Martínez de León, Andrés (dibujos y textos) (1931): Reglamento taurino en XXX capítulos. Los Amigos del Toro o la parte sana de la Afición. , 44 págs., en 4º apaisado, pasta dura, cubierta color [Reseña]
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Fig. n.º 47.- Martínez de León, Andrés (dibujos y textos) (1931): Reglamento taurino en XXX capítulos. Los Amigos del Toro o la parte sana de la Afición. Prólogo de Corrochano, Madrid, Compañía General de Artes Gráficas de Madrid (CIAP) Facsímil de Viaje a Bizancio, Ediciones (Sevilla) en colaboración con la Diputación de Sevilla y Red de Cómics, con prólogo de Manuel Barrero, 44 págs., en 4º apaisado, pasta dura, cubierta color. Revista de Estudios Taurinos N.º 33, Sevilla, 2013, págs. 251-255 Cierto. He disfrutado muchísimo leyendo este hilarante Reglamento taurino de Martínez de León y mirando las divertidísimas viñetas de su personaje Oselito –un trasunto del matador José Gómez Ortega, Joselito–, que pasea con mucha seguridad y aplomo por Triana sentenciando sobre las costumbres populares, los toros y el toreo. En 1931 nos propone un Reglamento taurino en XXX capítulos inspirado por Los
Pedro Romero de Solís 252 Amigos del Toro, a los que considera la parte sana de la Afición. En efecto, para Oselito «to er mundo tiene Sociedá de ayuda y defensa meno er toro. Er mataó, er banderillero, er picaó, er ganaero, el empresario…; to er mundo meno el toro» y dado que el toro «es la base de to» y a pesar de ello «lo sacan cada ve ma chico y con meno pitone...» la que llama la parte sana de la Afición, es decir, «lo afisionao má serio e imparsiale de Sevilla y de toa España y América taurina» deciden proponer un Reglamento (Martínez de León, 2009: 15). La misma descabellada seguridad con que Oselito se explica en el Reglamento la mantendrá cuando más adelante, en 1934, transite la Rusia de los Soviets y aplique ese mismo sentido común de corte anarcosenequista, pero muy trianero, que le lleva nada menos que a entrevistar a Stalin y a recomendarle fervorosamente la introducción del toro de lidia en la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas para el buen desarrollo y la consolidación de la Revolución. En 1936, con motivo de la publicación de Oselito en Rusia (que ha sido espléndidamente reeditado por Almuzara), Martínez de León se convierte no sólo en uno de los principales pioneros de la novela gráfica española sino en uno de los más leídos intérpretes del fenómeno político-social más importante de la época, la Revolución Rusa, como señala el informado prologuista e historiador de la historieta andaluza Manuel Barrero. Así, en un momento particularmente grave de la historia de España, su personaje Oselito se propone como un analista imparcial de la Revolución al que deberíamos leer hoy día a la par que otro libro sobre el mismo tema, El maestro Juan Martínez que estaba allí, escrito por su amigo, también sevillano, Chaves Nogales1. Martínez de León y Chaves Nogales fueron enviados a Moscú, respectivamente, por los diarios La Voz y El 1Publicado por Estampa en 1934 ha sido editado de nuevo en la Colección Castillejo Narrativa (Sevilla 1992).
Recensiones de libros 253 Heraldo. Ambos, abiertos a la experiencia social revolucionaria, no dejan de criticarla desde posiciones abiertas e independientes. Andrés Martínez de León nació en Coria del Río (Sevilla) en 1895 y murió en Madrid en 1978. Se formó en la Escuela de Artes y Oficios de Sevilla. Después de unos comienzos como artista en las alfarerías trianeras, en 1915 publica su primera ilustración en la revista Sevilla y sus fiestas de primave- Fig. n.º 48.- Martínez de León, A.: Viñeta de Oselito para el Reglamento Taurino, 2009, pág. 44. ra. En El Noticiero Sevillano aparece, por primera vez, su popular viñeta del personaje satírico Oselito, sin duda inspirado en el gran matador Joselito El Gallo. Lo dibuja casi siempre con sombrero de alancha, americana o chaquetilla corta blancas, pantalón oscuro y en postura siempre aflamencada. Colaboró en numerosos periódicos de la época, los unos sevillanos, como La Unión, El Correo de Andalucía y El Liberal de Sevilla, y los otros madrileños, como El Debate, El Heraldo, El Sol, La Voz,
etc., pero también envió sus dibujos a la Semana Gráfica o Blanco y Negro. Durante la Guerra Civil se unió a las filas del ejército de la República mientras realizaba ilustraciones y viñetas para periódicos de trinchera, como por ejemplo, para el Frente Sur, en los que su personaje Oselito, ya célebre, se transforma en miliciano. Trasladado a Valencia trabaja regularmente en Frente Rojo, donde estrecha amistad con intelectuales destacados como Pedro Romero de Solís 254 Fig. n.º 49.- Un aficionado pide en casa de Rafael el Gallo una entrada para ver a Joselito y tan pronto como nota que no le hacen el caso que esperaba se venga gritando ante la cancela ¡¡¡Viva Belmonte!!! (Martínez de León, 2009: 26). Rafael Alberti o Miguel Hernández. Concluida la Guerra Civil fue acusado de comunista y condenado a pena de muerte. En 1942 se le conmuta la pena por prisión perpetua y en el 1945 es trasladado a Sevilla y felizmente indultado. En los años posteriores colaborará en el periódico España de Tánger y utilizará de
nuevo a Oselito como hilo conductor de una historia del Real Betis. Murió en Madrid en 1978. Es de todo punto recomendable volver a la lectura de las historietas de Martínez de León y, sobre todo, impregnarse de la legalidad de su Reglamento. Pedro Romero de Solís Fundación de Estudios Taurinos Recensiones de libros 255