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De la propiedad : defensa de los vínculos de familia y de los principios democrático sociales...

Thiers, Adolphe, (1797-1877)

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DE LA PROPIEDAD. DEFENSA DE LOS VÍNCULOS DE FAMILIA Y DE LOS PRINCIPIOS DEMOCRATICO-SOCIALES Y DE PROGRESO, EN REFUTACION DE LA ESCUELA RETRÓGRADA DEL COMUNISMO Y SOCIALISMO, POR M. A. THIERS. Biblio eca PixeLegis. Uni e sidad de Se illa. IMPRENTA DEL DIARIO DE SEVILLA. 1818. TABLA ANALITICA de las ma e ias de los cua o lib os que o ma án un omo. LIBRO PRIMERO. Bei de echo de p opiedad. CAPITULO PRIMERO.—O igen de la polémica ac ual.—Como ha po- dido pone se en cues ion la p opiedad en nues o siglo. CAPITULO 11.—Del mé odo que debe segui se.—Que la obse acion de la na u aleza humana es el e dade o mé odo que debe segui se pa a demos a los de echos del homb e en sociedad. CAPITULO 111.—De la uni e salidad de la p opiedad.—Que la p opie- dad es un hecho cons an e, uni e sal en odos los iempos y en odos los paises. CAPITULO W .—De las acul ades del homb e.—Que el homb e iene en sus acul ades pe sonales una p ime a p opiedad incon es able, o igen de odas las o as. CAPITULO V.—Del empleo de las acul ades del homb e, ó del aba- jo. —Que del eje cicio de las acul ades del homb e nace una segunda p opiedad, cuyo o igen es el abajo y que la sociedad consag a en el in e és uni e sal. CAPITULO VI.—De la desigualdad de los bienes.—Que de la desigual- dad de las acul ades del homb e nace o zosamen e la desigualdad de los bienes. CAPITULO VIL—De la ansmlsion de la p opiedad.—Qu e la p opie- dad no es comple a sino cuando es ansmisible po dona i o (S he encia. CAPITULO VIII.—De la donacion.—Que la donacion es uno de los mo- dos necesa ios de usa de la p opiedad. CAPITULO IX.—De la he encia.—Que de la acul ad gene al de da , esal a pa a el pad e la Facul ad de da á bi s hijos, du an e su ida cí á su mue e. CAPITULO X.—De la in luencia de la he encia sob e el abajo.—Q ue. la acul ad de ansmi i la p opiedad del pad e al hijo, hace in ini o el a do al abajo, y comple a el sis ema de la p opiedad. CAPITULO XL—Del ico.—Que las aglome aciones de bienes esul a- dos de la p opiedad asi pe sonal como he edi a ia, compone lo pie se llama, la iqueza, la cual llena en la sociedad a ias l'unciones indis- pensables. CAPITULO XII.—Del e dade o undamen o del de echo de p opie- dad.—Que esul a de odo lo que p écede, que el abajo es el e dade- o undamen ó del de echo de p opiedad. CAPITULO XIII.—De la p esc ipcion.—Que si el aude y la iolencia son alguna ez el o igen de la p opiedad, la ansmision du an e algunos a ios, bajo leyes egula es, le da el ca ác e espe able y sag ado de la p opiedad undada sob e el abajo. CAPITULO XIV.—De la in asion de las cosas po la es ension de la p opiedad.—Que el uni e so, lejos de se in adido po la es ension c e- cien e de la p opiedad , es al Con a io cada dia mas ap opiado á las necesidades del homb e, mas accesible á su abajo, y que la p opiedad ci iliza el mundo en luga de usu pa le. LIBRO SEGUNDO. aa CAPITULO PRIMERO.—De p incipio gene al del comunismo.—Que la discusion del comunismo es pa a la p opiedad lo que los ma emá icos llaman la p ueba po el absu do. CAPITULO IL—De las condiciones ine i ableo del comunis no.—Que el comunismo iolen a ine i ablemen e, y bajo odos concep os, á la ida en coman. CAPITULO Ill.—Del ú0M h li ii0 on elacion al abajo. --Q e el co- munismo apaga odo a do hácia el abajo. CAPITULO IV. —Del comunismo con elacion á la libe ad humana.— Que el comunismo es la nega i a absolu a de la libe ad humana. CAPITULO V.—Del comunismo con elacion á la amilia.—Que la p o- piedad y la amilia es án indisolublemen e unidas, que des uyendo la una el comunismo des uye la o a y anula los mas nobles sen imien os del alma humana. CAPITULO VI.—Del claus o ó de la ida coman en e los c is ianos. —Que el comunismo es una imi a ion en con a sen ido'de la ida monás- ica, implicando con adicciones que la hacen imposible. LIBRO TERCE,RO. »el S ► ci kIlismo• CAPITULO P111111E110.- 0 -  soeicaiSmo.,— Que los ad e sa ios de la ► opi k da4, no g o iéndose nega la absolu amen e, han ecu ido á a- ios sis emas mis as, los cuales son, la asociacion, la ecip ocidad, el de- echo al abajo. CAPITULO II.—De los su imien os sociales.—Cuales son los e dade- as su imien os sociales los cuales se ia de desea uesen soco idos. CA,PITULO a asaciacion y é e s 4 aplicacion á las di e sas clases ob e a.—Que asociacion es aplicable solamen e á algunas po- blaciones aglome adas, que ha sido imaginada, pa a ellas solas y bajo su in luencia. CAPITULO capi al en el sis ema d g (a asociacion.—Que el ca- pi al de la asociacion, si le acili a el Es ado, es injus amen e a eba ado á la masa de los con ibuyen es, y si se e iene del sala io de los ob e os, es un empleo imp uden e de sus economías. CAPITULO la ai eceion de las emp esas en' el sis ema de la asociacion.—Que la di eccion de las emp esas en el sis ema de la aso- ciacion es imposible y iende á subs i ui al p incipio del in e és pe so- nal, que solo con iene á la indus ia p i ada, p incipio del in e és ge- ne al que solo con iene al gobie no de lo.s Es ados. CAPITULO VI.—Del abajo á des ajo.—Que po abolicion de los ajus- es, se ha des uido el solo medio pa a los ob e os de pa icipa de los bene icios del capi al. CAPITULO sap ,esio4. de la con u ezzcia.—Que la concu - encia es la uen e, de oda ~jo a pa a las clases pob es, y que sin ella solo queda ia el monopolio en p o echo de los ob e os asociados y de imen o de los que no lo es u ie an. CAPITULO VIII.—De la ecip ocidad.—Que la ba a u a no pod ia p o- eni de las leyes ni el nume a io se eemplazado con segu idad, sino po papel, an di icil de p opo ciona se como el mismo nume a io. CAPITULO IX.—Del de echo al abajo.—Que el debe mo al de la sociedad, de p opo ciona abajo á los ob e os que ca ecen de él, no pod ia cons i ui un de echo. CAPITULO X.—Del ca ác e gene al de los socialis as.—Que los so- cialis as, po úl imo, a acan á la p opiedad lo mismo que los comunis- as, y solo se ocupan 'de una pegun a pa e del pueblo, la que es á aglo- me ada en las ciudades. LIBRO CUARTO. Del impues o. CAPITULO PRIMERO.—Del modo de llega á la p opiedad po ' el im- pues o.—Que no es e dad que los gobie nos hayan enido en odos los siglos po mi a p incipal ali ia algunas clases en pe juicio de las demas, ni que hayan enido po único obje o saca el dine o de donde les haya sido mas ácil halla lo. CAPITULO II.—Del p incipio del impues o.—Que el inni ies o debe al- canza á odo géne o de en as an o de la p opiedad como del abajo. CAPITULO HL—De la dis ihucion del impues o.—Que el impues o de- be se p opo cional y no p og esi o. CAPITULO IV.--De las a ias o mas del impues o.—Que el impues- o, con el iempo, iene po endencia ú il y esencial, el a ia se has a lo in ini o. CAPITULO V.—De la di usion del impues o, —Que el impues o se e- pa e has a lo in ini o y iende á con undi se con el p ecio de las cosas has a al pun o que cada uno sopo a su pa e no en azon de lo que paga al Es ado, sino de lo que consume. CAPITULO VI.—Del bien y del mal que puede p oduci el impues o. —Que las modi icaciones en el sis ema de los impues os las mas deseables en a o de las clases labo iosas no son las que mas gene almen e se p oponen. CAPITULO VII.—Conclusion.— Del mal en el mundo.—Que hay en la sociedad una po cion de mal que los gobie nos deben p ocu a emedia y que hay o a inhe en e á la na u aleza humana, que ninguna pe eccion imaginable en las ins i uciones pod ia e i a á los homb es.  . POR M. A. THIERS. iNTRODUCCION. Ya que la sociedad ancesa ha llegado á al es ado de pe u bacion mo al , que las ideas mas na u ales, mas e iden es y mas uni e salmen e econocidas sean pues as en duda y osadamen e negadas, séanos pe mi- ido demos a las como si ealmen e necesi asen de se- mejan e demos acion. Ha o as idiosa y di ícil es es- a a ea, po que nada hay mas as idioso y di ícil que que e demos a la e idencia. En geome ía , po ejemplo, hay lo que se llama axiomas , en los cuales nos de enemos cuando llegamos á ellos dejando b illa 1 I  INTRODUCCION. su misma e idencia. Asi, se nos dice: dos lineas pa- alelas no deben jamás encon a se; la línea ec a es el camino mas co o de un pun o á o o. Al llega á es as e dades ya no azonamos, ya no discu imos: . de- ja nos la cla idad del hecho ob a sob e el espí i u, y nos aho amos el abajo de añadi que si las dos lí- neas llega an á encon a se, no es a ian á una dis an- cia cons an emen e igual, es deci , no se ian pa ale- las. Asimismo, nos aho amos el abajo de añadi que si la línea azada desde un pun o á o o no ue- se la mas co a, consis i ia en que no e a exac amen- e ec a. En una palab a, nos de enemos en la e i- dencia, y no pasamos mas allá. Lo mismo nos sucedía espec o de cie as e dades mo ales que conside ábamos como axiomas indemos- ables á causa de su misma cla idad. Un homb e abaja y ecoge el u o de su abajo; es e u o con- sis e en dine o ; es e dine o lo con ie e en pan , en es ido ; lo consume, en in , ó si iene demasiado lo p es a y le p oduce un in e és con el cual i e, ó am- bien lo dá á quien le acomoda, á su muge , 4 á, sus hi- jos y á sus amigos. Has a aquí habiamos conside a- do es os hechos como los mas sencillos, los mas le i– imos, los mas ine i ables y los menos suscep ibles de con o e sia y demos acion. Sin emba go, aho a he- mos is o que nos equi ocábamos. Semejan es hechos, nos dicen hoy, e an ac os de usu pacion y de i anía> TELIERS.-- , DE LA PROPIEDAD, y no al an quienes a a de pe suadi en es e sen i- do á la mul i ud conmo ida , admi ada y pob e ;y mien as que noso os, descansando sob e la e idencia de cie as p oposiciones , dejamos ma cha al mundo po sí mismo como ma chaba en iempo en que un g an polí ico dijo: «II mondo a dá se» , le hemos hallado minado po una alsa ciencia, y si no que emos que la sociedad pe ezca, necesi amos p oba lo que po es- pe o á la conciencia humana jamás se hubie a a e- ido nadie á demos a . Pues bien , sea así ; p eciso es de ende la sociedad con a pelig osos sec a ios: p e- ciso es de ende la po medio de la ue za con a las en a i as a madas de sus discípulos, y po medio (le la azon con a sus so ismas, iéndonos de es e modo obligados á condena nues o espí i u y el de nues os con empo áneos á una demos acion len a y me ódica de las e dades mas econocidas has a aho a. Sí, a i - ma emos las con icciones acilan es , esponiendo los p incipios mas elemen ales. Imi emos á los holande- ses, que al sabe que un insec o óedo é , in isible ha in adido sus diques, co en hacia es os diques pa- a des ui el insec o que los de o a. ¡Sí; co amos á los diques! No se a a ya de embellece las casas que habi an nues as amilias; a ase de impedi que se desplomen, y pa a es o es necesa io lle a la ma- no á los cimien os mismos que les si en (le apoyo. Voy, pues, á pone la mano sob e los cimien os en 4  TILIERS.-DE LA PROPIEDAD de las con ibuciones se hacia de un modo in ole able: la suma de es as con ibuciones e a un peso eno me pa a la masa de la iqueza pública, y enia ago iado el pais. Independien emen- e de las magní icas p opiedades que poseia el cle o y es aban amo izadas, !labia que paga , bajo el nomb e de diezmos, la mejo pa e de los p oduc os ag ícolas. Es o po lo que oca al pueblo en pa icula , que en cuan o á la gene alidad de la nacion, Babia censu a pa a los que caian c a n la en acion de es- e ibi ; Bas illa pa a los genios indóciles; pa lamen os pa a La-- ba e y Calás, é in e alos de muchos siglos en e los es ados gene ales, que hubie an podido e o ma an os abusos. Tambien en la memo able noche del lk de agos o, odas las clases de la nacioim magní icamen e ep esen adas en la Asam- blea cons i uyen e, podían inmola alguna cosa y hace algun sac i icio en las a as del al a de la pa ia. Todas enian, cie amen e, alguna'cosa que, sac i ica ; las clases p i ilegiadas la escepcion de las con ibuciones, el cle o sus bienes, la no- bleza sus de echos eudales y sus í ulos , las p o incias sus cons i uciones especiales. Todas, odas las clases, en una pa- lab a, enian algo que o ece y sac i ica ; y odas en onces se desp endie on de lo que poseían , haciéndolo con el mas a - dien e pa io ismo y una aleg ía inaudi a. No e a es e gozo, es a aleg ia, la aleg ia de algunos, e a la aleg ía de • odos, la aleg ia del pueblo lib e de odo géne o de ejaciones, la ale- g ia del es ado llano a ancado de su aba imien o, la aleg ia de la nobleza misma, sensible en onces al place de ob a bien solo po el gus o de hace lo. Es o e a una emb iaguez -sin medida, una ecsal acion de humanidad, que nos ' a as aba á ab aza el mundo en e o en nues o e o oso pa io ismo. A T O s4. 1 ha pe donado medio alguno desde hace algun iempo pa a agi a las masas popula es: ¿y ha podido p oduci se aca- Limi o I..-DEL - DERECHO DE PROPIEDAD.  5 SO el en usiasmo de 1789? Segu amen e que no. ¿Y po q ué,? Es po que lo hecho ya no pod á hace se 'de nue o, es po que en una noche del de agos o ya no hab ía nada que sac i ica . ¿Hay po en u a algun ho no ó molino que sup imi ? ¿Hay caza-que no pueda ma a se cuando la encon ais sob e ues as ie as? ¿Hay acaso mas censo es que la mul i ud i i ada, ó la dic adu a que la ep esen a'? ¿Hay Bas illas? ¿Hay inca- pacidades de eligion ó de nacimien o? ¿Ha y alguno que no pueda op a á los des inos públicos? ¿Hay alguna desigualdad mas que la de la in eligencia, que no puede impu á sele á la ley, ó la de la o una , que nace del de echo de p opiedad? Ensayad, sin emba go, si podeis una noche del 1, de agos o; ele ad un nue o al a de la pa ia., y decidnos: ¿ ; que lle a eis á él? ¿abusos? ¡Oh! cie amen e no al an, como no al a án en ningun iempo. Pe o algunos abusos en el al a de la. ph- ia, ele ado al ai e lib e, son muy poca cosa : es necesa io lle a o as o endas. Buscad, pues, buscad en es a sociedad de ec uosa; ehacedlo odo desde el a g io de 29, y os desa io á qué encon eis o a cosa que sac i ica ue a de la p opiedad. Fal a., pues, un mo i o pa a esa e olucion que se desea; hé aquí el o igen de las con o e sias ac uales sob e es e obje o. Todos los pa ida ios de una e olucion social, no quie en, es e dad, sac i ica de un mismo modo la p opiedad. Unos quie en, aboli la comple amen e ; o os en pa e : aquellos se con en a ían eón emune a de o a mane a el abajo; es os quisie an sa is ace lo po medio de una con ibucion. Pe o o- dos, cual mas, cual menos, a acan di ec amn e la p opiedad po sos ene la apues a que han hecho p ome iendo e i ica una e olucion social. Es menes e comba i odos esos sis e- mas odiosos, pue iles,. idículos, pe o desas osos, nacidos co- mo una mul i ud de. insec os, (11, , la descomposiei o n do odos los 6  THIERS.-DE LA PROPIEDAIDi. gobie nos llenando la a mós e a en que i imos. Tal es el o igen de es e es ado de cosas, que nos a ae á, aun cuando se sale la sociedad, el menosp ecio ó la compasion de las ge- ne aciones u u as. Dios quie a que haya luga pa a alguna es iniacion en a o -de aquellos que han esis ido y luchado con a es os e o es, mengua V e e no baldon del géne o lia -- mano. CAPITULO B. Del mé odo que debe segui se. Que la obse acion de la na u aleza humana es el e dade o mé odo que debe segui se pa a demos a los de echos del homb e en sociedad. An es de en a á demos a que la p opiedad es mi de e- cho, un de echo sag ado como la libe ad de i y eni , de pen- sa Ni esc ibi , con iene ija el mé odo de demos acion que debe segui se en es a ma e ia. Cuando se dice que el homb e iene el de echo de mo e - se, de abaja , de pensa y de esp esa se lib emen e, ¿qué undamen o hay pa a habla así? ¿De dónde se ha olioado la p ueba, de odos es os de echos? En las necesidades del hom- b e, dicen algunos ilóso os. Sus necesidades cons i uyen sus de echos. Tiene necesidad de mo e se lib emen e, de aba- ja pa a i i : cuando ha pensado, iene necesidad de habla segun su pensamien o, y de aqui esul a el de echo que le asis- e pa a odas es as cosas. Los que han azonado asi, no han hecho mas que ap oesima se á la e dad, sin llega a ella, po - LIMO I, —DE4 DERECHO 1)E PROPIEDAD. que esul a ia de su mane a de azona que oda necesidad es un de echo, lo mismo la. e dade a necesidad, como la alsa, lo mismo la necesidad na u al, simple, como la necesidad que p o lene de hábi os pe e sos. Si con e ec o, ecsis en nece- sidades e dade as, ambién las hay alsas que ienen su o i- gen en hábi os alsos. In egándose el homb e á sus pasio- nes, se c ea necesidades ecsage adas y culpables, ales como las del ino, muge es, gas os, pe eza, sueño, ac i idad deso - denada, e oluciones, comba es de la gue a. El homb e que ama los place es iene necesidad de las muge es de odos ; el g ose o bo acho necesi a á o en es de bebida que le emb u- ezcan; al conquis ado no le bas a á odo el mundo pa a des- ui le. Si las necesidades uesen el o igen de los de echos, Césa hubie a enido el de echo de apode a se de las muge es de odos los omanos, de su libe ad, de sus bienes, de su glo- ia, y en es e caso el i cio hubie a sido el de echo. Vo desconozco que los ilóso os que han aciocinado como dejo dicho, han dis inguido, diciendo que las e dade as ne- cesidades, c ean los de echos. Bajo es e supues o lo que hay que busca son las e dade as necesidades, dice niéndolas de las alsas, á cu y o conocimien o se llega po medio d e la ob- se acion dula humana na u aleza. Po consiguien e, la exac- a obse acion de la na u aleza humana es el mé odo que debe segui se pa a descub i y demos a los de echos del homb e. Mon esquieu ha dicho : Las leyes son las elaciones de las g . cosas. Pe o con pe miso de an digno ele ado   - , _o 5 Au bie a hablado con mas exac i ud diciendo: Las le es son las pe - manencias - de las cosas. kew on obse a los cue pos g a es; e cae de un á bol una manzana, segun el lenguaje e es e de los habi an es de nues o plane a, y aplicando es e hecho á o o, al de la luna a aida hacia la ie a, al de la ie a a ai- E  TIEUE115.-D LA PROPI7CDA 8. • da hacia el sol, descub e un hecho pa icula , insigni ican e, un hecho gene al, pe manen e, y dice: los cue pos g a es es- an a aidos los unos hácia los o os-en p opo cion de su masa, y á es e enómeno le llama ley de g a i acion. Obse o al homb e, le compa o al animal y eo que lejos de obedece á ins in os ulga es, an o como come , bebe , engend a , do mi , despe a se y hace lo mismo un dia y o o, sale de es os es echos lími es y que en odas sus mane- as de conduci se añadeo as mucho mas ele adas y compli- cadas. Tiene un espí i u pene an e; con es e espí i u com- bina los medios de sa is ace sus necesidades; escoge en e es- os medios; no se limi a á coge la p esa como el águila ó co- mo el ig e, sino que cul i a la ie a, p epa a y sazona sus alimen os, eje sus es idos, cambia lo que él elabo a con lo que o o homb e elabo a ; come cia; hace la gue a, la paz; se ele a al gobie no de los es ados , y ele ándose ocla la mas al o llega al conocimien o de Dios. 11 medida que es á mas ade- lan ado en es os conocimien os se gobie na menos po la ue za b u al y mas po la azona se hace digno de oma pa e en el gobie no de la sociedad de que es miemb o; y conside ado o- do es o, despues de habe econocido en él es a sublime in eli- gencia, que se desa olla á medida que se eje ci a, despues de habe is o que impidiéndolo de eje ce la se la hago pe de , le ebajo, le hago desg aciado y casi digno de su desg acia como el escla o, exclamo y digo: El homb e iene de echo á se lib e, po que su na u aleza, esac amen e obse ada, me e ela es a ley, que los se es pensado es deben se lib es, del mismo modo que la calda de la manzana e eló á New on que los cue pos g a es enian a accion en e sí. Desa io, pues, á que se encuen e mas medio de hace pa- en es los de echos que el de la sana y p o unda obse acion LIBRO 1.–DEb-.DERECHO DE PROPIEDAD.  9 de los se es4 Cuando so -ha obse ado bien la mane a cons an e .que ienen de conduci se, se "Viene á pa a en la ley que los ige, y de la ley en el de echo. Debo, sin emba go añadi , una nue a obse acion, sin la cual pod ia achacá seme: que me con- adigo. Tal ez .se me p egun a á: ¿Deducís el de echo (le la ley de a accion en e los cue pos g a es? ¿Di eis que la ie - a iene el de echo de g a i a sob e el sol? No, y epe i e con Pascal:. Tie a, ú no sabes lo que e haces. Si ú me op i- mes, ú no sabes lo que haces y yo si. Luego yo soy supe io á í. No, el de echo es el p i ilegio de los se es mo ales, de los se es pensado es. Es a ia casi en ado de deci , aunque no me a e o, que el pe o que os si e y que os ama iene de echo á se bien a ado , po que es e animal an aman e y an leal se echa á ues os pies y os los besa. Y sin emba go si me esp esase así, nada end ia mi lenguage de imp opio. Si b  al- °una cosa debeis.á es a c ia u a leal es po que conoceis sus ne- cesidades, pe o ella .no iene ningun de echo, po que desea sin sabe . Es a palab a «de echo» pe enece esclusi amen e á las elaciones de los se es pensado es en e ellos. Todos los se es, lo mismo los se es mo ales que los ísicos, ienen leyes; pa a los p ime os es as leyes se con ie en en de echos. Despues de habe obse ado al homb e eo que piensa, que iene necesi- dad de pensa , de eje ce es a acul ad, y que eje ci ándola se desa olla y ac ecien a; y digo que iene de echo de pensa y habla , po que •habla y pensa es una misma cosa. Si soy gobie no debo espe a le es e de echo, no como el pe o de que acabo de habla , sino co no á un se que sabe lo que és, que conoce sus de echos, que es igual á mí, como á quien sabe que. le doy lo que le pe enece, y que ecibe dignamen e lo que le co esponde. En. una palab a, no hay que sali se del e dade- lo  TIELEELS.—DE LA PROPIEDAD a mé odo, la obse acion de la na u aleza. Veo. que el hom- b e iene al necesidad y la acul ad de sa is ace la, y digo que es necesa io acili a le los medios de hace lo, y como la lengua humana es in ini amen e mesu ada y e ela en sus in ini os ma ices los in ini os ma ices de las cosas 5 cuando se a a de un cue po g a e, añado que iende á g a i a po que se é obli- gado á ello. Digo del pe o : no le mal a eis po que sien e ues os malos a os, y que su amable na u aleza no los ha me ecido. Llego al homb e igual á mi an e Dios y digo: Tie- ne de echo. La ley pa icula del homb e oma es e nomb e sublime. Pa amos, pues, del p incipio que la p opiedad, como odo lo que es del homb e, se con e i á en de echo, de echo bien demos ado, si la obse acion de la sociedad e ela la necesidad de es a ins i ucion, su con eniencia, su u ilidad, su necesidad; si, en in, p uebo que ella es an necesa ia á la ecsis encia del homb e como la misma libe ad. Llegado á es e pun o pod é deci : La libe ad es un de echo an legí imo como digo: La libe ad es un de echo. CAPITULO III. De la uni e salidad de la p opiedad. Que la p opiedad es un hecho cons an e , uni e sal en odas épocas y en odos los paises. El mé odo de Obse acion ha sido econocido como el único bueno pa a las ciencias mo ales, y pa a las ciencias ísicas; LIBRO T.—DEI. DERECIIO DE PROPIEDAD.  11 ecsaminando desde sus p incipios á, la na u aleza humana, en odos los paises, en odas las épocas , en odos los es ados de ci ilizacion, se encuen a siemp e á la p opiedad como un he- cho gene al, uni e sal, sin ninguna clase de escepcion. Los publicis as en el úl imo siglo, que iendo hace una dis- incion en e el es ado na u al y el es ado ci il, llega on á ima- gina se una época en la que e an e el homb e po los bosques y po los desie os no obedecia á ninguna egla ija, en con a- posicion de o a época, en que i ian ya aglome ados y eu- nidos, y ligados po lazos y con a os conocidos con el nom- b e de leyes. Cali ica on de de echo na u al á las supues as condiciones del p ime es ado , y á las conocidas del segundo llama on de echo ci il. Es o es una pu a hipó esis, po que ese comple o aislamien o no se ha descubie o nunca, ni aun enmedio de los sal ages mas g ose os y es úpidos de la Amé- ica y de la Oceania. Asi como los animales impulsados po su p opio ins in o i en en ebaños nume osos, como sucede á los he bí o os que hacen ida comun, y po el con a io los ca ní o os que i en en el mayo aislamien o pa a a aca con mas segu idad á sus i ales, del mismo modo los homb es son impulsados po ins in o á i i en sociedad. El ins in o, la p ime a y mas an igua de odas las leyes, le impele á euni se con sus semejan es, y le cons i uye en ani- mal sociable. ¿Qué es sino esa mi ada in eligen e po medio de la cual in e oga y esponde aun an es de sabe habla '? ¿,Qué es ese espí i u que concibe, gene aliza y cali ica las co- sas, esa oz que las designa po medio de sonidos a iculados, y esa palab a en in, ins umen o del pensamien o, lazo y en- can o de la sociedad? Un se an noblemen e o ganizado, ie- ne una imp escindible necesidad, y le han sido dados los me- dios de comunica se con sus semejan es , y no le es posible 3 THIERS.---DE LA PROPIEDAD. 1 )e mane ce y i i aislado. Es os is es habi an es de la Oceanía, los mas pob es de la humana aza, los menos in eli- gen es é ins uidos, los que ca ecen de la mayo pa e de las nociones de la ele acion de su p opio se , has a en e esos se encuen an las es echas elaciones de una ida comun, y se comunican sus pensamien os y pob es ideas, po medio de so- nidos aquí icos y sal ages. Siemp e en odas épocas encon amos al homb e i iendo en compañia de su muge y de sus hijos, y o mando esas p i- mi i as aglome aciones, á que se ha, dado el nomb e de a- milias, las que uniéndose y elacionándose las unas con las o as; llegan á o ma las g andes euniones ó pueblos , los que po un ins in o na u al se de ienden en comun y mú uamen e po que i en del mismo modo. Ved los cie os, los enados y los camellos pas ando en los ondosos p ados de nues os he mosos bosques eu opeos, ó en las isueñas y pin o escas co - dille as de los _alpes y del Pi ineo; que una pequeña á aga de ai e haga pene a en sus sen idos algun sonido que les ad- ie a de la ap oximacion de o a especie de se es, y al mo- men o se les e á mani es a de di e en es modos su emocion, la que se comunica ins an áneamen e á sus compañe os, y con- ían su comun de ensa á la lige eza de sus pie nas. El homb e nacido pa a mas al os des inos, en ez de hui se p epa a con sus a mas mas ó menos pe eccionadas, y se pa ape a del me- jo modo posible á espe a al que c ee su enemigo. Todos los ac os e e idos llé anse á cabo po el solo ins in o, y mucho an es que nada se haya esc i o sob e las le es ni so- b e las a es, y an es que en e los se es haya habido el mas mínimo con enio. Las eglas ins in i as de es e es ado p imi i- o, ias mas udimen ales de odas, las mas gene ales, las as mas necesa ias, pueden se denominadas, de echo na u al. Pe o la LIBRO T.-DEL DERECHO DE PROPIEDAD.  18 p opiedad ecsis e desde los p ime os momen os, po que jamás se ha is o que el homb e en la cabaña ó ienda en que habi- a con su . muge y sus hijos, deje de ene algunas acumula- ciones de los p oduc os de su pesca, de su caza, ó de sus ga- nados, los que . o man las p o isiones pa a su amilia. Y si un ecino, guiado po p ecoces ins in os de iniquidad, le a - eba a alguno de los dichos p oduc os, se di ige al que po cualquie a e en o ha llegado á cons i ui se en ge e de la ibu, y le pide p o eccion con a el a en ado que acaba de come e se, alegando en su a o las nociones de jus icia que han podido se desen uel as en e ellos, pe o que siemp e exis en algunas. lie aqui pues, como en odos los pueblos po a asados é in- cul os que sean se encuen a á la p opiedad comun hecho p i- mi i o, como una idea, que se á mas ó menos cla a, segun el g ado de ci ilizacion á . que hayan llegado. El sal age que es cazado , iene al menos la p opiedad de su a co y lechas de los animales que haya mue o. El nómada, que sea pas o ; posee á sus iendas y sus eba- ños. ko conside an á ninguna po cion de ie a como p opie- dad pa icula , po que aun no han juzgado á p opósi o aplica á ella sus es ue zos. El á abe que ha llegado á se dueño de nume osos ebaños, conoce muy bien los de echos de p opie- a io, y cambia el sob an e de sus p oduc os con el igo que o o á abe; con esidencia ija ya sob e una po cion de ie a, la ha hecho p oduci con sus asiduos abajos. E alúa con la mayo esac i ud el p ecio de los obje os que dá con el de los que ecibe, y sabe que e a el p opie a io de las ma e ias p i- me as an es de en ega las, y que lo es de las segundas des– pues de ecibidas. Po lo egula la p opiedad inmo ilia ia no ecsis e en e ellos, y se les é á lo mas esis i en un si io dos ó es meses del año, labo ea aquel e eno, ecoge el ii4 ► TIITERS.--DE LA PROPZEPAD. hl?' mí, no se ian g ani o ni caballo; se ia una imagen Vana, que no a o ece ían ni des ui ían la e dad de que hablamos. Ese g ani o que amenaza á mi ba ca, eso caballo que ame- naza á mi pe sona iene pa a mí una una ecsis encia eal que me hace sepa a de ellos: la sensacion que emo espe imen a es bas an e pa a p oduci de mí es a esoiucion. Pe o con- side ando con se iedad el espec áculo del mundo, y dejando á los me a ísicos el cuidado de discu i su ealidad, me coloco en es a misma ealidad, y an e odo me ap opio mi pe sona, las sensaciones qüe espe imen a, los juicios que o ma, las o- lun ades que concibe, y c eo que puedo deci sin se i ano ni usu pado : la p ime a de mis p opiedades soy yo mismo... Hecho es e econocimien o, me apa a é algo de es e in e io , de es e cen o de mi se , y sin i muy lejos, mi o mis pies, mis b azos, mis manos. 111 conside a es os obje os, es oy o- da ía muy ce cano á mi ecsis encia, y digo: Es os pies, es- os b azos, y es as manos, son mios, indudablemen e mios. Se me dispu a án acaso los caballos de cu y os pies lige os me al- go a a salsa el espacio. A nomb e del géne o humano des- poseido, se que á p i a me de ellos, diciendo que no son ¡ i os, sino de odos. Lo concedo. Pe o es os pies y es as ma- nos no se puede deci que pe enecen á la o alidad de la es- pecie humana, y si se dije a, no lo c ee ia. Si alguno oca- se á ellos, si alguno quisie a anda con mis pies, me i i a ia y si podia me a oja ía sob e el o enso pa a enga me. Es os pies, es as manos, es os ó ganos a iados, que me po- nen en elacion con odo el uni e so, son mios, es deci , me si o de ellos sin cesa , sin esc úpulo, sin emo dimien os de habe usu pado la p opiedad de o o; que no quie o cede los á Bache, á menos que piense ayuda á las pe sonas que amo y que se hallan p i adas del uso de sus miemb os, Pe o LIBRO 1.--DEL DELECH0 DE PROPIEDAD. nunca los con undo con los de o a pe sona. Aho a bien, es os pies, es as manos, que me si en pa a anda o Fa a oma los obje os que necesi o, es e espí i u que me si e pa a dis ingui odas las cosas y usa de ellas de un modo en ajoso pa a mí; esos pies, esas manos, esos ojos, ese espí i u que son mios, y que no son de o o, ¿son iguales á los de odos mis semejan es? No. Yo ad ie o en mis acul- ades y en las de mis semejan es no ables di e encias ; yo ob- se o que unos , de esul as de es as di e encias, se hallan en la mise ia ó en la abundancia, en la imposibilidad de de en- de se, ó en el caso de domina á los o os. En e ec o; ¿no es e dad que unos ienen mucha ue za í- sica y o os muy poca? ¿que unos son ue es y o os débiles? ¿que algunos son débiles, pe o in eligen es? ¿que unos hacen sue e y o os no? ¿que unos son buenos pa a unas p o esio- nes, y o os pa a o as? - ¿Es cie o, ó no lo es, que haciendo abs accion de las desigualdades adicionales del nacimien o N de la o una, de dos ob e os colocados en un mismo alle , uno de ellos desplega una des eza es emada, una diligencia in a igable, gana es ó cua o eces mas que el o o, y acu- mula es as p ime as ganancias, o mando de ellas un capi al, con el cual especula á despees y adqui i á inmensas iquezas? Es as acul ades p i ilegiadas, ísicas ó mo ales, son suyas. Es o no se nega á, y aun puede deci se sin emo de e a que son su p opiedad. Pe o es a p opiedad es desigual, po - que con cie as• acul ades, unos es án pob es oda su ida, y con las mismas se hacen o os icos y pode osos. Son po lo an o la causa esencial de que unos engan poco y o os mucho. Hé aqui, pues, una p ime a especie de p opiedad, que n se cali ica á do usu pacion. Yo an e odo: luego mis l'acuna- THIERS.—DE LA PROPIEDAD des ísicas ó in elec uales, mis pies, mis manos, mi espí i u; en una palab a . , mi alma y mi cue po. Aqui enemos una p ime a p opiedad incon es able, ii di i. sible, á la cual nadie pensa á aplica la ley ag a ia; de la cual nadie ha pensado queja se an e mi, an e la sociedad, ó an e las leyes; po lo cual no se me puede en idia ni abo ece , pe o de la cual nunca pod á qui á seme una pa e pa a da la á o os; ) po la cual solo pod á queja se cualquie a de Dios, llamándole injus o, a bi a io, impo en e; acusaciones que p o- bablemen e des ui á, y de las cuales pienso jus i ica le an es de conclui es o lib o. CAPITULO V. ¡lel use de las e culiad'es g el hanalwe d ozbujo. Del eje cicio de las acul ades del homb e nace una segunda p opiedad, que iene po o igen el abajo, y que la sociedad consag a en el in e és uni e sal. El homb e iene acul ades muy desiguales, con Felacion las de es e ó el o o miemb o de su especie, pe o que son in- con es ablemen e suyas. ¿Oué uso ha á aho a de ellas? ¿Se las ha dado Dios, co no la NOZ al pája o, pa a can a sin obje o en los bosques, dis ae su ociosidad, ó di e i á los que pasan? Acaso ha á de ella algun ila la oz de Ho ne o ó del . Tasso, Demós enes, ó de Bossue ; pe o en e an o, Dios ha impues- o al homb e o os cuidados que el de can a la na u aleza LIMO 1.-DEL DERECHO DE PROPIEDAD. llo a la cuida de los impe ios. Lo ha des inado á abaja sin descanso, de sol á sol, { á ega la ie a con el sudo de su en e. Nildus in mida humo; de es e modo ha sido colocado en la ie a, segun dice Plinio el lUa o . El homb e p o ee á, odas sus neceskades á ue za de abajo. Es necesa io que se is- a, a ancando al Icon ó al ig e su piel, pa a cub i su des- nudez; luego, desa ollándose las a es, necesi a hila la lana de sus o ejas eje la y hace una ela con inua que le si a de es ido. Es o no le bas a; necesi a gua ece se de la in em- pe ie y cons ui una habi acion donde esgua da se de la de- sigualdad de las es aciones, de las llu ias, de los a do es del sol y del igo del io. Despues de sa is ace es as necesida- des iene que alimen a se, y alimen a se odos los Bias, y a- ias eces al dia, al paso que los animales p i ados de azon, pe o cubie os de plumas ó de ellones que los p o egen, ha- llan, sin son pja os, u os madu os en los á boles; si son cua- d úpedos h e bí o os, una mesa siemp e se ida en los p ados, si son ca ní o os, una caza p epa ada en los animales que pas an. El homb e solo se é, obligado á p ocu a se su ali- men o, c eándolo ó dispu ándolo á o os animales mas ápidos o mas ue es que él. El pája o o la lieb e, con los cuales po- d ia alimen a se ienen las alas ó los pies mas lige os. Necesi a co a una ama de á bol, enco a la, ija le una cue da, y as e s a un golpe mo al al animal que quie e coge ; luego iene que ace ca lo al uego, po que sn es ómago se e- sis e á dige i la ca ne c uda. Es os u os son muy ama gos, pe o al p opio iempo los ha y dulces; lo que necesi a el hom- b e, es elegi los y hace los mas dulces sab osos po medio del cul i o. Con espec o á los g anos, los hay lige os y los hay nu i i os; es necesa io que los escoja, que los siemb e en 24  THIBIELS.—Die LA PROPIEDAD. una ie a ecunda, la cual se los de ol e á mas -nu i i os, y que el cul i o los con ' , ie ia en alimen o 11. • es e p ecio, el homb e ecsis e al in, ecsis e egula men e, y con la ayuda de Dios, y ope ándose muchas e oluciones en la ie a, cho- cando los impe ios unos con o os, sucediéndose las gene a- ciones y mezclándose de en e si del No e al Medldia, y de O ien e, á Occiden e, cambiando sus ideas, y comunicándose sus in enciones, los na egan es c uzan en odas di ecciones, del Medi e áneo al Océano, del Océano al ma de las Indias, de Eu opa á Amé ica, ace cando los p oduc os de odo el uni- e so; la especie humana llega al pun o en que su mise ia se ueca en opulencia, y en que en ez de pieles, lle a es idos de seda y de pá pu • a, en que iene alimen os mas nu i i os, mas a iados, p oducidos al ez á cua o mil leguas del si io donde se cOnsume,n y en que su habi acion, chica al p incipio ha omado las p opo ciones del Pa henon, del Va icanoly de las Tulle ias. Es e se an desg aciado,_ que nada enia, se halla en la, abundancia. ¿qué medios ha empleado? El abajo, el a- bajo cons an e é in eligen e. Al apa ece en la ie a, es á desnudo y p i ado de odo; pe o iene acul ades, y acul ades epa idas desigualmen e en e. los se es de su especie; las emplea, y po medio de es e. empleo llega á posee lo que le al aba, y á se dueño de los elemen os y casi de la na u aleza. Po lo an o el homb e posee sus acul ades pa a se i se de ellas, no pa a juga con ellas, como el pája o juega con sus alas, con su pico ó con su can o. Ya llega á el dia del descanso: el dia en que haga de su oz la oz de un can o dis inguido, y de sus pies y sus manos, los pies y manos de un baila ín ágil; pe o necesi a a- baja sin descanso y la go iempo an es de llega á es os pla- LIBRO 1.-DEL DERECHO DE PROPIEDAD.  95 cenes. lle aqui á dónde conduce la obse aeion de su se como la obse ado/1 del cas o , del ca ní o o, del leon, conduce á de- ci que el p ime o de es os animales cons uye, que el segun- do es he bí e o, y que el e ce o es ca ní o o. Pasemos mas adelan e. Es necesa io que el homb e abaje pa a que haga sucede á su mise ia p imi i a el bienes a ad- qui ido po la ci ilizacion. Mas ¿pa a quien ( ie eis que a- baje? ¿Pa a él ó pa a o o? Yo he nacido en una isla de la Oceania. Yo me alimen o de pescado. Yo eo que á ales ho as del dia el pescado e- cuen a ales aguas. Con las ib as o cidas de un eje a! o mo hilos, con es os hilos edes, la echo al agua y ecojo el pescado. O bien he nacido en el Asia Meno , en esos luga es donde se dice que se de u o el a ca de Voé y se mos ó po me a ez á los homb es el g ano llamado igo. Yo me de- dico al cul i o. Yo ab o la ie a con el a ado; yo dejo que el ai e ecunde la ie a emo ida; siemb o y igilo mi sem- b ado; ecojo el g ano cuando es á en sazon; lo muelo, lo ama- so y hago pan. Es e pescado que he ob enido con an a paciencia; es e pan que he ab icado con an o abajo, ¿de quién son'? ¿Se án el p emio de mi abajo, ó se án del pe ezoso que do mía mien- as yo me aplicaba á la pesca y al cul i o? Todo el géne o humano esponde á que es mio, po que es necesa io que yo i a: ¿y de qué abajo i i é sino del mío'? Si en el momen o de lle a á mi boca el pan que he ab ica- do, un pe ezoso se a ojase sob e mí, y me lo qui ase, ¿qué ecu so me queda la sino hace con o o lo que habían hecho conmigo'? Es e despojada á un e ce o, y el mundo, en ez de se el ea o del abajo, se con e i ia en un ea o de pi- llago. Ademas, como oba es un ac o p on o y ácil pa a e, ±6  TILIERES.-DE LA PROPIEDAD que se a u e e, al paso que p oduci es un ac o len o, di icil, y que ecsige el empleo de oda la ida; el pillage se ia p e- e ido á la pesca, á la cazay al cul i o. El homb e se ia un ig e ó un leon, en ez de con e i se en ciudadano de. A enas, de Flo encia, de Pa is ó de Lónd es. Es os ejemplos p oceden odos del es ado p imi i o de las so- ciedades. Pe o en su desen ol imien o no ha cambiado nada el homb e. Desea ene el mejo es ido, la mejo habi acion, la mejo mesa; desea e se odeado de o o y pú pu a, y ha- bi a sun uosos palacios, y sabo ea los mas delicados manja- es; desea ele a su alma.. has a Pla on, y iene siemp e el mis- mo co azon, y es á espues o á las mismas mise ias, y nece- si a dedos mismos mó iles pa a pone se en accion. Si se a - ed a y se de iene un ins an e an e los es ue zos de la na u a- leza., ella lo anonada á. Si hubie a habido algunos dias mas de negligencia, po e ec o de la i alidad c iminal de pueblo á pueble, el p odigioso camino que a a iesa Sim- plon, que sob e un plano con inuado a acó de lanco á los Alpes, se l'A ia hecho muy p on o imp ac icable, pues la na- u aleza a ojaba incesan emen e sob e él globos de hielo y o en es de nie e. Si suspende un solo momen o sus es- ue zos, se á encido el homb e po la na u aleza ; si un so- lo dia deja de se es imulado po el a ac i o de la posesiona cae án debili ados sus b azos; y do mi a á al lado de los aban- donados ins umen os de su abajo. Todos los iaje os han sen ido una ue e emocion, al e la a lic i a y deg adan e mise ia que a ijo y de o a á aquellos paises en que la p opiedad no es á su icien emen e ga an ida. Mi ad al O ien e, donde el despo ismo se decla a p opie a io único; 6 lo que es lo mismo, emon aos á la edad media e- ei po odas pa es el mismo cuad o: las ie as abandonadas, mu o L-DEL DERECHO DE PROPIEDAD.  27 po que es lo que es á mas espues o á la á ida codicia de la i anía, y ese ado su abajo á manos escla as que no pue- den elegi su p o esion: e eis el come cio p e e ido, po que con él es mucho mas ácil escapa á las esacciones ; y en el come cio p e e ido el o o, la pla a y las joyas, iquezas cuyos alo es son mas áciles de ocul a ; odo capi al p on o á con- e i se en es os alo es se p es a á una ecso bi an e asa, y se concen a en manos de una clase p osc ip a, la que apa- en a una es ao dina ia mise ia cub iéndose con oscos es- idos y esidiendo en hediondas habi aciones, oponiendo una in encible esis encia á la apacidad de sus bá ba os seño es, los que quie en a anca es el sec e o de sus eso os, y se in- demnizan haciéndoles paga mas ca o su dine o, engándose asi de la . i anía po la usu a. Po el con a io, cuando los p og esos del iempo y la sa- bidu ía de los dominado es han hecho que la p opiedad sea espe ada, al ins an e enace la con ianza, los capi ales e- cob an su impo ancia ela i a, la ie a aliendo cuan o es des inada á ale , se con ie e de es é il en ecunda, y el o o y la pla a no son mas que alo es incómodos y que pie den de su p ecio si se le iene es ancados; la clase que los ocul aba ecob a la dignidad con la segu idad, no sigue ocul ando sus iquezas, las mues a con con ianza, y las p es a á un módico in e és. La ac i idad es uni e sal y con inúa, la acilidad en odo es su consecuencia, y la sociedad es endiéndose y ensan- chándose como una lo con el sol y el ocio, a ae de odas pa es encan adas mi as que la con emplan. Si se quisiese a ibui á la libe ad es a p ospe idad de las so- ciedades, de la cual líb eme Dios impugna su bené ica in luen- cia y i ud, pod ía con es a se que á la p opiedad espe ada se deben an elices esul ados; po que Venecia no es lib e; sus • TH ERS.-DE LA PROPIEDAD. u anos espe an, sin emba go, el abajo, y Venecia ha llega- do á se la escla a mas ica del .uni e so. i eas unamos, pues, lo dicho: el homb e iene una p ime a p opiedad en su pe sona y en sus acul ades; una segunda p o- piedad no an adhe en e á su se , pe o no po eso,menos g ada, iene ambien en el p oduc o de es as acul ades que ab y aza odo lo que se denomina bienes de es e mundo, y que la sociedad iene el mas al o in e és en ga an i ; po que sin es a ga an ía pe ece á „el abajo, y sin el abajo conclui á la eiaizacion, dando po esul ado la mise ia, la agancia, la holganza y la ba ba ie. CAPITULO i, De im Oesigaw ol4a4 4e as o unas. De la desigualdad de las acul ades del homb e nace necesa iamen e la desigualdad de las o unas. Resul a del eje cicio de las acul ades humanas, ue emen- e ( selladas, que siendo es as acul ades desiguales en cada. homb e, uno p oduci á mucho, o o poco, o o se á ico, y o o pob e, en una palab a, la igualdad cesa á en el mundo. En iéndase que no hablo de esa igualdad que consis e en - i- Ni bajo las mismas leyes, en obedece á las mismas au o ida- des, en incu i en las mismas penas, en ob ene las mismas ecompensas, en es a some idas á las mismas condiciones so- ciales, y que se llama igualdad an e la ley; sino de esa igual- dad que consis e en posee la misma suma de bienes, sin a en- LIBRO T.-DEL DERECHO DE PROPIEDAD. de á que el homb e haya sido hábil ó descuidado, diligen e ó pe ezoso, eliz ó desg aciado en su abajo. La p ime a es ne- cesa ia, incon es able, y la sociedad donde no ecsis e se á una sociedad i ánica. Ecsaminemos aho a la segunda. Vol amos an es al p ime hecho del cual hemos pa ido. Es as acul ades desiguales, que consis en en mayo ue za muscula , ó mayo ue za in elec ual, en cie as disposiciones del cue po ó del espí i u, y á eces de ambos, como sucede con el mecánico que combina con sus manos los eso es de su máquina, con el hábil escul o que o ma en el má mol la imágen que ha concebido, con el gue e o que eune á un golpe de is a p on o y segu o un g an alo y una salud pe - ec a: es as acul ades á la ez ísicas y mo ales, son p opias del homb e, po que Dios quiso dá selas. El homb e las de- be po lo an o á Dios, á ese Dios, que yo llama e como que- ais, Dios, a alidad, acaso, au o ; en m de cualquie modo, au o de odas las cosas c eándolas ó dejandolas ob a , que- iéndolas ó pe mi iéndolas. Con esa eis que Dios es el p in- cipal culpable, el p incipal au o del mal, si en e ec o ha y - mal en las desigualdades de que que iais queja on. Aun an es (1,, que el iempo, los la gos abajos acumulados, las asmisio- nes de gene acion en gene acion, hayan añadido á las p ime a,. desigualdades na u ales o as desigualdades con encionales, con esa eis que en el es ado sal aje, el homb e do ado de bue- nas acul ades iene g andes en ajas. ¿Se a a de caza ? Es mas dies o y iene dobles medios de alimen a se. ¿Se a a de de ende se? Es mas ue e, y iene dobles medios pa a e- sis i . La desigualdad se mues a en el p ime pe iodo de la ecsis encia social, en el p ime dia, y las desigualdades ul e- io es de la sociedad mas ica no son sino la somb a p olon- gada de un cue po, cu y a eleccion es a conside able. Qg '16  THIERS.-DE LA PROPIEDAD. CAPITULO VIII. De la elenaeion. donacion es uno de los modos necesa ios de usa de la p opiedad. Se concede que puedo dis u a de lo que yo he p oducido, que puedo aplica á mis necesidades y á. mis place es el F u o de mi abajo pe sonal. Pe o ¿se ia una usu pacion, un a en ado, un pelig o, asmi idos á o o? An e odo, supo- ned que he p oducido mas de lo que puedo consumi , como sucede á odo homb e hábil y labo ioso: ¿qué que eis que ha- ga de es e esceso? Tengo mis g ane os llenos de igo, las bodegas llenas de ino u os abundan es; la lana de mis o ejas me ha p opo cionado mas es idos de los que - puedo usa ; y odo es o po que he cul i ado mis campos con mas in- eligencia y ac i idad que o o. ¿Qué que eis que haga con es- la abundancia? ¿Que eis que coma mas de lo que pide mi hamb e, que beba mas de lo que eclama mi sed, que aplique el esceden e 'a un nue o des ino c eado pa a es e uso, ó bien, y es lo mas sencillo, que no lo p oduzca? Si no me pe mi ís pie use á mi a bi io del esceso de ini abajo, esul a á ne- cesa iamen e una de es ás consecuencias: ó consumi é mas de lo necesa io, ó des ui é, ó no c ea é. • Pe o oy á some e á N ues o juicio o o medio de emplea es e esceden e. Yo eo que se ace ca á mi campo un in eliz que espi a de cansancio y de hamb e. Co o á él, de amo en su boca un poco del ino que me sob a, le p esen o uno de esos u os LIBRO I.-DEL DERECHO DE PROPIEDAD.  37 que no sabia á qué obje o des ina ; cub o su cue po con uno de mis muchos es idos: la eo ol e á la ida, con la son- isa del ag adecimien o en los labios; y espe imen o en mi co- azon una sa is accion mas i a que la que sen ia cuando lle- aba á mi boca los u os de mi campo. ¿Di éis acaso que ni aun puedo dispone de mis bienes de es e modo, que es el mas dulce pa a mí? Despues de habe me concedido los goces í- sicos de la p opiedad, ¿me nega éis los goces mo ales, que son los mas nobles y los mas ú iles de odos? ¿Pues qué? ¿llab ia un legislado an odios9, que me pe mi ie a come , disipa des ui mis bienes, y me p ohibie a da los? ¡Todo había iH se pa a mí solo!... Hé aqui el is e obje o que señala íais á los g andes es ue zos de mi ida. De es e modo aba i íais, desencan a íais é in e umpi íais mi abajo. Juzgad aho a las consecuencias. Os decía an es, que si cada homb e podía a oja se sob e o o pa a a eba a le su alimen o, el desposeido pod ia epe i á su ez con o o es e ejemplo de usu pacion, y la sociedad no a da ia en con e i se en un ea o de apiña, en ez de se lo del abajó. Suponed po el con a io, que cada hom- b e que iene un esceso de bienes, diese á los que no ienen bas an es; en es e caso, el mundo se cona- e i ia en un ea o de bene icencia. No emais que el homb e pueda abusa de sus sen imien os ca i a i os, y a o ece la ociosidad de o o, enca gándose de abaja po él. La bene icencia que se des- a olla en el co azon del homb e se halla al ni el de las mi- se ias humanas, y apenas los discu sos incesan es de la mo al y de la eligion 'pueden iguala el emedio al mal, el bálsamo á la he ida. Asi, la donacion es el modo mas noble de usa de la p o- piedad. Es, - lo epi o, el goce mo al unido al goce ísico.-- 38  T azas.-DE LA PROPiEDAD. «Bas a, me di án mis ad e sa ios: demos ais lo que no es necesa io demos a .); —Lo conozco; pe o p osigamos, y acaso se me di á lo mismo en odo lo es an e. CAPITULO IX. De la he encia. De la donacion esul a el de echo que iene el pad e de da á sus hi- jos du an e su ida d á su mue e Se me concede que la donacion es uno de los modos nece- sa ios, incon es able de usa de la p epiedad. A ancemos aho- a un paso mas. ¡Y qué! ha de se me pe mi ido da á los es años, á los que nada son pa a mi, pe o cuyos su imien os me las iman y conmue en, y no he de pode hace lo mismo con mi esposa, con mis hijos, que son una pa e de mi co a- zon y del de su mad e, con es os se es mas ca os pa a mi, que mi p opia ida! Cuando ienen hamb e, cuando ienen io, yo no soy insensible, no es oy dep a ado y engo mas hamb e y engo mas sed que ellos mismos: sus necesidades son mis necesidades, y me a ligen y es imulan mas que las mias. ¿Yo me pe mi ís, en e las necesidades que su o, sa is ace la mas impe iosa y calma una hamb e mas in ole able pa a mi, que la que yo puedo sen i en mi p opio es ómago? En onces me concede éis que puedo alimen a á mis hijos, an es que á mi mismo. Pe o es o no es odo. Es os niños han menes e du an e una pa e de su - ida de que alguno los sos enga, po - que en ese iempo son muy débiles y no pueden po si mis- mos p o ee á su subsis encia. En el es ado sal age, po ejem- LIMO I.--DEL DERECHO DE PROPIEDAD. plo, hay que, enca ama se . á los á boles pa a coge sus u os y en la sociedad ci ilizada no se encuen a pan sino po me- dio del abajo. Pe o si alguno debe alimen a á esas ie nas c ia u as, ¿quién debe enca ga se de ese cuidado, si no lo hago yo, su mismo pad e, yo que soy el au o de sus dias? El águi- la, la golond ina me dán es e ejemplo que sin duda me pe - mi i éis segui !—Bas a ! bas a! g i a án oda ía mis con adic- o es; es ais p obando cosas que no ienen necesidad de de- mos acion!—Pe o en onces, ¿qué cosa en es e asun o necesi a d emos acion? No ecsis e la p opiedad, si yo no puedo da la del mismo modo que consumi la: se me concede es e pun o. Si yo puedo da la á los es a ios, con mas azon pod é da la á mis hijos, que se ha- llan menes e osos de odo du an e una pa e de su ida: ambien se me concede es e o o pun o. Yo puedo po consiguien e da á los demas, y en e los demas, puedo y debo p e e i á mis hijos. ¿Dónde empieza, pues, la di icul ad? En el momen o en que o oy á mo i ; es deci , que yo puedo da en odas las épo- cas de mi ida, escep o en la de la mue e. ¡Y qué! ¿se á és a la única di e encia en e el de echo que eclamo, y el que se me dispu a? Pe o es a di e encia se á ó nula, ó bá - ba a, ó imposible. En ad en el asilo domés ico, colocaos en es e in e io sa- g ado, y decidme: ¿podeis pene a en él de un modo posi- i o y bas an e sopo able pa a impedi que el pad e, en el momen o de su mue e, deje lo que le pa ezca á su hijo? Si al pad e se, le p ohibe hace donacion de sus bienes en la ho- a de la mue e, end á buen cuidado de e ec ua lo mien as i a. lin dia, una ho a an es de espi a , asmi i á de ma- no á mano los e ec os de mas alo , po la s acilidad con que. pueden da se en el mismo lecho de mue e, ales como pla a, 11111814,S. — DE LA PROPIEDAD. 40 pied as pi e , p eciosas ó le as de cambio. Los bienes inmue- o o bles mas di iciles de asmi i , ales como ie a, casas y ob- je os de g an amaño, los da á uno, dos ó mas años an es de espi a , ó los ende á aunque sea malba a ándolos, pa a con- e i los en alo es ácilmen e asmisibles. En una palab a, hab á hecho nulo el e ec o de ues a ley, despojándose en ida de sus bienes. Pe o de es a obligacion que le hab eis impues o, de desposee se an es de mo i , nace án dos conse- cuencias. El buen pad e pod á se cas igado po su bondad, y el malo p emiado po su egoismo. El buen pad e despojándo- se de sus bienes an es de mo i , encon a á quizá un hijo in- g a o, no pod á plan a un á bol, ab i un a oyo en su cam- po, del que hab á hecho cesion á su hijo, y Ni i á como un es ado en medio de la opulencia adqui ida con el sudo de su en e, y de la cual se despojó an es de iempo po miedo de que su hijo no pudiese ecoge la. El mal pad e, po el con a io, que no hab á que ido desp ende se de su hacien- da, ó el coba de, que no se a e ió á mi a de en e á la mue e, pa a asegu a el po eni de sus hijos, ambos goza án de sus bienes como dueños absolu os has a el in de sus días. Asi el buen pad e queda á despojado y pob e, y 'el malo posee á sus bienes has a la mue e. Al oi es os odiosos esul ados no me in e umpais dicién- dome ((bas a! bas a!» --Sí, es necesa io de ene se, po que es e iden e que habiendo pues o la na u aleza en el co azon del homb e, y p incipalmen e en el de los homb es i uosos, ina p opension in encible á asmi i lo que posee á sus hijos, siendo impene able el asilo domés ico, el pad e_ asmi i á a sus hijos, á despecho de odos, la mayo pa e de sus bienes, de mano á mano, dándoles o a o ma pa a as- LIMO  DERECHO DE PROPIEDAD.  41 mi i los con mas acilidad, y si no puede a ia su o - ma, se desposee á du an e su ida, pa a cumpli con mas segu idad los deseos de su co azon. Conozcamos que el le- gislado , segu o de que hablan de epe i se es as mons uosi- dades, si se obs inaba en con a ia la na u aleza, y de se desobedecido, aho a á al pad e es as odiosas p ecauciones, y p esc ibi á que á su mue e pasen sus bienes de pleno de e- cho á sus hijos: en una palab a, es ablece á el de echo de he eda la p opiedad. Ved aquí cuán absu das se ian las consecuencias de una p es- c ipcion con a ia! El pad e, ya os lo dije, no pod ía da las ie as, las casas, pe o dona ia á pesa ues o una ho a an es de espi a odos los obje os asmisibles de mano á mano. La asmision del pad e al hijo ecsis i ia pa a cie as cosas y pa a o as no! Pe o.,hay oda ia bienes mas p eciosos cuya asmi- sion no pod ian impedi odas las p esc ipciones del mundo. ¿Cómo es o ba eis, cómo ais á impedi que un ob e o hábil, dueño de un sec e o pa a empla los me ales, ó un médico que iene o o sec e o pa a cu a , cómo impedi eis que en su lecho de mue e no asegu en á sus hijos una conside able o una con solo ap ocsima se á su oído y deci les una sola palab a! ¿Impedi eis á un g an polí ico, que po medio de las lecciones de oda su i- da, no asmi a su p udencia á sus hijos? ¿Impedi eis á un g an capi an que no legue su glo ia á los suyos, legándoles su nom- b e? Un e ce o, mezclado en odos los negocios de su pá ia iene opiniones eligiosas y polí icas, que le son ca as: oso os no impedi eis sin duda que las inculque en el alma de sus hijos, y cuando las cosas mo ales, que deben se las mas p eciosas á ues os ojos si no sois un legislado a ec o al cul o de la ma e ia, se asmi en ine i ablemen e; y las cosas ma e iales, po que son mau iales, no han de pode asmi i se! El dine o, el diaman" 4 2  TBIERB .-DE LA Y PRQPIEDAD. e, como las cosas mas asmisibles despues de las cosas mo ales, pasa ian de una gene acion á o a, y solo la ie a, cuando el pa- d e no hab ia pensado en despoja se de ella se ia e enida al pa- so! ¿Ilabeis e lecsionado bien sob e es as mons uosidades? ¿No es ais con usos, so is as in épidos? lié p obado, pues, con abundancia de azones las p oposicio- nes siguien es: El don econocido como una de las mane as necesa ias de usa de la p opiedad, es ine i able sob e odo en p o echo de los niños. Es ine i able en odas las épocas de la ecsis encia del pa- d e, y es necesa io, si se le concede de echo pleno de asmision de sus bienes á sus hijos en la ho a inal, pe mi i le que se des- poje du an e la ida. CAPITULO X. De la in luencia (lela he encia sob e el abajo. Que la acul ad de asmi i el pad e á sus hijos la p opiedad de sus bienes, hace que se abaje con mas celo y pe se e ancia, y com- ple a el sis ema de la p opiedad. Hay que ene p esen e dos pun os de is a, en los que es ne- cesa io coloca al e na i amen e la cues ion que nos ocupa, y que g acias á las admi ables combinaciones de la na u aleza, gua dan una pe ec a conco dancia; es os dos pun os de is a son la equidad y la u ilidad social. La cues ion de la equidad debe conside a se desde el pun o de is a del indi iduo, y la de la equidad desde el pun o de is a de la' misma sociedad. La equidad es ablece que el homb e labo ioso debe posee en paz LIBRO Z.-DEL DERECHO DE PROPIEDAD.  41 el u o de su abajo, y que no es necesa io ecsigi que se des- poje an es de su mue e pa a p ocu a la asmision á sus hijos. La u ilidad social quie e impe iosamen e que el homb e es é se- gu o de pode conse a el u o de su abajo pa a que así abaje, po que sin el abajo espec i o y me ódico de odos sus miemb os, la sociedad cae ia en la mise ia. Es a misma u ilidad social quie e ambien impe iosamen e que pueda asmi i el p oduc o á sus hijos, po que de o o modo solo le anima ia la mi ad del celo po el abajo. En una palab a, la p opiedad no p oduce odos sus ú iles e ec os sino cuando es 'comple a, es deci , cuando es pe sonal y be 'edi- a ja á la ez. No hay necesidad de un desen ol imien o mas minucioso pa a es ablece el mencionado pun o de is a, que el que, se necesi a pa a es ablece sus p eceden es. Se quie e que el homb e abaje, y pa a que lo haga y con mas celo se le asegu a la posesion de los p oduc os de su aba- jo. Es mucho que es a p ime a con ianza sea pe sonal, pe o aun no es bas an e. Es o cuando mas le ba ia dedica se al a- bajo una • e ce a pa e ó una mi ad de su ida, pe o lo que le. impele á abaja su ida en e a, y lo que le si e ademas de la. mayo y mas dulce sa is accion en e las que puede p oduci el abajo el de hace lo pa a asmi i á sus hijos el p oduc o. El homb e puede ene oda clase de icios: se mues a am L -bien algunas eces c uel con sus semejan es, pe o jamás lo es espec o . á sus hijos; que iendo asegu a la conse acion de la especie humana, la na u aleza p ó ida en abundancia, ha a - aigado p o undamen e en su co azon el amo pa e nal, y ha hecho de un sen imien o, no una i ud, sino un ins in o i esis- ible. El pad e que oba y que asesina, dá ecuen emen e á sus hijos el bien de que ha despojado á o os, y consag a en s:, 7 THTERS.—DE LA PILOPiEliAb` de ensa oda la e ocidad que ha desplegado con a o os. Oh ad á la ma y o pa e de los pad es luego que llegan 'á cie a edad; ¿po qué abajan aun, po qué abajan incesan emen e cuando sus ue zas comienzan h debili a se? T abajan po sus hijos, y en nada ienen las penalidades del abajo, y se consi– de an elices con el solo pensamien o de que los se es salidos de sus en a a al dis u a án del p oduc o de sus a anes. Ved esos hábiles indus iales que han en iquecido á la so- ciedad con sus ingeniosos descub imien os, e) con sus audáces expediciones come ciales, h las que debe el pais an os géne os de odas clases, an as sus ancias alimen icias, an as icas y ú i- les elas po la mi ad de lo que sin ellos cos a ian: obse ad sus gus os, la clase de sus place es, y descub i éis muy p on o el sen imien o que los agi a. La mayo pa e de es os han sido siemp e y son en la ac ualidad homb es sencillos y de modes os goces, á quienes la na u aleza ha dado e' genio, pe o que la so- ciedad ha esca imado el da les educacion, y pie despees de ha- be log ado euni una o una inmensa, despues de habe ad- qui ido pa a sus hijos palacios amueblados con la ma y o mag- ni icencia, colecciones de cuad os de los mas céleb es pin o es, sun uosas bajillas de di e en es clases, caballos de las mas se- lec as cas as y pa ques llenos de caza, son ien de place po que sus hijos dis u an de odo, gozan al e los goza , y se consi- de an elices po que odas esas iquezas con an o abajo acu- muladas si en.pa a los place es de sus hijos. Pe o si sospechasen po un ins an e que lo que han log a- do euni á cos a de an os a anes no les e a pe mi ido as- mi i lo á su descendencia, se de end ían en medio de su ca - e a y al ez en los momen os en que sus acul ades es u ie- sen en la mayo ac i idad. Y en ez de abaja con celo asiduidad, y adelan a y pe ecciona sus ingeniosos descu– , LIBRO 1.--DEL DERECHO DE PROPIEDAD. b imien os y sus a e idas especulaciones, pe manece ían es a- cionados en la época p ecisamen e en que mas bene icios po- d ian epo a á ellos mismos y á la sociedad, po que habian ganado ya, lo necesa io pa a sa is ace sus necesidades y sus li- mi ados gus os y place es; y po e i a el que los hijos se c iasen en la ociosidad y holganza, ha ian ociosos y descuida-. dos á los pad es. Se ia un modo a al de que e des e a del mundo la ociu- sidad, el p i a á los pad es del p incipal mo i o que los bu— pele á abaja . No al a á quién diga, que los homb es de que hablamos amigos del abajo y adic os á él po na u ale- za, hab ian con inuado abajando aunque no hubiesen enido hijas y ánicamen e po hábi o y emulacion. Es o acon ece :.1 en muy pocos y po a as y poco ape ecibles .ci cuns ancias. En una sociedad donde la p opiedad es á admi ida en o- dos sus g ados, se, escila el a do de odos, y como un caba- llo que o mando pa e de un escuad on sale á galope y a ae as si á odos los denlas, co en odos, po que ambien asus- ados odo el mundo co e. Pe o es e a do y es a mani iesía emulacion del abajo, no puede ene e ec o en una sociedad op imida po la bá ba a p ohibicion de pode asmi i á sus Hijos las p opiedades p oduc o de su abajo. Pe o aun supo- niendo que algunos obligados po la necesidad de ..ocupa se en algo abajasen única y esclusi amen e po abaja , pe o lo ha ian con el co azon seco, des i uido de oda sensibilidad sin pode goza las g andes dulzu as que p oduce el abajo. Di igid ues as mi adas hácia esos icos que no ienen hijo, y á quienes la na u aleza ha 'p i ado de esa p o unda sa is- accion, y los e eis hacé seles cansada la ida y odea les ci, has ío mien as mas a anzal l hácia su in su is e ecsis encia. Po las a des cuando han ce ado sus ei jasí y econ ado TIIIERS. — DE LA PROPIEDAD. li.;í un me o hilado de algodo i acumula iquezas inmen- sas; es inglés, y se llama Peel. Dedicando su ida á sus a- llo es, es á poco e sado en el conocimien o de los negocios de Es ado, pe o p odiga á"su hi j o odls los géne os de sabe , le an ándose es e hijo sob e su pad e, he manando los cono- cimien os mas es ensos con el in lujo de la o una, iene á se uno de los p ime os es adis as de Ingla e a, y colocándose en- e las azas an igua y nue a, gobie na á su pái ia con una mezcla eliz de espí i u an iguo y nue o. ¿Acaso es un es- pec áculo odioso el de un pad e que, despues de habe emplea- do sus acul ades de una mane a luc a i a, p opo ciona á su hi- jo los medios de emplea las de una mane a menos luc a i a, pe o mas noble y ele ada? ¿Yo es bueno, no es necesa io que. as uno de es os empleos siga el o o? Dejad que os ci e o- da ía o os ejemplos que p o oca on en su iempo la en idia de muchos. En la epública mas ecunda en iquezas y en ob as maes- as, pues o que dió al mundo al Dan e, Pe a ca, Bocacio, Ma- quia elo, Galileo, Ghibe i, B uneslleschi, Leona do de Vinci, Miguel Angel, en aquella epública que de amó po la En- o a el paño, la seda, el e ciopelo, la ajilla, el lo in, el e edi o, hubo una amilia de me cade es ilus es, que han le- gado su nomb e á uno de los es g and es siglos de la hu- manidad, los Médicis. ¿Os pa ecen an mal los ejemplos que die on al mundo? Juan de Médicis, en 1(00, undó la o una de su amilia. Manso, p uden e, labo ioso, poseyendo en sumo g ado el ge- nio del negocio, acumuló iquezas inmensas, y epugnándole como cue do los negocios públicos, y aun algo melancólico, segun Maquia elo aconsejó á sus hijos que no se ace casen nunca al gobie no. Reco dad, les dijo an es - de espi a , que LIBRO X.-DEI, DERECHO DE PROPIEDAD. T unca he ido al Palacio Viejo (e a el palacio del gobie no), a no se llamado (Chiaina o). Felizmen e no ue on seguidos sus consejos. Su hijo Cos- me, odeado de los mas sábios maes os, ins uido en las cien- cias, las a es, la poli ica, do ado de alen o, omó pa e á pe- sa de los consejos del pad e , en los negocios públicos, ué p osc i o, uel o á llama con en usiasmo, no gobe nó , pe o in luyó po espacio de ein a años en la epública lo en ina, mandó edi ica po Michelozzo el magni ico palacio de su a- milia (el palacio Rica di), i ió con Massaccio, B unelleschi, Ghibe i, Dona ello, Pogge, undó escuelas de lengua g iega en Flo encia, aumen ó aun mas la o una de su amilia, y no obs- an e, aunque polí ico y sabio, pe maneció come cian e. Es e come cian e, sin emha go, salia de su esc i o io en cie as ies- as, pa a i al encan ado e i o de Ca agiolo, a lee (¿,qué iais qué?) los diálogos de Pla on, que Pogge le había aduci- do, y que 'labia pagado con una • g an suma de o o. Su hi- jo Ped o le sob e i ió poco, y la glo ia de su casa pasó á su nie o, á aquel á quien la pos e idad DO ha cesado de ama , do admi a ; bajo el nomb e de Lo enzo el Magni ico. Es e, o- da ía mas desobedien e á los consuelos de su abuelo, descuidó el come cio comple amen e, y no ué mas que sabio y polí ico. C iado con Policiano y Pico de la Mi andola, poe a, caballe- o, descollando en odos los eje cicios del cue po, eo como Só- c a es, y halagüeño como Alcibíades, es adis a an a inado como negociado i esis ible, sal ó á su pá ia amenazada de una coa- licion gene al, le.some ió con la blandu a de su dominaeion odas las có es de I alia, las hizo i i quince años en un eposo p o- undo, que los his o iado es i alianos han llamado la edad de o o de su pá ia, esc ibió e sos exquisi os, hizo busca y descub i po oda la Eu opa los mas p eciosos manuse i [os g iegos y la 54  TEUERS.-DE LA PILOPOEDaD. nos, las mas bellas es a uas an ig.ual, dió Miguel Angel al mun- do; embelesó, deslumb ó con su magni icencia á los p íncipes i alianos á quienes abia a aido á Flo encia pa a a ianza la ge- ne al conco dia.; pensó en odo menos en su o una, la p odigó, . la comp ome ió, pe o an no o iamen e po el in e és gene al, que Flo encia ag adecida decla ó, con undidos el eso o de los lEdicis y el de la epública, y mu ió inalmen e lle ando al se- pulc o la elicidad de su pa ia, po cuan o la p udencia que la hacia en u osa bajó con él al a aud, y anceses y alemanes se a oja on sob e la I alia, la asola on po espacio de medio siglo, y la hicie on lo que es oda ia, una escla a. ¿Hubie a sido p e e ible que no ecsis iese es e bello enó- meno de ansmision he edi a ia? ¿que la o una de los M dicis a ajada en Juan, hubiese enido Cosme que emplea su ida. en ol e la á comenza ; que a ajada de nue o en Cosme, hubiese enido que ol e á empeza ambien Lo enzo, y que ningu- no de ellos hubiese enido luga de cul i a las a es, las le as la polí ica? Es as aglome aciones de o una, consecuencia o zosa del a- bajo inde inidamen e esci ado, p opo ciona án , pues la huelga ne- cesa ia al cul i o de las al as ciencias; o man aquella egion so- cial donde no siemp e nace el alen o, donde nace 1 1 eces, pe o donde necesi a habi a , pa a que sea amado, esci ado alen ado. Asi es que, en sus p o undas combinaciones, la na u aleza en e- gada á sí misma hace que una a monía de las cosas co esponde con o as mil. Es p eciso que el homb e que abaja enga la acul ad de hace se ico, pa a ene un blanco de sus cona os, y al mismo iempo que se hace ico c ea pa a sus hijos la huel- ga imp escindible pa a el cul i o de las le as, de las ciencias y de las a es. Así pues, en el uni y e so odo se enlaza, se sos iene, co 7  n LIBRO I.-DEL DERECHO DE PROPIEDAD.  55 as a sin con adeci se, o ma mil e lejos a moniosos, co no , en un lienzo pin ado po una dies a in eligen e. ¿Y es ese odo el papel del ico? El hijo en iquecido po el abajo de su pad e iene no solo buenos lib os y bellos cua- d os, sino ambien un palacio amueblado de egidos sun uo- sos, mesas abundan emen e bien se idas, caballos b iosos, coches elegan es. Decidnos, oh! ilóso os de la en idia ¿no se equie en odas esas cosas en una sociedad? ¿Sois cuáque os, que ódian cuan o b illa , que solo gus an de lo blanco y de lo neg o, y quizás ambien de lo pa dillo como única a iedad pe mi ida, ó bien admi ís que se equie a, en los p oduc os de oda sociedad, la a iedad en la abundancia, la inu a y la ele- gancia, en una palab a, la belleza? Sean cuales ue en ues as inclinaciones pe sonales, que sospecho que no son las de los cuáque os, pe mi idme que os dé á conoce la ley de oda p oduccion. Si no se p oduce mucho, se p oduce malo y ca o, si se p oduce mucho, se p oduce mas ó menos bien, po e ec o de la desigualdad de las acul ades huma- nas; causa ac uan e -siemp e. Gene almen e se comienza po p oduci mal, después medianamen e, pa a acaba po p oduci hi n, muy bien, y en seguida mejo oda ia: y mien as de es e modo se adelan a, se adelan a gua dando siemp e aquella dis an- cia ine i able del p oduc o in e io al p oduc o medio, del p o– due o medio al p oduc o supe io . O no hay p og eso, ó ha de habe es os es é minos. O ha de habe el alle de Tempe, habi ado po pas o es, que comen la ca ne de sus e g amos, que, egen su lana, pas o es que los poe as dicen inocen es, pe o que yo os decla o muy g ose os, con sus icios uines, que si ienen su Abel, ienen ambien su Cain, y sus pob es cien e ees mas asque osos que los de Lónd es y de Pa is; • ó bien ha de habe , digo, ese alle de. Tempe, ó bien ha de habe al con a io, una so- 56  THIERS.-DE LA PROPIEDAD. ciedad en incesan e mo imien o, y en la cual se hallan, epi o, es é minos ine i ables: el p oduc o in e io , el p oduc o me- diano, el p oduc o supe io . Si es a sociedad a a de p og esa , iene que pasa de uno de es os é minos al o o. Si quie e la ba a u a, es o zoso que se combinen los es, pa a que esul e la ba a u a de la e e sion de los gas os del p ime o al segundo, del segundo al- e ce o. Si se a a, po ejemplo, de la p oduc- cion ag ícola, el igo, el cen eno, la pa a a, que se an sucedien- do en los campos, pa a no deja ninguna pa e imp oduc i a, se p es an mu uo apoyo. El p ecio subido del igo pe mi e al lab ado ende el cen eno mas ba a o: el p ecio medio del cen eno pe mi e en- de la pa a a mas ba a a oda ía. Si se a a de la p oduccion manu ac u e a, nó ase la misma ecip ocidad de soco o. Cin- cuen a años a ás, cuando se in odujo en F ancia la ila u a del algodon , ab icóse al p incipio mal y ca o, en. seguida algo menos , mal y menos ca o , y po úl imo muy bien y ba a o: sigue hilándose' mas inamen e el ino , el mediano, el g ueso, y dándolo cada dia mas ba a o., g acias á la e- e sion de gas os que se e ec ua de unos en o os. El mismo enómeno se no a en aquellos elegan es ejidos dn lana que se iban á busca an es en los Valles del Tibe , que no igu aban medio siglo a ás, mas que en las indolen es espal- das de la muge opulen a, que en el dia han bajado á los hom- b os (le la muge me amen e acomodada y .han pe mi ido al ejido de me ino cub i á la modes a muge del a esano. Si no se p odugese el he moso ejido de cachemi a, no se pod ia p oduci á p ecio módico el de Me ino con que se engalana los domingos la muge del a esano. ¿Pe o quién paga á los p oduc os mas es imados, mas inos y mas a os, . si Do hay acumulaciones' de o una en algunas manos dichosas, en ique- LIBRO  DERECHO DE PROPIEDAD.  57 cidas po el abajo p esen e 6 el pasado? La iqueza, la me- dianía, la * pob eza • se ayudan de es e modo mú uamen e, y pa- gan menos ca o, po que pagan jun as las di e sas p o esio- nes de la indus ia humana. Sin duda que mejo ue a que hubiese igo candeal pa a o- do el mundo, cachemi a pa a odas las muge es, he mosos alazanes de A abia pa a odo gine e. ¡A.11! ¿Po qué no es á en nues a mano p opo ciona mejo es alimen os, su i con los mas. he mosos ejidos, aloja en las habi aciones mas sanas, á ese pueblo á quien que emos mucho mas que los que le adulan, cuya sencilla é ingenua' sensa ez ap ecia nos cuando no la han co ompido? ¿,Pe o acaso es á eso al alcance de la cien- cia an igua y mode na? El mismo Dios quiso que el homb e comenzase en es e suelo con la bello a, pa a acaba , á ue za de abajo, con el pan de igo, y pa écenos que si ha que ido hace del bienes a el p ecio del abajo, y de la ida una p ueba, es líci o inclina se an e la p o undidad de semejan e designio. Aquellos manja es delicados, aquellos es idos he mosos que en idiais al ico, los end á el pob e ambien un dia, sí, los end á median e que la sociedad siga abajando du an e la go iempo oda ía. ¡Vana p omesa! di án: No an ana, si lie- mos de juzga po lo pasado. T es ó cua o siglos a ás, e- nian los eyes paja debajo de sus pies. En el dia, un me o me cade pisa, en lo in e io de su casa, ejidos de lana es- mal ados de lo es. Pa a que es o pudiese e ec ua se, ha e- nido que abaja la sociedad po siglos en e os. T abaje o- da ía, y lo que no pe enece mas que al ico se á ambien la pa e del pob e. Pe o cuando la sociedad haya llegado - á, es e pun o, el egido i no se á mas ino oda ía, y siemp e se eque i án la iqueza, 58  THIERS.-DE LA PROPIEDAD. el bienes a , la medianía (que,ya no se á la pob eza, así lo espe o), pa a co esponde á los es es ados de oda indus ia humana, pa a paga el p oduc o supe io , medio é in e io , po cuan o la indus ia que p og esa es como una columna en ma - cha, siemp e iene una cabeza, un cen o y una cola. Ved lo que sucede en medio de las g andes pe u baciones polí icas y sociales. Mas amenazado as pa a el ico que pa a el pob e, asus an al p ime o, le apa an de odos los goces del lujo, y al pun o se a aja oda p ospe idad. G i an, echan pes- es con a la ida, quie en ab uma le de impues os, hie en cuan o se les pa ece en los al os unciona ios del es ado, e- ducen odos los sueldos y la mise ia á en aumen o con o me se á in e umpiendo mas comple amen e el consumo de los englones de lujo. P o umpen en onces que hay que soco e la indus ia, buscan pa a eso los medios, y gas an en soco os dados á esa ó . aquella manu ac u a, en p emios á la espo acion, de los que solo el es ango o se u iliza, dos ó es an os mas de los millones que se han ganado con impues os mal sen ados, ó educciones mal en endidas. [Tense pues en la p ecision de ol e á hace mal incomple amen e, lo que hubie a bas a- do deja ecsis i , y se pa ean á aquellos niños que a eba- ados po la inclinacion á des ui , quie en ol e á plan a las plan as que a anca on del suelo, ó llama á la ida- al animal inocen e que ma a on. lTo lle o dichas oda ia odas las unciones de la iqueza en la sociedad. Tiene o o papel ademas del de comp a aquellos p o- duc os e inados, cuya p oduccion y consumo son indispensa- bles, ella sola puede p opo ciona capi ales al genio in en o , genio a e ido, eme a io, espues o á engaña se á menudo, y á a uina á los que le ayudan. lié aquí, po ejemplo, un LIBRO I.--DEL DERECHO DE PROPIEDAD. in en o nue o, que debe cambia la az del mundo; su in en o lo p egona y lo da po lo que es, po una ma a illa. Pe o o os muchos han dicho lo mismo de. las in enciones mas idículas. Es p eciso a en u a g andes capi ales, y pa a a en u a los po- de los pe de . ¿Puede hace lo el pob e ó aun el homb e acomo- dado? El cebo del hu o los p o oca á eces, y pie den en a- les eme idades el modes o u o de las economias. Lejos esci a los á _eso, se debe disuadi les. Pe o el ico, que iene pa a i i mucho mas de lo que necesi a, el ico puede pe de , po consiguien e puede a iesga . Pie de ó gana en ales em- p esas; no es muy digno de compasion si pie de; si gana, se ha- ce mas ico, y puede alen a á o o genio mas osado oda i a. Asi es a desigualdad de iquezas, que a co esponde á las necesidades de la indus ia humana, siemp e desigual en sus p oduc os; -es la única que iene los medios de se osada como el génio. Quédale o o papel, que comple a su sue e en es e mun- do, y es a ez, oh en idia c uel! no la ama á mas, pe o al menos end ás que enmudece . La iqueza puede se bené ica. Sin dudael ico, que es con ecuencia un holgazan, un de ochado , icio que espia luego con la mise ia, que. espia c uelmen e, po - que el pob e al menos iene b azos y e güenza, á él le de o a la misma, el ico iene á eces un co azon empede nido, indi e- en e al in o unio, y no pe manece impune, po cuan o ademas de que es á p i ado de los mas pu os goces que ecsis en sob e la ie - a, se é acosado po el ódio mas jus o y mas c uel que se pueda inspi a á los homb es, el dio con a el ico a a ien o é in- sensible Pe o ambien es bené ico á eces, y en onces sale de s u pala- cio pa a i á isi a las chozas de los menes e osos, a os ando la suciedad asque osa, la en e medad con agiosa, y cuando ha descubie o es e goce nue o se le apasiona, lo paladea y no mu - 9 Gii  THIERS.-DE LA PROPIEDAD de desp ende se de él. Suponed odas las o unas iguales, su- noned la su p esion de oda iquezay de oda !mise ia; nadie en- , onces end ia los medios de da , pe o, segun os, nadie nece- si a ía que le diesen, lo que es also. Aun suponiendo que es o uese cie o, hubié ais sup imido lo mas dulce, lo mas embele- san e, la mas g aciosa de las i udes de la humanidad. ¡T is- e e o mado , hubie as echado á pe de la ob a de Dios con el 1- an de e oca la! Déjanos, déjanos el co azon humano al co- mo Dios lo c eó. Sin duda que si pa a ene la sa is accion de e icos bené icos hubiésemos c eado pob es po nues o gus o, end ian azon de deci que mas ale que no haya pob es, aun cuando no hubiese de habe icos capaces de da . Pe o no ol i- deis que aquel ico no ha hecho pob es á los que lo son, que si no se hubiese hecho ico, es o es, si sus pad es no hubiesen aumen ado con su abajo la iqueza gene al, los pob es se ian mas pob es oda ia, y que su ado able bene icencia pa a pode - se mos a gene osa con la desg acia no comenzó po qui a le pa a pode le (la despues. En es a ma cha incesan e hácia un ez4ado mejo , el abajo que ha p ospe ado acude al ausilio del abajo que acasó, y la iqueza, que puede ene odos los i- cios, pe o que ambien puede ene odas las i udes, sos iene la pob eza. lindan apoyadas una en o a, p opo cionándose goces ecíp ocos, y o mando un g upo cien eces mas ie no que ues a pob eza al lado de ues a pob eza, negándose mú- uamen e la mano, y p i adas de dos sen imien os exquisi os, la ca idad y la g a i ud. O a obse acion mas sob e es e pun o, y no ol e é á habla- os del ico. Esas acumulaciones de iqueza, an apa en es á los ojos, no son ni an nume osas ni an conside ables como mu- chos se imaginan, y si se a ase de epa i las pequeñísima ue a la po cion que cupie aá los compa icipes. LIBRO I.--DEL DERECHO DE PROPIEDAD.  61 Hübié ase pe dido el a ac i o que hace abaja , el medio de paga los al os p od ic os del abajo, bo ado, en una palab a, el designio de Dios, sin en iquece á nadie. ¿,C eeis, po en- u a, que sean muchos los icos y que sean muy icos? No son ni lo uno ni lo o o. - Nadie ha con ado las o unas en una so_ ciedad; pe o en un es ado como la F ancia, donde se suponen doce millones de amilias; con ando es indi iduos po amilia, se sabe que ecsis en dos millones de amilias que ienen apenas lo necesa io, y que á eces es án p i adas de ello; seis millone que ienen lo necesa io; es millones que es án acomodadas; ce il de un millon que ienen un p incipio de opulencia, y á lo sumo dos ó es cen ena es que poseen la opulencia. Suponed un e- pa o igual; nada se dispu a á á los que dis u an de lo necesa- io, sepe dona á quizás al me o bienes a , y aun á la o una que comienza; pe o si se omase la o una de los escien os que ienen la e dade a opulencia, no se pagada la mi ad de los gas- os del es ado du an e un año; no se hubie a ag egado una can- idad ap eciable al bienes a delas masas, y se hubie a sup imi- do el es imulo que esci ando el abajo, p oduce el mejo amien- o de su sue e. Esas acumulaciones que bailan á los ojos, que con su b illo con ibuyen á esci a el amo al abajo, que si en pa a com- p a los p oduc os mas e inados de una indus ia que es á p og esando á de ama se á eces como un bálsamo bené ico sob e el abajo menos dichoso, es as acumulaciones epa i- das sob e la masa no le p opo ciona ian nada, y hubie an des- uido los mó iles que,` esci ando al homb e á abaja , han aido un es ado mejo de la especie humana. Es muy cie - o que en el dia es el pueblo menos indigen e que siglos a ás, que las hamb es, po ejemplo, no a eba an ya á gene acio- nes; que el pueblo, mejo alimen ado, mejo es ido, w 68  19111E1115.—DE LA PILOPIIED41). mine al, la ulla, que es á si iendo en el dia pa a p oduci la ue za. Co no el ondo puede eni á se el ea o de in abajo nue o, iene á se al mismo iempo el ea o de una nue a p opiedad; y debajo de la supe icie, que pe - enece al lab ado , se o ma o a posesion, que pe enece al mine o. La sociedad es ablece eglas pa a la segu idad y comodidad de en ambos. Pe o al lado del uno coloco al o o, y la ie a, muy léjos de se un ea o de usu pa– clon, es de es e modo el ea o de un abajo doble, el uno en su supe icie, el o o en sus mas hondas en añas. De es a sue e no se p odiga ninguna pa e de es e uni e so á quien no la cul i e; al uno la pa e supe io , al o o la in- e io ; á cada uno pa a el abajo, á causa del abajo,. en p opo cion del abajo. Cabe pues deci lo dogmá icamen e (pues es lici o se doga ma ice despues de habe demos ado), el undamen o indus- uc ible del de echo de p opiedad es el abajo. Enho abuena, me di án, cuando ese abajo es el e da- de o o igen de la p opiedad, nada enemos que opone á lo que ecsis e. Es e undamen o es an na u al, an legi imo, que no hay nada que obje a , y que oda demos acion es á po demás. ¿Pe o es siemp e el abajo es e undamen o? ¿no es ás iendo odos los dias, po lo que hace á o unas 'no illa- das, capi ales inmensos acumulados en cie as manos po el aude, el juego, las especulaciones mas locas ó las mas c i- minales? ¿No eis, po lo que hace á, p opiedad inmue- ble , la mayo pa e de las ie as en manos de homb es que, con un dine o mal adqui ido, las comp a on de un hi- jo, quien las ecibió de un pad e, seño eudal, en iqueci- do con con iscaciones? Y, po poco que se ecsamine, e- LIBRO I.-DEL DERECHO DE PROPIEDAD.  69 eis el • aude ó la iolencia igu a en el o igen de la p o- piedad . mas á Tnenudo que el abajo, y al lími e de ca- da campo, • en luga de coloca el dios Te mes, an espe- ado po los 'Romanos., • ¿no ald ia mas coloca al dios Me - cu io, - con su caduceo y sus alas, empleadas en engaña y hui ? Pe o, dicen, aunque sea an espe able el o igen de la p opiedad como os suponeis, ¿acaso no hay g a es incoen o- nien es en su es ension c ecien e? Pe mi iéndola en ende s, sob e odas las cosas, ie as, capi ales, u ensilios, • Iliáql.li- nas, ma e ias p ime as, dine o, ¿no sucede que el mundo es un luga in adido, donde ya no hay luga pa a nadie, un ea o, como decia Cice on, donde odos los asien os es án a omados de an emano? Y si ese ea o no uese mas que un si io de ec eo, pudie a uno esigna se quizás, aunque el place es el de echo de- odos; ¡pe o ese ea o es la ida! Aunque quie a abaja , el ob e o no halla de qué ecsis i , po cuan o ie as, Capi ales, odo pe enece á un cie o in i- _me o de de en o es implacables, que no dán los ins umen- os del abajo, como no sea á condiciones con las cuales no puede i i el homb e labo ioso. Así pues, desmin iendo el o igen eal de la p opiedad su o igen eó ico; Es endiéndose sin cesa la in asion de la ie a y de los capi ales en bene icio de algunos, en pe juicio (le odos; Hé aquí dos objeciones de los ilóso os de es e iempo, á las . cuales oy á con es a en los dos capí ulos siguien es. -Con io que es as anas nubes se disipa án delan e do e dad, como un le e apo delan e de un sol de (Tan°. 70  Ta eas.—DE LA p aco mea~ CAPITULO XIII. De la p ese ipeion. Que si el aude y la iolencia son á eces el o igen de la p opiedad, la ansmision du an e algunos años, bajo leyes egula es, le dá el ca- ác e espe able y sag ado de la p opiedad undada sob e el a- bajo. Al lado de los homb es que adquie en sus bienes con el abajo, algunos indi iduos usu pan sus bienes con el aude ó la iolencia; y es e a en ado ue a un í ulo con a odos, con a los que han abajado, así como con a los que no han abajado. Semejan e conclusion no pod ia sos ene se. ¿Qué hay que hace en ese caso? Leyes mejo es, mas se e as, me- jo conce adas, pa a dis ingui en e aquellos cuya pose- sion se emon a á un abajo, y aquellos cuya posesion iene po o igen una usu pacion. ¿Se ia pues o zoso que se e- nunciase á consag a la p opiedad, á p o ege la, á ga an i- za la, po que es á espues a á eces á iolaciones? La ida del homb e se é ambien á menudo amenazada, y has a des ui- da: ¿se ia pues p eciso pe mi i el asesina o, po que no siem- p e puede impedi se? Sin duda que en la opulencia de es e ó de aquel, en sus quin as ó haciendas, se ocul a quizás un laude an iguo, conocido ó an solo sospechado, bien así co- mo en medio de aquellas isueñas campiñas de I alia ó de Es- paña, se, encuen a po acá y acullá una c uz que coloca on los habi an es en espiacion de un ho ible asesina o. Es o es LIBRO I.—DEL DERECHO DE PROPIEDAD.  74 dolo oso sin duda y digno de una ené gica ep esion ¿pe o se á eso un mo i o pa a que en aquellas he mosas campiñas y en e los que las cul i an no ea mas que asesinos, y pa a que en aquel Guadalqui i , en aquel Vol u no, cuyas on- das co en an apacibles, no ea yo mas que audales de sang e? Habíais de aquel cen o del juego que llaman la Bolsa, don- de se o man y des uyen an p on o, y no con el abajo, o - unas colosales. Así sucede á eces: pe o los que no hacen mas que apa ece en él pa a desapa ece , se lle an po ma- a illa algun eso o. Lo que gana on 'en un dia po una ca- sualidad, lo pie den del mismo modo, y pa a los que no ha- cen de los e ec os públicos un come cio sé io y legi imo, un abajo de oda su ida, la o una, c uel en medio de sus cap ichos, los encumb a un momen o pa a deja los cae des- pues de oda la al u a á la que los habla le an ado en sus a'e- osos b azos. La única cues ion consis e en sabe si puede habe en aquel si io an mal a amado un come cio legi imo al que la sociedad pe mi a aplica sus a eas y su iempo. ¿Pe- o acaso puede da se cabida á duda sob e es e pun o? ¿No es p eciso que el gobie no ome p es ado cuando se ha alcanzado el limi e del impues o? ¿No es p eciso que con el impues o eche sob e el po eni unas ca gas que ap o echa án al po - eni , y que el iempo p esen e no puede ya aguan a ? ¿Yo es p eciso que las as as emp esas des inadas á cambia la az del suelo, y que ecsigen capi ales inmensos, se di idan en pa ecillas que se llaman acciones, y se pongan al alcance de o- dos los capi alis as? ¿No es p eciso que es as pa es di ididas de los emp és i os ñ de las g andes emp esas se endan y com- p en en un me cado público como cualquie a o a me cancía? ¿No es indispensable que algunos especulado (s, a isbando las THIER,S.-DE LA PROP h. pái N a iaciones in ini as de es os alo es, acudan . a comp a cuando bajan, y los le an en así de su desc édi o? ¿Es as a- iaciones aumen an en los iempos á duos, y p o ocan juegos; bien así co no el igo, ma e ia an espe able, iene á se en los iempos de ca es ía el obje o de locas especulaciones. ¿Ven- d eis á p osc ibi po es e mo i o el come cio de g anos? ¿No dis inguís al que hace un come cio se io, ú il y seguido del que se en ega an solo á un juego pasage o? ¿No dis inguís al g an banque o que con ibuye á unda el c édi o de un es ado, del especulado ulga que pide á un aza la opulen- cia de algunos dias? ¿No sucede lo p opio con odos los gé- ne os de indus ia y de come cio? ¿Qué di éis de aquella masa de iquezas mo ilia ias que se adquie e egiendo hilo, lana, algodon, seda, ab icando máquinas, cub iendo la ma de bajeles, yendo á busca en o os hemis e ios p oduc os que se enden en el nues o? ¿Impedi éis que ese ó aquel co- me cian e p e iso calcule lo que la abundancia de las co- sechas en la India ó en la Amé ica, lo que la gue a de al pueblo con al o o pod án in lui en los p ecios en Eu opa, y gane ó pie da sumas c ecidas en es os cálculos hechos so- b e el azúca , el algodon ó la seda? Tal es la ine i able condicion del come cio, y la opinion pública, obse ando o - dos los dias al que, ob a de es a mane a, le dá ó le e i a aquellas ue zas p eciosas, que con el iempo son la causa e - dade a de la o una mucho mas que la dicha, y que llaman la es imacion, la conside acion, el c édi o. Hablan de la ie a, de las usu paciones, po cuyo medio 41a enido á llega sucesi amen e á, las manos de los cine la poseen. Ve dad es que en el o igen de oda sociedad iene mas pa e la iolencia que la jus icia. Los homb es ienen menos desa ollado el conocimien o de lo jus o y de lo injus o LIBRO I.-DEL DEREq-10 DE PROPIEDAD.  73 se . a ojan al suelo, se apode an de él, se lo dispu an con io- lencia, y has a . el es ablecimien o de leyes sabias y equi a i- as se asmi en mas ó menos egula men e lo que han ad- qui ido de una mane a muy i egula . Andando el iempo, con el p og eso. de las buenas cos umb es y de las luces, se pe ecciona la legislacion, se ac isola la p opiedad po una. asmision legí ima y bien o denada. ¿Acaso le ocu ió ja- más á ningun so is a de la an igua Roma el nega , en iem- po de la epública ó del impe io, en medio de las discusiones que se . susci a on sob e la ley ag a ia, que el suelo omano pe eneciese legí imamen e á sus poseedo es, po que había si- do en el p incipio. el p ecio del sal eamien o, e dade o ó also de los compañe os de Rómulo? ¿Quién sabe de cuan as mal- dades ha sido ea o la ie a que uno ha legí imamen e ad- qui ido? ¿Acaso es uno esponsable de lo que hicie on siglos a ás, los dueños de una p opiedad que uno ha ob enido egu- la men e del poseedo , pagándole lo que po ella pidió? Xo se nega á sin duda el de echo. de pe mu a, po cuan o los que comba en la p opiedad, que quie en sup imi el nume- a io, admi en que se ueque di ec amen e un obje o con- a o o. Yo he c iado ca ne os, u has cul i ado la ie a; e doy un ca ne o con a cie a medida de igo; nada cabe á mi e , mas legí imo que eso. He adqui ido en el come - cio una suma de capi ales mo ilinios, os la doy con a unos campos: es os campos son mios muy cie amen e, as seme- jan e ansaccion. ;Pues bien! en cincuen a años, odo el sue- lo de un pais dila ado ha pasado así de mano en mano. Bas an pues cincuen a años de ueques, bajo una legislacion sábia, pa a que la p opiedad en e a de un pais, aunque a- gese su•o igen del mas a oz sal eamien o, se haya ac isolado y legi imado bajo condiciones equi a i as. 74  TEUER,S.-DE LA paoP zww. Sí, añaden, pe o acaso podia asmi i el quli ansmi_ ió, si no e a legi imo dueño? Habia usu pado, ha ans- mi ido la usu pacion, y nada mas. La con es acion á es a objecion es á en el buen sen ido de las naciones, odas las cuales han admi ido la p esc ipcion. Todas ellas han econocido que cuando un obje o abia ec-- sis ido sin con es acion, du an e cie o núme o de años, en manos de un indi iduo, debia acaba po se suyo. Si hay con es acion, ó bien eclamacion en cie as épocas de pa e del legí imo poseedo (lo que los ju isconsul os llaman in- e upcion de p esc ipcion), la sociedad oye, juzga y alla. Pe o si du an e ein a años ha habido silencio, la sociedad ha es ablecido po azones an concluyen es como las que le han hecho econoce el de echo de p opiedad en sí, que el obje o poseido e a del poseedo . Lo ha hecho, po que la la ga posesion es una p esuncion de abajo, po que nada hab ia es able, si no hubiese un é mino á las pesquisas de lo ' pasado, po que ninguna ansaccion se ia posible, ningun ueque pudie a e ec ua se, si no .se hubiese de e minado que despees de cie o iempo el que posee un obje o lo posee jus amen e, y puede ansmi i lo. Figu aos cuál ue a el es ado de la sociedad, qué adquisicion es a ia segu a .y se ia posible, si pudiésemos emon a nos á los siglos X11 ó XIII, y dispu a nos un e eno, * p obando, que un seño lo obó á su asallo, lo dió á un p i ado suyo ó á un homb e de a - mas, el cual lo endió á un miemb o del g emio de los me - cade es, quien lo asmi ió de mano en mano á no sé que alcu nia de poseedo es mas ó menos espe ables! Fue za es que haya un é mino ijo en el que lo que es, solo po se , sea decla ado legi imo, y enido po bueno, pues sin eso, ¡ aya un li igio que .se a ma la po oda la supe icie del globo! LIBRO  DERECHO DE PROPIEDAD. En I alia, po ejemplo, di ian los I alianos á los posee- do es de las ie as: Pe o oso os descendéis, po lo is o, de los ba ones alemanes, casi odos Gibelinos p emiados con los bienes a eba ados á los G6I os . Y oso os ( injan lue- go á los i alianos GUel os, oso os e ais p obablemen sol- dados de Ca lomagno, ecompensados con las ie as de lo,; Lomba dos, que es os habian omado de los Romanos, quie- nes las hablan epa ido ( 1 1)1E1 1 sus •colonos mili a es, des- pues de habe las a eba ado á aquellos in e esan es emig a- dos, cuyas que ellas ha esc i o Vi gilio an pa é icamen e. ¿Quién sabe, en e ec o, si una (le aquellas ie as (p e lo.; C oa as dispu an hoy dia á los seño es milaneses no ué, (le aquel pob e Melibeo, quien conduciendo su ha o á des ie o, en_ ia á Ti i o su dulce eposo y la huelga quo un Dios le ha p opo cionado? Y á noso os, F anceses, ¿qué no pod ian deci nos sob e el o igen de las ie as que poseemos'? A ancadas po los lb)- manos á los Galos, de quienes cabe sospecha que usu pa- on lo ageno, empleadas po Césa pa a asala ia á los ► al- ados de Roma, a eba adas á los Romanos po los bá ba- os, suje as bajo es os úl imos, po siglos en e os, á odas las iniquidades del égimen eudal, a ibuidas á los p imogéni os con esclusion de los segundones, dadas, uel as á oma , (lis- pu adas en e aquellos seño es eudales que se a eba aban con el aude unos bienes adqui idos gene almen e Con la iolencia, ya iban po in á eni á se , bajo una le- gislacion mas egula hecha po nues os eyes, una pose- sion algo espe able, cuando sob e ino de epen e la o y o- lucion ancesa, la que as o nando (le nue o pe sonas y co- sas, co ando la cabeza á los hijos do aquellos seño es eu- dales, con iscando sus bienes po que linian del cadalso, qui- ! I 76  TIIIERS-DE LA Pi Pi IVAD. laudo al cle o ie as magní icas, que él mismo' . habiá sus- aido á mo ibundos acosados de emo dimien os, lo dio' o-- do al p ime o que encon ó, ¿y po qué p ecio? Po un pa- pel an en ilecido, que lo que se ia pa a paga una ha- cienda no . hubie a se ido -pa a da (le come du an e algu- nos Bias á una amilia. T as. ales ecue dos, ¿hab á un p opie a io ancés que pueda mo i en paz'? ¿Qué di emos de los Españoles que cul i an an mal el suelo que qui a on á los _A abes, que los .A abes qui a on á los Godos, los Godos á los Romanos, los Romanos á los an i- guos Ibe os? ¿Qué di emos de los Tu cos que despoja on á los G iegos, los cuales habian a eba ado, no sé á quién, -las he mosas ibe as del Bós o o? ¿Y qué idi émos de la Amé- ica? Allá, el abajo, si hemos de da c édi o á las apa- iencias, se ia muy cie amen e el . o igen de la p opiedad, po cuan o unos colonos que no ienen mas que sus-b azos, algunos ape os de lab anza,. y i e os pa a algunos meses, que lle an de Eu opa, an á de iba sel as í genes; donde no habi an mas 'que monos, papagayos y se pien es. ¡Pues bien! es os ambien usu pan, po que los Ame icanos del No - e, que les conceden aquellas sel as, í genes, las han a e_ ba allo á unos pob es Indios, de pies neg os . ó ojos, sin mas de echo que su gus o, hace de es os dos siglos; de abandona su pais la Ingla e a po con iendas de eligion. hablemos se iamen e, aunque con es emos á locas objeciones. Pa a abaja es p eciso comenza po apode a se de la ma- e ia del abajo, es o es, de la ie a, ma e ia indispensable del abajo ag ícola, lo que hace que la ocupacion debe se el p ime ac o po el cual comienza la p opiedad, el abajo el segundo. - Toda sociedad p esen a en su p incipio es e e- nómeno de la ocupacion mas innOs iolen a, al que suce- LIBRO  DERECHO DE PROPIEDAD.  77 .po g ados el enómeno de una ansmision egula , po medio del ueque de la p opiedad con a el u o. legí i- mo de un abajo , cualquie a. Pa a asegu a es e ue- que, se supone que oda p opiedad que ha es ado ein- a años en las mismas manos, siay eclamacion alguna, es aba em ellas legí imamen e, ó ha sido legi imada en ellas po el a- bajo, • Las ie as as'i asmi idas con inuamen e, bajo una le gislacion ija, ep esen an una p opiedad legí ima, pues o (1110 no es án en ninguna" mano sin habe sido ocadas con a. u u 'Valo equi alen e. Das a ia una sola ansmision pa a cons i ui la, la mas espe able de las posesiones, y,no se necesi a un siglo pa a que 'cambien algunas eces de dueños, len po- quísimas escepciones. El mundo ci ilizado no es pues una as a. usu pacion, y añadi é, pa a aquie a la paciencia (L, los p opie a ios anceses, que á pesa de las ba ba ies del égimen eudal, á pesa de los as o nos de la e olucion de 1789, la p opiedad de las ie as se emon a en F ancia, pa-• a la mayo pa e, al o igen mas pu o. Los campos que los Romanos a eba a on á los Galos e an pocos conside ables, po - que el suelo es aba apenas cul i ado, y se pa ecia á las sol as que los Ame icanos conceden hoy dia á los Eu opeos. Los bá ba os lo encon a on en un es ado poco di e en e. Pe o du- an e los siglos 'subsiguien es y bajo el égimen eudal, ol' cuando sob e odo comenzó el desmon e, y se ha con inuado sin in e upcion. Podemos pues, si es que las engan s, po- see nues as ie as con oda anquilidad de conciencia, aun cuando uésemos poseedo es de bienes nacionales, po cuan o se paga on es os bienes con la moneda que el es ado daba á odo , el mundo, y que odo el mundo debia acep a de sus deu- do es, y po úl imo, habiéndole quedado algunos esc úpulos á la Res au acion, dedicó 800 millones á deS - anece lo s . Pod lno:-' THIERS —DE LA PROPIEDAD. OS quejais, y que solo han ecsis ido po ellas. ¿Sucede á lo mismo con la ie a, pues o que no la han c eado, la cual ha- lla on bene iciadas po los ayos del sol, en la cual se es a- blecie on, dando de es e modo o igen á ues as quejas, po - que llegás eis los úl imos, y hallás eis ocupados los campos mas é iles? Tampoco se á di icil demos a lo. Siendo la supe icie de la ie a el único medio de hace que concu an los agen es na u ales, el ai e, el agua, el sol, á la p o- duccion de los géne os alimen icios, se dice que hay una ocu- paeion injus a de es a supe icie en p o echo de algunos y en de imen o de odos. _An e odo, di é á los au o es de es a objecion: «,Cómo que eis que engan ue za ues as pa- lab as , si el único medio de cul i a la ie a es es able- ce se y ija se en ella , cub iéndola de abajos secula es , y ce ca la y de ende la con a las p e ensiones de los que lleguen despues? La sociedad, si no hay o o medio de hace que los colonos se ijen en el e eno, ¿se á culpable po habe les hecho es a concesion? Voso as que llegás eis des- pues, y os quejais de habe hallado ocupado odo el e eno, si se os diesen ie as í genes sin la acul ad de pode las con- se a , ¿las acep a íais? Esos milla es de alemanes, de suizos de ascongados, que odos los años salen de su pá ia pa a la- b a ie as incul as en las , o illas del Ilississipi, ¿la acep a ian si no espe asen se algun dia sus poseedo es de ini i os? ¿Qué o o ecu so queda, si no se puede cul i a la ie a sin ocupa la, sin ocupa la pa a siemp e pues o que su supe - icie es la base necesa ia de los abajos cuya len a acumula- cion o ma casi odo su alo ? ¿Que ies un egemplo? Id á Holanda, y ed esas e des p ade as, cubie as de ganados: os engaña eis isiblemen e si supusié ais que la na u aleza sola abia. p oducido ese suelo an é il y an ico. Cla ad un pa- LIBH.0 Z.—DEL DERECHO DE PROPIEDAD.  s lo en la ie a, y halla eis una a ena es é il á es ó cua o pulgadas de p o undidad. Esa espesa ye ba que se con ie e en leche, y luego en queso, y que bajo es a o ma, ci cula po odo el mundo, es p oduc o de un e eno pu amen e a i icial. Po medio de un dique o mado, de amas de á boles, se ce - có una po cion de cos a del ma ; con el iempo el limo amon- onado po el lujo y el e lujo, consolidó es e dique. Habien- do sus aído es a a ena á la accion del ma , quedó espuesia solo á la de la llu ia y de los íos, con lo cual ué pe diendo poco a poco sus sales. Al p incipio la ye ba no , ué muy- suculen a, y se ace caba mas bien á la na u aleza del junco que á la de las g amineas. In odujé onse en es e e eno algunas acas, y su es ie col, bene iciándolo p og esi amen e, lo ha con e i- do en un p ado a i icial, de una e ilidad es enada. ¿V qué habia concedido el es ado? Una po cion del ondo del ma . Sob e es e ondo la indus ia` indi idual c eó una base eje a' y odo el lujo de e du a que an o nos encan a aho a. ¿Ha- b ia debido la sociedad hace es a sus accion, es e obo al ma y las gene aciones u u as, ó no c ea es e ico p ado? Vos ha- llamos en el mismo caso del ea o de Cice on: odos los si io' es án ocupados en es e ea o, y yo , { espondo; i alia mas qu,, el ea o no ecsis iese! Además, c eó que de odos modos la necesidad es la mejo azon: pues bien, si la necesidod ecsige que la supe icie de la ie a se abandone á los que la cul i an, pa a que engan un mo i o su icien e de que la cul i en, ¿.no debe e- mos -cede á, la na u aleza, in encible de las cosas? Es cie o que queda el ecu so de ese a únicamen e al es ado la p opiedad de las ie as, y no da las sino en a - endamien o po un iempo de e minado 'ó po oda la ida al que las cul i ase; es deci , la amo izackin, es au licion 86  THIERS.—DE LA PROPIEDAD. ecien e de nues os sublimes in en o es__ ¿Hab á nece- sidad de epe i aquí cuan o han dicho odos los economis- as del siglo pasado: que la amo izacion es un sis ema bá - ba o, an iag ícola; que la ie a pa a se cul i ada debe se p opiedad p i ada; que solo en onces le consag a . el homb e sus abajos, su iempo, su ida, pues o que es á la ez cul-' i alo y p opie a io, y po lo menos sus capi ales, si solo es p opie a io; que las ie as del an iguo cle o p oducen hoy, solo en con ibuciones, casi odo lo que p oducian an- es en a endamien o, que ademas man ienen al p opie a io y al a endado , que o ecen- un espec áculo de ac i idad es- ao dina ia, en ez de un espec áculo de abandono y is e es e ilidad? Pe o suponed que es a as a amo izacion com- p endiese oda la p opiedad en F ancia: ¿se ia po es o me- jo la sue e de los que se dedicasen al cul i o de los cam- pos? Se ia cien eces peo , po que el cul i ado , en luga de se lib e co no hoy, se ia escla o. ¿Se le da ia la ie a g a is, sin que pagase a endamien o? ¿Pues qué, una ie - a bien cuidada, cubie a de abajos secula es, que alen compa ablemen e mas que la ie a ecien cul i ada, se _ da- ia po el mismo p ecio, es deci , po nada? ¿En azon á que p e e encia se da ia á uno los icos iñedos de o illas de la Gi onda, y á o os las a enas es é iles de los Ludes? ¿Acaso po habe se insc i o an es, po se mas hábil, ó po se un mili a mas alien e? En cuan o á lo p ime o, bas- a ia ap esu a se á insc ibi se; en cuan o á la habilidad, ha- b ía de decidi el mai e; con espec o al mili a mas a- lien e no es ácil ecompensa lo :con una pension esc i a en el g an lib o, p opo cionada á su edad, á su g ado y á sus se icios. Po o a pa e, ¿cómo se concibe que hubiese una clase, á la cual se diesen g a is los ins umen os de si" a- LIBRO Z.-DEI, DERECHO DE PROPIEDAD.  87 bajo, , al'paso que las demas lend ian que comp a los? ¿Se dán po en u a al ejedo , al sas e, al he e o, los es a- blecimien os en donde eje cen sus indus ias? La desigualdad se ia in ole able, y si el Es ado u iese en sus manos el lalo de la p opiedad de odas las ie as cul i adas, debe ia sin duda pa a no pa ece injus o has a lal iniquidad, a enda las, como hace con] las o as p opiedades que posee. ¿Qué di e encia hab ia en onces en e se colono del Es ado, se lo de un pa icula ? ¿Qué en aja bah ia en habe sus i uido in a con o a es as dependencias? Vamos á e lo. En la sociedad ac ual, p esc ip a po la na u aleza y 'no po los llamados sábios, el colono se p esen a al p opie a io, y a a lib emen e con él: oma po base el p ecio de los géne os, y o ece un p ecio; el p opie a io oma pe Pase e p ecio de los inmuebles, y ecsige o o; discu en, y acaban po pone se de acue do, de modo que uno halla el p ecio de su abajo, y o o el in e és de su capi al. Po el con a- io, siendo p opie a io el Es ado, lié aqui lo que sucede la: no eniendo en el a endamien o lib e una base pa a juzga del p oduc o de las ie as; se ija la su en a co no se ijan los sueldos, á me ced del pa ido dominan e. En una época se di ía que e a escasa y en o a escesi a: los a endamien- os a ian de es e modo al in ini o, y como se a a la de una cues ion, de la cual depende ia la ida de odos, la epú- blica se ia un oco de con inuos dis u bios. ¿De qué a aba en Roma en iempo de los G acos? no e a de la epa icion uni e sal de los bienes, sino cuando mas de la de algunas ie as mas ó menos ecien emen e conquis adas, que enias en a endamien o a ios senado es ó caballe os á p ecios, que se llamaban p i ilegiados; y se pedia la epa icion inme- 88  HiERS.—DE LA PROPIEDAD. dic a de es as ie as en e los ciudadanos que las habian conquis ado, si iendo en los ejé ci os. Roma se es emeció, y sucumbió al poco iempo de esul as de es as cues iones, po que odos los ambiciosos que se sucedie on despues de los G acos, se si ie on de ellas pa a sus pé idos de- signios. i,No habia, acaso, en ellas bas an es mo i os pa a dispu- a se el pode , y que eis añadi la mas a dien e y u gen e de odas las azones, la de posee la o alidad de las ie as de un pais á un p ecio con p e e encia á o o? Dadas las ie - as g a is . , ó a endadas á p ecio de dine o, se susci a ia una lucha con ínua, en el p ime caso pa a ob ene las y en el segundo pa a ob ene las á un p ecio di e en e, y en ningu- no de los dos casos se ob a ia con jus icia, iun a ia el ca- p icho de las acciones. Todas es as in enciones no son sino an iguos e o es de los pueblos, juzgadas hace mucho iempo y desechados pa a siemp e po habe se ensayado pa cialmen e en cie os ca- sos. El Es ado p opie a io de las ie as, y a endándolas á los pa icula es, es una ins i ucion co nocida y espe imen a- da, cuyo mé i o enseñan aun á los niños la his o ia omana y la his o ia de las mona quías eu opeas. En e ec o, el iem- po y la azon han enseñado á los homb es, que la ie a y lo mismo los capi ales deben se una p opiedad p i ada, que solo de es e modo -se hacen en la ie a con inuas y nue as mejo as; que eniendo la p opiedad de ende se, comp a se, a enda se á olun ad, como odas las cosas de es e mundo, se ende, se comp a y se a ienda á su p e- cio e dade o, como es el p ecio del igo, del hie o y del es ido, pues o que es el esul ado de un lib e- equilib io de in e eses, en é los que p oducen y los que consumen; que la ag icul u a es en onces una p o esion lib e, an lib e co- LIBRO 1-DEL DERECHO DE PROPIEDAD.  89 mo : odas las demas p o esiones; que un campo no es una cosa que ha de ob ene se po el a o , ó pe de se po el ódio del pode . dominan e, y que la compe encia del pode , ya demasiado- a dien e, se halla lib e de un es imulan e io- len o, como es el hamb e, que se ia en onces causa de un comba e á mue e. . Es necesa io desde luego, que la supe icie de la ie a se conceda en plena p opiedad al que la cul i a po p ime a ez; que despues de habé sela ap opiado pueda ende la, y que su a la misma sue e que odos los o os ins umen os del abajo humano, es deci , que se enda, comp e y a - iende á olun ad de su dueño ó de los que quie an po- see la. Pe o se nos esponde que concedida de es e modo pa a sien_ p e, queda. secues ada é in adida poco á poco, y que los úl i- mos que llegan se hallan espues os á e la un dia del odo ocu- pada. El pelig o es g ande, en e ec o, y ap emian e; po que la ie a se cub e en odas pa es de colonos impacien es que quie en apode a se de ella: Las dos Amé icas, del Polo No e al Polo Su ; la India, del Himalaya al cabo Como in; la China, desde la G an Mu alla al canal de Fo mosa; el A ica, del A - las á las mon añas de la Tabla, Madagasca , Aus alia, Nue a Zelanda, Nue a Guinea, las Mulucas, las Céleb es, las Fili- pinas; ¿quién sabe? Todas las islas del mundo se cub i án en b e e de colonos, caidos de imp o iso del cielo como una nu- be de langos a, y nues os nie os end án que c uza se de b a- zos al e in adidas sus he edades. Pa a anquiliza los espí i os ala mados con es e g a e pej- lig o, expond emos algunas conside aciones. El ca bon de pied a, po ejemplo, que es en el dia o igen de oda - ue za mo iz-, inspi a inquie udes de o a na u aleza. 90  TIZIEELS,-DE LA PROPIEIXA1), Hay ingenie os que han c eido que habia ca bon de pied a en el globo pa a un milla de años, al paso que o os han c eido que en el espacio de cien años se ago a la comple amen e. ¿Debe íamos abs ene os de su uso po emo de que nues os nie os lo hallasen ago ado? 6 Qué di íais de la humanidad si con emplase con indi e encia esos eso os de caló ico y de ue - za mo iz, po emo de consumi los? Se ha consumido ca- si oda la leña de nues os bosques, y sin emba go se han hallado o os medios de pode se calen a . La sociedad que no sancio- nase la p opiedad e i o ial, emiendo que algun día uese in adida oda la supe icie de la ie a, se ia ambien ex a a- gan e. T anquilicémonos, pues las naciones de Eu opa no han cul i ado oda ía, unas la cua a pa e y o as la décima de su e i o io, y oda ía no se halla ocupada la milésima pa e del globo. Las dos g andes naciones conocidas han de- jado de ecsis i sin habe cul i ado mas que una pequeña pa - e de su e i o io. Es as naciones pasa on su ju en ud, su edad madu a, su ejez, y pe die on poco á poco su ca ác- e , su genio, sus ins i uciones y odos los elemen os de ida, an es de habe es endido algo el cul i o de su e i o io. La ie - a ué pa a ellas un lu o que apenas gus a on y que p on o u ie on que abandona . C eo que odos los se es, g andes y pequeños, y los plane as lo mismo que los demas, conclu- yen, po que c eo en la unidad de las leyes di inas. Los indi iduos nacen y mue en. Todo es á suje o á es a ley in- mu able, desde el se mas pequeño, cuyo cue po apenas dis inguimos con el ausilio de los , ins umen os óp icos, y Cuya ida pasa como una de nues as sensaciones mas lige- as, has a esos se es cuyo amaño nos pa ece colosal, com- pa ado á nues a: pequeña es a u a. Solo Dios los mide en odos los iempos como el espacio, y LIBRO I..-DEL DERECHO DE PROPIEDAD.  9 1 y su ecsis encia du a en p opo cion á su amaño. Pues bien; esos cue pos celes es, despues de habe du ado mil eces mas que los indi iduos, y que las mismas naciones, conclui án algun dia, bien sea po que se en ien y cons i u- yan g andes masas de hielo sin elemen os de ida, ó po - que un co ne a, A ila ó lame lan de los cielos, choque con ellos y los des uya. Pues o que nos hemos colocado en el mundo de los sueños,, al habla de los u opis as mode nos, pe mi idme que os diga á odos oso os que pudie ais es a inquie os en pun o al dia mas ó menos ce cano en que la ie a in adida no da á ya mas luga á ningun nue o ag i- cul o , pe mi idme que os diga que compo ándose la espe- cie humana sob e el plane a como los g iegos en el A chi- piélago, los I omanos en el Medi e áneo, acaba á la especie humana, helada y es ellada, que oda ía no hab á educi- do á cul i o mas que la pa e meno del globo. Ella Cam- bien abandona á la u a despues de habe la apenas ca ado. lié aquí po in una úl ima azon pa a sosega os, y es que odo bien conside ado el espacio no es nada. Muchas eces i en los homb es con di icul ad en la mayo es en- sion de ie a, y o as eces i en en abundancia en la mas es echa po cion de e eno. Una anega de ie a en In- gla e a ó en Flandes sus en a á cien eces mas habi an es que una anega en los a enales de la Polonia ó de la Ru- sia. El homb e ae consigo la e ilidad, po donde quie a que pa ezca, b o a la ye ba,. ge mina el g ano. Y eso es po que iene su pe sona y su ganado, y de ama po donde quie a se es ablece la ie a ege al. Id á las a enas de las Landas ó de la P usia, y an p on o como eais unos cla- os en un bosque de abe os, y ce eales en aquellos cla os, podeis con a e luego humo, ejados, una aldea. ¿Es con- 1 3 TIIIEKS, —DE LA PROPIEDAD: ,;ide ahle aquella aldea? En onces el campo ci cundan e es á mejo cul i ado, es mas é il, p oduce mejo g ano. Fo - zad al homb e á, ence a se en aquel mismo espacio, lo que hace espon áneamen e po el deseo de no aleja se . del si io que habi a, y halla (le que i i en la misma es ension ic e eno, po muy nume oso que enga á se , solo po que ecundándolo mas con su p esencia., log a saca de él p o- duc os mas abundan es. Si pues pudiésemos imagina un dia en _que odas las pa - es del globo uesen habi adas, el homb e ecoge ia de una misma supe icie diez, cien o y mil eces mas de lo que e- coge hoy. ¿Hab á mo i os pa a desespe a , cuando emos al homb e con e i en ie a ege al las a enas de Holan- da? Si hubiese al a de espacio, p on o los desie os . de Sa- ha a, de A abia y de Cobi se cub i ian con la ecundidad que sigue al homb e á odas pa es. El homb e eul i aFia las e ien es del Al as, del Himalaya, de las Co dille as, y ' e íais ele a se el cul i o has a las cimas mas .esca padas dei globo, y de ene se únicamen e á la al u a en que.. cesa oda ege acion. Y aunque la ege acion no pudie a ya es én— dese, el homb e i i ia en el mismo e eno; aumen ando siemp e su ecundidad. Desechemos. es os pue iles emo es y ol amos al asun o, que nos ocupa. Es a supe icie del globo, que se supone in adida, no nega á 'sus bene icios á las gene aciones u u- as, y en e an o ampoco los niega á las gene aciones p e- sen es, pues o que en odas pa es se o ecen ie as al hom- b e: en Rusia, en las o illas del Bo ys henes, del Don y del XTolga, en Amé ica en las o illas del Mississipi, del' O inoco ∎ ' de las Aniazonas, en F ancia, en las cos as de A ica, que an os p oduc os die on en o o iempo 'al impe io lo- LIBRO I.—DEL DERECHO DE PROPIEDAD.  93 mano. En e ec o, F ancia dá - g a ui amen e ie as á esos hijos mal aconsejados 'que de ama on su sang e. Aun á es- le p ecio nadie las que ia, y los emig ados que las acep an caminan á una mue e segu a, si es e -don es aislado. ¿Po qué? Po que no es la supe icie lo que al a, sino la supe - icie cubie a de cons ucciones, de plan ios, de ce cas y de abajos de ap opiacion Es o- no ecsis e has a que las gene- aciones an e io es abajan pa a p epa a el camino á los nue os cul i ado es, y lo disponen odo de modo que el a- bajo sea inmedia amen e p oduc i o. ¿No se á de es ic a e iden e juS icia paga una indemnizacion á esas gene a- ciones an e io es de que an o os quejais, ó á sus hijos que las ep esen an? Es as anas objeciones se des anecen an e el juicio de la azon, ó á las p ime as esplicaciones del buen sen ido. Acaso hab ia po lo menos una ! apa iencia de azon cu esas quejas . con a la p e endida m asion de las cosas po !a es ension de la p opiedad, si po ejemplo, la pa e del cul- i ado que lab a las ie as uese cada dia meno con es- pec o á la pa e del p opie a io que las posee. De es e mo- do pudie a 'concebi se un cha en que el cul i ado no end ia de que i i , y como o ma en odas pa es la masa p ill- cipal de la poblacion, pudie a supone se que si la ocupacion sucesi a del suelo no debe hace eme en el po eni la in asion del globo en e o, es a no obs an e cada siglo (pie pase empeo a la si uacion del homb e sencillo, su ido y o- bus o, que cul i a el suelo pa a los que lo poseen. Po o una sucede lo con a io, y al paso ilie eon la baja sucesi a del in e és que p ocede de la abundancia c ecien e de las cosas, los capi ales mo ilia ios son de cada dia accesibles al abajo (no empe o ; , 11 h'I'unino de da se poi. TIIIERS.—DE LA PROPIEDAD e del mundo omano, y conquis an la Si ia, el Egip o', pa la A ica y España. En es siglos cons i uyen uno de los pueblos mas ci ilizados de la ie a. Cuando salie on del de- sie o, quema on la biblio eca, de Alejand ía; pe o cuando se es ablecie on en las llanu as del Cai o, en la ega de G ana- da, en la hue a de Valencia,. se a iciona on de la ie a, se lija on en ella, se la epa ie on, la ega on con un cui- (lado ma a illoso, y cul i a on el na anjo-, la mo e a, el lino, lab a on la seda,, esca a on la ie a pa a saca de sus en- añas la pla a y el o o, busca on en ánsia los mismos laos que hablan quemado en su ba á ie p imi i a, se. dis- inguie on en las ma emá icas y en la na egacion, iaja on en e la India y la Eu opa,. y aje on de aquellos lejanos paises mil, p oduc os. Con e idos de ag icul o es en come - cian es,. mezcla on los gus os del Occiden e en los del O ien- e, y siemp e alien es, a e idos, ambiciosos y sabios, cu- b ie on la España de sun uosos y mágicos edi icios. Cuando' e an nómadas - i ian bajo sus iendas; cuando' se hicie on ag icul o es y cob a on ca iño á la ie a, in en a on el M- geb a y edi ica on la Pilhamb a. O os nómadas, los, mongoles, después _ de habe e ado du an e algunos siglos po el as o desie o de Cobi, se a - oja on sob e la China, di idie on el e i o io en mil pa - es, que al e na i amen e inundadas ó 'enju as, se han cu- bie o de a oz, cul i a on ambién la mo e a, escedie on-á odos . los pueblos en la elabo acion de los ejidos de seda,. descub ie on una ie a, que sin pone se oja como nues a a cilla al pasa po el uego, sale de él blanca y aspa- en e, ó hicie on- de ella la po celana que ado na on de Mil cap ichosos dibujos, abaja on la made a con una habilidad so p enden e, in en a on el sec e o de da le un ba niz Mal- LIBRO 1. 7 -DEL DERECHO DE PROPIEDAD.  101 e able, cons uye on palacios de goma-laca, ele a on o e:,; de po celana, y en el clic oda ia son los ob e os mas dies- os del uni e so. O os nómadas, que oma on dis in os ca- minos, ue on luego conocidos con los nomb es de godos, ge manos, ancos, sajones, y hoy con los de i alianos, espa- ñoles, alemanes, anceses ingleses; su his o ia os es bien conocida. ¿Pe o qué, causa ob ó en ellos una mudanza an comple a? Una sola, el es ablecimien o Gio en la ie a. Cuando cesa on de anda e an es po las a enas de los de- sie os, ci ando cons uye on mo adas ijas, quisie on N'u la ie a al ededo de es as mo adas , y luego ado na - las, y luego es i se de o o modo. Así s yl . hicie on á Iodos los gus os, y luego á odas las a es como medios de sa is ., ce sus -place es, y s' 1 , con i ie on en pueblos cié Compa adlos á los in elices sal ages de Amé ica,  admi ad la di e encia de sus des inos. La Amé ica no p esen aba., c ► - mo el an iguo mundo, esos - as os espacios a enosos, an i- guos ondos de ma es, que desapa ecen en las e oluciones del, globo, .que se llaman el, desie o, de Saha a, el desie o de A abia, el desie o de Cobi, y en los cuales c ecen e e • -nos pas os. La Amé ica, cubie a de íos y bosques, en, como un as o pa que des inado á la caza; sus hijos di i olidos en pequeñas ibus pa a caza , al paso que los ne-- madas se aglome an y mul iplican an o como sus ganados, no han undado ni han podido conquis a g andes impe ios: los ame icanos andaban e an es oda ia hace es siglos, cono- ciendo apenas la p opiedad, escep o la de sus a cos y le- chas, cuando en el an iguo con inen e uns pon í ice que la conocia demasiado, dis ibuia desde el Va icano las ie as del Xue o Mundo, á los ambiciosos eu opeos, que c uzaban los ma es pa a en iquece se, señalándoles como lími es es-- 102  TILIERS.-DE LA PROPIEXIAD. pec i os, los me idianos que si en pa a medi el globo. Ilsi, los que conocian la p opiedad, es aban des inados á do- mina y á ci iliza á los que la, igno aban. Po lo an o, conclui é diciendo: sin la p opiedad mo ilia ia, no pod ia ec- sis i la sociedad; sin la p opiedad inmo ilia ia, no bab ia ci ilizacion FIN DEL LIBRO PRIMERO. LIBRO 11. DEL COMUNISMO. CAPITULO I. Del p incipio gene al del comunismo. La cues ion del comunismo es pa a la p opiedad lo que los ma emá- icos llaman la p ueba po el absu do. Los ma emá icos siguen dos mé odos pa a demos a las e dades geomé icas. La p ueba di ec a p ime a, la que consis e en mani es a po medio del análisis que al ó cual p oposicion es e dade a. La p ueba indi ec a despues, po la que se p e ende p oba que la p oposicion con a ia se ia imposible é insos enible. A es a úl ima la conocen los ma- emá icos con el nomb e de la p ueba po el absu do. Es e segundo mé odo es el que me p opongo segui en el 1 0 4  THIERS.-DE LA PROPIEDAD. asun o que nos ocupa. Hemos hecho uso de la p ueba di- ec a al demos a el ó den _social, descansando sob e ,el p incipio ecundo y necesa io de la p opiedad indi idual. Se i émonos aho a de la p ueba indi ec a., y mos a émos el ó den social si es posible á la imaginacion igu á selo po Un momen o basado sob e el p incipio opues o, sob e la ne- gacion de la p opiedad, sob e la comunidad de bienes, y lo ha emos po medio de Ja p ueba po el absu do, como la llaman los geóme as. Tend emos po consiguien e p obada la p opiedad po ella misma y despues po su con a ia; y aunque en geome ía es su icien e con una p ueba, end e- mos noso os las dos, y pod emos p es a las pa a mos a los di e sos aspec os de es a' cues ion. Semejan e ma cha, que pod ia cali ica se de supé lua en las ciencias ma emá icas, pues o que en ellas dispensa de la doble p ueba la ce idumb e de las demos aciones, es inú- il en las ciencias mo ales donde jamás se p ueba lo bas- an e. El comunismo se á, pues, el obje o de es e lib o. Se han imaginado en nues os iempos di e sas clases de comunismo: ene nos el comunismo ag ícola, el comunismo dus ial, y o os . muchos. No en a é en an minuciosos de- alles, pues no se ia posible segui al deli io con empo áneo en sus di agaciones in ini as. Del p incipio mismo de es e deli io -es de lo que nos ocupamos; es deci , del comunismo esencial, absolu o, que cons i uye . la base de odos los co- munismos, y que nacido con el solo hecho de la negacion de la p opiedad, es el ipo que p esen a é dispensándome así de odo, de cu iosidad ó de place , po que si á a és de esos epublicanos ideales, in en ados po el génio de nues- os iempos, iese un . Pla on que nos condujese, Regaña quizás has a ellos - olun a iamen e. - Tengámonos an es de LIBRO II -DEL COMUNISMO  105 juzga los en . el plan gene al coman á odos, lo cual po o a pa e c eo bas a á pa a ap ecia debidamen e la p o unda sa- bidu ia que ha p esidido á sus di e sas cons i uciones. 11. Le las condiciones ine i ables del comunismo. El comunismo p oduce ine i ablemen e y bajo odos concep os la i- da en coman. O es necesa io el homb e abajando po si, pudiendo acu- mula el p oduc o de su abajo y asmi i lo á sus hijos, y que ecsis iendo asi po su . cuen a y iesgo, p ospe e unas N'eCVS poco, o as mucho, o as nada, cayendo acaso en la indigencia y p ecipi ando en ella á sus hijos; ó son necesa- ios odos es os acciden es, ó absolu amen e lo con a io, es deci , que BO haya icos ni pob es, que la sociedad se en- ca gue de la sue e de cada uno de sus; miemb os, que no pe mi a al indi iduo abaja pa a sí, sino que le obligue á abaja pa a ella, con ayendo en cambio la obligacion de alimen a lo, de es i lo, de da le habi acion, de educa lo, de se pa a él su p opia amilia. En una palab a, es necesa- io acep a la p opiedad con odas sus consecuencias, ó el comunismo en sus limi es mas ámplios. En e es os é mi- nos es emos no hay é mino medio posible. Pocas palab as bas a án pa a demos a has a qué pun o odas es as conse- cuencias se hallan unidas, o mando una cadena 106  Ta as.-DE LA PROPIEDAD, Pues o que sin duda el homb e abajando pa a si, y go- zando indi idualmen e del esul ado de su ábajo, es de- ci , el homb e p opie a io, no con iene, el é mino con a- io es el homb e que no abaja pa a sí, sino pa a la so- ciedad, que le p esc ibe el abajo, que ecibe su p oduc- o, y que él indemniza dándole un sala io, bien sea enca - gándose de su manu encion ó de la de sus hijos. La sociedad le p esc ibi á po lo an o el abajo, y él abaja á pa a la sociedad. La sociedad se con e i á en un as o alle de ag icul u a, de ca pin e ia, de hilados, de ejidos, e c. pe enecien e al Es ado, el cual ecoge á sus p oduc os, los deposi a á, y los dis ibui á luego en e los que hayan con ibuido á c ea los. En es e alle , ¿se á el sala io igual ó desigual? Si un ob e o es ue e, labo ioso, in eligen e, y o o débil, pe e- zoso y limi ado, 6 no se án dis in os sus sala ios? Pe o si hay di e encia en los sala ios, es o se á un p incipio de i- (i ieza y de pob eza, y enace á la p opiedad que se quie- e des ui . Es necesa io po lo an o que los sala ios sean iguales, si se quie e e i a es e esul ado. Pe o si el ob e- o ecibe un sala io igual, solo end á un mediano in e és en emplea sus b azos. El que sea ue e é in eligen e no que á aba j a an o como sus ue zas le pe mi an, y nada le impedi á, despues de habe abajado algun iempo, c u- za se de b azos y echa se á do mi . Solo hab á un me- dio de impedi es o si no que eis ecu i á una igilancia con ínua y moles a, y es que abajen á la is a unos de o os odos los miemb os de ues a nue a sociedad, ó en una palab a, obliga les á abaja en coman. ilsi, el abajo en coman les una p ime a consecuencia o zosa del p incipio sen ado. mino 2.-DEL COMUNISMO.  107 Despues del abajo es án los goces. Cuando el homb e ha abajado, es necesa io que coma, que descanse, que se ace que á la esposa que ha elegido, y que comunique con ella su co azon y sus sen idos. En la an igua sociedad que que emos des ui , ecibe un sala io en dine o que emplea en alimen os, en es ido y en goces de odo géne o pa a él y su amilia, goces á los cuales se en ega en el sec e o del hoga domés ico. La sociedad, despues de habe lo empleado en el alle nacional donde hab á abajado en comun, ¿le pe mi i á que dis u e de su sala io en pa icula , en el sec e o de su ca- sa, ó bien ecsigi á que lo dis u e en comun, así como lo ha ganado en comun? Voy á demos a que lo segundo es una consecuencia necesa ia de lo p ime o. Si despues de habe ecsigido el abajo en coman, co ice- deis que se dis u en sus p oduc os en pa icula , po me- dio de un sala io (poco impo a que sea en dine o ó en es- pecie), al ins an e e eis MI consecuencias del sala io desi- gual, al cual habeis enido que enuncia . En e ec o, el liomb e iene una inclinacion que la an igua sociedad hon aba en al o g ado, y que se es o zaba en des- a olla mas bien que ep imi ; esa inclinacion pelig osa es la economía. La an igüedad se alió de la li e a u a, de la hacienda, de la ábula de la ho miga y de las cajas de aho - o, pa a omen a la. El ob e o labo ioso y sób io, economizando pa a su muge y sus hijos, y haciendo e lui el bene icio de los Bias p ós- pe os sob e los ad e sos, se p esen aba á odos como un mo- delo. Des uido lo uyo y lo . mio, y siendo el obje o p imo dial la p opiedad comun, la; p opiedad pa icula se ia un o- bo que po necesidad hab ía de ep imi se. La economía 08  TIETIERS.-DE LA PROPIEDAD. .;( , ia una al a, un deli o, un c imen, siguiendo la escala en odos sus g ados. Po lo an o, no se necesi a la econo- mía. Desde luego debe á in i a á cada uno á que beba o- da su acion, y á we% mas, si el sala io comun escede á sus necedidades. Además, se á necesa io asegu a se de si se obse a la disposicion que condena oda clase de aho os, egis a los bolsillos y las casas, pa a impedi que enaz- ca el deli o de p opiedad, como se hace en Méjico en las mi- nas de diaman es, y como se hace en Eu opa en las casas de moneda, donde se egis a esc upulosamen e á los ob e os al sali de los alle es, y donde á eces, p incipalmen e en llejico, es e egis o escode los lími es egula es . Tambien hab ía que descon ia de esa emible inclinacion, del amo pa e no, que inci a á economiza , y se ia necesa io a anca - la del co azon humano, pues de o o modo os e íais espues- os á que en algun ocul o e i o el pad e ó la mad e eu- nan pa a sus hijos algun pequeño eso o. Es a p ohibicion de economiza , necesa ia pa a impedi que enacie a la p opiedad, ecsigi ia p ecauciones minuciosas y emba azosas. Hablando ancamen e, á pesa de la mode a- cion con que me p opongo a a es e asun o, di é que se- án in ole ables, y yo, que soy a dien e pa ida io de la obe- diencia á las leyes, al e epe i se las isi as domicilia ias y los a opellos, no me admi a ia de que se a ojase po la en ana á los agen es de la policía comunis a. Pa a p e- eni es as ejaciones, el goce en comun, como complemen o del abajo en comun, debe e iden emen e adop a se, po se el único medio de e i a odas las di icul ades que hé in- dicado. Así se abaja la en comun, igilándose unos - á o os, lo cual impedi la que los ociosos no abajasen. Se goza ia LIBRO 2.-DEL COMUNISMO.  109 omun; hab ia mesa edonda, donde cada uno come ia y be- be la, segun sus necesidades, ni mas ni menos, y odos es– iñan un aje uni o me, sacado del almacen gene al, e i- ando de es e modo las acumulaciones sec e as, e dade o obo hecho á la comunidad. Pa a se consecuen e, es p e- ciso llega á es e es emo. O el comunismo es la especulacion mas uinosa, ó es nece- sa io el abajo se e i ique á is a de odos. O el co- munismo es la mas i ánica (1 . 1 odas las inquisiciones, ó es necesa io igualmen e el goce á la is a de odos; y aun con es as p ecauciones, as decla o que es la mas inep a, la mas insensa a, la mas es a agan e de las in enciones humanas. Pe o mala ó buena, al menos es consecuen e. P osigamos. Una espe iencia i ecusable nos ha enseña- do que pa a hace bien las cosas es necesa io ci cunsc ibi - se á una. Los génios uni e sales son a os, y aun puede deci se que solo son uni e sales has a cie o g ado. Ha- lla eis sin duda ob e os dies os que hagan muchos obje os di e sos con pe eccion, y homb es de alen o que se dis in- gan á la ez en a ios géne os de li e a u a; po ejemplo, Vol ai e. Pe o Vol ai e hubie a sido un mal geóme a, aun- que enia algunos, conocimien os de es a . ciencia, un mal soldado, un mal ob e o, po que se obse a que en las pe - sonas que ienen muy desa ollado el sis ema ce eb al, el desa ollo del sis ema muscula no 'gua da gene almen e la misma p opo cion. Napoleon, g ande gene al, g ande admi- nis ado y g ande legislado , hubie a sido un mal poe a, aunque e a un esc i o dis ingo ido, un g anade o in i I, aunque e a alien e, y un mal ob e o, aunque pa a mo e la a ille ia imaginaba mil espedien es sioinp e ingeniosos. Tal es la condición de las c eaciones humanas mas subli- THIWIS. — DE LA Paonniu ». en es e caso, y el homb e , esen o de pob eza, .pudiendo.sa- ii4aee odos sus ape i os á la ez, ob end á la suma de e- licidad que la na u aleza le des inaba, y que una sociedad i ánica le habia negado. Pa a se jus os, debemos conoce que odos los ad e sa ios de la p opiedad no admi en es e úl imo g ado de comunismo; pe o no po es o lo admi a é mas an es bien desp ecia é su • inconsecuencia. Me he es o zado, como se ha is o, pa a habla se iamen- e de es e g a e sis ema. Conclui é es a esposicion, poco g a a pa a odo homb e sensa o, diciendo que en mi opinion es án palpablemen e demos adas las consecuencias siguien es: O es necesa io que el homb e abaje pa a si mismo, y en es e caso. se á p opie a io; ó es necesa io que abaje pa a la comunidad la cual se enca ga á de sa is ace sus necesi- dades, y de aho a los pelig os y las c isis del abajo lib e. De es o se deduce que es ine i able la comunidad en o- dos sus g ados. Es necesa io el abajo en c9mun pa a e i a la pe eza, el goce en coman pa a e i a la economía. Se necesi an ambien, ó una igualdad g ose a ó p o esio- 112S di e sas en el caso de admi i se la ci ilizacion: y po lo an o las decla aciones de ap i ud hechas po la misma co- a munidad y los sala ios desiguales pa a consumi p oduc os desiguales; es necesa io, en una palab a, ó la igualdad en la ba bá ie, ó la desigualdad en la ci‘ilizacion, pe o la de- sigualdad po acue do de la au o idad pública. En in, pa a se del odo consecuen es, y no pudiendo ha- ce nada en a o de los hijos, de esul as de la abolicion de oda p opiedad,'es necesa io no p olonga el suplicio de ama - los, no espone á los pad es á conoce los y pe mi i les que LIBRO 2.--DEL COMUNISMO.  117 no engan esposas de e minadas, lo cual ba ia cesa la i a- nía de las uniones iolen as Todas es as consecuencias son na u ales, pues es as ins- i uciones dependen unas de o as como los eslabones de una. cadena; ó odo es p opio, ó nada lo es; en es e caso, am- poco lo son el pan, la muges y los' hijos, odo es con un, el abajo y el goce. De es e modo, el homb e i i á como los cie os y las co zas que co en nues os bosques, ó como esas bandadas de pe os que agan po las calles de Cons- an inopla. 1 es a humanidad u u a ha é es objeciones: di é que des uye el abajo, la libe ad_ y la amilia. Ecsaminemos b e emen e el consumo bajo es os es con- cep os. CAPITULO 111. Wel comunismo cona p elacío i al abajo El comunismo des uye odo el amo al abajo. Es e iden e que que iendo impedi la p opiedad, es de- ci , que uno enga poco y o o m'eh°, no se necesi a a d e s -igualdad en los sala ios. En iéndase que cuando hablo de igualdad ó de desigualdad de sala io, hablo de igualdad 6 desigualdad en la misma p o esion, po que si el comunismo clasi ica las p o esiones y las conside a de di e en e modo, lo que po necesidad debe á hace pa a eno ' a es, ecsis i á pa oas.–DE LA PROPZEDAD. 118 una desigualdad de sala io en e las di e sas p o esiones que no es la que aho a nos ocupa. Hablo del sala io en la mis- ma p o esion. Un lab ado pod á, se obus o é in eligen e, y o o ob e- o, po egemplo, un he e o, un sas e e c., pod á no se lo. Paga les desigualmen e se ia espone los á posee desigualmen- e. Es necesa io po lo an o a a los con igualdad, y pa a e i a la pe eza ó la, economía ecompensa los, dándoles po sala io la ida comun. De odos modos el que ob e bien ó mal, el que abaje poco ó mucho se á a ado como los de– mas, su ecompensa se á ó la p ospe idad gene al ó el ho- no . Pa a que no pie dan iempo mis lec o es a i ma é desde luego, sin ecu i á las p uebas que abundan en el áni- mo de odos, que es os ob e os, mo idos po la p ospe idad gene al ó el hono , no abaja án. Figu áos que se diga á un mecánico: «T abaja, amigo, dos ó es ho as mas cada dia den o de diez ó ein e años la sociedad ancesa se á mas ica.» No p e endo que el ob e o sea insensible á. es e esul ado; pe o dudo que abaje las dos ho as mas que se le piden. Si po el con a io le dice su maes o: «Es a pie- za de máquina que ú egecu abas en diez dias, y po la cual yo e pagaba cinco ancos cada dia, lo cual e p oducia cin- cuen a ancos, e pe mi o que la hagas á des ajo; la ha ás en el iempo que quie as po los mismos cincuen a ancos.» Si su maes o le dice es o egecu a á, la ob a en seis, sie e ú ocho dias, pa a gana ocho, sie e ó seis ancos. T abaja á dep isa, ap o echando aun las ho as de la noche pa a gana mas en p o echo suyo ó de sus hijos. Si así no uese, BO se hab ia in en ado el abajo á des ajo. Se di á que niego los mó iles mas nobles, y yo di é: « oso os sois lbs que los empleais mal.» Yo c eo que si decís á un ob e o:  «T a- LIMO 2 —DEL COMUNISMO.  119 baja mucho y end ás ni mas ni menos que u sala io, pe o F ancia den o de ein e b ein a años se á mas ica,» es e ob e o se mos a á indi e en e, po que la cues ion es de di- ne o y es necesa io un a gumen o ap opiado al obje o. Pe o si le decís: «Sac i íca e pa a que se sal e la F an- cia,» acaso os escucha á; si habeis sabido educa su co azon po medio de nobles ins i uciones mili a es, se desa olla á, en él el sen imien o de la glo ia, y" mo i á en Aus e liz, en Ey- lau, ó en los mu os de Pa is. Es o p ocede de que el hom- b e es mas pe ezoso que coba de, y de que , pa a cada ge- ne o de es ue zo se necesi an es ímulos di e en es. Pa a es- ci a al abajo, se necesi a o ece la pe spec i a de la ganan- cia y el bienes a ; pa a esci a al alo , es necesa io eco da k. glo ia. Pues qué, ¿apela eis al hono pa a que se hagan dos ó es manu ac u as mas en un día, pa a que se conelu- a mejo un ins umen o? Eso se ia una locu a. El ho- no pa a Asias, Che e , La ou de 1' Au e gnes el sala io, es deci , la sa is accion que esul a al ob e o de isi bien, an o él como sus hijos, al ob e o que ha abajado con ha- bilidad y cons ancia; y ademas la es imacion, si es in eligen- e y hon ado, po que las sa is acciones mo ales ambien son necesa ias al ob e o. Razona de o o modo, es descono- ce la na u aleza humana, y con undi lo odo con p o es o de e o ma lo odo. El alo ecsal ado que hace a os a la mue e, es hijo á eces de un en usiasmo momen áneo, hábilmen e esci ado. Pe o es a aplicacion cons an e á una mision oscu a, que se llama el abajo, solo se ob iene po la pe spec i a del bien- es a . Sin duda, es e abajo obs inado puede conduci al- gunas eces á la glo ia, si se a a de los abajos de New- on, y es un nue o es imulan e; pe o la masa del abajo, TEITEELS—DE LA PROPZIEZIAD. del cual i e la sociedad, solo se ob iene o eciendo al a- bajado la segu idad de un abajo ma e ial. Cúando el homb e se obs ina en a anca á la na u aleza las ma e ias de que se alimen a ó se ' is e, se obs ina únicamen e po es os e ec os; es necesa io po lo an o dá selos, ecompensa su a- bajo en azon al obje o que se p opone, y pa a esci a le o- do lo posible, da le an o como ha p oducido, ni mas ni menos. Es necesa io ep esen a le ademas con mas cla idad el obje o, y pa a es o o ece á sus ojos, no el bienes a de odos, ó el de algunos, sino el suyo y el de sus hijos. De es e modo se esci a á al mayo g ado posible, y al p o- pio iempo se ob a á con jus icia. El que haga mucho, end á mucho; el que haga poco, end á poco, y el que no haga nada, no end á nada. Es a es la jus icia, la p uden- eia, la azon. De es e modo no se des uyen los mó iles nobles, y se les ese a pa a los nobles ines á que deben ap opia se. El sala io se á pa a el abajo, y la glo ia pa a el Valo subli- me ó pa a el génio. Si un homb e abaja oda su sida pa- a alimen a se y alimen a á oda su amilia, pagadle, y pa- gadle bien. Si a os a con alo la mue e, concededle la glo ia del soldado. Si hace un descub imien o, concededle la glo ia de la in encion. Recompensad á cada uno segun sus ob as. Así , sin sala io pe sonal p opo cionado al abajo , á su can idad y á su calidad, no hay celo po el abajo. Vues a comunidad, con el sueldo gene al y comun, mo- i la p on o de hamb e. Es o es an o mas cie o, cuan- o que la sociedad en que es á admi ida la p opiedad, y en que el abajo ap o echa únicamen e al que consag a a el á sus hijos , apenas puede alimen a -á odos aun LIBRO  COMUNISMO.  121 con pan malo. ¿Qué sucede la si alguno no abajá a pa a si, y si odos abajasen únicamen e pa a la gene alidad? Aunque la epa icion ue a di e eh e, el esul ado se ia el mismo: pues como hé dicho an es, se sabe po un cálculo ácil de demos a , que la e e sion de la iqueza de los mas icos á los mas pob es no p oduci ia un aumen o sensible en a o de es os úl imos. No añadi la un ma a edí al jo nal de cada . uno, y disminu ia en una mi ad ó acaso en es cua as pa es la masa de la p oduccion gene al. Todos mo i ian de hamb e, y es e se ia el único bien que se les hab ia hecho. CAPITULO 1V. Del comuniúono en su elaeion con la libe ad humana. El comunismo es la negacion absolu a de la libe ad humana. El comunismo des uye el abajo, po que alejando el ob- je o, apagó el a do po ob ene lo; y aun mas, sup ime la libe ad. ¿Cómo puede de ini se en e ec o es a sociedad quimé ica, en la cual, po emo de que el homb e se engañe, se es- a ie, no abaje, ó abaje poco, quede pob e, ó se haga ico, ella misma alimen a, is e man iene al homb e, y le obliga á abaja pa a la comunidad; en la cual se le de- e mina su ocacion, 1- se le decla a en i ud de una ó - 12?  TUIERS.-•DE LA PROPZEXIA2). den, ag icul o , he e o, sas e, le ado, ma emá ico, poe a, gue e o; en la cual, ambien po una ó den se le llama á pa icipa de los goces dek ados, ó se le elega á los goces ulga es, á menos que pa a e i a la di icul ad de es as cla- si icaciones se le man enga en la g ose a di icul ad del pas o ? ¿.Cómo se ( i i ili* es a sociedad? Solo de un modo; di- ciendo (pie es una colmena ó un ho migue o. En e ec o; en la na u aleza de los animales que i en en comunidad se obse an odas las apa iencias de la sociedad humana. Las abejas po ejemplo, abajan con una ac i idad con- inua, hacen sus escu siones á los a bus os de las ce canías,. nunca se engañan en su eleccion, y siemp e uel en con su pequeña p o ision de nec a es aida del cáliz de las lo es. Cuando en an en la colmena, abajan como in eligen es a - qui ec os, sin come e e o es en la dimension de sus celdas; con la ce a hacen las pa edes, en es as pa edes deposi an la miel, c ian la nue a amilia, y luego la lanzan al. ai e, al mundo, como di íamos hablando humanamen e, pa a que -N. aya á unda una nue a colonia, es deci , una nue a colmena. En e es os indus iosos insec os, nunca se en diligen es. ó pe ezosos, icos ó pob es, i uosos ó culpables: Todo es bueno, odo es como debe se ; ¿sabeis po qué? Po que o- do es á gobe nado po un p incipio in alible: el ins in o. ¿Sa- beis lo que se ia ues a comunidad? Una colmena. El hom- b e, al como que eis hace le, ¿sabeis lo que se ia? Un ani- mal ebajado has a el ango del animal escla o ó de ins in o.. En una palab a, la libe ad al a ia, y la libe ad consis e en pode engaña se, en pode su i . E o y e dad, su í- LISAS 2.-DEL COMUNISMO.  In mien o y goce; es a. es el alma humana. La abeja no se engaña; á di ec amen e á un a bus o, y de uno á o o se agi a en el ai e y en la luz goza sin duda, pe o sin las i as emociones p opias de nues a na u aleza; y -al ol e á la colmena, es a máquina in alible abaja con sus delicados b azos sin engaña se, como la de nuca i- son, po que su Vaucauson es el mismo Dios. El homb e es mu y di e en e: su colmena es A enas, lio na, Flo encia, Ve- necia, Lónd es ó Pa is. Los mo imien os que iene que ha- ce son di e en es. No iene que co e de un a bus o á o o, casi sin g ande p obabilidad de buen écsi o. Necesi a juz- ga las elaciones mas as as y complicadas; necesi a c ea po medio de las .a es los alimen os mas e inados de que se alimen a; necesi a euni de odas las pa es del mundo los p oduc os mas di e sos, no engaña se sob e su alo , hace los llega á iempo y con condiciones en ajosas. Pa a i á bus- ca los, es necesa io que es udie la ma cha de los as os; de los ien os y de las es aciones, y que los esgua de en el camino con el genio de los Ruy e , de los Juan Ba , de los Nelson. En odas es as ope aciones, pod á equi oca sus cálculos. Si no pudiese engaña se, si iese la e dad, necesa ia é in- aliblemen e, con una sola. mi ada de su espí i u, no po es- o se ia lib e. O se ia esa abeja que, limi ada á pequeños ac os que egecu a sin e o , es una máquina i ien e go- be nada po esos eso es in alibles de la na u aleza anima (la que se llaman ins in os; se ia ese, insec o labo ioso, ó po mejo deci , Dios, el mismo Dios, al como nos es o zamos en concebi lo, el cual, en p esencia de la e dad e e na, la é, di ec amen e y sin in e upcion,' po que él es es a misma e dad. El se que no se engañase, ó se ia máquina, ó se- ia Dios. El homb e, puede elegi lo e dade o, ó no elegi - 1 7 /:44  TEMERS.--DE LA PROPIEDAD. lo, es o es lo que cons i uye su libe ad; es e obje o 10 Con- si ue po medio de una a encion sos enida, po medio del a- bajo. Es e es su espi i a, pe o no es oda su alma. Necesi a al- go mas que es a pe cepcion de los obje os, que consis e . ,en dis ingui los bien ó mal, p on o d len amen e, con segu idad á d , . un modo inesac o: necesi a impulsos. Si pe manece indi e en e á la is a de las cosas, se á al ez cu ioso pe a inac i o. Pa a ob a , necesi a un obje o. Pa a que se ace - que á se aleje de las cosas, necesi a que es as le a ec en de un modo e icaz: que le causen mucho bien á mucho mal; es a es pa a él la e dade a a accion. La luna, gi ando al- ededo (le la ie a, y la ie a al ededo del sol, po medio (le la a accion, se mue en po mo i os agenos á odo sen i- mien o.  El homb e, a ai g o á al ó cual obje o, á al cual ac o, iene su a accion, que es el place ó el dolo . Si no los espe imen ase, se le pod ia compa a á esa luna ó esa ie a, que. aunque in ini amen e mayo es que . él, no ie- nen la dignidad mo al que el homb e ecibe dé su cualidad (le se que sien e y piensa. Po lo an o, pa a mo e se, necesi a se a aído ó epeli- do, necesi a goza ó su i , segun hayan enido buen ó mal écsi o sus ac os. Puede engaña se, puede su i ; es a es la doble libe ad de su alma. Dis ingui siemp e lo e da- de o, espe imen a siemp e las mismas sensaciones, aunque. ue an dulces, se ia no disce ni ni sen i ; se ia, bajando al- gunos g ados, con e i se en abeja, en. polipo, en ' ege al, en pied a, e c., y bajando algunos g ados mas,. educi se á la nada; á bien subiendo 1117 escala de los sb es, subiéndola has- a el in ini o, llega á Dios, al como que emos comp ende - lo. Así pode engaña se, pode su i , pe o pode ambien LIBRO 2.-DEL COMUNISMO.  125 lo con a io; es a es la (libe ad, es o es lo que hace al hom- b e supe io al animal gobe nado po los ins in os., pe o so- me ido á ese sé que noso os nos es o zamos en concebi , p i ándole de, odas las impe ecciones de nues a na u aleza imi ada, y que llamamos Dios, ¡Alma sublime del homb e! ¡Alma ob usa ó despejada, que sien es p o undamen e lel dolo ó el place , llama que Dios colocó en noso os pa a inci a nos y conduci nos! ¡Alma li- b e! Se á necesa io apaga e como una llama impo una que nos a iga y nos de o a? , ¿Qué? ¿Que eis apaga la, pues o que que eis qui a nos esa libe ad, y hace nos descende al es ado de la abeja ó de la ho miga? ¿Pues qué? Po emo 1e que -me engañe, de que ye e en mis combinaciones, de que sea lo que oso os llamais ico ó pob e, ó de que su a la sed, el hamb e ó la mise ia; ¿que eis ence a me en una. colmena, señala me mi abajo, alimen a me, - es i me h ues- o, gus o medi mis ue zas, mi ape i o , mi génio, mis pla- ce es, y p esc ibi me al ó cual es udio? Y cuando emeis que yo me engañe, y pa a e i a es o peli- g o que eis de e mina lo o icialmen e odo en mi a o , ¿no emeis, legislado es obcecados, engaña os oso os mismos, al p esc ibi me mis ocupaciones y mis necesidades y al enca ga- os de sa is ace las'? Os engañais g ose amen e; en medio de la inmensidad de la c eacion, habeis c eido que yo e a lo que no e a, y me habeis omado po el cas o que cons uye, po el ca- ballo que se aplica al i o. Temiendo que me caiga, me e-• bajais; emiendo que me es a ie, me Lia eis escla o; emiendo que su a, me qui ais la ida, po que sup imiendo los acciden- es de la ida, sup imís' es a ambien. La an igua y e e na sociedad, que la na u aleza c eó, a a al homb e de o o modo. T abaja, le dice, abaja odo lo que THIERS —DE LA PROPIEDAD. nece al e na i amen e á alguno de sus cap ichos, y dándole, hijos de odos linages, que despues se * ha án las gue as san- g ien as del se allo. Aun en Roma, en ese san ua io de los g andes y nobles sen imien os, pe o de los sen imien os udos, p incipalmen e an es de que el c is ianismo educase y ablandase los co azo- nes; el lazo conyuga 'nunca ué an es echo como despues lo ha sido. El ma imonio enia sus g ados; del concubina o á la union de ini i a, Babia es ados in e medios admi idos y eco- nocidos po la ley. El di o cio, po úl imo e a ácil. Una omana pasaba con ecuencia de una casa á o a. La ami- lia consis ia en el pad e mas bien que en la mad e. Un no- ble o gullo de aza e a, mas bien que la e nu a, el p inci- pio el alma de la amilia. Ese san o o gullo se ecsage a- ba an o, que los Scipiones, eniendo un hijo indigno de ellos, iban á pedi á Paulo Emilio que les cediesen un hijo, el cual lo educaba Polybio y e a luego Scipion Emiliano. La g an- deza de Roma, apoyada en la g andeza de la amilia, domina- ba el mundo. Pe o la mad e solía al a , y en onces al aba la e nu a. La mad e de los G acos es una escepcion que con i ma es a e dad en ez de desmen i la. El c is ianismo, que an o ha hecho en bene icio de la socie- dad humana, con eniendo al homb e, y obligándole á sac i ica sus inclinaciones, á espe a la debilidad de la muge y la del escla o, cons i uyó la amilia en la o ma en que hoy la emos. Pa a un solo pad e, una sola mad e, y una sola línea de hijos. 1i aquí la pe eccion de es a san a ins i ucion. Sin duda, en sus gus os incons an es, el homb e y la muge no se con end án siemp e lo necesa io. Es a o que se amen en la ejez con el mismo amo de la ju en ud; pe o con el iempo, el a ec o conyu- g al sucede al amo . El se : que se ha asociado á ues os in e- LIBRO 2.—DEL COMUNISMO.  133 eses du an e oda ues a ida, cine iene el mismo o gullo, la misma ambicion, la misma o una, no pod á se os nunca indi e- en e, y si la es echa union de las ecsis encias no ha podido e i- a algunos disgus os, cuando mue e, el acio que deja en oso- os pueba que ocupaba un luga p e e en e en Nles a alma. Además, ¿no quedan los hijos, pa a los cuales ha sido ins i uida la amilia? El esposo, la esposa, si han enido algunas di e en- cias; se buscan y se econcilian cuando se a a de es os se es que idos, único obje o de la ida cuando la ida no iene obje o. Su en en comun, su en c uelmen e; pe o mas su en cuando no ienen hijos. ¿Quién pod á, en e ec o, a anca del alma el sen imien o de la ma e nidad, an ama go y an dulce, an deli- cioso y an e ible, que unas eces ela sob e la jó en, de ien- de su pudo , la conduce al hecho nupcial, la ama cuando es mad e, y ama á sus hijos an o como á ella; y o as eces, si- guiendo al jó en en su ca e a bo ascosa, despues de habe lo cuidado cuando niño, lo acompaña con indecision á la en ada de la ida, su e ama gamen e sus e eses, y goza con deli io cuando le a o ece la sue e? Algunas eces, es a ie na mad e consien e en que su hijo ab ace la ca e a de las a mas. Se es- emece al ace ca se un dia de ba alla. ¡Cuál es su aleg ia al sabe que i e y que ha sido p emiado! Sin duda, su co azon se desga a á si le dán la no icia de que ha mue o, aunque ha- ya sido sob e las bande as enemigas; que á mo i , y acaso mo- i á. El b u o, aunque sea el mejo , ese pe o que an o pon - de ais, ¿mani ies a es os sen imien os? ¿Que eis se b u os, ab- dica ues a alma, deja de se c ia u as lib es, con pensamien- os buenos ó malos, gozando ó su iendo, y su iendo p o unda- men e? En onces, a ancad de oso os es a alma, echaos á cua o pies, con e id en pies ues os b azos, bajad has a la ie a esa en e des inada á mi a A los cielos, e ec os ab side a 134  TIILEES.-DE LA PROPIEDAD. olle e ul os , y con e ios en b u os pa a no su i . Los hijos causan dolo es, el ma imonio es o ba, como es o - ban las ce cas de un campo pa a en a á come la u a que en él se c ia. En es e caso, lo con ieso, nada puede habe an con- secuen e cano aboli los lími es de la amilia, lo mismo que los de los campos. No hab á o o dominio, o a habi acion, o a muge y o os hijos, sino los de la comunidad. Se ama á y se se s i á á odos en comun y de es e modo se sup imi án muchas. di icul ades. El homb e se uni á momen áneamen e á la mu- ge que le ag ade, i i á con ella mas ó menos iempo, y cuando su necesidad ó su gus o es én sa is echos, la abandona á, deján- dola los abajos del emba azo, á los cuales hab á p o is o la co- munidad, i á á isi a algunas eces á los hijos de odos los pa- d es y de odas las mad es, no que á econoce á ninguno, e- miendo come e el pecado de ama á alguno indi idualmen e, y end á po único goce de amilia el place de e los á odos aji- a so bajo las alas de la comunidad. que muchos ad e sa ios de la p opiedad no acep a án es e cuad o, y di án que es a p omiscuidad les epugna. En ello da- án p uebas de buen gus o, pe o su lógica no se á mejo . Es necesa io, como digo, que el homb e lo enga odo en su p opiedad, su campo, en su campo su habi acion, en su ha- bi acion su muge y sus hijos, nada; ni el campo, ni la ha- bi acion, ni muge , ni hijos; po que en el sis ema medio, ademas de un p incipio also y con a io á la na u aleza, hay la inconsecuencia mas pelig osa pa a el sis ema, la mas c uel pa a el indi iduo. T a ad, si podeis, de desna u a- liza al homb e, de 'des ui esa inclinacion de su co azon que le impele á ap opia se odo lo que pe ciben sus sen idos, cosas ma e iales y cosas mo ales, acos umb adle á espa ci se en la i nmensidad, á abaja pa a ein a y seis ‘ millones h! LIBRO 2 -DEL COMUNISMO.  135 conciudadanos, á ama diez y ocho millones de muge es, á que - e á cinco ó seis millones de hijos; acos umb adle á es a con u- sion de su se ; pe o si pe mi ís que se sa is aga de algun modo es a necesidad que con inuamen e le ecue da su se : es a incli- nacion se á cada ez mas ue e é i esis ible. Dejadle su mu- ge y sus hijos, y al ins an e que á da les odos los bienes de la comunidad. ¡Insensa os! No habeis comp endido que ha- biendo dis ibuido á los se es el uni e so, es deci , el espa- cio y el iempo, habiéndoles epa ido es e dominio del in- ini o, habiendo c eado se es dis in os, que no poseen, ni odo el espacio ni odo el iempo, habiendo c eado una luna, una ie a, un sol, y en el in ini o o os milla es de lunas, ie as y soles, cada uno con una pa e del espacio y una pa e del iempo, po que empiezan y acaban; habiendo colocado en es os g andes se es insensibles, aunque animados po ue zas mo i- ces, o os se es igualmen e dis in os, algunos de ellos con acul- ad de pensa y de sen i , como los animales, y en e los anima- les el homb e; en a en el mismo p incipio de la c eacion que es- os se es que sien en y piensan, sepa ados unos de o os, en- gan su po cion de espacio y de iempo; que á semejanza de los globos celes es, en los cuales i en, engan ina pa e de la es- ension uni e sal, engan en p opiedad una pa e de es os glo- bos: que el animal enga su ab igo, el homb e su habi acion; que como se mo al, do ado de acul ad de ama , ame, no el o- do, po que es imposible pa a él, sino la pa e que le co espon- da, p ime o su pad e, s i mád e, su muge , sus hijos; es deci , su amilia: luego su pá ia, y despues de su pá ia la aza de homb es á que pe enece, po ejemplo, la aza 'c is iana, con es- clusion de la aza mahome ana. ¿Pe o no conoceis que si ais mas léjos, incu i eis en un absu do, po que os decla a eis con- a la na u aleza de las cosas? ¿No oís á los que se bu lan de es- 136  TIIIERS—DE LA PROPIEDAD. la bene olencia hipo é ica, diciendo que ama al géne o humano s no ama á nadie? Responde eis acaso que ues o sis ema es el de la bene olencia uni e sal, al paso que el an iguo sis ema social es el del egoismo. Ese iejo sis ema no es el del egoismo, y hab emos de con esa que la a accion es un egoismo plane a io. Cada uno es á, en su ó bi a; iene su ayo de a accion. El homb e es un se limi ado, y su co azon es . limi ado como su cue po. Es necesa io educa lo sucesi amen e de él mismo pa a su a- milia, de su amilia pa a su pá ia, y de su pá ia pa a la humanidad. Apoyado en es os g ados, puede ele a se, y en e ec o se ele a á los e ec os mas sublimes. P ime o se ama á sí mismo, luego, pe eccionándose, ama á su muges y á sus hijos mas que á si mismo. Pe eccionándose mas, com- p ende que la p ospe idad de su pá ia es á unida á la de su amilia, y ama á una casi an o como á o a. Pedeis po úl imo conduci le has a el amo de la misma humanidad, pe o po esa escala di ina TI-, h haJ subi 11-a, si p opio á su amilia, á la pá ia, á la humanidad, á Dios. Ecsigi que lo ame odo an es que la pá ia, la humanidad an es que su pá ia, su pá ia an es que su amilia, es desconoce g ose- amen e su na u aleza, y el ádio de ue zas ísicas y mo a- les den o del cual Se mue e. Decidle que ame á Eu opa an es que á F ancia, á F ancia an es que á su amilia; que abaje pa a los sé es mas apa - ados de su co azon, anu a s que pa a los mas p ócsimos: y como p ecep o es idículos, solo ob end eis la bu la y la des- obediencia. Os « sucede la lo mismo que si quisieseis que la luna gi ase desde luego al ededo del sol, en ez de hace la gi a p ime o al ededo dB la ie a, y luego al ededo del sol, cen o comun, aunque indi ec o, de su ecsis .encia plane- e Limó , 2.—DEL COMUNISMO.  137 a p ia. En una palab a, el homb e, se limi ado, debe ace - ca se po g ados á ese odo al cual que eis acos umb a le. P ocediendo de es e modo, se ace ca á, pe o siguiendo la ma - cha con a ia, se aleja á mas y mas. Ciego o denado de las cosas, e a necesa io ele a lo, y po el con a io os le habeis hecho descende . CAPITULO VI. _Del ~lus o, á ele lo ieles comisen en e •  los e is iesnos. El comunismo es una imi acion en con asen ido de la ida monás ica, que implica con adicciones que la hacen imposible. En el mundo ha habido un egemplo de la ida comun, del cual end é que deci algunas palab as, pa a hace esal- a el con asen ido que come en los is es imi ado es de es e egemplo único; hablo de la ida monás ica en e los c is ianos. El homb e es el único se de la c eacion que a en a con- a su p opia ecsis encia, es el único se que p ac ica el sui- cidio. Es e es el úl imo é mino de esa libe ad que Dios le concedió, concediéndole la acul ad de pensa . En e ec o, hay momen os en que el pensamien o del homb e, ecsal ado po el dolo , concibiendo ideas alsas del uni e so, y no ien- do en él sino su imien os, al paso que Dios ambien ha co- locado en él goces, omando como po manenie ina es emi- 138  THIER,S.-DE LA paonmium dad pasage a, sin conoce que en es a escena mó il odo paso; el place y el dolo ; ago a el su imien o, y haciéndose supe- io al ins in o pode oso de la conse acion, inci a al homb e al suicidio. Ca on, c eyendo e e na la o una de Césa , se dió la mue e, y no quiso conse a se pa a el dia en que B u- o y Casio ena bola on el es anda e de la libe ad omana. ¡T is es e o es de un momen o! Despues de 2,000 años, hu- bo ambien o o Césa , cuya o una ampoco ué e e na, el cual, a e gonzado de habe pensado un momen o en el suici- dio, di ijia á Ca on es a Ieccion p o unda desde la oca de San- a Elena: «Si hubié ais podido lee en el lib o del des ino,. «si hubié ais podido e en él á Césa he ido de 21 puñala- das, al pie de la es á ua de Pompeyo, y á Cice on ocupan- «do oda ía la ibuna de las a engas y haciendo esona en «ellas las ilípicas con a An onio, ¿os hab íais dado la mue e?» Pe o es a leccion, á pesa de su p o undidad, no e i a á que en lo sucesi o 'algun encido glo ioso ó algun jugado ulga sepul en el puñal en su pecho. El c is ianismo, p o undo co- nocedo de la na u aleza humana, sus i uyó á es e suicidio c imi- nal o o suicidio inocen e, que no des uye el se , sino que lo se- pa a de la sociedad, pa a consag a lo á la bene icencia y á la o acion: es e suicidio es el claus o. En e ec o, la ida monás ica no es o a cosa que el suicidio c is iano, sus i uido al suicidio pagano de Ca on, de B u o y de Casio. El c is ianismo se apode a del desespe ado que iba á a en- a con a su ida, le con iene el b azo, lo conduce á la so- ledad, lo apa a de la ida agi ada. de las g andes poblacio- nes, lo sepa a de esas sensaciones, deliciosas ó c ueles, que u baban sin cesa su alma, y lo encie a en esos claus os is es y silenciosos, donde en un espacio educido y en e los MUELO 2.—DEL COMUNISMO. cua o lados de un pó ico uni o me, se le an a á, ha á o a- cion, abaja á, ha á sus comidas; y se acos a án odos á las mismas ho as, solo oi á la campana del con en o, no p esen- cia á o os sucesos que la salida y el ocaso del sol, y sen- i á es ingui se su a do en la sublime y dulce uni o midad del ezo, emedio pode oso y único pa a la agi acion mo al, capaz de anquiliza aun el alma ie na y apasionada de Eloi- sa y de La-Vallie e. El c is ianismo apaga las pasiones í- sicas de ese desespe ado con la p i acion y la ida sób ia, sus pasiones mo ales con la abs inencia del mundo. Y como en el co azon mas desolado queda siemp e un es o indes uc- ible de inclinaciones humanas, la sociabilidad; y como no se- ia - posible des ui comple amen e es a inclinación, el c is- ianismo, siemp e p o undo en sus mi as, concede al homb e la compañia del homb e, á la muge la compañia de la mu- ge , iene cuidado de no mezcla á es os se es, an p open- sos á ol e se á ama , los sepa a, y así como solo deja á sus cue pos un alimen o sób io y escaso que apénas bas a pa a man ene los, del mismo modo solo deja á sus almas una amis- ad ia y apacible, que no puede ecsal a laS, agi a las ó u - ba las. De es e modo, se les conduce has a su úl ima ho a, en e la o acion, la con emplacion y la bene icencia, y se con- ie e la mue e p on a y c iminal en una mue e len a, apacible é inocen e, acompañada de ac os ú iles á la huma- nidad. Pe o el c is ianismo ha sido consecuen e. Ha que- ido sus i ui una mue e con o a, y cons ui una umba pa a que la habi e el homb e que habla pensado da se la mue - e, ayudándola á pasa anquilamen e en ella sus úl imos Bias. Pa a es os eligiosos, pa a es as eligiosas, sepa ados del mundo ¿qué alen la o una y la amilia? Si el o o que hicie on al en a en el claus o pe manece i me en sus co- 1 9 VIO  THIER,S -DE LA PROPIEDAD. azones, no pensa án ya en es os obje os; y si po el con a- io, su ocacion se ha elajado, es necesa io que salgan al ins- an e de la umba en que se habian sepul ado en ida pa a aho a á ellos e ibles dolo es, y á sus he manos escánda- los pe niciosos. La g ande sociedad necesi a de un abajo incesan e pa a i- i , pa a sus ae se á la mise ia que la amenaza cuando se con- iene en su ma cha, po que si cuando el sol, la llu ia ó el . io pasan sob e la ie a, no se p epa a á semb a en el momen o opo uno, mo i á de hamb e al año siguien e. Pe o las peque- ñas sociedades escepcionales colocadas po el c is ianismo en al- gunas soledades melancólicas y apacibles 11(> necesi an se esac- as en el abajo. Deben ene poco pa a i i poco. Ademas, la g ande sociedad, que se p es a á es as esCepciones, po que no son nume osas, y que se aplica á pone emedio á las en e meda- des mo ales lo mismo que á las isicas, las ha do ado con algunas ie as y á eces con pingües en as. ¿Qué impo a po lo an o que el abajo se es imule inmedia amen e, si la g ande sociedad suple á su ine cia con el a do de su p opio abajo? La amilia no es una di icul ad en es as pequeñas sociedades, que son la mue e y no la ida, que no deben engend a ni ama , que son un luga de descanso momen áneo, colocado á lá en a- da de la e e nidad, y en las cuales, si no se quie e que las pasiones se decla en con iolencia, un ó den mo al indispen- sable p esc ibe que odas se des uyan absolu a é i e ocable- men e. En e ec o, al en a en ellas se co a el pelo .á las muge es y los homb es se dejan c ece la ba ba; se cub en las bellas o - mas de las p ime as y la muscula u a p onunciada de los segun- dos con un es ido osco, in o me, sin colo , que ocul a, bo a y hace ol ida los a ac i os que Dios dió á esos se es c eados pa a LIBRO 5.,--DEL COMUNISMO.  I ál ag ada se, pa a a ae se, pa a uni se y con undi se ¡Oh! El c is ianismo es consecuen e! Poco abajo,. poca amilia en esa mue e c is iana sus i uida á la pagana. En es o, odo es con- o me y co ela i o.. Y sin emba go, á pesa de es as p ecaucio- nes, ese co azon desespe ado que habla c eido que el dolo du a- ba e e namen e en es e mundo, y que 'labia que ido da se la mue e ó en a en el claus o; ese co azon, desengañado de la poca du acion de las sensaciones humanas, despie a de epen- e, despie a lleno de ida. En e ec o, an es se eian esas ca- sas eligiosas condenadas al mayo igo , al a con ecuencia á su egla. Se habla que ido des ui en ellas la pasion de po- see , pe o ya se ap opiaban bienes inmensos. Hablase que ido p i a les de las dulzu as de la amilia, y ya se en egaban á de- plo ables desó denes. Es o consis ia en que ese No o de un mo- men o de no suje a se á la in luencia de las leyes de la na u aleza, ese , o o se= des uia po la desespe acion ó bo la co a du acioa del disgus o pasage o que lo había inspi ado, y la imposibilidad de la escla i ud y la abs inenela pa a unos se es en egados o a ez á los a do es de la ida, se mani es aba.po medio de is es es- cándalos. Si al .menos .el. o o de inmola se poco á poco no se des- men ia en su, o alidad, si esos cenobi as,. homb es ó muge- es, pe manecian .cas os, quedaba en ellos una pa e del w- azon- humano que a a ez cumple la palab a dada, la am- bici" pasion i • de -los co azones que -.no conocen las denlas. Esos .• con en os.- e an . .. ea os de con inuas i alidades en e homb es ó muge es que que ian eina en el educido y mo-- nó ono . impe io-delclaus o. i alidades en e los mon- ges y el. abaden e las. eligiosas y la supe io a, domina- ban. los. co azones cuyas pasiones se hablan que ido les e - a i cos a de an os . .es ue zos. : Así el c is ianismo ha e- 24 4  TIIIERS -DE LA PROPIEDAD. de alles, po que de en e los enemigos de la p opiedad, los mas dies os juzgan que las con ibuciones comp ueban el iun- o de sus mi as. Po aho a, dicen, se espe a á la dis ibu- cion ac ual de los bienes, en azon de que la p esen e gene- acion no es á aun bas an e ilus ada, pa a que pueda da se una solucion de ini i a á las cues iones sociales, pe o en el ín- e in, los icos paga án. Pueden, pues, c ea se gas os popu- la es, sup imi gas os impopula es, y los icos paga án. En ho- a buena si es jus o, con es a é; añadiendo, apa ándome de oda idea de jus icia: en ho a buena si los icos pueden ha- ce lo. Las con ibuciones son en economía poli ica la ma e ia que es á menos adelan ada en el dia, y cuyos an eceden es son menos conocidos: po egemplo, se c ee que has a aho a los gobie nos no han pensado mas que en a uina al pob e y ali- ia al ico, en hace ecae sob e unos las ca gas de que se desemba azaba al o o: es o se ha opinado de odos los gobie - nos, sin escep ua el úl imo, el penúl imo, odos, en in, mo- de nos ó an iguos: y no obs an e semejan e suposicion ca ece de undamen o, es injus a has a pa a con los siglos an e io es á la e olucion de 1789, en cuya época el he moso p incipio de igualdad absolu a an e la ley ué in oducido po ez p ime a en nues a cons i ucion social. Aunque ecsis ian en onces g andes é in ole ables abusos, que la e olucion de 1789 u o la hon- a (le des ui , hon a que no end á la de 1848, po la sen- cilla azon, únicamen e, de que llegó después, aunque habla clases esen as ó sob eca gadas de cie os impues os, injus as escepciones siemp e en a o de algunos p i ilegiados, sin em- ba go, con esclusion de aquellos p i ilegios p opios de la épo- ca, y que en el dia ecsis en bajo dis in a o ma no menos peli- g osa, es also que Sully, Colbe , Tu go y o os minis os no LIBRO 4.—DEL IMPUESTO.  215 an céleb es, pe o con empo áneos suyos, u ies e n el pensa- mien o de a uina al pob e, basando odos sus p oyec os en la mas b u al injus icia, con la única idea de llena las a cas eales. Es a suposicion es e ónea. Unos po humanidad, o os po p udencia, no pensaban sino en concilia con los mas nume osos, en hace les su i lo nwnos posible, pues cuando mas se economizaba el su imien o, an os mas ecu sos quedaban pa a nue os impues os. Sin con a á los nobles y al cle o escudados po sus p i ilegios, ecsis iau i- cos á quienes no ga an ía ningun p i ilegio, y á los cuales se e- nia, po cie o, no poco allinco en alcanza . Aquellos g andes minis os solo enias una mi a, la (le es ablece los impues os menos one osos, menos noci os á la p oduccion, y lle a en con en al pais, aunque ue a únicamen e pa a saca le mayo es su- mas. Yo debe, pues, desp ecia se su ciencia,' ni c ee que odo es á po hace con espec o á impues os, ni ampoco que mu- dándolo odo, se compensa á la pob eza al pob e, á la pa que se cas iga á la iqueza del ico. No: se desquicia á el ó d-n social y se ha á mas pob e al pob e, pues el peo pa ado en las e oluciones es él, en i ud de que eniendo es ic amen e lo necesa io, apenas pie de algo, se halla el in eliz educido á pe ece . Ha o lo con i man los ocho meses úl imos que an anscu idos desde la caida del ono. Es o supues o, oy á ocu- pa me en b e es palab as en ija en qué es á lo jus o y lo ú il, en ma e ia de con ibuciones públicas; elizmen e se econoce- yá que en es o como en odo, lo jus o y lo hábil son idén icos; y que iola la p opiedad, o a mi ándola di ec amen e po el impues o, o a indi ec amen e po odos los géne os de comunis- mo, idén ico. La pe u bacion, el desc édi o, la mise ia, son cons an emen e los únicos esul ados cie os, de emp esas de es e géne o. 1246  THIERS-DE LA PROPIEDAD. CAPÍTULO II. Del p incipio del impues o Que el impues o debe alcanza á odo géne o de en as an o de la p opie- dad como del abajo. An e odo es necesa io es ablece los e dade os p incipios de jus icia en ma e ia de impues o, y una ez es ablecidos los p in- cipios, nos ocupa emos de lo que enseña la inanza de odas épo- cas, ela i amen e á los impues os mas lle ade os, mas áciles de pe cibi , menos noci os á la p oduccion. La jus icia en ma e ia de impues os se desp ende del o igen del impues o bien desc i o. En la ie a no ecsis e solamen e el abajo de cul i a la , eje lienzos, hila algodones ó cons ui casas, en una palab a, no ecsis e solo el abajo de las p o esio- nes que se ocupan de alimen a , es i y aloja al homb e. Hay o o no menos indispensable, y es el que es iba en p o ege al p ime o, al lab ado , al manu ac u e o, al cons uc o . El sol-- dado que empuña un usil, el magis ado que juzga, el adminis ado que p eside la o ganizacion de odos es os se icios, a- bajan an ú ilmen e como el que hace b o a el igo, con eccio- na los es idos ó edi ica casas. Así como el lab ado p oduce g ano pa a el que eje , y ecíp ocamen e, uno y o o deben á su ez lab a y eje pa a el soldado que empuña el usil, aplica las leyes 6 adminis a. Aquellos deben una pa e de su abajo en LIBRO 4.-DEL IMPUESTO.  .247 cambio del abajo que pa a ellos se desempeña. El dine o del impues o, que es un medio de p opo ciona se pan, es idos ó ha- bi aciones , es el equi alen e debido á los que se hayan dedicado á dis in a ocupacion, pe o igualmen e necesa ia, igualmen e p o- d uc i a. Veamos aho a en qué p opo cion el lab ado , el ejedo el alba- ñil, el banque o debe án paga el impues o des inado á e i- bui el abajo de los que gua dan las on e as, juzgan, adminis- an y gobie nan po ellos. Pod ia al p ime golpe de is a con- es a se : ¿qué azon hay pa a que uno pague mas que o o? Uno lab a y p oduce igo, o o es maquinis a y p oduce máquinas, uno gana ocho eales dia ios, y o o seis, an o mejo pa a el úl- imo ; si es mas hábil y gana mas no es azon es a pa a que pa- gue mayo impues o; pe o en onces el come cian e , cuyo jo nal ep esen a miles de eales , el del banque o que ep esen a á eces millones, pod ian deci , si gano mas, mejo pa a ml, es una en aja de mi alen o na u al sabe desempeña una p o e- sion mas luc a i a. ié ahí la con es acion e dade a y pe en o ia á es e ácil a- ciocinio. • Mien as que el mili a en las on e as ó en el in e io , el ma- gis ado en su bu e e p o egen en un mismo dia el abajo de o- dos, abajo que pa a el p ime o ep esen a 2 ancos, pa a el segundo 6, pa a el e ce o 100, y pa a el cua o 1,000 ; e i an una pé dida igual, p eca iendo los pe juicios que una in asion, un desó den, una ilegalidad hubie a podido causa les. Es p eciso que la emune acion sea p opo ci o ada al se icio ecibido. Hay ademas de jus icia, necesidad de que es o sea asi, pues si odos pagasen lo mismo, se ia p eciso qui a al que no gana mas que dos ancos una pa e de su bene icio, al que el in eliz se queda ia sin nada. Es pues, an con enien e como jus- 248  inz Eas.-DE LA-PROPIEDAD o ob a así, y en e dad lo jus o y lo con enien e se con unden en una sola conside acion : la azon misma. El impues o debe po consiguien e se p opo cionado á las a- cul ades de cada uno, y po las acul ades es ue za comp ende , no solamen e lo que cada uno gana , sino ambien lo que cada uno posee. De es e modo el indi iduo p o egido en su abajo po el que empuña el usil , juzga ó adminis a, es p o egido, no solamen e en su abajo pe sonal, pe o ambien en el abajo acu- mulado de sus pad es, con e ido en buenas ie as , he mosas casas, icos muebles. Todo es o ep esen a quizás una en a de 10, 10 ancos dia ios, y conse ándosel a po la p o eccion que se le dispensa, es necesa io que pague una emune acion an o po lo que se p o ege su o una adqui ida an e io men e, cuan- o po lo que se p o ege la o una que adquie a dia iamen e. Se debe, pues, paga el impues o segun la en a de los bienes ad- qui idos ó he edados. Ved ahí lo que se en iende po la p opo - cien espec i a del impues o. Mas así como se debe una pa e del impues o po la p opie- dad que se posee y que la p o eccion social ga an iza, así am- bien se debe o a po el abajo y debe se p opo cionada á los p oduc os de es e abajo. La p e ension de no impone al abajo se ia an ue a de a- zon cual la de no impone á la p opiedad. Todo cuan o es á bajo la p o eccion social, odo lo quo no ecsis e como la p opie- dad, odo lo que no se ealiza como el abajo, sino al ab igo de esa p o eccion, le debe ' una e ibucion p opo cionada. Si uno iene 10 ancos dia ios de en a, ó 10 ancos de sala io, debe es e paga una e ibucion p opo cional á los 10 ancos. El p incipio del impues o es semejan e ó igual al p incipio na- u al de una compañia de segu os de Incendios, en la cual se paga el iesgo á p opo cion del alo ga an ido cualquie a que LIBRO 4.-DEL IMPUESTO.  249 sea el alo ga an ido. El a gumen o que se pudie a in en a en con a de es a e dad, se ia que la p opiedad es la iqueza, y que el abajo es la pob eza; y en es e caso hab ía una azon apa en e undada en el in e és que la pob eza inspi a y en la poca conmise acion que inspi a la iqueza. Mas lo alegado es also, en e amen e also, y desde luego el in e és inspi ado ue- a de p opósi o, cae con lo alegado. Si hay en e ec o, la p opiedad ica, hay igualmen e la p o- piedad pob e, hay ambien el abajo ico. . Ejemplo; un in eliz lab ado abajando oda su ida ha adqui ido una anega de ie a de semb adu a , ie a que á ue za de cuidados le en a 760, ó 1.140 s. , con los cuales i e has a el in de sus dias. Es a es la p opiedad pob e y quizás la mas coman. Un c iado anciano y un empleado ya en ado en años e - minan modes amen e su ida, median e una en a o mada po sus aho os. Es e es o o caso de la p opiedad pob e, p opie- dad an gene al como la del ejemplo an e io . Séase aho a un come cian e, un abogado, un médico, un bany ue o que ganan diez, ein e, ein a, cien mil y has a un millon de ancos en un año. Es e el abajo ico, y un abajo nada a o, si es- cep uamos el de gana un millon, que en e dad no se é mu- chas eces. Siendo an gene ales los casos como iguales en un odo á los ci ados, ha iase ecae el peso de las con ibuciones en aquellos á quienes la p o eccion social asegu a es ó cua- ocien os ancos que cons i uyen el pan de su ejez, pa a li- be a del impues o al que debe á, la p o eccion social la a- cul ad de gana diez, ein e, ein a, cien mil ancos anuales! La imposicion, pues, sob e la p opiedad y el abajo no a aca mas á la pob eza que á la iqueza, po la azon de que com- p ende á ambas, ecsis iendo como ecsis e la p opiedad del po- b e y el abajo del ico. 250  THIERS-DE LA PROPIEDAD. El ecsámen de los hechos se halla aqui en e amen e con o - me con la jus icia pa a es ablece que cada cual es deudo de la sociedad, o a le ga an ice bienes adqui idos ecien emen e, o a le asegu e el u o del abajo an iguo ó del nue o. En in, el impues o debe ecae sob e oda clase de en a ó u ilidad, sin escepcion de ninguna clase, pues odas lo deben po la a- cul ad que les dá de p oduci , sea cual ue e su na u aleza ú o igen. Po lo an o, oda esencion de impues o es una ini- quidad. La esencion que an iguamen e se concedia á la no- bleza y al cle o, bien que no ué una injus icia en su o igen, con el iempo llegó á se lo. El obje o de las p ime as con ibuciones ué el de ene gen e a mada, y e a na u al que pues o que los seño es se ian pe sonalmen e no pagasen el impues o, pues lo sa is acian con su ida, mas cuando en lo sucesi o la nobleza ué ya única- men e un í ulo, aquella esencion degene ó en un p i ilegio in- undado, y po consiguien e injus o. Po lo ocan e al cle o, su sala io e a la ie a, y conside ada como al debió na u almen e es a esen o de las ca gas . públi- cas. Con el iempo el sala io concedido bajo es a o ma aspasó los lími es de una jus a medida, y en 1789 ie a y esencion de impues o queda on abolidas. Desde aquella época ige el p in- cipio de que cada uno sin escepcion debe paga el impues o, se- gun lo que gane y segun lo que posea , aca ando odos es e p incipio que la e olucion de 1789 inaugu ó en el mundo. A es o solo pod ia añadi se o a iniquidad nue a, an g ande co- mo la que se des uyó en 1789, lo que se ealiza la si se escep- uase el abajo á cos a de la p opiedad, ó haciendo que es a su iese en p opo cion ecso bi an e las ca gas que se pe dona- sen á aquel. En los siguien es capí ulos a a é sob e es os pun os. LIBRO 4 - - DEL IMPUESTO.  251 CAPITULO 111. De la dis ibiceion del impues o. Que el impues o debe se p opo cional y no p og esi o. Acabo de demos a , emon ando sencillamen e al o igen del impues o , que deben con ibui á los gas os públicos, no de una mane a igual sino p opo cional, p opo cionalmen e á lo que gana ó posee cada uno, po la azon muy na u al de que se debe concu i á los gas os de la p o eccion social segun la can idad de los bienes p o egidos. Así, po . egemplo, si se supone que la F ancia dé 12 millones de p oduc o b u o, y que sean p ecisos 1,200 millones pa a hace en e á los gas os públi- cos (e aluaciones que decla o son muy hipo é icas) esul a ia que cada uno debe ia al Es ado la décima pa e de sus en as de odos géne os. El que iene 1,000 ancos de en a, sea de su abajo, sea de bienes, debe ia 100 ancos á la e ibucion co- mun. El que u iese 10,000 ancos de di e sas en as, p o- piedad ó abajo, debe ia basándose en lo mismo, 1,000 an- cos. Igualmen e el que u iese 100,000 ancos de en as di- e sas debe ia 10,000 ancos. Asi paga ian; es e cien eces, aquel diez eces mas, po que la sociedad hab ía ga an ido al p ime o cien eces, y al segundo diez eces mas o una. Re- p oduciendo aho a la compa acion que hice an e io men e de la 33 TATE/4.3-DM LA PROPIEDAD. , compañia de segu os má uos (compa acion la mas e dade a, la mas comple amen e esac a que se puede emplea ) digo que se debe paga el iesgo en p opo cion de la suma de p opiedad asegu ada. Si se hubiese hecho asegu a una casa, cuyo alo uese de 100,000 ancos (siendo la p ima 1 po 100), se de- be ian 1,000 ancos á la compañia: si la casa asegu ada alie- se un millon, se debe ian 10.000 ancos á aquella. Es as cosas son an e iden es de po si , que no pa ece debe se discu i . Mas alcanzado ya el limi e de la jus icia; hay inancie os de es a época que no se hallan bien con ella. lían que ido i mas allá, y han que ido sos ene que el impues o debia se p og esi o: es deci , que la p opo cion, en ez de se el déci- mo pa a odos, debe á, po ejemplo, se el e cio pa a unos y el quin o pa a o os. Así el que enga 1,000 ancos de en a. paga á, cual an es en el sis ema del décimo, 100 ancos; el que enga 10,000 ancos, debe á paga 2,000 ancos en ez de 1,000 ancos en el sis ema del quin o; y el e ce o 33,000 en el sis ema del e cio, en ez de los 10,000 que an es pagaba; lo que p a ia que el segundo sa is iciese el doble de con ibucion, y el e ce o un poco mas del iple. A es o le han dado los nue- os comunis as el i ulo de impues o p og esi o, lo que signi- ica, quo en ez de p opo ciona el impues o á la es ension de la en a, y de segui una p opo cion cons an e, se duplica, se iplica la p opo cion á medida que la en a es mayo ; pa e- ciéndose es o, , á co a di e encia, al me cade que en iendo en su ienda á un es ange o ico, se dice á si mismo: Es e caba- lle o es ico, le lle a emos mas en los p ecios, pues como es ico debe paga mas ca o.—Cuando se a a de i olidades cu- yo alo es co o, se puede mi a con indi e encia un ac o se- mejan e, y has a si se quie e son ei de la in .encion de lle a LIBRO 4.-DEL IMPUESTO.  253 un p ecio dis in o po unas mismas cosas, is o que el Es an- ge o en cues ion, a ando ol in a iamen e con el endedo , el mal no puede ene mayo consecuencia. ¿Mas qué di íais, si los comp ado es de esa na u aleza es u iesen p ecisados á comp a , sin ene libe ad pa a deja de hace lo? Suponed que comp á ais en una ienda cien lib as de u os, es muy sencillo que paga íais po cien lib as, y que si C0111- p áseis mil, paga íais po mil. Os pa ece ia na u al que se os lle ase mas ca o po lib a si omáseis mil que si omáseis cien- o? En gene al emos odo lo con a io, pues el endedo o- ma en cuen a el luc o mayo que se le p ocu a. Pues bien, aqui- sucede lo opues o; cuan o mas comp ais, an o mas ca o pagais. Si os di igís á una sociedad de anspo es, y que eis espedi mil oneles, cien mil oneles, paga eis po mi!, po cien mil, y gene almen e menos po onel, cuan os mas sean los o- neles que espidais; po que los gas os, siendo g ande la can idad mas bien disminuyen que aumen an. En in, si o nais pa le de una compañia de accionis as, y se o a una con ibucign es ao dina ia de 10 ancos po accion, la paga eis de 10 an- cos, ya engais cien acciones, ya engais mil. C ee íais en el ó den, que po ene mil acciones se os la ecsigie a de 20 en ez de 1.0? Tacha íais, indudablemen e, de insensa a semejan- e ecsigencia, y no da iais oidos siquie a al que os p opusie a accede á ella. Qué es la sociedad sino una compañia en la que cada uno iene mas ó menos acciones, y en donde es jus o que cada uno pague p opo cionalmen e á las que posee, en azon de diez, cien o, mil; pe o siemp e segun la cuo a impues a á odas? Tan injus o se ia sopo a un g a ámen mayo , cuando se u- iesen pocas, como injus o sopo a lo meno , cuando se u iesen muchas. La egla es ic a pa a odos, ni mas ni menos, la e- gla únicamenie, de o o modo solamen e hay con usion: y la 260  TII/EB.S.—DE LA PROPIEIVID que una p ima p opo cionada á la suma asegu ada , hay en es e sis ema un p incipio. Mas ecsigi mayo cuo a de los gas, os de la sociedad á unos que á o os solo po la azon de juzga - les demasiados icos, de ene demasiado pa a i i , es o ho es un p incipio, es una a bi a iedad que saca de quicio. Conci- bo la bene icencia, concibo que la sociedad nada ecsija al que econozca indigen e , al que se ea mendiga en los caminos ó padeciendo hamb e en una boa dilla; se é cons an emen e de ese modo de pensa . Pe o ue a de hai es p eciso que la ley sea una pa a odos los que la sociedad no haya decla ado esen os del impues o en i ud de su mise ia. Pido, y lo pido desde lo mas hondo de mi co azon, bondad, bondad sin limi es pa a el pob e, y solo jus icia pa a el ico, jus icia en in. Es cie amen- e una i ud ama al pob e, no la es odia al ico. Esc ibí es o mismo no ecue do donde, y como no soy ico , lo esc ibí po C011 ieCi011, pues ue za es cuida de que despues de habe is- o á la sociedad op imida has a en 1789 po la dominacion de la al a clase, no la eamos op imida desde 1818 po la domina- eion con a ia. 'O  LIBRO 4.—DEL IMPUESTO.  261 CAPÍTULO 111. De las a ias o mas del impues o Que el impues o con el iempo iene po endencia ú il y esencial el a ia - se has a lo in ini o. Resul a de lo que p ecede que el impues o debe se p opo - cionado á lo que se gane, siguiendo una egula izacion cons an- e pa a odos, sin excep ua ni al ico ni al pob e; he ahí lo ' jus- o, lo e dade o y sob e odo lo cie o. Fue a de ahí solo se halla ince idumb e, a bi a iedad y desa eglo. Si po ejemplo, se log e a sabe á pun o ijo lo que cada uno saca de su abajo ó de sus capi ales, así muebles como inmue- bles, se pod ia pidiendo el quin o, el décimo ó la igésima pa -: e de es a suma, segun las necesidades del Es ado, llega á lija el impues o mas equi a i o de odos. Es e es á co a di e encia el impues o casi esclusi o que Vauban, el A is ides de la mo- na quía que ía es ablece en F ancia con el nomb e de diezmo eal, en una ob a llena de buen juicio y de a a i ud. De- jaba sin emba go, subsis i los subsidios ó de echos sob e los consumos y cie as en as es ablecidas sob e los se icios públi- cos, como el de co eos. Vauban ijaba en e el décimo y el igésimo los é minos es enos del impues o basado en odas las en as. Sin emba go, es e impues o es una pu a quime a, pues no 261  TUTEES-DE LA PROPIED AD. se sabe ni se puede sabe de un modo en e amen e esac o la en a que cada uno saca de sus bienes ó de su abajo. Es muy di icil e alua las ie as. Si se quie e ene un ca as o ó e- gis o desc ip i o de las ie as y p opiedades e i o iales, no se puede log a po lo la go y abajoso que es o ma lo, y po que á odos momen os deja de se esac o, pues que las ie - as a ian con inuamen e de amos y de aspec o. Si se deja de ene una es adís ica, el alo de las ie as queda en onces de odo pun o igno ado. E11 cuan o á las en as de los capi a- les muebles, casi siemp e se igno an ó son imposibles de de- e mina . Se pueden, no hay duda, pedi á algunos, como á los in e idos en en a del Es ado á c édi os hipo eca ios, po - que su ecsis encia cons a an o en el g an lib o de la deuda pú- blica, como en los a chi os de los no a ios. Pe o además de que es injus o ca ga la mano á cie os capi ales, dejando es- capa o os, no se log a el obje o, pues se quie e impone al p opie a io de la en a, y es e halla, ecsigiendo mayo in e és, medio de bu la el impues o y de hace lo paga al que pi- dió el dine o p es ado. De es e modo no se alcanza mas que aumen a el in e és del dine o, así pa a el Es ado, como pa- a los pa icula es. Los p oduc os del abajo son aun mas di– lici es de e alua y po consiguien e de ija les una cuo a de impues o, pues puede alguien deci lo que gana un come - cian e, un abogado, un médico, un banque o? El impues o único basado en las en as de cada uno, de e - minadas esac amen e, es como se desp ende de las an e io es conside aciones, un j a idealismo de imposible ealizacion. Los ingleses han que ido p oba , pe o an segu os es án de equi o- ca se, que se es ue zan en co egi los ine i ables e o es semejan e impues o, haciendo que sea muy inldico, pues o que es de es po cien o, es deci , del ein a y es a o de la LIBRO 4.-DEL IMPUESTO.  263 en a, y no lo empleah con la denominacion de income- axe sino á í ulo de suplemen o en las épocas de apu o, cuidando de esclui á odas las pequeñas en as; esa coh ibucion es, di- gámoslo así, una especie de susc icion pedida á las clases hol- gadas cuando el eso o es á eshaus o. Suponiendo, no obs an e, que ese impues o quimé ico 6 ba- sado en la e dade a en a de cada uno uese posible, en- d ía oda ia un incon enien e g a e, y se ia di igi se di ec a- men e á las pe sonas, pedi les en cie os dias del año, odos los meses, odos los imes es ó odos los semes es, el o al de sus con ibuciones, y de coge les muchas eces desp o is- os, cosa que sucede pa icula men e á las clases poco aco- modadas, nada p e iso as en gene al, añadiendo de es e modo á la incomodidad na u al del imp ues o, cualquie a que él sea, la de una ecsigencia, ep oduciendo siemp e de golpe el pago o al en un dia de e minado. Es e es incon enien e anejo á o- da con ibucion di ec a, y se llama así lo que 1, á di ec amen e en busca de las pe sonas pa a pedi les ó una pa e de la en a de sus bienes, á una pa e del luc o de su abajo. Pe o los go- bie nos, mucho mas a en os de lo que se c ee, á no ecsaspe a la sensibilidad de los con ibuyen es, han omado muy en cuen- a ese incon enien e; de ahí nace que en lo que dependia de ellos han echazado siemp e la con ibucion di ec a, y que cuan o mas ico e a el pais que egían, an o mas han ecu i- do al impues o indi ec o, que es como amos á esplica . Se puede en e ec o, concebi o o impues o dis in o del que se di ige nomina i amen e á las pe sonas pa a pedi les una pa - e de las en as, de odas clases, que dis u en; se pued e con- cebi uno, que ecayendo al paso en odos los a ículos que se consumen, alimen os es idos, obje os de hijo, ma e ias p ime- as, se con unda con los p ecios de las cosas, y que digámos- 264  TIUERS.-DE LA PROPIEDAD. lo así, aya á añadi se á ellas. Es e impues o sob e los u os ó me cancías que se llama indi ec o, pa a dis ingui lo del p e- ceden e, lle a una en aja muy g ande al p ime o, la de 'co- loca se en su e dade o si io, colocándose en el p ecio mismo de las cosas de las cuales debe o ma el impues o e iden e- men e pa e, pues así como los gas os de los segu os de nau- agios deben es a comp endidos en los géne os ul ama inos que se asegu an, ambien el gas o de p o eccion social pa a que los p oduc os del abajo humano se ealicen, debe o ma pa e in eg an e del p ecio de es os p oduc os. Resul a de ese impues o que hallándose con undido con el p ecio de los a ícu- los en el me cado, se paga sucesi amen e, insensiblemen e á medida del consumo, de modo que el con ibuyen e, que po lo comun ca ece de p e ision, no es á p ecisado á pensa en el impues o, como en sus alquile es ó a endamien os, y sucede que pagando el gas o dia io, paga al p opio iempo su pa e de ca gas públicas. Además es e impues o es has a cie o pun o olun a io pa a el con ibuyen e, a endiendo á que es e educe sus gas os si no c ee pode bas a á ellos, y en consecuencia no paga de coni ibuciones mas que las que quie e paga , y en p opo cion á los goces á que se en ega. Es a clase de impues o es mas jus o, po que el ico que con- sume mayo can idad de p oduc os sociales paga en mayo p o- duccion lo qne cos ó p o ege los, y el que po p e ision, eco- nomía ó pob eza se abs iene ó se conc e a á gas a poco, es á dispensado de paga - una pa e de los gas os públicos, p opo - cionada á su abs inencia.. El impues o llamado indi ec o es pues insensible in ini amen e epa ido, p e iso pa a el con ibu- yen e que no lo es y en gene al mas jus o. Tiene sin emba go, es incon enien es: p ime o, se di icil de, pe cibi ; sogundo, se noci o á la p oduccion, y e ce o LIBRO 4.-DEL IMPUESTO.  265 cede algunas eces - bajo la ca ga, si se quie e aumen a con esceso. Es di icil de pe cibi , po que ecayendo en odos los obje os de consumo, se é p ecisado á a ia como ellos, á segui los en sus mo imien os, en sus ans o maciones, á agua da los á la en ada de las poblaciones, al paso de las on e as, á e i ica la ecsis encia de es os consumos, as o mándose en alguacil, yendo á la misma i ienda de los con ibuyen es; además ese impues o algunas eces oma la o ma del monopolio y es anca los a ículos despues de ab icados, á in de halla en el p e- cio de es os a ículos mas holgado medio de queda sa is echo. Es ademas cos oso, eja o io y con a io á la libe ad del co- me cio. Es ambien noci o a, la p oduccion cuando ecayendo en cie - as ma e ias p ime as, hace aumen a el p ecio de los p oduc- os nacionales que se iene in e és en ab ica lo mas ba a o posible, pa a que en el es ange o log en acogida. En es os casos hay p ecision de apela á p ocedimien os muy di íciles, es ue za es i ui á la salida de los p oduc os ab icados los de- echos an e io men e pe cibidos dando má gen á mil audes y engaños. En in, á la en aja de se olun a io, pues que el con ibu- yen e no paga la con ibucion, llamada indi ec a, sino que ien- do comp a , a unido o o incon enien e, el de cede ca gán- dolo mucho, pues del enca ecimien o de los a ículos de consu- mo, consecuencia de la ele acion de los de echos, esul a que no se consume an o, y que el impues o aumen ado po las a- i as en ez de p oduci mas , p oduce menos po la baja en el consumo. Se sigue de es o, que un gobie no que necesi ase hace de p on o g andes gas os , no pod ía, p ocu a se los me- dios de e i ica los acudiendo á la con ibucion indi ec a. 168  TRIERS-DE LA PROPIEDAD. Tales son con sus en ajas y sus incon enien es las dos g an- des o mas del impues o , el impues o di ec o que se di ige no- mina i amen e á los pe sonas, pa a ecsigi al ó cual pa e de la en a de sus p opiedades ó de su abajo, y el impues o indi– ec o, que aba cando odos los a ículos necesa ios allomb e, se con unde con su p ecio: el p ime o du o, o zado, pe o cie - o; el segundo desape cibido, olun a io, pagándose insensible- men e en los momen os que el con ibuyen e quie e ó iene me- dios de consumi ; pe o po es e mo i o di ícil de pe cibi , pe- lig oso al come cio algunas eces , é incie o ambien en sus p oduc os. Sabeis cómo se a eglan los gobie nos pa a sal a los incon- enien es de uno y o o? Va ían sus pe cepciones al in ini o, ecu en á con ibuciones que pa icipan de la na n aleza de ambos impues os, se ingenian de mil mane as pa a coge el momen o en que el dine o es mas ácil de halla , pedi ú ob- ene , empleando mil p ecauciones ingeniosas pa a se menos g a osos al con ibuyen e, cediendo, con espec o á es e pun o á una p udencia en sí misma an escelen e, que co e pa e- jas con la sensibilidad, y que en odas épocas se p ac ica, po - que, en odas épocas, lo epi o, se ha cuidado de no ecsaspe- a á los pueblos, an a po humanidad •cuan o po in e és. De las conside aciones mani es adas ha nacido que las ca ego- ías p incipales del impues o, el di ec o y el indi ec o, se ha- yan a iado al in ini o. La p ime a idea de odos los gobie - nos ué ecu i en un p incipio al impues o di ec o. Tan o po amilia y po ganado en el es ado nómada, an o po ie a y po amilia en el es ado ag ícola, hé aquí el p ime modo de es ablece el impues o, y lo con i ma e lo aun en las socie- dades menos adelan adas. El impues o indi ec o nace mucho despues, nace bajo la ' o - mano 4.—DEL IMPUESTO.  267 ma de peaje. Tenian los me cade es que pasa po un pue - o, puen e ó des ilade o lle ando consigo las me cancías? Se les obligaba á paga un de echo que en su es eno e a una especie de esca e impues o po el andalismo. Iban i ende sus me cade ías á un me cado concu ido?... El sobe ano de aquel pun o les ecsigia paga un de echo de admision en el me cado. Con el iempo esa clase de impues os se ha ido ci i- lizando en cie o modo; la o ma se dulci icó, y en el ondo se hicie on menos sensibles di idiéndose. Asi, po egemplo, en ez de eclama una pa e muy g ande del p oduc o anual de la p opiedad, se ap o echa el momen- o en que cambia el poseedo , pa a ecsigi un de echo de mu- acion. Se juzga que el ins an e en que el comp ado á á e - se obligado á euni odo el alo en sus manos pa a paga el p ecio al endedo , se a el mas opo uno pa a pedi les á uno ó á o o una pa e de es e alo , un 1 ó 2 po 100: po ejem- plo; mil ó dos mil ancos en cien mil. El de los dos con a- an es que mas in e és enga en a a sopo a á la ca ga; mas es a no se á menos eal, aunque la ocasion es é bien escogida, pues una ie a cuyo capi al de comp a se ha ele ado, no e- p esen a ya el mismo p oduc o. Del mismo modo si al allece un pad e ó un io legan una ie a, una casa á un hijo, ó á un sob ino, la ocasion es am- bien opo una pa a saca un censo sob e la ansmision, pues al que. se en iquece de golpe, no le debe impo a an o paga una suma, que en esúmen, si el impues o es mode ado, no es mas que una lige a dis ninucion de la iqueza ú holgu a que le llega. Si la sucesion no es di ec a, sino es de pad e á hijo, sino de io á sob ino, ó de un pa ien e á o o pa ien e lejano, se concibe y es muy na u al que el de echo aumen e, pues cuan- o menos na u al es la sucesion, es an o mas ob a debida á las 35 :268  TWERS•-DE .1LiA PROPIEDAD con enciones sociales que p o egen la p opiedad, y mas se debe po consiguien e á la sociedad , , es deci , al isco que la ep e- sen a. No obs an e, si po su cuo a el impues o uese una ma- ne a hipóc i a de con isca la misma p opiedad, se ia en onces un e dade o la ocinio del gobie no, el cual se ia cas igado de él po el aude del p opie a io. Todo cola e al que iese el cua o ú el e cio de su sucesion espue a á la con iscacio i des– pues de su mue e, desna u aliza la sus bienes, les Ba ia la o ma de inmuebles, o ma imposible de e alua , ni de su i con ibuciones, á in de libe a se de las ejaciones del isco; el Es ado se ia cas igado, como lo . es siemp e oda ecsage a- cion de a i a. Es a clase de con ibucion que se llama de echo de mu acio- nes y de sucesiones, pa icipa del impues o di ec o po la p o- piedad, sob e la cual eposa, y sin emba go, es a iable como el impues o indi ec o ; depende como él del mo imien o de las cosas, y como él sube ó baja con la p ospe idad einan e cual los de echos de consumo. Es un e dade o de echo indi- ec o sob e la p opiedad. Se ha imaginado ambien el medio de que el impues o al- cance á las ansacciones que no se hacen po ac as an e esc i- bano, ecsijiendo que el papel que esp ese las es ipulaciones, ó que si a igualmen e en los ac os judiciales, enga un sello que no se paga en él sino median e un de echo. Es a es la con ibucion del sello que pe cibe el Es ado, haciendo ende en los es ancos el papel conocido con el nomb e de papel sellado. En in, aunque ]ajus icia deba se g a ui a en odo pais libe- almen e cons i uido, es na u al, sin emba go, ecsigi de los que se di igen á ella cie os censos po los ac os judiciales, pues po una pa e ecu iendo á ella mas que o os, deben algo mas á un s e icio, cuyas ca gas ag a an ; y po o o lado, en medio LEBEL0,4.—D EL IMPUESTO.  269 de los gas os que con endien es obs inados hacen pa a dispu a - se una p opiedad, les es casi insensible, co no al que ' ende ó comp a , una pequeña accion de gas o añadido á los que so- po an pa a adqui i ó conse a el mismo capi al. Asi como el impues o sob e la p opiedad a ía al in ini o, y pe cibiéndose en el momen o de las mu aciones ó con es acio- nes de que es obje o, llega á se un impues o indi ec o, del mis- mo modo el impues o que se pe cibe sob e el luc o del aba- jo, a ía de.cien mane as dis in as. Unas eces ecae en las pe sonas á an o po cabeza, sin o- ma en cuen a sus acul ades, y en onces se denomina «capi a- cion.» O as ecae po cabezas, eniendo en cuen a sus di e - sos ecu sos , y se a a de econoce es os ecu sos en las se- dales mas e osímiles. En F ancia p ocu amos hace que el impues o alcance á las pe sonas po una capi acion g aduada que se llama impues o pe sonal y mueble. Cada indi iduo paga po su pe sona es jo nales de su abajo, 3 y 4 ancos 50 cén- imos, segun las p o incias, y ademas un aumen o p opo cio- nado á, los alquile es de casa, indicio po lo comun el mas se- gu o de la holgu a de cada uno ; de mane a que el lab ado paga á 3 ancos, y el habi an e de un palacio en Pa ís 500...7 1,000..., 1,500 ancos &c. Pa a ene ma y o segu idad de inclui en los impues os á las pe sonas p opo cionalmen e á sus acul ades, se conside an á odas aquellas que eje cen p o esiones indus iales, se las clasi- ica en dis in as ca ego ías, y se los i dpone una pa en e que asciende desde 20 Vs a 2,000 ancos. Hay o o impues o g aduado sob e las o unas, el de pue - as y- en anas (ai e y luz) que eca y endo en las habi aciones) segun el núme o de abe u as, es en p o echo ambien po el lujo del alojamien o. 176  TMERS—DE LA PROPIEDAD. embolsa en o ma (le sala io los impues os que sopo a el ob e- o en odos sus consumos. El manu ac u e o paga su pa en e p opo cionada á la impo - ancia de su indus ia, su impues o pe sonal y mueble p opo - cionado á la es ension del edi icio ú edi icios que ocupa; paga, en in, odos los denlas impues os que pesan sob e las ma e ias que él mismo consume : une luego el ab ican e es os desem- bolsos dis in os al p ecio de ab icacion , y compone con ellos el p ecio de eembolso, p ecio al cual se e obligado á ende los p oduc os elabo ados. Puede acon ece que no se dé cuen a á si mismo el ab ican e de odos los elnnen os que concu en á o ma el p ecio de eembolso , pues emos, en e ec o, odos los dias en los ibunales causas indus iales que p ueban que el ab ican e no se dió una cuen a esac a de ellos. Pe o á sa- biendas ó no, no po eso obedece menos á la necesidad de ol- e á halla en el p ecio de sus p oduc os odos sus desembolsos ademas de un bene icio mayo ó meno , pe o de un bene icio cualquie a. Suponed que nues o buen manu ac u e o se ha dado maña pa a a ae comp ado es, y que la p edileccion de los comp ado es, siendo muy . ma cada, le p opo cione un be- ne icio supe io á los que se ob ienen en o as indus ias , qué sucede á? Que en el momen o mismo se p esen a án concu en- es pa a disminui es e bene icio. Supongamos que un pad e quie e es ablece á sus hijos, y que sabiendo que en los hilados ó en la ab icacion del azúca , ó en la de hie o, se ob ienen conside ables bene icios, mon a pa a sus hijos un es ablecimien- o de algunos de esos géne os, ¿qué sucede? que aumen a na u- almen e la masa del p oduc o que daba luc o supe io al de las o as indus ias, y acaba al poco iempo po ocasiona la educ- cion de es e luc o. Donde habla ganancia, ha pé dida. El a_ b iean e eliz que an es ganaba demasiado, e in e umpida su LIBRO 4.-DEI, IMPUESTO. p ospe idad. No obs an e, esis e du an e cie o iempo, consien- e en ab ica con pé dida po no abandona su indus ia, y se esigna pasage amen e á no ecupe a odos sus gas os, impues- os y ma e ias p ime as. Si la pé dida cesa, pe se e a; y si p o- sigue, se e i a á in de no a uina se. En una palab a, no pe - sis e en su indus ia sino mien as ealiza de una mane a con- ínua un pequeño bene icio, po pequeño que sea, pe o un be- ne icio comp endiendo odos los desembolsos enume ados y una. lige a ganancia. El impues o adelan ado po él debe ol e se á halla siem- p e en los p ecios de los a ículos que ab icó, y el comp a- do paga el impues o en las comp as de los a ículos mismos. Si el comp ado é que el p ecio es mayo en i ud del im- pues o, se calma, y comp a meno can idad, pagando po con- siguien e meno can idad de .impues o. Y si el p ecio, á pesa de se muy subido, no lo aba e, pe sis e, y pagando, hace ab ica en can idad . p opo cionada á sus deseos los a ículos que le gus a on. En suma., el impues o es pa e in eg an e del p ecio de las cosas, y la inclinaeion que enga el comp ado á esas cosas, le de e mina á paga una pa e de él mas ó menos conside able. Sucede es o solo con espec o los p oduc os manu ac u- e os? Ni po asomo. El colono que siemb a igo ó c in ga- nados, debe ambien eembolsa en el p ecio de los u os ó de los ca ne os, no solamen e el a endamien o que paga, las simien es, los jo nales de los ob e os, jo nales que san mayo- es po la' in luencia' de los impues os que los mozos de labo pagan ambien, sino ademas su con ibucioii e i o ial, su ca- pi acion; y sino pudie a log a lo, abandona ia su es ado de colono; siendo es o así, el pan, la ca ne, el ino llegan al oh- sumido eca gados de gas os. de odos géne os, en e los cua- 278  THIERS -DE LA PROPIEDAD les iene no pequeña pa e la con ibucion e i o ial. El co- lono, lo mismo que odos los demas p oduc o es, hace, como emos, solo un adelan o del impues o; adelan o que debe e- embolsa luego, sino quie e p osegui un i p o esion que le se- ia uinosa. El ob e o que es el mas depe ndien e de los coope ado es, empleado en la con eccion se halla ambien en una posicion igual pun o po pun o. Es ue za que halle en su sala io com- p endidos los p ecios de los impues os que ha pagado, pues de o o modo muda ia de o icio, ó molida de mise ia, y sino él sus suceso es abandona ian un o icio que se les hab ia hecho imposible segui . La p ueba de que así sucede, es que un ob e- o que abaja en el in e io de Pa is gana mayo jo nal que el que abaja en Rouen ó en Ne e s, en igual p o esion é idén ica ca ego ia. El que, po egemplo, hila algoclon en el in e io de la aí– dad de Rouen ecibe dos ancos; cuando el que en el cam- po se dedica á eje en su cabaña, se con en a con anco y medio, y si iene á mano se iene po mas eliz que el p ime- o; pe o eamos, dá, po gus o el ab ican e á uno / ancos y al o o anco y medio? Cie amen e nó. Necesi a al ob e o en el in e io de la capi al, y le paga sus con ibuciones dándo- le 2 ancos en ez de anco y medio. Tiene un come cian e en muebles in e és en manda cons ui muebles en Pa is, po - que la ama del 1 - gus o, aneja á los ab ican es de es a inmensa capi al asegu a á sus p oduc os mucho mas ele'ado p ecio. 111 p opio iempo odo es mas ca o en Pa is á causa de los impues os, y el come cian e, pa a ,a ae en él al ob e o, en ez de da le un jo nal de 2 ancos se le dá de i. omo emos, el impues o epe cu ido ocupa al momen o su luga en el p ecio de los obje os, p ecio de e miiladc á la ez LIBRO 4.-DEL IMPUESTO.  5279 se le ha aumen ado, y po la necesidad que ienen de ellos los consumido es cuando los a ículos son necesa ios, ó po el gus o de posee los nada: mas, cuando son a ículos de pu o go- ce. Pe o si el impues o ha hecho subi demasiado su alo , se limi an las 'necesidades, se pasan los cap ichos, disminuye la ecaudnion del impues o. Al isco, pues, le co esponde no ca ga demasiado cie as p oducciones, á in de no aleja de ellas al comp ado , si hay in e és en es ende las. Es as epe cusiones son an nume osas, que ue a imposi- ble enume a las: el pan se esien e del impues o que ecae en la ie a, de las po ciones de impues o que han ecaido en las elas con que se cub e el lab ado , asi como en la eja del a ado; el hie o que si ió pa a ab ica la eja se esien e de la con ibucion e i o ial que ecayó en la agua, del de- echo de aduanas que se pagó po la hulla y las máquinas, de odos losimpues os sob e los alimen os y el es ido. El es i- do se esien e á la ez de los eca gos que ecaen en él di ec a ó indi ec amen e po las mil y mil epe cusiones que acabo de aza . Cuan o mas complicado sea un p oduc o, an o mas se á p oduc o de lujo, mas - hab á pasado po nume osas manos pa a llega á la pe eccion; en in, se á mas cos oso, y hab á su ido mayo nume o de eca gos sucesi os, esul an es de los mil encon ados choques del impues o. Así un coche de mu- cho cos o, en el cual en a made a, hie o, cue os, espejos, sede ías, cha oles, que emplea pa a su cons uccion á ob e os de oda especie, se á mas eca gado de aumen os p oceden es de odos los géne os de con ibuciones que ep esen a la p o- eccion social. Si se pudiese, en una palab a, some e odos los obje os de que se sine el homb e pa a sus en a se, es i - se, ado na se, delei a se ísica y espi i ualmen e á un análisis mo al, au-pe ec o como lo es el análisis químico, se halla ía 280  /1111ERS,-DE LA PROPIEDAD. en su alo enal po ciones mas ó menos conside ables de odos los impues os, y se les halla ia en pa es in ini amen e di idi- das. En suma, el alo de luna cosa siendo el compues o de odos los géne os de abajo que concu ie on á p oduci la, el abajo de la p o eccion social, ep esen ado po el impues o debe se uno de los elemen os esenciales que en a on en la composicion; y se desp ende na u almen e de es as e dades, que el que mas consume de odo, es el que paga mayo pa e de impues os, y po una ley de las mas sábias y anquiliza— do as de es e mundo, cualquie a sea la ma cha que adop en los gobie nos, el ico se á siemp e el mas some ido al impues o. Pod iamos deduci de es a eo ía igu osamen e e dade a que odos los sis emas de impues o son indi e en es? Lib eme Dios de sos ene an g ande he egía. En p ime luga hay la igual- dad del impues o á la cual no se pod ia al a sin p oduci con ma cada injus icia e ec os unes os. Remon ad sino á los iempos en que unas ie as pagaban impues o y o as no; pa a la que se hallaba dispensada, el igo le salia e iden emen e mas ba a o, lo que no ímpedia al p opie a io ende lo an ca o como el igo p oceden e de la masa de las ie as eca gadas y lo que cons i uía la me ced mas injus a de odas las me cedes. Supón- gase un ab ican e que poseye a un sec e o pa a p oduci á me- no p ecio; es e ab ican e log a ía p o echos mayo es, muy legí imos si los debiese á su alen o, ilegí imos si los debiese á una g acia. Es e e a el caso del p opie a io noble. Concíbase una localidad menos` , impues a que o a, se ia ambien es a in- jus icia: c uel y un a o ilegí imo, pues que p oduci ía mas ba a o sin e se p i ada de ende al p ecio gene al siendo así que los 'p oduc os de la o a hubie an cos ado mas. Supóngase en in un ab ican e que escapa a po el con abando al pago de los de echos sob e p ime as ma e ias, ambien es a ía M'en una LIBRO 4.—DEL IMPUESTO.  281 especulacion consis iendo en p oduci mas ba a o sin ende menos ca o que los que no gozá an de la esencion. La igualdad del impues o como igualdad de las condiciones de la p oduccion pa a odos, es pues la p ime a de odas las leyes. Res an o as conside aciones que es p eciso oma en cuen- a y que hacen que los impues os es én muy lejos de se indi e- en es. Si es cie o que el impues o e luyendo en el p ecio de las cosas no sea mas que un adelan o del que lo paga , no po es o el adelan o deja de se una ca ga la cual es ue za ene en conside acion , pues que puede no eembolsa se asaz p on o, y obliga muchas eces á que los alo es su an mo imien os pe judiciales y pesen di ec amen e 'sob e el que ab ica mien- as llega el momen o en que los p ecios uel an á se los de a i a. Po lo mismo que el impues o e luye en odas las p o- ducciones, hace que algunas lleguen á se mas ca as, y bajo es e pun o de is a puede ambien ene consecuencias mas ó menos g a es en la p oduccion de aquellas cuyo p ecio enca e- ce: en in, puede el impues o causa mayo es ó meno es ejá- menes como ambien gas os segun el modo de ecauda , y po odas es as azones me ece pa icula a encion. La a en a obse acion de los hechos no deja de da , sin eni-- ba go, el siguien e esul ado: en el momen o en que el impues- o queda pagado á i ulo de con ibucion e i o ial, sob e una ie a ó una usino á í ulo de de echos de aduana sob e una ma- e ia p ime a, pasando las on e as á í ulo de de echos de pee _ as, sob e u as que en an en una ciudad ecae momen ánen- e en el que lo sa is ace, mas luego eembolsado po el com- p ado po el p ecio de las cosas, e mina po no ecae mas que en el mismo comp ado en p opo cion de sus comp as, y no puedo compa a mejo lo que en es o sucede, sino poniéndolo en pa angon del magní ico enómeno de la luz, la cual empieza 281  THIERS-DE LA PROPIEDAD. po en línea ec a los obje os, llamándose en onces luz a- dian e, se e leja luego de unos á o os, llena la a mós e a como un luido, alcanza y hace isibles aun los obje os que no es án expues os á su e lejo di ec o, y es as epe cusiones in ini as que hacen que cada obje o enga una pa e de e lejo, se llama luz di usa. Po es o he dado el nomb e de di usion del impues o al enómeno econ óm ico. Paso á las consecuencias: se dice, es p eciso aumen a el impues o e i o ial que coge de medio á medio al ico, y dis- minui la con ibucion de consumo que coge al pob e; ó en o os é minos, aumen a las con ibuciones di ec as y disminui las con ibuciones indi ec as. Dejando á un lado la conside acion de que la p opiedad u al es á en F ancia en manosdel pob e, po que cada lab ado iene un pedazo de ella, suponiéndola mas concen ada de lo que es, hago la siguien e p egun a: ¿es ó no cie o que el impues o sob e las ie as ' ecae á mas ó menos en el p ecio del igo ó en la ca ne, segun sea mas ó menos ue e, po la sencilla azon de que el colono que cul i a los ce eales, () c ia ganados, se e á p ecisado á e ibui se de sus gas os, y que en es os gas os en a á En ibien el impues o? Pues bien: po el impues o e i o ial limeis subi el p ecio del pan y ca ne del pueblo. Vald á quizás mas es o que habe hecho enca ece el Ni110 en las abe nas? Y es ableciendo una con i- bucion sob e aló cual obje o de lujo se disminuye su p oduc-- cion; los ob e os que lo p oducían se dedican á o as p o e- siones, y como son nume osos, malba a an los sala ios. Es aca- so es e o o medio de se ú il á las clases pob es? Los modos de ob a , espec o al impues o mas en y oga en el día, suponen pues, mi as muy aquí icas y pod ían. se muy unes as, me ocupa é de demos a lo en el capí ulo siguien e. LIBRO 4.—DEL IMPUESTO.  28: CAPITULO VI. Del bien y del mal que puede p oduci el impues o. Que las modi icaciones en el sis ema de los impues os, las mas deseables en a o de las clases labo iosas, no son las que gene almen e se p o- ponen. Es á pues demos ado que no es an ácil como se piensa ha- ce bien ni e i a el mal, y que aunque se ome la esolucion de mino a los impues os indi ec os y de eca ga los di ec os, no po es o se hab á mejo ado la sue e del pob e ni ag a ado la del ico. No conozco un solo impues o, desde que la e olucion ance- sa ha es ablecido la igualdad pa a odos los ciudadanos, desde que sup imió oda p e oga i a en e las ie as nobles y las del peche o, que ope ó en cuan o e a posible la igual epa icion de odas las pa es del e i o io, que hizo desapa ece cie as o - mas de cob anza, que abolió las esenciones, los a o es pa i- cula es, no conozco epi o, un solo impues o que no sea mo i a- do y cuya sup esion no lle ase consigo el eca go de o os im- pues os muy one osos pa a la gene alidad de los con ibuyen es. Se quejan del impues o indi ec o, del que ecae sob e el pue- blo de las ciudades, pues es e pueblo es al que siemp e se consi- de a mas que al o o, se que ia sup imi lo ó educi lo, y yo se- é el p ime o en aleg a me si e ec i amen e puede disminui se 37 G84  TIII/EILS-DE LA PROPIEDAD. dicho impues o, mas hace ya diez y ocho años que la disminucion del impues o sob e las bebidas u o luga en bene icio única- men e de algunas abe nas, en ez de ap o echa al e dade o pu e blo; no obs an e, admi amos que se epi a una nue a p ueba po el mismo es ilo, si hay empeño en ello; pe o p ogun o yo, qué impues o se á el que su a el eca go 9 El que paga el ico se me con es a á. En ho a buena! el ico se esigna á de buen g ado, si es e sac i icio le de uel e el amo de las Clases la- bo iosas an injus amen e i i adas con a él. Y cómo lia eis pa- a halla una compensacion? Poco se puede con a con la e- duccion de gas os del Es ado, cuando solo pa a cub i los de ins- uccion pública se piden 70 ú 80 millones mas anuales, cuan- do se quie en aumen a los es ablecimien os de bene icencia y sos ene en el es ange o la causa de cie os pueblos, e c., e c. Necesi anse pues o os ecu sos pa a eemplaza los que se quie- a sup imi . Se c ee án impues os de lujo, po egemplo, uno sob e los caballos? po mí desde luego con engo en ello; mas las clases icas de F ancia lo son an poco, que los impues os de lujo que en Ingla e a p oducen en oda su o alidad 30 millones subi án en F ancia á 10 millones, y hay mas, que pa a supli lo que la clase ica de nues a nacion no puede hace absolu- amen e, po que no le alcanzan los medios, iene el gobie no pa- a es imula la c ia caballa que gas a en las yeguadas dos ó es millones anuales, no se ia pues singula que se gas asen los e e idos es millones pa a la educacion de los caballos, y po o o lado desalen a á sus poseedo es, que iendo pe cibi an o ó cuan o sob e es os mismos caballos? Apesa de odo me con o mo y no discu o, pe o cinco ó seis millones no equi alen á los 100 200 de educcion, que es p eciso ope a en el égimen de nues os impues os. Se pond á un impues o sob e las en as, bueno, mas si haceis ecae el impues o sob e los icos, con- LIBRO 4 -DEL IMPUESTO.  285 a ado desde el que iene diez ó quince mil ancos de en a, has- a el que la iene de cien mil y mas, no os p oduci á la suma de quince millones. Pa a alcanzas un esul ado digno de a encion es p eciso conc e a se á la gene alidad, a aca la median ía,. des- de el come cian e has a el a esano. Pies bien, mi ad cuales son en la ac ualidad los apu os de las clases que pagan pa en e, ago iadas po el peso de las con ibuciones y á quienes ha sido o zoso pe dona pa e del aumen o de los 15 cén imos, y ed en es as ci cuns ancias la p ueba e iden e de que odo el mun- do su e de escaséz, que po odas pa es el lími e de los ecu sos es á ago ado y que solo abs eniéndose de eca ga mas de lo que es á cada con ibuyen e puede hacé sele sopo able la ecsis en- cia. En el dia padece el pueblo cual no padeció nunca, y po en u a puede a ibui se á la. maldad de las clases supe io es, que quisie an nega les la manu encion? A aca pues el es eno supe io de la sociedad, es a aca del mismo golpe la pa e in- e io . Pensais acaso que hi iendo al homb e en la cabeza le causa eis menos daño que hi iéndole en los b azos ó en los pies? Pod án, en in, sus i ui se los impues os abolidos eca gando la p opiedad? La p opiedad undo en F ancia es á in ini amen- e di idida. Sob e once millones de ca as de pago de con i- bucion e i o ial hay 5 millones de 5 ancos abajo, 1.751,000 de 5 á 10 ancos, 1.500,000 de 10 á 20 ancos, y única- men e 13,000 de 1,000 ancos a iba. En F ancia, pues, la ie a es á mucho mas en manos del pob e que del ico; sin emba go, no es es a conside acion la de mayo impo ancia, pues en úl imo esul ado, co iendo el iempo, odo impues o es eembolsado po el que . lo pagó, mien as cualquie p o- duccion, cuyos cos es hayan sido aumen ados, se queda siem- p e muy a ás de las o as cuyos gas os no lo ue on. Aumen- THIERS — DE LA PROPIEDAD. las ci cuns ancias es ao dina ias del momen o , halla sin po emba go que come , y que el pob e en iguales ci cuns ancias solo come el ama go pan de la limosna? Disminui el impues o indi ec o pa a aumen a el di ec o, ano es pues un medio an segu o como se c ee, de. mejo a la sue - e de las clases pob es á espensas de las icas. Yo se puede al- canza es e esul ado sino en un equilib io sábio, sos enido con alo . Con conoce á ondo cuales son los e dade os e ec os del impues o, se sab ia que si de ini i amen e el impues o di ec o y el indi ec o se esuel en en un aumen o del p ecio de las cosas, el p ime o es el mas incómodo de odos; pues que a en busca del con ibuyen e, pa a ecsigi en dia y ho a de e minadas una su laque es e no ha enido quizás la p ccaucion de ese a , mien as que el segundo, con undido en el p ecio de odo lo que se comp a, se paga insensiblemen e á medida del consumo, que el con ibuyen e no come ni bebe una sola ez; ni usa un es ido sin e se p ecisado á sa is ace una pa e de sus con i- buciones, aunque le pese ó no lo sepa siquie a. Así es que las poblaciones cuando ceden á su na u al p opension, jamás du- dan en p e e i un impues o á o o, y en casi odas las g an- des ciudades se pide cons an emen e la con e sion de la con- ibucion pe sonal en de echos de aduanas ó pue as. En Pa is pa icula men e se decla a on incob ables . es millo- nes de ancos p oceden es de las cuo as mas ín imas de la con- ibucion mueble, y se han eca gado en los de echos de pue - as, log ando el cob o; insopo able es a ca ga en la o ma de con ibucion di ec a se hace insensible en la de con ibucion in- di ec a. Igual ejemplo se e en casi odas las g andes poblacio- nes de F ancia, y no solo se e es o ac ualmen e, sino que da a ya de muy an iguo : en el égimen pasado, du an e el einado do Luis XIV, el a abal de buen e a conocido de los inancie- LIBRO 4.—DEL IMPUESTO._  295 os como un enómeno de p ospe idad digno de se imi ado en eclas pa es. Se abian con e ido allí las allas en impues os sob e consumos, y Vauban, el mas sábio e o mado , lo p opo- nía como modelo á Luis XIV, en i ud del aspec o de bienes a que p esen aba, y que e a un con as e ma cado con los lab a- do es de los pueblos ci cun ecinos a uinados po el impues o di ec o. El impues o indi ec o es ademas el impues o de los paises de adelan ada ci ilizacion, mien as el impues o di ec o es el de los paises bá ba os. Lo p ime o que sabe hace un gobie - no es pedi á cada homb e ó á cada ie a una suma de e mi- nada. Los u cos, palo en mano, bien saben pe cibi el mi- i, (con ibucion u al en Tu quia.) Pe o los gobie nos hábi- les en los paises p óspe os saben, con un pe cibimien o sob e la iqueza mó il, 'p opo ciona se, abundan es en as, y en an o que la Tu quía i e del mi i, i e la Ingla e a del excise y de las aduanas, despees de habe abolido la con ibucion u- al. El mi i es una especie de esaccion que es ue za paga , pudiendo ó no; el excesi y las aduanas es una pa e del p e- cio de los a ículos, que se paga cuando se comp an, que se paga cie o, pues no hay ningun a e que enseñe á sa is ace con nada los gas os . de un Es ado, pe o que se paga en el mo- men o que se puede, y que cada una p opo ciona á sus acul a- des consumiendo mas ó menos. Con a el impues o indi ec o no descuella mas que una objecion, y es que siendo en cie o mo- do olun a io, cede bajo el peso que se le impone, y que un gobie no que quisie a aumen a lo de p on o pa a necesidades u gen es, le ena disminui al momen o. El impues o indi- ec o se e i a ia cual un homb e lib e á quien se p e ende iolen a , mien as que el impues o di ec o es un escla o, al cual se le puedo qui a odo lo que iene. Vo cabe duda /(,)G  T'ITERA —DE LA PROPIEDAD. en es o, pues de las ie as y de las pe sonas se puede ecsi— n odo lo que se quie a, sal o á e se educido á la impo— ;ibilidad de pe cibi , y á la obligacion de ende ó la ie a ó los muebles. Pe o el impues o indi ec o, impues o . de los pai- ses lib es y icos, iene en el c édi o un ausilia asomb oso. En los paises pode osos . , donde se emplea mas comunmen e, se pide al po eni que soco a al p esen e, y el emp és i o dis- pensa de ago ia al consumo, y de hace lo cede ago iándolo. De es e modo se coge el dine o de los que lo ienen, median e un in e és en p o echo de los que hacen po los o os el ade- lan o. :11 una palab a, pais pob e, pais escla o, é impues o di ec o, doblhndolo ú iplicándolo pa a ecu sos es ao dina- ios, son hechos que ma chan siemp e unidos. Pais ico, pais lib e é impues o indi ec o, con el c édi o po ecu so es ao - dMa io, son ambien hechos que ma chan an unidos como los p eceden es. La eVOIlleiOn 011 su p ime a inocencia ué, ambien de opi- nion (le que los impues os indi ec os e an impues os a oces, que (Ta p eciso pasa se de ellos, que se podía ácilmen e, que con el impues o u al epa ido con mas igualdad (le la que es aba en onces, con el impues o pe sonal y mueble, g adua- do po el lujo de las habi aciones, con la con ibucion de ai e y luz, con los empad onamien os, el papel sellado, las adua- nas educidas á las aduanas es e o es, los co eos y la en a de la eal casa se pod ía i i . C eyólo así, po que la e- olucion c eía con mucha apidez y ob aba con mayo aun. Abolió pues, los impues os sob e bebidas, sal, quemó las ba - e as (nomb e de las pue as de Pa is,) y pasando luego de la inocencia al u o , haciendo ecae en los agen es de la an- igua hacienda la enganza de an iguos padece es, -mandó al cadalso á los ecaudado es gene ales del eal e a io, en e LIBRO 4 -DEL IMPUESTO.  297 los cuales se hallaba el ilus e La oisie . Pe o odos los • impues os que se conse a on con mas la sang e que se añadió á ellos, no p opo ciona on el dine o que se necesi aba, y no se ecaudó casi nada du an e el gene al as o no. Pelizmen e se habia hallado un medio de supli lo odo, el papel moneda, papel anchamen e ga an ido y mas p o- usamen e empleado, pues que se basaba en muchos millones de millones de - sobe bios bienes nacionales, y que con un de- c e o se mul iplican las ediciones de papel y se enían algu- nos millones mas de ecu so. No se ocupaban en ija p esu- pues o y  qué al a hacia, cuando no labia mas que , con- a me ced á las planchas de los asignados? Pe o luego ue on necesa ios 100 ancos (1,520 s.) en papel pa a paga una. li- b a de pan, y alió el papel an o como lo -que-cos aba c ea - - lo, es deci , nada. Res ablecido el ó den po el es au ado de la sociedad an- cesa, es ablecido en la hacienda., como en odos les amos del gobie no, sin emba go de habe el dine o eemplazado el papel, e a la c isis g ande aun. Las con ibuciones con- se adas que comp endian las di ec as, incas u banas, adua- nas, co eos, bosques, que mien as el desó den nada p odu- je on, y que concluido es e * p oduje on lo mas 500 millones, no • poclian cub i los gas os que ascendian -á 600 con p open- sion de llega á 700. No sabia el gene al Bona a e como sali del paso; el papel moneda es aba an desac edi ado como el cadalso su compañe o in imo. Aunque el gene al 'labia eanimado mucho el c édi o, pues hizo subi el 5 po 100 de 60 á 70, ipo á que es á en el dia, con la di e encia de que en onces desde 12 subió á 50, y aho a de 120 ha bajado al p ecio de en onces, apesa de amañas mejo as, no hubie- a podido c ea un emp és i o. E a el momen o de o ganiza 298  TIZZEIRS-DE LA paosmenan. las nue as adminis aciones inancie as y de la c eacion de un sin in de ga elas. Pidió el gene al cauciones y consumió po alo de 25 á 30 millones anuales. Como se c eia en la segu- idad de la adquisicion de los bienes nacionales, mien as él mandase, se gas a on igualmen e po alo de 25 á 30 millo- nes. Mas á la up u a de la paz de Amiens' se hallaba el gene al Bonapa e sin ecu sos. ¿Sabeis lo que hizo? Vendió la Luisia- na á los ame icanos en 80 millones de o ada la Luisiana se hallaba an apu ado como an es, y él an esac o , an pun ual, se dejó a as a á los usos a - n iguos y se echó en b azos de los con a is as. Pe dió con una compañia amosa 1•0 millones que le cos ó mucho abajo ecupe a , y el dia mismo de la ba alla de Ilus e li z enia en Pa is una c isis inancie a, con suspension de pagos en el banco. - Median e habe ganado la ba alla de Aus eli z, y una ue - e con ibucion de gue a impues a al Aus ia, emedió lo mas u gen e. Sin emba go, el dé ici seguia ecsis iendo, y el em- pe ado es aba a e gonzado de pe manece en semejan e es ado, eniendo en sus manos los medios de sali dé él. Consul ados odos los depa amen os hablan decla ado insopo able el pues o di ec o. La con ibucion de incas u banas, como el de las u ales pesando sob e la p opiedad, no podian aumen a se y los p oduc os de aduanas, co eos y bosques no podian au- men a se po un dec e o. El emp és i o y el papel moneda e an de odo pun o imposibles. En consecuencia, omó Napoleon el pa ido de es ablece una pe cepcion en las bebidas, módica en la cuo a, insensible en la o ma, y al poco iempo lo eció la hacienda pública. Habla no obs an e, un se icio, que apesa de an os es ue zos se hallaba muy descuidado aun, e a el de ca- minos. El p esupues o no podia a ende á aquel obje o, pues no se LISTO 4.—DEL IMPUESTO.  299 'labia comp endido , y se emedió es ableciendo de echos de pue as, es os de echos solo p oducian 1/ millones, cuando se hubie awnecesi ado 28, y como e a un impues o nue o pa ecia insopq able, pues en ma e ia (le impues os, cual en o as mu- chas no des inadas á gus a , lo an iguo es siemp e lo que menos disgus a. Un de echo labia que odó el mundo conside aba muy ácil de es ablece , muy na u al sino se eca gaba an o como en o os iempos , espec o á la cuo a, ni se hacia an eja o ia en el modo, el de la sal. Se conside aba es e de echo gene al- men e muy p e e ible pa a la ag icul u a al de echo de pue - as. Napoleon no i ubeó. En e dad no e a el empe ado g an pa ida io de la libe ad , pues no c eia en ella, ó á lo menos no c eia que con iniese á la F ancia; pe o amaba al pueblo y e- nia en mucho se amado de él. Res ableció pues el impues o de la sal á con inuacion del de las bebidas, y los caminos se pu- sie on en un es ado b illan e y las inanzas se halla on po in en equilib io. Tal ué la his o ia de la sup esion de los impues os indi ec- os en F ancia; p ime o la banca o a y luego la necesidad de es ablece los. 300  THIEREL—DE LA PROPIEDAD CAPITULO VII. CONCIÁJSION. Del mal en el mundo. Que hay en la sociedad una po cion de mal que los gobe nan es de- ben p ocu a emedia y que hay o a inhe en e á la na u aleza hu- . mana que ningnna pe eccion imaginable en las ins i uciones pod ia e i a á los homb es. Reconozco que en odas pa es ecsis en homb es since os, y que si en e los ilóso os socialis as, hay algunos que han a ado solo de hace se popula es y de ene en sus manos el pelig oso ins umen o de la mul i ud, o os hay á quienes el as- pec o de los males espa cidos en la sociedad ha conmo ido i- amen e, y que han que ido emedia lós, mas  Pudie on consegui lo? Die on con los. emedios? Hay icos, pe o son pocos, gen es acomodadas en mayo nú- me o pe o ampoco en mucho, y en in, una masa inmensa, in- ini a, de pe sonas que solo ienen lo es ic amen e necesa io y muchas que ni siquie a es o. El pueblo del campo, como ya lo he dicho, se nu e de cen eno, pa a as, algunas legumb es, noco ocino, come a as eces ca ne abaja odo el año aun- LIBRO 4.-DEL IMPUESTO.  301 que llue a, queme el sol ó es é helando. El pueblo de las ca- pi ales, menos ab umado en la con inuidad de sus quehace es, iene momen os en que su sala io es doble, y en que i e en cie a abundancia y has a en que dis u a de algunos place es (le los icos, iene un ac de paño neg o, opa blanca, ea os, y casi siemp e come ca ne. Mas apenas la imp uden e indus- ia que se dispu aba sus b azos pagándolos ca o, no a el esceso de p oduccion, se de iene, cesa de emplea le, y espia en p o- unda mise ia, en el hamb e quizás, de la cual es á esen o el lab ado , los pocos dias elices que pasó. La clase de ab ican- es, come cian es, pa a ambien en sus emp esas y é desapa- ece sus ganancias. El ico deja de cob a los édi os de sus ca- pi ales, y su e como los demas sin con a que aun en los iem- pos de p ospe idad, mil ca ás o es dis in as hie en ya á una clase, ya á o a; que el indus ial, el come cian e, el ab i- can e, cediendo á una ambicion imp uden e hacen banca o- a a as ando en su caida á sus amilias, á muchos se ido es unidos á su sue e, dependien es, ob e os, agen es de odos gé- ne os; sin con a que el ico que les p es ó sus capi ales es a as ado en la caida, y que en in, el ico mismo sin ca as- . o es come ciales, en egado á sus p opios impulsos, dominado po sus icios, ó engañado po alsos amigos, se é p ecipi a- do desde lo al o de su opulencia, y acaba algunas eces en el des ie o, la p ision, el suicidio ó la mise ia. Es a es la socie- dad con la p opiedad, la amilia y la libe ad. Oh! oso os. los que que eis ope a cambios, cambios que mejo en es a sociedad cons uida en a monia con odas las leyes de la na u aleza humana, llegad, llegad, sin demo a, aed- nos ues as luces y ues as in enciones, que noso os las dis- cu i emos. Quizás noso os aunque ocupados sin cesa del mis- mo pensamien o, es amos gas ados ó demasiado amilia izados 39 30?  THIERS.—DE LA PROPIEDAD. c on nues os su imien os y con los agenos. Quizás oso os me- nos esignados con las necesidades de es e mundo, ap eciándo- las menos, hayais encon ado algun emedio, enid y discu a- mos de buena é. Mas que eis muda las condiciones esenciales de es e uni e so, que eis pa a que el homb e no sea ni ico ni pob e sup imi el es imulo que le hace abaja , que eis pa a que no su a sup imi la libe ad, y pa a que no sien a las pe- nas de la amilia sup imi la amilia; si sois de buena é os di- emos que no habeis comp endido la na u aleza humana, y si sois acciosos que ais en pos de cons i ui en soldados á los que su an sin paciencia, en onces os di emos que sois sob a- damen e c iminales. La p ime a obse acion que debe he i odos los ánimos es que el co o núme o de icos, el núme o menos ceñido , pe o asaz diminu o de gen es acomodadas, compa ado con el inmen- so núme o de los que solo ienen lo necesa io ó menos aun, qui a oda espe anza de pode mejo a la sue e de los que ie- nen poco, epa iéndoles los bienes de los que ienen mucho. No se dada á ninguno el bien es a , y se hab ia des uido en odos el a do de p oduci que ha conducido á la sociedad del es ado en que se hallaba en la edad media, al es ado en que se halla ac ualmen e. No se nega á po cie o qu l e la sue e de la espe- cie humana no haya mejo ado mucho en los dos ó es siglos y aun en los cincuen a, ein a, y ein e años úl imos. Algunos siglos ha, los medios de la ag icul u a, los del come cio que la suplen cuando los empo ales le son ad e sos .e an á amaño pun o insu icien es, que las ca es ías causaban la mue e de in– Unces á miles; can idades innume ables de desg aciados pe e- cian de hamb e en los caminos y plazas públicas. Acabamos noso os de pasa no há mucho po una ca es ía, ha habido su- imien os, su imien os ine i ables, pe o el pueblo de los cam- mu o 4 - DEL IMPUESTO.  343 pos no ha ca ecido en ninguna pa e de pan, y el de las pobla- ciones po los medios del come cio, del gobie no, y po la be- ne icencia de las clases acomodadas ha enido lo necesa io. En aquel año el abajado no pudo es i nue as elas, no dis u- ó ningun place , y alguno hab á cuya débil salud no pudo sos ene le sino po la holgu a, y mu ió mas p on o y mas ine- i ablemen e que en un año p óspe o. Mas , dígasenos si esa ca es ía es compa able con la que diezmaba á g andes pobla- ciones. El sus en o es á pues asegu ado.... y las casas? Ved en los an iguos ba ios de algunas de nues as poblaciones las casas cons uidas de ie a , cubie as de pequeñas ejas de made a acumuladas á guisa de ho migue os, húmedas, oscu as, al as de ai e, que ecue dan aquellas ciudades de la edad media, cuya imágen se halla aun de ez en cuando en muchos cuad os an i- guos, cuya mise ia, ealdad y con usion dominaba el esbel o campana io de gó ica iglesia, pues, el homb e en onces pa ecia que desde el seno de su mise ia solo pensaba en Dios; eco dad/ epi o, aquellas casas de las cuales aun en el dia se de iban ba ios en e os en Rouen, y compa adlas á las casas si bien pe- queñas pe o sanas, cons uidas de lad illos, cubie as con piza - as que las eemplazan. No hay en es o una e dade a y sen- sible mejo a? Vol ed los ojos á los campos, y e eis po odas pa es echos de ejas ó piza as eemplaza la paja de maíz, y la cons uccion de pied a eemplaza á la cons uccion de ie - a. Vol ed los ojos al es ido del ob e o, y e eis el paño eemplaza á la lana bu da, el zapa o eemplaza al zueco, y en las espaldas de la muge del pueblo el pañuelo (le lana eemplaza al pañuelo de algodon. Nace es o de que, cual ya lo he dicho, el jo nal del lab ado que hace (10 años alia ‘25 340  THIERS.-DE LA PROPIEDAD pues en p esencia del pob e que se c ee op imido, el ico que á su ez se sien e op imido piensa en su de ensa, y como no es monos alien e que el pob e, pues la educacion aumen a el alo lejos de disminui lo, se ap on a pa a da la, mue e al que la lle a á su mo ada. Te ible con usion, semejan e á la de un egé ci o en el cual los soldados se despedazan en e sí engañados po las inieblas de la noche, y po la pe idia de un enemigo que lanzando en la oscu idad el g i o de ala ma ha hecho que se p ecipi en unos sob e o os. La noche son' ues os so ismas, los pé idos enemigos sois oso os, los que a acais el ó den social sin comp ende lo. Cie amen e hay mucho mal , y es p eciso mino a lo, con e i el pan neg o en blanco, oca esas e du as cocidas con un poco de ocino po ca ne , esos and ajos po un buen es ido, esa choza insalub e po una casa bien cons uida, esa igno ancia b u al po una sana in eligencia de las cosas, esa es úpida en idia en una since a a e nidad , pe o odo debe se á su iempo, usando de los medios ya espe imen ados sin que es o escluya p oba los medios nue os. No obs an e, es p e- ciso no deja que igno e el pueblo que aun despues de habe se ealizado odos es os cambios , su co azon ence a á oda ia medida de su imien os á eces in ole ables. Acaso no es á aho- a in ini amen e mejo que en iempo de la edad media, cuando es aba suge o á la lep a, á las en e medades con agiosas, á los e ibles años de hamb e ; cien eces mejo que en iempo de Luis XIV, Luis XVI y Napoleon? y con odo, escuchad! escuchad sus g i os de dolo , oídlos! sup imid es os g i os y queda á aun un p olongado y con inuo gemido, pe o qué es es e gemido? es el del co azon humano. Vol ed los ojos hácia los siglos pasados , caminad del euda- lismo al Impe io Romano, del Impe io Romano elegid las eli- LIBRO 4.—DEL IMPUESTO.  311 cidades de la- época de An onino, el la go sosiego del einado de Augus o; id á G ecia', isi ad sus opulen as ciudades, la b i- llan e A enas, y la ica Co in o, ed en los siglos pasados, e- co ed los dos emis e ios, ecsaminad desde el indio indolen e, has a el chino labo ioso que se alimen a con un poco de sal; pa- sad el Occeano, id de un polo á o o, donde ecsis en o os pue- blos o almen e di e en es, pasad po esas Amé icas que seme- jan es á dos g andes islas se adelan an en e los dos Occeanos, seguid en esas incu siones al sal aje que en las sábanas no co - e mas iesgo que el de alcanza ó no al bison e (animal pa e- cido al o o, muy b a o y lige o) de cuya ca ne se alimen a, y que eniendo po sola pa ia los huesos de sus an epasados, que siemp e lle a consigo en uel os en pieles, ha llegado á educi á an poco los aza es de la ida; conside ad los buques del Ame icano y del Inglés, con emplad la opulencia que se os en a en la o illas del Támesis ó del Zuide zeo , echad una mi ada en in á los pas o es de Obe lad , obse ad en una palab a al géne o humano odo , escuchad odos los co azones y con es ad: ¿no hay un dolo coman en el ondo de odos ellos? quién no ha pe dido en el cu so de su ida á su pad e, su mad e, su mu- ge , ó sus hijos? cuál no iene delan e de sí las penas de la ida? Si que eis una ealidad de es o, deja al pob e que iem- bla de io, que iene hamb e ; pene ad en la habi acion del ico que no iene hamb e ni io, que due me en icas elas, que pisa lana esmal ada de mil colo es. No iene io ni hamb e; mas ed su en e pensa i a, sabeis lo que hace? desea. Desea a - dien emen e , desea con dolo , qué di éis que desea? No pan, no manja es, no delicias, pues odo le sob a, no sabe qué hace de ello; desea nue os eso os, el pode que le dispu an; quizás Cambien el hono que le a eba ó un ul aje. 0 acaso la causa que anubla su en e es el emo de ene su o una comp o- 312  TIIIERS—DE LA PROPIEDAD. me ida , al ez un endabal la dió po pas o al Occeno , acaso el a o público le abandonó.  • Me di éis que son es os pesa es paco in e esan es, pe o al in son pesa es! O os pizeden sen i mas dignos de ues o in e és la pé dida de una hija que ida, la de una muge que se ado a- ba  La obse acion de la na u aleza humana, p ueba que el ico su e mas in ensamen e, pues menos a aida su alma á lo es e io po los su imien os ísicos es á mas concen ada en su c.o azon y en él se agi a y se a o men a mas. Un se eliz en apa iencia no ( ue eis que ije ues o in e és po que echa de menos dine o y pode , bien es á, mas ese se eliz puede man- da ejé ci os, ege ce la noble ca e a de las a mas, mo i como Epaminondas en Man inea después de habe encido en Leuc- es; como Gus a o-Adol o en Lu zen después de habe encido en Leipsick , ó como Gas an de Foix que mu ió en Ra ena p incipio de su glo ia, en medio del mayo iun o. Feliz gue e- o, mo is e jó en y uis e eliz en mo i , po que u lecho de mue e ué un lecho de bande as !  No así el anciano Cá los II, á quien odo secundó encedo F ancisco 1, decid po qué ab- dicó y acabó lleno de is eza ; y ese Anibal después de ein e años de glo ia encido po un jó en , y ese jó en , ese Escipion que en el es eno de la ida u o la g ande glo ia de ence á Anibal, po qué pasó ese jó en el es o de sus días siendo blanco de la en idia, deplo ando ene un mal hijo y e se alejado de Roma? Y esos se es elices en apa iencia conocidos en la his o ia Con los nomb es de Luis XIV y Napoleon, esos elices se es que llena on el uni e so de despecho , uno du an e 50 años y o o 20; el p ime o en ejecido po la e nu a de La a ie e, pasando á la is e dominacion de madame Main enon, á la de los Dudes, de Roc oy, á Malplaque , de Tu enne y Conde, y po in á Vi- Ile oy ; e a dichoso cuando le dijo un día á es e úl imo: «Seño LIMO 4.—DEL IMPUESTO.  313 ma iscal á nues a edad no se es ya eliz!» Y el segundo, ese gé- nio ecundo, inmenso, que de Ri oli, Ma engo, 11 us e li z, F ie- land pasando á Leipsick y Wa e loo, de las Tulle ias al Esco- ial, ó de Sch(enb uw, de Pos dam, del K emlin á Sanla Elena! Mu ió solo, sin esposa, sin hijo, a ado á una oca como P omo eo, ué dichoso ambien? Y oso os que habéis is o cae á Cá los y á Luis Felipe , cae ama á ama, ono á ono, mis acaso que no hay mas dolo es en la iqueza que en la pob eza? !inú il di- agacion me di éis! Os hablamos de los que is en lana bu da y nos con es ais con los que se engalanan de pú pu a. Muy co a is a end éis, si no nolais que esa pú pu a y esa lana son elo muy insigni ican e pa a en ol e el al lila humana, y que bajo ( b illo deslumb ado de la p ime a, así como bajo el colo opaco (lo la segunda ecsis e una igualdad e ible de su imien o. Puso Dios el eso e del alma, eso e que agi ado po el mundo esis- e, doblega, se le an a, no cesa de gemi en sus mo imien os (1i-- e sos, mas ob a siemp e y hace adelan a á la humanidad al i - és de sublimes p uebas, hñcia un in in isible. Enho abuena se me con es a á, el au o de odo es o es un i ano, y ese égimen impues o á odos es la igualdad de la i anía. Se á un i ano si se quie e, pe o en odo caso la i anía es pa a odos una y si ealmen e es un i ano, unámonos pa a so- b epuja le. Esa i anía, si la hay (pe dóneseme amaña blas e- mia) se mani ies a po la na u aleza es e io que es p eciso com- ba i , ence , some e á nues as necesidades y adap a á nues- o bien es a . Unámonos pues pa a ence la en ez de des ui - nos en su seno. En ez de des ui nues os campos y ala nues- as cosechas pa a dispu á nolas, unámonos pa a de ende las, pa a asegu a la posesiona de ellas, al que las dió ida y pidá- mosle una pa e pa a el pob e, mas sin a eba á sela. Quién ha podido comp ende al sublime au o un is e sal de 31 4  THIEELS -DE LA PROPIEDAD. las cosas, á es e supues o i ano? El dolo impues o po él á odas las c ia u as, es quizás una p ueba ine i able, necesa- ia y su icien emen e ecompensada en o o pun o. Fijemos en él nues a in eligencia, analicémosle con despacio, y puede se que juzguemos con mas jus icia sus di inos ac os; cual lo so- mos siemp e con espec o al ó den social, despues de habe le ecsaminado y comp endido. Un iángulo, pa a se lo debe ene es ángulos, es ine i- able, como es ine i able que el espacio enga es ension, y me pa ece que Dios no se ia an impo en e, ni an malo, po que hubiese ins i uido ú admi ido las condiciones de la na u aleza de las cos a s. Si pa a él dos y dos son cua o, es po ello me- nos pode oso, menos bueno? Pues bien, no puede sucede que el dolo en el alma humana sea una condicion de igual na u- aleza? Qué es en e ec o sen i ? Se ia sen i espe imen a una sensacion indi e en e, como la que p oduci ia un colo p e- sen ado despues de o o, y no causando al que lo ie a ningun sen imien o de place ó pena? Mas si es o uese asi, no se mo- enia uno, pe manece ia ine e. El homb e no empieza á sen i has a a ec a se ag adable ó desag adablemen e, en onces hay pesa , pe o ambien hay place , hay accion, hay ida. Me di- eis quizás, que mejo ue a no se ó sei . menos y descende , po egemplo, de homb e do ado de mucha sensibilidad á abeja que solo sien e en p opo cion del mó il necesa io á su ida de abeja, á insensible, á ege al, á pied a, á nada. Concedo, pe o se ia concede el suicidio. ¡O quizás me di eis que es ue - za ascende en ez de descende , subi mas, ele a se has a donde no se sien e el mal ya, has a donde se eposa en el seno de Dios. Mucho mejo ue a; sin emba go, di é cine es dema- siado p on o. La eligion, es endiendo 'mas sus bene icios que la iloso ia, la eligion sacando del alma humana una conje u a LIBRO 4 -DEL IMPUESTO.  3 J 5 sublime, conge u a que es en el que no c ee comple amen e un deseo, y una 'ce eza pa a el e dade o c eyen e, la eligion nos dice: su id, su id con humildad, paciencia, espe anza i- jando en Dios ues as mi adas, en Dios que os agua da y os ecompensa á! La eligion de es e modo hace del dolo una de las sendas que en nues a la ga pe eg inacion debe con- duci nos á la elicidad e e na, y así el dolo no , es mas que uno de las a igas de es e iage, y si causa algun mal síguele un consuelo inmedia o: la espe anza. La eliglon c is iana ege ce un dominio con inuo, y debe es e dominio á una en aja pa - icula , en e, las in ini as que solo ella posee sob e las domas eligiones. Sabeis cuál es es a en aja? Habe dado un sen ido al dolo . El espí i u humano ha enido con la eligion c is iana con o e sias espec o á sus dogmas, pe o ninguna espec o á su mo al, es deci , espec o á su modo de comp ende el co- azon humano. No pudo el paganismo esis i á la p ime a mi- ada p o unda de Sóc a es ó Cice on, pues consis iendo es a e- ligion en leyendas abulosas, y mas bien que eligion poesia g a- ciosa; e a ansolo una his o ia de eyes colocada en los cielos. Como his o ia no e a mas que una c ónica alsa, como mo al un escándalo. Mas la que llegó despees y dijo: no hay sino un Dios, un Dios que ambien ha su ido y su ido po o- so os... Y cosa admi able, el Dios su iendo p esen ado en una c uz con las agonías de la mue e ha sido mil eces mas ado- ado de los homb es, que el Júpi e de Fidias anquilo, y an mages uosamen e he moso. Las a es han hecho sublime á es e Júpi e mas que lo e a el Júpi e de los an iguos, y es e es odo el sec e o de la di e encia que ecsis e en e el a e an iguo y el mode no; el p ime o es supe io po la o ma, el segundo po el sen imien o, el p ime o do ado de un cue po, el segundo de un alma. 31 6  TÉZMÉLS-Li E LA PILOPIEXIAD. Así mien as que el paganismo no pudo esis i á una sola mi ada del alen o humano, du a el c is ianismo despues de ha- be Desca es pues o los cimien os de los conocimien os humanos, despues que Galileo descub ió la a accion del mo imien o de la ie a, despues de habe New on descubie o la a accion, des- pues de habe Vol ai e y Rosseau de ibado los onos : du a sí y du a debe, pues que odos los polí icos sábios, sin juzga sus dogmas y no eniendo mas juez que la é desean que du e. Hablad al pueblo como la eligion, sin debili a en él el sen- imien o de sus de echos, sin adula la ine cia ó la mala olun- ad de los que le gobie nan, decidle que pa a odos hay una su- ma ine i able (le dolo o mando pa e esencial del alma huma- na, que el ico no le ha en iado, sino Dios que la puso en él á guisa de eso es necesa ios pa a que no es é en la inaccion, pa a a oja le á la accion, á la ida. Decidlo al pueblo sino que eis dobla su dolo y oca le en impío u o que se ol e á con a él cual un a ma colocada en una mano imp uden e, des uye á los que hie e y á los que se si en de ella. No in oco la indi e- encia espec o á los males del pueblo, sí q -niel . ° que se ap ecien es os males en su jus o alo pa a emedia los con pulso , bue- na olun ad, disce nimien o y aplicacion que sea necesa ia. 11. THIERS.