La "Conquista del Perú" de Francisco de Jerez
Full text
LA
«CONQUISTA
DEL PERU» DE FRANCISCO DE
JEREZ
po
M
.
DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGUEMERT
La
Conquis a
del
Pe ú
de F ancisco de Je ez es
uno
de
los
clásicos den o de la
his o iog a ía
de la
conquis a de
Amé ica
y co-
mo al
ha
sido ampliamen e es udiada; uno
de
los abajos más
ecien emen e apa ecido,
el de Adam Szaszdi
1
despeja las escasas
incógni as que oda ía quedaban pendien es
en
cuan o
a
aspec os
pu amen e his ó icos.
Sin emba go, y a
pesa
de
los juicios
de
alo de
algunos c í icos
de
econocida sol encia,
2
el
en oque
li-
e a io ha
sido muy poco in es igado.
Nos
p oponemos aquí
abo -
da lo, no con
ánimo exhaus i o, sino como con ibución pa cial,
que aya despejando algunas
de
las indudables
in uiciones
li e-
a ias
de F ancisco de Je ez.
I. METALENGUAJE DE LA
TRAMA
Toda
la
ama
de
La
Conquis a
del
Pe ú
pod ía se
conden-
sada
en
es e esquema
de
es pun os:
1.—Fin a
alcanza ;
2.
—Con-
duc a pa a alcanza
el in
deseado;
3.—
Resul ados; que iene
a
1 Szaszdi, Adam:
En
o no
a la balsa de Salango (Ecuado )
que
cap-
u ó Ba olomé
Ruiz.
«Anua io
de
Es udios Ame icanos
». Se illa, 1978, núm. 35,
págs.
453-554.
2
Véase
Albo g, Juan Luis:
His o ia
de la
Li e a u a Española. Tomo
1.
Mad id, G edos, 1969, pág. 745. La
edición u ilizada pa a es e abajo
es
la de
Rod íguez
Moñino:
Conquis a
del
Pe ú.
y
Viaje
de He nando Piza o
desde
Caxama ca
has a Jauja
(Se illa,
1534),
esc i o po
F ancisco de Je ez y Miguel
de Es e e.
Badajoz, A que os,
1929.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
304
M.a DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
se una ansposición
del
ya clásico de B emond.
3
En
e ec o,
el e-
la o se
ab e
con la
mo i ación
del
descub imien o
y
conquis a
de
nue as ie as,
a.
pa i
de la
salida
de
los españoles
de
Panamá,
di igidos po
F ancisco Piza o,
que es
quien
en el
ex o esul a
único je e. Ya den o
de la
na ación es a i ualidad a
a se
eali-
zada median e los p og esi os a a a es
de la
conquis a, desde su
co-
mienzo
has a
la
cap u a
del
ey indígena
A abalipa,
que ma ca
el
clímax
del
ela o.
4
En
es e p oceso
la
mo ilidad queda obje i ada
po
la
mejo a
o
deg adación
de
las acciones, que
en la
ealidad
de la
C ónica...
se
plasma á
en balance
posi i o,
al
se
la con-
quis a
ela i amen e ápida
y sin
obs áculos insupe ables; pa a
culmina
en el
p oceso
de
cie e, que
se
conc e a
en la
liquida
-ción de la
p ime a e apa conquis ado a
con la
disg egación
del
ma e ial
humano p ime o, que uel e
a la
pa ia,
o se
empeña
en la
subsiguien e e apa colonizado a.
Den o
de
es a es uc u a
gene al a
ni el
de
ama
—es uc-
u a
que supone una e iden e simpli icación, como
es
ob io, pe o
que, pensamos, puede da azón
de la
C ónica...
—,
encon amos
un ela o den o
del
ela o,
la
na ación pues a
en
boca
del ee-
do
Miguel de Es e e, del
a ance
de He nando Piza o,
5
que
en
el
plano
empo al
supone una in e calación,
6
pues o que es a
his-
o ia
co a
el
desa ollo na a i o
lineal del
ela o p ime o pa a
en onca pos e io men e
con
él. Es a elación complemen a
la
Conquis a...,
cons i uyendo una p ác ica
habi ual
den o
de
ese
ámbi o his ó ico
-
li e a io,
y a
su ez p esen a peculia idades
p o-
pias, debidas
en
su
mayo
pa e
al
hecho
de
se edac adas po
un au o dis in o.
Enma cada así
La
Conquis a
del
Pe ú
amos
a
con inuación
a
analiza algunos
de sus
aspec os pa ciales, con aponiéndolos
b e emen e
a la Relación...
de Miguel de Es e e.
3
Véase
B emond, Claude:
La
lógica
de
los posibles na a i os.
En
«An
>-
lisis
es uc u al
del
ela o».
Buenos Ai es,
Tiempo Con empo áneo,
1974,
págs.
87-110.
4
Véase
Je ez, F ancisco de. op. ci .,
págs.
85-86.
5
Ibídem, págs.
117-143.
6
Según
la e minalogía de Todo o
(Véase
Todo o , Tz e an:
Las
ca-
ego ias del
ela o li e a io.
En
«Análisis es uc u al...›, págs.
155-192)
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
II
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y AMÉRICA
305
2. EL
TIEMPO
La
es uc u a
empo al de la
Conquis a
del
Pe ú
de F an-
cisco de Je ez es
ela i amen e
lineal y sin
complicaciones,
y e-
leja
los a a a es
de la
conquis a.
En
e ec o:
el
i mo inicial
es
ápido, comienza
«in media
es»,
y
ecoge median e un suma io,
en sus 10
p ime as páginas, las a ias in en onas
de
los
españo-
les
du an e es años.
El
na ado
no
consigna excesi os de alles
y
ello pod á debe se, según
la
esis
de Adam Szaszdi, a
que es as
páginas se ían es os
o
nue a e undición
de
una p imi i a
e-
lación de Je ez,
co espondien e
a 1524-27, en
que ac uó como
esc ibano
de
los españoles.
7
T as consigna
el
iaje
de Piza o a la
co e pa a ecaba
ayuda
eal, F ancisco de Je ez se
ins ala
en la
na ación
ela i-
amen e
mo osa
de
los acon ecimien os. Según
el
ex o
' nos ha-
llamos en
1532,
momen o
en
que
el
na ado ya
e a el
c onis a
o icial
de la
expedición. E ec i amen e cons a amos que
el
i mo
na a i o
ha
cambiado,
es
más
len o,
den o
de
un ela o
lineal
de
ipo
singula i o, en el
que
se
man iene como cla o obje i o
la
llegada
a Caxamalca «en
demanda
de A abalipa», ' y
cuyas
únicas de enciones es á
en
unción
de
las salidas explo a o ias
de
angua dia
del
capi án
He nando Piza o.
10
Es a línea
empo al
p og esi a
del
ela o p ime o a
ni el
de
discu so, iene queb ada
po
b e es
suma ios
de
ipo analép ico
11
que ienen como
inali-
dad explica los an eceden es
de la
conquis a.
En
ocasiones
se p o-
ducen den o
de
una escena, cons i uyendo un « ela o den o
de
ela o
», en el
que un pe sonaje habla de sus
an eceden es,
o
los
p oblemas
de
su ie a.
12
El
más
la go e
impo an e co esponde
a
las palab as
de A abalipa al
Gobe nado , después
de
su p isión,
7
Véase
Szaszdi, Adam. op. ci ., pág. 457.
8
Véase
Je ez, F ancisco de. op. ci ., pág. 38.
9
Ibídem,
pág. 46.
lo
Ibídem, págs.
49-52, 56 y 75.
11
Ibídem, págs.
47, 49 y 57,
en e o as. Teó icamen e
en el
es udio
del
iempo
nos
hemos apoyado
en Gé ad Gene e.
Figu es
111. Pa is, Seull, 1972,
págs.
67-268.
12
Ibídem, págs.
98-102.
(20)
TI
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
306
M.' DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGUEMERT
poniéndole
en
an eceden e
de
las gue as
de
su eino
en
los años
p eceden es
a la
conquis a.
^
3
Como
con apa ida
al
suma io
la
C ónica.., con iene
bas an-
es
escenas
dialogadas, ecu so que
le
con ie e una cie a
consis-
encia
y
ca ego ía li e a ia,
y
emansa
la
acción, c onológicamen e
hablando. Es a es uc u a apa ece
en
algunas
de
las ci cuns ancias
o
ins an es cumb es ecogidos po
F ancisco de Je ez y
encaja opo -
unamen e pues o que las no icias
son de
p ime a mano; iene
la
en aja de
agiliza
la
na ación con i iéndole una i eza
de la
que
ca ece ía si
se
plan ease únicamen e como c ónica o icial
en
pasado.
La mayo
pa e
de
los diálogos aquí ecogidos ienen como
p o agonis a
al
Gobe nado
F ancisco Piza o, en sus
elaciones
con
los di e sos mensaje os
del
ey
A abalipa. La
ansc ipción
na-
a i a
es á iniciada
de
modo indi ec o,
y
combinada
con
alguna
espues a
b e e, en
diálogo di ec o,
a
modo
de
escena:
«El
mensaje o dijo que que ía ol e
con la
espues a
a
su
seño ;
el
Gobe nado
le
dijo:
«Di ásle de
mi pa e
lo
que e
he
dicho, que
no
pa a é
en
ningún
pueblo del
camino po llega
p es o a
e me
con
él».
14
El
mismo esquema
es
u ilizado
con
ampli ud
en la
la ga
con-
e sación con A abalipa,
as su cap u a.
15
En
algunos casos
el
sen ido
de lo
na ado
se
impone
y
iun a
el
diálogo indi ec o:
F ancisco de Je ez ansc ibe en
e ce a
pe -
sona y
abandonando
la
es uc u a escénica, las con e saciones que
han llegado
a sus
oídos, bien
del
Gobe nado con
los innume ables
mensaje os eales,
16
o
una espues a
a sus
p opios compañe os,
17
o
incluso una la ga cha la
con el
ey.
1
b
Los
diálogos ansc i os
de
modo di ec o
en
su o alidad
son
pocos, pe o consignan escenas cla e den o
de la
conquis a
del
13
Ibídem, págs.
63-66, 68-70, 76 y ss.
14 Je ez, F ancisco de. op ci ., pág. 53.
Casos
con
es uc u a semejan e:
págs.
58, 68-70.
15
Véase
Je ez, F ancisco de. op. ci .,
págs.
88 y 91.
16
Ibídem, págs.
63, 75.
17
Ibídem,
pág. 99.
18
Ibídem, págs.
99-103.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
II
JORNADAS
DE ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
307
Pe ú: las
dos
p ime as
19
ma can momen os cumb e
en el
o cejeo
en e los
dos
bandos
a
a és
de sus
emisa ios
an es de
a is a se,
y la
e ce a queda signi ica i amen e si uada
en el
encon onazo
de ini i o,
y se
desa olla en e
el
sace do e español
y el
ey
indí-
gena.
Es
cu ioso obse a
la
impo ancia que,
a
ono
con
o os
c o-
nis as,
con ie e
Je ez al
elemen o espi i ual:
«El
Gobe nado
(...)
dijo
a ay Vicen e
que si que ía i
a
habla
a A abalipa con
un a au e; él dijo que
sí (...) y le
dijo
po
el
a au e:
«Yo soy
sace do e
de Dios, y
enseño
a
los c is ianos las cosas
de Dios...
20
Con iene señala que,
a
pa i
de la
llegada
de
los españoles
a Caxamalca y la
p isión
del
ey indígena,
el
ela o adquie e un
i mo mucho más pausado,
y
su singula idad
se
al e na
con
un
ma iz cla amen e i e a i o,
en
cuan o
a
ecuencia,
a
ono
con
los
acon ecimien os na a i os.
Es
lógico que así
sea
pues o que
nos
hallamos
en la
ase
inal de
ecogida
del
o o
y
colonización
de lo
conquis ado po pa e
de
los españoles.
Es e
ma iz i e a i o que-
da á de
mani ies o po
el
empleo
de
ecuen es
gi os
como «cada
día
»,
21
así como
la
apa ición
de
e bos
con
ma iz incoa i o.
2
`
Sin e izando:
ela o
lineal con b e es
e ocesos empo ales,
en
cuan o
al
o den
na a i o,
y en el
que p edomina
el
suma io,
si
nos
e e imos
al
concep o
de
du ación,
como
es na u al en
una
c ónica; pe o
en el
que
el
na ado
ha
enido
la
habilidad
d agili-
za
el
ex o in e calando algunas
escenas,
y
como
e emos
en
su
momen o, embu iendo a ias
pausas
desc ip i as,
lo
que conlle a
la
ac ualización
de
los hechos na ados
en
un ace camien o muy
in-
e esan e de
ca a
al
u u o
lec o .
En
cuan o
a
los p ocedimien os pa a conc e a es e i mo
em-
po al en el
iempo-da o,
23
en La
Conquis a
del
Pe ú
hemos encon-
19
Ibídem, págs.
64-66 y 79-80.
20 Je ez, F ancisco de. op. ci ., pág. 83. La
con e sación
se
p oclama
a lo
la go de dos
páginas.
21
Véase
Je ez, F ancisco de. op. ci ., pág. 106.
22
Ibídem,
pág. 107.
23
Según una e minología bas an e ex endida, que ecoge Raúl
Cas ag-
nino en:
Sen ido
y
es uc u a na a i a.
Buenos Ai es, No a, 1974.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
303
Ma DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
ado 14
echas, co espondien es
a
o as an as ocasiones
en
que
F ancisco de Je ez
si úa
con
p ecisión absolu a un
acon ecimien-
o,
desde
la
pa ida
de
Panamá
de F ancisco Piza o, el 14 de no-
iemb e de 1524,
24
has a
la
llegada
a Se illa en
un espacio c o-
nológico
oscilan e en e
dos
pun os
ope: el 5 de
diciemb e
de
1533
25
y el 3 de
junio
de 1534,
26
de
a ias naos.
En
ellas
eg e-
san
a la
pa ia unos cuan os españoles en iquecidos, as habe se
dado po inalizada
la
p ime a e apa conquis ado a. En e es as
e-
chas ex emas,
el
na ado ija unos
12
momen os conside ados
como hi os in e medios, pe o de ini i os,
del
jalonamien o
de la
conquis a.
En la
p ime a mi ad
de la
C ónica... ap oximadamen e,
los pun os ma cados co esponden
a
las ciudades que
se an
paci-
icando:
Túmbez : 16 de Mayo de 1532;
27
San Miguel: 24 de
Sep iemb e
de 1532
2s
...,
has a consegui alcanza
Caxamalca:
15 de
No iemb e
de
1532,
29
pun o
en el
que
se
es aciona
el Go-
be nado , y
que se á
el
escena io
de la
caída
de A abalipa.
Más
allá las ó mulas c onológicas co esponde án
a expedicciones pa -
ciales:
ma cha
de He nando Piza o
hacía
el in e io : 5 de
Ene o
de 1533;
'
s0
pa ida
de
es c is ianos hacia Jauja
3
' en
busca
del
o o p ome ido:
15 de Feb e o
de 1533, o
bien,
y
como da o que
e leja
la
impo ancia concedida
a
es e elemen o,
la
echa
de un-
dición del p ime
o o conseguido
en
es a egión:
13 de Mayo
de 1533.
32
El
a án po señala echas cla e
es
lógico
en
una elación
de
es e ipo.
No
ol idemos que
F ancisco de Je ez
acompaña
a F an-
cisco de Piza o en
calidad
de
sec e a io,
y
que
se
supone que
sus
no as es án omadas
«in si u»,
pa a se en iadas pos e io men e
a la
au o idad.
Sin emba go
es e modo
de
ijación c onológica
no
esul a
-
abu-
24
Véase
Je ez, F ancisco de. op. ci ., pág. 15.
25
Ibídem,
pág. 160.
26
Ibídem,
pág. 162.
27
Ibídem,
pág. 38.
28
Ibídem,
pág. 46.
29
Ibídem,
pág. 77.
30
Ibídem,
pág. 111.
31
Ibídem,
pág. 112.
32
Ibídem,
pág. 147. Las
es an es hi os c onológicos señalados
exac a-
men e
co esponden
a
las págs.
108, 113, 149, 150 y 160.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
II
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA.
309
si o,
cuan i a i amen e hablando. Po
el
con a io
es
mucho más
co ien e un segundo mé odo
de ijación
empo al, mé odo ela i o,
pues o que
el
na ado si úa
la
acción po e e encia
a
una echa
absolu a an edicha,
con el
obje i o
de
ija paula inos a ances.
Es a segunda ía
se co esponde muy bien
con la
c ónica. Veamos
algunos ejemplos:
«Se en a días después que salie on
de
Panamá...
33
« ... el
na ío
se
de u o
en
i
y
ol e cua en a
y
sie e días..
. » .
«El
capi án
Piza o
es u o
en
aquella isla cinco meses...
3
`'
Regla
de
de e minación indi ec a, como decimos, pe o que
pe mi e
al
his o iado si ua algunos acon ecimien os
con ap o-
ximación.
Hemos mencionado que
es e
sis ema
de
localización
empo al
es
muy abundan e
en la
p ime a pa e
de la
C ónica...
Sin emba go
no
desapa ece po comple o
a lo la go de
ella: así
en
las Úl imas
páginas
la
p isión
de A abalipa
se á uno
de
los hechos
al
que
el
na ado ol e á
de
modo
con inuo.
36
O as posibilidades
de
e e encia
empo al
indi ec a
se mue-
en en la
línea
de
cons a ación
de
las pa es
del
día,
o
bien
en la
de
ag upa
en la
misma página a ias ó mulas
de
iempo
inde e -
minado.
Algunos pá a os se i án pa a ilus a es e ase o:
«...pa a da
aquella noche
sob e los C is ianos. Sabida
la
e dad
(...)
luego
mandó
el
Gobe nado p ende al Cacique (... )
y
aquella a de ma a on
alguna gen e.
(...)
Aquella noche
en el eal
de
los C is ianos hubo mucha gua da,
(...) y an es
que
o o día
uese
amanescido
se
oyó
en el eal
g i a
de
gen e
de
gue a,
y en
b e e
iempo
se
ió
cómo
se
enían allegando
al eal macho
nú-
me o
de
indios
(... ), y
siendo
el
día cla o.
. . ».
3
'
33 Je ez, F ancisco de, op. ci ., pág. 15.
34
Ibídem,
pág. 15.
35
Ibídem,
pág. 27.
Casos pa ecidos
en
las págs.
24, 25, 27 y
41.
36
Véase, po ejemplo,
la pág. 109 de la
edición que
enimos u ilizando.
37
Je ez, F ancisco de. op. ci ., pág. 32.
Es uc u a semejan e p esen an
las págs.
36, 38, 46, 54.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
310
Ma DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGUEMERT
Finalmen e,
y
den o
de
es e endencia
de
menciona
el mo-
men o
c onológico
sin
ija lo exac amen e, hab á que ecoge
el
empleo sis emá ico
de la
ó mula
«o o día»
«al
día siguien e»,
ó -
mula medie al
u ilizada cons an emen e po
F ancisco de Je ez
pa a dis ibui los acon ecimien os na a i os acaecidos
a
los espa-
ñoles en
su a ance,
y
que con ie e un sabo a caizan e
a la
na a
-ción,
gene ando esa sensación
de
mono onía que sacude
en
oca
-siones al lec o ac ual. En la
p ime a pa e
de la
C ónica... los
ejemplos
son
múl iples,
y
ello
es
lógico si enemos
en
cuen a su
con enido
y la
inalidad
de la
ó mula. T as
la
Relación...
de Mi-
guel de Es e e no
hemos ecogido ni un
solo
caso.
En
es e sen ido
es a úl ima se i ía
de
on e a en e
dos
usos lingüís icos cla a
-men e
di e si icados:
«O o día
pa ió
el
Gobe nado
y ué a
do mi
a (...)
O o
día
en
amaneciendo pa ió
el
Gobe nado
con
su gen e pues a
en
o den
...
» .
38
En
ocasiones
se
cali ica
la
ó mula
empo al
añadiéndole
o a nue a
de
ipo es ic i o pa a si ua
con mayo
p ecisión
los hechos na ados:
«O o día
po
la
mañana
se
pa ió
el
Gobe nado ...
».
'
9
En
esumen:
espec o
del
iempo-da o
comp obamos una
ac-
i ud
pa adójica
en el
na ado : a án
de
ija
el
iempo
/
ó mulas
de in empo alidad y
ambigüedad
en ,
su delimi ación.
Los p oce-
dimien os
lingüís icos u ilizados
lo
con i man.
3. EL
ESPACIO
El
elemen o espacial
es
uno
de
los componen es esenciales
en el
ámbi o
de
las c ónicas
a
causa
de
su inalidad.
E ec i amen-
38
Ibídem,
pág. 71.
Algunos usos más pueden obse a se
en
págs.
16, 33,
48 y 71.
39
Ibídem,
pág. 68.
Ejemplos semejan es
en
págs.
36, 57, 62 y 93.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
J I
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
311
e,
el
au o
-
na ado p e ende deja cons ancia
de
una
expedic-
ción de
conquis a ealizada po
sus
compañe os;
y
pa a ello
se
e á inde ec iblemen e abocado
a
i consignando los luga es í-
sicos que cons i ui án
el
escena io
de
los acon ecimien os.
En
consecuencia encon a emos mul i ud
de
elemen os localizado es
a lo la go del
ela o:
son
los nomb es que ayuda án
a
ija
el i i-
ne a io
seguido po
la
expedición desde Panamá has a
Caxamal-
ca,
co azón
del
impe io pe uano.
No nos
hallamos
an e desc ip-
ciones
p opiamen e dichas;
el
na ado
se
limi a
a
designa
el
é mino po
el
que a a iesan
al
hilo
de la
ma cha.
La
inse ción
en el
ela o
es
po ello
na u al y espo ádica, sin
p esen a
in e -
mi encias
egladas.
Lo
que
sí se
obse a
es
una
mayo
abundan
-cia en la
p ime a pa e
del
ela o, en unción
del
mo imien o
na-
a i o: algunos ejemplos se i án pa a pone lo
de
mani ies o:
«O o día pa ió
el
Gobe nado
y
ue
a
do mi
a
un llano
de Za ana
po llega o o día
a
medio día
a Caxamalca,
que
de-
cían que es aba ce ca».
40
Nos
hallamos
an e el
mé odo
no mal de
ijación
en un iaje
de
descub imien o
de
i mo ápido.
Pe o
in e esa án más aquí
las desc ipciones
que podemos i descub iendo
al
ilo
de la
na a
-ción. En
e ec o, los luga es más conocidos
o
in e esan es me ecen
de F ancisco de Je ez
unas
b e es
líneas desc ip i as.
No
hemos
de ec ado una es uc u a es e eo ipada que
se
epi a
con insis-
encia,
pe o
sí
mul i ud
de
elemen os comunes que
an con ibu-
yendo
a
c ea esa a mós e a ei e a i a,
ine i able en
una c ónica
de
es a época.
En el
caso
de
halla nos an e
un
pueblo, la
desc ip-
ción,
no malmen e
b e e
pa a los luga es desconocidos
e i ele-
an es, se
cen a
en
su componen e
p incipal: la plaza
ue e,
e-
cogiendo
a
con inuación casas, calles...,
y de
modo op a i o,
alles
o
luga es
en
que queda encla ado. Un agmen o
lo
pon
-d á de
mani ies o:
40
Ibídem,
pág. 71. En
es a línea pueden señala se a ios más: págs.
15,
20, 25, 26, 29, 30, 54. La
c ónica es á plagada
de
ellos
y no
apo an
a ilan es
de
in e és.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
318
M.a DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
indi idualizados po medio
de
su nomb e p opio. Es a egla am-
poco
se
cumple
a
aja abla, pe o
es de
ámbi o bas an e
gene al.
Si en indi ec amen e como medio
de
ca ac e ización posi i a
del
gobe nado español, quien los a a á
con
p udencia
y benig-
nidad
siemp e que
sea
posible.
En
un e ce es adio apa ece á
la
masa indígena, los
sub-
o dinados. No se
indi idualizan
en
absolu o,
y
quedan de inidos
desde un plano
de
supe io idad po
la
óp ica
del
na ado .
La
pos u a española
an e el
indio iene ep esen ada po
el
discu so
del
Gobe nado
a A abalipa,
as su cap u a:
«... y
po su mandado enimos
a
conquis a es a ie a,
po -
que odos
engais en conoscimien o de Dios y de
su san a
é
ca ólica
(...) y
po que
lo
conozcáis
y
salgáis
de la
bes ialidad
y
ida diabólica
en
que i ís
».
62
Sin emba go,
aunque
es
e dad que
la
conciencia
de supe-
io idad
mo al del
español sob e
el
indígena
pe inea
oda
la c ó-
nica, a
ono
con la
isión
de
c uzada eligiosa
de la
conquis a
—
asun o és e su icien emen e es udiado po los his o iado es,
y
en el
que
no
p e endo en a aho a
—,
debe emos señala que,
en
ocasiones,
F ancisco de Je ez
supe a
la
adicional dico omía
buenos
/
malos que
subyace a
es as ob as, pa a esal a algún
alo
posi i o
en la
masa indígena
de
de e minada egión:
«La
gen e
des os pueblos,
después que
se
subió
a la sie a
hacen en aja
a
oda
la
o a que
se
queda a ás, po que
es
gen e
limpia
y de
mejo azón,
y
las muje es muy hones as...
».
63
Sin
llega
al
ni el
de
oma
de
pos u a
de E cilla en
su
A aucana,
po ejemplo,
el
na ado a a
de
obje i a su pun o
de is a a la
ho a
de
enjuicia
al
enemigo.
Se
econocen asimismo
las ob as
de
a e
y
alo es cons uc i os
de
los indios, así como su
impasibilidad
a la
ho a
de la
mue e.
62
Ibídem,
pág. 90. El
sub ayado
es
nues o.
63
Ibídem,
pág. 74.
Un cla o elogio
de los soldados
de A abalipa
queda
ecogido
en la pág. 96.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
II
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
319
En
cuan o
a
los
conquis ado es,
obse amos que es án
en-
ma cados en
es bloques, en
jus a co espondencia
a
los indígenas.
Hace cabeza
el
Gobe nado
gene al, F ancisco Piza o,
que
sien-
do
el
hé oe asume las cualidades de caballe o andan e medie al
y pe ec o
dechado enacen is a.
F ancisco de Je ez lo
p esen a
al
comienzo
de
su C ónica... como «uno
de
los p incipales
de la
ie a»,
64
y
plan ea
la
conquis a como un se icio innecesa io
a
su
ya c ecida ama.
&J
A lo la go de la
na ación se á
el
je e
ideal,
i me
en
su empeño
66
de
lle a su misión adelan e, p uden e
en
su in ención
de no
des ui o almen e
al
indígena, usando
de
mise ico dia
con
los je es adic os pa a man ene
la
es uc u a;
67
de
ahí ambién su isión polí ica
de
i di ec amen e
a la
cabeza,
pa a log a
la
paci icación
o al.
68
El
na ado exal a
al
máximo
la
galla día
y
caballe osidad
del
gobe nado
en sus
elaciones
con el
encido
y
conc e amen e
con el
ey; galla día que llega has a
el
pun o
de
sal a le
la
ida:
«Los
españoles hicie on al ma anza
en
los que enían las
andas,
qnue
caye on
en el
suelo;
y
si
el
Gobe nado
no de en-
die a a A abalipa,
allí paga á
el
sobe bio odas las c ueldades que
había hecho».
69
Po o a pa e,
y
aunque
no
abo demos
el
ema
en p o un-
didad
po conside a que escapa
a
nues o p opósi o, las
elacio-
nes con
los indígenas end án siemp e p ede e minadas po
el
eje
eligioso.
La
in e ención
de Dios en la
conquis a
es
un lei mo i
ijo
en el
ánimo
del
español. Así siemp e que
se
habla
del
«amo
- oso
ecibimien o
del
indio»,
se
consigna inmedia amen e
la a-
zón
que les mue e: «...haciéndoles en ende algunas cosas pa a
los a ae
en conoscimien o de
nues a san a
é
ca ólica».
' ° La
64
Ibídem,
pág.
14.
65
Ibídem,
po ejemplo,
la
pág.
14.
66
Ib dem,
pág.
29.
67
Ibídem,
págs,
31,
33,
40-41
y
42.
68
Ibídem,
pág.
46.
69
Ibídem,
págs.
85-86.
70
Ibídem,
pág.
30.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
32.0
Ma DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
p esencia
y la
ayuda di ina
abso en el
ela o minimizando
inclu-
so el
papel
de
los españoles
a simples
ins umen os
de la
acción
de Dios.
71
Una ez concluida
la
conquis a comienza
la labo de coloni-
zación,
y en
es e asun o ambién des aca á
la labo
o ganiza i a
de F ancisco Piza o: se
inician los epa os
de
indios,
se es able-
cen unas udimen a ias ins i uciones que pe mi an
el
bue a
un-
cionamien o
de la nue a colonia;
con g an as ucia polí ica,
F an-
cisco de Je ez
plan ea las decisiones
del
Gobe nado como
labo
conjun a
de
és e
con
eligiosos
y
o iciales,
y
las jus i ica po
el
mismo bien
de
los na u ales:
«...
epa ió en e las
pe sonas
que
se
a ecinda on
en
es e
pueblo
las ie as
y
sola es, po que los ecinos
sin
ayuda
y
se
- icio de
los na u ales
no se
podían sos ene ni pobla se
el pue-
blo y
si iendo
sin
es a epa idos los
caciques en pe sonas
que
los adminis asen, los na u ales ecibi án mucho daño; po que,
como los españoles engan
conoscidos a
los indios que ienen
ad-
minis ación, son
bien a ados
y
conse ados.
A
es a causa,
con
acue do
del
eligioso
y de
los o iciales que les pa eció con eni
así
al
se icio
de Dios y
bien
de
los na u ales,
el
Gobe nado
deposi ó los
caciques y
indios
en
los ecinos
des e pueblo,
po que
los ayudasen
a
sos ene ,
y
los c is ianos los doc inasen
en nues-
a
san a
é
con o me
a
los mandamien os
de
su majes ad; en e
an o que p o ee
lo
que más con iene
al
se icio
de Dios y
suyo
y
bien
del pueblo y de
los na u ales
de la
ie a, ue on elegidos
alcaldes
y
egido es
y
o os o iciales públicos,
a
los cuales ue on
dadas o denanzas po donde
se egiesen».
72
La
ci a
es
muy la ga pe o signi ica i a
en
cuan o
a
ideales
y
modo
de
hace
en la
conquis a
del
Pe ú, según
la
óp ica
de
F ancisco de Je ez,
quien e iden emen e idealiza
a
su je e:
no
hay
una sola no a nega i a
en
su ca ac e ización
a lo la go del
71
Pueden
consui a se
ace ca
de
es e asun o las págs.
60, 81, 94 y 104,
en e
o as,
de la
edición ci ada.
72 Je ez, F ancisco de. op. ci .,
págs.
44-45.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
II
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
321
ela o,
en el
que, como hemos is o, op a á po p esen a su
ca ác e
en
acción.
73
Inmedia amen e después
del
Gobe nado
en la
dis ibución
je á quica que encasilla á
a
los españoles encon amos dos pe -
sonajes
signi ica i os:
Diego Almag o y He nando Piza o. Del
p ime o
solo
apa ecen
4
no icias
74
conce nien es
a sus expedicio-
nes
y
o ganización inicial conjun a
con F ancisco Piza o,
pe o
no
suponen ca ac e ización alguna.
F ancisco de Je ez,
como
sec e-
a io
de
su
¿ i al?
iene
la
elegancia
de
eludi
el
espinoso asun o
de
su enjuiciamien o.
De
hecho
Almag o
apa ece
en el
momen o
de
los p epa a i os
y de
modo muy ugaz
se
alude
a
su en ada
en
Caxamalca,
ya a anzado
el
ela o
y
p eso
A abalipa. No
pa icipa
de
modo
eal en la
conquis a.
Po
el
con a io
He nando Piza o, al
que ambién
solo se
nomb a
en 4
ocasiones,
y se
p esen a indi ec amen e en ac-
ción, unciona como
al e ego del
Gobe nado ,
con
odos
sus
pode es,
en
expediciones
de
a anzada,
y sinc e iza á
su ac uación
a
los designios
de
su he mano.
A
su ez se á
el
hé oe
p o ago-
nis a de la
Relación...
de Es e e.
Den o
de
es a je a quía in e media en e je es
y subo di-
nados
se
incluye muy
de
pasada
la
igu a
de
algún capi án
in-
nominado,
sin
asgo de ini o io alguno.
Po úl imo
se
supone una masa
de conquis ado es
españoles,
pe o
el
na ado
no ha
pensado
en
absolu o
en
indi idualiza los,
ca ac e iológicamen e
hablando, po que
no e a
és a su misión.
5. EL
PUNTO
DE VISTA.
POSTURAS
DEL
NARRADOR
Aunque
F ancisco de
Je ez la
publica
en
1534
en Se illa,
coincidiendo
con
su e o no
a
España,
la
Conquis a...
se
p esen a
como esc i a
al
hilo
de
los
acon ecimien os na ados,
en
su
un-
73
Tomamos
el
é mino
en el
sen ido ecogido po
En ique Ande son
Imbe en
su lib o:
Teo ía
y
écnica
del
cuen o.
Buenos Ai es, Ma yma , 1979,
págs.
348-359.
74 Je ez, F ancisco de, op. ci .,
págs.
17, 22, 41 y 112.
75 Iblde n,
págs.
40, 56, 75-76 y 110-111.
(21)
I1
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
322
M.a DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
ción de
sec e a io
de F ancisco Piza o. Como
consecuencia
de
ello
nos
hallamos
an e un na ado
en el
ex o, que no se
dis an
-cia a
pesa
de
emplea
la
e ce a
pe sona, y
pa icipa desdibujada,
pe o i memen e
en la
acción, incluyéndose como un soldado más.
Como
ya hemos deducido
del
apa ado
de
pe sonajes, oma
pa -
ido enjuiciando las ac uaciones
de sus
compañe os, así como
la
de
los indígenas.
A
ni el
o mal
es a pa icipación queda
de
mani ies o po
los
excu sos
na a i os,
que
no
dejan
de
se opiniones
de F an-
cisco de Je ez, y
suspenden
la
acción po un ins an e pa a deja
cae un juicio
de alo . Hay dos o
es ocasiones
en
que es a
in-
e upción se ealiza
a
modo
de
jugla
de la
Edad
Media, y en
ella
el
na ado
se
descub e como
el demiu go
que
conduce
su
in-
o me
po
el
camino deseado,
sin
que, hablando ulga men e,
se le
aya
de
las manos:
«Ya
se ha
dicho
de la ic o ia
que los c is ianos
hobie on en
la
ba alla
y
p isión
de A abalípa, y de la
mane a
de
su eal y
ejé ci o.
Ago a se
di á
del pad e des e A abalipa... ».
76
Po o a pa e
el
na ado insis e
en la
necesidad
de
ab e ia
el
ela o pa a
no
cansa
al lec o o al
oyen e
de
u no:
«Si
odos los azonamien os que en e es e indio
y el Go-
be nado
pasa on
se hobiesen de
esc ibi po ex enso, se ía
ha-
ce esc ip u a, y
po ab e ia a
en
suma».
77
Apos illas es as más ecuen es
en la
p ime a mi ad
del e-
la o,
de
i mo na a i o mucho más ápido:
«Dejo
de
deci muchas cosas que les sucedie on, po e i a
p olejidad;
solamen e di é las cosas
no ables
que más hacen
al
caso».
78
76
Ibídem, págs.
97
-98.
El
sub ayado
es
nues o. Casos semejan es
en
págs.
153
y 158.
77
Ibídem,
pág. 70.
78
Ibídem,
pág. 15.
Un uso semejan e
en
Págs.
127, 152 e
incluso
en el
p ólogo.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
II
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
323
Aco ación in e esan e po que mues a has a qué pun o
F an-
cisco de Je ez es
conscien e
de
su papel seleccionado
a la
ho a
de
da
a
conoce unos hechos,
sin p e ende
ecoge odo como
c onis a o icial, sino a ando
de
cons ui
el
ela o
con
una cie a
i eza,
y con
aspi aciones li e a ias como elón
de
ondo.
El
es o
de
aco aciones
se
mue en más
en el
campo
de
los
con enidos,
y no
dejan
de
se un sín oma, una mues a
de la
pos
- u a
española
an e la
conquis a, que queda á así consignada pa a
la
pos e idad. Algunas aluden
al
ca ác e le an isco
de
los
in-
dios, 79
con ibuyendo
a
su ca ac e ización indi ec a; o as insis en
en el halo de
au o idad
del
ey, que log a impone la has a
en p i-
sión, lo
que causa
la na u al
ex añeza
en
los españoles;
°
o as
se
mue en
en el
campo
concep ual de
los alo es c is ianos
en
que
se
plan ea
la
conquis a,
1
y
inalmen e algunas p e ende se una
jus i icación
de la
polí ica expansionis a española,
a la
ez que
si-
úan la
colonización den o
de sus
más es ic os é minos legales,
con ibuyendo indi ec amen e
a
ija
el
buen «hace »
del
hé oe:
«El
Gobe nado ,
con
acue do
des as pe sonas,
como sus ma-
jes ades
mandan (po que
en
es a coma ca
y
ibe a concu en las
causas
y
cualidades que debe habe
en
ie a que
ha de
se poblada
de
españoles,
y
los na u ales
della
pod án se i
sin padesce
a-
iga demasiada, eniendo p incipalmen e espec o
a
su conse a
-ción,
como
es la
olun ad
de
su majes ad que
se
enga).
• » • `'
2
La
compa ación
ine i able con lo
español
se plasma
ambién
en
disquisiciones
de
es e ipo:
«...
que
es
cosa
de
e
en
España
la
ob a
y p imeza della,
que
más
se
juzga a se seda que
de
lana,
con
muchas labo es
y
igu as
de
o o,
de
ma illo, muy bien asen ado
en la
opa...
».
83
79
F ancisco de.
op.
ci ., pág.
30.
80
Ibídem,
págs.
86,
106.
81
Ibídem,
pág.
32.
82
Ib1dem,
pág.
43.
83
Tbídem,
pág.
53.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
324
M.a DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGUEMERT
6.
ALGUNOS APUNTES SOBRE
LA
LENGUA
La
lengua
en
que es á esc i a
la
C ónica
del
Pe ú
no
p esen a
excesi as peculia idades.
Nos
hallamos
an e
muchos asgos
del cas-
ellano medie al,
cosa lógica si enemos
en
cuen a
la
echa
en
que
ue edac ada. Así, oda ía
es
muy abundan e
la
u ilización
del
pa icipio absolu o:
«Oidas
es as cosas po los mensaje os, es u ie on un a o
como a óni os...».
84
Asimismo encon amos
g an
a iedad
de
acepciones
e imoló-
gicas que
el
cas ellano pe dió
en
su
pos e io
e olución. Des aca
luego
«al
momen o»:
«Sabida
la
e dad,
y
habida in o mación sec e amen e sob é
ello, luego mandó
el
Gobe nado p ende
al cacique...».
85
Algunos ejemplos espo ádicos
de
habe
con
su
sen ido
po-
sesi o:
« ... y el cacique de
aquella p o incia que
ha
po nomb e
Quilimasa... ».
86
Y no es
a o obse a algunos empleos, oda ía usuales
en
ese momen o:
«En
llegando
A abalipa en
medio
de la plaza
hizo que odos
es u iesen quedos.
. .
quedos...».
87
84
Ibídem,
pág.
66.
O os pa icipios absolu os
en
las págs.
46,
104, 107-108.
85
Ibídem,
pág.
32.
Acepciones semejan es
en
págs.
87,
155,
187.
86
Ibídem,
pág.
36.
87
Ibídem,
pág.
83.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
II
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
325
Abundan los asgos medie ales, como decimos, pe o quizá
uno
de
los más ca ac e ís icos
de la
con usión
del
pe íodo
sea
las
a ian es
en el
uso
de la
aspi ación
en —,
ya culminada
en
es a
época, pe o
no
po igual
en
odas las egiones.
Hay
que ene
en
cuen a ambién
la
e olución más len a
y
conse ado a
del cas ella-
no ame icano,
jun o a sus
inno aciones
en
o os campos, po o a
pa e,
la
c ónica
es
una buena mues a
de
es e es adio
ines a-
ble,
lingüís icamen e hablando. Así halla emos los binomios
í-
picos de la
épica cas ellana:
«...y el
capi án salió en e ellos,
y en b e e
iempo,
i iendo
y man ando,
ue on desba a ados...
», ... «y
los
de
caballo
si-
guie on el
alcance, hi iendo
y
ma ando
».
Es as mismas al e na i as
en el
uso
de la —
quedan
eco-
gidas
en
un
pa de
doble es léxicos:
«..
.
ie on es a
el eal de A abalipa
una legua
de Caxa-
malca, en la
halda
de
una
sie a»..., °
«su
eal
es aba asen ado
en la
alda
de
una
se ezuela».
91
«...y
que
el
p o ee ía
de
hundi o o pa a paga
el
le e
de
los na íos»...,
92
«... y
po es a causa
se
puede llama undición
gene al,
pues
a
odos
es gene al.
Vióse en
es a
hundición
una cosa ha o
de
no a , que hubo
un día
en
que
se
hundie on ochen a
mil pesos...».
9
"
Es e
úl imo ejemplo
es de
los más signi ica i os po que
e-
coge
la
a iación léxica
en el
mismo pá a o,
lo
que e leja
la
poca conciencia lingüís ica
del
au o espec o
de
es e asun o.
88
Ibídem,
pág.
41.
89
Ibídem,
pág.
33;
o o
ejemplo
en pág.
36.
90
Ibídem,
págs.
71-72.
91
Ibídem,
pág.
79.
92
Ibídem,
pág.
109.
Idén ico
empleo
en
pág.
150.
93
Ibídem,
pág.
151.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
326
M.a DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGUEMERT
7. LA
RELACIÓN
DEL
VIAJE QUE HIZO
EL SENOR
CAPITÁN
HER-
NANDO PIZARRO
POR MANDADO
DEL
SEÑOR GOBERNADOR, SU
HERMANO, DESDE
EL PUEBLO DE CAXAMALCA A PARCAMA,
Y DE
ALLÍ
A
JAUJA
La
elación
de Miguel de Es e e
cons i uye un ela o den o
del
ela o
con
peculia idades p opias, que
se
insc iben
en el
es ilo
de
las c ónicas. P e ende se una escue a elación que dé cuen a
al
Gobe nado
de
los mo imien os ealizados po los españoles,
y
po
ello a a
de
ajus a se
a
los hechos,
de
mane a compa a i amen e
más ceñida que
la
c ónica
de F ancisco de Je ez.
P ác icamen e
solo
incluye un diálogo indi ec o
—de He nando Piza o con Chi-
licuchima—, y
algunas ap eciaciones, escasas,
del
na ado , que
podemos conside a
excu sos na a i os,
y en
los que
inde ec ible-
men e el
é mino básico
y
ejempla
de la
compa ación se án las
ie as
y
cos umb es españolas.
Como
con apa ida,
y
po es e mismo in e és
de Miguel de
Es e e, de
e leja los sucesos
con
e acidad
y
exac i ud
hay mayo
insis encia
en
ija
el
iempo
y el
espacio, que
en la
c ónica
je e-
zana. Los
esul ados
son
e iden es:
en
cuan o
a
espacio se
e ie e
los da os
localizado es son
epe i i os.
El
na ado ija
el
nomb e
de
los
pueblos
po los que a pasando
la
expedición. Vamos
a
ansc ibi un agmen o bas an e amplio que pond á
de mani ies-
o
la
écnica empleada:
«A dos
días
del
mes
de
Ma zo salió
el
capi án
He nando Pi-
za o del
dicho
pueblo de Gua a, y
caminó po un ío a iba,
ce -
cado
de
muchas a boledas, odo aquel día,
y a la
noche ue
a do -
mi a
un
pueblo
que es á
en la
ibe a
des e
ío; es e
pueblo
donde
el
capi án ue
a do mi es á
subje o al
sob edicho
pueblo de Gua -
a,
y
llámase Gua anga.
El
día siguien e pa ió
el
capi án
des e
pueblo, y
ue
a
do mi
a
o o
pueblo
pequeño que
se dice Aillón,
que es á si uado
jun o a la sie a, el
cual
es subjec o a
o o
pueblo
más p incipal llamado
A a ambo...». ^
4
94
Ibídem,
pág. 130.
Ejemplos semejan es
en
págs.
138, 139 y 140.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA
ACTAS
II
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
327
Es e
ipo de
p ocedimien o localizado , que apo a
a
su ez
algunos da os colo is as,
pe mea
oda
la
elación
y
es á en
unción
del
sen ido
de
és a. Conside amos innecesa io ecoge más
ejem-
plos, pues o que
no
p esen an a ian e alguna.
En
cuan o
a la
desc ipción
p opiamen e dicha,
hay
un
esque-
ma es uc u al básico que
se
epi e
con
es udiada mono onía,
no
exen a
del medie alismo de
las c ónicas.
El
esquema
al
que
alu-
dimos
suele cons i ui se
en
desc ipción ela i amen e
b e e, y se
compone
de
es elemen os esenciales,
en
es e o den:
1.--
Nomb e
del pueblo al
que
se
llega;
2.—B e e
desc ipción que hace
e e-
encia a
és e (calles,
plazas,
si uación
en gene al...; 3.—
Nomb e
del cacique de
u no, pa a inaliza
con
una «cole illa» ópica, que
hace hincapié
en el
buen ecibimien o o o gado
a
los españoles
a
su llegada
a
un nue o luga ; ecibimien o que suele conc e a se
en la
apo ación
de
una a alancha
de p o isiones pa a sos ene
a
los
homb es del
ejé ci o
conquis ado .
Veámoslo g á icamen e:
«O o día
de
mañana llegó
al pueblo de Guamachuco, el
cual
es
g ande
y
es á
en
un alle en e
sie as; iene buena
is a y
aposen os;
el
seño
del se llama Guamancho o, del
cual
el ca-
pi án y
los que
con
él iban ue on bien
ecebidos...».
9,
Hemos ecogido
sin
p e ensiones
de exhaus i idad
has a ocho
casos más,
con
a ian es mínimas.
96
Es as suelen i po
la
ía
de
explici a ,
bien las ca ac e ís icas
del pueblo en
cues ión,
o
bien
en
qué consis ió
el
ecibimien o hecho
a
los españoles a
su llegada.
Es os se ían los
dos
p ocedimien os es uc u ales básicos
en
cuan o
a la
desc ipción.
Al
ma gen
de
ellos,
y
aunque
el
na ado
a u gido po
la
apidez
del
iaje explo a o io,
la
na u aleza
ci cundan e
le
p opo ciona ma e ia que e leja : los campos, los
pueblos
encla ados
en sus
alles...,
y
una
de
las cosas que más
a ae su cu iosidad: los puen es.
^
7
El
na ado
se
de iene igualmen e
en la
desc ipción
de la
95
Ibídem,
pág. 117.
96
Ibídem, págs. 122, 124, 128, 131, 140 y 141.
97
Ibídem,
pág. 120 ; la
pág.
141
ecoge un uso semejan e.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA