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Las imágenes como paradigma de la beligerancia. Acercamiento social desde lo visual

Guzmán Ordaz, Raquel

Abstract

El presente ensayo parte del presupuesto de que las imágenes, específicamente sobre atentados terroristas, han sido relevantes para justificar ante la mirada social la pertinencia de una Nueva Guerra. Se propone analizar la importancia de los aspectos visuales y desde una mirada sociológica se pretende llegar a la explicación del papel que las imágenes tienen en la construcción social de la realidad. Desde el planteamiento de la sociología visual se explicará cómo las imágenes conforman un complejo recurso discursivo mediante el cual se construyen argumentos sociales que incluso marcan la trayectoria de acontecimientos subsecuentes. Por ello se abordará, a manera de ejemplo coyuntural, una breve secuencia de las imágenes que se produjeron el 11 de septiembre de 2001, puesto que este momento social se ha convertido –aunado a sus múltiples interpretaciones– en la fecha inaugural de las contiendas bélicas del siglo XXI.

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· 85 · LAS IMÁGENES COMO PARADIGMA DE LA BELIGERANCIA: ACERCAMIENTO SOCIAL DESDE LO VISUAL* Raquel Guzmán O daz (Uni e sidad de Se illa) El p e isible e ec o de con agio de unas imágenes de des ucción cap adas en el mundo en e o, ¿susci a á una emulación en el ho o en e odas las edes ma iosas, g upos y g upúsculos capaces de p ocu a se a mas le ales pa a chan ajea y des ui o as ciudades y símbolos de nues a ágil y de ini i amen e ulne able Aldea Global? (Goy isolo 2002: 73) * T abajo ealizado pa a el Semina io “Las nue as gue as y la iolencia o ganizada en la e a de la globalización” en el ma co del P og ama de Doc o ado “Análisis sociológico de las sociedades complejas” (cu so 2002/2003). A ículos · Raquel Guzmán O daz RESUMEN El p esen e ensayo pa e del p esupues- o de que las imágenes, especí icamen e sob e a en ados e o is as, han sido e- le an es pa a jus i ica an e la mi ada social la pe inencia de una Nue a Gue- a. Se p opone analiza la impo ancia de los aspec os isuales y desde una mi ada sociológica se p e ende llega a la explicación del papel que las imáge- nes ienen en la cons ucción social de ABSTRACT The p esen a icle is based on he hypo hesis ha he images, specially hose o e o is a acks, ha e been decisi e o social pe cep ion wi h espec o he jus i ica ion o he pe inency o he New Wa . This ex in ends o analyse he impo ance o he isual aspec s and p e ends o explain om a sociological pe spec i e he impac o he images in he social Anduli · Re is a Andaluza de Ciencias Sociales Nº 4 – 2004 · 86 · 1 P olegómeno An e los inhe en es y excedidos cali ica i os de la insc ipción de nues a ac ualidad como “la e a de las imágenes” esul a pe inen e sub aya y analiza el apo e de lo isual en la cons ucción social de la ealidad, des acando pa alelamen e el si io que los medios de comunicación ienen en la es uc u a de nues a sociedad. Los apa ados que a con inuación se p esen an, inicia án po con ex ualiza las dimen- siones de lo isual, con inuando con la a gumen ación sob e el signi icado de la imagen en los medios in o ma i os y desde es a lógica se elabo a un sucin o aná- lisis sob e imágenes especí icas de lo acon ecido el 11–S. 2 Aludi a las conciencias desde lo isual El p edominio que alcanzan los ac os isuales se han con e ido en la mina de explo ación po an onomasia de los medios masi os. Lo isual ex alimi a la condi- ción de se uno de los cinco sen idos senso iales pa a ans o ma se además en el conduc o ideal pa a la pe suasión. Una de las mane as de obje i a la ealidad es a a és de la comp obación isual: “Nues os ojos en lo que se les ha enseñado a mi a , o a igila . Lo que no se e, apenas se piensa, ampoco se ca ego iza” (De Miguel y Pin o, 2002: 3). Al se es igos ocula es de las acciones que se desa ollan en nues o en o no, los ac os insc i os en nues a co idianeidad adquie en sen ido social. Aunado a lo an e io , es impo an e ecalca que lo isual o o ga legi imidad en la ealidad social, y es a pa i de es a p emisa indudable de la que los medios masi os se apoyan pa a explo a lo que debe y puede se is o, es ableciendo desde su o e a isual los pa áme os de compa abilidad con nues o en o no. La seducción de lo isual es i e u able. La pe ennidad de los ac os isuales nos supe a po que no descansan. Se e has a cuando se es á do mido, incluso emos la ealidad. Desde el plan eamien o de la sociología isual se explica á cómo las imágenes con o man un complejo ecu - so discu si o median e el cual se cons- uyen a gumen os sociales que incluso ma can la ayec o ia de acon ecimien- os subsecuen es. Po ello se abo da á, a mane a de ejemplo coyun u al, una b e- e secuencia de las imágenes que se p oduje on el 11 de sep iemb e de 2001, pues o que es e momen o social se ha con e ido –aunado a sus múl iples in- e p e aciones– en la echa inaugu al de las con iendas bélicas del siglo XXI. cons uc ion o eali y. F om he poin o iew o isual sociology, i will be explained how hese images a e going o build up complex discu si e esou ces which a e used o cons uc social a gumen s ha e en in luence he de elopmen o subsequen e en s. Fo ha pu pose, and as an ac ual example, a b ie sequence o he images p oduced du ing Sep embe 11/2001 will be included, as ha social e en has become he inaugu al ac o he 21s cen u y wa ship. · 87 · cuando decimos que no que emos e . La conexión ojo – ce eb o nos cons uye y decons uye imágenes con inuamen e, y no es una acción sob e la que podamos man ene un con ol.1 A pesa de que lo isual obje i a y legi ima la ealidad social, no escapa a la asocia- ción pa adójica del “pun o ciego”, pues o que la sa u ación y e iginosidad de imá- genes dejan poco ma gen a la c í ica isual y, po ende, a la e lexión social de lo que se es á iendo. La sa u ación de las imágenes se gene a casi en su o alidad desde las ma ices de los mass media, quienes bajo la lógica de los me cados han consolidado sus eglas al c ea o e as isuales pa a odos los públicos, con lo que les ga an iza un acceso ilimi ado y, además, un consumo con ínuo. Las imágenes acili an eno memen e la inse ción de ma e ial “in o ma i o” en el que se apoya y en ocasiones desde donde se cons uye odo un discu so. Como lo isual ep esen a además uno de los p ime os canales de acceso en las socieda- des, se adquie e la ca ac e ís ica ansi o ia o con ínua de ungi en algún momen o como espec ado es, en ocasiones po olun ad p opia y de mane a al e nan e, sin eje cicio de olun ad.2 Si bien la ca ac e ís ica de espec ado se ha con e ido en un añadido social, es impo an e, sin emba go, en a iza que los espec ado es no ep esen an un asocia- do homogéneo y que ello, en g an medida, ma ca la di e encia en los ni eles de ecepción, pe cepción y decons ucción de los mensajes a los que es á expues o. Po lo an o, la pe suasión se ma iza dependiendo de las ca ac e ís icas de los espec ado es3 a quienes se ha hecho llega de e minado ma e ial in o ma i o. La u ilización de las imágenes po los medios masi os se puede incluso ena bola como un elemen o “democ á ico” en an o que no equie e mayo es añadidos sociocul u ales pa a llega –po lo menos– a la p ime a dis inción: se is os. Así la pe suasión isual se con ie e en el ecu so in alible pa a que los medios masi os di undan los modelos y a que ipos igen es den o de un ma co cul u al de e minado.4 1Son innume ables los ex os de ca ác e ísico– écnico en donde se desglosa el uncionamien o del ojo y, po añadidu a, de las cualidades de la is a y la cons ucción de las imágenes en odos los momen os humanos. A mane a de ejemplo se puede consul a los ex os de Lindsay y No man; Muelle y Rudolph y el ex o edi ado po la UNED, La imagen. 2Resul a pe inen e ecalca que la exposición a las o e as isuales –incluso in o ma i as– pueden conside a se como una in omisión en el con inuo de la co idianeidad. La olun ad pa a selecciona y decidi e y mi a se bo an po ejemplo al compa i un espacio publico en donde la p esencia de un ele iso es casi una cons an e, lo cual di icul a la capacidad de hace que la mi ada escape a lo que es a acon eciendo. 3Cabe hace la p ecisión que en concep os de Pie e Bou dieu, las ca ac e ís icas especí icas de los espec ado es –en es e caso– se de ini ían como capi ales: social, cul u al, económico y simbólico que cong egados se de inen como sus habi us pa icula es. 4Los a que ipos, an más allá de la noción de moda. Su ascendencia es conside able. Se di unde y p opone un es ilo de ida, e incluso, una oma de pos u a an e las si uaciones en las que se encuen a el indi iduo. A ículos · Raquel Guzmán O daz Anduli · Re is a Andaluza de Ciencias Sociales Nº 4 – 2004 · 88 · Es desde la pe cepción –pa icula men e isual– donde se pe suade y se inicia de es a mane a el as ondo de la conciencia isual. Las imágenes, en an o elemen- os omnip esen es, aluden al e en o de lo que puede se is o y ma izan aquello pe inen e pa a se mi ado.5 Den o de es os lími es y bajo la conside ación de la pe inencia de lo mi ado, lo isual as oca las conciencias pa a con e i se en a gu- men o de la ealidad social. Se “obje i izan “los e en os, las acciones, los hechos sociales, las ac i idades me can iles, el clima, y dicha obje i ación mi ada es adya- cen e a una oma de pos u a po pa e del suje o obse ado : la conciencia se apoya en lo isual como eje cicio en donde las p uebas es án expues as a los ojos p opios y a los de los demás. 3 La mi ada ele isada. Mediado a y c eado a de signi ica- dos El ojo se ans o ma en onces en la p ime a ía pa a despe a la conciencia isual. Las imágenes alimen an su esencia y le p opo cionan los a gumen os pa a con e - i se en ojos sociales. Los ojos deambulan po las calles, incluso po las que no es án den o de su geog a ía.6 Los ojos se ap opian de los os os, de los es ilos de ida, ienen pe sonalidad p opia. Es quizá de es a me amo osis ocula de la que más se ap o echan los medios, po que se bene ician del 40 % de la pe cepción isual7 del humano, pa a in adi desde la ex e io idad los demás sen idos y c ea necesidades que aba can desde lo ma e ial has a lo emo i o. Es desde la mi ada cap ada en donde el demiu go de la imagen se consolida. La imagen es social en an o que a añe a la ep esen ación de los cánones habi uales de los p ocesos den o de una sociedad. Mi a las imágenes que con i en en el en o no social conlle a una cadena in e p e- aciones de lo que se es a p oduciendo, po lo cual es de suma impo ancia econo- 5De Miguel y Pin o p oponen a gumen aciones eó icas pa a es ablece las di e encias en e lo que signi ica e y mi a ; pa a los au o es e es pe cibi a a és de los ojos, y mi a supone un ac o de olición, ija la is a en algo. Pese a que acla an que la di e encia es mínima, si hacen hincapié en que esul a una especi icación impo an e, sob e odo, pa a alcanza una comp en- sión un poco más a inada den o de los usos sociales y las ca gas simbólicas que se pueden ob ene median e el análisis social desde lo isual. 6El espec o isual de las pe sonas ha aumen ado incluso ebasando geog a ías y supe ando la empo alidad inmedia a desde que los medios masi os p esen an “ ealidades” de o os si ios median e imágenes de los luga es en cues ión. Po ello, aho a no sólo se “ iaja” en a ión pa a conoce y e países lejanos, los mass media p esen an an e nues os ojos las imágenes de los luga es más dis an es, acili ándonos la mo ilidad ísica pa a anspo a nos desde el imagina io isual. El ecu so de anspo a nos a o os espacios ue en p ime a ins ancia manejado po los con enidos de los lib os. Sin emba go, cada ez más se ecu e a la inmedia ez mediá ica, pa a e y conoce . 7El ex o sob e la Imagen, edi ado po la UNED (aquí: pág. 32), hace e e encia a una clasi icación de pe cepciones, di idiéndolas p ime amen e en ac o es obje i os (ex e nos), en donde se es ablecen pa áme os po cen uales de los sen idos: isuales con un 40%, audi i os, 30%, ác iles con un 15%, ol a i as 10%, y gus a i as 5%. Y a con inuación explici a los ac o es subje i os (in e nos) que esponden a las cualidades kines ésicas, o gánicas y es á icas. · 89 · ce cuáles son las condiciones en que se cons uye la o e a isual, qué ca ác e ienen y qué es lo que quie e deci . Como se mencionó en el apa ado an e io , los medios masi os – en especí ico los audio isuales– se si en siemp e de lo isual pa a cons ui sus discu sos in o ma- i os y –en an o que “emp esa mediá ica”– la in o mación se aduce en é minos me can iles, lo cual desme i a la labo pe iodís ica, pues o que la p io idad de las emp esas se aboca a las ganancias y es o ha as ocado la mane a de in o ma , po que se cons uyen in o ma i os que “ endan” y no necesa iamen e que in o men. No es o ui o que los eledia ios aludan cada ez más a imágenes con ca ac e ís- icas de pe iodismo de no a ama illa, oja y cada ez más osa, ya que desde es os escapa a es de “in o–en e enimien o”(Klinenbe g, 2003) es de donde se acapa an las mayo es audiencias y, po ende, al os ing esos pa a los medios. La ele isión es uno de los medios más soco idas pa a “in o ma se” del acon ece mundial, es a condición de p esencia pe enne la ha lle ado a o ma pa e del co i- diano social e incluso ha c eado desde es a co idianización un lenguaje con el que se habla y nos ep esen a la sociedad, una especie de cla e pe manen e pa a la lec u a “na u alis a” de la sociedad. El lenguaje ele isi o se asume como un len- guaje na u al, como un lenguaje accesible que se ep esen a es epi osamen e amilia (Bechelloni, 1990: 56). La na u alidad con que se asume el lenguaje ele isi o ha sido obje o de discusio- nes, a p opósi o de cuál es ealmen e su esencia, si ep esen a un co ola io del cine: imágenes comen adas po palab as8 o, po el con a io, ep esen a un co ola- io del ea o: palab as comen adas po imágenes. Quienes de ienden el p edomi- nio de la imagen es iman que los es obje i os undamen ales pa a odo diálogo (da in o mación, b inda un con enido emo i o y hace a anza el ela o) han de se cumplidas po los es elemen os de la imagen isual en la ele isión: el escena io, la acción y el uso de la elecáma a (Ga cía, 1993: 232). Paul Vale y dimensionaba el impac o de las ecnologías in o ma i as, exp esando lo siguien e: “Como el agua, como el gas, como la co ien e eléc ica ienen desde muy lejos has a nues as mo adas pa a sa is ace nues as necesidades, median e un es ue zo casi nulo, así se emos alimen ados po imágenes isi as o audi i as, que nace án y se des anece án al mínimo ges o, casi con una seña...No sé si un ilóso o ha soñado alguna ez con una sociedad pa a la dis ibución de la Realidad sensible a domicilio.” (Ci ado po Renaud, 1990: 13) Conjugando las nociones sob e la na u aleza del lenguaje ele isi o y la p o ecía de Vale y, no queda más que abo da en especí ico el papel que juega la ele isión en iempos de con iendas y mo imien os a mados. La ele isión se ans o ma en la inche a más segu a en an o que in oluc a al ele iden e como un espec ado desde donde mi a sin pelig o al desa ollo de una gue a o al esul ado de un ac o e o is a. Al mismo iempo, el espec ado es a acado con un bomba deo incesan e de imágenes que mues an la ealidad sensible a domicilio, mediando y –en la mayo ía de las ocasiones– induciendo la mane a de in e p e ación del espec ado . 8La de ensa de es a p ime a noción, la ealiza R. G eene, y su con apa e la p o agoniza Sil io D’Amico, ambos au o es ci ados po Ga cía (1993). A ículos · Raquel Guzmán O daz Anduli · Re is a Andaluza de Ciencias Sociales Nº 4 – 2004 · 90 · Las imágenes son endenciosas y no escapan de la ca ga ideológica de e minada po el il o de los p ocesos de pos p oducción. La in o mación ele isada es quizá el ac o que más in luye pa a c ea un clima de opinión y una oma de pos u a espec o a los acon ecimien os, y cuando se a a de e en os bélicos, el a amien o ele isi o alude aún más a las imágenes pues o que es as ungen como “in e p e es” de los códigos polí icos que pa a la mayo ía de la sociedad esul an incomp ensibles. De es a mane a la explicación y jus i icación de la belige ancia se apoya en el pa adigma de las imágenes a las que se les ca ego iza como la ep esen ación de un agmen o de la ealidad y desde en muchas ocasiones se a gumen a an e la sociedad las acciones que con o man el p oceso de acción den o de los ma cos polí icos. Pa a explici a lo dicho a lo la go de es e ex o, no hay nada más que en ende la labo de la p oducción de las imágenes desde un b e e análisis de las imágenes que ma ca on la memo ia de la sociedad, el 11–S. 4 La discu si idad belige an e de la imagen La imagen se de ine como la ep esen ación ma e ial de las ideas (Ramí ez, 1997:50). El espacio social es a ci cundado e in adido po imágenes, como se ha dicho con an e io idad, y és as dan cuen a de los ac o es de los que es á cons uido el en o - no social. El ecu so pa a ma e ializa la ealidad ha sido median e la ep esen ación isual de las cosas. Incluso aquellos elemen os de la sociedad que son abs ac os y/o no is os se ep esen an median e iconos emblemá icos que adquie en econocimien o po el alo simbólico que mani ies an. No odas las cosas exis en es en la ealidad pueden se is as, po ello, pa a hace las isibles se ecu e a los símbolos. Es pe inen e aquí la e lexión de Susan Son ag (1999: 80) sob e la capacidad discu si a que iene la imagen. Se puede a gumen a que lo isual en la ac ualidad adquie e el pode de de e mina las demandas de la ealidad, incluso de au ocon e i se en sus i u os de p ime a mano de la expe iencia. Los códigos de las imágenes con igu an un lenguaje p opio, que puede p escindi incluso de la palab a hablada. Se e ue zan y se legi iman median e la capacidad de asociación y dis inción que p oducen en el ecep o . Las imágenes ienen di e sos o ma os, se pueden dis ingui como emblemas, iconos, símbolos, o og a ías, y en nues a e a su p eponde ancia es mani ies a en el ca ác- e audio isual, median e las ep esen aciones cinema og á icas, ele isi as y cibe né icas.9 Vilches (1987: 40) le p opo ciona a la imagen la capacidad de ex o a lee , a guyendo que se cons uye median e una esc i u a isual que man iene un 9Si bien el é mino “cibe né ico” se ha ca ac e izado po su uso excesi o en echas ecien es, es en ealidad un concep o acuñado en 1948 po No be Wiene , median e el cual denominaba “el con ol y la comunicación en el animal y en la máquina”. La cibe né ica de Wiene se e ie e a los “mensajes de ó denes” que el homb e da a la máquina, pe o ambién los que la máquina se da a si misma y que le de uel e al homb e. La e imología del é mino “cibe né ico” es “el a e del pilo o”, pe o en con ex os ac uales es a me á o a se exp esa bajo las condiciones en las que se gene an las o denes y el con ol de las máquinas elec ónicas, y más especí icamen e, las que se e ie en a la in aes uc u a de la ed. (Véase Sa o i, 1997: 32.) · 91 · o den de e minado, y que la capacidad de lec u a se exp esa po la es uc u a de los signos que con iene, p opo cionando de es a mane a un p oceso de in e p e a- ción al lec o isual. Hay que des aca que en an o igu as exp esi as de agmen os de una ealidad, las imágenes ienen la cualidad de exp esión comunica i a. Sin emba go, su ambi- güedad de in e p e ación es in ínseca10 , ya que su lec u a debe esponde a los códigos cul u ales en los que se insc iba. Pa a a gumen a la belige ancia, el pa adigma de la imagen ha sido un ac o de e - minan e, y pues o que la imagen se puede lee como un ex o, no es á de más aludi al suceso del 11 de sep iemb e, pa a ejempli ica la mane a en que las imáge- nes se han apode ado de la mi ada social en la ac ualidad. Es a secuencia isual acapa ó los eledia ios. Los ho a ios mundiales, di ididos po los ejes ca dinales, se sinc oniza on en el momen o p eciso de los a aques e o is- as, haciendo gala una ez más de los ecu sos que la globalización exp esa bajo el signo de Uni e salidad, en es e caso de la in o mación. Se bomba deaba con imáge- nes al ca ece de a gumen os e bales an e lo que es aba acon eciendo. Es as imágenes ompie on a su ez la ba e a idiomá ica al p oyec a se en odo el mundo. 10 Roland Ba hes (1999) explica la condición de las imágenes como polisémicas. Insc ibe su análisis desde la a gumen ación semió ica, acla ando que el e ue zo lingüís ico es ele an e, pues o que las imágenes p oducen un sis ema e dade o de signos y no solamen e una aglu ina- ción de símbolos. A ículos · Raquel Guzmán O daz Anduli · Re is a Andaluza de Ciencias Sociales Nº 4 – 2004 · 92 · En el sis ema lingüís ico audio isual la palab a compa ece comp ome ida con la imagen en la con igu ación de un único discu so (Ga cía, 1993: 79), y pa a e lexio- na en pa icula sob e la secuencia isual que se p esen ó en el pá a o an e io , se desc ibi á la es uc u a de la imagen y la lec u a que és a iene. Los planos de e lexión p agmá ica es án di ididos en el plano semiodiscu si o y en el plano sociocul u al. En el plano semiodiscu si o de la secuencia en cues ión se iden i ican sus e ec os pe locu o ios de mane a muy acen uada, pues o que su incidencia social e ideológica es aba de alguna mane a p e is a po las emiso as ele isi as. Se o ecía el ela o audio isual al espec ado como un obje o–p opues- a, es deci , el choque de los a iones pe mi ía con empla la cons ucción de sen i- do y as ello se es aban ealizando las di e en es lec u as: ¿acciden e? ¿a en a- do? Siguiendo desde el plano semiodiscu si o, al es ella se el segundo a ión, el ela o isual es aba llegando a las p ime as conclusiones, no se a aba de un acciden e en de ini i a, e a un a en ado inminen e, y la lec u a se ealiza pa alela- men e en el plano sociocul u al desde el que se incluye el con ex o (en es e caso Nue a Yo k) y la ideología (la alusión de se la p ime a po encia mundial a la que se es aba a acando) de es a lec u a se apoyó en la si uación comunicacional del e en- o y es desde es e plano sociocul u a,l desde donde la sociedad pone en juego sus il os, sus elipsis, sus consignas, sus abúes, sus dic ados y sus mecanismos de au o ep esión (censu a). También se mani ies a desde es e úl imo plano de in e - p e ación la capacidad de in e ex ualidad de los indi iduos, es deci , de asocia lo que se es á iendo con una enciclopedia semió ica. Po ello las lec u as inmedia as se exp esaban en a gumen os como: “es amos en gue a”, “es o acaba á en una e ce a gue a mundial”, “Es ados Unidos no se a a queda con los b azos c uza- dos”. Pues o que al mi a las imágenes del choque de los a iones, no sólo se hacía una lec u a ex ual, se en ec uzaban discu sos que desembocaban en el apa ado del me amensaje. ¿Qué e a lo que le es aban que iendo deci a Es ados Unidos? La emisión ele isada, apoyada en el plano sociocul u al de las imágenes, iene la capacidad de da espues as básicas como es la in o mación. Al emi i las imáge- nes del 11–S, sin emba go, la ele isión u o su climax hipe eal, pues o que es a- ban g abando y ansmi iendo en di ec o un e en o que había es ado en la memo ia (¿p o é ica?, ¿deseosa?) de los cineas as. Aho a bien, las imágenes ansmi idas po supues o que conlle aban una na a i a e ideología que a p ime a lec u a no e a e iden e, sin emba go al e ansmi i se e igi- nosa, pe sis en emen e y ambién de mane a agmen ada11 , con i ie on al discu so la capacidad de eje ce p esión e in luencia sob e el des ina a io, es e ue un ecu so in alible que el p esiden e es adounidense ap o echó con el ma e ial in o ma i o– i- sual sob e el que apoyó la inaugu ación de las con iendas bélicas del siglo XXI, al “emblema iza ” el a aque e o is a como un a en ado con a la ci ilización. 11 Baud illa d explici a que en las imágenes de la ac ualidad se busca el a i icio del de alle y que “ is os muy de ce ca, odos los cue pos, odos los os os se asemejan. El p ime plano de un os o es an obsceno como un sexo is o de ce ca. Es un sexo. Cada imagen, cada o ma (...) is a desde ce ca es un sexo. La p omiscuidad del de alle, el aumen o del zoom oman un alo sexual. La exo bi ancia de cada de alle o aun la ami icación, la mul iplicación se ial del mismo de alle nos a ae” (Baud illa d, 1990: 29). · 93 · Si bien la secuencia de imágenes sob e el 11–S die on la uel a al mundo y se con i ie on en “las más is as”, cabe añadi que los no icie os es adounidenses gua - da on sus lími es en la e ansmisión de las mismas bajo la econside ación que el e o ismo es p imo dialmen e un suceso que busca la no o iedad12 y “se alimen a de la p opaganda” (A egui, ci ado en Pé ez, 1997: 26). Se puede e o za es a idea con la ci a que hace Jiménez (ibíd.: 19) de Ma ga e Tha che , quien apun a que el e o is- a (y el secues ado ) dependen del oxígeno de la publicidad. Pa a con inua con la lec u a de las imágenes es necesa io p ecisa que las imáge- nes sob e el 11–S p esen aban un ipo na a i o neu o de o ma he e odiegé ica, pues o que al p incipio no se iden i icaban con ningún pe sonaje. Con o me se ue cub iendo el suceso, y las cáma as apela on al ecu so na a i o más impo an e en la p oducción ele isi a, al ipo ac o ial homodiegé ica, en donde se sub aya el pun o de is a del pe iodis a. Se u iliza on encuad es que son los que se si úan en el cuad o de mane a que sub aye y ponga de elie e nues a asociación con él; su espalda o pe il pueden apa ece en el ex emo ma ginal de la pan alla y mi a al ondo, así que noso os mi amos con él. La imagen desempeña en es e caso una unción cona i a. Se e el obje o de su mi ada. Pa a ce a con la lec u a de es as imágenes, es imp escindible econoce las unciones que eje cie on desde las siguien es modalidades: a) Modo simbólico.– Las imágenes de pode , que po asociación yux apues a ex- p esa Es ados Unidos, emi ían a la ulne abilidad has a del más ue e y además al golpe y caída de un Impe io. El golpe a los símbolos desde lo más abs ac o (pode- ío) has a lo más conc e o, es deci , lo ma e ial y ep esen a i o (sus cen o de con ol de me cado y de dominio bélico) lo hizo de umba simbólicamen e y con ello los e o is as que ían deci que el Impe io iniciaba su descenso. b) Modo epis émico.– Se apo ó in o mación isual sob e el mundo y se pe mi e conoce incluso aspec os no isuales de él. Después de la ansmisión de es as imágenes, Al Qaeda adqui ió no o iedad a ni el mundial y dio a conoce lo que Rashid (2002:13) de ine como el obje i o de es os e o is as al golpea es cosas a la ez: el mundo he ede o de la Gue a F ía, el pun o neu álgico de la globalización, y los supues os es ue zos de los es adounidenses po hace de la ie a un luga más segu o. c) Modo es é ico.– Pese a la conno ación ca as ó ica en que desembocó el a en ado del 11–S, una pa e de su lec u a isual no escapa a su magis al belle- za y a una exace bación inhe en e de sensaciones. Eliminando la ca ga simbóli- ca y eal de los esul ados del a en ado, la imagen po sí sola exp esa una pe ec- ción icónica inigualable. Su composición, su encuad e, la luminosidad bajo la que ue cap ada y el monumen al aspec o de las o es log a on es é icamen e un esul ado insupe able. A ículos · Raquel Guzmán O daz 12 La no o iedad se log a al causa e ec os sob e pe sonas dis in as a la íc ima y ello lo hace más ágico. Pues o que la no o iedad es an o mayo en cuan o mayo sea la b u alidad y más IMPREVISIBLE sea la íc ima (Schmid y G aa , ci ado en Pé ez, 1997: 26).