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Juan Zorrilla de San Martín en la encrucijada del IV Centenario del Descubrimiento de América

Caballero Wangüemert, María del Milagro

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JUAN ZORRILLA DE SAN MARTIN EN LA ENCRUCIJADA DEL IV CENTENARIO DEL DESCUBRIMIENTO DE AMERICA po M. DEL MILAGRO CABALLERO WANGÜEMERT La celeb ación del IV Cen ena io del descub imien o ame i- cano ma ca un hi o en la p og esi a dis ensión de las elaciones en e la ieja me ópoli y los jó enes países o jados al calo de las gue as de la Independencia. Mien as que en la p ime a mi ad del siglo XIX lo p opiamen e li e a io e incluso lo cul u al es á en g an pa e condicionado po lo socio - polí ico la si uación espi i ual de las nue as epúblicas e oluciona a lo la go del siglo, has a al- canza una madu ez que les pe mi e cimen a su independencia li e a ia. Sin p e ensiones de ago a el complejo ema, con iene ene en cuen a que en la c isis emancipa o ia habían quedado i ual- men e queb adas las conexiones en e España y sus an iguas co- lonias. 1 Ello se ag a ó con el consecuen e adicalismo de pos u as en ambos en es: los hispanoame icanos se ca ac e izaban po su exace bada sensibilidad enden e a echaza odo aquello que e- co da a su «yugo» an e io . Su ela i a ines abilidad poli ico-social con ibuía a ello. En el polo opues o España man enía una pos u a 1 Véase ace ca del ema: Rama, Ca los M.: His o ia de las elaciones cul u ales en e España y la Amé ica La ina. Siglo XIX. México, FCE, 1982. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 106  MARÍA DEL MILAGRO CABALLERO WANGÜEMERT o icial, basada en la opinión pública peninsula , 2 cuyos pun os cla es son los siguien es: 1.— In e io idad congéni a hispanoame icana que les coloca ía po debajo de Eu opa. 2.— Amé ica es ing a a, po que España ha de amado su sang e y iquezas en los dominios de Ul ama , y po an o sus ex- colonias es án en deuda con la Mad e Pa ia. 3.— Las nue as epúblicas i en en un caos que solo pod ían e- media las ins i uciones españolas, si las p ime as enuncia an a su alaz independencia. 4.— La p esencia y dominio español en Cuba y Pue o Rico a o- ecen a los hispanoame icanos, po que los de ienden del ame- nazan e a ance del No e: opinión és a alen ada desde España de modo con inuo y que incluso end á algunos adep os en las an iguas colonias. Con el paso del iempo e olucionó has- a queda educida al segundo elemen o: el odio al yanqui p o esado po Rubén Da ío y ecogido en el A iel (1900) del u uguayo José En ique Rodó, que se con ie e en idea io cla e de su época. 3 No debemos pe de de is a que en la conmemo ación del IV Cen ena io nos mo emos en un am- bien e polí ico c ispado que desemboca á en los sucesos del 98. 2 Es udiada pa a es e pe íodo po Melcho Fe nández Almag o: La emanci- pación de Amé ica y su e lejo en la conciencia española. Mad id, Ins i u o de Es udios Poli icos, 1957; y Luis Miguel Enciso Recio: La opinión española y la independencia hispanoame icana (1814-1820). Valladolid, Facul ad de Filoso ía y Le as, 1967. 3 C í icos como Rodol o Ibáñez, Emi Rod íguez Monegal y José Gaos han pues o de mani ies o lo que supuso pa a el mundo hispánico la apa ición de es a ob a, con la consiguien e oleada de adhesiones a ielis as y odonianas en e los in elec uales hispanoame icanos de 1905 a 1915 ap oximadamen e. Lo c u ioso es que el ema de A iel y Caliban en Rodó es, al menos, de e ce a mano. La simL. biología, omada de La empes ad, de Shakespea e, había sido empleada ecien e- men e po Peladan y Rubén Da ío; e incluso es e úl imo la había aplicado a los EE.UU. de mane a semejan e a Rodó. El emo an e su expansión impe ialis a es un lei mo i que e eb a la segunda mi ad del siglo XIX y se agudiza aho a en au o es como Ghi aldo y Uga e... No in e esaba an o la no edad como la «opo unidad» de la simbología. Véase al epec o: Balsei o, José Agus ín: Es udios ubenda ianos: A ie es y Calibanes, en «Re is a Hispánica Mode na», New Yo k, 31, 1965, Ene -Oc ., núms. 1-4, págs. 46-53. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  107 A pesa de odo a ines del siglo XIX, supe ados los iniciales escollos, se pe ila un mo imien o panhispanis a e idenciado en la in ensi icación de elaciones diplomá icas y en el mayo con ac o cul- u al en e in elec uales. Es e mo imien o impulsado desde las es- e as gube namen ales peninsula es, uc i ica en a ios campos complemen a ios: el educa i o, el lingüís ico... En el p ime o, se anuncia hacia 1880 que an o las Academias mili a es como las Uni e sidades españolas es a án abie as a los jó enes ul ama i- nos, y queda p e is a la con alidación de í ulos pa a acili a el desplazamien o hacia la Península. En el segundo, la inclusión en la RAE de miemb os co espondien es hispanoame icanos a pa i de 1860 es o o signo de los nue os iempos. Lo es ambién la pa- alela aunque pos e io ex ensión de sus Ins i u os a las an iguas colonias desde 1871. Ello end á imp on a lexicog á ica con la in- clusión en su Dicciona io de acepciones hispanoame icanas, p e- sen es ya en la edición de 1884.' Y es que el p oblema de la lengua se cons i uye en du o ca- ballo de ba alla en el que se plasman pa e de las ensiones sub- yacen es en los dos bloques. Los ul ama inos p o es an con a el monopolio pu is a de los peninsula es, ei indicando un es ilo ame- icano de lengua hablada y esc i a, en un p eceden e de la la ga c uzada ... «en busca de nues a exp esión »— según ase a o u- nada de Ped o Hen íquez U eña. 5 En la sos enida polémica —en la que no en a emos po muy conocida— es en el Río de la Pla a ep esen ado po su p ime a gene ación omán ica —Juan M. Gu ié ez, Albe di, Las a ia...— donde se lanzan los p i- me os da dos con a la mad e pa ia. La pos u a del u uguayo Zo illa de San Ma ín es buen ejemplo de equilib io, eñido po su acend ado hispanismo. Nomb ado académico co espondien e en 1885 no pisa la sede mad ileña has a su llegada en mayo de 1891, 4 En es e camino hubo ine i ables esquemo es po ambas pa es. Así, po ejemplo, el c í ico a gen ino Juan M. Gu ié ez echaza la p opues a de la RAE pa a nomb a le co espondien e, po mo i os polí icos; mien as que el ecua o- iano Juan Mon al o, a pesa del a al de su ob a, nunca consiguió el nomb amien o de académico po la oposición de Menéndez Pelayo. Véase al espec o: Gu ié ez, Juan M.': Ca a al Sec e a io de la Academia Española, en «Es udios his ó ico- li e a ios», Buenos Ai es, 1940, págs. 220 y ss.. 5 Véase Hen íquez U eña, Ped o: Seis ensayos en busca de nues a exp e- sión, 1927. [ a ,.,^^ UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 108  MARÍA DEL MILAGRO CABALLERO WANGÜEMERT como minis o plenipo encia io de la República del U uguay en España y Po ugal. A pesa de la b e edad de su espues a al conde de Ches e, di ec o de la Academia, al asis i po p ime a ez a una sesión, en ella se pe ilan de modo ní ido sus con icciones... Dice ex ualmen e: «...como c eo habe comp endido su in ención, que no ha sido o a que la de coope a , con la undación de academias co espon- dien es ame icanas, a la ob a de unión de odos los pueblos de habla española, juzgo que no puedo o ece aho a un ibu o que más g a o sea al oído bene olen e de es a co po ación, que el que con- sis a en a i ica , en ues a p esencia, mis ei e adas p o es as de amo a nues a lengua común, y las co dialísimas de adhesión y de espe o a es a casa sola del e bo hispánico...». 6 Es a concepción lingüís ica que a ala ía el español más exi- gen e de la época es ampliada y a i icada un año después, con mo i o de la celeb ación del Cong eso Li e a io Hispanoame icano —Mad id, 31 de oc ub e— lo de no iemb e de 1892—. Nos ha- llamos an e un discu so con uido con la elocuencia de una pe ec- a pieza o a o ia, como es habi ual en el u uguayo. ' T as un exo dio en que se enca ece la magni ud de la emp esa española en Amé ica, de e minan e del ad enimien o del mundo mode no; se pasa al cue po cen al del discu so, cons i uido po la a gumen a io. Es a ecoge el ema global: Las azones que aconsejan la pe i en- cia del cas ellano en Hispanoamé ica. El eje básico en o no al que se aglu inan los dis in os a gumen os es el siguien e: «No es, pues, de 'p esumi ', y menos de 'desea ', la mue e de la lengua mad e cas ellana, como condición necesa ia pa a que sus hijos gocen de su 'au onomía polí ica'...». 8 6 Zo illa de San Ma ín, Juan: En la Real Academia Española (incluido en Con e encias y Discu sos. P ól. de Benjamín Fe nández y Medina. Mon e ideo, Be án y Cas o, 1905, 2.. ed.,, aum., pág. 107). 7 En la e minología ' e ó ica hemos seguido dos lib os básicos: el de Hein ich Lausbe g: Manual de e ó ica li e a ia. Mad id, G ados, 1966, 3 omos ( e sión esp. de José Pé ez Riesco), y el de Ku Spang: Fundamen os de e ó ica. Pamplona, Eunsa, 1979. 8 Zo illa de San Ma ín: La lengua cas ellana (incluido en Con e encias..., op. ci ., pág. 77. El sub ayado es nues o). UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  109 En es e pá a o con luyen es núcleos ideológicos undamen- ales con los que Zo illa de San Ma ín en a en liza en las a- mosas polémicas lingüís icas de los omán icos: 1.—Son escasas las p obabilidades de que el cas ellano desa- pa ezca como al en Hispanoamé ica. El pa alelismo que algunos in es igado es es ablecen en e el la ín, bi u cado en las lenguas omances, y el cas ellano, con posibilidades de ami ica se en an- as lenguas como nue os países ul ama inos, es una me a hipó- esis que... «además de se g a ui a, no puede se nos simpá ica ». e Con es as palab as el u uguayo se en en a a la línea de pen- samien o inaugu ada po And és Bello, que end á su máximo di ulgado en el colombiano Cue o. Ambos eían con pesimismo el u u o del cas ellano en Amé ica. P econiza, po el con a io, la esis que popula izó Amado Alonso años después. 10 Pa a sen a es a a i mación ecu e Zo illa a un a gumen o que le pa ece de su icien e peso especí ico: «...si bien eso demues a que las lenguas omances de Eu opa ue on he manas, como hijas del la ín, no po eso queda demos- ado que ue an la 'misma lengua', como lo ue desde su o igen, y lo es hoy día, el español, en odos los es ados de Amé ica... ». ' 1 Aunque es e ase o como pun o cla e de la a gumen a io sea hoy inde endible, los esul ados de su análisis son compa idos po la mayo pa e de los ilólogos del siglo XX que en en los ac uales medios de comunicación un po en e ac o de ni elación lingüís ica: no es, pues de p esumi que se p oduzca esa disg e- gación. 2.—Pe o además, y con es o nos aden amos en el segundo pun o de su a gumen ación, ampoco es de desea . Pa a a i ma es a p emisa el u uguayo se apoya en una cu iosa eo ía muy del gus o del posi i ismo decimonónico: 9 Ibídem, pág. 75. 10 Véase al espec o: Bello, And és: G amá ica cas ellana. Buenos Ai es, 1945; Cue o, Ru ino: El cas ellano en Amé ica, Buenos Ai es, 1947; y Alonso, Amado: Cas ellano, español, idioma nacional. 11 Zo illa de San Ma ín: La lengua cas ellana.., op. ci ., pág. 76. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 110  MARÍA DEL MILAGRO CABALLERO WANGÜEMERT «La unidad de las lenguas con as a ju isdicción e i o ial ha coin- cidido siemp e, en la his o ia de la humanidad, con las épocas de p og eso y esplendo de las naciones: la desmemb ación del len- guaje, po el con a io, ha sido signo inequí oco de decadencia». 12 Zo illa de San Ma ín no necesi a escapa al ma co de su p opio con inen e pa a ejempli ica su hipó esis. El pos e io p o- idencialismo que p o esa á espec o de la conquis a de Amé ica po pa e española iene sus aíces en el es ado de decadencia del indígena a mediados del siglo XV. Amé ica e a una o e de Babel —lo que ya so p endió a los c onis as en su día— como conse- cuencia de la di e sidad de p ocedencia del homb e ame icano, y de la inin e umpida o mación de in ini os dialec os que «... u- ie on po causa, y ue on causa a su ez, de la decadencia, de la igno ancia y de la ba ba ie en que la ci ilización c is iana en- con ó a los abo ígenes de Amé ica ». 13 Es a si uación de ocaso se ex iende a odos los ni eles, ya que —dice— «en ma e ia mo al, no conocían a Dios, mucho menos a Jesuc is o, y o ecían sac i i- cios humanos; en ma e ia económica, no conocían la moneda; en ma e ia indus ial no conocían la ueda ». 14 3.— Jus i icada así la conquis a e implan ación lingüís ica es- pañola, se accede al e ce miemb o de su a gumen ación: ¿cómo se conjuga la pe i encia de esa lengua española con la au onomía de los nue os países? Con su habi ual a án con empo izado media en la dispu a en e académicos e independen is as, ad i iendo que «...es p eciso no con undi la unidad con el pu ismo supe - icioso». 16 Su eo ía, en es e 'sen ido, coincide con la más gene a- lizada en e los omán icos ul ama inos: admi i inno aciones léxicas que no a en en con a lo undamen al de la es uc u a idiomá ica: la sin axis. Po lo demás, en un momen o en que esc i o es como Juan M. Gu ié ez pos ulan la amilia ización con idiomas ex anje os, como medio de escapa al ínculo c eado po las adiciones y len- 12 Ibídem, pág. 72. 13 Ibídem, pág. 74. 14 Ibídem, pág. 74. 15 Ibídem, pág. 72. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  111 gua peninsula es, el p óce u uguayo, no sólo no e obs áculo al- guno en ellas, sino que conside a su man enimien o como mo i o de o gullo pa a Amé ica y cauce con el que és a paga su deuda de g a i ud pa a con la ieja pa ia. Sus palab as es án eñidas po el panhispanismo de algunos au o es de la época: «En nues a Amé ica, ¿qué impo a la up u a de sus ínculos polí icos con la me ópoli, si los es ados que allí han nacido son a e ias po las cuales con inúa ci culando la sang e melodiosa de la lengua común, que el co azón secula , la mad e España, con- inúa elabo ando y dis ibuyendo po el á bol - ci cula o io de la amilia ?». 16 Median e la p osopopeya imagina Zo illa la espues a ame- icana a la ieja pa ia, a la que o ece la pe i encia como medio compensa o io de su débi o: «Amé ica, pa a paga e an inol idable bene icio, conquis a g an pa e del mundo pa a i (...) u eino no end á in, mien as haya palab a humana...)). 17 La pos u a lingüís ica adop ada po el esc i o u uguayo con- c e a una de las ías de ace camien o en e peninsula es y ul a- ma inos, iniciada desde la ó bi a de los jó enes países. La labo más in e esan e en es a línea la lle an a cabo aquellos in elec uales hispanoame icanos que se in eg an en la cul u a española a a és de un p oceso que Ped o Hen íquez U eña ha denominado «de asplan e ». '$ Buena pa e de la imagen cul u al que du an e el siglo XIX se iene en Amé ica de la ieja me ópoli se debe a sus co esponsalías en la p ensa del Nue o Mundo! co esponsalías que ambién se dan en sen ido in e so con c í icos españoles — éanse, po ejemplo, las de Menéndez Pelayo pa a La Nación de Buenos Ai es— pione os en la misión descub ido a de nue os alo es li e a ios al o o lado del A lán ico. Algunos de es os 16 Ibídem, pág. 70. 17 Ibídem, pág. 70. 18 Véase Hen íquez, Ped o: La U opía de Amé ica. Ca acas, Ayacucho, 1978, págs. 3-30. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 112  MARÍA DEL MILAGRO CABALLERO WANGÜEMERT « asplan ados» se inco po an a las e ulias li e a ias de los á bi- os del momen o: Echega ay, Núñez de A ce... Son amosos los «lunes» de la condesa de Pa do Bazán y los «sábados» en casa de D. Juan Vale a, cuyas Ca as ame icanas (1888) ma can el p ime jalón de la c í ica ame icana en España. P ecisamen e po su pos e io con ac o con Juan Zo illa de San Ma ín in e esa señala el papel que en e los asplan ados desempeña su compa io a u uguayo, Alejand o Maga iños Ce - an es. Vi e en Mad id en e 1846 y 1855 y a él se debe la di ec- ción de la Re is a Española de Ambos Mundos (1853-1855), se- gún el modelo pa isino de La Re ue de Deux Mondes. En ella co- labo an los c í icos con empo áneos más exigen es: Cla ín, la Pa - do Bazán, Vale a... 19 . Maga iños Ce an es es ablece así un nexo undamen al en e ambas o illas asa lán icas, p omocionando y c eando inquie udes en e los homb es de le as de su país. 20 Toda es a polí ica de ace camien o pa ciales desde dos án- gulos con luyen es -- eu opeo y ame icano— culmina en la cele- b ación del IV Cen ena io del Descub imien o, el 12 de oc ub e de 1892. El gobie no español po enció la llegada a la península de los delegados de Ul ama , así como su pos e io pa icipación en los es ejos conmemo a i os de La Rábida, Pue o de Palos de Mogue (Huel a) y las ciudades de Mad id, G anada, Cádiz y Se illa. El esul ado es posi i o pa a los p opios ame icanos, en cuan- o que les pe mi e conoce de ce ca a sus g andes igu as. Así el jo encísimo Rubén Da ío, delegado de Nica agua, en a en con- ac o con los «consag ados» del cong eso: el pe uano Rica do Palma y el u uguayo Juan Zo illa de San Ma ín. Pa adójicamen- e la de icien e in aes uc u a edi o ial y la escasez de comunica- ciones en e las nue as epúblicas ocasionaba que, a eces, se u- 19 Su papel ec o se man end á has a la di usión del Me cu e de F ance de ono más e oluciona io e in e nacional, que los jó enes españoles conocie on a a és del lib o Los a os (1896) de Rubén Da ío. En el mode nismo se ac ecien a la impo ancia de las e is as li e a ias como ehículo di uso de las nue as ideas li e a ias, así como su uncionalidad ela ional. 20 Maga iños Ce an es u o especial impo ancia en la iniciación li e a ia de Zo illa de San Ma ín, impulsándole a esc ibi La leyenda pa ia pa a p esen a la a un concu so. Igualmen e ue ín imo amigo y pe enecien e a la e ulia del pad e de José En ique Rodó, quien conoció a a és de él el ambien e cul u al mad ileño. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  113 ie a acceso a las ob as de los ecinos a a és del in e medio eu opeo: e is as o edi o iales pa isinas o españolas. 21 Pe o además algunas de las conexiones es ablecidas en e los dos con inen es p oceden de es a isi a. Así el ecién ci ado Rubén conoce a Rueda en la e ulia de Vale a, a la que asis e como mu- chos o os hispanoame icanos. En e ellos des acan los esc i o es céleb es cuya incansable ac i idad es pa adigmá ica de las posibi- lidades que o ecía la península a los cong esis a, con mo i o de la solemne conmemo ación del Cen ena io: sesiones en la RAE, pa icipación en los cong esos que o ganizan las ciudades di ec a- men e implicadas, con e encias... El A eneo mad ileño que enía uncionando como p es igiosa ins i ución cul u al desde 1835, p o- g ama en e 1891-1892 unas 38 con e encias de ema ame icanis a, en las que colabo an los delegados más p es igiosos... El u u- guayo Zo illa de San Ma ín p onunció el 25 de ene o de 1892 una b illan e dise ación sob e el ema: Descub imien o y conquis a del Río de la Pla a. Se ea i man aquí algunas de sus esis p io i a ias enunciadas en su amoso discu so en e a La Rábida, ensamblán- dose en el en amado -base de la his o ia del Pla a. El discu so pe enece a lo que Lausbe g codi ica den o del géne o demos a- i o o epidíc ico. El exo dio si úa el país an o en su aspec o ísico —la geog a ía —, como humano —el na i o —. ' En es e úl imo campo se insis e en la esis esbozada es meses an es, de la deca- dencia del indígena que culmina una e apa del de eni his ó ico del Pla a. A ella coadyu a el esu gi de la na u aleza que p emo- ni o iamen e agua da un nue o sal ado . El ono e ó ico y decla- ma o io y las con inuas p osopopeyas median e las que se pe soni- ica la ie a ame icana, ienen como inalidad apela al público, al 21 A pa i de 1830 más o menos, Pa ís se con ie e en el mayo cen o edi- o ial de ob as en español des inadas a consumo eu opeo e hispanoame icano. P oyec os como la an ología de Manuel Uga e: La jo en li e a u a hispano- ame icana (1906); y las o as dos de En ique Gómez Ca illo, lanzadas en 1894 en Pa ís que die on a conoce el mode nismo asi como la di usión de clásicos y mode nos culminada po Ru ino Blanco Fombona a a és de su edi o ial Amé ica —Mad id —... dan e de ello. Al ma gen de es as publicaciones es ables el con- g eso es ocasión de que algunos hispanoame icanos conce a an publicaciones con edi o iales españolas. Así lo hace Rica do Palma pa a sus T adiciones pe uanas con Mon ane y Simón (1893) ; edición que lle a á un p ólogo de Da ío. 22 Véase Zo illa de San Ma ín: Descub imien o y conquis a del Río de la Pla a, en Con e encias..., op. ci ., págs. 23-27. (8-II) UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 120  MARÍA DEL MILAGRO CABALLERO WANGÜEMERT día, el 'Angelus' de aquella mañana que an bien conocéis, de la mañana del iaje, del más memo able de los iajes emp endidos po los homb es; es os ipos popula es que es amos iendo en es a egión de España, esos homb es que me mi an y me escuchan, y a quienes mi o a mi ez con una in ensidad que ellos no com- p enden quizá, son los mismos cala a es y ma ine os que cons- uye on hace cua o siglos aquellos ba cos sag ados...». 33 El agmen o, cuajado de deíc icos, se ex iende a ias líneas más glosando los mismos concep os... Zo illa lo clausu a as im- plica al público en su i encia e in i a le a una «g ande o ación de acción de g acias ». 34 A lo la go del desa ollo emá ico an al e nando o aciones exclama i as que dan cauce al sen imien o y se cons i uyen es uc- u almen e en mo i os ansicionales: nos e e imos a pá a os como el siguien e: «¡Y el ien o e a p opicio, y e a amiga la au o a; y el ien o e a p opicio! ¡E a el ola del espí i u, del g ande espí i u)). 3 s No cabe duda del e ec ismo de un discu so de es a índole. Como esc ibió Unamuno, el u uguayo «... iene una de las g andes en ajas del poe a o ado , y es que has a las me á o as secula es se eju enecen en sus labios y pa ecen dichas po la ez p ime a ». 36 Las líneas maes as de la a gumen ación se desa ollan se- guidamen e; y an a glosa el concep o de hispanidad, an del gus o del u uguayo como exigidas po las ci cuns ancias. Imbuido de su misión, lo que el a e pe cibe con su p i ilegiada sensibili- dad es el alien o de la «inmo al pe sona, la pe sona Hispania»; no una en idad polí ica sino humana; la cual, me a o izada en nube inco pó ea y pe soni icada median e p osopopeyas, sigue p esen e en el ac o como lo es á en las nue as naciones hispano -ame icanas a las que implíci amen e con inúa p esidiendo: 33 Ibídem, pág. 46. 34 Ibídem, pág. 47. 35 Ibídem, 46. 36 Unamuno, Miguel de: Ensayos, omo VI, Mad id, 1918, págs ........ UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  121 «Yo no sé lo que es, seño es, ni quie o sabe lo en es e momen o, mucho menos de ini lo. Me bas a con sen i lo in ensamen e, al sen i la espi ación de un g an se colec i o que se alza sob e odo es o, y que me pa ece escucha las palab as que suben de mi co azón)). 37 Las sensaciones audi i as e ue zan las isuales u ilizadas en pá a os an e io es, po enciando la i encia del audi o io. Jun o a la inmedia ez, de i ada de la inalidad pe seguida po el au o de «mo e » a ese público, no podemos ol ida el clima p emode - nis a que se espi a en algunos pasajes de Taba é donde el u uguayo u iliza e ec os semejan es. 38 En un ápido eco ido his ó ico se emon a a los cel íbe os y Roma has a llega a las di e sas nacionalidades que in eg aban la España de la Edad Media, de inida po su ca ác e de c uzada. Median e poé icas compa aciones —uno de los ecu sos más ap o- echados en su o a o ia— conec a las ges as peninsula es con las del descub imien o concebidas como me a ansposición de las p ime as. Se exp esa así: «Como a as a el come a su cauda luminosa po los espacios side ales, las ca abelas a as aban en po de sí po el A lán ico la causa he oica de la inmensa nube; y és a a ó los con inen es, y ci cundó la ie a, como ci cunda a Sa u no el eplandecien e anillo... u . 39 De nue o se de ec an como elón de ondo dos concep os p io- i a ios en el asmundo ideológico de Zo illa de San Ma ín: el p o idencialismo y el idealismo hispánico, es echamen e co- nec ados. Es as páginas se cie an con unas líneas ansicionales de cla o ma iz emo i o, siguiendo el luc uan e ai én en e lo lí ico y lo cla amen e na a i o. A ono con el so e ado oman i- 37 Zo illa de San Ma ín: El mensaje..., op. ci ., pág. 47. 38 Véase al espec o Andino, Albe o: No as a p opósi o de Taba é y del ela o io de Ca ace, en «Cuade nos Hispanoame icanos». Mad id, julio de 1976, núm. 313, págs. 179-191. 39 Zo illa de San Ma ín: El mensaje.., op. ci ., pág. 49. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 122  MARÍA DEL MILAGRO CABALLERO WANGÜEMERT cismo y la au eola de las pujan es nacionalidades, el sen i del poe a se desbo da aho a hacia un ínculo en añable: las ban- de as .de los países hispanoame icanos que ondeaban en la ies a como lo hacen aho a en el mismo monas e io. Sin emba go, la exal- ación nacional, lejos de ence a le en los es echos lími es de un pelig oso p o incianismo, lo impulsa hacia la pa ia, en una g a- dación de cla o ma iz ascenden e. Dice al espec o: «El sen imien o de la nacionalidad que p oclamo, lejos de debili a el san o sen imien o de pa ia, lo igo iza, lo inco po a a la e e na g adación que es la e e na a monía p o idencial : el sen imien o de pa ia en el de nacionalidad, el de nacionalidad en el de aza, el de aza en el de humanidad, el de humanidad c eada en el de aca amien o y ado ación al Dios C eado y Conse ado de la humanidad, y el de las azas, y de las naciones, y de las pa ias». 40 En consecuencia, el mensaje de Amé ica se á una g an palab a de amo y de glo ia a la ieja pa ia —«La Amé ica nació de una he ida de glo ia que esa España se hizo en el co azón»— 41 po pa e de los nue os países que econocen así su deuda. El discu so esuel e la an igua dico omía en e peninsula es y c iollos, in e- g ándola en un ame icanismo de cuño hispánico. Y como signo de los iempos y de la eligiosidad del u uguayo o dena ese sen imien- o al Se supe io que ige los des inos de la his o ia. Aunque hay mucho de coyun u al en es os concep os que desde nues a óp ica adolecen pelig osamen e de hueca e ó ica, no podemos deja de señala que la celeb ación del IV Cen ena io del Descub imien o Ame icano u o sus u os... En e ellos men- ciona emos cosas an conocidas como la publicación de la An olo- gía de poe as hispanoame icanos, debida a Menéndez Pelayo y edi- ada de 1903 a 1904, en 4 olúmenes. Pa ocinada po el gobie - no español a a és de su Real Academia, supuso el econocimien o a ni el o icial de la independencia y alía cul u al y li e a ia de los au o es ul ama inos. Hay un e iden e es echamien o de elaciones en e esc i o es de ambos lados del A lán ico que se ea i man en 40 Ibídem, pág. 50. 41 Ibídem, pág. 50. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCIA Y .AMERICA  123 su concep o de cul u a eu opea, iden i icada con la cul u a occiden- al común a los pueblos hispanos. 42 Ejemplo de ello son las cone- xiones epis ola es, acompañadas del en ío de sus lib os, en e Unamuno y Zo illa de San Ma ín; 43 el in e cambio de pa ece es, siemp e en iquecedo , unciona aquí con an a na u alidad y e- acidad como lo ha á en o a co espondencia más o menos coe á- nea: la del c í ico español Cla ín con el esc i o u uguayo José En ique Rodó. 44 No di ec amen e como u o del Cen ena io, sino elacionado con su es ancia eu opea, Zo illa de San Ma ín cumple con o o de los « i uales» hispanoame icanos: el lib o de iajes como iel ansc ip o de sus expe iencias en la cuna de la ci ilización. En la época ilus ada los ciudadanos del Pla a se ace can a la «luz eu o -pea» con ines u ili a ios: homb es como Flo encio Va ela, que iaja po Ingla e a y F ancia en e 1843 y 1844 con una emba- jada de ipo polí ico; o como Albe di, quien hace o o an o del 6 de junio al 2 de no iemb e del 43 en misión legal; o como Sa - mien o, comisionado po el gobie no chileno pa a ecopila ma e- ial educa i o de 1846 al 1847, no dudan en ap o echa la expe- dición pa a obse a las ans o maciones sociales p oducidas po el maquinismo en Eu opa; y, sob e odo en los dos úl imos, apun- a ímidamen e lo que se á el iaje omán ico: un iaje es é ico... con ano aciones sob e museos, uinas... Es in e esan e obse a cómo es os pione os se sien en obligados a «jus i ica » sus dig e- siones a ís icas. ' Po el con a io és as se án la base de lo que Da id Viñas denomina «el iaje de la consumición espi i ualizada» 42 A ello con ibuyen los sucesos del 98 que acen úan el emo del con inen e a los EE.UU. e indi ec amen e e ue zan los lazos en e España y las an iguas colonias. 43 Véase al espec o Ga cía Blanco, Manuel: El esc i o u uguayo Juan Zo- illa de San Ma ín y Unamuno, en .sCuade nos Hispanoame icanos», Mad id, 58, 1954, Oc u., págs. 29-57. 44 Es as ca as es án ecogidas en la edición de Emi Rod íguez Monegal de las Ob as comple as de José En ique Rodó. Mad id, Aguila , 1957, págs. 1.260-1.262. Cu iosamen e Cla ín u o una g an di usión en U uguay. Véase Pé ez de Cas o, José Luis: El magis e io de Cla ín en la li e a u a u uguaya, en «A chi um», O iedo, 12, 1963, págs. 234-276. 45 Ace ca del asun o del iaje hispanoame icano a Eu opa, éase Viñas, Da id: La mi ada a Eu opa: del iaje colonial al iaje es é ico (incluido en: Li e a u a a gen ina y ealidad polí ica. Buenos Ai es, Jo ge Al a ez, 1964, págs. 3-80. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA 124  MARÍA DEL MILAGRO CABALLERO WANGÜEMERT de los omán icos, quienes pe siguen e i i el mundo medie al, o la an igüedad g eco omana has a que el pasado los pene e y se iden i iquen con lo eu opeo, cuya men alidad y pun os de is a son pa adigmá icos pa a el homb e ul ama ino. Zo illa de San Ma ín pe enece po o mación y men alidad a es e úl imo g upo. Es un homb e omán ico. T as los ac os con- memo a i os del descub imien o en el su de España, p og ama un iaje cuyo i ine a io aba ca Suiza, F ancia, I alia y pa e de España. A su uel a ecoge las ca as en iadas a su muje du an e los ayec os, con o mando un lib o, depu ado de sus habi uales ado nos e ó icos; lib o que publica á bajo el í ulo Resonancias del camino (1894). 46 El mismo í ulo y la ca a abie a a su muje , que bajo el epíg a e «De eg eso» encabeza el olumen, a modo de p ólogo, nos dan la pau a de las ideas del u uguayo en o no a es e ipo de li e a u a. Desechando la ácil e udicción, Zo illa se decla- a halagado po la «idea de deja en alguna pa e la huella iel de su alma (plasmada) en ca as ingenuas, cando osas, escas... »; p o- duc o de «las esonancias de las cosas en mi espí i u » —dice—, 47 pa a « ija una esonancia de odo eso que quedaba ib ando en mi espí i u, después que la imp esión había pasado». 48 Insis e el esc i o en la momen aneidad e i epe ibilidad de las sensaciones, que pa a se aliosas nunca han de se p o ocadas a i icialmen e... Recogemos alguna de sus ideas en las que subyace oda una eo ía del lib o del iaje o: «De engamos, pues, las sensaciones i as: omemos manchas de colo , ápidas pe o igo osas y escas, del na u al (el na u al es á no sólo ue a, sino ambién y muy especialmen e den o del alma), aunque no concluyamos el cuad o». 49 46 La mayo ía de los esc i o es que iajan al con inen e dejan cons ancia po doble ía: la con ección de un dia io pe sonal y la edacción de c ónicas pe- iodís icas que se en iaban a pe iódicos de su país. 47 Zo illa de San Ma ín: Resonancias del camino. Mon e ideo, Imp en a Nacional Colo ada, 1930, pág. 9 del p ime olumen. De los dos que cons i uyen es a edición sólo el p ime o se e ie e al iaje comen ado. 48 Ibídem, pág. 16. 49 Ibídem, pág. 14. 50 Ibídem, pág. 52. UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA ACTAS V JORNADAS DE ANDALUCÍA Y AMÉRICA  125 Palab as que p onuncian dos mo imien os cul u ales inmi- nen es: el mode nismo li e a io y el imp esionismo pic ó ico. El colo , jun o al sen imen alismo omán ico, son los ing edien es bá- sicos de es e lib o de iajes. Así en la isión de Se illa, más que un ca álogo de museos o edi icios, el u uguayo delinea unas b e es pinceladas pa a suge i el colo , los olo es, las muje es de ojos ne- g os... ecogiendo un espec áculo singula : el baile de los seises den o de la ca ed al de inido como « isa de amo de Dios». 50 Su o ien ación colo is a le lle a a dedica buen núme o de páginas —de la 57 a la 61 de nues a edición— al ela o de su i- si a a la exposición del pin o Fo uny en Ba celona. Su pin u a, según él, iene ida, alma del colo ... Po cie o que es in e esan e el con apun o que es ablece en e Se illa y Ba celona como mues- a de la inc eible di e sidad egional española: las compa a poé i- camen e a la ciga a y la ho miga, ompiendo una lanza en a o de la p ime a. No en ano poe as y a is as — ciga as de acue do a la men alidad ab il del ines del siglo XIX— han en iquecido a la humanidad. P opo cionalmen e hay más páginas discu si as que desc ip- i as y ello se debe a que nos hallamos an e un ex o in imis a en que Zo illa, iel a su eo ía «más que esc ibi pensando se piensa esc ibiendo », e lexiona en al o sob e cues iones y ac i udes un- cionales de la sociedad de su iempo: lucha de clases, p og eso, deseo de mejo as sociales... los p oblemas de la mad e pa ia no le son ajenos, en consonancia con el en oque idealizado y sen imen al de lo español que se in ensi ica a comienzos del siglo XX. Mues- a de ellos son abundan es publicaciones: las Ca as de España (1908) de Rica do Rojas; la no ela de La e a, La glo ia de don Rami o (1908); o El sola de la aza (1913), de Gál ez, po ci a algunas de las más popula es. Espe amos habe con ibuido a especi ica la in e ención del u uguayo Zo illa de San Ma ín en los ac os del IV Cen ena io del Descub imien o Ame icano, así como a pone de elie e el im- pac o en iquecedo que supuso pa a su ob a su es ancia eu opea. 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