Rentabilidad funcional de la construcción pronominal en los seis primeros autos de La Celestina
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RENTABILIDAD FUNCIONAL DE LA CONSTRUCCION PRONOMINAL EN LOS SEIS PRIMEROS AUTOS DE LA CELESTINA* CARLOS MLL~NDEL QUERO Universidad de Zaragoza 1. La presente comunicaci6n tiene por objeto el analisis y discusion de la rentabilidad funcional de 10s verbos registrados en construction pronominal en 10s Autos I-VI de La Celestinal, con especial atencion a aquellos que ofrecen una mayor riqueza de constmcci6n y que actualizan mas de un significado. Para ello, nos ocuparemos de definir la constmcci6n pronominal, sirvikndonos de las explicaciones recogidas en Cartagena (1972) y Martin Zorraquino (2002), y observaremos c6mo se manifiestan estas construcciones en nuestros materiales repasando 10s distintos valores de contenido descritos en el texto de Martin Zorraquino (1976). Este trabajo esta enfocado desde una perspectiva estrictamente lingiiistica y obedece a una vision estmcturalista de la lengua, en tanto que no se limita exclusivamente a1 analisis de las constmcciones pronominales, sino que tambien abarca aquellas constmcciones en las que el mismo verbo no aparece con pronombre reflejo, lo que nos permite establecer un interesante sistema de oposiciones funcionales. * La presente comunicacion ha sido elaborada a partir de un trabajo prescntado en el primer aiio de mis Estudios de Tercer Ciclo, dentro del curso i(Aspectos sintkticos del espaiiol medieval: el objeto direct0 preposicional y las constmcciones pronominales)>, impartido por la Dra. Maria Antonia Martin Zorraquino. Qucde aqui constancia de mi agradeci~niento por sus observaciones y orientaciones, qne me han sido muy iltiles. Asimismo, quiero mostrar mi gratitud a1 Departamento de Education y Ciencia del Gobierno de Arag6n por la concesion de ma beca de investigation con Referencia n.' B16912003, que me ha permitido realizar mis Estudios de Tercer Ciclo y comenzar una tesis doctoral sobre la sintaxis, semantica y pragmitica de las particulas de modalidad deontica de tipo emotivo-afectivo, que actualmente csti sicndo t-ealirada bajo la direccion de la Dra. Maria Antonia Martin Zorraquino. Nuestro objeto de estudio se limita a una muestra significativa-superior a 10s trescientos cincuenta ejemplosque se corresponde con todos 10s casos de verbos en constmccirin pronominal registrados en 10s seis primeros Autos de la obra. Todas las citas ofrecidas en esta comnnicacion han sido recogidas a partir de la edicion de Peter E. Russell, publicada poi CILicos Castalia en Madrid en el aiio 1991, con indication expresa de las paginas en las qne se insertan los fragmentos referidos.
2.1. La constmccion pronomiilal (CP) es una estructura en la que encontramos un verbo y pronombre personal atono reflejo que coincide en niunero, persona y referido verbales2. La descripcihn de este tipo de constmcciones por parte de las gramiticas tradicionales ha sido objeto de una gran controversia, principalmente por las distintas denominacioncs que se han ofrecido para estas oraciones3. La mayoria de los gramiticos han caracterizado las oraciones reflexivas como aquellas en las que una inisma persona es agente y paciente a la vez, lo que les ha llevado a asignarles rasgos propios de lo activo y de lo pasivo4. El prohlema de esta consideracihn estriba en que las relaciones entre 10s elementos de estas unidades no son siempre iguales, por lo que no podemos explicar todas estas constmcciones ((coma si el valor semintico -el significado del termino reflexivo huhiera de estar siempre presente en ellas)) (Martin Zorraquino 1979: 21). Por otra parte, conviene aclarar que, aunque 10s efectos de sentido de las construcciones pronominales ofrecen una Ban variedad y riqueza debido a la libertad expresiva de 10s hablantes, 10s significados o valores de contenido se ven reducidos considerablemente, de acuerdo a una sene rasgos de tipo semantic0 y sintictico5. 2.2. Al estudiar como se manifiestan las construcciones pronominales en nuestros materiales, reconocemos distintas variantes de contenido que 110s pernliten establecer una clasificacion de 10s valores que actualizan6. Asi, distinguimos once gmpos de constmcciones, que inteiltaremos sintetizar en las paginas que siguen. Parece opomno recordai al respecto la definition ofrecida por Nelson Cartagena (1972: 21) en la introduceion a su excelente libro sobre las construcciones pronominales: oConsideramos como tal a todo sintagma verbal qne contenga aiguno de 10s pronombres persanales itonas me, te, se (no variante de le-les), nos u as, en concordancia de persona y ninuero con la forma verbal respectivaa. Como apunta Martin Zo~~aqnino (1979: 21): ((Parte no pequeiia de culpa de 10s defecttos aludidos corresponden, quirk, al uso del termino, reflexivas o rcflcjas, comun para englobar a las oraciones de que tratamos, y al empleo de ma definici6n de las mismas ya cristalizada, transmitida casi mtinariamente de una gramatica a otra, qne, juntos han dificultado el enfoque objetivo de 10s datos de la lenguan. Esta caracterizacion se asemeja a la formulacihn de Jean Stefanini (1962: 94): xle pronominal apparait colnme une voix de synthese unissant en elle actif et passif)). Sin embargo, a pesar de esta coincidencia con la consideracihn del valor que se da a lo reflejo en muchas gramiticas tradicionales, StCfanini se decanta por el thnnino pronominal para referirse a estas constmcciones: oNons adoptons en effet le tenne pronominal crie par DANGEAU, d'abord parce qu'il est devenu -peu a pen et non sans difficult& le plus courammenl employ6 pour desiener les formes aue nous etudionsa. . . 5), donde se ofrecen algunos de 10s rasgos que favoreceir la cxplicaci6n de estos valores mediantc el establccimiento de oposiciones funcionales. Las valot-es descritos en Martin Zorraquino (1976: 61 6-627) nos han servido de punto de referencia para la clasificacion de las constmccionss pronominales recogidas en nuestro corpus.
RENTABILIDAD FUNCIONAL DE LA CONSTRUCCION PKONOMNAL 361 2.2.1. El primer tipo que se destaca en nuestros materiales es el de las ccreflexivas directas)). En estas oraciones el pronombre reflejo realiza la funcion sintactica de complemento directo y se refiere a un ente real y especifico, que coincide con el que desempeiia la funcion de sujeto. Este tipo de oraciones representan un tipo de transitividad especial, en la que el sujeto activo animado generalmente de personase identifica con la funci6n semantica del agente y el complemento directo afectado con el papel semantic0 del experimentador. En estas oraciones el pronombre de la serie refleja sepuede oponerse a 10s de la serie oblicua lo (Ie), la, 10% las, que funcionan como complemento &rccto, Veamos algunos ejemplos: (la) Otros se ganan por malos, 277 (cf: Si no la he ganado con la lengua, 320). (lb) quando se vido en las aguas de la fuente, 322 (cf.: jhda, viela y dcxa a mi para siempre!, 237). A1 analizar estas construcciones reflexivas, Cartagena (1972: 51) observa que el proceso ctno pasa a otro, sino al agente)), de donde resulta que la forma pronominal se puede entender como un ((morfema de no oblicuidad)). Este tip0 de construcciones pronominales puede expresarse en todas las personas gramaticales, ofreelendo oposiciones con pronombres de la serie oblicua: (Ic) yo me pierdo pot bueno, 277 (cf: quanto 4 la perdiere, 238). (Id) vema el dia que en el espejo no te conozcas, 310; (cf.: jc6mo lo sabes y la conosces?, 241). (le) piensa ser mas digno de lo que te reputa* 228 (cf: 10s que en algo como ti las reputaron, 225). (If) Si le dexo, matarse ha, 216 (cf: si entro all&, matme ha, 216). 2.2.2. Ligadas alas anteriores estan las construcciones weflexivas indirectas,:, menos frecuentes que las reflexivas directas en nuestros materiales. Al igual que estas ultimas, llevan un pronombre reflejo que represents un ente real y concre- to, si bien, en este caso, realiza la funcion de complemento indirecto. El pronombre reflexivo se de estas oraciones se opone a 10s de la serie le, les, desempeiiando idkntica funcion complemento indirecto- a la que cumplen ios otros pronombres atonos en las oraciones transitivas: (2a) Quitarse ha el velo de la ceguedad, 276 (cf: que no le qnitaron la toca por ello, 285). Como seiiala Alarcos (1970: 215), ccla sola diferencia formal de esta construcci6n respecto a la anterior consiste en la presencia de un sintagma o un referente inequivoco de implementacion junto al nucleo incrementado por Isel)). A1 igual que las reflexivas directas, estas construcciones pronominales pueden aparecer en todas las personas gramaticales, ofreciendo una oposiciirn con ias construcciones transitivas. Sirvan de muestra 10s siguientes dos casos:
(2b) 76 te lo diras, 220 (cf.: Yo te lo did, 233). (LC) diose en la frente una grandpalmada, 343-344 (cf: danlcs siempre crudos martirios, 355). 2.2.3. El siguiente tip0 de construcciones pronominales es el de las ((medias dc iiiterC-s)), tradicionalmente denominadas ctreflexivas de interis)), que se eucuentran muy proximas a las reflexivas indirectas. La diferencia entre ambas ionstl.ucciones estriba en que en las medias de interis el prono~nbre reflejo no en;ra en oposiciirn con 10s pronombres itonos de la serie oblicua le, les como ocurria con el valor reflexivo indirecto-, pues el pronombre reflexivo de las cons- +-.. .r,cciones medias de inter& se opone a su propia ausencia. Veamos algunos ejemnplos: (3a) no digan que segaia holgando el salario, 282-283 (cf . lo que con trabajo gmo, 308). (3b) Bien se lo merece esto y mas, 315 (cf: Bien la has merec~do, 320). (3c) padecase 81 su dolor, 31 8 (cf: padezco mal, 277). En estas frases en las que, a1 igual que en las reflexivas indirectas, encontramos un complemento directo determinado, el pronombre parece cumplir un papel afectivo, enfatico o expresivo. Asi, la presencia o ausencia de este pronombre, denominado en algunas gramaticas ((dative superfluo)), no produce una modificacion de 10s elementos argumentales de la estructura proposicional y parece gramsticalmente redundante. Este reflexivo de inter& puede manifestarse en todas las personas gramaticales. As1 lo adveaimos en nuestros materiales donde, ademis de 10s ejemplos citados en tercera persona, encontramos tarnbikn el pronolnbre en primera y segunda persona: (3d) asst me padezco su ahsencia y tu presencia, 275 (cf.: lo que yo hepadecido, 236). (3e) Escuchatelo tu todo, 343 (cf: Escucha, 248). 2.2.4. Las construcciones pronominales reciprocas use caracterizan, en terminos tradicionales, por tener un sujeto plural y un complemento, directo o indirec- to. id&s,tico a1 sujeto y relacionado con 61, a travis del verbo, en forma reciproca)) (Martin Zorraquino 1976: 620). Conviene recordar que no existen verbos propiamente reciprocos, sino verbos qut se manifiestan en construcciones pronominales reciprocas, pues, como seiiala Alarcos (1970: 215, n. 4): ((El hecho de que un sujeto plural se refiera a dos o .a- ,,d, .. s entcs de la realidad entre 10s cuales se establece una actividad mutua, es cue~ti5n de pura snstancia que no se refleja en la forma del contenido)). En nuestros materiales unicamente encontramos cuatro ejemplos en los que las conslrucciones pronominales actualizan este valor reciproco. La siguiente oraci6n corresponde a las que tradicionalmente denominamos c~reciprocas directas)), .en las que se da una pluralidad de elementos l&xicos en el sujeto y en el complement? directo.
(421) Calla, sefiol-a, que Bl y yo nos entendemos 351 La interpretation reciproca de este tipo de oihciorte, sb: yu,:;, ,,L: ;..,L;vi~ por la presencia de un increment0 cmo el adverbio ;nu!uz13:co;?. ,~ri;.l." : ,,,. nuestros materiales no hemos encontrado dichi~ c.itmpltii~er~iacibIr. En otro de los ejemplos, la construcci6n pronominal achLlaPiza el vsl!or rreii)ii>- co indirect0 por la presencia de un complernmto directi; (;i iarrsc>::iiz:;;,J .;. ii. oraci6n: (4b) iY todo esso es lo que te castigb y el conocimiento que os trnfa.9~~':. 2:3i!. 2.2.5. Las oraciones caeflexivas mutuas)) guardan clarl:. relacihc con lag :,x:;.rr cas, pero se distinguen de ellas porque presentan mas pssibilidrdes cans-vc- cibn diferentes desde el punto de vista sintagmitieo. La ambigcedacl intr: s:,:ia->c tipos se produce cuando el sujeto de estas construcciones apareco en flura;: (Sa) co~no seays en edad dispuestos para rodo l!n,?le de plazrr. en q~!? nis !v!c.: mo$os que 10s vicjos se juntan, 260. (Sb) que otro dia se vemi en que miis nos veainos, 306. De otra parte, las reflexivas mutuas adiniren tanbitn una construcc;nn 1c.3 sujeto en singular y con un complemento en ia ecfmi 6i-i prdicado, in;1~t,:,i:l~, por la preposicibn cony, en menor medida, per la pae2osicib11 3- E? tzlc: c -. trucciones, el elemento introducido por la preposition conforma jmto a! prcr:r-ir bre personal el complemento direct0 de estas oraciones. Registramzx ?re L;:.P-:- plos de este tipo: (5c) Ponese con clla en razones, 297. (5d) por que sepas fazer diferencia de fablu quandn COAT hfel~iiirea le ve~s; 3.5'2 (Se) Y assi, Parmeno, me despido de li, 261 En estos casos desaparece cualquier posibie ambigiiedad con !as co nes reciprocas, puesto que estas ultiinas exigen una pluralidad ex el 61 sujeto sintictico que les iinpide aparecer en oraciones como las anterioiei. 2.2.6. El sexto gnlpo de constn!cciones pronominales es el de las ilamaiias ctactivas espontaneas)), que tienen lugrucon sujetos animados -gene:aIrr:e~ihumanos y con verbos que expresan un movimiento dinamico, si bien ex! alpnos casos pueden construirse con verbos c,ue expresan el cese del movin-:~a~ro. Estas oraciones se conocen tambih colno c(medio-activas),, en tanto que 21 iuj;, to sintactico no se asocia con la funcion semlintica experimentac.lora, si?~~. q:?r cumple el papel semantic0 agentivo. Estas construcciones muestran caractensticas afines con las oraciones de senil- "njl';,V3:I: do reflexivo, ya que pueden aparecer en constmcciones no pronominales tr.. (6a) se echan en el suelo, 314 (cf.: te echark dende el diablo, 337). (6b) Yo me subo, y Sempronio, aniba (cf: No ay lugar tan alto que un asno cargado de oro no le suba, 286). (6c) No nos detengamos, 247 (cf: tu soledad me detiene).
2.2.7. Las ctconstrucciones pronominales medializadas)> constituyen el skptimo p~po de n-uestro estudio. A1 igual que las de valor reflexivo, se construyen con sujetos te persona y: junto a la construcci6n pronominal, admiten tambien la transitiva: cia) no te congoxd, 235 (cf: No me congoxes, 249). (ib) Dimelo, que me enojo, 325 (cf.: Ve donde te mando presto y no me enojes, 348). (7c) Vamos, no se indigne, 247 (cf.: No me indignes con tu tardanca, 303). Sin embargo, estas constmcciones suponen nna pbdida del valor reflexivo, pucs lnuesrran una cierta gramaticalizacion entre el pronombre itono y el verbo, :. ila pirdida de la agerrtividad del sujeto sintactico que se convierte en expericii-xta,dor. Asi, estas constmcciones son nn tipo aminorado respecto de las refle- :'.!tas ji tienden a una configuracibn interna de la oracibn de tip0 medio. Este valor medializado, muy frecuente en nuestros materiales, se combina genrralmente con verbos relacionados con 10s sentimientos humanos, con 10s estados de inimo y con la vida del espiritu, como ha destacado Martin Zorraquino (19'76: 62%): (7d) &go que me alegro destas nuevas, 238. (7e) Y par que no te desesperes, yo quiero tomar esta empresa de cumplir tu desseo, 233. Frecuentemente, estas constmcciones aparecen acompafiadas de un predicativo: (70 uno a aquilla ante quien tan indigno me hallo que no la espero aleancar, 223. 2.2.8. Un nuevo ppo es el fomado por las ctconstrucciones pronominales con tvtibii,: inkansitivos)). En este apartado se sitkan constmcciones con verbos de n~,:wimientn intransitivos como ir, venir, caer, entrar, Ilegar, salir, tomar, etc. y con otos verbos que parecen expresar un estado como sero estar. Son construcciones ya tiecuentes en el bajo latin que pueden afectar a cualquier persona gramatical. Al~nque parecen guardar relacion con las constmcciones activas espontaneas, 1::s -~zrbos de este gmpo se diferencian de estas ultimas porque no pueden present&- ia constmccion transitiva. El pronombre de estas oraciones no puede marcar I;:lcion sintactica primaria ni modificar la estmctura argumental del verbo y parrce gramaticalmente redudante. La presencia del pronombre reflejo en estas consti-ucciones tiene su repereusion en el modo de acci6n verbal. Ahora bien, las rrmdificaciones lixicas estan en funcion de las caractensticas de cada verbo, por lo que no se puede establecer un valor general que determine la funci6n del pronombre con todos estos vexbos intransitivos7. Asi lo destaca Martin Zarraquino (1976: 576): <(no parece posible establecer un principio gene,-al que pennita dar cuenta, de modo uniforme, del alcance de la modii'icaci6n lexica y de las repercuaiones de indole sintactica que determina laprescncia del pronombre reflejo para
RENTABILIDAD FUNCIONAL DE LA CONSI'RUCCION PRONOMINAL 365 La oposicion irl irse es la mis habitual en nuestros materiales, donde observamos veintiun ejemplos en 10s que el verho aparece en construccibn pronominal. La presencia del pronomhre reflejo en este verbo manifiesta un valor ingresivo (irse significa 'abandonar un lugar, marchar de un lugar'). Veamos algunos ejemplos: (8a) Yo me voy, 353 (cf: Yrk, pues solo quieres padecer tu mal, 216). (8b) Toma tu dinero y vete con Dios, 31 1 (cf: i Ve con el diablo!, 216). A diferencia de lo que ocurre con ir, la construccibn pronominal con venir apenas se registra en nuestros materiales. Debido a su especializacibn semintica, el verbo venir no ha desarrollado el giro pronominal en la misma manera que JI; ya que implica en si mismo el matiz ingresivo que ofrece la construccion pronominal para ir. 2.2.9. Las construcciones pronominales (cmediopasivas)) se construyen con sujetos inanimados que son la sede del proceso verbal y que se situan en una esfera de afectacibn a1 verse instigados par una fuerza dcsconocida que no aparece expresada. Este rasgo nos permite diferenciarlas de las pasivas reflejas, en las que subyace un agente humano ejecutor de la accion expresada por el verbo. El valor mediopasivo tiene lugar con verbos susceptihles de construirse en estructuras sintagmaticas de carkter activo transitive, cnyo complemento direct0 pasaria a ser el sujeto de la construccion mediopasiva. Podemos observar esta dohle construccion en 10s ejemplos citados como (9a) y (9b): (9a) iO, si en sueiio sc passase este poco tiempo, hasta ver el principio y fm de su habla!, 334 (cf: no dexemospassarel tiempo en balde, 236). (9b) teme yo mi forma que no se mude, 3 10 (cf.: que mnchas vezes la opinion trae las cosas donde qiucrc, no para que mude la verdad, pero para moderar nucstro sentido, 272). El pronombre reflejo de estas oraciones mediopasivas marca la intransitivacion o medializacibn del proceso verbal y no entra en oposicion paradigmatica con la primera y la segunda persona. 2.2.10. Las ccpasivas impersonales)) -tradicionalmente llamadas ccpasivas reflejas)) se diferencian de las anteriores porque se sohreentiende la presencia de un agente humano no especificado que ejecuta el proceso que afecta al sujeto gramatical. Estas construcciones, que unicamente se manifiestan en tercera persona, son muy habituales en nuestros materiales y nos permiten apreciar la oposicion entre estas frases de sentido impersonal con sujeto generalmente inanimado y las oraciones activas con sujeto humano en las que aparecen esos misrnos verhos: todos 10s verbos mencionados,,. El capitulo de las constmcciones pronominales opositivas con verbos intransitivos dc Cartagena (1972: 148-21 1) sigue siendo la referencia fundamental para el estudio dc estas oraciones.
(10a) cs condici6n humana que lo que mucho se dessea, jamis se piensa ver concluydo, 289 (cf.: Riqueza desseo, 249). (lob) 'Y aun otros furtillos de mds qualidad all: se encnbhn, 242 (cf.: Por encubrir yo este recho de Pimeno, 239). (IOc) De mi hoca quiero que scpas lo que se ha hecho, 330 (cf: Antes lo hark, 233). En nnestros materiales destaca la ansencia de constmcciones activas impersona!es con r6gimen (se persigue a 10s cristianos) o sin regimen (se vive bien). 2.2.1 1. En un ultimo apartado recogemos aquellos cwerbos que unicamente se manifiestan en constmccion pronominal)) en nuestros materiales. Distinguimos, de unaparte, verbos que Corominas y Pascual(19XO-1991) docurnentan solamente en construccion pronominal, como arrepentlrsc o atreverse. Veamos algunos ejemplos: (I la) Y sin duda la presta dadiva su efeto ha doblado, porque la que tarda, el prometimiento muestra negar y arrepentirse del don prometido, 265. (I lb) Pero no me atrevo, 260. En estos casos el pronombre reflejo no tiene valor sistemitico u opositivo, ya que las construcciones que manifiestan parecen representativas de una vW media fosilizada, analoga a la de los deponentes latinos. Alarcos (1970: 216) sefiala qne estos verbos ccexigen obligatoriamente el increment0 de una referencia personal identica a la del sujeto)). Asi, los signos constitnyentes de estos verbos no son autonomos, puesto que forman una unidad indisociahle. De otra parte, situamos verbos como aventajarse, humillarse, quexarse o retraerse, para los que Corominas y Pascual (1980-1991) documentan tanto la construccion pronominal como la no pronominal. Sin embargo, estos verbos solamente aparecen en construccion pronominal en nuestros materiales, como vemos en (I lc): (I lc) Quixome, Calisto, de la dubda de mi fidelidad y servicio, 248. 3. Una vez repasados los valores de contenido que actualizan estas construeciones, podemos ofrecer algunos datos en relacion con la frecuencia de aparicion de los distintos tipos de constrncciones pronominales estudiadas y de la rentahilidad funcional de los verbos sometidos a estudio. 3.1. El grupo mas ilumeroso de constmcciones es el de 10s verbos que solamente aparecen en constmccion pronominal, pnes hemos registrado sesenta y cuatro verbos diferentes qne dan lugar a noventa ejemplos, lo qne supone un veinticinco por ciento del total de ejemplos analizados. Otras construcciones muy repetidas en nuestros materiales son las medializadas con sujeto de persona, las qne se construyen con verbos intransitivos -favorecidas por la reiteraci6n del verbo yrcon veintiun ejemplos y las pasivas impersonales, todas ellas con mas de cincuenta casos documentados. Por el contrario, las construcciones con un menor indice de aparicion son las qne implican una pluralidad de elementos Iexicos, coma las reciprocas y las reflexivas mnhlas, con cuatro y cinco ejemplos res-
RENTABILIDALI kUNClONAL Df LA CONSTRUCCION PRONOMINAL 367 pectivamente. Otros valores de coiltenido con un numero escaso de ejemplos son el reflexivo indirect0 diez casos-, medio de inter& quince ejemplos-, activo espontaneo en dieciocho ocasiones- y mediopasivo -catorce casos recogidos. Mayor presencia muestra el reflexivo directo con treinta y seis ejemplos. 3.2. En relacion con las posibilidades de construccion de 10s verbos estudiados debemos destacar que de 10s ciento ochenta verbos registrados solamente diecisi-is actualizan mas de un signlficado: alegrar, dar, dezir, dexar, entender, ganar, hazer, ofrece~; para, passar, perder, poner, remediar, sentir, tener y ver. De estos verbos 10s que ofrecen una mayor riqueza li-xica por el abanico de significados que actualizan son hazer, poner, dezir y ver, como trataremos de ilustrar en las lineas que siguen. 3.2.1. El verbo hazer es el que presenta una mayor variedad de valores de contenido con cuatro ejemplos del valor reflexivo directo, uno del medio de inter&, cuatro del medializado, uno del mediopasivo y cuatro del pasivo impersonal. En primer lugar, queremos recoger algunos ejemplos que ofrecen cierta ambigiiedad en cuanto a la interpretacion que puede darse a la oracion: (12a) Fazfase fisica de nifios, 242. (12b) Requieren las Cabrillas y el Norte, hzikndose estrelleras, 287. En estos casos resulta dificil decidir si la interpretacion de estas oraciones ha de ser reflexiva o si, por el contrario, nos encontramos ante un tip0 de constmcciones en las que se ha producido una aminoracion de la actividad en la esfera del sujeto sintactico que pasa a convertirse en un experimentador, interpretacion que nos conduciria a las consbucciones pronominales medializadas. Nos decantamos por nna interpretacion reflexiva de la constmcci6n pronominal, pues el context0 lingiiistico parece indicar una voluntariedad por parte de 10s sujetos. Sirva como muestra el primer ejemplo, en el que Parmeno esta explicando a su amo Calisto las actividades que realizaba Celestina (Faziase fisica de nifios, tomava esta~nbre de unas casas davalo a filar en otras por achaque de enha en toda$ 242). Celestina se presenta, pues, como un sujeto agente, lo qne confinna el valor reflexivo de la construccion pronominal. El valor reflexivo directo lo encontramos tamhien en 10s casos en ios que el pronombre reflexivo aparece acompafiado de una cierta detenninacion (un atributo o complemento predicativo). Sirva de muestra el siguiente ejemplo: (12c) que no se hizie.~.se sancto a tal perra vieja como yo, 284. En otras ocasiones resulta dificil determinar si estamos ante un valor reflexivo o medializado. Veamos 10s ejemplos (12d) y (12e): (1 2d) Digo, seiror, quc yrian mejor empleadas tus franquezas en presentes y se~- cios a Melibea, que no dar dineros a aqublla que yo me conozco; y lo qne peor es, hrerte su cautivo, 273. (12c) Cativanse del primer abraco, ruegan a quien rog6, penan por el penado, hizense siervas de quien eran sefioras, 287.