Juan Zorrilla de San Martín en la encrucijada del IV Centenario del Descubrimiento de América
Full text
JUAN ZORRILLA DE SAN MARTIN EN LA
ENCRUCIJADA
DEL IV
CENTENARIO
DEL
DESCUBRIMIENTO
DE AMERICA
po
M.
DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
La
celeb ación
del IV
Cen ena io
del
descub imien o
ame i-
cano ma ca un hi o
en la
p og esi a dis ensión
de
las elaciones
en e
la ieja me ópoli
y
los jó enes países o jados al
calo
de
las
gue as
de la
Independencia. Mien as que
en la
p ime a mi ad
del
siglo XIX
lo
p opiamen e li e a io
e
incluso
lo cul u al
es á
en
g an
pa e condicionado po
lo
socio
-
polí ico
la
si uación espi i ual
de
las nue as epúblicas e oluciona
a lo la go del
siglo, has a
al-
canza
una madu ez que les pe mi e cimen a su independencia
li e a ia.
Sin
p e ensiones
de
ago a
el
complejo ema, con iene ene
en
cuen a que
en la c isis
emancipa o ia habían quedado
i ual-
men e queb adas las conexiones en e España
y sus
an iguas
co-
lonias.
1
Ello
se
ag a ó
con el
consecuen e adicalismo
de
pos u as
en
ambos en es: los hispanoame icanos
se
ca ac e izaban po su
exace bada sensibilidad enden e
a
echaza odo aquello que
e-
co da a su «yugo»
an e io . Su ela i a ines abilidad
poli ico-social
con ibuía
a
ello. En el polo
opues o España man enía una pos u a
1
Véase ace ca
del
ema:
Rama, Ca los M.:
His o ia
de
las elaciones
cul u ales en e España
y la
Amé ica
La ina.
Siglo XIX.
México,
FCE, 1982.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
106
MARÍA
DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
o icial, basada
en la
opinión pública
peninsula ,
2
cuyos pun os
cla es
son
los siguien es:
1.—
In e io idad congéni a hispanoame icana que les coloca ía
po debajo
de Eu opa.
2.—
Amé ica
es
ing a a, po que España
ha
de amado su sang e
y
iquezas
en
los dominios
de
Ul ama ,
y
po an o
sus ex-
colonias es án
en
deuda
con la Mad e
Pa ia.
3.—
Las
nue as epúblicas i en
en
un caos que
solo
pod ían e-
media las ins i uciones españolas, si las p ime as enuncia an
a
su alaz independencia.
4.—
La
p esencia
y
dominio español
en Cuba y Pue o Rico a o-
ecen
a
los hispanoame icanos, po que los de ienden
del ame-
nazan e a ance
del No e:
opinión és a alen ada desde España
de
modo con inuo y
que incluso end á algunos adep os
en
las an iguas colonias.
Con el
paso
del
iempo e olucionó
has-
a queda educida
al
segundo elemen o:
el
odio
al
yanqui
p o esado po Rubén Da ío
y
ecogido
en el
A iel
(1900) del
u uguayo José
En ique
Rodó, que
se
con ie e
en
idea io
cla e
de
su época.
3
No
debemos pe de
de is a
que
en la
conmemo ación
del IV
Cen ena io
nos
mo emos
en
un
am-
bien e polí ico c ispado que desemboca á
en
los sucesos
del 98.
2
Es udiada pa a es e pe íodo po Melcho
Fe nández
Almag o:
La emanci-
pación de
Amé ica
y
su e lejo
en la
conciencia española.
Mad id,
Ins i u o
de
Es udios
Poli icos, 1957; y Luis Miguel Enciso
Recio:
La
opinión española
y la
independencia hispanoame icana
(1814-1820).
Valladolid, Facul ad
de
Filoso ía
y
Le as,
1967.
3
C í icos como Rodol o Ibáñez,
Emi
Rod íguez
Monegal y
José
Gaos
han
pues o
de
mani ies o
lo
que supuso pa a
el
mundo hispánico
la
apa ición
de
es a
ob a,
con la
consiguien e oleada
de
adhesiones
a ielis as y odonianas en e los
in elec uales hispanoame icanos
de 1905 a 1915
ap oximadamen e.
Lo c
u
ioso es
que
el
ema
de A iel y Caliban en
Rodó
es, al
menos,
de
e ce a mano.
La simL.
biología, omada
de
La
empes ad, de Shakespea e,
había sido empleada
ecien e-
men e
po
Peladan y
Rubén Da ío;
e
incluso es e úl imo
la
había aplicado
a
los
EE.UU. de
mane a semejan e
a
Rodó.
El
emo
an e
su expansión impe ialis a
es
un
lei mo i
que
e eb a la
segunda mi ad
del
siglo XIX
y se
agudiza aho a
en
au o es como
Ghi aldo y Uga e... No
in e esaba an o
la
no edad como
la
«opo unidad»
de la simbología.
Véase al epec o: Balsei o,
José Agus ín:
Es udios
ubenda ianos:
A ie es
y Calibanes,
en
«Re is a Hispánica Mode na»,
New Yo k,
31, 1965,
Ene
-Oc ., núms. 1-4,
págs.
46-53.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
107
A
pesa
de
odo
a ines del
siglo XIX, supe ados los iniciales
escollos,
se
pe ila un mo imien o
panhispanis a
e idenciado
en la
in ensi icación
de
elaciones diplomá icas
y en el mayo
con ac o
cul-
u al
en e in elec uales.
Es e
mo imien o impulsado desde
las es-
e as
gube namen ales peninsula es, uc i ica
en
a ios campos
complemen a ios:
el
educa i o,
el
lingüís ico...
En el
p ime o,
se
anuncia hacia
1880
que an o las Academias mili a es como las
Uni e sidades españolas es a án abie as
a
los jó enes
ul ama i-
nos, y
queda p e is a
la
con alidación
de
í ulos pa a acili a
el
desplazamien o hacia
la
Península.
En el
segundo,
la
inclusión
en
la RAE de
miemb os co espondien es hispanoame icanos
a
pa i
de 1860 es
o o signo
de
los nue os iempos.
Lo es
ambién
la pa-
alela aunque
pos e io
ex ensión de sus
Ins i u os
a
las an iguas
colonias desde
1871.
Ello end á imp on a lexicog á ica
con la in-
clusión en
su Dicciona io
de
acepciones hispanoame icanas,
p e-
sen es ya
en la
edición
de 1884.'
Y es
que
el
p oblema
de la
lengua
se
cons i uye
en
du o
ca-
ballo de
ba alla
en el
que
se plasman pa e
de
las ensiones
sub-
yacen es
en
los
dos
bloques.
Los
ul ama inos p o es an
con a el
monopolio pu is a
de los peninsula es, ei indicando un es ilo
ame-
icano
de
lengua hablada
y
esc i a,
en
un p eceden e
de la
la ga
c uzada
... «en
busca
de
nues a exp esión
»—
según ase
a o u-
nada
de Ped o Hen íquez U eña.
5
En la
sos enida polémica
—en la
que
no
en a emos po muy conocida—
es en el
Río
de la
Pla a
ep esen ado po su p ime a gene ación omán ica
—Juan
M.
Gu ié ez,
Albe di, Las a ia...—
donde
se
lanzan los
p i-
me os da dos
con a la
mad e pa ia.
La
pos u a
del
u uguayo
Zo illa de San
Ma ín
es
buen ejemplo
de
equilib io, eñido po
su acend ado hispanismo. Nomb ado académico co espondien e
en
1885 no
pisa
la
sede mad ileña has a su llegada
en
mayo
de 1891,
4 En
es e camino hubo ine i ables esquemo es po ambas pa es. Así, po
ejemplo,
el
c í ico a gen ino
Juan M.
Gu ié ez echaza
la
p opues a
de la RAE
pa a nomb a le co espondien e, po mo i os polí icos; mien as que
el
ecua o-
iano
Juan
Mon al o,
a
pesa
del
a al
de
su ob a, nunca consiguió
el
nomb amien o
de
académico po
la
oposición
de
Menéndez
Pelayo.
Véase
al
espec o: Gu ié ez,
Juan M.':
Ca a al
Sec e a io
de la Academia
Española,
en
«Es udios his ó ico-
li e a ios»,
Buenos Ai es, 1940,
págs.
220 y ss..
5
Véase
Hen íquez U eña, Ped o:
Seis ensayos
en
busca
de
nues a
exp e-
sión,
1927.
[
a ,.,^^
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
108
MARÍA
DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
como minis o plenipo encia io
de la
República
del U uguay en
España
y Po ugal. A
pesa
de la
b e edad de
su espues a
al
conde
de Ches e, di ec o de la Academia, al
asis i po p ime a ez
a
una
sesión,
en
ella
se
pe ilan
de
modo ní ido
sus
con icciones...
Dice
ex ualmen e:
«...como c eo habe comp endido su in ención, que
no ha
sido
o a que
la de
coope a ,
con la
undación
de
academias
co espon-
dien es ame icanas,
a la
ob a
de
unión
de
odos los
pueblos de
habla
española, juzgo que
no
puedo o ece aho a un ibu o que más
g a o
sea al
oído bene olen e
de
es a co po ación, que
el
que
con-
sis a
en
a i ica ,
en
ues a p esencia, mis ei e adas p o es as
de
amo
a
nues a lengua común,
y
las
co dialísimas de
adhesión
y de
espe o
a
es a casa
sola del
e bo
hispánico...».
6
Es a concepción lingüís ica que a ala ía
el
español más
exi-
gen e de la
época
es
ampliada
y
a i icada un año después,
con
mo i o de la
celeb ación
del
Cong eso Li e a io Hispanoame icano
—Mad id, 31 de
oc ub e—
lo de
no iemb e
de 1892—. Nos ha-
llamos an e
un discu so
con uido con la
elocuencia
de
una
pe ec-
a
pieza o a o ia, como
es habi ual en el
u uguayo. ' T as un
exo dio
en
que
se
enca ece
la
magni ud
de la
emp esa española
en
Amé ica, de e minan e
del
ad enimien o
del
mundo mode no;
se
pasa
al
cue po
cen al del
discu so, cons i uido po
la
a gumen a io.
Es a ecoge
el
ema
global:
Las
azones que aconsejan
la pe i en-
cia
del
cas ellano
en
Hispanoamé ica.
El
eje básico
en
o no
al
que
se
aglu inan los dis in os a gumen os
es el
siguien e:
«No
es,
pues,
de
'p esumi ',
y
menos
de
'desea ',
la
mue e
de la
lengua mad e cas ellana, como condición necesa ia pa a que
sus
hijos gocen
de
su 'au onomía polí ica'...».
8
6 Zo illa de San
Ma ín, Juan:
En la Real Academia
Española
(incluido
en
Con e encias
y
Discu sos.
P ól. de
Benjamín Fe nández y Medina. Mon e ideo,
Be án y Cas o, 1905, 2.. ed.,, aum., pág. 107).
7 En la
e minología ' e ó ica hemos seguido
dos
lib os básicos:
el de
Hein ich Lausbe g:
Manual de
e ó ica li e a ia.
Mad id,
G ados,
1966, 3
omos
( e sión
esp. de
José Pé ez
Riesco), y el de Ku Spang:
Fundamen os
de
e ó ica.
Pamplona, Eunsa, 1979.
8 Zo illa de San
Ma ín:
La
lengua cas ellana
(incluido
en
Con e encias...,
op. ci ., pág. 77. El
sub ayado
es
nues o).
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
109
En es e pá a o con luyen es núcleos
ideológicos undamen-
ales
con
los que
Zo illa de San
Ma ín en a
en
liza
en
las
a-
mosas polémicas lingüís icas
de
los omán icos:
1.—Son
escasas las p obabilidades
de
que
el
cas ellano
desa-
pa ezca como al en
Hispanoamé ica.
El
pa alelismo que algunos
in es igado es es ablecen en e
el
la ín, bi u cado
en
las lenguas
omances, y el
cas ellano, con
posibilidades
de
ami ica se
en an-
as lenguas como nue os países ul ama inos,
es
una
me a
hipó-
esis que... «además
de
se g a ui a,
no
puede se nos simpá ica
».
e
Con
es as palab as
el
u uguayo
se
en en a
a la
línea
de
pen-
samien o inaugu ada po And és
Bello,
que end á su máximo
di ulgado
en el
colombiano Cue o. Ambos eían
con
pesimismo
el
u u o
del
cas ellano
en
Amé ica. P econiza, po
el
con a io,
la
esis que popula izó Amado Alonso años después.
10
Pa a
sen a
es a a i mación ecu e
Zo illa a
un a gumen o que
le
pa ece
de
su icien e
peso especí ico:
«...si bien eso demues a que las lenguas
omances de Eu opa
ue on he manas, como hijas
del
la ín,
no
po eso queda
demos-
ado que ue an
la
'misma lengua', como
lo
ue desde su o igen,
y
lo es
hoy día,
el
español,
en
odos los es ados
de
Amé ica...
».
'
1
Aunque es e ase o como pun o cla e
de la
a gumen a io sea
hoy inde endible, los esul ados
de
su análisis son
compa idos
po
la mayo
pa e
de
los ilólogos del
siglo XX que en
en
los
ac uales medios
de
comunicación un po en e
ac o de
ni elación
lingüís ica:
no es,
pues
de
p esumi que
se
p oduzca
esa disg e-
gación.
2.—Pe o
además,
y con
es o
nos
aden amos
en el
segundo
pun o
de
su a gumen ación, ampoco
es de
desea .
Pa a
a i ma
es a p emisa
el
u uguayo
se apoya
en
una cu iosa eo ía muy
del
gus o del
posi i ismo
decimonónico:
9
Ibídem,
pág. 75.
10
Véase
al
espec o:
Bello,
And és:
G amá ica cas ellana.
Buenos Ai es,
1945;
Cue o,
Ru ino:
El
cas ellano
en
Amé ica,
Buenos Ai es, 1947;
y
Alonso,
Amado:
Cas ellano,
español, idioma nacional.
11 Zo illa de San
Ma ín:
La
lengua cas ellana..,
op.
ci ., pág. 76.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
110
MARÍA
DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
«La
unidad
de
las lenguas
con
as a ju isdicción e i o ial ha coin-
cidido siemp e,
en la
his o ia
de la
humanidad,
con
las épocas
de
p og eso
y
esplendo
de
las naciones:
la
desmemb ación del len-
guaje, po
el
con a io, ha
sido signo inequí oco
de
decadencia».
12
Zo illa de San
Ma ín
no
necesi a escapa
al
ma co
de
su
p opio con inen e pa a ejempli ica su hipó esis.
El pos e io p o-
idencialismo
que p o esa á espec o
de la
conquis a
de
Amé ica
po pa e española iene
sus
aíces
en el
es ado
de
decadencia
del
indígena
a
mediados
del
siglo XV. Amé ica
e a
una o e
de Babel
—lo
que ya so p endió
a
los c onis as
en
su día— como
conse-
cuencia
de la
di e sidad
de
p ocedencia
del homb e
ame icano,
y
de la
inin e umpida o mación
de
in ini os dialec os que «... u-
ie on po causa,
y
ue on causa
a
su ez,
de la
decadencia,
de
la
igno ancia
y de la
ba ba ie
en
que
la
ci ilización c is iana
en-
con ó
a
los abo ígenes
de
Amé ica
».
13
Es a si uación
de
ocaso
se
ex iende
a
odos los ni eles, ya que
—dice— «en
ma e ia
mo al,
no
conocían
a Dios,
mucho menos
a
Jesuc is o,
y
o ecían
sac i i-
cios humanos;
en
ma e ia económica,
no
conocían
la
moneda;
en
ma e ia
indus ial no
conocían
la
ueda
».
14
3.—
Jus i icada así
la
conquis a
e
implan ación lingüís ica
es-
pañola, se accede al
e ce miemb o
de
su a gumen ación: ¿cómo
se
conjuga
la
pe i encia
de
esa lengua española
con la
au onomía
de
los nue os países?
Con
su
habi ual
a án con empo izado
media
en la
dispu a en e académicos
e
independen is as, ad i iendo
que
«...es
p eciso
no
con undi
la
unidad
con el
pu ismo
supe -
icioso».
16
Su
eo ía,
en
es e 'sen ido,
coincide con la
más
gene a-
lizada
en e los omán icos ul ama inos: admi i inno aciones
léxicas que
no
a en en
con a lo undamen al de la
es uc u a
idiomá ica:
la
sin axis.
Po
lo
demás,
en
un momen o
en
que esc i o es como
Juan
M.
Gu ié ez pos ulan
la amilia ización con
idiomas ex anje os,
como medio
de
escapa
al
ínculo c eado po las adiciones
y len-
12
Ibídem,
pág. 72.
13
Ibídem,
pág. 74.
14
Ibídem,
pág. 74.
15
Ibídem,
pág. 72.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
111
gua peninsula es,
el
p óce u uguayo,
no
sólo no
e obs áculo
al-
guno en
ellas, sino que conside a su man enimien o como mo i o
de
o gullo pa a Amé ica
y
cauce
con el
que és a paga su deuda
de
g a i ud pa a con la
ieja pa ia.
Sus
palab as es án eñidas po
el
panhispanismo de
algunos au o es
de la
época:
«En
nues a Amé ica, ¿qué impo a
la
up u a de sus
ínculos
polí icos con la
me ópoli, si los es ados que allí han nacido
son
a e ias po las cuales con inúa ci culando
la
sang e melodiosa
de
la
lengua común, que
el
co azón
secula , la
mad e España,
con-
inúa elabo ando
y
dis ibuyendo po
el
á bol
-
ci cula o io
de la
amilia
?».
16
Median e
la
p osopopeya imagina
Zo illa la
espues a
ame-
icana
a la
ieja pa ia,
a la
que o ece
la
pe i encia como medio
compensa o io
de
su débi o:
«Amé ica, pa a paga e
an
inol idable bene icio, conquis a
g an
pa e
del
mundo pa a
i
(...)
u eino
no
end á
in, mien as haya
palab a humana...)).
17
La
pos u a lingüís ica adop ada po
el
esc i o
u uguayo con-
c e a una
de
las ías
de
ace camien o en e peninsula es
y ul a-
ma inos, iniciada desde
la ó bi a
de
los jó enes países.
La labo
más in e esan e en
es a línea
la
lle an
a cabo aquellos in elec uales
hispanoame icanos que se
in eg an
en la
cul u a española
a
a és
de
un p oceso que
Ped o Hen íquez U eña ha
denominado
«de
asplan e
». '$ Buena
pa e
de la
imagen
cul u al
que du an e
el
siglo XIX
se
iene
en
Amé ica
de la
ieja me ópoli
se
debe
a sus
co esponsalías
en la
p ensa
del Nue o
Mundo! co esponsalías
que ambién
se
dan
en
sen ido in e so
con
c í icos españoles
—
éanse, po ejemplo, las
de
Menéndez
Pelayo
pa a
La
Nación
de Buenos Ai es—
pione os
en la
misión descub ido a
de
nue os
alo es li e a ios
al
o o lado
del
A lán ico. Algunos
de
es os
16
Ibídem,
pág. 70.
17
Ibídem,
pág. 70.
18
Véase
Hen íquez, Ped o:
La
U opía
de Amé ica.
Ca acas,
Ayacucho,
1978,
págs.
3-30.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
112
MARÍA
DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
« asplan ados»
se
inco po an
a
las e ulias li e a ias
de
los
á bi-
os del momen o:
Echega ay,
Núñez
de
A ce...
Son
amosos los
«lunes»
de la
condesa
de Pa do Bazán y
los «sábados»
en
casa
de
D. Juan Vale a,
cuyas
Ca as ame icanas
(1888)
ma can
el p ime
jalón
de la
c í ica ame icana
en
España.
P ecisamen e po su pos e io
con ac o
con Juan Zo illa de
San
Ma ín in e esa señala
el
papel que en e los asplan ados
desempeña su compa io a u uguayo,
Alejand o Maga iños Ce -
an es.
Vi e
en Mad id en e
1846 y 1855 y
a
él
se
debe
la di ec-
ción
de la
Re is a Española
de
Ambos Mundos
(1853-1855),
se-
gún el
modelo pa isino
de
La Re ue de Deux
Mondes.
En ella co-
labo an
los c í icos con empo áneos más exigen es: Cla ín,
la Pa -
do Bazán, Vale a...
19
. Maga iños Ce an es
es ablece así un nexo
undamen al
en e ambas o illas asa lán icas, p omocionando
y
c eando inquie udes en e los
homb es de
le as
de
su país.
20
Toda es a polí ica
de
ace camien o pa ciales desde
dos án-
gulos con luyen es --
eu opeo
y
ame icano— culmina
en la cele-
b ación
del IV
Cen ena io
del
Descub imien o,
el
12
de
oc ub e
de
1892.
El
gobie no español po enció
la
llegada
a la
península
de
los delegados
de
Ul ama , así como su pos e io
pa icipación
en
los es ejos conmemo a i os
de La
Rábida,
Pue o de Palos de
Mogue (Huel a) y
las ciudades
de Mad id, G anada,
Cádiz
y
Se illa.
El
esul ado
es posi i o pa a los p opios ame icanos,
en cuan-
o que les pe mi e conoce
de
ce ca
a sus
g andes igu as. Así
el
jo encísimo Rubén Da ío, delegado
de Nica agua,
en a
en
con-
ac o
con
los «consag ados»
del
cong eso:
el
pe uano
Rica do
Palma y el
u uguayo
Juan Zo illa de San
Ma ín.
Pa adójicamen-
e
la
de icien e in aes uc u a
edi o ial y la
escasez de comunica-
ciones en e las nue as epúblicas ocasionaba que,
a
eces,
se u-
19 Su
papel
ec o se
man end á has a
la
di usión
del
Me cu e de F ance
de
ono más e oluciona io
e
in e nacional, que los jó enes españoles conocie on
a
a és
del
lib o Los
a os
(1896) de
Rubén Da ío.
En el
mode nismo
se
ac ecien a
la
impo ancia
de
las e is as li e a ias como ehículo di uso
de
las nue as
ideas
li e a ias, así como su uncionalidad
ela ional.
20 Maga iños Ce an es
u o especial
impo ancia
en la
iniciación li e a ia
de
Zo illa de San
Ma ín, impulsándole
a
esc ibi
La
leyenda pa ia
pa a p esen a la
a
un concu so. Igualmen e ue ín imo
amigo y
pe enecien e
a la
e ulia
del pad e
de
José
En ique
Rodó, quien conoció
a
a és
de
él
el
ambien e
cul u al
mad ileño.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
113
ie a acceso
a
las ob as
de
los ecinos
a
a és
del
in e medio
eu opeo: e is as
o
edi o iales pa isinas
o
españolas.
21
Pe o
además algunas
de
las conexiones es ablecidas en e los
dos
con inen es p oceden
de
es a isi a. Así
el
ecién ci ado Rubén
conoce a
Rueda
en la
e ulia de Vale a, a la que asis e como
mu-
chos o os hispanoame icanos. En e ellos des acan los esc i o es
céleb es cuya incansable ac i idad
es
pa adigmá ica
de
las
posibi-
lidades
que o ecía
la
península
a
los cong esis a, con
mo i o
de
la
solemne conmemo ación
del
Cen ena io: sesiones
en la RAE,
pa icipación
en
los cong esos que o ganizan las ciudades
di ec a-
men e implicadas, con e encias...
El
A eneo mad ileño que enía
uncionando como p es igiosa ins i ución
cul u al
desde
1835,
p o-
g ama
en e
1891-1892
unas
38
con e encias
de ema
ame icanis a,
en
las que colabo an los delegados más p es igiosos...
El u u-
guayo Zo illa de San
Ma ín p onunció
el
25
de
ene o de
1892
una
b illan e dise ación sob e
el
ema:
Descub imien o
y
conquis a
del
Río
de la Pla a.
Se
ea i man aquí algunas
de sus
esis p io i a ias
enunciadas
en
su amoso discu so en e
a La
Rábida,
ensamblán-
dose
en el
en amado
-base de la his o ia
del Pla a. El
discu so
pe enece
a lo
que
Lausbe g
codi ica den o
del
géne o
demos a-
i o
o epidíc ico.
El
exo dio
si úa
el
país an o
en
su aspec o ísico
—la
geog a ía
—,
como humano
—el
na i o
—. ' En
es e úl imo
campo
se
insis e
en la
esis esbozada es meses
an es, de la deca-
dencia
del
indígena que culmina una e apa
del
de eni his ó ico
del Pla a. A
ella coadyu a
el
esu gi
de la
na u aleza que
p emo-
ni o iamen e agua da un nue o sal ado .
El
ono e ó ico
y decla-
ma o io y
las con inuas
p osopopeyas
median e las que
se pe soni-
ica
la
ie a ame icana, ienen como inalidad apela
al
público,
al
21 A
pa i
de 1830
más
o
menos, Pa ís
se
con ie e
en
el
mayo
cen o
edi-
o ial de
ob as
en
español des inadas
a
consumo eu opeo
e
hispanoame icano.
P oyec os como
la
an ología
de Manuel Uga e:
La
jo en li e a u a hispano-
ame icana
(1906); y
las o as
dos de En ique
Gómez Ca illo,
lanzadas
en 1894
en
Pa ís que die on
a
conoce
el
mode nismo
asi
como
la
di usión
de
clásicos
y
mode nos culminada po
Ru ino Blanco Fombona a
a és
de
su edi o ial
Amé ica
—Mad id
—...
dan e
de
ello.
Al
ma gen
de
es as publicaciones es ables
el con-
g eso
es
ocasión
de
que algunos hispanoame icanos conce a an publicaciones
con
edi o iales españolas. Así
lo
hace
Rica do Palma
pa a
sus
T adiciones pe uanas
con
Mon ane
y
Simón
(1893) ;
edición que lle a á un p ólogo
de
Da ío.
22
Véase
Zo illa de San
Ma ín:
Descub imien o
y
conquis a
del
Río
de la
Pla a,
en
Con e encias...,
op.
ci .,
págs.
23-27.
(8-II)
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
120
MARÍA
DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
día,
el 'Angelus' de
aquella mañana que
an
bien conocéis,
de la
mañana
del
iaje,
del
más
memo able de
los iajes emp endidos
po los
homb es;
es os ipos popula es que es amos iendo
en
es a egión
de
España, esos
homb es
que
me
mi an
y me
escuchan,
y a
quienes mi o
a
mi ez
con
una in ensidad que ellos
no com-
p enden quizá,
son
los mismos
cala a es y
ma ine os que
cons-
uye on hace cua o siglos aquellos ba cos sag ados...».
33
El
agmen o, cuajado
de
deíc icos,
se
ex iende a ias líneas
más glosando los mismos concep os...
Zo illa lo
clausu a as
im-
plica
al
público
en
su i encia
e
in i a le
a
una «g ande o ación
de
acción
de
g acias
».
34
A lo la go del
desa ollo emá ico
an
al e nando o aciones
exclama i as que dan cauce
al
sen imien o
y se
cons i uyen
es uc-
u almen e en
mo i os
ansicionales: nos
e e imos
a
pá a os
como
el
siguien e:
«¡Y el
ien o e a
p opicio,
y e a
amiga
la au o a; y el
ien o
e a
p opicio!
¡E a el
ola
del
espí i u,
del
g ande
espí i u)).
3
s
No
cabe duda
del
e ec ismo
de
un discu so
de
es a índole.
Como
esc ibió
Unamuno, el
u uguayo «... iene una
de
las g andes
en ajas
del
poe a o ado ,
y es
que has a las me á o as secula es
se
eju enecen
en sus
labios
y
pa ecen dichas po
la
ez p ime a
».
36
Las
líneas maes as
de la
a gumen ación
se
desa ollan
se-
guidamen e;
y an a
glosa
el
concep o
de
hispanidad,
an del
gus o del
u uguayo como exigidas po las ci cuns ancias. Imbuido
de
su misión,
lo
que
el
a e pe cibe
con
su p i ilegiada
sensibili-
dad
es el
alien o
de la
«inmo al
pe sona, la pe sona Hispania»;
no
una en idad polí ica sino humana;
la
cual, me a o izada
en
nube inco pó ea
y
pe soni icada median e
p osopopeyas,
sigue
p esen e
en el
ac o como
lo
es á
en
las nue as naciones hispano
-ame icanas a
las que implíci amen e con inúa p esidiendo:
33
Ibídem,
pág. 46.
34
Ibídem,
pág. 47.
35
Ibídem,
46.
36 Unamuno, Miguel de:
Ensayos,
omo
VI, Mad id, 1918,
págs
........
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
121
«Yo no
sé
lo
que
es,
seño es, ni quie o sabe lo
en
es e momen o,
mucho menos de ini lo.
Me
bas a
con
sen i lo in ensamen e,
al
sen i
la espi ación
de un g an
se colec i o que
se
alza sob e odo
es o,
y
que
me
pa ece escucha las palab as que suben
de
mi
co azón)).
37
Las
sensaciones audi i as e ue zan las isuales u ilizadas
en
pá a os an e io es, po enciando
la
i encia
del
audi o io.
Jun o
a la
inmedia ez, de i ada
de la
inalidad pe seguida po
el
au o
de «mo e » a
ese público,
no
podemos ol ida
el
clima
p emode -
nis a
que
se
espi a
en
algunos pasajes
de
Taba é
donde
el
u uguayo
u iliza e ec os semejan es.
38
En
un ápido eco ido his ó ico
se
emon a
a
los cel íbe os
y Roma
has a llega
a las di e sas nacionalidades que in eg aban
la
España
de la
Edad
Media,
de inida po su ca ác e
de
c uzada.
Median e poé icas compa aciones —uno
de
los ecu sos más
ap o-
echados
en
su o a o ia— conec a las ges as peninsula es
con
las
del
descub imien o concebidas como me a ansposición
de
las
p ime as.
Se
exp esa así:
«Como
a as a
el
come a su
cauda
luminosa po los espacios
side ales, las ca abelas a as aban
en
po
de sí
po
el
A lán ico
la
causa he oica
de la
inmensa nube;
y
és a a ó los con inen es,
y
ci cundó
la
ie a, como ci cunda
a
Sa u no
el eplandecien e
anillo...
u
. 39
De
nue o
se
de ec an como elón
de
ondo
dos
concep os
p io-
i a ios
en el
asmundo ideológico
de Zo illa de San
Ma ín:
el
p o idencialismo y el
idealismo hispánico, es echamen e
co-
nec ados.
Es as páginas
se
cie an
con
unas líneas
ansicionales de
cla o
ma iz emo i o, siguiendo
el
luc uan e ai én en e
lo
lí ico
y
lo
cla amen e na a i o.
A
ono
con el
so e ado
oman i-
37 Zo illa de San
Ma ín:
El
mensaje...,
op. ci ., pág. 47.
38
Véase
al
espec o Andino,
Albe o: No as
a
p opósi o
de
Taba é
y del
ela o io
de Ca ace,
en
«Cuade nos Hispanoame icanos».
Mad id,
julio
de 1976,
núm. 313,
págs.
179-191.
39 Zo illa de San
Ma ín:
El
mensaje..,
op. ci ., pág. 49.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
122
MARÍA
DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
cismo y la au eola de
las pujan es nacionalidades,
el
sen i
del
poe a
se
desbo da aho a hacia un ínculo en añable: las ban-
de as
.de
los países hispanoame icanos que ondeaban
en la ies a
como
lo
hacen aho a
en el
mismo monas e io.
Sin emba go, la exal-
ación nacional, lejos
de
ence a le
en
los es echos lími es
de
un
pelig oso p o incianismo, lo
impulsa hacia
la
pa ia,
en
una
g a-
dación
de
cla o ma iz ascenden e.
Dice al
espec o:
«El
sen imien o
de la
nacionalidad que p oclamo, lejos
de
debili a
el
san o sen imien o
de
pa ia,
lo
igo iza,
lo
inco po a
a la
e e na
g adación que
es la
e e na a monía p o idencial
: el
sen imien o
de
pa ia
en el de
nacionalidad,
el de
nacionalidad
en el de
aza,
el de
aza
en el de
humanidad,
el de
humanidad c eada
en el de
aca amien o
y
ado ación
al Dios
C eado
y
Conse ado
de la
humanidad,
y el de
las azas,
y de
las naciones,
y de
las pa ias».
40
En
consecuencia,
el
mensaje
de
Amé ica se á una g an
palab a
de
amo
y de
glo ia
a la
ieja pa ia
—«La
Amé ica nació
de
una
he ida
de
glo ia que esa España
se
hizo
en el
co azón»—
41
po
pa e
de
los nue os países que econocen así su deuda.
El
discu so
esuel e
la
an igua dico omía en e peninsula es
y
c iollos,
in e-
g ándola en
un ame icanismo
de
cuño hispánico.
Y
como signo
de
los iempos
y de la
eligiosidad
del
u uguayo o dena ese
sen imien-
o
al
Se
supe io
que ige los des inos
de la
his o ia.
Aunque
hay
mucho
de
coyun u al
en
es os concep os que
desde nues a óp ica adolecen pelig osamen e
de
hueca e ó ica,
no
podemos deja
de
señala que
la
celeb ación
del IV
Cen ena io
del
Descub imien o Ame icano u o
sus
u os... En e ellos
men-
ciona emos cosas
an
conocidas como
la
publicación
de la An olo-
gía
de
poe as hispanoame icanos,
debida
a
Menéndez
Pelayo
y
edi-
ada
de 1903 a 1904, en 4
olúmenes. Pa ocinada po
el gobie -
no español
a
a és
de
su
Real Academia,
supuso
el
econocimien o
a
ni el o icial
de la
independencia
y
alía
cul u al y li e a ia
de
los
au o es ul ama inos.
Hay
un e iden e es echamien o
de
elaciones
en e esc i o es
de
ambos lados
del
A lán ico que
se
ea i man
en
40
Ibídem,
pág. 50.
41
Ibídem,
pág. 50.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE ANDALUCIA Y .AMERICA
123
su concep o
de
cul u a eu opea, iden i icada
con la
cul u a
occiden-
al
común
a
los
pueblos
hispanos.
42
Ejemplo
de
ello
son
las
cone-
xiones
epis ola es, acompañadas
del
en ío
de sus
lib os, en e
Unamuno y Zo illa de San
Ma ín;
43
el
in e cambio
de
pa ece es,
siemp e en iquecedo , unciona aquí
con
an a na u alidad
y
e-
acidad como
lo
ha á
en
o a co espondencia más
o
menos
coe á-
nea:
la del
c í ico español Cla ín
con el
esc i o u uguayo José
En ique
Rodó.
44
No
di ec amen e como u o
del
Cen ena io, sino elacionado
con
su es ancia eu opea,
Zo illa de San
Ma ín cumple
con
o o
de
los « i uales» hispanoame icanos:
el
lib o
de
iajes como iel
ansc ip o de sus
expe iencias
en la
cuna
de la
ci ilización.
En la
época ilus ada los ciudadanos
del Pla a se
ace can
a la
«luz eu o
-pea» con ines
u ili a ios:
homb es
como
Flo encio Va ela,
que
iaja po Ingla e a y F ancia en e
1843 y 1844 con
una
emba-
jada
de
ipo polí ico;
o
como
Albe di,
quien hace o o an o
del 6
de
junio
al 2 de
no iemb e
del 43 en
misión
legal; o
como
Sa -
mien o, comisionado po
el
gobie no chileno pa a ecopila
ma e-
ial
educa i o
de 1846 al 1847, no
dudan
en
ap o echa
la expe-
dición pa a obse a las ans o maciones sociales p oducidas po
el
maquinismo
en Eu opa; y,
sob e odo
en
los
dos
úl imos,
apun-
a ímidamen e
lo
que se á
el
iaje omán ico: un iaje es é ico...
con
ano aciones sob e museos, uinas...
Es
in e esan e obse a
cómo es os pione os
se
sien en obligados
a
«jus i ica »
sus dig e-
siones a ís icas.
'
Po
el
con a io és as se án
la base de lo
que
Da id
Viñas denomina
«el
iaje
de la
consumición espi i ualizada»
42 A
ello con ibuyen los sucesos
del 98 que acen úan
el
emo
del
con inen e
a
los
EE.UU.
e
indi ec amen e e ue zan los lazos en e España
y
las an iguas
colonias.
43
Véase
al
espec o Ga cía
Blanco, Manuel:
El
esc i o u uguayo
Juan Zo-
illa de San
Ma ín
y Unamuno,
en .sCuade nos
Hispanoame icanos»,
Mad id, 58,
1954, Oc u.,
págs.
29-57.
44
Es as ca as es án ecogidas
en la
edición
de Emi
Rod íguez
Monegal
de las
Ob as comple as
de
José
En ique
Rodó.
Mad id, Aguila , 1957,
págs.
1.260-1.262.
Cu iosamen e Cla ín u o una
g an
di usión
en U uguay.
Véase Pé ez
de Cas o,
José
Luis:
El
magis e io
de
Cla ín
en la
li e a u a u uguaya,
en «A chi um»,
O iedo, 12, 1963,
págs.
234-276.
45
Ace ca
del
asun o
del
iaje hispanoame icano
a Eu opa,
éase Viñas,
Da id:
La
mi ada
a Eu opa: del
iaje
colonial al
iaje es é ico
(incluido
en:
Li e a u a a gen ina
y
ealidad polí ica.
Buenos Ai es, Jo ge Al a ez, 1964,
págs.
3-80.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
124
MARÍA
DEL
MILAGRO
CABALLERO WANGÜEMERT
de
los omán icos, quienes pe siguen e i i
el
mundo
medie al,
o la
an igüedad g eco omana has a que
el
pasado los pene e
y se
iden i iquen
con lo
eu opeo, cuya men alidad
y
pun os
de is a son
pa adigmá icos pa a
el homb e ul ama ino.
Zo illa de San
Ma ín pe enece po o mación
y
men alidad
a
es e úl imo g upo.
Es
un
homb e
omán ico. T as los ac os
con-
memo a i os
del
descub imien o
en el
su
de
España, p og ama
un iaje cuyo i ine a io aba ca Suiza, F ancia,
I alia y
pa e
de
España.
A
su uel a ecoge las ca as en iadas
a
su muje du an e
los ayec os, con o mando un lib o, depu ado
de sus habi uales
ado nos e ó icos; lib o que publica á bajo
el
í ulo
Resonancias
del camino
(1894).
46
El
mismo í ulo
y la
ca a abie a
a
su muje ,
que bajo
el
epíg a e
«De
eg eso» encabeza
el
olumen,
a
modo
de
p ólogo,
nos
dan
la
pau a
de
las
ideas del
u uguayo
en
o no
a
es e
ipo
de
li e a u a. Desechando
la
ácil
e udicción, Zo illa se decla-
a halagado po
la «idea de
deja
en
alguna pa e
la
huella iel
de
su
alma
(plasmada)
en
ca as ingenuas, cando osas, escas...
»; p o-
duc o de
«las esonancias
de
las cosas
en
mi espí i u
» —dice—,
47
pa a « ija una esonancia
de
odo eso que quedaba ib ando
en
mi espí i u, después que
la
imp esión había pasado».
48
Insis e
el
esc i o
en la momen aneidad e i epe ibilidad de
las sensaciones,
que pa a se aliosas nunca han
de
se p o ocadas a i icialmen e...
Recogemos alguna
de sus ideas en
las que
subyace
oda una eo ía
del
lib o
del
iaje o:
«De engamos, pues, las sensaciones i as: omemos manchas
de
colo ,
ápidas pe o igo osas
y
escas,
del na u al
(el
na u al
es á
no
sólo ue a, sino ambién
y
muy especialmen e den o
del alma),
aunque
no
concluyamos
el
cuad o».
49
46 La
mayo ía
de
los esc i o es que iajan
al
con inen e dejan cons ancia
po doble ía:
la
con ección
de
un dia io
pe sonal y
la
edacción
de c ónicas
pe-
iodís icas que
se
en iaban
a
pe iódicos
de
su país.
47 Zo illa de San
Ma ín:
Resonancias
del
camino.
Mon e ideo,
Imp en a
Nacional Colo ada,
1930,
pág.
9 del p ime
olumen.
De
los
dos
que cons i uyen
es a edición sólo
el
p ime o
se
e ie e
al
iaje comen ado.
48
Ibídem,
pág. 16.
49
Ibídem,
pág. 14.
50
Ibídem,
pág. 52.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y
AMÉRICA
125
Palab as que p onuncian
dos
mo imien os cul u ales
inmi-
nen es: el
mode nismo li e a io
y el
imp esionismo pic ó ico.
El
colo , jun o al
sen imen alismo omán ico,
son
los ing edien es
bá-
sicos
de
es e lib o
de
iajes. Así
en la
isión
de Se illa,
más que un
ca álogo
de
museos
o
edi icios,
el
u uguayo delinea unas
b e es
pinceladas pa a suge i
el colo ,
los olo es, las muje es
de
ojos
ne-
g os... ecogiendo un espec áculo
singula : el
baile
de
los
seises
den o
de la
ca ed al de inido como « isa
de
amo
de Dios».
50
Su
o ien ación colo is a
le
lle a
a
dedica buen núme o
de
páginas
—de la 57 a la 61 de
nues a edición—
al
ela o
de
su
i-
si a
a la
exposición
del
pin o Fo uny
en Ba celona. Su
pin u a,
según él, iene ida,
alma del colo ...
Po cie o que
es
in e esan e
el
con apun o que es ablece en e
Se illa y Ba celona
como
mues-
a
de la inc eible
di e sidad
egional
española: las compa a
poé i-
camen e
a la
ciga a
y la
ho miga, ompiendo una lanza
en a o
de la
p ime a.
No en
ano poe as
y
a is as
—
ciga as
de
acue do
a la
men alidad ab il
del ines del
siglo XIX— han en iquecido
a la
humanidad.
P opo cionalmen e
hay
más páginas discu si as que
desc ip-
i as
y
ello
se
debe
a
que
nos
hallamos
an e
un ex o in imis a
en
que
Zo illa,
iel
a
su eo ía «más que esc ibi pensando
se
piensa
esc ibiendo
»,
e lexiona
en al o
sob e cues iones
y
ac i udes
un-
cionales
de la
sociedad
de
su iempo: lucha
de
clases, p og eso,
deseo
de
mejo as sociales... los p oblemas
de la
mad e pa ia
no le
son
ajenos,
en
consonancia
con el
en oque idealizado
y sen imen al
de lo
español que
se
in ensi ica
a
comienzos
del
siglo XX.
Mues-
a
de
ellos
son
abundan es publicaciones: las
Ca as
de
España
(1908)
de Rica do Rojas; la
no ela
de La e a,
La
glo ia
de don
Rami o (1908); o El sola de la
aza
(1913),
de
Gál ez, po ci a
algunas
de
las más popula es.
Espe amos habe con ibuido
a
especi ica
la
in e ención
del
u uguayo
Zo illa de San
Ma ín
en
los ac os
del IV
Cen ena io
del
Descub imien o Ame icano, así como
a
pone
de elie e el
im-
pac o en iquecedo que supuso pa a su ob a su es ancia eu opea.
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