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Escritores militares

Vega Viguera, Enrique de la

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ESCRITORES MILITARES po ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA «No hay o a cosa en la ie a más hon ada ni de más p o echo que se i a Dios p ime amen e y luego a su ey seño na u al, especialmen e en el eje cicio de las a mas, po las cuales se alcanzan, si no más ique- zas, a lo menos más hon a que po las le as, como ya engo dicho muchas eces; que pues o que han undado más mayo azgos las le as que las a mas, oda ía lle an un no se qué los de las a mas a los de las le as, con un si se e esplendo que se halla en ellos que les a en- aja a odos». MIG UEL DE CERVANTES SAAVEDRA Ha dado en llama se li e a u a p o esional al conjun o de ob as que cons i uyen el caudal li e a io de una p o esión, y en es e concep o la p o esión mili a iene de hecho un pues o señalado. Sin ol ida los p ecep os po los que la li e a u a gene al se ige, la mili a es á subo dinada a cie as eglas, que mas especialmen e la ca ac e izan. En cuan o al lenguaje ha de se sob io y cla o; y po lo que espec a al es ilo, debe uni a la acilidad, la obus ez. G acias a la li e a u a, las ideas pueden mani es a se en una de sus dos p incipales e ien es, las que llama íamos géne o poé ico y géne o didác ico. Den o del géne o didác ico, cuyo obje o es ins ui , des acamos la li e a u a mili a que a su ez aba ca especialidades an ca ac e iza- das como los géne os, exposi i o, na a i o y desc ip i o. 8 E NR IQUE DE LA VEGA VIGUERA En el p ime o se incluyen las ciencias y écnicas elacionadas con el A e mili a ; en el segundo las de ca ác e his ó i co y en el e ce o las de índole geog á ica. También deben inclui se en la li e a u a mi- li a , las a eng as y esc i os o iciales, que se ca ac e izan po un p ec u- lia es ilo llama do cas ense. Con el í ulo de «Li e a u a Mili a » deben designa se aquéll as ob as, en qu e se exponen doc inas o eg la s pa a p epa a o hace la gue a con éxi o. El es ilo de es as ob as debe se sob io, y s ubo di- nado siemp e a la cla a exp esión de la s ideas. Es e equisi o se hace especialmen e indispensable, cuando se a e de ob as de di ulgación, en el cual con iene e i a en lo posible el uso de ecnicismos, cu yo sen ido no haya sido de inido p e iamen e. En un sen ido ampli o, pueden inclui se en el géne o de li e a u a cas ense, odas la s ob as en que se ela en acon ecimien os bélicos, o se es udien las ins i uciones, usos y cos umb es mili a es. En e los equisi os esenciales, que W1 esc i o de emas mili a es debe á posee , señala emos los dos p incipales a nues o juicio: e a- cidad de los acon ecimien os que ela a, y que de ales acon ecimien- os, se desp endan enseñanzas in e esan es pa a su p o esión. Pa a lle a a bu en in es a a ea, el esc i o mili a , debe á ene : obje i idad, es deci , ela a la e dad de los hechos una ez descu- bie os, acep ándolos aunque no le esul en ag adables; pene ación, pa a disce ni en e los da os ecogidos, cuales son e dade amen e impo an es; imaginación pa a e i i los acon ecimien os que es é es udiando, e incluso complemen a la insu iciencia de da o s, suplién- dolos con un a na ación e osímil, y po úl imo, la acul ad de exp e- sa se con cla idad y concisión. Si una ob a, eúne od as las condiciones expues as, pe o su es u- dio no esul a de in e és pa a el eje cicio de la ca e a de las a mas, pod á la ob a denomina se de li e a u a his ó ica, pe o no de li e a u a mili a . El mo i o del abajo que hemos ealizado, es el de eco da a al- gunos de los esc i o es mili a es que conside amos más ep esen a i- os, dando el í ulo de algunas de sus ob as má s impo an es, y seña- lando según nues o pa ece el es ilo o géne o que habían desa o- llado. Comenza e mos po los his o iado es de Ja an igüedad, cuyos géne- os, e an gene almen e na a i os, empleando co mo a gumen os p in- cipales, la exal ación y el sen imien o he oico: Tucídides, que es u o en la gue a del Peloponeso, mues a en sus ob as un es ilo sob io de ESCRITORES MILITARES 9 buen na ado mili a ; He odo o, llamado el pad e de la his o ia, que ela a los acon ecimien os habidos desde los iempos más lejanos has a el año cua ocien os an es de Jesuc is o, y Ti o Li io, que esc ibió 142 lib os sob e la His o ia de Roma. Pe o ninguno de los es, puede se- ñala se como modelos de lo que debemos en ende como li e a u a mili a . Más bien des aca íamos como na ado es del géne o mili a , a Jeno on es, Polibio, Césa y Salus io. Jeno on es, e leja en sus ob as, una buena in eligencia y cuali- dades na a i as, pa a con a lo que e con iloso ía pa ió ica como po ejemplo, en su lib o la «Re i ada de los diez mil y del Anabasis». Polibio, en cambio es un esc i o de emas de gue a, que ela a los hechos con pe ec a impa cialidad y c í ica sensa a, como pone de mani ies o en, su «His o ia Gene al y Milicia Romana». Na ado de bello lenguaje y elegan e exposición, es el his o iado omano Salus io, que en sus ob as, « Gue a yugu ina» y la «Cons- pi ación de Ca ilina» p opo cionan un lujoso es ilo. Pe o sin duda de los cua o his o iado es nomb ados, nos a e amos a señala como el de más expe iencia y alo li e a io mili a , a Julio Césa , en sus «Comen a ios de la Gue a de las Galias» y los «Comen a ios de la Gue a Ci il», que son sin duda, las mejo es na aciones que nos ha ansmi ido la an igüedad. Césa , que no es solamen e un buen gue e o sino uno de los a is- óc a as más cul os de Roma, demues a sus g andes conocimien os li e a ios, en su ob a sob e la gue a de las Galias, que ealiza con un es ilo sob io y igo oso, con desc ipciones exac as de lo ocu ido y sin demos a in e és pe sonal. No hemos ol idado al g iego Eneas, apellidado el Tác ico, ni a Onosande , que, han se ido de modelo a esc i o es g iegos y la inos. El p ime o esc ibió, «Polio ce ica», donde ci a las máquinas de gue- a usadas en iempo de A is ó eles, como la ca apul a, el a ie e, la o uga y o as. Onosande , esc ibió «S a igicos Logos». También son dignas de eco da las ob as de Polieno, llamado el macedonio, des- acando «Las Es a agemas» en la que ela a los a dides gue e os empleados po los más amosos capi anes de la an igüedad, jun o a cu iosas anécdo as. En el siglo III, el esc i o Modes o, esc ibió un lib o i ulado, Vo- cablos de la cosa mili a , que como su nomb e indica, e a un oca- bula io pa a da idea de la o ganización mili a omana de la época. Los esc i o es mili a es omanos pe enecien es a la mi ad del siglo IV, 10 ENRIQUE DE LA VEGA VlGUERA acab an con Vegecio que consiguió la celeb idad, g acias a su ob a, las Ins i uciones Mili a es, que puede conside a se como un cu so de a e mili a , en donde desa olla las máximas gene ales, sob e la eclu a de soldados, o ganización de las Legiones, maniob as sob e el campo de ba alla y a aque y de ensa de las plazas ue es, eco dando, como los omanos habían abie o la senda de su pode ío. Es a idea la comple- a el his o iado Fla io Jose o, cuando dice: Pa a los omanos, la gue a e a una medi ación; la paz, un eje cicio. Cuando las azas bá ba as, in adie on el impe io omano, deja on pa en e, que un pueblo que pie de sus i udes y le al a el alo a sus soldados, es á llamado a desapa ece , como ocu ió con los Césa es. En cambio, admi ando la cul u a y cualidades de los españoles, los Godos acep a on nues a eligión y do ados de gene oso y noble ca- ác e , les pe mi ió c ea du an e su es ancia en la Península Ibé ica, una nue a cul u a, que ue p oduc o de dos azas di e en es, pe o e- ple as de espí i u. Con ibuyó p incipalmen e a ello, la compene ación que desde el comienzo se es ableció en e la iglesia española y la mona quía isi- goda, y en especial, g acias a los obispos Fulgencio, B aulio y los dos he manos Leand o e Isido o, que b illa on con luz p opia y de mane a singula , Isido o de Se illa, al que apellida on doc o de las Españas, que log ó in e esa a sus coe áneos en los conocimien os ilosó icos y de a e mili a , como dejó e lejados en su amosa ob a E imologías. Nue os conquis ado es en an en la Península Ibé ica. Lo hacen po el mediodía y llegan de A ica. Mien as los españoles se some- en a los encedo es y an asimilando su cul u a, Don Pelayo, en la cue a de Auseba, p epa a la Reconquis a, cuyas he oicas hazañas quedan e lejadas en «El C onicón», la «Leyenda» y el «Romance». Pe o las p ime as p oducciones que se conocen de la musa popula , son las que se e ie en a Rod igo Díaz de Vi a , el hé oe po an ono- masia del siglo XI, popula izado con el sob enomb e de Cid Campea- do . Lo s esc i o es donde se ecogen sus hechos son, la Leyenda de las Mocedades de Rod igo y el Poema de Cid, iel e a o de las cos- umb es de la época y de los sen imien os independien es de nues o pueblo. A es a poesía, siguió la de F e nán González, donde se ela an las a en u as de un caudillo cas ellano con a el enemigo común. Su cons ucción es muy pa ecida al Poema del Cid, en cuan o a pe sona- lidad, aunque el Poema, o ezca mayo es de alles mili a es. La ci cuns ancia de que la p osa cas ellana comience a b illa a pa i del siglo XIII, nos pe mi e eco da las p ime as mani es acio- ESCRITORES MILITARES 1 1 nes de la o ma na a i a, en los Anale s Toledanos, que desc ibe la ba alla de la s Na as de Tolo sa y en lo s Anales de los Reyes de Aus ia s. Se ía el a zobispo don Rod igo Ximenez de Rada, compañe o de Al on so VIll en la ba alla de las Na as de Tolo sa, quien al esc ibi en los de sc ansos que le pe mi ían la gue a , la s pá gi nas de su His o ia Gó ica, ab ió la senda pa a la g an emp esa li e a ia, que log ó desa- olla Al onso X el Sabio, en el Fue o Ju zgo y Las Sie e Pa idas, que son sin duda las ob as más impo an es del siglo XIII. Siglo, del que es di ícil aleja se sin eco da , las C ónicas, del ey Jaime 1, y de Pe d o IV . El Rey conquis ado , e ie e de alles de su agi ada mocedad, su lucha con la nobleza, sus iun os so b e la mo isma, la expedición a Mallo ca y la oma de Valencia. De spués de lee es a c ónica, es p eciso acudi a la de Ramón de Mun ane , pa a acaba de conoce el cu so de los acon ecimien os his ó icos de es a época, pues o que ue es igo y ac o de la amosa expedición de ca alanes y a agoneses a O ien e. Mun ane , además de in épido gue e o, se mues a co no un ame no na ado , espon áneo y sencillo. Cas ela dijo de él: «Ninguna de las lenguas mode nas que yo sepa, puede u ana se con hi s o iado al, como Ramón Mun ane , a p incipios del siglo dé- cimo cua o». En su «C ónica », Mun ane apo a nume o sos da os pa a o ma un impo an e in en a io de a mas, ajes y pe echos, de los u ili za dos a inales del siglo XIII y p incipios del siguien e. Coe áneo suyo ué F ay Ped o Ma sillo, qu e esc ibió en la ín una C ónica sob e el einado de Jaime 1, que se ía más a de aducida al ca alán y cas ellano. Las semillas de cul u a que dejó semb ada la labo de Al onso X, die on sus u os, en e o os, en la igu a de don Juan Manue l, que supie on ecoge la he encia del Rey Sabio. Pe enece a es a época, la ob a «G an Conquis a de Ul ama » a ibuida a Al onso X, y a su hijo Sancho. En d ic ha p oducción, se en emezclan las adiciones omancescas e his ó icas, con las desc ipciones mili a es, pe mi ien- do a a és de ella, conoce la o ga ni zación de aquéllos ejé ci o s y la mane a de hace la gue a. Pe o de engámonos b e emen e en el hijo del In an e don Manuel, el excelen e esc i o y hábil gue e o, don Juan Manuel, que esc ibió nume osas ob as, que i uló Lib os, como po ejemplo, el «Lib o de los sabios»; «Lib o del In an e»; «Lib o del Caballe o» y «Lib o de los Ingenios», dedicado al es u- dio de la a ille ía du an e el siglo XIV. Don Juan Manuel desa o- 12 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA Jló el ela o de sus Lib os, a base de p egun as y espues as, que aba caban los di e en es es ados de la ida humana. En e ec o, al esc ibi en el «Lib o de los Sabios», los males que lle a consigo la gue a, comen a: «Cuando po ningún medio pueda e i a se la gue a, los P íncipes deben ape cibi se pa a hace la en las mejo es condiciones, pa a ob ene la ic o ia, o bien, ehui el comba- e, man eniendo al enemigo en jaque y obligándole a le an a los si- ios y disemina sus opas». O os au o es, siguiendo es a modalidad, esc ibie on ambién Li- b os, que ue on llamados de Caballe ía, que con ibuye on a man e- ne los conocimien os sob e emas his ó icos y el espí i u gue e o, como sucedió con el «Poema en coplas edondillas d : Al onso XI», esc i o po Ruy Yáñez en 1345. * * * La in luencia de la poesía y las elaciones cul u ales con I alia, a o ecie on la di usión de la len gua cas ellana, pe mi ien do pe eccio- na se y adqui i mayo elegancia. Fiel e lejo de es e pe eccionamien- o ue on, los einados de Juan II de Cas illa, Al onso V de A agón y Juan 11 de Na a a, que gene ali zó el mo imien o li e a io y pe mi ió que, la llegada del siglo XVI, esul a a b illan e pa a la cul u a espa- ñola. Po lo sucin o de es os ecue dos li e a ios, limi ados a los esc i- o es mili a es más sob esalien es, no inclui emos a los esc i o es á a- bes, de los que ya se ocupa con especial lucimien o, Es ébanez Cal- de ó n, en su ob a « Hi s o ia de la In an e ía ». Dada la in luencia que el Renacimien o dejó sen i en oda Eu o- pa, los eyes Juan 11 de Cas illa y Al onso V de A agón, es imula on las le as con su mecenazgo, e incluso con la p opia colabo aci ón del ey de A agón. Pe o cuando es as adquie en mayo a iedad y elie- e es, al uni se las co onas de Cas illa y A agón, inicio lo ecien e de la p ospe idad de las le as hispana s. Los homb es de alen o que o- deaban el ono de Isabel y Femando, y las es echas elaciones con I alia, con ibuyen e icazmen e al mo imien o li e a io nacional. En e los esc i o es que lo ecen en es e einado, igu a el c onis- a co dobés Gonzalo de Ayo a, que auna la doble ci cuns ancia de mili a y li e a o. Sus Ca as cons i uyen una mues a elocuen e de los p og esos que había hecho la lengua cas ellana. ESCRITORES MILITARES 13 O o esc i o mili a , soldado en I alia con el G an Capi án, que supo es udia de ce ca los más amosos acon ecimien os de su época, ue Gon za lo Fe nández de O ied o. Su ob a la s Ba alla s y Quinquagenas, con ienen una elación pun ual de Ja ida y cos umb e de los caballe os del siglo XV, en es ilo de diálogo. Fue una época en la que España, p oducía además de excelen es capi anes y soldados, esc i o es mili a es de sob esalien es pluma s; po es e concep o, si Ayo a y Fe nández de O iedo, me ecen des acado luga , no es posible ol ida a Don Alonso de Quin anilla, Con ado Mayo de los Reyes Ca ólicos, au o de «Las O denanzas de la He - mandad», así como al capi án, Hemández Pé ez, que en amplio me- mo ial di igido al Ca denal Cisne os, le expone odo un p og ama de ins ucción mili a y la ác ica a emplea en di e en es si uaciones gue e as. Coe áneo de los an e io es es, Diego de Salaza , au o del T a a- do de Re MUi a i, que es casi una aducción de Ja ob a del céleb e Nicolás Maquia elo. Es á esc i a en o ma dialogada, igu ando en e los pe sonajes que con e san, el G an Capi án y el Duque de Náje a. El duque, p egun a sob e Jos dis in os amos que la p o esión mili a aba ca, espondiéndole el G an Capi án en un es ilo sencillo y di e - ido, mo s ándole ejemplos acaecidos en las gue as. Si bien el einado de Ca los I, es á ma cado po su p eponde an- cia polí ico-mili a , en cuan o al lenguaje es cada día más ico, más depu ado y con mayo a iedad en el es ilo. Se alo a la p osa de Gue a a. Flo ián y Zu i a, y Sando al y Ma iana, en iquecen el gé- ne o. Luis A ila Zúñiga, que ue embajado en Roma, muy es imado po el Empe ado Ca los al que acompañó en dos campañas con a los p o es an es, ue quien ealizó el p ime modelo de lo que puede en- ende se como his o ia mili a . La i uló «Comen a ios de la Gue a de Alemania, hecha po Ca los V », que me eció se aducida al la ín, lamenco y ancés. O a ob a muy in e esan e en e las que se conse an en la Biblio- eca Nacional y A chi o His ó ico Mili a , es la ealizada po F ay P udencio Sando al, i ulada «His o ia de la ida y hechos del Empe- ado Ca los V», que ecoge los más impo an es sucesos polí icos y mili a es de la época. * * * 14 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA Cuando una nación alcanza al o pode ío en polí ica y milicia, es gene almen e acompañado po un eng andecimien o de su cul u a. Es o ocu ió a España en el siglo XVI, du an e los einados de Ca los 1 y Felipe II, que ha sido llamado con azón el siglo de O o de nues a li e a u a. Al iempo que la p eponde ancia mili a y polí ica alcanzaba al as me as, el idioma cas ellano apa ecía con oda su iqueza en las ob as de nues os esc i o es, en su mayo ía mili a es o eligiosos: Ga cilaso, E cilla, Ce an es, Lope de Vega, ay Luis de León, ay Luis de G anada y el jesui a Pad e Ma iana, en e o os. De es e con- cie o en e a mas y le as, esul ó a o ecida la milicia, ya que, aqué- llos capi anes, supie on sua iza la aspe eza de la gue a con el delei e de las le as. Es as ci cuns ancias esul a on ecundas pa a esa ama de la li e- a u a an poco conside ada has a en onces. Cuando nues os ejé ci os alcanzaban iun os señalados, no e a ácil que la pluma pe manecie- a inac i a y deja a de ela a los po en osos hechos que ealizaban las a mas. Ejé ci o y Plumas. A mas y Le as. Y como dijo Capmany: «Los señalados capi anes y céleb es gue e os que supie on sua iza las aspe ezas de la milicia con el delei e de las Le as, casi odos han me ecido un dis inguido luga en e los esc i o es de la nación ». Pod íamos deci , que el espec áculo de la gue a y la amilia idad con los pelig os, da alen ía y solidez a los pensamien os y hacen b illa en gene al a los esc i o es mili a es. Pe o hemos de en e en cuen a, que no odos al a a emas de la milicia lo hicie on pensan- do en que, un día sus abajos se ían obse ados con la lupa de la c í ica li e a ia. Ellos esc ibían, conside ando que se ían leidos exclu- si amen e po sus compañe os de a mas, y lo hacían pa a apo a sus ideas y obse aciones en lo p o esional, sin de ene se en edac a con un es ilo e ó ico. Po eso hoy, los lib os de his o ia mili a , suelen esul a algo monó onos, pe o llenos de un caudal de no icias y pen- samien os. Cuando la Milicia modi ica su o ganización y modo de hace la gue a, u o que c ea eglamen os, que egula iza a la com- plicada máquina del ejé ci o. Ello pe mi ió la publicación de abajos consag ados a la disciplina, la mo al, las o i icaciones y la a ille ía, en los que se compendiaban las obligaciones de los dis in os empleos y la especial o ganización del ejé ci o y su o ma de ac ua . Gene al- men e es os abajos, enían un es ilo amilia , edac ados en o ma dialogada, di igido al compañe o que i e las mismas di icul ades. Es, el caso de Luis Collado, conside ado el p ime esc i o de la a ille ía, que en su «Plá ica Manual de la A ille ía», apo a sus amosos diá- ESCRITORES MILITARES 15 logos llenos de o iginalidad y sencill ez. De mo s como ejemplo el co- mienzo del examen, que se ealizaba en la é po ca, a aquellos que as- pi aban a se a ille os. Comienza, p egun ando el gene al al enie n e enca gado de ins ui a los a ille os: -Gene al: Fue el azonamien o de aye an la go, que nos impidió S . enien e, da p incipio al examen de aquel a ille o que con an a insis encia pide plaza. -Tenien e: An es, seño , po lo que oí d eci a ues a seño ía, lo he hecho eni , aquí ago a pa a que se co mience a examina . -Gene al: ¿Ha mandado uesa me ced eni los a ille os iejos que al examina es án dipu ados? -T enien e: Sí seño , son enidos. -Gene al: Pues mandelos uesa me ced en a acá den o y eximi - nos hemos de ese cuidado y de la impo unidad de ese pob ecillo. -Tenien e: Aquí, seño , es án odos. -A ille os: Be samos la mano de u es a se ño ía. -Page: ¡Seño ! -Gene al: Dales asien os. ¿Y pu es sois os, hennano, aquel que pide plaza de a ille o? -A ille o: Yo soy, pa a se i a Su Majes ad y a ues a se ño ía. -Gene al: ¿Sois español? -A ille o: Sí , seño . -Gene al: ¿De qué pa e? -A ille o: De T ujillo. -Gene al: ¿De dónde enís, ago a, así mal a ado? -A ille o: Seño , engo de E sc ocia. -Gene al: La go camino ¿sois de los qu e se pe die on en la a ma- da? ¿se e ie e a la In encibl e? -A ille o: Sí seño , po mi des en u a. -Gene al: ¿Teníais plaza en la a ille ía? -A ille o: Sí, seño . -Gene al: ¿Sois p ác ico en es e eje cicio? -A ille o: Muchos años ha que i o plaza, y en di e sas ocasiones me he hallado a se i la. -Gene al: Mi ad bien lo que decís, he mano, po que yo os p ome- o que habéis llegado a pa e a pedi la donde os ha án bien suda el capo e. 22 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA T a a emos sólo de algunos de es os au o es, comenzando po Ju- lio Césa Fi u ino, que nació en Mad id a inales del siglo XVI. En- e sus ob as igu an, F agmen os de Ma emá icas, Geome ía de Euclídes, Epí ome de undición y el Pe ec o a ille o. Fue al el im- pac o que p odujo es a úl ima ob a, que no se au o izó su en a has- a pasados diez años, al obje o de man ene en sec e o las enseñanzas que con enía. Sin emba go, pa a no pe judica al au o , el Consejo de Cas illa abo dó cos ea a su ca go los gas os de imp esión. Fi u ino deseoso de hace llega sus eo ías a los a ille os, publicó de su pe- culio, aquel mismo año, la Plá ica manual y b e e compendio de a - ille ía, eludiendo di undi los sec e os ela i os a las enseñanzas a ille as. A es e espec o, comen a ía el ilus e a ille o y académico de Buenas Le as de Se illa, don Vicen e Gu ié ez de los Ríos, que: «De la ob a de Fi u ino han dis u ado odos nues os p o eso es y singu- la men e el Pad e Tosca, y el p ime p o eso de ma emá icas del Real Semina io de San Telmo de Se illa, Sánchez Recien e, el cual comen- aba, que odas sus enseñanzas las había sacado del Pe ec o A i- lle o». En la «Plá ica Manual», Fi u ino, no sólo apo a impo an es co- nocimien os ma emá icos indispensables pa a el a ille o, si no que de una o ma amena y de allada, desc ibe ins umen os de aplicación a la a ille ía y es udia los calib es y alcance de los cañones, como así mismo, la composición y empleo de la pól o a. O o esc i o didác ico, es Diego U ano y Velasco, nacido en Yepes (Toledo), que hizo la gue a en Flandes, y esc ibió un T a ado de a ille ía mili a y un manusc i o i ulado Desc ipción de la A i- lle ía de Ca los V. Su p ime a ob a, es a consag ada a la pól o a y con iene un diálogo, en e un inexpe o gene al de a ille ía y un e- e ano capi án. Aunque es as ob as ienen escaso alo li e a io, son de eno me impo ancia didác ica, y con ienen nume osos de alles écnicos. En el úl imo e cio del siglo XVII, alcanzó me ecida ama el mili a espa- ñol, Sebas ián Femández de Med ano, nacido en Mo a (Toledo). Se especializó en el es udio de las ma emá icas, llegando a se señalado po loco en e sus compañe os, po sus nume osos conocimien os de las ma emá icas, aplicadas a la o i icación y al uso de la a ille ía. Fue nomb ado di ec o de la Academia Mili a de B uselas, dada sus ap i udes pa a la enseñanza. ESCRITORES MILITARES 23 En e sus ob as se dis inguen, El p ác ico a ille o; El pe ec o bomba de o; El ingenioso p ác ico y El a qui ec o pei ec o en el a e mili a . Med ano, que pe dió la is a, a causa del mucho es udio, sin duda su i óa ca a a as, con inuó desempeñando su come ido en Ja academia de B uselas, con igual pe se e ancia y ce lo que cuando e a iden e. Ce a emos la se ie de esc i o es didác icos, con es a amados mili a es: el capi án, An onio Gallo, que po espacio de ein a años manejó glo iosamen e la espada y consag ó su pluma al ap o echa- mien o de su p o esión, esc ibiendo la ob a i ulada, Des ie o de ig- no ancias de odo géne o de soldados de in an e ía, en la que daba a conoce las ob li gaciones de odos los empleos y la mane a de ealiza , el a e de escuad ona , que es como en el sig lo XVII, se i ulaban los eje cicios ác icos o escuelas p ác icas. Poco di ul gada a pesa de su in e és, es la ob a, Polí ica y mecá- nica mili a pa a el Sa gen o Mayo , debida a Ja pluma del maes e de Campo, F ancisco Dá ila O ejón, que ela a la ba alla de Roc oy, en Ja que in e ino. Du an e su mando de Capi án Gene al en Cuba, donde es u o sie e años, esc ibió « Ex ce len cia del a e mili a y a o- nes ilus es». De su misma época, es el Capi án de Co azas, Diego En iquez de Villegas, au o de unos Elemen os Mili a es, en cuyo p ólogo decía: «Como es mayo el núme o de los que igno an, que el de los que saben, a los má s menes e osos bu sc o, o eciendo en es os Elemen os mili a es eglas deducidas de la expe iencia, comp obadas con azones na u ales, pa a que po sí solo, sin necesi a de maes o pueda mi sol- dado se pe ec o a i mé ico y geóme a; di spone que un ejé ci o pue- da pelea con o o igual; ma cha , aloja , si ia y conoce la a illeóa, los a i icios y los ins umen os de na egación». De los 14 omos que enía Villegas p oyec ado publica , sólo pudo hace lo con es. De habe lo conseguido, hu bi e an cons i uido un a- bajo casi único en su géne o, a ni el de la s amosas Re lexiones, del Ma qués de San a C uz de Ma cenado. Las al e aciones de la gue a de Sucesión p o ocó una decadencia de esc i o es. La is e si uación de España a la mue e de Ca los 11 ans o mó nues a nación. Du an e el e in ado de Felipe V, no abun- dan las ob as de mé i o, aunque una de ellas lle nó odo el siglo, nos e e imos a las Re lexiones Mili a es del Ma qués de S a. C uz de Ma cenado. 24 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA O os esc i o es que des aca on, ue on el Benedic ino Pad e Feijoó, con su Tea o C í ico; Pe e as, que publicó su Sinopsis his- ó ica; Belando, su C ónica; el Ma qués de San Felipe, s us Comen- a ios de la gue a ci il; Melcho de Macanás, sus Memo ias ; Mayans, sus Ca as mo ales, mili a es, ci iles y li e a ias, y po úl- imo Al a o de Na ía Oso io con sus amosas «Re lexiones mili a es», que encie an la suma de conocimien os en los amos más di e sos de la milicia. Las Re lexiones Mili a es, cons an de once omos, di ididos en ein e lib os que aba can odos los sabe es necesa ios del a e de la gue a. Aunque la ob a incu e en galicismos, debido a la la ga pe manencia de su au o en el ex anje o, las sa bias máximas que na a, con ibuyen a que sea una de esas ob as, que con más p o echo puede oda ía consul a el mili a . Después de la ob a de San a C uz de Ma cenado, no se egi s a p oducción didác ica me ecedo a de co loca se a su ni el, aunque sea jus o menciona los nomb es de algunos esc i o es, que edac a on ensayos, dedicados a la a ille ía, la ma ina y la o i icación, en e los que ci a emos a Labai u, lbáñez, Pin ado, In an e, Ce dá, Jo ge Juan, Tomás de Mo la y Gu ié ez de los Ríos. Fue Gu ié ez de los Ríos, un o icial de a ille ía, educado en las aulas uni e si a ias se illanas y en la escuela de a ille ía de Cádiz. P o eso en el Colegio de Sego ia, donde alcanzó g an enomb e con sus lecciones sob e ác ica, demos ó su o mación li e a ia, haciéndola compa ible con la p ác ica de las a mas, esc ibiendo abajos de an- o mé i o, como la «Vida de Miguel de Ce an es Saa ed a» y «Me- mo ias de la ida y esc i os de don Es eban Manuel Vi/legas». Su o a ob a sob e, Au o es e in en o es de la a ille ía, es un a- bajo en que, hace esplandece los ya ol idados me ecimien os de in en o es de la a ille ía, desde los Reyes Ca ólicos has a inales del siglo XVIII. En cuan o al Cu so de ác ica de A ille ía, que ue ampliado p o Tomás de Mo la, que la i uló T a ado de A ille ía, ue una ob a, que alcanzó celeb idad eu opea, conocida po odo o icial de a ille ía es- pañol e incluso ex anje o. Cuando la in asión ancesa, Napoleón o denó equisa odos los ejempla es de la indicada ob a, pa a lle a - los a F ancia. Mo la esc ibió ambién el «A e de ab ica pól o a ». Sob e la ciencia ma í ima, ác ica y disciplina de la na egación, esc ibie on du an e el siglo XVIII, nume osos au o es, que ac edi a on sus conocimien os. Como po ejemplo, Juan José Na a o, que esc i- ESCRITORES MILITARES 25 bió «El capi án de Na ío ins uido»; y «Mé odo pa a le an a el pla- no gene al de España, con obse aciones del paso de Venus, po el disco sola ». Sob e emas elacionados con la As onomía y la Geog a ía, publi- ca on abajos: An onio de Ulloa; Jo sé de Va gas Ponce, José de Maza edo; Dionisio Alca lá Galiano y Cosme Damián Chu uca. Los o iciales de la Sec e a ía del Es ado, Vicen e Ga cía de la Hue a y Joaquín Ma ín, esc ibie on, espec i amen e en 1760 y 1776, el p ime o, «Biblio eca mili a española», c i icando a aquéllos, que sólo buscan esc i o es ex anje os, ol idando a los españoles. Y el segundo, esc ibió el «Ensayo de una his o ia de la milicia española». * * * Llegamos al siglo XIX. A comienzos del mismo, la li e a u a mi- li a casi no exis ía en España, mo i ado sin duda, a consecuencia de las agi aciones polí icas que se inicia on con la nue a cen u ia. Es de supone , que los ánimos no es u ie an muy dispues os al es udio y la e lexión. Sólo dos lib o s me ecen nues o in e és, aunque sean especí icamen e écnicos; nos e e imo s, al publicado po el b igadie , Juan Sánchez Cisne os, i ulado, «P incipios ilosó icos sob e el ejé - ci o, sus leyes y p eeminencias», y el del o icial, An onio Capmany, «Cues iones c í icas sob e algunos pun os de la his o ia». Hab ían de anscu i es década s, pa a que se publica an algunos abajos de in e és; ellos son, «Elemen os de A e de la Gue a», cuyo au o es, E a is o San Miguel y el «Memo ial de la A ille ía españo- la», de Ramón de Salas; lib os de g an acep ación en la época, cuya ama, aspasa on on e as, y en la ac ualidad aún me ecen se con- sul ados. La gue a ci il, que es alló en 1833, di icul ó aún má s la escasa labo li e a ia de es a época. A pesa de ello, algunas ob as son dig- nas de nues o in e és, como po ejemplo, el «Bosquejo de un iaje his ó ico e ins uc i o de un español en Flandes», esc i a po Ma ín de los He os, que apa e de las cu iosas no icias que na a, lo hace con un es ilo muy ameno. Los abajos ealizados du an e es a época po mili a es, se ie on a o ecidos po la p o ección del gene al, don An onio Ramón Za co del Valle, quien desde el Minis e io de la Gue a y Je a u a del Cue po de Ingenie os, consag ó sus alien os a la ins ucción mili a , consi- 26 ENRIQUE DE LA VEGA VlGUERA guiendo a pa i de 1838, lle a a cabo la publicación de una Re is- a, que ino a se , como el educ o, donde se concen a on odos los esc i o es, que su gie on en el ejé ci o, y que g acias a ella, pudie on da se a conoce , y algunos, alcanza la ama. En e o os, podemos eco da , a Se a ín Es ébanez Calde ón, que llegó a se audi o gene- al del Ejé ci o du an e las gue as ca lis as, y pos e io men e ep esen- an e del gobie no en I alia. Desa olló sus ac i udes li e a ias, dis in- guiéndose como esc i o cos umb is a, aunque sus ob as p incipales sean, «Manual del o icial en Ma uecos», é «His o ia de la In an e ía Española». O o esc i o eco dado, ue Se a ín Ma ía de So o, que popula i- zó la i ma li e a ia, con el í ulo de nobleza que os en aba, Conde de Clona d. Su ob a má s impo an e, «His o ia o gánica de la In an e ía y la Caballe ía », publicada en 1850, e a a la isonomía mo al del ejé ci o español en Jo s dis in os pe íodos de su his o ia. Un c í ico de la época, dijo del Conde de Clona d, que e a, «no sólo un his o iado digno de al a es ima, sino una de las igu as li e- a ias más simpá ica de los iempos mode nos». O o esc i o ilus e, colabo ado de la Re is a Mili a , ue, C i spin Jiménez de Sando al , que con su monog a ía « La Ba alla de Aljuha o a» y «Gue as de A ica en la an igüedad», dio es imonio de buen gus o li e a io y p o undos conocimien os de la his o ia mi- li a . Las publicaciones ealizadas po es e esc i o , han sido ecogidas en la Bibliog a ía de Almi an e, que lo coloca en e los más p olí i- cos his o iado mili a es. Un o icial adminis a i o del Minis e io de la Gue a, llamado, Manuel Juan Diana, se dis inguió en la década de los años cua en a del pasado siglo, po su g an capacidad de in es igación, que le ll e ó a o maliza el abajo i ulado Capi anes ilus es y Re is a de lib os mili a es, en donde señala, a aquellos mili a es que más habían des- collado en los siglos XVI y XVII. Su de s ino en el A chi o de Simancas, le p opo cionó la opo unidad de ecopila da os sob e e- mas mili a es y lib os. Cuando la Re is a Mili a , alcanzó mayo ama, ue en el decenio de 1837 al 47, coope ando al desa ollo cul u al del Ejé ci o, di un- diendo las ob as más no ables, que se publicaban en España, y en el ex anje o. A los buenos o icios del Gene al Za co del Valle, en a o de la his o ia mili a , se debe, la c eación de una Comisión de His o ia, a la que se le encomendó in es iga en los a chi os de Simancas, Co ona ESCRITORES MILITARES 27 de A agón y A chi o de Indias. Desg aciadamen e, los muchos aba- jos de in es igación ealizados, no ue on di ulgados su icien emen e, y las en idias y egoísmos, die on al as e con la con inuidad de di- cha Comisión. Al buen hace de o os mili a es, se deben, impo an es abajos como los ealizados po los co oneles, Apa ici, Camino, León Cana- les, y la pe se e ancia de An onio Vallecillo, au o de los Comen a- io his ó icos a las O denanzas Mili a es. Pe o no siemp e el éxi o acompañó a es os esc i o es. El capi án, F ancisco Ba ado, a amado his o iado y c í ico de la época, e i iéndose a Vellecillo decía: «Pe o en es e país donde, la indi e encia pública dis ae al alen o de su na- u al de o e o; en es e país, donde el me can ilismo dis u a sus íc- imas a la supe icialidad o a las ambiciones as e as, no siemp e el esc i o puede endi e o oso cul o a su ocación. Po es o emos, a don An onio Vallecillo, consag ado a la ing a a a ea de compila las O denanzas Mili a es, que se endían co n apidez, y dando de mano a los Comen a ios a la s O denanzas Mili a es, que, po no con a con el apoyo del público y o icial, deja on de e la luz, publicado que ue el segundo omo». Pa a con ibui a da ealce a los abajos p o esionales, lo más impo an e es, que uesen publicados. En es e aspec o, ue e no - memen e bene iciosa la Re is a Mili a , como hemos indicado, y en 1845, el «Memo ial de A ille ía»; el de Ingenie os, y la Asam- blea del Ejé ci o, que años después se ía edi ada ambién po la A - mada. Du an e el pe íodo en que se publicó la Asamblea del Ejé ci o, se edi a on o as e is as mili a es, como ue on el Album del Ejé ci o, di igido po Fe e de Cou o; El Es ado Mayo Gene al del ejé ci o español, po Chamo o, el Dicciona io de las Ba allas, po Calonge; la Gua dia Ci il, po Que edo y Sid o y los Dicciona ios Mili a es de He ia y Wa ele . Además, la li e a u a mili a , se había en iquecido con ob as an dignas como, el P oyec o de Tác ica de las es a mas, que en 1852, publicó el gene al, Manuel Gu ié ez de la Concha, Ma qués del Due o, y las Nociones del A e mili a , publicadas po el comandan e de in an e ía, F ancisco Villama ín, en 1862. Del gene al Gu ié ez de la Concha, se pod ía deci , que ealizó abajos sob e Tác ica, que se adelan a on a los iempos en que ue- on esc i os, dado el espí i u p ác ico que p egonaban sus ideas. O o esc i o que p o undizó en el es udio del a e mili a , ue Villama ín. No sólo en el idea io de su doc ina, sino ambién en la 28 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA belleza de su o ma. Tu o poco o una al esc ibi en una época, en que los p oblemas mili a es in e esaban poco. En o a época, su ama hubie a aspasado on e as. T as F ancisco Villama ín , que ue ayudan e del gene al No aliches, in e esa des aca , al ma iscal de campo, An onio Sánchez Oso io, que con su ob a La p o esión Mili a , dio luga a nume o sas polémicas, debido a los p oblemas polí ico-sociales, que en la mi s ma se desa ollaban. Dos esc i o es más, llena on los acios ocasionados en an di ícil época, nos e e imos, al co onel José Almi an e y al gene al A oquía, que ue on a adis as p o undos y obse ado es. En la la ga lis a de es udiosos, e in es igado es de la milicia, so- b esale po su labo iosidad y bien hace , el capi án de a ille ía, Luis Vida . El ejé ci o y la s ins i uciones mili a es u ie on siemp e en él, un de enso en u sias a. Dipu ado po Se illa y académico de la Real y Se illana de Buenas Le as, es imonió con sus lib os, el conoci- mien o de la o ganización mili a , enal eciendo con sus biog a ías, a Villama ín, Vallecillo, Apa ici, S a. C uz de Ma cenado, Vicen e Gu ié ez de los Ríos, Ala a y o os esc i o es de la milicia. No podemos deja de des aca dos publicaciones, que e leja on el mo imien o in elec ual del Ejé ci o a inales de siglo. Fue on la «Re is a de A eneo Mili a », desde 1872 y la «Ilus ación Mili a », a pa i de 1880. Sus idas ue on b e es, no más de es años, a pesa de an co - a exis encia, u ie on an a b illan ez y an excelen es colabo ado es, que aún se siguen consul ando po los es udiosos de los emas mili a es. Te mina emos eco dando, a los que no menos amosos esc i o es, los gene ales, José Gómez de A eche y Fe nando Fe nández de Có do a, que esc ibie on ob as impo an es. En e las del p ime o, «Gue a de la Independencia»; «Nieblas en la His o ia pa ia», y «Un soldado español de XX siglos»; Có do a, su in e esan e abajo, «Mis memo ias ín imas », lib o lleno de da os del pe íodo de 1820 a 1868, an cu ioso y ameno, que nos obliga a lamen a exis an an pocos de es a índole. Hemos dejado en úl imo luga al capi án F ancisco Ba ado que an o no s ha ayud'<ido en nues o modes o abajo a a és de la lec u a de sus dos monumen ales ob as de ascenden al impo ancia como «Li e a u a mili a española», e «His o ia del Ejé ci o español». Una ez eseñados algunos de los esc i o es mili a es, que du an e el siglo XIX deja on huellas, jus o es ci a a los que sin se mili a es dedica on su pluma a a a emas de la milicia. Ocupa on luga p e e en e, José Ma ía Queipo de Llano, conde de To eno, en su «His o ia del le an amien o, gue a y e olución de ESCRITORES MILITARES 29 España '" una ob a de línea clásica, que en emezcla Ja pa e mili a con la his ó ica-li e a ia; Cáno as del Cas illo el g an polí ico y exce- len e his o iado , con su His o ia de la decadencia de España; P in- cipio y in de la sup emacía de los españoles en Eu opa, é, His o ia del einado de Felipe IV, en e o as. An onio Rod íguez Villa que eng osó nues a his o ia mili a es, ales como, «Comen a ios de Villalobos y Bena ides », y la «Biog a- ía de don Ca los Coloma». Pe o no sólo ue on cua os esc i o es lo s únicos ci iles, que han a ado emas de la milicia, ambién lo hicie on y con no able éxi o, los seño es, Ma liani con su monog a ía, T a alga ; Ala cón, con el Dia io de un es igo de la gue a de A/ ica; Pi ala, con su His o ia de la gue a ci il; Bo ego, con sus Es udios de la Gue a F anco-Ale- mana; Macanaz, Bo a ull y José Canalejas. En odos los ipos de li e a u a se no a en el siglo XX un esu gi- mien o ex ao dina io. La acilidad de comunicaciones, p ensa, adio, ele isión, e is as, e c., ha hecho que los au o es sean cada ez más conocidos y se in luyan ecíp ocamen e. No amos a a a de esal a la impo ancia de la p ensa «que odo lo e y lo e ie e», o mando la opinión pública. Mili a men e y dada su ascenden al misión ha sido conside ada como «A ma de gue a». Los es udios e in es igaciones han lle ado a los más minuciosos abajos. Los o ganismos o iciales colabo an con lo s es udiosos e in- es igado es acili ándoles medios a su labo . En e és os igu an con un papel muy des acado las e is as especializadas. La li e a u a du an e la gue a española de 1936, ue ecogida en nume osísimas publicaciones de allando lo s sucesos en ambos bandos. Indica emos un pa de au o es po bando ya que la elación es dema- siado ampli a. Ediciones España, publicó en 38 cuade nillos la ob a i ulada «La His o ia Gene al de la C uzada» y el Se icio Hi s ó i co Mili a , «Monog a ías de la Gue a de España», po el Co onel Ma - ínez Bande que aba caba odas las ba allas y campañas impo an e s en di e en es lib os. La e sión de los ojos la ecogen muy bien los lib os de Vicen e Rojo y En ique Cambiu. Du an e las gue as suele ocu i que Jo s c onis as e his o iado es des i úen su pe sonalidad al es a encuad ados en las g and es agen- cias de in o mación, pe diéndose sus homb es en los de E e, Reu e , Logos, Ci a, Uni ed P ess, e c. 30 ENRIQUE DE LA VEGA VIGUERA Al e mina las gue as, los se icios his ó icos mili a es de lo s países encedo es edac an la his o ia o icial de la con ienda desde sus espec i os pun os de is a. Re i iéndonos a la 2ª Gue a Mundial han sido muy in e esan es las Memo ias de Chu chill, Pa on, Rommel, Kesse ling, e c. Y sob e es e mismo ema esc ibió Manuel Azna 12 omos glosando los más impo - an es episodios y deduciendo in e esan es enseñanzas. Debo e mina , pe o no sin an es, dedica un e cue do al San a San o um de nues a his o ia cas ense como es el Se icio His ó ico Mili a . Po el sen ido adicional de las Ins i uciones a madas, es lógico que se dedique den o de ellas una especial a ención a la His o ia, pe enne uen e de enseñanzas mili a es. Es muy di ícil delimi a donde e mina la in es igación his ó ica y comienza la expe imen- ación. Un ejé ci o que no oma pa e en una gue a, no iene o o medio de saca expe iencia, que po las in o maciones ecibidas de sus ag egados mili a es o comisiones en iadas. Las cuales pod án o ien a nos de la doc ina, p ocedimien os ác icos, e c., seguidos po los belige an es. El mé odo adop ado no es o o que el his ó ico, y g acias a él, se pod án saca conclusiones cie as que se i án de base pa a la modi- icación de la doc ina si así se es ima a con enien e. Las ac i idades li e a ias-his ó ico-mili a es, no son nue as en Es- paña. Ya en 1847 exis ía una sección de his o ia y es adís ica mili a que dependía del Minis e io de la Gue a. Pos e io men e la gue a de Ma uecos hizo c ea , en 1927, una Comisión his ó ica de aquéllas campañas a icanas que es u o in eg ada po je es y o iciales de E.M. Después de nues a gue a ci il nació con análoga misión el Se - icio His ó ico Mili a , dependien e del Es ado Mayo Cen al. Su misión p imo dial consis e en con ibui a la di usión de la cul u a mili a his ó ica den o del Ejé ci o. Se encuen a o ganizado en dos secciones: la de es udios his ó i- cos y la de Se icios Bibliog á icos. En el negociado de nues a gue a se encuen an casi odos los documen os o iciales del Cua el Gene al del Gene alísimo y de las g andes Unidades, así como amplia documen ación del Ejé ci o ojo. En el llamado Museo de Li e a u a, se conse a odo lo manusc i o o imp eso, que ponga de mani ies o la ac i idad in elec ual de los componen es del ejé ci o y los hechos de a mas. Po lo an o, iene cabida en él, los lib os de au o es mili a es sea cual ue e el ema a- ESCRITORF.S MI LIT ARES 31 ado; los de no mili a es elacionados c on la milicia, y ambién los de esc i o es ex anje os que a en de nu es a o ga ni zación cas e nse. Ha quedado demos ado, aunque muy a la li ge a, que exis e en nues a Pa ia una li e a u a mili a que me ece se es udiada po lo s c í icos, no po me a cu iosidad y bu sc ando sólo de ec os, si no pa a ealiza ines de g an impo ancia y es imula a esos esc i o es mili- a es que, no sólo en di ícil publica , cosa bas an e gene alizada en- e odo ipo de au o es, sino que sus lib o s so n casi siemp e des echa- dos po al a de in e és. C eo, y así lo he p egonado siemp e, que los mili a es co mo au o es d amá icos y no elis as que se han ocupado en sus ob as de los lances de la gue a, ambién deben ocupa un pues- o en Ja his o ia de la li e a u a mili a . Do s ejemplos: «Los Episodios mili a es» del Gene al Ros de Olano, o las no elas «Cuando el ío suena» y el «Can o del Cisne» de Pa icio de la Escosu a. Es de espe a que una ez inalizada la ac ual cen u ia, sean publi- cados los nomb es de los nume osos a u o es mili a es que la han ocu- pado, así co mo sus p incipales ob as. Solo me es a supli ca al lec o , di sc ulpe si he omi ido el n om b e de algún au o de su p e e encia; el no inclui lo hab á sido po no hace excesi amen e la go es e abajo. 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