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EL PRINCIPIO DE LA CAÍDA INFORME DE CONYUNTURA SOBRE EL MERCADO DE TRABAJO EN ESPAÑA Y ANDALUCÍA (TERCER TRIMESTRE DE 2008*) SANTOS M. RUESGA BENITO Catedrático de Economía Aplicada Universidad Autónoma de Madrid JOSÉ LUIS MARTÍN NAVARRO Catedrático E.U. de Economía Aplicada Universidad de Sevilla CARLOS RESA NESTARES Investigador del Colegio de México EXTRACTO Palabras Clave: Crisis económica TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172. La economía española está en caída libre, próxima a entrar en una recesión de duración indefinida. El mercado de trabajo se resiente. Y mucho, en buena parte porque afecta con especial virulencia a partes de la economía muy intensivas en mano de obra. Por primera vez en catorce años se destruye empleo en el conjunto del año y la tasa de paro aumenta en cuatro puntos porcentuales hasta situarse de nuevo a la cabeza de las economías desarrolladas. Dentro del desalentador panorama, casi catastrófico, algunos elementos para el tibio optimismo: (1) se mantienen los altos beneficios empresariales en el sector no financiero, lo cual puede atraer nuevas inversiones y demuestra la buena salud de parte del tejido productivo; (2) la destrucción de empleo se concentra en las secciones más precarias y de más baja calidad del mercado de trabajo; y (3) se reducen los diferenciales entre hombres y mujeres en cuanto a su forma cualitativa y cuantitativa de participación en el mercado de trabajo. El mercado de trabajo en Andalucía también sufre un fuerte deterioro ya que el empleo se reduce y la tasa de paro sube alcanzando un 18,33% de media. ABSTRACT Key Words: Crisis The Spanish economy is facing dramatic crisis and about to come to a recession period. Labour market is also suffering the consequences. A process of destroying employment appears for the first time in 12 years and the unemployment rate grows 4 points. Spain is again the first European country in unemployment rate. There are some characteristics that must be taken into account: 1) firms profits are high in non financial companies, 2) destruction of employment is concentrate in low quality jobs, 3) the differences among labour variables for men and women are declining in the Spanish labour market. The labour market in Andalusia also suffers from this crisis: employment decline and the average unemployment rate in Andalusia is at 18,33%. * El informe ha de considerarse cerrado con los datos disponibles a 1 de septiembre de 2008.
ÍNDICE 1. LA ECONOMÍA ESPAÑOLA 2. LA OFERTA DE TRABAJO 3. LA DEMANDA DE TRABAJO 4. EL DESEMPLEO 5. MERCADO DE TRABAJO EN ANDALUCÍA 1. LA ECONOMÍA ESPAÑOLA Se cerró el debate nominalista. Al fin. El gobierno dio su permiso para pronunciar la palabra maldita: crisis. Esfuerzo banal. Es cierto que la incertidumbre retrae el consumo que, en última instancia, es lo que mueve la economía o, con más propiedad, el Producto Interior Bruto, que es al final el espejo cóncavo del alma económica. Pero no conviene sobredimensionar la capacidad del poder, cualquiera que sea su definición, para influir en los ciudadanos. O, al menos, de hacerlo en el sentido deseado. Y es que en ocasiones los gobiernos se dejan llevar por los medios de comunicación, los críticos lo mismo que los aduladores, y creen tener más influencia sobre la economía de lo que en realidad tienen. No parece que los efectos del silencio hayan sido demasiado positivos. Lo más sorprendente ha sido el resultado final del mutismo. Una vez pronunciado el palabro, se ha roto el tabú de tal manera que, en versión de remake modernista del destape transitorio, no sólo se ha abierto la veda. Es que se ha formado un campeonato por ver quién augura o predice la crisis más catastrófica. El ministro de Economía, Pedro Solbes, aventura que es la crisis más grave que ha vivido. Y el funcionario se acerca peligrosamente a los setenta años, lo cual sólo deja como antecedente de similares características a la pasmosa crisis de 1929, que acabó en diez años de recesión y una (segunda) guerra mundial. Será más intensa que las dos crisis del petróleo de los años setenta, que en España transformaron de manera radical el modelo industrial español y no se cerraron hasta una década después con la conocida, aunque no reconocida, reconversión industrial. La oposición, en su papel, está de acuerdo en lo cuantitativo, pero en varía en las causas. Mientras que el gobierno, por boca de su presidente, sitúa la culpa en el gobierno estadounidense de George W. Bush, el partido conservador asume que los orígenes son más próximos, tanto en el tiempo como en el espacio. Dos puntos. El primero: es cierto, hay crisis. La palabra crisis entendida como el tecnicismo que la asocia a la sucesión de dos trimestres consecutivos de reducción drástica del ritmo de crecimiento. Sí, la hay. En el último trimestre de 2007, la economía española crecía a un bondadoso ritmo del 3,3 por ciento. Un semestre después, el ritmo de crecimiento se ha desplomado al 1,8 por ciento. Desde hace más de una década, a la salida de otra recesión poco prolon- Santos M. Ruesga Benito / José Luis Martín Navarro / Carlos Resa Nestares 142 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172.
gada no se registraban datos tan minúsculos de crecimiento. El segundo: lo peor aún está por llegar. Llegará rápido, pero intensamente. En esto el consenso es máximo entre los especialistas de la predicción. Si ninguno de ellos predijo la crisis, pongamos por caso, antes de que estallase la crisis de las hipotecas subprime en el verano de 2007, no existiría razón para pensar que ahora están más cargados de razón. Pero la tendencia es clara y los indicadores externos, muy graves. El ejemplo más claro: casi el ochenta por ciento de la cifra de crecimiento interanual que se refleja en el actual marcador se debe al último semestre del pasado año. En los dos trimestres del presente año, el crecimiento ha sido del 0,4 por ciento. En el improbable caso de que se mantuviese el mismo ritmo en el conjunto del año, la economía española estaría creciendo por debajo del uno por ciento. E incluso esa cifra parece, a la luz de los acontecimientos actuales, como exagerada. Variación trimestral (corregida la estacionalidad) e interanual de la tasa de crecimiento, 1996–2008 El principio de la caída 143 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172. Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Contabilidad Nacional, Instituto Nacional de Estadística. No obstante, existe un elemento discordante con respecto a crisis anteriores y en el que coinciden una buena parte de las grandes economías mundiales. La actual crisis no se está produciendo por el mecanismo habitual: un descenso de los beneficios empresariales que genera una incertidumbre de consumo y una
sobreproducción de la capacidad instalada. Como en Estados Unidos, en España el excedente bruto de explotación, es decir, los beneficios del capital, más las rentas mixtas brutas, es decir, los beneficios de los profesionales y autónomos, crecieron en el último año, en un 9,9 por ciento en términos nominales, que se quedarían por encima del seis por ciento en términos reales. Se observa una ligera reducción desde el once por ciento de crecimiento de finales de año, pero es una cifra muy superior a los ritmos de crecimiento observados durante el periodo de expansión, de lo cual se deduce que, al menos en principio, ésta, a diferencia de las anteriores crisis, no está sirviendo para distribuir renta desde el capital hacia el factor trabajo sino al contrario. La interpretación positiva que algunos economistas extraen de esto es que la crisis será más breve, dado que el sector no financiero de la economía aún está generando beneficios que atraerán nueva inversión, más creación de empleo y, en última instancia, una reactivación económica. Si en el pasado, la expansión de más de una década la sostuvo la demanda interna, que no en pequeña medida era a crédito, a la crisis se llega por el aflojamiento de su anterior tirón. Hace tan sólo año y medio, la demanda interna crecía a ritmos superiores al cinco por ciento. En la actualidad llega con dificultades al 1,5 por ciento y en caída libre. Y no porque el sector público no ponga empeño, no sólo de palabra, o de no pronunciar la palabra, en evitar la caída. También por la vía de los hechos: el crecimiento del gasto de las administraciones públicas se sitúa en niveles cercanos al cuatro por ciento, ligeramente por debajo de lo que tenía por costumbre el año anterior, quizás por efecto de las elecciones generales, pero bastante por encima de la aportación media del periodo de expansión. Lo que fracasa es la demanda final de los hogares, que se sitúa en un pírrico 1,2 por ciento en el último año, una caída de más de un punto sobre el trimestre anterior y de casi de cuatro puntos sobre la velocidad de crucero que tenía hace un año. La inversión, que se asume como el elemento crucial para aumentar la productividad laboral a medio y largo plazo, se desploma a un ritmo aún más acelerado. Hace tan sólo un año, la formación bruta de capital en bienes de equipo crecía en una senda bastante por encima del diez por ciento en términos interanuales. En el segundo trimestre de 2008, la inversión en bienes residenciales estaba dentro de la lógica de barrena en tasas de crecimiento negativas, pero es que la inversión en bienes de equipo ya estaba en un ritmo de aumento del 2,3 por ciento. Pero la vertiente más edificante de los datos actuales de la crisis es la evolución del sector exterior. Aunque el déficit comercial continúa en niveles siderales, se reduce ligeramente, hasta tal punto que durante el último año su aportación al crecimiento económico general ha sido positiva, una circunstancia que no recordaban los más viejos del lugar. Es el efecto conjunto de una Santos M. Ruesga Benito / José Luis Martín Navarro / Carlos Resa Nestares 144 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172.
reducción en los precios internacionales de las materias primas, en particular del petróleo y de la depresión de la demanda interna, que afecta tanto a la producción española como a la procedente de los mercados mundiales. Pero es necesario no perder de vista que la evolución positiva del último año se produce sobre la senda de un pavoroso desequilibrio externo: en los últimos diez años el valor de las importaciones españolas se triplicó mientras que las exportaciones apenas se duplicaron. Evolución de las exportaciones e importaciones, 1995–2008 (índice 1996=100) El principio de la caída 145 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172. Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Contabilidad Nacional, Instituto Nacional de Estadística. La evolución por sectores de actividad puede resultar bastante contraintuitiva a la idea generalizada de que está es una crisis económica procedente del sector inmobiliario. Es cierto que la actividad en la construcción se contrajo en el último año en un 1,9 por ciento. Pero es aún más cierto que la mayor caída se produjo en la industria manufacturera, donde la reducción interanual alcanzó la cifra del 2,8 por ciento. La senda de declive es más notable cuando se contrasta con la situación que se reflejaba a principios de 2007: un crecimiento prácticamente igual de ambas ramas de actividad. En estas circunstancias, el sector servicios es el que permanece como el escudero único del crecimiento económico español, con un crecimiento interanual de casi el cuatro por ciento, que es bastante superior en el sector de servicios no de mercado, que propor-
ciona abrumadoramente el sector público, cuya dinámica no está regida por el ciclo económico. La inusual expansión en el mínimo sector primario queda alrededor de la media española y ello en un periodo de fuerte expansión de los precios de algunos de los productos del sector primario. La evolución de la productividad laboral tiende a seguir patrones habituales en las crisis, pero con notables diferencias por sectores de actividad. En conjunto, el crecimiento de la productividad se ha duplicado en el último año, lo cual es coherente con anteriores crisis, que registraron crecimientos de la productividad media por la mera salida del mercado laboral de algunos de los ocupados menos productivos. Tampoco es para lanzar cohetes ni vislumbrar el nacimiento de un nuevo modelo productivo de inmediato: ésta pasó del 0,7 por ciento en 2007 al 1,4 en el segundo trimestre de 2008. Disminuyó la productividad media en el sector industrial, no obstante, mientras que en la construcción se elevó de manera notable. El mayor crecimiento de la productividad se produjo, no obstante, en el sector de servicios de no mercado, lo cual puede tener una explicación lógica en los aumentos retributivos del sector público. En un sector donde no existe beneficio, cualquier crecimiento salarial se traslada, sin solución de continuidad a la productividad, que no es sino la suma matemática del salario recibido por el trabajador y los beneficios obtenidos por el capital con su rendimiento. El coste laboral unitario, mientras tanto, afloja su crecimiento hasta el 3,6 por ciento en términos nominales, en el entorno de la inflación y ligeramente por debajo del deflactor del Producto Interior Bruto. Con estos niveles de crecimiento económico, España casi se sitúa tras muchos años de despegue, recorte y acercamiento por debajo de la media de la Unión Europea. El 1,8 por ciento español ya está a sólo un punto de la media comunitaria, aunque cuatro décimas por encima de lo observado en los antiguos países miembros. Y es que el crecimiento ya sólo aguanta en el Este, con la excepción de las repúblicas bálticas y Hungría, y en los Países Bajos, que resiste con una tasa de crecimiento del 3,3 por ciento. Por orden de éxito, el crecimiento económico corona las economías de Rumanía (9,3 por ciento), Eslovaquia (7,6 por ciento), Bulgaria (7,1 por ciento), Polonia (6,1 por ciento), Eslovenia (5,1 por ciento) y la República Checa (4,6 por ciento). Mientras tanto, las grandes economías del mundo se dejan a girones el crecimiento económico en el pasado más o menos remoto. En el Reino Unido, la evolución del último trimestre fue nula y su tasa de crecimiento se evapora en un año hasta el 1,5 por ciento internaual. Alemania abortó su despegue con un descenso trimestral del Producto Interior Bruto del 0,5 por ciento, lo que deja la cifra anual pegada a la española: 1,7 por ciento. Francia también registró cotas negativas en el último trimestre para acabar el año en un 1,1 por ciento. Italia fue más allá y alcanzó un crecimiento negativo en términos interanuales: menos 0,1 por ciento. El tigre celta, Irlanda, por su parte, es el primer país en Santos M. Ruesga Benito / José Luis Martín Navarro / Carlos Resa Nestares 146 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172.
entrar oficialmente en recesión: dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo. Fuera de la Unión Europea, Japón también registró números rojos en el último trimestre para una evolución anual del 0,8 por ciento y Estados Unidos, con su crisis financiera incluida, aún se sitúa en niveles por encima del dos por ciento de crecimiento interanual. 2. LA OFERTA DE TRABAJO El número de individuos disponibles en el mercado de trabajo no dejó de crecer durante el tercer trimestre de 2008 pese a los malos augurios económicos. Ciento treinta y ocho mil personas se pusieron en disposición de trabajar, la inmensa mayoría pasando directamente a engrosar las filas del desempleo, durante esos tres meses. Es probable que esa cifra tenga que ver con el crecimiento habitual y tradicional de la disponibilidad para el trabajo durante ese periodo, que abarca los meses estivales donde existen mayores oportunidades para el empleo. Sin ir más lejos, el pasado año, el incremento de la población activa en el tercer trimestre fue un veinticinco por ciento mayor: de ciento setenta y cinco mil personas. En conjunto, y aunque se reduce el ritmo de crecimiento, existe un aumento considerable de la participación laboral durante el último año. Casi seiscientas cincuenta mil personas se incorporaron al mercado de trabajo en ese periodo. Del total, dos terceras partes fueron mujeres. Noventa mil de los nuevos activos eran españoles y casi cuarenta mil extranjeros, lo cual, en principio, implica que el grueso de los nuevos activos eran españoles que, lejos desalentarse con la moneda corriente de las noticias de la crisis, se anima a buscar trabajo. Esta circunstancia es coherente con la estructura de edad y sexo de la nueva actividad en España, también refleja en este mismo periodo en años anteriores pero agudiza por las estrecheces de la crisis. La actividad aumentó con cierta consistencia sólo entre dos grupos de edad: entre los menores de veinticinco años y entre las mujeres de entre treinta y cinco y cuarenta años. Los primeros salen al mercado de trabajo a la búsqueda de un empleo estival con el que compaginar sus estudios o sencillamente abandonan sus estudios a una edad temprana de manera definitiva o casi definitiva. Son los hombres la inmensa mayoría de los jóvenes que se incorporan al mercado laboral: el sesenta por ciento de los más de ciento veinticinco mil jóvenes que trataron de acceder al mundo del empleo remunerado eran varones. Esta variación resulta coherente con otras dos variables del mercado de trabajo en lo que respecta a los jóvenes: por una parte, que son los hombres los que con más frecuencia compaginan estudios y trabajo durante su etapa universitaria, que es la que correspondería sobre todo con la franja de edad y, por otra, que la tasa de abandono escolar para incorporarse al mercado de trabajo es muy El principio de la caída 147 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172.
superior entre los hombres. El grupo de mujeres de entre treintaicinco y cuarenta años, que aporta veinticinco mil nuevos activos durante el trimestre, es también notable en su contribución al crecimiento de la tasa de actividad ya que, salvo en esos dos segmentos demográficos, los crecimientos de la actividad son negativos o casi nulos. El caso de las mujeres adultas tiene su origen en factores distintos de los de los jóvenes. Para ellas no es su primera participación en el mercado de trabajo sino que supone una reincorporación bien provocada por las nuevas circunstancias de la crisis, que obligan a encontrar nuevas fuentes de rentas a familias que hasta ahora no tenían esa obligación, o bien, y con más frecuencia, por una reentrada en el mercado laboral tras un periodo más o menos prolongado dedicado a la crianza de los niños. En conjunto, la tasa de actividad tuvo un comportamiento atípico con respecto al pasado más reciente. La tasa de actividad en su conjunto aumentó para los españoles, aunque a menor velocidad, en lo que supone una continuación histórica del ciclo de expansión económica que se desarrolló durante toda la década pasada. Lo que resulta novedoso es el descenso de la tasa de actividad entre los extranjeros, que disminuyó en casi cuatro décimas hasta situarse en el 76,36 por ciento. En todo caso, su tasa de actividad está a una distancia considerable, por razones de la estructura demográfica de la de los españoles, que se colocó en el último trimestre en el 57,67 por ciento. La tasa de actividad entre los hombres tuvo un comportamiento similar para españoles y para extranjeros. Aumentó en el grupo de menor edad, en parte presionado por las apreturas económicas familiares y sobre todo por las oportunidades de empleo propias de la temporada estival. Del mismo modo, para los grupos de edad intermedia, la tasa de actividad disminuyó tanto para españoles como para extranjeros, pero con más intensidad para estos últimos del mismo modo que fue menor el crecimiento de la actividad entre los jóvenes. Esta circunstancia es nueva tanto para españoles como para extranjeros, reflejando que las escasas oportunidades de encontrar empleo que se vislumbran por la crisis se reparten casi equitativamente. Pero el abandono del mercado de trabajo es mayor entre los extranjeros, lo cual tiene una explicación doble. Por una parte, la premisa de las superiores tasas de participación de partida de los extranjeros hace que cualquier movimiento en los patrones de la población activa se vea reflejado con mayor contundencia relativa entre los extranjeros. Por otra parte, y éste es un comportamiento que nunca se había observado en el mercado de trabajo español para la previa falta de extranjeros durante los periodos de crisis, el efecto desánimo por el que las personas deciden dejar de buscar empleo por las escasas posibilidades de encontrarlo que se presentan parece afectar con una superior intensidad a los extranjeros, menos acostumbrados a los vaivenes del mercado de trabajo español que los nativos. La tasa de actividad entre los extranjeros de Santos M. Ruesga Benito / José Luis Martín Navarro / Carlos Resa Nestares 148 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172.
entre veinticinco y treinta años, por ejemplo, disminuyó en casi un punto porcentual, pasando del noventa y cinco por ciento al 93,9 por ciento en tan sólo un trimestre. El único elemento de discordancia entre los hombres en cuanto a las oscilaciones en la tasa de actividad y en razón de su nacionalidad se refleja en el tramo de mayor edad. Se reduce la tasa de actividad de los españoles, lo cual representa una novedad en un entorno en el que la bonanza económica había permitido alargar las carreras laborales hasta muy recientemente. Por el contrario, aumenta ligeramente la participación, o el intento al menos, de los extranjeros de más edad en el mercado de trabajo. La tasa de actividad de los primeros, no obstante, continúa siendo notoriamente inferior y se alargan las distancias en buena medida porque los extranjeros por su participación más reciente en el mercado de trabajo español no tienen el recurso posible de la jubilación remunerada y porque su estructura de edad está menos avejentada. Es menor al treinta por ciento entre los españoles frente a niveles superiores al cuarenta por ciento para los extranjeros. Entres las mujeres, sin embargo, las tasas de participación en la población activa se movieron de manera más errática según se tratase de españolas o extranjeras. La fuerte expansión de la actividad fue común para el tramo de menor edad, asumiendo que la tasa de actividad es diez puntos porcentuales superior entre los extranjeros que entre los nacionales, tanto entre hombres como mujeres. Pero, frente a lo que ocurría con los hombres, donde los extranjeros se mostraron más cautos a nuevas incorporaciones al mercado laboral, entre las mujeres la tasa de actividad de las extranjeras aumentó con mayor intensidad en el tercer trimestre de 2008. Sin embargo, la tasa de actividad de las extranjeras, a diferencia del ligero crecimiento de las españolas, se desplomó en el grupo de edad de entre veinticinco y treinta y cuatro años, hasta reducirse al lo cual viene a reflejar dos elementos que pueden estar concatenados. Por una parte se sitúa el efecto desánimo propio de la crisis que parece afectar con mayor intensidad a los extranjeros con independencia del sexo. Como complemento, es el grupo de edad donde mayor natalidad se produce, lo cual puede estar reflejando que para las extranjeras el embarazo y el posterior cuidado de los niños tiende a reflejarse con mayor intensidad en un abandono temporal o permanente del mercado de trabajo. Sin embargo, a partir de los treinta y cinco años, el patrón de comportamiento de españolas y extranjeras fue el opuesto. Mientras se redujo la participación laboral de las españolas, se disparó entre las extranjeras con un aumento de más de un punto porcentual en tan sólo un trimestre, lo cual puede estar reflejando de nuevo un comportamiento distinto con respecto a la maternidad y sus efectos sobre el mercado de trabajo. Una vez que los niños han pasado por las etapas más tiernas, las extranjeras tienden a incorporarse con mayor inten- El principio de la caída 149 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172.
4. EL DESEMPLEO La sola suma de un crecimiento de la actividad producto de una mayor participación de la población en el mercado de trabajo y un descenso de la capacidad de la economía para generar empleo resulta en un incremento del desempleo. Tal es el caso de lo que viene ocurriendo con particular intensidad en el último año. En concreto, en el último trimestre de 2008, el número de desempleados en España creció en un nueve por ciento. Doscientas veinte mil personas se unieron a las filas de quienes buscan empleo sin encontrarlo en un solo trimestre. La suma del año es desalentador: un crecimiento del cuarenta y cinco por ciento en el número de desempleados, más de ochocientas mil personas que se encuentran en situación de demandantes de empleo sin conseguir satisfacer su necesidad. En ese contexto, la tasa de desempleo creció en casi un punto porcentual durante el último trimestre hasta el 11,3 por ciento, muy alejadas de las cifras de tan sólo un año antes, cercanas al 8 por ciento. El crecimiento del desempleo lo mismo durante el último año que en el último trimestre afectó con particular intensidad a los hombres, muy por encima del incremento del paro entre las mujeres. El setenta por ciento de los nuevos parados que se han generado a lo largo del año fueron varones, una cantidad que se redujo ligeramente en el último trimestre aun conservando la mayoría. La tasa de paro de ambos géneros se acerca paulatinamente. El incremento de cuatro puntos porcentuales de la tasa de desempleo de los hombres la eleva hasta el 10,3 por ciento de la población activa, todavía dos puntos porcentuales por debajo de la tasa de paro femenina, que aún aumento precisamente en esa misma cantidad. El desempleo afecta con mayor intensidad a los extranjeros que a los españoles, en buena medida porque, aunque encuentren empleo con mayor asiduidad, el flujo de incorporación al mercado de trabajo es tan alto que no permite que la asimilación de todos. La tasa de desempleo de los extranjeros es del 17,5 por ciento, siete puntos porcentuales superior a la que registran los españoles y cinco puntos por encima de la que registraban hace tan sólo un año. Pero no es el único grupo relativamente perjudicado por la segmentación del desempleo. El paro juvenil ha vuelto a recuperar su característica de problema de gravedad en tan sólo un año. Aunque las tasas de participación sean bajas, la tasa de paro entre los menores de veinte años ya se acerca peligrosamente al cuarenta por ciento y ronda la mitad de esa cifra para los jóvenes de entre veinte y veinticinco años. A partir de ese segmento poblacional, se aminora la velocidad de la ley de hierro del desempleo en el mundo: cuando se avanza en los tramos de edad, disminuye la tasa de desempleo. Entre los treintañeros la tasa de paro está en el entorno del diez por ciento y para los cuarentañeros su correspondiente cifra disminuye en dos puntos porcentuales. Para aquellos que se acerca a la edad legal de jubilación la tasa de desempleo apenas Santos M. Ruesga Benito / José Luis Martín Navarro / Carlos Resa Nestares 156 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172.
llega al seis por ciento, lo cual es a un tiempo responsabilidad de la estabilidad en el empleo de los más mayores y también por las medidas de prejubilación que sigue funcionando con intensidad en España. Pese al notorio aumento de la tasa de desempleo juvenil, el grueso del paro se ha cebado en los niveles intermedios de edad. No sólo porque constituyan el grupo más mayoritario del mercado de trabajo sino porque entre ellos ha sido más intenso el crecimiento relativo del paro. El número de parados de entre veinticinco y cincuenta y cuatro años se elevó en un cincuenta por ciento en tan sólo un año, lo que en cifras absolutas supone seiscientos mil parados más. En los extremos, el crecimiento del número de parados se sitúa entre el treinta y el cuarenta por ciento. No obstante, la diferencia por géneros es grandiosa. Mientras que entre las mujeres de edades medianas, el crecimiento del paro a lo largo del último año fue de apenas el treinta por ciento, entre los varones de la misma edad, la afectación del desempleo se elevó en un ochenta por ciento. La diferencia de edades medias entre solteros y casados es lo que explica la enorme diferencia entre estos dos grupos a los que tan sólo diferencia el vínculo matrimonial en su nivel de paro. Para los primeros, la tasa de desempleo alcanza el quince por ciento, la mitad de la que registran los casados. Y, por último, la educación juega un papel estelar a la hora de reducir la tasa de desempleo: la tasa de seis por ciento que muestran quienes cuentan con educación superior, que se reduce al dos por ciento para los que suman el nivel de doctorado, la triplican quienes no han llegado a la educación secundaria. Tasa de desempleo por grupos sociodemográficos, tercer trimestre de 2007 y 2008 El principio de la caída 157 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172. Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta de Población Activa, Instituto Nacional de Estadística.
Por sectores de actividad, el paro más que se ha duplicado a lo largo del último año. De apenas doscientos mil parados en el tercer trimestre de 2007 se ha pasado a acercarse a los quinientos mil, con lo que se da la paradoja que la construcción es origen de casi el doble de parados que la industria, que tiene mayor nivel de población ocupada, y tiene un nivel de desempleados la mitad que los servicios pese a que sólo ocupa a una sexta parte de aquel. En el sector servicios es donde se registran menores crecimientos del desempleo, que son del treinta y tres por ciento a lo largo del año. Dos apartados de las estadísticas del desempleo tienen una lectura relacionada con la situación de crisis actual. El desempleo de larga duración, es decir, el de aquellos que llevan más de un año buscando un empleo sin encontrarlo, se situó en el último trimestre por encima de las seiscientas mil personas, con un crecimiento del treinta y tres por ciento con respecto al mismo periodo del año anterior. No obstante, en términos relativos, el paro de larga duración está en mínimo históricos: abarca el 23,5 por ciento del total de desempleados. Esta circunstancia puede indicar a un tiempo dos causas, que pueden no ser contradictorios. Que una parte de los desempleados más antiguos pase al mundo de la inactividad por desánimo sobre la posibilidad de encontrar un empleo y que existe una mayor circulación de persona en el ámbito del desempleo, en buena medida provocado por la longevidad de las prestaciones públicas. Al mismo acicate de la crisis puede achacarse el escaso crecimiento del número de parados que buscan su primer empleo. El aumento en casi cincuenta mil personas está muy por debajo del registrado entre quienes perdieron su empleo recientemente, lo cual es señal sin paliativos que el mercado de trabajo es incapaz de enviar señales positivas a quienes pueden acercarse al empleo remunerado sin experiencia reciente en ese ámbito. La evolución del desempleo en España es mucho peor que la registrada en el resto de países desarrollados. El crecimiento de casi cuatro puntos en la tasa de desempleo es desconocido en la Unión Europea, donde ésta se mantuvo estable durante el último año. Incluso los pocos países que registraron variaciones positivas de su tasa de desempleo lo hicieron en niveles inferiores al uno por ciento. Lo más cercano en el panorama internacional a España en cuanto a rebote de la tasa de paro es Irlanda, que aún no llega al siete por ciento en su tasa de paro, y Estados Unidos, donde creció en 1,4 puntos porcentuales hasta situarse en el seis por ciento, la mitad que en España. Con esta fatal evolución, España vuelve a recuperar la delantera en tasas de desempleo en el mundo desarrollado, un lugar que perdió momentáneamente a manos de Polonia y, en los mejores tiempos, le permitió acercarse a la media europea. Frente a la evolución española, Polonia redujo su tasa de desempleo en dos puntos y medio a lo largo del último año hasta situarla en el 6,5 por ciento, bien por debajo de la media comunitaria del siete por ciento. No son Santos M. Ruesga Benito / José Luis Martín Navarro / Carlos Resa Nestares 158 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172.
extrañas en este momento las tasas de desempleo en lo que técnicamente se consideraría el pleno empleo: Noruega (2,4 por ciento), Países Bajos (2,5 por ciento), Dinamarca, que aún y con su recesión consigue reducir la tasa de paro (2,9 por ciento) y Austria (3,2 por ciento). Variación de la tasa de desempleo (ajustada según la estacionalidad) entre septiembre de 2007 y septiembre de 2008 (en puntos porcentuales) El principio de la caída 159 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172. Fuente: Elaboración propia a partir de datos de Eurostat. El desempleo juvenil en España, que afecta a uno de cada cuatro jóvenes de la población activa, supone una tasa de paro diez puntos por encima de la medida europea y sólo cercana al veinte por ciento que se registra en Francia. En todo caso, lo que se ha ajustado es el diferencial de tasa de paro con respecto a la Unión Europea dependiendo del género. Tanto en hombres con en mujeres, la tasa de paro en España está cinco puntos porcentuales por encima de la que se registra en la Unión Europea.
5. EL MERCADO DE TRABAJO EN ANDALUCÍA La situación económica descrita para la economía española determina el marco general de la evolución de la economía andaluza en el tercer trimestre de 2008, y, por consiguiente, los malos resultados que se han puesto de manifiesto para las variables laborales nacionales se repiten, aunque con rasgos particulares, a nivel autonómico. La caída de la actividad económica, que empezó a dibujarse en la segunda mitad del año 2007, se ha acentuado en lo que llevamos de 2008 y ha mostrado su peor rostro, hasta la fecha, en este tercer trimestre. A modo de ejemplo dos datos referidos a la economía andaluza, por un lado, la ocupación ha caído este trimestre en 40.400 personas y en 88.400 respecto al mismo trimestre del año pasado, por otro lado el paro ha aumentado en 86.600 personas respecto al trimestre anterior y en 240.400 respecto al mismo trimestre del año pasado. La caída del empleo y el aumento del paro pueden servir para caracterizar la situación del mercado de trabajo en Andalucía que se ha deteriorado de forma muy significativa en los últimos trimestres. Existe casi unanimidad entre la mayoría de los centros de análisis económicos mundiales y españoles señalando que la situación económica empeorará en los próximos trimestres por lo que no se espera una mejoría en la ocupación o del desempleo en los próximos trimestres y además, las previsiones sobre la posible recuperación se van alejando en el tiempo. Como se sabe, la evolución del mercado de trabajo es un reflejo indicador del desenvolvimiento del conjunto de la economía por lo que hasta que no se reactive el sistema económico no mejorarán las variables laborales. En este contexto económico tan delicado, vamos a pasar a continuación a exponer, de forma más detenida, lo ocurrido en la oferta y la demanda de trabajo en este tercer trimestre de 2008 a partir de los datos disponibles de la Encuesta de Población Activa realizada por el INE y que el Instituto de Estadística de Andalucía explota con más detalle para los datos regionales. En lo que respecta a la oferta de trabajo, continúa la tendencia al aumento de los efectivos laborales disponibles que se viene experimentando de forma tendencial desde hace ya más de una década. En este tercer trimestre del año 2008 el total de activos en Andalucía se ha situado en 3.844.600 personas, lo que supone un aumento de 46.100 personas respecto al trimestre anterior. Este aumento ha sido muy equilibrado entre hombres (20.800) y mujeres (25.400), pero no entre trabajadores de nacionalidad española (43.100) y extranjera (3.100). Si comparamos con el tercer trimestre de 2007 observamos que el aumento de la población activa ha sido de 115.100 personas (lo que significa una tasa de variación interanual del 7.85%), la gran mayoría de las cuales han sido mujeres (115.100) y básicamente de nacionalidad española (134.700). Como consecuencia de esta aumento de la oferta de trabajo, las tasas de actividad en Andalucía han aumentado tanto la media regional, que se ha Santos M. Ruesga Benito / José Luis Martín Navarro / Carlos Resa Nestares 160 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172.
situado en el 57.62% (ganando medio punto este trimestre y 1,46 puntos en los últimos cuatro trimestres) como las tasas de actividad masculina y femenina, de la población andaluza que ha alcanzado el 68,91% y un 46.68% respectivamente. La tasa de actividad de los trabajadores nacionales en Andalucía se ha situado en 56.45&% ganando 0,62 puntos este trimestre pero la tasa de actividad de los extranjeros, que se ha situado en el 70.22% ha bajado en 1,15 puntos este trimestre y 4,49 puntos respecto al mismo trimestre del año anterior. He aquí un rasgo que puede ser significativo de cómo la crisis económica puede afectar a la pauta de oferta de trabajo del colectivo de los trabajadores inmigrantes. De todas formas, hace falta una mayor perspectiva para enjuiciar la caída de la actividad de este grupo de trabajadores que pueden plantear una vuelta a sus naciones de origen. El principio de la caída 161 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172. Fuente: EPA y elaboración propia. En este sentido, es de destacar la evolución de la población activa de nacionalidad extranjera en Andalucía, especialmente a partir del primer trimestre del año 2008 cuando se alcanzó el máximo de 418.900 personas, lo que representaba el 11,06% del total de los activos. En este tercer trimestre del año el porcentaje se ha reducido al 10,38%. Esta misma pauta de comportamiento se encuentra en el conjunto del mercado de trabajo español aunque con matices: la desaceleración del incremento de la población activa de nacionalidad extranjera ha sido más suave en los últimos trimestres mientras que el aumento de la población activa de nacionalidad española en Andalucía ha crecido por debajo de los valores a nivel nacionales.
Como se sabe, la diferencia entre las tasas de actividad para varones y mujeres es significativa tanto en el conjunto nacional como en Andalucía, en este caso con unas distancias más acentuadas. A lo largo de los últimos años se la diferencia entre ambas tasas de actividad se ha ido reduciendo en parte por una cierta caída de la tasa de actividad masculina pero de forma más significativa por el aumento de la tasa de actividad femenina como consecuencia de la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo. En este tercer trimestre de 2008, la distancia entre las ambas tasas de actividad en Andalucía se situó en 19,35 puntos mientras que el mismo trimestre de 2007 esta diferencia era de 22,73 puntos. La reducción de esta diferencias se da para todos los tramos de edad mostrando una convergencia en pautas de oferta de trabajo que se va alcanzando muy lentamente debido a que las causas de estos cambios son profundas y se encuentran en factores familiares, sociales, educativos, etc., que han ido cambiando en los últimos años, pero que todavía están presentes sobre todo en las personas de mayor edad. Si se consideran varios tramos de edad, las diferencias menores entre tasa de actividad masculinas y femeninas se hallan en los tramos correspondientes a los más jóvenes (entre 16 y 29 años) y los mayores (de 65 años en adelante). Las diferencias entre las respectivas tasas de actividad crecen en los tramos de edad entre los 30 y los 50 años en el que las tasas de actividad masculinas están por encima del 90% y las tasas femeninas en torno al 70%. Santos M. Ruesga Benito / José Luis Martín Navarro / Carlos Resa Nestares 162 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172.
De todas formas, el cambio en la tendencia de las variables laborales como consecuencia de la crisis económica no está poniéndose de manifiesto en la oferta de trabajo sino en la demanda. Como hemos señalado al comienzo de este epígrafe, la ocupación en Andalucía está empezando a mostrar el cambio de fase de ciclo económico. El número máximo de ocupados en Andalucía se alcanzó en el segundo trimestre de 2007 llegando a la cifra de 3.235.600, a partir de entonces, el número de ocupados se ha reducido paulatinamente hasta este trimestre. Como ya hemos señalado, en el tercer trimestre de 2008 el número de ocupados se ha situado en 3.140.000 personas, 40.400 menos que en el trimestre anterior (una tasa de variación ínter trimestral del –0.78%) y 88.400 menos que en el mismo trimestre del año 2007 (una tasa interanual del –4.12%). Este trimestre, la caída del empleo ha afectado más a las mujeres (–25.400) que a los hombres (–15.100). Sin embargo, si comparamos con el mismo trimestre del año 2007 la pérdida de empleo ha afectado fundamentalmente a los hombres (–103.700) que se compensa con un aumento del empleo de las mujeres (15.300). El principio de la caída 163 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172.
En cuanto a la nacionalidad de los trabajadores ocupados, la pérdida de empleo ha afectado este trimestre tanto a los trabajadores nacionales (–22.700 personas) como a los extranjeros (–17.800 personas). Si se compara con los ocupados del tercer trimestre de 2007 la caída del empleo ha afectado en mayor medida a los nacionales (–59.300) que a los extranjeros (–29.100). El empleo de los trabajadores de nacionalidad extranjera está cayendo desde el primer trimestre del año en el que se alcanzó una ocupación máxima de 346.200 personas. En términos de tasas de variación interanual, la caída de la ocupación entre trabajadores de nacionalidad española y extranjera se viene poniendo de manifiesto desde hace tiempo, como consecuencia de la ralentización de la actividad económica, manteniendo valores positivos únicamente para el caso de los trabajadores de nacionalidad extranjera que trabajan en el mercado nacional pero con una clara tendencia decreciente. Santos M. Ruesga Benito / José Luis Martín Navarro / Carlos Resa Nestares 164 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172.
El principio de la caída 165 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172. Como consecuencia de la evolución de las tasas de actividad y de ocupación la tasa de empleo está presentando una reducción en los últimos trimestres para los trabajadores varones tanto a nivel nacional como andaluz. Por el contrario, las tasas de empleo femeninas en el conjunto nacional y andaluz mantienen unos valores estables. En ambos casos se ha reducido el proceso de crecimiento de las tasas de empleo que se venía poniendo de manifiesto desde hace varios años y con ello se pone de manifiesto otro efecto colateral de la crisis económica, nos referimos a los objetivos de la cumbre de Lisboa de la Unión Europea que planteaban un aumento en las tasas de empleo en el conjunto de los países europeos con el objetivo de alcanzar los niveles de otras áreas económicas relevantes como EE.UU. o Japón.
INDICADORES DE COYUNTURA LABORAL. Tercer Trimestre de 2008 Santos M. Ruesga Benito / José Luis Martín Navarro / Carlos Resa Nestares 172 TEMAS LABORALES núm. 98/2009. Págs. 141-172. ESPAÑA ANDALUCÍA Unidad Periodo Dato VA(*) VB(*) Dato VA(*) VB(*) I. MERCADO DE TRABAJO Población activa Miles 3er Trim. 08 22.945,1 2,9 0,6 3.844,6 1,2 4,1 Tasa de actividad Porcentaje 3º Trim. 08 59,95 0,3 1,4 57,62 0,9 2,6 Hombres .. .. 69,81 0,2 0,3 68,91 0,2 0,8 Mujeres .. .. 50,46 0,4 3,0 46,68 1,0 6,3 Menos de 25 años .. .. 55,21 5,7 0,3 55,83 6,5 0,1 25-54 años .. .. 83,53 -0,3 1,2 78,81 0,1 3,0 Más de 55 años .. .. 20,78 -0,1 4,4 17,53 -0,3 2,6 Ocupados Miles 3er Trim. 08 20.425,1 -0,4 -0,8 3.140,0 -1,3 -2,7 Agricultura .. .. 787,3 -4,1 -4,1 191,0 10,3 .. Industria .. .. 3.195,2 -1,5 -1,0 308,2 -2,3 .. Construcción .. .. 2.413,2 -5,4 -13,0 415,3 -1,9 .. Servicios .. .. 13.950,7 1,0 1,9 2.225,5 -0,6 3,7 Asalariados del sector público .. 3er Trim. 08 2.990,1 1,6 2,0 515,9 3,6 3,9 Asalariados temporales .. 3er Trim. 08 4.944,7 -0,2 -8,2 1.038,5 -4,0 -15,1 Parados encuestados .. 3er Trim. 08 2.598,8 9,1 45,0 704,6 14,0 51,8 Hombres .. .. 1.353,6 14,4 69,0 350,9 13,0 66,9 Mujeres .. .. 1.245,2 3,9 25,7 353,7 15,0 39,3 Tasa de paro encuestado Porcentaje 3er Trim. 08 11,33 8,5 41,1 18,33 12,7 45,8 Hombres .. .. 10,32 13,8 66,2 15,51 11,8 64,1 Mujeres .. .. 12,66 3,1 20,2 22,36 13,5 29,2 Menos de 25 años .. .. 24,23 1,4 35,0 30,75 7,2 29,7 25-54 años .. .. 10,15 10,3 46,5 16,71 13,6 54,4 Más de 55 años .. .. 6,78 5,1 23,9 13,59 13,1 37,8 Parados de larga duración Porcentaje 3er Trim. 08 20,62 -2,1 -6,0 23,29 -4,9 -3,0 Parados registrados Miles 3er Trim. 08 2.527,4 7,1 26,0 614,9 10,6 24,5 II. CONDICIONES DE TRABAJO Salario mínimo €/mes 3er Trim. 08 600 5,2 5,2 600 5,2 5,2 Coste laboral por trabajador €/mes 2º Trim. 08 2.403 4,0 5,3 2.211 5,4 6,8 Industria .. .. 2.728 3,7 5,9 2.450 2,8 9,0 Construcción .. .. 2.431 8,8 6,1 2.322 6,3 5,0 Servicios .. .. 2.312 3,3 5,0 2.138 5,6 7,0 Jornada laboral efectiva Horas/mes 2º Trim. 08 142.7 3,3 3,1 143,7 5,6 3,8 III. REGULACIÓN DE EMPLEO Expedientes Total 2º Trim. 08 947 14,9 1,1 111 14,4 -9,0 Trabajadores Extinción de empleo .. .. 7.165 -10,0 13,5 554 11,2 128,0 Suspensión de empleo .. .. 8.459 161,6 38,5 401 -4,3 24,1 Reducción de jornada .. .. 289 61,5 1156,5 54 350,0 .. IV. CONFLICTOS LABORALES Huelgas Total 2º Trim. 08 334 33,5 -12,9 .. .. .. Participantes Miles .. 134,2 0,8 -60,7 5,9 145,8 -96,0 Jornadas no trabajadas .. .. 419,3 5,5 -38,1 12,8 190,9 -93,0 V. PRINCIPALES INDICADORES ECONÓMICOS Crecimiento económico Porcentaje 2º Trim. 08 1,8 2,6 3,9 .. .. .. Balanza por cuenta corriente Millardos € 2º Trim. 08 26,4 32,1 24,4 .. .. .. Inflación Porcentaje 3er Trim. 08 4,9 4,6 2,4 4,8 4,7 2,3 Tipo de interés (Euribor 12) meses) Porcentaje 3er Trim. 08 5,4 5,1 4,7 .. .. .. (*) VA = Variación con respecto al trimestre anterior; VB = Variación con respecto a igual periodo del año anterior.