Madrid: metrópoli emergente del siglo XXI
Full text
116 MADRID, METRÓPOLI EMERGENTE DEL SIGLO XXI L a Gerencia Municipal de Madrid acaba de publicar un detallado trabajo de investigación sobre la transformación que ha experimentado la ciudad durante la gestión de los diferentes ayuntamientos democráticos que se han sucedido en las décadas de 1979-1999, estudio sin duda excelente y riguroso dirigido por el profesor de la Escuela de Arquitectura de Madrid Ramón López de Lucio y diferentes colaboradores en cada uno de los apartados específicos, Una publicación de 425 páginas en gran formato y con documentación gráfica en parte inédita, donde pueden localizarse a escala metropolitana las grandes transformaciones que ha experimentado la capital del Estado. Se hacía necesario un inventario que de alguna manera recogiera las transformaciones evidentes durante este breve período democrático r ea lizado en la ciudad de Madrid y evaluar sus desviaciones y conquistas, vertebrar las situaciones críticas heredadas y su influencia en la actual concepción metropolitana y de aquellos apartados del período anterior que bajo los presupuestos teóricopr ácticos del desarrollismo, han influido en el deterioro de su espacialidad física, destrucción del patrimonio de la historia junto a la violenta fragmentación de la calidad urbana, y qué fortuna ha recorrido el ámbito de lo urbano ante la aplicación de los principios democráticos sobre la ciudad. El trabajo se inicia con un prólogo del profesor Fernando de Terán, donde nos recuerda las desviaciones sufridas por el desarrollo cuantitativo de la población con las consecuencias de sus efectos negativos sobre todo, cuando la inversión pública es escasa, y las mejoras ambiental y funcional que experimenta el tejido urbano cuando aparecen las políticas de gestión del espacio público en períodos de gestión democráti ca. La explicación aducida en el prólogo es, según el profesor Terán, que «en Madrid, la orientación preferente de la transformación ha tenido un carácter mucho más eminentemente social, de atención a carencias inmediatas, y que, por ello, una gran parte de la considerable mejora de la ciudad, está falta de interés visual y de manifestación espectacular», hecho que resulta evidente en el recorrido de algunos iti - nerarios aleatorios por la ciudad, pues no han sido muy abundantes las preocupaciones por una estética de calidad urbana dentro de la trayectoria de la ciudad y son escasas las atenciones prestadas en Madrid a los aspectos visuales de carácter estético, entendidas en un sentido más amplio que el anecdotario que se suscita a veces, intentando suplir estas deficiencias tradicionales con la incorporación de edificios en inestable gravedad o la orientación de la esta- -CXVI - ASTRAGALO, 15 (2000) Attribution-NonCommercial-ShareAlike - CC BY-NC-SA Review, ISSN 1134-3672 https://dx.doi.org/10.12795/astragalo.2000.i15.13 Antonio Fernández Alba. Profesor-arquitecto, Universidad Politécnica de Madrid, Estudio de Arquitectura Antonio Fernández-Alba y Asociados.
tuaria pública realmente incomprensible en una metrópoli como la madrileña. Se trata por tanto de una publicación como concluye el prólogo, de una cartografía original de la transformación, referida a la espectacular ampliación de las redes de energía, al notable aumento de los parques urbanos y espacios libres, a la profusa proliferación de nuevos espacios residenciales, al contundente aumento del equipamiento,... al importante desarrollo de las redes de transporte. El desarrollo del sumario viene a avalar esta valoración del profesor Terán en sus diferentes apartados, así queda de manifiesto en los análisis de las transformaciones económicosociales de la socióloga y economista Isabel Botero y Carmen Dior, el estudio de las redes de energía y telecomunicación de la geógrafa Carmen Gavira, la radiografía sobre los transportes que analiza el arquitecto Javier Ruiz, el reequipamiento de la ciudad en un largo inventario desde el educativo al cultural y deportivo por las sociólogas María Medina y Carmen Moreno; equipo amplio dirigido por el arquitecto Ramón López de Lucio, profesor titular de la Universidad Politécnica, que ha realizado durante unos años esta investigación del período democrático en Madrid, rigurosa en el método, ejemplar en la forma y de oblise quiere genérica, pero que subyace, a mi juicio, en una interpretación de los datos que de forma tan minuciosa nos ofrece el libro en esta cartografía de la transformación de la ciudad. Los problemas analizados, como constata la publicación de una ciudad como Madrid, tienen un origen más remoto y en parte están vinculados a su proceso evolutivo. Madrid surge en tomo a una pequeña villa que se le asigna la función de ser capital del Estado, este pequeño reducto se transforma con el tiempo en un municipio de 606 km 2, uno de los más extensos del país. Madrid ha experimentado en su transformación el salto elocuente de ser una pequeña villa capitalina a metrópoli emergente sin haberse consolidado durante sus épocas históricas como ciudad. Este salto, no sólo conceptual, ha dejado grandes vacíos en el transcurrir de la ciudad en sus fases burguesa e industrial, que ahora, en el desarrollo metropolitano ofrece indudables fisuras. A veces se intercambian con las nuevas estructuras que surgen del actual desarrollo metropolitano, transformación radical por otra parte en una ciudad que apenas pudo asimilar los preludios innovadores de la modernidad urbanística en la década de los 30 en el pasado siglo. En la actual metrópoli madrileña aparecen los gada consulta para entender el acontecer urbafenomenos de descomposición y repetición no y metropolitano de Madrid en las últimas como en la mirada de Simmello eran para la décadas del siglo pasado. ciudad de principios del xx, dos órdenes simultáneos que siguen actuando como leyes Cartografía de la transformación que ri gen la génesis productiva de sus espacios urbanos y metropolitanos. Madrid crece La lectura aproximada a un trabajo tan minubajo la norma de una homotopía urbana mecioso ofrece sin duda una reflexión crítica, si diante el montaje de elementos abstractos, - CXVII - 117
118 redes, tramos de circulación y energías y una heterotopía arquitectónica con un collage de elementos figurativos. Decepcionados por los desastres de una planificación urbanística de los períodos «desarrollistas» de los 60, mediatizada en gran parte por el lucro de la especulación inmobiliaria y áreas de apoyo al consumo, la nueva oferta que desde el poder político se solicita, ya sea éste municipal, autonómico o del Estado, es la de recuperar la ciudad desde los soportes iconográficos que puede ofrecer el nuevo proyecto de la ciudad y sus correlatos arquitectónicos, respuestas que determinados arquitectos o diseñadores de lo urbano han hecho po sible formalizando con rapidez y eficacia en «imágenes de moda », a ser posible con epidermis significativa que adulen la mirada oblicua de la postmodernidad. De manera mu y explícita se han construido edificios en la década de los 80 que se acoplan como gestos de una «modernidad reciclada» en la estructura urban a, política cohere nt e con un a época donde la cultura arquitectónica atraviesa una crisis de legitimidad formal repleta de «operadores de la escena », que suelen cultivar estas imágenes con gran maestría publicitaria, bastante elocuente quedan reflejados en las panorámicas aéreas del libro que comentamos. Concepción neo-positivista de la ciudad Madrid, entendida como desarrollo de los factores metropolitanos, no se escapa a la concepción neo-positivista de la ciudad actual. Tanto la arquitectura moderna como l as propuestas de muchos urba ni stas, han ido reduciendo la estructura de lo urbano (planificación y desarrollo) a las decisiones de los agentes económicos y la morfología (arquitectura de la ciudad y espacios públicos), a la dependencia de los factores del mercado tecnológico y cultural, pares dialécticos que han roto ese universo de «relatividad general» en el que se encontraba inmerso el proceso de evolución de la primera ciudad industrial. No resulta extraño, por tanto, encontrar en los bordes metropolitanos, en las periferias madrileñas como recoge el estudio del profesor López de Lucio, en los polígonos de los llamados «ensanches populares», acogidos fundamentalmente al desarrollo de la vivienda, los síntomas de una planificación-collage, en ocasiones predeterminadas por los flujos de tráfico, a veces implementando los residuos espaciales de la ciudad con unos artefactos de las tecnologías-caleidoscopio, en ocasiones acudiendo al viejo recurso señalado, de la manzana achaflanada como remedio superadar de los múltiples archipiélagos del «bloque en doble crujía», que pueblan estos márgenes metropolitanos de una ciudad como Madrid. La planificación en clave racionalista permitió construir algunos ejemplos arquitectónicos abiertos a la vida de su tiempo, así aconteció en las décadas iniciales del siglo pasado. En los trabajos más recientes del sur y noreste madrileño, una arquitectura lineal y persuasiva en su iconografía reciclada se mezcla sin cadencias de discontinuidad con otra amalgama de edificios cuya planificación responde a las normas del mercado, en ocasiones recogiendo imágenes que ofrecen unas vulgares claves arquitectónicas con la colaboración de - CXVIII - ASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672
promotores oportunistas y epígonos de la clausura racionalista, «una mera mutación formal», como con acierto señalan algunos críticos en tomo a la morfología de la última periferia madrileña. Para poder entender el acontecer de una metrópoli emergente como sucede en el Madrid de finales del siglo pasado, no debemos olvidar que la producción del espacio, disponibilidad del suelo, las grandes inversiones en el suministro de redes de energía, ... los realizan los procesos de acumulación del denominado «capital flexible», de manera especial en la década de los 90, y que esta modalidad capitalista no está preocupada por construir recintos de calidad espacial aceptable. Su producción se orienta hacia la agrupación en parques, «paquetes espacio-temporales», suredactan su propia normativa, inmersa en los tramos de redes neurálgicas, servicios, comunicaciones, electricidad, agua, residuos, ... redes que crean sin lugar a dudas plusvalías financieras que vienen a ser la sustancia que ordena los espacios de la ciudad, sus características de confort, calidad ambiental y, en definitiva, su infraestructura compositiva. No resulta extraño que la última arquitectura madrileña, radiografía precisa de este período convulsivo de crecimiento, aparece en la publicación que comentamos en visiones aéreas, pues la arquitectura se ha convertido en un ejercicio de administración de la tecnología del espacio, de la producción de hiperespacios tecnológicos. Aproximándonos a estos recintos y urbanizaciones podemos comprender que el proyecto constructivo del edificio es en permercados, híper, centros de ocio, intercamrealidad un proceso de comunicación semánbiadores de comunicación, ... toda esa familia tica en la metrópoli, de manera que el oficio de objetos metropolitanos en cadena que ordel antiguo arquitecto como el del planificaganizan ese «policentrismo espacial» fragmentario y sin mayores nexos de intercomunicación ciudadana que las fugaces miradas en las áreas de aparcamiento. Redes y recintos informacionales La vieja y depauperada periferia madrileña de los 50-60 ha sido colonizada por estos espacios, auténticos «recintos informacionales» que dictan sus leyes propias de crecimientos y demanda de espacios, al margen en muchas ocasiones de las tímidas leyes reguladoras del poder político. Asistimos como espectadores pasivos a un salto morfológico en la ordenación, crecimiento y construcción de la ciudad sometida a las leyes del mercado que dictan y dor se ha trastocado en ser un gestor «académico de la forma». La secuencia gráfica de planos y fotografías que nos ofrece el libro, nos remite a interpretar la ciudad de Madrid como un «archipiélago plástico», que margina la racionalidad planificatoria por la fuerza de las leyes del mercado, en una época que la ciencia urbana no pasa precisamente por unos períodos de acusada imaginación teórica. Así, podemos contemplar tantos ejemplos en la constelación metropolitana madrileña (Alcobendas, S. Sebastián de los Reyes, Aravaca, Moratalaz, Vallecas, Palomeras, Vicálvaro, ... ) y de tantos desarrollos residenciales aparecidos en los últimos años en ciudades españolas desde Sevi- - CXIX119
120 Ha a Santiago de Compostela, de Barcelona a Vitoria, secuencias de construcciones uniformes sin otra variación que los adjetivos formales que interponen los emblemas de la moda sobre el espacio. Arquitecturas escasas de razón, que congelan el espacio público y embalsaman en fichas de la normativa burocrática los lugares de la privacidad. La ciudad robotizada A la inversa de la ciudad antigua, la ilusión contemporánea de la urbanización se manifiesta en una escenografía imaginaria sin apenas características simbólicas, construye sus espacios en una aparente espacialidad de demanda social, más distributiva que exclusiva, en la ciudad última no figura apenas la organización simbólica y social de los ciudadanos que en ella conviven. La autenticidad de lo falso como realidad habitable parece ser el axioma que engloba nuestro entorno, tendremos que aprender que en la abstracta metrópoli moderna, expresión manifiesta de la civilización del mercado, el imaginario colectivo está codificado por una memoria instantánea más virtual que real. Este emergente modelo metropolitano en el que se inscribe la ciudad de Madrid (19791999), requiere necesariamente indagar otros territorios más conceptuales y sin duda utópicos, más próximos a los ideales que alberga el hombre metropolitano, que si son hijos de la necesidad, también, y en gran manera, lo son de los afectos y el sentimiento; unas propuestas estético-científicas, sin duda menos espectaculares que ciertos soportes Kitsh que florecen en la ciudad de las arquitecturas aparentes, pero que hagan visible de manera crítica esa falacia asumida, según la cual, legitimar el símbolo de la metrópoli moderna es tener que aceptar una cultura urbana alejada de la naturaleza, de lo sencillo y racional. En el caso concreto de la metrópoli de Madrid, la ciudad recoge las características de destrucción que ofrece el modelo de metropolinización internacional. Este modelo no permite construir una ciudad racional sino racionalizada, resulta difícil su administración, en su lugar se burocratiza, no acomete la relación social, se robotiza, no puede reproducir trama urbana, sino desequilibrio ecológico. Madrid no es una excepción, presenta una cadencia semejante a los países y lugares donde se asientan los preludios de la civilización tecnomercantil, monotonía espacial, degradación progresiva de servicios públicos, esterilidad cultural, y, en definitiva, agotamiento político del proyecto de la ciencia urbana sobre la ciudad, pese al significativo esfuerzo y las grandes operaciones en infraestructuras y servicios llevados a cabo por la gestión democrática de la ciudad de Madrid. La arquitectura ya no es primordial hoy en el desarrollo heterogéneo de la ciudad y sus modelos se integran sin el menor rubor en la estética de la banalidad. Pero tan inmerecidas pérdidas no deben acallar la respuesta que la gran ciudad ofrece, un cierto y latente optimismo de lo metropolitano debe abrazarse contra la mediocre imaginación del especulador y la chata rutina en ocasiones de la burocracia política, ensalzando el poder civilizatorio que de la nueva metrópoli emana; el lugar del hombre en la ciudad, sus sensaciones, relaciones, su papel como espec- - cxxASTRAGALO,15(2000)ISSN 1134-3672
tador activo y como persona en el difícil entorno de la futura cultura pragmática informatizada, instaurar los nuevos códigos de la recuperación ética y utópica frente a la mediocre ideología de la especulación incontrolada. La arquitectura en la ciudad de Madrid como en general en España, hoy como en otras facetas de su organización político-económica, adopta bien los estereotipos que postula el mercado internacional, en ocasiones mejorándolos, pero en raras ocasiones adapta estos modelos a las realidades específicas. Pienso que no es un país de grandes arquitectos, salvo singulares excepciones históricas, sino de figuras, en la actualidad deslumbradas por una actitud mimética hacia la cultura arquitectónica norteamericana y aisladas figuras de la últancia obliga al arquitecto a realizar unos trabajos que militan entre la adhesión a las formas que define mercado de imágenes o en la entrega sin referencia crítica a los modelos de las arquitecturas y recintos urbanos que formalizan los monopolios de la industria de la construcción. -Desde esta óptica, hay arquitectos que responden con coherencia a estas premisas y son ampliamente gratificados por los medios de información técnica. La ausencia de una crítica arquitectónica permite crear grupos y minorías que transmiten, en algunos casos con trabajos de calidad, los modelos internacionales, las propuestas arquitectónicas más reconocidas, productos de esa conjunción entre la soberanía de la técnica y la ley de mercado, de manera que más que edificios lo que se tima arquitectura japonesa, incorporando los construye son «objetos de fruición estética». modelos que producen las economías de estos Pese a como señalo, existen profesionales de países según las veleidades del momento, construyendo edificios abiertos hacia un pluralismo de imágenes que revelan una cierta constelación de informaciones más que una auténtica imagen cultural sobre la ciudad. -La ordenación de barrios, nuevos conjuntos residenciales, áreas de servicios, ... realizada en Madrid durante el período ( 197 5-1999) presenta una imagen colectiva tanto por lo que se refiere a muchos de sus proyectos como de obras construidas, que muestra con elocuencia lo que podríamos denominar la primacía de la racionalidad productiva tardo-moderna en la que se debate la actual sociedad española, inscrita, como no podría ser menos, en las leyes de mercado «neoliberal». Esta circunsbuen hacer arquitectónico, la ideología que invade el actual momento de la arquitectura que se construye en Madrid está salpicada de efectos ilusionistas, estética flash, atracción por lo efímero, escenarios de impacto inmediato, ... Signos en fin, del agotamiento de una arquitectura, en general, reducida a «ornamentar>> los espacios débiles de nuestra época. A. F. A. • Madrid 1979//999. La transformación de la ciudad en veinte años de ayuntamientos democráticos. Ayuntamiento de Madrid. Gerencia Municipal de Urbanismo Ed. 1999. Departamento de Estudios y Comunicación de la Gerencia Municipal de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid. Sección de Urbanismo del Instituto Juan de Herrera (SO y OT) de la Escuela de Arquitectura de Madrid. Edición a cargo del profesor Ramón López de Lucio. Formato 26,5 x 30 cm. N.' de páginas. 425. • - CXXI121