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Entre orden y desorden

Estrampes, Jean Pierre

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ENTRE ORDEN Y DESORDEN Jean-Pie e Es ampes El acaso del u banismo con empo áneo Los a qui ec os han conseguido en es e siglo hace au ónoma la his o ia de su disciplina y, apa e de algunos casos he oicos (la clausu a del Bauhaus po los nazis, po ejemplo), la a qui ec u a y el u banismo mode no nunca han llegado a encon a se con las ideologías o ali a ias. Pa a la mayo- ía de nues os con empo áneos, la a qui ec u a ascis a de Hi le y de S alin es á ep esen ada po un epulsi o academicismo neoclasicis a en pied a lab ada. Ca ica u a muy cómoda de una his o- ia mo al de es ilos a qui ec ónicos, en ealidad mucho menos anspa en e'. Sob e odo, se ha bo ado la es echa elación en e las eo ías de o ganización de la Ciudad, en p ime luga con el comunismo como ideología acionalis a e ins umen o del con ol social, y más a de con el nacio- nal-socialismo y el ascismo. Un documen al ecien e ( 1991 ), «la a qui ec u a del caos», de Pe e Cohen, ecue da jus amen e el p oyec o demencial del nazismo: la « es e ización>> del mundo. La esis del ealizado es que los digna a ios nazis del Te ce Reich, a is as acasados, no u ilizaban el a e como he amien a de su p opaganda, sino como in. Su isión «a ís ica >> e a la de una mi a- da o ali a ia del uni e so que debía ex ende se sob e los se es y las cosas, y es a ac i ud les condu- jo a des ui a odos los que no co espondían con su ideal de «pu eza es é ica>>. En los años ein a, Le Co busie e a, con Philippe Lamou , el undado de la e is a «Plans >>, donde al e naban las esis adicales del a qui ec o anco-suizo con ex os en con apun o que hacían la apología de las nue as ideologías y de sus je es espec i os S alin, Hi le , Mussolini. En «Plans >> la plani icación del espacio cons uido y el con ol de las ac i idades humanas po el o den, la au o idad y la higiene son los emas que obsesionan al jo en Le Co busie . Libe adas del con ex o de las ideologías polí icas de aquella época, es as eo ías y p ác icas de o ganización del espacio cons uido han podido pe du a has a hoy día. Las dos al e na i as de hoy: o den y deso den Es en e ec o cu ioso que, después de que el mundo haya conocido la ca ás o e de las ideologías de as ado as, seamos oda ía ibu a ios del mismo modo de pensa , en lo que se e ie e a la ciudad. Lo que llamamos hoy «la c isis humana >> , pod ía se el esu gimien o mal ex i pado de es as ideologías que epa ían su iolencia en nues as sociedades democ á icas, como si se a a- XXXIII ASTRAGALO, 01 (1994) A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA A icle, ISSN 1134-3672 h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.1994.i01.04 A qui ec o y esc i o . Ex di ec o de la e is a "Dialogues d'A chi ec u e". Es udio p o esional en Toulouse (F ancia) a de minas en e adas que explo an mucho después de las gue as. Con iene eco da el o igen ecien e de la «ciencia u bana», c eación posi i is a del siglo x x, omen ada po el ingenie o español Ce dá, y su ex año in «cien i is a» que ana omiza la ciudad pa a legi ima el pode del u banismo, con i iéndose en e apeu a y qui ó ano del ejido u bano y del cue po social. ¿La c isis del u banismo con empo áneo no es a ía, po an o, en su echazo a admi i su depen- dencia de las eo ías polí icas o ali a ias, sepa ándolas de su es uc u a de o ganización de la ciudad? En nues as democ acias, po azones de supe i encia co po a i a, las ecnoes uc u as y los especialis as de es os nue os o icios han podido man ene has a hoy la panóp ica axono- mía de las ac i idades humanas2• La ideología subyacen e nunca se cues iona. Y se ha podido e ecien emen e que la única al e na i a p opues a a la seg egación de las poblaciones en el e i- o io de la Ciudad e a la mix i icación au o i a ia y au o i a iamen e plani icada3• El exceso de in e encionismo y de con ol social sólo es á co egido po la ei e ación de eglamen os y obli- gaciones. Se iene la imp esión de que sólo exis en las al e na i as maniqueas, el caos o el o den o al de la panóp ica. Los a qui ec os, media izados po an os sub e ugios, no o ecen hoy más que dos modelos opues os (siendo más cómplices que enemigos): Tokyo, el «laissez- ai e» indi idual con una yux aposición deso denada de edi icios, o el «p oyec o u bano» que ex iende el dibujo del a qui ec o a la ciudad en e a. Dos salidas, dos callejones sin salida. Conside emos la ciudad cons- uida, sob e odo es os úl imos cincuen a años en el mundo occiden al, en Eu opa y en Amé ica del No e. Po un lado, un o den uni o me, el p oyec o o al del a qui ec o demiu go, son los g an- des conjun os de i iendas de la posgue a y las g andes ope aciones de u banismo. Po o o lado, es la a omización de la ciudad, donde cada edi icio es au ónomo: los pabellones de la Exposición Uni e sal. Es, po an o, o den o deso den en ez del binomio o den y deso den. Final de la complejidad, de las supe posiciones, del equilib io/desequilib io dinámico de la ida. Es la elec- ción en e silencio absolu o del o den de la nec ópolis y el deso den de las umbas del cemen e- io. Hoy, la Ciudad de los mue os ha in adido la de los i os, la nec ópolis o ganizada del p oyec- o u bano o ali a io es dada como única al e na i a al deso den de los subu bios: Douaumon con a Pe e Lachaise'. La na u aleza de la Ciudad: o den y deso den jun os Vol amos a ás, sob e la na u aleza de la Ciudad an igua y la ascinación que eje ce oda ía sob e noso os como modelo. Es, e ec i amen e, una ma iz lo su icien emen e ue e pa a imp imi su ca ác e en Jos ciudadanos, gene ación as gene ación. Mi emos una ciudad an igua: una egla isual apa ece, la unidad po epe ición de las o mas, el o den del espacio público, calles, plazas, a enidas. De ás de es e o den apa en e, un deso den escondido, el del dominio p i ado, pa ios in e io es o, en segundo plano, calles, callejones. Son es os dos planos, es os dos ni eles de lec u- a en con apun o los que hacen la iqueza, la di e sidad in ini a de las ciudades, en endida no sólo po sus habi an es, sino po el que la isi a o po el ex anje o'. A pa i de es a cons an e XXXIV odas las a ian es exis en, pe o siemp e la coexis encia del o den y del deso den supe pues os desde el pueblo has a la g an me ópolis. Cuando Haussmann ans o ma Pa ís, en el siglo XIX, sis ema iza es e an iguo p incipio de supe - posición o den/deso den a la escala de una me ópolis. Haussmann, en e a una ciudad as ixia- da po la acumulación deso denada de cons ucciones sedimen adas a lo la go de los siglos, no yux apone un ba io «mode no» al lado de un ba io an iguo «p o egido», sino que supe pone, al en onces deso den de Pa ís, una ama de pene aciones u banas, alineamien os o denados, aba- jos de u ilidad y embellecimien o a la ez (higiene, soleamien o, plan aciones, ci culación, segu- idad). La unidad así dada a la ciudad po es as nue as ape u as, conse a la di e sidad y lo pin o- esco de los ba ios a a esados. La coexis encia u bana de las o mas y de las poblaciones puede así da se. Es e acon ecimien o u bano es la panacea de las g andes ciudades. Es e ue e con as- e es una de las ca ac e ís icas más no ables de Pa ís, Nue a-Yo k, Ams e dam ... , es a misma ela- ción iene Ba celona en e las amblas (museos, ópe a, ho eles de lujo) y el ba io popula y c ápu- la, el Ba io Chino, en sus al ededo es. Es ca ac e ís ica de las g andes me ópolis mundiales o ece es a oposición, lle ada a su pa- oxismo en e el o den social aducido po la pues a en escena ea alizada de las con eniencias sociales de la bu guesía (la u banidad de las g andes a enidas en Pa ís) y la p oximidad del ejido lleno de o mas a qui ec ónicas y de poblaciones he e ogéneas. Y es a necesidad de cohabi ación en e el bu gués y el ma ginal, es a oma de conciencia lúcida con i iéndose en ole ancia, acaba siendo el undamen o social de la ciudad. Así, la ciudad ilus a po su o ma los p incipios de las leyes que igen a oda sociedad, ma co, ama ija, den o de los cuales el indi iduo eje ce sus lib es elecciones, su libe ad, an o en el espacio social como en el espacio ma e ial cons uido. Las leyes, a pa i de una base pe manen e, e olucionan a lo la go del iempo y se adap an a los cambios de las sociedades. No egulan odos los aspec os de la ida co idiana como las eglas monás- icas. Son, al con a io, un ma co en el cual se eje cen las libe ades, una egla mínima con a el exceso de lo a bi a io que quie a i gila y cas iga . Como el o den apa en e de la ciudad, son las e e encias indispensables pa a pode hace es a libe ad (deso den) ope able, y ambién comp en- sible pa a odos. La ciudad es, a es e p ecio, e olu i a, ue za cen í uga que in eg a idiomas, azas, eligiones, c eado a de ci ilización, de cul u a, de iquezas. Las Ciudades an iguas siemp e han sido los de i a i osó sociales de la libe ad, con apa ida acep ada po los pode es au o i a ios pa a man ene se. Y es la pa adoja de las democ acias mode nas el que e educi la iolencia inhe en e a la sociedad de homb es po medio de la igilancia de la o denación y del eco e del e i o io, no pudiendo ya en onces supe pone se o den y deso den: binomio indisociable. Vol e a encon a el in de la Ciudad sepa ándola de la a qui ec u a En su o ma de abaja , los a qui ec os han ampliado el p oyec o del edi icio a qui ec ónico al ba io y a la ciudad en e a. Ayudados po el uncionalismo a qui ec ónico, nos hemos is os en XXXV ASTRAGALO, 01 (1994) ISSN 1134-3672 la obligación «p og amá ica» de nomb a , de des ina igu osamen e los usos a los espacios que se an a cons ui . Es e p oceso de p oyec o a qui ec ónico, aplicado a lo u bano, es la o ganiza- ción plani icada de la ida co idiana de los habi an es. Tal p oyec o demiú gico sólo ha podido p oduci un único modelo: el con o mismo pequeño-bu gués, una educción de la sociedad a algu- nos esquemas pue iles que sólo pueden gene a e uel as y iolencias con a es e condiciona- mien o insopo able. Es e aspec o de la in luencia de la he amien a en la p oducción ha sido ol i- dado po una in e p e ación demasiado es echa del análisis económico ma xis a. Ve dade a- men e, las es uc u as co po a i as y económicas han hecho lo posible pa a asegu a la pe ennidad de es as p ác icas. ¿Po qué no se ía iable aplica los p incipios de es a supe posición o den/deso den a la ciudad de hoy? Bas a ía con c ea una doble eglamen ación a qui ec ónica: una igu osa pa a el espa- cio público y la o a lexible, pa a deja si io a lo alea o io, a lo imp e isible, a la libe ad. In o- duci es e p incipio pe mi iendo los cambios, las e oluciones, se opone a las ce idumb es de las p ác icas del u banismo es á ico, a los eglamen os o a los planes de masas, pe o esponde a la demanda de una época incie a en cuan o a su u u o. Es a ama, supe posición de dos eglas, una es ic a y la o a lexible, pe mi i á la ges ión colec i a de la complejidad de la ciudad he e- ogénea. Se abandona á odo p incipio de zoni icación, de clasi icación en á eas eglamen adas de ac i idades humanas. En es e momen o, cuando hablamos de des ui los subu bios de la posgue a, ¿po qué no p opone es a isión «a caica» basada en la pe cepción del homb e y no en la abs ac a is a desde un a ión? Nue os espacios o denados ol e ían a dibuja dichos ba ios y deja ían luga es más escondidos y p o egidos de un in e encionismo eno ado sis emá ico. Es más u gen e oda ía sabiendo que emos hoy el eg eso de un neomode nismo a qui ec óni- co y u banís ico, quizás más en lo acceso io de los signos que en una ideología cohe en e. Pe o el eg eso, aunque sólo sea po e ec os de polic omía, de planes inspi ados en la Ca a de A enas, es inquie an e. Rechaza las lecciones de la His o ia po amnesia o negación sis emá ica condu- ci á a epe i los mismos e o es. NOTAS: 1 Los di e en es es ilos neoclásicos, egionalismo, mo imien o mode no, han sido u ilizados con ines muy p ecisos pa a se i los obje- i os de aquellos egímenes como l eg i imación simbólica pa a los edi icios ins i ucionales, olclo e pa a los habi an es, higienismo uncio- nal pa a las escuelas y los hospi ales. ~ La clasi icación del ce eb o humano en la misma obsesión posi i is a de las pa icula idades, de las pasiones, ha au o izado en los años ein a las in e enciones qui ú gicas, la lobo omización de Jos suje os «des ian es», homoxesuales o odo suje o no con o me a la no ma social o mo al de en onces. ' La Ley de O ien ación de la Ciudad de 1991 es ablece con las mejo es in enciones del mundo las cuo as de i iendas sociales en odo el eni o io ancés. El p incipio de cuo as de población, las nociones de umb al de ole ancia (de ex anje os) son pelig osas po se ine- e sibles. XXXVI ' (N. T.) Duaumon y Pe e Lachaise son dos cemen e ios de Pa ís. El p ime o es un modelo de cemen e io muy o denado, ecien e y de umbas alineadas y de cie a uni o midad. El segundo es un ce men e io más an iguo con pan eones y umbas singula es y de con igu a- ción sólo condicionada po caminos y pasos. ' El plano o la is a de a ión no hacen apa ece es a p og esión que sólo exis e en la pe cepción eal. Es e aplas a mi en o po abuso de la ep esen ación en is a aé ea es en pa e esponsable de la simpli icación del u banismo mode no. En un plano, un pa io in e i o puede ene la misma impo ancia que una plaza. Es la ic o ia de la e p esen ación sob e la pe cepción. '' (N. T.) Exu oi es: paño de lág imas en cas ellano. XXXVII ASTRAGALO, 01 (1994) ISSN 1134-3672 Nue a Facul ad de Medicina/Uni e sidad Técnica de Aquisg án. XXXVIII