ARCIPRESTES\CURAS YVICARIOS de nuestra Diócesis,salud en nuestro Señor Jesuchristo que es la verdadera salud. Ijas grandes utilidades que puede producir ála Religión yal Estado el exacto desempeño de las sublimes funciones de vuestro Ministerio, yla imposibilidad de llenar las del nuestro sin las noticias, conocimientos yausilios que debemos esperar de vuestra sabiduría, zelo yprudencia venerables hermanos ycooperadores nuestros ,nos obligan árecordaros por medio de esta pastoral algunos principios que juzgamos preciso sirvan de base ávuestra conducta para que podáis lograr el importante objeto de vuestra misión, yproporcionarnos cumplir con utilidad la nuestra. Vivamente animados de un espíritu de uniformidad, de moderación yde concordia, ybien distantes de querer ejercer sobre vosotros el de arbitrariedad y dominación que tanto reprueba el Príncipe de los Apóstoles (i), nunca olvidaremos que la unión del primer Pastor con los de segundo orden ,la recíproca confianza, la comunicación de ideas, de consejos yde trabajos forman el hermoso cuadro que en el gobierno de cada Diócesis nos presenta la antigüedad eclesiástica, ytendremos siempre ála vista las máximas yejemplos que sobre este punto nos dejaron un S. Ignacio en Antioquía (2), un ,?** *5.ce .fli ’! *.< *c{:Í vi {£Í (1)S. P«tr. Epist. 1.cap. 5. vers. ae< 3. (2)S. Ignat. in Epist. ad Traíllanos et ad Magncsianoa. 2h
1 (4) t S. Cipriano en Africa (3), nn Siricio en liorna (4), yen general todos los grandes Obispos de Oriente y- Occidente, cuya uniforme práctica en aquellos felices tiempos yen los que sucedieron hasta el de la ignorancia ydel trastorno de la buena disciplina ,es un escelente modelo al que nos conformaremos gustosos según permitieren las circunstancias, yexigieren vuestra situación yel bien de la Diócesis. ¿Ycómo podríamos de otro modo prometernos el acierto, aun cuando hallándonos en ella no cesásemos de recorrer el gran número de sus pueblos yparroquias? El conocer esactamente el estado de cada una, el genio yocupaciones de sus feligreses, los vicios dominantes ,sus causas yremedios pide incomparablemente mas tiempo del que podríamos emplear en investigaciones tan necesarias, si las hubie'semos de hacer por nosotros mismos. Pero cuando esto fuese posible, ócuando por medio de vuestros informes ios mas individuales nos hallásemos con los mismos resultados que aquellas hubieran podido producir, ¿nos quedaba otro arbitrio para desterrar la ignorancia ,la superstición yel libertinaje, para preparar con la persuasión yblandura, ócon la firmeza yenergía el camino ála estirpacion de los abusos para reconciliar los ánimos divididos poniéndoles delante las ventajas de una sincera fraternidad ,para hacer cesar los pleitos que arruinan las familias, para inspirarles el amor al trabajo ,yel odio ála ociosidad ,nos quedaba ,repetimos, para todas estas cosas otro arbitrio que vuestra vigilancia, vuestra doctrina, vuestra laboriosidad, vuestros cuidados? La limitada esfera de nuestras fuerzas solo podría estenderse áprocurar escitar en vosotros aquellos sentimientos de que debeis estar animados, árepresentaros lo grande de vuestras obligaciones, yáesponeros los medios de satisfacerlas. Aesto mismo se dirije cuanto voy á (3)S. Cypr. in Epíst. 4-5*19. a5.46. et 7*. (-0 Siric. in Enist. a. ad Eccles. Mediolan.
Necesidad del estudio de la Escritura. (5) deciros, yhe creído debía empezar encargándoos con todo encarecimiento el estudio de las Santas Escrituras, particularmente las del nuevo Testamento, estudio tan propio de cuantos están dedicados ála dirección de las «almas, que deben mirarse como un oprobio de nuestra edad el abandono ygeneral ignorancia que reinan en esta materia, yel que hayan llegado átal punto que se oiga con estrañeza ,yse note de singular una verdad que todos los Eclesiásticos debían conocer. Núm. 2.0No hablaremos de las utilidades de la lectura de los Libros santos respecto de los Seglares, aunque sin mas que consultar áS. Juan Chrisóstomo en dos lugares de sus escritos (5)seria fácil el probarlas :nos limitaremos áreferir sin reílexiones ni comentarios lo que hablando con los Ministros de la Religión dejaron escrito algunos Padres de la Iglesia, nuestros Concilios Toledanos, los primeros Doctores de la Escuela, yantes que todos el Apóstol S. Pablo. "Desde tu niñez, escribía »ásu Discípulo Timoteo (6) ,aprendiste las sagradas »Letras que pueden instruirte para la salud por la fe eií »Jesuchristo. Toda escritura inspirada por Dios es útil «para enseñar, para reprender, para corregir, yparains- »truir en la justicia ,áfin de que el hombre de Dios sea «perfecto yse halle dispuesto para todo bien.” S. Gerónimo se dirigía átodos los Eclesiásticos en la persona de Nepociano cuando le dijo (7): "Lee con frecuencia las «Divinas Escrituras, ópor mejor decir, ten siempre en- «tre tus manos estos Divinos Libros. Aprende lo que has «de enseñar. Penétrate bien de las verdades de la fé se- (5) S- Joann. Chrisost. in proetn. in Epist. ad Rom. ct in Goac. 3. de Lazar. (6) Ab i'nfantia sacras litteras nosti ,quae te possunt iiistruere ad salutecn per fidem ,quae cst in Christo Jesu. Omnis scriptura diviuitus inspírala utilis esl ad do— cendum ,ad arguendum, ad corripiendum ,ad erudiendum in juslilia: ut prrfectua sit homo Dei ad omne opus bonum instructus. S. Paul, in Epist. a. ad Timoth» cap. 3. vers. i5. et seqq. t_. (7) Divinas Scripturas saepras lege, immo numquam de roanibus tuis sacra lectio deponatur. Disce quod doceas. Obline eum, qui secundum doctrinara est, fidelera ser* numera, ut possis exhortari in doctrina fina. S. Hi«r«n» ad Nepotianum Episi. 34. I
(6) »guu se te han enseñado, para que seas capaz de exhortar con la sana doctrina.” S. Juan Chrisdstomo pinta vivamente los perjuicios que pueden seguirse de nue los Sacerdotes ignoren las Escrituras, yojalá no se liubieían visto realizados sus temores en este mismo sido en que vivimos, yen los que le han precedido. "Cuando »acerca de los dogmas, dice (8), se suscitáre alguna dis «puta, ylos contendientes prctendieren apoyarse sobre »unas mismas escrituras; ¿qué medios nos subministrará «una vida ejemplar, mde qué auxilio nos podrá servir? «¿iSi que utilidad sacaremos de nuestros sudores vtra- «bajos por muchos que sean?.,.. Por esta razón e/nras «sano que aquel que hubiere tomado ásu cargo la en- «senanza de otros, esté principalmente ejercitado en semejantes controversias ;porque aunque él esté seguro y *ningún daño reciba de sus contrarias, con todo la mu- 3>cha gente sencilla sujeta ásu dirección, luego que advierte que su Maestro ha cedido yque nada hace para »defenderse de sus impugnadores, lo atribuye no ála de- «bihdad del vencido sí mas bien ápoca iirmeza yde- >fecto del dogma. Yen fin de este modo por la ígno- 8rancia dé un hombre es precipitada la muchedumbre »al mayor daño. Los Padres del célebre Concilio III de Toledo (9) estaban bien persuadidos que la lectura de las santas Escrituras debía ser una. de las mas dulces ycas- ... ra vero utilitads sudores perraulti adlaturi sunt? Oníhu» de causis cura oportet ,nu doreiidnr,,™ r.suru C' ulDU# xnodi certarainura periiiam haWNmunU‘? CSt ’in PrImis hu, 'U” adversariis laeditur^ tameu Simplicio ^u™6-*1tUlUS ?. pei?tat »nihil queprorsus ab zuadverlerit ducera visura ess7 cT""*™ °^^anU* iam non victi infirmitatcm sed áo»™ rcontra adversarios tuealur, Atauc ita demiim oK •Vpotius imbécil italera ,vitiumque caussatur. liem nraecms r'i UcIU tlornmis imperitiam multus populus in extremam pernitiempraeceps rapitur. S. Joann. Chrisost. de Sacerd. lib. 4cap. o. P (9) ro rcvercntia Dei Sacerdotura ,id universa sancta constituí! Synodusut K*V °li““ ntulac interpon! ,1. omni Sacerdote "“«i «Lo Senptnrarum d,v, nerum miacea.ur. Per hoc enim et animar aediGcantur ,d lionum, et fabulae non nccesariae prohibcntur. Conc. Tolct. 3. can. 7. I
Moral ilel nuevo Testamento. (7 ) las delicias de ios Sacerdotes, pues aun para sus convites se la ordenaron áíin de que en ellos no se diese lugar álas fábulas. 'En obsequio de los Sacerdotes del Señor «determinó el santo Concilio (son sus palabras) que por »cuanto suelen muchas veces mezclarse en la mesa fábu- »las de ociosos, en todo convite sacerdotal se lea la Escritura santa, porque así los hombres son escitados álo «bueno, yse les impiden confabulaciones inútiles.” Siglos enteros de la mas profunda ignorancia no pudieron hacer olvidar que para la dirección de las conciencias se debía estudiar la Escritura. En el decimotercio lo inculca S. Buenaventura (io) con toda la fuerza que espresan las siguientes palabras :"Es ála verdad cosa horrible ver á «ciertos Sacerdotes de nuestro tiempo, que ópor ignorancia no entienden, ópor desidia no leen la sagrada »Escritura en la que se enseña cumplidamente la ciencia »del gobierno de las almas. Ysin embargo se atreven con «desvergüenza ápredicarse como médicos del corazón para «oir las confesiones.” 3.° Avista de tan claros yrespetables testimonios no creemos será necesario alegar otros muchos para persuadiros una verdad tan importante, yconfiamos que conociéndola os aplicareis ála lectura de los Libros santos ,álo menos ála del nuevo Testamento :en él hallareis una moral tan clara como sublime ,tan propia para mover el corazón como para instruir con brevedad ,tan áproposito para formar buenos maridos ,buenos padres, buenos superiores, buenos amos, como buenas esposas, buenos hijos ,buenos súbditos ,ybuenos criados. En él veréis constantemente recomendada la caridad con preferencia átodo ,yobservareis por consiguiente que el trabajar en beneficio de nuestros prójimos, procurar el ali- (,o) Horrendum profecto est, videro quosdam Sacerdotes nostri temporis, qui sacram Scripturam ,in qua praefati regiminis ars sufficientissime traditur, vel per torporern legere negligunt, vel per ignorantiam nesciunt. Et taroen cordis médicos in audiendis confessionibus se profiteri impudenter non meluunt. S. Bonav. i» proleg. sui Confessionalis, I / I
'(«) ''I’* sus males, consolarlos en sus persecuciones en sus aflicciones, en sus enfermedades, es mas grato aí Señor que ofrecerle y,climas éinciensos. Aun de los Misterios sacareis reflexiones para las costumbres, porque los dogmas de aquellos ylos de la moral forman un cuerno de doctrina, oestán unidos de manera que de los misterios salen consecuencias útiles para establecer la moral •v! Padres nos han enseñado claramente que toda la ’econo m.a de la Rehg.on se refiere de algún modo ála“ntt ees á e ios amrmbreS'JesUcllr,st0 recurrió no pocas veral V1 „qa, IO | S1>ara aP°yar los preceptos de la mo- SAgustín °r 1 ,mitaron su ejemplo, como lo nota «ana' T™‘1\al contrario en la Mitología patrios te tv,oleíltas ’las obscenidades, los adulsus Dioses e>- Ua* .TúaS ’os .robos ydemas crímenes de ilo .'iiilnriv w! "PIS^linles ejemplos, ylecciones demasia- Pl !, "1as para corromper al pueblo. J.a censura que i vai *os pasajes de Homero es una prueba <• •nf(ecsta verdad. ¿\ de qué podrían servir los esfuerzos de aquel Filósofo, los de su maestro Sócrates costumbres 0I c’nú ft fKneÚ? yde 1,J P'cteto para mejorar las nersticioo ’an, ')sal | ,eiul,s que temían atacar la suríflas' P„, renC,a !'OS PUCW0S fIue tanto ¡«fluía en RenóhW !t ue . se . Clten , c°n entusiasmo las antiguas wndÜVSena i ÜUí10 íú a,UCÍnarse s°bre su moral El orgullo vódüÚn'k Úatna era propiamente vanidad, SSaVlos 1Cla SÚeSt°<le ia «Fcie humana: se insl de aquí la rrulTT *” Aprecio de las demas Naciones: ¡aciones vI,T* TlaS llos tirocinios, las vetes al aboniin-.Ki' 18 <nlas violencias que son consiguienfueral iZr r pnncip,°de colocar la justicia en la menos avara mn°U< 'l'*'111 ’* cruel ,menos destructora, do tenia Cónsul^vTríhn ÍVacioncs 1ue sojuzgaba cuan- -ylnbunos, que cuando la dominaban (“) S. Agust. ;nEnchiridio cap.
I (9) los Calígulas, los Cerones, los Domícianos: sus decantadas virtudes se quedaban, por decirlo así, dentro de sus muros, ósi salían fuera con sus Ciudadanos era para ejercitarse únicamente entre ellos ;yaun esto cuando así lo dictaba el interés ,resorte el mas poderoso que conocían. Pero lo cierto es que todos los planes de los Lejisladores jamas alcanzarán áintroducir una moral fija ,una moral universal, mientras no den ásus leyes otra sanción que las relaciones del interés privado con el público, porque estas faltan en demasiadas ocasiones. Por el contrario, la moral del Cristiano tiene un apoyo invariable para todas las situaciones ycircunstancias de la vida :la virtud oculta, perseguida, cubierta de ignominia ysin recurso ni consuelo alguno sobre la tierra *no quedará sin premio; ni sin castigo el delincuente que supo burlar la vijiiancia de las leyes, yhallar en la transgresión su interés. Leed ,pues ,yreleed ,amados hermanos y cooperadores nuestros, el nuevoTestamento, aquel Código de moral de los primeros Cristianos ,fuesen labradores, artesanos, soldados ógentes de otra clase; de aquellos Cristianos cuya piedad no se quedaba en teorías estériles, cuya virtud no era un vano nombre; de aquellos Cristianos en fin, que mirando átodos los países como su patria, yátodos los hombres como hermanos estendian su caridad áGriegos yáBárbaros, áRomanos yáEscitas; sin escluir álos mismos que los perseguían: ysea el Primer libro que os gobierne para cumplir con el ministerio de la palabra, que es el de la doctrina yexhortación. Estudio dci» 4° También debéis estudiar los Cánones de la Iglesia, prlcSlT yno los (Iue miran álos juicios ycontroversias forenses, uigiesVa. de sino los que sirven para reglar la Disciplina eclesiástica deque depende la conducta del clero; los que prescriben el modo de instruir ydirijir con acierto álos feligreses, ylos que manifiestan el espíritu de las oraciones públicas de la Iglesia, yel de sus principales prácticas en la administración de Sacramentos. El ignorar estas cosas hace 3c \
I (i€-) :ilropcllar una ley sagrada de la Naturaleza yde la Religión ,dejando morir de hambre ásus propios padres por cumplir votos que le. habia dictado una piedad farisaica si los que se preciaban de rejentar la cátedra de Moysés no le hubieran inspirado {23)máximas tan atroces? Los Fariseos habían llenado al Pueblo Judío de soberbia porque poseía el Templo, porque era descendiente de Abrahan, porque tenia signos esteriores ,sacrificios y ceremonias ;pero no tenían igual cuidado de predicar el desinterés ,la justicia ,la conmiseración, la beneficencia yla caridad. No podemos menos de traeros ála memoria las terribles invectivas de algunos de los. Profetas contra los males que habia causado este espíritu farisáico que reinaba entre los Judíos. "No me ofrezcáis en adelante »( les decía Dios por Isaías (24) )sacrificios inútilmente: »el incienso es para mí abominación. No sufriré vuestras neomenias, vuestros sábados ylas otras fiestas. «La iniquidad reina en vuestras juntas. Aborrezco »vuestras calendas ydemas solemnidades :ellas me «son molestas, yestoy cansado de sufrirlas. Cuando le- »vanteis vuestras manos hácia mí, apartaré mis ojos de #vosotros ,ycuando multipliquéis vuestras oraciones no «os escucharé, porque vuestras manos están llenas de «sangre. Lavaos, purificaos: quitad delante de mis ojos »la malignidad de vuestros pensamientos :cesad de hacer (a 3)Math. cap. 1$. ver*. 5.et 6. ía4)Uai. cap. 1. vcrs. i3.Ne offeratls ultra sacriíkium frustra, incenstim abojminat'.o est mihi. Neorheniam, et sabbatum, et festivitates alias non feram :iniqui «unt coetus veslri. 14. Calendas vestras, et solemnitales vestras odivit anima mea: facta sunt mihi molesta, laboravi substinens. 15.Et cu mextended tis manus vestras, avertam oculos meos ávobis: et cum multipHcáveritis orationem, hon exáudiam; manus enirn vestrae sanguine plenae sunt. 16. Lavamini, inundi stote ,auferte malura cogitalionum vestrarum ab oculis meis: quiescite agere perverse. 17. Discite benefacere: quaerile judiciura, subvenite oppresso, judicate pupillo, defendite viduam. 18. Et venite, et arguite me, dicit Dominus: si fuerint peccata vestra ut cocciuum, q.uasi uix dealbabuntur. Et si foerinl rubra quasi vermiculus, velut lana alba erunt. I t /
(>7 ) »el mal. Aprended áhacer el bien ,examinad antes de «juzgar, socorred aoprimido, administrad justicia al *hueifano, ydefended la viuda. Ydespués venid ysostened vuestra causa contra mí, dice el Señor. Cuando »vuestros pecados luesen como la escarlata, ellos se volverán blancos como la nieve, ycuando fueren rojos «como el bermellón llegarán áblanquear como la lana «mas blanca. No pongáis vuestra confianza (les decia ñor »Jeremías (afi)) en palabras engañosas, diciendo.- esteTem *Pl°es del Señor, este Templo es del Señor, este Teta- *pío es del Señor. Porque si dirigiereis bien vuestros ca- »minos, ycorrigieseis vuestra conducta; si administrareis «justicia entre los contendientes, si no calumniareis al »estranjero ,al pupilo yála viuda, si no derramareis «en este lugar la sangre inocente, ysi no siguiereis los »Dioses estranjeros para vuestra desgracia, viviré con »vosotros por los siglos de los siglos en este lugar yen «esta tierra que he dado ávuestros padres. Pero voso- »tros ponéis vuestra confianza en palabras mentirosas que «Íur" ?also a^Vh'ráfl-malais ’adulteras, juráis .falso ,sacrificáis aBaal ,vais ábuscar Dioses «estianjeros que os son desconocidos; ytras esto venís, ycneis atievimieuto para poneros en mi presencia en .^.Teréin. cap. 7. vers. 4*ISolite corifidere in verbis mendacii,- dicenles* Tem— píutn Doman ,Ternplum Doraini, Templara Doraini est. " 5.Quomatn si bene direxeritis vías vestras, ei studia vestrá: si fccerití* fudicíum ínter virura et proximum cjus. 6. Advenae, et pupillo, et viduae non feceritrs calumniara, nec sanguinem innocentem non luderitis in loco hoc, et post Déos alíenos non ambulaveriti* in malura, vobis metipsis. 7*Ilabitabo vobiscum in loco isto; in teri’A quam dedi palribus vestris ásoeculo ct usque in soeculum. 8. Ecce vo* conñditis vobis in scrmonibus mendacii, qui non proderunt vobis. 9. Furari, occidere, adullerari, jurare mendacitcr ,libare Baalim, et iré post Déos alíenos, quos ignoratix. 10. Et.venistis et stetistis corara me in domo hac, in qua invocatum est nomea meum, et dixistis: liberati sumus, eo quod fecerimus omites abominationes istas. Id. cap. ai. y. ía. Domas David, haec dicit Dominus: judicate mane judicium, et eruite vi oppressum de manu calumniantis :ne forte egrediatur, ut igni* indignatio mea, et succendatur, et non tit qui exlinguat, propter malitiam studiorum vestrorura. e5
I/ í( ,8) »está casa eñ la cual se lia invocado mi nombre ,ydecís: «estamos seguros aunque hayamos cometido todas estas «abominaciones. Casa de David, hé aquí lo que dice el «Señor :administrad justicia cuidadosamente, yarrancad de entre las manos del calumniador áaquel que «está oprimido por la violencia ,de miedo que mi in- «dignación no se encienda como un fuego, yse abrase «sin qué baya nadie que la apague ácausa del desarrc- «glo de vuestros afectos yde vuestros pensamientos. El Profeta Oseas les manifestó la voluntad del Señor en estas breves palabras (26): La misericordia es la que quiero yno el sacrificio, ymas que los holocaustos el «conocimiento de Dios..’ Pero todas estas lecciones que atrajeron álos Maestros quejas’ daban, la persecución ó la muerte, no bastaron para impedir que continuase el daño; ylos Fariseos del tiempo de Jesuchristo que edificaban sepulcros álos Profetas, yadornaban los monumentos de los Justos, eran verdaderos descendientes de aquellos que les habian quitado la vida. Por eso aquel Señor que no rompía la caña medio quebrantada ,ni apagaba la mecha (pie estaba humeando, se manifestó tan terrible contra ellos, ya reprobando su escrupulosidad en las prácticas puramente esteriores (27), ya censurando las distinciones que hacían entre juramentas y juramentos (28) según que convenia ásus miras óá su interes, ya reprendiendo las vergonzosas ficciones de su hipocresía para apoderarse de los bienes de las viudas, yya reconviniéndolos con que habian abandonado lo principal de la ley. "Ay de vosotros, les decía (29), «Escribas yFariseos hipócritas ,que bajo pretesto de «vuestras largas oraciones devoráis las casas dé las viu- »das: por esto sufriréis un juicio mas riguroso.” Ay de (af>) Oseae. cap. 6. vers. 6. Quia misericordiam voliii, et non sacrificium: et scientiam De», plus quam holocausta. (37) Math. cap. a3.vers. a5.el 36. (28) Id. eod. cap. ávers. 16. usque ad ao. (*9) Math. cap. a3.vers. »4*Luc. cap. ao. vers. 4/*
(«9) •vosotros Escribas yFariseos hipócritas (3o) que nainíb,, vTT *’-Vrl"*' «~W»'jq*lCT- 7^X%:Iw, "“.í *. <? *v la fó J•justicia, la misericordia .otras '' í' re,a PT'SO ,Practícar »n omitir las tras Ln (,n para ponerles delante en pocas mlihras jamí que..?cbian «‘guir, les dijo qLen n, ‘ í,os 11 iP’ojimo se contenían la Lev vlos Perío *(3,) ’- y;!P,au<1 . i, I ísabiduría de aquel' LeJs- 1- uto para c| Ulen la candad era mas que ofrecer bolo ca®to*y.Trílicios (32)- opinio- /• IOjala que se hubiesen conocido wnpnlm/»n» ,V2& ^«cillas como importantes vetó No SI' Cr"ra'ri-¡,j, P,eocuPados contra muchas leyes saludables di- &“*“ ac0nscrvai'Jos bienes temporales entre las film - C*,¡'Ud-el o; Ja?- V,t?rque P01’«o disponer acertadamen ede vS’„Pa:,CUlr;mentC erl l0s ült¡mos momentos de la talos Ztl íhrrn°¿ Cl Pariente ydvecino sepúltenlo la censura "dé 3nI' 1'1'' <!U< ¡ 110 hnhiesemos mecuyas proridencias \°Sp,ad0SOS Monarcas (33) ticúto ° '” T 0n seneral de todo súbdito, ypor la par- ^vZ: ;;rr P, rcdicar .la "‘^¡enria' que se las entre desgrana ha ya tiempo que prevalecieron _J e,j lciertas ideas con sobrescrito de piedadí t-ií.í 1dn°Sclamorés de los hombres mas sabios yremede ciern Ig T'°f “* I,Im°' Me,chor Cano >hablando ^ cunos 1eologos para cuyos oídos son mal sonantes algunas verdades, dice que también Jas que predicaba nuestro Salvador parecían duras ásus Discípulos, yescandalizaban álos Fariseos, ycuenta entre estos alos decimal- Mat\caP- a3*vcrs-a3*Vae vobis >Sc>*‘ bae et Cbarisaei hypocritae :qiria iudi •*mp,,lhi,,n ’ct anctJiuin, ct cymmura, et reliquistis quae graviora sunt legi» 'tiuin, et misericordia m, et fidem. Haec oportuit lacere, et illa non omitiere í!Mb*<aP- aa-v-^°- ^Ia,-c. cap. i2.v. 33 et 3^. Auto» acordado». Lib. V. Ti». io. Auí. 3. f6 I
I (a«) que ya cu su tiempo clamaban ala heregía contra los que reprendían los abusos que la ignorancia yla vanidad habían introducido fcn muchos puntos importantes. "Los Fariseos (escribe (34)) se escandalizaban de la doctrina de Jesuchristo; álos mas de los Discípulos era »dura su plática; álas turbas les parecía que estaba po- »seido del demonio. Ni cabe duda que hay en este tiempo »ciertos Fariseos, tina turba necia, yuna muebedum- »bre embrutecida con falsas opiniones: finalmente ciertos «Discípulos áquienes es durísima la palabra de la ver- «dad. Todos estos, si reprendieres los muchos abusos que «hay en el culto yadorno de las Imágenes, en las fun- »daciones de Capillas, Templos, Monasterios, monumentos sepulcrales ymemorias perpetuas; si afirmares que «en semejantes fundaciones muchas veces, ópor mejor «decir casi siempre tienen mas parte la vanidad que la «Religión, el Diablo que Jesuchristo, estos, repito, dirán «acaso que imbuido de las opiniones de Lulero profieres «cosas mal sonantes. No se debe pues hacer caso de un «Vulgo común, débil, ofuscado ysin prudencia, sino del «prudente, sincero, piadoso eincorrupto. ”No os molestaremos refiriendo los muchos pasages de Padres Griegos yLatinos con que pudiéramos probar la preferencia (jue merecen los cuidados de la caridad áotros que parecen de primer orden para los que carecen de discernimiento: vosotros no ignoráis que en la media edad escribía S. Bernardo (35): "Brilla la Iglesia en las paredes, y íi-i* *,j. r-i.:.:::;; .;*ííi üí,V t.'í..* •! . (3^) Pharisaei audito Cliristi verbo ,scandalizabantur ,plcrisque Discipulis durus crat iMi us Sermo ,turbis habere Docmonium videbatur. Nec est ainbiguum boc tempore esse Phariseos quosdam, císe stolidam turbain, et multitudinern ialsis opinionibus obtusam ,cortos denmm csse Discípulos quibus est Sermo veritatis durissimus. Ili, si abusus reprehendas qui iu Imagiuibus et colendis ct ornandis, ia Sacellis» Templis, Monasteriis ,Sepulchorum monuineutis ,scinpitcrnisque memoriis coudendis ,sunt plurimi :si aftirrnes iu bujuscemodi interdum, vel potius, nimium saepe plus vanilalom valere quaru religionem, Diabolutn quam Christum, hi inquam, fortasse diccut te lutheranis opiuionibus occupatum intolcrabiles sonos fundere. Non est igitur babenda ratio vulgi promiscui, irnbcciilis, perturbati, iinprudentis ,sed prudenti», sinccri >pii ,incorrupti. Mclch. Can. de Loe. Theolog. Lib. ia. Cap. 10. (35) 1ulget Ecclesia in parictibus, ct in pauperibus eget. Sao» lapides iuduit auro, 1
Otra consecuencia. Ocio perjudicial en los dias festivos. I (21) »está necesitada en los pobres: viste sus piedras de oro, »yabandona ála desnudez sus hijos. Aespensas de los »pobres se sirve álos ojos de los ricos :hallan los cu- «riosos con que deleitarse, no encuentran con que sustentarse los miserables. ”¿Por ventura faltarán huérfanos abandonados, viudas pobres, ancianos que no pueden trabajar, constituidos en la mayor necesidad, colonos áquienes la perdida de su corta cosecha imposibilitó pagar la renta yaun sembrar su campo, reducidos ála inacción yála miseria ,doncellas honestas que colocadas en el matrimonio serian unas madres cristianas, yque por falta de dote vendrán áparar en mugeres prostitutas que corrompan la juventud? ¿Y estos objetos no deben merecernos una preferencia decidida sobre los demas que llevan un sobrescrito de piedad, si escuchamos la voz de la Religión, yno de la ignorancia ódel interes? Seamos pues los Ministros de la caridad ,yenseñemos álos fieles el uso legítimo que según el orden que ella prescribe, debe hacerse de los bienes temporales ábeneficio de nuestros semejantes, para que pudiendo vivir libres de los rigores de la pobreza con un moderado trabajo, no los precipite la imperiosa necesidad en el contrabando, en el robo ,en el homicidio ,en la prostitución yen tantos otros crímenes ,óno se abandonen ála mendicidad ,gravosa para el Estado, yorigen de muchos desórdenes. El desterrar los vicios de la Sociedad yestablecer las buenas costumbres por la caridad óbeneficencia universal, es el grande objeto de la Religión. Toda la Escritura, dice S. Agustin ,se dirige ápromover la caridad ycondenai la concupiscencia ,yformar de este modo las costumbres. 8.° También eran los Fariseos tan severos en la observancia del sábado ,que se escandalizaron de que los Apóstoles arrancasen en tal dia unas espigas para rernect suos filio» nudo» deserit. De sumplibu» egenorum servitur oculi» divitum. Inveniunt curiosi quo delectentur, non inveniunt miseri quo sustentenlur. S. Beumd. in Apolog. ad Guillelmum Abb.
V-2- ) .liar el hamJwé, ydieron motivo áque el Salvador confundiese su ignorancia con aquellas enérgicas espresiones (06) :el hombre no se hizo para el sábado s;no el sabado para el hombre. Ycomo ha llegado ánuestra noticia que sin embargo de la Bula espedida por nuestro Santísimo Padre Pió VI áinstancia de nuestro £d Predecesor, para que se pueda trabajar en ciertos dias festivos, hay no pocas gentes en esa nuestra Diócesis míe ohacen escrúpulo de conformarse con lo dispuesto osu Santidad, opersuaden como mejor el no usar de1 la gi acia ,os exhortamos áque desengañéis ávuestros feligreses sobre este punto de mas consecuencia que lo que sSgTh tsr *h 0edad no el , 0"de a?uellos dias con obras de oíío u’d"L ITS*aTUcencia I>a »anica -ni áun S7hhaber creído que solo el abstenerse de yK‘ÍT1,U 0S serviles sin ocuparse en acciones de re- 'gion ’e,a ,unj P‘j r, . cd(-l culto., fue caer en las miserables fansaicas ;ylas consecuencias han sido blH vnnííd ^íT áIa UdÍ”Íon yala economía pd! bftea ypuyada, ti descanso no es lo mismo que urn ocio. sitiad fastidiosa, la cual trae consigo liorraTeras mur muraciones, riñas ydesavenencias" El ocioso no se entrega por lo común auna inacción absoluta- .íinohc 101 Otra parle un Estado sera pobre áproporción m,e agrTcuTtura 17h< '7 *"*“{“ de las chs«apheadas á\a gcuHtna alas artes yal comercio iycuando la muíde ÍnÜíic^L fi ntaS l y* lüS erradaS 0Piniones el modo tSSrfn°1U K ,eren UtVal efect0 ’no podrá dudarde las fiestas rn T** ,- en PU) ¡ca ^a prudente economía buyo ásu nnnt ^P/ inicros tiempos de la Iglesia contrihiciese consisti/í °bse!7aiida ’yno se encuentra que se asantificación de ellas en abstenerse de 06) Marc. Cap a, vcrs<
im obras serviles, sino en cuanto estas eraii incompatibles con la asistencia álas instrucciones ,ála lección de la Escritura ,al Santo Sacrificio de la Misa, yálos demas actos de Religión-. Una distinción arbitraria entre artes liberales ymecánicas, yel haber persuadido álos fieles que bastaban veinte óveinte ycinco minutos empleados en oir una Misa rezada para la santificación de todo el dia han sido causa de que el pobre artesano yel infeliz labrador en medio de las gravísimas necesidades de su familia estuviesen precisados al ocio sin poder arar su campo ,escardar sus sembrados ,descuajar sus baldíos ,ó componer sus aperos de labranza, hacer zapatos, mesas ósillas ,mientras que los hombres de Curia yde negocios consumían todo el dia, el uno en estender consultas yalegatos para amontonar grandes intereses, ysin que lo exijan ni lo urgente del asunto ,ni la pobreza del interesado, yel otro en practicar diligencias para pretensiones hijas de la ambición, ó en hacer largas especulaciones ,acaso para fomentar un lujo destructor con el que aumenta su caudal. S. Agustín que había estudiado tan seriamente la Religión, ymeditado sobre la Escritura, se esplica en diferentes lugares de sus Obras con bastante claridad para que conozcamos el verdadero modo de santificar las fiestas. "El precepto de observar el Sábado, dice «en una parte (37), es para nosotros aun mas grande «que para los Judíos; porque se manda observar espiri- «tualmente. Los Judíos observan el Sábado servilmente »para entregarse ála lujuria yála borrachera. ¡Cuánto »mejor estarían las mugeres trabajando en lana ,que saldando tales dias en los pórticos! No digamos, herma- *nos ,que ellos observan el Sábado. Quien le observa es- %• Í30 SAugustin. Tract. 3. in Joann. Cap. «. Observa diera Sabbathi, magia nobi» praecioitur •quia spiritualiter observandura praecipitur. Jadaei enira serv.l.ter observant diem Sabbathi ,ad luxuriam, ad ebrietatern. Quanto meláis foerainae eorum observare aabbilhum. Spiritualiter obscrval Sabbatum Cbristunua ,abatanen» ae ab opere aervili. ¿Quid cat cuiut ab opere aervili? Apeccato.
(4) »plritualmente os el Christiano quo se abstiene de toda »obra servil. ¿Y que es abstenerse de obra servil? Abs- »tenerse del pecado.’’ Hoy es. escribe en otro lugar (38), »el dia del Sábado que celebran los Judíos en estos tiem- »pos por medio de una lánguida inercia yde un ocio muelle ylujurioso. Abstienense del trabajo para entre- »garse ála disipación ;ymandando Dios observar el Sá- »bado, ellos le ocupan en lo que Dios prohíbe. Nosotros »nos abstenemos de las obras malas, yellos de las biie- »nas; porque mejor es arar que danzar. Abstienense de »las buenas obras, pero no de pasatiempos.' Finalmente en una de sus Cartas llena de escelentcs documentos, da el que sigue (39): "No se nos manda observar el Sábado *literalmente, entregándonos ai ocio yabsteniéndonos ”de las obras corporales como lo hacen los Judíos; cuya »observancia mandada así, sino denotase un descanso de »otra naturaleza para dedicarse álas cosas espirituales, »seria risible.” Es necesario pues, amados hermanos mios, que inspiréis álos líeles la saludable idea de que consagren una parte considerable de los dias enteramente festivas áejercicios de piedad ,concurriendo ála Misa conventual dmayor de sus Parroquias, ála esplicacion de Docti ina cbi istiana que se baga en ellas, ydedicándose á lecturas útiles los que fuesen capaces de hacerlo; pero que en las medias fiestas se ocupen en el trabajo de sus profesiones yoficios, conformándose con las intenciones de la Iglesia ydel Gobierno que velan por sus intereses y por su felicidad. J f*’ % 4-i 4-,í| *>. (3S) Id. Ertarrat in Psalrn. 94. Ecce el hodiernus dics Sabbathi est :bunc in prae- S . e". 1*|ímP0j' e°^ 10 quodarn corporaliter lánguido el fluxo el luxurioso celebrant Juei. enim »d mugas: et cuín Deus praeceperit observare Sabbathum, il 1»>n iis quae tus prohibct ,cxcrcent Sabbathum. Vacatio nostra ámalis operibus; vaca- 0.*viral/ ?UIS 0Per^m«est. Melius esl eniin arare quam saltare. 111» *bono ope.e vacant, ab opere nugatorio non vacant. .[.utaiciD priecep,a cst -nW‘al',m
(a5) Ventajas que q.o Para que en Cste punto yen los demás de que os íirts'instruchemos hablada, no miréis como indiferentes la ignorancia «iones deios ypreocupación, debemos inculcaros una ymuchas veces Párrocos. qUgha sido demasiado frecuente en el mundo mirar como máximas de Religión los errores yabusos de los Ministros (jue la ensenan, yque esto ha dado armas ásus enemigos para pintarla con falsos colores, yseducir los pueblos. Tengamos siempre presente que la ignorancia, la superstición yel farisaísmo hacen al cabo nacer la incredulidad yla irreligión que nada perdonan ytodo lo trastornan. No demos pues motivo álos piadosos para llorar, yalos impíos para burlarse; antes por el contrario acreditemos una verdad constante, cual es que la instrucción de los ignorantes yla buena educación de la juventud han entrado siempre en el plan de nuestra Religión. '‘Mientras que vengo, décia S. Pablo ásu discípulo «Timoteo (4o), aplícate ala lectura, ála exhortación y »ála instrucción.” Aun para sus intereses temporales tan enlazados con la moral es innegable que pueden ser útiles ávuestros parroquianos las instrucciones que les diéreís, yasí lo han juzgado nuestro benéfico Monarca ysus dignos Ministros. Un Labrador idiota que no conoce el terreno que cultiva, que ignora los medios de emplear las temporadas en que le falta su acostumbrada ocupación en el campo ,que carece de las ideas mas sencillas de la agricultura práctica yeconómica, que ni las tiene sobre economía doméstica, que no sabe hacer cálculo alguno sobre la subsistencia de su familia, yque vive por decirlo asi', del momento, estará siempre sujeto ála desnudez, ála porquería yála miseria. ¿Ycómo podrá negarse que los Párrocos pueden darle sobre todos estos puntos nociones útiles ysencillas que no escedan sus alcances? Los que tratan de novedad cuanto no se conforma con su ignorancia, con sus fórmulas góticas, con su pereza, gritan contra •t*,, •/ (4o) S. Paul. Epísf. i. ad Timoth. Cap. 4.Vcrs. i3. 67