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La preterintencionalidad

Martos Núñez, Juan Antonio

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LA PRETERINTENCIONALIDAD Juan An onio Ma os Núñez P o eso Ti ula de De echo Penal. Uni e sidad de Se illa SUMARIO I. In oducción.— II. Concep o y elemen os de la p e e in encionali- dad.— III. Na u aleza ju ídica y undamen o de la p e e in encionali- dad.— IV. Ámbi o de aplicación.— V. Clases de p e e in encionali- dad.— VI. Sis emas de a amien o de la p e e in encionalidad.— VII. La p e e in encionalidad en el P oyec o de Ley O gánica del Código Pe- nal de 1992. I. INTRODUCCIÓN La e minología usada pa a designa la p e e in encionalidad e ela las acilaciones doc inales. Así, Feue bach u ilizó la ó mula de «culpa REVISTA DE DERECHO PENAL Y CRIMINOLOGÍA, 3-1993 — 553 — JUAN ANTONIO MARTOS NÚÑEZ de e minada, po el dolo» (du ch dolus bes imm e culpa); la ó mula adicional, en cambio, esponde al í ulo de «deli os cali icados po el esul ado» (e olgsqualz i ie e Delik e). Ca a a, inspi ándose en Feue bach, adop ó la denominación de colpa in o ma a a dolo. Po su pa e, Pessina habla de colpa mis a a dolo. Pos e io men e, se u ilizan las locuciones de «dolo p e e in encional», «deli o p e e in encional» y «p e e in ención», do adas, odas ellas, de con enido y signi icación ju- ídico-penal p opios. La his o ia de la p e e in encionalidad es an igua; si pa imos del e sa i in e illici a, ya en el siglo XVI comienza a espi i ualiza se el ex o en que se con iene, g acias a los in é p e es; po consiguien e, su his o ia es, como sub aya Jiménez de Asúa ', «más ju ídico-dogmá ica que legi e ada. La e dade a his o ia legal de la p e e in ención es casi de nues os días». En e ec o, el De echo penal p imi i o inculó la esponsabilidad, no a una culpa an e io , sino a la pu a causalidad ma e ial; impe ó, pues, el p incipio de la « esponsabilidad po el esul ado» (E olgha ung), a empe ada, únicamen e, po la impu abilidad y, más a de, po la culpa- bilidad. En el De echo omano, el concep o de deli o p ecisa la exis encia de una olun ad con a ia a la ley en la pe sona capaz de ob a . Es e p inci- pio undamen al del De echo penal e olucionado ue desconocido en el De echo penal p imi i o, basado en el hecho en sí, no sob e la si uación anímica que lo p oducía. Así, la mue e causada a un homb e gene a una deuda que debe se epa ada, independien emen e de la in ención del au o , en o den a la p oducción del esul ado le al. Es a concepción, aunque no había desapa ecido comple amen e del Código de las Doce Tablas, es aba, sin emba go, en decadencia Con espec o a las lesiones co po ales y al daño causado en las co- sas, no exis iendo culpabilidad, según Mommsen 2 no había ampoco esponsabilidad. Mu a is mu andis cabe a i ma en elación con el ho- micidio, pues o que el e e ido Código disponía, con a lo o denado en las p esc ipciones an iguas, que cuando el hecho se hubiese ealizado sin in ención, u iese luga la expiación eligiosa, pe o que no se impu- JIMÉNEZ DE ASÚA, T a ado de De echo Penal, 2 edición, Buenos Ai es, Edi o ial Lo- sada, S. A., 1962, omo VI, «La culpabilidad y su exclusión», p. 35. MOMMSEN, De echo Penal Romano, aducción del alemán po P. Do ado, Bogo á, Edi o ial Temis, 1976, p. 60. — 554 — LA PRETERINTENCIONALIDAD siese pena alguna. De ahí que las pos e io es leyes penales se basa an, exclusi amen e, en la olun ad an iju ídica del agen e. Po o a pa e, el concep o de lesión co po al causada a un homb e lib e, de un lado, se hizo ex ensi o a oda lesión pe sonal, y de o o, se limi ó a las lesiones in encionales exclusi amen e, con lo que se o mó con es e deli o una igu a especial e independien e, que ue, según Mommsen ", la iniu ia; mien as que, po o a pa e, con las lesiones co po ales no in encionales y con los daños causados en las cosas, bien ue an causados con in ención o sin ella, se o mó una segunda igu a de deli o, el dominan iniu ia. El undamen o é ico bas an e pa a la con- igu ación de es e deli o, o sea, la culpa de na u aleza c iminal que sus- i uía a la in ención, se denominaba «culpa aquiliana», pa a dis ingui la de la «culpa con ac ual», es o es, la esponsabilidad nacida de la cele- b ación de los con a os'. Po consiguien e, el De echo Romano supe ó el p incipio de la ciega esponsabilidad po el esul ado has a llega a conside a el dogas, es deci , «lo olun ad de o ende,: in encionalmen e, la le mo al y la ley del Es ado», como un elemen o esencial de la in acción delic i a. En cambio, el obje i ismo ge mánico hizo que su De echo pe manecie a anclado en la esponsabilidad po el caso o ui o. De ahí que, al en e- c uza se ambas endencias, se p oduje an, como obse a Díaz Palos `, igu as híb idas, algunas de las cuales pe manecen más o menos la a- das, como son el e sa i in e illici a y el dolus indi ec us del De echo común. El a o ismo e san i in e illici a iinpu an u omnia quae sequun u ex delic o signi ica que «quien se dispone a ob a en cosa no pe mi ida o ilíci a debe esponde de odas las consecuencias, aun de las pu amen e o ui as». Po eso se o mula, ambién, de la o ma siguien e: Qui e mu s es in e illici a ene u e ia n p o casu. El o igen de es a concepción se si úa en el De echo Canónico, que con apuso dolus y casus, comp endiendo en el o ui o supues os pal- ma iamen e culposos, debido a que, en es a e apa ju ídica, la culpa ca e- cía de adición ju ídica como ca ego ía gene al. Cie amen e, o os su- ' C . p. 62. Véase. más ampliamen e, BARBERO SANTOS, «Hono e inju ia en el De echo Romano», en Es udios de C iminología y De echo Penal, Uni e sidad de Valladolid, 1972, pp. 305 y ss. DÍAZ PALOS, Responsabiliad penal obje i a, en RGLJ, 1981. ol. 1, p. 506. — 555 — JUAN ANTONIO MARTOS NÚÑEZ pues os, aunque no e an siquie a culposos, se impu aban po las «De- c e ales» como homicidiu n casuale po ac ua el agen e en cosa ilíci a. Es os casos, según Díaz Palos', ope a on la aslación al De echo de los p ác icos en conjunción con la idea del dolus indi ec us, e minándose la consumación del p oceso obje i ado : el ca ác e ilíci o de la acción, unido a la p obabilidad de la misma en la causación del esul ado, inde- pendien emen e de la p e isión e ec i a del suje o, cues iona on el ca- ác e subje i o del dolo, que, pos e io men e, se ei indica. Las opiniones de los glosado es, los p ác icos y los an iguos cano- nis as y ju isconsul os pueden epa i se, según Jiménez de Asúa ', en es os cua o g upos: a) Los que impu an, sin más exigencia, el esul ado no que ido. b) Los que den o de esa posición igu osa buscan el elemen o subje i o en el cuasi-dolo, en el dolo en gene al e incluso en el dolus indi ec us. c) Los que no ca gan en la cuen a del agen e el esul ado más g a- e que no quiso. d) Los que subo dinan es a a ibución a la p e isibilidad. Finalmen e, en el Código Penal español, a pa i del de 1848, igu a como «ci cuns ancia a enuan e» la que hoy designamos con el nomen iu is de «p e e in encionalidad», la cual conse a su signi icado en el Código Penal igen e: A ículo 9.° «Son ci cuns ancias a enuan es...» 4.a «La de no habe enido el delincuen e in ención de causa un mal de an a g a edad como el que p odujo.» El econocimien o pleno de la p e e in encionalidad en la a enuan e cua a de nues o Código es o o de los hallazgos ca ac e ís icos del De- echo penal español posi i o, según Quin ano". Cuando apa eció po ez p ime a, en el de 1848, ca ecía en absolu o de p eceden es y con- C . p. 507 . ' C . p. 36. En el ex o o iginal del Código penal de 1848 apa ecía, como ci cuns ancia I' del a - ículo 9, así edac ada: »La de no habe enido el delincuen e in ención de causa odo el mal que p odujo». QUINTAN() RIPOLLÉS, Comen a ios al Código Penal, 2.' edición eno ada po el au o y pues a al día po En ique Gimbe na O deig, Mad id, Edi o ial Re is a de De echo P i ado, 1966, p. 172. — 556 — LA PRETERINTENCIONALIDAD co dancias, que aún hoy día, ue a de cie os países hispanoame icanos, son bien a as de halla , pese a su indudable pe inencia y u ilidad, eco- nocidas po los cien í icos de odas las escuelas. An es, el Código de 1822, como el de Napoleón, no conocie on más que una a enuación es- pecí ica en el homicidio (a . 626), pe o a base siemp e de un ine i able y pe nicioso con usionismo con la imp udencia. II. CONCEPTO Y ELEMENTOS DE LA PRETERINTENCIONALIDAD Hay p e e in encionalidad cuando «la in ención del suje o es supe- ada, mani ies amen e, po el esul ado p oducido y, en p incipio, no que ido». En aña, como sub aya Rod íguez Mou ullo '", un plus e ec- izan que a más allá (p ae e ) de la in ención. Po an o, el deli o es p e- e in encional cuando, según An ón Oneca ", «de la acción u omisión de i a un esul ado más g a e que el que ido po el suje o». El é mino «p e e in ención» denuncia, en opinión de Jiménez de Asúa 12 , la índole más subje i a en su es uc u a, que el usado en Alema- nia —«deli os cali icados po el esul ado»—, pues o que más allá de la in ención «no sólo es á la esponsabilidad obje i a, sino ambién, y an- es, la culpa». Pa a el ci ado au o , es posible de ini la p e e in ención como «una alianza de dolo y culpa, en que el au o del ac o doloso o igina una consecuencia más g a e que el agen e pudo, al menos, p e e ». Po consiguien e, exis e p e e in encionalidad cuando el suje o, me- dian e una acción in encional quie e p oduci un esul ado y p oduce o o, de mayo g a edad, que el p e endido, pe o que, como apun a Sainz Can e o'', se encuen a en su misma línea de a aque. y g ., se quie e lesiona a la íc ima y, como consecuencia de la ag esión inicial dolosa, se le ocasiona la mue e. RODRÍGUEZ MODRU1,1.0, en CÓRDOBA RODA y RODRÍGUEZ MOURDLLO, Comen a ios al Código Penal, Ba celona, Edi o ial A iel, 1976, omo 1 (a s. 1-22), p. 439. Del mismo au o . éase, además, La a enuan e de p e e in encionalidad, en ADPCP. 1970, pp. 555 y ss. " ANTÓN ONECA, De echo Penal. 2 edición, ano ada y co egida po José Julián He - nández Guija o y Luis Benéy ez Me ino, Mad id, Ediciones Akal, S. A., 1986, p. 255. C . p. 35. SAINZ CANTERO, Lecciones de De echo Penal, Pa e Gene al, 3.' edición, Ba celona, Bosch, Casa Edi o ial, S. A.. 1990, p. 693. 557 — JUAN ANTONIO MARTOS NÚÑEZ La p e e in encionalidad in eg a, pues, un supues o especial de des- p opo ción en e el esul ado p oducido en la ealidad y el pe seguido po el suje o. A juicio de Puig Peña ", el deli o p e e in encional es aquel que « iene luga cuando se p oduce en la ealidad un e ec o no de- seado y supe io al que ido po el p opio suje o». Desde un pun o de is a e imológico, p e e in encionalidad signi ica «más allá de la in en- ción». E ec i amen e, el suje o quie e ealiza un hecho delic i o; sin emba go, la dinámica c iminal supe a los lími es p opues os po el agen e, de al modo que, asumiendo la p oducción de un esul ado de- e minado, en ealidad se p oduce un e en o, lesi o o dañoso, más g a- e. en absolu o p opues o. Po ello, la p e e in encionalidad supone siemp e, como a i ma Alonso Álamo «una in ención o dolo, un lado subje i o, y, en conexión causal con la conduc a inicial del agen e, la p oducción de un esul ado más g a e que el p e endido». La p e e in encionalidad se da. pues. cuando. según Mi Puig '". el au o «quie e ealiza un hecho de dis in a signi icación penal al que e- sul a». Po consiguien e, el deli o p e e in encional egula aquellos ca- sos en los que el suje o se ha p opues o la comisión de una in acción penal, y. g , la causación de unas de e minadas lesiones, y el esul ado ha excedido, ampliamen e, al que se p oponía causa , po al a de pe i- cia en la ejecución. Se excluyen, po de inición, aquellos supues os en los que, como acon ece con el dolo de ímpe u, el suje o asume ab ini io los esul ados de su acción, sean cuales ue a és os. En suma, la p e e - in encionalidad impu a dolosamen e esul ados p oducidos culposamen- e, ya que el agen e no que ía causa los. En compensación a es e endu- ecimien o, según Rod íguez De esa ' 7 , «la ley concede el bene icio de una a enuan e». En gene al, puede a i ma se que la p e e in encionali- dad consis e, a juicio de Cobo del Rosal y Vi es An ón «en p oduci un esul ado ípicamen e an iju ídico que aspasa lo in encionalmen e " PUIG PEÑA, De echo Penal, Pa e Gene al, 7." edición ac ualizada con la colabo ación de G ego io O iz Ricol, 1988, p. 239. ALONSO ÁLAMO, El sis ema de las ci cuns ancias del deli o. Es udio gene al. Uni e - sidad de Valladolid. 1981, pp. 678 y s. MIR PUIG, De echo Penal, Pa e Gene al, 3." edición, Ba celona, P omociones Publi- caciones Uni e si a ias, S. A.. 1990, p. 308. Del mismo au o , éase, además, «P e e in en- cionalidad y lími es del a ículo 50 del Código Penal», en Lib o Homenaje al P o . José An- ón Oneca, 1982, y en RJCa , 1979. RODRIGUEZ DEVESA, De echo Penal español, Pa e Gene al, 9." edición, Mad id, Edi- o ial Dykinson, S. E. 1985, e isada y pues a al día po Al onso Se ano Gómez. p. 709. CORO DEL ROSAL y VIVES ANTÓN, De echo Penal, Pa e Gene al, 3." edición co egida y ac ualizada. Valencia. Edi o ial Ti an lo Blanch, 1990, p. 490. — 558 — LA PRETERINTENCIONALIDAD emp endido». Concu en, pues, dos esul ados penalmen e ele an es: uno, el que dolosamen e pe seguía el suje o, y o o, más g a e, el eal- men e p oducido sin in ención de causa lo. Así pues, a di e encia de lo que sucede con las o mas impe ec as de ejecución del deli o, en las que la in ención del suje o excede de la ealización delic i a ma e ial, que se queda más co a, en el deli o p e e in encional ocu e p ecisa- men e lo con a io, como apun a A oyo de las He as ' 9 : «Es el elemen o subje i o el que esul a ebasado po la obje i a lesión ju ídica». Con o me a la doc ina dominan e 2 ", los elemen os cons i u i os de la p e e in encionalidad son los siguien es: 1. «Homogeneidad de bienes». 2. «Ac uación inicial dolosa y esul ado cuya g a edad excede de la in ención». 3. «Relación de causalidad en e la conduc a inicial dolosa y el esul ado p e e in encional». Analicemos, sepa adamen e, cada uno de es os elemen os. En p ime luga , la p e e in ención implica que el bien ju ídico que se p e endía lesiona y el que ealmen e se lesionó sean de la misma especie o, po lo menos, pe enezcan al mismo géne o. En es e sen ido, Al a illa'' obse a una di e encia impo an e en e «deli os más allá de la in ención», que se exceden de la me a p opues a, y «deli os ue a de la in- ención», ca ac e izados po una des iación del e en o dañoso en elación con la inalidad pe seguida. Po consiguien e, el deli o p e e in encional a lo a al mundo ju ídico-penal cuando, a juicio de Rod íguez Mou ullo", el esul ado más g a e no es sino un «desa ollo» no que ido pe o de la misma índole que el que ido. El deli o ue a de la in ención su ge cuando el esul ado más g a e no que ido no es de la misma na u aleza del que i- do". Po an o, se puede habla de p e e in encionalidad cuando de las le- siones de i a la mue e, pe o no cuando, . g ., con la in ención de causa daños se dispa a sob e un animal y se hie e a una pe sona. '" ARROYO DE LAS HERAS, Manual de De echo Penal, Pamplona, Edi o ial A anzadi, S. A., 1985, omo II, «El Deli o», p. 217. '" Véase, po odos, RODRÍGUEZ MOURULLO, c . pp. 441 y ss., y SAINZ CANTERO, c . pp. 693 y ss. ALTAVILLA, «P e e in enzionali á», en N. Dig. i, XIII, 1966, p. 798. " C . p. 442. Consúl ese, al espec o, VITALE, La p e e in enzione, Milán, 1956. pp. 17 y ss. — 559 — JUAN ANTONIO MARTOS NÚÑEZ Pe o es que, además, los casos de des iación se ca ac e izan, según Alonso Álamo ", po la «absolu a dispa idad» de bienes ju ídicos a ec- ados. En la p e e in encionalidad he e ogénea se da, ambién, dispa i- dad de bienes ju ídicos, pe o, a di e encia de lo que acon ece en la des- iación, el bien ju ídico lesionado se halla en la misma línea de a aque. Po an o, lo ca ac e ís ico de la des iación adica en la dispa idad de bienes ju ídicos a ec ados, en la ausencia, du an e odo el decu so, de una in ención ag esi a básica. La acción, dolosa desde el pun o de is a del deli o p e endido, po ejemplo la esis encia a la au o idad, p e is a y penada en el a ículo 237, causa, además del esul ado p opio de la e- sis encia, un esul ado que «se apa a», «se des ía» o «des incula» esencialmen e de aquél. En segundo luga , la p e e in encionalidad se es uc u a en base a una ac uación inicial dolosa y un esul ado cuya g a edad excede de la in ención. Así, la p e e in encionalidad p esupone la exis encia de una «in ención inicial» que, sin emba go, no cub e el esul ado e ec i amen- e p oducido, aunque sí es á en su misma línea de a aque. Pa a p oba los lími es de la e e ida in ención inicial, el T ibunal Sup emo se apoya, ge- ne almen e, en un sis ema de p esunciones que, en la p ác ica, obliga a un en endimien o obje i o de la ci cuns ancia de p e e in encionalidad que, únicamen e, se aplica cuando exis e una «no o ia desp opo ción», un «desacue do o al a de a monia» en e el medio empleado y el esul- ado p oducido. En consecuencia, se excluye la aplicación de la a enuan- e cuando, desde un pun o de is a obje i o, el ac o ejecu ado e a idóneo pa a causa el esul ado o se puede demos a en e ambos que exis e una lógica p opo cionalidad. De ahí que dicha a enuan e no se ap ecie cuan- do el esul ado más g a e es consecuencia «na u al y p e isible» de la acción ealizada po el agen e, po que se p esume que cuando el mal es á elacionado con el medio empleado pa a causa lo, ese esul ado ue, cie amen e, p e is o y que ido po el culpable. La ci ada doc ina ju isp udencia], que excluye la p e e in encionali- dad cuando el medio empleado es obje i amen e idóneo o adecuado pa- a causa el esul ado e ec i amen e p oducido, se basa en la p esunción causa causae es causa causa i: «el que es causa de la causa, es causa del mal causado», sal o, a i ma Rod íguez De esa ", que el esul ado ALONSO ÁLAMO, «El nue o a amien o de la p e e in encionalidad. Consecuencias de la de ogación del a ículo 50 del Código Penal», en La Ley, Re is a Ju ídica Española, Ma- d id, 1983, omo 3, p. 1060. " C . p. 380. —560— LA PRETERINTENCIONALIDAD ue a debido a un «acciden e ex año» a la ac i idad del suje o  Po consiguien e, con o me a es a doc ina ju isp udencial, el agen e debe esponde dolosamen e, sin que pueda bene icia se de la aplicación de la a enuan e de p e e in encionalidad, de odas las «consecuencias na u- ales» de su inicial compo amien o in encionado. De es a sue e, la doc ina del e sa i alcanza, como sub aya Rod íguez Mou ullo ", su pleno econocimien o sin que sea limi ada, siquie a, po la a enuan e de p e e in encionalidad. Sin emba go, como la p e e in encionalidad, en e ec o, no supone una desp opo ción en e el medio y el esul ado, sino más bien en e la in ención y el esul ado, debe á ap ecia se, según el e e ido penalis a, siemp e que cons e que el au o no u o in ención de causa un mal de an a g a edad como el que p odujo, aunque és e apa ezca, desde el pun o de is a obje i o, como «consecuencia na u al» del ac o ejecu a- do y uese, po o a pa e, p e isible pa a el suje o'. Po o a pa e, el T ibunal Sup emo con igu a el esul ado p e e in- encional como un daño ma e ial, de al o ma que la desp opo ción en- e lo p e endido y lo causado ha de e e i se al daño ma e ial; en abso- lu o a la signi icación an iju ídica del hecho en sí mismo conside ado. " En es e sen ido, in e esa des aca la esolución de la Sala de Alcaldes de Casa y Co e de 1806. en la que se echaza la cali icación de los hechos como homicidio p e e in encional y se sub aya la dolosa in ención del eo, en los é minos siguien es: «En o den a la in ención, ¿cómo es que no habiendo enido o a que la de señala a la in- eliz Águeda en la ca a, la hi ió en el pecho y con al ue za que pene ó el cuchillo a la p o- undidad de seis o sie e dedos... Bien es así que el ánimo de he i no siemp e lle a consigo el de ma a ; mas pa a no supone és e en quien cons e habe enido aquél, ha de habe muy cla- os a gumen os que des uyan la p esunción de lo p ime o, que na u almen e nace de lo se- gundo cuando no sólo se le e he i sino ma a hi iendo. Po que siendo la in ención de aque- llas cosas que pasan en el in e io del homb e, y que no hay medio de a e igua las po es igos, o se hab ía de es a a lo que dixese de la suya cada delincuen e (que an o se ía co- mo da a odos los malhecho es ca a de impunidad), o ha de deduci se de sus hechos po a- ciocinios y me as p esunciones; en e las cuales ninguna hay más na u al ni más ue e que la de que quien quie e la causa quie e ambién sus e ec os o dina ios.» [A chi o His ó ico Nacional, SACC, L. 1.806, . 913 y ss. Ci ada po TOMÁS VALIENTE en El De echo Penal de la Mona quía Absolu a (Siglos XVI-XVII-XVIII), Mad id, Edi o ial Tecnos, S. A.. 1969, pp. 316 y s.l. C . p. 444. En apoyo de es a posición cien í ica, RODRÍGUEZ MOURUI-LO ci a la STS de 30 de sep- iemb e de 1964, a cuyo eno , ni an siquie a la «aplicación p i ilegiada de la ci cuns ancia de p e e in encionalidad» puede des i ua se a p io i sob e la base de la idoneidad eal del ins umen o», ya que «lo que impo a en De echo es la desconexión psicológica en e la o- lun ad de la acción y el e en o ísico, pa a lo que el examen e idoneidad de los medios cons- i uye un da o sin omá ico, pe o nunca decisi o». — 561 — JUAN ANTONIO MARTOS NÚÑEZ Cada una de és as ap ehende una pe spec i a del deli o p e e in en- cional, sin que ampoco quepa desa ende las es an es, ya que siemp e es un en e ex año, y, en consecuencia, compues o, con emplado desde la culpabilidad, pues o que se in eg a po dispa es compo amien os culpables. Con o me al a ículo 1 del CP, hay que aplica a « oda» p e e in- encionalidad las eglas del concu so ideal, en opinión de Bus os Ramí- ez'. El a ículo 9.4.a es un «p incipio co ec i o» den o del injus o concebido subje i amen e (dolo o culpa), po eso a enúa; no al e és, es o es, no se puede con e i en un p incipio es ic i o o limi ado del injus o pe sonal. El pun o de pa ida es lo sus ancial, el injus o doloso o culposo; lo acciden al es la a enuación, que si e pa a g adua co ec i- amen e el injus o: no se puede con e i en lo p incipal. La p e e in encionalidad es, en opinión de Quin ano Ripollés 4 ". una consecuencia del p incipio de causalidad lógica p oclamado po el de o- gado pá a o e ce o del a ículo p ime o del Código Penal, que decía así: «El que come ie e olun a iamen e un deli o o al a incu i á en esponsabilidad c iminal, aunque el mal causado ue e dis in o del que se había p opues o ejecu a .» Técnicamen e, la p e e in ención es, según el ci ado au o , una o - ma de culpabilidad in e media y no poco ambigua en e el dolo y la cul- pa. Po o a pa e, la elación causal que la p e e in ención ampa a ha de se e ec i a y p ecisamen e de na u aleza dolosa. El que el agen e no haya que ido causa un daño de an a en idad como el ejecu ado no im- plica una modalidad de culpa, ni menos de casas, y ni aun siquie a de e o , pues de exis i és e se ía cuan i a i o y no cuali a i o. La olun ad ha de i encaminada di ec amen e a p oduci un «mal in encionado», un deli o con ipicidad p opia y, e ec i amen e, lo p odujo, aunque de ma- yo en idad. Quizá en es e sen ido la edacción legal no sea demasiado exac a, pecando de ex ema ampli ud, pues o que, lle ada a su ex emo g ama ical, pudie a aba ca a las imp udencias. Mejo se di ía, p opone Quin ano -", «no habe enido olun ad de causa un mal de an a g a e- dad como el que in encionadamen e p odujo». "' Bus - os RAMÍREZ, Manuel de De echo Penal español, Pa e Gene al, Ba celona, Edi- ciones A iel, S. A., 1984, p. 275. '" C . p. 169. ídem, p. 170. — 568 — LA PRETERINTENCIONALIDAD Pa a Gómez Bení ez', la p e e in encionalidad no es más que un su- pues o de cuali icación po el esul ado más g a e acaecido como con- secuencia de un hecho inicial «in encional» (dolo di ec o). En conse- cuencia, es os casos deben es a some idos ambién a la no ma del a ículo 1.° CP, de que sólo se esponde á po el esul ado más g a e si ha sido causado po imp udencia, quedando, pues, al ma gen los su- pues os en que dicho esul ado se haya debido a dolo e en ual. Po con- siguien e, la p e e in encionalidad debe aplica se en aquellos casos en que el acon ece eal desbo da el in p opues o po el agen e pe o den o de la misma línea de a aque al bien ju ídico. Po ejemplo: el suje o quie e causa lesiones le es y, sin emba go, p oduce lesiones g a es; o bien quie e únicamen e lesiona y ma a. Jun o a la o ma básica de cul- pabilidad, el dolo, su ge la p e e in encionalidad en su doble di ección (p e e in encionalidad homogénea y he e ogénea) como una mani es a- ción del dolo indi ec o, según a i ma To ío López'. En el De echo Penal igen e, según Cobo del Rosal y Vi es An- ón ", no se concibe «la p e e in encionalidad» co no una « e ce a o ma», más o menos pu a de la culpabilidad, jun o al dolo y a la culpa, ni ampoco como una « o ma mix a» compues a de dolo y culpa, sino «simplemen e como una ci cuns ancia de a enuación» de la esponsabi- lidad c iminal. Aho a bien, su misma con igu ación como ci cuns ancia a enuan e implica que el mal más g a e ealizado, pe o no deseado, a a se cas igado a í ulo de dolo, a sabiendas de que no se ha p oducido do- losamen e (si bien la esponsabilidad de i ada del inexis en e dolo se e- á a enuada po la ci cuns ancia 4.' del a ículo 9). Su exis encia, pues, sólo iene sen ido pa iendo de la igencia del e sa i, es deci , a i man los mencionados au o es, de que quien lle a a cabo una conduc a ilíci a esponde c iminalmen e de odos los esul ados que de ella se de i en, como si hubiesen sido ealizados dolosamen e (p eaesump io doli). Recien emen e, g an pa e de la doc ina e incluso algunos de los más mode nos Códigos conside an la p e e in encionalidad, según A oyo de las He as ", como una « a ian e del e o » e incluso como un e dade o «e o de hecho». En el De echo Penal i aliano, la p e e - " GÓMEZ BENÍTEZ, «Teo ía Ju ídica del Deli o», De echo Penal. Pa e Gene al, Mad id, Edi o ial Ci i as, S. A., 1984, p. 219. TORÍO LÓPEZ, «Ve sa i in e illici a y deli o culposo. El denominado caso o ui o im- p opio», en ADPCP, 1976, p. 23. C . p. 491. " C . p. 218. — 569 — JUAN ANTONIO MARTOS NÚÑEZ in encionalidad se con igu a como una de las o mas de la culpabilidad; al lado del dolo y la culpa, se incluye como una e ce a especie de cul- pabilidad la p e e in ención, dada la exis encia del deli o de omicidio p e e in enzionale (a . 584 del CP i aliano). En cambio, nues o Código no conoce es a o ma de culpabilidad in e media en e el dolo y la cul- pa, haciendo de la p e e in encionalidad, sub aya Rod íguez De esa", an sólo una causa de a enuación. Ha de a a se de deli os en que, sin a ia el nomen iu is, a ía la pena según la mayo o meno g a edad del esul ado, como ocu e con el de lesiones. Po an o, es amos an e una egulación especí ica de un supues o de «e o que la ley epu a no esencial» en un deli o doloso, a i ma el mencionado au o . Así pues. ha de a a se de casos en los que el suje o se ha p opues o la comisión de un deli o, . g ., la causación de unas de e minadas lesiones, y el esul- ado ha excedido al que se p oponía causa po inhabilidad en la eje- cución. Mode namen e, la p e e in encionalidad se conside a como un es i- gio de la esponsabilidad obje i a que, según Cuello Calón  debie a se eliminado y sus i uido po el de esponsabilidad basada sob e la cul- pabilidad. La p e e in encionalidad exige que el esul ado más g a e no que ido, sea p e isible. Si dicho esul ado es p e is o y acep ado po el agen e, el hecho cons i uye el deli o in eg ado po el esul ado más g a- e impu able a dolo e en ual. Si las consecuencias del esul ado que ido son imp e isibles, de modo que su p oducción se deba a caso o ui o, el hecho queda ue a de la hipó esis del concu so de dolo y culpa; con- cu en dolo y caso o ui o, po lo que debe cas iga se solamen e el deli- o o igina io. En suma, la « eo ía subje i a de la p e e in encionalidad» a i ma que sólo pueden impu a se las consecuencias de la conduc a dolosa cuando han sido p e isibles; po el con a io, la « eo ía obje i a de la p e e in encionalidad», o del e sa i in e illici a, decla a la esponsabi- lidad po odas las consecuencias del ac o ilíci o aunque sean o ui as (qui in e illici a e sa u ene u e iam p o casu). La opinión ac ualmen e dominan e la sin e iza An ón Oneca" de la o ma siguien e: " C . p. 709. " CUELLO CALAN, De echo Penal, 17.° edición, e isada y pues a al día po Césa Cama go He nández, Ba celona, Edi o ial Bosch, S. A., 1975, omo I (Pa e Gene al), ol. I, p. 470. '" C . pp. 256 y s. — 570 — LA PRETERINTENCIONALIDAD a) Sólo se impu an los esul ados p e e in encionales en igu as de deli o especialmen e p e is as en la Ley como ales (los llama- dos deli os cali icados po el esul ado), en que se a ibuye al au o de una acción las consecuencias que esul en de su con- duc a. Ejemplos: lesiones de las que se de i a homicidio, abo o que causa la mue e de la muje , e c. Incluso en el Código i alia- no, donde, en base al elemen o psicológico se clasi ican los de- li os en dolosos, p e e in encionales y culposos, se conside a que la p e e in encionalidad, como o ma gene al de la culpabi- lidad, sólo es aplicable a dichos casos. b) La Dogmá ica penal alemana es ima que es os deli os cali ica- dos po el esul ado signi ican casos de esponsabilidad obje i- a, en que no es p ecisa la culpabilidad espec o al esul ado más g a e. Ello, sin pe juicio de que los au o es alemanes con- side en ales deli os «baldón ignominioso de la época», « es i- gio de incul u a», «in ole able up u a con el p incipio de culpa- bilidad». Cie amen e, es con adic o io el igo de es as imp ecaciones y la esignación con que admi en dichos deli os en el e eno de la in e p e ación, undamen ándolos en azones his ó icas, a pesa de la con adicción con el pa ág a o 16 del Código Penal ale- mán, de donde se ob iene un concep o de dolo incompa ible con los deli os cali icados po el esul ado. Ca a a '°, po su pa e, sos u o que la p e e in encionalidad, siendo o ma mix a de dolo y culpa, exige la p e isibilidad del esul ado más g a e. Finzi 5 " a i ma que en el deli o p e e in en- cional el esul ado no que ido es siemp e culposo po que de i a de la inobse ancia de un p ecep o penal. c) La denominación dolo indi ec o pa a designa la p e e in encio- nalidad ha sido abandonada. No es doloso el esul ado no que i- do. La doc ina alemana emplea el nomb e de dolo indi ec o co- mo equi alen e a dolo e en ual que, según An ón Oneca, es un concep o dis in o, pues, a eno de las eo ías del consen imien- o, el esul ado ha de se acep ado po el agen e y, con o me a o as doc inas, ha de se p e is o y p obable. " CARRARA, «Sul caso o ui o», en Opuscoli di di i o pénale, Lucca, 1870, ol. III. " FINZI, Il deli o p e e in enzionale, Tu ín, 1925, pp. 148 y ss. — 571 — JUAN ANTONIO MARTOS NÚÑEZ Cie amen e, la eo ía del dolus incli ec us cons i uyó un conside a- ble p og eso en e al e sa i, po que limi ó la impu ación a í ulo de dolo únicamen e a aquellas consecuencias que se de i aban pe se e non pe accidens de la acción del suje o. Sin emba go, el núcleo cen al del «dolo indi ec o» es á en pugna con las concepciones dominan es so- b e la culpabilidad, pues o que pa a impu a las consecuencias de la ac- ción se conside an exclusi amen e c i e ios obje i os, la endencia de los ac os ealizados, y no, como apun a Rod íguez De esa', «lo que sa- bía y que ía el suje o que los ealizó». Pa a la dis inción de los di e en es g ados de culpabilidad hay que ene p esen e que la misma es á cons i uida po la ac i idad psíquica del agen e, en conexión con el esul ado y la alo ación ju ídica del mismo, po lo que en es a in e comunicación hay que encon a la p e- sencia de los condicionamien os que de e mina án la o ma dolosa, cul- posa o in e media del denominado deli o p e e in encional, que, según la STS de 18 de ma zo de 1982, su ge cuando en la dinámica delic i a se o igina un esul ado más g a e que el que ido o acep ado po el suje- o de la in acción; y se dis ingue del g ado doloso en que, a pesa de que en ambos la ac i idad mo iz del esul ado a encaminada a la le- sión del bien ju ídicamen e p o egido, el esul ado lesi o en el doloso se quie e y se acep a, y en el p e e in encional no se quie e ni se acep a, pe o es p e isible y e i able; y se di e encia del culposo en que, si bien es cie o que an o en uno como en o o el esul ado es p e isible, en el culposo se da una desconexión anímica en la causa del esul ado po una no o ia y e iden e desp opo ción en e la dinámica de la conduc a y su e ec o, mien as que en la p e e in encionalidad esa desconexión en la p oducción del daño, aunque ambién exis e, no lo es con an a in en- sidad, quedando en cada caso some ida la dis inción en e uno y o o (el culposo y el p e e in encional) a un juicio alo a i o sob e la ac i ud an- iju ídica de la olun ad, pues, según el sen i de la mayo ía de la doc- ina, en es a ac i ud es donde adica el c i e io di e enciado de los di- e en es g ados de culpabilidad. La p e e in encionalidad no es una especie o g ado de culpabilidad, a modo de e cio genus de la misma, sino una alianza o enlace del dolo en la conduc a inicial y de la culpa en el esul ado inalmen e causado, ha p oclamado la STS de 22 de ma zo de 1988. Es a exigencia de culpa en el úl imo azo de la ac uación del agen e, emancipa al deli o p e e - C . pp. 464 y s. — 572 — LA PRETERINTENCIONALIDAD in encional de oda cali icación po el esul ado o de o a sue e de es- ponsabilidad obje i a, po lo que la es uc u a del deli o p e e in encio- nal se in eg a: a) po un hecho-base doloso; b) po un hecho-consecuen- cia no que ido pe o p e isible (culpa inconscien e) o p e is o pe o no acep ado (culpa conscien e), y c) un nexo causal en e aquel p ime hecho y el segundo. Si el hecho-consecuencia ha sido di ec amen e que- ido po el suje o o al agen e se le ha ep esen ado la posibilidad del e- sul ado y lo ha acep ado de algún modo —dolo e en ual—, la igu a p e e in encional se des anece y su ge con con o nos de inidos el deli o doloso". Po lo que espec a al « undamen o del deli o p e e in encional», con iene des aca el hecho de que, a pesa de la sup emacía del p inci- pio subje i is a en el mode no De echo Penal, se admi e, an o po la Doc ina cien í ica como en las legislaciones, que la p e e in encionali- dad cons i uye una excepción a dicho p incipio. Los undamen os écnico-ju ídicos que jus i ican la impu ación a una pe sona de las consecuencias dañosas que exceden de su olun ad, son los siguien es: En p ime luga , la « eo ía obje i a» sos iene, en base al e sa i in e illici a, que deben pone se a ca go del au o de un hecho ilíci o, y po la simple ci cuns ancia de habe lo ealizado, odas las consecuencias que se de i an del mismo, aunque p o engan incluso de acciden es o - ui os. Es a o mulación del e sa i ue ele ada po la doc ina del lla- mado «dolo indi ec o» elabo ado po Co a ubias el cual sos u o la esis de que el que quie e un hecho del cual se sigue, como su p opia e inmedia a consecuencia, un de e minado esul ado, «indi ec amen e» quie e ambién es e mismo esul ado: «Dejemos, an e odo, i memen e es ablecido que aquellos e ec os que se siguen de un ob a , no pensados an es po el agen e y que acon- ecen ue a de la in ención, pe o que se siguen pe se y necesa iamen e de la acción, o que, po lo menos, se siguen gene almen e y suelen e- sul a de al p ocede , se impu an al agen e. También hay que ad e i que aquello casual que p o iene de algún ob a ue a de la in ención En es e sen ido, éanse, en e o as, las Sen encias de 28 de ma zo de 1984 y 11 de ma zo de 1986. COVARRUBIAS, De homicidio causal(. Ve san in e illici a, Ope a Omnia, Gineb a, 1762, p. 697. — 573 — JUAN ANTONIO MARTOS NÚÑEZ del agen e y po él no p e is o, se dice olun a io pe accidens o que- ido po el ac o no pe se y di ec amen e. Añadamos que ese olun a- io pod á se más o menos indi ec o y ene más o menos olun ad se- gún que la ob a misma, en sí conside ada, sea más o menos ap a u o denada o pelig osa, pa a que se den aquellos esul ados.» Es a doc ina cons i uye la base cien í ica de los denominados, en la mode na écnica penal, «deli os cuali icados po el esul ado». En segundo luga , la « eo ía subje i a» undamen ado a del deli o p e e in encional es ima que el dolo del au o aba ca la si uación de ex- ceso en base al dolo e en ual; sin emba go, el esul ado no que ido, ni jamás deseado, en absolu o puede epu a se doloso, ni siquie a a í ulo de dolo e en ual, sal o que, p e is o po el au o , haya sido plenamen e acep ado po él, o que sea de al na u aleza que deba p oduci se en el iempo con mani ies a p obabilidad. La doc ina subje i a a enuada o - mulada po Ca a a con igu a la p e e in encionalidad como una si ua- ción mix a de dolo y culpa; dolo en cuan o al esul ado p e is o y culpa en cuan o al esul ado no p e is o, pe o sí p e isible. Con a la e e ida eo ía se ha a i mado que no es posible a ibui un solo hecho a dos causas psicológicas di e sas, y que, en ealidad, el do- lo y la culpa son dos mani es aciones de la olun ad incompa ibles en- e sí. Sin emba go, Puig Peña" conside a que es inexac o sos ene que aquí se p oduzca un solo e en o, po que en ealidad hay dos. Así, en la hipó esis más común del deli o p e e in encional: las lesiones, simple- men e que idas, seguidas de mue e, exis e, de una pa e, el e en o de lesión (a en ado con a la in eg idad co po al), y de o a, el e en o de mue e (des ucción de la ida humana). La ci cuns ancia de que el se- gundo esul ado p esen e una especie de p og esión espec o del p ime- o no excluye que cons i uya un e en o di e so. Po o a pa e, añade el e e ido au o , ampoco se puede deci que el dolo y la culpa sean dos mani es aciones de la olun ad incompa i- bles en e sí, po que ello se ía cie o si únicamen e se a a a de un solo e en o; pe o, en cambio, en el deli o p e e in encional exis en dos e en- os, y es bien posible que el au o haya que ido el uno o el o o, así co- mo que en el segundo pueda habe ac uado con un compo amien o im- p uden e o negligen e. Po consiguien e, es necesa io admi i , sub aya Puig Peña, la posible coexis encia de las dos o mas del elemen o subje- i o del deli o p e e in encional. C . p. 242. — 574 — LA PRETERINTENCIONALIDAD Aho a bien, den o de la eo ía subje i a podemos dis ingui las di- ecciones cien í icas siguien es: a) Una p ime a doc ina sos iene que si bien en el esul ado no que- ido debe es ablece se una p esunción a í ulo de culpa, és a es de al ca ego ía e in ensidad que no au o iza al Juez pa a in es i- ga sob e si ha exis ido o no la p e isibilidad en el au o . En odo caso, hay que admi i una p esunción de p e isibilidad en con a del eo. Quien iene sólo la in ención de he i o de lesiona debe pone oda su a ención cuando ealiza el deli o, pa a di igi su ac i idad de al modo que la misma no gene e un e ec o más g a e que el que ido, el cual, encon ándose siemp e en la mis- ma línea de a aque, es, gene almen e, p e is o y, sin duda, p e i- sible. Aho a bien, a ándose de una impu ación culposa, como consecuencia de la iolación de una ley penal, la p e isibilidad del esul ado p e e in encional se p esume de o ma absolu a. b) Una segunda co ien e cien í ica se si úa en un plano más hu- mano y comp ensi o. En consecuencia, admi en una in es iga- ción sob e la p e isibilidad del esul ado p e e in encional o ien ada a demos a si las consecuencias excesi as debían o no segui se, po ía de p oducción «no mal», del p ime ac o pensado, que ido y ejecu ado. Sin emba go, una ez que se ha acep ado que ales consecuencias excesi as pueden p oduci se sin absolu a disonancia en el mundo de los acon ecimien os, se decla a la inculpación, y no se admi e, po an o, que el suje o p e enda demos a que «en aquel caso pa icula no pudo p e- e » los esul ados excesi os. c) Finalmen e, la « eo ía subje i a plena de la p e e in encionali- dad» exige «en cada caso» una in es igación sob e la p e isibi- lidad, de al sue e que los esul ados excepcionales sólo pod án impu a se, p e ia cons a ación de que el au o pudo p e e el e en o dañoso. Es a eo ía es la dominan e, an o en la legisla- ción como en la doc ina cien í ica. Así, . g ., el Código Penal suizo exige, en el abo o y en las lesiones con esul ado de mue - e, que el culpable «haya podido p e e és a», pa a que se impu- e el esul ado p oducido pe o no que ido. Asimismo, Jiménez de Asúa" opina que el undamen o de la p e e in ención se halla en la exigencia de que el esul ado más g a e que cali ica el ipo p e e in encional «se haya podido po lo menos p e e ». C . p. 49. — 575 — JUAN ANTONIO MARTOS NÚÑEZ A mi juicio, la na u aleza y el undamen o de la p e e in encionali- dad es compleja. En e ec o, de una pa e, se a a de una ci cuns ancia modi ica i a de la esponsabilidad c iminal, que a enúa las consecuen- cias del esul ado p e e in encional, y, po ende, co ige el ipo subje i o del injus o. Po o a pa e, con iene econoce que el e sa i in e illi- ci a es, como sub aya, Ce ezo Mi ", incompa ible con el p incipio de culpabilidad. El esul ado no que ido, no p e is o y a eces incluso no p e isible es impu ado al agen e po el me o hecho de su ínculo causal con un ac o ilíci o y le es impu ado a í ulo de dolo. El p incipio del e - sa i obliga, po an o, a econoce la esponsabilidad dolosa donde no concu e ni siquie a culpa. Cuando se alude a la p e e in encionalidad, se exp esa la exis encia de dos esul ados: uno, al que se di igía la ac i idad del agen e; y o o, más g a e, que no se u o in ención de causa , como exp esamen e indi- ca el a ículo 9, ci cuns ancia cua a. El p ime o, cons i u i o del «deli- o-base», se á, a juicio de Cobo ' 7 , necesa iamen e doloso, y no hab á p e e in encionalidad cuando aquél sea culposo, pues o que mal pueden denomina se «más allá de la in ención» los casos en que és a no exis e. El p oblema, sin emba go, es po demás complicado cuando se a a de e e i la culpabilidad al esul ado más g a e. A es e espec o, Cobo a i ma lo siguien e: a) Po lo que se e ie e a la a enuan e de p e e in encionalidad, so- lamen e pod á aplica se a aquellos deli os con « esul ado g a- duable», debiendo con ae se siemp e al «mismo» deli o. b) Una in e p e ación «amplia» de los de ogados pá a o e ce o del a ículo 1 y del a ículo 50 ( egulaban los casos en que el deli o ejecu ado e a dis in o del que se había p opues o ejecu a el culpable), no es aconsejable, pues conduci ía a esul ados mani ies amen e con a ios con el p incipio de culpabilidad. Po lo que se e ie e al apa ado a), el p incipio de culpabilidad pue- de queda sal ado, plan eando la cues ión, según el e e ido au o , de la o ma siguien e: ` 6 CEREZO MIR, «El e sa i in e illici a en el Código Penal español», en ADPCP, 1962, p. 47, y en P oblemas undamen ales del De echo Penal, Mad id, Edi o ial Tecnos, S. A., 1982, pp. 60 y ss. Como, «P ae e in en ionem y p incipio de culpabilidad», en ADPCP, 1965, pp. 86 y s. " C . pp. 99 y s. — 576 — LA PRETERINTENCIONALIDAD Negando la exis encia de elación causal, po se obje i amen e imp e isible. A i mando la p e isibilidad po pa e del suje o ac i o (culpa). Negando se die a la olun a iedad de las acciones y omisiones penadas po la ley, exigida po el de ogado pá a o p ime o del a ículo 1 del Código Penal, que no queda in alidado en es os casos ". El p incipio de culpabilidad en el apa ado b), según Cobo, queda insa is ac o iamen e cumplimen ado, ya que pe mi e a i ma que el e- sul ado mue e ag a a las lesiones, sin necesidad de que sea comp endi- do po la culpabilidad del au o . Po odo ello, conside o que la p e e in encionalidad es bas an e más que una me a causa de a enuación, un p incipio co ec i o del injus o, sino que, en ealidad, cons i uye, básicamen e, una << o ma especial de esponsabilidad c iminal, undamen ada en el dolo y la culpa». Po consiguien e, dada la sup esión del an e io pá a o e ce o del a ículo 1 y del a ículo 50, la p e e in encionalidad iene que esol e se po una de es as dos posibilidades: cas igo del deli o- esul ado con la a enuan e de p e e in encionalidad (a . 9.4.a), o, en cambio, es ima la exis encia de un concu so de deli os —in en ado doloso en suma con el esul ado culposo—, en unción de sus espec i as ases de ejecución. En base a la impo ancia dogmá ica y polí ico-c iminal del p incipio de culpabili- dad, hay que inclina se po la úl ima solución, limi ando la aplicación de la a enuan e de p e e in encionalidad a los casos en que el esul ado y el deli o base es án en una elación de p e e in encionalidad homogé- nea; mien as que los casos de p e e in encionalidad he e ogénea deben queda some idos a las eglas del concu so de deli os". T as la e o ma legal de 1983, la a enuan e de p e e in encionalidad ha quedado ceñida a los excesos no buscados, aunque p e isibles, de la acción an iju ídica, siemp e que se hallen en la misma línea del deli o base que se p e endía ejecu a , no siendo ex a asable ya a aquellos su- pues os en que el hecho inicial y el inal se encuen a, como acon ece í- picamen e con las lesiones y el homicidio, en una elación de cla a he e- Con ón ese, más ampliamen e, POLAINO NAVARRETE, La olun a iedad de las accio- nes punibles, Se illa, 1979. '" En es e sen ido se mani ies an, en e o as, las Sen encias de 28 de ma zo, 12 de julio y 28 de oc ub e de 1984; 21 de ene o, 23 de ab il, 12 de no iemb e y 20 de diciemb e de 1985, y 7 de eb e o y 15 de no iemb e de 1986. — 577 — JUAN ANTONIO MANTOS NÚÑEZ se ha enido in ención de hu a ; cosa que no sucedía en el homicidio p e- e in encional, po que no se enía in ención de ma a ), y, pos e io men e, se acep a la a enuan e de no habe enido in ención de hu a an o como se hizo (co igiendo el esquema obje i o del a ículo 515, que se p es a a ello po se g aduable, lo que no sucedía ampoco con el homicidio). Consecuen emen e, la acep ación de la p e e in encionalidad en el deli o de hu o supone una salida undada en el dogma de la culpabili- dad al dilema, según Cobo, obje i o-subje i o, que en di e en es mo- men os se plan ea en el Capí ulo II del Tí ulo XIII del Lib o II del Códi- go Penal, has a an o no se lle e a e ec o una e isión p o unda de los deli os pa imoniales que supe e la a caica es uc u a obje i is a que in- o ma a dichas igu as delic i as. Finalmen e, con iene des aca , a e ec os de la delimi ación del ám- bi o de aplicación de la p e e in encionalidad, que és a se con igu a le- galmen e, según Cobo del Rosal y Vi es An ón", como una ci cuns an- cia a enuan e del deli o doloso que ope a en el ma co más amplio de una igu a legal, comp ensi a de a ios ipos que pueden g adua se en a ención al esul ado, en el en endimien o de que el legislado , «al con- igu a la p e e in encionalidad como ci cuns ancia no ha ansmu ado su na u aleza de o ma mix a de culpabilidad», pe o sí nos ha o ecido una indicación ma e ial sob e su ele ancia en el seno de la in acción. Así, la p e e in encionalidad hab á de ac ua de o ma «análoga» a la de las ci cuns ancias en el seno de la es uc u a del deli o. Po an o, si bien se excluye cuando concu e el dolo de ipo, equie e, sin emba go, que exis a, como mínimo, la malicia gené ica co espondien e a la igu a le- gal de que se a e, al y como acon ece ecuen emen e en las lesiones y en el obo. La p e e in encionalidad, según el T ibunal Sup emo, es compa ible con la a enuan e de emb iaguez y con las ag a an es de ale osía y abu- so de supe io idad; po el con a io, es incompa ible con la a enuan e de a eba o y obcecación y con la ag a an e de p emedi ación conocida. Po su índole subje i a es incomunicable, con o me a lo es ablecido en el pá a o p ime o del a ículo 60: «Las ci cuns ancias ag a an es o a enuan es que consis ie en en la disposición mo al del delincuen e, en sus elaciones pa icula es con el o endido o en o a causa pe sonal, se i án pa a ag a a o a enua la esponsabilidad sólo de aquellos culpables en quienes concu an.» " C . pp. 492 y s. — 584 — LA PRETERINTENCIONALIDAD V. CLASES DE PRETERINTENCIONALIDAD Gene almen e, la doc ina ha enido di e enciando di e sas clases de p e e in encionalidad en unción, de una pa e, del esul ado p oduci- do y, de o a, de la homogeneidad o he e egoneidad en e el e en o que- ido y el ealmen e p oducido. Así, en a ención al esul ado se dis inguen dos clases de p e e in en- cionalidad: la denominada p e e in encionalidad «cumula i a» o po acumulación de los e en os, en la que, además de p oduci se el esul a- do an iju ídico in encionalmen e que ido po el agen e, se p oduce am- bién el e ec o indeseado; y la llamada p e e in encionalidad «sus i u- i a» o po sus i ución del e en o, en la que, a pesa de no p oduci se el esul ado an iju ídico p e endido po el agen e, sí se p oduce, en cam- bio, el e en o excesi o. En unción de la homogeneidad o he e egeneidad en e el esul ado que ido y el p oducido, se dis inguen dos clases de p e e in encionali- dad: una, de g ado meno , denominada p e e in encionalidad «homogé- nea», ca ac e izada po que el e en o que ido y el esul ado excesi o son, ípicamen e, de la misma na u aleza, siendo su di e encia, po an- o, exclusi amen e cuan i a i a; y o a, de g ado mayo , conocida con el nomb e de p e e in encionalidad «he e ogénea», su gida cuando el e- sul ado ípico p oducido es, básicamen e, dis in o del que ido po el su- je o, siendo en es e caso la di e sidad en e uno y o o, cuali a i a. Po consiguien e, la di e encia en e la p e e in encionalidad homogénea y la he e ogénea adica en que exis a o no iden idad de bien ju ídico le- sionado en e el obje i o pe seguido po el suje o y el esul ado excesi- o que ealmen e se p oduce. En la doc ina es no o ia la endencia a man ene dicha dis inción, aplicando el a ículo 9.4.a a la p e e in encionalidad homogénea y las eglas gene ales del concu so ideal a la p e e in encionalidad he e ogé- nea, dada la sup esión del a ículo 50. Es e plan eamien o, en opinión de Bus os Ramí ez', esul a g a e, pues si bien quedan eliminados los casos más absu dos de esponsabilidad obje i a, la ju isp udencia no ha sido o almen e cla a espec o del caso más impac an e po su injus icia (lesiones seguidas de mue e) y aplicó no el a ículo 50, sino el 9.4.' Cie amen e, hoy la injus icia no se ía an g ande, sub aya el ci ado au- C . p. 275. — 585 JUAN ANTONIO MARTOS NÚÑEZ o , ya que po lo menos queda eliminado el hecho o ui o, pe o de o- dos modos un hecho imp uden e se cas iga ía como doloso, sólo que con una a enuan e. A la luz de la Re o ma de 1983, las si uaciones ác icas que llama- mos p e e in encionales se esol e án, según Quin e o Oli a es 76 , de acue do con su signi icación penal obje i a y «subje i a», y, en su i ud: a) Cuando jun o a un compo amien o doloso concu a un esul a- do ul e io que hubiese podido p e e se y e i a se, pod á a i - ma se que ese esul ado ha sido «imp uden emen e» p o ocado y, en base a ello, es a emos an e un «concu so de deli os» en e el doloso, en el g ado de ejecución en que haya quedado, y el de imp udencia. b) Si la consecuencia ul e io ue a imp e isible end á que se conside ada o ui a y, de acue do con ello, no pod á gene a esponsabilidad c iminal. Es a conclusión es iable al se plena- men e cali icable al consecuencia como caso o ui o de acue - do con la de inición que de és e o ece aho a el nue o a ículo 6 bis b) del CP, que elimina la exigencia de lici ud inicial. En la p e e in encionalidad homogénea encuen a el e e ido au o un ámbi o p opio pa a la a enuan e 4.' del a ículo 9.° del CP, ya que no es écnicamen e posible, den o del «mismo deli o», acudi a la solución que en o o caso se ía la no mal (es deci , sepa a la pa e dolosa del he- cho de su pa e imp uden e o o ui a, cali icándolas «po sepa ado», pues es a escisión o sepa ación no la pe mi e la le a de la ley. El T ibunal Sup emo, adhi iéndose a la mode na doc ina, es ima que, as la sup esión del a ículo 50 y la modi icación del a ículo 1.2.° del CP, en la Re o ma de 1983, el égimen ju ídico de los supues os de lesiones-homicidio debe se el del «concu so de deli os» (Sen encia del T ibunal Sup emo de 9 de eb e o de 1984. Ponen e: Ilmo. S . Díaz Pa- los). Se a a, como apun a Sil a Sánchez", de la p ime a Sen encia del TS en la que se econoce exp esamen e es e ex emo. En ella se señala " QUINTERO OLIVARES, De echo Penal, Pa e Gene al, 2 s edición, Mad id, Ma cial Pons, 1989, pp. 347 y s., y QUINTERO OLIVARES y MUÑOZ CONDE, La e o ma penal de 1983, Ba celona, Ediciones Des ino, S. A., 1983, pp. 68 y ss. " SILVA SÁNCHEZ, «P e e in encionalidad y o as cues iones en la nue a Ju isp udencia del T ibunal Sup emo» (Comen a io a la STS de 9 de eb e o de 1984. Ponen e: Díaz Palos), ADPCP, 1985, p. 202, no a 29. — 586 — LA PRETERINTENCIONALIDAD que, as la e o ma, «el supues o de p e e in ención he e ogénea segui- á las « eglas no males del concu so de deli os», de modo que hab án de pena se las lesiones inicialmen e p oducidas a í ulo doloso y el e- sul ado de mue e como homicidio culposo, caso, na u almen e, que además del ligamen causal de la mue e con las lesiones, «sea al esul- ado ul e io impu able a culpa». Del mismo modo, la STS de 28 de ma zo de 1984, de la que ue ponen e el Excmo. S . Díaz Palos, as in- sis i en que la p e e in encionalidad no es una nue a especie o g ado de culpabilidad, a modo de e ium genus de la misma, sino un enlace de dolo en la conduc a inicial y de la culpa en el esul ado p oducido inal- men e; nos ecue da que la es uc u a de la p e e in encionalidad se in eg a po a) un hecho base doloso; b) un hecho-consecuencia no que- ido pe o p e isible —culpa inconscien e-, o p e is o pe o no acep ado culpa conscien e—, y e) un nexo causal en e ambos hechos, dicien- do que en la p e e in encionalidad he e ogénea, as la Re o ma de 1983, hab á de es a se a las eglas gene ales del concu so, a sal o que se cas igue co no deli o complejo, decan ándose el ci ado ju is a en los supues os de lesiones dolosas con homicidio culposo po el concu so eal del a ículo 69, al igual que en los supues os de al a y deli o, y ello po dos azones: 1. De es ima se el concu so ideal, end ía que se po la ía de ap ecia una conexión de medio a in en e el deli o de lesiones dolosas y el de homicidio imp uden e, lo que no pa ece de eci- bo, a i ma, po que en onces ambas in acciones hab ían de es a unidas po un común elemen o subje i o que en es os casos, ob- iamen e, no se da; y 2. De se cali icado como «ideal», no cab ía ap ecia lo en los su- pues os de concu encia de una al a de lesiones con un deli o de homicidio imp uden e, po que, de hace lo así, la cláusula del a ículo 71, núme o 2, pe de ía oda su i ualidad y se o na ía inope an e al se la punición sepa ada de una y o a siemp e más bene iciosa que la conjun a de abso ción po aplicación de la pena asignada al deli o, en su g ado máximo. A juicio de Hue a Tocildo", las eglas del concu so de deli os que han de aplica se al supues o con emplado son las ela i as al «concu so ideal», p e is o y penado en el a ículo 71 del CP, y no las del «concu - HUERTA TOCILDO, «Adiós al homicidio p e e in encional» (Comen a io a la STS de 28 de ma zo de 1984), La Ley, Re is a Ju ídica Española, Mad id, 1984, omo 4, p. 201. — 587 — JUAN ANTONIO MARTOS NÚÑEZ so eal», ya que en él se cumple el equisi o legal de que un solo hecho (la conduc a lesi a) ocasione dos o más deli os (el de lesiones dolosas, in en adas o consumadas, y el de homicidio imp uden e). Po o a pa e, la p ime a de las objeciones señaladas po la e e ida Sen encia del T ibunal Sup emo de 28 de ma zo de 1984 se ía i eba i- ble si, como a i ma la ci ada penalis a, la conexión en e los é minos del binomio de e e encia (lesiones dolosas-homicidio imp uden e) ue- a, e ec i amen e, la de medio a in. Pe o ello, cie amen e, no es así, pues, de o o modo, no se comp ende ía la cali icación del homicidio a í ulo de imp udencia. Ya que si lo que el suje o p e ende, al lesiona dolosamen e a o o, es ocasiona le la mue e, y ealmen e lo consigue, el homicidio (o, en su caso, asesina o) o zosamen e se á doloso y no imp uden e. No se comp ende, pues, cuál ha sido el azonamien o que ha conducido en es a sen encia, como en la p eceden e de 9 de eb e o de 1984, a es ima en es e caso una conexión de ca ác e medial allí donde no sólo no lo hay, sino que es de odo pun o inconcebible. Y, po an o, si la cali icación a í ulo de concu so ideal ya no esponde a las conside aciones expues as en ambas sen encias sino a la exis encia de un solo hecho que cons i uye dos o más deli os, no hay azón alguna pa- a exigi la p esencia de un elemen o subje i o común; con lo cual la e- e ida objeción ca ece ía de sen ido, dejando expedi o el camino pa a la co ec a esolución del binomio, aplicando las eglas que egulan el «concu so ideal» de deli os en nues o Código Penal. La segunda de las objeciones plan eadas po la discu ida STS a la e- sis del «concu so ideal» no cons i uye, según Hue a Tocildo, un a gu- men o de peso pa a echaza dicha esis en aquellos supues os en los que la concu encia se p oduje a en e una « al a» de lesiones dolosas y un «deli o» de homicidio imp uden e. Y ello po que, aun cuando se ne- ga a la posibilidad de concu so ideal en e la « al a» de lesiones y el «deli o» de homicidio imp uden e, siemp e se pod ía conside a que di- cha al a de lesiones queda consumida po es e úl imo. Así, Mi Puig' sos iene que la concu encia de una « al a», no some ida al égimen del a ículo 71, que se e ie e a deli os, ácilmen e esul a á desplazada en cuan o al a consumada po el p incipio de «consunción». La solución, en onces, se ía, pa a Hue a Tocildo '°, la siguien e: de concu i una « al a» de lesiones con un homicidio imp uden e, no hab á luga a la MIR Pula, «P e e in encionalidad y lími es del a ículo 50 del Código Penal», RJCa , 1979, y en Lib o homenaje al P o . José Anión Oneca, Salamanca, 1982, p. 355. ' C . p. 202. — 588 — LA PRETERINTENCIONALIDAD aplicación del a ículo 71.2 del CP, sino que aquélla se es ima á consu- mida po és e, imponiéndose una única pena: la co espondien e al ho- micidio imp uden e. En an o que si los que concu en son un «deli o» de lesiones dolosas (in en adas o consumadas) con un «deli o» de homi- cidio imp uden e, se da á en e ambos un «concu so ideal» a sanciona con o me a las eglas con enidas en el a ículo 71 del CP. La solución es cla a en cuan o al ipo de concu so al que hab ía que acudi , pues o que en es os casos de lesiones dolosas con mue e culpo- sa, es amos an e un solo hecho, lo cual nos impide acudi , según Sán- chez Luce ga an o al concu so eal de los a ículos 69 y 70 del CP, como al medial o ins umen al del a ículo 7I, pá a o 1. 0 , in ine, sien- do de aplicación exclusi amen e el concu so ideal s ic o sensu del pá a o 1.° del a ículo 71. Po el con a io, Manzana es Samaniego " es ima que el concu so de deli os no soluciona sa is ac o iamen e el p oblema de la p e e in encionalidad he e ogénea, po que en las lesio- nes dolosas seguidas de mue e culposa es imposible p ecisa el alcance de aquéllas, sob e odo si se conside a el componen e del dolo e en ual, y ampoco es ácil p onuncia se sob e el g ado de desa ollo del deli o doloso. De lege da a, el p oblema puede esol e se, según el ci ado au- o , acudiendo a la a enuan e gené ica 4.' del a ículo 9 del Código pe- nal, po que: a) lo pe mi e su eno li e al; b) así lo en endió la Ju isp u- dencia an es de 1983; c) la Ley O gánica de 25 de junio de ese año sup imió los p ecep os que la doc ina cien í ica deseaba aplica a la p e e in encionalidad he e ogénea; d) es en esa p og esión de un ipo a o o donde cob a su sen ido dicha a enuan e; e) se a a ía de una ó - mula gene alizada, pe o semejan e a la u ilizada en los deli os cuali ica- dos po el esul ado, y ) sus e ec os se acomodan, en buena pa e, a las exigencias de jus icia ma e ial y en casos ex emos cab ía pena el deli- o culposo sin conec a lo con la in acción dolosa, bien po la escasa en- idad de és a, bien po ausencia de la causalidad adecuada o impu ación obje i a. Po odo ello, en an o no se acojan ó mulas pun uales como las de nues o P oyec o de 1980 o los Códigos alemán e i aliano, la mejo al- "' SÁNCHEZ LUCERGA, «La p e e in encionalidad», en Deli os con a las pe sonas, Cen o de Es udios Judiciales, Mad id, 1990. ol. 4, p. 73. " MANZANARES SAMANIEGO, «Sob e la p e e in encionalidad he e ogénea en el De echo posi i o español», en I Jo nadas de Magis ados. Fiscales y P o eso es de De echo Penal. T abajos p epa a o ios del Cong eso de Viena de la AIDP, Re is a Ju ídica de Cas illa-La Mancha, Albace e, 1989, n.° 7, p. 378. — 589 — JUAN ANTONIO MARTOS NÚÑEZ e na i a a la aplicación de la a enuan e 4.' del a ículo 9 pudie a se , no la del concu so ideal de deli os, sino, a juicio de Manzana es Samanie- go", «la del concu so de leyes». Es a posición cien í ica con as a i amen e con la man enida po el e e ido au o en sus Comen a ios al Código Penal". En e ec o, allí se decía que hoy la p e e in encionalidad he e ogénea halla su cauce en el concu so de in acciones, una de ellas a í ulo de dolo y la o a de culpa. Además, dicho concu so, se man enía en onces, se ía no malmen e eal, y no pod á se lo de o a clase cuando una de las in acciones, o ambas, cons i uya al a. En odo caso, con iene des aca que, an o en onces como aho a, no es imo co ec a, cien í icamen e, la posición de Manzana es Samaniego, po las azones siguien es: En p ime luga . de lege da a, el e e ido au o p opone aplica la ci cuns ancia a enuan e 4.' del a ículo 9 del CP a la p e e in encionali- dad he e ogénea po que lo pe mi e su eno li e al. Sin emba go, dicha ci cuns ancia a enúa la esponsabilidad c iminal, sólo cuando el delin- cuen e no u o in ención de causa «un mal» de an a g a edad como «el» que p odujo. El análisis he menéu ico de la no ma e ela, palma- iamen e, que la a io legis de la misma ope a en base a la causación de un mal; es deci , a la p oducción de «un deli o». La p e e in encionali- dad he e ogénea, po el con a io, se undamen a en la p oducción, den- o de la misma línea de a aque, de dos o más deli os: lesiones seguidas de homicidio, po ejemplo. En segundo luga , el mencionado au o in oca el c i e io de la Ju is- p udencia an es de 1983; cie amen e, no con iene soslaya a es e es- pec o que el ecu so de la Sala Segunda del T ibunal Sup emo a la a e- nuan e 4.' del a ículo 9 del CP pa a los casos de p e e in encionalidad he e ogénea, se hizo, como ha p oclamado, en e o as, la STS de 6 de diciemb e de 1980, «aun a sabiendas de que no e a és e el p ecep o idó- neo, pe o con la posibilidad de es ima la a enuan e como muy cali ica- da a in de llega a conclusiones puni i as más ap oximadas a la e da- de a culpabilidad del suje o ac i o». " C . p. 379. " MANZANARES SAMANIEGO y ALBACAR LÓPEZ, Código Penal (Comen a ios y Ju isp u- dencia), G anada, Edi o ial Coma es, 1987, pp. 119 y s. — 590 — LA PRETERINTENCIONALIDAD En e ce luga , se a gumen a la sup esión ope ada po la Re o ma de 1983, cuya única inalidad en es e pun o ue, según Quin e o Oli a- es y Muñoz Conde ", p ecisamen e lo con a io de lo que in oca Man- zana es Samaniego; a sabe : «expulsa del Código Penal el concep o de esponsabilidad obje i a, o lo que es lo mismo, el e sa i in e illici a con odas sus mani es aciones». En cua o luga , se a guye que la a enuan e de p e e in encionalidad cob a sen ido en la p og esión de un ipo a o o. Así, se ol ida que la idea de «p og esión» en la p e e in encionalidad implica una incula- ción en e los «bienes ju ídicos», no en e los ipos penales; es deci , que el bien ju ídico que se que ía lesiona y el que e ec i amen e esul- ó lesionado sean de la misma especie o, al menos, pe enezcan al mis- mo géne o. La elación, po an o, es cuan i a i a, den o de la misma lí- nea de a aque a los bienes ju ídicos p o egidos; en absolu o, cuali a i a, y que, po consiguien e, au o ice la p og esión de un ipo a o o en base a la ci cuns ancia de p e e in encionalidad 4.a del a ículo 9, sino en unción de la esis del concu so ideal de deli os, cuando de p e e in en- cionalidad he e ogénea se a a. Se dice, además, que la aplicación de la a enuan e de p e e in encionalidad a los casos de p e e in ención he e o- génea se ía una ó mula gene alizada, pe o semejan e a la u ilizada en los deli os cuali icados po el esul ado; en ealidad, dicha ó mula en modo alguno es suscep ible de gene alización, ya que, a lo sumo, su ámbi o de aplicación debe limi a se a los casos de p e e in encionalidad homogénea. Po o a pa e, la semejanza in ocada con los deli os cuali- icados po el esul ado no debe soslaya el hecho de que la concu en- cia de culpa en la úl ima ase de la ac uación del agen e, libe a al deli o p e e in encional de oda cali icación po el esul ado o de cualquie i- po de esponsabilidad obje i a. Pe o es que, además, éngase en cuen a a es e espec o que, como señala Suá ez Mon es ", la Ley de Re o ma de 25 de junio de 1983 de ca a a los deli os cuali icados po el esul ado a icula el p incipio de culpabilidad median e la exigencia de que el e- sul ado cuali ican e sea impu able al au o al menos a í ulo de culpa, decla ando así insu icien e la me a causación pa a que puedan se im- pu adas las o mas ag a adas (pá a o 2.° el a ículo 1). Po consiguien e, a mi juicio, di ícilmen e se puede es ablece una semejanza en e una me a ó mula a enuan e que disminuye el injus o C . pp. 26 y s. " Véase sup a, no a 65. —591 — JUAN ANTONIO MARTOS NÚÑEZ subje i o y un p incipio como el de culpabilidad, que inspi a la ap ecia- ción o no del e e ido injus o. Po eso de lege e enda se p oponen solu- ciones dis in as a las o ecidas po Manzana es Samaniego. Así, Suá ez Mon es ' a i ma que la adap ación de los deli os cuali icados po el e- sul ado exis en es en nues o Código al p incipio de culpabilidad, puede segui dos caminos dis in os: o se man ienen las ipi icaciones especia- les, pe o ajus ándolas en es uc u a y penalidad a las exigencias del p incipio de culpabilidad, o —si se en iende que son de dudosa jus i i- cación— p ocede a su sup esión. Mas, siguiendo con las a gumen aciones de Manzana es Samaniego, es e au o opina que la aplicación de la ci cuns ancia 4.' del a ículo 9 del CP a la p e e in encionalidad he e ogénea pe mi i ía p ecisa el al- cance de las lesiones dolosas seguidas de mue e culposa, sob e odo si se conside a el componen e del dolo e en ual, y ampoco es ácil p o- nuncia se sob e el g ado de desa ollo del deli o doloso. Supues as unas lesiones dolosas de cie a du ación, que desembocan en una mu ilación y luego en una mue e, ¿cuán os deli os hab ía?: sin que puedan ol i- da se, sub aya el ci ado au o ", las complicaciones de i adas de un e o «in pe sona a» o una «abe a io ic us». Es e azonamien o desco- noce que en la causación de las lesiones dolosas no se puede conside a el dolo e en ual y aplica la a enuan e de p e e in encionalidad, lisa y llanamen e, po que son incompa ibles. En la p oducción de la lesión inicial el suje o «conoce y quie e» el esul ado lesi o. Sin emba go, el elemen o oli i o necesa io al dolo, que no es á cla o, en los casos de dolo e en ual (de ahí, las eo ías de la ep esen ación, de la acep ación y del sen imien o pa a indaga lo), no concu e, en absolu o, espec o del esul ado p e e in encional, que no ha sido p e is o ni acep ado po el suje o y que, además, ecuen emen e es imp e isible. En cuan o al g a- do de desa ollo del deli o doloso, en el caso mencionado po Manzana- es Samaniego, de una lesión dolosa + una mu ilación + la mue e, la cali icación écnica del hecho segui ía siendo la que p opo ciona la esis del concu so ideal; a sabe , un deli o de lesiones dolosas consumadas en concu so ideal con un homicidio imp uden e consumado. Si bien en es- e caso hab ía que dilucida , p e iamen e, si exis e un animus o dolo es- pecí ico de lesiona («menoscaba la in eg idad ísica co po al o la salud ísica o men al», del a ículo 420, pá a o p ime o), o, po el con- a io, concu e en el suje o un animus o dolo especí ico elacionado di- "'  C . p. 51. "  C . p. 379, no a 17. — 592 — LA PRETERINTENCIONALIDAD ec amen e con las acciones o modalidades desc i as en el a ículo 418 («el que de p opósi o mu ila e o inu iliza e a o o de un ó gano o miem- b o p incipal, le p i a e de la is a o del oído, le causa e la anulación o una g a e limi ación de su ap i ud labo al, una g a e en e medad somá- ica o psíquica o una incapacidad men al incu able...»). La esencialidad de dicho animus se á el c i e io di e enciado espec o del sub ipo ag a- ado del a ículo 421.2, que p e é esul ados lesi os simila es o idén i- cos a los de ese a ículo 418. Rige, po an o, en e ambos p ecep os el p incipio de especialidad a a o del a ículo 418. En e ec o, con o me al c i e io ju isp udencial, desapa ecida ac ualmen e la exigencia de un conc e o esul ado lesi o y como quie a que bas a la concu encia de un animus de menoscaba , pa ece e iden e que la concu encia de p e e in- encionalidad se hace ha o más di ícil en el a ículo 420 del CP. Po lo que se e ie e al pá a o 2.° del a ículo 421, lo que se exige es el ani- mus ipo del a ículo 420, pá a o p ime o, y que en elación de causali- dad adecuada o suscep ible de impu ación obje i a se de i en los esul- ados lesi os ipi icados en el sub ipo ag a ado. E iden emen e, ello plan ea g a es p oblemas sob e la p e e in encionalidad y la elación de causalidad. En es e sen ido, Muñoz Conde" a i ma que an o en el ipo básico como en el cuali icado del a ículo 421.2 son posibles la comisión dolo- sa y la culposa. Si la in ención del suje o ac i o a di igida a p oduci alguno de los esul ados p e is os en los a ículos 418 y 419, es a íamos en p esencia de uno de es os deli os; po an o, de la cuali icación del a ículo 421.2 queda excluido el dolo di ec o. Sin emba go, es e iden e, sub aya el mencionado au o , que la impu ación a í ulo de dolo de es os esul ados o, simplemen e, de la necesidad de a amien o médico o qui- ú gico, sólo puede hace se en la medida en que el T ibunal sen encia- do , as la co espondien e alo ación de la p ueba, llegue al con enci- mien o de que ealmen e se dio el dolo, siquie a sea con la ó mula del dolo e en ual. De lo con a io, odo lo más, y en la medida en que se den los elemen os de la impu ación a í ulo de imp udencia ( al a de di- ligencia debida, impu ación obje i a del esul ado, e c.), hab á que ap ecia es a o ma menos g a e de impu ación. La p oducción con dolo di ec o de alguno de los esul ados p e is- os en el pá a o 2.° del a ículo 421 lle a, en opinión de Be dugo", a la " C . p. I 12. " C . pp. 99 y s. — 593 — JUAN ANTONIO MARTOS NÚÑEZ En o os supues os, la pena se aplica á con o me a las no mas gene- ales que esul en del análisis de su composición, en unción de sus ele- men os cons i u i os; a sabe , el dolo y la culpa, o bien el dolo y el caso, que in eng an el deli o p e e in encional. c) Sis ema del p incipio de culpabilidad Se basa en el a amien o penal de la p e e in encionalidad con o me a las exigencias del p incipio de culpabilidad. Es e sis ema es el más adecuado, an o desde un pun o de is a polí ico-c iminal como a eno de los p incipios in o mado es de una co ec a écnica penal. En e ec o, ya la Exposición de Mo i os de la ci ada Ley O gánica de 1983 p o- clamó: «La necesidad de sa is ace las más ap emian es exigencias de un De echo Penal ajus ado al Es ado de De echo y. po lo an o, asen ado en las ga an ías del llamado p incipio de culpabilidad y el de conc e- ción al hecho. Tales p incipios, hoy ajenos a nues o O denamien o puni i o, anclado aún en los c i e ios de de e minación de la esponsa- bilidad penal p opios del pasado siglo, no pueden e ampoco e a da- da su inco po ación al De echo posi i o, máxime eniendo en cuen a que no plan ean p oblemas de adecuación al aún igen e Código, ya que en añan especialmen e la posibilidad, hoy inexis en e, de que los ibunales dispongan de p incipios posi i os que pe mi an a anza en la indi idualización de la esponsabilidad c iminal en el ma co de las ga an ías an es mencionadas.» VII. LA PRETERINTENCIONALIDAD EN EL PROYECTO DE LEY ORGÁNICA DEL CÓDIGO PENAL DE 1992 El P oyec o de Ley O gánica del Código Penal de 1992 (en adelan- e, PLOCP), igual que sus an eceso es de 1980 y 1983, no con empla, exp esamen e, la p e e in encionalidad en e las ci cuns ancias que a e- núan la esponsabilidad c iminal (a . 21 del PLOCP), po que, según la Exposición de Mo i os, se a a de una ci cuns ancia a enuan e, «supe - lua o pe u bado a». En e dad, po lo que se e ie e a la p e e in encionalidad, su exclu- sión se incula a la «obligación p og amá ica» de e i a oda in acción — 600 — LA PRETERINTENCIONALIDAD al p incipio de culpabilidad, ga an ía nuclea del sis ema penal p opio de Es ado social y democ á ico de De echo, que exige la p osc ipción de cualquie o ma de esponsabilidad obje i a, como ya sucede en el Código igen e desde la Re o ma de 1983 y aho a sub aya la menciona- da Exposición de Mo i os. Consecuen emen e, se consag a el «p incipio de culpabilidad» (a . 3: «No hay pena sin dolo o imp udencia») y, con o me a la écnica común a los de echos posi i os de nues a ecindad cul u al ju ídica, se «adop a la exp esa punición de los ac os imp uden es», de al modo que «el que po imp udencia g a e causa e la mue e de o o, se á cas igado, como eo de homicidio imp uden e, con la pena de p isión de uno a es años», según dispone el a ículo 148 del PLOCP. Cie amen e, el P oyec o de 1992 a anza en la línea ma cada po la Re o ma de 1983, que modi icó el ex o del a ículo 1.° del ac ual Códi- go Penal con el in de «sen a el p incipio básico pa a des e a de nues- o sis ema puni i o la esponsabilidad obje i a y odas sus mani es a- ciones. La exigencia del dolo o culpa como únicos undamen os de esponsabilidad penal se juzga, po consiguien e, como inaplazable», según la Exposición de Mo i os de la Ley O gánica 8/1983, de 25 de junio, de Re o ma U gen e y Pa cial del Código Penal. Po o a pa e, el ci ado PLOCP se inspi a en es a ma e ia, básica- men e, en la P opues a de An ep oyec o del Nue o Código Penal de 1983, a ículos 3, 23 y 156; y en el P oyec o de Ley O gánica de Códi- go Penal de 1980, a ículos 3 y 27, aunque las «Disposiciones Comu- nes» a los «Deli os con a la ida e in eg idad pe sonal», eguladas en es e úl imo P oyec o, con igu an, exp esamen e, la p e e in encionali- dad, homogénea y he e ogénea, en los é minos siguien es: «El que, con ac os di igidos a p oduci una lesión, causa e la mue - e del lesionado o una lesión más g a e que la que ida po el culpable, se á cas igado con la pena in e io en uno o dos g ados a la que co es- ponde ía si el esul ado hubie e sido causado dolosamen e.» (a . 173). — 601 —