FAMILIA, CULTURA MATERIAL Y FORMAS DE PODER EN LA ESPAÑA MODERNA III Encuentro de Jóvenes Investigadores en Historia Moderna. Universidad de Valladolid 2 y 3 de julio del 2015 MÁXIMO GARCÍA FERNÁNDEZ (EDITOR)
III Encuentro de Jóvenes Investigadores en Historia Moderna FAMILIA, CULTURA MATERIAL Y FORMAS DE PODER EN LA ESPAÑA MODERNA Valladolid 2 y 3 de julio del 2015 MÁXIMO GARCÍA FERNÁNDEZ (EDITOR)
2 ISBN: 978-84-938044-6-6 © Los autores © De esta edición Fundación Española de Historia Moderna, Madrid, 2016. Editor: Máximo García Fernández. Colaboradores: Francisco Fernández Izquierdo, Mª José López-Cózar Pita, Fundación Española de Historia Moderna.
[email protected] Fotografía de cubierta: Biblioteca Histórica Santa Cruz, Universidad de Valladolid. Entidades colaboradoras en la convocatoria y celebración del Encuentro:
III Encuentro de Jóvenes Investigadores en Historia Moderna Universidad de Valladolid - Fundación Española de Historia Moderna. 2015 461 Las capellanías de las parroquias de Sevilla (1600-1650) Chaplaincies of the parishes of Seville (1600-1650) Rafael DURO GARRIDO Universidad de Sevilla Resumen: Las capellanías, junto con las fundaciones pías en general, han sido elementos de suma importancia para la historia económica, cultural y social de la España Moderna, pero paradójicamente han recibido menos atención de la que merecen. La documentación sobre capellanías permite reconstruir una gran cantidad de aspectos de importancia, contando además con la ventaja de que éstas se dieron por toda la Península, por lo que no es difícil encontrar grandes cantidades de información sobre dichas fundaciones. En este trabajo pretendemos contribuir al conocimiento de tan importantes instituciones, así como realizar un análisis de las mismas desde el ámbito económico y cultural de la primera mitad del siglo XVII. Palabras clave: Capellanías, fundadores, patronos, capellanes, purgatorio. Abstract: Chaplaincies along with the pious foundations have been of the utmost importance for the economic, cultural and social history of Early Modern Spain, but paradoxically they have received less attention than they deserve. Chaplaincies documentation allows us to reconstruct a large amount of respects, also having the advantage that these occurred throughout the peninsula, so it's not difficult to find large amounts of information about those institutions. In this paper we are going to contribute to the knowledge of these institutions and we will make an analysis of them from the economic and cultural perspective of the first half of the seventeenth century. Keywords: Chaplaincies, founders, patrons, chaplains, purgatory. 1. Las capellanías en la España Moderna: concepto y clasificación Dentro del importante entramado de instituciones religiosas que se dieron en la España Moderna, las capellanías han sido, con diferencia, las más olvidadas en relación a su gran relevancia, y así lo han denunciado gran cantidad de autores 1 . La razón de esta escasa atención a tan relevante aspecto no está del todo clara, si bien podría perfectamente deberse al mero desconocimiento de la utilidad y trascendencia de estas 1 Enrique Soria Mesa, “Las capellanías en la Castilla Moderna: familia y ascenso social”, en Antonio Irigoyen López y, Antonio L. Pérez Ortiz (eds.), Familia, transmisión y perpetuación (siglos XVI-XIX), Murcia, Universidad de Murcia, 2002, pp. 135-148. Enrique Soria denuncia el hecho de que la gran importancia de la propiedad vinculada en el Antiguo Régimen –gran parte de la cual concentrada en la fundación de capellaníasno se haya visto del todo correspondida por una equivalente atención historiográfica; Arturo Morgado García, Ser clérigo en la España del Antiguo Régimen, Cádiz, Universidad de Cádiz, 2000, p. 58. Arturo Morgado, por su parte, califica de “profundo” el desconocimiento que existe sobre las capellanías; Antonio, García-Abasolo González “Inversiones indianas en Córdoba. Capellanías y patronatos como entidades financieras”, en Bibiano Torres Ramírez y José J. Hernández Palomo (coords.), Andalucía y América en el siglo XVI: actas de las II Jornadas de Andalucía y América, Sevilla, Escuela de Estudios Hispanoamericanos, 1983, vol. I., pp. 427-454. Ya a nivel metodológico, Antonio García-Abasolo señaló el escaso interés de los historiadores del momento por las capellanías y las fundaciones pías como elementos útiles para el estudio de la historia, lo cual se tradujo, a su juicio, en una gran escasez de trabajos sobre estos temas.
Rafael DURO GARRIDO 462 instituciones para la historia de la religiosidad en la España de los siglos modernos. Sin embargo, recientemente han aparecido diversos estudios sobre esta temática que pueden hacernos pensar en una cierta recuperación del interés por la misma, si bien se trata sobre todo de trabajos centrados en el ámbito local o americano 2 . En España no poseemos un estudio amplio sobre las capellanías que supere el ámbito local, como sí ocurre en cambio para el área novohispana 3 . Si a la importancia de las capellanías añadimos la gran relevancia de las fundaciones pías, que también precisan de una mayor atención, podemos afirmar que aún queda mucho trabajo por hacer en este ámbito de la historia moderna de España. Refiriéndonos ya al tema que nos ocupa, debemos aclarar el concepto mismo de “capellanía”, ya que vamos a operar con él durante todo el presente trabajo. Las capellanías eran fundaciones realizadas por particulares y dotadas por lo general con las rentas que generaban diversos bienes vinculados a las mismas, en las que ciertas personas -los capellanesquedaban encargadas de decir misas por el alma del fundador a cambio del disfrute de una parte de dichas rentas. También en las capellanías tenían una función muy relevante los patronos, encargados de todo lo relacionado con la gestión de los bienes vinculados; los fundadores, por su parte, eran las personas que instituían las capellanías, solían nombrar a patronos y capellanes, decidían qué bienes se vinculaban a las fundaciones y estipulaban el número de misas a celebrar, entre otros aspectos. En lo que respecta a la tipología de las capellanías hay que mencionar que ésta fue muy variada, y que por razones evidentes no podemos detenernos en este aspecto. Sin embargo, es posible dividir los tipos de fundaciones en dos grandes grupos: colativas y laicales. En el caso de las primeras, los bienes a ellas vinculados quedaban bajo tutela de la Iglesia, que además intervenía en su fundación, por lo que ésta tenía un papel preponderante en este tipo de capellanías; por el contrario, en las capellanías laicales no intervenía la autoridad eclesiástica, si bien tenía el derecho y el deber de velar por el cumplimiento de las cargas espirituales impuestas por el fundador, quedando así los bienes a ellas vinculados en posesión de los legos 4 . Aunque existen infinidad de matices dentro de cada tipología, esta es la división con la que operaremos. 2. Las condiciones materiales de las fundaciones En el presente trabajo hemos analizado un total de trece capellanías fundadas en las parroquias de San Salvador, Santa Ana, San Juan de la Palma, Santa Marina, Omnium 2 Julio Luis Arroyo Vozmediano “Iglesia, poder municipal y fundación de capellanías en Calahorra (1600-1710)”, Revista de Historia Moderna: Anales de la Universidad de Alicante, 26 (2008), pp.189- 220; Candelaria Castro Pérez, Mercedes Calvo Ruiz, Sonia Granado Suárez, “Las capellanías en los siglos XVII-XVIII a través del estudio de su escritura de fundación”, Anuario de Historia de la Iglesia, 16 (2007), pp. 335-348; Gonzalo J. Herreros Moya, “Así en la Tierra como en el cielo. Aproximación al estudio de las capellanías en la Edad Moderna. Entre la trascendencia y la política familiar. El caso de Córdoba”, Historia y Genealogía, 2 (2012), pp. 111-144; Juan Mesquida Oliver, “La población de Manila y las capellanías de misas de los españoles: libro de registros, 1642-1672,”, Revista de Indias, vol. 70, 249 (2010), pp. 469-500; Pilar Ostos-Salcedo, “Documentos para el “ánima salvar y los herederos apaciguar” en la Sevilla Medieval. Testamentos y donaciones de capellanías”, Archiv Für Diplomatik, 57 (2011), pp. 275-314. 3 Gisela Von Wobeser, Vida eterna y preocupaciones terrenales: las capellanías de misas en la Nueva España, 1600-1821, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 2005. 4 Maximiliano Barrio Gonzalo, El sistema beneficial de la iglesia española en el Antiguo Régimen (1475- 1834), Alicante, Universidad de Alicante, 2010, p. 62.
LAS CAPELLANÍAS DE LAS PARROQUIAS DE SEVILLA … III Encuentro de Jóvenes Investigadores en Historia Moderna Universidad de Valladolid - Fundación Española de Historia Moderna. 2015 463 Sanctorum, San Marcos y San Vicente. De todas ellas, ocho son colativas y las cinco restantes laicales, por lo que hay una cierta paridad entre un tipo de fundaciones y otro. Sin embargo, más que al número de fundaciones o su tipología, en este trabajo atenderemos a sus características. Así pues, el primer aspecto que debemos plantear es el de las condiciones materiales en las que se instituyeron dichas fundaciones. Las capellanías se sustentaban en una serie de bienes o bien en un dinero aportado por el fundador. En nuestro caso, de las trece capellanías analizadas hemos podido constatar que hasta en nueve ocasiones los instituyentes vincularon bienes para dotar las fundaciones, mientras que sólo en cuatro ofrecieron sumas de dinero líquido. Además, vemos que de las ocho capellanías colativas que estudiamos, siete de ellas fueron dotadas con bienes. Si tenemos en cuenta que en las capellanías colativas la Iglesia tenía la posesión de dichos bienes, podremos llegar a una primera conclusión: los fundadores deseaban garantizar la integridad de su patrimonio. Cuando los bienes de los instituyentes quedaban vinculados a una capellanía colativa, la Iglesia se hacía cargo de su propiedad a través de la llamada espiritualización de dichos bienes. Cuando este patrimonio pasaba a la tutela de la Iglesia quedaba amortizado, por lo que no se podía comprar ni vender, y además escapaba al fisco real, lo cual garantizaba su conservación. Por esta razón no es extraño que los fundadores vincularan bienes a capellanías colativas sobre todo, ya que así conseguían mantenerlos. Ocurrió incluso que personas cuya titularidad legal sobre ciertos bienes era dudosa optaron por vincularlos para asegurar la posesión de los mismos 5 . Aparte de la necesidad de contar con bienes, el buen funcionamiento de las capellanías requería del compromiso de varios individuos. Los tres grandes agentes sociales que intervinieron en la fundación de capellanías fueron los fundadores, los capellanes y los patronos. Comenzaremos ahora a hablar de los primeros. Como hemos dicho, los fundadores eran aquellas personas encargadas de instituir las capellanías. Normalmente nombraban a los capellanes y patronos, pero también podían delegar estos nombramientos en terceras personas. En lo que respecta a la distribución socioprofesional de los instituyentes, ésta es muy variada, pero no cabe duda de que en la inmensa mayoría de los casos se trata de personas acaudaladas, que poseen un cierto patrimonio que vincular a las fundaciones. En nuestro caso hemos encontrado que hasta en cinco ocasiones se menciona la ocupación de los fundadores, entre los cuales contabilizamos un artesano, un sacerdote, dos funcionarios reales y un capitán. En los restantes ocho casos se omiten las profesiones de los fundadores. Sin embargo, es de suponer que aquellos que instituían capellanías debían contar con un “excedente patrimonial” para invertir en ellas. En nuestro caso, el valor de los bienes vinculados en las trece capellanías estudiadas es muy variado según la capacidad económica de los instituyentes 6 . En lo que respecta al sexo de los fundadores, hemos encontrado que en cinco ocasiones éstos son hombres y en ocho mujeres. Es digno de mención el hecho de que, en el conjunto que hemos estudiado, las fundaciones no son instituidas nunca por un 5 J. Pro Ruiz “Las capellanías: familia y propiedad en el Antiguo Régimen”, Hispania Sacra, vol. 41, 84 (1989), pp. 585-602. 6 Archivo General del Arzobispado de Sevilla [AGAS], Sección Gobierno [G], Serie Capellanías [C], parroquia de Santa Ana, leg. C. 1777(8) / nueva signatura: 03182, f. 57v. Francisco de Naea destinó más de 57.000 reales entre dinero líquido y renta para la fundación de su capellanía; AGAS, G., C., parroquia de San Juan de la Palma, leg. C. 1953 / nueva signatura: 03358. En el otro extremo, Juana de la Cueva dotó su capellanía con poco más de 2.100 reales entre dinero y rentas.
Rafael DURO GARRIDO 464 matrimonio o por varias personas al mismo tiempo, sino que en todo caso se fundan capellanías de manera individual. Además, las fuentes suelen hablarnos del estado civil de las fundadoras, no ocurriendo lo mismo en el caso de los instituyentes masculinos. El mayor número de mujeres que de hombres entre los instituyentes se debe a varias circunstancias, pero quizás la más importante sea el mayor vínculo de la mujer a las fiestas religiosas y a toda suerte de manifestaciones piadosas 7 . Sin embargo, no debemos obviar el factor familiar, puesto que en muchas ocasiones los capellanes no eran sino hijos de los fundadores, por lo que no es extraño que las madres de los mismos fueran las primeras interesadas en ofrecerles un medio de vida, y de ahí la importante actividad fundadora de las mujeres. Así pues, la actividad femenina en este aspecto fue muy importante en todo el ámbito peninsular, si bien ello no quiere decir que ésta fuera mayoritaria siempre 8 . En el aspecto económico, no sólo los fundadores obtenían beneficios de la institución de capellanías. Los capellanes, por su parte, recibían el dinero de las rentas que producían los bienes vinculados a las fundaciones, y que servían para financiar sus estudios religiosos, garantizándoles de este modo una carrera eclesiástica. Así, el goce de una capellanía generosamente dotada otorgaba a su capellán todo un tren de vida y una vía para sobrevivir en la difícil sociedad del Antiguo Régimen 9 . Dada esta circunstancia, no es de extrañar que en muchas ocasiones los capellanes fueran familiares de los fundadores, puesto que los segundos no sólo buscaban amortizar sus bienes, sino también asegurar el futuro de sus descendientes. El siguiente cuadro representa la relación existente entre los fundadores y los capellanes que hemos encontrado en las capellanías estudiadas: 7 Blanca Morell Peguero, Pilar Sanchiz Ochoa, “Instituciones españolas y su implantación en América: fundación de capellanías y donación de arras en Sevilla y Guatemala (siglos XVI-XVII)”, en Bibiano Torres Ramírez, José J. Hernández Palomo (coords.), Andalucía y América en el siglo XVII: Actas de las III Jornadas de Andalucía y América, vol. I, La Rábida, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1985, pp. 187-204. Morell y Sanchiz advierten del importante número de mujeres que instituyen capellanías en el caso español. 8 Esteban Mira Caballos, “Capellanías, cofradías, fundaciones y obras pías en Montijo a principios del siglo XIX”, Art et sapientia, 22 (2007), pp. 151-169. Aunque el de Mira es un estudio alejado de nuestro marco temporal, el autor constata en este caso que la mayoría de los fundadores son hombres, por lo que no siempre prevaleció un sexo sobre otro dentro del colectivo de los fundadores, sino que dependiendo del lugar y del momento podemos encontrar mayoría de mujeres o de hombres entre los instituyentes de capellanías. 9 Joaquín del Moral Ruiz, La Agricultura Española a mediados del siglo XIX (1850-1870), Madrid, Ministerio de Agricultura, 1984, p. 22. Joaquín Moral ha incidido en la importancia económica que para los capellanes poseían las fundaciones, siendo éstas auténticos mayorazgos encubiertos.
LAS CAPELLANÍAS DE LAS PARROQUIAS DE SEVILLA … III Encuentro de Jóvenes Investigadores en Historia Moderna Universidad de Valladolid - Fundación Española de Historia Moderna. 2015 465 Gráfico 1. Relación de los capellanes con los fundadores Como vemos, en nuestro caso el número de fundadores que se decantaron por nombrar capellanes a sus familiares no fue muy elevado. Sin embargo, hay que decir que algunos de los instituyentes no nombraron capellanes a sus herederos simplemente porque no poseían descendencia 10 . Circunstancias puntuales aparte, el disfrute de una capellanía tuvo mucho que ver con el parentesco entre capellanes e instituyentes. Tanto es así, que cuando existía un conflicto entre dos candidatos a ostentar una capellanía, prevalecían los intereses de aquel que demostrase su vinculación de sangre con los fundadores 11 . No es de extrañar, por tanto, que las capellanías fueran fundadas con profusión por todos aquellos que pudieran permitírselo, puesto que no sólo contribuían a mantener intactas las propiedades, sino que ofrecían una manutención y un modo de vida a los familiares que las disfrutaban. En lo que respecta a los patronos, éstos solían también guardar una estrecha relación con los fundadores, si bien no siempre eran familiares de los mismos. De las trece capellanías estudiadas, hemos encontrado un total que quince patronos, pues dos de ellas tuvieron dos por expreso deseo de los instituyentes. La relación de los patronos con los fundadores aparece representada en el siguiente gráfico: 10 AGAS, G., C., parroquia de San Juan de la Palma, leg. C. 1953 (10) / nueva signatura: 03358, ff. 7r.- 10v. En este caso, el fundador murió sin descendencia ni familiares cercanos, por lo que el capellán no era familiar del instituyente; AGAS, G., C., parroquia de Santa Ana, leg. C. 1777(8) / nueva signatura: 03182., ff. 51v.-61v. En esta ocasión la condición de sacerdote del fundador hizo que no tuviera descendientes a quienes nombrar capellanes, por lo que optó por el nombramiento de personas ajenas a su línea de sangre. 11 En el Archivo General del Arzobispado de Sevilla podemos encontrar cientos de legajos sobre autos de oposición, nombre que recibían los documentos que registraban los conflictos entre dos o más candidatos a ocupar una capellanía. Familiares 5 (38%) No familiares 5 (38%) Relación desconocida 3 (24%) . Fuente: Elaboración propia a partir de la documentación del AGAS.
Rafael DURO GARRIDO 466 Gráfico 2. Relación entre patronos y fundadores 3. Más allá de los bienes materiales: la función religiosa y cultural de las capellanías La institución de capellanías en la España Moderna –y en general en todo el ámbito hispánicoguarda relación con una creencia medieval: el purgatorio 12 . La consideración de que el alma sólo podía salvarse o condenarse fue sustituida en el siglo XII por la idea de que existía un lugar intermedio entre el cielo y el infierno en el que las almas permanecerían un tiempo hasta llegar finalmente a la salvación eterna. Existía ya por tanto una posibilidad de, si no ir al cielo directamente –lo cual estaba al alcance de muy pocos-, al menos esperar un tiempo en el purgatorio hasta que el alma se reuniera con Cristo. Aunque se ha defendido que la aparición del purgatorio supuso un alivio para miles de fieles que vieron en él la posibilidad de evitar la condena eterna, lo cierto es que la creencia en este lugar del más allá aumentó la capacidad de control de la Iglesia sobre los creyentes, puesto que permitió mantener hasta el último momento de la vida la esperanza de la salvación siempre que se llevara una vida acorde con los preceptos del cristianismo 13 . Así pues, el económico no fue, en absoluto, el único motivo por el que se instituyeron capellanías. La creencia en el purgatorio estuvo muy extendida durante toda la Edad Moderna, y junto con ella, la idea de que era posible reducir el tiempo que el alma pasaría en este misterioso lugar a través de las misas y las oraciones por los difuntos, aspecto del que nos ocuparemos más adelante. El paso por el purgatorio, además, era un hecho que había que aceptar, pero muy temido por los fieles, habida cuenta de las descripciones que los teólogos hacían de este lugar, y que abundaron 12 Para profundizar en este aspecto remitimos al lector a la clásica obra de Jacques le Goff, El nacimiento del purgatorio, en la que el autor realiza un interesante recorrido por la historia de esta creencia. 13 Gisela Von Wobeser, Cielo, infierno y purgatorio durante el virreinato de la Nueva España, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 2011, p. 178. Los patronos son familiares de los fundadores 4 (29%) Relación desconocida 7 (50%) Los patronos son los fundadores mismos 1 (7%) Los fundadores nombran patrona a la parroquia 2 (14%) Fuente: Elaboración propia a partir de la documentación del AGAS.