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Lo legal y lo ilegal en la contratación del asiento de jarcia para la Armada española

Díaz-Ordóñez, Manuel

Abstract

Hacia mediados del siglo XVIII los suministros a la Corona se habían convertido en un mercado potente donde se conjugaban multitud de intereses de las élites comerciales españolas. En este paper se analiza la negociación de un asiento de suministro de jarcia poniendo el foco en las prácticas legales e ilegales de los competidores.

Full text

LO LEGAL Y LO ILEGAL EN LA CONTRATACIÓN DEL ASIENTO DE JARCIA PARA LA ARMADA ESPAÑOLA. Manuel Díaz O doñez. En abajos1 an e io es ya hemos abo dado los asien os de ja cia2 en España pa a la A mada Real en la p ime a mi ad del siglo XVIII. En ellos hemos esbozado los p ime os in en os de la Ma ina de gue a española po es ablece una ed es able de suminis o de ma e iales na ales o ien ada según los c i e ios de una polí ica e o mis a. En el p esen e abajo que emos des aca algunas de las maniob as que ondando la legalidad, se ocul an bajo un man o de adje i os incie os como el de “hace un egalo”, o “ ene una a ención” que desplega on sin pudo los candida os a la adjudicación del asien o de ja cia pa a la A mada Real de 1739. Los asien os de ja cia A pa i de 1730 la demanda es a al española de co dele ía na al, al igual que la de o os p oduc os es a égicos, aumen ó de una o ma muy conside able. Es e hecho no se p oducía como consecuencia de una coyun u a bélica ci cuns ancial (las campañas i alianas o las acciones de cas igo en la cos a a icana), o como p oduc o de una especial in ensi icación del come cio ma í imo, sino que se debía a las necesidades de i adas de la consolidación de la nue a A mada Real concebida desde la óp ica e o mis a3. Las nue as necesidades de ma e iales de cons ucción na al, en e los cuales encon amos p ecisamen e la ja cia como uno de los más impo an es, jus o de ás de la p opia made a, se han o iginado undamen almen e po el inc emen o de la demanda de los a senales peninsula es (Fe ol, Ca aca y Ca agena). Es a ja cia se des inó p incipalmen e a do a el apa ejo de las nue as unidades bo adas en las ins alaciones o iciales, aunque no se á desp eciable la can idad de cabuye ía que ambién de des ina á a la edi icación de las p opias ins alaciones de los a senales (almacenes, g adas, diques, ob ajes, e c.). Has a aquel momen o, p incipios de los años 30 del siglo, la Sec e a ía de Ma ina acuciada po las ca encias p esupues a ias, simplemen e había con a ado los géne os necesa ios pa a su i sus unidades con asien os y con a as pequeñas de suminis o. También es cie o que las necesidades no e an p ecisamen e g andes, debido al escaso núme o de unidades na ales que o man la lo a de gue a. Sin emba go, la p opia p eca iedad de medios p oducía en nume osas ocasiones que los buques que su ían despe ec os inespe ados – o men as, acciden es, e c.-, ue a del lógico plazo de “ ida ú il” de los equipos, queda an ue a de se icio al no exis i epues os en las bases na ales. Pa a emedia es as ca encias la Sec e a ía de Ma ina cen a á sus es ue zos po coo dina e ec i amen e una se ie de acciones encaminadas a do a a la lo a de suminis os en odos los en es: pa a las nue as cons ucciones, pa a epues os en las unidades ope a i as y epues os ex ao dina ios en las bases na ales. Las acciones e o mis as en la A mada Real se en en a án, no obs an e, con ci cuns ancias imp e isibles básicamen e ep esen ados po el es allido de con lic os4. Es a cues ión se e idencia especialmen e en la p opia p epa ación de expediciones bélicas, en las que se obse an las u gencias de la Ma ina pa a consegui epues os inmedia os an es de la pa ida de las escuad as5. Es as limi aciones ma e iales e an comple amen e con adic o ias con el espí i u plani icado e o mis a y, po lo an o, con la p opia polí ica de omen o de la A mada. La Sec e a ía de Ma ina se impuso como me a inmedia a el diseño de un nue o sis ema de ap o isionamien o de co dele ía na al pa a la lo a que pudie a a on a el obje i o de una nue a A mada Real po en e que asegu a a el á ico ul ama ino español. Las p ime as medidas que ejecu a á la Ma ina se di igi án a cuan i ica las necesidades e ec i as de ma e iales y a es udia los mé odos de suminis o u ilizados has a aquel momen o. En el p ime é mino se in e oga a los unciona ios de los a senales y a los o iciales emba cados pa a es ablece una ap oximación a la ja cia necesa ia. En el segundo é mino se ecupe an los con a os de suminis o ealizados desde el siglo an e io y se es udian pa a alo a sus aspec os posi i os y nega i os. Es as ope aciones se i án desa ollando desde 1735 has a 1737 en cuyo año pa ecen habe se consolidado y ele ado da os de ini i os. De es a o ma, la Sec e a ía ci ó en unos 7.500 quin ales anuales de ja cia pa a Cádiz y Ca agena y en e 4.000 y 5.000 quin ales de ja cia pa a epues os a epa i en e dichos a senales. Los con a os an iguos habían e elado que se ajus a on sob e pequeñas can idades de ma e iales y que es aban llenos de cláusulas a o ables al asen is a que epugnan a los unciona ios de la Sec e a ía. La decisión se ía inmedia a: saca a concu so un asien o pa a cub i las necesidades de la A mada Real, pe o con un ca ác e más “mode no”, es deci , más a o able a la Ma ina. La negociación del nue o asien o de ja cia. En 1737 An onio Sa ine, in enden e de Ca aluña, con ocó, median e un p egone o, las condiciones del nue o asien o de ja cia según las nue as di ec i as emi idas desde la Sec e a ía de Ma ina. Josep Baso a i Roge , un sogue o ba celonés6, asen is a pa a la A mada Real en ac i o en aquel momen o, se ía el p ime solici an e. En ealidad se limi ó a ealiza una copia de la esc i u a de su asien o, en igo desde 1733, pa a en ega la en la Con adu ía de la In endencia. En cuan o al con enido de su p opues a, sólo ac ualizó a la baja los p ecios pac ados en su p ime comp omiso, sabedo que al concu so de lici ación de la con a a ya no se p esen a ía en soli a io como en an e io es ocasiones. En e ec o, an o en los ondos documen ales de la in endencia del P incipado, como en los de la p opia Sec e a ía de Ma ina apa ecen nume osas ins ancias y “pedimen os” ealizados po un g upo de me cade es ca alanes. En su co espondencia p i ada, dichos come cian es se e ie en a ellos mismos con la palab a in e essa s en el asien o de ja cia po lo que u iliza emos es e é mino pa a e e i nos a ellos en adelan e. La o mación de es e g upo, sus o ígenes, iliaciones amilia es con el come cio ca alán y sus ac i idades se han a ado en nume osos abajos en e los que hay que des aca el clásico de P. Vila Ca alogne dans l'Espagna Mode na7. Respec o a los obje i os de los in e essa s pa a pa icipa decisi amen e en los asien os o iciales hemos suge ido en o a ocasión8 la elación de es a ac i idad y la inco po ación del me cado y el come cio ca alán al á ico colonial. Es e aspec o ha sido eseñado po di e en es au o es9 que apun an que el mayo bene icio de es os come cian es adica ía en una p on a acumulación de capi ales p oceden es de los a endamien os públicos10, inc emen ado po las amplias posibilidades de in e cambios que se les o ecían en la ins au ación de u as es ables de na egación de cabo aje en el eje Ba celona-Cádiz. El concu so de lici ación del nue o asien o de ja cia pa a la A mada Real se ía un escena io muy dinámico dónde los con endien es, po un lado, Josep Baso a, y po o o lado, los in e essa s elabo a ían y ejecu a ían nume osas maniob as ozando la legalidad pa a consegui el con a o. Las es a egias legales Los in e essa s se án di igidos desde el p incipio po Josep Puigu igue y Agus í Gibe . Ambos e an pe sonas ya muy conocidas en el ambien e come cial de Ba celona po lo que no les ue di ícil u iliza sus con ac os en la adminis ación pa a pulsa la o ien ación de la decisión de la Co e en la adjudicación del con a o. De es a o ma, los in e essa s p on o ob end ían no icia de que Baso a les iba ganando en la decisión inal, pues se alo aba en su candida u a la la ga expe iencia en el suminis o y ab icación de co dele ía pa a la A mada Real. Con es e ánimo los dos come cian es ca alanes decidie on negocia di ec amen e con Baso a pa a consegui , bien su enuncia en el concu so, p e io pago de una can idad de indemnización gene osa, o bien la cons i ución de una compañía en e ambos con endien es pa a epa i bene icios. En es e sen ido inicia on una la ga se ie de co espondencia con Josep Baso a que queda á e lejada en algunos bo ado s y copiado s de ca es de la Casa Aleg e11 y que aho a se conse an en la Biblio eca de Ca aluña de Ba celona. Es a co espondencia si úa a Josep Baso a du an e 1737 en Cádiz supe isando las en egas de ma e ial de su an e io obligación, conce ada en 1733, y e asando al máximo su uel a a la ciudad condal, p obablemen e pa a demo a la negociación di ec a con sus compe ido es. El compo amien o del sogue o ca alán no enía nada de ex año si a endemos a la ci cuns ancia de que, en sec e o, había es ado edac ando un nue o asien o en el que incluía una se ie de modi icaciones que, en su opinión, le pond ían en una posición supe io a sus compe ido es. Josep Puigu igue y Agus í Gibe no deja on de en ia le misi as que ecibían siemp e la misma espues a: Baso a no ol ía po que la conclusión de su asien o an e io le e enía inde ec iblemen e en la bahía gadi ana. Los in e essa s comp endie on p on o que el acue do con el an iguo asen is a no sólo se ía di ícil, sino que se e elaba p ác icamen e imposible po las con inuas nega i as de Baso a du an e la p ime a mi ad de 1738. Es e pensamien o se con e i á en ce eza cuando se les no i ica o icialmen e en la in endencia de Ba celona que en el mes de sep iemb e Josep Baso a, ep esen ado po su p imo An oni Baso a, ha p esen ado en la Co e un nue o pliego de con a a de suminis o12. Es lógico pensa que la decepción de los in e essa s ue eno me, máxime cuando en la nue a p opues a de Baso a se de allaba una ebaja impo an e de p ecios espec o a su an e io asien o que inclina ía más la balanza a su a o en la decisión o icial. Puigu igue y Gibe celeb a on una eunión dónde se aco dó que, en adelan e, la compe encia con Baso a no end ía cua el y que se oma ían odas las medidas necesa ias, sin esca ima , pa a consegui la con a a. Pa a p epa a un plan de choque en sus p óximas acciones con a Baso a, los socios consul a on a F ancesc Apa ici, Oido Real de la Real Audiencia de Ba celona, y a la sazón iejo colabo ado de negocios de ambos socios13, sob e las posibilidades, más o menos, legales que pod ían u iliza . Mien as espe aban una espues a de su aseso legal, los in e essa s p osiguen sus ace camien os a Baso a pa a, al menos, conce a una en e is a con él. Pa a ello ap o echa án que el sogue o ca alán inalmen e se desplace a inales de sep iemb e a la ciudad. Agus í Gibe consigue con ence a Baso a que asis a a una eunión en la sede del esc i o io de come cio de la Casa Aleg e a celeb a el 1 de oc ub e de 1738. Ese día en la calle de Mon cada de Ba celona se eunie on Josep Puigu igue y Agus í Gibe , como ep esen an es de los in e essa s, y Josep Baso a. La p opues a de los socios ue de e minan e: admi ían el úl imo esc i o del sogue o como único, econociendo igualmen e las ebajas en él incluidas, pe o o ecían que los bene icios y gas os se epa ie an po igual en dos mi ades. En el asien o igu a ía como pe sona p incipal el p opio Baso a y los in e essa s sólo apa ece ían en el documen o no a ial que ce i ica a el epa imien o de bene icios y gas os pac ado. Josep Baso a echazó de plano es a posibilidad, negándose en edondo a admi i pa icipaciones en su p opues a de asien o, especialmen e si es o signi icaba econoce al g upo come cial ba celonés como socios de de echo. So eando es a p ime a nega i a en la negociación, Josep Puigu igue o eció que el con a o se epa ie a en pa icipaciones o se zens14, de igual o ma que se ealizaba adicionalmen e con la ba ca -emp esa come cial y de anspo e ca alana15-. Los in e essa s p oponían a Josep Baso a que u ilizando es a ó mula cada indi iduo, in e esado en pa icipa en la con a a, pod ía oma las pa es que p e endie a. Así se le o ecía al sogue o la posibilidad de que és e adqui ie a la mayo pa e de las pa icipaciones del negocio, quedando Josep Baso a como el suje o p incipal del asien o po encima de sus asociados. Baso a eceló con mo i os de es a ó mula, pues a odas luces el po encial económico de sus in e locu o es e a mucho más ele ado que el suyo. Además, en es a p opues a no se le asegu aba en ningún caso al sogue o ca alán que en el momen o de la i ma del con a o u ie a p e oga i as pa a adqui i es as pa icipaciones sob e los demás pa ícipes. Josep Baso a se mos ó in lexible en sus posiciones iniciales, no acep ando ninguna de las p opues as expues as dando po inalizado el encuen o y mani es ando cla amen e su in ención de no a eni se a ningún acue do. Los in e essa s le indica on, ago ando sus a gumen os de negociación, que debía ene en cuen a el g an olumen de negocio que el nue o asien o ep esen a ía y que él quizás no pod ía, po sí sólo, hace en e a los desembolsos que end ía que ealiza pa a las comp as de cáñamo, jo nales o segu os que e an necesa ios. Es a p e ención no sólo e a un ecu so más del abanico de a dides de los negocian es ca alanes, sino que ealmen e e a un aspec o impo an e a ene en cuen a po odos los candida os. La eunión concluía así con una enemis ad decla ada en e ambos g upos, pos u a que se e i ica ía más adelan e como i econciliable16. 2.2. Las es a egias ilegales. Ago adas las posibilidades de acue do amis oso con Josep Baso a, los come cian es ba celoneses, aseso ados legalmen e po F ancesc Apa ici, desplega án odo ipo de medidas. Apa ici comenzó a consul a el pliego en egado po Josep Baso a pa a analiza algún pun o débil que pe mi ie a la en ada en el negocio de sus socios. De es a o ma Apa ici ideó que Josep Puigu igue y Agus í Gibe con ac a án con el p ocu ado y p imo del sogue o ba celonés An oni Baso a pa a que, an e no a io, hicie a una cesión de pa e del pliego. Apa ici a gumen ó que cualquie p ocu ado , au o izado po su p ocu a econocida no a ialmen e, podía ealiza ope aciones de en a o cesiones de un con a o. Josep Baso a u o cons ancia de las maniob as del g upo de come cian es en o no a su p imo y decidió desplaza se u gen emen e a la Co e pa a consegui alguna medida de la adminis ación que le ga an iza a su con ol o al sob e el asien o. Po su lado, los in e essa s cau i a on a An oni Baso a con la p omesa de una impo an e can idad si accedía a la en a indi ec a del asien o y comenza on a edac a los documen os necesa ios. Sin emba go las expec a i as deposi adas en es a medida se us a on cuando, a mediados del mes de oc ub e, el Co eo Ex ao dina io de la Co e hizo pública una no a acla a o ia expedida po la Sec e a ía de Ma ina. En ella se especi icaba que los apode ados o p ocu ado es p esen ados a los ac os de lici ación de asien os, no debían se conside ados como p opie a ios o suje os p incipales a no se que ealmen e lo ue an, p esen ando pa a al in, como es aba p esc i o, las ianzas y segu idades necesa ias en la obligación del pliego. Las ges iones de Josep Baso a an e Somode illa habían sido sumamen e e ec i as, p o ocando un g an desai e a los come cian es ba celoneses que ya se ap es aban a ce a el a o con el p ocu ado de Baso a. Agus í Gibe anunció a su ed de co esponsales que se había ce ado de o ma de ini i a cualquie posibilidad de a eglo amis oso en e los socios y Josep Baso a: "En is a pues de no subsis i ya el ajus e hecho aquí y de que noso os más que emos el Assien o solos, emi imos el pliego adjun o que a en nomb e de los pad e e hijo Boxò suge os muy in eligen es en es a ma e ia y que ienen caudales con que in e esa en el negocio"17. Los in e essa s decidie on a on a la compe encia po el asien o con odos los medios a su alcance. Se impusie on, en p ime é mino, el análisis de la si uación18: ¿ qué o ecía Baso a a la Ma ina que los in e essa s no pudie an o ece ?. La espues a e a cla a, Baso a e a un sogue o po lo que o ecía expe iencia del p opio abajo y había ealizado a ios con a os p e ios con la A mada Real. Es deci , Baso a había demos ado a la adminis ación que podía con ola an o el aspec o écnico, como el aspec o económico- adminis a i o que conlle aba el asien o de ja cia. El paso siguien e pa a Puigu igue y Gibe adicó en p opone soluciones al e na i as que pudie an supe a la ca encia de expe iencia que la Ma ina les achacaba en la compa ación con el sogue o ca alán. Unos días después, los in e essa s ya disponían de una es a egia pa a compe i con Baso a apoyada en es en es: en el con a o p esen a ían dos écnicos en co dele ía como suje os p incipales del asien o pa a la Ma ina (expe iencia écnica); p ac ica ían el sobo no de di e en es unciona ios que pudie an inclina la balanza en su a o en la decisión; y inalmen e, mejo a ían la o e a del asien o de Baso a ebajando aún más los p ecios inales de los p oduc os. En es a línea de ac uación, Josep Puigu igue y Agus í Gibe con encie on a los a esanos Ignasi y Joan Buxò pues o que, además de se buenos sogue os de Ba celona, ya habían ealizado pequeños con a os con la Ma ina, po cuyo mo i o sus nomb es ya e an conocidos en medios o iciales19. Como ejemplo del segundo en e e e ido al sobo no de unciona ios debemos des aca po su impo ancia, el in en o al p opio Somode illa que podemos ex ae de es as ins ucciones dadas al apode ado de los in e essa s en Mad id Jaume Planell: "Y como se discu e que el p incipal que se ha de ene p oposicio es el seño Don Cenon y es e ac ualmen e pa ece es a inclinado a Beso a, si se digna p o ege nues a p e ension como en ajosa a los eales in e eses es amos en el animo de mos a nos ag adecidos con es e ca alle o danodonos V. M. el camino de lo que de emos haze 20" Es os p ocedimien os "indi ec os" de los in e essa s se mul iplica on en la medida que aumen ó en in ensidad la compe encia po el con a o. Recu ie on en di e sas ocasiones al á ico de in luencias a a és de de e minados pe sonajes, bien si uados en la adminis ación. A es a nue a di ec i a de acción co esponde el in o me que di igió José Inocencio Apa icio21, sec e a io de la Co ona y Con ado Mayo del In an e Ca denal, a Cenón Somode illa22. Apa icio c i icó las posibilidades de Baso a pa a cumpli el asien o, incidiendo en las limi adas ianzas que había p opues o en su pliego, pa a inalmen e asegu a que sus "conocidos" los Buxó es aban espaldados po la g an ga an ía que ep esen aba la Compañía Aleg e de Ba celona. 2.3. La compe encia po el asien o. T as consul a el úl imo pliego de Josep Baso a los in e essa s en ega on el 24 de oc ub e23, median e su apode ado en la Co e Jaume Planell, un pliego en el que undamen almen e p esen aba como elemen o más inno ado , una ebaja de es eales en odos los géne os con a ados espec o al de Baso a. La espues a de Baso a no se hizo espe a y, el 25 de no iemb e, su pad e Josep Baso a -su nue o apode ado24-, p esen aba una nue a p oposición al Almi an azgo descon ando un eal de los p ecios o ecidos po los in e essa . Es a gue a de p ecios se ala ga á has a bien en ado el mes de diciemb e en el que Josep Baso a hizo una nue a ebaja en el cos o de la ja cia pa a la Real Hacienda. En es e momen o el impo e medio del quin al de ja cia se había ebajado has a un 5,46 % espec o a los p ecios es ablecidos en el asien o de Baso a de 1733. CUADRO 1 Compa ación en e los úl imos asien os de pa es. Dichas pa es, no malmen e dieciséis -de ahí la denominación se zéns en ca alán- , e an susc i as en e los di e sos in e esados en la inanciación del buque. 15 C . C: Ma ínez Shaw, Ca aluña..., pp. 25-32. 16 BCB, Aleg e-Apa ici-Roig, Caixa 1 (14). 4.X.1738 17 Ibidem. 18 BCB, Aleg e-Apa ici-Roig, Caixa 1 (14). 4.X.1738 19 Después de pa icipa en un asien o en ene o de 1733, como miemb o del g emio de co de s de la ciudad, se había hecho ca go el 4 de eb e o de aquel mismo año, pe o es a ez a í ulo indi idual, de una ampliación de aquel. ACA, In endencia, 2 - 18. 20 Ibidem. 21 José Inocencio Apa icio acaba á siendo apode ado de los asen is as. Pe o su elación con la Casa Aleg e ya e a an igua, básicamen e cen ada en sus con ac os con Jaume Planell i Pinòs mien as és e adminis ó el Negoci de Mad id. BCB, A x. 354 y 355. 22 A chi o Gene al de Simancas (en adelan e AGS), leg. 602. José Inocencio Apa icio a Zenón Somode illa; Mad id, 13.IX.1738. 23 AGS, Ma ina. Leg.602. 24 A.H.P.B., Miquel Cab e , Oncea o manual, olº 429 - 430 . 1.X.1738. Nomb a como nue o apode ado a su pad e Josep Baso a en su ep esen ación pa a los o o gamien os del "Asien o de Jacia". 25 AGS, Ma ina. Leg.602. No icia de los es úl imos asien os de ja cia. 26 AGS, Ma ina. Leg. 602. 17.XI.1738. 27 AGS, Ma ina. Leg.602. Zenón Somode illa a An onio Sa ine; San Lo enzo, 19.IX.1738. 28 El esc ibano mayo i ula de la in endencia e a Je ónimo Sas e Pascual que es aba ausen e de su dependencia po és a época. 29 Como p incipal iado apa ecía su pad e Josep Baso a decla ando 4.400 lib as ba celonesas de i adas de di e en es censales ex endidas a su a o ; 1.858 lib as po alo de di e en es ie as dedicadas al cul i o en El Clo (Ba celona); 30.000 lib as que comp ende ían el p ecio de en a de los ú iles y cáñamo en ama exis en es en el almacén de su p opiedad; 4.200 lib as que sob e las pa es o se zens de su p opiedad en di e en es ba cas; y, po úl imo, el alo de los bienes inmuebles que poseía, donde se incluían an o los que son su i ienda, como los que explo a en o ma de a endamien o y que impo an 13.000 lib as en Ba celona, 6.500 en Molle del Vallès, 14.000 lib as en Nª Senyo a del Coll de Ho a (Ba celona) y 1.519 lib as en G acia (Ba celona). En e sus cuñados el más adine ado e a Gab iel Espinàs que apo aba 12.000 lib as a la emp esa, u o de su abajo como bo igue de elas de Ba celona. Pe e Joan LLagos e a, ad ogue de Ta agona, in e esaba la suma de 5.000 lib as, igual can idad po la que esponde ía Josep Rams a gen e de Ba celona. Pau Vilallonga, quién al pa ece no man enía ningún lazo amilia con la amilia Baso a, ga an izaba 5.000 lib as y su nexo p obablemen e nace ía de su amis ad o asociación con Josep Rams, ya que ambos e an a gen e s. 30 Ignasi y Joan Buxó comp ome ían 8.772 lib as que impo aban el alo de dos molinos, uno ha ine o y el o o papele o, si os en Ripolle (Ba celona); 8.847 lib as po el pe i aje de las casas que poseían en Ripolle y 1.506 lib as po la casa y almacenes que enían en Ba celona; como en as de i adas de censales apo aban 300 lib as. Josep Puigu igue , po su pa e, p esen aba 14.560 lib as en di e en es concep os -una casa en la esquina de la calle Mon cada de Ba celona alo ada en 6.614 lib as y 9 sueldos y una deuda es ablecida po la Cu ia del Co egido po la epa ación de su casa, subs anciada en 7.946 lib as 2 sueldos y 8 dine os-. Jus i icaba además que e a el he ede o uni e sal de su pad e, Joan Puigu igue , aunque no p ecisaba en cuan o se pod ía alo a dicha he encia. Po úl imo, se p esen aba el alo es ablecido de la Compañía de Ma ía Aleg e i Guix, adminis ada po su ye no Agus í Gibe , que e a alo ada en 33.000 lib as. 31 BCB. Agus í Gibe i Xu ich: Co espondencia sin ca aloga , 1735 - 1740. 22.X.1740.