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Discurso leido el dia 11 de setiembre de 1851 en la instalacion de la Junta interina de Gobierno del Banco Español-Filipino de Isabel II

Matta, Juan Manuel de la

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mDO EL MA 11 DI SETIEMBRE DI 1851 EN LA INSTALACION DE LA JUNTA INTERINA DE GOBIERNO POH SU COMISARIO REGIO Y PRESIDENTE EL ESCMO. SE. D. JUAN MANUEL DE LA MATTA, SUPERINTENDENTE SUBDELEGADO DE HACIENDA DE ESTAS ISLAS. Imp en a de los Amigos del País, á ca íjc De JUl. «Sanc ie^. MIC© DE ISABEL II. JPoí* disposición del Escmo. S . Ma ques de la Solana, nues o digno Gobe nado Capi án gene al y P o ec o del esp esado Banco, se ins aló su Jun a in e ina de Gobie no ei 11 del co ¬ ien e en la casa In endencia, p o isionalmen e mien as se p o¬ po ciona local en donde es ablece se. En dicho ac o el Escmo. S . Supe in enden e Comisa io Regio del Banco y P esiden e de la Jun a leyó el siguien e discu so, cuya publicación se aco dó po la misma. ”Los Bancos de emisión, descuen os, depósi os, omen o y cuen as co ien es, cuyos obje os ab aza el i ulado Espanol-Fili- plno de Isabel II, que en i ud de lo mandado en a ias Rea¬ les ó denes espedidas desde 1828, y de lo aco dado en Jun a de Au o idades de es as Islas, lia c eado el Escmo. S . Ma ques de la Solana, nues o digno Gobe nado Capi án gene al y P o¬ ec o del Banco; son en el dia muy conocidos en Eu opa, Amé¬ ica y demas pa es del mundo ci ilizado, y su con eniencia se baila jus i icada po el g ande in lujo que eje cen en el desa o¬ llo de la p oducción, de oda clase de indus ias ú iles, y de la p ospe idad de los paises donde se lian debidamen e es ablecido, po que aumen an el capi al ci culan e cuando el nume a io es in¬ su icien e, acili an los medios necesa ios pa a anima el abajo y las emp esas me can iles, p opo cionan á los pa icula es la se¬ gu idad y acilidad en dispone de sus in e eses, como ambién la con enien e egula idad y consolidación del c édi o me can il, siendo ademas una de las mas pode osas ga an ías del o den, an¬ quilidad y p ospe idad pública. No ocupa e po an o á es a espe able Jun a de las condi¬ ciones esenciales del nue o Banco, pues las easume su obje o de emisión, descuen os, depósi os, omen o y cuen as co ien es, esplicado en los Es a u os y en el Reglamen o, especialmen e en el a ículo 17 de aquellos. En consecuencia me limi a é a algunas obse aciones sob e su impo ancia, y sob e las en ajas que su es ablecimien o debe p oduci . Sabido es, S es., que en las islas la p oducción es muy es¬ casa, que no co esponde <i la impo ancia de su población, ni menos á la si uación en ajosa que ocupan pa a el come cio, ni a la p odijiosa e ilidad de un suelo, en el que p odiga la na u¬ aleza ha de amado oda clase de iquezas ag ícolas y mine ales euniéndose en él, ó siendo suscep ible de odas las p oducciones de en e ópicos que el uso ha hecho de p ime a necesidad en¬ e los pueblos de la cul a Eu opa y sus o dina ios de ambos mundos. Sin emba go, dolo oso es deci lo: la ag icul u a, p incipal uen e de la iqueza de las islas, se halla casi en su in ancia como en egada a los débiles medios y es ue zos de los Na u a¬ les, y nues o come cio ma í imo es poco impo an e, apesa de la decidida inclinación que á él siemp e u o la población Española. Cuales son, pues, las causas de an sensible a aso? He aqui h es., las mas esenciales. La indolencia de los Na u ales, e ec o de la molicie del clima y de sus pocas necesidades. La al a de capi ales, que an necesa ios son pa a anima oda clase de indus¬ ia y come cio. Y po úl imo, la g an dis ancia á que nos en¬ con amos de los p incipales me cados eu opeos y ame icanos, con¬ sumido es de nues as p oducciones. El úl imo de es os incon enien es depende de los dos pía¬ melos, y desapa ece á an p on o, como el aumen o de p oduc¬ ción aba a e nues os u os, y que po la en idad de los acoplos puedan calcula se las espediciones lejanas sin los iesgos de epen¬ inas y uinosas a iaciones en los p ecios de comp a. El emedio de lo p ime o es ob a del iempo, de las ma¬ yo es necesidades y goces inhe en es á una ci ilización mas a an¬ zada; del ejemplo de homb es labo iosos impulsados po el in¬ cen i o de cul i os y emp esas en g ande, di ijidas con in eli¬ gencia y su icien es medios; y en in, del e icaz co ec i o de una coacción ilus ada, p uden e, pa e nal y acomodada á las especia¬ les ci cuns ancias del país y ele sus Na u ales, y al espí i u be¬ né ico de las leyes que los ijen. Las pingües u ilidades del come cio de Acapulco, que po el la go pe iodo de ce ca de es siglos dis u a on exclusi amen e es as Islas, siendo la única ia legal po donde las p oducciones del Asia pasaban á la opulen a Nue a España, y la acilidad de sos ene lo con dine o p es ado de ob as pias, ‘y de i i á sus espensas en la ociosidad y has a en la disipación; es sin duda la causa p incipal de la asomb osa al a de capi alis as en las isas, y que la mayo pa e del nume a io ci culan e exis a en peí sonas, que aunque económicas y ac i as, suelen se descon ia- c a s, y poco inclinadas a negocios en g ande, po lo cual sus capi ales no eje cen en la p oducción odo aquel in lujo que la p opo cionan las g andes y bien di ijidas emp esas. Mo idos nues os Mona cas de su pa e nal amo á es os ieles habi an es, y siemp e solíci os po la p ospe idad de es os sus dominios, se digna on en di e en es épocas espedi cuan as dis¬ posiciones es ima on adecuadas al omen o de las p incipales p o¬ ducciones del pais; al del come cio con la Me ópoli bajo bases de ecip oca con eniencia; y al de la población, no solo con me¬ didas adecuadas á p opo ciona abundan es medios de subsis en¬ cias, de salub idad y policía, sino ambién con la inmig ación en las islas de la j en e pací ica y labo iosa que nos p opo ciona el eciiio Impe io Chino; mandando ademas, en e o as impo an es medidas, la del es ablecimien o de un Banco público como queda dicho; el a eglo de las Adminis aciones de los ondos de las ob as pias, pa a que co espondiendo á las disposiciones de sus undado es si iesen al omen o de la ag icul u a y del come cio, y no causa de ociosidad y de disipación; y po úí imo, debe¬ mos á Nues a Augus a Reina y Seño a la impo an e ins i ución de la Jun a de Au o idades, median e la cual se pueden em¬ p ende y lle a á cabo cuan as mejo as 6 disposiciones son ne¬ cesa ias pa a omen a la p oducción y pe ecciona la adminis¬ ación pública, some iéndolo después á la ap obación Sobe ana. Pene ado el Escmo. S . Ma qués de la Solana de los im¬ po an es debe es p opios del mando Supe io de es as islas, se es o zó en llena los cumplidamen e desde su llegada aquí, co ¬ espondiendo así á la al a con ianza con que su S. M. le hon a a. En e ec o, S es., son de odos sabidas las disposiciones de S. E. en bene icio de los Chinos que se dedican á la ag icul u a, á los bene icios del azúca , del abacá, del añil, y del algo- don; á los co es de made as, cons ucción na al y o as ocupa¬ ciones ú iles: su pe miso pa a que eg esasen de China los que sa¬ lie on de aquí u i amen e sin el co espondien e pasapo e: las an¬ quicias dispensadas con el in de anima el es ablecimien o en las Islas de Vapo es pa icula es: sus glo iosas espedicionés, p ime o pa a cas iga la exec able pi a e ía de los in ieles en nues o a chipié¬ lago, y seguidamen e pa a enga el hono español ale osamen e p o ocado po los Joloanos: las impo an es disposiciones adop adas, p e ia la co espondien e ins ucción y acue do con la Supe in¬ endencia, pa a el omen o del E a io: las ené jicas medidas o¬ madas de acue do con el Escmo. S . A zobispo pa a el con e¬ nien e a eglo de los ondos de ob as pias; y po úl imo, el es¬ ablecimien o del Banco Español-Filipino de Isabel II, que an o debe in lui en el omen o de la iqueza del país y en él bienes a de sus leales habi an es. Tan o es, S es., lo que en el co o pe íodo de poco mas de un año hemos adelan ado en el camino de glo iosos hechos de a mas y de posi i as mejo as adminis a i as y de omen ó.' Combinando hábilmen e S. E. la c eación del Banco con el a eglo de las Adminis aciones de las ob as pias, como lo ecla¬ maban la mo al y el in e es del Es ado, se han cumplido á la ez las sabias Reales disposiciones espedidas desde 1828 con an impo an es ines, o eciendo en es as y demas medidas indicadas, la pe spec i a de una nue a e a de segu idad, de omen o, y de en u a. Con ayéndome aho a á la o ganización del Banco, se en hábilmen e combinadas en sus Es a u os y en el Reglamen o las bases esenciales sob e que descansa es a clase de es ablecimien¬ os, óón las conside aciones especiales pa a su aplicación á es as Islas. El P o ec o ado sob e odos los in e eses del Banco, en que se cons i uye la p ime a Au o idad de las Islas:, la iscaliza¬ ción que el Comisa io Rejio y los Síndicos eje cen en odas las ope aciones, asegu adas además an e el allo se e o de la opi¬ nión pública con las publicaciones mensuales dispues as én los Es a u os: la p uden e p opo ción que es ablece en e el capi al nume a io y la emisión de bille es po solo las es cua as pa ¬ es del p ime o: la bien en endida o ganización que en los mis¬ mos se da á la Jun a gene al de accionis as, á es a de Gobie no, á la Di ección, y á los demás unciona ios in luyen es en sus di¬ e sas ope aciones; odo demues a que en es as se halla, en cuan o la p udencia alcanza, debidamen e ga an ida la buena e, y con¬ side adas, como lie dicho an es, las ci cuns ancias especiales del pais y de los in e eses públicos, con lo cual nada se ha omi ido de pa e del Gobie no pa a cimen a el c édi o y p ospe idad de an ú il es ablecimien o. He aqui, S es., el pun o á que me habia p opues o llega en es a b e e y desaliñada eseña. Los cimien os del edi icio es án echados po la p o ec o a mano de nues o digno Gobe nado y Capi án gene al, en con o midad de lo que es aba epe idamen e mandado po S. M. y aco dado en Jun a de Au o idades. Desde aho a es a Jun a in e ina de Gobie no y las Adminis aciones que la sucedan son las llamadas á con inua le y consolida le bajo los mismos auspicios. Impulsado S. E. del jus o concep o de p o os y en endidos con que la opinión pública hon a á los ilus ados miemb os de es a Jun a, les ha con iado la noble misión de lle a á cabo una ob a en que an o pueden in lui los p ime os p oce¬ dimien os. Asi que, ab igo las mas lisonje as espe anzas de que nada omi i emos, y de que cada uno en la pa e que le compe e se es o za á en cumpli con la hon osa misión que se nos ha con¬ iado, y en jus i ica el en ajoso concep o que de nues a leal¬ ad y ap i ud se ha o mado. Se decla a pues, ins alada es a jun a in e ina de Gobie no en i ud de lo dispues o po el Escmo. S . Gobe nado P o ec¬ o del Banco, y en ac i ud de unciona con sujeción á los Es¬ a u os, y Reglamen os, que ap obados po S. E. engo el ho¬ no de exhibi á la misma. ” Manila 11 de Se iemb e de 1851. = El Supe in enden e Co¬ misa io Rejio. = Juan Manuel de la Ma a. S es. que componen lí Jun a in e ina e Gobie no el Banco. Comisa io Regio P esiden e. El Escmo. S . D. Juan Manuel de la Ma a, Supe in enden e de es as Islas. Síndicos. S es. D. Luis de Es ada, In enden e hono a io de p o incia y Con ado mayo Decano del Real T ibunal de Cuen as. „ D. José Va ela, Come cian e y Tenien e de g an cancille de la Real Audiencia de es as Islas. Consilia ios . S cs. 1). Ramón Somaza, Dean de es a San a Iglesia me opo¬ li ana. 99 D. An onio A ala, Hacendado y Come cian e. „ D. P udencio de San os, Adminis ado jubilado de la Real Aduana. „ I). Gab iel Llamas, Tenien e Co onel g aduado. „ I). José Co ales, Abogado de Ma ícula de es as Islas. „ 1). F ancisco de Paula Cemb ano, Sec e a io de la Sociedad económica del país y de o os es ablecimien os piadosos. Di ec o es, S es. I). José Ma ía Tuason, Hacendado y Come cian e. „ 1). Fe nando Agui e, Come cian e. .