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La reproducción de la imagen y su impacto en la construcción de nuevas realidades: historia del papel y de la imprenta en el continente americano.

Ramírez Alvarado, María del Mar

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ÁMBITOS.ÁMBITOS. ÁMBITOS.ÁMBITOS. ÁMBITOS. Nº 13-14 - Año 2005 (pp. 247-263) La ep oducción de la imagen y su impac o en la cons ucción de nue as ealidades: his o ia del papel y de la imp en a en el con inen e ame icano Image ep oduc ion and i s impac on he cons uc ion o new eali ies: he his o y o pape and p in ing in Ame ica D a. Ma ía del Ma Ramí ez Al a ado P o eso a de la Facul ad de Comunicación de la Uni e sidad de Se illa RESUMEN Desde el pun o de is a de los es udios de la comunicación y de la imagen, esul a undamen al el concep o de “mediación écnica” que hace e e encia a los ma e iales, ins u- men os, sopo es e ins umen os que de e mina on la p oducción de la imagen. Es e a ículo analiza, po una pa e, la his o ia del papel desde es a pe spec i a y su impo ancia como sopo e de ansmisión de in o mación y de imágenes. Po o a, si úa su e olución his ó ica as eando su o igen y, especialmen e, p o undizando en el ipo de papel que u iliza on los abo ígenes en Amé ica. Finalmen e, se ahonda en la in oducción de la imp en a en el con i- nen e ame icano. ABSTRACT F om he pe spec i e o communica ion and image s udies, he concep o “ echnical media ion”, which e e s o he ma e ials, ools, media, and ins umen s in ol ed in image p oduc ion, is essen ial. This a icle i s explo es he his o y o pape om his iew and i s impo ance as medium in ansmi ing in o ma ion and images, speci ically he kind o pape used by he Na i e Ame icans. Finally i deepens in o he in oduc ion o p in ing in he Ame icas. Palab as cla es: Papel/Imagen/Imp en a/G abado/Amé ica/Comunicación. Key wo ds: Pape /Image/ P in /Ca ing/Ame ica/Communica ion. Alo la go de la his o ia el dominio de la imagen ha es ado inculado a la posibilidad de in e eni en los di e sos asun os de ca ác e público con- ce nien es a cues iones mágicas, eligiosas, económicas, mili a es y de o den social. En al sen ido, los cambios en la es uc u a de las ci ilizaciones, 248 La ep oducción de la imagen y su impac o en la cons ucción de nue as ealidades: his o ia del papel y de la imp en a en el con inen e ame icano undamen ados en el aumen o de la iqueza y en la di e si icación social a a és de la acionalización de los modos de p oducción, han in luido de o ma de e mi- nan e en el inc emen o de la p oducción de imágenes. Puede deci se que el p ime g an cambio cuan i a i o en la his o ia de la imagen es á inculado p ecisamen e a los o ígenes p ehis ó icos del g abado y iene luga en el momen o en el que la ci ilización de la “g an caza” se ans o ma en una sociedad de pas o es y ag icul o es que abandonan su es ilo de ida nómada. Con el iempo, la exis encia de exceden es ag ícolas acili ó que un sec o de la población queda a lib e de las a eas de p oducción ag a ia y se dedica a a o as ac i idades. De es a c ucial e apa en la his o ia humana da an algunas de las inno aciones más impo an es de la ci ilización: ag icul u a de i igación po pe íodos es acionales, uso del cob e y empleo de la acción animal y del a ado. Con los asen amien os u banos lu iales, poco a poco se in ensi ica el come cio. En es a época la imagen de los san ua ios upes es paleolí icos poco a poco se a inco po ando a la ida co idiana a a és del desa ollo de pequeños sellos o plan illas udimen a ias que, una ez aplicados sob e a cilla, si ie on pa a la deco ación de ce ámicas, asijas de uso dia io, di e sos u ensilios y ejidos. Se a a en onces de las p ime as epe iciones de o as imágenes que, a pesa de su ca ác e a odas luces limi ado, poseye on una signi icación iconog á ica de impo - ancia pa a la comp ensión de los ciclos a mos é icos, de los acon ecimien os de la ida co idiana y de la ealidad mágico- eligiosa. Al ma gen de las ans o maciones gene adas en el iempo, desde muy emp ano de pone de mani ies o la impo ancia de la ep oducción de in o mación y de imágenes pa a la ansmisión del conocimien o y el desa ollo de la cul u a. En es e o den de ideas, y desde el pun o de is a de los es udios especí icos de la imagen, esul a undamen al el concep o de “mediación écnica” que hace e e en- cia a los ma e iales, ins umen os, sopo es y écnicas que de e mina on y de e mi- nan la p oducción de la imagen. Uno de los ejemplos más comunes que suele aludi se en es e sen ido es el de cómo la abundan e exis encia de a cilla en Mesopo amia, además de es imula el desa ollo de una a qui ec u a de lad illos y adobes, acili ó un ma e ial de esc i u a asequible y du ade o. Debido a que los azos edondeados y las cu as no podían ma ca se con acilidad en la a cilla húmeda y blanda, con el paso del iempo los signos oma on o ma angula . Como la p esión del punzón se aplicaba en una de sus esquinas, las incisiones oma on apa iencia de cuñas, o igen del é mino “cunei o me” que se aplica a es e ipo de esc i u a. El ínculo exis en e en e el sopo e, el ins umen o pa a la esc i u a y la e olución de las o mas se ap ecia con cla idad en el caso de la calig a ía china. En un p incipio los ma e iales de esc i u a más u ilizados (pied a, hueso y made a) equi ie on el uso de pun as co an es pa a el g abado o de palillos de bambú mojados en laca y p omo ie on la e olución de un ipo de esc i u a p imi i a. 249Ma ía del Ma Ramí ez Al a ado Según las c ónicas, el pincel ue in en ado en el siglo III a.C. po Meng Tian, aunque segu amen e e a ya empleado con an e io idad. El pincel chino an iguo poseía una longi ud de unos 30 cms. y es aba elabo ado con pelos lacados de mamí e os que se a aban a un mango de caña de bambú1. Su uso equi ió el empleo de una in a pa a bases más blandas como los ejidos de seda o el papel, y ans o mó la apa iencia de la esc i u a china que escasamen e ha su ido a ia- ciones has a la hoy. La his o ia demues a que los ma e iales más a iados ue on p obados como sopo es pa a la ansmisión del conocimien o. Los medios que si ie on de base a la ep esen ación ma e ial de la imagen ue on a iados, desde las mencio- nadas able as de a cilla sume ias, pasando po el papi o que c ecía con abundancia en las ie as húmedas del del a del Nilo, y llegando po ejemplo al pe gamino y su “ e sión de lujo”, la i ela (pe gamino de excelen e calidad elabo ado con de pieles de e ne as ecién nacidas que poseía la en aja de no abso be la in a y de hace más du ade os los colo es o iginales). Es e paso del ollo al códice ep esen a, pa a algunos au o es, el sal o cuali a i o más ascenden al en la his o ia del lib o. Con espec o a la imagen, el pe gamino pe mi ió la u ilización de plumas de oca (que inie on a sus i ui a los pinceles de caña o eciendo mayo es posibilidades pa a la calig a ía y la ep esen- ación) y, además, acili ó el desa ollo de nue as écnicas pic ó icas y de nue os esquemas composi i os. Así, el o ma o del códice impulsó de mane a impo an e el desa ollo, e olución y pe eccionamien o de la pin u a de minia u as. Como bien señala Ku Wei zmann en su ob a El ollo y el códice. Un es udio del o igen y el mé odo de iluminación de ex os: “Las p opo ciones de una página obliga on al pin o a ajus a a ella g adualmen e el amaño de la imagen. La imagen de columna, cuando ue sacada del ollo, ue adqui iendo paula inamen e mayo amaño y esplendo y ue independizándose del ex o has a alcanza la au onomía y pe ección de una imagen que ocupaba una página en e a”2. Po ejemplo, los pueblos semi as de la an igüedad y ambién los g iegos y omanos emplea on los denominados “os acas”, ozos de caliza y de asijas de ba o ya usadas sob e los cuales se dibujaba y esc ibía. Como el papi o e a muy cos oso po se impo ado, los heb eos esc ibie on sob e pieles de animales con cañas del ipo egipcio e minadas en ilamen os, al como lo demues an los manusc i os encon ados en el Ma Mue o co espondien es a lib os bíblicos y comen a ios eligiosos que es án esc i os sob e piel. Ejemplos de o áculos chinos han sido encon ados sob e capa azones de o uga y en huesos de animales. 1 ESCOLAR SOBRINO, Hipóli o: His o ia del lib o. Mad id, Pi ámide-Fundación Ge mán Sánchez Ruipé- ez, 1988, p. 204. 2 WEITZMANN, Ku : El ollo y el códice. Un es udio del o igen y el mé odo de iluminación de ex os. Mad id, Ed. Ne ea, 1990, p. 66. 250 La ep oducción de la imagen y su impac o en la cons ucción de nue as ealidades: his o ia del papel y de la imp en a en el con inen e ame icano Asimismo, se ha documen ado el uso en China de ejidos como el algodón, el lino y la seda. En di e sas cul u as asiá icas los colmillos de ele an e si ie on como sopo es de in o mación esc i a y en la India e Indochina se u iliza on co ezas de abedul pulimen adas y acei adas, hojas de palma y planchas de cob e. También ue on usados po di e sas ci ilizaciones el plomo y me ales p eciosos como sopo e de imágenes y de ex os. Sin emba go, es la indus ialización del papel la que pe mi e que las imáge- nes y la in o mación imp esa pueda se di undida de una o ma masi a, densi i- cando la p oducción de la imagen y democ a izando el acceso a la misma. La in oducción del papel en España e I alia coincidió con un momen o his ó ico en el cual comenzaba a enace la cul u a esc i a. Las in asiones bá ba as que desde el siglo V de es a e a habían azo ado Eu opa aje on como consecuencia el abandono de la adición li e a ia omana y el o alecimien o de la ansmisión o al de cos umb es y conocimien os. La ab icación del papel sen ó las bases pa a la in ención de la imp en a y pa a el desa ollo y popula ización del g abado xilog á ico y calcog á ico ( an o en es ampas suel as que se hicie on comunes como, pos e io men e, a a és de su aplicación a la imp en a). Las écnicas legadas po los á abes pa a la ab icación del papel son pe eccionadas en I alia y de allí se ex ienden al es o del con inen e. A pa i del siglo XIV, el nue o ma e ial e a de uso gene alizado en documen os o iciales, con a os y manusc i os. Di e sos ma e iales y écnicas con luye on en la in ención de la imp en a: a mediados del siglo XV los he manos Van Eick comenza on a u iliza acei es pa a la elabo ación de pigmen os; la p ensa de imp esión ino a se una emula- ción de la empleada pa a la elabo ación del ino o de las p ensas domés icas usadas pa a i u a acei unas o aplas a el lino; los o eb es poseían expe iencia en las a es necesa ias pa a la undición de los ca ac e es y elabo ación de ma ices. Y aunque el pe gamino se u ilizaba de o ma común, ue la p oducción masi a del papel la que sin duda con ibuyó a la di usión de es ampas imp esas y, más a de, de lib os. El siguien e ejemplo es in e esan e pa a conoce la di usión que po en onces enía el papel. De la Biblia de 42 líneas o Maza ina (p ime a ob a que salió de las p ensas de Gu enbe g en Maguncia imp esa a dos columnas a lo la go de mil doscien as páginas y que gua da un g an pa ecido con los manusc i os más icos de inales del medioe o) se edi a on cien o cincuen a ejempla es en papel y solamen e ein a y cinco en pe gamino3. Puede deci se sin duda alguna que un 3 En España se conse an dos ejempla es: uno comple o en la Biblio eca Pública de Bu gos y el omo co espondien e al “Nue o Tes amen o” en la Biblio eca de la Uni e sidad de Se illa. Se le llama “Maza- ina” po que uno de los ejempla es más conocidos ue encon ado en la biblio eca del Ca denal ancés Maza ino (al inal del mismo el ub icado esc ibió el nomb e del dueño y la echa co espondien e al e ano de 1456). DAHL, S end: His o ia del lib o. Mad id, Alianza, 1987, pp. 100-101. 251Ma ía del Ma Ramí ez Al a ado in en o de an a impo ancia pa a la his o ia de la humanidad como lo ue el de la imp en a encon ó en la exis encia de las áb icas de papel que habían comen- zado a es ablece se en Eu opa quizá su aliado más impo an e en esa e olución del conocimien o imp eso que se p odujo a p incipios de la Mode nidad. En su conocida ob a Imagen imp esa y conocimien o, W.M. I ins J . señala que “se han aducido odas las azones imaginables pa a explica los len os p og e- sos de la ciencia y la ecnología en los iempos an iguos y en las épocas pos e io- es, pe o nunca se ha hecho e e encia alguna al e ec o nega i o de la ausencia de mé odos pa a la epe ición p ecisa y exac a de mani es aciones g á icas sob e las cosas obse adas, así como sob e las he amien as y sus usos”4. Y, sin luga a dudas, la di usión del papel ep esen ó un ac o de g an in luencia en el cambio de las condiciones exis en es has a aquel en onces. El papel como sopo e En cuan o a la ab icación y uso de papel, di e sos au o es coinciden en señala que, según c ónicas an iguas, en el siglo II un miemb o de la comi i a del empe ado chino Ts’ai Lun ya lo elabo aba a base de una mezcla de ib a de caña de bambú5. Señala Giulia Bologna en su ob a Manusc i os y minia u as. El lib o an es de Gu enbe g que el papel o ien al más an iguo que se conoce es del siglo III6. Sin emba go, en 1957 se encon ó un ozo de papel elabo ado con ib a de seda y ege ales, de unos 10 cms2 y de ex u a g uesa y áspe a, que ha sido echado en e los años 140 y 87 a.C.7 Vemos en onces como la in ención del papel si úa a China no sólo en el o igen de es e in en o sino ambién de o os muchos inculados a la ep oducción de ex os y de imágenes. Reco demos po ejemplo la in ención de la xilog a ía o g abado sob e made a (y su aplicación a la conocida como “imp en a abela ia”) y, asimismo, el uso en el siglo XI (muchos años an es de que unciona a la p ime a imp en a al uso occiden al de manos de Gu enbe g en Maguncia) de ipos mó iles 4 IVINS, W.M. j .: Imagen imp esa y conocimien o. Análisis de la imagen p e o og á ica. Ba celona, Gus a o Gili, 1975, p. 29. 5 MARTIN, Hen i-Jean: “La imp en a”. En: His o ia de la comunicación. Vol. 2. Ba celona, Bosh Casa Edi o ial, 1992, p. 11. ESTEVE BOTEY, F ancisco: His o ia del g abado. Mad id, Labo , 1993, p. 39. ESCOLAR, Hipóli o: His o ia del lib o, p. 248. Gio gio Fio a an i señala el siglo I como echa de in ención del papel po los chinos. FIORAVANTI, Gio gio: Diseño y ep oducción. Ba celona, Gus a o Gili, 1988, p. 18. GAUR, Albe ine: His o ia de la esc i u a. Mad id, Pi ámide-Fundación Ge mán Sánchez Ruipé ez, 1990, pp. 50-51. 6 BOLOGNA, Giulia: Manusc i os y minia u as. El lib o an es de Gu enbe g. Mad id, Anaya, 1994, pp. 18- 19. Además, comen a la au o a que al No oes e de China se encon a on, en una g u a, miles de ollos de papel esc i os en a ios idiomas (chino, ibe ano, sánsc i o) que se suponen de los siglos V-XI. 7 TEMPLE, Robe K.G.: El genio de China. Cuna de los g andes descub imien os de la humanidad. Mad id- Ba celona, Deba e-Cí culo de Lec o es, 1987, p. 82. 252 La ep oducción de la imagen y su impac o en la cons ucción de nue as ealidades: his o ia del papel y de la imp en a en el con inen e ame icano pa a la imp esión con los ca ac e es chinos más comunes g abados en pequeñas piezas de e aco a8. Desde la an igüedad los chinos u iliza on en onces papel de ib as na u ales pa a en ol e , en la indus ia de la laca y pa a la higiene pe sonal. Además, exis en múl iples p uebas indi ec as del uso del papel: “En un ex o del año 93 a.C., un gua dia impe ial ecomienda a un p íncipe que se ape la na iz con un ozo de papel. Según el es imonio de un asesina o que se come ió en el año 12 a.C., el eneno empleado es aba en uel o en papel ojo. En la época del empe ado Kuang- Wu, que einó en e el 25 y el 26 d.C., ya había un unciona io del sec e a iado impe ial que e a el esponsable de ‘los sellos y co dones o iciales y del papel, el cepillo y la in a’”9. Pos e io men e se ex endió en la zona el uso de la ib a de lino mace ada y mezclada con agua y almidón. Desde el siglo VI en Japón y en China se ab icó papel con cáñamo, algodón y co eza de mo e a. En la India ambién se empleaba el algodón y los á abes elabo aban una especie de pas a hecha con apos molidos y mace ados que con e ían en delgadas hojas a a és de un molde. Es e es el llamado “papel de ina” ab icado en Bagdad desde el siglo VII10 . Du an e el siglo VIII el in en o ue ansmi ido a los mongoles y de allí a los pe sas que lo enseña on a los come cian es á abes. Los á abes in oduje on no edades en la con ección del papel, como la sus i ución del bas ido de bambú chino po una ina ed de hilos de algodón (más a de se ían me álicos) y el empleo de la ue za mo iz del agua en los molinos pa a la ob ención de la pas a. La écnica llega a Eu opa ap oximadamen e al ededo del siglo X, p ecisamen e a a és de los á abes. Es os di undie on el uso del nue o ma e ial po la cos a sep en ional a icana y, a su ez, lo in oduje on en España donde la p ime a áb ica de la cual se iene conocimien o da a del siglo XII ins alada en la localidad alenciana de Xà i a11 . El papel siguió en onces la u a que luego se ía denominada de la seda: Asia Cen al, Pe sia, Egip o, Á ica del No e, Península Ibé ica e I alia. Se sabe que du an e el siglo XIII exis ían molinos de papel en las ciudades i alianas de Bolonia, 8 Exis e común acue do en eseña la in ención en el siglo XI de los p ime os ipos mó iles de imp esión po pa e de un “homb e de pueblo de sandalias ús icas”, al y como es desc i o en las c ónicas de la época el a esano chino a quien se a ibuye el in en o. Se dice que ue el he e o y alquimis a Pi-Ching (o Pi- Sheng) quien c eó los ipos mó iles colocándolos en una es uc u a de e ical al uso de su esc i u a. ESTEVE BOTEY, F ancisco: His o ia del g abado, p. 47. O os au o es consul ados consignan echas di e sas que oscilan en e los años 990 y 1051. 9 TEMPLE, Robe K.G.: El genio de China, p. 82. 10 ESTEVE BOTEY, F ancisco: His o ia del g abado,p.40. 11 ILLOUZ, Clai e: “Los sie e eso os del homb e cul o”. (ex ac os). En: JEAN, Geo ges: La esc i u a, a chi o de la memo ia, p. 164. Ya en Las Pa idas de Al onso X el Sabio, se ecomiendan los ipos de documen os que han de se esc i os en el pe gamino adicional y cuales en el “nue o pe gamino”, como se denominaba al papel. 253Ma ía del Ma Ramí ez Al a ado Géno a y Ba biano. Du an e los siglos XIV y XV se es ablecen di e sas ac o ías de papel en Eu opa: 1338 en T oyes, 1391 en Nü embe g, en e 1420 y 1490 en o as di e sas ciudades alemanas, y en 1498 en Viena12 . El papel de ama l de los códices abo ígenes Cuando los iaje os españoles a iba on a Cen oamé ica y México obse a- on que los abo ígenes poseían un sis ema de esc i u a que plasmaban sob e lo que en un p incipio denomina on como “papel os ado”. He nán Co és, en la p ime a de sus ex ensas Ca as de elación, incluye en un ex enso lis ado de egalos en iados a los Reyes, “dos lib os de los que acá ienen los indios”13 . Po su pa e, el soldado Be nal Díaz del Cas illo desc ibe una de sus incu siones po ie as mexicanas acompañando al conquis ado Ped o de Al a a- do: “hallamos una casa de ídolos y sac i icade os, y sang e de amada e inciensos con que zahumaban, y o as cosas de ídolos [...], y muchos lib os de su papel cosidos a dobleces, como a mane a de paños de Cas illa”14 . Igualmen e F ancisco López de Goma a hace e e encia a los lib os encon ados du an e una expedición: “...que cie o es que ienen és os que hablan mexicano po le as [...] igu as [...] y lib os de papel y pe gamino, un palmo anchos y doce la gos, y doblados como uelles, donde señalan po ambas pa es de azul, pú pu a y o os colo es las cosas memo ables que acon ecen; y allí es án pin adas sus leyes y i os”15 . Algunos de los di e sos manusc i os mayas y az ecas que se conse an en la ac ualidad (denominados codex aunque es án plegados en o ma de aco deón) son de una especie de gamuza cuyo p oceso de elabo ación consis ía en la mezcla de las aíces y la co eza de la higue a sal aje. Las hojas de ama l, el “papel de ama e” como se denominó años más a de el p oduc o esul an e, e an ecubie as con un ba niz blanco de cal sob e el cual esal aban los a iados colo es que se aplicaban a los dibujos enma cados en una silue a neg a. En las ci ilizaciones más e olucionadas de la Amé ica p ecolombina el conocimien o de la esc i u a es aba ese ado a la cas a sace do al y a esc ibas consag ados. Los esc ibas az ecas u ie on un g an pode social undamen ado en el manejo de una esc i u a que demandaba el empleo de di e sos ecu sos mnemo- écnicos. Sus unciones p incipales consis ían en egis a sis emá icamen e asun os an a iados como los acon ecimien os his ó ico- es i os, las medidas legales, las líneas pa en ales-genealógicas, las c ónicas de gue as, los p odigios na u ales y la 12 FEBVRE, Lucien y MARTIN, Hen i-Jean: La apa ición del lib o. México, Ed. Hispano-Ame icana, 1962, pp. 33-34. 13 CORTÉS, He nán: Ca as de Relación. Mad id, Cas alia, 1993, p. 156. 14 DÍAZ DEL CASTILLO, Be nal: His o ia e dade a de la conquis a de Nue a España. Ba celona, España, Edi o ial Ramón Sopena, 1975, p. 178. 15 LÓPEZ DE GOMARA, F ancisco: His o ia gene al de las Indias y ida de He nán Co és. Ca acas, Biblio eca Ayacucho, 1984, pp. 295-296. 254 La ep oducción de la imagen y su impac o en la cons ucción de nue as ealidades: his o ia del papel y de la imp en a en el con inen e ame icano con abilidad impe ial. También e an los enca gados de edac a cie as ob as de adi inación como los llamados lib os de “los años y iempos”, “de los sueños y agüe os”, “de los i os de las ce emonias y de los p esagios po obse a en los ma imonios”, e c. Los an iguos mayas ene aban a I samná, hijo del Dios c eado , conside ado pad e de la esc i u a e in en o de los lib os16 . Ped o Má i de Angle ía, en la cua a de sus Décadas, egis a la p ime a desc ipción de los códices mexicanos. El c onis a comen a que los abo ígenes u ilizaban como sopo e pa a la ansmisión de in o mación y conocimien o la ca a in e io de la co eza de un á bol co ada en inas i as que pos e io men e blan- queaban17 . Sob e es e o ma o, al que inalmen e plegaban y colocaban en e apas de made a, los indígenas egis aban acon ecimien os his ó icos y es i os, genea- logías, p e isiones as ológicas y calenda ios i uales, leyendas, desc ipciones de las di inidades, ibu os, e c18 . Aunque muchos eu opeos del XVI admi a on la iqueza de los códices mexicanos, como es el caso del a is a alemán Albe o Du e o que du an e su iaje a B uselas en el año de 1520 se complació en las cosas ma a illosas aídas al Rey Maximiliano del nue o país del o o (den o de las cuales p obablemen e se incluía algún códice), el hecho es que du an e es a época los e angelizado es se dedica on a des ui los esc i os abo ígenes po conside a los ob a de hechice os y obje os de idola ía. En e las desc ipciones de las quemas masi as de las cuales se conse a no icia, des aca la de F ay Diego de Landa e e ida al Au o de Fe de Maní (Yuca án, México), en 1562. En es a opo unidad ue on o u ados una g an can idad de indios de los cuales muchos mu ie on, culpables de la exis encia de una cue a eple a de ídolos de ba o y cala e as. En e las cosas que ue on a asadas desapa ecie on ein isie e ollos de signos y je oglí icos en piel de enado19 . Ac ualmen e se conse an ein idós códices p ehispánicos nahuas, mayas y mix ecas que se encuen an, casi en su o alidad, en biblio ecas y a chi os eu opeos (sólo cua o es án en México). G acias a que los indios ehacían de memo ia los manusc i os an iguos desapa ecidos, se eelabo a on muchos o os códices pos e- io es de los cuales se conse an sesen a20 . 16 GRUZINSKI, Se ge: La colonización de lo imagina io. Sociedades indígenas y occiden alización en el México español Siglos XVI-XVIII. México, Fondo de Cul u a Económica, 1991, pp. 21-23. Ve ambién: LEÓN PORTILLA, Miguel: Los an iguos mexicanos a a és de sus c ónicas y can a es. México, Fondo de Cul u a Económica, 1972. 17 ANGLERÍA, Ped o Má i de: Décadas del Nue o Mundo. Mad id, Poli emo, 1989, p. 389. 18 MARTÍNEZ, José Luis: El lib o en Hispanoamé ica. O igen y desa ollo. Mad id, Pi ámide-Fundación Ge mán Sánchez Ruipé ez, 1986, pp. 12 y 18. 19 LANDA, Diego de: Relación de las cosas de Yuca án. México, Ed. Po úa, 1973, cap. XLI. 20 MARTÍNEZ, José Luis: El lib o en Hispanoamé ica,p.16. 255Ma ía del Ma Ramí ez Al a ado Resul a in e esan e ambién como sopo e de esc i u a, aquél empleado du an e los p ime os años de conquis a po los españoles en el con inen e ame i- cano pa a edac a la co espondencia in e na y de meno impo ancia. López de Goma a comen a que, “A al a de papel y in a, esc ibían en hojas de Guiba a y copey con punzones o al ile es. También hacían naipes de hojas del mismo copey, que su ían mucho al ba aja ”21 . La imp en a en el con inen e ame icano Desde el p ime momen o de la llegada al con inen e ame icano, muchos ue on los lib os imp esos en Eu opa que iaja on con los na egan es. Exis en nume osos es udios sob e las ob as que, de una u o a o ma, se elacionan con los p ime os iajes al con inen e. Aún se conse an, po ejemplo, di e sos ex os que cons i uye on las lec u as de C is óbal Colón, como el lib o de iajes de Ma co Polo y la ob a Imago Mundi del Ca denal Pie e d’Ailly22 . No obs an e, el p ime p oyec o de es ablecimien o de la imp en a en el con inen e ame icano ue p esen ado an e el Consejo de Indias en 1533 po F ay Juan de Zumá aga, obispo elec o de México. Dicho p oyec o se conc e ó el 12 de junio de 1539 en la ciudad de Se illa, cuando el imp eso Juan C ombe ge , a la sazón poseedo de la exclusi a del come cio de lib os imp esos en la me ópoli con la Nue a España, i mó un con a o con uno de sus abajado es, el i aliano Gio anni Paoli conocido como Juan Pablos. En el ci ado con a o se con emplaba el desplazamien o de és e úl imo a la capi al del Vi eina o de la Nue a España con la idea de ins ala una sucu sal del alle de C ombe ge , quien apo a ía el capi al y suminis a ía a la imp en a odos los ma e iales necesa ios: in a, papel, ins u- men os y ipos. A cambio, Juan Pablos se comp ome ió a no cob a sueldo alguno du an e diez años, iempo de du ación del con a o, a cuyo é mino pe cibi ía un quin o del o al de los bene icios ob enidos. También es aba obligado a coloca en odas las ediciones ame icanas el nomb e de C ombe ge 23 . En el alle que Juan Pablos unda en México se imp imió el lib o ame icano más an iguo del que se iene conocimien o. Se a a de la B e e y más compendiosa doc ina Ch is iana en lengua Mexicana y Cas ellana, que con iene las cosas más 21 LÓPEZ DE GOMARA, F ancisco: His o ia gene al de las Indias,p.54. 22 LEONARD, I ing: Los Lib os del Conquis ado . México, Fondo de Cul u a Económica, 1979. Leona d señala en el p ólogo que su ob a p ecisamen e a a sob e los lib os que los conquis ado es y sus descen- dien es conocie on y leye on. Exis en dos in e esan es ediciones de las ob as de Ma co Polo y de Pie e d’Ailly basadas en los ejempla es de es as ob as con las ano aciones de C is óbal Colón conse ados en la Biblio eca Colombina de Se illa. MARCO POLO: El lib o de Ma co Polo ano ado po C is óbal Colón. Mad id, Alianza, 1987. AILLY, Pie e d’: Ymago Mundi con las ano aciones de C is óbal Colón. Alianza, Mad id, 1993. Ambas ediciones son de Juan Gil. De es e mismo au o ambién esul a in e esan e: GIL, Juan: El lib o g eco-la ino y su in lujo en Indias. Badajoz, Dipu ación P o incial de Badajoz, 1986. 23 GRIFFIN, Cli e: Los C ombe gue . La his o ia de una imp en a del siglo XVI en Se illa y Méjico. Mad id, Ediciones Cul u a Hispánica-Ins i u o de Coope ación Ibe oame icana, 1991, pp. 122-123. 262 La ep oducción de la imagen y su impac o en la cons ucción de nue as ealidades: his o ia del papel y de la imp en a en el con inen e ame icano - GIL, Juan: El lib o g eco-la ino y su in lujo en las Indias. Badajoz, Dipu ación P o incial de Badajoz, 1986. - GRIFFIN, Cli e: Los C ombe gue . La his o ia de una imp en a del siglo XVI en Se illa y Méjico. Mad id, Ediciones Cul u a Hispánica-Ins i u o de Coope a- ción Ibe oame icana, 1991. - GRUZINSKI, Se ge: La colonización de lo imagina io. Sociedades indígenas y occiden alización en el México español Siglos XVI-XVIII. México, Fondo de Cul u a Económica, 1991. - HARRISE, Hen y: In oducción de la imp en a en Amé ica, con una bibliog a- ía de las ob as imp esas en aquel hemis e io desde 1540 a 1600, po el au o de la Biblio heca Ame icana Ve us issima. Mad id, M. Ribadeney a, 1872. - IVINS, W.M. J .: Imagen imp esa y conocimien o. Análisis de la imagen p e o og á ica. Ba celona, Gus a o Gili, 1975. - LANDA, Diego de: Relación de las cosas de Yuca án. México, Ed. Po úa, 1973. - LEÓN PORTILLA, Miguel: Los an iguos mexicanos a a és de sus c ónicas y can a es. México, Fondo de Cul u a Económica, 1972. - LEONARD, I ing: Los Lib os del Conquis ado . México, Fondo de Cul u a Económica, 1979 - MARTIN, Hen i-Jean: “La imp en a”. En: His o ia de la comunicación. Vol. 2. Ba celona, Bosh Casa Edi o ial, 1992, pp. 11-62. - MARTÍNEZ, José Luis: El lib o en Hispanoamé ica. O igen y desa ollo. Mad id, Pi ámide-Fundación Ge mán Sánchez Ruipé ez, 1986. - MARTÍNEZ DE SOUSA, José: Pequeña his o ia del lib o. 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