Los soldados de plomo: comedia original en tres actos y en verso
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fe - LOS SOLDADOS DE PLOMO, Yi perio 1 EN TRES En Y EN VERSO, 2 -DE "DON LUIS DE EGUILAZ. Representada por primera vez en el teatro del Prín de Noviembre de 1865. PENVZNA A cipe el 2 TERCERA EDICION.' | z t i MADRID. IMPRENTA “DE JOSÉ RODRIGUEZ, CALVARIO, 18. 1905. , | z q 4 pa Bo
Examinada esta comedia no hallo inconveniente en que su epresentacion se autorice, Madrid 3 de Noviembre de 1865, El Censor de teatros, As NARCISO S. SERRA. e «> La propiedad de esta obra pertenece 4 su autor, y nadio po= drá sin su permiso reimprimirla ni Fepresentarla en España y sus posesiones, ní en Los paises con que haya ó se celebren en adelante contratos internacionales, reservándose el autor el derecho de traduccion. Los comisionados de la Galeria dramática y lírica titulada EL TEaTRO, Son los exclusivos £ncargados dela venta de ejemplares y del A . Cobro de derechos de "epresentacion en todos los puntos. 7 E Queda hecho el depósito que marca la ley Nx
TA Á LA MEMORIA 1 DE LA SEÑORA DOÑA BALBINA RENART DE EGUILAZ, (OPERIGICE)) Al grabar tu nombre al frente de esta obra quiero ser el lapidario que labra la losa de tu sepulcro, Balbina mia. a da Mi AAA A s AN Mn MN , 4 4, h de Luo. Marzo de 1685.
: «No andeis cuidadosos por el dia de mañana. Porque el día de y mañana 4 sí mismo se traerá su cuidado. Le basta al dia su propio afana » (San MArEo, GAP. 6.0, VERS. 34.) E
Do PERSONAJES. ACTORES, CLEMENCIA........ + D.* JOSEFA Parma. CARMEN. oo D.* Cármey BrrroBranco. LEANDRO. .... ++». «. D. JULIAN Romga. : MORO «+» D. FLorencio Romza. JAVIER 0 *.=.... D. Ricarno MoratLes. El primer acto en Aranjuez: los dos últimos en Madrid. A a ll El autor desea que en la representacion de esta obra se Sustituyan los cuatro versos finales de la escena décima” del segundo acto, e los siguientes: eS Me causara mas asombro en su boca un no fatal, A que aquel «no,» ya probervial, > A de un ministro que no nombro. on + | > IN “ES o
ACTO PRIMERO. Jardin de una casa de recreo en Aranjuez.—AÁ la iz= quierda, tercer lérmino y éasi frente al público, se vé parte de la fachada de la casa por entre los varios grupos de corpulentos árboles que circundan.el primer término formando una glorieta. En el centro de esta, hay un arriate ó canastillo y en él diversas flores plantadas en forma cónica. Tres arcos de arrayan y enredaderas dan entrada á la glorieta. La calle de árboles que parte del de la izquierda, termina en la puerta de la casa-pabellon; la que arranca del de la derecha, que se supone que conduce á la calle, en los últimos bastidores del mismo costado. Por el arco del centro se va al fondo del jardin, que está limitado por una estufa ó inverna= dero. Z Pendientes de los arcos hay espejos esféricos. En la glorieta muebles modernos de jardin. Al ser tan minucioso el autor en todos estos deta= lles, comprenderá. el director que su deseo es que desaparezca lo rutinario de nuestra escena para ser reemplazado por la mas severa pero artística verdad. ESCENA PRIMERA. CÁRMEN, D. LEANDRO. . Cármen aparece formando un ramo de flores que corta dal canastillo. D, Leandro sale de la casa. Lean. Hola! Ya te has arreglado? CARMEN. Huy! Cuánto hace!
“LEAND. e CÁRMEN. LEAND. CÁRMEN. LEAND. CÁRMEN. LEAND. CARMEN. LEAND. CÁRMEN. LEAND. Y O Á ver? Bueno. No sé por qué no he de verte siempre asi. ¿Está usted contento? Y ya ves tú con qué poco. Padre hay que pasa gruñendo un año porque su hija se compra un vestido nuevo, y yo que por verte guapa hasta en comprarlos me meto, que vayas como van otras ni aun eso conseguir puedo. Ya ve usted! Aqui en el campo... Qué campo ni qué embeleco! (Exaltándose. ) ¿No estais gentes de Madrid todo el dia recibiendo? Me irás. á probar que en mayo es Aranjuez un desierto. Luego direis tú y tu madre que gruño y gasto mal genio! Pero, papá... Basta! basta! Usted quiere... Solo quiero lo. que es regular. Que agrades, que al verte salgan diciendo: «Hombre, qué chica tan guapa! »Si es un ángel!» Y con esto y con que alguno me diga, sotto voche y cor misterio: «¡Qué hija tiene usted, amigo!» ya me doy por satisfecho. : —Es menester no ser niña é ir pensando en mas serio, Para lograr un partido razonable en estos tiempos, hay que figurar un poco. Papá!... ; Nada! Más no hablemos. —S1 te pones colorada (Muy irritado.) y te avergúenzas por esto, no sé de qué te ha servido
el remeras > la educacion del colegio! —Y tu madre? (Cambiando de tono.) ESCENA IL DICHOS, CLEMENCIA, que ha salido de la casa; trae sombrilla CLEM. LEAND. CLEM. LEAND. CLEM. LEAND. CLEM. LEAND. CLEM. LEAND. CLEM. CARMEN. LEAND. CLEM. LEAND. CÁRMEN. que cierra al entrar en la glorieta. ¿Aquí está ella. Vaya! Pues solas os dejo. Á trabajar ya? No: voy ála estacion, porque espero al amigo que te dije, y al paso... doy un paseo. Y piensas traerle á casa? (Exaltándose por momentos.) Pues ya se vé que lo pienso. Y á qué intimar con un hombre á quien de ayer conocemos? Calla-y no digas dislates. ¿Quieres que no sea atento con un cliente que me deja doble que Madrid entero? Bien, hombre, bien; no te alteres. No, mujer, si no me altero. (A Cármen.) ¡Qué tienes tú? Yo?... ¡Ah, si! Mira. Yo en casa no quiero estremos, y esta de puro mimada «se va melindrosa haciendo. Le he dicho que ya es preciso pensar en su casamiento; y sin mas ni mas, ya ves de qué manera se ha puesto. Con que échale tú un sermon, y hasta despues. Hasta luego. Me guardas rencor? j Yo á usted? (Echándosele al cuello.)
JAVIER. LEAND. CÁRMEN, CLEM. IsiDoro. JAVIER. Isinoro. JAVIER. IsipORO. JAVIER. ISIDORO. CLEM. IsiDORO. JAVIER. ISIDORO. JAVIER. LEAND. CLEM. 270 Sd: de temple asi un poco antiguo, que no gasto cumplimientos y que siento lo que digo. Usté ha salvado 4 Clemencia; mi persona, mi bolsillo y mi casa estan dispuestos. Diga usté: «Esto necesito.» y ya basta: aqui no hay mas que el pan pan y el vino vino. Gracias... Qué gracias ni qué!... (Ves lo bien que le ha acogido? Si.) Conque este caballero ha salvado de un peligro á Clemencia?—Usted no sabe cuánto darian muchísimos por encontrarse en su puesto. No lo sé; mas lo concibo. De mí sabré á usted decirle que con el alma le envidio. ¿Qué hizo usted para librarla? qué hazaña? qué sacrificio? Asistir cada mañana siete años consecutivos al colegio de San Cárlos. (Ah!... qué-tonto! Ya me explico!...) Es usted médico. Si. De estos que dan globulillos? De los otros. — (Con rapidez) Qué lo siento! Por qué? * Porque asi, amiguito, no hará usté en Madrid fortuna. Veremos. Con que lo dicho. —Tengo que hablar con el conde, y me voy con su permiso. Quédate. Quiero que vea á Javier, nuestro jardincito; y entre tanto, hablan ustedes.
LEAND. CLEM. LEAND. CÁRMEN. JAVIER. Isioro, CLEM. CÁRMEN. LkAnND. [sipoRO. LEAND. IsipORO. LEAND. IsiDORO. LEAND. == di e Por mí... (Consultando con la mirada á Isidoro.) Á mí me da lo mismo. Pues hasta luego. Hasta luego. (Me quieres? (Al dirigirse al velador para tomar su sombrilla, que ha aparecido sobre él.) Si.) Adios, amigo. (Se saludan.) (Eh! Ya vas á verle á solas. Si en dos años no le he visto!) (Ván se por elarco del centro; al pasar al jardin, abren sus sombrillas y se les vé pasear por el fondo.) ESCENA VI. D. LEANDRO, ISIDORO. Con que, ea, vamos á ver qué la trae por aqui. Sociedad nueva, eh? Pech! Si. Algo de eso viene á ser. ' Usté es brujo: no hay remedio; le confieso que me espanta. Otra sociedad en planta, y van cinco en año y medio? Qué alma, qué aplomo y qué fé, y qué espíritu de empresa! Vamos! Ni santa Teresa ha fundado mas que usté. Hombre!... En el mismo momento en que vino usted á hablarme, dije: «Este va á consultarme otro nuevo raglamento.» Es usté el rey de la banca, y he de proclamarlo á gritos. Va usté á dejar tamañitos 4 Roschil y á Salamanca. Pero;.. Olvidé por su mal, que usté al tiempo cobra rédito.
ME ci Con que... es sociedad de crédito? Ismoro. No: sociedad conyugal. LkeanD. Calle! Usted!... (Rie.) Mas bien pensado, ya tenia yo barruntos... Pero para esos asuntos no se busca al abogado. convida usted testigos ó ignoro de qué se trata. - Isioro. Don Leandro, hablemos en plata y como buenos amigos.” LeanD. Diga usted. Isoro. Soy elegible y aun elector. Es verdad que me encuentro en esa edad . que llaman indefinible; Pero apaguemos la luz quo ese defecto no esconde, y vamos á que soy conde y ya dos veces gran cruz. Mi rostro no es tal, que asombre aunque paso del abril: nO soy un hombre gentil, pero soy un gentil-hombre. — (Indicando el sitio en que se lleva la llave.) De fortuna estoy tal cual; en política, aceptado: siempre he sido diputado de órden. LEAND. Si, ministerial. Isiporo. Eso.—Yo sigo mi senda, + y aunque no meto ruido; en dos crisis han oido mi nombre ya para Hacienda. Con que si Dios nos da vida... La cosa no está segura. Leano. Cá, cá. Esta gente no dura! Ismoro.. Está ya tan conocida! LEAD. En cuanto un hombre de brios de su escaño se levante... Ismoro. Caen! Si eso á cada instante se lo digo yo á los mios. Lean. Es un hecho.
1 SIDORO. LEAND. Isiporo. LAND. IsipoRO. AO Y diga usté: el que en esta posicion, —con razon ó sin razon— llega á estar, es justo que prosiga cual yo el camino que á mi edad causa y enfada a de la vida relajada, IAN JD de bromas y de Casino? A Digna es tal vida—en verdad— de algun autorcillo inédito; , mas no de un hombre de crédito y respetabilidad. Usté es rico; usté ha gozado de cuanto goza la gente, y ya pasiones no siente, porque se encuentra gastado. Conque á humillar la cerviz como antes yo la humillé: y qué demonio! haga usté á una muchacha feliz. Si eso es lo que me he propuesto y lo que ahora solicito. * Yo una mujer necesito que me cuide. —Y fuera de esto, ¿no vé usté en las Córtes cuánta simpatia se concilia, aquel padre de familia que animoso se levanta á inculcar principios fijos, gritando: «Votad! no ois? Por mi boca babla el pais, que es la patria de mis hijos:» Y ¿cómo decir podrán y los solteros sin dar risa: e «Si una víctima es precisa, yo seré un nuevo Guzman?» De esto que dejo apuntado, hacer podré mil discursos. Es un plantel de recursos la oratoria de casado. Y en los negocios... ¿Es dable 3
LEAND. IsiporoO. LEAnND. ISIDORO. o. emplear mejor anzuelo que el de una gente, modelo de conducta irrreprochable? ¿Quién que tal fama no Cobre, por mas que dé garantias, lograr puede en Duestros dias Ser el banquero del pobre? Un hombre que con prolijos Cuidados y honrado afan gana trabajando el pan de su esposa y de sus hijos; hombre que, aunque ya se ve sobre bolsas y bolsines, se va con sus chiquitines por esas calles á pie, y Oye á su paso decir: «No hay quien mas rico que él sea, y COn sus niños pasea como el que sale á pedir.» «Ese los educa austeros para que honra puedan darle.» ¡Vamos, da gusto llevarle á un hombre asi su dinero! Me espanta el golpe de vista y cómo da usté en el quid. Pues, hombre, andando en Madrid y entre tanta gente lista... DO sé!... Si esta educacion no fuera á uno provechosa, le digo á usted que era cosa de meterse en un rincon. Un hijo tuve, y le digo, sin paternales engaños, que aunque murió de diez años era ya el mismo enemigo; Pues si viviera, mi anhelo por su bien solo seria, que, rodando el mundo, un día tomara á usted por modelo. Si murió, no puede ser que yo le eduque y dirija, pero usted tiene una hija
S El y algo podemos hacer. Lean, ¡Cómo! ISIDORO. Yo me he de casar. LeaxD. Es que dotarla no puedo. Isioro. Por eso no pase miedo. ; No voy dinero á buscar. Una niña tan modesta que ni á un hablar se propasa, mujercita desu Casa, económica y dispuesta; Una niña que ya corre con todo aquí ella solita, ¿Qué mas dote necesita que el dinero que me ahorre! Ahora en el caso fortuito de que mañana faltara usté, y la chica heredera... yo me alegraré infinito. LranD. Entonces... Isiporo. Voy á acabar. Usted es el abogado mas bien quisto y mas honrado de Madrid á no dudar. LeaND. Eso sí. Ismoro. ¿Y no se le alcanza á quien anda en tanta empresa lo que un nombre puro pesa del comercio en la balanza? Cuanto yo emprenda, al momento se dirá que usted lo hace, Mi casa con este enlace. gana un doscientos por ciento. LranD. Esta manía maldita (Con risa bondadosa.) de hacerse el malo! Bobada! ¿No influye para esto en nada el ser la chica bonita? Isworo. Hombre... sí. ¡No ha de influir! Si ella una tarasca fuera, puede que me detuviera el temor de hacer reir. Pero siendo regular... Para mujer propia todas
LEAND. Ismoro. LEAND. ÍsiporRO. LEAnND. IsipoRoO. LkEAnND. IsiDoRoO. LEAND. Ísmokro, LEaAnND, ÍsiDORO. “LEAND. IsipORO. — 48 — son lo mismo. En esto hay modas en las que nunca he de entrar, porque las juzgo manías. Hay hombre que se enamora... y que dice que la adora... Bah! bah! esas son tonterías. Eso... pasa. Es la verdad y lo que en limpio he sacado. Yo me casé enamorado, y hoy... Pues! Ya ve usté, á mi edad!... Bien educada, eso sí. Si quiero abrir mis salones y dar cuatro reuniones ó un thé ú otra cosa así... bueno es que sepa ese artículo de recibir y tratar, y que me haga bien quedar y no Me ponga en ridículo. Claro! Y que en una ocasion que mi crédito exigente lo reclame, se presente llevando encima un millon. Pues nada, lo que es por mí... Si usted lo ha pensado bien... Pensarlo? Le he dado cien vueltas. ¡Cuando yo hablo así! Es verdad. Y ahora que yá tan claro usted se ha esplicado, que era mi sueño dorado esta alianza sabrá. (Con espansion.) El buen don Leandro! (Riendo y dándole una palmada en el hombro, ) Sí. —Mas antes de nada es justo saber de Cármen el gusto. (Pro fórmula.) Ella es quien se casa y... Sí. Violencias con las damas ' y usar con ellas el dolo...
LEAND. IsiporoO. LEAND. Ismoro. LEAND. — 149 — Quite usted allá! Eso sólo se ve ya en los melodramas. Pues ¡nada! vamos á ver... Mas... ¿le gusta á usted? Conteste. Qué demonio de hombre... éste! Todo lo quiere saber. Me gusta, sí señor. (Muy satisfecho. ) Ya! No es verdad que es una perla y que da delicia el verla? Si, señor. (Como quien hace una gran concesion.) Ya estaba acá! —Hola! (A Clemencia, que se aproxima seguida de Cármen y Javier.) ESCENA VIL DICHOS, CLEMENCIA.—JAVIER Y CÁRMEN, en el foro, CLEm. LEAND. CLEm. IsIporo. LEAND. ISIDORO. No interrumpo, no. (Desde el arco del centro.) Vamos de paso. ; No importa. Tu presencia aquí no corta la conferencia. Antes yo pensando estaba llamarte porque el cónclave se aumente, que en el negocio presente tambien entras tú á la parte. Sí? (Bajando. Cármen y Javier siguen hablando, siempre á la vista del público.) Don Leandro, por Dios! La fina y encantadora sátira de esta señora me espanta. Solos los dos que lo trataran quisiera, aunque despues á un careo llamen á este pobre reo. Bueno, bien. De esa manera antes del paso se sale. Señora?... (Saludándola.)
LEAND. ÍsipORO. LrEAND. IsiporO. CLEM. CÁRMEN. CLEM. JAVIER. CÁRMEN. CLEM. CÁRMEN. CLEM. JAVIER. CLEM. O (Clemencia permanece: muy. pensativa.) Sin cumplimiento. —Yo volveré en el momento que en mi despacho le instale: —De paso allí verá usté (Marchando hácia la casa») aquel escrito... Ya estoy. Se acabó? Se acaba hoy. , Sí? (Entran en la. casa, ) (Qué es esto?) —Niños! Eh! (Llamándolos.) ESCENA VII. CLEMENCIA, CÁRMEN, JAVIER. Mamá? Se ha hablado bastante? Pero usté, 4 qué se alejaba? (Sonriéndose.) En nada nos estorbaba que estuvieses tú delante. Pues ustedes á mí, sí, No me gusta oir hablar cuando me paseo meditando. (Fingiendo seriedad.) Cómo nos quieres! Yo á tí! —Eh! Se acabó la licencia que les dí para charlar, y vamos á celebrar los tres una conferencia. (Pausa) —Hemos llegado á un terreno en que es un contrasentido que no entere á mi marido de lo que pasa. Sí. Bueno. —Yo, quizás obrando mal, he preferido auxiliarles hasta hoy, por no crearles un compromiso formal. Queria así conseguir
JAVIER. CÁRMEN. CLEM. JAVIER. CÁRMEN. CLEM. CARMEN. JAVIER. CLEM. JAVIER. CLeEm. — 21 — que cuando á verse volvieran de su porvenir pudieran con libertad decidir. El caso ha llegado ya, y ahora consejo les pido. ¿Debo hablar á mi marido? Sí, sí. (Rápido.) Y al punto, mamá. Miradlo bien!... Yo creesia faltar sin eso 4 un deber. Sí, que así veré ú Javier á todas horas del dia. Díselo, mamá. Por mi... Ustedes ciertos están de que no lo sentirán? Lo estamos.—Digo... yO, SÍ. Yo tambien. (Sonrieudo.) Lo sé, Javier. Y ahora yo de usted exijo, como una madre de un hijo, que en todo me deje hacer. Pues qué?... (Alarmado.) ¿Á qué he de conservar 'con ustedes el secreto de que el conseguir mi objeto me va trabajo 4-costar? Léandro es todo un buen padre y en serlo su gloria fija, Léandro quiere á4:su hija mas que yo, que soy su madre. Cármen es su mundo entero, la ocupacion de sus ocios; mas... los hombres de negocios miran un poco el dinero. Esto es corriente á:su edad y justo, pensando en ello, que para esta quiera aquello que él juzga felicidad. Y así... siendo sus afanes que á ser rica Cármen venga,
OR (Haciendo que Isidoro se ponga el sombrero, durante Jo cual dice Clemencia las palabras finales. ) CARMEN, (Qué hay? CLEM. Que Dios tendrá piedad de nosotras!) (Isidoro va á ofrecer el brazo á Cármen, y Clemencia se coge de él. Todos se dirigen á la casa.) FIN DEL ACTO PRIMERO.
ACTO SEGUNDO. Gabinete de pequeñas dimensiones: dos puertas al foro y una en cada costado. El mueble muy rico y propio de una habitacion de señora. Entre las dos puertas del foro, un precioso secreter: en el centro de la escena un velador con tablero de mármol blanco ó cubierto con un tapete de color claro. La puerta izquierda del foro deja ver otro gabinete ó pieza de estudio de Cármen. En el fondo de este y junto á un balcon, que da á la calle, una mesita-escritorio. La puerta derecha del foro, da á un pasillo que conduce á la calle y al despacho de D. Leandro, cuya puerta se verá frente al público. El autor suplica al director que haga todo lo po= sible, porque la mas severa verdad sustituya á todo lo convencional de nuestros teatros. ESCENA PRIMERA. CLEMENCIA, JAVIER. Javier. Y con los brazos cruzados, (Con extrañeza y energia.) quiere usted que mi desgracia contemple sin dar siquiera un paso por remediarla? Cuem. No, Javier; lo que yo quiero
JAVIER. CLEM. JAVIER. CLEM. JAVIER. CLEM. JAVIER. CLEM. CÁRMEN. CLEM. CÁRMEN. A A es que recobre su calma, y á Cármen no comunique los temores que le asaltan, ya que he logrado hasta ahora tenerla en mí confiada. Pero esta vuelta á Madrid?. .. No reconoce otra causa que facilitar al conde Ocasiones para hablarla. Es decir... (Con desesperacion. ) Que está pasando (Con calma.) todo lo que yo pensaba. Que su padre, persuadido de que así su dicha labra, no perdona medio alguno para inclinar la balanza; que ella débil de carácter, luchando solo con lágrimas y de su deber teniendo una idea exagerada, cáeria en el abismo á que el cariño la arrastra de un padre, aunque amante, ciego; pero que para salvarla tiene ásu lado una madre y un hombre que la idolatra. Eso sí! Pero ella viene. Por Dios, Javier, no alarmarla, ESCENA IL DICHOS, CÁRMEN por el foro izquierda. Cármen?... Al fin te presentas? Bien se hace esperar la novia. Perdone usté.—Es que las niñas de ahí enfrente, un cuarto de hora en el balcon me han tenido. Si son lo mas fastidiosas... Empeñadas en que ya edad dc
Junto CLEM. CÁRMEN, JAVIER. CLEM. CARMEN. JAVIER. CLEM. JAVIER. CLEM. JAVIER. CARMEN. JAVIER. — 31 — que ir no puedo á oir á Concha al concierto de esta noche, pasara al menos ahora, que á ensayar van una pieza con la que están medio locas. Y esa pieza se titula?... Les financiers, Una polka de concierto al aire libre, de esas que han logrado boga, porque escritas con mostaza pintan con ardientes notas, (Con amargura y despecho.) el torpe materialismo que á la sociedad devora. Y has contestado á esas niñas?.... Que á ver á los de Mendoza iba contigo ahora mismo. Entonces... (Tomando el sombrero.) Aún hay de sobra tiempo para esa visita, que es por cierto bien penosa. No ve una por todas partes más que penas y congojas. Pues qué les sucede? El chico, que era su esperanza toda, el único que les queda, cayó anteayer á estas horas con un ataque al cerebro, y á cada instante empéora. Y se quedarán sin hijo. Es consecuencia forzosa. Pero por qué? Porque quieren sacar de quicio las cosas. Le hacen que el dia y la noche pase estudiando; le acosan para que no deje el libro; y el chico brillantes notas saca en todos sus exámenes, y á cuantos le oyen asombra;
CÁRMEN. JAVIER, CÁRMEN. JAVIER. CÁRMEN. JAVIER. pero no corre, ni juega, ni diabléa, ni alborota; Y Como eso es á su edad Cosa tan debida y propia y le falta, no está alegre, ni crece bien ni se forma, y á espensas del pobre cuerpo el alma se desarrolla. (Clemencia, que ha escuchado con vivo Interés, se queda sumamente pensativa.) Ese niño se les muere. (Con la conviccion del hombre de ciencia.) No, Javier; yen con nosotras y sálvalo; tú le salvas / (Clemencia se ha dejado caer en una butaca.) con que sus padres te oigan. Ellos le hubieran salvado sólo con hacer memoria de que han sido niños; pero... ya es tarde. (Con seguridad.) Y site equivocas? Tarde era para: mamá cuando tu alma generosa te impulsó á venir 4 vernos, y está aquí. En la misma fonda y con la misma dolencia ví á la par otra señora. Lo recuerdas? Pobre Emilia! Allí murió aislada y sola mientras su esposo en Paris se divertia. (Con indignacion.) Su historia (Con amargura.) y la de ese pobre niño son iguales. Á él le roban (Clemencia levanta la cabeza y escucha conmovida, ) los goces de su edad propios porque feliz sea en otra, y á ella por hacerla rica (Clemencia deja caer la cabeza.) la unieron á una persona
Cuem. CÁRMEN. CLEm. CÁRMEN. CLem. CÁrmen, CLem. CÁRMEN. JAVIER. CLem. a a que no la amaba, privándola de. cuanto halaga á una esposa jóven y amante. Tu madre vencer pudo sin demora su enfermedad, porque era mujer y madre dichosa; mas la pobre baronesa de Belestá opuso poca resistencia al mal, porque la medicina no obra sobre las almas enfermas. —Pero qué es eso, señora? Nada, No: tú tienes algo: te has quedado cabilosa. Pues bien, si: ha sido un recuerdo... nada... ya sabes mis cosas. . —Tu pobre hermano Angelito tenia la edad que ahora tiene ese niño. Mamá!... Javier, hoy á toda costa Levantándose, con mucha inquietud.) es preciso que salgamos de temores y zozobras. Lo ves? Tratas de calmarme y tú mas que yo te azoras. No, Cármen: es que hay momentos en que da miedo que corra el tiempo sin hacer nada. que á nuestros males se oponga. Aquí tomar es preciso una decision, y pronta. Hoy va usté á hablar á Leandro, que ya sérias quejas forma de que nada usted le diga. Díselo! Si papá toma (Con rapidez.) á desaire tu silencio mas se opondrá á nuestra boda. Yo haré lo que ustedes quieran. Nuestra ausencia, aunque muy corta, le dará bastante espacio | 3
a Y para hablar con él á solas. Aguárdele usted ó vuelva. JAviER. Volveré.—Tiemblas, medrosa? CÁRMEN. No sé.—¡Pero hemos de estar hasta mañana á estas horas sin saber si papá quiere! CLem. Preciso. CARMEN. Ah!—Toma esta rosa. Si al volver aqui la encuentro «Cual te la doy, es que torna á nuestros pechos la calma. Mas si esparcidas sus hojas hallo aquí y allí, es que quedan mis dichas cual ella, rotas. Adios. CLEM. Sepa usted oirle. (Al estrecharle la mano.) JAVIER. Sé callar.—Adios.—Señora?... ESCENA UL. CLEMENCIA, CÁRMEN. Cármen permanece un momento en la puerta del foro por don” de se ya Javier. Clemencia vuelve á quedar pensativa. Crem. (Emilia... El niño...) CÁRMEN. (Bojando.) ' Qué tienes? Cuem. Yo? (Sobresaltada. ) CÁRMEN. Si. CLem. Qué quieres que tenga? CármenN. No lo sé... Pero vosotros me ocultais algo. CLEm. Qué idea! —Vamos, vamos: á vestirte, que hemos de salir, tontuela. Cármex. Te conozco! Si no sabes disimular. Tu tristeza; la preocupacion que he visto en Javier; su Cara séria; su misma conversacion á nuestro amor tan ajena... ¿Es, mamá, tal vez, que debo dar mi esperanza por muerta?
CLEMm, CARMEN, CLem. Cármen. e —. 395 — No, hija, no. Tú ves las cosas conforme á tu inesperiencia. Cuando se casa una hija, por mas á gusto que sea, siempre hay algun temor vago; la separacion afecta; lo que era de una, va á ser del marido mas que de ella: solo entenderás bien esto si 4 tener una hija llegas. Si, pero... ¿y Javier? Javier? - Pónte en su lugar, y piensa que á dar va el paso mas serio de su vida. Tú contemplas el matrimonio tan solo por la parte santa y bella del amor; pero él es hombre, y sabe bien lo que cuesta esa parte positiva que da á veces tantas penas. Los cuidados que hoy no tiene; las obligaciones nuevas... todo esto, no poseyendo mas bienes que su carrera, debe preocuparle mucho: más, es bueno que asi sea. Si hoy tu mano le conceden, mañana en tu subsistencia tiene que pensar, y luego... luego en la de los que vengan. Mamá!—Ya tú me has contado (Bajando los ojos.) la estrechez y la pobreza con que al principio vivisteis tá y mi papá; y bien resuelta á tomarte por modelo, tal perspectiva me alegra. Seré como tú económica; como tú cara risueña pondré á esos pequeños males; y tranquila y satisfecha f
CLEM. CÁRMEN. CRIADO. CLEM. CÁRMEN. CLEM. CARMEN. CLEM. - ISIDORO. A con el amor de mi esposo, ¡gala que siempre se estrena! con lo que en casa tengamos, Con eso estaré contenta. Pues si tan solo los ricos fueran felices, la tierra ser deberia un infierno, porque lo que abunda en ella son los pobres. Si, hija mia. Y si casas sin riquezas, puedes llegar á adquirirlas; (Con profunda conviccion. ) mas si sin amor entregas tu mano á un hombre, ya sabes que adquirir amor no esperas. Por eso tu afecto apoyo, (Mucha intencion.) porque sé que es la opulencia en la vida un accidente, y amor es la vida entera. Y el desaliento que noto en vosotros, no lo engendra el temor de que privada de ese cariño me vea? (Conmovida.) Habla por Dios, mamá mia, no importa que yo lo sepa. s Estoy prometida al conde? El señor conde de Elna (En el foro derecha.) ver desea á las señoras. Ve á vestirte. Pero?! Cesa. —Di al señor conde que pase. (Váso el criado.) Pero”, Vete, y nada temas. (Váse Cármen por la puerta derecha.) ESCENA IV. CLEMENCIA, ISIDORO. Clemencia?...
CLEM. Ismoro. CLEM. ISIDORO. CLEM. ISIDORO. CLEM. Isioro. CLEM. Ismoro. CLEm. Isoro. CLEM. Ismoro. — 31 — Conde, adelante. Tan solita? Si señor; Cármen á su tocador se ha marchado hace un instante. Siéntese usted. Desdichado con su ausencia me creyera si desdicha haber pudiera estando de usted al lado. Si? Lo siento cual lo digo; y es verdad harto sabida, que no he negado en mi vida su mérito á un enemigo. ¿Yo su enemiga de usté! Ojalá que me engañara; Ó al menos adivinara, para enmendarme, él por qué. Le estoy siendo á usted odioso, y de ello da claro signo en considerarme indigno de ser de Cármen esposo. Pero es que ese cargo es vano. Dónde ó cuándo he dicho yo?... * Vano, eh? Pues á que no me concede usted su mano? Oh!... Lo que es por mí... Si, si. Y por mí ¡es una respuesta? Vamos! Á usted que le cuesta decir sí? Imíteme á mí, que con mi voz melodiosa del Congreso en los escaños, durante seis largos años, jamás he dicho otra Cosa. Es lo mas original (Sin poder contener la risa.) : que en toda mi vida he oido. ¡Qué original? Traducido! El diputado formal, es el mismo aqui que allí,
CLEM. LEAND. CLEM. LEAND. CLEM. LEAND. CLEM. LEAND. CLEM. LEAND. CLEM. LEAND. CLEM. E Y A Vamos á salir tu hija y yo, y segun tratamos, en tanto que fuera estamos, Javier la vendrá á pedir. Tú que amor le manifiestas y que entre las gentes vives, verás cómo le recibes, y sabrás qué le contestas. Y ese hombre cómo se atreve?... (Ciego de ira.) , Sea cualquiera el partido que tomes, habrá cumplido con lo que á un padre se debe. Y qué hacer entre unos y otros? Calmarte y ver qué le dices. (Dulcemente. ) ¿Por qué no han de ser felices como lo fuimos nosotros? ¿Es que abrigas el temor de que por el pan se afanen? Pues deja que se lo ganen . y así les sabrá mejor. Pero ven acá, mujer; (rrenético.) ven acá,.loca de atar. ¿Para que se ha de ganar lo que se puede tener? ¡Hacer á Isidoro ascos!... Te aconseja Belcebú! Ella... (Con rapidez.) No es ella! Es que tá me la levantas de cascos. Calla, que he sentido abrir, y por si fuera Javier me marcho. Vamos á ver. (Rapidez.) ¿Y qué le voy á decir? Que los unes á los dos. ' No me hagas salir de quicio! Léandro, Léandro, juicio, y no tentemos á Dios! (Con solemnidad.) (Váse por la puerta de la derecha.)
E ESCENA VIL LEANDRO, JAVIER. Las pausas de esta escena las marcará el LEAND. JAVIER. LEAND. JAVIER. LrEAnND. JAVIER. LEAND. JAVIER. LEAND. JAVIER. LEAND. JAVIER. LEAND. JAVIER. LEAND. JAVIER. LEAND. JAVIER. LEAND. JAVIER. LEAND. JAVIER. LEAND. JAVIER. LEAND. director. Estas mujeres!... (Ciego de ira.) (En el foro derecha.) Se puede? Oh!... pase usted, Javierito. —Qué tal? (Con afabilidad forzada.) Bien. ¿Y usted? (Se sientan.) Pasando. Estos cambios repentinos!... Es que este Madrid... Ya, ya! —Y qué hay de nuevo? : No he oido...— —Sale usted este verano! No, señor.— Pero, hombre, ¡ha visto usté ese crímen de anoche? Ni entre cafres! — Y hay indicios de que esta gente se vaya? Esas voces han corrido, mas por hoy... Los desahuciados sé MUueven. ; Si: los destinos... —Ah! Ruego á usted que dispense si ir á verle aun no he podido. Calle usted! Entre nosotros)... —Y hoy vuelve á sentirse el frio. Algo. —Fuma usted papel? (Ofreciéndole.)' Si, —Gracias. (Dándole el cigarro para que encienda. Leandro toma el fósforo») Deje cumplidos. —Pues señor... (Cayó la bomba!)
3 VIER. LEAND. JAVIER. LEAND. JAVIER. LEAND. JAVIER. LEAND. JAVIER. LEAND. JAVIER. LEAND. — 46 — Supongo á usted prevenido del objeto con que vengo. Su señora le habrá dicho... Si; me ha insinuado algo. (Fumando.) En ese caso imagino que á darme ó no darme á Cármen estará usted decidido. Hombre, no: eso hay que pensarlo... No es puñalada de pícaro. Hábleme usted con: franqueza. —Yo, á la verdad, no soy rico; pero una carrera tengo de la que con honra vivo, y, no descansando un dia, . dará mi trabajo asíduo para que, segun su clase, vivan Carmela y sus hijos. ¡Y quién habla de eso ahora? Conteste usté y sea esplícito. —¿Me hace usted favor del fuego? (Enciende:) —Gracias.—Pues, amigo.mio, yo por su bien intentaba retardarle un disgustillo, (Fumando.) porque, la verdad, me encuentro en un grave compromiso. Sabe usted que en esta casa se le quiere eomo á un hijo, y que cuanto tengo y valgo con el alma le he ofrecido; pero la mano de Cármen prometida está de antiguo, —y diré 4 usted más—á un hombre que es un soberbio partido. Pero...—dispénseme usted, que sin duda no me esplico.— Yo para dar este paso tengo de Cármen permiso. ¿Quién hace caso de chicas! Está usted, pues, decidido? Lo siento; pero no puedo pasar por Otro camino. Perdone usted; y si en algo...
PÍIL pd A JAVIER. LEAND. JAVIER. ISIDORO. JAVIER. LEAND. JAVIER. LEAND. ao de QUEDA Yo á mi vez perdon le pido (Empieza á deshojar la rosa.) si, por lo que á Cármen debo, de mi empeño:aun: no desisto. La ley, á los veinte años (De pié ya.) casar la deja 4: su arbitrio, “sin que retardar la boda pueda el voto negativo del padre mas que tres meses. Esperaremos tranquilos dos años, y si ella entonces... Esperar!... no sea usted. niño. —Y si ella se casa/antes? Volveré á cruzar elIsmo; y en Asia puede que encuentre, si no curacion, alivio. Futuro suegro, ya queda (Sale precipitadamente por la puerta del: despacho.) aquello del todo, listo: —Beso á usted:..—(Por-qué me pone cara feroche este chico!) Su, (Javier arroja la flor sin acabarla de deshojar,' al oir á Isidoro que llama (suegro) á Leandro.) ESCENA VIII DICHOS, ISIDORO. Adios. - (Á Leandro.) (Javier saluda con la cabeza á Isidoro y mirándolo con ira. Isidoro le: contesta de una manera impertinente») Con que sin reparo. Si de algo sirvo... (Dándole la mano.) ¡Por Dios! (Suplicante, y haciendo un esfuerzo para dominarse» Bajo.) Nada; con franqueza! (Le acompaña muy afectuoso hasta la puerta») Adios... y no se venda fan Caro.
LEAND. Ismoro. LEAND. Isiporo. LEAnND. Ismoro.. LEAND. IsipORO. LEAND. Isiporo. LrAnND. Ismoro. LEAND. IsiporO. — 48 — ESCENA IX. LEANDRO, ISIDORO. Que por el mundo importuno tenga uno que tolerar!... ; (Bajando ciego de ira, al ver desaparecer 4 Javier, Y dirigiéndose bruscamente á Isidoro.) Diga usted, es regular que así le traten á uno? Pero qué?... (Atónito.) Que vis á vis, (Rapidez.) ese mozo que se ha ido á Carmela me ha pedido! Á Carmela?! Qué pais! Y qué dirá usted de un yerno, (Furioso.) que con sus dichos me prueba, que se ha aprendido la nueva ley de Disenso paterno? Qué puedo decirle y0? (En el mismo tono.) Que eso ya es un sinapismo, que haría saltar al mismo Moyano que la engendró! Pues así ha pasado, así! (Rapidez.) Si es lo que ya no se vé! Irse con leyes á usté! (Casi á un tiempo.) Vea usted, leyes 4 mí! Si esto tiene echado el fallo! (Rapidez.) Si aquí no hay clases, ni fueros; y todos son caballeros y nadie tiene caballo! —LDe seda siento el crujido. Ahí estan. Que no haya riña. ESCENA X. DICHOS, CLEMENCIA, CÁRMEN por el foro derecha. CARMEN. (Se fué.) Adios, papá. (El aparte, al aparecer en el foro.)
Leaxn. (Con sequedad.) Adios, niña. Crew. — Conde?... (Qué habrá sucedido!?) (Mucha ansiedad.) . Ismoro. Clemencia?...—Usted mas hermosa, cuanto mas desapiadada. (á Cármen.) Cuem. — (Qué tienes? Lranp, Déjame.—Nada.) (Lo primero con mucha sequedad.) Cánuen. Gracias... (Dónde está la rosa?) (Se quita el sombrero ó velo.) Ísmoro. Me huye usted? (al notar las miradas vagas de Cármen, que busca con ansiedad infantil la señal convenida.) Cánmey, Oh! no, señor. Es que... (Atardida.) Ismoro. Pues no siendo asi, interceda usted por mí con su hermanita mayor. (Señalando á Clemencia ) LEaxD. > Responde, que ante testigos te galantean, mujer. (Celebrando la galanteria de Isidoro.) CLex. El conde siempre ha de ser... Ísoro. Jasto con sus enemigos. LEaxD. ¿Cómo!? (Volviendo á su estado violento.) Cirm. Es largo de contar. Lzano, (No acierto á tenerme á raya.) Cue, — (Cuando Carmela se vaya, tenemos los tres que hablar.) (Rápidamente á Isidoro.) Cánmey, 'Ah!—Deshojada! (El «Ah!» casi ee rssribl, apoyándose en un mueble al vacilar.) Ciem, Hija! (Pasando rápidamente á su lado.) Ismoro y Lrano. Qué? Cárwew. (Todo acabó para mí.) Lraxo. Pero qué sucede aquí? (Violencia.) CLem. Nada. (Vamos.) (Á Cármen, muy por lo bajo.) Ismono. Hable usté. Crew. — Cosas de chicas. (Valor!) (1a.) Ísmoro. Pero no comprendo... A
LEAND. CLEM. LEAND. CRIADO. LEAND. - ISIDORO. LEAND. IsipORO. LEAND. ISIDORO. LEAND. CLEM. ISIDORO. LEAND. IsipoRO. CÁRMEN. ISIDORO. 38) tE Acaba. Ella su dicha cifraba en la vida de esa flor. (Señalando á la rosa, que conservará muy pocas hojas en el tallo. Isidoro la recoge estupefacto y se la en” trega á Cármen, que continúa inmóvil con la cabeza sobre el pecho.) Bah! mimos!—(A! Criado.) Qué? (Al volverse vé al criado, que ha aparecido un mo. mento antes en el foro.) (Desde el foro.) Una señora espera al señor. : Bien, bien. —Dáme acá. (Tomándole la tarjeta que trae en la mano.) Señora? Y quién?... (Á Leandro rápidamente, y haciendo que vaá ver el nombre de la tarjeta.) (No se vaya usted ahora. Cómo! Hay algo extraordinario? Silencio.) —Á ver! Quién es ella? (Afectando malicia.) : La marquesa de Corella. (Leyendo.) La chica del boticario. (Con desden.) Qué plaga de litigantes! (Que busca un pretesto para alejar á Cármen.) Si tienes que hacer irá Cármen y la entretendrá. (Á Cármen rápidamente.) (Sécate esos ojos antes.) Si, si. , (Leandro consulta con la mirada á Isidoro.) Bien.—Dile que no me haré esperar. (Cármen se dirige al foro, é Isidoro que se interpone entre ella y la puerta, le dice con marcada afectacion lo siguiente:) Y yo puedo esperar algo sin miedo á una negativa? YO... Un ro equivalente á un vele A se
LEAND. CLEM. ISIDORO. LEAND. IsIDORO. LrAND. CLEM. LEAND. Isiporo. LEAND. CLEM. Ismoro. .— 51 — en esos labios de miel, (Con exageracion cómica. ) me asombrára mas que aquel famoso ¡no! de Negrete. (La saluda. Cármen desaparece por el foro derecha.) ESCENA XI. CLEMENCIA, LEANDRO, ISIDORO. No perdamos tiempo en vano. (Rapidez ) —Esa rosa deshojada... Es la señal concertada de que has negado su mano. Ah! ya! (Sonriéndose. ) Y el otro acertijo de enemistad?... En esencia significa que Clemencia se niega á llamarme hijo. Por creerle á usted superior (En tono de disculpa.) á Cármen.—Esta por base toma la igualdad de clase. (Á Isidoro.) No, no; la igualdad de amor. (Con energia. ) Mujer! (Exaltándose.) Deje usted que hablemos. Pues hago yo lo contrario? Dispensa, que es necesario que todos nos espliquemos. —Yo, de ninguna manera, como puedes inferir, al conde deseo herir; pero en boda y en carrera, actos de libre eleccion, toca, segun uso añejo, á los padres el consejo y al hijo la decision. La eleccion campo es legal abierto á las opiniones... . mas... ¿ha visto usté elecciones sin influencia moral?
CLEM. LEAND. IsipoRO. CLEM. LEAND. ISIDORO. LEAND. CLEM. ÍsIDORO. LEAND. CLEM. Ísiporo. O Con ayuda del poder siempre á luchar me he lanzado: así salí diputado, y así marido he de ser! (Echando el brazo por encima del hombro á Leandro.) Si Cármen gustosa accede, nada que oponerles tengo. Ya! (Con sorna.) - Gracias. (1d.) Mas les prevengo que eso suceder no puede. (Leandro, violento, mo sabe cómo dar otro giro á la esplicacion de Clemencia ) Nacido en la adolescencia ese amor cuerpo ha tomado, y su firmeza han probado dos largos años de ausencia. ¿Quién la poesia inocente borra de afecto tan bello?! ¿No dije! Ya salió aquello! (Haciendo que lo toma á broma.) ¡Conoceré yo á mi gente? Calle usted! Siga el poeta su dulce drama de amor. No! que á salir va el traidor (Con terror cómico y mirando alrededor de si.) por una puerta secreta! Te mofas; pero es de tí. (Indignada al ver tomar en broma el amor de su hija.) Por mas que de esto te rias, cuando tú su edad tenias siempre me hablabas asf. (Muy marcado.) Usted! (Riéndose.) Daria por verlo... ¡Don Leandro, usted tan formal... (Rie.) ¡Qué pensará el tribunal si un dia llega á saberlo! (Riéndose y señalándolo con el dedo.) Tambien usted de rechazo da contra mí? Estoy yo bien! “ No, si hablo con él tambien. (Si cayeran en e! lazo!...) ¡Conmigo? NA Errata IA
O A CLEM. LEAND. CLEM. LEAND. CLEM. LEAND. CLEM. IsiDORO. LEAND.* Isiporo. CLEM. LEAND. CLEM. ISIDORO. LEAND. ISIDORO. LEAND. CLEM. A Á sus mil conquistas habló así á los veinticinco. ¿Usted! ¡No darán mal brinco al saberlo los bolsistas! (Riéndose y en el mismo tono con que Isidoro se mofó de él.) Con todos habla mi cuento: todos tienen una fibra á esa edad, que dulce vibra al soplo del sentimiento. (Isidoro cruza una mirada con Leandro y sopla sin que lo ven Clemencia.) ¿Quién no fué poeta así?! Un millon: entre ellos yo. No? No, no, y mil veces no. (Él se me entrega.) Á que sí? ¿Á que, aun hoy que ya te apartas de esa edad sensible y pura, te hago llorar de ternura leyéndote un par de cartas? (Leandro, que quiere seguir de broma, da un pas atrás.) (Del niño! Vamos andando.) (Para sí.) . Quita, mujer! Que las lea! (Á Leandro, frotándose las manos.) No escuse usted la pelea, (Mny zumbon.) que le estan desafiando. Son de un incógnito. Ya! (Cruzando una mirada con Isidoro.) Á quien todos conocemos y tú y yo mucho queremos. Que se lean! Es que... (Indicando que le esperan.) - Bah! -—Si así presiente un desastre no sale del duelo vivo. Las tendrás ahí... (Señalando al secreter.) En mi archivo.
CÁRMEN. LEAND. CÁRMEN. LEAND. CÁRMEN. LEAND. CARMEN. LEAND. 00) E Con decir: «papá, esto quiero» lá Calle de Espoz y Mina te traigo'entera al momento, . y cuanto tengan Pizzala y Samper mas rico y nuevo. —No? Pues, hija, si dichosa (Incomodándose por grados.) no logro verte con esto, no sé qué mas hacer puede un padre. Si no deseo (Con timidez. ) mas que complacer á usted. Mira, Cármen, espliquémonos. Tú crees que un sacrificio (Dominándose.) estás por tu padre haciendo, y es necesario que entiendas que lo haces por tí. Bien: pero... No hay peros! Ese muchacho será muy listo, muy bueno, muy amable...—Si yo no (Á un movimiento de Cármen.) quiero quitarle su mérito. Mas como sé que no tiene sobre qué caerse muerto; y como en su mismo Caso me he visto, y presente tengo lo que yo y tu pobre madre hemos pasado, no quiero que lo pases tú. ¿Me entiendes? S1, señor, si. Si? Pues bueno. Si yo pudiera decirle: «allá van dos, uno ó medio, conque ir tirando, hasta tanto que usted ocupe un buen puesto» te daria en todo gusto; ¡pero como que no puedo!... Mas el cariño... El cariño! Mira: eso es muy novelesco muy bonito, muy brillante, OMA
A CÁRMEN. LEAND. ' CARMEN. e LEAND. E ES O A A OS todo lo que quieras! pero... el cariño, no da joyas, ni alfombras de terciopelo,- ni trufas, ni muaré antig... ni lleva en coche á paseo; ¿estás? Á tu edad se piensa que es lo mejor, lo mas bello; - á la mia, ya se sabe que es lo mas sólido. Eso del amor y sus delicias, para novelas y versos es cosa muy buena; mas cuando uno va para viejo, ha aprendido que eso pasa y que lo que quiere luego es tener comodidades, bienestar, en fin, dinero. —Yo no estoy metalizado; y el oro, Cármen, no aprecio solamente porque es oro, sino porque sé su empleo; porque sé lo que se sufre, hija mia, no teniéndolo. Mas con amor... Yo y tu madre * nos quisimos con estremo, y eso, hija, siendo tan pobres, no nos ahorró sufrimientos. Tú no sabes!... En fin, Cármen, pues convencida te dejo con mis razones, mejor es que no se hable mas de ello. Dispense usté, esas razones, papá, yo no las comprendo: las acalo. y Ya te he dicho (Secamento.) que no es eso lo que quiero. —Soy algun padre tirano (Dulcemente.) que te esplota en su provecho? Busco mi bien en tu enlace 6 el tuyo? Yo no me echo ningun duro en el bolsillo
Sw CÁRMEN. LEAND.' CARMEN. LEAND. CÁRMEN. + LEAND. CÁRMEN. LEAND. CÁRMEN. LEAND. CÁRMEN. LEAND. CÁRMEN. LEAND. CÁRMEN. LEAND. CÁRMEN. LEAND. CÁRMEN. LEAND. == 69 az con que sea Juan ó Pedro ta marido. Si algo voy ganando en tu casamiento con Isidoro, es tu dicha, que gozaré de reflejo. Ya sé lo que usted me quiere. Pues entonces!...—Y el que oyendo lo que te digo estuviera, creería, al ver mis esfuerzos, que te propongo algun hombre raro ó lleno de defectos. Y no señor! no es así! Es un chico muy completo. Tanto, que en Madrid, de fijo, no hay mujer que sus obsequios no admitiera muy gustosa. —(Qué dices? (Triunfante.) Nada. No es cierto? Pues no te calles: replica. Discutamos.—Dime, ¿es viejo? No señor. Pobre? Tampoco. Tonto? No señor. Es feo? No señor. No es elegante? Si señor. Y no es espléndido? Si: k «Si señor; no señor!...» (Remedándola.) Pues señálale un defecto. (Incomodado.), Uno tiene para mí. _Dímelo. (Como quien espera saberlo con ansiedad. ) Que no le quiero. Ya le querrás! —Sobre todo, (Con cariño.) ¿creés tú que. ese amor ciego da dicha á los matrimonios? No, hija, no. El mútuo respeto, la buena amistad, el trato y k | A AAA AAA LR DAR TETERA EAT, A Aa CIERRAN DE S ARRANCAR A e UNS
CÁRMEN. LEAND. CÁRMEN. LEAND. FCÁRMEN. LEAND. LEAND. E PAE franco y cariñoso á un tiempo, ¡eso! eso si que es preciso. ¿No ves en casa el ejemplo? ¿Echamos alguna vez tu madre ni yo de menos el amor que nos tuvimos? No, Cármen; porque tenemos otro cariño mas sólido, fundado en mejor cimiento. —Á esto, qué dices? (Sonriendo.) Que antes mamá y usted se quisieron. Sil pero el amor pasó! y sin él seguimos siendo muy felices. Si eso es solo de la juventud un sueño. Cuando tú tengas mis años!... Pero callo, que estoy viendo que ya qué oponer no encuentras. Yo no razono; obedezco. Eres una buena hija; y no hay en el mundo entero y padre mas feliz que yO al ver tu comportamiento. De veras? Si. Tranquilízate! y piensa que no está lejos el dia en que me agradezcas lo que hoy por tu bien he hecho. Estoy de ello tan seguro!... (Se dirige á la puerta izquierda.) — Clemencia! (Llamando.)—Al instante vuelvo con Isidoro, que ansioso espera tu asentimiento. ESCENA IL DICHOS, CLEMENCIA, puerta izquierda. Ya nos hemos entendido. (Gozoso 4 Clemencia al verla «parecer. ) Es una alhaja! Hasta luego. (Al ver Cármen desaparecerá su padre se dirige á
pt CÁRMEN. CLEM. CÁRMEN. CLEM. CÁRMEN. CLEM. CÁRMEN. CLEM. CÁRMEN. CLEM. Clemencia, que la observa fijamente, y deja caer la cabeza con abatimiento sobre su pecho.) ESCENA TIL. CÁRMEN, CLEMENCIA. Madre mia! Aquí me tienes. (Afectando tranquilidad.) Ya has oido. SI; ya he oido. (Cármen va 4 hablar.) ; —No te esfuerces en contármelo. Cuanto ha pasado adivino. Todo se ha perdido. No. Aun no está todo perdido. Ten esperanza. ) Esperanza! Pero en qué? En que yo te vivo. (Ofendida.) —Vamos, hija mia, vamos! ¿ No llores más, que me aflijo; y ahora de toda mi calma como nunca necesito. —Tu padre te ha suplicado, y tú á todo has accedido sin replicarle, creyendo que á Dios ese sacrificio era grato, y que así debe cumplir con su padre el hijo. Eso es. : Pues mira, no es eso. (Con mucha energia de Aquel precepto divino que honrar manda padre y madre, no ataca al libre albedrio. Tú has debido hacer que viera cuanto amabas: tú has debido mostrar al obedecerle lo enorme del sacrificio, y no ocultarle tus penas
A A CÁRMEN. CLEM. CARMEN. CLEM. . da ri por el temor de afligirlo. ¿No sabes tú que tu padre te arrastra al mal, persuadido de queal bien te lleva? Lal: (Como comprendiendo de lleno su situacion.) Tan venturoso le he visto con mi silendio, que acaso por eso hablar no he sabido. ¿Y sabes que esa ventura, si lo bastante vivimos para contemplar tus males, se trocará, por lo mismo que tanto te quiere, en penas y remordimientos vivos que le maten? Si. (Aterrada.) (Con energia.) Pues eso no es cumplir con el divino precepto que manda honrar padre y madre; no! Los hijos, cuando el padre equivocado lanzarlos quiere á un abismo, deben la luz enseñarle, : y en el caso que te digo, la vírtud de la obediencia se convierte en un delito! Cármen. Y qué he de hacer? CLEM. Resistir por bien de tu padre mismo, por el del pobre Javier, por el tuyo, ¡por el mio! Resistirte 4 pronunciar un juramento sacrílego, que engaña á un hombre y. ofende á Dios, que de él es testigo. No te cases, hija mia, de tu padre sin permiso; (Mucha claridad, ) mas tampoco, porque él quiera, des tu mano sin cariño. —¡El amor no es mercancia que se remata en martillo
CÁRMEN. €ELEM. CÁRMEN. CLEM. A TA al mejor postor! ¡La que hace comercio de él, es ludibrio de la sociedad! —No, hija: si tu padre persuadido por una falsa esperiencia ó arrastrado por el siglo, quiere que la dicha cambies por trenes y por vestidos, ¡ni tá consentirlo debes ni yo puedo consentirlo! —Tu padre, para tí quiere todo lo que él no ha tenido, todo lo que ha deseado con ardor constante y fijo, y como el amor lo tuvo sin afanes ni martirios, como nada le ha costado porque lo halló en su camino, como á él falta no le ha hecho, su preciono ha conocido... que el bien se aprecia ¡en aquello que nos costó conseguirlo! Mas... Buen padre, para tí, busca con errado juicio los goces que hoy son su dicha: los que á tu edad—por lo mismo que no los tuvo—ansió tanto por él, por mí y por sus hijos... ¡y en tu porvenir pensando da tu presente al olvido! Mi presente!... (Con amargura.) Á cada edad dar lo suyo el Señor quiso. La tuya, es la delos goces del corazon y el espíritu; y querer que esos no tengas por procurarte advertido los de otra edad aun distante, es tan grande desvarío como arrancar á los árboles las flores que brotar hizo
A A A A AAA ALTAS TEO TR E IRALA e A E — 67 — en ellos la primavera con sus dulces vientos tibios... para asegurar los frutos que han de dar en el estio. Cármen. Aconséjame. (Rapidez.+) CLEM. Hija, estamos en momentos decisivos. Javier de un momento á otro - debe venir á decirnos «adios,» que esta misma noche, dando tu amor por perdido, marcha á Cádiz á embarcarse; y al par vendrá aquí solícito el conde, á quien ya tu padre que le aceptas habrá dicho. CÁRMEN. Si Javier se va... (Con afliccion.) CLEM. En tí estriba. Piénsalo: yo no te digo que le hagas cambiar de idea; mas lo que sí te repito ¡es que no te cases, Cármen, sin mucho amor! CÁRMEN. (Muy sobresaltala.) He creido oir que á la puerta llaman como él llama! (Oprimiéndose el corazon con las manos.) = El es de fijo! CLemM. «¡Como él llama» y aun vacila! (Para sí.) —Hija, vamos. Es preciso sobreponerte á tus penas y ánimo mostrar tranquilo para que mas no se apure al verte ese pobre chico. Cármen. Tendré los ojos hinchados. Cuem. Coqueta! (Cariñosamente.)—Adelante, hijo. ESCENA IV. CLEMENCIA, CÁRMEN, JAVIER. JAVIER. — (Desde el foro.) Ese nombre merecer fué mi sueño y mi ilusion.
CÁRMEN. JAVIER. CÁRMEN. JAVIER. CÁRMEN. JAVIER. CÁRMEN., CLEM. CÁRMEN. JAVIER. Cien e RE Mas los sueños... sueños son... (Javier baja y da la mano á Clemencia, que se la estrecha cariñosamente.). Luego te vas! ¿Qué he de hacer! Tu conoces ya bastante mi génio seco y adusto y sabes cuán poco gusto de hacerme el interesante. Por tanto comprenderás . que al decir que no me quedo porque estar aquí no puedo ¡es que ya no puedo mas! Y que harás? Irme de aquí. —Para cuando me haya ido. no tengo plan concebido ni sé que va á ser de mí. Me iré;... y una.vez allá, con no verte y con no hablarte, puede que logre olvidarte. ¡Olvidarme! Dios dirá. Está bien. Vamos, Javier. - Vamos, Carmela, por Dios. Estan ustedes los dos fuera de juicio, 4 mi ver. Qué es esto? Quién vió jamás, cuando hay amor verdadero, que al obstáculo primero, se ceda sin mas ni mas? No te canses, mamá, no. Cuando tan pronto ha podido: : acordarse del olvido, no me querrá mucho. ¿Yol.., Cármen, tú no estás serena; pero yo no soy de roca: ¡oir eso de tu boca faltaba solo 4 mi pena! No te vas?.
AS A JAVIER. CARMEN. JAVIER. CARMEN. CLEM. / E O pl ¡No me he de ir mirando lo que sucede! ! ¿Quieres que en Madrid me quede á verte con otro unir! Mi cerebro no está enfermo cuando de esto me'hago cargo: no estoy loco; y sin embargo há tres noches que no duermo por la idea perseguido de que un dia en cualquier parte puedo, Cármen, encontrarte del brazo de tu marido. Javier! Si, hija mia, si. Descreñado por tu padre, por mas que diga tu madre, nada que hacer tengo aquí. Él, que yo te llame mia * pensar no puedo que deje: . tú—perdona que me queje— tienes muy poca energía y no te has dé rebelar. Conque, uniendo estos extremos, mira en que esperar podemos, ; que yo no lo sé mirar. Yo resistirle no sé: tienes'razon; lo' confieso. (Á Javier, reconviniéndole con cierta energia carl” ñosa.) 19 NOS Y es á hacerle decir eso, á lo que ha venido usté? pl Usted lo mismo que yo aconsejar debe aquí que luche y discuta, sí; mas que se rebele, ¡no! Si obedece á su conciencia y á su padre no se atreve, usted mas que nadie debe respetar esa obediencia. No condene en ella cosas que en su alma tiene usté fijas. ¡Jamás de las malas hijas
LEAND. CLEM. — 80 — que hablando á tu fantasia, pueda recordarte el dia en que me pediste 4:mí? En esta boda, con toda su riqueza, no hallo yo la dicha que presidió 4 aquella tan pobre boda. Aun treo estar escuchando lo que á mis padres decias. "Tú conmovido pedias lo que ellos daban llorando... y en tanto, yo sin rebozo decia cuanto te amaba, y á los-cuatro nos juntaba en un solo abrazo el gozo, Por qué falta en este dia, cuando se forma igual lazo, aquel duleísimo'abrazo y aquella santa alegria? Porque aquí nuestra cabeza piensa lo que allí sentimos; porque allí «¡dicha!» dijimos, y aquí decimos «riqueza!» Mas... (Indicándole que Isidoro la oye.) Madre, con voz escasa, (Sin oirle. dijo entonces temblorosa: : «Tú honrado, mi hija hacendosa, los dos juntos hareis Casa.» Y asi fué! la fé sencilla, nacida del puro amor, que daba santo calor á muestra pobre buhardilla, tu trabajo hizo valer y mi trabajo bendijo, y al ver erecer á tu hijo ¡ví tu fortuna crecer! (Movimiento en Leandro de: penosa inquietud y ya algo cariñoso con Clemencia, la escucha preocupado. Cleniencia que lo nota, dice con el gozo que da un recuerdo feliz y esperando convencerlo.) ¿Recuerdas las alegrias de un dia de procesion
ES en que, conmigo al balcon, salir al niño veias... luciendo el nuevo vestido que, con retazos brillantes, ¡velando! la noche antes le habia yo concluido? —NOo, no: por mas que se diga, nada satisface mas que 0ir:—«qué precioso vas!» —«Dios á tu madre bendiga!» ¿Y por qué hemos de Privar (En Un orranque al ver á Leandro inmutarse. ) á Cármen de esa ventura, para que en la edad madura dicha igual pueda g0zar? (Disgusto é impacienria de Leandro. No hagas que tome un atajo ñ en que el mas firme tropieza; ¡ir déjala á lo riqueza “Se la senda del trabajo... Je asin hacer añicos afecciones mas puras, de tir Podrá esas venturas duo 2%" ¡que-ni aun soñaron los ricos! EZ E . z a JUE empieza á A o. ». Basta! tú de toda cosa (Ya preocupado por Jas razones de Clemencia ) ver evitas el reverso, Tú quieres vivir en verso y la existencia está en prosa! ! Cuem. La tuya y tal vez la mia : ' puede ser; mas no la de ella, : que ahora corre esa edag bella p del amor y la poesia, E No quiero que al Cuerpo roben ". ese pan que el hambre calma; ¡Pero amor es pan del Uma, la sin el cual no vive el jóven!. | Ltaxo, Delirios que la esperiencia deshace con su verdad. , ¡En todo Caso y edad (Con cierta solemnidad ) la dicha es una, Clemencia! | 0
HD Ciem. ¿Una?!... (Como inspirada en aquel momento por una idea salvadora Corre hácia el secreter que dejó abierto, loma una cajita rápidamente Y Se dirige 4 don “Leandro con la seguridad del triunfo. Este la eseucha cada vez Mas conmovido y Sin acordarse de mirar al foro, por ol temor de que lo oiga Isidoro como hasta aqui. ,Ja, papel en mano; al dirigirse 4 ellos repara en la actitud de los dos, se detieno Y 0ye. El actor comprenderá las distintas impresiones que le haya / de causar lo que está oyendo.) —Acaso has Olvidado la muerte de] ¡tierno niño, fruto de nuesteo cariño, que tanto y tanto has llorado? En su corta edad no tuvo Mas que un deseo su pecho que al punto ver satisfecho Cn nuestros mediós no' estuvo. Pobres, y sin mas amparo que tu trabajo del día, el juguete que queria NOS pareció entonces Caro. Pero Angelito enfermó; (Empañada 1. el médico al fin me dijo que me quedaba sin hijo!... y aunque él lo callara, yo que á su cabecera estaba y contaba sus alientos, sentia que por momentos el Señor se Jo llevaba. De repente tú saliste de la alcoba, como un loco, sin decir nada, y á poco / con esta caja volviste. 18 Se la enseñaste, la vió; y 1OS Sonrió dulcemente (Dominando el sentimiento, ) y ví aclararse su frente ; / y ví que se INCOrporó.... ' a > Ñ Jeri AE Y AS AN
LEAND. E.LEM. LEgAND. MILEM. LEAND. CLEM. A ¡Y hasta que de vida asomo0 no dejó en él la agonia, fué feliz... Porque tenia estos soldados de plomo! (Sin abandonarse.) Calla! No!—Si en toda edad, 4 (Con mucha energia segun por tu prisma ves, sigues creyendo, es, una la felicidad, esto fué lo que reposo (Abriendo la caja.) dió 4 Angelito en su agonia. ¡Renazca en tí la alegria: juega un rato y sé dichoso! (arroja con violencia sobre el velador los soldados a caja. Leandro confundido, inclina la que contiene l cabeza. Clemencia levanta algunos soldados y le se ñala de nuevo á ellos. Isidoro se pasa la mano por los ojos y da un paso; Clemencia le detiene con la accion al decirle muy por lo bajo (un momento.» ¡Juega! (Secamente.) Clemencia!! : (Balbuciente y sin levantar la cabeza ) (Á Jsidero suplicante») Un momento! No mas, no Mas. (Á Clemcucia, que se le acerca como abrumado por el peso de sus razones») Ya concluyo. —Pale 4 cada edad lo suyo! (Con solemnidad.) —Yo tengo un remordimiento! (Cogiendo á Leandro por el brazo y casi hablándole al oido. Dominada ya por el sentimiento y abaltida por el esfuerzo que ha hecho. Hasta ahora no debe haber derramado una lagrima la actriz. Ya no pue— de mas. —(on el afan de lograr “al pobre Angelito abrir un brillante porvenir, le hicimos mucho estudiar! Su cabecita rizada, que por nuestra insensatez pensó ya tanto, tal vez
Y LEAND. CLEM. LEAND. CLEM. LEaAnND. CLEM. LEAND. ISIDORO. E aun no estaba organizada para un estudio tan serio como el que al niño exigimos... ¡y el porvenir que le abrimos fué un nicho en el cementerio! Calla, Clemencia! Esto siente quien con el uso se ofusca y 4 lo porvenir que busca sacrifica lo presente! —¿Por qué jugar no dejamos (Con desesperacion.) al niño en la edad del juego? ¿Por qué á Cármen el sosiego, de que hoy goza, arrebatamos, si merced á ese maldito afan de prever se iria ¡quizás á hacer compañia en la gloria á su hermanito! ¡Hijo de mi corazon! (Rompienda el comprimido llanto con un grito de alma.) . La salvé! (Grito de alegria.) Tú desde el cielo vienes á rasgar el velo que ofuscaba mi razon. Oh! (Dejando caer su cabeza sobre el hombro de Leandro, llorosa..) Deja, deja: ese enlace que obcecado procuré yo mismo lo romperé, Que Isidoro me rechace, que mé crea... (Adelantándose.) Más no añada. (Leandro, que hasta ahora no lo ha visto, al oirlo inclina la cabeza sobre el pecho y se apoya en un mueble sin atreverse á levantar la vista. Isidoro se coloca entre los dos y dice con amargura. ] A - ,
A ESCENA VIL DICHOS, ISIDORO, que ha salido antes, El que unido 4 su familia, tal vez mártir hizo á Emilia, Do hará á Cármen desgraciada. Aquel que sigue mi escuela tan solo puede aspirar, Cuando es rico, á Pasear su fastidio en Carretela. —Cármen tiene amor y fé Y NO ha menester Mas que eso, há ' La dicha es ligero peso ” y selleva bien g pié. ha To SA 9utes las manos sia mirarlo, Clemencia va hacia 6); , quiere hablar g Isidoro desaparece rápidamente, ) ESCENA IX. LEANDRO, CLEMENCIA. ' Leax». Qué iba yo á hacer?! —Cármen! CLEM. Oh! (n. Javier! Javier! LEAND, ¡El ahí? (En la puerta de la izquierda. Con Sorpresa y ave | gonzándoso do tener que encontrarse con gi frente.) Clem. ES. que esperaban en mí (A parece Javier.) ) ¡Y en Dios esperaba yo! frente á AAA a ra AA
A E LEAND, CLEM. LEAND. JAVIER, LEAND, CÁRMEN LEAxD, (LEM, LEAND, e, ESCENA ÚLTIMA. CLEMENCIA, LEANDRO, JAVIER y CÁRMEN. Gracias! —Hija mia, ven. , (Lo primero'á Clemencia. Despues aparece Cármen , y se lanza á ella balbuciente y con ropidez,) —AÁ un ciego error entregado hace poco, á punto he estado de hacer que pierdas tu bien. (La trae al primer término.) Mas hoy que toco mi error y de mi intento me asusto, quiero casarte á tu gusto; ¡te casaré por amor!... ¡Y no digo yo con él, que es un chico de carrera, queriéndolo tú... aunque fuera con un mozo de cordel! Poco á poco, que eso es ir (Sontiéndose.) de una á otra exageracion. Siendo rico el corazon se puede pobre vivir. —Junto á las dichas completas (Con rapidez vehemente. ) que da una union venturosa: ¿qué es un millon?... una cosa que no vale dos pesetas! Don Leandro! , Venga usté acá y afuera toda inquietud. Á gozar la juventud, que en la vejez... Dios dirá. — Que sois pobres? Bueno ¿y qué? Pasareis vuestros apuros. Yo teria cinco duros (Rápidamente.) > que me casé! , pá! , Lo tienes presente? (Á Clemencia.) ¡Quién eso olvida jamás? (Rapidez.) Cinco duros nada mas
CLEM. LEAND. CÁRMEN. LEAND. JAVIER. CÁRMEN. JAVIER. CLEM. LEAmD. CLEM. LEAND. JAVIER. RAND. Pao 5 s A y nos fué tan ricamente. (Confidencialmente.) Conque es cuestion arreglada? muy próxima á arreglarse, Si esta se anima á casarse, (Con gravedad cómica.) é de Yo siempre he estado animada. (Con candorosa ingenuidad. ) Y usted? : Con el alma toda! Javier mio! Cármen mia! ¡Esta es la santa alegria que presidió á nuestra boda! eN Si, si! Todos la han ansiado 3 allá en su tiempo florido: muchos la hemos conseguido, y á pesar de ello ha pasado ó pasa en la actualidad en cada casa esta historia. ¡Ay! qué flacos dé memoria (Con desesperacion cómica.) nos hacemos con la edad! Basta. (Cariñosamente queriéndole evitar el sonroj Sil usted no se aplane al verse pobre, porque (Á Javier.) con algo que yo le dé y un poco que usted se gane... ¡qué demonio!... ¿Veces mil, con su pobre compañera, No ha visto usté en una acera comer á un triste albañil, y de ocho veces las siete que esto mira no le choca que se le hace agua la boca : al contemplar el banquete?... Pues no es que un soberbio aliño haga sus viañdas gratas. ¡Es que vé comer patatas sazonadas con cariño! (Cismovido ) Yo siempre he pensado 4 Bien! ya lo sé, yalo. sé, “us Es que al decírselo á ustá
4 A, Y a. e rl uo CLEmM. ¿EAND., A y ON UE me lo estoy diciendo ¡á mil. (Dándose lástima y grima.) ' “Tienes en la lengua azogue? —Vamos esto se acabó. Ñ Procurand siem tarle á D, Leandro que se » que lo procura como A 6) SN estoy por salir" calles gritando - en tono de ciego viejo | ? p que vende sus baratijas... | E «¡Ob, padres que teneis hijas, miraos en este espejo!» En el que te has de mirar es en ese; en la ventura (Por Cármen y Javier.) : 7 que les dará su ternura; jas pos ventura que has de gozar | 3 aun mas que ellos.-—Ya te veo : por las mañanas temprano con un niño de la mano ir al Retiro á paseo y hablarle en su lengua ignota y besarlo una y mil veces... : e Sil y echar pan á los peces (Regodeándose.) : y jugar á la pelota! Conmovido y suplicanto.) > ¡Dadme un niño, porque... como (Mirando fijamente á Clemencia Dosamente las manos 1 y estrechándole cari y marcando mucho las palabras, Deténgase algo el actor en la destacar el verso siguiente.) cada edad tiene su afan... ¡los nietezuelos serán huestros soldados de plomo! palabra (como» par FIN DE La COYEDIA,