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INCIDENCIA DE LOS VALORES CULTURALES EN EL DESARROLLO
ECONÓMICO. UNA APLICACIÓN AL CASO DE ANDALUCÍA.
Au o es: Mo eno Pacheco, Pila .
Rod íguez Gu ié ez, Mª José.
Rome o Luna, Isido o.
Uni e sidad de Se illa.
RESUMEN: El obje o de es a comunicación es analiza algunos de los ac o es cul u ales que
condicionan el desa ollo económico de Andalucía, an o en sen ido posi i o como nega i o.
Pa a comenza se ecogen los p incipales abajos que señalan la in luencia de la cul u a de un
e i o io en su ni el de desa ollo, apo adas po di e en es au o es, economis as y no
economis as, es udiosos de la eo ía del desa ollo económico y social. A con inuación se ealiza
una ap oximación a un modelo eó ico que in en a desc ibi los mecanismos a a és de los
cuales la exis encia de un de e minado alo cul u al llega a in lui en el c ecimien o económico
y, po lo an o, ambién en el desa ollo. Po úl imo, e minamos aplicando dicho modelo a
Andalucía, cons a ando de es e modo que algunas de las ca ac e ís icas cul u ales de la sociedad
andaluza obs aculizan su desa ollo económico y o as lo a o ecen. Pa a el conocimien o de los
ac o es cul u ales más ele an es de Andalucía nos hemos basado en una ecien e encues a del
Cen o de In es igaciones Sociológicas sob e los alo es sociales en la cul u a andaluza.
1. INTRODUCCIÓN.
Du an e las úl imas décadas han su gido nume osas eo ías ace ca del desa ollo y de
sus componen es, obse ándose una c ecien e p eocupación po a anza en el conocimien o de
los elemen os que pueden in lui en el p og eso económico y social de una egión o e i o io.
De en e odas es as eo ías nos in e esan aquéllas que conside an el desa ollo como un p oceso
de c ecimien o económico y cambio es uc u al que conduce a una mejo a del ni el de ida de
la población de una de e minada egión o e i o io y que se p oduce en es ámbi os: el
económico, el socio-cul u al y el polí ico-ins i ucional. Es as eo ías señalan que odas las
comunidades e i o iales ienen un conjun o de ecu sos económicos, humanos, ins i ucionales
y cul u ales que cons i uyen su po encial de desa ollo endógeno. Po lo an o, las ca ac e ís icas
cul u ales de cada egión son uno de sus elemen os básicos en el p oceso de desa ollo
económico y social.
Noso os nos p oponemos iden i ica los ac o es o alo es cul u ales de la sociedad
andaluza que con mayo in ensidad pueden incidi en su desa ollo económico, ya sea en sen ido
posi i o como nega i o. Una ca ac e ís ica común a es e ipo de in es igaciones es que es
p eciso anscende del ámbi o es ic amen e económico y aden a se en el es udio de aspec os
sociológicos y psicológicos, que conducen a una isión mul idisciplina del concep o de
desa ollo económico.
Los alo es cul u ales an a condiciona las ac i udes de una sociedad an e de e minadas
conduc as que son undamen ales pa a el c ecimien o y desa ollo económico. La cul u a o ma
un uni e so simbólico compues o po nume osos elemen os, algunos de los cuales o ien an las
ac i udes de los indi iduos y sus conduc as. Es os elemen os se denominan alo es y sob e la
base de ellos los se es humanos deciden en e las di e sas al e na i as y opciones que se le i án
p esen ando a lo la go de su ida. Además es os alo es ambién egulan las elaciones en e las
pe sonas, pues a a és de ellos el indi iduo a a ca ac e iza los g upos sociales básicos a los
que pe enece y con los que se elaciona. Po lo an o, los alo es que subyacen en el seno de
una sociedad condicionan el compo amien o humano.
Comenza emos la exposición con un b e e eco ido his ó ico a a és de las di e en es
eo ías que han de endido la necesidad de conside a los ac o es cul u ales en el p oceso de
desa ollo económico, des acando las apo aciones de au o es que susc iben la esis de que los
alo es cul u ales de una sociedad condicionan su ni el de desa ollo económico, y que incluso,
an más allá en su análisis, p eocupándose po iden i ica que ac o es cul u ales impulsan el
desa ollo económico y cuales lo obs aculizan. Muchos han sido los au o es que han señalado la
epe cusión de de e minados ac o es cul u ales sob e el desa ollo económico. No obs an e, sus
conside aciones no han sido inco po adas a la co ien e p incipal de la economía con encional,
que pa ece habe desdeñado el papel de la cul u a como condicionan e del c ecimien o
económico. Quizás es a escasa conside ación pueda a ibui se en pa e a la di icul ad de encaja
las apo aciones an e io es, escasamen e o malizadas, en el cue po p incipal de la eo ía del
c ecimien o económico. Po ello, en el e ce apa ado se desc ibe un modelo desc ip i o de los
cauces a a és de los cuales los alo es cul u ales in luyen sob e el c ecimien o y desa ollo
económico. Finaliza emos con la aplicación p ác ica de es e modelo al caso de Andalucía
descub iendo como in luyen de e minadas ca ac e ís icas cul u ales de la egión en su desa ollo
económico. Pa a el conocimien o de los ac o es cul u ales más ele an es de Andalucía nos
hemos basado en una encues a del Cen o de In es igaciones Sociológicas sob e los alo es
sociales en la cul u a andaluza.
2. LOS FACTORES CULTURALES EN LA TEORÍA DEL DESARROLLO
ECONÓMICO.
El es udio sob e las apo aciones que di e en es au o es han ealizado de la eo ía del
desa ollo económico, nos ha pe mi ido ag upa y sis ema iza las mismas en es apa ados:
- En p ime luga , e isa emos las p incipales apo aciones en el pensamien o económico.
- En segundo luga , dada la necesidad de comple a el análisis con en oques no económicos,
nos ace ca emos a explicaciones ealizadas po o as ciencias di e en es a la economía,
como la psicología, sociología y an opología.
- Finalmen e, ecoge emos una pequeña mues a de los abajos más ecien es que es udian la
elación en e los alo es cul u ales y el desa ollo económico.
2.1.- P incipales apo aciones en el pensamien o económico
Los au o es de la Escuela Clásica ealiza on la p ime a apo ación de ele ancia a la
Economía del Desa ollo, ya que concebían el desa ollo como un p oceso mul idimensional,
donde se conjugan los elemen os económicos, sociales, polí icos y cul u ales. Pa a es os au o es
los elemen os cul u ales son un ac o más a ene en cuen a en el p oceso de desa ollo
económico. De es e modo, Adam Smi h y Robe Mal hus, al analiza las causas explica i as del
a aso económico, dis inguen en e los obs áculos económicos y los ins i ucionales, a i mando
que las p incipales abas pa a el desa ollo de los países son de ipo ins i ucional (como el
ma imonio, el égimen polí ico y la ins ucción mo al) que imposibili an la ob ención de odo el
u o del es ue zo humano. También Mill explica el a aso económico a pa i de elemen os
sociales e ins i ucionales, siendo los p incipales ac o es explica i os la meno in ensidad del
deseo de acumulación y el meno deseo de aho a e in e i . Mien as que el segundo es
incen i able, el p ime o es el esul ado de dis in as pau as in elec uales y mo ales que ha án que
dicho deseo enga dis in a in ensidad según el país.
Los au o es de la Escuela Ins i ucionalis a No eame icana des acan el papel
obs aculizado que pueden desempeña las p incipales ins i uciones de una sociedad, como el
gobie no, el ejé ci o o la iglesia en el p oceso de desa ollo económico. Veblen, in luido po la
an opología cul u al de su época, señala la na u aleza dual de la conduc a humana,
di e enciando en e los “compo amien os uni e sales” elacionados con las ac i idades ú iles y
los “compo amien os especí icos” de cada cul u a, elacionados con los ca ac e es ibales,
amilia es y eligiosos que ma can los lími es pe mi idos a las ac i idades humanas1. De es e
modo, el p og eso écnico, económico y social su ge de la lucha con inúa en e los p ime os,
que impulsan la u ilización de mode nas écnicas de p oducción, y los segundos, ep esen ados
po el conjun o de las iejas ins i uciones que p e enden p ese a su pode y que pueden
obs aculiza el p og eso. En de ini i a, es e au o en iende la cul u a como un complejo de
ins i uciones ú iles e inú iles, y la conduc a humana como un p oduc o de la cul u a en el que la
cos umb e juega un impo an e papel obs aculizado , al mismo iempo que econoce el alo del
p og eso cien í ico y el cambio ecnológico como ac o es de e olución cul u al.
También Ay es, en su ob a “La eo ía del p og eso económico. Un es udio de los
undamen os del desa ollo económico y el cambio cul u al”(1944), en iende que oda conduc a
humana es á de e minada po la cul u a y gobe nada po los hábi os y cos umb es socialmen e
adqui idos. Es os pod ían modi ica se si p o ocan un dilema a los indi iduos, caso en el que
és os selecciona ían la nue a conduc a más in eligen e. De es e modo, a la conduc a habi ual
(anclada en el pasado y que es la socialmen e acep ada) se en en a la conduc a inno ado a
(di igida hacia el u u o y que es la elegida po el indi iduo pa a la solución de los p oblemas).
Mien as que la conduc a habi ual se ca ac e iza po se a bi a ia, i acional y epe i i a, la
conduc a inno ado a es uni e sal y se de i a de una in eligen e elección de al e na i as dis in as
a las habi uales. Po an o, la sociedad que desee p og esa debe acep a los alo es uni e sales
su gidos del p oceso écnico, aunque ello suponga un cambio cul u al p o undo.
T as la II Gue a Mundial el análisis sob e el desa ollo económico pasa a cons i ui una
e dade a disciplina cien í ica den o de la Ciencia Económica, consag ándose la denominada
Economía del Desa ollo, cons i uida a pa i de a las apo aciones de los pione os del
desa ollo, como Lewis, Ros ow o My dal. La consag ación de es a disciplina iene una especial
impo ancia en nues o abajo, pues muchos de es os au o es no sólo insis i án en la elación
exis en e en e cul u a y desa ollo, sino que in en a án desen aña que alo es cul u ales
impulsan el desa ollo económico y cuáles, po el con a io, lo obs aculizan.
W. A hu Lewis es uno de los p ime os economis as que es udia on la elación en e
cul u a y desa ollo. En su ob a “Teo ía del C ecimien o Económico” elaciona la in luencia de
la cul u a an o en la cualidad emp esa ial como en el medio social y polí ico necesa io pa a el
c ecimien o, llegando incluso a a i ma que el c ecimien o económico depende de las ac i udes
del indi iduo en e a di e en es aspec os de la ida, como el abajo o la iqueza. En e los
ac o es cul u ales que conside a de más in luencia en el desa ollo económico des aca la
1 Hidalgo, A.L.(1998):El pensamien o económico sob e desa ollo. De los me can ilis as al PNUD, p. 41.
eligión, dependiendo de sí p omue e o no cie os alo es como el aho o, la hones idad, el
iesgo y la acionalidad, y la amilia ampliada po que no omen a la cohesión social y los
papeles adicionales de la muje , que la excluyen de la ac i idad labo al, desdeñando así una
impo an e uen e de ecu sos p oduc i os. Al igual que My dal, des aca ambién el papel
obs aculizado de cie as ins i uciones que pe pe úan la igidez social, como el acismo, las
cas as o la escla i ud.
La Teo ía de las e apas de W.W. Ros ow, publicada en 1960, concebía el desa ollo
económico como un p oceso po e apas, donde el subdesa ollo no es o a cosa que un p oblema
de a aso económico. La alidez de es a apo ación pa a nues o análisis adica en que a pa i
de esa p emisa inicial e ónea, Ros ow a i ma ía que el p oceso lineal que conduce al desa ollo
económico no se iene po que cumpli en odas las sociedades, po que es á condicionado po las
ca ac e ís icas his ó icas, sociales y cul u ales de la zona, que con o man el compo amien o de
la polí ica, la economía y la sociedad. Lo que hab ía que hace pa a la consecución del
desa ollo se ía la inco po ación de aquellos elemen os ausen es y elimina los obs áculos de la
sociedad en cues ión que puedan en o pece el p oceso.
El economis a Gunna My dal p e endía elabo a una doc ina donde se des aca an los
p incipales obs áculos que los países subdesa ollados pueden encon a en su desa ollo. Con la
publicación en 1968 de su ob a más conocida, “Asian D ama”, es e au o ealiza la aplicación
más comple a de la causación ci cula , in e elacionando las di e en es condiciones
socioeconómicas, cuyo e ec o úl imo es la consecución del desa ollo económico. My dal
clasi ica es as condiciones en di e en es ca ego ías de las cuales nos in e esa especialmen e las
ac i udes hacia la ida y el abajo, en la que el au o ecoge la exis encia de cie as
ca ac e ís icas cul u ales inadecuadas, obs aculizado as del desa ollo económico, como son el
bajo ni el de disciplina en el abajo, la c eencia en supe s iciones y una o ma i acional de
en ende la ida.
Hacia inales ambién de los años sesen a, Simon Kuzne s de ini ía el c ecimien o
económico de un país como “un aumen o a la go plazo de la capacidad pa a suminis a a su
población de un conjun o de bienes económicos cada ez más di e si icado, capacidad que se
basa en el a ance écnico y en los ajus es ins i ucionales e ideológicos que se equie en”2. De
es a o ma, combina los elemen os económicos, polí icos, sociales e ins i ucionales, a i mando
que el p oceso de desa ollo se ca ac e iza po ans o maciones es uc u ales en odos y cada
uno de esos ámbi os. Rei indica, po an o, la necesidad de acompaña las ans o maciones
2 Kuzne s, S., ci ado po Toda o, M. P.(1988): El Desa ollo Económico del Te ce Mundo, p. 148
es uc u ales en la es e a económica de p o undas e o mas en las ac i udes, ins i uciones y
o mas de pensa , con el in de ma e ializa el po encial inhe en e a las nue as ecnologías. El
po encial exis e, pe o no end á luga sin la complemen a ia ans o mación social. En e los
ideales mode nizado es se pod ían señala la acionalidad, la plani icación, la igualación social
y económica, la e iciencia, la diligencia, la disciplina, la pun ualidad, la ugalidad, la
hones idad, la adap ación al cambio, la in eg idad, la au oes ima, la coope ación y el en oque
empo al a la go plazo3.
2.2. Las apo aciones de o as ciencias.
A con inuación, amos a des aca algunas de las apo aciones no económicas a la
explicación del p oceso de desa ollo económico, en las cuáles an opólogos, sociólogos y
sicólogos de ienden la necesidad de oma en conside ación los ac o es cul u ales en la
explicación del p oceso.
El sociólogo alemán Max Webe 4 de iende la esis de que el p og eso económico es á
subo dinado a la ac i ud humana, esul ado a su ez de la in luencia que la é ica eligiosa
impe an e eje ce sob e las ca ac e ís icas cul u ales de la sociedad. Au o de “La é ica
p o es an e y el espí i u del capi alismo”, publicado en 1930, da una g an impo ancia al la
Re o ma P o es an e, y en especial al Cal inismo, con el cual se p oduce el su gimien o y la
pos e io consolidación del “espí i u del capi alismo”. La é ica p o es an e con ibuyó a
con igu a la idea del debe p o esional, en unción de la cual el abajo se en iende como un in
absolu o en sí mismo, como una obligación que debe sen i el indi iduo, y que le lle a a una
dedicación abnegada al en iquecimien o po sí mismo. El asce ismo del p o es an ismo enaba
el goce desp eocupado de la iqueza y las ac i udes consumis as, pe o des uía los obs áculos
que la é ica adicional imponía al a án de luc o en la medida en que no sólo legi imaba és e,
sino que lo es ablecía como un p ecep o é ico. Como consecuencia esul aba una ocación
mo al hacia el aho o, que debía in e i se en inalidades luc a i as. Webe conside a que es e
concep o de homb e p o esional pe dió su con enido eligioso y pasó a ins ala se en la
mo alidad mundana inco po ándose al o den económico mode no, después de habe impulsado
en su momen o el iun o del espí i u del capi alismo.
El holandés J. H. Booke in en a elabo a an es de la II Gue a Mundial una explicación
del subdesa ollo, a pa i de lo que él denomina el “dualismo socio-cul u al”, de inido como el
en en amien o que se p oduce en e un sis ema socio-cul u al impo ado con o o sis ema
3 Hidalgo, A. L.: op. ci ., p. 89
indígena di e en e como esul ado de la colonización. En es as sociedades dualis as se pueden
obse a una se ie de asgos obs aculizado es del p og eso económico. En p ime luga , las
necesidades son más limi adas y de ca ác e más social que lo se ían en un país desa ollo.
Además, y en segundo luga , exis e en es as economías dualis as una ausencia casi o al de la
búsqueda del bene icio económico y de la capacidad o ganiza i a, u o del a alismo y la
esignación como elemen os cul u ales dominan es en es as sociedades.
Po su pa e, Abegglen sos iene la esis de que no es necesa io que se p oduzca un
cambio cul u al p o undo pa a alcanza el in enso cambio ecnológico que implica el desa ollo
económico. Ex ae sus conclusiones a pa i del es udio de Japón, caso ípico de
indus ialización en un país con es uc u as eudales, donde la disciplina inhe en e al p opio
sis ema eudal pe mi ió el p oceso de indus ialización. Es e ipo de a gumen ación pe mi e
a i ma que el desa ollo económico es posible en di e en es cul u as, y no exclusi amen e en la
cul u a occiden al.
Pos e io men e, el psicólogo Da id McClelland en su ob a “La sociedad de éxi o”
(1961) es udia la elación exis en e en e pe sonalidad y ac i idad inno ado a, cen ándose en la
mo i ación humana como ca ac e ís ica cul u al de las sociedades con mayo c ecimien o
económico. Conside a al emp esa io como el mo o del desa ollo económico, señalando que
unas sociedades p og esan más que o as po que p oducen más emp esa ios, esul ado a su ez
de la mayo o meno in ensidad de la necesidad de log o. Una ez iden i icada la necesidad de
log o en un indi iduo, se puede po encia es a a iable, desa ollando así la capacidad
emp esa ial del indi iduo en cues ión. La impo ancia que da a los ac o es cul u ales queda
pe ec amen e ecogida cuando aconseja a las au o idades polí icas que p es en “a ención a los
e ec os que sus planes end án sob e los alo es, mo i os y ac i udes de la gen e, po que a la go
plazo son es os ac o es los que de e mina án si los planes consiguen o no acele a el desa ollo
económico"5. Al igual que Lewis, conside a la escla i ud como una ins i ución pe niciosa pa a
el desa ollo, pues soca a cualquie mo i ación de éxi o an o en el escla o como en el amo. Po
el con a io, en e las p incipales o mas de inculca ac i udes y alo es más p ocli es al
p og eso, señala la ampliación de los medios de comunicación de masas, el es ue zo colec i o
pa a educi la co upción, la emancipación de las muje es, el es ímulo a los niños pa a juga en
g upos y la educción del dominio pa e no.
4 Webe , M. (1993): La é ica p o es an e y el espí i u del capi alismo.
5 McClelland, D., ci ado po Ha ison, L. (1992): El subdesa ollo es á en la men e: El caso
la inoame icano, p. 51.
Po úl imo, en los años 60, Hagen o mula una esis cul u al sob e los o ígenes del
desa ollo económico. Es e au o explica como en las sociedades adicionales, dominadas po
los sis emas je á quicos au o i a ios, la pe sonalidad de los indi iduos es á pode osamen e
condicionada y la inicia i a se e muy limi ada, inhibiendo la inno ación écnica y social.
Cuando en es e ambien e de inmo ilismo se p oduce un hecho his ó ico ele an e (como el
acceso de un nue o g upo al pode ), el espe o po el s a us je á quico se ompe y apa ecen
ensiones sociales que desembocan en un echazo de los alo es adicionales, y en un meno
un meno con ol sob e los indi iduos, que an desa ollando su p opia inicia i a y acaban
in oduciendo la inno ación como o ma de gana éxi o económico y p es igio social. Su ge así
un g upo mo o del c ecimien o y desa ollo económico6.
2.3. Las apo aciones más ecien es
En e las apo aciones más ecien es, des aca emos a Ha ison, que en su ob a “El
subdesa ollo es á en la men e”(1992) señala como la cul u a es, de en e odos los ac o es que
in luyen en el desa ollo económico, el que mejo explica po qué algunos países se desa ollan
de mane a más ápida y equi a i a que o os. Des aca como alo es cul u ales que omen an el
p og eso el en oque empo al a la go plazo (con o ien ación de u u o), la acionalidad, y los
concep os de igualdad y au o idad, que de e mina ían ac i udes como la capacidad de
comp omiso y de coope ación con los demás miemb os de la comunidad, así como una mayo
au odisciplina, plani icación y c ea i idad en elación al abajo.
A con inuación Ha ison se ocupa de analiza el caso de las economías
la inoame icanas, llegando a la conclusión de que en Amé ica La ina el modelo cul u al igen e,
de i ado a su ez de la cul u a adicional hispánica, es un obs áculo a su desa ollo, y p opone
una decidida ans o mación cul u al, que debe u iliza como p incipales ins umen os la
e o ma eligiosa, la educación y la ins ucción, los medios de masas y los p oyec os de
desa ollo, en e o os.
En España el p o eso Bena ides, en su ensayo “El desa ollo económico: aíces
cul u ales” (1997), sos iene la esis de que el desa ollo económico es un log o exclusi o de la
cul u a occiden al, po lo que la única o ma de consegui el desa ollo económico en cul u as
no occiden ales pasa ía necesa iamen e po su occiden alización.
6 Hidalgo, A. L.: op. ci ., p. 57.
El au o p e ende con su análisis comp ende el desa ollo económico a a és de su
encuad e cul u al, señalando los ac o es que lo han gene ado y que lo condicionan. A i ma que
sólo se ha conseguido el desa ollo económico en el ámbi o de la cul u a occiden al, cuya
p incipal seña de iden idad es la acionalidad, es deci , la e ilimi ada en la azón humana como
ins umen o de conocimien o.
El p oceso de desa ollo económico a a se consecuencia de la e olución ecnológica
que se p oduce en las economías occiden ales hacia inales del siglo XVIII. La explicación
acional del mundo ma e ial posibili a la apa ición de las Ciencias Na u ales o Expe imen ales.
Es o, lle ado al campo de la inno ación ecnológica da á luga a una e dade a e olución de
las écnicas p oduc i as, las cuales a su ez pond án en ma cha un p oceso impa able de
dinamismo económico y social.
Más ecien emen e, Da id S. Landes en su ob a The Weal h and Po e y o Na ions
(1998) de iende que el g ado de a ance económico y mode nización de un país es el esul ado
de su cul u a. P eocupado po explica la c ecien e b echa en e países icos y pob es, ealiza
una ap oximación a las causas de las desigualdades a pa i de un en oque his ó ico. Es la
cul u a la que, a lo la go de los siglos, ha ido con igu ando po encialidades o las es al
desa ollo económico.
En e los alo es que di icul an el p og eso des aca la se idumb e y dominio de los
líde es, la ausencia de de echos, la exis encia de una sociedad in elec ualmen e es á ica, el peso
de la cos umb e, la exis encia de debe es y eglas que con olan odos los aspec os de la ida
humana, el adicionalismo y el inmo ilismo, odos ellos muy p esen es en las cul u as
o ien ales. Po el con a io, la enacidad, el en usiasmo, el ingenio, la imaginación, el es ue zo,
la habilidad pa a mo iliza y explo a las úl imas écnicas y conocimien os, la ole ancia, la é ica
en el abajo y la impo ancia de las ganancias en el la go plazo en e al co o plazo, se án
alo es que impulsan el desa ollo económico.
En base a lo an e io , Landes desc ibe el modelo de la sociedad ideal de c ecimien o
como aquella en la que exis e igualdad de géne o, no disc iminación, mo ilidad geog á ica y
social y p e e encia po la acionalidad cien í ica.
consolidación de las Sociedades de Ga an ías Recip ocas en el ejido emp esa ial andaluz. Es e
es un indicado que e leja de alguna mane a la inquie ud emp esa ial en el ámbi o de la
colabo ación ope a i a, indicando la ac i ud de los esponsables emp esa iales pa a busca
soluciones a su p opia p oblemá ica inancie a. Po ejemplo, sólo un 4% de las emp esas de la
p o incia de Se illa es án a iliadas a alguna S.G.R.. Es e po cen aje a ni el nacional se
ap oxima al 10%9.
Po o o lado, un amilismo in enso no acili a el aspaso del con ol de la emp esa a
pe sona ajena a la p opia amilia, o la inco po ación de capi al ex e io a la amilia,
en o peciendo la dispe sión de la p opiedad de la emp esa y po an o, el c ecimien o de la
misma. Una adecuada dispe sión de la p opiedad de las emp esas pe mi e di e si ica el iesgo
necesa io pa a acoge p oyec os de in e sión de en e gadu a en el escena io in e nacional. Es as
emp esas end án más p oblemas a la ho a de ealiza in e siones, lo que a ec a a la do ación de
ac o es p oduc i os. Es a consecuencia del in enso amilismo de la población andaluza pod ía
explica , en pa e, la excesi a a omización del ejido emp esa ial andaluz. En Andalucía exis e
un núme o muy ele ado de pequeñas emp esas amilia es, an sólo en la p o incia de Se illa
más del 70% de las emp esas ienen menos de cinco abajado es10. En línea con es as
a i maciones es án las esis de Fukoyama quien man iene que sólo aquéllas sociedades con una
al o g ado de con ianza social se án capaces de c ea o ganizaciones emp esa iales g andes y
lexibles.
2. Escasa mo al de sac i icio.
Las ac i udes con que las pe sonas a on an la elación con los o os es án muy in luidos
po los p ocesos de socialización amilia 11. En e los p incipales alo es cul u ales que los
pad es andaluces p e ie en ansmi i a sus hijos se encon a ían: ole ancia, esponsabilidad,
es ue zo en el abajo y obediencia, no ándose la al a de alo es como sob iedad y aho o,
de e minación, pe se e ancia, abnegación, independencia e imaginación. Es os alo es indican
en p ime luga , cie a he e onomía mo al o mo i acional en la sociedad andaluza: son alo es
que e ue zan una mo al con o mada desde el ex e io y que implican una p opensión del
9 Guzmán, J. (1995): “El emp esa io en la p o incia de Se illa”.Dipu ación de Se illa. p. 128.
10Guzmán, J.(1995): op. ci ., p. 45.
Es necesa io señala que ac ualmen e el enómeno de la deseconomía de escala y la p oducción
di e enciada es a conduciendo a la agmen ación del amaño de las unidades p oduc i as, adqui iendo
es e ipo de emp esas amilia es y con pocos abajado es una c ecien e impo ancia an o en las ci as de
en a como de gene ación de empleo.
11P ocesos de ap endizaje a a és del cual los pad es ansmi en de e minados alo es cul u ales a sus
hijos.
indi iduo a que las me as y no mas sean acep adas, no po una decisión indi idual e
independien e, sino po que la sociedad conside a que así debe se .
Po o o lado, la obse ación de es os alo es ambién nos indica o a ca ac e ís ica de la
cul u a andaluza: el educido ni el de mo al de sac i icio, siendo la p esencia de alo es de
abnegación o espí i u de sac i icio, sob iedad o espí i u de aho o y la pe se e ancia in e io es
en Andalucía que en España. Po ejemplo, sólo un 14,6% de las amilias andaluzas menciona la
sob iedad y el aho o como alo es a asmi i a sus hijos, mien as que pa a el conjun o de
España el po cen aje es del 19%, o sólo el 13,8% de los andaluces conside a impo an e la
de e minación y la pe se e ancia como ac o a inculca a sus descendien es, en España es e
po cen aje es del 21,2%. Además, es a meno mo al de sac i icio queda e o zada po la
supe io he e onomía mo al, que di icul a que el indi iduo asuma alo es de aho o o
pe se e ancia al no se es os conside ados impo an es po la sociedad en la que i e.
El e ec o que sob e el c ecimien o económico de la egión iene es a ca ac e ís ica puede
se bas an e nega i o, pues a ec a di ec amen e a las ac i udes an e el aho o, explicando la
meno p opensión al aho o de la población andaluza y pe judicando la in e sión au óc ona a
ni el egional. También las ac i udes an e el abajo se en esen idas po es a ca ac e ís ica
cul u al, po que una meno pe se e ancia, abnegación y de e minación en el abajo a a in lui
en la p oduc i idad de ac o abajo. Sin emba go, es as ca ac e ís icas nega i as se pod ían e
compensadas con o o conjun o de alo es que los pad es andaluces ambién asmi en a sus
hijos y que in lui án posi i amen e en las ac i udes an e el abajo. Son los alo es de ole ancia
o independencia.
Po o o lado la al a de imaginación e independencia incidi á di ec amen e sob e la
c ea i idad de los abajado es y emp esa ios andaluces, di icul ando la inco po ación de
inno aciones en los p ocesos p oduc i os y enando los aumen os de p oduc i idad. Po
úl imo, las ac i udes emp esa iales ambién se e án a ec adas, ya que de es as ca ac e ís icas
esul a á un emp esa io con poca mo i ación pa a el aho o y au o inanciación, con una
pe se e ancia escasa pa a supe a las di icul ades con las que se en en a su emp esa y con una
al a de imaginación pa a descub i nue as opo unidades de me cado, pa a inno a , e c. Todo
es o le conduci á en muchos casos al abandono de la ac i idad. En de ini i a, es as
ca ac e ís icas in lui án nega i amen e en la calidad y dinamismo del emp esa io andaluz y po
an o en el c ecimien o económico de la egión.
3. Valo ación ex ínseca del abajo.
La alo ación ex ínseca del abajo es una ca ac e ís ica cul u al que ecoge la
impo ancia que la población concede a algunos componen es alo a i os del abajo. Según
es a alo ación, el abajo es concebido como un medio necesa io pa a ob ene o as
sa is acciones de la ida. El abajo es alo ado po los bene icios ex ínsecos que se ob ienen:
dine o, espe o, segu idad, e c. Es a ac i ud es muy di e en e de la de aquéllos indi iduos que
ienen una alo ación in ínseca del abajo y que se p eocupa po el in e és de la ac i idad
labo al sí misma.
En la sociedad andaluza lo impo an e no es el abajo en sí, sino lo que se ob iene po la
ac i idad labo al, undamen almen e sala io, p es igio y segu idad. Pa a un 72.5% de loa
andaluces un buen sala io es una ca ac e ís ica impo an e en el abajo, un 67,3% conside a
impo an e una al a segu idad en el empleo y un 52,6% señala la espe abilidad del abajo como
alo impo an e. En Andalucía se exige en mayo g ado que en España que el abajo es e
adap ado a las capacidades y conocimien os de las pe sonas, lo cual indica una mayo igidez
pa a adap a se a los cambios. Po el con a io, las exigencias de dedicación o implicación en el
abajo son in e io es en Andalucía. Es deci , los andaluces son menos exigen es en cuan o a
acaciones, ho a ios, e c., lo cual pod ía explica se po la mayo escasez de empleo en
es a egión.
El conjun o de es as ca ac e ís icas no pa ecen a o ece el desa ollo económico, sob e
odo en una sociedad en plena e olución labo al. De la alo ación ex ínseca del abajo de los
andaluces esul an unas ac i udes en el abajo que an in lui nega i amen e en la do ación y
p oduc i idad de los ac o es, a ec ando a la asignación e icien e del ac o abajo. El abajado
andaluz, más eacio a los cambios, no acep a á bien la mo ilidad uncional y geog á ica, le
esul a á más di ícil adap a se a los cambios écnicos e inno aciones y, en de ini i a, se mo e á
en un me cado labo al poco lexible.
Po o o lado, ampoco in lui á posi i amen e en las ac i udes emp esa iales, pues el
emp esa io eje ce á su ac i idad no po el in e és que la misma iene pa a él, sino po sus
esul ados económicos y sociales y es o, na u almen e, a ec a a la calidad del emp esa io. La
clase de mo i ación incide de modo muy de e minan e en la calidad de cualquie ipo de
ac i idad p o esional desa ollada. De o a pa e, en el desempeño de oda p o esión, el
endimien o ob enido se halla muy inculado al mó il que subyace en el indi iduo.
Na u almen e, cuando la ac i idad se undamen a en una mo i ación ocacional se da la
máxima disposición pe sonal pa a un desempeño lo más cuali icado posible. En nues o en o no
económico exis e una p opo ción ce cana a la mi ad de la población emp esa ial que no posee
un con encimien o cla o y un mínimo g ado de au o ealización pe sonal espec o a la ac i idad
que de hecho es á desa ollando.
4. Me i oc acia.
Es e alo a ec a al o den socioeconómico de un sis ema social, pues in luyen en dos
p ocesos básicos: La dis ibución de los bienes y de la iqueza social y, los p ocesos
mo i acionales que impelen a los indi iduos hacia cu sos de acción especí icos en unción de
las expec a i as de es ue zo que ha de ealiza se y de los bienes o con ap es aciones espe adas
po ese es ue zo. La dimensión me i oc á ica se elaciona con la acep ación de la compe encia y
la inculación del es ue zo en el abajo y el éxi o
La cul u a andaluza ecoge mayo i a iamen e alo es me i oc á icos. El 67.4% de los
encues ados es a a a o de la idea de que la compe encia es buena, es imula a la gen e a
es o za se en el abajo y a desa olla nue as ideas, y se inclina a a o de la inculación en e
el éxi o y es ue zo en el abajo, en e a la c eencia en la sue e o en el enchu e12. Casi dos
e cios de los andaluces conside a que es jus o paga más a quien ealice un abajo más
e icien e en menos iempo. Es o supond á unas ac i udes en el abajo muy posi i as pa a el
desa ollo económico, aumen ando la do ación y p oduc i idad de los ac o es, especialmen e
del ac o abajo, pues se p esume que el abajo du o y la plani icación se án ecompensados
con un aumen o de ing esos y una mejo a de las condiciones de ida. La compa ación de es a
ca ac e ís ica de la cul u a andaluza con el pano ama de la cul u a española pone de mani ies o
algunas di e encias. En el caso andaluz la balanza pa ece inclina se un poco más hacia las
a iables me i oc á icas.
5. T adicionalismo y Ac i udes ecno-cien í icas.
Es e alo ecoge las ac i udes de la población an e los cambios sociales, las cuales es án
inculadas al alo o o gado al complejo ciencia- ecnología que es de e minan e en los cambios
sociales y económicos de las sociedades desa olladas. Sin emba go, pese a sus bene icios,
incluso los cambios posi i os, po el me o hecho de se cambios, causan p oblemas de
adap ación. De o ma que las mejo as u u as se aducen en pe u baciones ac uales. La
población andaluza es más a o able a la adición, a lo pe du able. Así, un 51% de la sociedad
12 Es os esul ados de i ados de la “Encues a mundial de alo es. Andalucía 1996” pa ecen que no
concue dan con los de la “Encues a socioeconómica de Andalucía de 1987”, ealizada po el p opio
Be ica , y que señala que, en e los ac o es de éxi o y ac o es pa a encon a abajo, la población
andaluza le o o ga un impo an e peso al ac o buena sue e y a ene ecomendaciones.
andaluza conside a más impo an e la adición que la al a ecnología. También se analiza la
ac i ud pe sonal de lo andaluces an e los cambios, inclinándose la balanza hacia la cau ela.
Con as ando la cul u a andaluza con la española, puede obse a se que Andalucía p esen a en
é minos gene ales una cul u a más o ien ada hacia la es abilidad, alo a más las iejas ideas, es
sensiblemen e más cau elosa a la ho a de hace cambios y señala en mayo medida la
impo ancia de la adición.
Sin emba go, ambién se obse a unas a o ables ac i udes an e la ciencia y la ecnología,
pues exis e en la sociedad andaluza una demanda o ien ada cla amen e a da impo ancia al
desa ollo ecnológico y una conside ación posi i a de los e ec os p ác icos de los a ances
cien í icos. El 57,9% de los andaluces conside a impo an e el desa ollo ecnológico en e a un
52,6% de los españoles. El 43,4% de los andaluces opinan que los a ances cien í icos ayudan,
mien as que sólo un 20,6% piensan que pe judican.
El adicionalismo es una ca ac e ís ica cul u al que puede obs aculiza el desa ollo. Es lo
que Ha ison denomina “en oque empo al de la isión del mundo”, que en es e caso se o ien a
hacia el pasado, pe judicando la posibilidad de cambio y p og eso. En nues o modelo, el
adicionalismo pod ía in lui en las ac i udes an e el abajo y ac i udes emp esa iales, an o en
el modo de desa olla la ac i idad como en la di e si icación de ac i idades, aunque ello uese
en bene icio de la p oduc i idad de los ac o es. Sin emba go dada la ele ada o ien ación ecno-
cien i ica, es e adicionalismo no se opone a la inco po ación de a ances y desa ollo
ecnológicos que no sólo compensa ían lo an e io aumen ando la p oduc i idad de los ac o es,
sino que mejo a ía la do ación de ac o es p oduc i os, en conc e o del capi al.
6. P o eccionismo económico labo al.
Es a dimensión alo a i a se e ie e a las medidas que a ec an al lib e come cio y lib e
ci culación de abajado es. Se obse a una cla a endencia p o eccionis a en la sociedad
andaluza. Así, es de cada cua o andaluces se adsc iben a alo es p o eccionis as en e a la
en a de p oduc os ex anje os y en e a las es icciones de abajado es ex anje os y, un
71,6% de los andaluces es án de acue do con la siguien e a i mación: “cuando los pues os de
abajo escasean los emp esa ios deben da p io idad a los del país sob e los emig an es”, lo que
hace e e encia a una conduc a es ic i a de la p opia sociedad ci il que exp esa una cul u a de
la exclusión de abajado es ex anje os en el me cado nacional a a és de compo amien os
sociales. Compa ando la cul u a andaluza con la española se obse a que los andaluces
mues an más necesidad de p o ección en e a los p oduc os de o as economías. Exac amen e,
el 72,4% de los andaluces señala que se debe limi a más la en a de p oduc os ex anje os
en e al 66% de los españoles. Po el con a io cuando la limi ación se e ie e a la en ada de
ex anje os, cla e del desa ollo u ís ico de es a comunidad, el andaluz se mues a más abie o
que el Español. La ac i ud limi ado a de Andalucía en es e caso es del 18,5% y la española del
27,45%. No obs an e cuando se a a de la disposición del emp esa io a da p io idad a los
nacionales sob e los emig an es en el abajo las di e encias en e Andalucía y España es muy
educida.
Es a men alidad p o eccionis a, a ni el come cial, pe judica al desa ollo económico,
eliminando las opo unidades del emp esa io de compe i con emp esas ex anje as y, en
consecuencia, de adop a mé odos de ges ión a anzados y es a egias expansionis as en el
come cio in e nacional. Como señala el p o eso Guzmán, el ca ác e excesi amen e
co po a i o del me cado ha cons i uido un impo an e eno a la expansión y mode nización del
sec o emp esa ial. Po la an o el p o eccionismo a ec a al dinamismo del emp esa io andaluz.
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