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La "Conquista del Perú" de Francisco de Jerez

Caballero Wangüemert, María del Milagro

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LA «CONQUISTA DEL PERU» DE FRANCISCO DE JEREZ po M . DEL MILAGRO CABALLERO WANGUEMERT La Conquis a del Pe ú de F ancisco de Je ez es uno de los clásicos den o de la his o iog a ía de la conquis a de Amé ica y co- mo al ha sido ampliamen e es udiada; uno de los abajos más ecien emen e apa ecido, el de Adam Szaszdi 1 despeja las escasas incógni as que oda ía quedaban pendien es en cuan o a aspec os pu amen e his ó icos. Sin emba go, y a pesa de los juicios de alo de algunos c í icos de econocida sol encia, 2 el en oque li- e a io ha sido muy poco in es igado. Nos p oponemos aquí abo - da lo, no con ánimo exhaus i o, sino como con ibución pa cial, que aya despejando algunas de las indudables in uiciones li e- a ias de F ancisco de Je ez. I. METALENGUAJE DE LA TRAMA Toda la ama de La Conquis a del Pe ú pod ía se conden- sada en es e esquema de es pun os: 1.—Fin a alcanza ; 2. —Con- duc a pa a alcanza el in deseado; 3.— Resul ados; que iene a 1 Szaszdi, Adam: En o no a la balsa de Salango (Ecuado ) que cap- u ó Ba olomé Ruiz. «Anua io de Es udios Ame icanos ». Se illa, 1978, núm. 35, págs. 453-554. 2 Véase Albo g, Juan Luis: His o ia de la Li e a u a Española. Tomo 1. Mad id, G edos, 1969, pág. 745. La edición u ilizada pa a es e abajo es la de Rod íguez Moñino: Conquis a del Pe ú. y Viaje de He nando Piza o desde Caxama ca has a Jauja (Se illa, 1534), esc i o po F ancisco de Je ez y Miguel de Es e e. Badajoz, A que os, 1929. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA 304  M.a DEL MILAGRO CABALLERO WANGÜEMERT se una ansposición del ya clásico de B emond. 3 En e ec o, el e- la o se ab e con la mo i ación del descub imien o y conquis a de nue as ie as, a. pa i de la salida de los españoles de Panamá, di igidos po F ancisco Piza o, que es quien en el ex o esul a único je e. Ya den o de la na ación es a i ualidad a a se eali- zada median e los p og esi os a a a es de la conquis a, desde su co- mienzo has a la cap u a del ey indígena A abalipa, que ma ca el clímax del ela o. 4 En es e p oceso la mo ilidad queda obje i ada po la mejo a o deg adación de las acciones, que en la ealidad de la C ónica... se plasma á en balance posi i o, al se la con- quis a ela i amen e ápida y sin obs áculos insupe ables; pa a culmina en el p oceso de cie e, que se conc e a en la liquida -ción de la p ime a e apa conquis ado a con la disg egación del ma e ial humano p ime o, que uel e a la pa ia, o se empeña en la subsiguien e e apa colonizado a. Den o de es a es uc u a gene al a ni el de ama —es uc- u a que supone una e iden e simpli icación, como es ob io, pe o que, pensamos, puede da azón de la C ónica... —, encon amos un ela o den o del ela o, la na ación pues a en boca del ee- do Miguel de Es e e, del a ance de He nando Piza o, 5 que en el plano empo al supone una in e calación, 6 pues o que es a his- o ia co a el desa ollo na a i o lineal del ela o p ime o pa a en onca pos e io men e con él. Es a elación complemen a la Conquis a..., cons i uyendo una p ác ica habi ual den o de ese ámbi o his ó ico - li e a io, y a su ez p esen a peculia idades p o- pias, debidas en su mayo pa e al hecho de se edac adas po un au o dis in o. Enma cada así La Conquis a del Pe ú amos a con inuación a analiza algunos de sus aspec os pa ciales, con aponiéndolos b e emen e a la Relación... de Miguel de Es e e. 3 Véase B emond, Claude: La lógica de los posibles na a i os. En «An >- lisis es uc u al del ela o». Buenos Ai es, Tiempo Con empo áneo, 1974, págs. 87-110. 4 Véase Je ez, F ancisco de. op. ci ., págs. 85-86. 5 Ibídem, págs. 117-143. 6 Según la e minalogía de Todo o (Véase Todo o , Tz e an: Las ca- ego ias del ela o li e a io. En «Análisis es uc u al...›, págs. 155-192) UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA ACTAS II JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  305 2. EL TIEMPO La es uc u a empo al de la Conquis a del Pe ú de F an- cisco de Je ez es ela i amen e lineal y sin complicaciones, y e- leja los a a a es de la conquis a. En e ec o: el i mo inicial es ápido, comienza «in media es», y ecoge median e un suma io, en sus 10 p ime as páginas, las a ias in en onas de los españo- les du an e es años. El na ado no consigna excesi os de alles y ello pod á debe se, según la esis de Adam Szaszdi, a que es as páginas se ían es os o nue a e undición de una p imi i a e- lación de Je ez, co espondien e a 1524-27, en que ac uó como esc ibano de los españoles. 7 T as consigna el iaje de Piza o a la co e pa a ecaba ayuda eal, F ancisco de Je ez se ins ala en la na ación ela i- amen e mo osa de los acon ecimien os. Según el ex o ' nos ha- llamos en 1532, momen o en que el na ado ya e a el c onis a o icial de la expedición. E ec i amen e cons a amos que el i mo na a i o ha cambiado, es más len o, den o de un ela o lineal de ipo singula i o, en el que se man iene como cla o obje i o la llegada a Caxamalca «en demanda de A abalipa», ' y cuyas únicas de enciones es á en unción de las salidas explo a o ias de angua dia del capi án He nando Piza o. 10 Es a línea empo al p og esi a del ela o p ime o a ni el de discu so, iene queb ada po b e es suma ios de ipo analép ico 11 que ienen como inali- dad explica los an eceden es de la conquis a. En ocasiones se p o- ducen den o de una escena, cons i uyendo un « ela o den o de ela o », en el que un pe sonaje habla de sus an eceden es, o los p oblemas de su ie a. 12 El más la go e impo an e co esponde a las palab as de A abalipa al Gobe nado , después de su p isión, 7 Véase Szaszdi, Adam. op. ci ., pág. 457. 8 Véase Je ez, F ancisco de. op. ci ., pág. 38. 9 Ibídem, pág. 46. lo Ibídem, págs. 49-52, 56 y 75. 11 Ibídem, págs. 47, 49 y 57, en e o as. Teó icamen e en el es udio del iempo nos hemos apoyado en Gé ad Gene e. Figu es 111. Pa is, Seull, 1972, págs. 67-268. 12 Ibídem, págs. 98-102. (20)  TI UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA 306  M.' DEL MILAGRO CABALLERO WANGUEMERT poniéndole en an eceden e de las gue as de su eino en los años p eceden es a la conquis a. ^ 3 Como con apa ida al suma io la C ónica.., con iene bas an- es escenas dialogadas, ecu so que le con ie e una cie a consis- encia y ca ego ía li e a ia, y emansa la acción, c onológicamen e hablando. Es a es uc u a apa ece en algunas de las ci cuns ancias o ins an es cumb es ecogidos po F ancisco de Je ez y encaja opo - unamen e pues o que las no icias son de p ime a mano; iene la en aja de agiliza la na ación con i iéndole una i eza de la que ca ece ía si se plan ease únicamen e como c ónica o icial en pasado. La mayo pa e de los diálogos aquí ecogidos ienen como p o agonis a al Gobe nado F ancisco Piza o, en sus elaciones con los di e sos mensaje os del ey A abalipa. La ansc ipción na- a i a es á iniciada de modo indi ec o, y combinada con alguna espues a b e e, en diálogo di ec o, a modo de escena: «El mensaje o dijo que que ía ol e con la espues a a su seño ; el Gobe nado le dijo: «Di ásle de mi pa e lo que e he dicho, que no pa a é en ningún pueblo del camino po llega p es o a e me con él». 14 El mismo esquema es u ilizado con ampli ud en la la ga con- e sación con A abalipa, as su cap u a. 15 En algunos casos el sen ido de lo na ado se impone y iun a el diálogo indi ec o: F ancisco de Je ez ansc ibe en e ce a pe - sona y abandonando la es uc u a escénica, las con e saciones que han llegado a sus oídos, bien del Gobe nado con los innume ables mensaje os eales, 16 o una espues a a sus p opios compañe os, 17 o incluso una la ga cha la con el ey. 1 b Los diálogos ansc i os de modo di ec o en su o alidad son pocos, pe o consignan escenas cla e den o de la conquis a del 13 Ibídem, págs. 63-66, 68-70, 76 y ss. 14 Je ez, F ancisco de. op ci ., pág. 53. Casos con es uc u a semejan e: págs. 58, 68-70. 15 Véase Je ez, F ancisco de. op. ci ., págs. 88 y 91. 16 Ibídem, págs. 63, 75. 17 Ibídem, pág. 99. 18 Ibídem, págs. 99-103. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA ACTAS II JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  307 Pe ú: las dos p ime as 19 ma can momen os cumb e en el o cejeo en e los dos bandos a a és de sus emisa ios an es de a is a se, y la e ce a queda signi ica i amen e si uada en el encon onazo de ini i o, y se desa olla en e el sace do e español y el ey indí- gena. Es cu ioso obse a la impo ancia que, a ono con o os c o- nis as, con ie e Je ez al elemen o espi i ual: «El Gobe nado (...) dijo a ay Vicen e que si que ía i a habla a A abalipa con un a au e; él dijo que sí (...) y le dijo po el a au e: «Yo soy sace do e de Dios, y enseño a los c is ianos las cosas de Dios... 20 Con iene señala que, a pa i de la llegada de los españoles a Caxamalca y la p isión del ey indígena, el ela o adquie e un i mo mucho más pausado, y su singula idad se al e na con un ma iz cla amen e i e a i o, en cuan o a ecuencia, a ono con los acon ecimien os na a i os. Es lógico que así sea pues o que nos hallamos en la ase inal de ecogida del o o y colonización de lo conquis ado po pa e de los españoles. Es e ma iz i e a i o que- da á de mani ies o po el empleo de ecuen es gi os como «cada día », 21 así como la apa ición de e bos con ma iz incoa i o. 2 ` Sin e izando: ela o lineal con b e es e ocesos empo ales, en cuan o al o den na a i o, y en el que p edomina el suma io, si nos e e imos al concep o de du ación, como es na u al en una c ónica; pe o en el que el na ado ha enido la habilidad d agili- za el ex o in e calando algunas escenas, y como e emos en su momen o, embu iendo a ias pausas desc ip i as, lo que conlle a la ac ualización de los hechos na ados en un ace camien o muy in- e esan e de ca a al u u o lec o . En cuan o a los p ocedimien os pa a conc e a es e i mo em- po al en el iempo-da o, 23 en La Conquis a del Pe ú hemos encon- 19 Ibídem, págs. 64-66 y 79-80. 20 Je ez, F ancisco de. op. ci ., pág. 83. La con e sación se p oclama a lo la go de dos páginas. 21 Véase Je ez, F ancisco de. op. ci ., pág. 106. 22 Ibídem, pág. 107. 23 Según una e minología bas an e ex endida, que ecoge Raúl Cas ag- nino en: Sen ido y es uc u a na a i a. Buenos Ai es, No a, 1974. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA 303  Ma DEL MILAGRO CABALLERO WANGÜEMERT ado 14 echas, co espondien es a o as an as ocasiones en que F ancisco de Je ez si úa con p ecisión absolu a un acon ecimien- o, desde la pa ida de Panamá de F ancisco Piza o, el 14 de no- iemb e de 1524, 24 has a la llegada a Se illa en un espacio c o- nológico oscilan e en e dos pun os ope: el 5 de diciemb e de 1533 25 y el 3 de junio de 1534, 26 de a ias naos. En ellas eg e- san a la pa ia unos cuan os españoles en iquecidos, as habe se dado po inalizada la p ime a e apa conquis ado a. En e es as e- chas ex emas, el na ado ija unos 12 momen os conside ados como hi os in e medios, pe o de ini i os, del jalonamien o de la conquis a. En la p ime a mi ad de la C ónica... ap oximadamen e, los pun os ma cados co esponden a las ciudades que se an paci- icando: Túmbez : 16 de Mayo de 1532; 27 San Miguel: 24 de Sep iemb e de 1532 2s ..., has a consegui alcanza Caxamalca: 15 de No iemb e de 1532, 29 pun o en el que se es aciona el Go- be nado , y que se á el escena io de la caída de A abalipa. Más allá las ó mulas c onológicas co esponde án a expedicciones pa - ciales: ma cha de He nando Piza o hacía el in e io : 5 de Ene o de 1533; ' s0 pa ida de es c is ianos hacia Jauja 3 ' en busca del o o p ome ido: 15 de Feb e o de 1533, o bien, y como da o que e leja la impo ancia concedida a es e elemen o, la echa de un- dición del p ime o o conseguido en es a egión: 13 de Mayo de 1533. 32 El a án po señala echas cla e es lógico en una elación de es e ipo. No ol idemos que F ancisco de Je ez acompaña a F an- cisco de Piza o en calidad de sec e a io, y que se supone que sus no as es án omadas «in si u», pa a se en iadas pos e io men e a la au o idad. Sin emba go es e modo de ijación c onológica no esul a - abu- 24 Véase Je ez, F ancisco de. op. ci ., pág. 15. 25 Ibídem, pág. 160. 26 Ibídem, pág. 162. 27 Ibídem, pág. 38. 28 Ibídem, pág. 46. 29 Ibídem, pág. 77. 30 Ibídem, pág. 111. 31 Ibídem, pág. 112. 32 Ibídem, pág. 147. Las es an es hi os c onológicos señalados exac a- men e co esponden a las págs. 108, 113, 149, 150 y 160. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA ACTAS II JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA.  309 si o, cuan i a i amen e hablando. Po el con a io es mucho más co ien e un segundo mé odo de ijación empo al, mé odo ela i o, pues o que el na ado si úa la acción po e e encia a una echa absolu a an edicha, con el obje i o de ija paula inos a ances. Es a segunda ía se co esponde muy bien con la c ónica. Veamos algunos ejemplos: «Se en a días después que salie on de Panamá... 33 « ... el na ío se de u o en i y ol e cua en a y sie e días.. . » . «El capi án Piza o es u o en aquella isla cinco meses... 3 `' Regla de de e minación indi ec a, como decimos, pe o que pe mi e al his o iado si ua algunos acon ecimien os con ap o- ximación. Hemos mencionado que es e sis ema de localización empo al es muy abundan e en la p ime a pa e de la C ónica... Sin emba go no desapa ece po comple o a lo la go de ella: así en las Úl imas páginas la p isión de A abalipa se á uno de los hechos al que el na ado ol e á de modo con inuo. 36 O as posibilidades de e e encia empo al indi ec a se mue- en en la línea de cons a ación de las pa es del día, o bien en la de ag upa en la misma página a ias ó mulas de iempo inde e - minado. Algunos pá a os se i án pa a ilus a es e ase o: «...pa a da aquella noche sob e los C is ianos. Sabida la e dad (...) luego mandó el Gobe nado p ende al Cacique (... ) y aquella a de ma a on alguna gen e. (...) Aquella noche en el eal de los C is ianos hubo mucha gua da, (...) y an es que o o día uese amanescido se oyó en el eal g i a de gen e de gue a, y en b e e iempo se ió cómo se enían allegando al eal macho nú- me o de indios (... ), y siendo el día cla o. . . ». 3 ' 33 Je ez, F ancisco de, op. ci ., pág. 15. 34 Ibídem, pág. 15. 35 Ibídem, pág. 27. Casos pa ecidos en las págs. 24, 25, 27 y 41. 36 Véase, po ejemplo, la pág. 109 de la edición que enimos u ilizando. 37 Je ez, F ancisco de. op. ci ., pág. 32. Es uc u a semejan e p esen an las págs. 36, 38, 46, 54. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA 310  Ma DEL MILAGRO CABALLERO WANGUEMERT Finalmen e, y den o de es e endencia de menciona el mo- men o c onológico sin ija lo exac amen e, hab á que ecoge el empleo sis emá ico de la ó mula «o o día» «al día siguien e», ó - mula medie al u ilizada cons an emen e po F ancisco de Je ez pa a dis ibui los acon ecimien os na a i os acaecidos a los espa- ñoles en su a ance, y que con ie e un sabo a caizan e a la na a -ción, gene ando esa sensación de mono onía que sacude en oca -siones al lec o ac ual. En la p ime a pa e de la C ónica... los ejemplos son múl iples, y ello es lógico si enemos en cuen a su con enido y la inalidad de la ó mula. T as la Relación... de Mi- guel de Es e e no hemos ecogido ni un solo caso. En es e sen ido es a úl ima se i ía de on e a en e dos usos lingüís icos cla a -men e di e si icados: «O o día pa ió el Gobe nado y ué a do mi a (...) O o día en amaneciendo pa ió el Gobe nado con su gen e pues a en o den ... » . 38 En ocasiones se cali ica la ó mula empo al añadiéndole o a nue a de ipo es ic i o pa a si ua con mayo p ecisión los hechos na ados: «O o día po la mañana se pa ió el Gobe nado ... ». ' 9 En esumen: espec o del iempo-da o comp obamos una ac- i ud pa adójica en el na ado : a án de ija el iempo / ó mulas de in empo alidad y ambigüedad en , su delimi ación. Los p oce- dimien os lingüís icos u ilizados lo con i man. 3. EL ESPACIO El elemen o espacial es uno de los componen es esenciales en el ámbi o de las c ónicas a causa de su inalidad. E ec i amen- 38 Ibídem, pág. 71. Algunos usos más pueden obse a se en págs. 16, 33, 48 y 71. 39 Ibídem, pág. 68. Ejemplos semejan es en págs. 36, 57, 62 y 93. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA ACTAS J I JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA 311 e, el au o - na ado p e ende deja cons ancia de una expedic- ción de conquis a ealizada po sus compañe os; y pa a ello se e á inde ec iblemen e abocado a i consignando los luga es í- sicos que cons i ui án el escena io de los acon ecimien os. En consecuencia encon a emos mul i ud de elemen os localizado es a lo la go del ela o: son los nomb es que ayuda án a ija el i i- ne a io seguido po la expedición desde Panamá has a Caxamal- ca, co azón del impe io pe uano. No nos hallamos an e desc ip- ciones p opiamen e dichas; el na ado se limi a a designa el é mino po el que a a iesan al hilo de la ma cha. La inse ción en el ela o es po ello na u al y espo ádica, sin p esen a in e - mi encias egladas. Lo que sí se obse a es una mayo abundan -cia en la p ime a pa e del ela o, en unción del mo imien o na- a i o: algunos ejemplos se i án pa a pone lo de mani ies o: «O o día pa ió el Gobe nado y ue a do mi a un llano de Za ana po llega o o día a medio día a Caxamalca, que de- cían que es aba ce ca». 40 Nos hallamos an e el mé odo no mal de ijación en un iaje de descub imien o de i mo ápido. Pe o in e esa án más aquí las desc ipciones que podemos i descub iendo al ilo de la na a -ción. En e ec o, los luga es más conocidos o in e esan es me ecen de F ancisco de Je ez unas b e es líneas desc ip i as. No hemos de ec ado una es uc u a es e eo ipada que se epi a con insis- encia, pe o sí mul i ud de elemen os comunes que an con ibu- yendo a c ea esa a mós e a ei e a i a, ine i able en una c ónica de es a época. En el caso de halla nos an e un pueblo, la desc ip- ción, no malmen e b e e pa a los luga es desconocidos e i ele- an es, se cen a en su componen e p incipal: la plaza ue e, e- cogiendo a con inuación casas, calles..., y de modo op a i o, alles o luga es en que queda encla ado. Un agmen o lo pon -d á de mani ies o: 40 Ibídem, pág. 71. En es a línea pueden señala se a ios más: págs. 15, 20, 25, 26, 29, 30, 54. La c ónica es á plagada de ellos y no apo an a ilan es de in e és. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA 318  M.a DEL MILAGRO CABALLERO WANGÜEMERT indi idualizados po medio de su nomb e p opio. Es a egla am- poco se cumple a aja abla, pe o es de ámbi o bas an e gene al. Si en indi ec amen e como medio de ca ac e ización posi i a del gobe nado español, quien los a a á con p udencia y benig- nidad siemp e que sea posible. En un e ce es adio apa ece á la masa indígena, los sub- o dinados. No se indi idualizan en absolu o, y quedan de inidos desde un plano de supe io idad po la óp ica del na ado . La pos u a española an e el indio iene ep esen ada po el discu so del Gobe nado a A abalipa, as su cap u a: «... y po su mandado enimos a conquis a es a ie a, po - que odos engais en conoscimien o de Dios y de su san a é ca ólica (...) y po que lo conozcáis y salgáis de la bes ialidad y ida diabólica en que i ís ». 62 Sin emba go, aunque es e dad que la conciencia de supe- io idad mo al del español sob e el indígena pe inea oda la c ó- nica, a ono con la isión de c uzada eligiosa de la conquis a — asun o és e su icien emen e es udiado po los his o iado es, y en el que no p e endo en a aho a —, debe emos señala que, en ocasiones, F ancisco de Je ez supe a la adicional dico omía buenos / malos que subyace a es as ob as, pa a esal a algún alo posi i o en la masa indígena de de e minada egión: «La gen e des os pueblos, después que se subió a la sie a hacen en aja a oda la o a que se queda a ás, po que es gen e limpia y de mejo azón, y las muje es muy hones as... ». 63 Sin llega al ni el de oma de pos u a de E cilla en su A aucana, po ejemplo, el na ado a a de obje i a su pun o de is a a la ho a de enjuicia al enemigo. Se econocen asimismo las ob as de a e y alo es cons uc i os de los indios, así como su impasibilidad a la ho a de la mue e. 62 Ibídem, pág. 90. El sub ayado es nues o. 63 Ibídem, pág. 74. Un cla o elogio de los soldados de A abalipa queda ecogido en la pág. 96. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA ACTAS II JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  319 En cuan o a los conquis ado es, obse amos que es án en- ma cados en es bloques, en jus a co espondencia a los indígenas. Hace cabeza el Gobe nado gene al, F ancisco Piza o, que sien- do el hé oe asume las cualidades de caballe o andan e medie al y pe ec o dechado enacen is a. F ancisco de Je ez lo p esen a al comienzo de su C ónica... como «uno de los p incipales de la ie a», 64 y plan ea la conquis a como un se icio innecesa io a su ya c ecida ama. &J A lo la go de la na ación se á el je e ideal, i me en su empeño 66 de lle a su misión adelan e, p uden e en su in ención de no des ui o almen e al indígena, usando de mise ico dia con los je es adic os pa a man ene la es uc u a; 67 de ahí ambién su isión polí ica de i di ec amen e a la cabeza, pa a log a la paci icación o al. 68 El na ado exal a al máximo la galla día y caballe osidad del gobe nado en sus elaciones con el encido y conc e amen e con el ey; galla día que llega has a el pun o de sal a le la ida: «Los españoles hicie on al ma anza en los que enían las andas, qnue caye on en el suelo; y si el Gobe nado no de en- die a a A abalipa, allí paga á el sobe bio odas las c ueldades que había hecho». 69 Po o a pa e, y aunque no abo demos el ema en p o un- didad po conside a que escapa a nues o p opósi o, las elacio- nes con los indígenas end án siemp e p ede e minadas po el eje eligioso. La in e ención de Dios en la conquis a es un lei mo i ijo en el ánimo del español. Así siemp e que se habla del «amo - oso ecibimien o del indio», se consigna inmedia amen e la a- zón que les mue e: «...haciéndoles en ende algunas cosas pa a los a ae en conoscimien o de nues a san a é ca ólica». ' ° La 64 Ibídem, pág. 14. 65 Ibídem, po ejemplo, la pág. 14. 66 Ib dem, pág. 29. 67 Ibídem, págs, 31, 33,  40-41 y 42. 68 Ibídem, pág. 46. 69 Ibídem, págs. 85-86. 70 Ibídem, pág. 30. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA 32.0  Ma DEL MILAGRO CABALLERO WANGÜEMERT p esencia y la ayuda di ina abso en el ela o minimizando inclu- so el papel de los españoles a simples ins umen os de la acción de Dios. 71 Una ez concluida la conquis a comienza la labo de coloni- zación, y en es e asun o ambién des aca á la labo o ganiza i a de F ancisco Piza o: se inician los epa os de indios, se es able- cen unas udimen a ias ins i uciones que pe mi an el bue a un- cionamien o de la nue a colonia; con g an as ucia polí ica, F an- cisco de Je ez plan ea las decisiones del Gobe nado como labo conjun a de és e con eligiosos y o iciales, y las jus i ica po el mismo bien de los na u ales: «... epa ió en e las pe sonas que se a ecinda on en es e pueblo las ie as y sola es, po que los ecinos sin ayuda y se - icio de los na u ales no se podían sos ene ni pobla se el pue- blo y si iendo sin es a epa idos los caciques en pe sonas que los adminis asen, los na u ales ecibi án mucho daño; po que, como los españoles engan conoscidos a los indios que ienen ad- minis ación, son bien a ados y conse ados. A es a causa, con acue do del eligioso y de los o iciales que les pa eció con eni así al se icio de Dios y bien de los na u ales, el Gobe nado deposi ó los caciques y indios en los ecinos des e pueblo, po que los ayudasen a sos ene , y los c is ianos los doc inasen en nues- a san a é con o me a los mandamien os de su majes ad; en e an o que p o ee lo que más con iene al se icio de Dios y suyo y bien del pueblo y de los na u ales de la ie a, ue on elegidos alcaldes y egido es y o os o iciales públicos, a los cuales ue on dadas o denanzas po donde se egiesen». 72 La ci a es muy la ga pe o signi ica i a en cuan o a ideales y modo de hace en la conquis a del Pe ú, según la óp ica de F ancisco de Je ez, quien e iden emen e idealiza a su je e: no hay una sola no a nega i a en su ca ac e ización a lo la go del 71 Pueden consui a se ace ca de es e asun o las págs. 60, 81, 94 y 104, en e o as, de la edición ci ada. 72 Je ez, F ancisco de. op. ci ., págs. 44-45. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA ACTAS II JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  321 ela o, en el que, como hemos is o, op a á po p esen a su ca ác e en acción. 73 Inmedia amen e después del Gobe nado en la dis ibución je á quica que encasilla á a los españoles encon amos dos pe - sonajes signi ica i os: Diego Almag o y He nando Piza o. Del p ime o solo apa ecen 4 no icias 74 conce nien es a sus expedicio- nes y o ganización inicial conjun a con F ancisco Piza o, pe o no suponen ca ac e ización alguna. F ancisco de Je ez, como sec e- a io de su ¿ i al? iene la elegancia de eludi el espinoso asun o de su enjuiciamien o. De hecho Almag o apa ece en el momen o de los p epa a i os y de modo muy ugaz se alude a su en ada en Caxamalca, ya a anzado el ela o y p eso A abalipa. No pa icipa de modo eal en la conquis a. Po el con a io He nando Piza o, al que ambién solo se nomb a en 4 ocasiones, y se p esen a indi ec amen e en ac- ción, unciona como al e ego del Gobe nado , con odos sus pode es, en expediciones de a anzada, y sinc e iza á su ac uación a los designios de su he mano. A su ez se á el hé oe p o ago- nis a de la Relación... de Es e e. Den o de es a je a quía in e media en e je es y subo di- nados se incluye muy de pasada la igu a de algún capi án in- nominado, sin asgo de ini o io alguno. Po úl imo se supone una masa de conquis ado es españoles, pe o el na ado no ha pensado en absolu o en indi idualiza los, ca ac e iológicamen e hablando, po que no e a és a su misión. 5. EL PUNTO DE VISTA. POSTURAS DEL NARRADOR Aunque F ancisco de Je ez la publica en 1534 en Se illa, coincidiendo con su e o no a España, la Conquis a... se p esen a como esc i a al hilo de los acon ecimien os na ados, en su un- 73 Tomamos el é mino en el sen ido ecogido po En ique Ande son Imbe en su lib o: Teo ía y écnica del cuen o. Buenos Ai es, Ma yma , 1979, págs. 348-359. 74 Je ez, F ancisco de, op. ci ., págs. 17, 22, 41 y 112. 75 Iblde n, págs. 40, 56, 75-76 y 110-111. (21)  I1 UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA 322  M.a DEL MILAGRO CABALLERO WANGÜEMERT ción de sec e a io de F ancisco Piza o. Como consecuencia de ello nos hallamos an e un na ado en el ex o, que no se dis an -cia a pesa de emplea la e ce a pe sona, y pa icipa desdibujada, pe o i memen e en la acción, incluyéndose como un soldado más. Como ya hemos deducido del apa ado de pe sonajes, oma pa - ido enjuiciando las ac uaciones de sus compañe os, así como la de los indígenas. A ni el o mal es a pa icipación queda de mani ies o po los excu sos na a i os, que no dejan de se opiniones de F an- cisco de Je ez, y suspenden la acción po un ins an e pa a deja cae un juicio de alo . Hay dos o es ocasiones en que es a in- e upción se ealiza a modo de jugla de la Edad Media, y en ella el na ado se descub e como el demiu go que conduce su in- o me po el camino deseado, sin que, hablando ulga men e, se le aya de las manos: «Ya se ha dicho de la ic o ia que los c is ianos hobie on en la ba alla y p isión de A abalípa, y de la mane a de su eal y ejé ci o. Ago a se di á del pad e des e A abalipa... ». 76 Po o a pa e el na ado insis e en la necesidad de ab e ia el ela o pa a no cansa al lec o o al oyen e de u no: «Si odos los azonamien os que en e es e indio y el Go- be nado pasa on se hobiesen de esc ibi po ex enso, se ía ha- ce esc ip u a, y po ab e ia a en suma». 77 Apos illas es as más ecuen es en la p ime a mi ad del e- la o, de i mo na a i o mucho más ápido: «Dejo de deci muchas cosas que les sucedie on, po e i a p olejidad; solamen e di é las cosas no ables que más hacen al caso». 78 76 Ibídem, págs. 97 -98. El sub ayado es nues o. Casos semejan es en págs. 153 y 158. 77 Ibídem, pág. 70. 78 Ibídem, pág. 15. Un uso semejan e en Págs. 127, 152 e incluso en el p ólogo. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA ACTAS II JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  323 Aco ación in e esan e po que mues a has a qué pun o F an- cisco de Je ez es conscien e de su papel seleccionado a la ho a de da a conoce unos hechos, sin p e ende ecoge odo como c onis a o icial, sino a ando de cons ui el ela o con una cie a i eza, y con aspi aciones li e a ias como elón de ondo. El es o de aco aciones se mue en más en el campo de los con enidos, y no dejan de se un sín oma, una mues a de la pos - u a española an e la conquis a, que queda á así consignada pa a la pos e idad. Algunas aluden al ca ác e le an isco de los in- dios, 79 con ibuyendo a su ca ac e ización indi ec a; o as insis en en el halo de au o idad del ey, que log a impone la has a en p i- sión, lo que causa la na u al ex añeza en los españoles; ° o as se mue en en el campo concep ual de los alo es c is ianos en que se plan ea la conquis a, 1 y inalmen e algunas p e ende se una jus i icación de la polí ica expansionis a española, a la ez que si- úan la colonización den o de sus más es ic os é minos legales, con ibuyendo indi ec amen e a ija el buen «hace » del hé oe: «El Gobe nado , con acue do des as pe sonas, como sus ma- jes ades mandan (po que en es a coma ca y ibe a concu en las causas y cualidades que debe habe en ie a que ha de se poblada de españoles, y los na u ales della pod án se i sin padesce a- iga demasiada, eniendo p incipalmen e espec o a su conse a -ción, como es la olun ad de su majes ad que se enga). • » • `' 2 La compa ación ine i able con lo español se plasma ambién en disquisiciones de es e ipo: «... que es cosa de e en España la ob a y p imeza della, que más se juzga a se seda que de lana, con muchas labo es y igu as de o o, de ma illo, muy bien asen ado en la opa... ». 83 79 F ancisco de. op.  ci ., pág.  30. 80 Ibídem, págs. 86,  106. 81 Ibídem, pág. 32. 82 Ib1dem, pág. 43. 83 Tbídem, pág. 53. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA 324  M.a DEL MILAGRO CABALLERO WANGUEMERT 6. ALGUNOS APUNTES SOBRE LA LENGUA La lengua en que es á esc i a la C ónica del Pe ú no p esen a excesi as peculia idades. Nos hallamos an e muchos asgos del cas- ellano medie al, cosa lógica si enemos en cuen a la echa en que ue edac ada. Así, oda ía es muy abundan e la u ilización del pa icipio absolu o: «Oidas es as cosas po los mensaje os, es u ie on un a o como a óni os...». 84 Asimismo encon amos g an a iedad de acepciones e imoló- gicas que el cas ellano pe dió en su pos e io e olución. Des aca luego «al momen o»: «Sabida la e dad, y habida in o mación sec e amen e sob é ello, luego mandó el Gobe nado p ende al cacique...». 85 Algunos ejemplos espo ádicos de habe con su sen ido po- sesi o: « ... y el cacique de aquella p o incia que ha po nomb e Quilimasa... ». 86 Y no es a o obse a algunos empleos, oda ía usuales en ese momen o: «En llegando A abalipa en medio de la plaza hizo que odos es u iesen quedos. . . quedos...». 87 84 Ibídem, pág. 66.  O os pa icipios absolu os en las págs.  46,  104, 107-108. 85 Ibídem, pág. 32.  Acepciones semejan es en  págs.  87,  155,  187. 86 Ibídem, pág. 36. 87 Ibídem, pág. 83. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA ACTAS II JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  325 Abundan los asgos medie ales, como decimos, pe o quizá uno de los más ca ac e ís icos de la con usión del pe íodo sea las a ian es en el uso de la aspi ación en —, ya culminada en es a época, pe o no po igual en odas las egiones. Hay que ene en cuen a ambién la e olución más len a y conse ado a del cas ella- no ame icano, jun o a sus inno aciones en o os campos, po o a pa e, la c ónica es una buena mues a de es e es adio ines a- ble, lingüís icamen e hablando. Así halla emos los binomios í- picos de la épica cas ellana: «...y el capi án salió en e ellos, y en b e e iempo, i iendo y man ando, ue on desba a ados... », ... «y los de caballo si- guie on el alcance, hi iendo y ma ando ». Es as mismas al e na i as en el uso de la — quedan eco- gidas en un pa de doble es léxicos: «.. . ie on es a el eal de A abalipa una legua de Caxa- malca, en la halda de una sie a»..., ° «su eal es aba asen ado en la alda de una se ezuela». 91 «...y que el p o ee ía de hundi o o pa a paga el le e de los na íos»..., 92 «... y po es a causa se puede llama undición gene al, pues a odos es gene al. Vióse en es a hundición una cosa ha o de no a , que hubo un día en que se hundie on ochen a mil pesos...». 9 " Es e úl imo ejemplo es de los más signi ica i os po que e- coge la a iación léxica en el mismo pá a o, lo que e leja la poca conciencia lingüís ica del au o espec o de es e asun o. 88 Ibídem, pág. 41. 89 Ibídem, pág. 33;  o o  ejemplo  en pág.  36. 90 Ibídem, págs. 71-72. 91 Ibídem, pág. 79. 92 Ibídem, pág. 109.  Idén ico  empleo  en  pág.  150. 93 Ibídem, pág. 151. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA 326  M.a DEL MILAGRO CABALLERO WANGUEMERT 7. LA RELACIÓN DEL VIAJE QUE HIZO EL SENOR CAPITÁN HER- NANDO PIZARRO POR MANDADO DEL SEÑOR GOBERNADOR, SU HERMANO, DESDE EL PUEBLO DE CAXAMALCA A PARCAMA, Y DE ALLÍ A JAUJA La elación de Miguel de Es e e cons i uye un ela o den o del ela o con peculia idades p opias, que se insc iben en el es ilo de las c ónicas. P e ende se una escue a elación que dé cuen a al Gobe nado de los mo imien os ealizados po los españoles, y po ello a a de ajus a se a los hechos, de mane a compa a i amen e más ceñida que la c ónica de F ancisco de Je ez. P ác icamen e solo incluye un diálogo indi ec o —de He nando Piza o con Chi- licuchima—, y algunas ap eciaciones, escasas, del na ado , que podemos conside a excu sos na a i os, y en los que inde ec ible- men e el é mino básico y ejempla de la compa ación se án las ie as y cos umb es españolas. Como con apa ida, y po es e mismo in e és de Miguel de Es e e, de e leja los sucesos con e acidad y exac i ud hay mayo insis encia en ija el iempo y el espacio, que en la c ónica je e- zana. Los esul ados son e iden es: en cuan o a espacio se e ie e los da os localizado es son epe i i os. El na ado ija el nomb e de los pueblos po los que a pasando la expedición. Vamos a ansc ibi un agmen o bas an e amplio que pond á de mani ies- o la écnica empleada: «A dos días del mes de Ma zo salió el capi án He nando Pi- za o del dicho pueblo de Gua a, y caminó po un ío a iba, ce - cado de muchas a boledas, odo aquel día, y a la noche ue a do - mi a un pueblo que es á en la ibe a des e ío; es e pueblo donde el capi án ue a do mi es á subje o al sob edicho pueblo de Gua - a, y llámase Gua anga. El día siguien e pa ió el capi án des e pueblo, y ue a do mi a o o pueblo pequeño que se dice Aillón, que es á si uado jun o a la sie a, el cual es subjec o a o o pueblo más p incipal llamado A a ambo...». ^ 4 94 Ibídem, pág. 130. Ejemplos semejan es en págs. 138, 139 y 140. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA ACTAS II JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  327 Es e ipo de p ocedimien o localizado , que apo a a su ez algunos da os colo is as, pe mea oda la elación y es á en unción del sen ido de és a. Conside amos innecesa io ecoge más ejem- plos, pues o que no p esen an a ian e alguna. En cuan o a la desc ipción p opiamen e dicha, hay un esque- ma es uc u al básico que se epi e con es udiada mono onía, no exen a del medie alismo de las c ónicas. El esquema al que alu- dimos suele cons i ui se en desc ipción ela i amen e b e e, y se compone de es elemen os esenciales, en es e o den: 1.-- Nomb e del pueblo al que se llega; 2.—B e e desc ipción que hace e e- encia a és e (calles, plazas, si uación en gene al...; 3.— Nomb e del cacique de u no, pa a inaliza con una «cole illa» ópica, que hace hincapié en el buen ecibimien o o o gado a los españoles a su llegada a un nue o luga ; ecibimien o que suele conc e a se en la apo ación de una a alancha de p o isiones pa a sos ene a los homb es del ejé ci o conquis ado . Veámoslo g á icamen e: «O o día de mañana llegó al pueblo de Guamachuco, el cual es g ande y es á en un alle en e sie as; iene buena is a y aposen os; el seño del se llama Guamancho o, del cual el ca- pi án y los que con él iban ue on bien ecebidos...». 9, Hemos ecogido sin p e ensiones de exhaus i idad has a ocho casos más, con a ian es mínimas. 96 Es as suelen i po la ía de explici a , bien las ca ac e ís icas del pueblo en cues ión, o bien en qué consis ió el ecibimien o hecho a los españoles a su llegada. Es os se ían los dos p ocedimien os es uc u ales básicos en cuan o a la desc ipción. Al ma gen de ellos, y aunque el na ado a u gido po la apidez del iaje explo a o io, la na u aleza ci cundan e le p opo ciona ma e ia que e leja : los campos, los pueblos encla ados en sus alles..., y una de las cosas que más a ae su cu iosidad: los puen es. ^ 7 El na ado se de iene igualmen e en la desc ipción de la 95 Ibídem, pág. 117. 96 Ibídem, págs. 122, 124, 128, 131, 140 y 141. 97 Ibídem, pág. 120 ; la pág. 141 ecoge un uso semejan e. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA