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Contribución al estudio del urbanismo antiguo en el Bajo Guadalquivir: el caso de Lebrija (Sevilla)

Tomassetti Guerra, José María

Abstract

Ofrecemos en este trabajo una interpretación histórico-arqueológica de la ciudad de Lebrija a partir de la reconstrucción paleogeográfica de su entorno inmediato, la constatación de las primeras evidencias de poblamiento estable y su surgimiento como centro urbano. Basándonos en fuentes escritas, arqueológicas y documentos gráficos, presentamos nuestras actuales hipótesis para el oppidum turdetano, el municipio romano y la villa medieval.

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CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DEL URBANISMO ANTIGUO EN EL BAJO GUADALQUIVIR: EL CASO DE LEBRIJA (SEVILLA) po JOSÉ MARÍA TOMASSETTI GUERRA RESUMEN O ecemos en es e abajo una in e p e ación his ó ico-a queológica de la ciudad de Leb ija a pa i de la econs ucción paleogeog á ica de su en o no inmedia o, la cons a ación de las p ime as e idencias de poblamien o es able y su su gimien o como cen o u bano. Basándonos en uen es esc i as, a queológicas y documen os g á icos, p esen amos nues as ac uales hipó esis pa a el oppidum u de ano, el municipio omano y la illa medie al. ABSTRACT We o e in his wo k a his o ical and a chaeological in e p e a ion o he ci y o Leb ija, om he palaeogeog aphical econs uc ion o i 's hin e land, he e i ica ion o hei i s e idences o pe manen se lemen and i 's o igin as an u ban cen e . Acco ding o w i en and a chaeologi- cal sou ces, and o g aphical documen s, we p esen ou cu en hypo hesis o he u de an oppidum, oman own and medie al illa. El desa ollo adqui ido po la A queología U bana en Andalucía en los úl imos a ios ha pe mi ido la p oli e ación de es udios pun uales en cie a limi ada can idad de municipios cuya e olución u banís ica más se in uía que se conocía. Es os abajos, sin emba go, han sido más el e lejo de la eclosión de cie as "a queologías" de co e adminis a i o (a queología de ges ión, con ac ual...) que el u o de e dade os p oyec os o ganizados de in es igación, de mane a que en su mayo ía han e minado po con ibui escasamen e al escla ecimien o de los in e ogan es que cada localidad, cada yacimien o u bano, plan eaba. Excepciones apa e, casi siemp e se ha in e enido en ellos po la ía de eme gencia, a menudo bajo la di ección de p o esionales cuyas o mación y capacidad quedan ue a de oda duda, pe o que no disponían ni de la in o mación ni del iempo necesa ios pa a en abiliza cien í icamen e el esul ado de sus ac uaciones. Al inal, la ela i a p o usión de publicaciones apenas e mina siendo ú il a menos que sean más a de e o- madas y e isadas a la ho a de p og ama es udios de ca ác e sis emá ico. SPAL 6(1997): 243-262 ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1997.i6.14 244  JOSÉ MARÍA TOMASSETTI GUERRA Po o o lado, la mul iplicación de exca aciones de u gencia no ayudó a di e si ica las líneas de abajo pues, desde el p ime momen o, ue on acapa adas po los a queólogos p o inciales y enían luga p e e en emen e en las capi ales de p o incia. Con len i ud pa ece que la nue a conciencia emp esa ial de los a queólogos andaluces, al hilo de las posibilidades que los Planes Gene ales de O denación ab en a los p o esionales au ónomos, pe mi e que la adjudicación de los abajos sal e las ba das del co al de la Adminis ación Pública, pe o aún es mínimo el a ance en los pequeños municipios, como Leb ija (con menos de 25000 habi an es), en elación di ec a con el es ancamien o de las polí icas u banís icas, a menudo dependien es de No mas Subsidia ias cuya eglamen ación pa a la p o ección del Pa imonio His ó ico no a ec a más que a los monumen os que, en su día, ue on decla ados Bienes de In e és Cul u al De odo ello esul a que el conocimien o de la e olución de los espacios u banos desde su implan ación o iginal sólo se a o ganizando en las g andes ciudades (donde el olumen anual de edi icación hace iable la exis encia de emp esas p i adas de la ama de la A queología) y en o as meno es adicionalmen e inculadas al u ismo pa imonial o que poseen museos o g andes yacimien os "clásicos" desde donde se canaliza la in es igación de sus espec i os sola es municipales (Có doba, Ca mona, Je ez o San iponce pueden se ejemplos álidos pa a cada caso). Lo habi ual es, no obs an e, que los pequeños y medianos cen os u banos hayan sido ob iados po la in es igación sal o que pe enecie an a coma cas cuyas ca as a queológicas se lle a on —o se lle an— a cabo. El pano ama ac ual pa a, po ejemplo, conoce las ca ac- e ís icas especí icas del u banismo omano en las ciudades de la Bé ica, la p o incia hispana con mayo densidad de asen amien os, es oda ía de icien e, en an o odas las in e encias posibles se hacen de la o ganización de las p incipales de ellas (I álica, Bolonia, Co duba, e c.) o aplicando esquemas gene ales al mundo omano que pocas eces saben explica con éxi o las pa icula idades de cada municipio. En conc e o, la in es igación his ó ico-a queológica pa a Leb ija-ciudad en el p esen e siglo se inicia muy emp ano po la labo de D. Luis López-Qui oga Salgue o, que ie e en publicaciones de i ada local pa e de sus imp esiones, pe o, es amos segu os, sin que haya ascendido g an pa e de sus ano aciones, al ez conse adas en el a chi o amilia del que ue c onis a local, ya di un o, D. José Bellido Ahumada2, quien en 1945 había e minado la p ime a edición de La Pa ia de Neb ija (No icia His ó ica). En e 1945 y 1971, echa de la 2' edición de es a ob a, conocidos a queólogos del momen o inician una co a se ie de apo aciones con a ículos e e idos a hallazgos casuales (un ídolo cilind o calcolí ico —Es e e 1961—, los llamados "candelab os" a esios -Almag o 1964- y algunos agmen os de sa có agos paleoc is ianos —Bendala 1971—). Quizá debido al in e és que se iba despe ando en el Bajo Guadalqui i en o no a de e minados emas (en 1968 u o luga el amoso Simposio sob e Ta essos, en Je ez) y an e lo llama i o de algunos de los hallazgos ci ados, se inician los abajos de campo en 1977, p ocediendo A. Teje a Gaspa a la exca ación del que ue Hue o Pimen el, al No oes e de la ciudad, luga hoy in adido po la deso denada u banización que se p odujo en los años inmedia amen e pos e io es en las ase as del Cas illo. Teje a publicó sus esul ados en el No icia io A queológico Hispánico (n° 26, 1985), habiéndolos p esen ado an e io men e en Lugo con mo i o del XV° Cong eso Nacional de A queología (Za agoza 1979). La p o e- chosa isi a del Pad e Recio a nues a localidad y su oma de con ac o con J. Bellido y A. Ca o Bellido, quien po en onces ya había comenzado la p ospección del é mino municipal (en onces aba caba ambién el del Cue o, seg egado pos e io men e), dio sus u os en a ios abajos undamen ales pa a el es udio de los ma e iales a queológicos, epig á icos mayo men e, de la ciudad a do omana y isigoda (especialmen e Recio 1979). 1. Pa a Leb ija, se es á edac ando el P.G.O.U. que inclui á una No ma i a de P o ección del Pa imonio A queológico, ya elabo ada (Tomasse i y Ca o, inédi o). 2. De López-Qui oga conocemos los ex ac os que J. Bellido u iliza en su lib o (Bellido 1985), p oceden es de un a ículo i ulado "Recue dos His ó icos". El Lá igo, n° 1 (Agos o, 1901), que no hemos sabido localiza en las heme o ecas, pe o que en 1928 apa ece, di idido en a ias en egas, en el Dia io de Leb ija. SPAL 6 ( 1997) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1997.i6.14 CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DEL URBANISMO ANTIGUO EN EL BAJO GUADALQUIVIR:...  245 En la década de los ochen a a anca una nue a ase de la in es igación inaugu ada con la conclusión de la Ca a A queológica de Leb ija, con ibución del ci ado A. Ca o al p oyec o, nunca e minado, del Depa amen o de P ehis o ia y A queología de Se illa que p e endía el es udio p ospec i o de oda la p o incia 3 . La ac i idad de es e in es igado (hoy p o eso del Depa amen o de His o ia, Geog a ía y Filoso ía de la Uni e sidad de Cádiz) ya no ha cesado, y a él debemos un g an núme o de a ículos y monog a ías que, en aquellos a ios, dedicó especialmen e al análisis del Calcolí ico y la Edad del B once en la ma gen izquie da del Guadalqui i o a de e minados aspec os ma e iales y hallazgos de in e és. Con su abajo de 1986-87 "Nab issa (Leb ija, Se illa). Los o ígenes del núcleo u bano" 4 sien a las bases de lo que se á la nue a e lexión his ó ico-a queológica de la ciudad has a la ac ualidad. Haciéndose, en pa e, eco de es os es udios, llega has a noso os la e ce a y úl ima edición, ampliada y e isada, de La Pa ia de Neb ija en 1985. 5 Desde es e momen o la his o ia de la a queología leb ijana casi queda esumida en el cu iculum de A. Ca o, sal o excepciones pun uales (González 1982; o Ponsich 1991 —que en su mayo ía ap o echa los da os ya apo ados po A. Ca o—). Es e aumen o de la ensión in es igado a p opicia que en 1986 se acome a de nue o una exca ación, la "p ospección con sondeo" del sola de la Calle Alcazaba, den o del casco his ó ico, en colabo ación de las Uni e sidades de Cádiz y Se illa po medio de sus p o eso es A. Ca o, P. Acos a Ma ínez y J.L. Escacena Ca asco, que la di igen, y de Manuel Pellice Ca alán, que coo dina odas las a eas (él mismo di igió la Tesina y la Tesis Doc o al de A. Ca o Bellido). Sus esul ados iniciales nos mues an una secuencia es a ig á ica amplísima, desde momen os quizá an e io es al Neolí ico has a la ac ualidad (Ca o, Acos a y Escacena 1986). La campaña de 1987, ya como ac i idad sis emá ica, no pudo cumpli las expec a i as ijadas debido al mal iempo. La al a de sub enciones económicas de u o los abajos en los a ios subsi- guien es has a que a inales de 1995 se en egó el in o me p elimina del es udio de los ma e iales de 1986, en la campaña de es udios de 1994 (Ca o, Acos a y Tomasse i e.p.). Al mismo iempo que acaban las exca a- ciones de C/ Alcazaba sale a la luz el diagnós ico del Conjun o His ó ico A ís ico de Leb ij a que la Di ección Gene al de U banismo enca ga a al a qui ec o A. Ga cía de Jalón, donde se abo da el es udio geog á ico y mo ológico de la ciudad y su e olución his ó ica has a el p esen e. Nues a comunicación es deudo a en cie o modo del análisis que en él se hizo, y sob e su documen ación g á ica hemos compues o los dis in os planos de que la acompañamos (Ga cía de Jalón 1987). Pendien e de que los análisis de ma e iales p oceden es de las exca aciones de 1986 y 1987 queden concluídos, ya exis e un es udio de conjun o que los incluye pa cialmen e y p opo ciona una isión dinámica del en o no de Leb ij a desde las p ime as e idencias paleolí icas 6 (Ca o 1991). En los úl imos a ios hemos in en ado abo da o denadamen e la a queología u bana de Leb ija, pa a lo cual solici amos un P oyec o Gene al de In es igación a la Conseje ía de Cul u a de la J.A. en 1994, aún pendien e de esolución de ini i a. Mien as an o és e e mine, o no, de concede se, hemos p oseguido con es a línea de in es igación a ni el eó ico en un pa de abajos muy ecien es (Tomasse i 1996 y 1997), colabo ando con o os in es igado es 3. La Ca a ue leída po su au o , como Tesina de Licencia u a, en 1981. Aún inédi a, exis e un esumen de ella ene! omo de 1984 que la Uni e sidad dedica anualmen e a ecensiones de esis y esinas. Vid. bibliog a ía. 4. Anales de la Uni e sidad de Cádiz, III-IV: 55-70. Nos aho a emos o ece en la bibliog a ía la lis a comple a de las publicaciones del D . Ca o, haciendo e e encia sólo a las que conside amos de obligada consul a pa a el ema que nos ocupa. 5. Edición pós uma que celosamen e se enca gó de p epa a la hija del au o , D" Ca men Bellido Ga cía de A ocha. El esul ado inal es un lib o su gido de oda una ida de indagación en los a chi os locales, con mul i ud de da os no siemp e bien o ganizados pe o u ilísimos al in es igado de la his o ia de la ciudad. Lamen ablemen e es a línea de abajo a chi ís ico no ha encon ado seguido es capaces de o ganiza un mínimo esquema que explique cohe en emen e el de eni de Leb ij a en los siglos medie ales y mode nos, sal o el es udio demog á ico del XVIII de M.J. Fe nández (1996). Pa a la edad con empo ánea, y sólo en pa e, puede se i el abajo de Pulido (1992) o, desde la pe spec i a de la an opología social, el de Talego (1996). 6. Exis en es os de indus ia achelense en el ce cano yacimien o de San Beni o así como en la Fuen e de La Salud (Je ez). Los p ime os se encuen an en ase de es udio y espe amos pode los da a conoce en un u u o p óximo. SPAL 6(1997) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1997.i6.14 246  JOSÉ MARÍA TOMASSETTI GUERRA cuando se ha p esen ado la ocasión, caso de la exca ación de u gencia del Hospi al de la Mise ico dia (1994) po J.M. Huecas A enciano, cuyo in o me pe manece en p ensa (Huecas e.p.). La con ibución que p e endemos hace en es as páginas es a ance de un abajo más ambicioso que p esen a emos como Memo ia de Licencia u a en la Uni e sidad de Cádiz. ANÁLISIS DE LAS FUENTES Lejos de p e ende una exposición exhaus i a de la documen ación ac ualmen e conocida alusi a a los dis in os aspec os de la o ganización espacial de Leb ij a desde su cons i ución como núcleo u bano, sus apo aciones y de iciencias, ensaya emos una o denación básica según su p ocedencia. Fuen es Esc i as: las ob as eseñadas en los pá a os in oduc o ios, especialmen e las de J. Bellido y A. Ca o, p opo cionan una guía de las e e encias debidas a au o es clásicos. Jun o a las de Es abón, Plinio y P olomeo, más o menos gene ales, des acan las no icias de Silio I álico espec o a la undación mí ica de la ciudad po Baco. Las C ónicas Medie ales son pa cas en sus e e encias a Leb ija, sal o el Al-Muq abis de Ibn Hayyan y algunas menciones de pasada en e o os au o es musulmanes, caso del Rawd-al- Qui as. En e las c is ianas, apa ecen a pa i de la de Fe nando III, cuando la oma de Se illa, momen o en que se inicia la Reconquis a y Repoblación de la coma ca gadi ano-xe iciense. Sin emba go, no es has a el Renacimien o que ob enemos in o mación álida pa a saca conclusiones sob e aspec os u banís icos conc e os a a és de los comen a ios de au o es como Elio An onio de Neb ija 7 , J. Mal-La a, F. de Ocampo, A. de Ho ozco o el Pad e Ma iana. Sus apo aciones ienen alo ela i o en an o apenas ayudan a la o ganización e ec i a del ia io o espacios públicos, limi ándose a e idencia la exis encia de elemen os a qui ec ónicos des acados, como el a co que hubo en la ac ual Plaza de España. Basándose en unos y o os, así como en su conocimien o di ec o de la illa, Rod igo Ca o ecopila el co pus documen al que ha de se i de guía a los au o es del XVIII, caso de A. Ponz en su Viaje de España, y del XIX (Madoz, Ceán Be múdez, An ón...), epi iéndose casi siemp e los mismos asun os: o igen mí ico y es os omanos. Tex os clásicos, C ónicas Medie ales y au o es mode no-con empo áneos has a el XIX, en conjun o, nos ad ie en de la exis encia de un oppidum u de ano y es ablecimien o omano (Nab issa-Vene ia), p ác icamen e desconocido as la in asión musulmana del 711, con un cas illo desde al menos el siglo IX, cuyos es os aún se conse aban en pa e en los siglos XVI-XIX. Ninguno alcanza la p ecisión de las desc ip- ciones de López-Qui oga (1901), quien nos o ece la delineación de una mu alla "en o ma de he adu a", la desc ipción y ubicación de las pue as, con sus nomb es, y o os de alles, da os odos que podemos e e i a los lími es de la ciudad medie al en e los siglos XIII al XV, an es de e se desbo dados po los nue os ba ios cons uídos as el cese p og esi o de hos ilidades de los mo os g anadinos. Pa a la ciudad del Renacimien o y pos e io , el complemen o in o ma i o nos iene de la documen ación a chi ís ica. Aún pendien e de es udios p ecisos, enemos la no able con ibución de J. Bellido en su Capí ulo XII, "Calles y Plazas de Leb ija" (Bellido 1985: 431-481), que nos ha se ido de base pa a elabo a el plano posible del siglo XVI ( ig. 8)..La bibliog a ía más ecien e, ya comen ada, comple a poco a poco el pano ama inicial sob e el que se basa án nues as hipó esis. En esumen, la in o mación e ec i a queda e e ida al eco ido de la mu alla en e las calles Sanlúca y Meneses y Po ales (como se e en la ig. 5); a la localización de las pue as, con sus nomb es medie ales: P. de San iago ( ig. 5: n° 1), P. de Se illa (2), P. de Ro a o del Acei uno (3) y P. de Je ez (4); y, comple ando el ecin o de ensi o, un oso exca ado donde después se encajó la C/ Ca año (5). 7. Sob e es e au o , id. Ca o y Tomasse i (1997). SPAL 6(1997) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1997.i6.14 CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DEL URBANISMO ANTIGUO EN EL BAJO GUADALQUIVIR:...  247 Fuen es A queológicas: la escasa a ención que han despe ado los hallazgos casuales p oducidos, así como su des ucción, sólo nos pe mi e ubica en la ca og a ía las no icias que se nos han ansmi ido, a menudo sin una signi icación especí ica ( ozos de columnas, lad illos...). Sólo elacionamos aho a aquéllos capaces de o ien a nos en algo sob e el asun o que nos ocupa: — (6) Res os de mosaicos y columnas en el Con en o de Monjas Concepcionis as (no icia de R. Ca o que ecoge Bellido 19858). — (7) Res os de un ancho mu o de lad illo y ho migón, con di ección Es e-Oes e, en C/ Emped ada, 9 (Bellido 1985). — (8) 6 us es de columnas ("Tambo es del Cas illo") y pa e de una ménsula en la lade a no e del Cas illo (Ca o 1981; Bellido 1985). —(9) Res os de un ancho mu o en di ección Es e-Oes e en Callejón del Lelo (Tomasse i 1996). —(10) Res os de inhumaciones en e el Callejón del Lelo y C/ Meneses y Po ales (Tomasse i 1996). — (11) Nec ópolis a do omana en C/ Ca año (Bellido 1985). — (12) Res os de edi icios y escul u as omanas en la con luencia de las calles An onio de Neb ija e Ignacio Halcón (Ca o 1981). Además, en el eco ido ac ual de las calles podemos cons a a la p esencia de in e esan es es uc u as9: —(13) Paño de mu alla en e los núme os 9 y 11 de C/ J. Sánchez de Al a. — (14) Escasos es os de mu alla en e el Callejón del Lelo y la Cues a del Guineo. — (15) La p opia Cues a del Guineo, en cuyo azado pe i e la plan a de una pue a en ecodo (Ga cía de Jalón 1987 la cons a a, aunque no llega a ca ac e iza la). — (16) Res os de una o e de apial en la lade a Su del Cas illo. Po úl imo, poseemos los da os de i ados de la in e p e ación que ha emos de las exca aciones de Hue o Pimen el (17) (Teje a 1977 y 1979), y el Sola de C/ Alcazaba (18) (Ca o, Acos a y Escacena 1986). Cab ía añadi a odo ello las in e encias sacadas de algunos documen os g á icos, especialmen e el g abado de G. Hoe nagle imp eso en la ob a Ci i a es O bis Te a um (Colonia, 1572-1617), de que nos hemos se ido pa a la econs ucción del Cas illo en el a ículo ya ci ado, el plano de D. José López Aleg ía (siglo XIX) o el es udio de los ca as os municipales y ia ios, pe o enunciamos a analiza los en de alle po no ala ga nos demasiado, eniendo en cuen a además que su apo ación al conocimien o de la ciudad an igua siemp e es indi ec a. CONDICIONANTES GEOGRÁFICOS Y ORÍGENES DEL ASENTAMIENTO HUMANO En los úl imos a ios son a ias las inicia i as que han abo dado la a ea de econs ui el paleopaisaje co espondien e a la coma ca del Bajo Guadalqui i -Ma ismas, p ecisándose las ap oximaciones que se enían haciendo en unción de los ex os clásicos y la in e p e ación isual y/o geológica del elie e (Ga ala 1959). Tan o desde los undamen os de la paleogeog a ía-geomo ología ( .g . Ojeda 1989) como a a és de p oyec os geoa queológicos (Bo ja 1995; A eaga e alii 1995), la isión que hoy se puede o ece de las an iguas líneas de cos a desde el máximo ansg esi o land iense (c. 6000 BP) así como la e olución in e na del es ua io/lago en la p imi i a desembocadu a del Guadalqui i , alo ando la in luencia sob e 8. Las e e encias a la ob a de J. Bellido p o ienen del Cap. I de la misma, pp. 1-29. 9. Apa e las uinas del Cas illo, que es udiamos po meno izadamen e en o o abajo: Tomasse i (1997). SPAL 6 (1997) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1997.i6.14 248  JOSÉ MARÍA TOMASSETTI GUERRA ella de la ac i idad humana, p opo ciona una cada ez más sólida in o mación espacial sob e la que si ua los acon ecimien os his ó ico-cul u ales. Según las ob as ci adas, la cos a co espondien e a la ma gen izquie da de las ac uales ma ismas end ía, al menos desde el Neolí ico, una delineación es oneada muy i egula , con impo an es en an es hacia ie a i me, los es e os, en cuyos má genes se cons a an emp anos es ablecimien os humanos que a menudo alcanza án amplia pe du ación c onológica ( ig. 1). En conc e o pa a Leb ija, se ha iden i icado un es able- cimien o Neolí ico Pleno-Final en el es a o I de 1986 (C/ Alcazaba) cuya impo ancia es á aún po alo a , en elación con una cons ucción a qui ec ónica, posiblemen e de ensi a. Simila c onología (C-14, c. 3300 a.C.) a ojan los sedimen os ma inos del muy ce cano sondeo SE-115 de A eaga e alii (1995: 112), quienes in e p e an que la p esión an ópica eje cida ya en an emp anos momen os incidi ía en los inicios de la colma ación de la bahía. La mo ología de la cos a no su i á cambios impo an es, man eniéndose la in luencia ma eal en las an iguas ensenadas a lán icas has a al menos el I milenio a.C. (Bo ja 1995: 83). El inicio de la con e sión en ma isma de es as amplias supe icies no se á e ec i a has a después de la época a do omana, de mane a que la localización de As a o Nab issa es indica i a "de la condición ma í ima de sus pue os, cuando la desembocadu a del Bae is no había a anzado oda ía más hacia la ac ual línea cos e a" (A eaga e alii 1995: 119 y 123; ambién Ca o 1986-87: 65; Bo ja 1995: 83-84). Semejan e en o no na u al, de cla o ca ác e ma í imo, en ol e ía desde su p ime a ocupación al ce o del Cas illo, con una al u a máxima ac ual de 72 m.s.n.m.. Con mayo es o meno es luc uaciones del ni el de las aguas I °, el paisaje pe manece ía es able has a que en época u de ana la aglome ación humana aya adqui iendo asgos u banos ( igs. 2 y 4). La ap oximación a la opog a ía o iginal, en la que seguimos la in e p e ación de Ga cía de Jalón (1987: 9 y 22), nos mues a un ce o amese ado sob e el que se dispone, a mane a de "segundo piso", o a ele ación de meno es dimensiones. Las aguas li o ales baña ían sus esca pes o mando pequeñas calas a uno y o o lado del p omon o io llegándolo a con e i , en de e minados momen os al menos, en una pequeña península des acada de su en o no. Vis o desde el Oes e, el ce o p esen a ía lancos esca pados ( ig. 4), pe o en sus lade as su y es e se sua izaba la pendien e de mane a g adual has a alcanza las zonas más bajas de la ac ual Plaza de España ( ig. 3). Hoy, el elie e ha su ido no poco po la acción de los agen es na u ales y, muy especialmen e, la ac i idad an ópica. De hecho, la mese a más baja se encuen a en g an pa e desman elada, eniéndose cons ancia de que ue ap o echada como can e a de a ena desde mediados del siglo XV (Bellido 1985: 135). Desde la ins alación de con ingen es omanos en el luga , odo el sec o no e y oes e queda ía desplazado del cen o de población, de mane a que se ha conse ado, a pesa de su cons an e deg adación, como impo an ísima ese a a queológica —lo cual ya ue ad e ido po Ga cía de Jalón (1987: 32, no a 1)—de mane a simila a como e olucionó la ubicación de Osuna (Campos 1989: 107-110) y, al ez, de o os encla es ce canos al Guadalqui i (Écija, Co ia del Río...). Po el lími e o ien al, desde la Plaza de España, donde con lui ían las aguas p oceden es de las ie as de campiña más ele adas, encauzadas po a oyos cuyos lechos e mina on con i iéndose en accesos impo an es a la ciudad, po donde hoy discu en las calles Se illa y Co ede a, se o maba un cu so de agua de mediana impo ancia, en la di ección de la ac ual C/ A cos, que desde ines de la Edad Media, cuando aún su caudal obligó a cons ui dos puen es de made a pa a c uza la, se llamaba "A oyo Zangalabo a", nomb e que ha pe i ido en el calleje o con empo áneo (Bellido 1985: 438-439; mapa de López Aleg ía) ( ig. 2). 10. Que han sido alo adas con cie a ap oximación, yen unción de muy di e sos da os, po A. Ca o (1989, 1991, e c.), ensayando a la ez la econs ucción del ecosis ema y la clima ología einan e. SPAL 6 ( 1997) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1997.i6.14 CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DEL URBANISMO ANTIGUO EN EL BAJO GUADALQUIVIR:...  249 Con la base de una geog a ía local como la que hemos p esen ado han de en ende se las hipó esis de e olución u banís ica que enseguida pasamos a plan ea . Nos ald emos pa a ello de la documen ación más a iba expues a y del análisis isual de enido de la ca og a ía, especialmen e los planos del ca as o, aunque no nos de end emos aho a en sus po meno es. Nues a in ención no a más allá de p esen a un g upo de ideas que o denen cohe en emen e la in o mación conocida, ensayando un modelo dinámico de e olución u bana desde ines de época u de ana has a la Plena Edad Media. UN OPPIDUM DE CARA AL MAR Si bien la p ime a ocupación del ce o del Cas illo puede da a se, como se dijo, en el Neolí ico, dila ándose la p esencia humana sob e su supe icie has a el p esen e, el momen o en que el hábi a adquie e ca ego ía u bana se p es a a la discusión. Ca o (1986-87: 59 ss.) supone que es o ocu i ía desde el B once Final p e a ésico, aunque ad ie e de la escasez de ma e iales coe áneos, pa eciéndole explicable po el con inuismo en la ubicación del hábi a . Teje a (1979: 205; 1985: 92) adsc ibe al B once Final pleno los es os de una cons ucción de plan a ec angula (Es a o IV de Hue o Pimen el) que pensamos pueden elaciona se con la es uc u a de ec ada en el Es a o VII de C/ Alcazaba, pe enecien e al O ien alizan e. De se así, nos queda íamos sin e idencias a qui ec ónicas an e io es a la p esencia de ma e iales de impo ación enicios. La cues ión aún se di icul a más si admi imos con Escacena (1985: 188) que "en Leb ij a no exis en de momen o indicios e iden es de una ocupación es able du an e el B once Final p ecolonial". No sin co e iesgos, podemos concebi el inicio de la es uc u a u bana, aunque no alo a sus componen es -sal o las e idencias de habi aciones ec angula es con base de mampues os y alzado de adobes-, de modo simila a como se iene es udiando en Tejada la Vieja, donde la ocupación se inicia ía en el siglo VII a.C. (Fe nández 1987: 153 ss.). En ealidad, la ca ac e ización de la ciudad a esia sólo cabe hace se espec o al modelo gene al de su emplazamien o, simila al de an os o os en la coma ca del Bajo Guadalqui i , al modo como lo hizo Ca o (1986-87: 59-61), quien ecalca su es a égica ubicación espec o a su p opia de ensa, en un ce o des acado especie de "ac ópolis" na u al, y espec o a sus posibilidades de explo ación po ua ia y de con ol del eje Guadalqui i -Ma ismas I . El espaldo a queológico iene p opo cionado po los hallazgos casuales, an o de impo an es obje os de o eb e ía i ual (los "Candelab os de Leb ija", encon ados ce ca del Hue o Pimen el: Almag o 1964) como de ce ámicas, siendo és as los indicios que hacen pensa en la posible ubicación de una nec ópolis o ien alizan e en la zona "T ase as del Cas illo-Fuen e de Má quez", al Su oes e del ce o (Ca o 1986-87: 66);y po los co espondien es ni eles en las es a ig a ías comen adas (II de H. Pimen el y VI-VII de C/ Alcazaba). Una sola e idencia nos pe mi e iden i ica mínimamen e el lími e del espacio amu allado en los momen os inales del núcleo de población u de ana. Nos e e imos a la mu alla de adobes exca ada en 1986 en el sola de C/ Alcazaba. La in e p e ación de sus exca ado es es la que sigue: "Del Ibé ico inal o de la ase íbe o- omana es una g an mu alla de adobes cuad angula es que debió se i de de ensa de la ac ópolis, una mu alla in e io ya que la p incipal es aba en co as más bajas de la lade a y casi pa alela a la aquí de ec ada" (Ca o, Acos a y Escacena 1986: 169). A al a de e isa se la in e p e ación es a ig á ica de aquella campaña, su cons ucción pa ece encajada en el es a o X, es ando en uso du an e el espacio c onológico en que se 11. En su esquema, Leb ij a se ía un cen o indígena emp anamen e acul u ado cuyo u banismo e ela ía cie o a caísmo, a ándose de una población muy concen ada y poco plani icada en su desa ollo espacial. Admi e, y es hipó esis bas an e azonable, la in e p e ación que da Bocha d (1599-1667) sob e el opónimo Nab issa, c eyéndolo adap ación g iega del semí ico NAE-PRITSA, con el signi icado de "población jun o a las aguas". J. Bocha d . Geog aphia Sac a, Lib. I, Cap. 34. Leiden, 1692 (Y Ed.), ci ado en Ca o (1991: 191), donde p ecisa más su in e p e ación (pp. 189-196). SPAL 6(1997) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1997.i6.14 250  JOSÉ MARÍA TOMASSETTI GUERRA deposi a on los ma e iales del XI, es a o es e úl imo desg aciadamen e mal de inido, con ma e iales ibé icos, omanos, medie ales y mode nos 12. Sob e su sis ema cons uc i o -hiladas de adobes supe pues as- con iene eco da que ya el uso de es e ma e ial se a es iguó en la ase o ien alizan e del mismo yacimien o, no siendo po an o no edoso, como ampoco lo es en gene al en el mundo ibé ico, donde se encuen a bien documen ado (A ibas 1982: 123-129 .g ., usándose en mu os y mu allas). De adobes ue on los pa amen os del emplo i alicense de la Colina de los Palacios, echado en la p ime a mi ad del s. II a.C., que descansaban sob e un cimien o de guija os e o zado con lajas de piza a 13 . Los ejemplos pod ían mul iplica se. Nos in e esa especialmen e esal a su ubicación sob e el plano gene al. La obse ación de las o og a ías aé eas pa ece indica cómo la mu alla, en su desa ollo No es e-Su oes e, se p olonga a ambos lados de los pe iles de la cuad ícula exca ada. Po el Es e llega a pe de se en su in e sección con el ba anco que limi a el sola po aquí. Tal ez ace amos al supone en unción de ello que la con luencia en e ambos —ba anco y mu alla— nos ma ca el lími e del oppidum u de ano en su ex emo su o ien al, y así lo e lejamos en las igu as 3 y 6. Así de e minado el lími e po la lade a del ce o opues a a la bahía ma í ima, la imagen que nos queda del núcleo habi ado se conc e a en algo, pues se puede a en u a que, no supe ando una ex en- sión máxima de 10-11 Ha, ocupaba el p omon o io na u al en sus zonas más ele adas has a la co a ap oximada de 40 m ( ig. 2). Desconocemos si la mese a supe io u o unciones de "ac ópolis" 14 , pe o es bas an e segu o que la ama de calles se ex endía sob e las lade as ci cundan es y, sin duda, po la mese a in e io , a ponien e del p omon o io. Semejan e disposición se e ía condicionada po la p esencia de la bahía a es e lado, siendo e lejo cla o de la o ien ación económica p e alen e de un es ablecimien o cos e o, al como nos in o man los ex os clásicos. Nues a in e p e ación di ie e de la que se dio en la publicación de 1986, de la que se deduce que el oppidum sob epasaba es os lími es, quedando el ce amien o de adobes como una "mu alla in e io ". La suposición de los exca ado es se basaba en la c eencia de que la pos e io ciudad omana, cuyo lími e o ien al alcanza has a la Plaza de España, se supe ponía en buena pa e a la p eexis en e: lógicamen e, la p esencia de es e nue o ecin o de ensi o no podía explica se de o a mane a. Sin o za la obje i idad de los da os, la Nab issa u de ana queda aho a ca ac e izada, en cuan o a su emplazamien o, po acopla se a las ci cuns ancias mo ológicas y ambien ales del en o no na u al, obligado su espacio in e io a bo dea las al u as del e eno, disponiendo su calleje o en unción de las cu as de ni el y adap ando sus lími es a las esca padu as de la opog a ía. Nos ien a la idea de asimila el esul ado inal de es os cons eñimien os al conocido en poblados le an inos del ipo Bas ida de Mogen e o, mejo , Puig Cas ella (A ibas 1982: igs. 31 y 33). 12. Escacena (1989: 458) sugie e incluso la posibilidad de habe sido e igida du an e la dominación omana, aunque desconocemos en qué basa al c onología, que le si e pa a cons a a la pe i encia de la écnica cons uc i a con adobes, indígena, a pesa de la comple a omanización de la Tu de ania que nos ansmi e Es abón en su Geog a ía. 13. En los ni eles 10-11 (es a o IX) de C/ Alcazaba se cons a ó la p esencia de una laja de piza a e ical que al ez pudo es a en conexión con la es uc u a de la p opia mu alla que es udiamos. En al caso, con end ía p ecisa la elación que pudo exis i en e ambas po si ha luga elaciona el sis ema con el del mencionado emplo de I álica. Al menos c onológicamen e no es a en u ado supone que así ue a. Vid. León (1977-78: 144). 14. Una ecien e in e ención de u gencia en el Cas illo, di igida po los a queólogos C. A. Qui ós y J. M. Rod igo, ha de ec ado los undamen os de una " o e" u de ana en la zona más al a, p o isionalmen e echada en los siglos IV-III a.C. Ag adecemos la in o mación a los di ec o es de la exca ación. Po el momen o, no nos a e emos a saca conclusiones de es e da o. SPAL 6(1997) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1997.i6.14 CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DEL URBANISMO ANTIGUO EN EL BAJO GUADALQUIVIR:...  251 UNA CIUDAD ROMANA YUXTAPUESTA Puede pensa se que un lienzo de mu alla de adobes sob e cuya da ación pe sis en cie as dudas es indicio inconsis en e pa a undamen a nues a hipó esis. Sin emba go, o as ideas nos ayuda án a o alece la, es a ez e e idas al nue o núcleo u bano su gido inmedia amen e as la llegada omana. Ca ecemos de da os pa a echa con exac i ud la p ime a p esencia de Roma en Nab issa. Cie amen e su enida pudo acaece en algún momen o en o no a mediados del siglo I a.C., cuando las legiones de Césa lle an a cabo sus campañas de conquis a como pa e de la Gue a Ci il de inales de la República. Con él se ha que ido elaciona el sob enomb e Vene ia que, desde es as echas, adqui i ía la población, sin po ello pe de su an igua denominación, hecho ecuen e en el Occiden e omano y, desde luego, en la Bé ica 15 . Exis en, sin emba go, ce ámicas campanienses ipo B que sugie en una echa más an igua, s. II a.C., pe o su co ec a alo ación no pod á hace se has a que poseamos secuencias c onológicas iables, no siendo de u ilidad los es a os I de H. Pimen el ni XI-XII de C/ Alcazaba. Tampoco a anzamos nada discu iendo sob e el es a us ju ídico de la undación omana. Admi imos, con las debidas ese as, la a i mación de To a (1974: 147) de a a se de un oppidum La ino um o ciuium Romano um, desca ando que se cons i uyese como municipio o colonia 16. La localización sob e el plano de la nue a Nab issa se nos p esen a más ácil. Poseemos la desc ipción que López-Qui oga hizo de las mu allas y pue as, undamen al pa a in e p e a los lími es de la Vene ia omana. Dos ad e encias se hacen necesa ias: p ime o, que su i ine a io inclui ía las emodelaciones pos - omanas del ecin o amu allado, especialmen e las e ec uadas du an e el dominio de los almohades en e los siglos XII y XIII, que, según en endemos, amplia on el pe íme o p eexis en e; en segundo luga , que la econs i ución que ensayemos debe ale a pa i del le an amien o de la mu alla omana en una echa inconc e a, al ez no an e io al siglo II d.C. si hemos de admi i el esquema eó ico que hace depende la o i icación de las ciudades bé icas de la ines abilidad polí ica p oducida po las in asiones de mau i o la c isis gene al del s. III. Aún así, g an pa e del espacio u banizado queda ía ue a del nue o cin u ón mu a io 17, de mane a que nues a alo ación sigue siendo bas an e pa cial. La igu a 6 p esen a po an o un esquema indica i o de los dis in os emplazamien os de los cen os u de ano y omano, odeado el segundo po unas mu allas pos e io es al o igen del asen amien o epublicano pe o que ese a ían en su in e io lo undamen al del en amado u bano p imi i o. La ed ia ia ep esen ada es me amen e eó ica, al igual que en la igu a 7. La o mación de dípolis, ciudades dobles o yux apues as, como e ec o di ec o de la conquis a omana, sea du an e la República o ya en el Al o Impe io, ha sido ad e ido en odas las p o incias occiden ales. Habi ualmen e, los omanos op an po no ap o echa los oppida indígenas y cons ui sus nue os asen amien os, cualquie a que uese su es a u o ju ídico, ex no o, a menudo en las p oximidades del poblado au óc ono, pe o en " ie a de nadie", elección sob e la que in lui ían mo i os polí icos de segu idad además de las necesidades cons uc i as de su peculia plani icación (Kolb 1992: 181, 187, 224). Se die on desde luego casos de supe posición, pe o p edomina la duplicación: en la Galia medi e ánea (Na bona) (G ima] 15. Que Césa pasa a o no po Leb ija as la ba alla de Munda (45 a.C.), como quie e Bellido (1985: 15), opinión con a ia a la de Ca o (1991: 39), queda ue a de nues o ac ual in e és. El cognomen Vene ia nos lo ansmi e Plinio (Na . His . III, 11: A in e aes ua ia Bae is oppida Nab issa, cognomine Vene ia...). En endemos que el ac o de impone "apellido" la ino a una ciudad indígena o ma pa e de la polí ica omanizado a de los conquis ado es, pe o a la ez de ello puede in e i se que la pe i encia de ambas denominaciones es el e lejo de la pe manencia de dos poblaciones dis in as. 16. Las di e sas opiniones sob e la cues ión las esume Ca o (1991: 38-39). 17. "les empa s du Bas-Empi e n'en ou en jamais que le coeu de l'agglomé a ion du Hau -Empi e (...) des inés non á ab i e la popula ion ci ile qui con inue á i e pa iellemen ho s les mu s, mais á p o ége la ga nison e les se ices adminis a i s (...) en ai elles posséde aien des qua ie s ex a mu os". Cla el-Le éque e Le éque (1971: 62-63). Una c onología en o no a los siglos 11-111 d.C., aunque no exclusi a, p opone Jiménez (1977: 236-237) pa a las de ensas de Niebla, Tejada la Nue a, Ge ena, I álica, Alcalá del Río y Ca mona. SPAL 6.(1997) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1997.i6.14 258  JOSÉ MARÍA TOMAS SETTI GUERRA TOMASSETTI, J.M. (inédi o, 1994): P oyec o Gene al de In es igación A queológica "A queología U bana en Leb ija (Se illa): 1995-2000". Conseje ía de Cul u a de la Jun a de Andalucía. TOMASSETTI, J.M. (1996): "Con ibución al es udio u banís ico de la Leb ija An igua y Medie al. Los hallazgos del Ba io de Can a anas". 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SPAL 6 ( 1997) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1997.i6.14 CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DEL URBANISMO ANTIGUO EN EL BAJO GUADALQUIVIR:...  259 Figu a 1- Línea de cos a hacia 6000 BP (según A eaga e alii 1995). Figu a 2. Ap oximación a la opog a ía an igua (según Ga cía de Jalón 1987). SPAL 6(1997) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1997.i6.14 260  JOSÉ MARÍA TOMASSETTI GUERRA Figu a 3. Pe il opog á ico ac ual NW-SE. Figu a 4. Ap oximación al paleopaisaje o iginal (según Ga cía de Jalón 1987). SPAL 6 (1997) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1997.i6.14 Figu a 6. El oppidum Nab issa y la Vene ia omana. Figu a 7. Leb ija almohade. CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DEL URBANISMO ANTIGUO EN EL BAJO GUADALQUIVIR:...  261 7- 1 17)  <;8?  9 50  100 150 200 250m ................  au CAS 11141 411.111/11álli alié OHM  jiMills 18  OIL .111 Figu a 5. Localización de es os a queológicos. SPAL 6(1997) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1997.i6.14 262 JOSÉ MARÍA TOMASSETTI GUERRA 1 1 1 1 1 ala 11 IIVIk P '— w aig z k 1 SPAL 6 (1997) ISSN: 1133-4525  ISSN-e: 2255-3924 h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1997.i6.14