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Las procesiones de Semana Santa en las opiniones públicas local, regional y nacional

Orive Riva, Pedro

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Las procesiones de Semana Santa en las opiniones p~blicas local, regional y naeional * DI: Pedro Orive Riva ** ospecho que algunos participantes podrian exclamar: iquC hace en esta Universidad andaluza un catedritico de Madrid! Incluso oh-os suhiendo un escal6n m;is podrian inquerir: jc6mo se alreve a hablar dc procesiones en la <<capilla sixtina,, de las manifestaciones pasionales, que es la monumental Sevilla, dechado de riqueras y tsadicioues espirituales, culturales y artislicas? Donde cualquier ciudadano sabe, 6 al menos Cree saber, que es cosa distinta, todo sobre la etiologfa, evoluci6n y vivencia actual de sus hermandades y cofradias, de suerte expuestas a un verdadero reto cara a 10s nuevos siglo y milenin, aunque eso sf, en el rondo donde no cabe poner en juego la autenticidad dc la moral religiosa y la 6tica social que las alienta. Pueden equivocarse, y mucho, quienes fijijjndose s61o en 10s signos mundanos dominantes en las procesiones andaluces de Semana Santa -bullicio y canto, entre ellos-, no adviestan aver que no son tan artificia1es;pues buena pa+ de las gentes saben tomArselo en serio cuando hace falta. Basta hacer un Rocio enlre cllos agotador donde lo haypara reforzar la observaci6n. Tses dias en la carreta 6 andando hasta llegar a1 Santuario sin como- ' Conferencia pronunciada en el '7 Encuenllo sobrc Infoirnaci6n Cofiade". "" Catedijtico de Estrucruia de ia Informaci6n Periodistica en lii Facultad de Ciencias de la Inionniici6n y director del Deparkamento de Periodismo I1 de Pa Universidad Complutense de Madrid. didades unen e identifican en serio para el resto del aiio. Y si bien de noche se divierten y juegan a tope, de inaf~ana lo primero es ir a Misa. Como ustedes tienen el derecho de una explicaci6n a1 respecto se lo voy a hacer volviendo a enunciar la mera leclura del titulo de mi conferencia: irLas procesiones de Semana Santa en las opiniones publicas local, regional y national.. Pretensi6n comprenderfin muy lejana de lo abordado en anteriores y posteriores paneles de este i.1 Encuentrox sobre la Informaci6n en Semana Santa donde acaban de intervenir verdaderos expertos de aqui. Supuestas mis lineas de investigation cientifica, centradas en las Comunidades ~ut6nomasl y el Estado espa5012, lo 16gico era que intentara esbozar en este inomento la formaci6n de las opiniones piiblicas en ambos niveles tenitoriales, en tomo a materia tan dificil de plasmar -la religiosidad-, necesitada del dominio de sucesivos enfoques, ante la exislencia de diversos modelos de procesiones. Para describir tales opiniones con cierta aproximaci6n no queda mis remedio que hablar de disonancia cognoscitiva, entre la realidad y lo vehiculado; de informaci6n oculta, midos, poder y disponer; y en suma de manipulacibn, porque semejantes ehandicapsn tambikn afectan a la vida intema de hermandades y cofradias y la operatividad exterior de sus procesiones de Semana Santa en cada nivel territoria ENTIDADES VIVAS Las hermandades y cofradfas son entidades vivas, concitadoras de voluntades y esfuerzos. En cuanto centros de inter& hu~nano de alta temperatura tambikn estfin expuestas a teusiones y criticas intemas y del exterior, pero cualquiera que scan su grado y repercusidn terminan diluidas y el nucleo troncal de su existencia y operatividad resulta indestructible. Nada ni nadie puede acabar con su poder. Por eso las preguntas respecto sus puntos neur&lgicos no tardan en aparecer: - LSe parece algo la visi6n que de las hermandades y cofradias dan 10s Medios Informativos (Prensa, Radio, TV, Video, etc.) de la realidad de cada modelo? - La Semana Santa de mi localidad o ciudad que lratan esos Medios, Les la ORIVE RIVA, P.: Comunicologfa Rexional. Fraguu, 3" edici6n, Madrid, 1985, ps. 1-58. 2 ORIVE RWA, P.: Los cspofiules anie 10s telediarios. AECAS-Editorial Ciencia 3. Madrid, 1988, ps. 98-162. adecuada o por el contrario una mera entelequia, fruto de los intereses comerciales dia a dia mis operativos en algunos de ellos'? - iQu6 cantidad de flujos infonnalivos se ocultan? j,A quiin perjudica o beneficia de materializarse? j,EstBn o no preparados los profesionales de la Informaci6n que 10s tratan? 1 - iQui frena a cicrtas hermandades y cofradfas a no dar suficientes datos de 10s principales hechos generados en su inierior? En la praxis cualquiera de esas interrogantes ahren un mar de incertidnnlb~-es. Penselnos a modo de ejemplo en el debate pennanente ante d recienic despliegue de materiales innovadores (separatas, videos, medallas, etc.), casi siempre rayando el hombardeo publicitai-io y comercial. Esto ultimo algunos lo resuelvcn justificando la cerraz6n informativa de algunas hermandades y diciendo que no se puede dejar carta hlanca para quc determinados medios subviertan el enfoque pasional y s61o busquen elevar el ranking de circulaci6n para ganar ingentes cifras de dinero. Los dilemas en tomo a una prohlemitica asi de candente alcanzan tonos sorprendentes en las poblaciones de Semana Santa extraordinaria, en cabeza la de Sevilla, siempre de campanillas, cuyas manifestaciones, a juicio de su alcaldesa, Soledad Beceml, penetran todos ins poros de la vida entera ciudadana, siendo mAs que un hecho reliuioso, una realidad social, econ6rnica y cullural poderosa dc rclieve, P incluso internacionai. AUMENTO DE FLUJOS INFORMATIVOS PASIONALES I Junto a esto y de rebole este complejo panorama explica el crecido aumento cuantitativo (y c~ialitativo) de 10s flujos informativos pasionales vehiculados desde el doble frente de unos Medias Impresos y Audiovisuales cada dfa mejor equipados tecnol6gicamente (cl color y el video estin siendo definitivos) y preparados para tratarlos. Por ende pocos podrtn dudar de que al Brea de especializaci6n infonnaliva religiosa sea preciso adherir una nueva subirea de hermandades y cofradias, urgidas ambas de una reflexibn puntual acerca de la forma de hacer y prospectiva dc los profesionales y las organizaciones comunicdtivas imnplicadas, aunque siendo siempre conscientes de las dificultades propias de la lglesia que hoy se siente un lanto alejada porque las gentes no van como antes. Y, en esta linea, de la practica inexistencia de una reflexi6n pastoral responsable sobre hermandades y cofm-adias cuando en estos tiempos camhiantes y desa- rraigados de la trascendencia, en particulrulas procesiones expresidn iiltima visible de ambas-, aportan uno de los escasos instmmentos para eentusiasmarx ahora que tanto escasean los signos piiblicos de religiosidad. HECHO TNFORMATIVO DIFERENCIAL Justamente hace menos de un afio en mi Preg6n de Semana Santa, 1.995, pronunciado cn la ciudad manchega de relieve universal. Valdepefias, portico de entrada de Andalucia, anticipk la nocidn de este tipo de hecho infonnativo diferencia1 y entraiiable, de por sf emotivo, senlimental, embargado del fervor colectivo, aun a pesar de albergar ciertas dosis de fanatismo e incultura. La alusion al fanatismo en este contexto acaso precise de la atenuacion de ser ouna tentacion consustancial a1 hombre, en la que todos hemos podido o podemos caer -observa Pinillos-. Pero, para un cristiano que aspire de verdad a serlo, jamas puede ser otra cosa que una tentacion que debe procurar deshechaw ... %Mas bien, el espiritu cristiano debe esforzarse en prevenirlo, con el ejemplo a ser posible>>3. Polarizado en el diario quehacer del modeslo costalero que pudiera pecar de cieao fanatismo, la llamada a1 esfuerzo preventivo estA llamado a ser el mejor servicio a prestarle desde la infraestructura de cualquier hermandad y cofradia, mhime si a ello se acompaiia alguna dosis de inculh~ra. En la vida real esto suele ocumr y es una listima que se hable tan poco de la labor social, cultural y religiosa intema y extema que hacen. Un becho infonnativo-periodistico con la virtualidad afiadida de resultar cada vez mas atractivo pdra los <News Media,, -principalmente la TV por Cable, via hacia una nueva era comunicativdy que en tbminos generales constituye un verdadcro reto a los Medios de Comunicacidn, mrgidos estos momentos de un Periodismo mis comprometido con la sociedad, y menos obsesionado por la politics. Un Periodisino mis modesto, absolutamente enrairado en la vida y costumbresx4. A este respecto, y la bipdtesis la habiamos expuesto en una anterior conferencia en la Universidad de La Ribida, rilas predicciones cientificas mis solventes sekdlan como desde aqui hasta finales de siglo y nacimiento del tercer milenio las organizaciones comunicativas se van aver obligadas a desplazar huena parle de esos contenidos politicos dominantes, hacia otros mas diversos de corte social, educdtivo, 3 PINILLOS, J.L.: aEenorncnoiogia del fimatismo~, Faniilirmo y Cristianismo. Colcgjo San PabloCEU, Wladrid, 1983. p. 29. 4 ORlVE RIVA, P.: sPreg6n I.9958>. Senzunu Sonrn VolairIepeAas. Ciudvd Reill, 1995, p. 9. recreativo y de calidad humana, verdaderos requerimienlos de la sociedad postindustrial, dentro de la cud poblaciones cada vez mh altas serin retiradas precozmente del trabajo activo, y donde por primera vez porcenlajes significativos de ella, principalmente los j6venes, jam& conseguirin un puesto de babajo estable, abrikndose a otras fovmas de hacer entre ellas el teletrabajo y el trabajo en la casa~*. Este tipo de acontecimiento aludido, ademis resulta ideal a la hora de producir mensajes mediiticos, dado que en su propia esencia comporta el miximo posible de elementos constitutivos candentes: imigenes (en ocasiones vivientes), palabras altisonantes, mlisica, dramatizacibn, misterio, sentimientos, fe. DIVERSDAD REGIONAL DE LAS PROCESlONES DE SEMANA SANTA Claro si se prclende tomar noticia puntual de la envergadura de estos aconlecimientos es precis0 conocer mejoiPas PI-ocesiones de Ias principales Comunidades Autonomas, porque cada tiema posee un orden dislinlo de sensibilidades y fomas de maiiifestar piblicamente sus sentimientos y creencias religiosas, artisticas, culturales y sociales. De entrada el periodista especializado tratari mejor la Semana Sanla sevillana si antes se ha esforrado en conocer y vivir, primero, la de su propia ciudad, per0 luego la del resto de Andalucia, y fiualmente aigunas de las mis significativas desmolladas en las restantes Cornunidades AutClnomas, sin menor duda las vecinas. Mixime en una coyunlura donde los Medios Informativos al aproximarse la Cuaresma, y no digamos en 10s dias claves de la Seinana Santa, licnen la virtualidad de captar 10s acontecimienlos de foma instantinea y universal. El encadenamiento de periodicos, estaciones de Radio y PI-ogramas de Televisibn, asegura estos tiempos una circulaci6n extensiva y cqntinua de flujos pasionales. QLIC bien puede contextualizarse su trabajo periodistico sobre cualquier hermandad o cofradia si se liene la oportunidad de investigar datos acerca de las poblaciones de Semana Santa extraodinaria. Del tenor, por ejemplo, de Andlijar, que venera la Virgen de la Cabeza y, precisamenle durante la noche del 11 al 12 de mayo, cuando para conmemorar el act0 de la aparicion, la cofradia local organiza unos actos festivos y religiosos con invitaci6n a otras cofradias, en el Cerro, que alberga el santuario6. 5 Ib. TORIRIO, I. Cy CORCOLES, J. V.: Anddjai Ronterin de in Virgen de ia Cabera. Edil Everest, S. A, Madrid, 1982, p. 140. Aquellas otras que presentan singularidades contravertidas del tenor de Ins desfiles Biblico-Pasionales de Lorca (Murcia), entre la rivalidad de las Cofradias Blanca y Azul donde, en frases de Salvador Rueda, ~Desfilan como on mudo de portentos, coronas, alas, sedas y armaduras y el oro hecho bordados y locuras que salpica de luz, telas y vientos. Angeles, Patriarcas, Dignidades Simbolos y Divinas Majestades pasan entre oleadas de grandeza. Y asombra aquel desfile nunca visto cual si la fiesta consagrada a Cristo fuese el juicio final de la Belleza.. be 0 la Pasidn Vivieute de Viernes Santo en Castro Urdiales (Cantabria), uhaciendo dudar a los visitantes foraneos si realmente esth en el siglo XX o en el primero de la Era Cristianan, en frase de Luis Magaz Jimeno, presidente de la Asociaci6n Cultural Pasi6n Viviente7, promotora de la procesi6n. Semejante riqueza de ingredientes y matices de este tipo de acontecimiento informativo-periodistico no puede ignorar la existencia de riesgos a1 convertirse luego en noticia. Pues ambas fases se diferencian en que aqukl es el campo semidtico de la noticia, mientras 4sta es m6s bien la conEormaciOn a que da lugar el tratamiento diferencial sobre la actualidad dado por cada organizaci6n comunicativa. La segunda -noticiaen el quehaccr de hermandades y cofradias, imbuidas de las peculiaridades regionales, sobre todo durante las procesiones de Semana Santa, requiere de Ins profesionales y organizaciones informativas un criterio responsable para discernir entre 10s jmbitos mundano y creencial o festivo y religioso con frecuencia gestados entremezclados o adheridos a otros flujos provenientes de la coincidencia con la ola de vacaciones y la aflnencia de cxtranjeros (afincados o tunstas). Vehiculindose este tipo de flujos frecuentemente en las secciones, cuaderni110s especiales o suplementos mnonogr&ficos, con la adjetivaci6n ReLigih, se justifica alguna consideracidn previa. La profesora Concha Fagoaga y yo incluimos dentro del cuestionario de la primera linea de invesUgaci6n de contenidos especializados, pasado a todos 10s directores de peri6dicos entonces ejercientes en el curso ~ ~ 7 MAGAZ JIMENO, L.: ~Kecoidatuiio~, Pasid,, Viviente. 10 aiios de uno Historia 20 ~iglos de un Acontecimienro. Caja Cantabria, Castro Urdialcs (Canrubka).), 1994. 1973-74, este asunto, cuando ni siquiera se mentaba el fendmeno de la especializacidn periodisticax. Los veinte directores de peri6dico qne respondieron entonces aportaron diecisiete alusiones, puntuales, proyectivas para tipificar 10s rasgos diferenciales del informador del Area: sacerdote a ser posible (21, formaci6n doctrinal (Teologia e Historia de la Iglesia) (Z), eslar al dia con suficiente informacidfl2), objetividad (Z), no necesariamente eclesiistico (I), seglares con necesaria preparaci6n (I), afinidad con los temas religiosos (I), tener en cuenta que la religidn es un asunto privado y no del periodista (I), sentido de la responsahilidad moral y social (I), sentido comdn (I), criterio (I), rigor expositivo (1) y ndoctores tieneo (I). Tomadas en su conjunto de referente, desde ese momento inici6 otra linea de investigacidn -0perativa todavia estos dias-, con la hipdtesis de averiguar hasta qu8 grado interesa al pdhlico la temitica religiosa y su opinion acerca de lo leido, escuchado 6 visto. Y luego, intentar evaluarlo para, en vista de 10s resultados, extraer metodologias capaces de lograr la convergencia de las organizaciones comunicativas, 10s informadores y colaboradores en la materia y las instituciones sociales bisicas, y en definitiva mejorar las actitudes y contenidos, si cabe, de todos. Ademis existe una desproporcidn enme la riada de los flujos vehiculados cada Semana Santa por determinados Medios Informativos y la escasa, cdsi nula, reflexi6n y comentarios provenientes de 10s principales focos de decisidn religiosa, cursos, seminarios y joruadas. A ello se debe la huena acogida manifestada por este a1 Encuentron, merced a la fina sensibilidad cientifica del profesor GSmez y Mkndez, pionero en este imbito de investigacidn comunicativo. EL INFORMADOR RELIGIOSO Y COFRADE Para la linea seguida por nosotros se tuvo en cuenta, desde el principio, la distincidn entre Informacidn Religiosa y Periodismo Religioso. <<El informador sohre noticias religiosas -advierte Blizquezdebe actuar con la competencia y responsahilidad exigibles a cualquier otro informador. La libertad es un derecho humano fundamental, que debe ser respetado y tratado con la misma objetividad e imparcialidad que cualquier otro asunto de inter& pfiblico>,9. El autor insiste en <<criterios rigurosamente profesionales, evitando por igual el estigma clerical como el laicismon .... <La teologia y la vida cristiaua tienen su 8 ORIVE, P. y FAGOAGA, C.: Lo e.ypecioliraci6n en el Periodirmo. Dossat, Madrid, 1974, ps. 5-6. 9 BIAZQUEZ, N.: Eiicn y Mrdios de Comunicncidn. Bibiioreca dc Aulores Crisrianos, Madrid, 1994, p. 309. propio lenguaje codificadonlO. Sin embargo, ello no impide que este tipo de infomador, como advierte el Padre Unciti, no pueda escribir del <<misterio de Dioss, nmisterio de Cristo,, 11 r<misterio de la Iglesia~, ncomo quien escribe de toda otra realidad temporal>> l l. Cuestidn sensible en extremo e introyectable en la vivencia del bacer periodistico, puesto que aese comunicar e informar sobre estos amisterios>r con la calidad de tono, amor y adhesiirn al ministerio qne se est6 ejerciendo, no implica xomo alguno podria sentirse tentado a pensarun rebajamiento de la objetividad profesional>>12. Observaciones con las que estamos de acuerdo, en cuanto ayudarin a tipificar la funcidn del periodista especializado de esta subhea a que mis adelante nos referiremos y a reforzar argumentos para que las organizaciones comunicativas no sean ~'ictimas de la instrumentacidn del becho religioso para fines politicos partidistas, nacionalistas 6 de mera competencia mediatica. Curiosamente en 10s intirvdlos propios de cada Semana Santa, elegimos una ciudad o localidad distinta, dotadas de hermandades y cofradias de enorme proyeccion y donde a su vez se desarrollarjn procesiones impoaantes, con objeto de estudiar el impact0 en la opini6n pplibca de lo vehiculado a1 respecto por 10s Medios de Comuuicaci6n colectiva sobre todo la Prensadurante veintiun dias (10s siete propios de la celebraci6n y sendos periodos temporales idinticos de antes y despuis del acontecimiento). Y en sucesivas ediciones distingu. tre las rntinas o el ensayo de estrategias innovadoras aparecidas en sus secciones y programas. Hasta 1998-99 no esth prevista la finalizaci6n y publicacilin de resultados del trabajo conjunto, pero ello no obsta para que nos fijemos ahora en el increment0 cuantitativo de 10s flujos religiosos en general (habiendo superado en porcentaje la de alguna seccidn antes por encima de religidn), el recrudecimiento de la tradiciond disonancia del binomio realidad-contenido vehiculado, y la aparici6n de nuevos uhandicapsn en la forma de entender y operar de las instituciones sociales bisicas en relacidn a las orgaiizaciones comunicativas e informadores y a la inversa. Estos fen6menos reclaman una cuidadosa atenci6n a la hora de incorporar a las plantillas de las redacciones de periodistas o colaboradores de religi6n, responsables, per0 a vez 10s dem6s agentes deben estar aleaados. Pues aesas diierentes lo Ib., ps. 310-31 1. " UNCm, M.: *La Igiesia, Misterio y Aconlecimienton, La Igiesia dato iqbnnativo. Ediciones Paulinas Madrid, 1.981, p. 31. lormas de hablar y de actuar en pfiblico hemos de aprenderlas todos -afiade Eliz; quez-, predicadores autknticos del Evangelio y profesionales de la Information, si queremos llegar a un entendimiento razonable con la audiencia, que cada vez estari mis interesadan13. A su vez 10s directores de Medios han de estar muy receptivos a1 flujo de emas y articulos ocasionales provenientes de personas que desean manifestar sus ideas y noticias. El <<feed-back. ocasionado puede ayudar a mejorar 10s contenidos en su conjunto. M.kime si encima disponen de la enriquecedora experiencia de costalero 6 miernbro de alguna Hennandad y Cofradia dotados de espfritu cririco. Por eso a medida que se profundice y extienda su grado de especializaci6n subirin sensiblemente ios techos deinformaci6n sobre las ictividades dc hermandades y cofradias, y en definitiva de las procesiones de Se~nana Sanra. Nuevo entorno profesional llamado despubs a ensayar erta dosis de Periodismo de Investigacibn, estrategla tan en boga estos dias efispaiia. Y de por sf llena de cuestiones a desentrafiar, eso sf con inimo de mejorar su funcionamiento. Para Reig, por ejemplo, adesde las dkcadas centrales del siglo XIX y, sobre todo, a lo largo del siglo XX, paralelamente a la conformaci6n de la Semana Santa tal y como es hay, se ha venido dando un proceso de aprapiaci6n de 10s cargos directivos de cofradias popnlares por personas de la burguesia media y alta, cuya exuacci6n social no responde a la composici6n de las cotiadia~>>~~. Desde la sensibilidad caractenstica de esta estrategia periodistic'a, la cuesti6n aludida puede ser intereiante contemplarla, porque entonces se verj en cada caso concreto si el fendmeno sigue vigente 6 mis bien esti dando paso a nuevas lrayectorias humanas en consonancia con el nuevo siglo. Hoy en ciertos lugares, por ejemplo, viene experimentindose un mayor inter& del pueblo por la liturgia y, entre tanto, nadie lo ha analizado en sus causas y efectos, a pesar de lo interesante que resultaria para 10s demBs. En el caso de Castro Urdiales, antes aludido, pudimos investigar el impacto alcanzado por la difusih, a trav6s de una red magnetof6nica, de textns y frases biblicos, en unos tonos que polarizaban la atencidn de propios y extraiios. La ciu- '3 BLAZQUEZ: o. c., p. 311. 14 REIG, R.: Rsligidn y reiigiosidadpopuiar m Andoiucio. Edicioncs Liberturias, Madrid, 1989, p. 50.