Discurso pronunciado en la apertura de estudios de la Universidad de Sevilla en 1 de octubre de 1848 ...
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DISCURSO
PRONUNCIADO
EN LA APERTURA DE ESTUDIOS
DE
LA
UNIVERSIDAD DE SEVILLA ,
EN I .° DE OCTUBRE DE- 1848 ,
POR
D. JOSÉ MARÍA DE ÁLAVA ,
AUDITOR HONORARIO DE GUERRA, DOCTOR EN JURISPRUDENCIA , CATEDRÁ-
TICO PROPIETARIO DE DERECHO ROMANO, INDIVIDUO DE NÚMERO DE LA
ACADEMIA SEVILLANA DE BUENAS LETRAS , ETC,.
IMPRESO DE ÓRDEN DE LA UNIVERSIDAD.
4
E
l
de echo omano , Seño Ilus ísimo , ué cul i-
ado con an o esme o po los ju isconsul os españo-
les de los siglos XVI y XVII, que sus doc inas y opinio-
nes son oda ía p e e idas á las de los In é p e es de
las escuelas ancesa y belga y de la alemana mode -
na. Las ob as de An onio Agus in Manuel de Cos a,
F ancisco de Amaya , Melcho de Valencia, Lo enzo
Rami ez del P ado , José Fe nandez de Re es , José y
F ancisco Ramos del Manzano y o os muchos que ci-
a la en es e luga , sino emiese abusa de la a encion
de V. S. I. , al paso que mani ies an la a iada y sólida
ins uccion de sus au o es, dán idea del ap ecio en que
en ónces e a enida la di ícil ciencia de la in e p e a-
4
clon de las leyes omanas. Es cosa digna de obse a -
se, que la
,
época mas lo ecien e de es e es udio es
aquella que algunos llaman , no sin azon á la e dad,
Edad de o o
de la Mona quía española. Lo cual, además
de se i de p ueba del ín imo enlace que en e sí ie-
nen odos los amos del Sabe humano, enseña cuán a
sea la in luencia que ege cen en el desa ollo de las a es
y ciencias la impo ancia polí ica , la anquilidad y la
iqueza de los Es ados. Así ué , que o a la balanza del
equilib io eu opeo , que los Te cios españoles coloca on
en la o midable dies a del Empe ado , pe dida ó mal
segu a la Conquis a, y u bada la paz in e io de la Pe-
nínsula; se in oduge on de opel la co upcion en las
ciencias, el mal gus o en la li e a u a, el desó den en
las Bellas a es, y inalmen e el desalien o y pos acion
en nues os ecundísimos ingenios.
La au o idad del de echo omano declinó isible-
men e desde ines del siglo XVII, sin que las e udi as
lec-
ciones
de D. José Fines es y Monsal o , ca ed á ico de
Ce e a , y la in a igabe labo iosidad des D. G ego io
Mayans y Sisea ue an pa e á de ol e le su esplen-
do an iguo. Los es ue zos de
.
es os dos céleb es ju is-
consul os, á quienes Ge a do Mee man llama
lumb e as
del de echo y únicos man enedo es del buen gus o,
se es-
ella on con a mul i ud de pa os mise ables y libelos
e gonzan es, si me es pe mi ido habla de es a mane a,
en los cuales, omando po asun o la decadencia de las
Uni e sidades del Reino, y haciendo una aplicacion i-
ciosa de los p incipios que en ó den á la legislacion
p oclamó la escuela ilóso ica del siglo XVIII; ocul aban
sus au o es la dañada in encion de sepa a á la ju en ud
española del es udio de las leyes omanas. La igno ancia
p opagó és as ideas eón apidez inc eible , y la audacia,
su compañe a insepa able , las sos u o enazmen e has a
en ado el siglo ac ual, á despecho de algunos sabios a-
ones que lo ecie on en el einado del S . D. Cá los III
y del inmo al Jo ellanos , que en sus esc i os las e-
.
p oba on,
Muchos son, y de índole muy di e sa, los eneno-
sos u os que la nue a doc ina ha p oducido desde que
log ó apode a se del sencillo co azon de la ju en ud
es udiosa; pe o ninguno hie e an i amen e mi amo á
la jus icia, como la pé ida acusacion que algunos di i
l,
-
gen á nues os céleb es
Comen a is as,
de habe se de-
dicado
sin necesidad
al p o undo exámen de la legis-
lacion omana. Yo me p opongo des ui opinion an
absu da, demos ando en es e discu so , que el pode oso
in lujo de la ci ilizacion eu opea, y el espí i u con que
es án o mados los códigos en que se con ienen las leyes
pa ias, a as a on hácia aquel es udio á los ju iscon-
sul os españoles de los iempos pasados con una io-
lencia incon as able.
No espe e Y. S. I. oi de mi boca las es udiadas
ases ni los deslumb ado es ado nos con que los dies-
os O ado es saben engalana el b illan e u o de su
a dien e imaginacion , que poco ege ci ado en el uso
de los pode osos ecu sos que suminis a el a e del
Bien deci , solo he ap endido á expone mis ideas en
el O den na u al con que se succeden, y en aquel es-
ilo sencillo y modes o que es el lenguaje de la e dad
y del con encimien o.
La au o idad que du an e los cincos úl imos siglos ha
gozado el de echo omano en España, Seño Ilus ísimo,
no p ocede, si bien se mi a, del espe o supe icioso que
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nues os mayo es p o esa on á la doc a an igüedad,
coma
hoy se a i ma , sino de es azones p incipales, que son:
la supe io idad que iene la coleccion mandada on,
ma po Jus iniano sob e los demás cue pos legales
que la sobe bia Roma ha legado á su Conquis a; el des-
a ollo y cul u a de la ciencia ,del de echo en Eu opa
desde la época del enacimien o de las le as has a nues-
os dial, y inalmen e la impe eccion de los llamados
códigos españoles pos e io es al de las
Sie e Pa idas
de
D. Al onso X. Es as es causas ege cie on su pode oso
in lujo sob e la legislacion pá ia unida y con usamen e;
pe o , como es ácil conoce , la con enien e disposicion
de un discu so pide que se hable de cada una en pa i-
cula , y po el o den con que han sido señaladas.
Son an a ios , y algunas eces an pa ciales , los
juicios que se han o mado sob e el e dade o mé i o
del cue po de leyes mandado euni po Jus iniano , que
el conco da los es cosa que oca en lo imposible. Ha ha-
bido iempos en que se le han p odigado elogios des-
medidos é inc eibles, y o os , en que apu adas odas
las cali icaciones denig a i as , se han in en ado nue os
y mas punzan es epí e os con que da cue po á las opi-
niones de los
An i- ibonianis as y An i- omanis as.
No
ha habido linage de a mas y de medios que los comba-
ien es no hayan empleado pa a hace iun an e á su pa -
ido. La g a e his o ia , la men i a epugnan e , la se e a
azon de Es ado, la moda cap ichosa , la ci ilizado a
eligion , y la bá ba a impiedad han sido al e na i a-
men e pues as á ibu o , no yá pa a halla la
e dad,
ó
en p o echo de la
ciencia ,
sino pa a sos ene e o es
que mas de una ez e an alimen ados po el o gullo y
las bajas pasiones. No p e endo es ablece la conco dia
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en e los dos campos enemigos , que ageno de odo pun o
á los opues os in e eses que los di ide ,•mi único de-
seo se limi a á expone con descon ianza, lo que sob e
las en ajas de la coleccion o mada po Jus iniano me
han enseñado el es udio y la medi acion.
La p ime a o ma bajo la cual se ealizó ex e io men
e el de echo posi i o en e los omanos ué la
cos um-
b e.
Lis hábi os incul os de los di e en es pueblos que
compusie on o igina iamen e el cue po de es a nacion ,
el educido núme o de sus necesidades, la o ma de
gobie no la in luencia ilimi ada de la aza dominado a
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y o as causas man u ie on el impe io de la cos umb e
po espacio de 305 años. A es a época se educen comun-
men e los
símbolos del de echo ,
obje o p i ilegiado de.
las e udi as in es igaciones de C euze y la
apelacion
al pueblo de las sen encias dic adas en ma e ia c iminal,.
con o me á la opinion mas ecibida.
A la
cos umb e
siguió la
ley esc i a,
que dá nomb e al
segundo pe íodo del desa ollo del de echo posi i o. El
uso de la esc i u a supone en el pueblo omano un g ado
de ci ilizacion supe io al de la p ime a época. Tan o
dis a de mi p oposi o el sos ene que la exis encia de la
ley esc i a
excluye la in e encion de la
cos umb e,
o-
mada es a palab a en su acepcion mas ex ensa y ele ada,
cuan o píe la pe eccion que alcanza on en b e e espa-
cio de iempo las leyes de Roma , ué debida en g an:
pa e á la eliz union de es as dos uen es del de echo,
lle ada á cabo á mediados del siglo V de la undacion
de la Ciudad.
Aunque el desa ollo g adual y succesi o de la ci-
ilizacion omana dió causa al
de echo cien í ico,
á cuyo
pe iodo que se cuen a desde G. Scipion Nasica ó Tibe io
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Co uncánio pe enecen, p opiamen e hablando ,-los ju-
isconsul os ; la época mas lo ecien e de es e ó den
p incipia en Cice on, y concluye en el einado de Ale-
jand o Se e o. En el discu so de 350 años lo ecie on
Se io Sulpicio , Al eno Va o, ° ilio, T ebacio , Tube-
on, An is io Labeon y A eyo -Capi on , undado es de
las dos céleb es escuelas de los Sabinianos y P ocule-
anos , Ne a el an iguo, Sabino, Cassio, Celso el mozo,,
Sex o Pomponio,- Gayo , Papiniano , Paulo, Ulpiano, Mo-
des ino y o os muchos, de cuyos esc i os se conse an,
la memo ia ó agmen os en las
Pandec as..
A p incipios del siglo V de la e a c is iana la le a
del de echo ci il de los omanosms aba con enida en los
Senadoconsul os , los es ablecimien os hechos po el
pueblo, llamados Plebisci os, los Edic os de los ma-
gis ados , las Cons i uciones impe iales y la cos um-
b e; pe o la p ác ica se guiaba con p e e encia al ex o
de la ley, po los esc i os de los ju isconsul os que mas
a iba hesi ado, Es e es ado de cosas mo ió á Valen—:
iniano.III, en 426, á da una céleb e cons i ucio i, in-
se a en. el código Teodosiano, sob e el g ado de a a°,
idad
.
que habian de ene en adelan e las opiniones de
los ju isconsul os, y señaladamen e las de Papiniano,,
Paulo, Gayo, Ulpiano y Modes ino.
Los mal llamados códigos G ego iano y He moge—'
piano jamás ob u ie on pública au o idad. Es os aba—'
jos ue on hechos po dos labo iosos ju isconsul os, que
quisie on ene eunidas las disposiciones mas impo -
an es que ence aban los esc ip os de los Empe ado es,
con elacion al de echo ci il. Quiénes a i man que am-
bas colecciones alcanzaban bas a el
einado de Ad iano
y quiénes has a el de
.
Diocleciano; pe o es-lo cie o que
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la
Consul ado e e is ju isconsul i
ae algunas ~shi -
cioues de Valen e y Valen iniano, omadas
ex co po e
He mogeniano.
Es ambien digno de ene se p esen e,
que de es as colecciones no se conse an sinu ag-
men os mu ilados.
En 429, Teodosio 11, Empe ado de O ien e, dió
comision á An ioco pa a que o ma a una coleccion
comple a de los esc ip os de los Césa es c is ianos des-
de Cons an ino has a su iempo. Concluida la ob a, y
di idida en diez y seis lib os, ecibió ue za de ley el año
de 438, con o me al cómpu o de San iago Godo edo,
con el í ulo de
Código Teodosiano.
Comp ende las leyes
dadas po los Empe ado es en el espacio • de 116 años,
que empiezan á con a se el 312 de la e a ulga , y con-
cluyen el mismo en que io la luz. Valen iniano III, que
á la sazon ocupaba el ono de Occiden e, adop ó el
nue o código, de donde mas a de se en esaca on el
Edic o de Teodo ico, el B e ia io de Ala ico II y la Ley
omana
de los Bu guiñones.
Apesa de
-
es o, igno amos
hoy cual e a la impo ancia de los cinco p ime os lib os
que a aban del de echo ci il, segun el o den del
Edic-
o,
po no habe se conse ado sino algunos agmen os
descubie os en Tu in y en la biblio eca Amb osiana en
1824. El e dade o mé i o del código Teodosiano con-
sis e en que señala el paso de la ci ilizacion omana,
p opiamen e dicha, á la ca ólica, en que dá no icias muy
exac as y cu iosas de algunas ins i uciones del an iguo
de echo ci il, que omi ió Jus iniano po desusadas, y i-
nalmen e en que las Cons i uciones impe iales inse as
en es a coleccion, conse an su o iginal pu eza y colo-
ido. Los que se dedican al es udio de las di e en es le-
gislaciones que es u ie on en igo en la Edad media,;
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cues iones ilosó icas, polí icas , li e a ias y económicas
que ue on pues as á exámen en los céleb es einados
de Luis XIV
y
de Luis XV.
Apenas epues a la asomb ada Eu opa de los as-,
o nos causados po el Genio de la gue a que á
p in,
ipios de es e siglo hizo acila sus o isimos eimien-,
os , se en egó al pací ico ege cicio de es udia las leyes
de Roma. La Alemania , conside ada con azon
C01119
cen o de la ac i idad in elec ual de nues os dias, ha
sido la p ime a á sepa a se del es echo sende o que
deja on azado los
Comen a is as
de los siglos an e io-
es , á aplica al es udio del de echo mé odos y sis emas
mas ilosó icos , á ayuda se de los pode osos ecu sos
que. p es a la his o ia pa a la in e p e adon de las leyes ,
y úl imamen e á da á conoce los impo an es descu-
b imien os que han hecho Mai en la biblio eca Va icana
Niebhu en la de la Ca ed al de Ve ona , Clossius en la
Amb osiana de Milan 'y o os in ini os. Las demas nacio-
nes, despie as del le a go en que yacian sumidas desde
el siglo pasado
;
y es imuladas del amo á las le as y á la
glo ia , uel en con desusados b ios á la ol idada a ea
de consul a los ex os an iguos.
En la b e e no icia del desa ollo y cul u a del de-
echo omano en Eu opa , que acabo de da , he ci ado
algunos .de los muchos españoles, que con singula
acie o lo in e p e a on ; mas no 'se c ea po es o que,
la co ien e de aquellos siglos es la única azon que los
mo ía á. ab aza an penosa ca e a. O a causa no
nénos in luyen e que la expues a, concu ió ambien
pa a es ablece en España el impe io del" de echo con e-
nido en
las Pandec as,
es
á sabe : la impe eccion de
los códigos españoles
pos e io es á las
Sie e Pa idas.
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La his o ia de la' legislacion cas ellana desde-el siglo
VIII al XIII p esen a á la conside acion del ju isconsul o
un campo an ex enso y semb ado de di icul ades , que
no obs an e las muchas en a i as que se han hecho
pa a acla a lo
.
, quedan aun e enos inmensos, donde la
segu de la c í ica no ha log ado pene a . Supónese
que el
Fue o juzgo
e a el de echo comun de aquellos
iempos; pe o con iene ad e i , que comenzada la e-
conquis a de la Península del pode de los sec a ios de
N'aho na, los
Fue os
y
Ca as-pueblas
con que los Sobe a-
nos y Seño es p o eian á las necesidades de la poblacion
y ag icul u a y á la de ensa de la on e a, in oduge on
modi icaciones an con a ias á la le a de la
Ley gó ica,
que, en mi en ende , hacian imposible su obse ancia.
Y así como no dudo que en los p ime os dias de la e-
cons uccion de la Mona quia, se adminis a a la jous icia
po el código de los Godos , se me hace di icil de c ee
que con inua a en igo en ado el siglo XI, ó al menos,
que u ie a la aplicacion gene al que algunos dicen. Si
se habla a de la Andalucía , quizá pod ia p oba se que
la in encion de los conquis ado es ue a o a la bajo el
Lib o de los Jueces,
Pe o, sin en ome e me á en ila
cues iones que despues de esuel as se enlaza ian di í-
cilmen e á la ma e ia _de mi discu so, quie o deja
asen ado , po se cosa en que odos los c í icos es án
con o mes , que en el siglo XIII la legislacion española
se componía de an os códigos , como e an los pueblos
de alguna impo ancia de los einos de 'Leon y Cas illa.
Don Fe nando III pensó en emedia es e desó -
den. So p endido po la mue e en medió de sus iun os,
uo
ió cumplido su buen deseo, aunque asegu an que
lo aia pues o po ob a. A Don Al onso X , en cuya
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en e, po la .p ime a ez despees de la uina del im-
pe io omano , se ciñen y en e egen los sang ien os.
o eos de Ma e y el delicado lau el de Apolo , á Don
Al onso X , epi o, es aba ese ada la glo ia de da á
España un cue po de leyes , que aun hoy es la admi-
acion de p opios y de ex años. Valiéndose es e ey de
odos los ecu sos que su época le suminis aba
.
, concluyó
el código de las
Sie e Pa idas
en 1263 , segun el cm»,
pu o mas seguido. La g aduacion del e dade o mé i o
de es a ob a ha sido en nues os dias obje o de eñidas
con o e sias y dispu as , en las cuales , si yo no es oy
engañado , no siemp e han p ocu ado los con endien es
concilia la azon con la his o ia. Es e dad que en la
Pa ida p ime a
se admi ie on con pa icula apego los
p incipios con enidos en el Dec e o de G aciano
y
las
Dec e ales ; pe o acaso ¿incu ió en es e de ec o Don
Al onso exclusi amen e, ó la Eu opa en e a, que seguia y
p opagaba aquellas ideas con un calo , de que no o ece
o o egemplo la ci ilización mode na? Deci con nlgunos
que la doc ina de las
:Pa idas
es la que'se explicaba
en
las Uni e sidades de Bolonia y de Pa is en el Siglo
XIII, y conclui po es a azón que los españoles deben
desp ecia la; es lo mismo que con esa 14 sun uosidad
y magni icencia de es os dos sepulc os,. le an ados po
el amo ilial á la memo ia de Don Ped o En iquez y
Doña Ca alina de Ri e a, su muge , y sos ene que los
p o eso es españoles de Bellas a es no es án obligados
á es udia en ellos el admi able e ec o del conjun o , la
con enien e disposicion de sus pa es, la g acia, a ie-
dad y iqueza del ado no, y la his o ia del a e, que en
odo es o se con iene , po que han sido abajados po
geno eses á p incipios del siglo XVI. Los que hablan
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de es a sue e, ni conocen el
pode oso
indujo qué ege -
cen las ideas, ni los caminos po donde es as se ans-
mi en y depu an , ni su opinion iene peso en es as ma-
e ias, ni po mas que con palab as huecas
y
e um-
ban es se es ue zen en cau i a la azon de los que es án
condenados al bá ba o o men o de escucha los, conse-
gui án o a cosa que el silencio de los igno an es , y el
desp ecio de los que jus amen e me ecen el í ulo de
Sabios. Yo mismo , que me mues o an a dien e de en-
so del código de D. Al onso, con ieso de g ado que las
Pa idas 111, IV, V, y VI,
en que se a a del de echo
p i ado , son las
-que mas se ace can á la pe ecciona El
único luna que se encuen a en ellas, se educe á que en
ez de oma la sus ancia de las leyes omanas, si así pue-
de deci se , en ma e ia de con a os y cuan o pe enece
al égimen ci il, como acos umb an los legislado es mo-
de nos, Don Al onso las adujo li e almen e en muchas
pa es. Po lo cual, es opinion ecibida en e los ju is-
consul os, que si se excep ua es e de ec o , la legislacion
ci il de las
Pa idas
puede sos ene con en aja lá com-
pa a ion con odos los códigos publicados has a el dia.
Desde el año de 1548 en que Al onso XI dió el
amoso o denamien o de Alcalá, se asegu ó pa a
siem-
p e el impe io de las
Sie e Pa idas ,
y se impuso á
los españoles la necesidad de es udia los cue pos del de-
echo jus inianeo, de donde aquellas se habian omado.
Ni las O denanzas Reales de Cas illa eunidas po
Mon al o, ni las leyes de To o de 1505 , ni las dos Re-
copilaciones, publicadas en los einados de Felipe JI
y
Ca los IV , han log ado ebaja el me ecido c édi o
de las
Sie e Pa idas;
po que , aunque el ulgo de los
ju isconsul os dá á es as cua o colecciones el nomb e
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-de códigos ,. son indignas de él, yáse conside en las ma-
e ias de que a an, ó el ó den con que es án dis ibui-
das. Ningun juicio de cuan os se han o mado sob e las
O denanzas , es mas e minan e
y
au o izado que el que
hicie on las Có es de Valladolid de 1525, en la pe icion
NI «Las leyes, dicen, de ue os é o denamien os no es án
«bien
é
jun amen e copiladas ; é las que es án sacadas
«po o denamien o de leyes que jun ó el Do o Mon-
« al o , es án co u as é non bien sacadas , é de es a
«causa los jueces dan a ias é di e sas sen encias , .é non
«se saben las leyes del eino po las que se han de juzga
« odos los negocios é plei os.»
Las ochen a y es leyes de To o u ie on po ob-
je o des e a del o o español las opiniones de Ba o-
la , Baldo, Juan And és y el Abad, esol e las dis-
pu as que la p ác ica mo ia sob e el ó den y p ela-
don de los códigos, y au o iza algunas ins i uciones
que las necesidades de la época hablan comenzado á
in oduci , en e las cuales ocupan un luga p i ilegiado
-los ínculos y mayo azgos. Po donde se é, que nin-
guna idea es u o mas dis an e del ánimo, del legislado ,
que la de o ma un e dade o, código.
Hablando el S . D. Felipe II del espí i u que p esi,
dió á la o macion de la Nue a Recopilacion, dice: «que
« ué hecha pa a que se qui e lo supe luo, y se decla e lo
«dudoso, y se enmiende lo que es u ie e co up o y ce -
« alo.» Desg aciadamen e el desempeño no co espon-
dió al buen deseo, «po que no so obse ó, como asegu a
el S . D. Ca los IV, el mé odo dec e ado, ni quedó, en-
« e amen e p o is a, y solo sí en pa e soco ida la nece -
«sidad de un Código bien o denado, á que ielmen e se
«sugelasen baxo,de sus co espondien es í ulos
.
y lib os
-21
« odas las leyes ú iles y i as, -gene ales y pe pé uas,
«publicadas desde la o macion de las Sie e Pa idas y
«Fue o Real, como exp esamen e se habia mandado;
«pues sob e la al a del debido ó den y p ecisa di isión
«de í ulos con enidos en cada lib o, se inco po a on en
«unos leyes pe enecien es á o os , segun las ma e ias
«de sus disposiciones; ad i iéndose en odos la. con usa
«mezcla de algunas espec i as á di e sos amos, y la
«di icul ad de en ende lo p o eido en cada una; y
«ag egándose a ias equi ocaciones, así en el ex o ó
«le a de las mismas leyes, como en sus epíg a es y no as
«ma ginales, que las a ibuyen á Reyes y iempos á que
«no co esponden.»
Con el p o úndo conocimien o que mani es aba
el
S . D. Ca los 1V de los de ec os de la Nue a 11.copila-
clon,- e a de espe a que la No ísima, di igida á los mis-
_
<
mos ines, ue a una ob a cabal y pe ec a en su géne-
o. Respondan si me ece es as cali icaciones la coleccion
legal. de 1805, los p o eso es que enseñan el de echo pa-
io, los jueces que lo aplican, los abogados que se ocu-
pan cons an emen e de su es udio, y espondan en in
esa mul i ud de esc i os que ienen po obje o pin a el
las imoso es ado á que ha sido educida la legislacion
española. Así se explica, como el código de las
Sie e
Pa idas
goza ac ualmen e de una au o idad, que ningu-
na de las leyes pos e io es ha podido.dispu a le.
Fié demos ado que la coleccion legal que o mó
j
us-
injan° es la mas comple a de cuan as ie on la luz en la
an igua Roma, po que ué dispues a con mas &den, y
con iene mas doc ina y no icias li e a ias, que las, que
han llegado has a noso os; que en la
mayo
pa e
de
los es ados de Eu opa se admi ió como de echo comun,
ó al ménos co no suple o io, desde los siglos XIII al
XV;
que los
Glosado es
se aplica on á
su es udio con
p e e encia al código
Teodosiano,
y á los ex ac os que
de él se hicie on du an e la dominacion de los pueblos
del No e; que la celeb idad que han alcanzado los ju-
isconsul os de los siglos XVI y XVII,la deben exclusi a-
men e al enaz empeño con que se dedica on á la in 'e -
p e acion de las leyes omanas; que lejos de habe es as
pe dido alguna pa e de su alo , po i ud del nue o
gi o que el siglo pasado imp imió á la ci ilizacion, el
Mundo li e a io se ocupa ac ualmen e de es udia las y
explica las con un a do y una cons ancia, que exceden
á las de los iempos pasados; que aunque el c édi o con
que ha co ido en Eu opa la coleccion de Jus iniano,
se ia azon bas an e pa a absol e á los ju isconsul os
españoles del p e endido deli o de habe se dedicado
al exámen de una legislacion ex aña, la admision de
las
Sie e
Pa idas
po código de los einos de Leon
y Cas illa , les impuso un debe , mas es echo si cabe,
de acudi á la única uen e de donde el Rey Don Al-
onso X las había sacado ; y en in , que ninguna de las
compilaciones de leyes pá ias, que han sido publicadas
con pos e io idad al Siglo XIV, inclusa la No isima Re-
copilacion, ha des uido es a necesidad; po que en odas
ellas se dá po supues o , ó se con iesa cla amen e, que
el e dade o código en ma e ia de de echo ci il y p i-
ado es la ob a de las
Sie e Pa idas,
po an os í ulos
digna del ap ecio y del es udio de los españoles.
Ved aquí, jó enes es udiosos, los undamen os en
que descansa la ene acion que es e ilus e cue po p o-
esa á las opiniones de los ju isconsul os an iguos. Cono-
ce las, y co egi las, y ap opia las á nues os usos y
necesidades, es el obje o de ues as penosas a eas.
¡Dichosos aquellos que ayudados del ingenio, y a mados
de cons ancia, alcanza en pene a los p o undos mis e-
ios de la di ícil ciencia de las leyes, y ceñi su en e del
lau el e e no de la Sabidu ía!
Y ú, Rey Al onso, en quien la pos e idad ag adecida
ha inculado el í ulo de
Sabio, si an g ande es el pode
de mi oz, que log a pene a en el sag ado ecin o don-
de eposan us cenizas, ecibe el ibu o de ailmi acion
y espe o que po mi boca e en ian, los
Maes os que
mues an los Sabe es en el Es udio gene al de la ú- sola
leal Cibdad de Se illa.
La a en a lec u a de us ob as in-
mo ales, ¡Oh Rey Sabio!, ha abie o pa a noso os el co-
pioso manan ial de donde b o an las leyes que usamos,
y sino es iluso ia la espe anza que en es e momen o
ani-
ma mi co azon, la a en a lec u a de us ob as inmo ales
se á la b illan e an o cha que en adelan e guie á la lo-
ida ju en ud española po el áspe o sende o de la
i ud y de la glo ia. He dicho.
SEVILLA:
1848.
IMPRENTA Y LIBRERÍA ESPAÑOLA
Y EXTRANGERA, DE DON .1.
M.
GEOFRIN.
AL DUQUE DE M.
5
SI ASISTE AL ACTO.
-nie mNo
n
Sa is echo el ibu o que e a debido á la memo ia
del
Rey Sabio ,
pe mi id , Seño que os mani ies e la
• g a i ud y espe o del Rec o , Ca ed á icos y Alumnos
de es a Uni e sidad. Dignaos , Seño , de acep a es e
since o o ecimien o , pe suadido á que el ecue do de
ues a bene olencia queda á p o undamen e g abado
en nues os ag adecidos co azones.