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Problemas socioambientales y educación ambiental. El cambio climático desde la perspectiva de los futuros maestros de educación primaria Socio-Environmental Problems and Environmental Education. Climate Change from the Perspective of Future Elementary School Teachers Olga Moreno-Fernández Universidad de Sevilla Resumen El cambio climático ha cobrado gran relevancia en los últimos años a nivel mundial. Esta problemática socioambiental ha reactivado la política ambiental tras el movimiento “Viernes para el futuro”, liderado por la activista Greta Thunberg y puso de manifiesto la relevancia que tiene la temática. El objetivo de esta investigación fue conocer las concepciones de los futuros maestros de educación primaria acerca del cambio climático y la necesidad de su tratamiento en las escuelas. Se realizó un estudio descriptivo-exploratorio en el que participaron 261 maestros y maestras en formación inicial del Grado de Educación Primaria de la Universidad de Sevilla (España). Los datos se recogieron a través de un cuestionario estructurado de 11 preguntas. Los resultados destacan que la noción de cambio climático se asocia con extinción y destrucción, así como también se evidencia un reconocimiento mayoritario de la causalidad humana en el origen del problema y una necesidad inminente de abordarlo educativamente desde las aulas escolares. Palabras clave: cambio climático, educación ambiental, educación primaria, maestros en formación inicial, problemas socioambientales. Correspondencia a: Olga Moreno-Fernández Departamento de Didáctica de las Ciencias Experimentales y Sociales, Facultad de Educación, Universidad de Sevilla. Calle Pirotecnia s/n, Despacho 4.81. 41013 Sevilla, España. [email protected] © 2020 PEL, http://www.pensamientoeducativo.org - http://www.pel.cl ISSN:0719-0409 DDI:203.262, Santiago, Chile doi: 10.7764/PEL.57.2.2020.3 Pensamiento Educativo. Revista de Investigación Educacional Latinoamericana 2020, 57(2), 1-15
el cambio climático desde la perspectiva de los futuros maestros de educación primaria 2 Abstract Climate change has become very important worldwide in recent years. This socioenvironmental problem has reactivated environmental policy in the wake of the “Friday for the Future” movement, led by activist Greta Thunberg, and highlighted the importance of the issue. The aim of this research was to find out the conceptions of future elementary school teachers about climate change and the need to address it in schools. A descriptiveexploratory study was carried out in which 261 teachers in initial training in the Elementary Education Degree at the University of Seville (Spain) participated. The data were collected through a structured questionnaire containing 11 questions. The results highlight that the notion of climate change is associated with extinction and destruction, as well a majority of participants recognizing human causality in the origin of the problem and an imminent need to address it in educational terms in school classrooms. Keywords: climate change, environmental education, elementary education, socio-environmental problems, teachers in initial training. Introducción El cambio climático ha cobrado gran preeminencia en los últimos años a nivel mundial, reactivándose las políticas ambientales tras el movimiento “Viernes para el futuro”, liderado por la activista Greta Thunberg, lo cual pone de manifiesto la relevancia que tiene la educación ambiental. Y es que el cambio climático es, sin duda, uno de los mayores problemas socioambientales a los que se enfrenta hoy la humanidad, no solo por la diversidad de factores que lo provocan y las consecuencias que genera, sino por su dimensión planetaria, lo que hace que sea una cuestión de gran complejidad (Bangay & Blum, 2010; González-Gaudiano y Meira- Cartea, 2020; Reis & Ballinger, 2020). En efecto, se trata de una problemática que no solo pone en peligro la vida tal y como la conocemos, sino que además es el centro de las graves complicaciones sociales, ambientales y económicas actuales, lo que afecta la totalidad de las actividades humanas (Schewe et al., 2019). Dada su complejidad, para combatirlo la sociedad debiera generar respuestas múltiples que provengan desde varios sectores, entre ellos del ámbito educativo. Estado de la cuestión A nivel internacional, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático en 1992 proporcionó una base para la acción, poniendo de manifiesto en su artículo 6 la necesidad de que la comunidad internacional centrara sus esfuerzos en la educación, capacitación, empoderamiento y compromiso socioambiental de nuestro mundo. Posteriormente, el Acuerdo de París, en su artículo 12, animó a las naciones a “mejorar la educación, la capacitación, la sensibilización, la participación y el acceso a la información sobre el cambio climático” (Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, 2015). En apoyo de estas iniciativas, Action for Climate Empowerment (ACE), trabaja por concienciar en torno al cambio climático y la Educación para el Desarrollo Sostenible (ESD) a nivel internacional, promoviendo la adquisición de conocimientos, habilidades y actitudes apropiados para empoderar a las comunidades y que contribuyan a la lucha contra los problemas socioambientales a los que nos enfrentamos, abordando para ello los Objetivos de Desarrollo
el cambio climático desde la perspectiva de los futuros maestros de educación primaria 3 Sostenible 4.7 y 13.3 que forman parte de la Agenda para el Desarrollo Sostenible de 2030 (United Nations, UN, 2015). Desde esta perspectiva, concebimos la educación ambiental como lo señalado por Moreno-Fernández y Navarro-Díaz (2015), esto es, como un proceso a través del cual deben facilitarse a la ciudadanía aquellos mecanismos necesarios para la concienciación y sensibilización ante los problemas socioambientales que nos rodean, de tal manera que la relación individuo-sociedad-entorno se transforme, se reinvente, en la debida relación de respeto mutuo y habitabilidad, entendida esta última en parámetros cualitativos, de calidad de vida (p. 38). Para ello, es necesario reflexionar acerca de las actitudes y valores que comprende la educación ambiental, favoreciendo aquellas experiencias de aprendizaje que promuevan la participación activa en la búsqueda de soluciones integrales a los problemas actuales, puesto que estos van cambiando y pueden variar a lo largo de los años. Por tanto, la educación ambiental no solo debe dotar de valores y habilidades, sino también desarrollar “competencias para actuar con criterios de sostenibilidad; es decir, con la capacidad de utilizar los conocimientos y habilidades en otros contextos, tanto a nivel individual como colectivo” (Álvarez y Vega, 2009, p. 254), sin olvidar profundizar en las dimensiones emocionales de la educación ambiental (Russell, 2016). Por tanto, podemos afirmar que la educación juega un papel esencial, donde sin duda, y como señalan Bangay y Blum (2010), la integración del aprendizaje sobre el medio ambiente de calidad en los sistemas educativos existentes representa un desafío tanto inmediato como a largo plazo para responder al cambio climático. El desafío inmediato es el de los sistemas educativos a prueba de clima (adaptación), mientras que la tarea más larga y difícil es la de desarrollar sistemas educativos que doten a los alumnos de las actitudes, los conocimientos y los atributos necesarios para hacer frente a los desafíos futuros (p. 364). En este sentido, el papel de las instituciones de educación superior ante el cambio climático es de gran importancia para hacer frente a los desafíos a los que nos enfrentamos, ya que es en las universidades donde se forma, entre otros muchos profesionales, a los futuros profesores que trabajarán con las nuevas generaciones en las aulas escolares (Karatzoglou, 2013; Leal-Filho, 2010; Leal-Filho et al., 2018; Molthan-Hill, Worsfold, Nagy, Leal-Filho & Mifsud, 2019). Sin embargo, y a pesar de la relevancia que tiene trabajar desde el ámbito universitario cuestiones relacionadas con la educación ambiental, las investigaciones realizadas al respecto ponen de manifiesto que gran parte del profesorado universitario aún no ha incorporado estos temas a su práctica docente (Azcárate, Navarrete y García, 2012; Aznar, Martínez-Agut, Palacios, Piñero & Ull, 2011), siendo imprescindible por parte de la comunidad universitaria integrar la educación ambiental como una prioridad central en la alfabetización básica de los docentes de todos los niveles educativos (Solís-Espallargas y Valderrama-Hernández, 2015). Para ello es necesario que se incluyan en las materias universitarias contenidos relacionados con las problemáticas socioambientales de nuestro mundo, abordando estas cuestiones interdisciplinarmente, de modo de superar la dualidad clásica entre lo social y lo natural. De igual manera, debe concienciarse al profesorado de la importancia y la responsabilidad de trabajar estos contenidos a nivel conceptual, procedimental y actitudinal, creando espacios de reflexión y colaboración en los que pensar críticamente, tanto individual como colectivamente, en cuanto a la relevancia de una praxis educativa responsable. En este sentido, uno de los obstáculos detectados en el ámbito universitario es la falta de atención en torno a estas problemáticas, lo que lleva a que el tratamiento que se hace de ellas sea sesgado y reduccionista (Barrón, Navarrete y Ferrer-Balas, 2010; García-Díaz, 2004); por ello, urge “una educación que ayude a los individuos a interpretar, comprender y conocer la complejidad y globalidad de los problemas que se producen en el mundo y enseñe actitudes, conocimientos, valores, comportamientos, etc.” (Álvarez y Vega, 2009, p. 246).
el cambio climático desde la perspectiva de los futuros maestros de educación primaria 4 De este modo la institución universitaria, como responsable de la formación del futuro profesorado, se debe socialmente al compromiso de superar esa división entre lo social y lo natural, y “buscar nuevos planteamientos educativos que nos sitúen en una realidad donde las cuestiones ambientales son, en gran medida, cuestiones sociales” (Solís-Espallargas y Valderrama-Hernández, 2015, p. 169), siendo perentorio regenerar las formas en que vivimos en esta tierra (McKenzie, Hart, Bai & Jickling, 2009). Según investigaciones realizadas (Escoz-Roldán, Gutiérrez-Pérez, Arto-Blanco y Meira-Cartea, 2017; Meira- Cartea, Gutiérrez-Pérez, Arto-Blanco, Escoz-Rodán, 2018), a pesar de que las experiencias en educación en torno al cambio climático no han sido del todo satisfactorias como mecanismo de adaptación, mitigación, concienciación e implicación ciudadana, no hay duda de que la educación juega un papel primordial en el tratamiento de este complejo asunto, por lo que se debe seguir trabajando hacia el objetivo de formar ciudadanos concienciados, informados, e implicados con el cambio climático (Bangay & Blum, 2010; Mochizuki & Bryan, 2015). Uno de los mayores inconvenientes de enseñar la relevancia y la urgencia que supone el problema del cambio climático es el nivel de abstracción del fenómeno en sí mismo, una idea que queda muy bien expresada por Giddens (2010) cuando afirma que “como los peligros que representa el calentamiento global no son tangibles, inmediatos, ni visibles en el curso de la vida cotidiana, por muy formidables que puedan parecer, muchos se cruzarán de brazos y no harán nada al respecto” (p. 12). Y es que superar la desconexión que se produce entre la preocupación por los problemas socioambientales e incorporar en nuestra vida cotidiana conductas sostenibles sigue siendo uno de los grandes retos de la educación ambiental. Aunque son varias las cuestiones que generan esa desconexión entre lo que se piensa y la manera en que se actúa, es preciso reconocer que las aportaciones —por pequeñas que sean— nunca son insignificantes y siempre agregan valor a la resolución del problema. De esta forma, podemos señalar que una de las principales barreras para no cambiar de hábitos está muy relacionada, precisamente, con lo que hacemos desde nosotros mismos, lo que puede parecer poco representativo e insignificante, o bien, que no va a repercutir en un cambio lo suficientemente relevante para que merezca el esfuerzo, derivando a la larga en un distanciamiento de la problemática a la que nos enfrentamos. Se trata, pues, de un alejamiento del problema que no ha estado ajeno al ámbito educativo y que, a pesar del gran número de estudios que han profundizado en cuestiones relacionadas con el cambio climático —tanto desde la perspectiva del currículo, del alumnado y en menor medida del profesorado, además de diversos niveles educativos—, estos siguen evidenciando el desconocimiento existente respecto de este fenómeno (Barbosa, Lima & Machado, 2012; Barros y Pinheiro, 2013; Escoz-Roldán et al., 2017; García-Rodeja y De Oliveira, 2012; Hess & Collins, 2018; Hess & Maki, 2019; Meira-Cartea et al., 2018; Molthan-Hill et al., 2019; Reis & Ballinger, 2020; Sternäng & Lundholm, 2011). En este sentido es más que necesario seguir trabajando desde la educación, tanto a nivel formal como no formal, y desde la educación infantil hasta la educación superior, ya que esta juega un importante papel para hacer frente a un cambio que hoy es más necesario que nunca. Ello, ya que la función de la educación es capacitar al alumnado para desarrollar los conocimientos, actitudes y capacidades que le permitan pensar de manera crítica, resolver problemas y encarar la incertidumbre, para lo cual se debe contar con una visión holística de esta problemática. Los sistemas educativos, por su parte, enfrentan diversos retos, donde el más inmediato es adaptarse a trabajar el cambio climático y el más largo y difícil es desarrollar metodologías educativas que provean al alumnado de los conocimientos, habilidades y capacidades necesarias para hacer frente a los desafíos futuros (Bangay & Blum, 2010). Se trata, pues, de un escenario en el que sin duda el profesorado ocupa un papel primordial, por lo que es necesario investigar cómo estos profesionales en formación inicial y aquellos que todavía se están formando para estar a corto o mediano plazo trabajando en las aulas, entienden el cambio climático y sus diferentes factores,
el cambio climático desde la perspectiva de los futuros maestros de educación primaria 5 con la finalidad de reorientar su formación hacia una más ajustada a las necesidades actuales y que, en su futura labor docente, promueva que su alumnado adquiera las herramientas necesarias para afrontar cuestiones socioambientales tan relevantes como el cambio climático. De esta forma, estas relevantes cuestiones llevaron a los siguientes objetivos de investigación del presente estudio: • Conocer qué entiende el profesorado en formación inicial de educación primaria por cambio climático. • Explorar los conocimientos que el profesorado en formación inicial de educación primaria tiene respecto de las causas, consecuencias y estrategias que se pueden llevar a cabo para mitigar el cambio climático. • Determinar la relevancia que tiene el cambio climático como problemática socioambiental a tratar en educación primaria, desde la perspectiva del futuro profesorado especializado en este nivel educativo. Métodos y materiales Se realizó un estudio descriptivo e interpretativo a través de la utilización de instrumentos como el cuestionario de preguntas abiertas, combinando el enfoque cualitativo básico con el apoyo cuantitativo para el tratamiento de datos, así como técnicas de “análisis del contenido” (Cohen y Manion, 2002). Participantes Se realizó un muestreo intencional y de conveniencia en donde participaron 261 profesores en formación inicial de educación primaria, es decir, alumnos del Grado de Educación Primaria de la Universidad de Sevilla. De ellos, el 67,4% (n = 176) eran mujeres y el 32,6% (n = 85) hombres. Las edades de los participantes estaban comprendidas entre los 19 y 22 años. Instrumento Se elaboró un cuestionario ad hoc para explorar los conocimientos de los participantes de la investigación. El instrumento inicial tomó como base el utilizado por Meira-Cartea y Arto-Blanco (2014), mientras que la versión final fue revisada por dos expertas en cambio climático, con lo cual el instrumento quedó conformado por 11 preguntas y 5 dimensiones: Percepción sobre el cambio climático; Causas del cambio climático; Consecuencias del cambio climático; Estrategias para mitigar el cambio climático; y por último, Educación y cambio climático (Tabla 1). Tabla 1 Categorías y preguntas del instrumento Categorías Preguntas Percepción 1. ¿Cuál es el primer pensamiento o imagen que te viene a la cabeza cuando escuchas hablar del cambio climático? Causas 2. ¿Cuál piensas que es la principal causa del cambio climático? 3. ¿Piensas que el cambio climático se debe a la intervención humana, a cuestiones puramente naturales, o a una combinación de ambas? 4. ¿Crees que el cambio climático está relacionado con otros problemas socioambientales? ¿Cuáles? Consecuencias 5. ¿Qué consecuencias crees que tiene el cambio climático para el planeta? ¿Cómo nos afecta?
el cambio climático desde la perspectiva de los futuros maestros de educación primaria 6 Estrategias 6. ¿Qué estrategias crees que se pueden llevar a cabo para mitigar el cambio climático? Educación 7. ¿Crees que es necesario abordar el cambio climático en las aulas de primaria? 8. Si has contestado afirmativamente a la pregunta anterior ¿Dentro de qué materia o materias lo abordarías? Marca aquellas que consideres oportunas. 9. Si nos remitimos a la legislación educativa vigente ¿dentro de qué materia o materias consideras que se aborda el cambio climático? 10. Cómo futuro/a maestro/a de educación primaria que serás ¿Consideras que estás capacitado/a para tratar este tema con el alumnado? 11. ¿Crees que estás lo suficientemente formado/a para tratar el tema? Fuente: Elaboración propia a partir de las aportaciones de Meira-Cartea y Arto-Blanco (2014). El cuestionario se aplicó en las aulas entre septiembre de 2019 y febrero de 2020, para lo cual se acudió a cada una de las aulas en las que interesaba recoger datos. Se explicó al alumnado la finalidad de la investigación y se informó respecto del anonimato de sus datos, así como de la participación totalmente voluntaria en el estudio. Resultados Percepción del cambio climático Para la pregunta 1. ¿Cuál es el primer pensamiento o imagen que te viene a la cabeza cuando escuchas hablar del cambio climático?, se siguió el sistema de clasificación de Meira-Cartea y Arto-Blanco (2014), agrupándose las respuestas en 12 categorías (Tabla 2). Tabla 2 Primer pensamiento o imagen acerca del cambio climático Primer pensamiento o imagen Frecuencia Porcentaje Deshielo de los polos/glaciares 39 14,9% Contaminación 32 12,3% Aumento de las temperaturas 29 11,1% Destrucción 27 10,3% Desastres naturales 25 9,6% Efecto invernadero 23 8,8% Pérdida de biodiversidad 21 8,0% Extinción humana 19 7,3% Falta de conciencia/irresponsabilidad 16 6,1% Fenómenos meteorológicos 11 4,2% Fenómenos naturales 93,4% Futuro (concienciación/esfuerzo) 72,7% Otros 31,1% Fuente: Elaboración propia.
el cambio climático desde la perspectiva de los futuros maestros de educación primaria 7 Como se aprecia, cuando el profesorado en formación inicial de educación primaria piensa en el cambio climático lo relaciona principalmente con el deshielo de los glaciares y, por lo tanto, de los polos (14,9%), a la contaminación (12,3%) y al aumento de las temperaturas (11,1%). Las consecuencias son las más nombradas por el profesorado en formación inicial cuando piensan en el cambio climático (74,2%), mientras que las causas solo son reflejadas en un 18,4% de los casos. Los datos coinciden con estudios anteriores, tanto nacionales como internacionales (Leiserowitz, 2004; 2007; Meira-Cartea, 2013; Meira-Cartea y Arto-Blanco, 2014;). Solo el 3,4% señaló una causalidad natural del fenómeno y un 4,2% lo relacionó con fenómenos meteorológicos. El 1,1% hizo mención de otras cuestiones. Causas del cambio climático El profesorado en formación inicial participante del estudio consideró que la principal causa del cambio climático era la incidencia del ser humano sobre el planeta, lo cual repercute en cuestiones relativas a la contaminación, los residuos o el mal uso de los recursos naturales, tal y como se ejemplifica en las siguientes unidades de información: • C17: Los residuos perjudiciales que afectan a la capa de ozono producidos por el hombre, las fábricas, los desechos, etc. • C61: El excesivo consumo y la explotación de los recursos por parte de los seres humanos, especialmente de las fábricas. • C136: La mala acción del hombre, el mal uso de los nuevos desarrollos industriales y tecnológicos, es evidente que debemos evolucionar, pero siempre cuidando aquello que nos permite la vida, la naturaleza. En cuanto a si el cambio climático se debe a la intervención humana, a cuestiones puramente naturales, o a una combinación de ambas, el 62,8% del profesorado en formación inicial (n = 164) señaló la intervención humana exclusivamente, mientras que el 37,2% (n = 97) indicó que este se debe a una combinación de factores naturales junto con la actividad humana, aunque influiría más esta última, tal y como se ejemplifica en las siguientes unidades de información: • C27: Combinación de ambas, pero la aceleración se debe al ser humano. • C83: Una combinación de ambas, aunque mucho más por la intervención humana. • C101: Principalmente intervención humana, aunque la naturaleza influye. Yo diría que es una combinación de ambas. Así mismo, un 93,5% (n = 244) del profesorado en formación inicial consideró que el cambio climático estaba relacionado con otros problemas socioambientales y un 6,5% (n = 17) señaló que esto no era efectivo. A los participantes que contestaron afirmativamente se les solicitó que mencionaran cuáles eran esos problemas concretos a los que asociaban con el cambio climático. El 43,7% (n = 114) hizo referencia a diversas cuestiones que se agruparon en la categoría de procesos biofísicos, concentrando situaciones de deterioro ambiental relacionadas con actividades humanas principalmente contaminantes, siendo esta clase la que convocó más respuesta. Por su parte, el 24,5% (n = 64) señaló problemas socioambientales, mientras que el 19,5% (n = 51) lo relacionó con cuestiones referidas a la falta de educación y un 5% (n = 13) a fenómenos catastróficos. Otro 5% (n = 13) se recogió en la categoría otros. Por último, la categoría con un menor índice de respuesta fue la de fenómenos terrestres, con un 2,4% (n = 6) de las respuestas recogidas. Al comparar los resultados para esta pregunta y el tipo de causas que provoca el cambio climático expresadas por los participantes, los datos coinciden en la prevalencia de orígenes relacionados con la incidencia de la actividad humana en el medio. Ello es consistente con otros estudios, donde como señalan Meira-Cartea y Arto-Blanco (2014):
el cambio climático desde la perspectiva de los futuros maestros de educación primaria 8 las lógicas explicativas que aparecen en la categoría de fenómenos terrestres se vinculan, no con los casos que aluden a una causalidad natural del cambio climático, sino con aquellos que reconocen un peso relativamente importante, pero minoritario, de las causas naturales (p. 24). Consecuencias del cambio climático En relación con las consecuencias derivadas del cambio climático, todos los participantes del estudio señalaron que las ramificaciones del problema eran negativas. Así mismo, puesto que la interrogante se les planteó como pregunta abierta, los participantes podían enunciar una o más de una consecuencia, de modo que las respuestas se agruparon en un total de 10 ítems con 806 respuestas (Tabla 3). Tabla 3 Consecuencias del cambio climático Consecuencias del cambio climático Frecuencia Porcentaje Aumento de las temperaturas/olas de calor más intensas 196 75,0% Afectación en la vida de las personas tal y como la conocemos 102 39,0% Aumento del nivel del mar 96 36,7% Cambio de los ecosistemas 82 31,4% Pérdida de la biodiversidad 80 30,6% Desastres naturales de mayor intensidad (huracanes, tsunamis, tormentas más intensas; inundaciones, sequías) 66 25,2% Propagación de enfermedades 65 24,9% Derretimiento de los glaciares/deshielo de los polos 55 21,0% Contaminación (aumento CO2 atmósfera) 49 18,7% Alimentos más caros 16 6,1% Fuente: Elaboración propia. Estrategias para mitigar el cambio climático Entre las estrategias que el profesorado en formación inicial consideró que se podían llevar a cabo para mitigar el cambio climático, la principal propuesta fue la necesidad de cambiar el estilo de vida que tenemos para transitar hacia modelos menos consumistas y más responsables con los recursos, lo cual quedó de manifiesto en el 23,4% (n = 61) de los casos. En segundo lugar, el 16,8% (n = 44) propuso un cambio a energías renovables y un menor uso de combustibles fósiles, aspecto que se recoge en los informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) (2013; 2018). La tercera opción fue señalada por el 16,2% (n = 42), que concordó en la importancia de reflexionar, tomar conciencia y favorecer la educación en este tipo de cuestiones. Como cuarta opción, el 13,4% (n = 35) señaló la necesidad de reducir las emisiones para bajar el grado de contaminación del aire, seguido por el 10% (n = 26) que hizo referencia a la industria. Reciclar, reutilizar, reducir residuos se situó en la sexta opción, junto con la propuesta de elaboración de leyes y acuerdos internacionales, con un 6,5% (n = 17) cada una de ellas. Solo un 3,4% (n = 9) de los participantes consideró que no había solución para frenar el cambio climático, aduciendo que es demasiado tarde. Por último, el 3,8% (n = 10) contestó otras cuestiones (Tabla 4). Estas estrategias coinciden con las propuestas por futuros profesionales de la educación, aunque no en el mismo orden de importancia (Meira-Cartea, 2013; Meira-Cartea y Arto-Blanco, 2014).
el cambio climático desde la perspectiva de los futuros maestros de educación primaria 9 Tabla 4 Estrategias para mitigar del cambio climático Estrategias Frecuencia Porcentaje Cambio en los estilos de vida (nuevo modelo de producción menos consumista). Consumo responsable de los recursos. 61 23,4% Cambio a energías renovables y un menor uso de combustibles fósiles. 44 16,8% Reflexionar, tomar conciencia. Educación. 42 16,2% No contaminar, menos emisiones. Contaminación del aire. 35 13,4% Industrias (reducir contaminación, aplicar impuestos, cierre de centros). 26 10,0% Reciclar, reutilizar, reducir residuos. 17 6,5% Leyes. Acuerdos internacionales. 17 6,5% Demasiado tarde para hacer frente al cambio climático. 9 3,4% Otros. 10 3,8% Fuente: Elaboración propia. Cambio climático y educación Respecto de la cuestión ¿Crees que es necesario abordar el cambio climático en las aulas de primaria?, el 100% de los participantes contestó afirmativamente. Para profundizar en las respuestas obtenidas se optó por clasificarlas siguiendo una hipótesis de progresión, es decir, ordenando las respuestas de lo más simple a lo más complejo (Tabla 5). Tabla 5 Necesidad de abordar el cambio climático en las aulas de primaria Nivel Descripción del nivel Frecuencia Porcentaje Cosmovisión sincrética (nivel básico). Los participantes se limitan a señalar que es necesario o imprescindible tratar este tema con el alumnado de primaria, pero sin entrar en detalles. 130 49,9% Cosmovisión analítica (nivel intermedio). Los participantes, además de estar de acuerdo con que es una temática necesaria de abordar en educación primaria, señalan la necesidad de dotar al alumnado de herramientas que le permita entender el cambio climático, así como sus causas y consecuencias. 33 12,6% Aproximación a una cosmovisión sistémica (aproximación a un conocimiento deseable). Los participantes no solo consideran que es necesario y relevante dotar de herramientas adecuadas al alumnado, sino que van más allá al mencionar la importancia que tiene trabajar estos contenidos en la formación de quienes van a ser los futuros ciudadanos y la necesidad de que estén concienciados respecto de un tema tan sensible ambientalmente como es el cambio climático. 98 37,5% Fuente: Elaboración propia.