Paisajes, Redes, Comunicaciones. II Taller Internacional de Arquitectura, Baeza, 2000
Full text
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Paisajes, Redes, Comunicaciones
II TALLER INTERNACIONAL DE ARQUITECTURA
Comunicaciones, Paisajes, Redes,
Paisajes, Redes, Comunicaciones
·
II TALLER INTERNACIONAL DE ARQUITECTURA
Uni e sidad in e nacional de andalucía
Sede An onio Machado de Baeza
DII
AT
Dp o. de P oyec os A qui ec ónicos
E.T.S. A qui ec u a de Se illa
Aula alle D Ni el II
Comisión Eu opea
P og ama Sóc a es
EDITA
Aula Talle D, Ni el II. E.T.S. A qui ec u a. Se illa, 2001.
© San iago Quesada-Ga cía.
A d. Reina Me cedes s/n, 41012 Se illa.
Tel. +34 954 556 575, Fax: +34 954 556 576
DISEÑO Y MAQUETACIÓN: Gonzalo Recacha. lale adigi al.com
ISBN: 84-607-3377-7
D.L.: SE-2977-01
3
Paisajes, Redes, Comunicaciones
II TALLER INTERNACIONAL DE ARQUITECTURA
Baeza, 2000
SEMINARIO
DIRECCIÓN
San iago Quesada-Ga cía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Escuela Técnica Supe io de A qui ec u a de Se illa
COMITÉ CIENTÍFICO
Ma cel Pesleux
Remo Do iga i
Holge Neuwi h
TALLERES
Guido Celada..........................................Poli écnico de Milán
Mau izio Cohen . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Ins i u o Supe io de A qui ec u a In e comunal “Vic o Ho a” B uselas
Ma ía Hu ado de Mendoza y Cesa Jiménez Bena ides. . . . Escuela Técnica Supe io de A qui ec u a de Mad id
And és López Fe nández ...............................Escuela Técnica Supe io de A qui ec u a de Se illa
Sebas ien Mo ineau ...................................Ins i u o Supe io de A qui ec u a F anco ono. “La Camb e” B uselas
Ma ga i a Salme ón & Ch is oph Schindle ...............E.T.H. Zu ich
PROFESORES INVITADOS
Ábalos y He e os .....................................Escuela Técnica Supe io de A qui ec u a de Mad id
Jo˜ao Luis Ca ilho da G aça.............................Uni e sidad Nue a de Lisboa
José Llinás Ca mona ...................................Escuela Técnica Supe io de A qui ec u a de Ba celona
Mansilla y Tuñón.......................................Escuela Técnica Supe io de A qui ec u a de Mad id
Juan Luis T illo de Ley a................................Escuela Técnica Supe io de A qui ec u a de Se illa
Pablo Diáñez Rubio ....................................Escuela Técnica Supe io de A qui ec u a de Se illa
CONTRIBUCIONES ESPECIFICAS
Vicen e Sánchez.......................................Excmo. Ayun amien o de Baeza
AGRADECIMIENTOS
Uni e sidad In e nacional de Andalucía, sede An onio Machado de Baeza.
A odo el pe sonal de la sede, po su paciencia, a ención y colabo ación con es e II Talle de A qui ec u a.
Ayun amien o de Baeza
Ayun amien o de Úbeda
Di ección Gene al de A qui ec u a y Vi ienda. Jun a de Andalucía.
Facol á di A chi e u a. Campus Leona do. Poli ecnico di Milano.
Comisión Eu opea, P og ama E asmus.
Decía O ega y Gasse que el andaluz ansplan ado de su ie a, a di e encia del gallego o el asco, no puede segui
siendo andaluz; su peculia idad se e apo a y anula. Po que se andaluz, decía, es con i i con la ie a andaluza,
aspi a a que su cul u a se pa ezca a su a mós e a y es o es así po que enemos la g an sue e de que el paisaje, que
nos acoge y dia iamen e dis u amos, acili a es e es ilo de exis encia.
El paisaje que odea, sepa a y une Úbeda y Baeza es insepa able de ellas y les da ca ác e ,cons uye y de ine una
cul u a peculia . El holandés Van de Vingae den ep esen ó Úbeda y Baeza de o ma conjun a, a escala e i o ial,
lo que pe mi e ene una noción de su p oximidad, de su ce canía. Ambas ciudades mi an al su , siendo la ca e e-
a Úbeda-Baeza el elemen o de a iculación en e ambos núcleos. Los ecin os de ambas ciudades se in eg an con
el paisaje u al que les si e de escena io inmedia o y poseen la cualidad de "balcón na u al" en e a un ma de oli-
os. Ambas ciudades se complemen an y cons i uyen una es uc u a bicé ala, de la que no se conoce o a si uación
análoga, que p oyec a una i adiación u bana y a qui ec ónica sob e el e i o io inmedia o.
T as la expe iencia del p ime Talle de A qui ec u a, es e año, el segundo Talle celeb ado bajo el í ulo "Paisajes,
Redes, Comunicaciones", ha e lexionado sob e o o concep o de paisaje: aho a el paisaje no es lo que elaja nues-
o eposo o la me a que alcanza : el e ugio anquilo. La idea de paisaje que se ha manejado en el Talle no es el
que se e, sino el que se eco e.
Los es udian es y p o eso es eu opeos que du an e quince días han abajado en la sede An onio Machado de la
Uni e sidad In e nacional de Andalucía, han p opues o di e en es ideas con las que esol e , de o ma equilib a-
da, el e i o io que sepa a y une ambas ciudades. El con enido de es e lib o es el esul ado del impo an e es ue -
zo ealizado po los pa icipan es en es e Semina io que espe o y deseo pueda con inua c eciendo en calidad
como, po o a pa e, ha c ecido en el núme o de es udian es que pa icipan, llenos de ganas y e en el u u o de
nues a ie a.
JUAN MORILLO TORRES
Di ec o Gene al de A qui ec u a y Vi ienda
Si el p ime Talle de A qui ec u a ab ió una e lexión in e na sob e espacios conc e os de Úbeda y espacios de e -
minados de Baeza, elacionados apenas po sus ca ac e ís icas de zona in amu os, a abal o bo de su de la ciu-
dad, es a segunda p opues a o ma i a se ciñe sob e algo que es la exp esión ma e ial de los ínculos en e Úbeda
yBaeza: el paisaje compa ido.
El alo incalculable de nues o paisaje, desde la b uma que nos hace adi ina el eco ido del Guadalqui i a las
cumb es de Cazo la o Mágina, pasando po las inacabables lomas de oli os.
Todo eso es pa e de una ayec o ia común, indi isible, que ha in luido y se ha dejado in lui po nues o paisaje
u bano, que ha condicionado la es uc u a de las dos ciudades y que apa ece como un mo i o más de unidad pa a
ambas.
Sin duda, la documen ación que al espec o se ha elabo ado en el alle y que se ecoge en es e lib o nos apo a-
á una nue a dimensión de es e espacio compa ido, lo que con ibui á a que en endamos algo más sob e noso-
os mismos, al obse a nos desde una óp ica di e en e.
Quie o, como alcalde de la ciudad, ag adece a la Uni e sidad In e nacional de Andalucía, al p o eso ado, es u-
dian es y al di ec o del cu so que hayan cen ado un semina io de es as ca ac e ís icas en algo an impo an e
como nues o paisaje y que, en o no a ello, se ab an nue os deba es que nos ayuda án a p oyec a la elación de
nues as ciudades con su en o no más inmedia o.
MARCELINO SÁNCHEZ RUIZ
Alcalde de Úbeda
como polis,como exp esión de la pé dida de in luencia de la de inición polí ica en e a la de inición económica y
cul u al2.Su ge una nue a o ma de o ganización social: la ciudad a dis ancia. Una ciudad que modi ica la o gani-
zación espacial en sus di e en es escalas: la casa, la ciudad, el e i o io, los paisajes...
La ex ensión de las edes de comunicación e in o mación, la conciencia de que no exis en lími es al c ecimien o
ene gé ico del sis ema jun o con la nue a ealidad nacida de la au onomía que da el au omó il, hacen que el
cen o de la ciudad ya no sea una posición geog á ica o ísica, sino el p opio indi iduo, que decide u iliza o
combina ele-men os de una ed en base a in o maciones que a su ez p oduce y o ganiza.
La nue a sociedad ha dado luga a una nue a o ma de economía sin la cual hab ía sido imposible la implan ación en
odo el plane a del nue o modelo de ciudad. Según Manuel Cas ells es a economía se ca ac e iza po que es in o -
macional, es global y unciona en ed. La in o mación siemp e ha sido pode pe o al exis i nue as ecnologías se
puede p ocesa y ansmi i con mayo apidez, po an o la impo ancia del conocimien o se mul iplica. Las econo-
mías abajan como una unidad a ni el mundial, en iempo eal, a a és de una ed de in e conexiones, con i ién-
dose en una economía global. Las edes ienen la en aja de la lexibilidad o adap ación ápida a la demanda. Es posi-
ble, además, la coo dinación y unidad de p oyec o necesa ias en las decisiones de las a eas que hay que ealiza 3.
La ed es un sis ema de elaciones o ganizado desde un de e minado pa adigma, con una in o mación de casos y
unos mo imien os que se ealimen an según la posición que se ocupe en la ed y la ince idumb e que la posición
gene e espec o al pa adigma. La ed es un elemen o de geome ía a iable, cambia de o ma, de componen es,
exis e un núcleo es able y una pe i e ia ines able que se conec a y desconec a de la ed según sea o no necesa io.
Pe o no exis e una única ed, hay miles de edes: la ed In e ne es un ensamblaje de más de dos mil edes in e co-
nec adas, la ed Milne es de uso exclusi amen e mili a ,la ed E asmus es de ipo uni e si a io, hay edes de bancos,
de polí icos, incluso hay edes del e o . El pode , la iqueza, la ecnología, la in o mación, odo lo que cuen a se es uc-
u a en o no a una ed global. La sociedad se o ganiza de una nue a mane a.
La ciudad que gene a es a nue a o ma de o ganización social no es á asen ada sob e un e i o io bidimensional,
ni es educible a un conjun o de olúmenes edi icados sob e una plan a, no exis en pe spec i as, ni zoni icaciones,
ni e ículas. Es mul idimensional po su p opio diseño, pa a o ien a nos es necesa io ecu i a nume osas bases de
da os4.La ciudad es el nodo de una ed que cuando se le aplica ene gía, ans o ma y des uye su an e io o ma
pe o es capaz de eo ganiza se pa a con inua uncionando den o de la ed.
En la nue a ciudad la dis inción en e in e io y ex e io no iene sen ido, su o den es á basado en es uc u as a bo-
escen es casi sel á icas, aná quicas, an o que en su c ecimien o ienden al máximo deso den, como las p opias
edes5.Las ciudades con sus desa ollos, e i ican el segundo p incipio de la e modinámica, enunciado po Ang is
yHeple : “La en opía de un sis ema y su en o no no dec ece espon áneamen e”. Es deci ienden al caos, un p in-
cipio incluso sen enciado po el T ibunal Sup emo de los Es ados Unidos cuando llega a deci que los ciudadanos
“ ienen de echo cons i ucional al caos en su lib e exp esión”6.
IMÁGENES
1. Lago de B aciano, I alia 1994. S. Quesada.
2. Los nue os accesos gene ados po las au o ías y las comu-
nicaciones se con ie en en las nue as pue as de la ciudad
que me ecen un a amien o adecuado. Concu so pa a la
achada su de Andúja ,Jaén 1993. S. Quesada.
2
Exis en can idades masi as de in o mación y da os que el a qui ec o debe maneja , ¿c ea án los “da ascapes”la
a qui ec u a u u a?, ¿ oda ía iene sen ido habla de “luga ”?, ¿las edes cons uyen nue os paisajes?
“Todo el mundo sabe lo que es un paisaje...” decía Gine de los Ríos, quizás po que como eíamos en el p ime Talle
es un concep o ambiguo y complejo que esponde a a ios signi icados, an os como pe sonas. Nos p egun ábamos
que a qui ec u a podía su gi de una sociedad cuyo inculo con la na u aleza es á o a y a i mábamos que se ía
necesa io ecupe a la elación clásica en e homb e y na u aleza.
El obje i o del a e ha sido la imi ación de la na u aleza, como un medio de supe a la elación de in e io idad, casi
de supe i encia que el homb e ha enido hacia ella. En la búsqueda de lo bello ha exis ido siemp e un deseo de
en ende nues as elaciones con el medio. En la ac ualidad la supe io idad écnica del homb e (y su mala concien-
cia) coloca a la na u aleza como algo ex año que debe se conse ado y con olado, como los monumen os del
pasado. Ni siquie a cuando los a is as minimalis as se aco daban de la na u aleza maximizando la en opía de sus
ob as con su land-a ,es ablecían elación ninguna con ella; po que... ¿qué o a cosa podían hace , is o que el
segundo p incipio de la e modinámica p ome e un inexo able eco ido hacia una mue e es adís ica po calo ?7.La
ob a minimalis a no ansmi e, no se da a conoce ,no es imula la imaginación, es au is a, se ec ea en los place es
del caos pe o poco iene que e con las ca ac e ís icas del a e clásico. Si no iene sen ido habla de “luga ” am-
poco lo iene habla de los “Non-Si e”de Smi hson.
Su ge el ecologismo como una “ o ma de mo imien o descen alizado, mul i o me, a iculado en ed y omnip esen e”
que in en a ans o ma la sociedad ac uando sob e el papel de la ciencia y la ecnología, sob e el con ol del espacio
yel iempo, y sob e la cons ucción de nue as iden idades; lo local es lo que impo a y se en en a a lo global que es lo
que cuen a8.F en e a lo global hay una búsqueda de a aigo a a és de la iden idad; iden idad que se supe pone a las
adiciones his ó icas, los lenguajes y los símbolos cul u ales, una iden idad que no iene nada que e con la naciona-
lis a es a al o egional. Iden idad como memo ia, po que sin ella no hay poesía, ni elación alguna con la na u aleza.
En es a si uación no hay un paisaje en gene al, sino an os como pe sonas. No hay un yo sin un paisaje. Man enía
O ega y Gasse que el paisaje es aquello del mundo que exis e ealmen e pa a cada indi iduo, es su ealidad, es su
ida misma. El indi iduo y el medio nacen el uno pa a el o o, la e dade a unidad que llamamos indi iduo es á o -
mada la mi ad po si mismo y la o a mi ad po su p opio medio9.Quizás po ello las cla es pa a cons ui los nue os
paisajes sean las de asumi la he e ogeneidad, econoce las di e encias, p omo e la in eg ación acial, e lexio-
na sob e é ica y ci ilización. En de ini i a en ende el paisaje como un concep o mo al.
F ancisco Gine de los Ríos apun aba a O ega y Gasse , cuando discu ían sob e el paisaje: “yo no pienso como
us ed, pe o como us ed pensaba aquella admi able muje doña Concepción A enal. No ol ida é nunca que en cie -
a ocasión me decía: Desengáñese us ed, con los paisajes ocu e lo que en las posadas de aldea. Cuando llega el
iaje o y p egun a a la posade a: “¿qué hay de come ” –la posade a con es a-:”Seño , lo que us ed aiga”.Pues
es o es el paisaje, lo que cada cual aiga.”
NOTAS
1. Eche a ia, J., Cosmopoli as domés icos, Ba celona,
Anag ama 1995
2. Tou aine, A., La ans o mación de las me ópolis, 1998,
www.aquibaix.com/ ac o ia/a iculos/Tou aine6.h m
3. Cas ells, M., Globalización, ecnología, abajo, empleo y
emp esa, 1998, www.la ac o iaweb.com/a iculos/cas-
ells7.h m
4. Eche a ia, J., Telépolis, Ba celona, Des ino 1999.
5. El e mino “in o mación”, li e almen e signi ica da
o ma y la o ma exige es uc u a, ansmi i in o ma-
ción signi ica in oduci o den, és e es un ehículo de la
in o mación. Pe o ambién es cie o que cuan o menos
p obable sea que un enómeno se e i ique, mayo can-
idad de in o mación ep esen a su e i icación. En una
si uación o almen e deso denada, no pod emos jamás
p edeci lo que sucede á y po an o cuando algo suce-
da, es e hecho nos o ece á el máximo de in o mación.
Luego, en eo ía, las ingen es can idades de in o ma-
ción que aho a podemos p ocesa con las nue as ec-
nologías nos indica ían la es uc u a caó ica que ienen
las edes, las ciudades y la sociedad que las p oduce.
Pe o es o ocu i ía si las medidas de la eo ía de la
in o mación y de la eo ía de la en opía se e i iesen a
la misma p opiedad del conjun o de los elemen os y es o
no sucede nunca. Bas a obse a que la en opía jamás
se ocupa de la es uc u a de las cosas. Que las ciuda-
des iendan al caos no quie e deci que no engan
es uc u a o es én deso denadas.
6. Cas ells, M., En e is a en El País Semanal, Mad id, 2000.
7. A nheim, R., En opía e a e, To ino, Piccola Biblio eca
Einaudi, 1989.
8. Cas ells, M., El e e decimien o del yo: el mo imien o
ecologis a, 1998. www.aquibaix.com/ ac o ia/a icu-
los/Cas ells5.h m
9. O ega y Gasse , J., No as de anda y e , Mad id,
Alianza Edi o ial, 1988.
DOS PUNTOS, CINCO LETRAS
MANSILLA Y TUÑÓN
1. El día uno de Julio de 1999 cinco camiones anspo a on, desde Mad id a Cas ellón, cinco le as. Las cinco le as
se cons uye on en Mad id, en ho migón a mado de colo blanco. Los cinco camiones e an iguales, las cinco le as,
(con un peso de ein idós oneladas cada una), di e en es. Los conduc o es po aban elé onos pa a pode a ende
las o denes de los di ec o es de la acción. A su paso po el e i o io, y los pueblos, las cinco le as o denadas cons-
uían una palab a.
La apa ición de una palab a in usa conlle a la cul u ización del e i o io po medio del pensamien o. Una cul u i-
zación en mo imien o, que no deja huella pe enne. Una acción e íme a limi ada a cua ocien os cua en a kilóme os
ydiez ho as de iaje.
La na u aleza es lo que la pe sona e a a és de su expe iencia. La a ea del a e es gene a pensamien os capa-
ces de p opone nue as expe iencias. La a ea de la o og a ía no es ep esen a o imi a lo que exis e, sino esumi
una expe iencia. Así las o og a ías de es e iaje e elan el p oceso de una expe iencia di e en e. (Como as o pe -
manecen unos documen os que congelando el iempo, ca alizan la memo ia, y suponen, asimismo, un desa ío a la
desapa ición de lo e íme o).
El mo imien o de las cinco le as sob e camiones se debe en ende como “un iaje con peso” que nos hace eco -
da la masa de la ie a q la que pe enece odo lo que se mue e po su supe icie. El obje i o de es a ins alación e í-
me a iene que e con la ie a (con sus dos o mas de colonización: la mi ada y la huella), y el iempo, (con sus dos
o mas de medida: la dis ancia y el mo imien o).
La apa ición de unas le as in usas, an e la mi ada cambian e de las pe sonas, p oduce la ans o mación de los
di e en es e i o ios que son a a esados po la ca e e a. Una sue e de ap opiación espacial po medio de la hue-
lla y la mi ada; una con on ación ma e ial en e el idioma de lo pa icula yel idioma de lo uni e sal.
2. Las con inuas icciones, cada ez más acele adas, en e el idioma de lo pa icula yel idioma de lo uni e -
sal,(en e la simul ánea conciencia de se único y,ala ez, o ma pa e de un g upo), inaugu an el momen o
de la indi isibilidad. La mundialización de la cul u a y el espe o a las di e encias eclama una sue e de con-
senso sin palab as. Hoy es necesa io hace in isibles las ideas, pa a ab i el paso a una a qui ec u a hecha
desde las icciones del i i ,como p esen ación, (no como ep esen ación), de la ida... La a qui ec u a de
mañana no eclama o mas, sino ué anos de o mas, una a qui ec u a con el cue po sucin o pa a pode man-
ene se en pie.
1
Po que si algo pudie a ca ac e iza la a qui ec u a de hoy se ía la capacidad del a qui ec o de explo a y exp imi ,
con sen ido c i ico, y quizás i ónico, (a se posible con humo ), las apa en es cons icciones, es icciones y di icul-
ades del abajo mode no. Pues sólo quien conside e una opo unidad c ea i a, más que una limi ación, el conjun-
o de no ma i as que se solapan y con adicen, las es icciones económicas, la supe posición de p oyec os y ob as,
la di e sidad de los in e eses del clien e, la al e nancia polí ica de pequeña escala, la mo ilidad del p og ama, la
elocidad de cambio de la sociedad, y lo indeducible del compo amien o humano, pod á segui conside ando se ia-
men e es a p o esión.
Po eso hoy es necesa io un mé odo no- eó ico de con e sación como o ma c ea i a que oma las cosas al pie de
la le a, pa a hace e iden e las icciones en e los obje os y las ideas, en e el clien e y la sociedad, en e el a-
bajo y la ciudad, en e el a qui ec o y su pe pleja p o esión; si hubo un iempo en que la a qui ec u a enía algo de
disminui las ensiones, de dulci ica las, de es ablece co espondencias o aco da las, y hubo un momen o en el que
es as ensiones se hacían p esen es, aho a es necesa io hace p esen es las icciones en un es ado aún más exa-
ge ado, con i iéndose en ma e ial pa a se p ocesado c ea i amen e. Así, no hay sólo una acep ación de las con-
adicciones, sino la asunción op imis a de esas icciones como au én ico as o del inconscien e colec i o. El e -
dade o ma e ial ya no son las obsesiones p i adas, sino la ansiedad colec i a ocul a, au én ico en és de una co i-
dianeidad a i icial, que debe se explo ada, como si sólo en lo indecible, en la in isibilidad, pudie an e ugia se o as
igu as de la e dad... Aquello que queda después de una con e sación po que no ha sido dicho.
TALLERES
20
PROYECTAR LOS PAISAJES
En el p ime Talle comp obábamos como las ciudades no i en en el acío: son complemen adas po los paisajes y
los elemen os que e eb an el e i o io. Úbeda y Baeza son dos ciudades independien es den o de un espacio
geog á ico que las une, donde se p oduce un diálogo en e el medio u al y el u bano.
Ambas ciudades his ó icas se ca ac e izan po su común asen amien o al bo de de una co nisa na u al, que las con-
ie e en “ciudades-mi ado ”, dominando el alle del Guadalqui i , sie a Mágina y la sie a de Cazo la, es e hecho
de ine su imagen his ó ica. Ambos núcleos se in eg an en un paisaje na u al y u al median e sus espec i os pase-
os de bo de unidos po el an iguo camino que pasa aún po el co ijo de “la encina neg a a medio camino de Úbeda
y Baeza”, como esc ibie a Machado.
Las dos ciudades mi an al su y son ep esen adas de o ma conjun a en el siglo XVI, pe iodo de su máximo esplen-
do , po el holandés An on an de Vingae den. Es o nos da idea de su p oximidad ísica, de su ce canía pe o a la
ez de la impo ancia del e i o io que exis e en e ambas ciudades. No se conoce o a si uación análoga de dos
ciudades medias de ango equi alen e an p óximas, apenas nue e kms., que hayan man enido pe manen emen e
una si uación de pa idad sin llega a ensomb ece se la una a la o a.
Es a es uc u a bicé ala p oyec a una o iginal i adiación u bana y a qui ec ónica sob e nume osos núcleos meno-
es y sob e su e i o io inmedia o, que se supedi an y subo dinan a ellas: a qui ec u as mili a es o eligiosas, ipo-
logías p eindus iales de explo ación del oli a , molinos o pósi os, in aes uc u as de comunicaciones, puen es,
ca e e as, sub ayan la in ima elación social y económica de Úbeda y Baeza con su en o no e i o ial. En la ac ua-
lidad la ca e e a A-316 es el elemen o de a iculación en e ambos núcleos y en o no a ella exis e un ue e mo i-
mien o de ipo económico e indus ial.
El á ea que sepa a y une a las dos ciudades, po su in e és, ha sido conside ada po la Unesco como suscep ible de
se inco po ada al documen o del o mula io de decla ación de Úbeda y Baeza como Pa imonio Mundial con el
obje i o de delimi a , p ese a , conse a y ealiza una o denación equilib ada y con olada en el en o no u al-
na u al den o del que se encuen an ambos núcleos. Es a zona de p o ección se encuen a de inida po : la co nisa
na u al que eco a los conjun os u banos, la ca e e a que une ambas ciudades y comp ende además, una anja
de cien me os hacia el no e pa a cau ela sus má genes, hacia el su queda de inida po la línea, nunca e mina-
da, del e oca il Baeza-U iel.
La impo ancia y el in e és de es a á ea la han con e ido en obje o de es udio del segundo Talle In e nacional de
A qui ec u a. Se ha abajado sob e un paisaje de excepcional calidad, el exis en e en la coma ca de La Loma,
donde di e en es ope aciones, desde la plan ación indisc iminada de oli os, al azado de ci cun alaciones e in a-
es uc u as po luga es cues ionables, han p oducido un conside able de e io o paisajís ico y han al e ado el equi-
lib io adicional gene ado du an e siglos en e el medio na u al y el cons uido po el homb e.
Los alle es han a ado de plan ea opciones con un ca ác e cuali a i o, p oyec a pequeñas in e enciones que
puedan es uc u a y esol e algunas de las demandas exis en es en la zona, así como in es iga sob e los meca-
nismos p oyec uales necesa ios pa a in e eni sob e el paisaje, el e i o io, las ciudades; p o undizando e in es i-
gando sob e una nue a o ma de o ganización social que es á su giendo: la ciudad a dis ancia y los nue os espa-
cios que gene a.
Vis a de Úbeda y Baeza po An ón an de Wyngae de. 1567
LA LOMA, UNA VISION INTEGRADA
PABLO DIÁÑEZ RUBIO
Las conside aciones que siguen hacen e e encia al ace camien o y la comp ensión de una es uc u a compleja
desde la doble pe spec i a de su dimensión e i o ial y desde la adje i ación pa imonial. Hoy el espacio de La Loma
es á cubie o po un apiz de oli os con igu ando una isonomía que apenas iene doscien os años pe o que ha se -
ido de p e ex o a nume osos ópicos ace ca de la iden idad de un e i o io.
Comunicaciones longi udinales y as e sales que ilus an el alo de e minan e que pa a la acumulación y as a-
se de pe sonas y ma e iales ha enido y iene la pe manen e op imización de los i ine a ios y con ellas las comuni-
caciones. Du an e las gue as púnicas, el eco ido ue eminen emen e Es e/Oes e; du an e la Reconquis a ue
No e/ Su y en la Ilus ación de nue o se esco ó hacia la ans e salidad que oda ía conse a.
Enc ucijada y singula idad his ó ica en e a uni o midad de los medios de comunicación y la ciudad a dis ancia de
la si uación ac ual, cons i uyen el pun o de apoyo de una olun ad de p oyección hacia el u u o. El paisaje, la isio-
g a ía del e i o io, la his o iog a ía local, la o ma de la ciudad y de su a qui ec u a son conside adas como bienes
de p opiedad (pa imonio en su acepción li e al) local y jun o a la cul u a inma e ial, cons i uyen la en a de 2.500
años ap a pa a se pues a en el me cado.
Du an e el siglo XIX, la idea omán ica del monumen o y la uina han dado luga , especialmen e en el mundo con mayo
sen ido cí ico y mayo conside ación po lo público, a una bienpensan e cul u a de la p o ección y la sal agua da, en-
e al u ili a ismo expoliado de siglos an e io es. A lo la go del siglo XX se ha consolidado una ideología de la p o ección
del medio na u al y del medio cons uido po azones bien di e sas. La conciencia de la sal agua da de una memo ia
colec i a como an ído o de la e idencia de la acele ación del iempo social, del ca ác e dep edado del capi alismo, de
la homogeneización debida a los medios de comunicación y la concen ación de la ida en las ciudades, con ibuyen al
en endimien o del pasado y de lo pin o esco como un ecu so económico al iempo que una indus ia limpia.
Los lujos ma cados po el alo de enc ucijada siguen condicionando el u u o de la planicie. Aho a como hace un
siglo, el co dón umbilical de la zona sigue siendo el eje que comunica Mad id con el alle del Guadalqui i y que desde
Có doba se di ide en e Se illa/Cádiz y An eque a/Málaga. Es en Bailen donde se di iden los lujos hacia el e i o io
de La Loma ó en di ección a Jaén, G anada y el Medi e áneo o ien al. Queda, pues la ans e salidad hacia el Le an e
y ese i ine a io es el que pe mi e ancla una iden idad que haga es able una cuo a de me cado u ís ico su icien e.
La he encia ecibida de la his o ia, es deci el pa imonio acumulado po o os, es hoy uno de los mayo es ecu sos
con que cuen a La Loma pa a p oyec a su u u o. Sin emba go has a aho a, las acciones pa a el pe eccionamien-
o de esa indus ia incipien e es án eñidas oda ía de oman icismo y de u elas pa e nalis as.
Las in es igaciones encaminadas a la cla i icación del p oceso de pues a en p oducción del pa imonio he edado
son aún escasas.. Las es uc u as u banas y a qui ec ónicas, los elemen os del paisaje y la cul u a inma e ial que
puede iden i ica se en el ámbi o denominado La Loma, son oda ía ehenes de un a amien o p imo dialmen e admi-
nis a i o y me odológicamen e agmen a io.
Se ca ece aún de los ins umen os necesa ios pa a in eg a las acciones de p o ección, pues a en alo , conse a-
ción, es au ación e in e ención: en esumen, los p ocesos de as o mación de la ealidad es án ac ualmen e con-
dicionados po las p eexis encias de unos modos de hace necesi ados de p o unda e isión. Cualquie acción que
se emp enda, ya sea en el medio ísico, que no na u al, o en el medio cons uido, an a i icial como el an e io ,
equie en una p e ia econside ación de las condiciones pa imoniales.
La a ibución de alo es median e ca álogos je a quizados sob e cualquie obje o, ya sea una especie a bó ea o una
ipología a qui ec ónica, compo an acciones p oyec uales pa ciales que se ajus an al p oceso de in o mación,
in e p e ación e in e ención y suelen se de ca ác e unila e al y sob e odo agmen a io. Es ob io eclama una
si uación in e disciplina pa a es os menes e es pe o bien poco se ha a anzado en esa di ección.
Las p e isiones pa a el u u o de la elación Úbeda-Baeza plan eada en el Semina io como co ela o de las nue as
dimensiones que el siglo XXI o ece en elación con las comunicaciones y los lujos de in o mación, deben pa i de
un nue o encuad e y de una me odología adecuada. La ascendencia asignada en ambas ciudades a su espec i-
a si uación pa imonial a alada po una buena gene ación de he encia que jus i ica la ei e ada pos ulación a cons-
i ui se en Pa imonio de la Humanidad bajo la denominación de Paisaje Cul u al.
La a ea pendien e es la un modelo que exp ese de o ma con incen e la ca ac e ización de La Loma como en idad
compleja que, a su ez exp esa una secuencia de acon ecimien os, de capacidades indi iduales y colec i as sob e
un de e minado sopo e ísico y a lo la go de un ex enso pe iodo de iempo.
Una ez mas, el nue o pan ano, el paisaje de oli a o la a ibución de la a qui ec u a y el u banismo al di uso logo-
ipo enacen is a, son o os an os aspec os de un mosaico que aun no se ha con emplado en su in eg idad. La com-
p ensión e in e p e ación de La Loma como secuencia de enómenos cul u ales y la huella que han dejado, son el
ma e ial con el que hay que con ecciona un modelo de endencia hacia el u u o p óximo.
El g ado, ni el y modo de la mo ilidad en e Baeza y Úbeda o man pa e de un sis ema complejo, de un p oyec o
global en el que los ecu sos he edados no pueden se con emplados aisladamen e sino en conjun o, in e ac uan-
do con o os ecu sos que no pe enecen al pasado.
Los sis emas de comunicación, las p o ecciones de oda índole o la inco po ación de nue as ecnologías, deben ene
en cuen a que sólo median e la con emplación de un escena io in eg ado se pod án implemen a decisiones p odu-
cidas en un ma co in e disciplina y po an o p óximo a la complejidad e in e dependencia de los ac o es en juego.
DOS PUERTAS PARA UN NUEVO CAMINO
P o eso : ANDRÉS LÓPEZ FERNÁNDEZ
Escuela Técnica Supe io de A qui ec u a de Se illa.
Alumnos: Albe o A anasio Guisado, Nicolás Fi ke , F ancisca Gallego Fon a, Albe o Jiménez Ruiz,
Ma ía José Olmedilla Medina, Ál a o Osbo ne Gu ié ez
32
ÚBEDA-BAEZA
TALLER 4
Den o de un paisaje de oli os inmenso, que ocupa g an pa e del alle del Guadalqui i y muchas de las cuencas
del su , se si úan dos ciudades con olun ad his ó ica de indi idualidad, Úbeda y Baeza. A pesa de su ce canía geo-
g á ica han man enido su au onomía e independencia. En la ac ualidad se omen a una cie a elación, aupada sob e
odo desde sec o es económicos, cuya ma e ialización empieza a oma cue po en algunos polígonos indus iales
si uados en esa ie a de nadie que a a iesan las ías odadas que conec an ambas ciudades.
Nues a e lexión pa e de man ene la au onomía de las ciudades, aún gene ando o cons uyendo una conexión ísi-
ca en e ambas que excluya al au omó il, o más bien a la ca e e a p opiamen e dicha.
Es ablece un nue o sis ema de comunicaciones, implica ealiza una se ie de ope aciones que posibili en es a
conexión, y que se plieguen al paisaje de o ma su il, haciendo de es e un obje i o más pa a su uso.
Localizamos en una p ime a ins ancia unos nodos o pun os de enlace en cada una de las ciudades. Dichas pue as,
o pue os ienen la unción de pola iza y canaliza lujos de población. La ubicación en la ciudad coincide ap oxi-
madamen e con luga es de con luencia de ías in e io es y ex e io es. Su papel es gene a un in e cambiado , o
cen o múl iple, que o dene y clasi ique los mo imien os en e los dos núcleos de población. O a de las ca ac e ís-
icas que c eemos impo an e es, que además exis a una comunicación isual en e ambos pun os. Las cosas en la
dis ancia, cuando se pueden dis ingui isualmen e, pa ecen es a más p óximas.
A endiendo a las peculia idades his ó icas de cada ciudad, las ca ac e ís icas del a io se pa icula izan. Las ins a-
laciones comunes a los dos cen os cons an de apa camien os, es ación mono aíl, es ación alquile de bicis, es-
au an es, come cios, gua de ías, e c. En el polo de Baeza, además se ubican do aciones cul u ales, ea os, biblio-
ecas, museos, cines, e c.. En Úbeda en cambio, más inculada al come cio, se ubican, pa que ecnológico, o icinas,
ho eles, palacio de cong esos, e ias y exposiciones, así como ac i idades inculadas al es udio y di usión de la eco-
nomía del oli a .
Con igu ados los polos, el hilo conec i o consis e en la cons ucción sob e el paisaje de una iple ía, cuyos aza-
dos iniciales y inales discu en conjun amen e y su desa ollo sob e el e i o io esponde a azones paisajís icas y
écnicas, p ocu ando un cie o azado de sinusoide amable sob e la co nisa del alle, y adap ándose a sus en an-
es y salien es, con la con adic o ia inalidad de ocul a se o hace se p esen e en e los oli os.
Es a ed es á compues a po un mono aíl elec omagné ico, des inado a cabinas lige as con capacidad pa a cua-
o o seis pe sonas, cuya p esencia en el paisaje no exceda de una pequeña bu buja de id io le i ando sob e una
ía poco isible. Dichos ehículos end án un sis ema semiau omá ico de uncionamien o con obje o de que los i-
pulan es puedan de ene lo a olun ad en las pa adas in e medias.
El segundo hilo es un ca il bici, con odos los se icios de apoyo necesa ios y con un azado cuyas pendien es no
supongan un excesi o es ue zo pa a los ciclis as. Exis en pun os de descanso y conexión con las demás ías y con
los cen os in e medios. El e ce hilo es un camino pea onal con una sección que pe mi a la p o ección del sol, el
descanso e igualmen e la conexión con los demás elemen os.
Exis en soluciones de con inuidad en el oli a , a modo de “oasis” que consis en en pequeños co ijos odeados de hue -
os ho o u ícolas a e azados. También son habi uales las balsas de iego que des acan como elemen os pe ec a-
men e ho izon ales que b illan en medio del e de pálido. Se hace una e e encia a es os episodios median e unas
in e enciones en algunos pun os es a égicos del paisaje, inculados a es os hilos que conec an de una nue a
o ma las dos ciudades. Somos conscien es de que el ipo de uso y la ubicación de los mismos no supone en ningún
caso una in i ación a la conu bación, ni una des ucción del paisaje, sino el con apun o que apoya y jus i ica en
pa e el p oyec o. Se c ea un pa que de piscinas o balnea io na u al, y un polidepo i o abie o. Ambos elemen os
se si úan en sendos ba ancos del esca pe, jus o bajo la co nisa, po la que discu en los caminos, y po encima del
alle donde el oli a se hace in ini o.
Como conclusión podemos deci que la p opues a a a de lle a algo de ida u bana a es e “desie o” de oli os,
an o con usos como y sob e odo con o mas a qui ec ónicas u banas y paisajís icas. G an pa e de la población
au óc ona inculada a la economía del oli a necesi a encon a , al menos algunas ho as al día , o o ipo de ac i-
idades, o o ipo de o mas, más p opias de la ciudad como cen o de in e cambio y elación social, cul u al y
económica. Aunque no po ello se ol ide esa incu sión, esa p omenade po el oli a como excusa de la in e en-
ción, pa a los p opios habi an es y ambién, como no, pa a los isi an es. Tu is as, e anean es, an iguos habi an-
es, cuyo núme o i á en aumen o, si además del excelen e ma co enacen is a y el oli a , se les o ecen o as ac i-
idades. Y en cualquie caso el paseo en e Baeza y Úbeda a cie as ho as del día o de la noche esul a á más
cómodo hace lo sob e un ehículo clima izado anspa en e que le i e sob e suelo, no haga uido y que además
no haya que conduci .
VIAJE DE LOS SENTIDOS
P o eso : SEBASTIEN MORINEAU
Ins i u o Supe io de A qui ec u a Comunidad F anco ona, “La Camb e”. B uselas
Alumnos: José An onio Ace o Ma ín, Luisa Chamizo Cal o, Lau a F u os Campelo, F ançois Me ens,
E a Ma ía Reina Gu ié ez, Se gio Rod íguez Es é ez
36
ÚBEDA-BAEZA
TALLER 5
1. PAISAJES
El sis ema o mado po Úbeda y Baeza, dominando el alle del Guadalqui i y anqueada po Sie a Mágina y Sie a
de Cazo la, ans o man a es a egión en un luga de al o in e és paisajís ico, que jun o al bagaje cul u al de las dos
ciudades se con ie en en los alo es más singula es que nos pueden o ece . A su ez, la conse ación y p ese -
ación del en o no se in uyen i ales pa a la inse ción de Úbeda-Baeza den o del p og ama de pa imonio mundial
de la Unesco.
El alle, se ca ac e iza po la o og a ía y la sensación de acío. La na u aleza a i icial del cul i o del oli o, gene a-
da po una malla de lógica abs ac a, se ex iende sob e el alle, plegándose como un ejido di uso que lo e is e de
homogeneidad. En endemos esa homogeneidad como es uc u a elemen al del paisaje.
2. COMUNICACIONES
C eemos que la au opis a es una opo unidad única pa a el p og eso de Úbeda-Baeza. La inse ción de és a, pe mi-
e la conexión de la zona con una impo an e ed nacional de comunicación. Los lujos p oducidas po los polos:
Mad id - cos a andaluza, supond ía un g an desa ollo pa a las dos ciudades.
Ac i a esa es uc u a “ex aña”; u iliza la como máquina pa a p oduci una imagen del luga . Usa la au opis a
como un canal, no sólo con p og amas globales, sino ambién con con enidos locales ha de se una p io idad pa a
Úbeda-Baeza.
3. PROPUESTA
Nues o abajo iene como aspi ación, da espues as a la con adición gene ada po la inse ción de la au o ía den-
o del á ea de es udio. La cues ión es como ans o ma un p oblema en una cualidad más del paisaje.
Pa a ello, ac uamos median e la gene ación de un paisaje a i icial, p oduciendo un en elazamien o en e los di e-
en es sis emas. Gene amos una megaes uc u a híb ida, que po una pa e sea capaz de p ese a la homogenei-
dad del paisaje, y po o a, sea sopo e de p og amas a ac i os y de desa ollo de las ciudades. Como pa adigma,
la epe ición de una se ie de elemen os o planos. La si uación de es os se localiza á en aquellos luga es de máxima
in ensidad en e las dos es uc u as, la de la au opis a y la del paisaje (caminos u ales, puen es, iego...), gene án-
dose de es a o ma un sis ema dispe so, dispe sión que se ía suscep ible de ex ende se sob e odo el alle, consi-
guiéndose de es a o ma una in eg ación adecuada con el paisaje.
NUEVOS ESCENARIOS, NUEVOS PAISAJES
P o eso : MARGARITA SALMERÓN ESPINOSA & CRISTOPH SCHINDLER
E.T.H. Zu ich
Alumnos: An onio Abellán Ala cón, Jo ge Ál a ez-Builla Ca illo, Jacin o Cani ell Ga cía de Pa edes
C is ina Pé ez A zúa, Au o a Rami o Mon es, Li-An Tsien.
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ÚBEDA-BAEZA
TALLER 6
En los úl imos cien años, la población mundial ha c ecido de 1,5 a 6 billones de habi an es, no ha c ecido uni o me-
men e. Mien as Eu opa ha mul iplicado su población po dos, Á ica lo ha hecho po cinco. Hoy en día, los países
del Su ep esen an el 83% de la población del mundo pe o sólo el 18% de iqueza. En 1900, las ciudades con más
de un millón de habi an es e an en e o as: Lond es, Nue a Yo k, Pa is y Be lín. En 2015, el 90% de las ciudades más
pobladas es a án si uadas en países desa ollados. México, Á ica y O ien e Medio son los cen os con empo áneos
del c ecimien o demog á ico. En 1900, los emig an es dejaban Eu opa en busca de nue os “do ados” en zonas ací-
as. En el siglo XX, el lujo de mig aciones se ha in e ido y uel e hacia Eu opa y No eamé ica.
EUROPA
Las p incipales pue as de Eu opa pa a la emig ación son Polonia, I alia y la cos a su de España. Los inmig an es subsaha ianos a a iesan en
pa e as el A lán ico hacia las Islas Cana ias. Los inmig an es de Ma uecos lo hacen a a és del es echo de Gib al a .
¿Debe íamos conside a el á ea de la Unión Eu opea como un sis ema he mé ico que impone una di e encia económica a Á ica y el es e de
Eu opa po medio de la cons ucción de un nue o mu o de Be lín al ededo de su e i o io? ¿O debe íamos ab i la Unión Eu opea a los inmi-
g an es e iguala los es ánda es de ida cons uyendo puen es que conec en los con inen es?
ESPAÑA
A lo la go de la cos a medi e ánea de España, la población iene un al o po cen aje de inmig an es. La mayo ía son de Á ica y La inoamé ica.
El 58,2% de los inmig an es masculinos p o ienen de Á ica, el 55,7% de las inmig an es son de La inoamé ica. La mayo ía de los inmig an es
abajan en la ag icul u a mien as que las inmig an es emeninas son empleadas del hoga . El 56,6% de los inmig an es ienen pe miso de esi-
dencia pa a un año, como máximo. La mayo pa e de los inmig an es ienen en e 25 y 34 años. Andalucía es la egión más poblada de España.
Ca aluña iene dos millones de habi an es menos que Andalucía pe o el mismo núme o de empleados. Andalucía iene dos eces más desem-
pleados que cualquie o a egión de España.
4. MEZCLA
1. Densidad de emig an es en 2003.
2. Densidad de emig an es en 2007.
3. Densidad de emig an es en 2012.
1
2
3
A. Los abajado es alquilan habi aciones po a ios meses en la ciudad.
Hay habi aciones que puede se alquiladas en e ano pa a los u is as.
B. Los inmig an es usan los mismos edi icios que la población local.
C. Los inmig an es se mezclan con la población local y oman pa e en
la ida social de la ciudad.
A
B
C
50
"el homb e es un nudo de elaciones, solamen e las elaciones cuen an pa a el homb e"
Kan
1
LOS PAISAJES INVISIBLES
GAIA REDAELLI
En su celeb e lib o "Las ciudades in isibles" I alo Cal ino cie a el lib o con su igualmen e celeb e suge encia:
"(...) sabe econoce quien y que cosa en medio del in ie no, no es in ie no, hace que du e y da le espacio"1. La
sensibilidad del esc i o lo lle a a lee el mundo que lo odea como in e nal, es deci caó ico, magmá ico, con uso,
y hoy, más que nunca, pa ece así. La condición mediá ica de la ealidad con empo ánea, las posibilidades de mo i-
mien o, las buenas condiciones económicas y las con adicciones del mundo occiden al han acen uado la comple-
jidad que nos odea y la ines abilidad del indi iduo, que in en a encon a su p opia iden idad, no sin di icul ad.
A pesa de es o "Las ciudades in isibles" cons uyen una lec u a op imis a. Cal ino hace eme ge de cada ciudad su
ca ác e especí ico, la en e, - que mues a isible, in eligible - de la ciudad misma y del homb e mode no, acen uando una
iden idad que la ca ac e iza en e an as ciudades isi adas po Ma co Polo en su iaje imagina io. En ellas, econoce-
mos algunas ciudades que hemos is o. En o as, encon amos algunos aspec os de la ida u bana. El au o admi e que
el lib o ha sido esc i o en un la go pe iodo de iempo, algunos capí ulos es án inspi ados en ciudades eales que Cal ino
ha isi ado y ein e p e ado, o os son pu a imaginación2. Es a dualidad en e ealidad e imaginación cons i uye p o un-
damen e el ac o de i i , lo que Wim Wende s llama "el ac o de e "3y And é Co boz, la in e p e ación de aquello que nos
odea4. Selecciona los ca ac e es de la ealidad con usa y compleja es, en la ida pe sonal como en el p oyec o de a qui-
ec u a, el único modo de sob e i i , a in de e i a “gi a anamen e po un oscu o labe in o”, como decía Galileo.
La c isis de las ideologías mode nas (y pos mode nas), la condición mediá ica de la a qui ec u a, el indi idualismo
ilimi ado pa ecen lle a el mundo de la a qui ec u a con empo ánea a la dispe sión y al ac o aislado, con iando en
una sensibilidad pe sonal, más o menos capaz de in e p e a aquello que nos odea5. Aún así el a qui ec o sigue
in e p e ando la ealidad, seccionado y seleccionando cada con ex o, buscando a anosamen e in e e encias,
nexos, es uc u as de elaciones, sis emas de pe enencia de cada p oyec o6. Es lo que ha sido e idenciado en el
campo a ís ico po algunas co ien es de es e siglo, desde el cubismo, en el cual la agmen ación de la o ma
ep esen a po si misma una imagen isiona ia y p oyec ual del au o , a la abs acción en donde la descomposición
de la ealidad se hace a a és de elemen os geomé icos que la pe mi en econoce y ecompone de inmedia o. O
han sabido sin e iza magní icamen e, en la elación en e homb e y paisaje, con ges os básicos y sin é icos, los
Land A is as (R. Long, R. Se a, W. de Ma ia, en e o os) y los o óg a os como Jose Koudelka y Ma io Giacomelli,
capaces de demos a como "el in es igado ans o ma lo que oca. An es de su in e ención, los elemen os del
u u o obje o cien í ico yacen dispe sos, ecíp ocamen e ex años; y es él el que de e mina sus elaciones c eando
el campo donde se es ablece án y end án un signi icado"7.
El concep o de paisaje ha asumido hoy una complejidad de signi icados den o y ue a de la disciplina a qui ec óni-
ca. Una a iedad de acepciones que muchas eces lle an a incomp ensiones, pe o que esconden al mismo iempo
el in e és y una disposición implíci a hacía es e ema. Bas a pensa a la su il di e encia analizada po Rosa io
Assun o en e los é minos de paisaje, e i o io y ambien e o a la misma aíz de la palab a en los dis in os con ex-
os lingüís icos, los anglosajones (en inglés Landscape, en sueco Landskap, en alemán y uso Landscha ) que e o-
man el concep o na u al de Land o sea e i o io y los la inos (en i aliano paesaggio, en español paisaje, en ancés
paysage) que de i an de una noción más u bana y an opizada de país, ciudad. Inde e minaciones e imológicas que
mues an la ambigüedad de la noción de paisaje, u ilizada con su iles di e encias y de una mane a cada ez más
ecu en e en di e sas disciplinas como la geog a ía, la a qui ec u a, la u banís ica, el a e, la ciencia8.
Hay quien como Simon Schama, llega incluso a nega la exis encia de un paisaje na u al (wilde ness) sos eniendo
que “an es de se el eposo de los sen idos, el paisaje es una ob a de la men e. Un pano ama es á o mado an o de
es a i icaciones de la memo ia como de sedimen os de ocas”.
La misma dualidad cal iniana en e imagen y ealidad algunos la e ie en al concep o de paisaje pe cibido y i ido po
el homb e. Tomás Maldonado nos apo a dos acepciones: un p ime alo más es é ico- isi o en el cual el paisaje es
"en endido como un agmen o de la na u aleza que los mecanismos selec i os de la pe cepción isi a han hecho ag-
men o" a a és de la ep esen ación igu a i a en el diseño, en la pin u a, en la o og a ía, e c; un segundo alo , más
cien í ico-desc ip i o, de aíz pu amen e geog á ica, en el cual el paisaje es "en endido como momen o (...) de un as o
e inin e umpido p oceso o ma i o, cons uc i o y o ganiza i o de la ealidad ambien al"9, o sea el paisaje como una
pa e del e i o io y del ambien e. También el geóg a o ancés Augus in Be que e idencia la dualidad en el modo de
ap oxima se al e mino de paisaje: "po una pa e ela i a a los elemen os del ambien e conside ados en la o ma in ín-
seca, y po o a a sus ep esen aciones, a a és de palab as e imágenes, desde un pun o de is a subje i o"10.
Se delinea en onces un alo del paisaje como un luga ísico, suma o ia de signos, geome ías, azas (na u ales y
an opizadas, cons uidas e in aes uc u ales), complejidades del e i o io que con igu an el espacio yux apues o
en el que i imos. Pe o ambién un alo de paisaje con un ca ác e subje i o y pe cep i o, de selección y ep e-
sen ación, o de p oyección, o sea un alo de paisaje como luga men al. "Las sociedades de hecho, sos iene
Be que, - u ilizan y ans o man el p opio ambien e en unción de las ep esen aciones que ellas mismas hacen de
él y ecíp ocamen e, lo in e p e an en unción de sus p opias p axis ma e iales"11.
El p oyec o de a qui ec u a es una selección, una je a quización de las azas ísicas y de las elaciones de signi i-
cado que es uc u an un luga . En es e sen ido, el ema elegido cons i uye po si mismo una sín esis, una in e p e-
ación del ca ác e del luga . Pe o el p oyec o no es solamen e una selección del paisaje ísico, eal, al cual nos e e-
imos, sino que cons i uye la in e sección en e es e y el paisaje men al, la ep esen ación que de él enemos. Ese
alo de paisaje como luga men al, donde el p oyec o es deseo, p oyección imagina i a en el cual el a qui ec o, más
o menos concien emen e, des ela el p opio se , la p opia expe iencia, los p opios deseos y lo con on a con la ea-
lidad especi ica a a és de la ope ación p oyec ual. "Desde el momen o que el deseo, la necesidad-pulsión que
dibuja de alladamen e su obje i o, iende a signi ica se en una imagen (...), en esa ausencia de luga donde la in e-
io idad y la pe spec i a aspasan de una a la o a eme ge el paisaje del deseo"12.
2
NOTAS
1. I. Cal ino, “Le ci à in isibili”, Osca Mondado i, Milano,
1993, p. 164
2. "Yo en el esc ibi oy po se ies: engo an as ca pe as
donde me o las paginas que se me ocu e esc ibi (...);en
una ecolec o paginas sob e la ciudad y el paisaje de mi
ida y en o a, ciudades imagina ias, ue a del espacio y
del iempo", ex ac o de I. Cal ino, con e encia hecha en
la G adua e W i ing Di ision de la Columbia Uni e si y,
1983; en I. Cal ino p esn ación a op. ci .,pag.V-VI
3. En e los egis os con empo áneos más a en os al ema de
la ciudad (he edada de la sensibilidad de Michelangelo
An onioni), Wim Wende s -asume y p oyec a- los paisajes
en los que se e leja la condición con empo ánea a a és
del medio cinema og á ico. Las imagenes del paisaje u ba-
no que se han a ado en el cine y en el cu so de su his o-
ia son muy dis in as del aspec o eal que se han asumido
hoy; los ilmes nos sugie en mo imien o y dinamismo, una
ealidad en comple a ans o mación" ex ac o de Wim
Wende s, "The U ban Landscape", in "L'a o di ede e",
Ubulib i, Milano, 1992, p.85
4. A. Co boz, “Pe l’in e p e azione (1985)”, in A. Co boz,
“O dine spa so. Saggi sull’a e, il me odo, la ci à e il
e i o io”, F anco Angeli, Milano, 1998
5. Véase a es e p oposi o los di e sos ensayos de Solà-
Mo ales, " Di e encias. Topog a ía de la a qui ec u a
con empo ánea" , Gus a o Gili, Ba celona, 1995
6. La misma palab a con ex o de i a del la ino con ex us-
us, sus an i o masculino de con éxe e, o sea en e eje .
Con ex o en su acepción o iginal signi ica en o as palab as,
in e sección, nexo, li e almen e ejido (de hilos u o os)
53
El p oyec o se cons uye como in e acción en e las azas men ales y las azas de la exis encia. Las p ime as sub-
je i as po su p opia na u aleza, (siendo pa e de nues a memo ia, de nues a expe iencia, de nues os deseos) las
segundas suje as a in e p e ación (siendo múl iples las lec u as de la compleja es a i icación de la ealidad).
Los paisajes in isibles son las múl iples lec u as posibles de la ealidad, que el a qui ec o sin e iza a a és de la
ope ación p oyec ual, buscando la jus a in e sección en e imagen y ealidad, en e con ex o y p oyección. Niccolò
Tommaseo en su Dicciona io de sinónimos p ecisa que in isible es "lo que es escondido", pe o no po eso impe -
cep ible, o sea que "no se log a en e e " y "no puede se pe cibido"13.
Como en el lib o de Cal ino, in isibles signi ica implíci os, insc i os, la en es y en onces posibles, que deben hace -
se in eligibles a a és de un p oceso de abs acción. Luigi Mo e i esc ibe que "la a qui ec u a es, po su na u ale-
za, un a e eminen emen e abs ac o así como la música y la polí ica, según esa inísima e na desc i a po
A is ó eles de las a es no ep esen a i as, que no son copia de la na u aleza, sino cons ucciones ideales, abs-
ac as sob e ma e iales elemen ales conc e os"14.
Los paisajes in isibles no son solamen e e i o ios ísicos u ales, u banos, a qui ec ónicos - sino ambién men a-
les, o sea pa e del imagina io del obse ado . De es a mane a el a qui ec o, en su p oyec a , hace eme ge las a-
zas de la complejidad del mundo ísico y las azas de la complejidad del p opio se . Los paisajes in isibles cons i u-
yen en su conjun o el ma e ial de sín esis, los medios de in e p e ación que el a qui ec o dispone en la ase p oyec-
ual15. Aquel p oceso de sín esis y abs acción de la complejidad que descub e las di e sas e dades posibles, geo-
mé icas y ísicas, pe o ambién concep uales e ideológicas que yacen espe ando se seleccionadas en el caos que
nos odea.
7. A. Co boz, “T e apologhi della ice ca”, in A. Co boz, op.
ci ., p. 163
8. A es e p opósi o éase los ensayos con enidos en el
núme o monog á ico de "Edilizia Mode na", n. 87-88,
Milano, 1966
9. T. Maldonado, in AAVV., “Paesaggio: immagine e eal à”,
ca álogo de la mues a, Galle ia de A e Mode na de
Bologna, Milano, 1981
10. A. Be que, “All’o igine del paesaggio”, en “Lo us”, n.
101, Milano, 1999, p. 42
11. A. Be que, op. ci ., p. 42
12. L. Bo oni, “Paesaggio e u opia: il sublime, il pi o esco,
il oman ico”, in AAVV., op. ci ., p. 76
13 De inición dada po Niccoló Tommaseo, Diziona io dei
sinonimi, 1830
14. L. Mo e i, "T as igu azioni di s u u e mu a ie", in
"Spazio" n.4, Roma, en o- eb. 1951, p. 5
15. Una in e esan e acepción de paisaje geog á ico es la
de Rena o Biasu i que lo de ine como "la sin esis abs-
ac a de lo isible".
IMÁGENES
1. Ma io Giacomelli, Paisaje, 1970-1980
2. Rica d Se a, Shi King Ci y. On a io, Canadá 1972.
3. Las p esas de Bulogne-su -Me . Pas de Calais. F ancia
3
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1
ESCENARIOS PARA EL FUTURO DEL CORREDOR GRAZ-MARIBOR
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Manuel Gausa, Olegue Gelpí, Ignasi Pé ez A nal, Flo ence Ra eau, Ma c Au eli San os
De la misma o ma que lo hace el código gené ico, cap u amos a modo de e ícula helicoidal la imagen del e i-
o io en e las ciudades de G az (Aus ia) y Ma ibo (Eslo enia) sepa adas po 70 Km. de lagos, Alpes, on e as
y campos ag ícolas. Las zonas agmen adas e an a adas como ajas (s ips) de colo con el obje i o de ma -
ca allí la ocupación del luga o qué pa es se encon aban libe adas de uso o qué zonas pod ían inco po a se
al sis ema.
Desde es e código gené ico, se plan ean es es a egias de incisión e i o ial: la pe cepción de la supe posición
desde la densidad del en o no en el caso de G az, el deslizamien o pa a en elaza se con el núcleo de Leibniz –ciu-
dad aus iaca, in e media en e G az y Ma ibo - y la in il ación hacia la ciudad de Ma ibo .
DATA-FROM-SCAPE
De alguna mane a, se en iende como explíci a la in o mación que luye del mismo e i o io y nues o papel como
a qui ec os es la de c ea elaciones y no an o la de o maliza unos usos de inidos in lexibles y a empo ales. El
a qui ec o es el in e media io, en onces, en e el e i o io y su usua io c eando un nue o ipo de con a o en e
uso y en o no. El concep o de la in e ención emplea unas bandas, abs ac as, su gidas del análisis a g an esca-
la del uso y des ino del co edo GRa-MaR como si de una al omb a se a a a. La geog a ía exis en e apa ece
como con enedo a de es as bandas que a su ez con o man su u ilización al educi su o ma al da o lleno- acío
a lo la go del espacio en e las es ciudades. Algo así como la in o mación bi -no bi de cualquie código bina io
in o má ico.
CAMPOS DE ACTUACIÓN
T es escena ios iden i ican los es ados ambien ales de los 70 km de co edo e i o ial: la consolidación de los
núcleos u banos y su bagaje his ó ico, la ciudad di usa que il a un paisaje de ansición al conec a con el en o -
no pe i é ico y la capacidad de aslada in aes uc u as exis en es como au opis as, en y íos.
EL MIX TERRITORIAL
El en o no e i o ial, an es de se desc i o, y po lo an o omado, es uc u ado, se concibe como si de un p o-
ceso químico se a a a. La unión de dos elemen os dis in os no se aduce en su suma si no en su eacción al
combina se que esul a en un sin ín de nue os p oduc os e i o iales, que a su ez o malizan las dis in as ea-
lidades u banas, pe iu banas o de paisaje. Las líneas in aes uc u ales c ean co es y bo des a in e p e a , que
además si úan pun os de nue a cons ucción que i án in e i iendo con los lujos de uso y mo ilidad a lo la go
del co edo .
URBAN PLACEMENT
Cada escena io conc e o a lo la go de es e lujo su ge del in e cambio en e si uaciones u banas –p oduc o de un
paisaje su icien e pa a nu i las y al mismo iempo ac uando de g an placen a ecogiendo los alles y planos en bol-
sas–. Luga es con las mismas pendien es y supe icies pe mi en la génesis y el c ecimien o de pun os de u u a e o-
lución a lo la go del co dón in aes uc u al. Luga es que ac úan a modo de esclusas que a eces o igen, a eces
esul ado desacele an la mo ilidad longi udinal del e i o io pa a c ea un e lujo donde si ua nue as ac i idades
a los lados, en alles aho a deshabi ados o abandonados.
El nue o código e i o ial ansmi e isualmen e es as bolsas que g acias a su localización y capacidad, de inidas
po sus p opias ca ac e ís icas especí icas – ex u a, accesibilidad, localización... – se si úan pun uando el co edo
has a su encuen o con la o mación mon añosa de los Alpes y en e és os y la ciudad de Ma ibo .
TERRITORIOS LOGÍSTICOS
C eyendo que la a qui ec u a a anzada necesi a nue os concep os pa a ede ini al e na i as y supues os has a
aho a no u ilizados, se acuñó una nue a palab a LogiTe pa a exp esa el nue o ol del e i o io. El e i o io debe
cumpli con su come ido logís ico o no se á e i o io. Es a capacidad pa a ecibi y dis ibui , pa a enlaza y conec-
a , lo insc ibe en pa áme os de nue a índole. Se án encla es que descomp imi án el usos in ensi o de la in aes-
uc u a umbilical que los une.
Cinco pun os han sido iden i icados como cla es. Encla es que ac ua án como mo o del co edo G a-MaR y que
han sido desa ollados como o mas especí icas:
1. Pun os logís icos localizados en e ca e e as, ías de comunicación y cen os ope a i os que ap o echa an
nudos in aes uc u ales en desuso, espacios “ma ginales” en los “má genes” de las a e ias pa a habili a
nue os usos: equipamien os depo i as de al a ag esi idad, hue as sociales, escena ios musicales al ai e
lib e...
2
IMÁGENES
1. Co edo G az-Ma ibo
2. LogiTe® Zona W
3. Scape iew. LogiTe ‚ Zona W.
4. Plan a co edo G az-Ma ibo
2. Encla es e i o iales que pe mi en el in e cambio de pe sonas, bienes... pe o po
encima de odo in o mación. Se án luga es donde mic o-emp esas pod án se sem-
b adas pa a ap o echa la ingen e ue za de los es udian es uni e si a ios exis en es
en el co edo (escogidos po su ce canía a cen os uni e si a ios exis en es –en e
G az y Ma ibo 40.000 es udian es uni e si a ios pod ían desa olla sus capacidades
en el mismo medio donde se encuen an-).
3. Zonas con una condición especula i a impo an e. Relacionadas con posibles
p omociones u ís icas, de ocio, lúdicas, que se án des inadas a la c eación de
“play eso s” en con ac o con los íos (Mu y D a a) y los lagos.
4. Escena ios de al o con enido “na u al”. Se conciben como elemen os de in oduc-
ción de una nue a ges ión ho i u ícola en ambos países con el obje i o de c ea una
“ma ca” e i o ial que aúne las mejo es ca ac e ís icas del co edo . Vinos (se p opo-
ne la c eación de un ins i u o enológico en G a-MaR), u as (se conside a una nue a
come cialización de sus p oduc os con una labo especí ica de “b anding” y expansión
global) deben se p io idades de una nue a adminis ación a la go plazo en la egión.
5. Localización de cen os indus iales de ans o mación de al a ecnología añadiendo
la capacidad de diseña e in es iga en pa ques dedicados a la au omoción y anspo -
e (indus ia adicional del luga ). Se debe aduci la ac ual indus ia pesada side ú -
gica, a pa i de aho a en g a e compe encia con Asia y el Es e de Eu opa, a una indus-
ia dedicada al alo añadido que puede p o ee un buen diseño y la al a ecnología.
Cinco es a egias que debe án p o ee una ía de u u o a la nue a inclusión de un
país (Eslo enia) en la Unión Eu opea.
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