Noticia sobre el cólera-morbo : sus medios preservativos, primeros socorros y curación que conviene a los invadidos por él ...
Full text
SOBRE
EL
COLERA-MORBO;
óuó
uieckoó
pzeó&ú c b o¿>
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cc
o
ziuiezoó
óoco oó
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Mi ouhdoó
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Micocdoc
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jCióSocc
oy
c^ii uo
do
ecbej
ceno
D.
JOSE
ROMAN
RODRIGUEZ
NILO,
Doc o
en
Medicina
,
Caballe o
de
la
Legión
de
Hono ,
condeco ado
con
a ias
c uces
de
dis inción,
y
miemb o
co esponsal
de
a ias
sociedades
medicas.
SEVILLA.
Eu
la
Imp en a
del
Dia io
de
Come cio,
ealle
de
la
Muela.
Se iemb e
de
1833.
Los
indi iduos
de
la
Real
Academia
de
Medicina
y
Ci ujía
de
es a
Ciudad,
que
abajo
i man,
han
examinado
con
de ención
la
aducción
de
la
No icia
sob e
el
Cóle a-mo bo
,
publicada
ecien emen e
en
Lisboa
,
y
son
de
pa ece
que
de
la
publicación
de
es e
esc i o
pod á
el
público
saca '
muchas
en ajas,
di ijiendo
el
a amien o
de
un
mal
an
ejecu i o
po
p e¬
cep os
médicos,
undados
en
la
mas
sana
p ác ica
de
un
juicioso
p o eso ,
Se illa
4
de
Se iemb e
de
1833.—
D
,
José
Ma ínez
de
Ga ica
,
ice
p e¬
siden e.
—
D
.
Joaquín
Sánchez
Recien e,
sec e a io
in e ino.
El
au o
no
econoce
po
suyos
los
ejempla es
que
no
lle en
la
i ma
y
sello
que
subsigue.
El
aduc o .
¿ caso
ningún
mal
ha
p oducido
mayo
y
mas
gene al
ala ma
que
el
cóle a-mo bo.
La
idea
de
que
sus
i upciones
p esen an
los
mismos
enómenos
en
los
habi an es
de
los
á idos
a enales,
en
los
de
los
si ios
pan anosos,
de
las
cos as
de
los
ma es,
y
en
los
que
dis an
muchas
leguas
de
ellas,
jus i ican
sob adamen e
an
undado
emo .
Pe o
á
odas
es as
azones
y
muchas
o as
que
cada
cual
ag ega
y
exage a
según
su
imagina¬
ción
y
sus
emo es,
pueden
y
deben
opone se
o as
muchas
conside aciones
consolado as,
que
la
obse ación
ei e ada
del
mal
en
dis in os
paises
ha
hecho
conoce ,
como
de
una
cons an e
e dad.
Sin
en a
aho a
en
la
cues ión,
an
agi ada
como
po¬
co
decidida
,
de
si
el
mal
en
cues ión
es
esclusi amen e
con agioso,
in ec i o
ú
epidémico,
podemos
deci
que
de
da os
au én icos
ecojidos
en
el
cu so
de
es e
mal
po
o¬
dos
los
paises
esul a:
|.°
Que
se
p opaga
po
in ección
,
y
á
eces
ambién
po
con ac o,
aunque
con
mucha
meno
ecuencia;
po que
no
se
es iende
g adual,
y
p og esi amen e
en
azón
de
la
densidad,
de
la
población,
libe ad
de
las
comunicaciones,
y
del
oce
con
los
en e mos,
ni ampoco
se
mani ies a
en
al¬
gún
as
ci cuns ancias
que
pa ecían
las
mas
a o ables
á
su
desa ollo;
no
debiendo
po
es o
deduci se
que
la
incomu-
nicacion
de
los
pueblos
a acados
del
mal,
las
cua en enas
y
demas
medidas
sani a ias
sean
inú iles,
pues
que
disminu¬
yen
en
mucho
aunque
no
impiden
del
odo
su
p opagación.
2.
°
Que,
aun
en
el
caso
que
llega
á
su
mayo
es en-
sion,
a aca
un
pequeño
núme o
de
habi an es
espec o
al
o al
de
los
indi iduos
de
la
población,
llegando
en
muchos
casos
el
núme o
de
in adidos
á
es a
con
el
de
los
in¬
di iduos
de
la
misma,
en
azón
de
uno
de
aquellos
po
cada
doscien os
de
los
úl imos.
3.
°
Que
acome e
como
po
elección,
y
se
p opaga
con
mayo
apidez
en
las
pe sonas
que
habi an
si ios
poco
salu¬
b es
po
al a
de
en ilación
y
limpieza;
que
no
ienen
aseo
en
el
cue po,
que
usan
de
alimen os
y
bebidas
mal
sanas,
que
ienen
su
espí i u
en
agi ación
ca eciendo
de
las
como¬
didades
de
la
ida.
De
odo
es o
esul a
que
el
ecu so
e icaz
y
di ec o
de
con ene
sus
p og esos,
es
disminui
la
mul i ud
de
causas
locales
é
indi iduales
que
a o ecen
su
desa ollo.
Pa a
consegui
es e
obje o,
debe
pone se
en
conocimien o
de
o¬
da
clase
de
pe sonas
lo
que
deben
hace ,
ó
e i a
pa a
p ese a se,
si
ue e
posible,
ó
cu a se
si
desg aciadamen e
el
mal
les
in adiese.
Con
al
designio,
enia
ya
casi
o denado
algún
aba¬
jo
al
in en o
cuando
llegó
á
mis
manos
la
no icia
sob e
el
modo
de
p ese ación
y
cu ación
que
publicó
en
Lisboa
hace
dos
meses
el
S .
José
Román
Rod íguez
Nilo,
y
c eí
casi
comple o
mi
abajo
aduciendo
li e almen e
es e
cua-
de ni o,
publicado
con
igual
obje o,
en
lenguage
in eligi-
ble
aun
al
ulgo.
En
él
se
encuen a,
con
pa icula idad
en
la
cu ación
,
una
elección
azonada
de
'medicamen os
según
la
mayo
6
meno
in ensidad
del
mal,
su
modo
de
in asión,
sus
di e sos
pe iodos,
y
según
la
conside ación
de
la
mayo
ó
meno
obus ez
habi ual
del
indi iduo
a ec o,
conciliando
así
los
mé odos,
que
aplicados
sin
al
disce ni¬
mien o,
pod án
muchas
eces
acele a
el
é mino
unes o
de
un
mal
cuyo
cu so
es
an
ejecu i o.
Asi
emos
en
la
cu ación
que
p opone
,
que
la
sang ía
po
ejemplo,
es
en
unos
casos
un
emedio
e icaz,
en
o os
su
p ác ica
no
aca ¬
ea
el
meno
bene icio,
y
en
algunos
se ía
ine i ablemen e
de
un
pe nicioso
e ec o.
El
pone
en
conocimien o
de
oda
clase
de
pe sonas
los
p ime os
soco os,
y
cu ación
que
pod á
es ablece se
en
es e
mal,
no
es,
aunque
muy
ú il,
el
solo
obje o
de
es a
no icia,
sino
el
de
no
meno
in e es
que
se
consigue,
si
po
medio
an
sencillo
se
log a
uni o ma
la
p ác ica
de
odos
los
p o eso es,
ilus ada
asi
po
la
expe iencia
sa is ac o ia,
y
ecien e
de
los
acul a i os
del
pais
que
po
sus
cos um¬
b es
y
si uación
es
el
mas
análogo
al
nues o,
de
los
mu¬
chos
en
que
se
ha
padecido
es e
azo e
desolado .
Si
los
esul ados
llena en
mi
in en o
no
me
a epen i é
de
habe
emp endido
es a
pequeña
a ea.
F.
S.
C.
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A
AMADOS
CONCIUDADANOS.
M»
os
asus éis!
des e ad
ues o
e o
pánico!
Es e
enemigo
de
la
humanidad
es á
bien
conocido
,
y
la
medi¬
cina
lo
iene
comba ido
ic o iosamen e.
Bajo
es e
concep o
,
deseo
da os
una
no icia
ab e ia¬
da;
y
pa a
que
su
in eligencia
es é
,
cuan o
ue e
posible,
al
alcance
de
la
mayo
pa e
de
las
pe sonas
que
saben
lee ,
pond é
cuidado
en
no
se
con uso
con
di isiones,
y
subdi isiones
usadas
muchas
eces
po
los
homb es
del
a e
:
pe o
siemp e
as idiosas
é
inin eligibles
,
pa a
quien
no
ha
es udiado
los
p incipios
undamen ales
de
él.
Po
la
misma
azón
deja é
de
se i me,
en
cuan o
pueda,
de
los
é minos
écnicos
que
solo
los
acul a i os
ienen
obliga¬
ción
de
sabe .
El
a dien e
deseo
que
engo
de
se
ú il
á
la
humani¬
dad
es
el
solo
obje o
en
que
se
unda
es a
no icia.
Se
di idi á
pues
en
los
a ículos
siguien es.
1.
°
Medios
p ese a i os.
2.
°
Sín omas
p ecu so es
6
p edisponen es.
3.
°
In acion
ó
p ime
pe iódo
del
mal.
4.
°
En iamien o
ó
segundo
pe iódo.
Reacción
ó
e ce
pe iódo.
6.
®
Gon alescencia.
7.
°
Remedios
de
p e ención
que
deben
exis i
en
casa.
8.°
Re lexiones
sob e
ios
medicamen os
empí¬
icos,
ó
especí icos.
Conclusión.
Después
de
la
desc ipción
de
cada
pe iódo
espond é
inmedia amen e
el
a amien o
que
le
con iene
pa a
pode
co egi se
,
sin
que
sea
necesa io
ene
p esen e
el
a a¬
mien o
gene al
del
mal
en
odos
sus
pe iodos.
ARTICULO
I.
Medios
p ese a i os,
l
9
Aseo
en
el
cue po
mudándose
ecuen emen e
de
opa,
la ándose
los
pies
con
agua
emplada
y
un
poco
de
inag e:
omando
si
ue e
posible,
de
ez
en
cuando
un
ba¬
ño
a omá ico
en
inas,
p epa ado
con
una
in usión
de
ome¬
o,
ó
de
alhucema.
Es
necesa io
que
el
cue po
es é
ab i¬
gado
pa a
e i a
cons ipaciones
,
pe o
ambién
es
noci o
ab iga se
á
pun o
de
p omo e
un
sudo
cons an e,
pues
que
en onces
cualquie
descuido
espone
mas
ácilmen e
el
cue po
á
un
en iamien o
pelig oso.
Es
necesa io
un
é ¬
mino
medio
en
odo
,
e i ando
excesos
pe judiciales.
2.®
Limpieza
en
las
habi aciones
ba iéndolas
odos
los
dias,
aciando
los
o inales
y
se icios
á
medida
que
en
ellos
se
deposi a en
las
esc eciones
(l);
escupiendo
en
a¬
sijas
que
se
acien
y
laben
con
ecuencia,
y
no
en
el
sue¬
lo
que
ademas
de
se
asque oso
in es a
el
ai e
que
se
es¬
pi a
,
qui ando
de
las
mismas
habi aciones
los
animales
do¬
més icos
,
gallinas
,
palomos,
conejos
y
pue cos.
Los
pe -
os
y
ga os
que
muchas
pe sonas
acos umb an
ene
en
los
cua os
de
do mi
y
aun
en
la
cama,
son
muy
noci os
(I)
Se
deposi a án
las
esc eciones
en
si ios
sepa ados
de
los
cua os
de
do mi
,
y
la
basu a
no
debe á
saca se
á
la
ca¬
lle
sino
en
el
momen o
en
que
se
haya
de
aslada
á
los
si ios
que
la
au o idad
iene
designados.
[9]
en
odos
iempos
pe o
p incipalmen e
en
iempo
de
una
epidemia.
Deben
ega se
ecuen emen e
las
habi aciones
p incipalmen e
en
los
dias
de
calo ,
desin ec a
las
le inas
y
los
sumide os
de
las
cocinas,
los
cua os
donde
se
gua ¬
da
la
opa
sucia,
y
cualquie
o o
luga
que
enga
mal
olo ,
labándolos
muy
bien,
y
egándolos
una
ez
al
dia
con
agua
en
que
se
enga
apagada
una
poca
de
cal,
ó
mucho
mejo
con
clo u o
de
calcio
ó
de
sodio
que
es
p e e ible
(2).
Las
umigaciones
de
inag e
solo
ó
mezclado
con
o¬
me o,
son
muy
buenas.
En
los
se icios
es
muy
bueno
ene
siemp e
agua
ó
unas
go as
de
clo u e o.
Las
casas
solo
deben
aljo i a se
en
dia
de
sol,
po
la
mañana
pa a
que
se
enjuguen
an es
de
la
noche,
y
cuando
se
laba en
ó
es u ie en
húmedas
no
se
debe
habi a
en
ellas
:
po
eso
aconsejo
que
no
se
laben
odos
los
cua os
en
un
mismo
dia.
Los
olo es
ue es
de
lo es,
hie as
ó
espí i us
en
las
casas
son
noci os.
Régimen
alimen icio.
La
elección
de
alimen os
es
muy
esencial.
Los
p ác¬
icos
que
han
obse bado
la
epidemia
en
los
di e sos
es ados
de
Eu opa,
aconsejan
con
azón
que
se
use
mas
de
ca ne
que
de
pescado
y
eje ales.
Muchas
obse aciones,
que
engo
de
a aques,
en
la
noche
consecu i a
al
dia
en
que
los
dolien es
habian
comido
ye bas
al
medio
dia,
las
cuales
e an
a ojadas
po
la
boca
aí
dia
siguien e
,
me
hacen
e¬
me
an o
de
su
uso,
que
no
las
aconsejo
de
modo
alguno.
Bien
se
e
que
las
cos umb es
deben
espe a se,
pe o
(2)
Hay
una
ob i a
pequeña
publicada
en
Mad id
en
1832
en
que
se
mani ies a
el
modo
de
ob ene
los
clo u os
sin
g andes
apa a os
,
po
un
p ocedimien o
sencillo
y
poco
eos
-
loso.
2
[
16
]
mando
epe i
la
magnecia
uno
6
dos
dias
mas.
(1).
La
bebida
o dina ia
en
es e
caso
es
el
agua
de
cebada
con
una
cua a
pa e
de
in usión
de
ye babuena,
ó
de
manzanilla.
Cuando
después
de
habe
sido
sang ado
el
en e mo,
la
lengua
se
p esen a
seca,
le
mando
adminis a
ayudas
de
agua
emplada
dos
ó
es
al
dia,
y
bebe
el
agua
de
ce¬
bada
sola.
Si
como
mani iés ala
lengua,
hay
dolo
en
el
es ó¬
mago
y
ieb e,
aplicación
de
sanguijuelas,
y
ca aplasmas
de
linaza.
Después
de
humedece se
la
lengua,
lo
que
sucede
o dina iamen e,
pasados
dos
ó
es
dias
adminis óla
mag¬
necia
del
modo
dicho.
Pe mi o
siemp e
al
en e mo
que
ome
cocimien o
de
cebada
emplado
ó
ió
según
su
gus o
(2).
Aconse¬
jo
ambién
á
los
que
gus en
limonadas
se
les
p epa e
con
el
agua
de
cebada.
Los
p ime os
dos
ó
es
dias
solo
pe mi o
al
en e mo
algún
caldo
lige o
,
después
si
iene
ape i o
le
concedo
ome
alguna
sopa
ó
a oz
en
caldo;
mas
adelan e
debe
pasa
á
come
pollo
ó
gallina
con
mucha
cau ela.
SEGUNDO
MODO
DE
INVASION.
In asión
ó
a aque
con
dia eas
ó
ómi os
biliosos.
Cuando
el
en e mo
es
a acado
con
dia eas
ó
ómi¬
os
biliosos,
y
uno
es
llamado
al
p incipio
,
después
(1)
Cuando
la
lengua
es á
sabu osa,
y
húmeda,
y
que
las
e acuaciones
biliosas
no
exceden
de
una
ó
dos
po
dia
,
deben
en e ene se
po
medio
de
clis e es
ó
con
pequeñas
po ¬
ciones
de
magnecia
,
pues
una
p on a
suspensión
de
las
e a¬
cuaciones
puede
causa
conges iones
pelig osas.
Las
p ime¬
as
e acuaciones
son
o dina iamen e
oscu as
,
y
después
apa ecen
ama illas
ó
e dosas.
(2)
Gene almen e
p e ie en
los
en e mos
las
bebidas
ias.
17
]
de
sang a lo
,
le
hago
oma
una
cucha ada
de
magnesia
calcinada,
pues
con
ella
pa an
gene almen e
los
ómi¬
os
y
las
de ecciones,
ó
disminuyen
en
núme o:
de
modo
que
aunque
sean
mayo es,
como
son
mas
a os,
el
en e me
sien e
ali io
al
depone ,
lo
que
an es
no
sucedía.
Si
el
en e mo
omi a e
la
p ime a
po ción
de
magne¬
sia,
se
le
debe á
adminis a
o a,
é
inmedia amen e,
de
diez
á
quince
go as
de
láudano
en
una
cucha ada
de
agua
ia.
Si
uel e
á
omi a
se
le
dá
un
g ano
del
ex ac o
acuoso
de
opio
con
o o
de
almizcle,
y
se
deja
descan¬
sa
dos
ó
es
ho as
(1).
En
es e
concep o
aplico
siem¬
p e
egiga o ios
á
las
pie nas
con
g an
p o echo,
pues
disminuye
la
ex ao dina ia
sec eción
de
bilis.
Si
hay
sed
ó
el
pulso
es á
eb il
es
p eciso
a ende
la
i i ación
gás ica
(i i ación
de
es ómago)
como
que¬
da
dicho
en
el
p ime
modo
de
in asión.
Si
el
pacien e
no
iene
mas
de
dos
ó
es
e acuacio¬
nes
al
dia,
bas a
ene lo
á
die a,
y
al
uso
del
cocimien¬
o
de
cebada
ó
g ama
solo,
ó
con
sumo
de
limón,
si
al
con a io
las
e acuaciones
pasan
de
es,
aconsejo
en on¬
ces
el
cocimien o
blanco
de
Sydenham,
en
posillos
g an¬
des
de
es
en
es
ó
de
cua o
en
cua o
ho as.
(1)
En
los
casos
que
los
ómi os
pe sis ie en
se
pod á
usa
de
la
mis u a
,
an i-emé ica
de
Ri e io
,
modi icada
en
la
o m
a
siguien e.
II.
Aqua
des ilada
de
lo
de
ila
.
.
2
onzas.
-
d
e
azaha
.
ide n.
Ja abe
de
limones
.
.
.
.
.
J
idem.
Láudano
líquido
.
12
go as.
Ca bona o
de
po asa
.
§
chacina.
M.<¡
Se
dá
á
cucha adas
mo iendo
bien
la
asija
y
dan¬
do
encima
una
cucha ada
de
in usión
del
sumo
de
limón.
Es a
medicina
se
adminis a
de
ho a
en
ho a
ó
á
mayo es
in e alos
según
son
mas
0
menos
a os
los
ómi os.
3
[
18
]
La
die a
debe
se
muy
igo osa
;
el
cocimien o
blan¬
co
de
Sydenham,
y
el
agua
de
cebada
ó
de
a oz,
bas¬
an
po
alimen o;
y
solo
cuando
las
e acuaciones
es án
educidas
á
una
ó
dos
po
dia,
es
cuando
puede
oma
caldos
de
cua o
en
cua o
ho as
po
uno
ó
dos
dias,
pa¬
sando
después
á
oma
alguna
sopa,
ó
a oz
en
el
caldo.
Te ce
modo
de
in asión.
In asión
ó
a aque
con
dia eas
,
ó
ómi os
blancuscos.
El
e ce
modo
de
in asión
es
con
dia ea
ó
ómi os
blancuscos,
ó
una
y
o a
cosa
á
la
ez.
Se
obse a
o dina iamen e
en
los
suge os
que
han
co¬
mido
ó
cenado
alimen os
indiges os,
ó
que
han
sido
a¬
ados
mal
en
el
p ime o
ó
segundo
modo
de
in asión.
Tengo
ambién
obse ado
cons an emen e
es a
especie
de
e acuaciones
en
el
pe iodo
aljido
de
que
luego
habla emos.
Cuando
soy
llamado
desde
el
p incipio
del
a aque,
si
el
en e mo
es
obus o
y
conse a
sus
ue zas
odas,
le
hago
una
pequeña
sang ía,
y
le
adminis o
una
pequeña
cucha¬
ada
de
magnesia
calcinada,
cuyo
e ec o
es
muda
las
e a¬
cuaciones
blancuscas
en
biliosas
,
mudanza
que
he
is o
con
sa is acción
muchas
eces
en
pocas
ho as
(1).
Hago
aplica
inmedia amen e
cua o
cáus icos
(2),
(1)
El
au o
en
una
no a
colocada
en
es e
luga
p o¬
cu a
deshace
la
admi ación
que
c ee
dehe
causa
la
p o u¬
sión
con
que
usa
de
la
magnesia
,
sin
p opone
una
sola
ez
los
calomelanos
ó
el
me cu io
dulce.
Pa a
ello
ci a
su
ex¬
pe iencia
dila ada
en
es e
pa icula
y
la
de
algunos
com¬
p o eso es,
pa a
p oba
que
la
insu iciencia
de
es e
medica¬
men o
le
ha
hecho
cae
en
la
p osc ipción
que
en
jus icia
me ece
(
T
.)
(2)
La
obse ación
iene
enseñado
que
se
necesi a
un
a amien o
an
ac i o',
po
lo
que
no
debe
admi a
an os
cáus icos.
I
W
]
dos
en
los
muslos
y
dos
en
la
pa e
in e na
de
las
pan o i¬
llas,
es ableciendo
en
odos
supu ación.
Si
después
de
la
pequeña
sang ía
y
de
la
magnesia
los
ómi os
con inúan,
se
adminis a
un
g ano
del
ex ac o
acuoso
de
opio
con
o o
de
almizcle
(1)
,
los
cuales
son
en
la
p ác ica
cons an e
en
sus
buenos
e ec os:
ambién
iei>e
luga
un
sinapismo
sob e
el
es ómago,
y
la
mis u a
an i-emélica
ya
ci ada
en
la
página
17.
Después
de
es os
p ime os
soco os,
con iene
que
el
en e mo
es é
ab igado,
que
se
le
pongan
sinapismos
en
los
pies
y
bo ijas
de
agua
calien e
en
la
cama
,
pa a
que
no
se
en ie:
cuando
los
ómi os
han
cesado
con iene
que
el
en e mo
ome
la
in usión
de
ye ba-buena,
de
sabo
de
pi¬
mien a,
de
lo
de
ila
ó
luisa,
á
in
de
p o oca
un
sudo
e ulsi o
saludable.
Ademas
de
es e
a amien o
mando
oma
de
es
en
es
ó
de
cua o
en
cua o
ho as
un
posillo
de
á
ocho
del
cocimien o
blanco
de
Sydenham,
enca gando
que
si
aumen¬
an
las
e acuaciones
se
añada
á
cada
dosis
del
cocimien o
de
6
á
8
go as
de
láudano,
que
se
suspende
después
cuan¬
do
ellas
disminuyen.
Dejo
ambién
p e enido
que
si
el
en e mo
u ie e
sed
se
le
dé
agua
de
a oz
ia
ó
calien e,
según
quie a.
Cuando
é
uno
al
en e mo
después
de
habe
enido
diez,
ein e,
ein a
ó
mas
e acuaciones,
lo
que
acon ece
casi
siemp e,
se
le
adminis a
el
opio
con
el
almizcle
(2),
abs eniéndose
de
la
sang ía,
pues
si
se
le
debili a
demasia¬
do
y
p on o,
no
se
puede
espe a
la
eacción,
sino
al
con¬
a io
el
es iamien o,
que
es
su
mas
cie a
consecuencia
en
semejan e
caso.
La
sang ía
debe
en onces
di e i se
pa¬
a
el
pe iodo
de
eacción
si
ue e
demasiado
ue e
ó
si
con
(1)
T aigo
siemp e
conmigo
es os
emedios
pa a
no
pe de
iempo
en
i los
á
busca
ú
la
bo ica.
(2)
Es e
emedio
debe
epe i se
si
el
en e mo
ol iese
á
omi a .
[
20
]
ella
se
p esen a en
signos
de
alguna
conges ión
en
el
ce¬
eb o,
hígado,
bazo
&c„
en
cuyo
caso
las
sang ías
ópicas
po
sanguijuelas,
ó
en osas
sca i icadas
sonde
g andísima
u ilidad.
En
es e
es ado,
cuando
se
e
po
p ime a
ez
al
en¬
e mo
después
de
un
g an
núme o
de
e acuaciones
como
se
ha
dicho,
y
de
es a
disminuidas
conside ablemen e
las
ue zas
se
aplican
sinapismos
á
los
pies,
pie nas,
muslos
y
ien e
,
y
hago
las
siguien es
p esc ipciones:
Cua o
egiga o ios
can o ados,
aplicados
en
los
lu¬
ga es
es imulados
po
los
sinapismos.
Es os
egiga o ios
deben
cu a se
á
las
diez
ó
doce
ho as,
pues
que
ese
iempo
bas a á
pa a
desp ende se
la
epide my
(I).
Ademas:
1.
°
Cocimien o
blanco
de
Sydenham,
una
lib a.
2.
°
Láudano
líquido
de
id.,
una
onza
(16).
3.
°
Ex ac o
de
a ania,
dos
g anos.
Agua
de
osas
ojas,
dos
onzas.
Ja abe
de
limón,
media
onza,
m.e
4.
°
Magnesia
calcinada,
dos
d acmas..
Modo
de
adminis ación.
Núme o
T.°
Un
posillo
de
á
ocho
de
es
en
es
ó
de
cua¬
o
en
cua o
ho as
del
núme o
l.°
2.
°
Seis
ú
ocho
go as
del
2.°
en
cada
dosis
del
1.®
3.
®
Una
cucha ada
del
3.°
en
el
p ime
in e alo
de
los
núme os
1y
2.°
(1)
No
se
debe
espe a
que
los
ejiga o ios
o men
lic¬
ena,
pues
en
es e
caso
como
la
pé dida
de
luidos
es
muy
g ande,
no
se
o man
bien
aunque
pe manezcan
mucho
iem¬
po
aplicados,
(2)
No
debe
admi a
ecela
el
láudano
á
onzas,
pues
que
se
usa
dé
él
en
icciones
sob e
los
calamb es,
la
op e¬
sión
del
pecho
y
es ómago,
que
son
muy
ecuen es.
[
21
]
4.°
Una
cucha ada
de
las
de
ca é
del
4.®
en
el
segundo
in e alo
de
los
núme os
l.°
y
2.
°
De
modo
que
los
núme os
l.°
y
2.
°
se
epi en
de
es
en
es,
ó
de
cua o
en
cua o
ho as,
y
los
núme os
3.
°
y
4.
°
se
adminis an
al e na i amen e
,
ya
en
uno,
ya
en
o o
de
los
in e alos
de
los
núme os
I.
°
y
2.
°
(1
)
.
Co¬
mo
la
magnesia
es
dada
en
es e
caso
como
abso en e
con
obje o
de
muda
las
e acuaciones
blancas
en
biliosas,
lue¬
go
que
mudan
de
colo ,
sea
en
ama illo
ó
e de,
se
suspen¬
de,
y
se
con inúa
con
el
cocimien o
blanco
con
el
láudano,
si
las
e acuaciones,
aunque
biliosas,
son
en
núme o
mayo
de
cua o
al
dia.
Cuando
disminuyen
de
es e
núme o
de¬
be
suspende se
igualmen e
el
láudano
an es
que
ellas
cesen
del
odo,
pues
que
suspendidas,
y
con inuando
su
uso,
se
p o oca ía
ácilmen e
una
pelig osa
conges ión
ce eb al.
También
se
debe
suspende
el
cocimien o
blanco
cuando
las
e acuaciones
biliosas
se
han
educido
á
lina
ó
dos
al
dia.
El
agua
de
cebada
ó
de
a oz
bas a
pa a
emedio
in¬
e ino
en
es e
caso.
El'mayo
o men o
del
pacien e
en
es a
clase
de
in asión
es
la
sed
ex ao dina ia,
que
sob e¬
iene
en
consecuencia
de
la
pé dida
de
luidos
po
las
co¬
piosas
e acuaciones.
El
en e mo
ansia
po
agua
ia,
y
si
se
le
da
en
abundancia
es
a ojada
inmedia amen e
po
ó¬
mi os
ó
cáma as.
Es e
es
el-caso
en
que
es á
ecomendado
el
hielo,
pe o
(1)
Cuando
la
dia ea
es
mucha,
uso
ademas
de
los
eme¬
dios
p esc ip os,
clis e es
de
semillas
y
ado mide as
hecho
del
modo
siguien e
:
semillas
meno es
dos
puñados,
ado mide as
en
pedaci os
y
semillas
mayo es
un
g an
puñado
,
hié ase
un
cua o
de
ho a
en
media
alla
de
agua
,
cuélese
po
pa¬
ño
cla o
y
dése
de
dos
en
dos
6
de
es
en
¡ es
ho as
una
ayuda
de
es
al
cua illo
has a
cesa
la
dia ea
:
ambién
uso
algunas
eces
ayudas
compues as
de
media
onza
de
aíz,
de
a ania
,
dos
d acmas
de
ado mide as
,
hágase
una
lib a
de
cocimien o
pa a
es
ayudas
con
el
in e alo
dicho.
[
2
2
]
con ieso
que
lo
he
usado
algunas
eces
sin
ninguna
u ilidad,
eniendo
que
suspende lo
y
con inua
la
disolución
con
el
cocimien o
blanco
,
ó
el
agua
de
a oz
ia
ó
emplada,
á
cucha adas
has a
que
los
es ímulos
ex e io es
han
ob ado
una
e ulsión
que
ha
hecho
disminui
las
pé didas
que
causa on
las
e acuaciones.
Si
en
es e
caso
el
hielo
es
ine icaz
es
noci o
en
el
pe¬
iodo
de
en iamien o
;
pues
que
la
sed,
no
es
an o
el
e ec¬
o
de
una
legmacia,
como
el
de
un
ago amien o,
la
p ueba
de
es o
es
la
humedad
y
la
ialdad
de
la
lengua,
que
aun¬
que
llegue
á
seca se
queda
ia
has a
la
eacción.
A iculo
IV.
Segundo
pe iodo.
Pe iodo
álgido
6
azulado
,
ó
en iamien o
gene al.
Guando
llamo
segundo
pe iódo,
ó
en iamien o
ge¬
ne al,
se
debe
en ende
qne
es
o dina iamen e
consecu i o
á
alguno
de
los
modos
de
in asión,
que
no
ue
a ado
con enien emen e
en
su
iempo:
mas
sin
emba go
hay
ejemplos
de
in asión,
que
p incipian
po
él
,
sin
se
con¬
secuencia
del
segundo
ó
p ime o.
Es e
pe iódo
ácilmen¬
e
se
conoce
po
los
siguien es
sín omas
:
en iamien o
ge¬
ne al
de
odo
el
cue po
p incipiando
po
las
es emidades;
lengua
ia
y
húmeda
:
sudo
gene al
,
ió
y
iscoso
;
piel
que
p incipia
po
colo
azulado
y
llega
á
pone se
dene¬
g ida
;
g ande
ansiedad
en
la
boca
del
es ómago;
oz
que
á
apagándose
has a
cesa
del
odo
;
pulso
pequeño,
y
un
poco
ecuen e
ó
absolu amen e
impe cep ible;
sup e¬
sión
de
o ina
;
calamb es
en
las
es emidades
y
en
odo
el
cue po;
ómi os
y
deyecciones
blancuscas.
Si
el
a aque
es
consecu i o
,
hay
sed
insaciable
y
pe sis encia
de
los
ómi os
y
deyecciones;
in eg idad
comple a
de
los
sen i¬
dos
,
has a
pocos
momen os
an es
de
la
mue e.
La
dia -
[
23
]
ea,
y
los
ómi os
cesan
ambién
algunas
ho as
an es
de
acaba
el
en e mo.
Po
la
is e
desc ipción
de
es e
pe iódo
se
juzga
bien,
cuan o
impo a
e i a lo
,
a ando
el
p ime o
con
ac¬
i idad,
y
no
desp eciando
nunca
la
mas
le e
dia ea.
Cuando
es e
pe iódo
es
p imi i o,
y
que
uno
es
lla¬
mado
an es
que
el
en e mo
haya
pe dido
muchas
ue zas
es ándole
el
pulso
ue e
,
y
la
oz
casi
na u al,
le
hago
una
sang ía
(1),
y
si
engo
á
manos
la
magnesia,
le
hago
oma
inmedia amen e
una
g an
cucha ada
de
ella,
sola,
ó
con
es
de
agua
ia:
si
las
omi a,
adminis o
un
g ano
del
ex ac o
acuoso
de
opio
con
o o
de
almizcle,
que
hacen
cesa
los
ómi os,
y
p ocu o
luego
p oduci
una
ue e
e ulsión
ex e io
po
los
medios
siguien es:
baños
y
iegas
á
los
pies,
pie nas
y
manos
con
agua
ca¬
lien e
con
mucho
inag e
y
mos aza;
ca aplasmas
á
los
em¬
peines
de
los
pies:
á
las
pie nas
y
á
las
co bas
y
se
apli¬
can
egiga o ios
can o ados,
en
los
si ios
de
los
sinapis¬
mos
como
en
la
in asión
con
dia ea
blancusca
,
se
en¬
uel e
el
en e mo
en
la
cama
en
un
cobe o
:
se
ab iga
bien,
se
le
ponen
basijas
de
agua
calien e
á
los
pies,
pie ¬
nas
y
muslos,
pa a
conse a
el
mayo
g ado
de
calo
posible
,
dándole
á
bebe
una
in usión
ca gada,
y
calien¬
e
de
ye ba-buena
de
sabo
de
pimien a
ó
ila
(2).
Es a
in usión
,
se
da
en
azas
de
media
á
media
ho a
has a
que
el
en e mo
p incipie
á
ene
sudo
calien e:
después
se
dá
de
ho a
en
ho a
has a
que
se
mojen
cinco
ó
seis
cami¬
sas.
Cada
ez
que
se
mude
una
,
debe á
limpia se
el
su¬
do
de
odo
el
cue po
con
paños
calien es
,
sin
descub i
el
en e mo.
(1)
Si
no
hubiese
enido
ecien emen e
alguna
pé dida
de
sang e
conside able.
(2)
También
se
puede
da
la
de
jlo
de
sauco
amapolas
,
cásca as
de
limón
,
0
á
al a
de
es os
las
de
cualquie
plan a
sudo í ica.
[
24
]
En
es e
es ado
p incipian
los
en e mos
á
ene
sed,
y
si
el
pulso
es á
ya
bien
desen uel o
bas a
que
omen
agua
de
cebada
calien e
ó
ibia
pa a
man ene
la
anspi ación.
Después
de
habe
sudado
su icien emen e,
debe
muda se,
con
cau ela
pa a
no
en ia
el
sudo
que
enga
abso ido,
el
cobe o
en
que
se
baya
en uel o,
y
se
le
ponen
sábanas
calien es
y
cobe o es
enju os.
Ademas
de
los
medios
que
acaban
de
menciona se
pa¬
a
p omo e
el
sudo ,
hay
o os
muy
e icaces,
ales
son,
desde
el
p incipio
un
b
año
de
apo ,
icciones
con
cepi¬
llos,
anelas
&c.
secas
ó
con
mis u as
es imulan es,
como
la
in u a
de
can á idas,
el
agua dien e
alcan o ado,
acei e
esencial
de
mos aza,
ó
con
una
composición
de
inag e
y
mos aza,
pimien a
molida,
ajos
machacados
o mando
una
mis u a
de
consis encia
de
un
líquido
espeso.
Es as
icciones
se
hacen
sob e
el
ien e,
cos illas,
b azos,
manos
&c.
mien as
no
p incipia
un
sudo
calien e,
pues
p incipiando
no
debe
hace se.
Si
po
es e
mé odo
no
se
pudie e
consegui
la
cesación
de
las
e acuaciones,
se
debe á
en onces
pone
en
p ác ica
el
a amien o
di¬
cho
pa a
la
dia ea
blancusca.
Cuando
el
pe iodo
álgido
es
consecu i o
á
las
e acua¬
ciones
bíancuscas
ó
pa das,
y
que
es as
han
sido
an as
y
an
abundan es
que
las
ue zas
del
en e mo
es án
casi
ago¬
adas,
la
sang ía
se á
mo al.
Debe
po
el
con a io
hace se
diligencia
po
sos ene
las
pocas
ue zas
q ie
le
es an
,
poniendo
en
p ác ica
el
a amien o
in e no
que
queda
dicho
pa a
la
dia ea
blan¬
cusca
.
y
añadiendo
al
ex e no
de
es e
mismo
pe iodo,
cuando
es
p imi i o,
una
ca aplasma
de
mos aza
sob e
el
ien e.
Es e
a amien o
que
en
o as
ci cuns ancias
me ece¬
ía
el
epi e o
de
incendia io,
es
al
que
debo
la
sa is acción
de
habe
sal ado
muchas
íc imas.
No
puedo
deja
de
ep ende
la
aplicación
sob e
el
es ómago
de
sanguijuelas
en
la
ue za
del
pe iodo
álgido,
cuya
ope ación
pone
al
descubie o
el
en e mo;
como
la
aplicación
de
ca aplasmas
de
linaza
,
que
le
oba
el
poco
calo
que
le
es a.
Respec o
ó
la
sed
in ole able
que
a o men a
al
en e ¬
mo
en
el
pe iodo
álgido
consecu i o,
engo
que
deci ,
que
el
hielo
les
hace
en ia
mas
y
mas,
y
que
el
agua
de
ce¬
bada
ó
de
a oz
emplada
ó
calien e,
a oma izada
con
la
in usión
de
la
ye ba-bnena,
lo
de
ila
ó
manzanilla
es
la
bebida
que
engo
usada
con
en aja
,
en
an o
que
el
en¬
e mo
no
adquie e
el
calo
gene al
que
anuncia
la
eacción.
ARTICULO
V.
Te ce
pe iodo.—Reacción.
Respec o
á
es e
pe iodo
hay
que
hace
la
misma
ob¬
se ación
que
espec o
al
segundo;
que
asi
como
es e
es
al¬
gunas
eces
el
p ime o,
ambién
la
eacción
o ma
muchas
eces
el
segundo.
Es e
se
conoce
po
el
desen ol imien o
del
pulso,
y
del
calo
gene al,
y
po
la
cesación
,
ó
g an
disminución
de
los
sín omas
del
pe iodo
que
le
p ecede.
Si
el
en e mo
ue
sang ado
al
p incipio,
ó
su ió
g an¬
des
pé didas
po
e acuaciones,sudo
&c.
la
eacción
es
mo¬
de ada.
Si
po
el
con a io
hubo
omisión
dé
la
sang ia
ge¬
ne al,
en
los
casos
en
que
es aba
indicada,
ó
no
ha
habido
g andes
pé didas
an es
de
la
eacción,
puede
eni
es a
de¬
masiado
ue e,
y
exigi
el
a amien o
an i logís ico.
Si¬
en
es e
caso
sob e iene
g an
dolo
de
cabeza,
debe
se
com¬
ba ido
po
la
sang ia
gene al,
sinapismos
á
los
pies,
y
la
su¬
pu ación
que
debe
p omo e se
en
los
egiga o ios
aplicados
á
las
ex emidades
in e io es.
Si
la
ieb e
con inóa
ue e,
si
hay
g an
sed
.
lengua
seca
y
calien e,
g an
displicencia,
dolo
de
es ómago,
y
g an
calo
en
la
piel
del
ien e,
es o
anuncia
una
i i ación,
ó
in lamación
de
es ómago
que
se
comba i á
con
la
aplica¬
ción
de
sanguijuelas,
y
ca aplasmas
emolien es.
Los
e¬
medios
in e nos
en
es e
caso
son
el
cocimien o
de
cebada,-
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