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Reseña de la obra, 'Arte en la red', de Jesús Carrillo, Editorial Cátedra, 2004

Rodríguez-Cunill, Inmaculada

Full text

A e en la ed Jesús Ca illo Mad id, Cá ed a, 2004, 264 páginas inmacUlada od ígUez cUnill Depa amen o de Pin u a (Uni e sidad de Se illa) Si en la ac ualidad muchas p ác icas cul u ales y a ís icas se esis en a cons eñi se en un o ma o dado, su adecuación a la ed p oblema iza aún más es a cues ión. El lib o A e en la ed nos p opo ciona una se ie de he a- mien as undamen ales pa a quienes quie an ace ca se a es e mundo in i- ni o y complejo en el que se ha con e ido la expe iencia de la c eación en el cibe mundo. Esas he amien as básicas se o e an desde a ias dimensiones. Po un lado, desde la genealogía de las p ác icas a ís icas p eceden es: los usos que di e sos a is as die on al mail a , al elé ono, la adio, la ele isión y o os medios de comunicación y ansmisión (Hans Haacke con el ax, On Kawa a con el eleg ama...), p opo cionan un ma e ial con el que comp ende que la incu sión en la ed supone una con inuidad con espec o a la e lexión a ís- ica en la explo ación de los medios. En segundo luga , los mismos mo imien os a ís icos del úl imo e cio del siglo XX ahondan en p oblemá icas que desemboca ían inalmen e en el uso de la ed como medio c ea i o: desde el neodadaísmo de Fluxus o la incu sión del A e Concep ual en la p ensa, desde la apología del A e Pop ace ca de los apa a os ecnológicos en el en o no domés ico a pe o mances, happenings y el body a con e ido en cybo g a con S e lac a la cabeza. En o a e ce a dimensión, las he amien as concep uales que si en de apa a o eó ico a menudo se basan en una eo ía c í ica de la cul u a un- damen ada en g an medida en el Pos es uc u alismo. Concep os como el izoma gua dan una a inidad concep ual con los é minos especí icos de las nue as ecnologías de la in o mación. Las ideas de un amplio conjun o de eó icos cen ados en la c eación de he amien as in e p e a i as an e los ai enes cul u ales y los nue os compo amien os sociales (Lé y, Cas ells, Augé, Vi ilio, Deleuze y Gua a i...), planea án sob e odo el abajo de Jesús Ca illo, en ocasiones a a és de la e lexión sob e las nue as ecnologías, en o as ocasiones a a és del es udio de la p oli e ación de nue os espacios Comunicación nº 3, 2005 (pp. 301 - 305) 302 ansi o ios o no-luga es, o de los nue os iempos de simul aneidad y elo- cidad acele ada que hacen del mundo que i imos una expe iencia bas an e di e en e a la compa imen ación es anca que p o iene de la mode nidad. Aho a bien, eniendo p esen e el í ulo que Jesús Ca illo ha dado a su lib o, pod ía pensa se en que aba ca una g an a iedad de expe iencias c ea- i as, pe o no es así, pues el au o p opone un eco ido po di e sos ec o es de la c eación que plan ean la explo ación sob e el mismo medio. Es o aco a el campo de abajo, y con ie e en más comp ensible la ampli ud del ámbi o en el que ealiza su es udio. O as o ien aciones a ís icas, bien p eceden es, bien simul áneas, da án la cla e de qué suponen es as expe iencias en la ed en con- e gencia con lo que en o os en o nos “ eales” se a a como a e. De hecho, la mayo pa e de las ob as comen adas han sido p esen adas en di e sas e ias de a e elec ónico, y dedica el úl imo capí ulo del lib o a hace un eco ido po las ins i uciones y si ios que han albe gado o p omocionado es as expe iencias c ea i as (el Fes i al A s Elec onica, el ZKM de Ka ls uhe, Walke A Cen- e de Minneápolis, The Thing.ne , Ne ime, 7-11.o g, Rhizome, Aleph.ne ). Pa alelamen e, una buena pa e de las ob as es udiadas inciden en la ebelión de indi iduos po medio del deba e, la e lexión y sus acciones. Es as ob as en- d án el obje i o de desba a a con los medios de que disponen el pensamien o único de los i ánicos mass media del capi alismo in o macional. En e las he amien as concep uales en las que se de iene Jesús Ca illo apa ecen concep os que se encuen an en el deba e comunicacional desde hace años, y que siguen es ando p esen es en la e lexión eó ica ac ual: la i ualización, el edimensionamien o de los suje os y cue pos, la i uali- zación de la polí ica y de la esis encia, la cibe né ica y la eo ía de sis emas y sob e odo, la digi alización, po supone la ede inición de las elaciones en e suje o, ep esen ación y ealidad. Aho a bien, el au o se de iene bas- an e en el uso ác ico de la ecnología (pa a di e encia lo del uso es a égico, siguiendo la línea de De Ce eau) como he amien a p incipal de los modelos de con es ación polí ica y de esis encia. En es a comp ensión de la complejidad del mundo que en la ac ualidad nos oca i i , ealiza, con alguna ese a, la a i mación de que el hipe ex o, siguiendo a Pano sky, se ía la ‘ o ma simbólica’ hegemónica de la sociedad in o macional con empo ánea. O os modos discu si os que habían enido un papel p eponde an e en la o ganización del conocimien o pa ecen es a plegándose an e una e iden e agmen ación en nues a comp ensión de la cul u a. y p ecisamen e el uncionamien o de In e ne conec a con o os p o- cesos sociales y cul u ales más gene ales. inmaCulada od íGuez Cunill Comunicación nº 3, 2005 (pp. 301 - 305) 303 eseñas La ebelión an e la linealidad empo al no es nue a. De hecho, ue el lei mo i de g an pa e del a e y li e a u a de angua dia. De un modo inci- pien e, se es aba in en ando esponde a una o ma cul u al dominan e de la mode nidad. Las es uc u as lineales, do adas de un p incipio, un desa ollo y un in, iban a se desbancadas a ines de milenio po “la base de da os, una colección no secuencial de en idades dis in as cuyo pa ón de o gani- zación depende exclusi amen e del p incipio de accesibilidad” (p. 114). En es e sen ido, Ca illo se alinea con algo que hoy en día pa ece e iden e, la coincidencia en e la lógica del hipe ex o y la c í ica pos es uc u alis a a la a iculación mí ica del discu so mode no. Esa ape u a de los ex os que señalaba Michel Foucaul , los pe meables oles en e au o y lec o en los que incidía Ba hes, o la a omización del lenguaje de la que hablaba De ida iban en la misma di ección que las dinámicas hipe ex uales que se ponen en e i- dencia en la c eación en la ed. y el au o se man iene en equilib io en e esa inicial idea libe ado a de la hipe ex ualidad y las in e p e aciones somb ías y apocalíp icas que o os au o es han dado de ella. En cuan o a la dimensión pu amen e social de las expe iencias c ea i as hipe ex uales, Ca illo se cen a en la iden idad, sociabilidad y agencia polí- ica en In e ne . Es os aspec os si en pa a aco a el úl imo capí ulo de la p ime a pa e de su lib o, pe o ambién pa a plan ea una si uación en la que desa olla la segunda pa e. A pa i de Digi al Ci y, un p oyec o en la ed que enía la inalidad de la eac i ación de la pa icipación democ á ica en la ciudad de Ams e dam, basado en la a iculación desde la ed de una es e a publica en que se discu ie an las cues iones que a ec aban a los ciudadanos, Ca illo se p egun a has a qué pun o la ed si e como ehículo pa a es os ines, o si po el con a io, se a a de un medio “ aún más su il de la indus ia cul u al pa a ex ende la alienación de los indi iduos y la masa social” (p. 135). Pe o el au o no puede esponde a es a p egun a, pues eso implica ía adjudica cualidades ideológicas uní ocas a la ecnología, sin ene en cuen a su compleja na u aleza como a e ac o cul u al en desa ollo. En la con igu- ación de la ed han in e enido an o agen es ep eso es e in e esados (com- pañías de elecomunicaciones, indus ia mili a ...) como o os que abogaban po la pa icipación mayo i a ia de la sociedad. Los pad es del ac i ismo en la ed ambién se p onuncian con espec o a a iculación de una es e a pública de esis encia a a és de los medios, y señalan la imposibilidad de al a iculación, pues esponsabilizan a los mis- mos medios ( adio, ele isión, in e ne ) de la cada ez mayo disolución de la ida cí ica. “La conclusión es la misma en odos ellos: la ed no puede llega a con e i se nunca en una es e a pública au ónoma, ansnacional Comunicación nº 3, 2005 (pp. 301 - 305) 304 y ansclasis a, pues al cosa no se ía sino un espejismo enmasca ado de los con lic os y las di e encias en que se undamen a cualquie acción polí- ica” (p.136-137). Po ello, si hay algún mo imien o polí ico que haya sacado pa ido de las posibilidades de In e ne , ha co espondido a los que pa ían de posiciones ma ginales, como el caso del cibe eminismo, un mo imien o eó ico-polí ico-a ís ico que en onca con el eminismo de la di e encia de los años 80. Jesús Ca illo nos a di igiendo a las ac i idades de mo imien- os sociales que han pues o las bases de la llamada “gue illa de la in o ma- ción”, un modo de ac uación que quie e a aca y sub e i los monopolios de la in o mación, especialmen e en la ed. Los modelos de lucha ci il e insu- misión lle ados a cabo du an e los 70 y 80 se aslada ían a la ed g acias, po ejemplo, al concep o de “desobediencia ci il elec ónica” p ac icado po C i ical A Ensemble. Las sen adas i uales p omocionadas po Elec onic Dis u bance hea e, u ilizando la acción colec i a pa a colapsa el acceso a una página de e minada, e an la espues a a la masac e lle ada a cabo po el gobie no mexicano en Chiapas. Tal ez g acias a inaliza así es a p ime a pa e del lib o, se nos ponen las bases del eco ido que ealiza á el au o en la segunda pa e, dedicada ya ín eg amen e a las p ác icas a ís icas en la ed. Se comp ende que en g an pa e, como he dicho con an e io idad, los p ime os a is as dedicados a explo a la ed se conocie an y u iliza an las ins i uciones: és as es aban in e esadas en da a conoce el nue o medio, que e a bas an e singula y enía un educido núme o inicial de pa icipan es. Po eso se hacía necesa ia la es a egia de auna es ue zos y compa i conocimien os que da ían luga a es i ales especializados y a una dinámica de c eación colec i a que, po o a pa e, e a apoyada po la misma na u aleza ecnológica del medio. y aunque la ase “el medio es el mensaje” planea sob e odo el ex o de Jesús Ca illo, és e no ol ida que a eces no es el medio el que es imula de un modo espon áneo cie o ipo de p ác icas, sino que son los a is as quienes explo an las posibilidades de un medio que se halla en sus comienzos pa a adecua lo como ehículo de sus acciones. De hecho, una pa e de los indi i- duos comp ome idos con la expe imen ación se decan a ía hacia el ac i ismo polí ico, mien as que o os se concen a ían en la expe imen ación o mal y lingüís ica, una a e con mayo p oyección en los espacios museís icos. y aunque a eces es as endencias uel en a coincidi , es cie o que se a a de o ien aciones di e en es, al ez una más in eg ada y o a más apocalíp ica. De ahí que enga sen ido la ap oximación his ó ica de Ca illo an o en lo que es el desa ollo de la ed como de la secuenciación de una se ie de expo- siciones que señala ían el in e és de las ins i uciones po los nue os medios, inmaCulada od íGuez Cunill Comunicación nº 3, 2005 (pp. 301 - 305) 305 eseñas desde Cybe ne ic Se endipi y (que analizaba la elación en e a e y los p i- mi i os o denado es de la época) pasando po So wa e, In o macion, o Los Inma e iales, has a los es i ales elec ónicos aún igen es. Pa alelamen e, y a a és del mundo del cibe eminismo, Ca illo se de iene en di e sas ob as como las de VNS Ma ix, (po ejemplo, el Mani ies o de la zo a mu an e) o el colec i o Sub osa, que ha abandonado la p oducción de imágenes pa a cen a se en la sub e sión de los mecanismos de con ol del pa ia calismo exis en e en In e ne . En o as ocasiones, las ob as analizadas pond án en e idencia los modelos del homb e blanco en e al chicano, como las ealizadas po Guille mo Gómez Peña. De es e modo, la ma ginalidad se hace un hueco en los en o nos elec ónicos. El epaso de es as p ác icas le lle a a o ganiza el capi ulo 3 a pa i del análisis del papel de a is a como p oduc o en la e a elemá ica. Su inci- dencia en la idea de la p oducción de expe iencias más que de obje os ecala en la e lexión sob e el Si uacionismo más belige an e, po su endencia a p omociona compo amien os cuidadosamen e diseñados pa a con a eni la lógica u ili a is a del capi alismo y sub e i los canales de la sociedad del espec áculo. y más adelan e, se ha á ine i able que el au o epase las p ác- icas a ís icas poniendo en e idencia los dis in os ipos de colec i os que ha encon ado en la ed. Todo ello puede se i nos de una ines imable guía si que emos an o ahonda en la p ác ica c ea i a alejada del papel del a is a indi idual como si p e endemos auna es ue zos pa a in eg a nos en la ebel- día de pensamien o y ob a. Comunicación nº 3, 2005 (pp. 301 - 305)