Amar por señas : comedia famosa
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Num. 129. amar por senas. Jfc’ DEL MaESÍKO TIüSO DE MOLINA. Hablan en ella las Perfonas figuientes. Don G^hriel. EjcArdo. upo. Carlos. Dos ‘y'ixdos. Bextri:^, Clcme/icix. mifuidx. Emiquei Vn /VJORNADA PRIMERA, Aá/en Monioyá’iy Dois Gabriel de camino. Echele las maneotas > colgué el freno dcl arzón, vrpálcuv ycaparazón >. P^-É^ color de tus botas; * yacen (parece epita fio ) cnirc juncia, el pliego, ygrama, porque te minifiren cama j masyod:bo ferunzafij, uir.'-uííi.Eaipicza ya./W<7.Vn polliiic^j una rnula dcaUjuilcv, pues no merezco úber la caufa de cüe camino. Qüé mofea te did^ no ha un hora, .que con la cara íereua, triunfando te vi en Lorena: de qué es la murria de ahoia^ nzafieáfaiisfacclon. de todo el Salón Ducal •» antcnt chcXin igual. Adonis del tal Salón# -, Cinco premios de la Juña; v tiVa tarde te has mamadoi^ 'f. ,^ de Monfiures iavidiado, poique tu colera aduíU ‘dÍQ con ues paras arribai que del campo faftres fucronn pues qac la arena midieron^ Qjéijcllcza (por eíq-iiva» U>beibia)qué generóla ^ ^pxeíurapc¡ün,.qué tyranu de voluntades te vía, que con cara coíquiliofa no tecchalíí: bendicioñes; fi fiempre que Us mirabas, defdc la tela, agarrabas íus almas por los bax mes í Huvü ÍAVor de impcrcancia; que el dcOrliens no te haya heclí<| de tu valor fati ifecho hermano del Rey de Francilt ytan tratable contigo, ^que defdc que nos lacd de Elpafia, te íublimd ála Igualdad de un amigo? Dsnde v¿s, fino has íacado- Monja,ú donccllaíno has muertej no heridoVno has encubierto« ladrones^ no te han halladd moneda faifa? no joy» contrahecha ?no papel 4e conjuración in^U hAd
no rcfiflcncía? Gd. Moncoya, ya libis aii condición /»3 áervir> ycillaf- Mont, Apcto iola cda vez. CaAQuando fucíd jener yo facisfaccion de iii ni de otro criado? comunico yo lecrftos /coniigoí Afí?//* Muchos diícrftos afus míniñros han dido cuenca dí cofas mas gravcSj cuyo conUjo rcmedíi impofsiblcs; qué Comedía hai (fi !asdc Etpana fabes) en que el Graciofo no renga privanza contra las leyes, con Duques, Condes >yReyes, ya venga bien, ya no venga l flué fecreco no íefianí iqué Infanta no le da entrada? áqué Princefa no agrada? ^4ALos Poetas deívaiiaa coacfíis civilidades, pues dar^do á!a pluma priíaj por ocalaonar la riía, no cfcüfan imprcpricdadcs; Ni hai criado que merezca con fu amo menos que yo. &4¿.B’>.íh,ní>mccnojc5^ Mf/í/.Mú» Llámame quando amanezca, porque al punto caminemos., aialdíca condición l Jcantar maytines podrémoS) £es media noche, dormir dos, ó[res horas no mas, i^uizá en ella fuñarás que te importa no partir. por guardarte clíueño, junco al frílon^ maleta, ycaparazoa deícan acuinodarce al pie de aquel chepo viejo;. duerme, ye ¡alad mi dueño íÉíüde caprichos tu lucfio, yfdiai'Ts mas mi confejo. C^^.Liviuíuiiiugii,ación, huye*.do voi de impcf ibleS^. rrfiñencfasinvencibhs^ .« por ^c»as<t Volved pür vos, típíniofí,' qae preceiidc una beldádi desluciendo mi lealtad, enloquecerme, yrendiros, mas valen cuerdos retiros, que loca temeridad. Vi áBeatriz quaiado ignoraba que pudiera darme enojos, lin que advii ticíTín misejuj que t.an cerca el alma eñaba., Inagine, que feriaba I deidees, ácuyo alarde, ni pechero, ni cobarde, retirara mi valor; pero(haivCielos¡) queel amoc «nira preftd, yfale tarde. Beatriz, Hija, ylucceííora del gran Duque de Lorenai, Gados de Qrliens, cuya pena le trae ácafarle ahora; íipena quien fe enamora, Í yyo que le firvo» yfigov amo áBeatriz, ydeldigo • { de quien loi (civil cuidado) obligarelc criado ? corrcfponderélc amigo ? Alio amor delvanecido, el mas'cficaz remedio ferá poner tierra enmedio, pues la razón no lo ha Gdoi^ La aulencia engendra a! olvidoi Ide Marte es amor defpojos» I kguerra divierte enojos, que amor pudo ocífíonar}, fi me perdí por mirar, yo cafiigare los ojos. Enfiena, Montoya, enfrena» que no necetsito al dia, quando la Luna es mi gui|á lahirríada de mí pena, f porque falga de Lorena» mi rcfolucioiv apoya. De los incendios de Troya huyendo, lacd violentos penates mis pentamiencos; íPonejt/e deUnU ^curdotcon U>fti dcbtxo d(l Es ncoya ?/(/>.No es &f,S>'ias! .'ss i '4i
wi del Mac/li oTirfo de Moíhtct, 3 úbri por ella ouríofa¿ tu cÜAdv^, piiria, ynobleza. Pues claro clti, que ¡u de balUí papclcs> que deÜa duda la faqucii; de incemos mud^ fia rcrolvcrtcá aulen'ar; ' que pucíio que cite fícrcccí iinp.>ri:a loq le no labes, por havcreltoíbos gravcSjj yferio tanto el fugccoj Eliímarib tu fortuna, - quando conozcas quien es> porque es una de las eres, yde Us tres no es ninguna. Vijfi <7¿<¿.Fjcííe>y burlóle de mi, • pues para que no le figa, con difparatcs me cblígai ólucfio, óes ffcncsi. Ladrón ingeniólo, aguarda; ~ que alsi un hombre le me atrevaí fettuiréleT que me lleva lar» Joyas de mi Gerarda. -vdjei^ S(í!e"^o?ít Qué me durmieíTe yo en piel hiciera mas un lirón i pero que es de mi friioní ^ maniatado le dexe: ^ oigan eílo^vivc Dios, ' que le me acoge con el ún hombre quatiero cruel; cfpera, aguarda >otros dos .Van corriendo uno tras otrpj oy también falta el coxin, '^ trampantojos-de Mcrlin ^ ños llevan maleta, yporro'# .r La Luna me cita diciendo, que es mi amo aquel que corrcf ;. fiel la maleta íbeorre, ^ yyo el caballo defiendo^ óenliinada claraboya, fjcrificaiéte un galldi I Francbetf, dexa el caba’Icfj que es pupilo de Montoya# Qwere enirdrje yferoJalen dos cogen por las ejpa/das» I. Tffnga, que hai mucho que hacerj Aíoaí.HiV. por detrás, yconmigo, que hacen? i. Punto en bqc^ díg^ i^oaí. Sefiores, no csnienefíe^ la itian^ (?.té,Qué llevasí ToJus los bienes, que en cita rn-Icca cienes^ robOécclos yme atrevo ádccirrclo. Gai Ettis loco ? /{/f.Nü, pero cítoi c.bligado áquien cito me ha mandado, ysé que no te ama poco. Qíé diccí jhombi cí /^vb.Efto digo. Ca¿. Qjé me rubes te mandó quien bien me quicrcí ^/b.Y loi yo de lus dcivclos ccltigo. GaI.Y guita,que me des cuenta del hurto que has hecho ?^/b.Si. Gai.Q lien Cb> ¿^/b.Ccrca cfti de aquí. í?4¿.D¡mclü nombre. /^/b.No intenta, que le lepas por ahora. <?j¿.Nu?pucs quandv)^ í(/b.Ma?‘delpárelo. G'^^.Donde ella? í{sc\WzS ci palacio del boíque ?pues en él mora. GáiStpz yo como te llama. ^/b.Quc lo ignores determina: conoces álalobrina de Ph’ilipoí G¿t¿.Hermofa dama! ücsno esefli la curióla, inventora de eíta empreíU; labes quien es la DuqueU ^-en Lorena de Joyola \^ es Madama Clemencia, de dos hi jas la menor del Diique. /(/b.Pues no es fu amor quien quiere impedir tu auícnciaí' Pues quien? que me vuelves loco. i(/b. Ya conoces áBeatriz ? Ga¿f.Q,]é dices? fuerte fclizl i?jb.Pücsno esaqutfla tampoco.' Ga¿.Oy barbara burladorl viven los Cielos, /^/b. Dcfpacidí en effehermofo Palacio te tiene una dama amor» que delea conocerte, yver fi en Efpafia amafleí por qué ocafion te aufcncaíteil yahora intentas volvcrt¿t Didme para cito la traza, que has vifloj yexccutc» la maleta te robé, que ano hacerlo, me amenaxSí ro menos que en la cabeza» Xfegrálo, que es meta
4Amar por Señasy nirtien eíTi falttiqu'ra el uno, que yo quifit ra ferimPiincipc-, nogano masque una trífte ración,! ycon día veinte rcaUs de úlario, aun no cabales, t orque es mi dutíio un pelón». )cce de eños hallaran, ton otra molca menuda i quien la maleta nos muda, fi rompe íu cordobán dcfembollará d-íblones» que en Francia llaman del fol¿ yo loi un pebre Eípaíiol. fe. Acortemos de razones, que no nos trae lu dinero: atadle effas manos bien. atrh. Skíi»/.Mi dinero noi pues quiení Alíalo úbrá»^ M?»/. Si muero, diganme por que delito» fe. Con el lienzo le vendad dtanjeki los ojos. Moní.Ho hice maldad, .'por obra, ni por eferito: -íi mi ducíio derribó tres MonfiurcSjcn qué pecajan Lacayo pica íieca, que en fu vida fe metió en juttas, ni en pecadoras? por lolo no tornear, dexé en un torno de hablar' tres Mongifsimas fefioras. [1.Ande, ycaIlc.,'kfo»í. Adonde bueñó, ópara que tantas pi idas ? [1. Díránfeloallá. /W¡o»/.De Midas? luego aRequíen me condeno, fe. En chíftando, claro efl<ii mui cía ro, pues áobfeuras me llcvan:decflas venturas, la f.irtuna mí dará ii.íiaicas: hiloá hilo mcvní. 2,Chiten; ’piont N'- h,.b!o nada; labrjndo v(’i cera hilada, per>! faitaia el pavilo., %kv>int( ,yJx/e Kica,rdo con UmdJttd hayetádo^y tr'ts éi DonGubridcon U. ^tdijnud.U Cdh.\\ -mbie citis encantado? quáaq epu^ tras ti por bol’qiif,y pr^dp I lus alas teda ti viento, fi ce pierdo de v¡fla,,a pallb lenw me agiuidásj yal inltante, * qpíenlo qte alcanz.) ,la ¡nconflim. Cometa no te iguaiii {¡guiendotc me traes de fala en hli 1 dí-lpucs que en eftaQ linta ’' entrade, que de circe hechizos pin» fola, ydeshabitada '' de luces, yrapices adornadaj, ánadie en ella veo, óloco cftoi, ólo que fuerwcteo. /^/'c.El orden he cumplido, qmedió quien aquí te ha reducido: conlulra con tu fuerte, Elpaíiol. el ganarte, óel perderte, porque li eres difeteto, toda tu dicha cñtiva en tu fécreto, yno te aíTombres tanto, qcOa es induftria toda, no esencáiol porque lo que primero te diie es, El panol, tan verdadero, que de las tres Madamas, la qexamina en ti amorufasllanmí. yprueba tu fortuna, es una de las tres ,yno esninguiu. y’a/t ,ycierra trh mufuertadip^ yrnxta Ulu\ q’-ee hiyA f« A Elperai.fuclle, ymató Ii luz, cerrando la puerta: qtiando tanto enigma advieníi podré interpretarle yo? de tres damas que nombro, afirma, que la lina es quien bien me quiere, ydefpuójque no es de las tres ninguna» como (fi es de Ijs tres una) no es ninguna de las trCí? No fetá B.-atriz hermola, que ha de cafarle mañana» con el de Orlicnstno lu heinian > que ha de 1er de Enrique cipo *! no Armefindagenerofa, que es mui niña lu belleza para tanta futileza: penlamicntos, poco apocó, que me vais volviendo locoi yy* ngi Ecbcfi empieza. *,*--/Íií*
5 ele! Mnejlro Tirfo de Molina, "íi *V yv'í/í ^/co/^^iudo a [tionto)A whiAdos ios ojoii) atados ait'ÁS lis ÍHAKOS. « Moni^ Adonde büciío conmigo, icíiorcs? que encaramados me han hecho piur rexado acierra Ijosí i. Ya le digd>- que hancle>y ca.lci (i dcíea ^ vivir. Mout^ Pacs de elto fe enejan» por donde diabíos me arrojan? Sábulo quando lo vea. Mont^ Si es verdad ci\o que tocol. Vanje dtjcdgtindo. Sin fer chorizo oj^mon, me han colgado de un cjfion ^chimenco. i. Poco apoco, que fi cae le ha de matar. ^Qlien vid áoblcuras volatín?: ful iiendlc de hollin ^la boca: en qué ha de parar mi ciego d_íccndimienco? -r. Hombre, calla •iW¿>/;/i^Confcfsíon> 4humo huelo de carbón» cmas íi huvieíTc quemamiento? lañima de mi tened. r« Git^-Vna voz le va acercando querellóla. Bamboleando^ Idoi de pared en pared» li abaxo hai leña encendida,, qué ha de fer de mi trafcara# mi chamulcacion es cíara;. yo gomorrizé en mi vida? pues por que me carbonizan? Áy,qué pienfo» que me abralol fi yo huleara el ocalo del grcgruelco:- Gai» Atemorizan • cñas voces porvenir áoblcuras: Ciebs, qué cS eñoica> vil temor, diipucüo eftoi matando ámorir. Saca /a 2. Soltadle^ queyacÜara en el fuclü., Monta Ay! dcslomemei tullimc, delvcncigcmcdcl golpe. Guía Hombre, tente alla,^ fino quieres que re mate; ^ont’ Q^^c mas tenido me quieres» í¡ cltoi at^do?. Ga¿a ^ujen crc^i' Mont, Eli: es gentil difparatci velmc, yno te puedo veri yello picguntas^ yo he Gdo lacayo, yya loi Cupido vendado^ quien puede 1er un hambre, quando no vea? Gat, Quien eres en conclufion? Mont. Soi tuétano dclcafion de toda (ífa chimcncar duélete de un pobre mozo. G4¿. No te veo. Moni. No por Dios? luego cítarémos los dos en el Limbo, óen el pozo? G4¿.Es Montoya?7V/c^///.£‘> D.Gabricl^- Como, dquien te traxo aquí? MonU Sclo yo; llégate ámi, Ldelátame tífe cordel,- 1“ que me tiene eílropeado» mientras mis dichas te euencOo Díjatale 4titnto. IGirA Dcficarétej tiento.. ,Mont Lwt^o tambicrvtc han vendaddi los ojetes como ámi? .Gdía Nüi pero cílamos áobfeuras»; Mont. Provechuías aventuras nos tuceden: ázia aquí: toparte con la lazada? G4¿. Alzate. Mont Gracias áDiosI adonde crtamos ios dos? UvAftt^ GaI. En una caía encantada. Monta Encantada? dcfvarias? -qué dices? GAÍa Qué he de dtcir¿‘ fino hai por donde lalir? MonU Libros de Caballerias^ alquilaba mi ración, I donde topaba AmadiíTeSí ;EipIandianes^Beüaniííes, que dé región en región, Í por barbechos, yrertroxoSi. defquartizando gigantes, deshacían, fiendo andantes K'S tuertos, yaurrlos vifojoS.’* Dónde fabiüS de ventaja, encantaban de una vez: Princeías de diez en diez;, por quítame alU ella paja; Mas fiemprc ellos hechizeróí Í (que los mas eran traidores) mwfiiaiiáfi Iffwresr \
Amarpor Senas^ 6 dtxub:iñ les cfcuderos. Qüicicsapaüar) knür> qne los Monfiures caidoS nos embaulan) ofendidos de Ui afrenta) ytu valorí . ^al\Tcn lo por cierro. Me?// EnibofcadpS> I yfin ccnriT nos cogi^^ronj pero en fin» nunca murieron de hambre los cncancadoS> que pulla el tal llamador, quien lUma> quien cs> Jelüs^ Ga¿. Quien puede alíombraruí MG»t. Vna cofa que fe anda al rededor) yme muerde; ay. fi fueíTc el dragón verde, que fue palafrén de Vrgaadá] llega prefiO) íi defeaS) cofa que es bien que fe note} xnasniís alientos fe holg^rani que cita vez nos encamaran quacro platos de gigote. Qué diferentes cuidados ion los tuyos de los miosl Diremos mildelvurioS, que cihmos encanruúdosj mas m*jor fuera bafcar hpuerta de eñe Caftillo, fi:io han hechadoel raüriílo. te/ U77 TúYr2o\'Qmo de MonjasyylU^ de?itYo dAj^do golpes. €4Í. Oye, no íie/)ues ¡iamar^ flco'ss. Parece que allí golpean: di ^a quien esei que ¡lama. GaLHo rclponden^ Sera Dama de ¡as que vernos defean encantados, yes fin duda, porqiicaunq huviefie erres tantos, no bañaran mil encantos ^que una muger lea muda. Tocíin otm ve:^. Segunda vez han tocado. Mofit, Yes el coque en la madera de la puerta, noquifiera, quchuvieíTínígun lazo Armido, ^^a/e llegando Xtieítto a,l Torno. otrampa, por donde voi, que todo encanto es ovniioya* Anda, notemaS) Muncoya. Mout. Como? no se donde cftuU Gdl), En una lala adornada ^ dcdnlcles, ypinturas. iríorit. Pues Upuedes ver Xobícurasl no cñá p.ira ti encantada? Ifirgx á/roYfio^ qu^ pQ vtielvoyjJe coge ^/i il?£9 ^tkiuqdzia la paree Í que no me defmayc* Gxh. foco’ Utgje ytienu DonGdrkl * ( el Y'orno» eñe es Torneé Moni. No le tocdi jll^g'í ^0^pues que torneas. IVuelve elTomo con dos Itces en ank* IUros depUtx recAdopáxAtJ crilHTy (obre Uun viHete. I Gab. Con dos luces le volvío. Mo7et. El lumen -¿?v,í/CintéiiioS,’ di Deo gracias, pues nos vciuq^ Gab. Qié es cño, Ciciosl Moni Quien vid M)naficfiüS encantados? MiS íoi necio, no hallare I drvoco qic no lo eñe como be XJSítorneados. I Gítb.Tudo cño tiene myñerlb.' Mí?///. Seremos por lo ordinarící, 'yod CorifcíTor, tu el Vicario, yeñe njcítro Monañcricu , Cíi¿- Vn víiierc para mí viene, yuna elcribania. Tomx elpApely ylee Oon Gibritl eí [obre- e jetito. I Mont.^úíS donde hit M^njaSpodu faltar vílletico? d¡> lefp.ándela coa ternura, ^ que yo fcr¿ la andadj/ira} ojala con el viniera la Unta bizcochadura, dich los fuiiius los doq Í qué necios difeutfos hizd Gab. A<si el lübie-elcdcodice: leed folo para vos. . Mont.Y para mi? Gsb> Apirtl iH I Mont. Eti fi 1,topo cu recato con hurma de tu zapato. G^b. Ryiraa ^abaijos •
delMacfiro Tirfo de Molina. V*’ 7 ^1 Por loS- pspclf! ,i-iue tshe niurpadoj st(Uji' Gabiiel Maniic¡u£)paríic de vvieritos amores. Qoien temírola de perderos ,os ha impedido el viagCj malos Uconfenthazelofa. El qoarto de elb Qjinca ,que os detic- u’ BC> eíU deshabitado, eimponible en él voeítia Ulida jmientras no juráis [.(con la Icgüíidad ,que los bien naci- -dos emperian palabras, ylas firméis de vueltro nombre )no partiros de nueñra Corte ,fin licencia mia. No ‘revelar áperloiu ellos fec; ecos, ycon* geturar por leíus, qual de las tres pri- ^meras Damas es Uque en Palacio os apetece amante. Relblveos, den el fiknciü de cíTa prifsion ,vengarme en vuelira muerte ,ddifponeros a las dichas que os prometo ,que por 'el rielgo, que publicadas corren. Im- ^porta ponaora el fecrcto qos fia quien delea hallaros tan advertido como os ha vifto ^alcrolo. ElCulo as guarde. ea¿. Pudo la imaginación, en novelas marafiofas, lutilcs por ingeniofas,- deleitar la admiracioncon mas eftrafio Uiceflb? Leepara si otra- Mont. Sepa yo cffe cofi cola; es verlo ?es papel en proííaf danda en el aire tu cello? VivcChrifto, que me apuran los peligros que recelo! Lkgaje aker^y.fíxcá contm il hriel Udaga, Gíii» Loco, necio, vive el CicIo> Mont. Ay! los encantados juran^ Gaí. Si otra vezaqni te ¡legas:-* Mont. Para.quéaprcndi yoá iccri. fi nada iiengo de ver? mas valiera eftarme áciegas» Rcciratc en hora mala». Mo?it, Para tí folo qnc lcas> dice el.papcl? nunca creaos Monja mientras no regala, por mas ternezas que eferíbj;. Don Gabriel leyendo !^«^Xcp|lgetyr^í.£qríí|iáSj. ' l Las Monjas icn ¿Ihagucna^ mas íi efla no donativa, tripularla con dcldén, dacudir con ccp.a^ dcamas. Ut. Qjal es de Us tres Madamas laque en cala os quiere bien^ Mont. Las dos din,por Dios que cs card^^i hí cenado, ni dormídoí bueno vá. Lee Gaé. Tan advertido^ Moní.E^ paulina? LeelEl Ciclo os guardCá Gníb. Si Terá Beatriz la Dim^ ^^ de tanto artificio autoiaf mas ño, que iCari os adoraj fi es Clemencia? mas no, que áEnrique-, ti cs ArmefiudaJ .. deipenadme» Cielo Sanco. Mont. Míren'ü elcampa el cnpnfd; por Dios, que la fl:ma cs lindad Gab. Pero Icale quien fuerc> dexaréme yo morir rebelde, por no admitir leyes de quien bien mcjquíerti no me manda efte pápela que ame yo; lino quefirau fer Iccreto, yno partirme^ pues qué litigo corro en él> quando por leñas colija quien cs quien me hace dichofol cbcdccerlacs forzólo. Mont^ Mala nochr, yparir hija;, en fin, noluvemosde hablarnos* en toda cfta encantación.. Gab- Rcfpondó áfatiífacion. Pone elncudo dt eferibir^y tmá bre el bufeteyyrejponde. Mont. Pues paciencia, ypaflearnosj; eferibes? eres difcrcto, cmbi!!etal3, yverás ' les rcga¡o.s que tendfáSí un villancico, 6foni^to; cnnqiñíia diez mazapanes^, diü, que con ia arid<idera: la embiarás flores, ycera para uno de los San Juanes; Qué que puncos calzar fuciftf que íi bai alfajor, dcasa, que nos de flor de borraja,, den fin, que nos bízcotclcí id.que-ngsTaque de a^ui. Cuhi
gjimiír Je mi Jichs abrJc cjcuvíéJo. diícrcco> ytici' gii.ii Jcj D>0 G'bricl- Bueno cíU aisi; cierro,.yno le l.rbrc-cicnbo, citrra.le. porque lu nombre no s¿”. ponek tn Torno yvudvde con oíru vuelvo el Turno. Moitt» No podre (6(thoh el tnas cTjviivo dci OíbC) pau quien vive coniigü )ver un ad^ianc del dicho papel? niacaimc quieresj qué es lo que ce elctibc hSjror cncanratrix? GüL La dpc£anza> yel temor, con la lealtad^ yel amor, delean, bella Beatriz, que Icaís vos de eñe empleo el uucfioi yno lo leáis, que he dehíc-^r, quando cauUis del^o centra dcko, í;:.io enloqu^c -iconfuto? Ar vui',7iro al Torno m Nodta e. rieínpj para gracias: otr.f V’-z Dco gratias: íit» rclpotidcrnos nos pulo JTuiíVijt ti Torno con ¿u:^ ,jcon un tabaque guinde )CUTÍojo ^cofno cefia Heno de comidi', cubrenie lénos nmiitcks^ y '¡obre (/eos otro papel. un tabaque pruviiur: cuerpo de Dios; Don Gabriel, qué bien que huele! lobrcel otro vi Hete. Mont.O, Soror, Ja mas callada obrad )ra de quanras amor icgiñra! Levantando ios tnanítles^ hagare el Cielo Miaiitra, Abadcla, Corredor a, Guardíana, Archibiíp.ía, PonnfíthjPrcltc Juana. Zef.Ltcd pira vos. humana divina! pongo la meta. ^omo que /o vtprobando todo, yhayA ^ lambierafrajeos de bebida. Eda es lupa, clic es capón, ellos pichones, cítocroS gszipi'Sj niÍKiS, (J pucro?, í?rn'ta cita, yejué lazon? rsi pii.í quien efla cn ayn.^scomu y.) m.ii bien ternera el pí m)con la cuntera* ¡cnlalada, yazeitunas, Icon la fruta de farten: I de tales encantamentos, vengan ádiezes, ya ciento?, pet uinnia líe :ula, amen. ^Lee pura ri Oon G.xhrid, Cumplid lo jurado ,que en I ciendo hallareis deíembtríajii, falida. Yadvertid, que osviii Í bczrcnelfectctu, Camas haieo repotíis !o que os han de ps ^(áio que jizgo) i.nis artificios to mas os del velaren, mastt que agradeceros; aunque ipjtí qjar vos mis cuidados noJom' mucho, ni poco. Ei Cielo os gii Alto, dilcu.los, d'xid de ¿tormentar inilcniidoj ('b'icado, agradícido he de 1er; quaiqmcr beldad de las lies puede dar pena amaróla al iniimo Sd? quanro. ymasa un Espinal pbre, yeíirsño cu Lnrr.ni; roma rila luz. /yfont.?ir^(^i• Gab TiTíc rodo cíTo. vion,k¿<>^* íiaqui ciiC inta3<.)^ citamos, yhai quiern regalos nosdií no es m^j ir cenarlo'aqui, que probar mas aveouras? que labes tu fi hai figuras de Rufalda, yMalgffi que nos lo quiten delante? que fuclc laÜr )ayan> que íc engulle un ganapan con carga,ytodo. (7,;íAI^noriniii calla/y ven. que prevenida nos tiene, quien nos regala^ cama, ymefa en cfli la la. Mont. Derpachémos la comiJ* aq li yenircm )S delpucs. oge el tab ique^frifeos .y yc^irAnft. Acabemos. Aíoni-Si te qual que Piincefa, dIntaot* llanjatc Pauinupl«: i' íi
de\ MaeftiO Tirfo de M'dina. pndid gallardo el rcfpeto átodas pclumpcíoncs; Su memoria me ddvclaj 9 •</<« Dama Frdnetfuy ¡{icurdo }f4/.Hiciltcio de luetcc> que infioico tendré que agtadecerccj los que te acompafuron) en fin, nada del calo lolpecharon í if/í-.AICfjadoprcnd¡eron> ydonde lus mandé le conduxeronj crevendo, áirrltancia mia» que hacerle alguna burla pretendiai no laben otra cola. Bíáí La traza, li le logra, fue ingenióla. Bjc. Los dos Ion mis ci iados, valientes; pero poco aficionados, áhacer por congeturas, ^ fdircurlüs.Sfir/.Mis recelos atlcguraS'. alguna vez; Ricaidr),^ fatisfacerce cite Icrvicio aguardo. Pártete áItalia ahora, donde el Duque mi padre te mejora, qucclcargoquítchadado _ en Vilcncia dclPQ(cüyo Condado le tüci por h.-rcncia) Icguto le tendrás jcon el agcncia> que queda.á cargo mío. > fticDc ti, fcuora, mis aumentos fio. jarda tu ette iccreco, , qotros mas importantes ic prometo, inas mira qnc es mi guíio, qoy te au' eces.í5;^/.H '.rélo por fer jjI- pueíloque aunque eh Lorena (to, me quedara, el lea! no dtícpfrcna la lengua, ni el refpeto». <, fiara yo perder áTitfccrcto. , ífu/.Nühca yo le fiara ^ de ti, fi taldcfairc imaginaraj. , mas que re partas digo en todo calo oy, ylleva cdntigc» los que te ac< mpaúaron. ^/V.Hítélo 2lsi,no obñame qIgnoraron el fin de efie lucefii% ieá.E'aibcmecn llcgandci. i^/c.Tuspies £e4.Temcridadcs de amor, (btfm.z^,^ qué intentáis con arrojaros lin ojos, ádel pefiaroS , . alosrielgosdemi honorí ; aficionóme el valor de Elpafii,quc en fusblafonci . cifi órodas las acciones ^ de un hpmbic, cuyo fugetoi ,.. .. enamoiómc lu gala. Adonis le vi en la lala, 3¡rolo Marte en la tela: que le me aufen te recela mi libertad, que no es míá,' porque enviando una elpiá diiifoimarlede quien cS> fupo Ricardo dclpues que ella noche le partía.’ Valim: dcl ihdültriülb' modo de encerrarle aquí, hallándole amor en mi, como en otras Vingeniofo.’ Crece, porquc eíté zeloloi el fuego que me acobarda, de los papeles que guarda, yC'iriola leul'urpé, que adora en Elpafia sé, derdcncs de una G’rarda; No sé yo que cuerdo fuefle Carlos, en traer coníigo, -aquien para lu calii Sp.. - tantas ventajas le biciclíe^ J.ifto fuera que temiefle tan grande competidor, pues fi áviftas íalc amor, yette es ya mercaduría, rufiieael alma feria que efeogíefle lo peor. táhn Clanencíd yAr?2kftnd.i ;í ¡o Ptdrícete trillezaSr Beatriz: miaV lasficíUs nos dclazonanj tus bodas las ocafionán, ytu auícncia las enfria: ' apenas elpiró el dia, * q.tando te aulentó tu pen» ''‘ di los ojos de Lórenai fc! aella Qlinta, Beatriz» mas que la Corte feliz, '’ fien ella rehallas mas bucrt, 2 ^rWfjla.Prima mía, tu belleza trata al de Orlicns con rigor, fi al principio de fu amor pagas gozos con trifteza: Francia te intitula Alteza,' jl.9rguc has de'fer fii confqrtcí B~Y
AtndYpor Sci/aSt i6 po séjferiora.qUf diga» imcntif* qsJC es un clara. yo papc'»^ yo jütamejuos? yo empleo en ctü Ciuüid. t/em. Pues lo negáis, clcüchid, üid cnc2itccimiciuos> , quede puro exagerados viicltro crcdicü receUn. G4¿. Si algún rezelo dslvelan (grAH Icfiora )mis ciudadoS^ ¿intenta con clic ardid ^. pcrtcguiimc. €km,D GwntU vücítro es aqueíte pipeU .; yucílra aqneita firiiUí oid. LuClmenciix* Enfobeivecicramc la dicha de tan ño ciperado'bien ,Gla experiencia c mis pocos méritos no me avilara ler mas curiufidad de úbci álo que fe eltiende el talento de los El panoles, que empleos fuera de los ¡imites, de fugiro tanto. Mas como quiera que fea (mi feíiura ),yo eífei dilpucao.rf obedeceros en todo. Yalsi, dcide oy vivitc mui lubordinado avueüras ordenes ,jurando por la fe de Caballero de no aulcncatmc de elta Vjorte ím vueltro exprcllo güilo, pe dclvclar mis lentidos hada' aveiiguar (como mandáis )por lefias >qnal-de las tres bellezas lupctiuícs de cita cala me dilpone átanta dicha. Yde no .coinuriicar con vivientes mercedes .tan deudoras del fileiicio. Sujíiandomc ^al caltigo . propuclto ,fi le prefanáre jysperci- > btendo delde aqui los ujos ,en enyo | eüudio halé alarde de mi fucric. El- Cielo os guarde para felicidades fiipe-, rioresj 8cc. D. C<t¿>rie/ Manrique, tiem. Decid, qué no es vucüia ahora Ucarta de obligación, que os tiene cali en pi ilsioní Si haveis vos fido la autora de! examen, qué queréis hacer de mi ingenio corto? yyo la Icngi'a reporto con el recato que veis, para qué mas cqnfuGoncs, equivocando laj fefias, que entre cíperanzas pequefia ' atormentan mis pafsionesí ' Vütxcelencia qué procura? aqué propoíito ahora leerme el papel (lefiora) que os eferibid mi ventura? H; yo acafo delinquido contra lo que en él prometos comuniqué fu lecrcto, loco de favorecido, con perlona que le alabe, que mi palabra rompi? De'.dc el punto que legui, -a! que Vurxcckociaíabe, favorable boitadur de mi caudal (ya dichofu, por ler vos lu ducfio hermofo).' hada ahora, en qué el valor que profclT) os hs ofendido? he dicho yo la ocaGqn de mi agradable ptilsión, encerrado, ydetenido en el q.iarto, cuyo adornó tolo pudo vueiiro i’ct?' quien hai que pueda fibet lo de la la'a, yci Torno? La induftria ingeniolav y de entregarme imi criadu^ el hüipicio regalada? de quien \ois iiurtre prucbií Los dos p¿ peles dilcretos? al palTo que myllcrioias» que me intiman amoiofoS la guarda de cílos lecrcros? La afable Icrcnidada x]iic quando libre lali en vueÜro IcmbUntc vi^ yluego:- ikm. Tened? que vais confundiendo coUS de aleuu freneú compucíUs: que Torno, Talas Ion eflasí que prilsiones que rí^badoí^ qi.é criado? DonGabí-id? cüaiscnvos? GitL Nf> .^e> lefiora? p'r Dios, drbo lo de havcr tofiado: íi Tccrccos quclabei*? ellos niiiinos cftral|ai?a ,
17 j. '‘i 12 delMae/lro Tnfu ¿le Molina. •íT *»» a: iíc: •• 4 fi tanusfefus ncgais> ycooniígo us (fendeis, porque con vosmcdilculpo** niuchocs debe dcimpv)itar el verme dcUcinarj mi atrevida lengua culpo; üo fe trate mas en cito. lf¿/«.Yoávos düS pap.lc.5^ yd j.iyas robadas? quirn vid frcncG can manifidlo? debió de Icr. f¡/cm.Azu que parte de caía es el quar [o> donde paila tanto engauü? en que muger loipcchais, que pudo haceros burlas, que fingiendo citáis? ^4Í Si ávos miíma os preguntáis, podréis por mi rclpondcros, que yo no oflo declararlo. C/cm.Vn torno decís que havil en la íala> que os tenia preflo ?Caí* Debi de fofiailó. CÍrw.Enfcfisd los dos papeles, que ella dama os clcribid. Grti.Stfiora:- Ciem. Mandooslo yo. Gíf^.Los bien nacidos Ion fieles^ mientras no tenga evidencia, de que vos la beldad fuiítes, que eñas cofas difpuriltcs: Bien podrá Vucíla Excelencia, con mi muerte en íu rigor, experimentar aprietos, mas no íaber los lecrctdS, que hacen prueba en mi valor; ' moiii honrado, tilo íij manchar mi fama, cíío ndí C/í«í.Y ospcrluadis áque yo la dama encubierta fui, que quifü experimentar con trazan ymodo tan nuevd vueítro ingenio? G4¿.No me Itrevo, por no ofenderos, áhablar. €hm Acabad, no me cnojeisi eltc es mi guño) que incenttí Iaber con que funda meneo, .de los dilcurfos que hacéis, la perfona adivináis, que os cbiiga amar por fcfiasi 1 ias que en elle papel dais,' aunque me arricfguc áarrojirnie en tal golfo. Qicrei:» bieny en fin, fin faber dquien, Cáb.Dz qué firve examinarme en colas que vos labeis, Vvo nunca he de decires? é4 Ckm.Q^M podáis vos pciíiiadirdí ique yo os amo? no veis» que ficndo EnrÍLjue mi iguait Sa/i un yvos cHrafio. Mídamaj áVuelira Excclcncu llama el Duque mi kíior. vxf. vueltras fcfiascongeturan) examinadlas mejor» aCarlos le debo amar» los fetvicios me afíeguran; > De Entique» citad adv rtiddi ya que os haveis empefiaelq en que no todo llamado» alcanza fer efeogido. Yque ardides ingcniofoSjj > joyas poco defendidas, t prilsiones favorecidas, papeles dificultólos, torno, talas, yccafioneSi ton examenes difetetos de vueítro ingenio,yfecretúSJ id averiguando acciones: yadvertid, fi imagináis, que de lo que ha íuerdido, yo, Gabriel, ia autora he fiddí que acertáis, yno acer.cais. Gít^-Como fi acierto ,no acierto^ Válgate Dios por muger: otra vez me vuelvo áver en el golfo, yen el puerttSJ otra vez confufo advierta la paradoxa importuna de mi equivoca fortunaj no hai que dudar, Clemencil ()| la que es una de las tres, yde las tres no es ninguna] Acertar,/ no acertar Bo es lo milmo? de que fuerte , fe rá pofsiblc que acierte, CB lo que es forzofo errar? fi SSe
i8 Amar que Cicmencia me ama es cierto; hai, Cielos 1lacfio dc-'-piemo, pieido quando eltci ganando, loi lincC) yacbicuras andiH yenfiii, acierro, yno acierto.. SdU Carlos. 1 Ciíy’/.GabricK Beatriz cclüU> incrccc por d¡lcreu> por hvrraofa> ccopar mis dcf\ríilos> en tierna lufpcnfionmo en darla celos.. IvIaS fi iCkmencia miro> plvidindo áBeaciiz ,luego retiro* el primer penUmienro, yde no darla el alma me arrepiento^ incliname Clemcacia, móvil de mis fentidos fu prefenciij "yloco en cite cmplco> de ella me apirto^y ála hermana vco> que volviendo árendí rt?ie> culpa mi poca fe de poco firmCy yentre ías dos perdidor en círculo mi mor defvanccidOj. de mis defeos efcijvo, yuelvo ciego áepezar por doJe acaqué haré, quando navego (bo: entre Scila, yCaiibdysl ^ab. Mal. un ciego. ap.. (finoesque dcfvaria ) aotro ciego ícrvira de guia; dices? (74¿.Que fi adora aeL átu Beatriz el Rey, yte enamora (como dices) Clemencia, ligas tu inclinación ,yfu obediencia. |f^y/.Hj¡,Cíeloí¡ que le engafian quimeras ,que mis penas enmarañan.' áiníiancia fülo mía» eldífpoluriü cíiorba.Tni porfía,. .y el amor que me tiene, Je hizo clcribir la carta, que previene en minuevtísdefvelos; (los pluguiera aD¡os,q clRey me diera cecon Beatriz, que áClemencia me obligara aolvidar fu cópctcncia. ívl'.ra, Elpañol diferero, amor fin competir pierde el afefto con que íc perfecciona,, con celos fus quilates proporciona*, fia Clemencia ama Enrique. Riocfío que c¿Í2l(¿ ijciifiqu;. r por Sínas^ mi güito álus defeos? rn loCcil amor no ¡ógiacmplcM- B.atriz no túne amante, .j que en (u favor fclh fe nre adeUnl poc cito cu lu belleza, ^ cju (cr tanri^ le engendra mi ubi pícalo yu(y es fn dad)) que fi de (objetos mi eiperanza cs> pi)iq leen mi defeo, Íiíi ler difici! i Beatriz poffcü, yque en otro empleada Clcmcnciayquanto masdificultadii es mas apetecida, que amor c6 ¡mpofsiblcscobravidi; ven acá, haz una cofa, ycnce Jcrilmc tu en Beatriz dame con ella celos. Oa^^Q ié diccs>,granfcfijrí C4r.Enuk gracias depofiraron, | Gabriel, que mis defeos invidiaroni digno eres que compitas con fugeto mayor. Gíí^Dílacredit» tu difcrccion con eflb. (ícHh CarATú eres mi amigo fiel >yoeltoiSa finge, que enamorado de Beatriz» yen Efpafia Potenradí^ por verla, tchumiüaftc áfervírla >ytus prendas di-Eaziltoi fien mí amifiad apoyas la tuya» Dvm Gabriel >daréce joyal con que cite cngafio oítence^ yallanes dadivólo inconvcnicntdfc Reparte, dcfpcrdicia, gafta A^exandro ,colma la codicH de avaros medianeros, que las alas de amor Ion bsdincrdíi^ Doradas Archas cira>- yo apoyaré in Juítriofo tu (j4¿.VAya, puescu Ib quieresv ‘ mas no formes de mi quado tnc viC por tu guAo cmpífiido, ^ qiiexas,qiiedén tormétoa tiicui Car/ No has de amarla de veras. G^^.No qIon mia lealtades verda f puerto, que amor, que es lo^» ' acaba en mucho aunq comieze « ftr/. Vén. que no me fiira '• de ti, fi en tu lealtad no cdifi'' ;)í > m, 4^ 'fp íñ ó' f;: íRÍ' '\,Z CE k h \ ktené
del Míicf!faTirfo de Molina. ip I i. 0f* Vi Ccít^ -br;, r» -U*» ti tfngí amor yo á13:a rr¿ pcifw£Í4'n.cic> que co cu arijíüad prru mü> qu« fi cl azogue ic rciuclvc en humo dcfpucsquc cl oro afina. amQr> que con los zclos (c examinai labra aperado de ellos en humo, como azogue, rclolvcllos. dk Elque en azogues rrara, íiuo la vida, íu lalud maltrata^ pues ral vez Icíucedc, _ que con temblores del azogue quede, yorro le Heve el oro: reme el iicigo, 1'cfior qyo no iguoroj pues dice un avilado, qes rodo uno zeloio, yazogado, vlxj. El amor, yla lolpecha nacieron en una cala: ciego aquel, rodo lo abrala} linee cfta, todo lo azceha: dcípues que mal facisfecha rniio acciones, de efíe Elpaíiol} mis paísioncs congerutan, que autentes penas le apuran la picicncia ,que retira al alma, álulas lulpita, luipcnfioncs le procuran cnagenarde beldades, que ulurpando voluntades,' matciia dan ádelvclos} porque fin amor> yzeloS nadie biifca íolcdadss. H‘blando ficmprc entre si quien lances de amor ignora? Nocspofsiblc: luego adora? donde, pues, fino es aquií . 'feri en fu patria (ay de mil) que entre enganos, ^lloran mis primeros anos competencias, que disfrazan apariencias: yen tan rigürofo cílrcmo, , temiendo, no sé áquien temo} amo aquij éinviüio aufencias, que ocultas muerres me déri: quien quiío hifla ahora bien, qucacompararftmc vengaí ni quien, Cielos, hai que tcngj^ zclos fin íáber de guien? :n :a Su/e Monto}d. Moni, Q.ianro fucflo^ quantc míro'i dcidc la noche pjíTida, le me ant. 'ja chimeneas, guindaleras, romos, tiampas,' avenruras, cítanrigua^ monjas, Jayanes^ fancafmas, quintas, calii l;s, quimeras; Iválgate el diablo la cala, j f^rm. Elle fii vcá Don Gabiicli ytTayendüle de Elpafia, labra quien es la belleza, que auícntc tan mal le trata; informarme de él picrcndó. Mont. AI rededor fe rae anda quanro topo, quanto pifo, garatulas, mufarafus me parece quanto veo. u/ír;».01a. Aft^/^.Vucxcclencia afiadn dos cíes, yuna áal tal ola, vendiéme államarme Olalla. u/Urw.Aquien fervis? yo fcji^ Chriflíanó foi porla gvacii^ de Dios, Icrvirélc ael, .^ ydií pues de Dios al Papa,’ que en füíglefia Vicatiza, ytras cHc al Rey de Eipaíia¿ ^. halla tener lamparones^ que me cure cl Rey de Franc ía; luego iDon Gabriel Manrique* áquien en Palacio embauca un duende mongitronero, que iuvííiblc.nos regala.. ^í/w.Venid acá. Mo/i.Eíioi vcmdg*i Sjbrcís decirme la caula, que tanto melancoliza ávuefiro dücfio? Mont/\^o balUl rf cncriftfccr quarro botlas> una noche toledana, un torno tris un torneo? una maleta mamada? una cena por tramoya? tres villctcs, ydos camas? tn. Qué decís? cíiais en vos? Mont, Debo citar en Guatemalj^ yme lucho en Guatebuena, dclpcrtarmc vos, Madama, tirándome las narizes, w^íí-WiEftc es loco. A/o/!?/, Sois la InfentS CiLiar
20 Ainarpor Señás^ Lindabrides alo Fcbo? alo Aíii»dilco Oiiana? ,Güidoniarf lo Pigmakoní ^icomicona ilo Panza? di lo nuevo Quixjtir Dulcinea de Ja Mincha? Q'jé deímclura vos pulo en tama cuica? que Fadas? quéÁrtus encantadero tal ftnnofura maltrata? Ojien vos tizo tuerto, óvízco? •- • mal haya ¿i corno, mal haya el íoriijo de Brúñelo, fi quien vos bufea no os halla, no os le volváis ála boca. <íra«.Hjmbre,labes cmquien hablas? Con Angélica la bella, tan bella como laCaba, no dígalo Medoro, aquel Morifeo iin barbas, que diz que la fizo duefia en una choza de pajr. ÜefcorteSj dcicomcdidd.' '^en> Si fe enluegiajfi enmadraÜra, porque eMa nigromancia ia trampea loque pafl*-, toiga verdades tan puras, que no tienen pizca de aguaj porque atener media gota, «moca yole las contara: ¡yive Dios, que eftá mi íeflb' ¡con todas las zarandajas ¡de cuerdo, aprueba de brujoS) ¡que nos hacen garanbainas, iVa de cuento: mi fcfior ;( defpues de las alabanzas, que en el Si<rao, yTurneo le dieron Duques, yDayfas ) fin Comunicar conmigo fccrccos (que me los giiardai no sé yo con qué conciencia, fiendo tuda fu privanza) fin chiitatlcloi perlona, de noche cnfiüar me mandaj ydexando ellos Paites, iba áenfardelar áOlanda. BrÍndole el lucíio dos millas de tita (elva encantufada, isík üMíeia *¿a1 íirvcc!c!ombra>c)guirnaM»; Yapeándole en fu ccniro rriciicráS convida ácoúUii anucltro frifon la ycrva, petegilde la cebada: Kccoítado en el cogin^ yyo doiraidu en eiiatua (quiero dcir comogrullo ) la Luna enere yema, yclara. Le hurta un hombre la malcrai COI re en fu alcance (la cfpada en puiibus) por el boíquei yyo abriendo las peÜamSj^ . oigo cuicas dcl rücin> qua rtea do de dos maulas.: Quile dcsfaccr c! tuerto, pero por decr^isme agarrar) dos Gi'laloncs Moníiures, ojos, yboca me embargan^ yfin decir chus> ni mus, las manos ilas cipaldas, en la filia atado el cuci&pó, yen laniücfu prcíla el almaj íioblcuias corro la pofta, haíta que dcfpucs me abaxan^ luego aun eexado me fuben, yal cabo de cílo me embainatS' por un clmeril de ycüu> guiándome halla una fala, fin havcrlc otra vez vifto lacayo por cerbatana. Conocimonos iciegas ^^ mi duefiO) yyo >yámi ínftaúcili dcfcncordelado el cuerpo, las lumbreras me deítapa.^ Pero entrambos tan aoblcuras coma antes, porque la quadíi avarienta de un candil fin luz, nos deiatinaba. Alternábamos áverlos él, yyo nucfirasdcfgraciaS, con temor de otras peores, yhétele, que iun Torno IlarUa no sé quien, fuimos atiento, yrclpondiendo Dco gratUSi fe nos vuelve el bofetón, yfin hab amos palabra^ dos buxias
de) Mú^ftro Tirfo de Molina. 21 X n ?3 •x fon pap«t. pluma, jtíiitc ro: mi dtt«no íi« mi fe apaitaj leyóp'ri» si el trfínta v«Cti Urepaffa, ^ fsntígttando fl fioniifpicio; pff^tincclf el por quc, ycalla^ mas refpomiiendo con otro, VutlvtU atahona, yhall» tercer villetc, ycon él nna proiii^a esnaífa de potable, ycomcftrbUr^ ociamos de la abundancia, yacodándonos repletes en dos magnificas camas, defpertamos álastrece» haliamoi Upuerta franca, yatiavefiando lulonei, dignos todos de un Paiiiaifa, 1)01 hallamos ála Vida de tres Duques, tres Msdamai, ytres mil encantamcntoi. Irto, en fama.eiio qnepiÜi, yloque yo alcanzar pude» juzgue aheta) úeudo Alcalde, íi (t matabHla que crea, que de Medufas, yVrganda» tlU efte palacio lleno, yque alguna nigtomanta ,n ininí|g^^ fu fermefura, con quaíitoi vrven en cafe, JirwJí no teneros por loco, yjuzgar que difparatan ^ vucftics difeurfos enfermos, no se lo que maliciara de todas cífes quimeras Mont.Vcto átoda una femana de Fitdas, yde Domtngoi, aunque entre en ellos UPafqua» que es lo que digo tan cierto. Como que hai bellezas calvas, que fe íolapan Con mcííofí "' que hai títulos conmohatraf, que hal doncelleces cen hijos, que hai tintoreros de barbas, yquehai dientesde alquiler, oue fe mudan* beftas^ en fin, svos es traxeion aun quarto de nueltra cafe, yávueftro feñor también perengano. Aifm.Por fa yancas nc ¿fumas, yencantatiicet. ^iSÍr;^.Pues que hizo entonces la efpada de vuciho dueño, que ncíoía de doi hombres no os libraba, figudo £ífaaoi ub yaliiüUí I I Mor)t.?uu contra «jiCantoi hai armlbj qucdtñcndan^ un GolUs l quando le le antoja, faca un libro enano del leño el itigromanto. óla maga, yen leyendo dos tcngloaei, apares los gryfcs basan, | que dcíaiayan Palineiluis, ylos llevan en volandas ála Isla de las Lechuzas, poco labe de las chamas de un Fiilfon encantador, contra Pr incipes de X^uja. ^s'VS.Torno la pieza tenia i A<fo«t.Mjnteuia, ytorneaba, pues ábs tres terneadurat, cena nosdió torneada» ArniX no Lb7Ís en efr fto, lo que contienen las cartas; 6papelfi) Aírir/e.PrctendiloS pero iacandoia daga COf^tra mi (mal le conoces ) me echó mucho en hora mafe^ que para Vucíía Excelencia no hai fecreto de importancia, que le rtlervc mibeca. Cofas me contais efti¿ñas; recibid eOa cadena. Mom Para que )iiím.Para trocarlia por un fccrctaque intento fiaros. Afs/;r.Cadena guarda, non fego yo eflas fendeerr. Arm.?oi que^ As¿(?r#e,Tcmo,(icndo que en carbón me la Conviertan los duendes de fila pofada»^ itfr;?7.Bucno cftd ya de Iccun^s; acabad. -Mswe.Tomola; vay3 de interrogación ahora. Arm.K(\u\tt\, decid, en Eip^ife tuyo Don Gabiirl amor i Mí>wr.^Vf^a nympha Toledana foíptch. inof, que le pufO' tal yez (illa, ytal albelda, les que anda b.i mes con él* Arm.^xxt^lo Icípechaffci A\f^;sLGoai^ mi Uñor tanto ícereto, que con darnos leche un ama, yfiarme la defpenfa, no me fia una pbbra. Pero como amores niño, ylos r>mos nunca callan, fe carnes por les gorgeoe, quien tt áquien dice mainst^ ArmM quien era la dkhcfa í yes Gfiatvia^ ^•
2Z digna de Codo un CabüJo de pyiamoi. ^fírw.Moi bizarra > bizarra, jgentil hsmbía, qoea no úr dcíriianíclada Con guarnición^* de tria, entre defairtí dehrga, yprcíunifcionetdc boba, pudiera ícr Árchídaoia, ^jítm Piíuadmela, Gfabeis. hionty^ de pintura en fíbmpa: 'lemirrubia de Cabclioi, frente delembarnzada, cejas buenas, ojinegra, ya no fe ufan ojizarcas: Fue Go que eran mas ojetes, que ojales las luminarias, por lo pequeño, yredondo, que en las fermolas le raigan* ¿asmexiilas, por tftrcmo, ni bien marnioli ni bien grana, xntzcla Gde las dos Guras, la Bermeja, yla Nev^ada. £a proporción las narices, ni j'^daizantei, ni chatas, nio-bo, per Corpulentas, ni alezna por aGíadai. Buenos labios, indios dientes; por:|u« aunque era iu tez blanca, áCd bailo unos fobte otros, tanti quanti moriicabin. La garganta, cuciii hergiJa, candida, grudTi, torneada; ytal que hiciera yo un jviJif áh«ver faucos ygargantas. Las minos, no ha¡ que pedir cnellas porque nodaban, puedo que ambas recibían, yeran mui heroiofas ambas, Frivilegíado de corto el talUzo; mas avara «11 las obras, que en el Cuerpo, lo demas el Argonauta de tal golfo, que le pinte, íi hai quien tenga dicha tanta, que mida con la experiencia los grados del dicho Mapa. Qaifo ávuetlro dueño niuchol Aía^r.Qaifo 4much 'S, que muJtba, CoinoGfaMao Camilas, tres átres cada ietuans. Válgame Dios, muger noble, y(ao fácil IVlont Sulpiraba por loiio^ yInvenido la dab Ial niv^mcnto en cara. 'Árm. Ypw quí; vueltro fenol: Afuar por Señas^ lí 1 fe aufer.tó# Mm.Porqm .fl, j dicen, que «fctibíó contra ¿I ¿nucílro Rey. yDon G)bi iel, por Icrvirla quando vio quedefeaba *’ rempujarle, pulo tierra «n media, -ám. Fineza Aíwí.Oiole al pattirle ana, jovjj- ’ ptUroí» tanta ’ «lu vaiiídad:- Jrm. Por qué fe pntlo ,Gle. llamaba, y¿í lu amor fe reducía i Mo¡rt»^ui haver dado palabra de acompañar nutliro Duque, ypor ver Gla mudanza hace en el de la^ que faele, que ella es general tiiaca; ello, fofpeicholo yo, que Como ápuerta cerrada pudre Don Gabriel feCretoi, yoinguno los alcanza, hablo atiento «n fus amores» loque me peía. Madama, es, que volaroftdas joyas. Arm.^Zamo tvío>.t En ia mahts tftjbsDi quí nos gazmió el vandolcrc. iírm. ETi» nricas Síoit Empedradas de diamantes, inaique un ífií/o, ^r;w,Q‘ae en tfída, no os eng Ha lo uc hpriiiíon yel corno, ^ Conf .iioaíl, ydeigtiCUt^ Ii Aíto^í.Por Dios. Jm.llhotabien,yoíl'*w^ lativífcha, ¿informada (aunque en confaio) de cofas, ^ que Oí h-rn de íer de importancia, j Glabeis guardar la lengua. ^ Mtmt.Amifdrm Avoiinodigaunad» de lo que yol me haveu dicho avuetlro dueño, hdont* Me Wp® los ijbioi ella caden.'i: V. Exceltacia, pues es Cabía, calletanibien, yaveiigi*^» porque Gmi amo alcanza, que me dcsiici, no doi^ r por mi vida oiia callana. ^ yírm, Amor,que es ello que ci* qu¡en,dfCÍd.os dificuital quien compctivlora ccolt^ xelos os da, ylos íuíGii ^ fi Con ellos preluinif crecer, crcceia bpen^» que eíperanzasen^g®^^’ ^,% pues cenn» (coogr'X^ ei r-n una enemigó»» yotra
i.. del Macfito Yiifo deMolina. jlqaelh aufer.tc me abraía, *elU prcffiut iTxc enciejide; *pero ^i- y*Dios )^uc mas díendt el enemigo úe caí ^CoiiCarlof, Bfstriz fe cafa» porejue en ci b'gra íu amor» aüi>4ue un R?) con*paidcr fe ie ípoíie^ que no riiima: luego no €f Bf tiiz mí prima», quien motiva niiiciííor. Clemencia, de cita quimera^ la autora ha venido áitr» »porque Con menoi poder, quien acanto ie atreviera! lofpecha», echemos fuera temorei, yayeriguemof# futilezas, que eltcrvenios> Con induUrbs que epongamoli jr perque ias COiifigarnos, Íasii))r<^s deil>aratemoc« $ítn feupo, Carlos^ Enrique ,Don úrieliBetitsizf yCiem^nch» Vue&ra Excelencia, feñot, no ha de ufar cyde la ley de padre conmigo, el Rey Jogre en iguales fu amor» Que efta vez> yo he de lograr bs dt mi libre alvedrio, no apetezco fe ñoiíó, atitulo de reinar, imperiofo me laRime,. yme ame con prefumpeion»^ hecha tengojya Uclcccion de quien templado me eñimt», yno ofenda mi refpr to; amor bufeo, no poder: ffto, feñor, h'a de ítr, . entiéndame el matdifcrtto*. niafo-^ CarL?ox mi lo dixo: hai amor (emejantcl adoraréla,. por mi Sol refpetaréla^ por la firmeza mayor, que jarnos vio el ínteres:^ mi niudanzaha fido loca, voi áque eftampe en mi boCa = los vcíiigios de fus pies» ruaf' £nr. Mas fi Madama Bestiiz, caíi igando la mudanza de Carlos, me ák efperanza> de fer mi dueño ífrliz trueco, íi^en él me prometo* taldicharvoia faber, íi llegándola áentender vengo áfr rel mas difcreto. fuáfi ni. Qyé un Kejr deípiKii por CajjJ,! 1 I I 1 1 I t {». I I I I pero fi, que en fus empleos fu amor en^p* fio delrc s, y(lente en niei malograrlo!: ci Rey es piudet.te, y|ulio, ni ye me ti evo aíi^ttertJr, que le Cale aiu pelar, niélqutrra muger fin guÜo. Gal. Elt^rs ffijs ioterpreio fif* (aunque loco) en mi favor: permitivime ahora, amr r, prifuniirme el mas diiereto* Rita ayer, quando lloraba con Carlos, yenigmas oyí *mas íi de Clemencia iois lino ha media hora queacabz> de darme fehas efcntat» que intentas íobtrbia yan^J' • áCarlos quiere iu hermanas para qué me precipitáis quando, amor, me has de faCar dctanti>golfocru«líjunto kél dijsimftíadao Clem. (Xué taiotvi> Don Gabriel» de acertar, yno acertari Gab^ Mal, pqcs quando co^ngfcuran difeurfosque me atormentan, hallo finas, que deímientan las finas, que me ^(^eguran^ fieiiic de un ignorante, ^ gran ieñora, como yo». Difsmuladaminte él la dexa caerm guiínte en el ¡uela^ y.kvarnale éU ~ Mire que fe le cayó , " áVuexcelencia eííe guante; Tómale d-fdeño¡a, yvafe.. Clem Qué dcciss Gah. St Uha caído», yalzándole yo, pretendo .v con el. Cltm.O yo no os entiendo» óvos no fois entendido;' vaj*.. , Gal?. Graciaia Dios, expeiiencb».^ ... que de dudas rhe facais! para qué filofofaii temores en Uevidencia) ello ella ya averiguado,. Aél como que va áentrarfe». Árm» La Toledana es betmofa», , puf fio que ni mui aiioía^ ni mui fiinie; hanme agradado^ las joyas, pero ro el bilo, ni el alma de la Gciarda^ queaunqueen el cuerpo gallarda» ye la aEípsna per lo fiio,. .; Tiene paitís eicelecteii puefio que la grpcia es poca» que fs gran dci.ftd en Ubtca -Caiíi
*z4 tan maUvínídóí dl«ntMi loque yo afirmaros potuo que en eUUf-O' í Juede cbiigat Udel torno - iolvidarla de Toledo. _ eé. Señas nuevaH vive DiOl, aaeít fian las tres concertado 2«nioqucccíxne; cui<ií»do, fi confufo entre las dos ^ quieres ijue elfeíTo las rinda. ^ con tres, qué hará mi pacienaal íeñas Beattii. yClemeeciai Ceñas también Armefindai Burlarme intentan cada unaj íolücion d'* cnigíttá pufi ion iTiis damas lai trtlf yde Ui tres no «s ningwna. 3ORNADA TERCERA. SnUn CUmench^y tínn. Mihermína me dixo ami, que !iU«rprttaf)do razones# de contrarias inteiicionei, la 3 oíais., Enr, Eí| knor3|afsl, qac como Carlos procura,, con cartas (mas negocidas, que por úRey defeadss) desbaratar nil ventura» ynolo4repugoais vos, hallo rn vueíiro deiengaSo, el tfoiedíode mfdaño» ycompitlerido los dos^ me parece qne es prudencia (antes que en zelosms ofufque) que en Madama Beatriz buíque 10 que peligra en Clemencia. Cíe* Qaando el Ooque 01 compititra, yentrada en mi pecho haliára^ que el pallo 01 diheuitara, íuejor íalija no fncr*i (i1er amante de ley ) lut ardides dcfmentir, que por Bíatriz Competir, con uü I&fantei yun Reyl confeflatlo aisi esforzofoi en efedo» haces alrade di fer el primer cobarde, queíf re tira zeiofo: aunque OI tendréis por ftlrr, 11 ^\¿ tan loca competencia lüii tímido por Clemencia, yanimofo por B&^triz. Q,^iiido jQ noinuuáiu Am&rpor Se^asy mas osedrai d« mis Ir.ttQtoi que clc»ufarot|entimltr.tos, coa que mi ^mor le repara, fue ardid, úñora, diicrtto, fingir hacerca agravios, que tal vizíaelcnfer f¿b!o| los zeloii moftré en tfeao# que avucilra hermana Icivia, yfo« admirable mi avlfo, pues mi amor por iu orden quifo prebar lo que en vos tenia. Ya que lo sé 4vufftros pies, dandeos gracias, perdón pido; fófiegad vos mlieotido, porq ue os ame mas deípuet« De veras' qué noeftímait 4Carlos* qué os reiitUs) qué, en fin, quando me admitís icis muger, yno os mudáis) CUm. Mi inclinación no concUatl mudanZris que la firmeza, es en mi naturaleza, (i en las otras accidente. Yo quite deíde eiinñante que di principia ai querer, aquien mi cipcío ha de ícr, ynunca mudé de amante. Carlos (dcfvanezca, 6n©, promeflas^ iu cuidado) pertona trae 4(alado, que en mi pecho dcípirto deáveíos de mas oiomento. fnr.Como et eflb) aDon Gaj)iiel le debéis amiíiaae:, que li os cuento, dudaréis laiiitaCtrlas, tn llegando 4ponderarlas; ti principio de pagarlas es, Duque, clagradecerU^ H^zedlo aísl, que el ha fid® 4quien. fe mi pecho da. Enr ADon Gabriel) C/er».Elhf*» íi me entiende, preferido amachos (quiero detir en materia de conlejos.) Enr* Hitaba de efib tan lexol, viendclc áCarlos fervit* que aunque me loCfrtífil®* vueítro crédito, yfea afsi. Ckm* Cada qualhace P®*^‘í' . antes que por otro, En)^*l £;sr. Puesél tneflü A. por si» qué es lo que c/í«. No«i ' ido*
*5 5oi ixh^ k fe dei Maejlro Tk/oée Molina, pi cUo i;ilürc¡f dt cflfa duda^ ¡:!4l m ifl con Tola una voluntad, (i auu Qiiimo ñu le terminal ¡Tjr.Arti ci bien qucie díñna (1 amigo. fu amiftad DO puede fer tal con vof^ que íe vetiñijue tn él talfinezií £»r. Don Gabriel contra iu Dueño' por Dios, que ha de quedar aHombrado quien tal ¡mpolsibic oyere, Cíew.Quanto mas por vos hkiere» os tendrá mas obligado. Irr.Foco abona íu optnton, quien cíía cuenta da de ella. CUm Como por tilo atrepella^ fi «f viva una inclinacionl Experloientad la mía, diiculpando áDon Gabriel» que yo jaro que por él dfXira una Monarquía. £;sr.Como por éb CUm Pues no dezo la herencia cali de Francia, con el de Oiiicnsá fuinñancia» inclinóme áfu confejo, de inerte. Duque,osqpremtto» ^ que toda mi libertad, '* pende de fu voluntad^ Inr.El Efpañol es difcretó/ ', yfi yo alcanzo por el, OI itKlintis ámi amor/ le íerc eterno deudor. Id,Enrique, hablad con él, experimentad verdades, que antes de mucho admircisj iolicttadle, yveréis, prodigios entre aaiiftadei, que no poco han de importaros: decid que liga Is traza, •- que amor, ydu ingenio enbza, que alguna vez faidrán claroi los Cielos, hafta aquí obícuros* pues para los animofoi pribciplos dificultofos, prometen fi oes icguros} yq«e eño It avifo yo ’^ para vueftro been íuCeíTo. E^r.Pues no (abré yo algo de ^ol C/í'^w.Por ahora/Eijrique no. E^r.Puei es razón que el tercero alcance mas que el amantcl C/erri.£{ medio que es importante para los fiaei que cipero, con vos me Nqtiferc mida, ytoda lenguas con él: fi Of regis pof Don Gabriel/ ^ \ I 1 I I jy que hemos ciilpuelio los dol cierta traza íin teliigos, con qie quedeii mui amigol sui padre, Carlos ,yvos* Solo elie fin rrpoita en los labios el iecreto; vos veréis, Duque, en efifto, lo que alos dos nos importa* Eiir.Alto: íi por Don Gabriel fe han de allanar competencias^ Tci áalentar fus agencias. C/fTT^.Nueího amor cíltiyaenél, direisle (pues UConfio, que os indufirie, yaconfeje) que por leñas no lo deze, pies hartas con vos le envió. Enr. Obedecer, ycallar} voivaj. Clm,Ois Yque en ios do« fabriaquillo, yendo vos, de acertar, yno acertar. Confiío parte, no es mucho, que fi imita mis acciones, partícipe confufiones, quando yo con tantas lacI?o* Si ftñas tienen de fer del gallardo £ip:nol prueba, ¿eñ: sEnrique le lleva Con que me pueda entender. Qué modahallara yo ahora para foffegar defvelos, yconocer de mis zelot la oculta competidora) .; Sí yo cooocleiíe cl dueño, 1‘'- que inadvertida perdió el papel, que oCafionó losriefgos en que me empeño, facilitara el cuidado, ' que confuía dificulto, porque cl enemigo oculto, mas daña que el declarado. Ahora bien, aquí le halle, Vuelvole al inifmo lugar, que cícondida he de facar quien la perdidofa fue. ' Dudo en mi berósaDa, ymi primtj íi bien con mas fundamento ' en la ítgunda; mi intento * anuevas cofas me anima* * QuaIquiera quepaffe de ellaij» en viendoIe, le ha de alzar, y(i le perdió, ha de dar Biucdras de gufto, ypor tilas ‘ quedare informada yo« dos ftiaban ibora *^- ^«» j f
Amarpor Qab. Yo en defcrvicio d« C«toiS Inr. Señas >«« ¿ió bficientei aunque oblcurai para mi; que (in queterfe explicar, dice.nopodrtiinegT. 0^6. Cielo», en quaoiofejidll amante, ycafainentero. deilealiini líñor! ya infamado de hablador! ya fu eípolo, yya tercero! Jur. (i'Je experimente verdad** que en voi admíre, defeaj jque obligacionci crea d* fi’dCMSí yamiiladeii fio se yo con que pagaros tanto 5dice qu"® figsii la tra¿a que en e^tP daif , que alguna vez faldrán claros loi Ciclos, hafta aquí oblCurofS pues para los anitnoios, piiíicípios dificulcofos pruiU^tciJi fiaes ísguros. Don G.ib/KÍ> q'^^e traza es eftal que es tigor defiiaüado, liííidoyo ti int6r<ír<ido ignorarla* Que leíjpacfta af* Uddic, coníwüoíi miaS 0p* ¡Jínr Vque finó me credi, por leñas fiO lo dtxeis, que hartas conmigo os embia, Cab, pudo declararle maií lufgp no tttc Beatriz, Cíelosi laaufhora de mis deívelosf volved, elperaisza, atráí, pero come» m« condeaa, fino iz lu rigor ¿delitos de h^biadorS nunca yo entrara en Lorena. Mnr, Acabadme de facar del goiÍD en que me haveís puedo: decid, Don G>bri«i, que es ello de acertar, yno acertar! . Cab. Pues tño cambíen os díxoi £íto al partirle la cis yque entendereis por mt elle myfierio prolixo, fin declarárosle ayos afirma, yque ei de ¡mportanda en tal cafo mi ignorancia, Gíit Eílrañi mugtr por Oíos! £/ír. Qatrufnie ya dcfpenaií • i^.c de elle Cuidado* Cai.Ou^ue Enriqueihantoe obügido dver, oir. ycallar: íi ella ^'üviua, que os impotta i-: 1 1 i ( I que elle feCrcto ignoréis, yos ama, que mas queres! Enr Cleaicncia Conmigo corta, ycon vos tan liberal! Don Gabiil, aquí de Dios, por q^ hartil de faber vot lo quíS mi no me elle mal) yha de negarfeme ámU Gflb. EíTo digalo Clemencia, que yo notengo licencia. Enr, Mirad que iaco de aqu| congeturas no pequeñas, que os defdoran ¿e algún atocle, Gak EíTó fi, led vos, ytodo, aílrologode mis feñas^ pero no ingrato dIcj^.mecho que afirma, qu^ me debéis Clemencia* t?2r,Enfio, vosqaer^ que en ios myllerios que cfcuchO) yno acabo de alcanzar, pierda el fe fio* G/ik El ao* mas quiero que como yo tengaii, que filotofar* Que os prometo, que es mi áaor tan mudo, que vive preffo en el alma, yaan Con <ífo| ffiode culpan de h:blador* No alcanza quien no obidsCli ni lia peligro hai batalla, ni merece quien no calla, ni quien malicia merece* .Ello la dad por rcfpuefta, ydecid, que paesdiipufo, que os tuvieffímus confufo» yos importa ^aunque os mohft^ la craza entre los dos dada, ponga en txccucion, porque perderá lazon, fi oy no queda defpolada, que os disfrazó pen la misntoii para acendrar vucllta íc; porque yo jam ^s quebré palabras SM juramerrcoi. Enr, Amor es loco, lustemH impoísibles de vencer, yo no acabo de entender el blanco ds ettas probli»**! pero fi qual coiigeturo, oy hí de llamarme eípolo Cluiuncia, tanventuroio ferc como el medio obfeuro# de que ¿malíciai me atrevo» I ííbienfabréloqutoldebo, fuei no te el waxiüo á>i A f M jUjill'® lililí''*^'* i®f! Éti 'iXjÍt**' ¡nff''.'* i If «I f! ütDfiiiin: liáj'-ír u Ittl'íí Níi ki k i ii' iF(i
9: pero VIVI*! advertido, en lo que haveis luaquinadot que fí agrad£¿co oblig ido^ ^m« fatUfjgo tf'índido. GjKTodoi foiQian de mi quexa, ^átragos la muerte.bebo, j Echitn dejde art 'tb* uHvi'lete» 'Que es eiio^ Hai peligro nueyol arrojaron de ia rexa un papel: li eslemij^ntc /Hzale, y(eeli, ^afus dos anteceíiorci, no 0131 ambiguos amoreSi mude fu dueña de amante. 5Lee.Vj por experiencia lé, qu^n obedierite, yüiícrcto vi\re por vos el (ccreto, que oculta os enconicode; ^no es bien que cl premio lo eftS, fe| que os ofrece hfortuna: ocaíion híi oportuna^ id Como la ver primera, al torno, que alH os eipera de lastres la una, yninguna* G^&.Como cumpla lo que dice, dimos por bien empleado todo el dcfvelo paffado: fi es que dduda$ fatiifiCe, fortuna, acabefe ya ‘'tí tema de eítos engaños. Sale Montoya, h4orít,DQ% horas, lino dos años, anda de acá para alld en bufca tuya, yno te halla, Don G-biiel, cierta feñora tamaña. G<i^. Montoyi,ahora:- M?»f.Que embauca. Gii^.Sigufr, ycalla. Mont Oci ála lengua cien nudos, que pues por ti le me eftanca, aquí paflía Salamanca ti colegio de ios mudos. Salen Cltmenda, yFelipe» CIem,Eílo ttf íeñer lo cierto, Armciinda elle ardid ha deícubicrio, loque de mi has oido, del modo que te afirmo faa fuCediJo, áEnrique menofprecia, no eftima áCarlos, porque loCa, onecia al Efpañol adora, - de tantos embelecos invtntora, Fe/.Cieincncii, confidera, que parce :itnpoísibletal quimera, en^an pequeños años puede Aiuufiada hucer tautoi engañon de/ Maeflro Thfo de Molina, Clem P.ira ellos la habilita 33 clic quuto, dcípuesque no fe habita dclde el año paffado, per las muertes ,que en él hemos llora do de mi madre, yleñora, ydcl Duque mi hcroiano, alli invento ra de peregrinas trazas, con tornos.con papeles, jr amenazas, que ingeniofatíiipaíoi dcl Eipañol el ledo trac Confufo. Fil.Juzgotc con tu prima apuliion ida. viendo que no eftioia dEnrique, qu^ndo quieres aCarlos: iois eitrañois lis mugcrcf. C/ew.Eípcra haz una coía, darálme (ti nos íale provecho f¿) el crediío debido^ llama aquí al Eipañol favorecido como otras veces lutles, que mire otros ,trac con figo dos papeles, que le eícribió efiú dama, áquien íu confufion, por feñasama, conocerás fin duda por la 1*^^*^*> la autora amante,ymuda, que deítyÍD profana, con 4unor haíta aquí fu ioiptrio allana; Fci. 3: cn dices, de tlíc modo I- b¡í quún c$, yf. averigua todo; mandaré que le llamen, yni el de cftos myflerios haré examen» ^Sak Armefindu Arm Que puede balear, Cielos, Dj»Grbii«l,n tai parte Íino zeloí, ' qae apuren mi cuidadoap Kn eiquarto tamo ha deshabitado.’ ycerrarle la puerta luego que entró foípecba,fa!dr8|, cííttai II - 4connriiiaros torno; ' allí el teatro oculto, aiü eaá eltorho. * autor de nii tragedia. Si elDoque tanto Infalto no remedia, quedara mi azechanza utarchita en flor .fin fruto fu .fp,ran«; F(l Ainicfifida, que eséiio) ^ Sutilepj deamorconq ha difpnetto Clemencia, feñor mió, con tu ofenfa íeguir un defvarior tila parte de Cala, que no ie vive, tu opinión abrafa. Mi prima (que atropella relpeioi de quien ei) oculta en ella aquien te Certifique ' cüotai la culpa me attibujrei que tu tienen *per-
3^ pcuUíteclf'flo. » '^fíw. Va íc úbfn Vírdadei de tila enigma, yaelquLrto, ti tornOi yialas aapdcefcribo,oblig3i, yregalas al Eipuñi.itiichofo, ahora en |>cffeísion>antti dudoío, derriba, («ñer, pueitas, que íulo eltaíi ánudtro agravio abiertas. Fel.Quc es efto, Cielo ianiol (Ciem.Aycrtgaa»í?ñor, enredo tanto, que fi lal€tra náru* de loí pspeUf; no dran mentiras deiílorar mi inocccncu » Ldrm EíTü pretendo yo, haga «sperieiicm la averiguacienfabia de la agrtfíora> que tu Cafa agravia, Jtl Ech:irc poi el luelo Isiqúf el delito encubran, que rcctlo abrafare ioipaciente clPalacio, ¡a authora, el dtlinquentt de tanto ciego iníulto. 5^r,No has cié lograr tu amoi bada aquí ocal- C/e;w Con frívolas dlicuipas (te. disfrazas evidencias de tus cnlp^S.^ [jirm Qaé loca te deípcnail (ñas* jC/e. Pues peco hai de lograr tu amor por fcyAnjf, yfti--n Don GabfUL ,jMontoya, AÍ<?»t.Scgunda vez nos enmonjaiit . ycerrándonos bj puert «s, Iblos de noche, yáobkuras, aparei^ nos emparedan. Tu que Tbes lo que paúa« ni tienes miedo, ni tiemblas^ _ n^at yo que no he merteido tantica hhloria (i quiera Con que (obornar temores, que he dt hacer (ino hacer cera i Cab. Todo ha de parar en bien* j^do^t.No pare cíí ln chimenea, por donde áciegas me embutan^ pongan luz, yliquen Cena» ycitémonos aquí un íiglo. LUm;\n dtnuo al torno» Cab.klWl]amar. Mowf.Alli llega» tu que eres el coníiiúrio, que yo en la dicha Comedia no loi fDasque el mete (illas. Vuelvefe ti torno con un vtllttt ,junn luz» ypapel» Moht»k[\\ empiezan ios ditos (it nueftra farla* Ap(^rta¡e dt Mentoyut y¡te en nlpo. Cah.Mo^ es la nota, yla letra de efte, ydf |q| otros tresi 7(tiwc do cltx manera» Jmar por Señas^ Lee, Mad I 1 nia,Bectt!z f:alába„ de que le h-veisdido Cutnta d« lecrrfoi prometidos, que el bi:n nacido cenferv? Carlos !o kbc^ ArmtGoda atodos ios manifiefta, ya fe lüi-havrá cortado aloi tres Duques Clíniench: ved fi cita pudlü en razón, que quien juramentos quiebrí quando el premio que cfpcraba prrdíó paiTe por la pena, Poneoi bUn.ccn Dios alpnnto porque dentro de hora ymedb be de hacer que en cíli filio encubra fiempre la tierra lo que no encubriítes vos, que temo de yutllra leagaa» fi ahora no la fepult^, que ha de hablar cUrpufs denis Gnb Eíta es fe fíftica efcu^(a 4* de quien cavilofa intenta honeítar (di liviandades - al nuevo interes, que Yá Clemericia, yá Beatriz, ya A.rD3(fioda, Uuna fea de las tres, la ertigma dama» fi ama íCarlos Uprimera, la (cgunda si Rey FranCtl, yapetece la tcrCfri áEnrique: que marabilía, que recele que (e lepan los arscjof de tu guüo> Tcnieroía dt mis qafxai, con la muerte me amenazas pero piisnero que murta, hari mi valor alarde de la fangre que ie alienta» la ejpada» faca la efpada, Montoya. Afa/ f.?ara qué la quieres futrar GakAcab?, ote matare. Iricnt Pues tu conmigo pendenciad áCuchilladas me catorce, óveinte Quarefnia^ que he ayunado en tuleivícíol no digo yo, que andan fuellas por cite quarto de ahorcado jvtsrgaruias' fi me truecz la cara algún Gazipiro» yque loi Gigante pirnfti Montoya íol, vive Apolo: ten»(«ñor por Dios, verga**' dcenfucíartui cníangeiUcayat ^08
35 U del MotftvoTirfo de Molina, r\ íít‘ édiCci^ Mp»f. Li» Lctaiiicíí. Mira, ^uí-iuincieiUiafi -AzuaiicDd#tUán, quf pueda Teem^rU» v«U.Muí 3t>iut annq»>» li*noit*pga 3irjoidc C'ít'íí^tai# Dioi, y*ventura muera ]dof<>unc. fi<ipe>c) í^T)£o». SfeCi» i*‘ ijpjitiaé 7^Pcut« ¿n»i Uüü, no temas. wf^SiU haUare en teda Europa luien matciífíiichado jea jueyo. TicmbUii :í. Tiemblo, yluda, jUráime fiteactrcass ^ quines va qu^u venturofo ioií Pueteicucha: una fcfi ba que me havU hallado iif^tres bolíaf, yccs ti^Uga^ 4de doblones de sdes caras; tcndiloi icbte ucanieú, -yquando cnipcze accntatloSf al primero roe deipiertaa» dexandem ede la ^^alia, fin piiniiurire fi quiera que entre lutños rtcreaflfe mi codicia con fu Cuenta. Señé ctra vez que me daban> ^i.cardome aia vergüenza por las calles de la Coite)^ quattocientos de la penca» Á)a yocari vinagre» . llorado de verduleras» •ntfeefcrivai, yenvarados;^ ki efpaldasverergenaf. Yácada efia es la juíliCfa^. me peípuotaba fl gurrea ios ribetes quatro áquritro». qual Dios le dé la inant€Ca«. Coníidera tu, quetal. > ilia mi reverencia» que vi V« Dios, que cfcoctan^ como (ifueíTtn de veras. Pues fue mi ventara tanta, para que irividiu latengas, . que ba(b el ultimo pencaza no deiperté, de manera, que quardo fueño dcblonci, si primero me recuerdan, yquardo azotes, me obligan,, que Kafia el quatrnclentos duerma; haibeiii.i nusdefdichada! Golpes ^vfindrs a¡a puerta por d( AtU* tro^p! áhi alid fe'. Sino abiKic, ech:?d pet tierra las pueitui. Dr icoiximial jay an Trunquiirirco, elpera, Sínti^gíx, cierra Elp-ña. Aclics, iñor 6aellas. Cr/A. Ya cita alyieuo para Codos. t^Um, Loi Duques ylús Duquefat. íGab Pues Conioí quien me amenaza Ide muertC; porque liO Icpi nir gufio mudanzas fuyas, rhoia icn todos entra» J$d)5 >osde la C>Pi din morios Carl&s^ JFti. Keiíoivi Elp-ñoi las Gab. Aloi pi<^ d« vufíir- Alteza, «Ibf el duiño, fía vid::. í^ont. bolb, eluiiierv:., yellafli Bei, El bla ion dt gertrofo, ácoila de iu t^cbleza, df faiícfi4;gai Paíacici, yeítrangero hacer cfsnfa* atanto Piincipe, yD.'ma? Gab, Quien áluíi^ntar íc atreva' ,que yoí- Fe¿. Ya fe labe todo». ! ;G^i. HiCe cofa que no deba ni aquí nn* fe/. Dorr Gabriel,bafia^ dicho me han de etta quimera lo qtrepada, aunque en Cciifuío*. Gab No yo dlo ineRcs, que piec¡4 mi valer, guardar palabras, que t^ntü rieígo me Cucífan»^ \pues contra efto me indician^ dig/t|a Madama CUmencia,. digs'CaíU 8, ieñor míO, Beatriz, yfu prima bella» vueíba Ait>eza,cl Duque Enrique quando permitió la lengua IfCretos encomendados, quid» los labios excedan^ Afw. Ghiton por amor d^ Chriílop. AArtn pijda aparte, dama en cifra, niña almendra, en lo de la (ala, ytorno, joyas, papel, noche,yten-i», fe/. Qualde eíbs tres, £íp.*ño?, m-^ndandoci amar per es la fútil invexitora di tanfí' artificioí G¿s¿. Fuera, gran Uñor, yo afortunado áalcanzar ruis diligencias la folucion de eÜas dudas (no lo sé li bií’íi lolpechas tengo en todas tres )teL MoSrad dos papeles, que fu letra aluoíbrara cof'ftífioncf. €ñh, U<nnu tc4i<t tut iiCtbCi^
Amar p.íabavtr Je ellos alarde, que fiiidarmcíá, aunque uiaera, no meatreveré acíiítñiiioi, por nü civíiUer la uua de elUn Yo ot uprometo. Clern. Yü> ftodo. !4m. Yo cambicnr Aícnt. Traza dílcreta,^ para deihaCer paiidiíIaSi üafdis,.y míralos reí. Ni de Beatriz, ni Clemci.da, ni de Aimcíinda es la forma, todos fon de mano agena. lím. Pues volvamos atocar tercera 0tinifbl«^s. Cíib. Si las ni sme lo permiten, yperdona v^^í^ta Alteza, de eite amor enmarañado Culpas, que no ',e qué tenga, feñas ofrezco bliantes par aconocer lu autora, ^ por masque ccuíuiIí: qti-ra, Íf/jí.Va laienein C.’ic7>í, Acaba fal, Q'te dices tu# ^rr/4 Que deiea mi coüfafion vérfe libre, 4|üiU tr;^m73 ic luelta. Cb. Quien, pues, de lastres Madamaj, áUs dos dr Vutxcelencias dio las )cyüs de diuniances, que al pecho tacaron pueltas la primer vez que me hí blaroní Bsit» Lranora mi camarera, d^'b^xo mil almohadas haliO fila Cruz, fin que íepa como, óquien allí la pufo; ytambién tH^tras piezas, que por laber eite egnima di alasdot. tcon El cofa cierta loque mi leñara afirma. JFi/. En fin, qué quien nos enreda ie ha de reír de noíotrost XUm, Delinarañelo un Poeta. Gab, Señor >.fi ella vez no deí cmel engaño, no teng. s de averiguarle eiperanzas. Fcl. Decid, pk, - Iríoíit, vi la tercera. '' .CaI. QuaoJo vino azia ella fala litaban con vticliia éilteza por StfíaS) Uj*tr« MUamaiprifjn,, Fel Solo Brutriz fdtódtiib,. GaI\ Pues t,i jtituba en el torao yapurando mí paciencia * amenaz.bá mi vida, Í ella es la Dama encubierta, que fe eritretiene enbatUrm, Ffl. Qué refpondeísí Qjeconfiiífj lo que la lenguarealá «n la cara hvergüenza. SdU Carlos, C#ir/. Antes moriré 4íuhdo, que en Francia perfona tfetja, al de N^x !ra mi amigo, FeL Que e$ eftoí MoT.t, Chiii odrina nueva. Cari, Mi hermano eí Rey ftcaiól con Ricarda, Infanta lugleía, yiiiucito en Elpaña et Duqafi ele Njxcra (porque queda fin lucceífüíi )Don Gjbritl, j fobiiíro iúyo le hereda, pr Lines, yparabieu-ei os den jürts'S eft^s nuevas, yvof, Fj;ípo. 3 Beatriz, periJiicicí do. qur merezca mi interceíiion, yamiitad, lo que Mid^ma defea, que e$ juntar en DonGíbl\'it*iÍ áN xcia Con Lorena. Mi eipoli lera Arnxefinda d.ir.do la maito xClenitncti Enrique) porquramiltad^ desbaraten competencias, alcance yo vufftrc fi . Fe/, Dueño es Itfior vuellra AlRtt dt mi voluntad, yEltado, Como lo difpone lea. G,.¿ Avueim^f pies gran Cad Levantad, que aB¡ÍeV«ngS j de agravios que amor enbz^ la lai\gfe «’>blf Francefi. Mo/:c Trinidad de delpolorio^i Tolo Montoya (t queda inCaíable ócelcb^to paralelo de una Dusña* Gab» I.ivcaci »ncro ingeniofo es de amor tila novel** Senado ilullrt Ío dig*»^ yen ella ti Amar por Señal* IN. í ¡i f u p tr