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Los hermanos Carbajales : Romance histórico 1312

Full text

(ROMANCE HISTÓRICO.) 1. Cual nido de águilas álzase sol) e la peña de Ma os, desa iando álas nubes, inespugnable al asal o, una al i a o aleza ‘cual gigan e en el espacio. Áb ese ásus pies p o undo y e iginoso un an o, cuyo ondo no se alcanza en e aguzados peñascos, ycuyo aspec o an solo inspi a pa o yespan o. En un salón del cas illo 1312. liállanse cuchicheando, con mis e io yen oz baja, muchos gue e os éhidalgos de la hues e que acaudilla con a el mo o el e Fe nando, p e endiendo e o za la que don Ped o su he mano man iene sob e Aleándo e en ce co muy ap e ado. Sin duda es g a e el suceso cual no lo pin á a el labio. Hay en el somb ío ambien e del salón, que c uza un ayo que jmen an con espan o pues sus os os lo p egón ¿I de sol mo ibundo apenas? iñendo en e lejos pálidos las a mas y es idu as de los nobles co esanos, un no sé qué de med oso, un p esen imien o ago más e ible, de que en b e e ha de ocu i algo es año. Dicen unos, que al mona ca la locu a ha as o nado; o os, que en i a le encien(iqS de su mad e los engaños; 'P4 yo os, dándolo po cie óV' ' a l man po el con a io, ,^ que de descub i acaba el que ma ó ásu p i ado Bena ides, yes á p on o con igo ácas iga lo. Sea de ello lo que quie a, lo cie o es que ápoco a o pene a en la es ancia el ey con os o o o yhu año, oma asien o, ycon oz onca dice así álos co esanos. —«Caballe os; os mandé euni , pues quie o da os de mi in lexible jus icia ejempla pa en e ycla o;» yhaciendo una seña, añade, «que pasen los acusados.» En al pun o, al o o es emo se ab e una pue a, ydán paso ádos jó enes de aspec o noble, decidido y anco, que aunque op imidos po hie os ydé cadenas ca gados, su inocencia en el semblan e an bien cla o p egonando. Sin emo , mas con asomb o pá anse an e el ey, que ai ado esclama:—«Todos sabéis que al sali de mi palacio en Falencia, in amemen e ué hace poco asesinado el noble Juan Bena ides, mas que mi amigo mi he mano^ yen uel os en el mis e io los homicidas queda on: pues bien, lo que las pesquisas de los jueces no han log ado, Á/. •,»'V ' ^Q);2^uido mi a ec o; illanos no losHSusqueis mas, seño es: aquí los eneis, mi adlos.» Yes endiendo hácia los p esos con ulso y eb il la mano añade, alzándose en pié: —«Yo an e mi có e decla o á os, don Juan Ca bajal, 4S^áj^os, don Ped o su he mano, auxoW del neg o c imen come iaó en mi p i ado.» Un mu mullo áes as palab as se alza de asomb o yespan o, que,acusación an e ible en boca del sobe ano, es, maá bien que acusación, de mue e segu o allo. don Ped o Ca bajal has a el ey adelan ando, la mi ada a diendo en i a, yel os o en e lejos cá denos, dice:—«Seño , pe donadme si mi lenguaje es osado, mas si esa inju ia me hicie a o o homb e, con mis manos su o pe lengua a ancá a pa a es in de mis galgos. Po mi nomb e, has a aho a limpio, ypo el de Juan mi he mano, ju o á Dios que nos calumnian yesa acusación echazo.» —«Si o o indicio, le in e umpe el ey; no hubie a bas ado ámos a me ues o c imen, ue a de sob a áp oba lo la enemis ad que eníais áBena ides en ambos.» —«Es e dad, dice don Juan y ue a inú il nega lo: exis ían di e encias de amilia en e el inado ynoso os; mas p o es o que de c imen an illano soy inocen e, yapelo de la ley al jus o allo.» —«Y yo, p osigue don Ped o, ju o an e el C uci icado, que hubie a mejo e ido oda mi sang e lidiando con don Juan de Bena ides en campo abie o 6ce ado, que mancha mi limpia ama con un p oyec o bas a do. —«Bas a ya; el ey le eplica, cuan o digáis es en ano: es oy esuel o áco a la en idia, enco yescándalos que me ce can ycoa an la en idad del sobe ano. Conducidlos; yqu pe deli o nJJwTiao.» Es á bien, dice don Ped o, un acen o inspi ado ' in uición sublime, S' 'más amenguó nues o ánimo Tá mue e; mas u sen encia es injus a, don Fe nando; yála sen encia de Dios den o de un mes e emplazamos; que allí, an e el Rey de los eyes, e ás nues o hono bien cla o!» —«¡Salid!» el ey balbucea, el semblan e un an o pálido: yen e soldados se lle an al suplicio álos he manos. En silencio queda el ey ‘ ymudos los co esanos; en uel o el salón en somb a, eñido en somb a el espacio, que acaba ya de ende la noche su neg o man o sob e es a escena de ho o , de mue e yde duelo ama go^ Yallá, ue a del cas illo, escúchase un umo ago, '. mas sinies o, que in e umpo de p on o un acen o cla o y a ídico, que á odos llena ásu pesa de espan o. —«Al bo de ya del abismo, la úl ima ez p oclamamos sin emo nues a inocencia, yal ey don Fe nando cua a an e el ibunal de Dios den o de un mes emplazamos.» Después... un ho endo choque .' . g i o angus iado» has a el mona ca pene a, yun eco lúgub e, es año, que epi e ásus oidos, «¡acué da e don Fe nando!... » II. En la ciudad de Jaén yen una es ancia sun uosa ep^acim el ey se encuen a p ^^aíj ómdolencia insóli a. Desdi el c^mpo de Alcaude e, segi^n e^hií a no o ia, su j e^su ^le po yespí i u i.í o íü a ho ible, angus iosa, que en ano con mil b e ajes in én a la gen e doc a emedia : males del alma no los cu an sus edomas, ymas si nues a conciencia alza su oz impe iosa. ¿Qué son an e el ey Fe nando el pode ío, la glo ia ique consegui espe aba con a la mo isca indómi a? ¡Ya nada: solo un ensueño, humo ugi i o ysomb as! Que ese ayo mo ibundo de sol, que apenas colo a iñendo en eñejos pálidos la colgadu a os en osa de su lecho, es á diciéndole que oca su úl ima ho a; que cumpliéndose es á el mes que aquella oz pa o osa le ma ca a; yes lo cie o que desde en onces no goza de salud su débil cue po, ni de calma bienhecho a. 1 Y al es su con icción, iendo que el é mino oca del i ecusable plazo que le anunció en mala ho a don Ped o de Ca bajal, siemp e i o en su memo ia, (^01nada en el uni e so ni le in e esa ni impo a. Po eso, a ás la cabeza en esp esion angus iosa, )< n h É casi es inguido ya el ueg de su pupila ecóndi a, la dies a mano en su en e p e endiendo una ho o osa y a ídica isión a anca , mien as la o a con ulsi amen e op ime la almohada donde se apoya; yen e ible con acción bajo las pu pú eas opas, se agi a el is e mi ando que es á su mue e muy ji ^ Ysea isión que pin a la ieb e que le .de o a ó emenda ealidad, que la mano pode osa de Dios anima, es lo cie o que en e la luz incolo a del c epúsculo, a anzando an hácia el lecho dos somb as, dos espec os, que el semblan e de los Ca bajales oman. En su pecho mace ado os en an la c uz glo iosa de Cala a a; ydon Ped o, con la az se e a y o a, mues a en el a al eloj la a ena pos e a, sola, que su úl imo alien o mide, ádesliza se ya p óxima; mien as don Juan ele ando ima. ácia la bó eda, IMplazo ho endo ’ ein ..u d-a cuen a p on a áun juez que nunca se engaña en su jus icia no o ia. —«¡Es e dad! esclama, iéndolos, el- ey con angus ia loca, ui injus o con oso os: '^^ladme, anas somb as, Rengáis ho a! ¡Ya un débil quedó exánime su ^ po, p on o á oca se eu esco ia, yla sun uosa es ancia sumida en iniebla lób ega. .*M o o dia Cas illa, poi-óída de angus iosa admi ación, po al hecho, ehabili ó la memo ia de los nobles Ca bajales, inmolados kla indómi a cóle a del ey, óacaso áalguna calumnia só dida; yen llama dió áes e mona ca po su mue e po en osa «Don Fe nando, el emplazado,» cual hoy le nomb a la his o ia. F. S. ES PROPIEDAD. DEPÓSITO CENTRAL, % LIBRERÍA DE LA VIUDA ÉHIJOS DE D. J. CüESTA, « Ca e as, 9. ^ MADRID: 1871. ESTABLECIMIENTO TIPOGRÁFICO DE EdUARDO CuESTA, Bollo, 6, bajo.