Metáforas animales en la terminología militar
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METAFORAS ANIMALES EN LA TERMWOLOG~ MILITAR MARIA ANGELES LOPEZ VALLEJO Universidad de Granada Introduccion A partir de la epoca renacentista tendri lugar la creaci6n de muchas de las terminologias tkcnicas pertenecientes a distintas disciplinas. Las evoluciones experimentadas por nuestra lengua convierten al espaiiol modern0 en preciado vehiculo de difusion cientifica y surge la necesidad de encontrar las herramientas precisas para designar cada nuevo concept0 o de elegir vocablos que representen fielmente 10s contenidos que se expresaban anteriormente en otro idioma. En palabras de Cantillo Nieves (2005: 106), nos encontramos ante (an elenco de voces que viene a ennoblecer la lengua espaiiola del momento)). El lenguaje militar no se mostrari ajeno a esta etapa de gestacion en cuanto a sn vocabulario se refiere. En estos aiios de ((nuevos nacimientos)) politicos y culturales el avance de la tecnica y la ciencia son energicos protagonistas y el arte de la lucha va a ser complice de importantes innovaciones y audaces experimentos. Se da la bienvenida a un complejo tablero donde se desplazan fichas antiguas y de nueva incorporaci6n. Las mis veteranas -algunas tambien snsceptibles de mutar sus caracteristicas pueden o no conservar su nombre original; las que van a ser estrenadas precisan una identificacion. Distintas soluciones son las que se adoptan en esta segunda situation. Si la nueva realidad (arma, oficio, estrategia) surgio en suelo extranjero, puede ser nombrada desde la lengua del pais inventor. Mas, puede que se prefiera un bantizo autoctono y surja en nuestra lengua la necesidad de buscar significantes para nuevos significados. Dos son 10s principales medios qne destaca Verdonk (2004: 895) para la renovacion del Iexico en la epoca de 10s Austrias: 1. La renovaci6n de voces procedentes de otras lenguas (vivas o muertas), o sea, el prkstamo lingiiistico. 2. La constmcci6n de nuevas unidades lexicas mediante la composicion, la derivacion y la parasintesis. Los criterios designativos van a ser diversos y para lograr la ((correspondencia inequivoca entre ideas y vocables)> sefialada por Julio Palacios (1964: 421),
se rendiri homenaje a la neologia, un procedimiento lingiiistico fundamental en nuestro idioma en el Bmb~to cientifico de aquellas centurias renaccntistas. Esta urgencia de neologismos puede resolverse por diferentes vias -ya hemos sefialado algunas-: - neologia formal o creacion de una palabra nueva, - neologia de sentido o dotacibn de un nuevo significado a una palabra ya existente en el idioma, - neologia sintictica o cambio de categoria gramatical'; pero uno de 10s mecanismos de creacion IAxica mas reiterativos en nuestra parcela bilica va a ser, dentro de la segunda clasificacion, el de la asociacion metaforica. Se usaran con gran frecuencia las inetaforas para ofrecer etiqueta a lo hasta ese momento desconocido y, a la hora de aplicar este recurso, 10s nombres de animales, entre otros, van a tener importante protagonismo. 1. El Recurso de la Metifora El lenguaje esta lleno de vocablos que se han desarrollado a partir de 10s usos metaforicos de las palabras y hay quienes justifican este recurso aludiendo a la pobreza de 10s medios del lenguaje, como consecuencia de la limitacion de la mente humana. En estos tkrminos se expresa Charles Bally: Cuantas veces podemos remontarnos a la fi~ente de una imagen, tropezamos con alguna limitacibn de la mente humana o con alguna de las necesidades a las que obedece el lenguaje. [. .] Asimilamos las nociones abstractas a 10s objetos de nueshas percepciones sensibles, porque es el imico medio que tenemos de tener conocimiento de ellas y de hacerlas inteligibles a 10s otros. Este es el ongen de la met& fora, que no es otra cosa que una comparacion en la que la mente, engafiada por la asociacibn de dos representaciones, confunde en un solo tennino la uocihn caracterizada y el objeto sensible como punto de comparaci6n2. Si este entender y experimentar un tipo de cosa en terminos de otra va a intervenir decisivamente en mnchos de 10s bautizos linguisticos, desde el de las realidades mas cotidianas hasta el de las mas especificas, en el terreno militar van a adquirir nna productiva participation dos mktodos de evoluci6n semantica: el uso de la metafora y la extension metonimica'; voces que ya existen en nuestra lengua adquiriran un nuevo sentido qne las integra en el ambito especializado de la milicia. Gutit-rrez 1998: 110. ApudLeguern 1976: 187. 3 Aunque en el presente trabajo s61o nos centraremos en 10s ejemplos de asociaci6n metafiirica, el proceso de la metonimia, objeto de estudio en otro de mis proyectos, se convierle en una rica fuente para la constituci6n del ltxico militar.
Cualquisr camp ta&ico puede sug& una aso~aadin mtaf&iqa &asparkda a an Wto mis a& o a una pmeiatotalmente alejada. Sin embargo, dos de Iaq foentes perm@~mtes de imigene~ sob el hombre y 10s anhales. GQmo in6iaa Madfn-Mtmicio, d mino ar6.d ba dae6 lugat a nombrea de iaswtosy miquinsrs y sus pastes a variedad enorme @e campamiones CQ~I emotwisnes hurnopisikas o peymtivas, e inclwsa, a fmm verbales y adverEale4: de cornportdento (Martin-M&o 1992: 23814. A& en el esvenario de la $$ma, la malogia entre mimalea e insmrm acas d ma ibente hagotable. Alvem la gemejanza ~e eetltnr en el aspato fish rlaf aan oued6n (en alguna de las partes que canftgupan au anammia). Bin embargot en ottae oizadmes, el vlnrulo & IeW nne es instimperceptible y hy grre ubicw laatma met$f& en dgma cudidad intana: habadad, forma de conporpmiento, ete., que rnrmififfa compaFtit el mismo nombre son aquellaa rdidades can las que gumla cmctedsti~as aoblopas, apes= de que haya unttHan&halvabla: se trata de seres anirnados qpe pt5skm su identifioaei6n a mbrias mauimah. Eu Ia&l.en'a y poliorc4tica ee invent&& muchtts m&pinas e inetmmmtos que inwqmran m su es~~ o oon@sidi6n omamento& o piezas fuacionales que rwnerdan alguna mna corporaI de ~ll animal defernitdo: cabeza, e~mmidades infetiomr( eeto. La belicosldad que puden susCitgr algunw aoidea y sus pmpia~ mas dz: defenga nm10s s& tenidas em stnnta po~ las w~atim de, lw armas. Si biea nosotm no8 centmemos prlwipahente en eI mcimenb en el que la grrSctica, de la wtillerla onrpa an he~sca papel en el arte dala guem ys For cwsiggientq en la uxpncia de porn nOmbre a tadas las innovacionm deriv& dkl c~combab moderno~5, somos eondmes Be que ya dedc la actuaei6n de im leibnes fommas se reburrla a1 muado snimal para mimetizar la m&umi&~ y de algunoa utemilicts mpleados en la bkalla. En e& sentkdo ms vem&s obligadm, por una patte, a dudir a algune m&Worah: anhalea c~~solidadas en el vocabulario &tar mtes deI +ento# y, por a br mferm~ia a las htegdas rn c)tsaspareeIas b&~:as $istintas dela,aefg. De ests,fom eatable-, carian 1% imumcnhies metifom en quc sc ha ~X~IWXIO la faculwd imaginativa del humbre. sj medforas mrmpom6rficas, b) metiforas animales, c) rncrhfo~db: sincst;-sicas y d) methlbm . ~ par camhio dr .dcnlidu vul~w. Los siglos A?, v XVI son rnarcu ciunol6gico de imponantes iruwrriunes ernpleadas en el terreno rniiita. Dedc la (;urn de Granada cowspu6n quc se trnh de los cjCkitov en la I'cnhula Ibknca camhiar* progresiuan~cnre y Gurualo Femhder de Cordohs se alrari -en sub carnpaiiaq en temrurio italiaow corn cl precursor dcl cjircim mdccmo. tl \(Ordn Capit&,, unira hih~lrnente lo, benelicius & nnriguas formxcioncs (legiones romanas) wn la% aportaciw nc4 dc orra~ ejbrcitos conternporhms, tales como lo.; suiros, alcmes y 6-dnceses, tom;mdu dc ellus rus rncjures cwlidadn y comb~nhndolos en el cunglomerdu mS efectivn de la+ca,
a) metaforas animales qne han dado lugar a designaciones de armas, instrumentos y otras realidades pertenecientes a la artilleria. b) metaforas animales que han dado lugar a designaciones de realidades no relaelonadas con la artilleria propiamente dicha (muchas de ellas empleadas antes del siglo XV). c) metiforas construidas sobre el nombre de una parte corporal de un determinado animal. I. I. Designaclones de armas, instmmentos y otras realidades pertenecientes a la artllleria ASPID: 'Anna de fuego de pequeiio calihre'6 Conoscese esto claramente en que la Magestad Cathhlica, en este su Real Castillo de Milan, donde ay grandissimo numero de pieqas de artilleria, conviene a saber, smeriles, falconetes, medios sacres, aspides, medias culebrinas, culebrinas, quartos y medios caiiones, caiiones y dos basaliscos; [1592, Collado, Luis, Pldtica manual de artilleria, Milin, Pablo Gotardo Poncio, fol. 8v1. En cuanto a1 animal reconocido con este mismo nombre, se trata de una vibora ya llamada en la lengua griega auz~i; y en la latina, aspis,-idis. La asociacion metafbrica que estahlece el vinculo entre la realidad animal y la militar se basa, por un lado, en la forma longitudinal, y por otro, en qne ambas tienen la capacidad ofensiva en sus extremos (el reptil expulsa el veneno por la boca y la pieza de artilleria arroja el fuego por su orificio). El arma denominada ispid o dspide se empleari en el campo de batalla aproximadamente a partir del siglo XVI. De hecho, 10s diccionarios del XVTI y comienzos del XVIII no registraban todavia el sentido militar. La Academia recoge la acepcion que nos incumbe en la inconclusa segunda edici6n de Autoridades (1770). CULEBRINA: 'Pieza de artilleria de escaso calibre, pero larga y de mucho alcance' e 10s artifiqios que ende estaban para las mas, e fizieron con ellas algunos bien sefialados tiros. E asimesmo un escudero que con ellos estaba, que se llamaba Alfonso Gallego, fizo un tiro con una culebtina, con que mato luego un hombre de annas de 10s de fuera [1453, Anhnimo, Crdnica de don ~lvaro de Lm~a. (Corpus Diacronico del espaiiol, Real Academia ~spafiola~)]. Prescindiremos de marcar el uso antiguo de este tipo de armas que aqui traemos, pero nbtese que la mayoria de 10s diccionarios, generales o tecnicos, tienen en cuenta; algunos ya desde el siglo XVIll, la condition de desuso de este tipo de armamento en la artilleria, que tal y como inhcabamos evoluciona y perfecciona sus componentes aceleradamente. En adelante, CORDE.
METAFORAS ANTMALTS EN LA TFKMMOLOGIA MILITAK 339 En el Dicc~onario ~nilitar de Almirante leemos una acepcion distinta: ccculebrina llamaban tambiin 10s artilleros el cartucho de carton, delgado, reforzado con papel encolado, relleno de una mezcla de amfre, salitre, carbon y polvorin [...I Sirva para rellenar las cabezas de los cohetes colocandolos en el cebo hacia abaj~))~. Estos dos sentidos del diminutivo lexicalizado de culebra surgen, del mismo mod0 que la acepcion militar de aspid, del parecido existente entre el cuerpo cilindrico y largo del reptil ofidio y la forma del arma de fuegog. El diminutivo culebriJJa tambien supone un sentido en el campo de las armas: 'cierta hendidura que queda en 10s cafiones de las armas de fuego cuando el hieno no esta bien trabajado'. Dicha hendidura guarda parecido formal con el reptil de reducido tamafio. Que por faltar el maestro en alguna de estas cosas, queda falsa la obra, y en 10s cafiones es la mayor falta que pueden tener, porque el hierro no queda unido, sino pegado, es fuerza tenga hendidura, que es a lo que llamamos culebrillas, por las cuales revientan 10s caiiones [1644, Martinez de Espinar, Alonso, Arte de ballesteria y monteria, (CORDE)]. Sobre el movimiento ondulante y marcado en eses que realiza la culebra animal se crea el derivado culebrear que en la milicia lo define Almirante como sigue: ((en la tactica, lo mismo que serpentear, ondular, hacer eses o flexiones, por no marchar bien 10s guiasn'0. Los mismos argumentos que se&n hemos vistllevan a denominar algunos instrumentos bilicos con el nombre de determinados reptiles, aspid, culebra, han motivado el empleo de otras construcciones metaforicas que aqui no podelnos incluir. Es el caso, entre otras, de 10s diininutivos serpentin, serpentino y serpentina, del auinentativo serpent611 y de la forma verbal serpentear, todos ellos derivados de serpiente. El animal asi llamado guarda caracteristicas muy afines con 10s reptiles anteriores, si no se trata, mas bien, de una subespecie de aquellos, o incluso del mismo animal con distinta etiqueta sinonimica. Este intercambio de nombres con significados muy proximos se traslada al escenario de la guerra y algunos lexicografos son incapaces de discriminar las diferencias que nbligan al empleo de nombres distintos, si las realidades son aparentemente equivalentes. Quizh las peculiaridades que derivan del distinto calibre o longitud de las piezas son las que llevan a necesitar identificaciones especificas, aunque en sus acepciones reales lleguen incluso a ser sinonimas. Jose Almirante denuncia esta situation Almirante 1869: sv. culebrina. Derivado de culebrina se documents la var culebrinero, con la que se nombra a1 'soldado de a pie armado de culebrina'. Estevanez, en cambio, elige la forma culebnno para el combatieute armado de culcbrina portatil en el siglo XV. lo Este verba sc utilirari para referirse a 'andar formando eses y pasando de un lado a oho', sin tener que pertenecer el uso al terreno bhlico.
en 10s siguientes terminos: <(en materia de culebrinas, aspides, basilisticos, serpientes, dragones, etc. sino [sic] se especifica el calibre, no se dice nada. Reina ma confusion de gkneros y especies mucho mayor que en la historia natural))". FALCON: 'Especie de caiibn de la antigua artilleria' (Academia 1791,Y ed). Seyin la frecuencia de uso en 10s textos constatados, resulta ser mb productiva que esta unidad lexica en el terreno de las armas el diminutivo lexicalizado: FALCONETE: 'Pequeiia pieza de artilleria, de corto calibre, que se fundia de una sola pieza ya en el siglo XIV, y que giraba sobre un eje para apuntarla'. E mand6 qne a toda diligencia fuese el artilleria, en especial la quel dia antes habia ganado a 10s franceses, que eran diez caiiones e tres culebrinas 6 falconetes e gerifaltes hasta en niunero de heinta e cinco piezas muy hennosas, e con ellas mb de dos mill caballos e gran despojo [1497-1515, Gomalo Fernandez de Oviedo, La vida de1 Gran capitin (Cartas del Gran Capitin), CORDEJ. Necesitariamos informacion mas precisa para poder establecer la relacion pertinente con el ave llamada halcon, voz que si ha evolucionado de acnerdo con las leyes foneticas de nuestra lengua12. Sin embargo, a juzgar por las palabras de un autor del siglo XVI que exponemos a continuacion, el hecho de elegir principalmente aves y reptiles para designar 10s utensilios de la artilleria (hasta ahora hemos podido comprobar que todas las voces ofrecidas remiten a esta clases taxonomicas dentro del mnndo animal) no es algo aleatorio; sino que quienes manejaban este tipo de mas eran muy conscientes, a la hora de poner nombre, de las cualidades voraces que proyectaban estos seres vivos en la caza y sumision de sus presas, su capacidad para atrapar velozmente a sus enemigos o victimas alimentarias y las consecnencias mortales derivadas del veneno que algunos de ellos pueden expulsar. y de esta rnixtura se formaron innumerables pie~as de artilleria, alas quales ponian los nombres que mas agradavan a sns auctores, pero, por la mayor parte, les ahibuyan aquellos de las aves de rapEa y de otros animales fieros y venenosos de natura, como son esmenles, falconetes y passavolantes, sacres, ispides, culebrinas, serpentinos y basaliscos, con otros muchos nombres, 10s quales, pot no ser prolixo, dexari. de nombarlos todos [1592, Luis Collado, PJitica manual de artilleria, Milh, Pablo Gotardo Poncio, fol. 6v]. GERIFALTEl3: 'Pieza de la antigua artilleria de muy corto calibre'. E mando que a toda diligencia fuese el artilleria, en especial la quel dia antes habia ganado a 10s franceses, que eran diez caiiones e tres culebrinas C falconetes C geriJose Almirante. 1869: s.v. culebrina. l2 Si obsesvamos 10s ejemplares que guardan celosamente algunos museos, nos resnlta imposible establecer el parecido fonnal que las dos realidades de igual forma llarnadas mantienen. l3 La mayoria de los diccionanos recogen en su macroestmctura la enirada gin'filte, pero cuando definen esta voz remiten a gen'fdte. En el Diccionano de Autoridades encontsamos, ademas de genyalte, la forma gn'fdto: 'cnlebrina de muy peqneiio calibre'.
faltes hasta en nimero de heinta e cinco piezas muy hernosas, e con ellas mas de dos mill caballos e gran despojo [1497-1515, Gonzalo Femhdez de Oviedo, La vida del Gran capitin (Cartas del Gran Capita'n), CORDEj. Esta creacion metaforica obedece a la raz6n que acabamos de seiialar en la unidad anterior. No obstante, hallamos aqui otro elemento que fomentana la analogia entre el animal y la pieza militar, esto es, la figura de dardo que presenta esta segunda recuerda las pluinas en forma de flecha que caracterizan a1 halc6n de gran tamafio bautizado como gerifalte. Aunque hasta ahora solo hemos hablado de seres vivos que vuelan y que reptan, existen muchos otros animales de origen y especie distinta elegidos para nombrar utensilios de artilleria. Es el caso, entre otros de: ESCARABAJ0i4: 'Defecto que suele encontrarse en la superficie interior del animal5 de las piezas y que consiste en nnas desigualdades producidas por la interposition de algtin cuerpo extra60 en 10s metales al tiempo de efectuarse la fundicion'. jY para que 10s engaiios que en esto suele aver se entiendan con facilidad, sera necessario referir 10s defetos de importancia que muchas vezes se suelen hallar, 10s quales son en dos maneras: o por tenet agujeros la pieqa, que 10s funidores llaman escaravajos o por averse atravessado la alma d'ella sobre que esta fundada. 11590, Alava de viamint, Diego, Elperfecto capitin, Madrid, ~edio Madrigal, fol. 156 R]. El cuerpo deprimido del animal que lleva este nombre y el color oscuro aprneba la similitud con estas imperfecciones en las armas: CAN: 'Pieza pequefia de bronce de la artillena' En el assedio de Caste1 Novo de Levante, donde 4000 hombres solos sitiados, mataron mb de 30000 turcos y no teniendo a1 ultimo con qu& repararse ni cubrirse de la artilleria de 10s enemigos, hizieron que delante de si un muy alto bestibn de 10s cuerpos de 10s turcos muertos, de manera que no podian aquellos canes tirar bala que no diesse en 10s cuerpos de sn gente misma. [1592, Collado, Luis, Plzttica manual de artilleria, Pablo Gotardo Poncio, 57~1. En la fundieion de esta arma se tomaba como modelo para conseguir la finalidad estktica la figura de un perro y se grababa la cabeza de este cuadnipedo en la herramienta de artilleria. De ahi que reciba la misma denomination que el animal. Otra acepcion militar es la de 'percusor de las armas de fuego' Cala el can y ca16 el can, Y a1 torno de media welta con dos preguntas de fuego Habla el plomo de dos respuestas [Calderhn, Comedias, ed. Riv. T. 9 pig 100, (Djccjonario histdnco 1936)l. l4 Otras variantes formales documentadas son escarauajo y escaravajo. l5 En la pieza de artilleria, y en toda arma de fuego en general, ihlma es el hueco del c~hn.
Wartelet explica la asignacion del nombre del canlno a esta parte del arma porque ((imitaba toscamente la figura de un perron16. De hecho, uno de 10s sin& nimos mis frecuentes con este mismo valor es perrilo. 1.2. Realidades pertenecientes a otras parcelas militares distintas de la artilleria y empleadas en nuestro pais antes de la Ppoca renacentista CANGREJO: 'Pieza de la antigua armadura para defender las corvas y la sangria' (Estevanez 1987). La aplicacion de esta voz en la guerra hicamente se recoge en 10s diccionarios temhticos sobre la milicia y recuerda al crustaceo de este mismo nombre por el caparazon defensivo que lo caracteriza, ya que dicha pieza formada por laminas de acero tiene como funcion resguardar varias partes del cuerpo del soldadol7. habia unos cuautos cangrejos militares. Peso pronto llegamos a un agujero, mis negro que la couciencia de uu malvado, y penetramos en 61 resueltamente. A la enhada habia unos cuautos cangrejos militares, armados de mausers, ultimo modelo, y poniendonos la bayoneta al pecho, nos pideron el santo y seiia [I91 l, Anbnimo, El recreo de mis heos ARIETE: 'Maquina militar para batir murallas. Era una viga larga y muy pesada, uno de cuyos extremos estaba reforzado con una pieza de hierro o bronce'(GagoJover 2000). El nombre empleado en la milicia nos remite a1 termino latino aries, arietis utilizado para referirse a1 animal que nosotros reconocemos con el nombre de camero. Desde afios muy tempranos encontramos en nuesha lengua ejemplos de ariete con sentido militar: e des que tito ouo aquesto dicho fizo llegar a1 muro que estaua ante1 templo 10s engennos que sou llamados en latin anetes que quier tanto dezir cuemo carneros por que topan con el muro en la manera que 10s carneros suelen topar & enn espannol llaman 10s bozones por que 10s maderos con que firen el muro son fcrrados en somo una grand pieqa [1270-1300, Estoria de Esparia I, (Gago-Jover)]. La asociacion metaforica que provoca la palabra ariete en el context0 de la lucha puede justificarse por dos motivos. El primero obliga a tener en cuenta que I6 Wartelet 1863: s.v. can. l7 Se obsenran discrepancias en cuanto a la epoca en que tiene lugar el uso de esta arma defensiva. Wastelet afirma que el uso del cangrejo es anterior al siglo XVI. Sin embargo, Almirante recoge el siguiente testimonio: ((estas piezas cerradas se ven muy pocas veces en armaduras anteriores a1 siglo XVln. El texto que aportamos es de epoca tardia, ya en el s. XX. l8 Se observa en este ejemplo un uso metonimico. Se designa a 10s soldados con el nombre del tip0 de armadura que visten.
unida a la viga que constituye la miquina de guerra aparece una figura conshuida en hierro o bronce que representa la cabeza de un carnero. El segundo se centraria en la capacidad que tiene el momeco para embestir con la frente. El ariete militar movido con impulso imitaba el mod0 de topar de 10s carneros cuando golpeaba 10s muros de las plazas fortificadas. A pesar de que en 10s siglos XVI y XVIT los autores llalnan la atencion sobre el empleo de esta maquina y muy frecuentemente aparecen acotaciones semanticas cuando se menciona esta palabra, como hace Cristobal de Rojas en su Sumario de milicia antigua y moderna (1607)19: ((El ariete es un madero con una punta de bierro a hechura de cabe~a de carnero; y la hoz es otro madero)), sabemos por 10s historiadores que fue uno de 10s primeros recursos que se pusieron en uso, desde kpocas remotas. Constancia de ello nos dejan 10s siguientes textos donde encontramos referencias explicitas sobre el escenario donde tuvo lugar el alumbramiento del ingenio militar y detalladas descripciones de su composici6n. Asimismo, se confirman en estas lineas las causas sefialadas para justificar la extension de la metafora. Primeramente, el anete, que es michina para hatir, dizen que se ha110 d'esta manera: 10s carthaginenses pusieron campo sobre Cidiz para tomarla; y, aviendo tomado primer0 el castillo, se esforqaron de armynalle; y, no teniendo instnunento conveniente para cllo, tomaron una viga; y, sostenikndola con las manos y la cabeqa, hiriendo continuamente el alto mnuro, dembavan por orden las piedras; y assi, de grado en @ado deshizieron toda la muralla [1582, Urrea, Miguel de, Traduccion de la Arquitectura de Marco Vifnlvio Polli6n (CORD@]. La maquina llamada ariete, que quiere dezir 'carnero', se aplicava, assi mismo, al comhatir las fortalezas y derrihar las murallas; Ilamironla de este nombre y aun dikrode la figura y forma de aquel animal par el effect0 que con ella se hazia y mod0 como se exercitava, porque, assi como el camero con 10s duros cuemos comhate con otros animales y, para de nuevo y con mayor impetu arremeter, torna atrks, assi mismo se hazia con esta miquina y con la traha aretina que dentro de si llevava; era esta trabe semejante a aquella de la testudine, pero aquella cabeca de hronzo que atormentava las murallas era semejante a una gruessa cabeqa de carnero, seg6n qne la figura que aqui se vee representa [I 592, Collado, Luis, Platica nlanual de artilleria, Milin, Pablo Gotardo Poncio, fol. 5v]. En equivalencia con ariete se recoge la voz camero desde el siglo XVI: E hahian fecho un engenio con cadahalqos, e con zarxos e con grandes maderso traviesos, entremezclados muy hien, e con saeteras por kl, e mandkonle que lo levasen adelante, e otro engenio, que decian carnero, para ferir el muro con 61 [1503, Gran conquista de Ultrmar (Diccio~lario historico, 1936)l. l9 CORDE.