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Apuntes sobre el comercio y el transporte de mármoles en la Bética de los siglos I-II

Padilla Monge, Aurelio

Abstract

En este artículo se estudia el fenómeno del predominio de la importación de mármoles del Mediterráneo oriental sobre una casi inexistente exportación de mármoles béticos, como consecuencia de la fortísima competencia de las canteras imperiales y otras grandes explotaciones y de las cadenas de distribución organizadas en tomo a dichas canteras y a los grandes depósitos de mármol costeros. También se realiza una aproximación al conocimiento de los niveles de distribución alcanzados por los mármoles béticos, de los centros de recepción de la producción importada y provincial, de las vías por las que circuló el mármol y del tipo de transporte utilizado en cada caso.

Full text

Apun es sob e el come cio y el anspo e de má moles en la Bé ica de los siglos 1-11 Au elio PADILLA MONGE Uni e sidad de Se illa Resumen En es e a ículo se es udia el enómeno del p edominio de la impo ación de má moles del Medi e áneo o ien al sob e una casi inexis en e expo ación de má moles bé icos, como consecuencia de la o ísima compe encia de las can e as impe iales y o as g andes explo aciones y de las cadenas de dis ibución o ganizadas en omo a dichas can e as y a los g andes depósi os de má mol cos e os. También se ealiza una ap oximación al conocimien o de los ni eles de dis ibución alcanzados po los má moles bé icos, de los cen os de ecepción de la p oducción impo ada y p o incial, de las ías po las que ci culó el má mol y del ipo de anspo e u ilizado en cada caso. Abs ac In his pape , I s udy he phenomenon o he p edominan ce o he impo o ma bles om he Eas em Medi e anean o e he Bae ican ma ble expo , which was almos nonexis en , as a esul o he s ong compe i ion o he Impe ial qua ies and o he g ea ma ble exploi a ions and he ne wo ks o dis ibu ion o ganized a ound he o e-men ioned qua ies and he g ea coas al ma ble ya ds. I also y an app oach o he knowledge o he dis ibu ion le els eached by he Bae ican ma bles, o he main cen es o incoming o he p o incial and i npo ed ma bles, o he main ways used o he ma ble anspo and o he means o anspo ing u ilized in e e y case. Palab as cla e: Economía, Bé ica, má mol. El su de la península ibé ica puede conside a se un e i o io bien pe echado po lo que espec a a yacimien os de pied as inas. Es a ci cuns ancia no impidió que, du an e los siglos 1 y 11, llega an a la Bé ica má moles del ex e io , a eces de can e as muy lejanas. Flo . 11., 9, 1998, pp. 283-304. 284 A. PADILLA MONGE-APUNTES SOBRE EL COMERCIO ... Los es imonios que documen an la impo ación di e si icada de má moles ex abé icos son, has a aho a, los suminis ados po las exca aciones de I alica, Singilia Ba ba, Munigua y el ea o de Malaca. En I alica se a es igua la llegada de má moles a icanos, i alianos, g iegos y mino asiá icos: pó ido y g ani o egipcios, pó ido se pen ino de Lacedemonia, e de an ico de Tesalia, má mol del Pen élico, giallo an ico de Shem U, po asan a de Khios, a icano de Teas (que llegó desde época de Augus o1),pa onazze o de A Yon y Sky os, a iedades de Luna, cipo !lino de Ka ys os, lo di pesco de E e ia y má mol de Pa os -incluida la a iedad lykhni es-, b oca ello de To osa y de las can e as lusi anas de Es emoz2, aunque es as úl imas explo aciones, a pesa de que quedaban ue a de la Bae ica, es aban más ce ca de I alica que las del complejo ne ado- iláb ide alme iense. En Singilia Ba ba se documen a la impo ación de má moles i alianos, a icanos y g iegos: giallo an ico, pa onazze o, Luna, a icano, pó ido lacedemonio y e de an ico3• Munigua impo ó má mol del Tena os, giallo an ico, cipollino, pa onazze o y b oca ello4• Po úl imo, se han iden i icado mac oscópicamen e má moles blanco, e eado y ba diglio de Luna, giallo an ico, po asan a, cipollino, a icano en su a iedad e dosa, osso an ico y má mol blanco de AJYon, en el ea o de Malaca5• El o igen de los má moles impo ados po los cen os bé icos no se aleja demasiado del documen ado en Ci ene, pues es a ciudad pa ece que impo ó la mayo pa e del má mol escul ó ico, en omo al 70 po cien o del o al, de las can e as de G ecia con inen al e insula , mien as que un 20 po cien o llegó de Luna. El es o es de p ocedencia desconocida, aunque l. I. RODA, «Los má moles de I álica. Su come cio y o igen», I alica MMCC. Ac as de las Jo nadas del2.200 ani e sa io de la undación de I álica, Se illa, 1997, p. 162. 2. A. M. CANTO, «A ances sob e la explo ación del má mol en la España oma na», AEspA 50-51 ( 1977 -1978), p. 186; M. MA YER, «Ap oximación al p oblema de la impo ación del má mol en la Hispania omana», Pac 27 (1990), p. 270; I. RODA, «Los má moles de I álica. Su come cio y o igen» ... , pp. 169, 172 & 176-179. 3. E. SERRANO, «Singilia Ba ba, una ciudad de la Bé ica», Ac as del Cong eso ln e - nacional «El Es echo de Gib al a ». Ceu a, 1987. J. P ehis o ia e His o ia de la An igüedad, Mad id, 1988, p. 830; M. MA YER, «Ap oximación al p oblema de la impo ación del má mol en la Hispania omana» ... , p. 271. 4. M. MA YER, ibidem. 5. M. MA YER, «La ci culación del ma mo Numidicum en Hispania», L' A ica omana 11, pp. 844-845, n. 39. Flo . 11., 9, 1998, pp. 283-304. A. PADILLA MONGE-APUNTES SOBRE EL COMERCIO... 285 S. E. KANE6 piensa que, en pa e, co esponde a má moles de Asia Meno . Simila es ci as se alcanzan en el caso de Londinium, cuya mayo uen e de má mol ue el Medi e áneo o ien al, con en omo al 68 po cien o del o al, muy po encima de las can e as de Luna y del su de Galia (o igen del pi enaico campan e y el aqui ano ma mo cel icum ), a pesa de la calidad de las pied as de es as dos egiones y de su ce canía a Lond es7. Po o a pa e, es p eciso admi i que poblaciones como Gades, As igi, Hispalis y la misma Co duba, capi al de la Bae ica, u ie on que ecibi má moles i alianos y o ien ales en abundancia, como se sabe que ocu ió con el a icano giallo an ico, documen ado en el ea o de Gades y, en g an can idad, en Co duba, así como ambién en la uilla de El San iscal (A cos de la F on e a) y, p obablemen e, en Espe a8. Es ob io que la imposibilidad de ealiza exca aciones sis emá icas en las g andes poblaciones ac uales es un se io incon enien e que puede explica la pob eza in o ma i a en es e sen ido. Todo lo con a io ocu e con I alica, Munigua y Singilia Ba ba, luga es con e idos en despoblados abie os a una in es igación a queológica exhaus i a. De odas o mas, no dudamos que u u as ac uaciones a queológicas amplia án el pano ama de la impo ación de má moles a o os cen os impo an es de la Bé ica. En el su peninsula se disponía de a ios ipos de má moles que se pa ecían mucho a a iedades que conocie on una g an di usión po el Medi e áneo. En conc e o, el «má mol» b echa de Cab a, en su onalidad ama illen a ojiza, iene ce canos pa alelos en el giallo an ico numídico y en la b eccia co allina, una de las más amosas b echas omanas9, mien as que las a iedades ama illa y c ema de la caliza de El To cal de An eque a podían sus i ui al giallo an ico10• Po su pa e, una de las a iedades del má mol de Macael y la a iedad mul icolo de Almadén de la Pla a p esen an colo aciones 6. «Sculp u e om Cy ene in i s Medi e anean Con ex », Ancien Ma ble Qua ying and T ade. Pape s om a Colloquium held a he Annual Mee ing o he A chaelogical Jns i u e o Ame ica, San An onio, Texas, Decembe , 1986, Ox o d, 1988, p. 129. 7. F. A. PRITCHARD, «O namen al S onewo k om Roman London», B i annia 17(1986), p. 187. 8. M. MA YER, «La ci culación del ma mo Numidicum en Hispania» ... , pp. 843- 844. 9. W. GRÜNHAGEN, «Fa bige Ma mo aus Munigua», Mad ide Mi eilungen 19 (1978), p. 295, n. 14. 10. M. MA YER, «La ci culación del ma mo Numidicum en Hispania» ... , p. 845. Flo . 11., 9, 1998, pp. 283-304. 286 A. PADILLA MONGE-APUNTES SOBRE EL COMERCIO ... que las asemejan al cipo/lino de Ka ys os11; la caliza de A a e iene una colo ación semejan e al del e de an ico, explo ado en las can e as de La isa, mien as que el má mol neg o de An eque a es semejan e al ne o an ico del Tena os12• Po úl imo, un má mol ojo oscu o i o, hipo é icamen e ex aído de unas can e as que W. GRÜNHAGEN13 localiza en San Ped o de Alcán a a (Ma bella), pudo habe sido u ilizado en luga del má mol ojo que se ex aía del Tena os. Es os má moles bé icos p obablemen e sus i uye on dignamen e a los impo ados en aquellos casos en los que el capi al in e ido no pe mi ía hace en e a gas os ele ados. A. ÁL AREZ 14 indica al espec o que, cuando en una egión apa ecía un má mol local capaz de compe i con los ma e iales has a en onces impo ados, con más azón si se a aba de a iedades simila es a las au óc onas, se explo aba el ma e ial local y, poco a poco, cesaba la impo ación del mucho más ca o ma e ial exó ico, cuyo empleo, a pa i de en onces, se ese aba pa a ocasiones excepcionales, de mane a que el cese de la impo ación de una a iedad puede indica el inicio de la explo ación de un ma e ial local simila . Es a endencia apa en emen e no se cumplía del odo en la Bé ica, pues, en los inicios del siglo II, cuando odas las g andes can e as con má moles po encialmen e sus i u o ios (la caliza de A a e, la b echa ama illen a ojiza de Cab a, las calizas ama illas y c emas de An eque a y la a iedad mul icolo de Almadén de la Pla a) es aban en plena p oducción, siguie on llegando, al menos a I alica, los má moles po encialmen e sus i uibles, es o es, el e de an ico, el giallo an ico y el cipollino. Sin emba go, es a a luencia a I alica de má moles impo ados, con ol ido olun a io de los sus i u o ios, debe pone se en elación con el e e ge ismo had ianeo y con la posibilidad dis u ada po es e p inceps de agencia se ma e iales de las can e as impe iales. Es muy poco p obable que, en los inicios del siglo II, o as poblaciones pudiesen pe mi i se el lujo de es e ala de 11. A.M. CANTO, «A ances sob e la explo ación del má mol en la España oma na» .. , p. 177. 12. M. CISNEROS, «Sob e la explo ación de las calizas del su de España en época omana: can e as de Gádo (Alme ía), A a e (G anada), An eque a (Málaga) y Cab a (Có doba)», Caesa augus a 66-67 (1989-1990), p. 138; P. PENSABENE, «T aspo o, di usione e comme cio dei ma mi: aggiomamen i e nuo e in e p e azioni», Pac 27 (1990), pp. 261-262. 13. «Fa bige Ma mo aus Munigua» ... , pp. 295-297. 14. «Los ma e iales lapídeos y su signi icación c onológica », XVI CNA, Za agoza, 1983, p. 834; éase ambién A. M. CANTO, «A ances sob e la explo ación del má mol en la España omana» ... , p. 181. Flo . IL, 9, 1998, pp. 283-304. impo ado . A. PADILLA MONGE- APUNTES SOBRE EL COMERCIO... 287 Con espec o a la expo ación de má moles bé icos ue a de la península ibé ica, sólo con amos con la escue a a i mación de M. PASTOR 15 de que se ha hallado má mol de A a e en I alia, un má mol que, como se dijo, iene una colo ación semejan e a la del e de an ico y cuya expo ación sólo se ha documen ado en Ilu co, Malá (G anada), I alica y Munigua16• Y en elación a la salida de pied as bé icas al es o de la península ibé ica, cabe ci a los ma e iales de Lub ín supues amen e hallados en Denia, Cala ayud y Za agoza y los de Mijas hallados en es a úl ima población, aunque I. RoDA17 conside a poco p obable la p esencia de má moles alme ienses en luga es an alejados como Za agoza y en o os de di icil acceso desde la cos a alme iense. Po úl imo, aunque ob iamen e se a a de una población pe enecien e a o a p ouincia, conside a emos los a ios ma e iales hallados en Eme i a esul ado de una dis ibución del mismo ni el que la in ap o incial, po la e iden e azón de su p oximidad a la on e a in e p o incial. Puede a ibui se la si uación e lejada po la escasa in o mación disponible sob e la ace a expo ado a a la al a de in es igaciones y ambién espe a se que el u u o nos depa e da os al espec o que pe mi an documen a una abundan e salida de má moles más allá de las on e as bé icas. Pe o, po aho a, no pa ece que la p oducción ma mó ea bé ica conocie a una ac i a expo ación, ni al es o de la península ibé ica y menos aún ue a de Hispania. Es a ci cuns ancia no es a ibuible a una supues a in e io calidad de los má moles bé icos en e a o os que sí alcanza on una dis ibución in e p o incial. Tampoco debe impu a se de o ma exclusi a a las di icul ades de i adas de los p oblemas de anspo e plan eados po yacimien os que ca ecían de una ácil comunicación con pue os ma í imos. Po una pa e, en opinión de M. CISNEROS18, el pecio del playazo de Rodalquila e idencia un come cio de má moles alme ienses (Macael, Che cos y Lub ín), cuya 15. «Aspec os sociales y económicos del "Municipium Flo en inum Ilibe i anum"», AEspA 56 (1983), p. 165. 16. M. CISNEROS, «Sob e la explo ación de las calizas del su de España en época omana: can e as de Gádo (Alme ía), A a e (G anada), An eque a (Málaga) y Cab a (Có doba)» ... , p. 127; A. M. CANTO, «A ances sob e la explo ación del má mol en la España omana» ... , p. 181; W. GRÜNHAGEN, «Fa bige ma mo aus Munigua» ... , pp. 295 & 297. 17. «Los má moles de I álica. Su come cio y o igen» ... , p. 158. 18. Má moles hispanos. Su empleo en la Hispania omana, Za agoza, 1988, pp. 90 & 124. Flo 11, 9, 1998, pp. 283-304. 288 A. PADILLA MONGE -APUNTES SOBRE EL COMERCIO ... ag upación indica la exis encia de un pue o ma í imo que euni ía los má moles de es as can e as pa a su expo ación. Po o a pa e, la ac i a expo ación de los má moles sinádicos (Dokimeion ), co ados en el in e io de Asia Meno , pe mi e a i ma que los incon enien es de anspo e no e an de e minan es cuando se que ía lle a es os ma e iales a Roma. Así, una de las dos p obables u as de expo ación de los má moles de es as can e as igias implicaba el anspo e po ie a has a Synnada y de aquí, p obablemen e ambién po ie a, a Apamea y después al ío Meand o pa a llega al pue o de Mile o. La o a u a exigía la u ilización del ío Sanga io (ac ual Saca ya), que nace al no es e de Dokimeion, a lo la go de un o uoso cu so no siemp e na egable en la ac ualidad, pa a llega a Nicomedia, en la cos a del ma de Má ma a, a a és dellacus Sunonensis19 (lago Sophon o Sapanka Golü), y de una ía e es e20, de la que PUNJO EL JOVEN se hace eco , iilnque P. PENSABENE22 de iende que el ma mo al que se e ie e PUNJO EL JOVEN, que llegaba del in e io a a és dicho lago, no e a el de Dokimeion sino quizá el má mol llamado sanga iano (una lumaquela denominada occhio di pa one osso a es iguada en Roma y Os ia), que se explo aba a lo la go del cu so del ío San ga io, o mejo el explo ado en el alle del ío Gallus, a luen e del Sanga io, iden i icable con el má mol que el Edic um de p e iis de Diocleciano denominapo amogallenui3• Po su pa e, la expo ación del má mol numídico, uno de los más di undidos en el Impe io omano, ampoco se mos aba an ácil, pues el anspo e desde Simi hus a Thab aca, pue o na u al de emba que del ma e ial ex aído en Shem G., se hacía po ie a, a lo la go de una ía que se mejo ó en época de Had iano pa a acili a la expo ación24. Po un lado, es e iden e que los má moles que alcanza on una mayo di usión en el Medi e áneo ue on los ex aídos en las can e as impe iales. Los 19. AMM., 27.8.3. 20. J. B. W ARD-PERKINS, «Nicomedia and he Ma ble T ade», PBSR 48 (1980), p. 30; P. PENSABENE, «A Ca go o Ma ble Shipw eck a Pun a Sci o nea C o one (I aly)», !JNA 7.2 (1978), p. 113. 21. PLIN., Ep. 10.41.2. 22. «A Ca go o Ma ble Shipw eck a Pun a Sci o nea C o one (l aly)» ... , p. 113. 23. Edic . de p e . 32.14. 24. M. GAGGIOTTI, «L' impo azione del ma mo numidico a Roma in epoca a do- epubblicana», L'A ica omana 4, p. 205. En opinión de M. MA YER, «La ci culación del ma mo Numidicum en Hispania» ... , p. 837, el anspo e po ie a se p oducía cuando el lu ial, a a és del Bag adas-Medje da y has a U ica, no e a posible. Flo . 11, 9, 1998, pp. 283-304. A. PADILLA MONGE- APUNTES SOBRE EL COMERCIO... 289 g andes pue os de ecepción y, po lo que espec a a la pa e occiden al del Impe io, los depósi os de La Ma mo a a de Roma25 se cons i uye on, po la g an acumulación de má moles, en los p incipales cen os de suminis o y las bases de las edes come ciales que pudie on mon a se pa a la dis ibución de manu ac u as de pied as inas. En buena medida. luga es como Roma, Os ia, Pu eoli, Luna o Thab aca26 se hallaban en mejo es condiciones de expo ación y acumulaban una mayo can idad de má moles que los es an es pue os occiden ales que pudie an se i de salida pa a la p oducción de can e as ce canas. De hecho, desde algunos de es os pue os salie on en di ección a la Bé ica los má moles o áneos impo ados po pa icula es, p obablemen e como consecuencia de la ac i idad de pe sonajes como M. Au elius Xenonianus Aquila, un nego ia o ma mo a ius de o igen bi inio que poseía una s a io en los ha ea Pe oniana, p esumiblemen e si uada en el á ea de los ha ea Galbana y el pó ico Emilio, ce ca de los depósi os de La Ma mo a a; en opinión de J. B. WARD-PERKINS27, un come cian e p i ado cuya más impo an e uen e de suminis o e an las ese as del ce cano depósi o de má moles no empleados en las cons ucciones o iciales y cuyos se icios e an especialmen e necesa ios en el caso de g andes pedidos. Las can e as bé icas pudie on compe i con las g andes can e as impe iales en el ma co del suminis o local; pe o di ícilmen e pudie on hace lo en el ex e io . Asimismo, po icos que ue an los dueños de las can e as p i adas o los nego ia o es ma mo a ii bé icos, di ícilmen e podían desa olla la in aes uc u a mon ada po el Es ado pa a acili a la llegada del ma e ial de las can e as impe iales a Roma o compe i con las o ganizaciones que pudie on mon a se a la somb a de los g andes depósi os en donde se acumulaba la p oducción impe ial y de los alle es le an ados en sus ce canías28. Incluso admi iendo que las can e as de Almadén de la Pla a ue an impe iales, es p eciso acep a que ni siquie a sus p oduc os salie on al ex e io , quizá po que la p oducción de las es an es can e as impe iales bas aba y sob aba, como 25. P. PENSABENE, «T aspo o, di usione e com ne cio dei ma mi: aggiomamen i e nuo e in e p e azioni» ... , pp. 256-257. 26. J. B. WARD-PERKINS, «Nicomedia and he Ma ble T ade» ... , pp. 32 & 39-40. 27. lbidem. 28. F.A. PRITCHARD, «O namen al S onewo k om Roman London» ... , p. 187, piensa que una posible explicación de los al ísimos ni eles de dis ibución alcanzados po los má moles del Medi e áneo o ien al pudo se la ac i idad de cadenas come ciales al amen e o ganizadas, con base en es a pa e del Medi e áneo, que con olaban el me cado del má mol en muchas pa es del Impe io. Flo . 11., 9, 1998, pp. 283-304. 290 A. PADILLA MONGE-APUNTES SOBRE EL COMERCIO .. demues an la acumulación de má moles en La Ma mo a a, el demo ado empleo de muchos de los bloques allí almacenados y su en a a pa icula es29. Po el con a io, el mayo i a io empleo de los má moles de Almadén de la Pla a en l alica, que no impidió la u ilización de o os má moles egionales ni de los suminis ados desde Roma, se explica po las en ajas económica de i adas de la e iden e ce canía de una pied a de g an calidad a la an edicha población bé ica. El g ueso de los da os inducen a pensa que la dis ibución de la p oducción ma mó ea bé ica u o un ca ác e undamen almen e p o incial, con las sal edades ya indicadas de la hipo é ica llegada a algunos pun os de la península ibé ica ue a de la Bé ica. Los má moles y p oduc os ma mó eos a los que no se ha podido asigna una c onología su icien emen e p ecisa ep esen an una buena pa e del o al de aquellos cuyo o igen se ha iden i icado. En es e caso se encuen an algunos p oduc os de Macael documen ados en Villa icos y los hallados en el pecio del playazo de Rodalquila , O lula del Río y Tíjola (los cua o luga es, en Alme ía), los ma e iales de Che cos encon ados en el pecio de Rodalquila , los de Lub ín en dicho pecio y la uilla de El Fiche (Lec ín, G anada), los de Gádo en Villa icos, los de Escúza en Pinos Puen e, Illo a, Alhama de G anada, G anada, Sala y El Fiche ( odos en la p o incia de G anada), algunos de los má moles de Mijas hallados en Málaga, Fuengi ola y los hallados en Alhau ín el G ande, Vega del Guadalho ce (Málaga), El Fiche y Chiclana (Cádiz), los de Coín en Se illa, los de Alhau ín de la To e en El Fiche, los de Monda en Villanue a del Rosa io (Málaga) y Se illa, los de An eque a en es a misma población, los del co ijo de Pinedilla (Bobadilla, Málaga) en An eque a, algunos de los de Cab a apa ecidos en la misma población y los hallados en la ui/la de la Fuen e de Pied a (Cab a), Iponoba, lpsca y To e del Pue o, algunos de los de Almadén de la Pla a en Baelo, los de la ensenada de Bolonia en la misma Baelo y en Cádiz, Bo nos y El Bosque y, po úl imo, algunos de los ma e iales de Alcone a encon ados en Mé ida, Regina y Se illa30. 29. Véase J. B. WARD-PERKINS, «Nicomedia and he Ma ble T ade» ... , pp. 26 & 32. 30. Véanse A. M. CANTO, «A ances sob e la explo ación del má mol en la España omana» ... , pp. 171-172 & 178-179; M. CISNEROS, Má moles hispanos ... , pp. 72-73, 88-90, 94-96, 102-103 & 105-1 06; «Sob e la explo ación de las calizas del su de España en época omana: can e as de Gádo (Alme ía), A a e (G anada), An eque a (Málaga) y Cab a (Có doba)» ... , pp. 127-132; L. LOZA, «No as sob e la explo ación del má mol blanco de la sie a de Mijas en época omana», Mainake 6-7 ( 1984-1985), Flo . 11, 9, 1998, pp. 283-304. A. PADILLA MONGE-APUNTES SOBRE EL COMERCIO... 291 Es p obable que la mayo pa e de los hallazgos indicados pe enezcan al siglo I o al II, pe o ambién es cie o que alguno que o o puede se pos e io . En cualquie caso, las endencias que se insinúan a pa i del a amien o de los documen os da ados pa ecen a ia poco si se ienen en conside ación los no da ados. Po su pa e, aquellos que pueden si ua se en los siglos I y II son los p oduc os de Macael documen ados en la alcazaba de G anada, I alica, Écija, Baelo, Mé ida, la uilla de El Ruedo (Almedinilla, Có doba) y quizá en la uilla de la Casa de Mi a (Cab a), los de Lub ín en la e mi a de San Sebas ián (Ad a), Ad a, Có doba y Mé ida, los de A a e encon ados en Pinos Puen e, Malá (G anada), I alica y Munigua, algunos de los de Mijas hallados en Málaga y Fuengi ola y los encon ados en Cá ama, la inca de El Sec e a io (Fuengi ola), Nescania, Teba, Có doba, Ba besula y Sanc i Pe i, los de Coín en Cá ama y Málaga, los de Alhau ín de la To e en ambas poblaciones y la es ación de e oca il de Alhau ín el G ande, los de aquí hallados en la uilla del a o de To ox (Málaga) y Ba besula, los de Monda en Baelo, los de An eque a en I alica, Singilia Ba ba y Munigua, algunos de los de Cab a apa ecidos en la misma población y los hallados en la uilla de la Casa de Mi a (Cab a), Na as del Selpilla (Lucena), Zamb a, Có doba, P iego, Nue a Ca eya, Puen e Genil, Ma os, G anada, An eque a e I alica, los de Almadén de la Pla a en I alica, Munigua y Mé ida y algunos de los hallados en Baelo, la «losa de Ta i a» hallada en I alica y, po úl imo, algunos de los má moles de Alcone a documen ados en Regina y Mé ida y los encon ados en I alica, la e mi a de San Sebas ián (Ad a) y Pinos Puen é1• p. 134; L. LOZA & J. BELTRÁN, La explo ación del má mol blanco de la sie a de Mijas en época omana, Ba celona, 1990, pp. 24-25; M. L. SEGURA, La ciudad ibe o omana de Igab um. Cab a. Có doba, Có doba, 1988, pp. 120-122; «Explo ación omana de las can e as de "má mol ojo de Cab a": uen e económica del municipio de Igab um», Ac as del 1 Coloquio de His o ia An igua de Andalucía, 11, Có doba, 1993, pp. 116-11 7. 31. V éanse A. M. CANTO, «A anees sob e la explo ación del má mol en la España omana» ... , pp. 171-172, 177-179, 181 & 183; «Insc ipciones inédi as andaluzas. 11», Habis 8 (1977), pp. 419-421; M. CISNEROS, Má moles hispanos ... , pp. 88-90, 94-96, 102-103 & 105-1 06; «Sob e la explo ación de las calizas del su de España en época omana: can e as de Gádo (Al ne ía), A a e (G anada), An eque a (Málaga) y Cab a (Có doba)» ... , pp. 127 & 132; D. VAQUERIZO, «El uso del má mol en la deco ación a qui ec ónica y escul ó ica de las il lEe co dobesas», Poblamien o u al omano en el su es e de Hispania, Mu cia, 1995, pp. 85 & 95; M. P. LAPUENTE, M. CISNEROS Flo . 11., 9, 1998, pp. 283-304. 298 A. PADILLA MONGE- APUNTES SOBRE EL COMERCIO ... además de u os, leña y made a62, pe o desa o unadamen e nada dice ace ca del ipo de na ío empleado. En e ce luga , debemos conside a el anspo e po ie a, que, en muchos casos, debió de hace se necesa io pa a la llegada de má moles ex apeninsula es a su des ino de ini i o, pa a la dis ibución in e na de la p oducción de las can e as y, en ocasión de la expo ación de pa idas, pa a el anspo e de los bloques al pue o de emba que. Los g andes bloques podían mo e se con un ela i amen e pequeño núme o de abajado es cuali icados, complemen ados, cuando e a necesa io, po bueyes o po equipos de abajo con a ados pa a la ocasión63. Con los g andes bloques debie on de emplea se ca os como el econs uido po D. VANHOVE64, capaces de lle a ambo es de columnas de 7,50 oneladas (la maque a esul an e de la econs ucción hipo é ica, ealizada en made a de balsa, pesa 300 g amos y se ha mos ado capaz de sopo a ácilmen e ca gas que alcanzan los 50 kilog amos). Es os g andes ambo es de columna exigían, a eces, el empleo de 30 pa es de bueyes65• O as piezas de meno amaño pudie on anspo a se en ca uajes menos pode osos y no especialmen e diseñados pa a el anspo e ma mó eo, como se deduce de la cons i ución CT 8.5.15, del 363, po la que se p ohibía el anspo e de má moles de pa icula es en ehículos de la pos a pública. Es os ehículos e an ca os de ipo pesado de cua o uedas ( aeda o clabula e), capaces de anspo a , den o de los ni eles mínimos de segu idad, un máximo de mil lib as (= 327 kilog amos)66, con el empleo de ocho mulas en iempo es i al y diez en el in emal67. Las mil lib as se ele aban a mil quinien as (= 490,50 kilog amos) en el caso de las anga iae68, ca os i ados po dos bueyes69. Los má moles ex apeninsula es llegados a I alica, as su a esía ma í ima, u ie on que pene a Guadalqui i a iba has a llega a dicha 62. PLIN., Ep. 10.41.2. 63. J. B. WARD-PERKINS, «Nicomedia and he Ma ble T ade» ... , pp. 37-38. 64. «A p opos d'un cha io se an a a .spo e le ma b e», An . Clas. 56 (1987), pp. 284-289. 65. A. M. BURFORD, « Hea y T anspo in Classical An iqui y », Economic His o y Re iew 13 ( 1960), p. l. 66. CT 8.5.8, 17, 28, 30, 47 & 48. 67. CT8.5.8. 68. CT 8.5.28 & 30. 69. CT 8.5.11; G. HUMBERT, «Cu sus publicus», Dic ionnai e des an iqui és g ecques e omaines, 1, 2, Pa ís, 1887, p. 1658. Flo . JI., 9, 1998, pp. 283-304. A. PADILLA MONGE -APUNTES SOBRE EL COMERCIO.. 299 población. Po lo que se e ie e a Munigua, los ca gamen os u ie on que emon a el Bae is has a Hi.spalis y después llega has a Na eua. A pa i de Can illana, debe admi i se el empleo de una ía e es e que pasaba po Yillanue a del Río o sus ce canías, pa a llega a Munigua. Y po lo que espec a a Singilia Ba ba, es p esumible que el ma e ial se desemba ca a en el pue o ce cano más impo an e, es o es, el de Malaca, pa a con inua en di ección a An ica ia y Singilia Ba ba, a a és de A a ispi, siguiendo el alle del Guadalmedina, o po la que eco ía el alle del ío Guadalho ce po su ma gen izquie da, a a és de Ca ima, !!u o y Nescania70. En es e segundo caso, cabe la posibilidad de que Ca ima ac ua a de pue o ecep o di ec o, sin el paso p e io de los ma e iales po el de Malaca, pues el hallazgo de un ho no p oduc o de án o as D essel 7-11 y Bel án II B en Colmena es, luga si uado en omo a seis kilóme os de la línea cos e a ac ual y a unos dos de la egis ada pa a época omana, con i ma la na egabilidad del ío Guadalho ce71, que S. L. SPAR72 emon a has a la misma Ca ima. Los má moles de Macael llega on po ie a a Tagilis, Olula del Río e Ilibe i73, a lo la go del camino an iguo que comunicaba Ba ia con Jlibe i, a a és del cu so del ío Almanzo a, Olula del Río, Fines, Tagilis, Caniles, Bas i, en a de El Baúl, Go 74, Acci, Beas de G anada y Lapeza75. La llegada de ma e ial de Macael a la uilla de la Casa de Mi a (Cab a), en el caso de que se hubiese p oducido desde las mismas can e as, implica la u ilización del camino que, a ancando desde Jlibe i, ma chaba en di ección a Có doba, a a és de Ma acena, co ijo La uen e (Albolo e)76, Ilu co, Ebu a Ce ialis- 70. Véase C. GOZALBES, Las ías omanas de Málaga, Mad id, 1986, pp. 97 & 107; «Las ías omanas de Málaga: es ado de la cues ión y nue as pe spec i as», His o ia An igua de Málaga y su p o incia, Málaga, 1996, p. 271. 71. G. CHIC, «P oducción y come cio en la zona cos e a de Málaga en el mundo oma- no en época al oimpe ial», His o ia An igua de Málaga y su p o incia, Málaga, 1996, p. 260. 72. Th e Po s o Roman Bae ica: A S udy o P o incial Ha bo s and hei Func ion om an His o ical and A chaeological Pe spe i e, Ann A bo , 1983, pp. 164 & 167. 73. M. CISNEROS, Má moles hispanos ... , p. 124. 74. P. SILLIERES, «La ia Augus a de Ca hago No a a Accis», Vías omanas del Su- es e, Mu cia, 1988, p. 19. 75. M. A. MARÍN, «In oducción al es udio de las ías omanas en la p o incia de O a- nada», Vías omanas del su es e, Mu cia, 1988, p. 116. 76. M. RAYA & I. TORO, «Villa omana del Co ijo La uen e (Albolo e, G a nada)», AAA. 111 ( 1987), pp. 233-238. Flo 11, 9, 1998, pp. 283-304. 300 A. PADILLA MONGE- APUNTES SOBRE EL COMERCIO ... Alcalá la Real, Soson igi-Aicaude e, laguna de El Conde, Baena, Ipsca, Cas a Pos umiana y A egua. Po o a pa e, el hallazgo del pecio de Rodalquila , con má moles de Macael, Che cos y Lub ín, pe mi e a i ma la exis encia de un pue o en algún luga de la cos a de Alme ía, desde donde se come cializaban los es má moles indis in amen e77. Es bas an e p obable que es e pue o ue a exac amen e Ba ia, en donde ambién se ha a es iguado ma e ial de Macael, pues el alle del Almanzo a pa ece la ía que p esen a meno es incon enien es, ya que las es can e as es án si uadas en la ca a no e de la sie a de Los Filab es, es o es, la que da di ec amen e al alle del dicho ío. Desde es e pue o debie on de sali los má moles en di ección a Baelo y, ía Guadalqui i  Genil, a As igi78. La llegada a Eme i a implica un eco ido p e io po el Bae is has a Hispalis e ! alica, pa a con inua la ía e es e hacia Almadén de la Pla a -Mons Ma io um/ *Ma mo um79, bien po el camino que pasaba po las ce canías de la en a de Enmedio (San iponce)80, !lipa Magna y Cas ilblanco de los A oyos, bien po la ía de época had iana, que pasaba po la e eda de El León, el co ijo de El Espa agal (si uado en e Ge ena y Guillena), El Ga obo, el embalse de La Minilla, el puen e sob e la ibe a de Huel a, la ibe a de Cala y el co ijo de Décima P ime a81• Sin emba go, R. CORZO y M. ToscANd2 piensan que el camino más habi ual en e Hispalis-I alica y las can e as de Almadén de la Pla a se ía !lipa Magna, Villa e de del Río, Naeua y Cas ilblanco de los A oyos, de mane a que los má moles de Almadén end ían su salida al Guadalqui i po Can illana. Desde Mons Ma io um, el camino (en pa e de inido po I in. An . 432.4-7 y Ra . 314.13-16) seguía po 77. M. CISNEROS, Má moles hispanos ... , pp. 124 & 138. 78. Sob e la na egabilidad del Genil has a As igi pa a ba cas de amaño ap e ciable, éase G. CHIC, Epig a ia an ó ica de la Bé ica. l. Las ma cas imp esas sob e el ba o sob e án o as olea ias (D essel 19, 20 y 23), Se illa, 1985, pp. 51-52; La na egación po el Guadalqui i ... , p. 33. 79. Sob e es a iden i icación, éase A. PADILLA, «Conside aciones en omo a la explo ación del má mol en la Bé ica du an e los siglos I-Il>>, Ha bis 30 ( 1999), e.p. 80. J. L. ESCACENA & A. PADILLA, El poblamien o omano en las má genes del an iguo es ua io del Guadalqui i , Se illa, 1992, pp. 74-75. 81. R. CORZO, «O ganización del e i o io y e olución u bana en I álica», l alica, Mad id, 1982, p. 304; R. CORZO & M. TOSCANO, Las ías omanas de Andalucía, Se illa, 1992, pp. 174-176. 82. Las ías omanas de Andalucía ... , pp. 177-178. Flo . 11, 9, 1998, pp. 283-304. A. PADILLA MONGE-APUNTES SOBRE EL COMERCIO... 301 El Real de la Ja a, en a de El Culeb ínR', Cu iga-Mones e io, Lacu is ¿Fuen e de Can os?, Calzadilla de los Ba os, Ugul unia-Za a/Los San os de Maimona, Pe ceiana/Pe gelena-Villa anca de los Ba os y Almend alejo, pa a llega a Eme i a. El má mol de Almadén de la Pla a llegó, a a és de los cammos ya indicados, a Eme i a, I alica y Munigua, pe o el hallazgo de Baelo implica el uso de la ía lu ial-ma í ima que pa ía de Naeua. El eco ido Hispalis Eme i a e a asimismo el seguido po aquellos má moles que se eían obhgados a emon a el Guadalqui i en su camino a Eme i a. En opinión de M. CISNEROS84, la di icul ad en el acceso po ía lu ial y la si uación de es a población en las p oximidades de can e as explican que no uesen muy abundan es los má moles del complejo ne ado- iláb ide o de Almadén de la Pla a, en e a los ex aídos en Po ugal (Es emoz, Bo ba, Vila Viyosa y Pa dais). Po lo que espec a a los má moles de Lub ín, los hallazgos del pecio de Rodalquila , e mi a de San Sebas ián (Ad a), Co duba y Eme i a implican un anspo e po ma , p obablemen e desde Ba ia. La p esencia de ma e ial de Gádo en Villa icos pudo debe se an o a un anspo e e es e, a a és de Los Galla dos (Alme ía), como a o o ma í imo. En es a segunda opción, la salida al ma pudo p oduci se u ilizando el amo in e io del ío Anda ax o po un camino e es e pa alelo. La dis ibución del ma e ial de Escúza ue exclusi amen e e es e y es u o es ingida a me cados muy ce canos, mien as el de A a e no sólo conoció una dis ibución e es e (Pinos Puen e, Malá), sino ambién ma í ima, como es imonian los hallazgos de I alica y Munigua, poblaciones a las que debió de llega po las ías ya mdicadas. El p oblema inmedia o que se plan ea es indi idualiza el pue o po el que los má moles se expidie on en di ección a la desembocadu a del Guadalqm i . La salida al ma pudo p oduci se po el alle de Lec ín y cu so in e io del ío Guadal eo y el pue o de emba que pudo es a si uado en Salob eña, la an igua Sel/Selambina/Segambina. Según M. C SNEROS85, el complejo alpujá ide malagueño e a un núcleo ex ac i o lo su icien emen e impo an e pa a posee una s a io 83. F. HERNÁNDEZ, «El c uce del Odie! po la ía omana de Ayamon e aMé ida», AEspA 31 (1958), p. 128 (mapa). 84. Má moles hispanos ... , p. 125. 85. Má moles hispanos ... , p. 99; «Sob e la explo ación de las calizas del su de Es- paña en época omana: can e as de Gádo (Alme ía), A a e (G anada), An eque a (Málaga) y Cab a (Có doba)» ... , p. 130. Flo . 11, 9, 1998, pp. 283-304. 302 A. PADILLA MONGE -APUNTES SOBRE EL COMERCIO .. ma mo um, cuya ubicación pa ece más lógica en Maluca, mejo que en Nescaniax ', po la mayo ce canía al complejo ma mo í e o y el ca ác e de pue o ma í imo de la p ime a población. Los má moles de Monda, Coín, Alhau ín de la To e y Alhau ín el G ande u iliza ían el ío Guadalho ce, cuya na egabilidad quizá has a Ca ima ya se ha a ado, pa a accede a Malaca. Po su pa e, los má moles de M1ps descende ían po el ío Fuengi ola o po ía e es e pa alela al ío has a Sue 7, desde donde se en ia ían, po ía e es e o ma í ima, a Malaca, pa a eum se con los má moles de las o as cua o can e as en los depósi os de es e pue o88. Desde es e pue o, los má moles de Mijas salie on en di ección a Ba besula, Sanc i Pe n, Chiclana y Co duba, los de Coín hacia Hispalis, los de Alhau ín el G ande hacia Ba besula y la uilla del a o de To ox y los de Monda en di ección a Baelo e Hispalis. Po o a pa e, la p esencia de ma e ial de Mijas en Alhau ín el G ande, inca de El Sec e a io (Fuengi ola) y Ca ima, los de Coín en Ca ima y los Alhau ín de la To e en Ca ima y en la es ación de e oca il de Alhau ín el G ande es consecuencia de un á ico e es e en e luga es muy ce canos, mien as que el ma e ial de Mijas hallado en Teba y Nescania y el de Monda en Villanue a del Rosa io pa ece esul ado de una eexpedición e ec uada desde Malaca. Es bas an e p obable que los má moles de An eque a u iesen como pue o na u al de expedición el de Malaca, desde donde llega ía ma e ial an eque ano a Hispalis, I alica y Munigua, po los caminos ya eseñados. Has a Malaca, los má moles pudie on segui a a és de A a ispi y el alle del Guadalmedina o po la ía que eco ía el alle del ío Guadalho ce po su 86. Se a es igua en Nescania la exis encia de unos se ui s a iona ii, que A. M. CANTO, «A ances sob e la explo ación del má mol en la España omana» ... , pp. 184- 185, conside a pe enecien es a una s a io ma mo um de ca ác e p i ado, inculada a las can e as de An eque a. M. CISNEROS, Má moles hispanos ... , p. 100, sub aya que es á po demos a que los an edichos se ui s a iona ii se co espondan exac amen e con los abajado es de una s a io ma mo um. En e ec o, el é mino s a io puede aplica se ambién a un pues o de policía municipal, en el que el magis ado especial es aba asis ido po escla os públicos ( éase CH. LÉCRIVAIN, «S a io, s a iona ius», Dic ionnai e des an iqui és g ecques e omaines, IV, 2, Pa is, 1911, p. 1469), e incluso a un pues o del cu sus publicus en el que el s a iona ius o mansiona ius enca gado del mismo enía a su disposición es able os, pos illones, mule os, ca e e os, e c. que ambién e an escla os públicos ( éase G. iJMBERT, «Cu sus publicus», Dic ionnai e des an iqui és g ecques e omaines, I, 2, Pa is, 1887, pp. 1653-1654). 87. M. L. LOZA, apud M. CISNEROS, Má moles hispanos ... , p. 126. 88. M. CISNEROS, Má moles hispanos ... , p. 126. Flo . JI., 9, 1998, pp. 283-304. A. PADILLA MONGE -APUNTES SOBRE EL COMERCIO... 303 ma gen izquie da89, a a és de Nescania, Ilu o y Ca ima, desde donde se podía saca p o echo de la na egabilidad del Guadalho ce. No es ex año que el pue o de Malaca ac ua a como cen o de ecepción y eexpedición de má moles de di e so o igen. En es e sen ido, debe des aca se que P. PENSABENE90 opina que p obablemen e exis ían pue os en Asia Meno que cumplían la misma unción, concen ando la p oducción de explo aciones bas an e lejanas en e sí. La caliza de Cab a se anspo ó po ie a a la uilla de la Fuen e de Pied a (Cab a), Lucena, Baena, Iponoba, Ipsca, Cisimb ium, P iego, To e del Pue o, Nue a Ca eya, Puen e Genil, Tucci, Co duba, Jlibe i y An ika ia. Es os es úl imos luga es ma can la mayo dis ancia alcanzada po ía e es e po la caliza egab ense y de inen las dos ías undamen ales en las que se hallaba in eg ada Igab um. La p ime a de ellas es la ía que unía Co duba con An ika ia y Malaca; la segunda es la que comunicaba Co duba con Ilibe i, que ya hemos a ado. La comunicación en e Co duba y An ika ia, de inida en sus pun os esenciales po el I ine a io de An onino, pasaba po el Vlia, Mon illa, Ipag um, Camino Al o de AguiJa , Na as del Selpilla (Lucena), ad Gemellas, Benamejí y An ika ia91• Po o a pa e, el hallazgo de es e ma e ial en J alica pe mi e imagina su eexpedición desde Co duba en di ección ío abajo. En opinión de M. L. SEGURA92, muy p obablemen e, Igab um albe gaba una s a io ma mo um Igab ensis, que con a ía con can e as y se e ías p opias y que come cializa ía odos los p oduc os en la egión ci cundan e. Es a hipó esis, pe ec amen e posible, no se ha is o e endada, has a aho a, po da o posi i o alguno. La «losa de Ta i a» llegó a I alica po el camino ya de inido; es e ma e ial y el de la ensenada de Bolonia, a pesa de su ce canía a la población, llega on a Baelo po ma 93, al igual que la pied a del segundo luga a Gades, pe o su hallazgo en Bomos y El Bosque insinúan un eco ido lu ial po el ío Guadale e has a *Lacea, en los al ededo es de A cos de la F on e a y en las 89. C. GOZALBES, Las ías omanas ... , p. 97; «Las ías omanas de Málaga: es ado de la cues ión y nue as pe spec i as» ... , p. 271. 90. «A Ca go o Ma ble Shipw eck a Pun a Sci o nea C o one (l aly)» ... , p. 107. 91. l in. An . 412.1-6. 92. La ciudad ibe o- omana de Igab um ... , p. 129. 93. L. MÉNANTEAU, J. R. V ANNEY & C. ZAZO, «Belo e son en i onnemen », Be o 11, Pa is, 1983, p. 138. Flo 11., 9, 1998, pp. 283-304. 304 A. PADILLA MONGE -APUNTES SOBRE EL COMERCIO ... ce canías de Bomos, y después e es e, has a El Bosque94. Como sub aya M. C sNEROS95, las b echas y calizas de Alcone a se han hallado undamen almen e en poblaciones ce canas a la ubicación de las can e as y su anspo e se ealizó siguiendo la ed ia ia e es e, a Eme i a, I alica e Hispalis, po la ía Hispalis-Eme i a ya indicada, y a Regina, po el amal que a ancaba de es a ía p obablemen e desde Ugul unia-Za a!Los San os de Maimona, pa a segui po Usag e, Villaga cía de la To e, Lle ena y llega a Casas de Reina. Como asimismo indica M. C!SNEROS96, la localización de caliza de Alcone a en la e mi a de San Sebas ián (Ad a) implica, po el con a io, un anspo e e es e has a Hispalis po el consabido camino, o o lu ial has a la desembocadu a del Bae is y o o ma í imo has a la cos a medi e ánea. Desde un pue o de es a cos a debió de eexpedi se el ma e ial hacia la e mi a de San Sebas ián y p obablemen e has a Ilu co, que se comunicaba con la cos a a a és de Ilibe i, en a Ma ina, Len eji y Sexi97. 94. Sob e la na egabilidad del Guadale e en época omana pa a ba cas de cie o calado, como es imonia el hallazgo, a lo la go de an iguas o illas, de es ablecimien os al a e os dedicados a la p oducción de án o as, éase G. CHIC, «Lacea», Ha bis 10-11 (1979-1980), pp. 253-276; Ep ig a ía an ó ica de la Bé ica. / ... , pp. 111-112. 95. Má moles hispanos ... , p. 127. 96. Ibídem. 97. M. A. MARiN, «In oducción al es udio de las ías omanas en la p o incia de G anada» ... , p. 116. Flo . !1., 9, 1998, pp. 283-304.