Full text
FORO ABIERTO
VELOCIDAD,
GUERRA
Y
VIDEO
Paul Vi ilio
en e is ado po
F an~;ois
Ewald
¿Pod ía se u banis a Paul Vi ilio? P obablemen e, pe o no es sólo
u banis a. ¿A qui ec o? No, es más oda ía: un ilóso o que consag a
su iempo a lee el p esen e, pe o no an o
en
lo
dicho o esc i o sino
en
lo
que se insc ibe en el espacio. Paul Vi ilio pe enece a o a especie:
la
iloso ía de
la
écnica. Su amigo Claude Pa en dijo de él: «Es el
a queólogo del u u o». Lo cie o es que Paul Vi ilio siemp e p ocu a
cap a las i ualidades
de
las écnicas que a a iesan nues os cue -
pos y o ganizan nues as elaciones con el mundo y con los demás. Su
úl imo lib o,
La elocidad de libe ación
(Ed. Galilée), p opone una
desc ipción so p enden e
de
un mundo de aho a en adelan e ligado a
las écnicas de las elecomunicaciones: el iempo anula el espacio.
Paul Vi ilio desc ibe allí el pelig o especi ico en el acciden e en gene-
al. E in i a a
la
o mación de una ecología g is.
La he oicidad de la écnica
P.
Paul Vi ilio, ¿cómo p esen a le?
R. Soy un
wa baby,
una íc ima de la gue a.
Nací en Pa ís en 1932, de pad e i aliano, e ugiado y comunis a, y de mad e b e ona. En el
momen o que es alla la gue a, nos e ugiamos con la amilia de
mi
mad e, en Nan es. Allí ue
donde u e la expe iencia decisi a de la gue a: en dos g andes ocasiones.
Un día, en 1940, es ábamos comiendo. La adio anuncia que los alemanes han en ado en O -
léans. Poco iempo después,
se
oye un uido a o en la calle. Como lo suelen hace odos los
niños, me p ecipi o pa a mi a : los alemanes es aban c uzando el puen e hacia la cos a. E a más
-LXIII-
63
ASTRAGALO, 04 (1996)
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA
A icle, ISSN 1134-3672
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.1996.i04.10
Poe a y pe iodis a
o menos como du an e la gue a del Gol o, pe o e a
un
di ec o mo o izado. Pa a mí ue la expe-
iencia undamen al
de
la elocidad. La elocidad es eso p ime o: la so p esa absolu a, una in o -
mación que no coincide con la ealidad, po que la ealidad a más ápido que la in o mación.
La o a expe iencia ue a e ado a: la
de
los bomba deos des uc o es de Nan es en 1942 y 43.
Había ido con mi mad e a busca galle as pa a los p isione os en la áb ica Lu. Mi mad e me
dijo: «Me pongo a la cola, e a da una uel a po la calle del Cal ai e y uel e luego». En esa
calle había g andes almacenes con jugue es. Reg eso, me pongo en la cola con mi mad e.
Vol emos a casa con las galle as. Po la a de, bomba deos. Al día siguien e, en la calle del
Cal ai e, ya no había nada, lo habían a asado odo, se eía el ho izon e. Fue pa a mí un sen i-
mien o ex oa dina io: pa a un niño, una ciudad es algo e e no. De epen e, se cae como
un
deco ado. E a menos sensible a la mue e, al d ama, aunque hubie a enido miedo, que al des-
anecimien o, lo que luego llama ía «es é ica de la desapa ición», es deci , el uco de magia,
aho a ya no hay nada. Eso e a la gue a, la gue a elámpago, la dominación, la he oicidad de la
écnica: hace desapa ece la ealidad, la ealidad de la ida, la ealidad de un ba io.
Es
e
espec áculo de la gue a, de una ecnología omnipo en e, omnip esen e, acabó de o ma -
me o almen e. Mi in e és po la ciudad, la gue a y la écnica, mis es elemen os, iene de esa
ciudad a uinada en unos momen os. Mi expe iencia de niño ha sido la del ca ác e o ali a io
de la gue a, de una gue a que no e a una gue a como las demás gue as: e a la Bli z K ieg, la
64 gue a elámpago, la gue a de la so p esa, la gue a de los medios de comunicación con la adio
ya, el cine, la conquis a del ai e y ambién la gue a de la des ucción masi a.
Mi o igen es la gue a. La gue a e a mi pad e y mi mad e a la ez. Lo p opio de la gue a es
pilla al pe sonaje en su d ama. De alguna o ma, a pa i de 1947-50, dejé de i i . Todo lo que
soy, pasó an es de es a echa. La gue a ue un enómeno an ex ao dina io, en odos los sen i-
dos de la palab a, que el pe íodo después de la gue a me pa ece más bien abu ido. Eso es, a
los diez años, me con e í una pe sona ieja, un wa baby, como Pe e y o os.
Técnica
y
e i o io
P.
¿Qué hace después de la gue a?
R. Al llega la libe ación, me ui co iendo a Sain -Nazai e pa a e el ma , baña me, cosa que
es aba p ohibida du an e la ocupación. Descub o al mismo iempo en el ho izon e sin in, sin
allos y absolu amen e pu o del ma , del Océano A lán ic
o,
obje os a os, compa ables a las es a-
uas de la Isla de Pascua, en espe a an e el in ini o ma ino, abandonados, en pe ec o es ado, sin
habe sido u ilizados, con pe iscopios, mo e os, cascos acíos y a disposición de cualquie a. No
hubie a podido hace a qui ec u a sin ellos.
Pasé unos diez años de in es igaciones o og á icas na egando po las cos as de Eu opa, hacien-
do el in en a io de odos es os obje os. Es udié el espacio de la Segunda Gue a Mundial in en-
-LXIV -
ando en ende lo que Hegel llama la Schone To ali ii , y que los nazis habían pues o en ma cha
con su conquis a de la « o aleza Eu opa». Poco a poco se con i ie on en mis p o eso es de
escuela de gue a; me enseña on la gue a o al que había i ido sin analiza . Me in e esé po el
e i o io de la gue a, po el paisaje de gue a, po su lógica uncionalis a, po su balís ica, a a-
és de los p oblemas de pe cepción, de ocul ación del campo de i o, del ángulo mue o que
manda en la a qui ec u a de los bunke s. Toda una cons ucción e i o ial salía a la luz.
Pin é. Tu e muchos o icios. Pin é ca eles pa a los cines. Fui maes o i alis a: hice i ales de
B aques en Va enge ille; abajé en los i ales de Ma isse en Sain -Paul de Venc. Después,
poco a poco, me di igí hacia la a qui ec u a y el u banismo. T abajé con
un
amigo: Claude
Pa en . Jun os undamos A chi ec u e P íncipe, una e is a eó ica sob e el espacio, la ciudad,
la megápolis que ya empezaba a su gi .
P.
Empieza a esc ibi ela i amen e a de, ya que su p ime lib o da a de 1975.
R.
He esc i o mucho an es, pe o a ículos sob e a qui ec u a y u banismo, sob e la econs ucción,
sob e las eo ías u banas. T abajé con g andes a qui ec os como Tange, Isozaki, el g upo
A chig am, Paolo Solé i, odos los a qui ec os de la u opía a qui ec ónica, los que, de alguna mane-
a, die on o ma al Cen o Pompidou. Me in e esaba po el u u o de la ciudad en elación con la
écnica: la up u a, la c isis de
la
ciudad, el hecho de i hacia unos ba ios de las a ue as in ini os e
hipe cen os que se ían como pues os de mando. Esc ibí sob e los dis u bios de De oi o los de Los
Angeles, los p ime os, los de los años 60. Tenía la imp esión de que algo salía a la luz en la ciudad, 65
algo que anunciaba la e uel a del 68. Es aba ya bajo el impac o de las ele ecnologías, de las ec-
nologías de la elocidad, de
la
elocidad absolu a o de la elocidad ela i a de
lo
supe sónico.
En el 68 me me í a ondo. Soy uno de los que, cansados de una So bona demasiado ma xis a,
cogen el Odéon pa a hace un luga de deba e público, un «desinhibizado » de la palab a. Llego
con ideas u banas, con la idea de que es la ciudad la que es alla.
Después de 1968, llamado po los es udian es, empiezo como p o eso en la Escuela Especial
de A qui ec u a de la cual ui di ec o du an e es años, en e 1972 y 1975. Luego ui adminis-
ado , icep esiden e y inalmen e p esiden e, ca go que acabo de deja . Es du an e es e co o
cua o de siglo, en la Escuela, cuando edac o mis lib os: el lib o sob e los bunke s, que es una
especie de es imonio de lo que pa a mí e a el espacio mili a , como espacio de ma ca de la éc-
nica en su es ado más pu o, a a és de.Ja gue a o al, y luego La insegu idad del e i o io,
que mos aba que no sólo es aba la gue a sino que la écnica de inía e i o ios y una geopolí-
ica que no e a sólo la de los homb es sino la de los medios écnicos que con igu an el e i o-
io. El e i o io es á cons uido po las écnicas de anspo es, de comunicación, de in e cam-
bio; y no iene exis encia más que po es as ecnologías. El e i o io no es la ie a.
Bunke a queología y La insegu idad del e i o io son mi o igen. La insegu idad del e i o io
mues a el ca ác e incie o del e i o io. La écnica con ie e el e i o io en algo incie o; le
-LXV-
ASTRAGALO,04(1996)ISSN 1134-3672
amenaza como ex ensión y du ación. La écnica educe el e i o io, bien sea la écnica de los
ca os que ienen a in adi Nan es en unos minu os o bien la Bli z K ieg de los a iones que ie-
nen a bomba dea e en el momen o en el que menos e lo espe as; el e i o io es á en onces
educido a su exp esión más some a; se con ie e en algo incie o. La écnica mode na, la éc-
nica hipe ápida, la gue a elámpago, la gue a u u is a,
no
sólo hace pe de la ie a, el a ai-
go, sino que ambién lo con ie e en algo incie o. Cuan o más se desa olla la écnica, más se
modi ica y se e ac a el e i o io. La cues ión de la elocidad es cen al po que, en la gue a,
hay dos elemen os esenciales, la so p esa y la apidez. La gue a no es sólo un en en amien o
de poblaciones o de homb es, es un asal o de ecnologías. Y es,
al
mismo iempo, el acaso de
una o ma de e i o io cons i uido po cie as écnicas y des uido po o as. La écnica desha-
ce un e i o io pa a hace o o. Los e i o ios siemp e son incie os.
P. Pa a us ed, ¿exis e una necesidad de la gue a?
R. He ácli o lo dijo: "La gue a es la mad e de odas las cosas". Eso, yo lo i í, es un auma
que no quie o impone a nadie, pe o, y es una lás ima, el siglo
XX
es un siglo sin piedad, es el
siglo de la gue a o al. La gue a es pe manen e. No es comad ona de la his o ia como se dijo,
sino que es pe manen e. No es pe manen e po las ba allas, sino po su p epa ación. Ha es ado
siemp e a pie de ob a desde la in ención de las p ime as na es, las i emes o las gale as, que
no e an na es pa a el come cio sino que e an na es de gue a pe o que, como lo mos ó B audel,
66 se ían pa a anspo a me cancías. No se puede habla
de
ciencia, de a esanía, de descub i-
mien o indus ial, de modo de p oducción sin menciona los modos de des uccióñ y de p epa-
ación de la p óxima gue a. La gue a que me in e esa, lo que llamo la gue a pu a, es su desa-
ollo más que su decla ación.
Lo que me in e esa es la p opensión de la gue a a desa olla se a a és del conocimien o
y,
po
supues o, a a és de
la
es uc u ación del e i o io. Es ahí donde es oy de acue do con Foucaul ,
con espec o al p oblema del encie o, de la o aleza, de la ciudad Es ado, ciudad que es un Es ado
o aleza que hace una ciudad. No hay ciudad sin o aleza en el o igen, po que las a mas de obs-
ucción, es deci , las mu allas, los escudos, los cascos son más ue es que las lanzas, los cuchi-
llos. Luego es a o aleza es alla á con el Es ado nación, po que las a mas de des ucción, los caño-
nes, la a ille ía de iba án las mu allas de los cas illos y ence án a
las
a mas de obs ucción.
Exis en dos ca ego ías de u banis as. Po un lado es án los u banis as que piensan que el inicio
de la concen ación u bana, es á en el come cio y po o o los que piensan que es la gue a, la
necesidad de euni ue zas. La ciudad
se
cons i ui ía como un campo de maniob as. An es de
se el luga de lo polí ico, el luga del ea o, el luga del come cio y de las ideas, es p ime o un
campo de ba alla con la o ganización del pe íme o, con la plaza de a mas que luego se llama-
á ágo a o o um, donde se eúnen odos los ciudadanos an es de epa i se pa a de ende las
mu allas o las pue as de la ciudad.
-
LXVI-
Técnica
y
comunicación
P.
Le di án que, desde hace 50 años, el enómeno de la gue a más bien ha disminuido.
R.
Es cie o que no hemos is o una gue a mundial desde hace 50 años. Pe o es que hemos
in en ado el a ma absolu a, el a ma nuclea , y con ella la disuasión. Eu opa, Amé ica y Rusia
se han pa alizado mu uamen e. De aho a en adelan e, la si uación ha cambiado. Y es una de las
g andes p egun as hecha a la his o ia u u a: ¿ amos a ein en a la disuasión a escala mundial
después de la polí ica de bloques? ¿Podemos imagina una disuasión po odas pa es con un
núme o in ini o de ac o es?
La caída del mu o de Be lín es el inal de la disuasión nuclea . En amos en el e ce sis ema de
a mas: ya no son las a mas de obs ucción que se de umba on con las mu allas de la ciudad;
ya
no son las a mas de des ucción que se acaba on con el a ma de des ucción masi a que es la
bomba a ómica, sino las a mas de comunicación, es deci , las a mas de pe cepción. Los sa éli-
es, los medios de escucha, los sis emas de ale a se han con e ido en algo an po en e, an
omnip esen e en su gi o al ededo del mundo que la disuasión p o iene ya de la isión. Hay que
apun a pa a ma a . Lo que ma a es la mi ada, la designación. Señala a alguien con el dedo es
ya amenaza le, es ma a le simbólicamen e.
La disuasión nuclea e a la
no
gue a, o más bien la gue a en su es ado pu o, es deci , la que no hace
más que p oduci los medios que no u iliza á. La gue a pu a se e eló en lo que hemos llamado el
complejo mili a -indus ial. La disuasión no e a el in en o de la bomba a e ado a e inu ilizable, sino
la mejo a incesan e de los ec o es, de los medios de de ección,
de
los sis emas de a mas, de bases,
de los medios de ale a. Con la disuasión, la gue a se desplazó en su p epa ación cien í ica.
Pe o la p oli e ación hace desapa ece la disuasión. La disuasión es un me cado pa a dos. A pa -
i del momen o en el que ienes que disuadi a odos us enemigos po enciales, ya no hay disua-
sión.
Ya
no se sabe quiénes son los enemigos: ¿quizás mañana sea Kazakhs án o cualquie o o
país quien decida bomba deamos?
O
bien un e o is a que enga a coloca una bomba nuclea
o una bomba de adiación (la que no es alla sino que se pud e) en el me o. Es uno de los g an-
des p oblemas polí icos del u u o: ¿algo como la disuasión es oda ía posible?
P.
Algunos han dicho, de mane a más o menos me a ó ica, que la gue a del Gol o no u o luga .
R.
No puedo compa i es a esis sos enida po nues o amigo Jean Baud illa d. P ocede del
mismo ges o que el de Fau isson, que asegu a que los campos no han exis ido; como si no
hubie a habido a ios cen ena es de miles de íc imas.
La gue a del Gol o ue la p ime a gue a después de la disuasión. Vuel e a ab i la his o ia de
los comba es adicionales. Saddam Hussein ha sido el p ime o en in en a lo. Hab á o os. A
pa i del momen o en el que el pa aguas de la disuasión desapa ece, la gue a, in e nacional o
ci il, uel e a se posible. La his o ia uel e a ab i se.
-LXVII -
67
ASTRAGALO,04(1996)ISSN 1134-3672
Lo que hace que exis a la gue a es p ime o la escala
de
la po encia pues a a su se icio. La
concen ación écnica de las a mas, a mas de des ucción o de pe cepción, en la gue a del Gol o,
e a a escala de una gue a mundial. La gue a del Gol o ue una gue a local ges ionada mun-
dialmen e. Los que dicen que la gue a no u o luga lle an una gue a de e aso. Hoy la densi-
dad, la in ensidad de la po encia ya no ienen nada que e con la ex ensión del campo de ba a-
lla. ¿Espe aban una gue a mundial que se ex ende ía al mundo en e o y que du a ía cua o años?
Es una isión de los años cua en a. La gue a del Gol o ha sido una gue a mundial en minia u-
a. Ha sido ges ionada mundialmen e y ealizada localmen e. Ha sido una gue a eledi igida, una
g an gue a educida, una gue a que ha u ilizado odos los medios de la gue a nuclea .
Es una gue a mundial educida, y en e ec o la gue a del Gol o ha sido una gue a mundial, en
minia u a. Ha sido mundial en el iempo mundial de la ins an aneidad de la in o mación, pe o
ambién de los misiles, de los sa éli es; pe o ha sido ex ao dina iamen e es echa en el plano
local, luego es la p ime a gue a mundial en iempo eal, no es la p ime a gue a mundial en el
espacio eal como la Segunda Gue a Mundial que a ec ó
al
globo e áqueo: ella a ec ó a ni el
de es a comp esión empo al que es la nue a mundialización.
No sólo la gue a del Gol o u o luga , sino que ma ca una up u a his ó ica. Se ab e una nue a
disuasión: la de las a mas de con ol. Ma ca el ascenso de un sis ema de ecogida ins án anea de
odo lo que se mue e, de odo lo que exis e. Es la gue a de las galaxias. La gue a de las gala-
68 xias no son láse s que des uyen los cohe es, sino que es p ime o un con ol pe cep i o de odo
ipo de acción; la gue a de las galaxias es á en la logís ica de la pe cepción. La gue a, en e ec-
o, pasa po la is a: localiza un obje i o, apun a , designa , localiza . ¿Qué es lo que es de ini-
i o en el duelo? No es ene espadas o pis olas, sino ene la apidez de localización de las in en-
ciones del o o pa a pode bloquea le. En El homb e de las pis olas de o o no son las pis olas
las que dan la sup emacía de Hen y Fonda: es que dispa a más ápido que los demás; más ápi-
do que su somb a. Nadie le a aca aun disponiendo de las mismas a mas que él, po que apun a
mejo que los demás. Las a mas de comunicación son la pues a en ó bi a
de
sis emas de adqui-
sición que pa alizan la acción como ha sido pa alizado Saddam Hussein: pa alizado po el hecho
de que
ha
sido descubie o, que odas sus acciones es aban localizadas, has a sus a iones, sólo
podía hui ; no podía in e eni . Eso es la nue a disuasión: la pa alización po supe isión.
Descomposición de la o ma polí ica
P.
¿Cómo in e p e a los a en ados? No hablo sólo de los a en ados anceses, sino de es a ame-
naza, bas an e nue a, que hemos is o en Tokio o en Oklahoma Ci y.
R. La disuasión ha des uido la o ma polí ica de la gue a, su o ma o ganizada, su o ma clau-
sewi ziana. La o ma polí ica clausewi ziana de la gue a se ha descompues o en el e o ismo,
las gue as de libe ación, la gue illa, en bene icio de una iolencia caó ica, e o is a, que puede
se asumida po indi iduos o po g upos es ingidos sin e e encias a ningún Es ado. Es el caso
-
LXVIII
-
de la bomba del Wo ld T ade Cen e . El a en ado con a el Wo ld T ade Cen e e a equi alen e,
pa a el e o ismo, a la bomba de Hi oshima: se a e ie on a lo máximo; po que quisie on
de umba el Wo ld T ade Cen e .
El a en ado con a el Wo ld T ade Cen e es oda ía un e o ismo con encional, indica lo que
pod ía se mañana el e o ismo nuclea : nos a e emos más allá del lími e. El e o ismo de los
pales inos, que ma a en au obuses, no es del mismo o den que las masac es ho ibles de la sec a
Aoum, del Wo ld T ade Cen e o de Oklahoma Ci y. Es amos en e a una adicalización, ya no
de
la gue a polí ica, sino
de
la gue a anspolí ica. Radicalización es deci que, igual que la
gue a se había desa ollado desde la gue a local a la gue a in e nacional, a la gue a mundial
y a la gue a o al con la bomba nuclea , de la misma o ma el e o ismo pa e del pequeño a en-
ado pa a a isa , da miedo, c ea un clima, una psicosis, pa a llega a ac os de gue a o al como
el Wo ld T ade Cen e o el edi icio de Oklahoma Ci y. La descomposición de la o ma polí ica
de la gue a lle a a un e o ismo o al. ¿Después de la gue a o al, el e o ismo o al?
P.
Po qué es e ipo de e o ismo hoy?
R. Po que la gue a no se apaga, po que la gue a es pa e in eg an e de la his o ia. El o igen de
la his o ia es el ela o de las ba allas. La gue a o ma pa e de la his o ia y uel e a su gi .
Cuando la comp imes en alguna pa e, apa ece po o a; huye. Comp imimos con la disuasión la
gue a in e nacional, la gue a mundial, la «G an gue a», como decían en 1914. B o a po o a
pa e. Las nue as a mas son a mas mini au izadas; las in es igaciones, du an e la disuasión, han
pe mi ido el anspo e de las a mas nuclea e
s;
las a mas de des ucción masi a han sido minia-
u izadas, y son po consiguien e anspo ables. Y cuando lo son, cualquie a las puede u iliza .
Técnica y acciden e
P.
El p onós ico es pa icula men e sinies o. ¿Ve emos algún día un a en ado nuclea ?
R. Es p ac icamen e ine i able. Tend emos una Hi oshima-a en ado.
P.
Se no a en sus abajos cie a ascinación po el acciden e.
R. El acciden e es e elado y p o é ico. Es con lo que hay que en en a se pa a desa olla la éc-
nica. Dime cuál es el acciden e y e di é cuál es la écnica. In en a un obje o écnico es inaugu-
a un acciden e especí ico: in en a el ba co es in en a el nau agio; in en a el en es in en-
a el desca ilamien o; in en a el a ión, el c ash aé eo, y con la elec icidad, la elec ocución.
Como c í ico de la écnica,
lo
que me in e esa es localiza la especi icidad del acciden e.
Es analizando la nega i idad del acciden e de un obje o cuando se puede desa olla es e obje-
o pa a mejo a lo, pa a humaniza lo, pa a ci iliza lo. Po ejemplo, cuando se in en a el e o-
ca il exis en dos ipos de ingenie os: los ingenie os de caminos, de los úneles y de los puen es
(puen es muy especiales pa a esis i las ib aciones), a ca go de la emp esa e o ia ia y los
-LXIX -
69
ASTRAGALO,04(1996)ISSN 1134-3672
ingenie os indus iales enca gados de la máquina de apo , los que in en a on las locomo o as
y los agones. Funciona, pe o los enes desca ilan. Hacia 1880
se
sabe cómo desa olla de i-
ni i amen e la máquina de apo y los aíles. Lo que obs aculiza el desa ollo del e oca il son
los desca ilamien os. En onces se in en ó una nue a ingenie ía, la ingenie ía de á ico, el Bloc
Sys em, lo que se puede llama lo inma e ial... Hay aíles, hay enes, hay es aciones, pe o am-
bién exis e el ayec o, el á ico, y
se
in en a á el ingenie o de á ico.
Es
lo
que pe mi i á el
en de al a elocidad.
Las nue as ecnologías de edes, In e ne y o as, son de la misma na u aleza. Conlle an un ipo
de acciden e especí ico. No se localiza po que no gene a mue e, po que no
se
en mon ones de
cha a as, cue pos hechos pedazos; pe o exis e el pa o, el espionaje. Localiza el acciden e en
cualquie ecnología equi ale a pe mi i
su
desa ollo, es ci iliza la écnica. La écnica es p i-
me o el acciden e.
P.
¿Po qué u iliza el é mino de acciden e pa a designa es e e en o y no el de ca ás o e?
R. La palab a acciden e iene la en aja de es a bien de inida, ilosó icamen e hablando, opo-
niéndose a la sus ancia;
la
palab a ca ás o e me pa ece exage ada.
Ni
el je e de ob a del e o-
ca il, ni menos oda ía el conduc o de la locomo o a, quie en el desca ilamien o. El acciden-
e su ge o ui amen e. La sus ancia es necesa ia cuando el acciden e es ela i o y con ingen e.
70
P.
¿Qué análisis hace del acciden e de á ico? Si nues a sociedad es á obsesionada po algún
ipo de acciden e, es po él de á ico.
R. El acciden e de á ico es como una especie de gue a ci il del mo imien o. Nues a socie-
dad es una sociedad
de
la mo ilización gene al. El coche ha sido el medio de la mo ilización
social a a és del abajo y del ocio. La his o ia es una acele ación: acele ación del desplaza-
mien o ísico, del anspo e
de
las pe sonas, acele ación
de
la in o mación con la e olución
de
las ansmisiones, y po consiguien e acele ación y mul iplicación del acciden e. Acciden e «
de
á ico»: el ba co, el en, el coche, el a ión son odos «de á ico». Acciden e audio isual con
las elecomunicaciones, con el ele abajo, la deslocalización, que pe mi e hace abaja a los
chinos po
75
pese as la ho a cuando hay gen e que mue e
de
hamb e en Eu opa. Con la acele-
ación de la his o ia exis e una mul iplicación de los acciden es, una especie de gue a ci il.
Es
el p og eso del mo imien o, imposible de sepa a del p og eso del acciden e, de
un
ipo de acci-
den e que e oluciona: p ime o las pe sonas mue en hechas pedazos en
un
acciden e de en, de
coche o de a ión. Hoy no hay mue os apa en es sino zombies, ma ginados, po que podemos en
un ins an e enca ga abajos en cualquie pa e del mundo. El pa o masi o es, de alguna mane-
a, una o ma de acciden e de las elecomunicaciones.
P.
Un ma xis a
le
di ía que
es
posible cali ica es e ipo
de
e ec os o de con a e ec os de acci-
den es, pe o que ambién
se
puede deci que es os acciden es son casi olun a ios.
-LXX-
R.
El acciden e o ma p obablemen e pa e de la olun ad de po encia
- olun ad
de po en-
cia
de los que manejan
la
po encia, el capi alismo, el
pode -,
pe o ambién po encia de la éc-
nica. No sólo exis e la po encia de los que u ilizan
la
écnica, es á ambién la p opia po en-
cia
de la écnica. Es es a po encia p opia la que i í du an e
la
gue a,
en
una con adicción
ex ao dina ia:
po
una pa e la Bli z K ieg, la in asión, el ho o , los usilados de
Chil.-
eaub ian , y
la
misma po encia de los bomba deos aliados que des uye on Nan es.
Po
un
lado es án los Aliados, mis amigos, y
po
o o, los enemigos; la po encia de la écnica
es á
en
medio.
P. Pa a comba i el acciden e, desa ollamos un pensamien o y p og amas de segu idad. ¿Po-
demos ene el sueño, el p oyec o o la u opía de una desapa ición del acciden e?
R.
El
acciden e es la ca a ocul a del p og eso. No hay p og eso o al; el p og eso
no
es más que
ela i o, bien sea
en
el ámbi o económico, o en el cien í ico, o en el écnico. No exis e p og e-
so sin su somb a: el acciden e es su somb a.
P. Vale. ¿Pe o exis e algún p og eso que me ezca un acciden e?
R.
Con el desa ollo de la elocidad, que es la base de la po encia de la écnica, hemos pasado
de un acciden e especí ico, pa icula , de un acciden e localizado, a la posibilidad de un acci-
den e gene al, es deci ,
un
acciden e que concie ne a la o alidad del espacio y del iempo, un
acciden e sin p eceden e, un acciden e inaudi o.
Con a el acciden e local nos podíamos p e eni con pólizas de segu os o disposi i os écnicos
(con ol del á ico y egulación policiaca de las au o ías). Podíamos paga pa a p e eni nos
con a un acciden e local, especí icamen e si uado aquí y aho a, pe o no podemos p e eni nos
con a un acciden e gene al, in eg al. Los plazos ecnológicos de las elocidades absolu as de
las ondas elec omagné icas, y ya no de las elocidades ela i as del en o del coche, son los
que ab en la posibilidad ine i able de un acciden e gene al cuya imagen (¿pe o cómo deci lo si
es inaudi o?) pod ía se el c ash de la Bolsa, o la adioac i idad de una con aminación casi ins-
an ánea de la o alidad de la población.
Es di ícil habla de algo que oda ía no ha pasado y sigue siendo un acciden e en po encia ... El
acciden e gene al es á la en e en el pa o masi o,
en
el hecho de que el pa o ya no es un p oble-
ma
sino una solución, que la ins an aneidad de la acción y de la eacción p o ocan un e dade-
o deso den polí ico.
Es
más que una c isis; es la eme gencia de un acciden e gene al, de un acci-
den e de la misma na u aleza que el acciden e de la p ime a na e especial Challenge , es deci ,
algo que se sabe que a a pasa pe o con a lo cual
no
podemos
p
e eni no
s.
Además, no pode-
mos
p
e eni nos de ello ilosó ica o mo almen e, po que es simplemen e imposible de asumi
es e acciden e ... Exis e en onces un c ecimien o del acciden e jun o con un c ecimien o de la
po encia, del dine o, de la écnica
y
del monopolio del me cado.
-
LXXI
-
71
ASTRAGALO,04(1996)ISSN 1134-3672