Cantos wrightianos [Reseña]
Full text
RESEÑAS DE LO PUBLICADO
CANTOS WRIGHTIANOS
An onio Fe nández-Alba
La ob a del a qui ec o ame icano F ank
Lloyd W igh (1867-1959) esul a di í-
cil aco a desde los esquemas de
un
pe il biog á ico en sus é ices écnicos, his-
ó icos o de exégesis, sin p ecisa que
su
pen-
comen o a a és de seiscien as sesen a y sie e
páginas po la que discu e la na a i a del sin-
gula a qui ec o ame icano, con én asis elegia-
co en ocasiones, que
a
deposi ando en sus li-
b os;
amilia, he mandad, abajo, libe ad,
samien o c ea i o ecoge la sín esis espacial
o ma
y
B oadac e Ci y;
las secuencias de los 97
más elocuen e de odo el siglo
XX.
Los ele- di e sos acon ecimien os de
su
ida.
men os a qui ec ónicos que inco po a, con i-
nuidad espacial, a monía con el medio, exp e-
sión cons uc i a, las écnicas y los ma e iales
inno ado es que ecoge en muchos de los p o-
yec os,
el
discu i del diseño po odos los as-
pec os que cons i uyen la de inición de espa-
cio, son mani es aciones elocuen es de es e
a qui ec o soli a io cuyas ob as se p olonga on
du an e se en a años, haciendo pa en e la up-
u a con los mé odos con encionales de cons-
ui y con igu a el espacio de la a qui ec u a
pa a el homb e mode no a ando de consegui
un
mé odo al e na i o en el a e de p oyec a
la a qui ec u a. Pe sonalidad do ada de una
ue za de con icción que e a deposi a ia de
un
sis ema nue o de alo es, «la e dad con a el
mundo» y
lo
mani ies a en es a biog a ía que
W igh nace en 1867 en Richland Cen e , es-
ado de Wisconsin; ealiza sus p ime os es u-
dios en la escuela de Ingenie ía de la Uni e -
sidad de Madison, abandonando sus es udios
po
lo
e íme o y medioc e de la enseñanza de
es os cen os; en 1889, uel e a Chicago,
donde comienza sus abajos p o esionales en
el es udio del a qui ec o Silsbee; más a de,
se aslada al es udio Adle y Sulli an, donde
conoce los abajos de es e p o e a de la a -
qui ec u a mode na, el c eado de la Escuela
de Chicago, que descub e en W igh una
abie a in eligencia; ealiza algunos abajos
en colabo ación con Sulli an, pa a p on o
abandona su es udio. En aquel ambien e
-Chicago
1890-
se había iniciado el mo i-
-XCVII-
ASTRAGALO, 11 (1999)
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA
Re iew, ISSN 1134-3672
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.1999.i11.12
P o eso -a qui ec o, Uni e sidad Poli écnica de Mad id.
Di ige el es udio de a qui ec u a An onio F. Alba y Asociados.
mien o uncionalis a, con Adle , Bu nhman y
Roo , y apa ecen los p ime os abajos de
W igh con una cla a inspi ación en los p o-
yec os de Richa dson.
Se á a pa i de
191
O
cuando la ob a de W igh
ome una isionomía independien e, iniciando
un lenguaje de g an ue za exp esi a. Es la
época de la cons ucción de los «P ai e Hou-
ses», p oyec os que inicia ían una nue a
o ien ación en la o ma de concebi la i ien-
da. Sus comienzos no son del odo áciles, a
ello se uni ían los p oblemas amilia es que,
sólo una ue e pe sonalidad, como la que
W igh nos desc ibe en su i ine a io biog á i-
co, pod ía supe a .
Una isi a a los Es ados Unidos de los a qui-
ec os Robe Albee, cabeza del mo imien o
inglés «Go age S yle», y Pe us Be lage, da
sin c edo o mal alguno p eocupado más po
se in en o en el in e io del homb e.
«Imagine sólo lo que se ía es a en la cima del
mundo, mo ando el uni e so,
al
amanece o al
a a dece con el cielo despejado y la luz del
sol encima» (pág. 519). «El a oma de Taliesin
es á compues o po el ac e olo de los obles
a diendo, sob epues o y sua izado con el olo
de los g andes mon ones de lo de an imonio,
ecogida, en los campos de o oño
>>
(pág. 594).
Hab ía de pasa poco iempo, y es a casa, p o-
undamen e poé ica, se á pas o de las llamas,
íc ima de la locu a de uno de sus empleados.
Du an e algún iempo, pe manece aislado del
abajo p o esional; p on o econs uye su es-
udio y comienza una e apa de cons ucciones
en el Japón. De 1916 a 1922, son años de in-
enso abajo en el G an Ho el de Tokio, ob a
98 luga a que és os conozcan la ob a de W igh que ha ca ac e izado uno de los edi icios más
y en
191
O,
el edi o Washmu h p epa a una singula es de su e apa exp esionis a.
edición monumen al de s
us
ob as jun o a una
exposición de s
us
p oyec os en Be lín.
La ida amilia pa a W igh se mezcla ín i-
mamen e en su ac i idad c eado a; es la época
en que cons uye Talies
in
: «Talies
in
e a el
nomb e de un poe a galés, un ba do d uida que
can ó en galés las glo ias del a e bello
>>
. Apa-
ece en es a cons ucción su poé ica o gánica,
un ensamble a qui ec ónico con la ida u al,
una casa de pied a y made a «in ensamen e
human
a>>
, sencilla, desc ibe esa sencillez p o-
pia de la conquis a sob e las cosas que no son
nun
ca
na u almen e simples.
W igh na a con al e nada melancolía los e
n-
o nos de su luga
de
abajo Taliesin-Wes ,
donde busca la libe ad de la c eación espacial
F ank Lloyd W igh celeb a con g an a án c í-
ico su escep icismo po el a e eu opeo, e-
chaza la igno ancia que aún des ilan sus aca-
demias en la enseñanza de la a qui ec u a y se
en en a con a la megalomanía de los es ilos
de Pa ís. P on o se in eg a á en las co ien es
a ís icas que le an an los cimien os de una
g an nación democ á ica; pa a W igh , Whi -
man es el poe a, a is a excepcional que mag-
ni icando su p opio mundo c ea i o, celeb a
en
sí
mi
smo a oda Amé ica, es la sensibilidad
que enca na el poe a en la que W igh deposi-
a oda o ma de ida colec i a.
La pe sonalidad c eado a de F ank Lloyd
W igh se p esen a como un odo cohe en e,
dispues a a abo da las his o ias del acon ece
- XC
VIII
-
en el espacio y de una mane a p io i a ia, la
búsqueda de la «con inuidad espacial» y la in-
eg ación «a qui ec u a-na u aleza», casi con
una elación pan eís a, in oduciendo al hom-
b e en sus aíces e enas pa a en en a le allí
con
su
des ino.
Na u aleza y a i icio se p esen a en sus p o-
yec os como una au ología del quehace a -
qui ec ónico, el edi icio pa a W igh ha de
ene un sen ido básico de equilib io con las
ue zas de la na u aleza, la obse ación de la
misma le pe mi e acumula la expe iencia y
p oyec a la en ac i idad c eado a. Abie o a
odas las ins ancias del conoce , el a qui ec o
se
encuen a con capacidad pa a obse a , exa-
mina y econs ui en los dila ados acan ila-
dos de la memo ia, la secuencia de sus pa ajes
in e io es, lo cual lle a al desa ollo de la ex-
pe iencia di ec a, y a la búsqueda
de
los o íge-
nes
de
las cosas. En el o igen las imágenes
simbólicas de la na u aleza apa ecen más e-
cundas y p odigiosas así desea W igh la
nue a Amé ica que su gió como nación. Amé-
ica, pa a los pione os ame icanos, es paisaje
y espacio, na u aleza y a e ac o, como modo
ei e a i o lo ecogen es os es imonios bio-
g á icos; po el con a io, Eu opa es un con i-
nen e o malmen e allado pa a la ida u bana.
Es os «can os w igh ianos» nos desc iben un
ela o minucioso, obsesi o en algunos ci cun-
loquios na a i os, me a ó ico a eces; espon-
den a la necesidad de descub i esa elación
emocional y acional que exis e en e homb e
y a qui ec u a.
El concep o
de
su a qui ec u a es u o ligado
desde sus p ime os abajos a la ideología de
los «pione os» en la cons ucción de la nación
no eame icana, y a dos p esupues os básicos:
encuen o a mónico con la na u aleza (Casa de
la Cascada) y búsqueda
de
los po enciales ex-
p esi os del espacio que albe ga la democ acia
(B oadac e Ci y).
He ede o del mi o omán ico del a qui ec o.
como c eado único y o iginal, W igh supo eli-
mina , po la calidad
de
su
poé ica pe sonal, las
i ialidades a que semejan e he encia obliga. La
emoción que
de
sus espacios y luga es emana
es u o a eces ac u ada po secuencias biog á-
icas
de
las
mil a ogancias (El Manan ial).
Su ascinación hoy pa a muchos al ez enga el
olo
de
la eliquia. Su maes ía de a í ice de la
espacialidad del siglo
xx
no admi e epígonos,
con g an dolo
de
aquellos que aspi an a ocupa
los pedes ales acíos en el emplo de la ama.
F ank Lloyd W igh o denó el espacio po
sensaciones y deducciones lógicas, con un
sen ido inna o del a e de cons ui ese a i i-
cio an p ima io denominado A qui ec u a.
Al elee es as páginas en la ecomendable y
cuidada edición que comen o, acude a mi me-
mo ia aquella es o a del poe a ame icano
T umbull S ickney (187 4-1904) y me doy
cuen a, que ya «es O oño en el campo de mis
ecue dos».
• F ank Lloyd W igh , au obio a ía (1867-1944).
Biblio eca de A qui ec u a, El C oquis Edi o ial, aduc-
ción y no as sob e A endaño. Mad id, 1998. •
-XCIX-
99
ASTRAGALO,11(1999)ISSN 1134-3672
F ank
O.
Geh y,
Museo
Guggenheim-Bilbao,
1991-97.
Rep esen ación
de
Ca ia
que
mues a
la
en ada
al
museo.
-C-