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La técnica prosopográfica en la historia antigua. Ante la pérdida de Sir Ronald Syme

Caballos Rufino, Antonio F.

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SERVICIO EDITORIAL ARGITARAPEN ZERBITZUA UNIVERSIDAD DEL PAIS VASCO EUSKAL HERRIKO UNIBERTSITATEA INSTITUTO DE CIENCIAS DE LA ANTIGÜEDAD AINTZINATE-ZIENTZIEN INSTITUTUA Veleia To so ho aca us hallado en I uña, Ala a, la an igua 7 SEPARATA REVISTA DE PREHISTORIA, HISTORIA ANTIGUA, ARQUEOLOGÍA Y FILOLOGÍA CLÁSICAS VITORIA 1 9 9 0 GASTEIZ LA TÉCNICA PROSOPOGRAFICA EN LA HISTORIA ANTIGUA. ANTE LA PÉRDIDA DE SIR RONALD SYME 1 INTRODUCCIÓN La ecien e mue e de Si Ronald Syme, maes o indiscu ible de an as gene aciones de his o iado es de la An igüedad omana, ocu ida en el pasado mes de sep iemb e de 1989, y la p ác icamen e coinciden e publicación de la p ime a aducción al cas ellano de su R oman Re olu ion, a los cincuen a años jus os de su p ime a edición en lengua inglesa, j us i ican el que acome amos la a ea de edac a las páginas siguien es en o no al sis ema de abajo, denominado p osopog á ico, que la ingen e ob a de Syme en an g an mane a con ibuyó a consag a . Máxime cuando, a di e encia de los es an es ámbi os de la comunidad cien í ica in e nacional, aún no se ha acallado en nues o país la con o e sia ace ca de la bondad o maldad del «mé odo p osopog á ico», así como sob e sus obje i os, o mas de abajo y log os, a pesa de que en múl iples ocasiones las dispu as sob e mé odos ienen algo de pue iles, en lo que abunda a el p opio Syme: To insis on «die gesunde Me hode» is edious. And i may be supe luous. No is he cul o me hodology always a sign o s eng h 2 . C eemos que son pa cialmen e esponsables de es a si uación en España an o la ela i a ju en ud en nues o país de la His o ia An igua como disciplina p opiamen e his ó ica des inculada de la u ela de la a queología y la ilología clásicas, como la exis encia de es debilidades que, des asadamen e, se achacan a la p osopog a ía. Se la hace pa ícipe en p ime luga del desp es igio del géne o biog á ico. En segundo luga , de o ma conscien e o inconscien e, se la acha de his o ia p a idis a o nega i amen e ideologizada po el p e endido «pecado» de abaja sob e las éli es, cuando en la mayo ía de los casos ello ya iene condicionado po la p opia documen ación, y no debe desemboca en una isión unila e al del p oceso his ó ico; además de lo no able que ha esul ado la con ibución al conocimien o his ó ico que apo a una explicación al su gimien o de eli es a pa i de las espues as a las es p egun- VELEIA, 7, 189-207, 1990 1 En el amplio ín e in en e la edacción del ex o o iginal, emp endida inmedia amen e as la mue e de Syme, y su en ada en p ensa, se han publicado una am p lia se ie de comen a ios sob e su pe sona y ob a que an más allá de la me a eseña nec ológica; como po o a pa e e a ob io espe a y se encuen a jus i icado po an sensible pé dida. En e es os panegí icos es de jus icia ci a al menos los núme os 3 & 4 del olumen XX de The Ancien Wo ld (1989) I n memo iam Si Ronald Syme, dos de cuyos a ículos es án exclusi amen e dedicados a las eseñas de la ida y ob a de Syme, con un apéndice con eniendo su p oducción bibliog á ica (A. M. De ine, «Si Ronald Syme (1903-1989): A Roman Pos Mo em», pp. 67-75, y, del mismo, «Si Ronald Syme and The Roman R e olu ion», pp. 77-92). Jun o a los an e io es asimismo el espléndido a ículo de Víc o Alonso T oncoso «Desespe adamen e ajeno: Si Ronald Syme y The Roman R e olu ion (Es udios Clásicos 97, 1990, pp. 41-60) esul a ex ao dina iamen e ilus a i o. Po ello, insis iendo en el ono exclusi amen e di ulgado y me amen e desc ip i o de las páginas que siguen, p escindi emos de ei e a aquello ya exp esado con an e io idad; limi ándonos com- p lemen a iamen e al encuad e de la en añable igu a de Si Ronald den o del campo de la p osopog a ía. 2 The His o ia Augus a. A Call o Cla i y, Bonn, 1971, 5; ci ado po G. Al öldy, Ge ión 1, 1984, p. 49. 190 ANTONIO CABALLOS RUFINO as eó icamen e o muladas po D. A. Rus ow: «Who's who, when and how» 3. En e ce y úl i- mo luga se ha cali icado de o ma o undamen e equi ocada en bas an es ocasiones a la o alidad de los que abajan en es e campo de écnicos excesi a y exclusi amen e apegados al da o, que se en iende muchas eces banal, y alejados de los g andes p oblemas y p lan eamien os eó icos de la his o ia ac ual. Po los es p ejuicios ci ados el pelig o de segui es ando some idos al «colonialismo cul u al» en es os ámbi os de abajo es e iden e. DEFINICIÓN DEL TÉRMINO El é mino p osopog a ía, más usado po los c í icos de es e p esun o mé odo que po sus p opios usua ios, que no han p e endido la cons i ución de una nue a disciplina, esul a poc o a o unado an o po su imp ecisión, como po su inexac a adecuación al obje o desc i o, así co- mo po p esen a la idea equi ocada de que se a a de un mé odo uni a io y exac amen e de inido po el uso de una se ie de no mas y eglas p ees ablecidas de uni e sal aplicación. La palab a, como igu a e ó ica, ya ue usada en 1743 po J. Gode oy en sus apéndices a la edición del Codex Theodosianus (Weidmann 1743) y con la misma acepción ue de inida po Th. Bachele , y Ch. Dezouby en su Dic ionnai e géne al des Le es, des Beaux-A s e des Sciences mo ales e poli iques (Pa ís - 1862) de la siguien e mane a: «En é minos de R e ó ica, desc ipción de los asgos, del aspec o, del po e de un homb e o de un animal. . E n nues os días se ha empleado abusi amen e la palab a p osopog a ía pa a designa la p in u a de la ida y de los ca ac e es de los pe sonajes mencionados o pues os en escena po un au o ». Mucho más sin é ica, aunque en la misma línea, es la Real Academia Española al desc ibi el é mino en su Dicciona io de la Lengua como la «desc ipción del ex e io de una p e sona o de un animal». Po su pa e el Diziona io Enciclopedico I aliano de 1958 añadió a es e sen ido un segundo: « ecopilación de no icias sob e los pe sonajes de una é p oca (o de una ciudad, e c.) dispues os en o den al abé ico», mucho más ap opiado a la cues ión que aquí nos in e esa; y que ya encon amos cla amen e exp esada en la de inición de Le G an d L a ousse Encyclopédique de 1963: «Ciencia auxilia de la Epig a ía y de la His o ia A n igua, que es udia la iliación y la ca e a de los g andes pe sonajes». Vis as es as desc ipciones di e gen es no iene po an o nada de ex año que Mommsen, a la ho a de edac a en 1896 el p e acio a la p ime a edición de la P osopog aphia Impe ii Romani de Klebs, Dessau y Rohden esc ibiese: «P osopog aphia haec cum appellauimus uocabulo non op imo s ed ecep o». La plena acep ación y di usión del é mino en e los his o iado es de la An igüedad ecomienda po aho a su man enimien o, mejo que su sus i ución po é minos como los de «biog a ías colec i as» o «análisis de múl iples linajes» que, con un con enido simila aunque no o almen e idén ico, son usados el p ime o po la His o ia Mode na y el segundo po la Sociología. En su acepción más écnica aplicada a la his o ia, a la que aquí nos e e imos, se puede sin emba go p ecisa mucho más, y si no in en a una de inición exac a, sí se pueden deslinda bas- an e más sus con enidos y el conjun o de ac i idades que engloba; especialmen e a pa i de s u uso po pa e de los his o iado es de la An igüedad Romana, un ámbi o excepcionalmen e idó- neo de aplicación y donde el é mino apa eció po p ime a ez. 3 «The s udy o eli es», W o ld Poli ic s 18, 1966, p. 690. LA TÉCNICA PROSOPOGRÁFICA EN LA HISTORIA ANTIGUA 191 Chas agnol e i ó aplica a la p osopog a ía el cali ica i o de mé odo his ó ico, a ándola úni- camen e como un modo de análisis con el obje i o de cons i ui no icias indi iduales eag upan- do las e e encias biog á icas de cualquie ipo p opo cionadas po pe sonajes que engan en e ellos lazos comunes. S one po su pa e ealizó una simila desc ipción, en endiendo la p osopog a ía como la in es igación de las ca ac e ís icas comunes de un g upo de ac o es de la his o ia a a és del es udio de sus idas. Los in en os pos e io es de de inición no han hecho más que pe ila és as, conside ando que la p osopog a ía ni es una mane a especial de azonamien o, ni gene a una écnica especial, ni es á limi ada al análisis de un único ipo de documen os. En un in en o de conc eción y sin e izando al máximo se pod ía designa a la p osopog a ía en su sen ido más es ic o como la écnica de p epa ación y depu ación de los da os de alo compa a i o ex aídos de una se ie lógicamen e de inida de casos biog á icos indi iduales. A es a in e p e ación co esponde la de inición de I msche : « p e p osopog a ia s'in ende la disciplina speciale, che si cu a di accoglie e u e le possibili es imonianze conce nen i un g uppo di pe sone empo almen e, localmen e e, all'occasione, anche socialmen e de e mina e, che aglia con me odo c i ico ali es imonianze, le o dina s is ema icamen e nella o ma di un 'enciclopedia di pe sonaggi e le ende quindi accessibili ad una ul e io e alu azione s o ica» 4. Pe o ambién se suele aplica el adje i o p osopog á ico en sen ido amplio a oda labo de sín esis his ó ica que consis a o pa a undamen almen e del análisis de esos da os écnica, p ecisa y exp esamen e acumulados. El obje i o úl imo de la p osopog a ía no debe se la acumulación de sucesos indi iduales, si- no la pues a en se ie de los da os p oceden es del análisis de indi iduos en conc e o, pa a e iden- cia , no lo indi idual y excepcional, po lo que la p osopog a ía se sepa a adicalmen e de la biog a ía supe ándola, sino, po con as e, los elemen os comunes y lo que esul a ca ac e ís ico de un colec i o, buscando cons an es en la compa ación de los des inos indi iduales. En o as pala b as, su inalidad es el es ablecimien o de g upos humanos homogéneos y bien delimi ados, pa a plan ea , a pa i de ahí y has a an o lo pe mi an las uen es disponibles, una se le de cues iones de i adas del análisis compa ado de los da os p opo cionados po cada indi iduo conc e o y ex ae de esa compa ación lo que puede conside a se la «no ma» de compo amien o del g upo. Se a a po lo an o de una écnica que plan ea únicamen e ideas y obje i os gene ales de a amien o de los da os apo ados p o la documen ación en una ía no su icien emen e explo ada has a aho a, y que supone o a mane a de conocimien o y de mejo comp ensión his ó ica de los compo amien os colec i os. El «mé odo» de a amien o no pod á se único, sino que cada p o b lema his ó ico exigi á una o ma de abo daje p opia, adap ada a la índole de las uen es y al ma co de cues iones plan eadas. Una de las consecuencias más palpables de la inco po ación de la p osopog a ía es que el es ue zo concep ual en la de inición del g upo a analiza a pa i de elemen os his ó icamen e signi ica i os ha sido sumamen e uc í e o en el a ance de los conocimien os his ó icos, pues ha obligado a una mayo p ecisión e minológica y a una ap oximación a los esul ados de la Sociología, en una mayo p o undización en el análisis de las es uc u as, sin pe de de is a el plan eamien o diac ónico y de análisis del cambio p opios de la his o ia. Debido a los plan eamien os eó icos an e io men e expues os exis en dos campos de ac uación excepcionales pa a es e sis ema: en p ime luga el análisis de la es uc u a, el cambio y la mo ilidad social, y, en segundo luga , el campo de la adminis ación y la polí ica. En es os dos campos p ecisos la elabo ación de abajos p osopog á icos ha dado luga a a ances, que a no du- 4 J. I msche , «P osopog a ía a icana: p oblemi, la- con egno di s udio (Sassa i, 13-15 diciemb e 1985), ol. o i in a o, p og ammi», L'A ica omana, A i del III 3, Sassa i - 1986, p. 287. 192 ANTONIO CABALLOS RUFINO da podemos cali ica de espec acula es, pe mi iendo una eno ación muy impo an e de nues o conocimien o his ó ico. BREVE HISTORIA DE LA PROSOPOGRAFÍA 5 L os p eceden es Podemos emon a los p eceden es de la écnica p osopog á ica incluso has a el siglo XVI, con el in e és po pa e de los g upos nobilia ios po la genealogía; aunque su obje i o p io i a io nada enga que e con los plan eados po la ciencia his ó ica, sino con la ea i mación del p es igio del linaje a a és de la con i mación de su an igüedad y de la calidad de los en onques amilia es. Un caso especial es el inglés, donde, a pa i del siglo XVII, comenza on a ealiza se ecopilaciones biog á icas de odo ipo, jus i icadas po la paideia y é ica p o es an es. Pe o no es has a el siglo XIX cuando el posi i ismo posibili ó las bases del desa ollo de la ac ual p osopog a ía, a pa i de la c eación de los g andes epe o ios documen ales; lo que se añade a o os dos enómenos a o ecedo es de la di usión de es e ipo de es udios, has a en onces des inados a un público mino i a io, la expansión de las clases medías con el consiguien e aumen o de la demanda cul u al, y el su gimien o de lis Uni e sidades mode nas y de un g an núme o de undaciones cul u ales. El ma e ial así ecogido posibili ó, pa adójicamen e po el p opio ago amien o de la e udición, el que ya an es de la P ime a Gue a Mundial apa eciesen las p ime as ob as his ó icas cla amen e esul ado de un análisis p osopog á ico. Po su sis ema de abajo se puede conside a como p ione a de la escuela eli is a la ob a de Cha les A. Bea d An Economic In e p e a ion o he Cons i u ion o he Uni ed S a es, publicada en Nue a Yo k en 1913, en la que se explicaba el o den cons i ucional de los E.E.U.U. a pa i de los in e eses de las éli es undado as. Sin emba go con ca ác e gene al y de ini i o no llegó a iun a es e ipo de análisis his ó ico has a el p e íodo de en egue as, con la di usión y el g an p edicamen o que u ie on las ob as de Namie S uc u e o Poli ics a he Accession o Geo ge III apa ecida en 1929 y, especialmen e, la de Si Ronald Syme The Roman Re olu ion diez años después, conside adas como modelos po las siguien es gene aciones de in es igado es. Fue p ecisamen e en el campo de la His o ia An igua, y más conc e amen e en el de la His o ia Romana 6 , donde con amos con algunos de los p eceden es más emo os de la mode na P osopog a ía, y donde és a ha adqui ido ca a de na u aleza y encon ado su mayo desa ollo. L a e a de Mommsen Ello no se ía explicable sin la igu a de Theodo Mommsen (1817-1903). Al ma gen de sus dos g andes ob as his ó icas, la Römische Geschich e, que comenzó a apa ece en 1854, y el Rö- misches S aa s ech , publicado en Leipzig en e 1871 y 1888, y de o as múl iples ob as meno es, somos aún deudo es de las inicia i as omadas po es e his o iado de o mación ju ídica, an 5 El escaso espacio disponible pa a lo que únicamen e Sus i u o iamen e emi imos aquí al sucin o epe o io se ha plan eado con un ca ác e in oduc o io y gene al io bibliog á ico inco po ado a modo de apéndice. imposibili a, sal o en con adas y jus i icadas ocasiones, an o 6 Sin emba go no podemos deja de ci a al menos el la exhaus i idad como la desc ipción po meno izada de las excepcional caso de J. Ki chne con su P osopog aphia coo denadas his o iog á icas de cada au o mencionado. Pos- A ica, ol. I, Be lín 1901 y ol. II, Be lín, 1903. ponemos es a a ea pa a o a ocasión más idónea. LA TÉCNICA PROSOPOGRÁFICA EN LA HISTORIA ANTIGUA 193 comp ome ido con la sociedad y la polí ica de su iempo. Los es sopo es básicos de su ac i idad ue on la Sec e a ía de la Academia P usiana de las Ciencias, la Di ección Cen al del Ins i u o A queológico Alemán y la Cá ed a de la Facul ad de Filoso ía de la Uni e sidad de Be lín. Mommsen ue el p opulso y animado pe manen e del Co pus I nsc ip ionum La ina um, escuela de epig a is as e his o iado es, uno de los sopo es documen ales básicos pa a la elabo ación de los dos epe o ios p osopog á icos po an onomasia: la P osopog aphia Impe ii Romani en sus di e en es ediciones y la Paulys R ealencyclopädie de classischen Al e umswissenscha . En e los discípulos de Mommsen se cuen an los dos suceso es en la Cá ed a de Be lín: O. Hi sch eld (1843-1922), conocido sob e odo po sus abajos sob e la adminis ación impe ial, y, a con inuación, Ul ich Wilcken (1862-1944), a queólogo y expe o en p api ología. También des acan especialmen e He mann Dessau (1856-1931) au o de las u ilísimas Insc ip iones La inae Selec ae (1892-1916) y coedi o de la p ime a edición de la P osopog aphia Impe ii Romani; A. on Domaszewski, especialis a en los campos de la His o ia del de echo y la eligión, además de a queólogo; Eugen Bo mann (1842-1917) undado en 1885 y di ec o del Semina io A queológico y epig á ico de Viena; O o Seeck (1850-1921), au o de una his o ia de la decadencia del mundo an iguo en la línea de las cues iones que p eocupa on a Mommsen en los úl imos años de su ida; e incluso Con ad Cicho ius (1863-1932) con sus Römische S udien. Jun o a odos los au o es an e io men e ci ados, a los que en mayo o meno medida se les puede cali ica ya de p osopog a is as, esul a obligado ci a en e los que podemos conside a como p ime os his o iado es de la An igüedad que ap o echa on los ecu sos p osopog á icos a o os alemanes, que podemos dis ibui en dos g upos. En p ime luga los que abaja on pa a la Enciclopedia Pauly-Wissowa, como F. Münze (1868-1942) a quien G. Wissowa encomendó en 1893 el a amien o de odas las pe sonalidades epublicanas a p a i de la le a «C», y au o de la ascenden al ob a Rómische Adelspa eien un d A dels amilien (1920). A él hay que añadi a su discípulo Ma hias Gelze , au o en el año 1912 de un ensayo cla e sob e la nobleza de la República omana, además de una i epe ible biog a ía sob e Césa y o a sob e Pompeyo. El segundo g upo, en absolu o desligado del p ime o sino en con inua colabo ación en ambas a eas, es el de los que p io i a iamen e abaja on pa a la PIR en sus dos ediciones, E. Klebs, H. Dessau y P. de Rohden pa a la p ime a edición, y A hu S ein y Edmund G oag pa a la segunda. A es os hab á que añadi al ambién judío como los an e io es Hans-Geo g P laum (19021979), una de las igu as señe as de la p osopog a ía que, obligado a emig a de Be lín a Pa ís en los di íciles años de la gue a, desa olló en es a úl ima ciudad una ecundísima ca e a, haciendo uc i ica su sis ema de abajo en F ancia. Con es e au o ya comenzamos a obse a un deslizamien o sensible del in e és desde la his o ia polí ica a la his o ia social, una ez que es u ie on cons i uidos los p incipales ins umen os de abajo en o ma de epe o ios, aunque és a uese una a ea siemp e eno able y po comple a , como ya apun a a el g an Mommsen: «sed da a ope a explo a o um omnigena um guo idie locuple a i a con inuo c esci , u quae hodie absolu a uideban u , c as inuenian u manca e impe ec a». Fue on pues esencialmen e his o iado es alemanes los esponsables de la cons i ución de los p incipales ins umen os de abajo, e apa p e ia en el desa ollo de in es igaciones de índole p osopog á ica. Como esul ado de es a labo habían ido apa eciendo es udios dedicados al análisis de g upos cons i uidos po pe sonajes con ca ac e ís icas comunes, segunda ase en el desa ollo de la p osopog a ía. Adecuándose en mayo o meno medida a es os plan eamien os y desde la His o ia An igu a p odemos con a con p eceden es ya en el siglo XIX, como los as i p o inciales, los de W. M. Waddin g on sob e las p o incias asi á icas ( Pa ís - 1872 ) , o los de A . C. Pallu de Lesse sob e las 194 ANTONIO CABALLOS RUFINO p o incias a icanas (Pa ís, 1896-1901); la oluminosa ob a de P. Willems sob e el Senado epublicano (Lo aina, 1878-1883), un no o io p ecu so , cuya ob a sin emba go ha sido supe ada en g an medida po es udios pos e io es; la de J. Wíllems (según las no as del an e io ) sob e el Senado en el año 65 p . C . (1900-1902); o de O . Ribbeck sob e los senado es del 44 a.C. (1899). A es os au o es se suma on o os muchos en una e apa aún de o mación de la p osopog a ía, que podemos ala ga has a el pe íodo de en egue as. En e ellos podemos ci a a B asslo , Sin enis o S ech, además de los colabo ado es de los g andes epe o ios como Münze , Dessau, Ri e ling, S ein y G oag, siendo es e úl imo quien, po p ime a ez u ilizó en el í ulo de un a ículo el é mino «p osopog a ía» en su acepción más écnica7. L a P osopog aphia Impe ii Romani Una de las ob as básicas de consul a de odo abajo p osopog á ico sob e el Al o Impe io, es sin luga a dudas, como ya hemos hecho no a con an e io idad, la P osopog aphia Impe ii Romani saec. I.II.III (PIR) de la Academia de Be lín. Po ello esul a á con enien e que dediquemos aquí algunas líneas a su desc ipción 8. La p ime a edición de la PIR, cuyos abajos comenza on el año 1874, ue esul ado de una inicia i a del p opio Mommsen. Aba có es olúmenes, de los que el p ime o (con los nomb es que comienzan po las le as de la A a la C) ue edi ado po Elima Klebs en 1897, el segundo (D-O) po He mann Dessau el mismo año, y el e ce o, que ue iniciado po Paul on Rohden (P-R), a la mue e de és e u o que se comple ado po el mismo Dessau, apa eciendo el año 1898. Se a a de la p ime a his o ia biog á ica sis emá ica de los miemb os de los o dines supe io es y sus allegados du an e las es p ime as cen u ias del Impe io Romano 9, o denados enciclopédicamen e de la A a la Z pa a su más cómodo manejo. Las aplicaciones p ác icas de es e epe o io de la sociedad del P incipado, elabo ado undamen almen e a pa i de los da os del CIL, no se hicie on espe a . Cuando aún no habían anscu ido dos decenios desde la apa ición de es a p ime a edición el ex ao dina io c ecimien o de la documen ación epig á ica y la inco po ación de da os de la papi ología y la numismá ica obliga on a la o ganización de una nue a y mucho más amplia PIR, expedien e más idóneo que la elabo ación de unos excesi amen e p olijos suplemen os. La a ea ue asumida po la P eussische Akademie de Wissenscha en be linesa, siendo di igidos los abajos de p epa ación, que comenza on en 1916, po He mann Dessau A su jubilación las labo es de ecopilación del ma e ial ue on encomendadas a E. G oag en Viena y a A. S ein en P aga, quienes dedica on p io i a iamen e el es o de sus idas a es a ob a, enca gándose el p ime o de los miemb os del o den sena o ial y el segundo de los equi es. Como esul ado de sus abajos en 1933 apa eció publicada la p ime a pa e de la P IR2, la co espondien e a las le as A y B, en 1936 la segunda pa e con la C, y en 1943 la e ce a pa e, aba cando las le as D a F 10 . A pesa de las eno mes ad e sidades que u ie on que sopo a ambos au o es du an e la Segunda Gue a Mundial, i iendo G oag ocul o en una casa ienesa y su iendo S ein es años de p isión en un campo de concen ación, aún pudie on euni ma e ial pa a los es an es olúmenes. T as su 7 «P osopog aphische Beme kungen», WS 49, 1931, 9 Mas p ecisamen e desde Accio (31 a.C.) has a el ascens pp. 157 ss. censo al pode de Diocleciano (284 p.C.). 8 C ., además, e.g., K.-P. Johne, Klio 56, 1974, pp. 10 Que apa eció publicada sup imiéndose los nom- 21-27. b es de los au o es po los mo i os que exponemos a con- inuación. LA TÉCNICA PROSOPOGRÁFICA EN LA HISTORIA ANTIGUA 195 mue e 11 los epe o ios ue on en egados al Zen alins i u ü Al e Geschich e un d A chäologie de Akademie de Wissenscha en en Be lín, g acias al celo de la iuda de S ein y de la Academia be linesa. La con inuación de la ob a a pa i de lo acumulado ue encomendada en 1951 a Lei a Pe e sen, quien con ó pa a su a ea con una amplia colabo ación in e nacional desde que ue a solici ada és a en el Cong eso epig á ico de Pa ís del año 1952. Ese mismo año ue el de la apa ición de la pa e IV, ascículo l, con la le a G; en 1958 se publicó la IV, 2 e e en e a la le a H; la IV, 3 co espondien e a la I en 1966; la pa e V, 1 con la L en 1970; la V, 2 con la M en 1983 y la V, 3, co espondien e a las le as N-O, la úl ima apa ecida has a el momen o, io la luz el año 1987. Fue asimismo in ención del mismo Mommsen elabo a , de o ma pa alela al epe o io co espondien e a los es p ime os siglos del P incipado, o o dedicado a las e apas pos e io es de la His o ia omana. Sin emba go es e segundo p oyec o u o peo sue e, pues, a pesa de habe sido ambién iniciado en Be lín a ines del siglo XIX, su ió una se ie de in e upciones y con a iempos, de los que no ue el meno la des ucción du an e la gue a de la documen ación ecopilada has a en onces. T as la con ienda la a ea ue e omada po la B i ish Academy y la Fa- cul y o Classics de la Uni e sidad de Camb ídge. Has a su mue e en 1970 el di ec o de los abajos ue A.H.M. Dones, y jun o a él colabo a on J. R. Ma indale, J. Mo is y los es an es miemb os de un comi é edi o ial, en e los que hay que ci a a los p o eso es Thompson y Came on. A di e encia de la PIR los olúmenes de la P osopog aphy o he La e R oman Empi e (de o ma ab e iada PLRE) se dis ibuyen c onológicamen e. La PLRE I, que aba ca desde el 260 al 395, apa eció publicada en Camb idge el año 1971, y a ella co esponden ambién los dos suplemen os de His o ia 23, 1974, pp. 246-252 e His o ia 29, 1980, pp. 474-497. La PLRE II, que con iene los pe sonajes desde la mue e de Teodosio al ascenso de Jus iniano (395 al 5 27), apa eció publicada el año 1980, con suplemen os en His o ia 31, 1982, pp. 97-111 y pp. 364-386. La PLRE III, aún en p oyec o, co esponde á a los años que median en e el 527 y el 641, y además p e ende con ene en o ma de apéndices odos los suplemen os y co ecciones co espondien es a los an e io es olúmenes. Si Ronald Syme En las e apas inmedia amen e an e io y pos e io a la Segunda Gue a Mundial expe imen ó la p osopog a ía un g an desa ollo, que le lle ó a su plena madu ez, obse ándose a la pa su di usión y uc i icación en las naciones más a anzadas de Eu opa. Sin una p e ensión de exhaus i idad podemos menciona en Alemania, jun o a los ci ados con an e io idad, a Hü l o Scheneide , en I alia a Ba bie i, Niccolini o Gabba, en los países ancó onos a Lamb ech s, S. J. de Lae , P laum o Chas agnol, y en lengua inglesa a E. Bi ley, T. Roben S. B ough on, L. Ross Taylo , E. Badian, E. S. G uen, L. L. Howe o R. Syme. Sin emba go ue p ecisamen e el úl imo de ellos el que, con su The Roman Re olu ion consag ó la p osopog a ía, alcanzando es a ob a g an di usión y una no o ia epe cusión, no sólo en e los especialis as, sino ambién en e medíos cul os más amplios. A pa i de en onces es e sis ema de abajo adqui ió sus plenas señas de iden idad, siendo u ilizado en mayo o meno medida po un g an po cen aje de los au o es más signi ica i os que 11 La de G oag ya en el 45, y la de S ein cinco años más a de. ANTONIO CABALLOS RUFINO 196 se ienen dedicando a la An igüedad omana en los ámbi os de las ins i uciones, adminis ación, p olí ica y sociedad. Con Si Ronald Syme la his o ia de Roma ha llegado a una de sus más al as co as, sob esa- liendo como uno de los in elec uales más eximios de nues o iempo, consag ándose aún en id a como igu a legenda ia. Nacido en el año 1903 en Nue a Zelanda, se des acó ya en las p ime as e apas de su educación po sus do es in elec uales y sus excepcionales habilidades lingüís icas. Comple ó su o mación clásica en Ox o d, donde desa olló el mayo po cen aje de su ac i ida d docen e e in es igado a. Fue Fellow del T ini y College desde 1929 a 1949, sal o el pa én esis de es ancia en Belg ado, Anka a e Is ambul du an e la Segunda Gue a Mundial. En es a época, en e los años 1942 y 1945, ue p o eso de Filología Clásica en la capi al u ca. En 1949 pasó a l B asenose College de Ox o d donde ue, como suceso de Hugh Las , Camden P o esso de His- o ia An igua has a 1970, el año de su jubilación adminis a i a, aunque ni mucho menos de l a de su ac i idad in es igado a; pues has a el úl imo momen o de su ida su p oducción como F ellow del Wol son College oxoniense man u o un i mo e iginoso de c eación, aunando la o iginalidad a una aguda sensibilidad en la cap ación de los p oblemas his ó icos y a un dominio absolu o de la documen ación. A pa i de la gue a compa ió las labo es docen es e in es iga- do as con una eno me mul i ud de a eas. Fue Sa he P o esso o Classics en la Uni e sidad de Cali o nia en Be keley en 1951, Fellow en la B i ish Academy, p esiden e de la Socie y o he P omo ion o Roman S udies de 1948 a 1952, miemb o del Ins i u de F ance, así como sec e a io gene al del Conseil In e na ional de la Philosophie e des Sciences Humaines y luego, desde 1971 a 1975, p esiden e de es e o ganismo de la UNESCO. Recibió a ios doc o ados hono is causa, en e ellos el de la So bona, y ob u o las más ele adas condeco aciones en di e sos países, como Alemania (Pou le Mé i e) o la p opia G an B e aña El homenaje ecibido en el año 73 con ocasión de sus sep uagésimo cumpleaños, que u o su p lasmación en la dedicación del núme o 63 del Jou nal o Roman S udies, e is a a cuy a consag ación an o con ibuyó, es mues a del eno me p es igio in e nacional alcanzado po Si Ronald. Sus ob as suman una ci a supe io a los dos cen ena es de a í ulos cien í icos, más de ochen a ecensiones y supe an la ein ena las monog a ías y olúmenes de ecopilaciones. Me ecen se des acados al menos los siguien es í ulos publicados: The Roman Re olu ion (Ox o d 1939), A Roman pos -mo em. An inques on he all o he Roman Republic (Sidney 1950), Colonial Eli es. Rome, Spain and ¿'he Ame icas (Ox o d 1958), Taci us (Ox o d 195 8), Sallus (Be keley/Los Ángeles 1964), Ammianus and he His o ia Augus a (Ox o d 1968), Ten S udies in Taci us (Ox o d 1970), Empe o s and Biog aphy. S udies in he His o ia Augus a (Ox o d 1971), Danubian Pape s (Buca es 1971), Roman Pape s I y II (Ox o d 1979), Some A al B e h en (Ox o d, 1980), G eek In ading he Roman Go e nmen (B ookline, Mass., 1982), His o ia Augus a Pape s (Ox o d 1983), Roman Pape s III (Ox o d 1984), The A ugus an A is oc acy (Ox o d 1986), Roman Pape s IV y V (Ox o d 1988). De su Roman Re olu ion, sin duda jun o con Taci us la más amosa de sus ob as, a o una- damen e con amos ya con una ecen ísima e inmejo able aducción al cas ellano de An onio Blanco F eijei o, con lo que la idelidad al o iginal y el place de su lec u a se ac ecien a. El lib o enía po obje o, como esc ibió el p opio Syme al comienzo de su p ólogo i mado el 1 de j unio de 1939, el análisis de las ans o maciones del Es ado y de la sociedad omanos en e el año 60 a.C. y la mue e de Augus o en el 14 p .C . Pe o no se a a de una biog a ía más del p ime empe ado , sino que supone una up u a adical con las in e p e aciones adicionales del einado de Augus o y de su igu a como ecupe ado de la conco dia. F en e a la idealización del p ime empe ado , p esen ado como un pe sonaje p o idencial y digno de odas las alabanzas, Syme LA TÉCNICA PROSOPOGRÁFICA EN LA HISTORIA ANTIGUA 203 de Sep imio Se e o a Canino. A es as úl imas ob as clásicas hay que añadi úl imamen e la de M Ch is ol sob e las ca e as sena o iales de la segunda mi ad del siglo III. En el análisis del cu sus sena o ial se ha de enido un e ce g upo de abajos. En es a emá ica ha me ecido especial a ención la elabo ación de es udios y epe o ios de al os unciona ios de la adminis ación p o incial o as i p o inciales, labo a dua y compleja, p e o que plan ea menos p oblemas me odológicos de pa ida que el es udio de los g upos sena o iales de o igen p o incial. A espec o y con ca ác e gene al son insus i uibles los epe o ios de as i p o inciales o denados año po año de W. Eck o los La e culi P aesidum po p o incias de B.E. Tho nasson. Un úl imo g upo de abajos, que sólo ha podido gene aliza se as un ele ado desa ollo del conocimien o de los campos de in es igación an e io men e ci ados, y al que po an o únicamen e se le ha podido p es a la su icien e a ención en los úl imos años, es el dedicado al es udio del o igen de los senado es. Uno de los p oblemas undamen ales en es e ipo de es udios es el del es ablecimien o de una me odología que p e mi a su icien es ga an ías en la a ibución de un de e minado o igen, ya que és e es un da o excepcionalmen e pa co en las uen es. A pesa de que desg aciadamen e el g ado de p o isionalidad es aún po cen ualmen e muy ele ado, la in es igación no deja de con ibui a un mejo conocimien o con nue as apo aciones. Son de g an in e és los esul ados que se an ob eniendo con is as a un mejo conocimien o del p oceso de omanización a pa i de la p og esi a inco po ación de p o inciales a las a eas de máxima esponsabilidad en el gobie no del Impe io. Resul an muy desiguales los es udios que se han ealizado has a el p esen e sob e g upos sena o iales p o inciales, desde la ap oximación de Pelle ie al análisis de los senado es a icanos, o los más comple os de Al öldy sob e la Dalmacia y, undamen almen e, Hal mann sob e los senado es o ien ales, has a el amplísimo a amien o que del ema se hizo en el Cong eso de Roma. Conc e amen e sob e H ispania ue A. Balil, po desg acia ambién ecien emen e desapa ecido, el p ime o que en una se ie de a ículos dispe sos, comenzó a a a el ema. Ha sido muy ci ada la apo ación de E ienne sob e «Les séna eu s espagnols sous T ajan e Had ien», y nume osas e imp escindibles son las apo aciones que sob e el ema ha ido ealizando Ca men Cas illo, desde su esis pione a, i ulada muy signi ica i amen e P osopog aphia B ae ica (Pamplona 1965). O o espléndido abajo, la ob a de conjun o que sob e los senado es y caballe os de o igen hispano ealiza a Raine Wiegels pa a la ob ención del g ado de doc o po la Uni e sidad de F i b u go (1971), desg aciadamen e no ha llegado a publica se, a pesa de que su di usión hubie a supues o en su momen o un g an a ance en el conocimien o de la Hispania omana. A o unadamen e sí con amos con o a ob a de consul a imp escindible de es e mismo au o , la dedicada a las ibus omanas de la Península Ibé ica, que supe a con mucho el an iguo abajo de Kubi schek. Po nues a p a e ambién nos hemos ocupado en a ias ocasiones de es os emas, es ando a pun o de apa ece el p ime olumen de una monog a ía sob e los senado es de o igen hispano. DIFICULTADES Y LIMITACIONES EN EL USO DE LA PROSOPOGRAFÍA «One uses wha one has, and he e is wo k o be done 16». Es a conocida ase de Si Ronal d Syme, ci ada en an ísimas ocasiones como pa adigma de su espí i u p ác ico, en absolu o excluye una eo ización gene al del p oceso his ó ico, ni enmasca a la ca encia de plan eamien os doc ina- 16 R. Syme, JRS 58, 1968, ρ. 145. 204 ANTONIO CABALLOS RUFINO nales, ex emo que él mismo se enca gó de p ecisa al a ma que pa a él la His o ia es «no he me e collec ing o ac s; he exposi ion mus be buil up on some leading idea, o indeed on se- e al, and be in e p e ed in hei ligh . Tha is all he mo e necessa y in a pe iod o s ikin g ansac ions - o only on agmen a y eco d 17 », plan eamien o que se asluce cla amen e a lo la go de oda su ob a. En su caso no si e sino pa a co obo a que no exis e una o ma de ap oximación que pueda conside a se con ca ác e exclusi o la única álida pa a ealiza una in es igación p osopog á ica. El éxi o depende á po una pa e de la sensibilidad en ap ecia los p oblemas his ó icos y po o a en la capacidad de log a una espues a adecuada a pa i de la búsqueda del mé odo conc e o de a amien o más idóneo, en unción de la especi icidad de las cues iones a analiza y de las peculia idades de la documen ación y sus posibilidades de in e p e ación. Muchas páginas se han ellenado ace ca de las en ajas e incon enien es del mé odo p osopog á ico. En el es ado ac ual de la in es igación no se pueden nega las posibilidades de la p osopog a ía, cuya aplicación ha supues o la ampliación de nues os conocimien os en los ámbi os de la his o ia de la sociedad, de la economía, y de la adminis ación, sin ol ida la his o ia polí ica, ya que sus esul ados han sido undamen ales pa a conoce la con igu ación eal del pode en el mundo omano. Conc e amen e en el campo del análisis de las éli es sociales no se puede hace his o ia sin con a con la écnica p osopog á ica. Pe o, a la pa , ambién son limi adas sus posibilidades de conocimien o, y esul a casi absolu a la imposibilidad de ob ene esul ados en las es e as del pensamien o, ideologías y c eencias. En la in e p e ación p osopog á ica se han con e ido en ípicos algunos abúsos, esul ado de ex apolaciones mecanícis as de da os en e di e en es ámbi os del análisis his ó ico. Ob iamen e es as c í icas no son e e en es al modelo en sí, sino a un mal uso de sus p osibilidades y a un desconocimien o de las limi aciones p ác icas de la p osopog a ía, que en su momen o y con ca ác e gene al ya plan eó y sin e izó S one de mane a magis al. Es as es iban an o en las di icul ades inhe en es a la documen ación, debidas en p ime luga a su p opia escasez, y en segundo luga a e o es en la clasi icación o in e p e ación de los da os, como en limi aciones en la p opia in e p e ación his ó ica. Exis e un cla o pa alelismo en e el deba e ace ca de la p osopog a ía y aquél o o, hoy ya sol en ado en g an medida, sob e la alidez del mé odo es adís ico-epig á ico. En amos la cues ión capi al y el e dade o p oblema, de i ado de la escasez de las uen es, es iba en la ep esen a i idad de la mues a documen al a nues o alcance, en la de e minación de las condiciones de alidez de la gene alización a pa i de un núme o muy es ingido de da os. A es e espec o el pelig o y el e o más come ido po el p osopóg a o es el de ol ida es a a iabilidad y ende a conside a que la mues a que analiza es ep esen a i a pe se y que p uden se i sin más pa a de ini a la o alidad del cue po social en un momen o dado. Hay que ene incluso en cuen a que en muchas ocasiones lo documen ado, sob e odo a a és de uen es li e a ias, es p ecisamen e lo que queda ue a de la no ma, y que po ello mismo ha me ecido se na ado. O o an o se puede a i ma del a gumen o ex silen io, cuyo uso debe se excepcional, y eso aún con ando con las máximas ga an ías. Los silencios, la ausencia de elemen os pueden se p a a el p osopog a is a an in e esan es como la exis encia de se ies comple as de da os, pe o siemp e que ese acío no sea esul ado del aza de la conse ación de los documen os. La cuan i icación, la con ección de es adís icas que elacionen un enómeno conc e o con o os gene ales, la ealización de ex apolaciones esul an en muchas ocasiones in iables, así como am b ién conoce la elación y el po cen aje de lo documen ado sob e el desconocido o al exis en e. 17 RP Ι, p. 55. LA TÉCNICA PROSOPOGRÁFICA EN LA HISTORIA ANTIGUA 205 Es as imposibilidades nos pe mi en a eces como única salida álida la de usa un mé odo des- c ip i o de los enómenos indi iduales, encuad ándolos en una lógica global, pa a así in en a es ablece endencias, que deben con as a se a e ec os de comp obación. Es a se á una solución de comp omiso an e una si uación de ex ema ca encia documen al, ya que, a p io i y como plan eamien o gene al, la p osopog a ía en cuan o écnica debe pa i de la pues a en se ie. Dado que el his o iado de la An igüedad no cuen a con la o alidad de los da os, sino sim- p lemen e con una mues a de és os, sólamen e modi icable po nue os hallazgos documen ales hay que es ablece su g ado de alea o iedad. No nos bas a sabe que únicamen e el aza es el esponsable de la conse ación de las uen es y que, pa a que és as sean ap o echables, sob e odo las li e a ias, han de some e se al il o de la c í ica, desen añados de odo lo que en ellas exis a de de o mación debida a la subje i idad del au o . Se debe pa i asimismo de la imposibilidad en mul i ud de ocasiones de es ablece la p opo ción en e el núme o de las uen es conse adas y odas las en su momen o exis en es, además de con a con el g ado de ep esen a i idad social de és as, eniendo en cuen a que la dis ibución de la documen ación, sob e odo la epig á ica, es in e samen e p opo cional a la impo ancia numé ica de los di e en es g upos sociales. La conclusión a que se ha llegado es doble. En p ime luga , en palab as de Pe ei a18: “la no ep esen a i idad de las insc ipciones es siemp e la misma, es deci , que cada g upo socia l epig á ico man iene siemp e una misma «seudo ep esen ación», sal ando unos má genes de e o o de luc uación que siemp e hab á que ene en cuen a”. En segundo luga esul a que el g ado de ep esen a i idad no se puede educi a una magni ud absolu a, sino que depende del campo de aplicación, en unción de la iden idad, homogeneidad o he e ogeneidad de los elemen os analizados pa a un g upo social a es udia dado. Es el igo en el a amien o de los da os, con ando con las p emisas an e io men e expues as, el que ha posibili ado los log os de la p osopog a ía, que no es sino una o ma di e en e de abo da la esolución de la p oblemá ica his ó ica. El pelig o de es ablece deducciones e óneas y explicaciones a en u adas en la in e p e ación de los da os ob enidos po un análisis p osopog á ico es eal, y ni siquie a los mejo es in es igado es es án exen os de la posibilidad de habe dejado desliza e o es en sus ob as. En e es os p oblemas los más gene alizados son la elabo ación de a gumen os basados en da os inadecuados o en un mal empleo de la écnica es adís ica, o la endencia a p esen a hipó esis posibles como si de hecho se a ase de conclusiones cie as. También se suele a eces conca ena unas hipó esis sob e o as, con lo que el g ado de p obabilidad se educe sob emane a y la e osimili ud de las conclusiones esul an es esul an muy educidas. Hay que p oba no únicamen e el que una hipó esis sea e osímil, sino ambién la imposibilidad de que el hecho his ó ico haya podido ene o a explicación di e en e a la p lan eada. No se debe expone una conclusión como cie a a menos que és a sea la única p osible, una ez que se haya excluido o almen e la exis encia de cualquie hipó esis al e na i a. También exis en mani ies os e o es en lo que se e ie e a la in e p e ación his ó ica que con cie a ecuencia se obse an en los abajos p osopog á icos y que es án condicionados p o peculia idades del p opio sis ema. Los esul ados ob enidos pueden lle a a simpli ica l a in e p e ación del complejo conjun o de ue zas que in e ienen en la polí ica, educiéndolas a u n esul ado mecánico de la ac uación de acciones, siendo así que las elaciones de amis ad o los p a en escos n o ienen po qué aduci se au omá icamen e en iden idad de in e eses y obje i os p olí icos. Lo mismo se puede deci de un análisis diac ónico, debiéndose e i a in e p e aciones 18 PLAUV 9, 1973, pp. 146 s. 206 LA TÉCNICA PROSOPOGRÁFICA EN LA HISTORIA ANTIGUA mecanicis as a pa i de los esul ados del abajo p osopog á ico, es imando inmu ables a lo la - go de sucesi as gene aciones la exis encia de acciones y sus p esumibles in e eses, cuando cambio y eo íen ación son consecuencias p e isibles de las modi icaciones coyun u ales. No exis en ece as in alibles pa a abo da un p ime abajo p osopog á ico con ga an ías ple- nas de éxi o, pe o sí nos pe mi i emos aho a indica a odo aquél que po p ime a ez se en en e a es e ipo de a eas algunas posibles suge encias complemen a ías de lo expues o, has a aho a; p o supues o sin p e ende en absolu o a oga nos ningún g ado de au o idad. Uno de los p incipales a ac i os del abajo p osopog á ico, sob e odo pa a aquél que p e ende es udia l a Hispania omana, es que sus posibilidades dis an mucho de es a ago adas. A la pa se a a de es udios suscep ibles de se elabo ados en g upo, po lo que el en iquecimien o po el con as e de pa ece es es no o io, y las posibilidades de de ec a e o es po la c í ica y el con ol ecíp ocos se en muy ac ecen adas; además del ap endizaje que pa a odo p incipian e supone la u ela y la asimilación de expe iencias de es udiosos más expe imen ados en el manejo de es a écnica. Po supues o que la p ime a labo a ealiza es la de la con ección del co espondien e ca álo- go p osopog á ico que, si es á bien ealizado, puede con e i se en un sopo e an i me como las p opias uen es pa a cons uís sob e él una esis his ó ica. Se debe ía ende al plan eamien o de obje i os no excesi amen e ambiciosos, seleccionándose emas su icien emen e conc e os, pa a los que se cuen e con un cue po documen al ce ado, y donde las uen es disponibles sean más signi ica i as, es ingiendo los in e ogan es plan eados a aquellas que puedan esol e se den o del campo de aplicaciones de la p osopog a ía. Po ello los emas p e e en es debe n e e i se a cues iones de análisis polí ico, económico, social o adminis a i o, poniendo en elación y con as ando los da os ob enidos con los esul ados de i ados de o as me odologías. Nada más idóneo pa a e mina es a ap e ada sín esis que las palab as de Sil io Pancie a en el P e acio a las Ac as del Coloquio In e nacional de la AIEGL sob e Epig a ía, y o den sena o ial del año 1981, que asumo plenamen e, «…se é gius o eagi e a co e endenze assolu izzan i di ques o me odo, come di al i, e me e e in gua dia con o i pe icoli di gene alizzazione e dis o sione dei enomeni in cui si puó inco e e laddo e non sia applica o con le debi e cau ele, in assenza di da i su icien emen e ampi e sicu i, o senza coscienza dei suoi limi i, nega ne in assolu o la alidi á somb a e o e assai g a e. Co amen e la ice ca p osopog a ica non s 'iden i ica ou -cou con la s o ia, né cos i uisce 1'unica ia pe a e s o ia; é u a ia un impo an e s umen o d'indagine che, acco amen e usa o da g andi maes i, ha da o splendidi isul a i in passa o, nei se o i che piú le con engono, cosi come co amen e ne da á anco a in u u o». 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