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LAS IMÁGENES COMO PARADIGMA DE
LA BELIGERANCIA: ACERCAMIENTO
SOCIAL DESDE LO VISUAL*
Raquel Guzmán O daz
(Uni e sidad de Se illa)
El p e isible e ec o de con agio
de unas imágenes de des ucción
cap adas en el mundo en e o,
¿susci a á una emulación en el ho o
en e odas las edes ma iosas,
g upos y g upúsculos capaces de p ocu a se
a mas le ales pa a chan ajea
y des ui o as ciudades
y símbolos de nues a ágil
y de ini i amen e ulne able
Aldea Global?
(Goy isolo 2002: 73)
* T abajo ealizado pa a el Semina io “Las nue as gue as y la iolencia o ganizada en la e a de la
globalización” en el ma co del P og ama de Doc o ado “Análisis sociológico de las sociedades
complejas” (cu so 2002/2003).
A ículos · Raquel Guzmán O daz
RESUMEN
El p esen e ensayo pa e del p esupues-
o de que las imágenes, especí icamen e
sob e a en ados e o is as, han sido e-
le an es pa a jus i ica an e la mi ada
social la pe inencia de una Nue a Gue-
a. Se p opone analiza la impo ancia
de los aspec os isuales y desde una
mi ada sociológica se p e ende llega a
la explicación del papel que las imáge-
nes ienen en la cons ucción social de
ABSTRACT
The p esen a icle is based on he
hypo hesis ha he images, specially
hose o e o is a acks, ha e been
decisi e o social pe cep ion wi h
espec o he jus i ica ion o he
pe inency o he New Wa . This ex
in ends o analyse he impo ance o he
isual aspec s and p e ends o explain
om a sociological pe spec i e he
impac o he images in he social
Anduli · Re is a Andaluza de Ciencias Sociales Nº 4 – 2004
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1 P olegómeno
An e los inhe en es y excedidos cali ica i os de la insc ipción de nues a ac ualidad
como “la e a de las imágenes” esul a pe inen e sub aya y analiza el apo e de lo
isual en la cons ucción social de la ealidad, des acando pa alelamen e el si io
que los medios de comunicación ienen en la es uc u a de nues a sociedad. Los
apa ados que a con inuación se p esen an, inicia án po con ex ualiza las dimen-
siones de lo isual, con inuando con la a gumen ación sob e el signi icado de la
imagen en los medios in o ma i os y desde es a lógica se elabo a un sucin o aná-
lisis sob e imágenes especí icas de lo acon ecido el 11–S.
2 Aludi a las conciencias desde lo isual
El p edominio que alcanzan los ac os isuales se han con e ido en la mina de
explo ación po an onomasia de los medios masi os. Lo isual ex alimi a la condi-
ción de se uno de los cinco sen idos senso iales pa a ans o ma se además en el
conduc o ideal pa a la pe suasión.
Una de las mane as de obje i a la ealidad es a a és de la comp obación isual:
“Nues os ojos en lo que se les ha enseñado a mi a , o a igila . Lo que no se e,
apenas se piensa, ampoco se ca ego iza” (De Miguel y Pin o, 2002: 3). Al se
es igos ocula es de las acciones que se desa ollan en nues o en o no, los ac os
insc i os en nues a co idianeidad adquie en sen ido social. Aunado a lo an e io , es
impo an e ecalca que lo isual o o ga legi imidad en la ealidad social, y es a
pa i de es a p emisa indudable de la que los medios masi os se apoyan pa a
explo a lo que debe y puede se is o, es ableciendo desde su o e a isual los
pa áme os de compa abilidad con nues o en o no.
La seducción de lo isual es i e u able. La pe ennidad de los ac os isuales nos
supe a po que no descansan. Se e has a cuando se es á do mido, incluso emos
la ealidad. Desde el plan eamien o de la
sociología isual se explica á cómo las
imágenes con o man un complejo ecu -
so discu si o median e el cual se cons-
uyen a gumen os sociales que incluso
ma can la ayec o ia de acon ecimien-
os subsecuen es. Po ello se abo da á,
a mane a de ejemplo coyun u al, una b e-
e secuencia de las imágenes que se
p oduje on el 11 de sep iemb e de 2001,
pues o que es e momen o social se ha
con e ido –aunado a sus múl iples in-
e p e aciones– en la echa inaugu al de
las con iendas bélicas del siglo XXI.
cons uc ion o eali y. F om he poin o
iew o isual sociology, i will be
explained how hese images a e going
o build up complex discu si e esou ces
which a e used o cons uc social
a gumen s ha e en in luence he
de elopmen o subsequen e en s. Fo
ha pu pose, and as an ac ual example,
a b ie sequence o he images p oduced
du ing Sep embe 11/2001 will be
included, as ha social e en has
become he inaugu al ac o he 21s
cen u y wa ship.
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cuando decimos que no que emos e . La conexión ojo – ce eb o nos cons uye y
decons uye imágenes con inuamen e, y no es una acción sob e la que podamos
man ene un con ol.1
A pesa de que lo isual obje i a y legi ima la ealidad social, no escapa a la asocia-
ción pa adójica del “pun o ciego”, pues o que la sa u ación y e iginosidad de imá-
genes dejan poco ma gen a la c í ica isual y, po ende, a la e lexión social de lo
que se es á iendo.
La sa u ación de las imágenes se gene a casi en su o alidad desde las ma ices
de los mass media, quienes bajo la lógica de los me cados han consolidado sus
eglas al c ea o e as isuales pa a odos los públicos, con lo que les ga an iza un
acceso ilimi ado y, además, un consumo con ínuo.
Las imágenes acili an eno memen e la inse ción de ma e ial “in o ma i o” en el que
se apoya y en ocasiones desde donde se cons uye odo un discu so. Como lo
isual ep esen a además uno de los p ime os canales de acceso en las socieda-
des, se adquie e la ca ac e ís ica ansi o ia o con ínua de ungi en algún momen o
como espec ado es, en ocasiones po olun ad p opia y de mane a al e nan e, sin
eje cicio de olun ad.2
Si bien la ca ac e ís ica de espec ado se ha con e ido en un añadido social, es
impo an e, sin emba go, en a iza que los espec ado es no ep esen an un asocia-
do homogéneo y que ello, en g an medida, ma ca la di e encia en los ni eles de
ecepción, pe cepción y decons ucción de los mensajes a los que es á expues o.
Po lo an o, la pe suasión se ma iza dependiendo de las ca ac e ís icas de los
espec ado es3 a quienes se ha hecho llega de e minado ma e ial in o ma i o.
La u ilización de las imágenes po los medios masi os se puede incluso ena bola
como un elemen o “democ á ico” en an o que no equie e mayo es añadidos
sociocul u ales pa a llega –po lo menos– a la p ime a dis inción: se is os. Así la
pe suasión isual se con ie e en el ecu so in alible pa a que los medios masi os
di undan los modelos y a que ipos igen es den o de un ma co cul u al de e minado.4
1Son innume ables los ex os de ca ác e ísico– écnico en donde se desglosa el uncionamien o
del ojo y, po añadidu a, de las cualidades de la is a y la cons ucción de las imágenes en odos
los momen os humanos. A mane a de ejemplo se puede consul a los ex os de Lindsay y
No man; Muelle y Rudolph y el ex o edi ado po la UNED, La imagen.
2Resul a pe inen e ecalca que la exposición a las o e as isuales –incluso in o ma i as–
pueden conside a se como una in omisión en el con inuo de la co idianeidad. La olun ad pa a
selecciona y decidi e y mi a se bo an po ejemplo al compa i un espacio publico en donde
la p esencia de un ele iso es casi una cons an e, lo cual di icul a la capacidad de hace que la
mi ada escape a lo que es a acon eciendo.
3Cabe hace la p ecisión que en concep os de Pie e Bou dieu, las ca ac e ís icas especí icas de
los espec ado es –en es e caso– se de ini ían como capi ales: social, cul u al, económico y
simbólico que cong egados se de inen como sus habi us pa icula es.
4Los a que ipos, an más allá de la noción de moda. Su ascendencia es conside able. Se
di unde y p opone un es ilo de ida, e incluso, una oma de pos u a an e las si uaciones en las
que se encuen a el indi iduo.
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Es desde la pe cepción –pa icula men e isual– donde se pe suade y se inicia de
es a mane a el as ondo de la conciencia isual. Las imágenes, en an o elemen-
os omnip esen es, aluden al e en o de lo que puede se is o y ma izan aquello
pe inen e pa a se mi ado.5 Den o de es os lími es y bajo la conside ación de la
pe inencia de lo mi ado, lo isual as oca las conciencias pa a con e i se en a gu-
men o de la ealidad social. Se “obje i izan “los e en os, las acciones, los hechos
sociales, las ac i idades me can iles, el clima, y dicha obje i ación mi ada es adya-
cen e a una oma de pos u a po pa e del suje o obse ado : la conciencia se
apoya en lo isual como eje cicio en donde las p uebas es án expues as a los ojos
p opios y a los de los demás.
3 La mi ada ele isada. Mediado a y c eado a de signi ica-
dos
El ojo se ans o ma en onces en la p ime a ía pa a despe a la conciencia isual.
Las imágenes alimen an su esencia y le p opo cionan los a gumen os pa a con e -
i se en ojos sociales. Los ojos deambulan po las calles, incluso po las que no
es án den o de su geog a ía.6 Los ojos se ap opian de los os os, de los es ilos de
ida, ienen pe sonalidad p opia.
Es quizá de es a me amo osis ocula de la que más se ap o echan los medios,
po que se bene ician del 40 % de la pe cepción isual7 del humano, pa a in adi
desde la ex e io idad los demás sen idos y c ea necesidades que aba can desde
lo ma e ial has a lo emo i o.
Es desde la mi ada cap ada en donde el demiu go de la imagen se consolida. La
imagen es social en an o que a añe a la ep esen ación de los cánones habi uales
de los p ocesos den o de una sociedad.
Mi a las imágenes que con i en en el en o no social conlle a una cadena in e p e-
aciones de lo que se es a p oduciendo, po lo cual es de suma impo ancia econo-
5De Miguel y Pin o p oponen a gumen aciones eó icas pa a es ablece las di e encias en e lo
que signi ica e y mi a ; pa a los au o es e es pe cibi a a és de los ojos, y mi a supone un
ac o de olición, ija la is a en algo. Pese a que acla an que la di e encia es mínima, si hacen
hincapié en que esul a una especi icación impo an e, sob e odo, pa a alcanza una comp en-
sión un poco más a inada den o de los usos sociales y las ca gas simbólicas que se pueden
ob ene median e el análisis social desde lo isual.
6El espec o isual de las pe sonas ha aumen ado incluso ebasando geog a ías y supe ando la
empo alidad inmedia a desde que los medios masi os p esen an “ ealidades” de o os si ios
median e imágenes de los luga es en cues ión. Po ello, aho a no sólo se “ iaja” en a ión pa a
conoce y e países lejanos, los mass media p esen an an e nues os ojos las imágenes de los
luga es más dis an es, acili ándonos la mo ilidad ísica pa a anspo a nos desde el imagina io
isual. El ecu so de anspo a nos a o os espacios ue en p ime a ins ancia manejado po los
con enidos de los lib os. Sin emba go, cada ez más se ecu e a la inmedia ez mediá ica, pa a
e y conoce .
7El ex o sob e la Imagen, edi ado po la UNED (aquí: pág. 32), hace e e encia a una clasi icación
de pe cepciones, di idiéndolas p ime amen e en ac o es obje i os (ex e nos), en donde se
es ablecen pa áme os po cen uales de los sen idos: isuales con un 40%, audi i os, 30%,
ác iles con un 15%, ol a i as 10%, y gus a i as 5%. Y a con inuación explici a los ac o es
subje i os (in e nos) que esponden a las cualidades kines ésicas, o gánicas y es á icas.
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ce cuáles son las condiciones en que se cons uye la o e a isual, qué ca ác e
ienen y qué es lo que quie e deci .
Como se mencionó en el apa ado an e io , los medios masi os – en especí ico los
audio isuales– se si en siemp e de lo isual pa a cons ui sus discu sos in o ma-
i os y –en an o que “emp esa mediá ica”– la in o mación se aduce en é minos
me can iles, lo cual desme i a la labo pe iodís ica, pues o que la p io idad de las
emp esas se aboca a las ganancias y es o ha as ocado la mane a de in o ma ,
po que se cons uyen in o ma i os que “ endan” y no necesa iamen e que in o men.
No es o ui o que los eledia ios aludan cada ez más a imágenes con ca ac e ís-
icas de pe iodismo de no a ama illa, oja y cada ez más osa, ya que desde es os
escapa a es de “in o–en e enimien o”(Klinenbe g, 2003) es de donde se acapa an
las mayo es audiencias y, po ende, al os ing esos pa a los medios.
La ele isión es uno de los medios más soco idas pa a “in o ma se” del acon ece
mundial, es a condición de p esencia pe enne la ha lle ado a o ma pa e del co i-
diano social e incluso ha c eado desde es a co idianización un lenguaje con el que
se habla y nos ep esen a la sociedad, una especie de cla e pe manen e pa a la
lec u a “na u alis a” de la sociedad. El lenguaje ele isi o se asume como un len-
guaje na u al, como un lenguaje accesible que se ep esen a es epi osamen e
amilia (Bechelloni, 1990: 56).
La na u alidad con que se asume el lenguaje ele isi o ha sido obje o de discusio-
nes, a p opósi o de cuál es ealmen e su esencia, si ep esen a un co ola io del
cine: imágenes comen adas po palab as8 o, po el con a io, ep esen a un co ola-
io del ea o: palab as comen adas po imágenes. Quienes de ienden el p edomi-
nio de la imagen es iman que los es obje i os undamen ales pa a odo diálogo
(da in o mación, b inda un con enido emo i o y hace a anza el ela o) han de se
cumplidas po los es elemen os de la imagen isual en la ele isión: el escena io,
la acción y el uso de la elecáma a (Ga cía, 1993: 232).
Paul Vale y dimensionaba el impac o de las ecnologías in o ma i as, exp esando
lo siguien e: “Como el agua, como el gas, como la co ien e eléc ica ienen desde
muy lejos has a nues as mo adas pa a sa is ace nues as necesidades, median e
un es ue zo casi nulo, así se emos alimen ados po imágenes isi as o audi i as,
que nace án y se des anece án al mínimo ges o, casi con una seña...No sé si un
ilóso o ha soñado alguna ez con una sociedad pa a la dis ibución de la Realidad
sensible a domicilio.” (Ci ado po Renaud, 1990: 13)
Conjugando las nociones sob e la na u aleza del lenguaje ele isi o y la p o ecía de
Vale y, no queda más que abo da en especí ico el papel que juega la ele isión en
iempos de con iendas y mo imien os a mados. La ele isión se ans o ma en la
inche a más segu a en an o que in oluc a al ele iden e como un espec ado
desde donde mi a sin pelig o al desa ollo de una gue a o al esul ado de un ac o
e o is a. Al mismo iempo, el espec ado es a acado con un bomba deo incesan e
de imágenes que mues an la ealidad sensible a domicilio, mediando y –en la
mayo ía de las ocasiones– induciendo la mane a de in e p e ación del espec ado .
8La de ensa de es a p ime a noción, la ealiza R. G eene, y su con apa e la p o agoniza Sil io
D’Amico, ambos au o es ci ados po Ga cía (1993).
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Las imágenes son endenciosas y no escapan de la ca ga ideológica de e minada
po el il o de los p ocesos de pos p oducción.
La in o mación ele isada es quizá el ac o que más in luye pa a c ea un clima de
opinión y una oma de pos u a espec o a los acon ecimien os, y cuando se a a de
e en os bélicos, el a amien o ele isi o alude aún más a las imágenes pues o que
es as ungen como “in e p e es” de los códigos polí icos que pa a la mayo ía de la
sociedad esul an incomp ensibles. De es a mane a la explicación y jus i icación de
la belige ancia se apoya en el pa adigma de las imágenes a las que se les ca ego iza
como la ep esen ación de un agmen o de la ealidad y desde en muchas ocasiones
se a gumen a an e la sociedad las acciones que con o man el p oceso de acción
den o de los ma cos polí icos. Pa a explici a lo dicho a lo la go de es e ex o, no hay
nada más que en ende la labo de la p oducción de las imágenes desde un b e e
análisis de las imágenes que ma ca on la memo ia de la sociedad, el 11–S.
4 La discu si idad belige an e de la imagen
La imagen se de ine como la ep esen ación ma e ial de las ideas (Ramí ez, 1997:50).
El espacio social es a ci cundado e in adido po imágenes, como se ha dicho con
an e io idad, y és as dan cuen a de los ac o es de los que es á cons uido el en o -
no social.
El ecu so pa a ma e ializa la ealidad ha sido median e la ep esen ación isual de
las cosas. Incluso aquellos elemen os de la sociedad que son abs ac os y/o no
is os se ep esen an median e iconos emblemá icos que adquie en econocimien o
po el alo simbólico que mani ies an. No odas las cosas exis en es en la ealidad
pueden se is as, po ello, pa a hace las isibles se ecu e a los símbolos.
Es pe inen e aquí la e lexión de Susan Son ag (1999: 80) sob e la capacidad
discu si a que iene la imagen. Se puede a gumen a que lo isual en la ac ualidad
adquie e el pode de de e mina las demandas de la ealidad, incluso de
au ocon e i se en sus i u os de p ime a mano de la expe iencia.
Los códigos de las imágenes con igu an un lenguaje p opio, que puede p escindi
incluso de la palab a hablada. Se e ue zan y se legi iman median e la capacidad
de asociación y dis inción que p oducen en el ecep o .
Las imágenes ienen di e sos o ma os, se pueden dis ingui como emblemas, iconos,
símbolos, o og a ías, y en nues a e a su p eponde ancia es mani ies a en el ca ác-
e audio isual, median e las ep esen aciones cinema og á icas, ele isi as y
cibe né icas.9 Vilches (1987: 40) le p opo ciona a la imagen la capacidad de ex o a
lee , a guyendo que se cons uye median e una esc i u a isual que man iene un
9Si bien el é mino “cibe né ico” se ha ca ac e izado po su uso excesi o en echas ecien es, es
en ealidad un concep o acuñado en 1948 po No be Wiene , median e el cual denominaba “el
con ol y la comunicación en el animal y en la máquina”. La cibe né ica de Wiene se e ie e a los
“mensajes de ó denes” que el homb e da a la máquina, pe o ambién los que la máquina se da a
si misma y que le de uel e al homb e. La e imología del é mino “cibe né ico” es “el a e del pilo o”,
pe o en con ex os ac uales es a me á o a se exp esa bajo las condiciones en las que se
gene an las o denes y el con ol de las máquinas elec ónicas, y más especí icamen e, las que
se e ie en a la in aes uc u a de la ed. (Véase Sa o i, 1997: 32.)
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o den de e minado, y que la capacidad de lec u a se exp esa po la es uc u a de
los signos que con iene, p opo cionando de es a mane a un p oceso de in e p e a-
ción al lec o isual.
Hay que des aca que en an o igu as exp esi as de agmen os de una ealidad,
las imágenes ienen la cualidad de exp esión comunica i a. Sin emba go, su ambi-
güedad de in e p e ación es in ínseca10 , ya que su lec u a debe esponde a los
códigos cul u ales en los que se insc iba.
Pa a a gumen a la belige ancia, el pa adigma de la imagen ha sido un ac o de e -
minan e, y pues o que la imagen se puede lee como un ex o, no es á de más
aludi al suceso del 11 de sep iemb e, pa a ejempli ica la mane a en que las imáge-
nes se han apode ado de la mi ada social en la ac ualidad.
Es a secuencia isual acapa ó los eledia ios. Los ho a ios mundiales, di ididos po
los ejes ca dinales, se sinc oniza on en el momen o p eciso de los a aques e o is-
as, haciendo gala una ez más de los ecu sos que la globalización exp esa bajo el
signo de Uni e salidad, en es e caso de la in o mación. Se bomba deaba con imáge-
nes al ca ece de a gumen os e bales an e lo que es aba acon eciendo. Es as
imágenes ompie on a su ez la ba e a idiomá ica al p oyec a se en odo el mundo.
10 Roland Ba hes (1999) explica la condición de las imágenes como polisémicas. Insc ibe su
análisis desde la a gumen ación semió ica, acla ando que el e ue zo lingüís ico es ele an e,
pues o que las imágenes p oducen un sis ema e dade o de signos y no solamen e una aglu ina-
ción de símbolos.
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En el sis ema lingüís ico audio isual la palab a compa ece comp ome ida con la
imagen en la con igu ación de un único discu so (Ga cía, 1993: 79), y pa a e lexio-
na en pa icula sob e la secuencia isual que se p esen ó en el pá a o an e io , se
desc ibi á la es uc u a de la imagen y la lec u a que és a iene.
Los planos de e lexión p agmá ica es án di ididos en el plano semiodiscu si o y en
el plano sociocul u al. En el plano semiodiscu si o de la secuencia en cues ión se
iden i ican sus e ec os pe locu o ios de mane a muy acen uada, pues o que su
incidencia social e ideológica es aba de alguna mane a p e is a po las emiso as
ele isi as. Se o ecía el ela o audio isual al espec ado como un obje o–p opues-
a, es deci , el choque de los a iones pe mi ía con empla la cons ucción de sen i-
do y as ello se es aban ealizando las di e en es lec u as: ¿acciden e? ¿a en a-
do? Siguiendo desde el plano semiodiscu si o, al es ella se el segundo a ión, el
ela o isual es aba llegando a las p ime as conclusiones, no se a aba de un
acciden e en de ini i a, e a un a en ado inminen e, y la lec u a se ealiza pa alela-
men e en el plano sociocul u al desde el que se incluye el con ex o (en es e caso
Nue a Yo k) y la ideología (la alusión de se la p ime a po encia mundial a la que se
es aba a acando) de es a lec u a se apoyó en la si uación comunicacional del e en-
o y es desde es e plano sociocul u a,l desde donde la sociedad pone en juego sus
il os, sus elipsis, sus consignas, sus abúes, sus dic ados y sus mecanismos de
au o ep esión (censu a). También se mani ies a desde es e úl imo plano de in e -
p e ación la capacidad de in e ex ualidad de los indi iduos, es deci , de asocia lo
que se es á iendo con una enciclopedia semió ica. Po ello las lec u as inmedia as
se exp esaban en a gumen os como: “es amos en gue a”, “es o acaba á en una
e ce a gue a mundial”, “Es ados Unidos no se a a queda con los b azos c uza-
dos”. Pues o que al mi a las imágenes del choque de los a iones, no sólo se hacía
una lec u a ex ual, se en ec uzaban discu sos que desembocaban en el apa ado
del me amensaje. ¿Qué e a lo que le es aban que iendo deci a Es ados Unidos?
La emisión ele isada, apoyada en el plano sociocul u al de las imágenes, iene la
capacidad de da espues as básicas como es la in o mación. Al emi i las imáge-
nes del 11–S, sin emba go, la ele isión u o su climax hipe eal, pues o que es a-
ban g abando y ansmi iendo en di ec o un e en o que había es ado en la memo ia
(¿p o é ica?, ¿deseosa?) de los cineas as.
Aho a bien, las imágenes ansmi idas po supues o que conlle aban una na a i a e
ideología que a p ime a lec u a no e a e iden e, sin emba go al e ansmi i se e igi-
nosa, pe sis en emen e y ambién de mane a agmen ada11 , con i ie on al discu so la
capacidad de eje ce p esión e in luencia sob e el des ina a io, es e ue un ecu so
in alible que el p esiden e es adounidense ap o echó con el ma e ial in o ma i o– i-
sual sob e el que apoyó la inaugu ación de las con iendas bélicas del siglo XXI, al
“emblema iza ” el a aque e o is a como un a en ado con a la ci ilización.
11 Baud illa d explici a que en las imágenes de la ac ualidad se busca el a i icio del de alle y que
“ is os muy de ce ca, odos los cue pos, odos los os os se asemejan. El p ime plano de un
os o es an obsceno como un sexo is o de ce ca. Es un sexo. Cada imagen, cada o ma (...)
is a desde ce ca es un sexo. La p omiscuidad del de alle, el aumen o del zoom oman un alo
sexual. La exo bi ancia de cada de alle o aun la ami icación, la mul iplicación se ial del mismo
de alle nos a ae” (Baud illa d, 1990: 29).
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Si bien la secuencia de imágenes sob e el 11–S die on la uel a al mundo y se
con i ie on en “las más is as”, cabe añadi que los no icie os es adounidenses gua -
da on sus lími es en la e ansmisión de las mismas bajo la econside ación que el
e o ismo es p imo dialmen e un suceso que busca la no o iedad12 y “se alimen a de
la p opaganda” (A egui, ci ado en Pé ez, 1997: 26). Se puede e o za es a idea con
la ci a que hace Jiménez (ibíd.: 19) de Ma ga e Tha che , quien apun a que el e o is-
a (y el secues ado ) dependen del oxígeno de la publicidad.
Pa a con inua con la lec u a de las imágenes es necesa io p ecisa que las imáge-
nes sob e el 11–S p esen aban un ipo na a i o neu o de o ma he e odiegé ica,
pues o que al p incipio no se iden i icaban con ningún pe sonaje. Con o me se ue
cub iendo el suceso, y las cáma as apela on al ecu so na a i o más impo an e en
la p oducción ele isi a, al ipo ac o ial homodiegé ica, en donde se sub aya el
pun o de is a del pe iodis a.
Se u iliza on encuad es que son los que se si úan en el cuad o de mane a que sub aye
y ponga de elie e nues a asociación con él; su espalda o pe il pueden apa ece en el
ex emo ma ginal de la pan alla y mi a al ondo, así que noso os mi amos con él. La
imagen desempeña en es e caso una unción cona i a. Se e el obje o de su mi ada.
Pa a ce a con la lec u a de es as imágenes, es imp escindible econoce las
unciones que eje cie on desde las siguien es modalidades:
a) Modo simbólico.– Las imágenes de pode , que po asociación yux apues a ex-
p esa Es ados Unidos, emi ían a la ulne abilidad has a del más ue e y además al
golpe y caída de un Impe io. El golpe a los símbolos desde lo más abs ac o (pode-
ío) has a lo más conc e o, es deci , lo ma e ial y ep esen a i o (sus cen o de
con ol de me cado y de dominio bélico) lo hizo de umba simbólicamen e y con
ello los e o is as que ían deci que el Impe io iniciaba su descenso.
b) Modo epis émico.– Se apo ó in o mación isual sob e el mundo y se pe mi e
conoce incluso aspec os no isuales de él. Después de la ansmisión de es as
imágenes, Al Qaeda adqui ió no o iedad a ni el mundial y dio a conoce lo que
Rashid (2002:13) de ine como el obje i o de es os e o is as al golpea es cosas
a la ez: el mundo he ede o de la Gue a F ía, el pun o neu álgico de la globalización,
y los supues os es ue zos de los es adounidenses po hace de la ie a un luga
más segu o.
c) Modo es é ico.– Pese a la conno ación ca as ó ica en que desembocó el
a en ado del 11–S, una pa e de su lec u a isual no escapa a su magis al belle-
za y a una exace bación inhe en e de sensaciones. Eliminando la ca ga simbóli-
ca y eal de los esul ados del a en ado, la imagen po sí sola exp esa una pe ec-
ción icónica inigualable. Su composición, su encuad e, la luminosidad bajo la que
ue cap ada y el monumen al aspec o de las o es log a on es é icamen e un
esul ado insupe able.
A ículos · Raquel Guzmán O daz
12 La no o iedad se log a al causa e ec os sob e pe sonas dis in as a la íc ima y ello lo hace más
ágico. Pues o que la no o iedad es an o mayo en cuan o mayo sea la b u alidad y más
IMPREVISIBLE sea la íc ima (Schmid y G aa , ci ado en Pé ez, 1997: 26).